Los santos inocentes; Miguel Delibes

Literatura española de posguerra. Novela (narrativa) contemporánea. Personajes. Estructura y composición. Tema de fondo

  • Enviado por: Jairo Meana
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 11 páginas
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Los santos inocentes; Miguel Delibes


INDICE


TEMA Y ARGUMENTO:

  • Idea básica de la obra:

Las pésimas condiciones de vida de los criados de aquella época y las continuas humillaciones a las que eran sometidos por parte de sus señores.

  • ¿Recoge el título la idea básica?:

Aunque después de haber leído el libro sí considero que el título se acerca bastante a lo que quiere representar la obra, desde mi punto de vista podría ser más explicativo. Digo esto porque me parece que si alguien leyese el título sin conocer el libro de antemano no sería capaz de explicar el tema de la obra.

  • Síntesis del argumento:

La obra de “Los Santos Inocentes” habla en su primer libro o capítulo de Azarías. Este criado del “señorito” era un deficiente mental que acostumbraba a orinarse las manos para evitar que se le agrietasen y que siempre vestía con la misma ropa: unos pantalones de pana por las corvas, la bragueta sin botones y los pies descalzos. Tenía un búho al que cuidaba con gran atención proporcionándole comida, cobijo y mucho cariño. Acostumbraba a frotarle el entrecejo y a decirle “milana bonita, milana bonita” como gesto de aprecio y admiración. Pero un mal día que Azarías fue a buscar a su búho se lo encontró muerto en un rincón y sus intentos por reanimarlo fueron inútiles. Este suceso apenó mucho a Azarías y fue a decírselo al “señorito” para ver si le permitía llevar al búho a un Mago pero a ese le pareció una idea absurda y se rió de Azarías de una forma humillante. Así que decidió llevárselo en su regazo y, después de ir a buscar a la Niña Chica de su hermana La Régula, acudió al pie de un alcornoque, cavó un pozo y allí enterró a su querida ave.

Por otra parte, Azarías, como criado que era, combinaba los cuidados de su búho con los quehaceres propios de las personas de su condición. Acompañaba al “señorito” y a sus amigos en días de caza para recoger las aves que estos conseguían, cuidaba los geranios,... Pero presentaba también extrañas costumbres. Además de la ya citada de orinarse las manos, solía quitar los tapones de las ruedas de los coches de los amigos del “señorito”, los guardaba en una caja y cuando se aburría los contaba, pero hacía mal porque no sabía (cosa que no le importaba).

En el segundo capítulo se narra la vida de Paco, el Bajo, y toda su familia. Comenzaron viviendo en un cortijo, sirviendo a Pedro, el Périto, pero se trasladaron más tarde para otra finca. Ésta, más lejos de la escuela, solo permitía que se abriese a la cultura Paco, el Bajo, acudiendo a clases cinco veranos seguidos, en unos cursos especiales que había organizado la Marquesa. 5 años más tarde, fueron reclamados de nuevo por Pedro, el Périto, para que volvieran a servirle. Tras esto, la Nieves, hija de Paco, el Bajo, y una niña muy espabilada comenzó a ayudar a sus padres en los quehaceres del cortijo de Pedro, el Périto. Pero uno de los problemas que trata este libro va a acentuarse en este capítulo ya que Nieves dijo en una cena, mientras servía, que quería hacer la comunión. Exaltado, el señorito Iván (también presente en aquella cena) se quejó de que una persona que no fuese de su rango quisiera hacer la comunión, ya que no estaba permitida para criados. En esa misma cena surge otro de los acontecimientos clave: Pura, mujer de Pedro, el Périto, se insinúa repetidas veces al señorito Iván delante de las narices de su propio esposo, algo que le hizo enfadar y desencadenar una fuerte discusión con su esposa hasta bien entrada la madrugada pero lejos de cesar, Pura aprovechaba cualquier ocasión para seguir insinuándose a Iván.

El tercer capítulo comienza planteando el problema del despido de Azarías por parte de si señor. Régula, hermana de Azarías, muy sorprendida, decidió intentar convencer al señor de que le aceptase de nuevo sin éxito porque éste alegaba la suciedad de Azarías y sus extrañas costumbres. Sin otro remedio, Paco, el Bajo, Régula se hicieron carga de él e intentaron inculcarle que debía asearse y realizar sus necesidades en lugares adecuados y no en cualquier sitio. Por ello, Paco, el Bajo, se lo llevaba todos los días a la sierra para que se “desahogara”. Un buen día, Rogelio, hijo de Régula, se presentó en casa con una grajilla herida e indefensa para dársela a su tío Azarías. Este se pudo muy contento y comenzó a cuidarla desde el primer momento con el fin de curarla y amaestrarla. Le cogió tanto cariño que la llamaba igual que a su anterior búho; le decía “milana bonita, milana bonita”.

