Los Millares

Civilizaciones prehistóticas. Edad del cobre. Sepulcros. Economía. Instrumentos. Cabañas. Vestimentas. Climatología. Creencias

  • Enviado por: Biejo
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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PREHISTORIA

LA CULTURA

DE LOS

MILLARES

Índice

Introducción 3

Sepulcros 3

Actividades económicas y su división 4

Instrumentos y cabañas 5

Vestimentas 6

Climatología 6

Creencias 6

Fotos y objetos 8

Los Millares

Introducción

Es una cultura de la primera etapa de la Edad del Cobre o Calcolítico. Ésta supone el paso del neolítico o piedra pulimentada a la Edad del Bronce. Abarca desde el año 2.500 hasta el 1.900 a. C. Toma su nombre del yacimiento situado en el sudeste peninsular, en la localidad de Santa Fe de Mondujar, Almería. Este magnifico yacimiento fue descubierto a finales del siglo XIX por el ingeniero belga Louis Siret.

Está emplazado sobre un espolón que domina la confluencia de la rambla de Huéchar y el río Andarax, el llano de Los Millares acoge restos de un poblado fortificado y los de su necrópolis megalítica, integrada por casi un centenar de sepulcros. Los pobladores de esta cultura, controlaban los pasos serranos de su entorno, especialmente al sur y al este, una docena larga de fortines o torres aisladas cuya coetaneidad con el pueblo parece segura.

Todos estos elementos, pero particularmente el notable porte del asentamiento principal, cuyo caserío llegó a desbordar las 4 ha de extensión, y su condición de plaza defendida por al menos tres líneas de murallas abastionadas, ponen de manifiesto que este grupo cultural tenía una forma de vida sedentaria, con una economía doméstica plenamente afirmada y acaso matizada por cierto grado de especialización frente al aprovisionamiento de algunas materias primas, como el sílex o minerales de cobre.

Debido a su situación geográfica, realizo muchos intercambios con los pueblos de África. De allí se traían, entre otros, las codiciadas cascaras de huevo de avestruz.

Sepulcros

Los sepulcros de esta época estaban formados por una galería a través de la que se accedía a una cámara circular donde se almacenaban los cuerpos. Cuando se quería inhumar otro cuerpo, una comitiva lo introducía. Los restos del anterior era apartados a un lado junto a los anteriores cuerpos. No cualquiera podía acceder a la cámara funeraria, puesto estaba sellada por una gran losa. Se creía que había otra vida, por lo que se dejaban vasijas con comida u otros víveres para que pudiera subsistir. Exteriormente, parecía una gran montaña, rodeada por algunas construcciones megalíticas como, por ejemplo, cromlechs. El carácter colectivo de los sepulcros y su presumible correspondencia con linajes equiparables en el seno de la comunidad no ha impedido advertir ciertos signos de desigualdad, como los desniveles de riqueza entre los ajuares o la diversa envergadura constructiva de las propias tumbas.

Actividades económicas y su división

Esta época es la primera en la que se trabaja el cobre. Esto dio lugar a dos nuevas ocupaciones: la extracción del mineral y su trabajo.

Han sido encontrados restos relevantes de la gran técnica de la extracción de los minerales. Eran excavadas galerías a cielo abierto. Se han encontrado antorchas para iluminar las galerías y cuerdas, cestos de esparto y poleas para la extracción de los minerales a la superficie con menor esfuerzo y mayor rapidez. Para abrir las galerías se utilizaban grandes martillos de madera unidos a una piedra mediante cuerdas de esparto tiras de piel.

La aparición del cobre trajo consigo el problema de su elaboración, que rápidamente fue resuelto en talleres artesanales. Al principio las técnicas eran muy toscas, no existían los hornos y no se podían hacer figuras con moldes, debían hacerse a golpes y después pulirlas. Más tarde aparecieron los hornos, que requerían una gran técnica puesto que para la fundición del mineral se necesita conseguir una elevada temperatura y mantenerla. También destaca la orfebrería del oro.

Se cree que la minería fue fruto de los posibles contactos ocasionales con los pueblos del Mediterráneo oriental o de un probable asentamiento cuando buscaban zonas ricas en cobre y estaño

Mientras que el hombre estaba en el taller la mujer se dedicaba, además de los hijos, del cuidado de las reses y de los campos de cultivo. Estos grupos se dedicaban a la cría del ganado vacuno y al cultivo de cereales como el trigo o la cebada. Entran pues, dentro de los pueblos agricultores y ganaderos.

