Literatura alemana siglo XIX

Gründerzeit. Jünstdeutsche. Naturalismo literario alemán. Hauptmann. Holz. Época guillermina y vanguardias

  • Enviado por: Flusky
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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Literatura alemana desde finales del siglo XIX hasta 1945

Parte I

Alemania hacia 1880; marco histórico, político y social

Se inicia una nueva época diferente; “Moderne”. Rompe con la tradición, tiene unas inquietudes diferentes. (Contexto; Romanticismo desde finales del XVIII hasta 1820; se empieza a romper con los cánones anteriores, hay revueltas ulteriormente porque después de la revolución francesa se reflexiona sobre la libertad, y después se impone de nuevo el absolutismo. Después de 1815 se restablece una política igual a la del siglo XVIII, pero no hay conciencia de democracia, libertad, unidad nacional… En 1848 se produce la última revolución para lograr éstos objetivos, impulsada por los burgueses. A partir de este momento no surgen más protestas, se desiste en el empeño de seguir luchando.)

Época histórica desde 1848; los intelectuales dejan de lado sus reivindicaciones. Es el siglo de la creación de las grandes ciudades, del dinero, de los medios de transporte y de la comunicación. Prusia tomas las riendas del destino alemán porque Austria decide apartarse. El último objetivo es la gran unidad nacional; la Gran Alemania.

La época desde 1848 hasta 1871 se denomina Gründerzeit (Gründerjahre) ó años fundacionales. En estos años, Alemania crece a nivel económico, belicista, material, político, pero no desde el punto de vista espiritual, cultural (a excepción de personajes como Schopenhauer, Nietzsche) Cada vez hay mayor distanciamiento entre el progreso político - económico y el humano. Esta época es también llamada “Guillermina”. La quiebra sobre la que van a hablar los naturalistas es entre “schein” y “sein” (apariencia y ser). Nadie se atreve a hacer frente a Bismarck. Aparece en literatura el personaje del “Aufsteiger” (que se propone objetivos y hace cualquier cosa para lograrlos) Tiene que buscarse los medios para subsistir frente a la pasividad de los burgueses. En esta época se leen historias principescas medievales románticas. La burguesía que acude a la cultura huye al pasado, tienen dinero y comodidades, así que no se renuevan. En la segunda mitad del siglo XIX predomina el historicismo, se está anclado en el pasado. Nadie crea nada original, innovador. En arquitectura hay capital, pero no ideas, por eso se crean edificios arquitectónicos neoclásicos, neogóticos… nada nuevo. Surge una generación de jóvenes entorno a los 20 años, que quieren luchar contra la realidad y contra la falsedad de la cultura social, coetáneos de autores como Fontane (que ya tiene unos 80 años) aproximadamente en los años entorno a 1880.

Estos jóvenes forman grupos de trabajo juntos, grupos de escritores, grupos de teatro, etc. En general, desprecian la cultura de la época, atacan contra la política de Bismarck, política que, aunque reprochable en muchos aspectos, logró la unidad de Alemania, y la paz, sentando importantes bases para el futuro, aunque esto fuese en detrimento de la cultura de la sociedad. Esta nueva generación lucha contra esta política que aturde la cultura. Estos grupos de jóvenes, llamados “die Moderne” aparecen cuando ya el gobierno está asentado y tiene unas bases sólidas. Alemania avanza por el camino de la ciencia, la técnica, el belicismo, etc, pero el crecimiento espiritual de la nación que da totalmente apartado.

Estos jóvenes recurren a los grandes autores realistas, Keller, Recabe, y sobre todo Fontane, espléndidos herederos de la “Aufklärung” alemana. En estos momentos, tiene éxito Gustav Freitag, (“el debe y el haber”) que mantiene la línea optimista, cosa que va más acorde con el sentir de la sociedad en ese momento. Los Moderne tienen claro que han de ir contra esa “subcultura”, en el medio de la cual surge la “Trivial Literatur”, literatura de consumo.

Como grupo, se les empezó a llamar “Jünstdeutsche”, pero este nombre no prosperó mucho tiempo, y pronto se comienza a denominar su movimiento como “Naturalismo”.

El Naturalismo

En un primer momento con “Naturalismo” se quiere denominar a una prolongación del Realismo, pero con unos objetivos más amplios. Francia (Zola) y Suecia (Ibsen) son importantes núcleos del naturalismo. En Alemania, hay 2 núcleos naturalistas importantes; uno en Munich y otro en Berlín. En sus primeros pasos fueron catalogados de radicales, de exagerados, e incluso de enemigos de la paz y de la sociedad.

Los temas que tratan son todas aquellas esferas de la realidad que los realistas no habían llegado a tratar, por miedo, por que ellos sí tenían formación clásica, porque les asustaba no obtener éxito alguno, y sobre todo porque se trataba mayormente de temas escabrosos ó escandalosos, de los que no se querían rebajar a hablar.

Los temas que tratan y la forma de tratarlos entroncan con el Romanticismo, con unos románticos más que otros, con la literatura romántica de E. T. A. Hoffmann, con el movimiento del Sturm und Drang, con el llamado 1er Vormärz, con los personajes con “dolor existencial”, y con algunos autores del primer tercio del siglo XIX como, Georg Büchner.

Los naturalistas intentan ver la realidad desde un punto de vista científico;

  • Hablan del hombre mirándolo desde su aspecto biológico; su comportamiento animal, sus acciones físicas, el sexo, la violencia… y demás elementos perturbadores, con un tratamiento casi cercano al que de ello realiza la zoología.

  • Con el auge de la psicología, se encuentran numerosos personajes locos, perturbados, con problemas de alcoholismo etc, que no se encontraban anteriormente en la literatura, o ciertamente, eran mucho más infrecuentes.

  • La sociología se encuentra en sus albores, y esto también influye en los escritos de los autores naturalistas.

Para describir esta realidad actual, buscan un nuevo lenguaje; teniendo en cuenta el positivismo imperante en la sociedad, y el progreso tecnológico y social del momento, han llegado al convencimiento de que en las circunstancias del momento el hombre no goza de libertad de elección, e incluso llegan a hablar de determinismo biológico; esta situación es la que intentarán combatir.

El lenguaje que buscan ha de ser objetivo, sin ninguna elaboración ni intención estética, por ello muchas veces se apoyan en temas científicos y en su lenguaje (aunque no usan léxico técnico). Es muy propio de los naturalistas escribir en dialecto, en jergas, o incorrectamente, ya que así era como se hablaba. Así los trabajos parten de estudios de campo, de una perspectiva técnica y científica. Escriben también porque sienten que no comprenden el mundo, e intentan con ello descubrir las reglas y las conexiones que lo rigen. Escriben porque ven que lo necesitan, porque ansían descubrir el mundo, cada vez mas distanciado, variado, e inconexo.

A la hora de abordar la realidad, se preguntan cómo abordar la realidad de forma objetiva, pero rechazan la técnica realista. Intentan ampliar el espacio que pueden abarcar con sus obras hasta el extremo de llegar a formar en su literatura un mosaico de pequeños ámbitos de realidad, una literatura muy “puntual”, con un procedimiento comparable al empleado por la técnica pictórica del puntillismo, con objeto de ampliar su espectro de pequeñas realidades representadas para así aproximarse más a una visión de la realidad total.

Esta pregunta de ¿cómo representar la realidad? Aún no ha podido ser respondida. Esta pregunta se la seguirán haciendo todas las vanguardias, y todas ellas se considerarán una clara reacción al Naturalismo.

El nombre de “naturalistas” se les da porque parten de un trabajo sobre la naturaleza, pero rápidamente empiezan a mezclar y pasan a temas culturales. Poco a poco van tendiendo más a lo artificial, y eso nos pone de relevancia que el hombre cada vez se aleja más de su parte natural (Cada vez se pierde más ese componente de “ser natural” de todo hombre, descrito por Rousseau. En el siglo XIX la quiebra entre lo natural y lo artificial / cultural cada vez se acentúa más. Esto comportaba al individuo grandes conflictos al intentar explicar estos 2 mundos. Ya Keller, el gran autor del realismo muestra estos conflictos en sus obras, en las que los personajes se vuelven locos por diversos motivos; por ejemplo en la obra “Romeo y Julieta en la aldea”

Influencias que recibe el naturalismo

  • Nietzsche influencia a los naturalistas en lo que se refiere al tratamiento de estos conflictos del individuo. La dicotomía que enuncia Nietzsche entre “lo apolíneo” (que representa la belleza y la perfección, pero también el estatismo, y la vida inerte y rota) y “lo dionisiaco” (que representa el exceso y el vicio, pero también el movimiento, el vértigo, la vitalidad y la energía) se puede extrapolar para reflejar las diferencias entre los Realistas, como Fontane, que critica “sin dar una voz”, y los Naturalistas, que critican con más vitalidad aquello que han de criticar. El mismo Nietzsche es un ejemplo de este “rausch” (vértigo) dionisiaco, ya que él mismo impacta, y sorprende, y esto acrecienta su influencia en los naturalistas.

