Los viajes de Gulliver; Jonathan Swift

Literatura universal del siglo XVIII. Narrativa y novela de aventuras fantástica. Argumento. Biografía del autor

  • Enviado por: Wison
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Los Viajes de gulliver

Jonathan swift

Jonathan swift nace en Dublín el 30 de noviembre de 1667. Huérfano de padre, recibe educación gracias a la ayuda de sus tíos. Tras seguir estudios en la Universidad de Dublín (1681-1688), abandona Irlanda para reunirse con su madre establecida en el condado de Leincester. Trabaja como secretario de William Temple, importante hombre de estado de la época, miembro del parlamento y destacado diplomático, que será su protector durante diez años.

Sus nuevas funciones como secretario le permiten realizar los estudios de teología que termina con el doctorado en 1692. En 1674 Jonathan swift es nombrado pastor en Kilroot, cerca de Belfast. Allí sólo se quedará unos meses para marcharse después a Moon Park donde vive Sir Temple. Para defender a Temple en la querella entre los defensores de la Antiguedad y los Modernos, swift pone en circulación una sátira en prosa La Batalla de los Libros Antiguos y Modernos (Thes battle of the Books, 1704). Ese mismo año publica El Cuento del tonel. En Moon Park, trabaja como preceptor de Esther Johnson, legalmente hija de un intendente pero, muy probablemente, hija ilegítima de Temple. Esther despierta en swift una larga y profunda pasión.

En 1699, a la muerte de Sir Temple, Jonathan swift regresa a Irlanda donde se establece en 1700. Pronto obtiene el beneficio eclesiástico de Lavacor en el condado de Meath y una prebenda en la Catedral de San Patricio en Dublín. En 1701 publica su primer panfleto político donde toma claramente partido por los whiggs. Se siente cada vez más atraído por el mundo de la política. Como colaborador del Examiner, entre 1711 y 1714, predispone a la opinión pública hacia la paz con Francia. Deán de la Catedral de San Patricio (1713), no puede acceder al obispado a causa de su libro El Cuento del tonel que no había gustado a la reina Ana. swift ataca tanto a los anglicanos como a los disidentes y a los católicos romanos.

La caída de los tories en 1714 hizo definitivo su exilio voluntario en Irlanda. Desde entonces se dedica a defender con ardor a su país y publica un importante número de obras políticas hasta su muerte en 1845.

La época

A diferencia del resto de Europa, enzarzada en guerras religiosas, Inglaterra vive a lo largo de los siglos XVII y una buena parte del XVIII la cuestión constitucional. Hay que tener en cuenta que Inglaterra gozaba de una madurez jurídica más alta que el resto de los países europeos, y también gozaba de una tradición de siglos.

La lucha entre los derechos del Parlamento y el intento de los reyes de establecer la monarquía absoluta terminó con la Victoria de Oliver Cromwell y la muerte en el patíbulo de Carlos I en 1649.

La situación política no se esclareció del todo en tiempos de Cromwell. No podía manejar a su gusto el Parlamento, especialmente la cámara de los lores. Para él eran demasiado monárquicos. Por eso la disolvió.

El poder del Parlamento estaba tan metido en el alma inglesa, que a pesar de los manejos de Cromwell, se le resistía. Se vio obligado a suprimirlo varias veces. LA fin se proclamó lord protector y gobernó el país con un poder prácticamente absoluto. Un régimen dictatorial suplantó a la monarquía en Inglaterra.

Se precipitaron las guerras entre Holanda e Inglaterra por derechos de navegación y de transporte de mercancías. Esto tiene su importancia en el análisis de la obra de Swift, porque queda reflejado en distintos pasajes del libro su aversión a la guerra y a las ambiciones o estupidez de quien las promueve... Estas guerras generarían un hecho fundamental en la historia posterior de Inglaterra: su imperio universal en el mar durante muchos años.

A lo largo de todos los acontecimientos del siglo XVII se va configurando el derecho del pueblo inglés a participar en el gobierno del país. Se asienta fuertemente la idea de la necesidad que tiene el Gobierno de ser controlado por el Parlamento. En nombre de este sagrado principio fueron derrocados Carlos I y Jacobo II. Y en su nombre también llegó al trono Guillermo III. Su reconocimiento como rey le vino del Parlamento, en cuanto representante del pueblo soberano.

Costó su tiempo esclarecer los poderes del Parlamento. En él se llegó al fin a la formación de dos grupos: los tories, que representaban la aristocracia campesina y altos cargos de la iglesia, y los whigs, salidos de la burguesía y los puritanos.