En el cuarto capítulo, se muestra la preocupación del señorito Iván por el paso del tiempo en Paco, el Bajo, y por lo poco que prometen sus hijos si algún día llegaran a sucederle. Por esto, hablando con Crespo confidencialmente, el señorito Iván recuerda sus comienzos en la caza con Paco, el Bajo, de ayudante admirando sus dotes para buscar y recoger todas las aves capturadas por su escopeta. Esta virtud de Paco, el Bajo, servía también para regocijo del señorito Iván delante de los colegas cuando iban de caza e incluso para preparar una pequeña exhibición y dejar atónitos a sus invitados. De echo, en una cena del señorito Iván y sus amigos, surge otro de los problemas que plantea la obra. Y es que René, un francés, dijo que en centroeuropa la cultura era superior y el señorito Iván, sintiéndose insultado, hizo escribir en una servilleta a sus criados su nombre. Éstos, sorprendidos, comenzaron a mirar unos para otros e, intentando no defraudar a su señor, procedieron a hacerlo lo mejor que pudieron. No les quedó muy bien, pero Iván sí se quedó contento con el resultado y se encargó de hacerle ver a su amigo francés que en España también llegaba la cultura a las clases más bajas.

El quinto, y penúltimo episodio, hace referencia a la explotación a la que eran sometidos los criados sin preocupación alguna por parte de los señores hacía su salud. Y es que, tras tantos años acompañando en sus cacerías al señorito Iván, Paco, el Bajo, ya estaba perdiendo las facultades físicas propias de un chaval. Fue debido a esto, por lo que un día, intentando preparar el reclamo para los pájaros en la cima de un árbol, Paco, el Bajo, sufrió una estrepitosa caída que le provocó una fractura en la pierna. Por ello, debía guardar reposo en casa pero el señorito Iván, preocupado por una cacería que tenía con sus amigos decidió probar con el hijo de Paco, el Bajo, Quirce, ya que el chico, a pesar de ser callado, prometía. Pero éste era demasiado aspero y no consiguió conectar con el señorito Iván por lo que éste quiso recuperar a Paco a toda costa y tenerlo preparado para la gran cacería. Lo malo era que Paco todavía no estaba curado por lo que le recomendó a su cuñado Azarías.

Finalmente, en el capítulo sexto, ya salían de caza el señorito Iván y Azarías pero ese no estaba muy contento con él porque era demasiado inocente y los ayudantes de los compañeros de cacería le robaban las aves abatidas. Sin más remedio que resignarse, el señorito Iván decidió que tenía que practicar más con Azarías por lo que los dos siguieron yendo de caza por su cuenta. Pero en uno de esos días, después de colocar Azarías el reclamo de las aves, el señorito Iván no fue capaz de cazar ninguna ave, cosa que le enfureció hasta tal punto que al ver pasar la grajilla de su ayudante tan cerca no dudó en disparar y derribar la a pesar de los gritos del noble criado para intentar evitarlo. Éste hecho enfureció y apenó tremendamente a Azarías, quien aprovechó una posterior salida de caza para preparar una trampa mortal para el señorito Iván mientras parecía que estaba montando el reclamo de aves. Dejó deslizar una cuerda por el cuello de su confuso señor y tiró de ella quedando éste ahorcado en el árbol.

  • Temas más importantes de la obra:

La opresión por parte de los señores a sus criados.

La falta de preocupación por sus sirvientes.

La humillación continua a la que son sometidos.

La incultura generalizada en las clases bajas de la sociedad de la época.

La resignación de los miembros de las clases bajas a aceptar su condición de inferiores, siendo considerados casi como seres no humanos.

  • Análisis del conflicto social:

En esta obra se muestra una clara separación entre clases sociales, tanto en derechos como en actividades a realizar. Sí es cierto que era normal en la época en la cual se desarrolla la acción de la obra, pero no se puede olvidar que resulta demasiado fuerte que unas personas (aunque no sean consideradas como tal) tengan que pertenecer a un rango social inferior por el hecho de haber nacido en el seno de una familia u otra.

