Manías, pánicos y cracs: historia de las crisis financieras. Charles P Kindleberger

Modelo de Hyman Minsky. Manías especulativas. Estadio crítico. Estratagemas y estrategias

  • Enviado por: Aritz Ojembarrena Saracho
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 27 páginas
publicidad

Índice

  • El modelo de Hyman Minsky

  • Capítulo 3: Las manías especulativas

  • Capítulo 6: El estadio crítico

  • Capítulo 8: Dejar que se consuma y otras estratagemas

  • Comentario personal

Charles P. Kindleberger

Manías, pánicos y cracs

Historia de las crisis financieras

EL MODELO DE HYMAN MINSKY

Supuestos teóricos sobre los que funciona del modelo

El modelo de Hyman Minsky se basa en la fragilidad de la estructura de las deudas como principal causante de las crisis económicas, sobretodo en el caso de que se contraigan deudas para hacer maniobras especulativas.

Se dice en el modelo que la crisis se debe a un desplazamiento en la actividad económica de un escenario económico; país, región, continente, etc... que puede ser de cualquier naturaleza; histórica, el estallido de una guerra; económica, el nacimiento del euro; un fenómeno político, Aznar gana las elecciones; ó cualquier otra clase de desplazamiento, pero además de que ocurra, ese desplazamiento debe ser lo suficientemente fuerte como para producir importantes variaciones sino en su totalidad, sí en la mayor parte del escenario económico; estas variaciones a su vez significan nuevas oportunidades de inversión y el abandono de inversiones que dejarían de ser rentables para los inversores. Esto a su vez puede significar que haya inversores que se arruinen, e.d , en algunos casos la inversión no se recupera por que los sujetos han invertido mayoritariamente en negocios que han dejado de ser rentables y si eso se da a gran escala en el escenario se produce la crisis, pero también puede darse el caso contrario en el que los inversores recuperen su inversión por que han podido invertir en las nuevas oportunidades creadas con el desplazamiento y así recuperen con las nuevas inversiones lo que han perdido con las que se han quedado obsoletas, y si eso se da a gran escala en el escenario, entonces nos encontramos ante un auge económico en el escenario.

En el modelo de Minsky el auge se basa en la expansión del crédito bancario que a su vez supone un aumento de la oferta monetaria. En este modelo los bancos pueden emitir dinero, con acuerdo institucional previo, para así poder conceder los créditos, pero para el modelo el crédito bancario es inestable por que los bancos conceden créditos de manera descontrolada, e.d, no esta regulada la concesión de créditos, lo que provoca que los inversores puedan financiar de manera ilimitada sus operaciones especulativas; pero no solo existe la financiación con la concesión de créditos sino que además, la especulación puede ser financiada de manera inestable por muchos otros medios de financiación como la creación de nuevos bancos y la invención de nuevas fórmulas de pago. El problema de la política monetaria está en controlar esa inestabilidad en los créditos, pero aunque solucione el problema en algún sector, por ejemplo la concesión de créditos por los bancos, siempre existirán medios que financien la especulación de forma inestable.

(Aclaración: La inestabilidad consiste en el alto riesgo que tiene el prestamista de que el deudor no le pague).

Funcionamiento del modelo

El funcionamiento del modelo de Hyman Minsky es el siguiente:

Unos agentes de un escenario económico especulan con un bien, fuerzan la subida de su precio y a consecuencia de ello se enriquecen mucho, estos especuladores influyen en otros y los impulsan a especular con el objeto de enriquecerse más, y estos nuevos agentes influyen en otros, y estos en otros... se da un proceso que en el modelo se llama euforia. Pero, el exceso de esta euforia hace que el producto pierda su función original, e.d, el producto se emplea para generar más riqueza en vez de utilizarse como se debería, por ejemplo, un producto de consumo en vez de consumirse se usa para la reventa; a este fenómeno el modelo lo llama sobrenegociación. La sobrenegociación puede ser de tres tipos:

  • La de reventa: Se compra una mercancía para revenderla después a un precio más alto.

  • La de sobrevaloración de los beneficios: Implica a las empresas en su proceso de producción, el modelo no lo explica, pero se supone que consiste en que la empresa producirá en espera de obtener un beneficio excesivo.

  • La de apalancamiento excesivo: Consiste en comprar el bien sin pagarlo en su totalidad y pudiendo venderlo a un precio más alto incluidas las obligaciones y pagos futuros.

  • Cuando la euforia se da de una manera excesiva y se sale de lo racional entonces se dan las manías especulativas, conductas irracionales, ó burbujas, e.d, el presagio de un auge especulativo.

    El objeto de la especulación puede ser cualquier cosa, mercancía u objeto, pero siempre se da la tendencia de que se pasa de especular cosas tangibles a cosas intangibles ó ficticias y como consecuencia de ello surgen los timadores.