  • La filosofía vitalista; por ejemplo, la obra de H. Bergson “le rire”, influye a los naturalistas.

Los naturalistas, son en general de tendencia política “de izquierdas”, critican la realidad como lo hacían los realistas, pero presentando las mismas críticas de una forma muy radical y escabrosa; presentan una clase alta muy depravada, y reflejan las relaciones humanas a través del sexo, incestuoso, duro…

Buscan sus remedios para estas situaciones de la sociedad que les preocupan. Forman grupos de trabajo y asociaciones, también grupos de teatro. En ocasiones hacen grupos de teatro y representan funciones a puerta cerrada, para esquivar la censura.

Teorizan sobre el mismo naturalismo, sobre todo reflexionando sobre el nuevo tipo de lenguaje que necesitan para conseguir representar la realidad, incidiendo especialmente en como no ha de ser ese lenguaje; van descartando y rechazando formas de expresión y de lenguaje, como el falso orgullo, etc… Karl Kraus edita la revista “Die Fackel” (La antorcha) y en ella se dedica a hablar de estas reflexiones. Su obra “Die läzten Tage der Menscheit” se compone de cientos de citas históricas que toma como ejemplo de cómo no ha de ser el lenguaje.

Se preocupan de crear obras novedosas, con calidad literaria si es posible. Esto no lo consiguen; la producción de obras naturalistas no es muy extensa y hay pocos autores de calidad; por ejemplo, los primeros naturalistas, como Gerhard Hauptmann, ya desde un principio rebasan los límites del naturalismo, ya que utilizan recursos, dan una estética a sus escritos, acción que ya de por sí va contra los principios del naturalismo. Esta escasez de calidad dentro del naturalismo se debe a varias cuestiones:

  • Su falta de formación clásica (formación que sí habían tenido las generaciones anteriores)

  • Su comprometida situación en la sociedad; la censura, por tratarse de un entorno social que no acepta la crítica…

Aunque carecen de formación clásica, algo de ella rescatan, como los autores del Sturm und Drang, a los autores del romanticismo que hablan de los demonios de la psique, como E. T. A. Hoffmann, y a algunos autores de la Joven Alemania, de principios del XIX, como por ejemplo Büchner y Heine, que también son perseguidos en su tiempo y que también relatan existencias oscuras, etc. En cualquier caso, estos modelos rescatados de anteriores épocas no les terminan de servir del todo, ya que la realidad, a pesar de las similitudes, no es la misma en su época.

Desde la literatura extranjera, reciben 3 influencias importantes:

  • Emile Zola (que siempre toma en sus obras partido por el más débil) y Balzac.

  • Les influyen también realistas soviéticos como Tolstoy y Dostoievsky. Salvando las diferencias, las sociedades rusa y alemana de la época se asemejan en determinados aspectos muy importantes.

  • Autores escandinavos como Ibsen (“Casa de muñecas”) que presentan fuertes análisis de los problemas, con importante carga social, presentan la inutilidad de la falsa moral del momento. Sus dramas son crudos, hirientes, y denunciadores.

También hay autores de calidad en esta época en Inglaterra, como por ejemplo Dickens, pero no hay grandes influencias de ellos por la situación de gran enemistad que en estos momentos viven los dos países. Por otra parte, el naturalismo inglés es distinto, más “lacrimógeno”, tiende más a conmover al lector que a hacerle reflexionar. No son tan agresivas, se trata de un naturalismo que de algún modo “encubre” la dureza de la realidad. Los naturalistas estudian científicamente cada entorno, cada personaje, etc. Por ejemplo, Zola no encubre para nada la crudeza de de los temas que trata.

La novela naturalista

Empiezan a publicarse novelas a partir del año 1885. Son de baja calidad. Sus autores no serán muy conocidos luego. Éste es el caso de Johannes Schlaf, Heinrich Hart o Hermann Conrad, que también es teórico en su tiempo. No es muy importante.

De los naturalistas es más valiosa su obra teórica sobre la literatura naturalista. En ella enuncian sus intenciones;

  • Rechazar la comodidad burguesa

  • Atacar a los gobiernos autoritarios

  • Movilizarse para denunciar las injusticias sociales

  • Acabar con vicios humanos tales como la apariencia, la falsedad, la doble moral…

  • Hay que tratar los asuntos que no se han tratado hasta ahora por feos o escabrosos, como son la prostitución, la fealdad, el alcoholismo... y así denunciar la realidad social. Terminan por elevar estos temas a la categoría de “elemento artístico”, ya que se llega a la consideración de que si una obra no trata estos temas no es arte.

Se obligan a sí mismos a representar la realidad en pequeños fragmentos, de la forma más objetiva posible; “Hay que usar un método positivista, matemático, científico…” (Zola). Arno Holz incluso enuncia la fórmula “Kunst = Natur - X”, donde X es todo aquello que aporta el autor “de su propia cosecha”, como la subjetividad, el genio…

Los naturalistas creen firmemente que el hombre no es plenamente libre ni responsable de sus actos, ya que hay unos factores que le marcan; estos factores son sobre todo 3; la herencia genética, el entorno social, y las circunstancias históricas en las que se haya. Esta última reflexión ya se había hecho en la época del Sturm und Drang, contrariando a la Aufklärung, que siempre ponía al hombre en el centro de todo y controlando su propio destino

Conscientes de que ésta es la situación, persisten en querer cambiarla. Hay 2 revistas que ellos protegen, una de ellas “Die Gesellschaft” (Munich) y otra “Kritische Woffengänge” (Berlín). Son minoritarias pero relevantes.

También se funda la institución teatral “Freihe Bühne”, que sirve para que los naturalistas tengan un foro de debate, de conferencias, y por supuesto para presentar sus obras de teatro. Fue fundada por burgueses.

Los dos representantes más importantes del naturalismo son Arno Holz y Gerhard Hauptmann. De Hauptmann es importante su “Bahnwärter Thiel” (1888) y de Holz, “Papa Hamlet” (1889).

Papa Hamlet, de Arno Holz

Forma parte de una trilogía, junto con otras dos novelas menos significativas, Está construida a base de esbozos de realidad, pequeñas impresiones para entenderla mejor. Su personaje principal es un actor venido a menos, (que cree ser el mejor Hamlet que haya habido nunca en el escenario, y de ahí el título) que vive pobremente en una casa de apartamentos con su mujer y su hijo. La frustración de su situación profesional lo lleva al alcoholismo, que a su vez hace que maltrate a su mujer, y acabe por matar al hijo de ambos. Termina muriendo solo y alcoholizado en la calle.

Se trata de una concatenación de sucesos desgraciados que hacen que la situación no vaya más que a peor. Usa un lenguaje coloquial, vulgar, y muy crudo; con esto se ve que ninguno de los personajes que aparecen puede hacer nada para escapar al peor de los destinos; la conclusión es que nadie puede decidir, en clara alusión al determinismo antropológico. Prácticamente no hay comentarios del escritor, sólo hay diálogos, y esto hace que el tiempo narrado sea igual al tiempo en que se narra, entroncando con el objetivo naturalista de no dejar escapar nada, de describirlo todo punto por punto, de no perderse nada.

Nota: esta técnica de escribir con diálogos es una de las mejores herencias que los naturalistas tienen de Fontane, es una de las cosas por las que la influencia de Fontane es importante en ellos.

Mediante diálogos es como mejor se conoce a los personajes, porque éstos se presentan a sí mismos. A partir del uso de estas técnicas se va fijando el “Sekundenstil”, invención del naturalismo, cuyo objetivo es describir todo lo que ocurre segundo a segundo. Durante el siglo XX habrá muchos escritores que recurrirán a este estilo en su afán por representar la realidad en su totalidad. También muchas vanguardias adoptan este recurso.

