Los Dioses no eran tan divinos

Dioses mitológicos. Mitos. Divinidades. Antigua Grecia y Roma

  • Enviado por: Gema Berrio Sánchez
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 11 páginas
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INDICE

- Urano, el castrado

- Saturno y su menú familiar

- Júpiter y Juno: de eterna pelotera……pág 1

- Júpiter se va de marcha…………………………………pág 2

- Plutón, el secuestrador, y Ceres, la Huelguista…………………………………………………………………………pág 3

- Neptuno, un viejo lobo de mar

- Apolo, un guaperas en el olimpo……………pág 4

- Diana, la cazadora incansable

- Vulcano, Venus y Marte: unos cuernos divinos…………………………………………………………………………………pág 5

- Minerva, el parto de una jaqueca

- Mercurio, chico para todo……………………………pág 6

- Baco, el de la mala uva…………………………………pág 7

- Elección de “Mis Olimpo”………………………………pág 8

- COMENTARIO SOBRE LA INTRODUCCIÓN…………pág 9

- OPINIÓN PERSONAL……………………………………………………pág 10

1-.URANO, EL CASTRADO

Del Caos, surgió Gea, la tierra, y para no estar sola engendró a Urano, el cielo. Urano y Gea tuvieron un gran número de hijos: los Hecatonquiros (los de 100 brazos), los Cíclopes y los Titanes. Pero Urano, temiendo que alguno de sus hijos lo destronaran, conforme iban naciendo los iba encerrando en el interior de su madre.

Gea cansada de “traer hijos al mundo” y que su padre los encerrara, pactó con su último hijo, Saturno, para que éste se escondiera debajo de su cama y esa noche le cortara los genitales a su padre y los arrojase al mar.

Esa noche Saturno hizo lo que su madre le mandó y de los genitales de Urano y la espuma del mar surgió Venus.

2-.SATURNO Y SU MENÚ FAMILIAR

Saturno, tras la hazaña con su padre, se quedó con el poder y se casó con su hermana Cibeles. Saturno también estaba un poco atemorizado por si sus hijos pretendían su trono, así que como sabía que las profundidades de la Tierra no eran seguros, cuando iban naciendo se los tragaba cual bocadillo.

Cibeles, harta de que Saturno se tragara a sus hijos, cuando dio a luz al último, esperó a que el padre cogiera una de sus habituales borracheras y le dio una piedra envuelta en pañales, que Saturno tragó pensándose que era su hijo.

Júpiter, que así se llamaba el último hijo, creció amamantado por la cabra Amaltea, según parece, y cuando se presentó la ocasión le dio de beber a su padre un brebaje para producir vómito.

Saturno vomitó a todos sus hijos e hijas junto con la piedra que había sustituido a Júpiter.

3-.JÚPITER Y JUNO: DE ETERNA PELOTERA

Júpiter, tras vencer a su padre tuvo que enfrentarse a los Hecatónquiros, Cíclopes y Titanes para poder acceder al trono del Olimpo.

Júpiter fue mucho más liberal y progresista que sus antecesores, aunque cuando tenía que castigar a alguien no se lo pensaba.

Júpiter se casó con Juno, su hermana, pero asiduamente le era infiel tanto con diosas como con mortales y tuvo descendencia con muchas de ellas. Aunque Júpiter, al principio, le había prometido serle fiel después de un tiempo las peleas de la pareja eran sonadas en todo el Olimpo, pero también había días en los que se regalaban mutuamente caricias y mimos.

4-. JÚPITER SE VA DE MARCHA

Aquí vamos a relatar algunos de los más sonados escarceos amorosos de Júpiter:

Júpiter y Alcmena: suplantación de personalidad

La relación entre Alcmena y su cortejante Anfitrión era perfecta excepto en que la muerte de los hermanos de ésta la entristecían mucho. Cuando Anfitrión le pidió que se casaran, ella le puso la condición de que no se acostaría con él hasta que no vengase la injusta muerte de sus hermanos. Anfitrión aceptó y se fue en busca de los telebeos.