    Esta demostrado que la sobrenegociación puede extenderse a nivel internacional, los medios con los que se realiza la extensión son muchos como por ejemplo, se especula con un bien en un país subiendo su precio, todos los mercados nacionales e internacionales que se vean influidos por la especulación con ese producto entrarán en una dinámica similar, e.d, si sube el precio producto en el mercado en el que se origina la especulación, suben el precio del producto en los demás mercados. Este es un ejemplo básico, pero hay muchos otros medios de extensión de la sobrenegociación.

    En el proceso de especulación se llega a un punto en el que algunos inversores intentan deshacerse de unos activos que les pueden provocar pérdidas, por ejemplo la venta de acciones de una empresa que entra en suspensión de pagos; más ó menos lo que pasa es que se de un suceso, un desplazamiento, que hace que los inversores se deshagan de sus activos de una manera masiva. Esto provoca que el aumento de precios se frene y se inicie un proceso de estabilización de precios, entonces se puede dar un proceso de depresión debido a que los inversores más recientes van a ser incapaces de hacer frente a las deudas contraidas, por ello buscan disponer de liquidez de manera inmediata para hacerlas frente, esto a su vez provoca la bajada de precios del bien con el que se especula haciendo que algunos especuladores se queden sin poder hacer frente a sus deudas, si la depresión persiste todos los especuladores decidirán abandonar el mercado obteniendo efectivo; al final se producirá una estampida en la que todos buscaran deshacerse de su activo para transformarlo en liquidez, esto dará lugar a una crisis. La señal de que hay una crisis puede ser una bancarrota, un descenso del precio de especulación ó cualquier otra clase de indicio.

    El proceso de liquidación en un principio será ordenado, pero al tomar conciencia los especuladores de que hay una determinada cantidad de dinero en el país, e.d, el dinero disponible en el país es limitado y que ello impedirá que puedan vender sus activos al precio más alto; ese orden degenerará en pánico por que todos los inversores se tirarán de cabeza a vender sus activos como puedan para conseguir la mayor cantidad de dinero posible. Este proceso de pánico se llama revulsión ó descrédito en el modelo. Este proceso se detendrá cuando sucedan una serie de hechos que lleven a la tranquilización de los especuladores, por ejemplo estos tres:

  • Los precios bajan hasta un nivel en el que los inversores se sienten tentados a comprar activos menos líquidos.

  • La actividad del mercado se corta evitando así un mayor descenso de los precios.

  • La aparición del prestamista de último recurso que restablece la confianza de los inversores diciendo que puede ofrecer el dinero suficiente como para que los inversores puedan liquidar sus activos al precio que haya en el mercado.

  • El simple hecho de afirmar que se dispone de liquidez para financiar la liquidación de los activos suele ser suficiente para restablecer la confianza de los inversores en el mercado.

    Por tanto, el modelo de Hyman Minsky se puede resumir en un proceso de euforia especulativa, que da lugar a la sobrenegociación; y después esta euforia se transforma en una depresión, e.d, en un proceso de revulsión por acción de varios agentes económicos, que se detendrá bajo una serie de supuestos, pero que principalmente giran entorno a restablecer la confianza de los inversores en el mercado.

    Cabe recalcar que tanto la especulación y la revulsión son procesos que se autoalimentan.

    Capítulo 3

    Las manías especulativas

    La irracionalidad de los mercados

    El autor en este capítulo pone en evidencia la contradicción que hay entre la historia y los economistas a la hora de evaluar la racionalidad del comportamiento de los hombres en la economía. La teoría económica presupone que los hombres son seres racionales y tendrán un comportamiento racional ante las diversas situaciones que se den en la economía, esta afirmación es apoyada sobretodo por los economistas jóvenes del grupo Chicago-Rochester-Manchester-Dauphine-Ginebra que crean y usan modelos económicos que están de acuerdo con las expectativas racionales que tienen con respecto al comportamiento de las personas en la economía y si unos modelos no valen crean otros que estén de acuerdo con la racionalidad de los hombres en la economía . Pero por otro lado, está hay una postura que afirma que el comportamiento de los hombres en la economía es irracional y que la racionalidad sólo se recupera haciendo que los gobiernos tomen medidas, esta postura es apoyada por el grupo Bellagio de viejos economistas.

    La primera de las dos posturas es la que está más difundida actualmente, pero de una manera muy extrema y cree el autor que ese extremismo es erróneo por que ningún comportamiento humano en la economía es totalmente racional y así se demuestra cuando se cita a otros economistas en cuyas obras se dicen cosas como manías, especulación insensata de las tierras, ilusiones, inversores intoxicados, etc. y también mediante citas de otros autores se demuestra que suponer que los mercados se comportan siempre de una manera racional es erróneo además de que esas citas son una demostración histórica de que el hombre, a lo largo de la historia, no se ha comportado siempre de una manera racional si no de manera totalmente contraria.