Bahnwäter Thiel”, de Gerhard Hauptmann

“el guarda agujas Thiel”. En esta obra, como en otras del Naturalismo, el tren se convierte en un mito, en una máquina diabólica, en un símbolo de la modernidad, en un mito que mata, destruye, se lleva cosas por delante… En la década expresionista éste elemento adquirirá su carácter más diabólico. El guarda agujas Thiel queda viudo, con un hijo. Thiel, hombre pasivo, que se deja llevar y arrastrar, se casa con otra mujer, o mejor dicho, permite que sea ella quien se case con él. Él se deja llevar. Ella resulta ser ruda, violenta… Él se culpa a sí mismo de todas sus desgracias, y tiene miedos, frustraciones… Arrastrado por la bruta de su mujer, se deja llevar por las pasiones, por el erotismo, en el que no se encuentra a gusto pero del que no sabe cómo salir. Por un descuido de su segunda mujer muere el hijo que había tenido con la primera, cómo no, asesinado por el tren, y él, que siempre había estado pasivo y callado, se vuelve loco y asesina a su segunda mujer y a un hijo que había tenido con ésta última.

Aunque muera al final hasta el último protagonista, la obra tiene un final abierto, ya que nada se soluciona, los problemas siguen ahí, nadie pone solución. Los escritores naturalistas tampoco quieren ser fatalistas, sólo describen la realidad crudamente, tal como es para remover las entrañas de la gente y que se haga algo. No por presentar personajes que no muriesen, la realidad sería más positiva, porque la realidad no se edulcora en ningún sentido, la realidad del momento en sí es mucho peor que cualquier obra con final trágico.

En “Bahnwärter Thiel” Hauptmann demuestra ser mejor literato que Arno Holz. La obra de Hauptmann tiene dos partes:

  • Descripción, presentación objetiva, detallada, fiel del medio social de Thiel y todos los antecedentes. Esta primera parte es un magnífico ejemplo de prosa naturalista. Además el autor nos convence, de forma científica, del determinismo biológico existente, como si defendiese teóricamente un hecho científico.

  • Hauptmann se mete en el interior del personaje y nos habla desde la conciencia de Thiel, dejándonos ver desde su interior la desgracia en la que vive, y su medio social. Thiel, con sus diálogos, va dejando ver sus miedos internos sus frustraciones, etc. Si en la primera parte se presentaba el determinismo social, en la segunda se presenta el determinismo antropológico desde el punto de vista del personaje. También la segunda parte nos marca la tendencia de los próximos años (con los soliloquios y similares, que más adelante llevarán a los monólogos interiores, de los que el gran maestro será Schnitzler) Hauptmann incluye estos soliloquios escritos en tercera persona. Además aparecerán sueños, premoniciones, en los mismos soliloquios; éste es uno de los motivos por los que se afirma que los grandes autores del primer naturalismo, ya ellos mismos traspasan las fronteras de éste; las premoniciones y los sueños son algo que no se puede demostrar científicamente que sea real, por ello el naturalismo no los contempla)

  • El teatro naturalista

    El teatro es el gran género naturalista. Los argumentos intentan presentar la situación social de los más desfavorecidos. En cuanto a los personajes, casi todos son como Thiel, estáticos, pasivos, y que tampoco escapan a las situaciones en las que se encuentran. Si algo ocurre, es siempre porque viene de fuera, un elemento externo que aparece, nunca ocurre algo nuevo porque ellos hagan algo. Y todo lo que llega de fuera hace que las cosas vayan a peor.

    En cuanto a la forma, las obras tienen final abierto, no se da una solución a los problemas, éstos quedan ahí. Las obras de teatro presentan mucha “literatura no textual”, es decir, cientos de acotaciones sobre todo tipo de detalles sobre cómo ha de ser la escena, los personajes, y cada detalle (acotaciones que se acaban convirtiendo ellas mismas en literatura). Hay pocos personajes en cada parcela de la realidad representada. Hay obras en actos, en escenas… pero todas ellas dan el aspecto de ser pequeñas parcelas de la realidad. Hauptmann es el principal autor dramático de la época. Escribe poco después de Arno Holz, de quien aprende, a quien admira, y también le supera. “Vor Sonnenaufgang”, escrita poco después que “Papa Hamlet”, es casi un homenaje a Arno Holz.

    En cuanto al lenguaje utilizado, hay gran presencia de los dialectos y de lenguajes específicos.

    “Vor Sonnenaufgang”, de Gerhard Hauptmann. (1892)

    Es una obra muy significativa. El argumento consiste en una concatenación de hechos, de relaciones causa - efecto que conducen al desastre. De repente hay un gran cambio, con la crisis subsiguiente. De esto se deduce el nuevo determinismo biológico y antropológico: los personajes tienen posibilidad de salir de su situación y no salen de ella. Tienen posibilidad de salir de la miseria en la que viven y no saben cómo hacerlo. Un hombre se hace de repente muy rico, lo que le hace volverse ocioso, y después alcohólico, y a raíz de eso, se convierte en un depravado en todos los sentidos. Toda su familia se convierte en alcohólica y queda destrozada moralmente. El elemento menos naturalista de la obra es la hija mayor del protagonista, Elene, que, al contrario que su familia es abstemia, sufridora, dispuesta a salir, es como un rayo de esperanza, pero sigue sin poder salir de su situación. Llega a su localidad un joven que viene a hacer un estudio socio - crítico de la situación por la región. Ella se enamora de él y ansía que el se case con ella para salir de esa situación de depravación en la que está con toda su familia alrededor. Pero el joven la abandona porque se da cuenta, a medida que profundiza en su estudio, de la situación, también en el entorno de la chica, porque cree que también ella terminará siendo como su familia, (determinismo biológico, herencia, genes…) Y Elene, cuando él la deja, se suicida, pues prefiere morir a terminar como su familia.

    Esta situación no es irreal: en la literatura de G. Keller esta problemática ya aparece, y no es un autor naturalista. Los temas que se repiten en el teatro naturalista son la amoralidad, la depravación, la entrega a los instintos sin pensar en nada más, el alcoholismo…

    “Die Weber” de Gerhard Hauptmann.

    Die Weber tiene también referencias reales.

    Acerca del acto quinto

    Siguiendo el esquema de los 4 actos anteriores, que presentan escenas en las que aparecen alternamente o todos los personajes o sólo unos pocos, en el acto quinto aparecen todos los personajes. Ésta consideración en cuanto al número de personajes de cada escena, es una de las pocas regularidades que se pueden establecer en cuanto a la estructura de la misma; El único eje de simetría que se puede trazar en esta estructura es el capítulo tercero, basándonos en que es el central de la obra, y en que es el único de los cinco, que está ambientado en un lugar público.

    Aunque los personajes exteriormente podrían considerarse totalmente naturalistas, por lo real de sus rasgos y por la crudeza de la realidad en la que viven, que no es exageración, sino retrato de unos hechos realmente acontecidos, en ellos se aprecia ya como Hauptmann los perfila y desarrolla cargándolos de simbolismo, de significado. Personajes naturalistas, al menos en apariencia, serían por ejemplo, la mujer del viejo Hilse, imagen de la enfermedad; este tipo de personajes son frecuentes en el naturalismo. Gottlieb, el hijo de Hilse, es un ejemplo del personaje naturalista que, estando en una situación determinada, por el mismo no movería un dedo para cambiar ni dejar de cambiar nada.

    Son pocas las obras naturalistas que no tienen ese tipo de personajes que necesitan forzosamente que llegue a su mundo desde fuera un “elemento” externo para que la acción discurra. En este mismo acto, desde el principio presentado como una situación dramática de tremenda pobreza, comienza un día normal en la vida de una familia de tejedores. Se levantan, rezan, se preparan para el día y enseguida comienzan su pesado trabajo. Poco después llega Hornig, el “elemento” externo dentro de la pequeña trama del acto quinto, que, con su llegada y con las noticias que les trae, altera el curso normal de su jornada. Si fuera por ellos mismos, aún estando en la situación en que se encuentran, y de la que hablan al principio (conscientes de ella), su jornada normal nunca se habría visto alterada.

    Aún cuando un elemento exterior se introduzca en la acción, puede no ser suficiente para que se muevan buscando mejorar su situación; cuando aparece Mielchen, (otro elemento exterior que llega a la pequeña trama dentro de la obra que es el acto quinto) con la cucharita de plata que había encontrado, que podría darles de comer durante varias semanas, el abuelo Hilse, se niega a que se la queden y obliga a Gottlieb a ir a devolverla a la cancillería. Gottlieb es en este momento la plena imagen del conformismo y la resignación. Con toda la honrado de su acción, Gottlieb aún teme que se lo tomen a mal, y espera poder explicarles que la niña no la cogió “con pleno entendimiento” como niña que es.