Las especies más características y abundantes de esta época eran: uros, ciervos, osos, jabalíes, linces, zorros, perdices, liebres, conejos, tortugas, nutrias y aves acuáticas. Todos estos animales eran cazados para obtener herramientas de huesos o utilizarlos en funciones espirituales. También se obtenía de ellos otros tipos de materia prima.

En esta época ya se daba la jerarquización de la sociedad. Los líderes y jefes empezaban a consolidarse. La clase social de cada persona iba directamente relacionada con el parentesco que le unía con el jefe.

Instrumentos y cabañas

Aunque se había descubierto el cobre, las armas eran todavía fabricadas de piedra. Esto se debe a la ausencia de perfeccionamiento total de las técnicas de trabajo del cobre.

El cobre requería una gran técnica, dinero y esfuerzo para su trabajo puesto que había que machacarlo, separar la ganga de la mena, había que aplicarle los procesos de tostación y reducción. Dependiendo de estos dos últimos, el mineral obtenido era más o menos puro. Después de este laborioso proceso se obtenían sierras de hoja recta o curvada, punzones, puntas de flecha, cinceles...

Los ajuares funerarios, aunque con distinciones de riqueza, eran fabricados en cerámica. La cerámica en esta época era de uso cotidiano. Con ella se fabricaban objetos como cuencos, platos, ollas, ídolos, plaquitas de arcilla cocida y algunos fragmentos con forma de cuerno o falo. Las piezas más pequeñas eran moldeadas a partir de unos grandes bloques. Las piezas grandes como las vasijas eran fabricadas superponiendo cordones, puesto que todavía no existía el torno de alfarero.

La cerámica se cocía en el interior de hornos. Este se componía de: un entramado de ramas secas, el objeto que se quería cocer, y otro entramado de ramas secas y arena. Estos hornos son también denominados trincheras.

Un instrumento muy utilizado en esta época fue el molino de mano de piedra granítica. Las semillas del cereal; trigo, cebada o avena, se extendía sobre la base plana del molino y con la ayuda de una piedra que se podía manejar con una o ambas manos se procedía al molido por frotamiento. El producto obtenido se mezclaba con agua y se cocía en forma de tortas.

Las cabañas se construían poniendo grandes bloques de piedra unidos mediante arcilla sin cocer. Se levantaba un muro sobre el que se apoyaba un cobertizo formado por ramas unidas mediante arcilla sin cocer. Solían ser de planta circular u oval. Se utilizaban tanto para la vida como para el almacenamiento. De ahí que se hayan encontrado cabañas con un diámetro de hasta 7,5 metros las mayores y 2 metros las más chicas. Solían estar abastionadas para mayor seguridad.

Vestimentas

Una importante actividad relacionada directamente con la agricultura y la ganadería la constituye la fabricación de diferentes útiles, como prendas de vestir a partir de diferentes productos vegetales o animales. En esta zona se daba habitualmente esta actividad.

Los materiales que eran usados habitualmente eran el lino y la lana. Estos vegetales eran tejidos en telares verticales de presas. También era habitual la construcción de cuerdas con esparto para construir cabañas, telares, levantar construcciones megalíticas...

Climatología

La climatología ha sufrido una notable variación. Actualmente, se da un clima de tipo mediterráneo subtropical. En esta época era una zona húmeda con un mayor índice de precipitaciones y con unos ríos de curso muchísimo más estables y caudalosos.

Esto se debe en su mayor parte a la acción del ser humano. La tala abusiva y el hecho de transformar grandes bosques en zonas de estepa para cultivar provoca la disminución de las lluvias y la consecuente aridez del terreno. Así lo demuestran los restos de polen y carbono hallados.

Creencias

Entre los objetos relacionados con las creencias se encuentran betilos tallados en piedra con forma cilíndrica; ídolos de falange, iguales que los anteriores pero con los ojos tallados; en otros se tallaban atributos antropomórficos; piezas de arcilla cocida en forma de cuerno o fola a las cuales se les ha atribuido el mismo valor espiritual.

Alrededor de los cuerpos se han encontrado estelas, trozos de pizarra colocados en el centro de la cámara a las que se les atribuía supuestamente un poder de protección sobre los restos inhumados. Todos estos restos encontrados no elevan en la actualidad más de cuarenta centímetros sobre el suelo. Se cree que estas creencias vinieron asociadas a un cambio en las creencias religiosas en la época de calcolítico. Existía la costumbre de dejar las armas o herramientas habituales de una persona junto a ésta cuando era inhumada. También se llenaban vasijas de comida, eran incineradas y sus restos eran esparcidos por la entrada del sepulcro.

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