Desde el Olimpo Júpiter maquinaba como consolar a Alcmena mientras faltaba su marido. Conociendo la seriedad de Alcmena sabía que no sería fácil seducirla, así que tomó la forma de su marido y se presentó en su casa. Ante la petición de ella, el falso Anfitrión describe la batalla en la que venció a los telebeos y se acostó con ella por espacio de 3 noches seguidas. Al atardecer del día siguiente se presentó el verdadero Anfitrión con ganas de lograr su recompensa, pero al decirle Alcmena que si la noche anterior no había tenido bastante empezó a sospechar. Pasaron la noche juntos y por la mañana fue a consultar al adivino Tiresias que le dijo que Júpiter había tomado su forma y había engañado a su mujer.

Anfitrión quiere enviudar por los celos e incendia su casa, Júpiter se le aparece y le dice que se ha acostado con su mujer.

Alcmena tiene a dos niños uno de Júpiter y otro de Anfitrión.

Ocho meses después Juno manda dos serpientes a matar a los niños, Ificles el hijo de Anfitrión, llora y Hércules el hijo de Júpiter se lanza y mata.

Júpiter se enorgullece de su hijo y manda a Mercurio a la tierra a por Hércules, lo trae y lo pone a mamar de la leche de Juno que está dormida, esta leche da la inmortalidad, pero Juno despierta y se o quita de encima dirigiendo el chorro de leche hacia el firmamento, produciendo la Vía Láctea.

Júpiter e Io: un amor bovino

Júpiter se le aparece en sueños a Io y le dice que si no va a la cita con él su familia morirá abrasada por su rayo. Io se lo dice a su padre, y él le dice que lo único que quiere es su aprobación para unirse a Júpiter, pero después consulta a un oráculo y le dice que es cierto.

Io acude a la cita y tras resistirse un poco se acuesta con Júpiter que ha extendido una densa capa de niebla para que su mujer no los vea. Pero Juno aparece y entonces Júpiter convierta a Io en una ternera y Juno se la pide de mascota, él accede. Júpiter para poder ver a Io se transforma en un toro y elude la vigilancia de Argos a quien había puesto Juno para cuidar y vigilar a su mascota. Pero un día Júpiter se harta de no poder estar con Io tanto como quisiera y manda a Mercurio a que mate a Argos, Mercurio baja a la tierra, se convierte en pastor y tocando dulces melodías duerme a Argos y lo mata. Juno muy enfadada deja suelta a Io y le manda un tábano que la hace salir corriendo hasta llegar a Egipto. Júpiter le pide a su mujer que la deje en paz y que la convierta otra vez en mujer. Esta tras la súplica de su esposo accede y la deja con forma humana de nuevo. Io después de metamorfosearse tiene a Epafo hijo de Júpiter.

Júpiter, gay

Juno descubre a Júpiter mirando a Ganímedes, un pastor, tumbado entre las nubes y se pone como una fiera ante los deseos de su esposo, ya no de relacionarse con él, sino de subirlo al cielo para que fuera su amante. Júpiter se convierte en águila y se deja caer al monte Ida donde Ganímedes cuida las ovejas de su padre y lo rapta, al llegar al cielo se metamorfosea en su forma y tranquiliza al chico diciéndole que para él empieza una nueva vida. Allí para no aburrirse servia bebida a los dioses y Juno se queja a Júpiter ya que ese era el puesto que antes ocupaba Hebe, la hija de ambos. La madre propone buscarle un nuevo trabajo y Júpiter dice que mejor es buscarle un buen marido y propone a su hijo Hércules, Juno acepta, no sin antes quejarse un poco y Hércules pierde su condición de mortal y se casa con Hebe.

5-. PLUTÓN, EL SECUESTRADOR, Y CERES, LA HUELGUISTA

Plutón se quejaba continuamente de que en le reparto de poderes cuando derrotaron a Saturno, él había salido perdiendo. Siempre encerrado entre muertos y rodeado de penas. En alguna de sus escasas salidas a la tierra se había fijado en Proserpina pero pensaba que una chica joven como ella no querría meterse en los infiernos con él para siempre. Pero él no se daría por vencido, así que un día subió a la tierra y la rapto. La madre de Proserpina, Ceres, la buscó sin parar hasta que cayó agotada en la hierba y se durmió. Al despertar pidió ayuda al dios Helios, el Sol, al que nada se le escapaba. Helios le informó de todo y ella supo que la única forma de conseguir a su hija era declarándose en huelga, ya que era la diosa de la agricultura. Extendió una gran hambruna entre los mortales y Júpiter le llamó la atención, aunque ella dijo que no haría nada hasta que no recuperara a su hija. Júpiter se encontraba en un aprieto, pero prometió a Ceres que se le devolvería su hija si no había comido en los infiernos desde su llegada, pero sus investigaciones descubren que Proserpina había comido un grano de granada. Júpiter y Plutón llegan al acuerdo de que como la comida había sido tan escasa, Proserpina pasaría una parte del año en la tierra (que coincide con la época en que los campos se cubren de flores y crecen los árboles y cereales) y otra parte en los infiernos (en la cual las flores se marchitan y los hierbas se secan, ya que Ceres no está contenta).