Pero sin generalizar tanto y centrándonos en la obra, si es importante destacar varios hechos que se citan claramente en el texto. Uno de ellos es la imposibilidad de acudir a las escuelas por parte de todo el mundo bien por falta de recursos o por la falta de existencia de transportes. Otro de los problemas planteados claramente era la imposibilidad de realizar la comunión a no ser que se perteneciera a un rango social elevado. Este problema muestra como, la Iglesia, a pesar de proclamar a los cuatro vientos que ayuda a todo el necesitado, sólo se preocupaba de atender a las personas que después podrían devolverles el favor, los menos necesitados. Para finalizar otro de los conflictos sociales comentados era el egoísmo de los señores frente a la salud de sus criados. Este caso, se da cuando Paco, el Bajo, sufre el accidente. Y es que el señorito Iván lejos de buscarle medios para ayudarle a recuperarse, le presionaba para hacerle ver que tenía que acompañarle en una cacería muy importante para su honor delante de sus amigos.

LOS PERSONAJES:

  • Caracterización de los más importantes:

Azarías: Es un hombre de setenta y un años que va vestido siempre con la misma ropa, unos pantalones de pana por las corvas, la bragueta sin botones, y los pies descalzos. Es hermano de Régula, y trabajaba en la Jara pero su señor lo despidió por su falta de higiene, y es que tenía por costumbre orinarse las manos para que no se le agrietaran por el frío. Con su boca desdentada decía cosas ininteligibles y a veces parecía masticar la nada. Es un personaje muy afectuoso que adquiere un gran cariño por las aves a las que cuida.

Paco, el Bajo: Al comienzo de la obra es el Guarda Mayor del cortijo, pero con el tiempo se convierte en el secretario del señorito Iván por sus grandes dotes para búsqueda de las presas en las cacerías y por mostrarse siempre obediente y servicial, aceptando toda orden sin quejarse. Es el marido de Régulo y, por tanto, el cuñado de Azarías.

Régula: Es la mujer de Paco, el Bajo, y la hermana de Azarías. Se caracteriza por ser una mujer fuerte y por intentar buscar un futuro mejor para que sus hijos puedan disfrutar más que ella de la vida. Al igual que su marido, es también obediente y sabe que en el cortijo es imprescindible “ver, oír y callar” porque al pertenecer a una clase social inferior no tiene voz ni voto en los temas de discusión.

Charito, la Niña Chica: Es la hermana mayor de Quirce y Nieves pero sólo físicamente porque nació con una deformidad que no le permite valerse por sí misma. Aunque no puede hablar emite con frecuencia gritos que parecen alaridos aterradores, los cuales ponen la piel de gallina a quien los oye. Presenta una relación especial con Azarías porque son los “santos inocentes” a los que se refiere la obra.

Quirze: Hijo de Paco, el Bajo y de Régula. Es un chico callado pero con unas grandes dotes para ayudar en la cacería, al igual que su padre. Se da cuenta que la vida en el cortijo es difícil para su familia por las continuas humillaciones que reciben pero se resigna también. Hizo de ayudante del señorito Iván en las cacerías mientras su padre se encontraba indispuesto pero su falta de conversación hizo que Iván quisiera deshacerse de él como ayudante.

Nieves: Hermana de Quirce y, por tanto, hija también de Paco, el Bajo y Régula. Es una niña de 15 años callada y observadora. Trabaja para la mujer de Pedro, el Périto. Desea, ante todo poder hacer la comunión, pero hasta su familia intenta quitárselo de la cabeza porque no es una actividad propia de los criados. Del mismo modo que Quirce se ve impotente ante lo que se le ocurre a sus padres en el cortijo.

Iván: Es el señorito del cortijo. Tiene cierto aprecio al Paco por lo bien que se desenvuelve recogiendo las aves de las cacerías, por eso le nombró su secretario. Sufre (o es agraciado) por las continuas insinuaciones de Pura, la mujer de Pedro, el Périto. Atendiendo a su personalidad, se muestra siempre egoísta e insensato, pensando solamente en su propio bienestar y en conservar su honor social ante sus amigos.

Pedro, el Périto: Es un hombre de clase media, superior a la de Paco, el Bajo, pero inferior a la del señor Iván, es por esto por lo que sufre casi en silencio las continuas insinuaciones de su mujer al señorito Iván. Se muestra durante toda la historia nervioso e inseguro, pero a la vez enamorado de su mujer aunque ésta no le corresponda. Debido a ello casi siempre acaba llorando.