    En esto comienza el lector a darse cuenta de lo especial del personaje de Hilse en la obra. Hilse es un personaje muy distinto a todos los demás. Reacciona de manera diferente a los demás, pues Hauptmann enfoca en él el reflejo de todos los valores que los otros personajes, bien por su depravación, bien por su ignorancia, parecen haber olvidado, o no los han tenido nunca, o los tienen pero no los recuerdan porque el hambre que tienen no les deja pensar en ello. Hilse representa valores y virtudes como la honradez, el sentido de la justicia, la fe… Es muy significativo que Hilse, y con él todos sus valores, sea el único personaje de la obra que muere. La forma en que muere también está cargada de significado; muere por empeñarse en seguir en su sitio, en su telar al lado de la ventana, que considera su sitio, donde debe estar, y por no apartarse acaba recibiendo una bala. Este hecho alude al conformismo que no lleva más que a empeorar las cosas, y también a la inutilidad de su religiosidad en este momento, religiosidad que en él es más opio que en todos los demás tejedores si cabe, y que tampoco le salva, como cabría pensar. Por otra parte, el que muera sin tomar arte ni parte en la batalla en sí, sino solo por las circunstancias externas, nos está describiendo cómo el entorno tan espiritualmente pobre y carente tanto de humanidad como de humanismo, mata los valores que Hilse representa.

    La escena en la que esto ocurre, es totalmente moderna desde el punto de vista de la escenografía; la acción se está desarrollando fuera del escenario, en un espacio paralelo, que el espectador ó el lector “ven” a través de lo que de ella dicen los personajes, y de lo que se oye desde donde ellos están. Esta forma de escenografía es una gran novedad para el teatro.

    Estas dos obras son los dos dramas más claramente naturalistas de Hauptmann. Más adelante hay una tercera, de 1893

    “Der Biberpelz”, 1893

    Es una comedia, pero basada en lo trágico de la realidad. En ningún momento se suaviza el tono de la crítica de Hauptmann a la realidad. Se podría decir que se trata de una “tragicomedia” Con ella Hauptmann se sale de las claves básicas del naturalismo, buscando subir el nivel de su literatura (como también haría Holz) buscando nuevas corrientes, pero siempre criticando la realidad. Hauptmann y Holz se sienten ahogados dentro de una literatura naturalista pobre de recursos; esto, sumado a que ya existen incipientes “-ismos” que comienzan a influirles, insistiendo a los naturalistas en que no por ser más objetivos representando la realidad la van a representar mejor, oponiéndose a ellos desde el punto de vista formal. Los naturalistas que realmente tienen espíritu de artistas se pasan rápidamente a otras corrientes.

    En ocasiones las obras de los naturalistas son polémicas, lo que alegra a sus autores, pues su objetivo es que la gente se mueva.

    Argumento

    Una mujer pobre roba una piel de castor para poder venderla y dar de comer a su familia, pero es descubierta y denunciada. El funcionario de la justicia que tiene que encargarse de su caso, está tan empeñado en descubrir a personas con ideas políticas liberales (contrarias al régimen actual) que en castigar los delitos de robo, etc. Da la casualidad de que las personas que denuncian a la señora son afines a estas tendencias políticas, y se dedica a investigar a éstos últimos en lugar de a la mujer que robó la piel, que queda libre.

    Lo que quiere denunciar Hauptmann con esta tragicomedia es la triste realidad de que los funcionarios se dediquen a “cazar” personas de ideas liberales en lugar de dedicarse a los auténticos criminales por su afán “guillermino”. El argumento resulta muy apropiado para la época en la que se escribió la obra, pues justo en aquella época, se acababan de aprobar varias leyes que impedían a los socialistas llevar a cabo actividad política alguna. De hecho a partir de esa época (entorno a 1890) es cuando el socialismo se vuelve más beligerante. Poco después Bismarck dejó que se crease, con todas las reservas, un parido político de centro. Al fin y al cabo, la obra tiene su inspiración en una realidad política y social muy trágica. Se puede establecer una comparación entre esta obra y “Hoffmeister” de Lenz (Sturm und Drang).

    La obra no tiene un final feliz, tiene un final abierto. Tras esta obra, Hauptmann se ve en el camino libre para escribir otros dramas como “Hannales Himmelfahrt”. Tiene una obra mucho más amplia que Arno Holz.

    La lírica naturalista

    Los autores encuentran muchas dificultades para aplicar el ideario estético naturalista. Siguen abordando la temática social desde un punto de vista crítico. El gran avance que el naturalismo aporta a la lírica es la ampliación del campo temático. Siguen haciendo crítica social con intención denunciante.

    La forma

    Se mantienen las formas tradicionales de la lírica popular. Poco a poco van intentando que sus composiciones no sean tan parecidas a las tradicionales. Paulatinamente van abandonando los más recursos estilísticos posibles.

    Sobre todo al final, Arno Holz consigue deshacerse de casi todos los recursos estilísticos; probablemente, el único que al final queda es el del ritmo. De nuevo Arno Holz se sale del naturalismo, metiéndose con sus novedades, en un nuevo lenguajes, en un nuevo proceso de creación lírica, en un nuevo arte. La lírica nunca es del todo naturalista. Aún así persisten en su afán de crítica y denuncia. Algunas de las obras líricas de Arno Holz son; varias recopilaciones de poemas, como “Fantasus”, o “Buch der Zeit” (con el título se manifiesta una referencia clara a “Buch der Lieder” de Heine, poeta que influye mucho a lo largo del siglo XIX).

    Época Guillermina y vanguardias

    Desde 1890, tras la llegada al trono de Guillermo II, se inicia una nueva etapa, marcada por la política de éste, de carácter nacionalista, siempre esforzándose en rearmarse.... esta actitud desembocará inevitablemente en la primera guerra mundial.

    Mientras, entre los intelectuales, la sensación de crisis se acentúa. La realidad no da motivos para el optimismo. En general entre los intelectuales y también entre los naturalistas se impone un marcado sentimiento de pesimismo y decadencia. Esencialmente, piensan que es imposible comprender el mundo. Hasta ahora el poeta se ponía en contacto directamente con la realidad, con el mundo, para intentar describirlo ó explicarlo. Ahora, sienten que es imposible explicarlo. Antes, el YO del autor se enfrentaba al mundo e intentaba explicarlo. Ahora, se concentran en explicar como su YO ve el mundo; de aquí sale el concepto de la IMAGEN del mundo de cada uno. Es mas importante como YO lo veo que como sea en realidad, es más importante cómo me siento o ante esa realidad, qué efecto tiene en mi, cómo me impresiona.

    La consecuencia de esto será que lo que sea en realidad el mundo dejará de tener importancia. Se da mucha más importancia a la forma, los autores se fijan más en el continente que en el hasta qué punto es la realidad el contenido. Se oponen al naturalismo en cuanto al aspecto formal. No se oponen al Naturalismo en cuanto a los contenidos. El resultado es un sistema absolutamente subjetivo.

    En 1892 se funda en Munich “Blätter für die Kunst”, con Stefan George como principal colaborador en ella. Stefan George es uno de los principales autores de esta época, uno de los tres más importantes (los otros dos son R.M. Rilke y H. Von Hoffmanstahl) En esta revista aparece el lema que caracteriza toas estas nuevas corrientes: “Antinaturalistas”: rechazan radicalmente el naturalismo y no respetan su modo de escribir, afirmando que a los naturalistas también se les escapa la realidad. Algunos de ellos encontrarán formas de expresión de la realidad, mientras que otros, encontrarán nuevas formas de expresión precisamente para evadirse de dicha realidad, rechazándola y escondiendo la cabeza.

    Las corrientes de fin de siglo tienen infinidad de nombres: modernismo, impresionismo, simbolismo, vanguardismo, parnasianismo, futurismo, expresionismo, surrealismo, dadaísmo... En muy pocos años surgen muchas corrientes nuevas. Detrás de todo ello está una gran crisis social. Todas estas corrientes, junto al Naturalismo, componen “La Moderne”, que se extiende aproximadamente hasta 1920.

    Tras el naturalismo, la mayor parte de la producción literaria es lírica. Esto no es casual, ya que el género lírico es el más subjetivo, y el más apropiado para expresar la imagen del mundo que cada autor tiene.

