Máquinas

Hulla. Combustible. Locomotora. Rascacielos. Tranvía. Motor de explosión. Leonardo da Vinci. Ordenador

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el pan negro

de laindustria

La utilización de la hulla como fuente de energía era conocida desde hacía varios siglos. El <carbón de tierra,,, como entonces se denominaba, servía en particular para la calefacción de las casas. Pero para las necesidades de la metalurgia, se quemaba esencialmente madera.

Pues bien, hacia 1 700, a fuerza de abatir los árboles, Inglaterra comenzó a temer la falta de madera para construir barcos; los marinos de los puertos se quejaban de no poder ya calentarse y secar sus vestidos por falta de combustible. La máquina de vapor hace posible la utilización de¡ carbón de forma masiva. Permite bombear el agua que invade las galerías de las minas a medida que se hunden en el suelo. Con el triunfo de¡ carbón, que entonces se llama «el pan negro» de la industria, se transforma la geografía de¡ mundo. Las grandes potencias son a partir de ahora las que poseen importantes minas de carbón. En 191 3, sobre los 1 400 millones de toneladas de carbón extraídas en el mundo, Estados Unidos está en cabeza con 500 millones de toneladas, seguido de Inglaterra, que explota los yacimientos de carbón en el Norte de¡ país, y después Alemania. Pues bien, estos tres países son al mismo tiempo las tres primeras potencias mundiales.

un invento

del diablo

Desde el siglo XVIII, en las minas de carbón, carretas con ruedas y tiradas por caballos circulaban a lo largo de raíles de hierro. Pero el vapor será el origen de las primeras locomotoras. Dos ingleses, George Stephenson y su hijo Robert, ponen a punto entre 1820 y 1830 la «rocket», un cohete capaz de alcanzar la velocidad de ¡22 hilómetros por hora!

El 15 de septiembre de 1830 se inaugura una nueva línea de ferrocarril entre Manchester y Liverpool.

El ministro Huskisson, venido a presidir la ceremonia, es ¡aplastado por la locomotora!

No están lejos de pensar algunas

personas que el ferrocarril es un invento del diablo. ¿No predice la Biblia que, antes del fin del mundo, se iría sobre carros de fuego? Lo que no impedirá, sin embargo, al invento progresar a una velocidad vertiginosa. Entre 1840 y 1880, el número de líneas de ferrocarril en el mundo pasa de 8 845 a 300000 km. El ferrocarril permitía así acortar las distancias que separan a los hombres. Mientras que en 1800, una diligencia recorría 250 km diarios, en 1900, gracias al tren, podían recorrerse 1 200.

h*ierro, hierro* unicainente

hierro

A mediados de¡ siglo XIX, el acero producido a partir de¡ hierro se utilizaba poco. Era empleado sobre todo en la fabricación de armas y cuchillos. Pero, entre 1860 y 1880, una serie de inventos harán bajar su precio. Su producción aumenta entonces considerablemente, y se impone de forma triunfa¡. Sirve para fabricar raíces de ferrocarril más resistentes, puentes más sólidos y más largos. Pero permite sobre todo realizar construcciones grandiosas y espectaculares. En 1931, los 86 pisos de un rascacielos gigante, el Empire State Building se construyen en cinco meses en Nueva York. En Francia, la torre Eiffel, inaugurada en 1 889, se convierte en el emblema de esta nueva arquitectura. Fue construida como un inmenso Mecano: 250 obreros ensamblaron sus doce mil piezas con ayuda de siete millones de tornillos.

En España, el iniciador de la edificación metálica fue E. Rodríguez Ayuso, en la antigua plaza de las Ventas (Madrid) edificada con arcos de hierro.

En Francia, entre 1853 y 1870, se llevaron a cabo diversas edificaciones, como estaciones. Un día, ante tantas edificaciones nuevas, el barón Haussmann exclamó: ,¡Hierro, hierro; únicamente hierro!>,

el hada electricidad

En 1797, el italiano Volta había demostrado la existencia de la corriente eléctrica. Amontonando discos de cobre y de zinc en una solución de agua acidulada,, se obtenía electricidad.

Se le dio el nombre de ,pila,, a este invento, que dio origen a las famosas pilas que tanto nos sirven en la actualidad. Sin embargo, fue necesario esperar más de sesenta años para ver el hada electricidad iluminar el universo.