Pura: Es la mujer de Pedro el Périto. Se caracteriza por ser joven y físicamente hermosa, “arma” que utiliza para insinuarse al señorito Iván. Le gusta provocar a su marido canturreando y contoneándose porque en realidad no está enamorada de él.

  • Clasificación de los personajes:

Importancia en la historia:

Principales: Azarías, Paco, el Bajo, Régula, el señorito Iván los hijos de Paco, el Bajo y Régula, Pedro, el Périto y Pura.

Secundarios: Los amigos del señorito Iván, el doctor Manolo y los profesores de los cursos de verano.

Rango o nivel cultural:

Voy a proceder a ordenar los personajes principales de mayor a menor nivel cultural:

El señorito Iván, Pedro el Périto, Pura, Paco el Bajo, Régula, los hijos de éstos y, finalmente Azarías.

Situación social:

Se puede distinguir entre los personajes una clara variación en la situación social pudiendo establecer la siguiente relación:

Situación social claramente favorable: Señorito Iván, sus amigos y el doctor Manolo.

Situación social levemente favorable: Pedro el Périto. su mujer, Pura y los profesores.

Situación desfavorable: Paco el Bajo, Régula, sus hijos, y Azarías.

  • Medios por los que conocemos a los personajes:

Voy a proceder a explicar las características de los personajes principales que nos hacen que los reconozcamos.

Azarías: Es el personaje más peculiar y resulta fácilmente reconocible por sus frases cortas y simples, muchas veces sin sentido y por sus extrañas costumbres. Repité mucho “milana bonita, milana bonita”. Es representativo también el hecho de que se orine las manos para evitar que se le agrieten.

Régula: Solo se le puede destacar que en el comienzo de cada frase suele decir “ae”.

Paco, el Bajo: Se le conoce en la obra porque es admirado continuamente por el señorito Iván gracias a sus dotes para la búsqueda de las presas de la cacería.

Charito: Se caracteriza por sus alaridos desgarradores.

Nieves: No dice nada característico pero se la ve inocente por anunciar que desea hacer la comunión.

Quirce: Se le conoce básicamente por lo que los demás dicen de él porque no articula palabra. El señorito Iván se queja de él continuamente debido a su áspera personalidad.

Pedro, el Périto: Se diferencia de los demás por su nerviosismo continuo y su preocupación interminable con relación a su esposa.

Pura: Es característica por sus frases que desprecian al marido y por su actitud “fresca” frente al señorito Iván.

ESTRCTURA Y COMPOSICIÓN:

La historia está claramente dividida en seis libros o capítulos, siendo estos los siguientes: “Azarías”, “Paco, el Bajo”, “La milana”, “El secretario”, “El accidente” y “El crimen”. Entre ellos existe una conexión lógica, quedando más interconectados entre sí los tres primeros, luego los dos siguientes y, finalmente el último de forma independiente. La primera sección que acabo de nombrar podría corresponderse con una introducción de la obra con una presentación sobre los personajes más importantes, sus costumbres y su papel dentro de la historia. La segunda sección sería el desarrollo de la obra, donde se cuenta como o de que forma suceden los hechos y por qué. Y la última sección, compuesta sólo por el último capítulo podría corresponderse con el desenlace, ya que Azarías, tras soportar numerosas humillaciones toma la justicia por su mano y termina por asesinar al señorito Iván.

Desde mi punto de vista sí se podría alterar el orden de los capítulos buscando una transición líneal (temporalmente hablando) de la obra. De esta forma se evitaría las continuas idas y venidas en el tiempo que se dan a lo largo de la historia.

A mi parecer, los puntos de anticlímax son numerosos en la obra ya que las descripciones tan detalladas que realiza Delibes y los escasos diálogos no proporcionan una gran tensión en el lector. Sí es cierto que, para mí, existe un punto claramente marcado de mayor tensión: el momento en que Azarías asesina al señorito Iván. Me parece así porque las frases cortas y simples del final provocan una mayor aceleración en la lectura y por tanto una asimilación más favorable de los movimientos rápidos proporcionados por la tensión que se intenta transmitir por medio de los personajes.