    La racionalidad del individuo y la irracionalidad del mercado

    Las manías y los pánicos están muy relacionados con la irracionalidad de los colectivos. Una persona de manera individual piensa siempre de una manera más racional que cuando forma parte de un colectivo. Los colectivos hacen que la gente tenga comportamientos irracionales que no tendría si no formase parte de esos colectivos, hacen que la gente tenga una desviación hacia la irracionalidad en su comportamiento. Pero ese comportamiento irracional tiene un origen, en el modelo Minsky pone como origen de la irracionalidad a un desplazamiento, e.d, un suceso que aumente la confianza de los colectivos de inversores en un negocio y así realicen acciones arriesgadas como coger créditos demasiado grandes que casi no pueden pagar con la esperanza de poder pagarlos con las ganancias que obtengan de ese negocio, pero no sólo los inversores, en ocasiones los bancos e instituciones similares asumen riesgos parecidos al conceder créditos inestables, por ejemplo; eso sí estas actitudes siempre se toman cuando hay un momento de euforia originado por un desplazamiento.

    Hay autores que contradicen está teoría diciendo que hay inversores que no arriesgarían, si hay una oportunidad de ganar mucho, especulando en un determinado escenario económico que ofrece un panorama económico poco convincente; e.d, un país que puede entrar en guerra, un país que tiene muchos huracanes, pero hay que decir que la euforia que se explica en el modelo es un fenómeno que rara vez sucede y que se centra en un objeto de especulación muy concreto no en una generalidad.

    La irracionalidad de los colectivos puede darse en varios tipos de fenómenos como por ejemplo:

    En la especulación, que se desarrolla en dos etapas: En la primera una persona invierte en la mercancía de una manera sensata, por ejemplo, compra un edificio y lo explota; pero llega un momento en que a esa persona ya no le interesa obtener las ganancias por la explotación del edificio si no que quiere obtener ganancias con su venta directa vendiéndolo a un mayor precio, esta es la segunda fase de la especulación.

    Este hecho de que haya dos etapas en la especulación hace que en el libro se plantee el hecho de que haya varios tipos de especuladores, según parece hay muchos, pero básicamente hay dos; los habituales que desestabilizan el mercado comprando barato y vendiendo caro y los advenedizos que son los que compran caro y venden barato.

    Como se puede observar se produce una especie de ciclo entre los especuladores habituales y los advenedizos unos venden y los otros compran, pero este ciclo que se da en las épocas de euforia, se transforma en una manía ó pánico cuando todos los sujetos que comercian con el objeto de compra toman una actitud irracional; por ejemplo, cuando las acciones de una empresa pierdan valor, entonces, todos los accionistas poseedores de esas acciones tratarán de deshacerse de ellas provocando una estampida, un pánico en la que los últimos en vender salen perdiendo.

    Otras situaciones en las que se dan comportamientos irracionales son:

    • Los fenómenos de tela de araña en los que la oferta y la demanda se relacionan a destiempo provocando problemas de saturación de un mercado, paro, etc.; por ejemplo, se ofrecen 100 empleos en una determinada fecha y para cuando responde la oferta sólo quedan 25 empleos.

    • El efecto Duesenberry en el que la forma de aumentar el esfuerzo no es aumentando el ingreso por unidad de tiempo, sino disminuyéndolo. Se explica esto por ejemplo en la curva de oferta de trabajo en la que se da la curva de oferta regresiva. En la historia de la economía, esto se explica así: Cuando baja el tipo de interés del dinero, los inversores buscan realizar negocios más rentables de los que ya tenían a pesar de que sean arriesgados, para poder mantener su nivel de ganancias que descendería si siguiesen con los negocios viejos que son menos rentables.

    • Otro caso de irracionalidad es el de no realizar ningún tipo de acción por parte del inversor cuando cambian las circunstancias del mercado; por ejemplo, si las acciones bajan, no vender.

    • Y un último caso de irracionalidad sería por ejemplo el emplear una teoría ó modelo económico racional equivocado en una situación concreta y no corregir.

    Además de estos hay en la historia económica otras muchas actitudes que son irracionales y que han llevado a muchas empresas, inversores y otros a la ruina, por ejemplo, yo incluiría como conducta irracional la corrupción empresarial, y el caso Banesto es un claro ejemplo de ello. Pero en la historia económica el que haya actitudes irracionales es algo inevitable como los también el que haya actitudes irracionales en la historia de la humanidad.

    Los desplazamientos

    Son acontecimientos externos a un mercado que cambian las expectativas de beneficio de los inversores y que impulsan las euforias y los pánicos en los mercados. Este desplazamiento a de tener un tamaño importante para que pueda influir en las actitudes de los inversores. Entre los desplazamientos más importantes tenemos las guerras, los cambios políticos ya sean las revoluciones u otros, y las crisis económicas y financieras. Estos son algunos, pero hay muchos más.