    El Impresionismo

    El autor ya no copia la realidad. Se enfrenta a ella de una forma pasiva. Se sienta, abre los ojos, y espera a que la realidad el impresiones, a ver qué es lo que percibe a través de sus sentidos. No intenta diseccionar ni explicar la realidad, simplemente se deja impresionar por ella. Estas impresiones son momentáneas, impactos concretos, que van percibiendo instante a instante. Es de un subjetivismo absoluto. El “yo” lírico es el auténtico protagonista de sus poesías. No ha reflexión, ni posicionamiento racional alguno. Sólo hay impresiones pasivas. Así, el objeto no se expresa con exactitud, sino de forma muy alejada de cómo es exactamente. Podría haber tantas impresiones distintas como “yo” distintos hay. Al tener esta actitud pasiva ante la realidad es fundamental el elemento sensorial. Así, son muy importantes elementos como la luz, los colores, el movimiento.... También está presente el elemento del sonido. Y junto a la luz, también se refleja el tiempo. Indirectamente se hace presente el movimiento en el tiempo. Todos estos elementos crean una dinámica de cambios de los sentidos, que trata cómo percibimos nosotros esos cambios. En definitiva, el autor prescinde del mundo para plasmar lo que percibe. Todo esto lleva a que el arte sea cada vez más autónomo, más libre en cuanto al lenguaje formal a utilizar, menos sujeto a normas de cualquier tipo, lo que llevará al “arte por el arte”, sobre todo con la llegada del simbolismo.

    El hecho austriaco en la literatura

    Artur Schntzler es un magnífico representante de lo que significa el hecho austriaco para la literatura, perteneciendo él a una de las épocas más brillantes del mismo, y de la Viena finisecular. En esta Viena finisecular todo acaba testimoniándose bajo el término “decadencia”. Es la atmósfera decadente del fin de siglo, de la que Schniztler es un magnífico retratista.

    Factores históricos

    Las relaciones entre Austria y España debido al parentesco dinástico, son muy importantes, ya desde Carlos V, ya desde los tiempos en que Europa se estaba configurando como tal. Estas relaciones hacen que Austria sea siempre muy permeable a las influencias culturales y de todo tipo que llegaban desde España. Siempre hubo colonias de españoles en Austria, con su cultura, sus bibliotecas, etc.

    En el ámbito de la Reforma, Austria es la sede de la compañía de Jesús, que intentaba contrarrestar la reforma. De hecho, la mayoría del teatro alemán de corte católico es jesuítico.

    El barroco austriaco iguala y supera al barroco español. En particular, no deja ni un centímetro de superficie sin decorar.

    En Austria, como en España, a penas hubo Ilustración, y apenas hubo Romanticismo. En cierto sentido el romanticismo en Austria será posterior, pero de una forma muy sui géneris.

    Austria también recibe una influencia muy fuerte de países europeos no occidentales. La centro - Europa del Este, que pertenece al imperio. Hungría, Rumania... tienen una influencia cada vez mayor.

    Austria es la nación europea situada más hacia el Oriente, y a su vez es confluencia de tendencias, culturas, etc. teniendo un papel muy importante como metrópoli. Las etnias adquieren cada vez más importancia dentro del imperio.

    En 1806 concluye la primera etapa del imperio, el sacro imperio romano germánico, con la batalla de Austerlitz. Desde entonces, y hasta 1867, el imperio se denominará “imperio Austriaco”. En 1867 se organiza la monarquía danubiana, que incluye a Hungría, y pasa a llamarse “Imperio Austro - Húngaro”. Los húngaros son los que realmente sostienen el imperio en este periodo. El imperio va tendiendo cada vez más a desmembrarse.

    Austria, debido a su situación geográfica, estuvo siempre amenazada por el turco, por el Otomano. Viena estuvo sitiada por este motivo en varias ocasiones. Esto es importante para tener en cuenta la influencia en Viena del elemento turco.

    Todas estas influencias hacen que en ocasiones lo austriaco sea muy poco germánico o incluso anti - germánico.

    Rasgos de la literatura austriaca

    La literatura austriaca, frente a la alemana, se caracteriza por su estatismo, por la falta de movimiento. Hay una mínima narración de hechos. Buen ejemplo de ello es Peter Handke.

    Tradicionalmente no se habla de “literatura austriaca” hasta la restauración, a principios del siglo XIX. Precisamente surge en ese momento por la frustración reinante tras la destrucción del imperio por Napoleón, y por la gran sensación de crisis. Es frecuente en la historia de Austria, que cuanto más fuertes son sus crisis sociales, más fructífera es la literatura. En dichos momentos, el autor austriaco se dedica a la reflexión. Uno de los más grandes autores de Austria del siglo XIX es Grillparzer, que responde a estas características. Principalmente escribe teatro histórico. Siempre en torno a la dinastía Hausburgo. Escribe mucho y durante mucho tiempo, pero siempre sobre el mismo tema. Además, es uno de los pocos en los que se ve la herencia de Goethe y de los autores clásicos, por lo que se convierte a su vez en referente de otros muchos autores. Stifter es otro buen ejemplo de las características de la literatura austriaca; lenta, intimista...

    F. Reimond y J. Nestroy, hacen un teatro vienés marcadamente popular, pero de gran calidad literaria. Es muy localista, usa jergas, dialectos, situaciones populares, y a pesar de ello con el tiempo se convierte en referente universal (una vez más vemos el carácter universal de lo vienés), ya que se puede extrapolar y aplicar a situaciones universales.

    Volviendo a la historia de Viena, a partir de 1867, todos los movimientos nacionalistas comienzan a afectar lingüística y literariamente en gran medida a la literatura y a la cultura del imperio. En esta época hay muchos escritores que sin ser propiamente austriacos, son grandes escritores en lengua alemana. Y esto será así durante mucho tiempo. Estos autores y sus distintas procedencias influirán de forma muy importante en la literatura vienesa del cambio de siglo.

    En el cambio de siglo, una vez más veremos una gran fractura entre el concepto de lo que pretende significar el imperio, y la importancia que en realidad tiene en el momento. En esta situación, una vez más, a grandes crisis, mayor y mejor producción de obras literarias de calidad.

    La importancia de Austria culturalmente hablando en la época se ve claramente al observar que 2 de los 3 mejores poetas en lengua alemana (Rilke y Hoffmannstahl) de la época son precisamente austriacos.

    La importancia de Freud

    La influencia de Freud y las teorías del psicoanálisis sobre los autores de la época es innegable. Esto es así, en gran parte porque, el psicoanálisis no es sino otro intento por conocer quiénes somos, etc. Es un motivo muy importante de inspiración para los autores de la época.

    Nervenliteratur

    Esta denominación para la literatura vienesa de la época hace referencia a la crispación existente, al conflicto interior del hombre, las pulsiones. A partir de este momento, el intentar descubrir lo que ocurre en el interior de la psique humana, rodeando lo que sucede al alma humana, será objetivo principal para los autores. Se rodea lo que le ocurre al alma a través de los mosaicos impresionistas.

    En este momento el estudio de la mente se vuelve objeto de estudio de todas las ramas de la ciencia, y también motivo de todas las ramas del arte.

    Viena en el fin de siglo fu el mejor caldo de cultivo para que surgiera esa preocupación general por entender lo que le pasa al alma humana.

    Esta Nervenliteratur es muy dada a la representación de la acción según el Sekundenstil, estilo de escritura rápida, con breves preguntas y respuestas, nada extensas, acciones que pasan rápidamente (por ejemplo, Libelei) Schnitzler va más allá en este sentido, creando incluso multitud de obras en un solo acto (Einakter), llenas de nervio, y de brevedad. Aún así, sigue sin haber acción apenas, sigue sin pasar nada, y siguen siempre dando rodeos y rodeos sobre el mismo tema.

    Posteriormente a la Nervenliteratur sucederán autores que escribirán de forma mucho más pausada, durante la siguiente gran crisis en Austria, que será la primera guerra mundial con la consiguiente desaparición del imperio como tal, desaparición que implica una gran crisis de identidad en Austria, enmarcada dentro de la gran crisis de identidad de occidente, el “ocaso de occidente”/”Der Untergang des Abend Landes” Autores de este tipo son Robert Musil y J. Roth.

    Robert Musil

    Escribe “Der Mann ohne Eigenschaften”/”el hombre sin atributos”. Es una obra muy extensa, inacabada. Musil está considerado por muchos críticos el mejor prosista en lengua alemana de todos los tiempos. Es muy difícil de leer, y aún así es uno de los más grandes autores. Una vez más, no es germano, sino de origen oriental.

    Joseph Roth

    Habla del imperio perdido, del pasado, de lo que Austria fue, para intentar comprender lo que es. Su obra también alude al intento de comprender el proceso histórico, al tiempo que intenta comprender al ser humano.

    A. Schnitzler

    Es también un magnífico retratista del ambiente finisecular vienés. Retrata perfectamente la atmósfera particular de Viena, mezcla de melancolía y de tristeza porque ve que el imperio se acaba, pero también de vida despreocupada de quienes no quieren ver que aquello llega a su fin.