6-. NEPTUNO, UN VIEJO LOBO DE MAR

Neptuno, tampoco estaba muy a gusto con su parte del pastel y al igual que a su hermano Plutón, a la hora de buscar pareja le costaba mucho ya que vivía en las profundidades del mar y aunque tenía un bonito carruaje, ninguna dama le hacía ni caso.

Un día paseando con su carro vio a una hermosa ninfa, que después de investigar supo que se llamaba Anfitrite, hija de Océano. Neptuno fue a hablar con su padre que no puso ninguna oposición a que saliera con su hija, pero la chica era bastante cabezota no aceptó unirse a él. Un día mientras Neptuno se planteaba raptarla, pasó por allí un delfín con fama de casamentero y quedó con él en que convencería a Anfitrite para que se casara con él. Así fue, Neptuno y Anfitrite se casaron en una gran ceremonia.

Pero pasaron los años y Neptuno, al igual que Júpiter, tuvo escarceos con ninfas y mortales. Con una de ellas, Escila, Anfitrite pagó sus celos y la convirtió en un horrible monstruo.

En otra ocasión sintió deseo de unirse a Ceres cuando esta estaba en la búsqueda de su hija. Ceres se convirtió en yegua y consiguió eludir a todos los pretendientes menos a Neptuno, que avisado por su hermano, se convirtió en caballo y consiguió cubrir a Ceres.

7-. APOLO, UN GUAPERAS EN EL OLIMPO

Júpiter decidió volver a engañar a su esposa, esta vez con Latona, hija de un Titán. Letona quedó embarazada y Juno decidió vengarse justo en el momento del parto. Cuando la chica llevaba 9 días de parto, las otras diosas se apiadaron de ella y hicieron que acabara de alumbra. Latona tuvo a un niño y una niña, Apolo y Diana. Apolo, se convirtió en un hermoso joven que manejaba el arco con mucha soltura.

En cuestión de amores era igual que su padre, pero no había encontrado el amor verdadero hasta que vio a Dafne hija de un río, y aunque tenía un rival, pronto se encargó de quitárselo de encima. Un día Apolo se encuentra a Cupido y se ríe de él por que estaba intentando tensar su arco. Cupido se enfada y lanza dos flechas para demostrar que era un buen arquero. Una de oro que causa el enamoramiento instantáneo se clava en Apolo y otra de plomo que causa la indiferencia y el desprecio se clava en Dafne.

Tras este acontecimiento a Dafne no le quedaba más que correr para escapar del enamorado Apolo. La chica agotada pidió ayuda a su padre, el río Peneo, que la convirtió en laurel. Desde aquel día este árbol es el símbolo de Apolo.

Después de darle un descaso al corazón Apolo se enamora de Jacinto, un bello muchacho con el que compartía aficiones deportivas. Para ponerles las cosas un poco difíciles apareció Céfiro, viento del oeste, enamorado de Jacinto, pero el chico lo tenía claro, se quedó con Apolo. Céfiro juró que si no era para él no sería para nadie y un día mientras Apolo y Jacinto practicaban lanzamiento de disco, el viento desvió un disco de Apolo que fue a dar en la cabeza de Jacinto que murió en el acto. Apolo convirtió la sangre que manaba de la cabeza de su amado en una flor, hasta entonces desconocida: el jacinto.

Apolo, arto de desengaños amorosos decide dedicarse totalmente a la música y la poesía, pero aquí también hubo gente que despreció su arte y se le interpuso en su camino hacia la fama. Un tal Marsias, que tenía bastante mano con la flauta, decía que su música era mejor que la de Apolo y lo retó a un concurso para ver quién era mejor. Apolo aceptó, pero puso dos condiciones: una que Las Musas fueran el jurado y dos que el perdedor quedaría a merced del ganador par que hiciera con él lo que quisiera, Marsias aceptó sus condiciones. Apolo tuvo un buen día o quizás las Musas estaban de su parte y ganó, así que cuando el contrincante se acercó para felicitarlo deportivamente Apolo lo cogió y lo colgó de un árbol y no contento con esto le quitó la piel cuando aún estaba vivo.