En 1869, en efecto, el francés

Bergés produjo electricidad a partir de

la utilización de la fuerza de un salto de agua de 200 metros. Se habla entonces de hulla blanca. Mientras que en 1869, un riachuelo insignificante hacía girar con dificultad algunos molinos, con el invento de Bergés, este mismo riachuelo permite dar a una ciudad mediana una iluminación eléctrica de 150 000 bombillas.

La electricidad presenta enormes ventajas. Mientras que la máquina de vapor de Watt debe ser utilizada en el lugar, la corriente eléctrica

puede ser transportada a centenares de kilómetros. Y a partir de 1880, estas líneas eléctricas permitirán a los primeros tranvías y metros acelerar de forma considerable el desplazamiento en las ciudades.

9 *

la revolucion del automovil

Hacia 1886, dos alemanes, Benz y Daimier, inventan el motor de explosión. Por primera vez, hacen funcionar dos coches con gasolina. La firma francesa Panhard y Levassor hacen realizar al coche progresos decisivos. Curiosamente, entre los primeros constructores se encuentran muchos hombres que anteriormente habían fabricado bicicletas, como Peugeot. Así, ya habían aprendido las principales técnicas, incluso la utilidad de los neumáticos. Rápidamente se organizan carreras que apasionan a las muchedumbres. En 1903, sobre carreteras del campo sin allanar y con numerosas curvas, Louis Renault realiza un promedio fantástico de 1 1 2 km por hora, lo que equivale en la actualidad a más de 140 km por hora. En 1914, en vísperas de la Primera Guerra Mundial, 1 800 000 vehículos de motor circulan por el mundo, de los que 1 250 000 en Estados Unidos, donde Henry Ford, Davis Buick, Walter Chrysier se convierten en los primeros reyes del automóvil.

El invento del automóvil iba a

transformar de manera decisiva la vida de millones de personas.

Pero puede decirse igualmente, que el automóvil es la causa de numerosos problemas de nuestra época: la polución, los atascos, el precio de la gasolina...

maravillosos

locos voladores

La posibilidad de elevarse por los aires obsesionó siempre los sueños de los hombres. Desde la Antigüedad ya se planteó la famosa cuestión: ¿cómo hacer volar máquinas más pesadas que el aire? El pintor Leonardo da Vinci dibujó ya los planos de un verdadero helicóptero, con una hélice. Pero será necesario esperar al 9 de octubre de 1890 para ver el «Eole>, de Clément Ader, un avión semejante a un murciélago, realizar un salto de pulga de unos cincuenta metros. En realidad, el primer vuelo humano data de¡ 17 de diciembre de 1903. Los hermanos Wright, americanos, simples fabricantes de bicicletas, consiguen franquear una distancia de 284 metros; las hazañas se multiplican: el 25 de julio de 1 909, el francés Biériot franquea el canal de la Manga (o Mancha). El 8 de mayo de 1922, Nungesser y Col¡ intentan la travesía del Atlántico sobre el <Pájaro Blanco,>. Pero no volverá a saberse nada de ellos. El 20 de mayo de 1927, el americano Lindbergh consigue, el primero, franquear los 5 800 km del océano Atlántico y unir así Estados Unidos y Europa en treinta y tres horas veinte minutos sobre el <,Spirit of Saint Louis,,.

En 1926, el hidroavión español ,Plus Ultra,, mandado por Rainón Franco, Ruiz de Alda ' Durán y el mecánico Rada, salió de España el 26 de enero para llegar a Buenos Aires el 1 0 de febrero.

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una inmensa Memoria

Tras el final de la Segunda Guerra Mundial, el mundo entró en la tercera revolución industrial. Después del carbón y la máquina de vapor, la electricidad y el automóvil, henos ahora en la era de la energía nuclear y del ordenador. El primer ordenador se puso en servicio en Estados Unidos en 1946. Realizaba trescientas multiplicaciones en un segundo. Actualmente, un ordenador puede realizar en un segundo más de dos millones de operaciones. Podemos imaginar ahora factorías en las que todo el trabajo se realizará por las manos de hierro dirigidas por ordenadores. En Estados Unidos, gracias al ordenador, una fábrica produce el noventa por ciento de las bombillas eléctricas de todo el país con sólo una decena de máquinas y obreros. Pronto, miniordenadores se utilizarán en cada familia como los aparatos de radio y televisión. El ordenador podrá plantear preguntas al alumno para saber si se ha aprendido bien las lecciones, jugar al ajedrez, dar un número de teléfono, traducir idiomas extranjeros, conducir coches, suprimir los trabajos más penosos. Dentro de poco, el ordenador será tan indispensable como el agua o la

electricidad. 1

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