    Schnitzler está muy capacitado para percibir y expresar el más mínimo detalle en todos los ambientes que describe, así como para la introspección dentro de los personajes, hasta su interior. Por esta capacidad es por la que se le incluye dentro del impresionismo. Las formas de su teatro también son impresionistas (breves, como sus Einakter)

    Los temas que trata son invariablemente dos: el amor y la muerte. Coinciden estos temas con las dos pulsiones humanas básicas descritas por Freud (Eros y Tánatos) que son los dos instintos más profundos de la mente humana. Para Schnitzler es muy importante la labor que en esos años está llevando a cabo Freud. Sus investigaciones ayudan a que se represente la Nervenliteratur. De hecho Freud tenía gran respeto y admiración por Schnitzler, también médico, porque veía en sus obras la plasmación de sus ideas.

    Schnitzler pone en sus obras, en sus personajes, sentimientos humanos como la ternura, la despreocupación ante la vida, mezclando constantemente realidad y sueño, reflejando también incertidumbre, melancolía, amor... porque según Schnitzler, todos somos partícipes de estas pulsiones a un mismo tiempo.

    Uno de los principales recursos narrativos utilizados por Schnitzler es el recurso del monólogo interior, que permite exponer todos los impulsos interiores del individuo, de los que apenas somos conscientes, y que hacemos basándonos en asociaciones que exponemos. Usando esta técnica, os personajes se describen por dentro y se definen.

    Por todo esto, el lenguaje empleado por Schnitzler es una pura reproducción de los procesos del alma, tal y como surgen de ésta, y eso hace que el lenguaje sea totalmente verídico (esto nos leva otra vez al tema de la crisis del lenguaje y de la obsesión por describir todo sen que nada se escape)

    La primera obra en la que Schnitzler emplea la técnica del monólogo interior es “Leutnant Gustl”.

    La noción del tiempo y otros detalles de la obra Fäulein Else

    La obra Fräulein Else, como muchas otras del autor, se caracteriza por su brevedad. Esta brevedad se corresponde con la brevedad de lo narrado. Es decir, el tiempo que el lector emplea en la lectura de la obra, equivale, aproximadamente al tiempo que transcurre desde que la protagonista se despide de Cissy y Paul tras haber estado jugando al tenis, a media tarde, hasta que muere, poco después de la cena. La duración de lo narrado es coherente con la duración de la narración.

    La ausencia de cortes en la narración, la falta de una división por capítulos, actos, u otras unidades, hace que la técnica del monólogo interior sea más precisa y realista; una persona no hace pausas ni descansos al pensar, y por mucho que a veces quisiera no podría dejar de pensar en cualquier cosa.

    Cómo queda resuelta la ausencia de narrador en distintos aspectos

    Noción de tiempo

    El lector se sitúa cronológicamente gracias a las menciones que hacen los propios personajes sobre las partes del día (ejemplo: “Todavía quedan dos horas largas para el dinner”) y a los actos sociales que transcurren durante el día. Así mismo, cuando Else recuerda hechos ocurridos, ella misma en primer lugar los sitúa en el tiempo, cabe pensar que respondiendo a la forma en que tiene sus recuerdos ordenados en la mente, según cuándo ocurrieran, por orden cronológico aproximado y también manteniendo una cierta lógica de causas y efectos.

    Detalles, descripciones

    No hay muchas descripciones en esta obra; esto es lógico, ya que tratándose de una obra escrita enteramente según la técnica del monólogo interior, sería ridículo, y resultaría muy artificial que la protagonista se describiese las cosas, que ya conoce y ha visto cientos de veces, una y otra vez a sí misma. Sólo se nos describen detalles de ciertas cosas cuando Else piensa en esas cosas ó personas en concreto, cuando le llaman la atención, cuando las ve por primera vez, cuando le traen algún recuerdo a la memoria, o cuando nota algún detalle o particular del que antes no se había percatado y que le hace sacar una conclusión, o le provoca sentimientos, de envidia, de lástima… etc.

    Reflexiones

    Las reflexiones a las que el autor quiere invitar al lector llegan a este a través de las muchas cavilaciones de Else mientras intenta poner en orden sus ideas, sus (supuestos) principios, y finalmente tomar una decisión. Algunas de las reflexiones a las que nos invita el autor, son, por ejemplo, la podredumbre interna de la alta sociedad de la época, que oculta tras trajes elegantes y exquisitos modales nada menos que viejos pervertidos, e inconscientes abogados, que se dedican a desfalcar menores, o a perder lo que no tienen, en la bolsa. Otra reflexión a la que nos invita es la que nos lleva el detenernos en el denigrante papel de la mujer como mujer objeto en la sociedad del cambio de siglo; en su educación, cuya única meta es un buen matrimonio. Y si se fracasa, si no se consigue un buen partido para este fin, entonces no queda más que dedicarse a un conjunto reducido de profesiones “aceptables” para las mujeres, (vistas como fracasadas en cierto sentido) como secretaria, institutriz, etc. Todo esto se refleja en las reflexiones de Else a lo largo de toda la obra acerca de su situación, su pasado, y sus limitadas opciones de cara al futuro.

    Simbolismo

    El simbolismo da mucha más importancia que otras épocas a la relación entre 2 planos; el de lo narrado y el de lo no narrado, lo sugerido. Fundamentalmente siguen una función estética, su lema ante todo es “el arte por el arte”. En esta narración de dos planos simultáneamente, siempre relacionados, el tono elevado de la narración se eleva siempre más, siempre se dirige hacia temas más transcendentes y excelsos.

    Existe contacto con el ámbito de lo absoluto, de lo divino. Entre un plano y otro hay contacto, hay una permeabilidad. Estos ámbitos cobran en esta época un valor peculiar debido a la influencia de la obra de Nietzsche. Nietzsche tiene muchísima influencia; “Mas allá de la historia, de la humanidad, no hay nada”. Esto en principio elimina el que haya trascendencia. Pero Nietzsche a su vez destaca otra trascendencia, la “trascendencia intramundana”, un conjunto de valores cotidianos y reales que si son trascendentes a su vez. Esta filosofía aplicada al uso del símbolo da como resultado una poesía en la que nos referimos a planos de la vida cotidiana, y a través de ellos se buscan los valores, lo absoluto. La búsqueda de lo estético no selle va a cabo por capricho, sino por dar importancia al arte y a través del mismo encontrar los valores cotidianos realmente importantes, que se convierten en esenciales.

    El Simbolismo surge en esa época Guillermina en que la sociedad está fuertemente presionada por la cultura oficial, basada en el interés por lo material, en el interés por ascender (la figura del Aufsteiger). Los artistas están presionados por no verse dentro de la tendencia general (el patriotismo, el materialismo…) son personas marginadas por el sistema o que disfrutan quedándose al margen del sistema conscientemente. Estos artistas que de un modo u otro quedan al margen de la corriente general, buscan, al crear su propio mundo de símbolos, un medio de evasión. Son dos posturas diversas que vemos en los autores de la poesía simbolista. Al evadirse de la realidad entran a través de sus literaturas en otras esferas, otros ambientes, a través de su literatura entran en los bajos fondos, en la prostitución… (un ejemplo de este acercamiento podría ser Bertol Brecht en la primera de sus etapas)

    A finales de siglo, se redescubre el romanticismo negro sobre todo. Pero Simbolismo y Romanticismo no son comparables, aunque tengan puntos en común, ya que los dos tienen condicionantes muy distintos en el entorno en que surgen. Aún así hay elementos recurrentes del romanticismo, aunque parten de puntos muy diferentes.

    A diferencia del Impresionismo el Simbolismo tiende a la concentración cuando establece relaciones entre dos entre dos planos diferentes, cuando establece analogías, correspondencias, etc. entre los dos planos. Estas analogías parecen aludir a la magia, parece que se establecen relaciones mágicas / místicas entre los dos planos. En estas relaciones se busca lo trascendente.

    La poesía simbolista es muy cerrada, y no es posible entenderla completamente a menos que se sea un iniciado en la poesía del autor. Es una poesía con mucha fuerza, con gran expresividad, cargada de recursos que la convierten en una poesía excelsa. Hay onomatopeyas, metáforas… multitud de recursos para intentar acercarnos a estas relaciones mágicas / místicas entre los elementos. Crean una poesía refinadísima, y de gran expresividad, pero hermética.

    Stefan George

    En la revista “Blätter für die Kunst” ya nos da las bases de lo que será el Simbolismo; hace en esta revista una introducción pragmática al Simbolismo, declarándose contrario al Naturalismo, defendiendo como máxima “el arte por el arte”, y afirmando que el arte no debe imitar la realidad, ya que esta es fea, disonante, etc. Afirma también que la poesía debe quedar por encima de todo ello, creando su propio mundo cerrado de símbolos, que se justifica por sí mismo.