8-. DIANA, LA CAZADORA INCANSABLE

Diana, recién nacida ayudó a su madre en el parto de su hermano Apolo. Desde muy pequeña tuvo una gran destreza para la caza y siempre iba rodeada de un cortejo de ninfas y una jauría de fieras todos muy bien adiestrados.

Un día mientras Diana se bañaba ella y sus ninfas vieron a un cazador que parecía estar mirando a la chica. Diana muy enfadada convirtió al hombre en un ciervo e hizo que sus propios perros se lo comieran.

En una reunión con su madre, Letona. Los hermanos se enteran de que en la Tierra hay una mujer llamada Níobe que presume de sus 14 hijos (7 chicos y 7 chicas) y se burla de ella por que solo tiene 2. Pero, los peor -dice Letona- es que está convenciendo al pueblo para que dejen de ofrecerme sacrificios.

Diana y Apolo, diestros arqueros, se reparten el trabajo y un santiamén matan a los 14 hijos y vuelven al lado de su madre. Ella estaba pensando en una venganza para Níobe, después de un rato de duda decide convertirla en piedra y tras la transformación se traslada a una montaña donde, según Ovidio, aún sigue manando agua (sus lágrimas).

9-. VULCANO, VENUS Y MARTE: UNOS CUERNOS DIVINOS

Juno, tras uno de sus continuos enfados con Júpiter decidió que ella sola se bastaba para tener hijos y de este convencimiento nació Vulcano, un tipo bastante “difícil de mirar”. Su madre, nada más nacer, lo arrojó a la Tierra y cuando cayó se fracturó una pierna que lo dejaría cojo para siempre. Vulcano tenía una gran habilidad con la fragua así que se ganaba la vida como herrero y hacía joyas preciosas.

Juno lo llamó al Olimpo y lo hizo dios de la fragua. El chico como “regalo” le hizo a su madre un trono de oro, pero al sentarse la primera vez se quedó atrapada con unas esposas y Vulcano le dijo que sólo la soltaría cuando prometiera convencer a Venus para que se casara con él. La madre se lo prometió y fue a hablar con Venus a la que sólo convenció diciéndole que Vulcano la haría joyas maravillosas y además podría estar con otros hombres ya que él estaba todo el tiempo en su fragua.

Venus por aquel entonces tenía una especie de relación con Marte, el dios de la guerra, y el pobre de Vulcano llevaba unos cuernos que no cabía por la puerta. Pero el Sol, le dijo lo que estaba haciendo su mujer y Vulcano preparó una trampa: una noche llegó a casa diciendo que al día siguiente tenía que marchar a un viaje de negocios, entonces Venus llamó a Marte y por la mañana, cuando estaban en la cama, les calló del techo una red del techo, que los dejó inmóviles. Entonces Vulcano llamó a todos los dioses para que vieran que hacía su mujer cuando él se daba la vuelta.

Llegó el día en que el Olimpo se le quedó pequeño a Venus para poder encontrar amantes y se fijó en un mortal, Anquises. Se le apareció delante y le dijo que era una princesa. Anquises se lanzó sobre ella y tras estar juntos Venus le confiesa su verdadera identidad y le dice que no se lo cuente a nadie. Pero una noche estaban discutiendo unos hombres si una chica troyana era más bella que Venus o no, entonces Anquises dijo que sin lugar a dudas Venus era más bella y que lo decía con conocimiento de causa.

10-. MINERVA, EL PARTO DE UNA JAQUECA

De otra relación extramatrimonial de Júpiter con Metis nació Minerva, pero la historia de este nacimiento es una tanto especial:

Un oráculo vaticinó que tras parir una hija Metis daría a luz un hijo que lo destronaría, Júpiter para evitar esto se tragó a Metis embarazada y cuando Minerva nació del impulso se colocó en la cabeza. Júpiter sufría grandes dolores de cabeza y pidió a Vulcano que le diera un hachazo del cual nació Minerva ya con forma adulta.

