Matrimonio

Religión. Catolicismo. Sacramentos. Esposos. Papel Iglesia. Familiaris Consortis

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Pontifica Universidad Católica Madre y Maestra.

Veritas et Ciencia

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Introducción

En este breve material encontraremos segmentos de Familiaris Consortis, los cuales están evocados a los temas que he considerado de mas interés personal y familiar en la sociedad de hoy día, en donde la iglesia juega un importantísimo papel como ente regulador y educador.

Familiaris Consortis

La familia ha sido la institución mas transformada en los ultimos tiempos, esto es debido a los cambios que acontecen en nuestra sociedad por muchas razones: Adelantos Tecnologicos, Nuevos Valores Morales, Éticos, Sociologicos, Culturales, Etc.

Hay familias que a pesar de todos estos cambios han permanecido fieles a los valores que constituyen el fundamento de las familias, pero hay otras que han cambiado de manera significativa. Entonces es cuando decimos que la Familia ha ido Transformándose a acorde el tiempo en que vivimos y de cada uno de nosotros depende que sean cambios positivos para la Familia y por ende a la sociedad.

La iglesia Católica, consciente de que el matrimonio y la familia constituyen uno de los bienes más preciosos que tiene la humanidad, esta quiere hacer sentir su voz y ofrecer su ayuda a todo aquel que, conociendo ya el valor del matrimonio y de la familia, trata vivir fielmente; a todo aquel que, en medio de la incertidumbre o de la ansiedad, busca la verdad y a todo aquel que se ve injustamente impedido para vivir con libertad el propio proyecto familiar. Sosteniendo a los primeros, iluminando a los segundos y ayudando a los demás.

La iglesia ayuda a todo hombre preocupado por los destinos del matrimonio y la familia.

La iglesia se dirige de manera especial a los jóvenes que están por emprender el camino del matrimonio y la familia.

La iglesia es iluminada por la fe, que le da a conocer toda la verdad acerca del bien precioso del matrimonio y de la familia acerca de sus significados más profundos, siente una vez más el deber de anunciar el Evangelio, esto es, la “buena nueva”, a todos indistintamente, en particular a aquellos que son llamados al matrimonio y se preparan para él, a todoslos esposos y padres del mundo. (Párrafo 3, Pagina 9, Familiaris Consortis.

Luces y Sombras de la Familia en la Actualidad.

La iglesia debe conocer el contexto dentro del cual matrimonio y familia se realizan hoy, para poder cumplir con su servicio.

El conocimiento de ese contexto radica en la tarea evangelizadora, lo cual constituye una exigencia imprescindible en dicha tarea.

Es a las familias de este tiempo a quie hay que llevarles el inmutables y siempre nuevo evangelio de Jesucristo; y son a su vez las familias, implicadas en las presentes condiciones del mundo, las que están llamadas a acoger y a vivir el proyecto de Dios sobre ellas. Es más, las exigencias y llamadas de Dios resuenan en los acontecimientos de la historia, y por tanto la iglesia puede ser llevada a una compresión mas profunda del inacabable misterio del matrimonio y de la familia, incluso por las situaciones, interrogantes, ansias y esperanzas de los jóvenes, de los esposos y de los padres de hoy.

A esto hay que añadir una ultima e interior reflexión de especial importancia en estos tiempos.

No raras veces el hombre y la mujer de hoy día, que están en la búsqueda profunda y sincera de una respuesta a los problemas cotidianos y graves de su vida matrimonial y familiar, se les ofrecen perpestivas y propuestas seductoras, pero que en diversa medida comprometen la verdad y la dignidad dela persona humana. Se trata de un ofrecimiento sostenido con frecuencia por una potente y capilar organización de los medios de comunicación social que ponen sutilmente en peligro la libertad y la capacidad de juzgar con objetividad.

    • Discernimiento evangélico.

El discernimiento hecho por la iglesia se convierte en el ofrecimiento de una orientación, a fin que se salve y se realice la verdad y la dignidad plena del matrimonio y de la familia.

Tal discernimiento se lleva a cabo con el sentido de la fe que es un don participado por el Espíritu Santo a todos los fieles. “ Es por tanto de toda la iglesia, según la diversidad de los diferentes dones y carismas que junto y según la responsabilidad propia de cada uno, cooperan para profundo conocimiento y actuación de la palabra de Dios. La iglesia, consiguientemente el propio discernimiento evangélico unicamente por medio de los pastores, quienes enseñan en nombre y con el poder de cristo, sino tambien por medio de los seglares: Cristo “ Los Constituye sus testigos y les dota del sentido de la fe y de la gracia de la palabra (cfr. Act 2,17-18; Ap 19,10) para la virtud del evangelio brille en la vida diaria familiar y social”.

    • Nuestra época tiene necesidad de sabiduría.

Se plante así toda la iglesia el deber de una reflexion y de un compromiso profundo, para que la nueva cultura que está emergiendo sea íntimamente evangelizada, se reconozcan los verdaderos valores, se defiendan los derechos del hombre y de la mujer y se promueva la justicia y las estructuras mismas de la sociedad. De este modo el “ nuevo humanismo” no apartara a los hombrees de la relacion con Dios, sino que los conducirá a ella de manera mas plena.