    Los objetos de la especulación

    Los objetos de la especulación son infinitos, pero según que épocas de crisis ó de auge han sufrido tendencias, como si fuesen modas, por ejemplo, en Estados Unidos se especuló con las tierras de labranza durante la primera guerra mundial y en los años setenta; otro ejemplo podría ser la especulación con acciones de compañías ferroviarias en Inglaterra durante los años 1836 y 1847.

    Cada momento histórico más ó menos ha tenido uno varios objetos de especulación concretos.

    Diferencias nacionales en lo que respecta al temperamento especulativo

    El temperamento especulativo difiere según cuales sean los países en los que se especule, por ejemplo, se dice que en Inglaterra la gente tiene más afán aventurero que en Francia y que Estados Unidos es la cuna de las depresiones y lo pánicos. Es cierto también que el afán especulativo de los inversores de un país varía según cual sea el estado en el que se encuentre el propio país; si el país está en una fase expansiva, los inversores tratarán sacar provecho de la situación y si el país está en una fase recesiva, los inversores se andarán con más cuidado. Por tanto, no tiene sentido que los países se estereotipen unos a otros a la hora de hablar de su proclibilidad para especular ó no, por que todos reaccionarían sino de la misma forma, ó de formas muy similares ante un mismo hecho económico. La tendencia actual de globalización de la economía confirma lo que estoy diciendo, de hecho las bolsas españolas antes de actuar miran lo que ha hecho la de Wall Street ante una determinada situación.

    Capítulo 6

    El estadio crítico

    El cambio de expectativas

    En el modelo, el momento de euforia, va seguido de uno de depresión que puede desembocar en una crisis; este cambio se achaca en el modelo al cambio de las expectativas que tienen los inversores en el mercado, e.d, se pasa de tener ilusión en el mercado a no tenerla. Se ha intentado explicar el cambio de expectativas con teorías racionales, pero no han sido válidas por que nunca se han ajustado a la realidad, lo único que se sabe es, que cuando el inversor ve que el futuro del negocio cambia ó tiene un riesgo se retira del mismo, pero de ahí no ha pasado la ciencia y si no se sabe el por qué del cambio es inevitable frenar las crisis. Muchos economistas se plantean si el gobierno podría ser parte importante a la hora de frenar las crisis, evitando que la gente sufra un cambio de expectativas y dando así, seguridad al mercado.

    Las advertencias

    Muchos economistas, entre ellos Friedman, opinan que si el gobierno tiene más información que los especuladores con respecto a una posible situación de crisis futura, que la difunda ó por lo menos tome medidas para advertir al mercado. Según parece, esta es la actitud más lógica, pero en lo que se refiere a la historia no parece que haya tenido mucho éxito esto de las advertencias mas bien, todo el mundo las ha ignorada, y así lo demuestran los numerosos ejemplos que hay en el libro, incluso muchas veces al hacer las advertencias han propiciado las crisis (torpes).

    Otro hecho que es de importancia en las advertencias es el hecho de que estas estén bien encaminadas, pero que estén mal formuladas. Por ejemplo tomar medidas contra la crisis con demasiada precipitación, que sería lo más frecuente; por ello a la hora de advertir a un mercado que las cosas están mal, hay que hacerlo con prudencia y cabeza, para no precipitar los acontecimientos, pero como el acaecimiento de una crisis es un hecho imprevisible, hace que la tarea de advertir, avisar, ó como se quiera las crisis sea algo realmente difícil.

    La depresión financiera

    La depresión se puede ver desde dos puntos de vista; uno es la depresión comercial que tiene efectos directos sobre el mercado como bancarrotas, quiebras, etc. ; el otro punto de vista es la depresión financiera que hace referencia a la situación peligrosa en la que se encuentra una empresa, por ejemplo que baje su rendimiento y que quizás no pueda hacer frente a sus obligaciones y deudas; la depresión financiera es una indicación de que en el futuro habrá problemas económicos en la empresa. Pero lo verdaderamente importante es situar la época que se conoce como depresión en el modelo, en un principio se considera depresión al período de transición entre la burbuja y el pánico.

    La depresión financiera en una empresa es muy distinta de la depresión que se puede dar en una economía de escala como sería la de un país entero. En este último caso se considera depresión financiera al momento en el que los indicadores económicos del país se salen de los cauces normales, por ejemplo el ratio de reserva del Banco Central. Normalmente el que los indicadores se salgan de la normalidad ó no depende de si se a puesto un límite a esos indicadores, normalmente al poner ese límite se pone de relieve que a partir del mismo se podría producir una situación de crisis por ello cuando el indicador se acerca a él los inversores y economistas y demás suponen que se producirá una crisis en la economía del país cuando realmente no tendría que ser así, se produce una alarma innecesaria, superar ese límite supondría ya el dar la voz de alarma.