Una vez una hilandera retó a Minerva a tejer, para ver quien era la más veloz, quedaron en tejer un tapiz de tema libre. Cuando terminaron Minerva analizó el tapiz en busca de algún error, pero era perfecto, entonces se enfadó por el tema que había utilizado en el tapiz “los amores de Zeus” y por la actitud burlesca de Aracne. Aracne se colgó de una viga del techo, entonces Minerva la sujetó y la convirtió en araña para que tejiera durante toda su vida.

11-. MERCURIO, CHICO PARA TODO

Mercurio nació de Júpiter y la ninfa Maya. Nada más nacer se le escapó a su madre y robó en el rebaño de Apolo y para que no se diese cuenta le ató ramas a los rabos de las vacas para que borraran sus huellas. Estaba buscando un sitio donde esconder el botín y se encontró con Bato, al que compró su silencio con una ternera.

Apolo que iba buscando a su ganado perdido se encontró con Bato y tras una recompensa mejor le dijo donde estaba la parte de su rebaño que le faltaba. Apolo va a hablar con Maya y esta niega que su recién nacido hijo haya robado nada. El pastor pide la ayuda de Júpiter, que todo lo ve, y en un descuido Mercurio le roba las flecha, entonces Júpiter manda que Mercurio devuelva lo que ha robado. Mercurio juega su última carta: días antes había inventado una lira con un caparazón de tortuga, empieza a tocarlos y Apolo le dice que se lo regalo, entonces él le dice que lo hará a cambio de que él le de algunos de los animales que robó y le diga el nombre del chivato, por medio del cual supo que él le había robado parte de su ganado, Apolo acepta. Mercurio es ahora pastor y se venga de Bato convirtiéndolo en piedra. Ahora el joven inventa la flauta y Apolo se interesa por ella, el hijo de Maya le pide además de su callado de oro que le enseñe su arte adivinatorio, Apolo volvió a acepta.

Júpiter se había dado cuenta de las habilidades del chico y se lo llevó al olimpo de mensajero.

Más tarde, los ladrones, comerciantes y oradores acogieron a Mercurio como su patrón.

12-. BACO, EL DE LA MALA UVA

Júpiter una vez más llevado por su incontrolable lívido tiene una relación con la mortal Sémele y Juno cuando se entera hace que su marido sea el vehículo de su venganza.

Juno se disfraza de Béroe, su nodriza y se presenta en casa de Sémele. La convence de que le pida a Júpiter, la próxima vez que estén juntos, que se presente en todo su esplendor para así demostrarle que es realmente Júpiter, así se lo pide y Júpiter al mostrarse con el rayo la mata. Pero Mercurio rápidamente le saca al hijo de sus entrañas y se lo cose a su padre en el muslo, donde acabará de formarse.

Cuando nace, Baco, se entera todo el Olimpo, Juno mandó a los Titanes que lo mataran. Estos lo hicieron trocitos y le echaron en una olla con agua hirviendo, pero Cibeles lo salvó. Mercurio, encariñado con el niño, le confía su crianza a su tía Ino.

Juno se entera y hace que sus padres adoptivos se vuelvan locos y maten a todos sus hijos, pero Júpiter salva a Baco y lo manda a la región de Nisa.

Baco, tras toda su ajetreada juventud estaba un tanto chalado y se aficiona al vino. El dios del vino y las juergas empieza una gira para introducir la crianza del vino en muchos sitios y extender el culto a él mismo.

En Tracia, el rey Licurgo, no lo recibe nada bien y además apresa a parte de su compañía, entonces Baco decide vengarse: vuelve loco a Licurgo y creyéndose una vid se corta la pierna, la nariz y algunas partes más. No tenía bastante con estoy y hace que haya una gran sequía en el país. Consultan a un oráculo les dice que hasta que Licurgo, el culpable, no sea descuartizado Baco no estará satisfecho y no parará su venganza.

Al rey Penteo de Tebas, le hace ver visiones y pensando en que era Baco atrapa a un toro mientras el dios jaleaba desde las gradas. Luego hizo que fuera al bosque donde se encontró con Agabe y otras mujeres que, victimas de un “delirium tremens” lo descuartizaron.

Otra vez, Baco quiso ir a Naxos y para ello contrató a unos piratas, pero cuando el dios se enteró de que lo que querían en realidad era venderlos como esclavos los convirtió a todos en delfines.