    Concibe al poeta como el “guía”, el que nos sirve de mediador, el que “está en posesión de la verdad y es capaz de transmitírnosla”. También lo concibe en cierto sentido como un mago, como un vidente, capaz de crear esas uniones mágicas entre el plano de lo narrado y lo sugerido.

    Su literatura va dedicada sólo a sus iniciados, a su círculo más cercano, se trata de tiradas muy limitadas, casi ediciones privadas. George hace algunas grafías, como las e, al revés; elimina las mayúsculas, y crea un vocabulario propio. Todo ello con un carácter muy elitista. Hace un uso muy sui géneris de los signos de puntuación, por ejemplo. Eleva la obra de arte a la máxima expresión como manifestación artística, siempre por encima de lo cotidiano.

    Utiliza la rima clásica, con sus formas clásicas y su ritmo interior. La rima es muy cuidada, muy estudiada. Las frases son muy sencillas.

    “Das Jahr der Seele” es una colección de poemas de Stefan George muy importante.

    “Duinesen Elegien” y “Sonette an Orpheus” de Rilke, también mantienen una línea hermética, de difícil acceso para los no iniciados.

    En el simbolismo, no todo es escapismo y marginación; también aparece otro elemento; todos los autores tienen la certeza de pertenecer a una cultura que no pertenece a su época, al presente; la cultura de los clásicos, de los románticos, de los grandes realistas. No se identifican con la cultura “oficial, la del patriotismo, el interés por la bolsa, por lo material... Aunque son vistos como bichos raros no renuncian a su cultura “clásica”. Esta es la auténtica significación del término “decadencia”; este hecho de que los autores se vean “fuera de lugar”, A este concepto de decadencia pertenece Hugo von Hoffmanstahl. Los grandes prosistas del simbolismo escribirán como dignos herederos de los escritores clásicos y de los grandes escritores románticos.

    Hugo von Hoffmanstahl

    A los 16 años era ya n gran autor de poesía en alemán. Su lírica es preciosa, muy rica estéticamente hablando. Es simbolista, preciosista, muy alta, en la línea de Rilke. Es uno de los grandes poetas del cambio de siglo. También se encuentra dentro de la situación de “decadencia” antes descrita. Comparando literatura y realidad, llega a la conclusión de que ni la literatura ni el lenguaje sirven para representar esta última, y por tanto que la literatura no sirve más que para alejar al lector de la realidad. Dice que las palabras no pueden definir aquello para lo que fueron creadas.

    Escribe en prosa “La carta de Lord Chandos”(1901); en esta obra habla de la poca validez que tiene el lenguaje para representar la realidad, no siendo esta capacidad más que una pura apariencia. Dice renegar del arte, de la literatura, y del lenguaje, y decide no volver a escribir más.

    Hoffmanstahl es el primer ejemplo de esta gran crisis del lenguaje en la que aún hoy nos encontramos inmersos.

    A partir de 1902, se dedica a recuperar textos y autores de la Grecia clásica, y textos de autores del barroco español, adaptándolos, pero no vuelve a escribir nada original. Esta labor suya es muy importante, ya que recupera los textos clásicos, que se redescubren, y comienzan a ser más conocidos por el público.

    Se dedica junto con Strauss, a la realización de los festivales de Salzburgo. Tras el doloroso acontecimiento de la 1ª guerra mundial, intentan mantenerlo, intentando mantener así unidos a los pueblos al menos en un acontecimiento cultural tan importante.

    Karl Kraus

    Es otro de los grandes representantes de esta “crisis del lenguaje”. Más que un literato, Karl Kraus es un articulista, dentro de la revista “Die Fackel”. Es un grandísimo crítico, que en literatura es una figura importante, aunque no tenga una “obra“ como tal en el sentido clásico de la palabra. Los primeros autores a los que ataca con sus críticas son Rilke, George, y Hoffmanstahl; les critica por su uso irresponsable del lenguaje, por lo irresponsable que hay en el lema “el arte por el arte”. Critica que se esté educando a la sociedad con conceptos falsos, con prejuicios, con malas bases morales, que con el tiempo conducirán inevitablemente a la guerra, a la locura, a la insatisfacción, al racismo... la cultura “oficial” utiliza el idioma para hacer que la gente sea menos culta, para lograr convencerla de lo que interesase. Critica también este uso irresponsable del lenguaje que hacen los políticos. (El que Hoffmanstahl deje de escribir tiene bastante relación con las críticas que le dedica Kraus)

    “Die letzten Tage der Menschheit”

    Es su obra en prosa, compuesta toda ella de citas históricas, con las que Kraus pretende demostrar que sí es posible emplear correctamente y responsablemente el lenguaje; opone brillantemente estas citas al modo actual de utilizar el lenguaje, desenmascarando la insensatez humana y el uso irresponsable que se hace del lenguaje.

    Thomas Mann

    Escribe ya en 1901, hasta bien entrados los años cincuenta, por tanto no es posible abarcar toda su obra y su evolución sólo en este periodo de tiempo. Esta es su primera época. Su obra es muy importante, muy amplia, y enlaza con la importantísima tendencia clásica, no solo en cuanto a temas, también en cuanto a géneros (Escribe Bildungs Romane, novelle, picaresca... tradición anterior) Quiere verse incluido dentro de esta tradición anterior. Con estos temas puede sin embargo reflejar la realidad de la sociedad den la que vive. Su gran preocupación es reflejar los cambios sociales que se están dando en el momento. En estos primeros años busca la ironía, la sátira, la parodia, a través de las cuales busca mostrar la realidad, pero con formas que no tienen nada que ver con lo que en el momento se está escribiendo. Tiene una grandísima formación humanística de tendencia conservadora, lo que en un principio le hacer rechazar muchas cosas que hoy sin embargo veríamos como positivas. Desde esta perspectiva conservadora, enfoca la ironía y la sátira con las que trata sus temas. Su gran preocupación es darnos a entender que una sociedad que no atiende para nada a cuestionar como lo intelectual, lo cultural, lo espiritual del arte, tiene mucho que perder. (Un reflejo más de este concepto de “decadencia”). Defiende la cultura tradicional desde una postura moderada, sin ser particularmente beligerante, quedando por encima de todas esas cuestiones tan prosaicas (como le ocurría a Fontane). Su gran obra narrativa de ese periodo es “Die Buddenrocks”; se trata de una familia ficticia reflejo de su propia familia, que compone una narración histórica a través de las diferentes generaciones de la familia. Relata como la vieja cultura alemana se va perdiendo de un modo estúpido.

    Tonio Kröger - Thomas Mann

    Tonio Kröger es un relato de ficción que guarda más que una semejanza aparente con la vida de su autor. En realidad es un relato con carácter autobiográfico, que refleja sus propias experiencias y reflexiones en varias etapas de su vida. Según esto se puede establecer en la obra una división en cuatro partes, según las cuatro etapas de su evolución personal y como artista; la primera, su niñez, la segunda su adolescencia, la tercera, su etapa de aprendizaje y finalmente la etapa adulta. Aunque se extienda más en las dos primeras y en la última de estas etapas, esto no menoscaba la importancia de la tercera, su etapa de aprendizaje. De hecho toda esta obra está dispuesta al modo de una Bildungs Roman del siglo XX, muy sui géneris, pero novela de aprendizaje al fin y al cabo. En cada una de las etapas se puede ver la contraposición entre el personaje de Tonio, con su condición de artista, y el resto de la sociedad, en la que por más que en parte quisiera, no consigue encajar.

    La obra tiene una estructura simétrica, y pendular; elementos como los encuentros con Ingeborg y Hans se repiten en cada una de las dos partes de esa simetría de forma envolvente. De la misma forma, descripciones idénticas, reflexiones idénticas, o frases idénticas aparecen en cada una de las dos partes simétricas.

    Su técnica narrativa se sirve de un narrador casi omnisciente, que usa su propia pluma para construir los monólogos interiores. En ocasiones, pasa repentinamente de la tercera persona a la segunda ó a la primera, haciendo ver al lector su implicación en lo narrado.

    En el último capítulo de esta breve obra, en una carta que Tonio escribe a Lisaveta Ivánovna, su amiga, aparece una frase que resume en sí todo el sentido de la obra, los sentimientos de Tonio hacia el mundo que le rodea; “Estoy entre dos mundos, ninguno de ellos es mi hogar, y por eso todo me resulta un poco difícil. Vosotros los artistas, me llamáis burgués, y los burgueses sienten la tentación de detenerme... No se que es lo que me ofende más”.