    Los síntomas que dan pie a suponer que hay una depresión no están muy definidos, aún así hay algunos que son bastante claros como las bancarrotas de empresas cada vez más grandes, el fin de la subida del precio de los bienes que hayan sido objeto de especulación(el punto máximo, por llamarlo de alguna manera) y algunos otros que pueden estar relacionados de una u otro forma con síntomas que hagan notar que se han hecho prestamos mayores en cantidad, que la cantidad de dinero que este disponible en el país y, por tanto, ello dará lugar a insolvencias, bancarrotas, etc.

    La depresión de lugar a ese tipo de fenómenos ya mencionados que hacen que la confianza de los inversores hacia el mercado de un país decrezca, pero una vez pasada la depresión las cosas vuelven a la normalidad ó por lo menos eso opinan los economistas y también lo demuestra la historia, ya que tras cada crisis, la actividad económica siempre vuelve a la normalidad en los países si las crisis fuesen continuas nos moriríamos de hambre.

    ¿Cuánto dura una depresión?

    Las depresiones tienen una duración indeterminada, todo depende de las circunstancias, normalmente las depresiones ceden gradualmente en el tiempo, e.d, se recupera la normalidad en la economía; pero si esta van seguidas de un pánico ó un crack, su duración se hace indeterminada puede ser días, años, meses... cada bancarrota tiene su propia duración, por ello no se pueden clasificar las depresiones por lo menos desde un punto de vista cronológico. Algo que hace más difícil la determinación de la duración de las depresiones es el hecho de que estas pueden ser continuadas, ó pueden ir a intervalos con subidas y bajadas y comportarse de una manera enloquecida.

    El inicio de una crisis

    Una crisis se inicia por que hay una serie de circunstancias que hacen que se produzca, pero habitualmente es un hecho accidental que no es intencionado, remarco lo de habitualmente por que hay países que sí tienen capacidad para provocar crisis económicas y de hecho las provocan, por ejemplo los embargos económicos que se hacen a países que pueden ser dañinos para el bienestar mundial, y que por ello ven mermada su capacidad económica.

    En las crisis accidentales es practicamente imposible determinar al culpable que ha provocado la crisis; en el libro se usa el ejemplo de lógica para explicarlo. Hay una causa remota, e.d, una causa inicial, la chispa que prende la llama, en lo económico podría ser la especulación y una causa próxima, por ejemplo, que hay un cubo de gasolina al lado de la chispa y que su interacción con la chispa provoca un incendio, en lo económico podría ser una bancarrota, una información sobre un mercado que esta mal... hechos que hacen que el auge se transforme en pánico.

    Muchas veces el detonante de una crisis puede ser un hecho accidental, por ejemplo los hundimientos de barcos de los que se habla en el libro; barcos que van cargados habitualmente de oro para impulsar la economía de una región, pero que al hundirse, no pueden evitar que la región sufra una crisis económica.

    Otros detonantes de crisis pueden ser los atrasos y errores de aplicaciones de políticas por parte de los gobiernos, por ejemplo, se aplica un tipo de descuento excesivamente alto en un país por lo que se carga las exportaciones de las empresas nacionales y lleva a muchas de ellas a la ruina.

    Si la crisis se hace por la retirada de depósitos de los bancos esta se inicia por los pequeños depositantes que si son muchos influirán en los grandes depositantes.

    En la bolsa la crisis se puede dar por la masiva realización de ordenes de venta que suelen hacer los grandes inversores.

    En definitiva el origen de una crisis puede deberse a muchas causas, lo difícil es determinar por donde se puede originar una crisis ya que en la historia estas se originan de las más variadas formas; pero, es posible que por lo menos se puedan determinar a grandes rasgos algunos procesos de originación de crisis económicas lo que nunca se podrá determinar es quién provoca la crisis excepto cuando está claro que esta ha sido iniciada de una manera intencionada.

    Los cracs y los pánicos

    Un crack es un colapso de los precios de los activos, ó lo que es lo mismo, el que los activos no valgan nada; y un pánico es un miedo injustificado y demente que sufren los inversores que hace que se deshagan de sus activos vendiéndolos por dinero si les es posible, cuando suponen que van a perder el capital invertido en ese activo.