Tras esto, Baco estaba arto de su vida terrenal y se fue a vivir al cielo y se hizo acompañar, ahora, de Sémele a la que rescató del infierno y de Ariadna.

13-. ELECCIÓN DE “MIS OLIMPO”

La discordia no había sido invitada a la boda de Tetis y Peleo y estando todo el mundo en el evento, lanzó una manzana de oro en la cual ponía para la más bella. Pronto Juno, Minerva y Venus empezaron a pelear por tan deseado título. Júpiter decidió que para resolver aquello lo mejor era llamar a un mortal, Paris, que sería el juez de aquel evento. Júpiter se convirtió en águila y raptó a Paris que tras unos momentos aceptó el comprometido acto de juzgar la belleza de las tres diosas. Pidió verlas a las tres desnudas y tener una charla con ellas. Habló con Juno y Minerva pero cuando llegó el turno de Venus esta lo convenció para que si ganaba ella, haría que Helena, toda una princesa, dejara a su marido y se fuera con él. Paris, tras un momento de duda aceptó y nombró a Venus como la más bella del Olimpo.

COMENTARIO SOBRE LA INTRODUCCIÓN

El autor empieza casi disculpándose por su introducción ya que piensa que una obra como la presente no necesita introducción ya que no es una obra seria sino una visión cómica de la mitología.

A continuación hace una breve reflexión sobre los distintos significados que durante la historia se le ha dado a la palabra mito. Los mitos desde siempre han expresado las fuerzas de la naturaleza personificadas en los dioses y hoy también abarcan la expresión de sentimientos ocultos en el interior de las personas y explican con ejemplos aquello que es un tanto abstracto para que sea más fácilmente entendible.

En los mitos se repiten muchos temas como: el niño salvado de las aguas, la mujer protectora y salvadora del hombre, las penas impuestas por las divinidades, las dificultades que ponen los dioses a los mortales…

De la mayoría de mitos hay varias versiones, por culpa de (muchas veces) no haber sido escritos y haber ido pasando de generación en generación, de boca en boca.

Todos los mitos guardan relación alguna entre ellos, así conociendo algunos de ellos se puede saber mucha historia de la mitología griega y latina.

Muchas veces lo mitos nos dan una versión un tanto “endulzada” de la vida de los dioses que en realidad “no eran tan divinos”, es decir, por mucho que fueran dioses tenían grandes fallos.

Pero lo que si que no se puede negar es la influencia de la mitología en la vida actual en tantos y tantos campos, como por ejemplo en: la literatura, la pintura, la escultura, la música, el cine o el lenguaje coloquial. En nuestra vida diaria introducimos continuamente nombres y datos mitológicos sin darnos ni cuenta, veamos algunos ejemplos: Una Venus (una chica muy guapa), un anfitrión (el que recibe a invitados en su casa),un caco (un ladrón, sin saber que fue alguien que le robó el rebaño a Hércules),el eco, narciso, Pegaso (como marca de camiones), Clío, orfeón, bacanal, cereales (de la diosa de la agricultura Ceres), el talón de Aquiles, pánico (del dios Pan)…

Los días de la semana y frases hechas como “estar en los brazos de Morfeo (dios del sueño) o llamar al portero de fútbol “cancerbero” como el “portero” de los infiernos. Estos y algunos nombres de puntos geográficos de nuestro planeta, están adaptados o simplemente copiados a nuestro lenguaje.

OPINIÓN PERSONAL

En mi opinión el libro “Los dioses no eran tan divinos” presenta de una manera diferente, amena y simpática, parte de los mitos y de la antigua Grecia y Roma, es decir de sus divinidades y algunas de las relaciones que tuvieron con los mortales.

Aunque a veces es un tanto exagerado, la manera de contar los hechos que podrían haber ocurrido entre los dioses, incluyendo las posibles conversaciones hace que te enganches a la lectura ya que te está contando una historia en clave de humor de la cual estás aprendiendo y puedes utilizarlo en la vida real, aunque no te puedes tomar nada al pie de la letra. Los dioses comparándolos con los de las religiones actuales, son un tanto “terrenales”, es decir, que se acercan más a los mortales, el distanciamiento entre los dioses o el Dios actual y los creyentes es mucho mayor que el que había entre los dioses olímpicos y sus fieles (o por lo menos es lo que reflejan los mitos, a mi parecer).