    • Matrimonio y comunión entre Dios y los hombres.

La comunión de amor entre Dios y los hombres, contenido fundamental de la revelación y de la experiencia de la fe de Israel, encuentra una significativa expresión en la alianza esponsal que se establece entre el hombre y la mujer.

Por esta razon, la palabra central e la revelación, “ Dios ama a su pueblo”, es pronunciado a travez de las palabras vivas y concretas con que el hombre y la mujer se declaran su amor conyugal.

Su vinculo de amor se convierte en imagen y símbolo de alianza que une a Dios con su pueblo.

El mismo pecado que puede atentar contra el pacto conyugal se convierte en imagen de la infidelidad del pueblo a su Dios: La idolatría es protistucion, es abandono del amor esponsal del señor. Pero la infidelidad de Israel no destruye la fidelidad eterna del señor y por tanto el amor siempre fiel a Dios se pone como ejemplo de las relaciones de amor fiel que deben existir entre los esposos.

    • Jesucristo Esposo de la Iglesia, y el sacramento del matrimonio.

La comunicación entre Dios y los hombres encuentra su cumplimiento definitivo en Cristo Jesús, el Esposo que ama y se da como Salvador de la humanidad, uniéndola así como su cuerpo.

Él revela la verdad original del matrimonio, la verdad del “principio” y, liberando al hombre de la dureza de corazón, lo hace capaz de realizarla plenamente.

Esta revelación alcanza su plenitud definitiva el don de amor que el vervo de Dios hace a la humanidad asumiendo la naturaleza humana, y en el sacrificio que Jesucristo hace de si mismo en la cruz por su Esposa, la Iglesia.

    • Los hijos bien precioso del matrimonio.

Según el designio de Dios, el matrimonio es el fundamento de la comunidad más amplia de la familia, ya que la constitución misma del matrimonio y el amor conyugal están ordenados a la procreación y la educación de la prole, en la que encuentran su coronación.

En su realidad más profunda, el amor es esencialmente don y el amor conyugal, a la vez que conduce a los esposos al reciproco “Conocimiento” que les hace “Una sola carne”, no se agota dentro de la pareja, ya que los hace capaces de la máxima donación posible, por la cual se convierte en cooperadores de Dios en el don de la vida a una nueva persona humana. De este modo los cónyuges, a la vez que se dan entre si, dan mas allá de si mismos la realidad del hijo.

Al hacerse padres, los esposos reciben de Dios en don de una nueva responsabilidad.

Sin Embargo, no se debe olvidar que incluso cuando la procreación no es posible, no por esto pierde su valor la vida conyugal. La estabilidad física, en efecto, puede dar ocasión a los esposos para otros servicios importantes a la vida de la persona humana, como por ejemplo La adopción, las diversas formas de obras educativas, la ayuda a otras familias, a los pobres o minusválidos.

    • La iglesia maestra y madre para los esposos en dificultad.

Tambien en el campo de la moral conyugal la iglesia es y actúa como maestra y madre. Como maestra, no se cansa de proclamar la norma moral que debe guiar la transmisión responsable de la vida. De tal norma la iglesia no es ciertamente ni la autora ni el arbitro. En obediencia a la verda que es Cristo, cuya imagen se refleja en la naturaleza y la dignidad de la persona humana, la iglesia interpreta la norma moral y la pone a todos los hombres de buena voluntad, sin esconder las exigencias de radicalidad y de perfeccion.

Como madre, la iglesia se hace cercana a muchas parejas de esposos que se encuentra en dificultad sobre este importante punto de la vida moral; conoce bien su situación, a menudo muy ardua y a veces verdaderamente atormentada por dificultades de todo tipo, no solo individuales sino tambien sociales; sabe muchos esposos se encuentran disgustados no solo para la realización concreta, sino tambien para que la misma comprensión de los valores inherentes a la norma moral.

Pero la misma y unica iglesia es a la vez maestra y madre. Por esto, la iglesia no sesan nunca de invitar y animar, a fin de que las eventuales dificultades conyugales se resuelvan sin falsificar ni comprometer jamás la verdad.

Bibliografía

Material de Trabajo: Familiaris Consortis, Juan Pablo II.

Temas Consultados:

  • La iglesia al servicio de la familia, paginas. 7 y 8 .

  • El bien precioso del matrimonio y de la familia, paginas 9 y 10.

  • Necesidad de conocer la situación, paginas 11 y 12.

  • Discernimiento evangelio, paginas 12, 13 y 14.

  • Nuestra época tiene necesidad de sa Sabiduría, paginas 17 y 18.

  • Matrimonio y comunión entre Dios y los hombres, paginas 23 y 24.

  • Jesucristo, esposo de la Iglesia, y el sacramento del matrimonio, paginas 24, 25, 26 y 27.

  • La iglesia maestra y madre para los esposos en dificultad, paginas 58, 59, 60 y 61.