    La crisis financiera puede llevar implícitas el crack y el pánico, por ejemplo, las acciones de una compañía se quedan sin valor, entonces muchos de los que suscribieron esas acciones lo hicieron pidiendo créditos a bancos, pongamos que se los piden a un solo banco el banco <<A>>, ese banco ante la insolvencia de sus deudores se va a la bancarrota, se produce el crack en el banco <<A>>, todas las instituciones que habían invertido en ese banco pierden su dinero y, por tanto se ven incapacitados para hacer frente a sus deudas, se vuelven insolventes, provocando la pérdida de los créditos en los bancos que prestaron a las instituciones, a su vez al ver la frágil situación en la que se encuentran esos bancos, los depositantes de esos bancos empiezan a retirar sus fondos de los mismos, el miedo de los ahorradores aumenta y se convierte en pánico, se forma una estampida descomunal en una desenfrenada carrera para conseguir dinero líquido, pero llegará un momento en que el país se verá sin moneda para hacer frente a la demanda de la misma y ante esta situación el país se encontrará en una crisis galopante, sufrirá un crack, en el que mucha gente perderá sus posesiones, su dinero, mucha gente se arruinará, y muchas empresas y muchos bancos correrán la misma suerte. Pero, después de todo este proceso llegará un momento en el que la situación se estabilice y todo vuelva a la normalidad.

    Este ejemplo de crisis financiera lleva implícito tanto el pánico de los inversores en una economía, como el hecho de que se produzca un crack en empresas, bancos e incluso en el propio país.

    Capítulo 8

    Dejar que se consuma y otras estratagemas

    Si se da por hecho que se cumple el ciclo de euforia-pánico en la economía que se indica en el modelo de Hyman Minsky, se querrá saber también qué pasará después de la depresión ó como se resolverá la misma depresión. En el libro se proponen algunas métodos para arreglar las crisis como:

    La ausencia de gestión

    Este método consiste en la no intervención del gobierno en la resolución de la crisis. Este método es apoyado por la mayoría de los economistas arguyendo sobretodo que el mercado es perfectamente capaz de salir de una crisis por sus propios medios. Esto se debe principalmente a que el mercado toma siempre las medidas oportunas para frenar las crisis ya que es el mismo mercado quien las sufre, y por ello se hace innecesaria la intervención del gobierno que podría, si tomase medidas equivocadas agravar la crisis del mercado.

    Hay dos tendencias de pensamiento en lo referente a la ausencia de gestión para resolver la crisis; una es la del regocijo o Schadenfreude que dice que los especuladores reciben lo que se merecen por las operaciones que realizaron en el pasado (es propia de gente envidiosa y vengativa; la otra postura es la que ve el pánico como un fenómeno que sirve para purificar el mercado de elementos que podían ser irregulares( algo así como la señora de la limpieza que se pasa cada semana para limpiar el desorden que hay en la casa).

    Una forma de resolver una depresión en un país sin contar con la intervención del gobierno; es, frenar las actividades especulativas y maniáticas subiendo el tipo de interés de la moneda (la encarecen), subida que hace el Banco Central del país que se supone que es un organismo independiente del gobierno, y así limitar las líneas de crédito para los especuladores; les paran los pies. Con ello lo que pretenden es que el sistema económico del país sea capaz de hacer frente a las demandas de efectivo que se realicen en una situación de crisis. En teoría esto reduce la disponibilidad de efectivo, pero históricamente se ha demostrado que no es así, en muchas ocasiones la capacidad del país para disponer de efectivo ha sido reducida en momentos de crisis a pesar de subir los tipos de interés. Aún así pueden darse efectos secundarios como la inyección de capital extranjero, que sería más barato que la moneda nacional, y gracias a la misma reimpulsar la economía del país, haciendo lo mismo que haría el prestamista de último recurso. Pero este es sólo un caso particular.

    Las diversas estratagemas

    A pesar de que se diga que una de las formas de salir de la depresión es el dejar que la depresión se resuelva por si sola, pero en la historia esto no ha sido así siempre; las crisis no siempre se acaban por si solas, la intervención del estado ha sido inevitable en casi todas las crisis, pues como se dice en el libro se sienten obligados a intervenir para resolver la situación, pero con resultados muy dispares.

    Para la resolución de las crisis se han llevado a cabo muchísimas estratagemas como:

    • La lentitud

    En una crisis los clientes retiran de los bancos sus ahorros lo más rápido posible para no arruinarse, pero el banco puede ralentizar el pago esperando a que la situación cambie a mejor y así evitar su bancarrota. Los bancos ingleses son expertos en este tipo de tácticas, en vez de dar las sumas en billetes de diez libras las daban en monedas de seis peniques y así ralentizaban los pagos a los clientes, con ello conseguían conservar fondos para subsistir hasta que la situación se arreglase.

    • El cierre total

    Las estrategias de cierre consisten en suspender las operaciones para resolver las situaciones de crisis, aquí tenemos algunos ejemplos:

    En situaciones de crisis bursátiles por ejemplo, si las cotizaciones toman una tendencia a la baja imparable, la bolsa cierra el mercado para evitar que siga la depreciación de las cotizaciones y así evitar una catástrofe. Pero muchas veces en la historia la aplicación de esta ha resultado ser un auténtico fracaso, por que lo que ha hecho no ha sido arreglar la situación sino agravarla, haciendo que el pánico que había antes del cierre aumente.