Hay tres derechos fundamentales, que se van a consagrar luego en todos los países, y que se alargan en el espacio y en el tiempo hasta nuestras actuales democracias: aprobación de impuestos, voto y libre expresión. Quedaban recogidos en la Declaración de los Derechos que tuvo que firmar el rey Guillermo antes de ser coronado.

Se zanjaron también las disputas sobre cuestiones religiosas. Ningún católico podría acceder a la corona. Por esta exclusión llegaron a la Corona inglesa la reina Ana y Luego los Hannover.

Swift vivió el problema colonial. Se refleja en su obra. Inglaterra hace multitud de ensayos en sus colonias americanas. Nos referimos al territorio que ocupaba Inglaterra en aquella época, y que hoy es una parte de los EE.UU.

Había colonias de la Corona, exactamente trece antes de la independencia americana. Pero hubo otras experiencias curiosas, como el otorgamiento del territorio de Maryland por parte de Carlos I a favor del católico Cecil Calvert. Este territorio vivió grandes vicisitudes.

Los colonos americanos pasaron de ser 45000, en 1640, a 200000 hacia el 1700. Y en 1776 eran alrededor de millón y medio.

La pesca y las distintas actividades agrícolas centraban su trabajo.

Swift es enormemente duro en sus Viajes cuando enjuicia la colonización. Para él todo el derecho les asiste a los aborígenes. Es cáustico en sus juicios del término colonización y de los motivos que se quieren invocar para justificarla. Los ve como meras excusas de la ambición de reyes, grandes señores o países en general.

La obra

Los viajes de Gulliver es un ataque frontal contra la humanidad civilizada. La obra suprema de su humor negro. Es difícil superar sus niveles cuando escribe en una de sus obras que de vez en cuando, los animales pueden degenerar en hombres.

Gulliver no es solamente una crítica de la política de su época. Su compromiso con la verdad es mucho más profundo. Se siente horrorizado por la armonidad del mundo en que vivimos.

No es el perturbado que algunos vieron en él (el cura loco lo llamaban) ni el oportunista que otros intentan hacernos ver. Sí es cierto que abandonó el partido del pueblo para pasarse al de la aristocracia. Pero se convirtió en el héroe nacional de Irlanda por apoyar decididamente al pueblo en su lucha reivindicativa.

En sus libros usa mucho la táctica de la reducción al absurdo. Gulliver es un grito contra la humanidad. Aparece en 1726 con el título de Los viajes de Gulliver. Viajes a varias naciones remotas del mundo, en cuatro partes, por Lemuel Gulliver.

Lemuel Gulliver nos relata su llegada a Liliput y los condicionamientos que hicieron posible su contacto con aquella tierra. Es el país de los hombrecillos. Vive con ellos. Conoce y describe a la perfección sus facciones, partidos y divisiones sin sentido.

El azar o su destino le lleva luego a Brobdingnag, el país de los gigantes, donde él hará de liliputiense. Es casi el juguete de una niña. El rey le da una lección soberana cuando le demuestra con razonamientos irrefutables que pertenece a una raza tan despreciable como sanguinaria.

Gulliver realiza dos viajes más. Pasa por Glubbdubdrid, la isla de los magos, y por un territorio habitados y gobernados por caballos racionales.

Las dos primeras partes de Los viajes de Gulliver tienen un tono relativamnete benevolente. Los liliputienses nos hacen ver a pequeña escala la ridiculez de nuestras costumbres y usos políticos.

Cuando Gulliver vuelve a Inglaterra siente la enorme vergüenza de ser hombre. De tal manera que no resiste la presencia de sus hijos, su olor, ni el contacto físico de su mujer. Sólo le consuela la presencia en su caballería de un par de animales. Y su mozo de cuadras, bien impregnado del olor de los caballos, tiene el privilegio de ser la única persona con la que Gulliver se relaciona.

Los viajes de Gulliver es un libro que quiere ser objetivo, pero se cierra a toda esperanza. No hay estructura que aguante su crítica. Pretende que el lector lo vea todo con ojos limpios de cualquier prejuicio. El resultado es escalofriante.

El éxito literario de Los viajes de Gulliver fue enorme. Pero la crítica siguió mirando la obra con horror. Y es que no es nada cómodo ser hombre y ponerse ante ese espejo. El libro ha sido reducido a lecturas infantiles, expurgando las partes más duras. Su sarcasmo ácido ha conseguido que no se le haya hecho justicia en cuanto a su valor literario total, como literatura para adultos.