ESPACIO Y TIEMPO

  • Espacio:

La acción de la historia tiene lugar en un cortijo extremeño, probablemente bastante cerca de Madrid porque durante la obra se citan viajes a esta ciudad. En cualquier caso, se trata de lugares rurales que intentan mostrar tristeza y acentuar así la desgracia que viven los criados de los señores. Al situarse lejos de la ciudad, solo quedan expuestos a la civilización y “nuevas industrias” los señores, poseedores de coches, quedando los criados sumidos en su eterna monotonía del trabajo sin tiempo apenas para el ocio o para el disfrute de la propia familia.

  • Tiempo:

Aunque no se cita claramente a lo largo de la historia, existen indicios que nos pueden hacer pensar que la acción transcurre a lo largo de la década de los ´60 tales como la existencia de cortijos, clases sociales, enseñanza pública inexistente o muy devaluada, la existencia de coches, el nombramiento de Franco en algún momento de la obra...

La historia no parece que esté contada de una forma lineal porque existen numerosas idas y venidas en el tiempo por parte de los personajes, como por ejemplo el recuerdo del señorito Iván de cuando era pequeño y ya entonces se codeaba con Paco, el Bajo...

NARRADOR Y PUNTO DE VISTA

El narrador de la obra es claramente uno en tercera persona y omnisciente porque no forma parte de la obra en ningún momento y además conoce durante el transcurso de toda la acción los sentimientos, pensamientos e intenciones de los personajes.

LENGUAJE Y ESTILO

En el transcurso de la obra domina un texto casi puramente descriptivo y bastante escaso desde el punto de vista del diálogo. Se caracteriza por una descripción exhaustiva y detallada de todo los espacios, sentimientos de los personajes, etc. confiriéndole a la historia un ritmo más bien lento.

En el diálogo no domina ningún tipo de lenguaje ya que éste varía según sea el rango social del hablante. Se aprecia un tono coloquial en las conversaciones entre el señoito Iván y sus amigos con una correcta utilización del lenguaje y uno más pobre y menos estilizado cuando hablan Azarías y los de su alrededor.

VALORACIÓN PERSONAL

  • Sobre el tema:

Desde mi punto de vista parece que el autor está en contra de los problemas que se plantean en la obra porque da la impresión de que se decanta por denunciar la opresión de las clases sociales inferiores y el abuso que sufren por parte de sus señores. Esto se nota por la forma en que está enfocada la historia, es decir, está claro que el título ya pretende defender a los más desfavorecidos pero es que, además, la historia está contada desde el punto de vista de los oprimidos. Sólo hay que ver que los personajes principales y quienes más historia protagonizan son los pertenecientes a las clases sociales inferiores. También creo que me apoya el hecho que Delibes nos quiere hacer ver las penas de los desfavorecidos desde dentro, involucrándonos en su vida cotidiana y familiar además de la puramente obligada que tiene que llevar con el fin de servir a sus señores.

En la actualidad, de forma teórica no existen clases sociales, nos consideramos todos iguales. Pero todos sabemos que no así. No hace falta irnos a África o América Latina como intenta actualmente la publicidad para ver que sigue existiendo esta problemática. Sin ir más lejos, en El Ejido, hace muy pocos meses, hubo un problema similar con los inmigrantes que no viene a cuento explicar porque todos lo conocemos.

  • Sobre la estructura:

Más que reconstruir la historia distribuyendo los episodios de nuevo en otro orden, yo intentaría quitar las divisiones y reconstruir el texto para poder interpretar la historia de forma lineal en el tiempo, aunque eso sí, me parece que sería acertado mantener el último episodio como se encuentra en la historia original. De esta manera, podría empezar una presentación de todos los personajes con una extensión menor a la que se dedica a Azarías, por ejemplo. Continuar con citar claramente el tiempo y ayudar al lector a situarse en el contexto, proseguir con el recuerdo al pasado del señorito Iván, continuar con la narración de la vida de la familia de Paco, el Bajo junto con las andanzas de Azarías y terminar con el crimen del señorito Iván.

En cuanto al ritmo, sí efectuaría unos cuantos cambios porque las descripciones tan detalladas y exhaustivas con detalles que, en ocasiones, no son importantes para el desarrollo de la obra proporcionan a la obra una velocidad de lectura demasiado lenta para mi gusto.

BIBLIOGRAFÍA UTILIZADA

Libro de lectura “Los santos inocentes” de Miguel Delibes en su primera edición en Colección Booket de editorial Planeta.