    Lo que se hace modernamente es lo siguiente; cuando la subida ó bajada del valor supera un límite se suspende su negociación, esto en el argot se conoce con el nombre de circuit breaker.

    Otras formas de cierre son los Bank Holidays (vacaciones de bancos) que lo que implica es que cierran solamente los bancos, para resolver sus situaciones de crisis.

    • Los certificados de la cámara de compensación

    Las cámaras de compensación eran instituciones a nivel geográfico local que servían para cubrir las pérdidas que pudiesen sufrir los bancos en caso de que sucediese una situación de crisis, se desarrollo su uso sobretodo en Estados Unidos.

    Las cámaras de compensación emitían los certificados de las cámaras de compensación, que eran obligaciones que emitían las cámaras de compensación, que podían sustituir al dinero en muchos casos. Esta propiedad permitía a los bancos aceptar depósitos que consistían en certificados de las cámaras de compensación. Pero el uso de los certificados de la cámara de compensación tenía varios inconvenientes:

    Un inconveniente era que, los certificados de la cámara de compensación obligaban al banco a tener reservas de dinero suficientes para hacer frente a las demandas de efectivo, ya que los certificados de compensación no se cobraban hasta haber pasado un determinado tiempo, por tanto, si el banco no disponía de reservas, tenía que suspender pagos hasta que cobrase el dinero de los certificados.

    Otro inconveniente era el que los certificados sólo tenían validez local, por tanto, provocaban que hubiese poco efectivo, por tanto, paralizaba la circulación de moneda a nivel nacional, lo que provocaba a su vez una fuerte ralentización de la actividad comercial del país.

    Con todo esto se saca en conclusión, que como remedio para sacar al país de una depresión económica no es que fuese muy bueno.

    • Las colaboraciones bancarias

    Otra forma de salir de una depresión es con la formación por parte de los bancos de comités de rescate, fusiones de bancos débiles, fondos para préstamos, y otros recursos con el fin de que los bancos débiles obtengan el apoyo de los fuertes. Hay varios momentos en la historia en los que se han dado este tipo de soluciones, por ejemplo:

    En la crisis Alsaciana de 1828. En diciembre de 1827 varias compañías de la zona de Alsacia en Francia quebraron, entonces, los bancos de París se negaron a aceptar efectos comerciales alsacianos e incluso el banco de central de Francia se impuso a si mismo un límite de seis millones de francos para aceptar efectos comerciales alsacianos, peor inmediatamente después se decidió no aceptar ninguno. Esto provocó un pánico que provocó la quiebra de más comerciantes de Alsacia. Los bancos parisinos enviaron un emisario para ofrecerles un préstamo de un millón de francos para resolver la situación; el ínfimo tamaño de la ayuda que se les ofrecía enfureció a los comerciantes alsacianos decidieron vender sus mercancías en París con descuentos muy fuertes de 30 y el 40 %. Esta medida provocó la quiebra de muchos bancos que no pudieron cobrar los crédito concedidos a empresas alsacianas. Pero en el último momento se unieron 26 bancos que formaron un fondo común para resolver la situación alsaciana y así restablecer la confianza en el mercado.

    • Los seguros de depósito federales

    Los seguros de depósito federales se han creado en el siglo veinte en Estados Unidos, y han servido para evitar las retiradas masivas de dinero de los bancos, evitando así las quiebras de los mismos. Los seguros de depósito federales en un principio se limitaron a diez mil dólares, pero se ha ido aumentando esta suma progresivamente hasta eliminar el límite en la actualidad. La retirada de los límites para la concesión de estos seguros viene unida al crecimiento de los problemas económicos en el sector bancario que se ha producido con el paso del tiempo.

    Lo que han hecho los seguros de depósito principalmente, es garantizar a los ahorradores que pase lo que pase, no van a perder el dinero que tengan metido en la cuenta bancaria con lo que si hay un momento de crisis, los ahorradores no correrán al banco a retirar su dinero. Con esta medida, todos tanto bancos como clientes salen beneficiados.

    • Las letras del Ministerio de Hacienda

    Otra forma de levantar una depresión económica es la emisión de letras del Ministerio de Hacienda, que consiste en la emisión de obligaciones para una empresa y que tenga garantías de que la emisión va a ser retribuida por la empresa.

    Un ejemplo histórico es la época del pánico en las cajas rurales de Inglaterra en 1793, cien de los trescientas cajas rurales existentes en el país habían quebrado ya. Para solucionar el problema se reunió una comisión especial, esta comisión acordó emitir letras del Ministerio de Hacienda en varias ciudades y por valor de varios millones de libras; las letras estaban garantizadas con bienes, de las cajas rurales, depositados en bancos aduaneros. Gracias a esa emisión hecha por el Ministerio de Hacienda, las cajas rurales pudieron obtener fondos suficientes para sobrevivir a la crisis que estaban sufriendo.

    • La regulación y la supervisión bancarias

    Muchos economistas se plantean si realmente se podría anticipar una crisis financiera mediante la regulación bancaria. Por otro lado, hay otro sector que opina que eso no sería posible.

    Lo que si esta claro es que existen actualmente métodos de regulación de la actividad bancaria, por ejemplo, la valoración de los intereses de los créditos a precio de mercado. Pero están hechas sobretodo para el funcionamiento de los bancos a un nivel nacional. Actualmente se tiende a la globalización de las medidas de la regulación bancaria, para ello se han reunido los gobernadores de los bancos centrales de los países más importantes, para buscar medios de regulación cada vez más uniformes a nivel mundial.

    Aún así hoy día no esta muy clara esta estrategia de regulación como forma de acabar con la crisis; por que detectar la mala gestión de un banco es muy difícil y en consecuencia la aplicación de la medida de regulación para ese banco también lo es.

    La suerte: El colofón

    Este punto más que nada es anecdótico, lo que se propone en este punto es que se puede salir de una crisis empresarial por el hecho de que se tenga suerte, por ejemplo que toque la lotería y con ello se consigan fondos para la empresa para hacer frente a las obligaciones.

    Por supuesto esto se da más que nada a un nivel individual, por que es muy difícil que se de un golpe de suerte a nivel nacional ó mundial, pero quién sabe, todo se puede dar en esta vida.

    Comentario personal

    Leer este libro no ha sido fácil, para nada; con este libro se dan más puntos para la nota final, pero anda que no se han vendido caros los dichoso puntos. Pero bueno; de lo malo, malo... siempre se puede sacar algo en positivo por muy poco que sea. Es un libro difícil, de eso ya estaba advertido; el modelo económico nos lo da hecho y eso es algo que hay que agradecer, pero a pesar de todo, cuesta entender lo que dice el libro a veces; no sé si es la por la traducción, ó por que yo soy muy cortito de entendimiento; que todo puede darse en esta vida. Aún así y a pesar de todo el mal rato que me ha hecho pasar este libro, le puedo agradecer el hecho de que haya sido una inestimable ayuda para paliar, en la medida de lo posible, mi ignorancia total y absoluta sobre el verdadero funcionamiento de los fenómenos económicos. Aunque como se verá en la lectura del trabajo, las explicaciones que hago a veces de lo que se dice en el libro son unos auténticos galimatías; quien dice que yo sea perfecto. Pero por lo menos no me arrepiento de lo que he escrito en este trabajo por que ha sido fruto de mi esfuerzo y del tiempo que le he dedicado, que no ha sido poco.

    La verdad es que leer este libro me ha supuesto en ocasiones, el pararme a leer por lo menos quince minutos las mismas páginas para entender lo que en ellas se decía (digo quince minutos y no treinta para no quedar como un inepto), por que a veces lo que se decía en una página era denso, e.d, incluía muchos conceptos a la vez; que si subía los tipos de interés por allá, que si bajaba la demanda de dinero por aquí..., y relacionarlos ó por lo menos intentarlo siendo yo un profano en el tema se las trae, y eso que lo hice con diccionario y todo.

    Este libro exige tener los cinco sentidos puestos en el mismo para entenderlo, por que es muy fácil perderse en él, sobretodo si la persona que lo lee no esta muy rodada en asuntos de economía, como, por ejemplo, yo; es fácil perderse en el libro por que emplea muchos conceptos en muy poco espacio, maximiza el ratio conceptos/espacio aunque no dudo que habrá cosas mucho más ilegibles en materia de economía, no quiero imaginarlo por ahora.

    Lo que por lo menos si me ha parecido interesante ha sido el tema que ha tratado, las crisis, yo creo que es fundamental conocer el por qué se da una crisis y el cómo funciona; en este sentido, escribir este libro ha sido gran un acierto. Yo creo que es fundamental conocer este aspecto de la economía tanto desde un punto de vista histórico, por ejemplo, para evitar recaídas en tiempos futuros; como práctico, el saber cómo funciona la crisis y que medidas se pueden tomar para resolverla. Yo he intentado enfocar el trabajo desde este punto de vista por que en mi opinión esto era mucho más importante que los sucesos anecdóticos que se pueden dar en una economía en momentos de crisis, no sé si he conseguido lo que pretendía que además de conseguir los puntos, era reflejar mi enfoque con los temas que he tratado, pero por lo menos he puesto los medios para intentarlo.

    Una cosa que quiero decir a parte de todo esto es que, para desarrollar los temas he seguido la estructura exacta de los capítulos por que era la única forma en la que podía dar un poco de coherencia a mis explicaciones personales de los diversos temas, he buscado dar sentido a las explicaciones en la medida de lo posible, pero cualquiera que lea esto seguro que me mete en un manicomio.

    Charles P. Kindleberger Manías, pánicos y cracs