    Heinrich Mann

    Es algo mayor que su hermano Thomas; escoge también la sátira, pero una sátira directa, y una crítica feroz a aquello que considera criticable. Es beligerante, socialista, republicano, muy distinto en todos los sentidos de su hermano. Va contra la falsa moral, contra la moral de la apariencia. Toda su obra y su crítica se centra en la prepotencia de la época Guillermina; estudia las claves de los problemas actuales culpando de tales problemas a la inmadurez de los políticos, a su falta de experiencia política. Desenmascara los vicios sociales y la consiguiente decadencia cultural que traen consigo. En cuanto a la moral de la apariencia y a su crítica, es representativa la obra “Professor Unrat”, en la que se ve cómo la estupidez social y la moral de la apariencia terminan por acabar con el individuo.

    Robert Musil

    Robert Musil es uno de los más grandes narradores de la historia de la literatura alemana. Su tema fundamental, es la duda de que exista una percepción objetiva de la realidad. Pone continuamente en duda que sea posible percibir la realidad objetivamente. Lo que hace en sus obras es hablar sobre el lenguaje, sobre el modo de hablar, sobre cómo se escribe. Con Musil, el asunto del lenguaje se convierte en el tema principal de sus narraciones.

    Esta duda de que se pueda percibir objetivamente la realidad le lleva a decir que “todo es provisional”, que no se pueden tener proyectos a priori; sólo se tienen estos proyectos cuando ya se han logrado.

    En “el hombre sin atributos” afirma que no se puede adjetivar la vida del hombre y sus actos hasta que ha muerto, cuando el “proyecto” de su vida está realmente concluido o no. Durante la vida estamos siempre a merced de lo que la realidad haga de nosotros. Todo es tan imprevisible, que la realidad se nos viene encima. Musil se preocupa por abordar la realidad de una forma objetiva. En esta obra, el mismo protagonista va comentando cómo el autor está escribiendo su propia vida. El protagonista absoluto de sus obras es el lenguaje.

    Junto con Hoffmanstah y Kraus, es el tercer gran autor que se plantea la crisis del lenguaje.

    Herman Hesse

    Es uno de los grandes narradores alemanes, pero no se plantea problemas sobre la capacidad del lenguaje para representar la realidad. Su alemán es bellísimo, directo, lineal, sin titubeos. Es muy difícil de traducir. Hace una crítica notable al anonimato, reivindica un color, una existencia individual, y también nos invita a que nos apartemos del estado, ente que nos atosiga y agobia, y a acercarnos a la naturaleza.

    También escribirá Bildungs Romane, pero situadas en un ambiente de naturaleza (como ya se hacía en la ilustración). Una muestra significativa de esto es “Peter Camerzind”

    El expresionismo

    El expresionismo supone otro intento de representar la realidad, una realidad cada vez más caótica, más difícil de representar, más deshumanizada. Por esa razón hace su aparición el arte abstracto. La abstracción, tanto en pintura como en literatura nos muestra el hombre angustiado por no comprender el mundo y los objetos que lo forman. Por ello aparta estos objeto, los aísla, los abstrae, y los convierte en protagonistas de su obra, en protagonistas absolutos. El principal objeto es el hombre, el ser humano. Es el gran protagonista de la literatura, el gran elemento de la abstracción, y por tanto del arte expresionista. Es una sociedad en la que el hombre pierde casi toda su naturaleza humana, unas veces por su culpa. Es un ser de masas, y no tiene aparentemente formas de salir de estas masas. Al extraer al hombre de la realidad se centran en él, pero no dejan de lado las características sociales, las realidades sociales (como hacía el naturalismo, que no separaba al hombre de su entorno)

    El hombre aparece siempre masificado, alienado, cosificado, enfermo de muerte, tomado como un elemento más. La ciudad y la naturaleza son los dos elementos que martirizan y atacan al hombre, y que terminarán por acabar con él.

    Hay una tendencia también expresionista (especialmente en la lírica y el drama) que a la vez nos plantea un hombre nuevo, que renace. Este es un reflejo más de la angustia que padecen, que les lleva a saltar al vacío al buscar un renacimiento.

    La guerra se ve como algo que tiene que romper la situación actual, es un elemento de evasión, se espera lo que tras ella haga resurgir un cambio. Muchos intelectuales veían en la guerra un elemento de curación. Existe también presente el mesianismo.

    Hay una gran variedad tanto formal como de contenidos.

    El ser humano es el tema centra el literatura, agobiado, angustiado por fuerzas siempre negativas. Es un ser que espera la resurrección, el renacer de un nuevo hombre. Toro esto expresado en una lírica sobre todo entusiasta, pasional, donde tienen cabida múltiples sentimientos. Se habla de ira, odio, desesperación, terror, ansia hacia el futuro, y ruptura con el pasado porque en él vemos la causa de todos los males.

    En cuanto a los recursos, encontramos un nuevo sistema metafórico, un lenguaje muy expresivo, recursos novedosos, y rimas tradicionales conviviendo con formas de rima más modernas. Los grandes autores del expresionismo son Georg Heyn, Georg Trakl, Gottfried Benn, Carl Sernhein, Ernst Barlach, Georg Keiser, Alfred Döblin, y Franz Kafka.

    La lírica expresionista

    Georg Heyn

    Georg Heyn es el que más contribuye a que el tema de “la gran ciudad” sirva para esta poesía para, a través de ella, hablar del hombre. La ciudad, como producto del hombre, y como pesadilla para él. No describe la ciudad de modo aséptico como hacían los naturalistas, sino que nos hace entender que debemos tomar partido, a través de imágenes desestabilizadoras, amenazadoras, diabólicas. Estas imágenes son producto de la creación del autor, pero que el no sean objetivas no quiere decir que sean menos eficaces que el naturalismo a la hora de transmitir la realidad. Uno de sus poemas es “Der Gott der Statt”.

    Georg Trakl

    Muy joven, es enviado a la guerra como enfermero. Muere en 1914, al principio de la guerra mundial. La experiencia de la guerra, y todo el sufrimiento que por causa de ésta vive le superan, y termina suicidándose con no más de 25 años. Deja una obra tremendamente importante. Su obra parte de frases sencillas, de escenas aisladas, cotidianas, de elementos sencillos, pero que sin embargo dan una impresión global muy impactante al lector. En su obra hay muy poca “formalización”. El tema absoluto, casi constante de su obra es la muerte; la desesperación, el sufrimiento... También el Trakl vemos el tema de los presagios de nuevas catástrofes que se acercan.

    Gottfried Benn

    Este autor logra la expresión más tremenda del horror, provocando auténtica repugnancia en el lector. Fue médico, vivió en Berlín. La primera colección de sus poemas se llamó “Morgue” (1912). También en su obra vemos el elemento de los presagios, de las desgracias venideras. Habla de la muerte, de la podredumbre... etc, para en definitiva hablar del hombre, tratándolo como un objeto, como un “trozo de carne que se pudre”. En ningún caso son exageraciones, sino imágenes reales, imágenes que contempla en su día a día. Habla con la frialdad propia del lenguaje médico, impasible como quien lee un diagnóstico.

    El teatro expresionista

    En el teatro expresionista es donde más se ve esta “tendencia mesiánica”; esa visión, ese intento de “rehumanizar” al individuo. Esto se ve a través de los “Stationsdrama” (sobre todo los de Georg Keiser). Se ve el teatro como un vía crucis, por pasos, por diferentes tiempos escenas, en las que también hay acciones diferentes. También es un teatro bastante abstracto; cada una de las escenas rodea al individuo, describiéndolo. En ocasiones el personaje tiene incluso distintas “personalidades”, siendo él mismo distinto, o viéndose en otros personajes que aparecen con sus mismas características. Esto forma parte de la dificultad para abarcar la realidad. Al final de cada “paso”, se llega a un final, en el que muchas veces lo que se logra es la resurrección del personaje. El teatro de Ernst Barlach es el más popular, es muy conocido, tanto o más que el de Carl Sternhein, que es más “literato”.

    La prosa expresionista

    Alfred Döblin

    Representa al hombre alienado, amenazado como individuo por su medio exterior. Aparece continuamente la naturaleza “amenazante” negativa, como un peligro para el ser humano. Alfred Döblin es el mejor representante de la prosa expresionista. El mejor ejemplo de su obra es "Berlin, Alexanderplatz”. Deja claro que el entorno del hombre, la vida, le pone en constante peligro, poniéndole constantes obstáculos que le impiden crecer como individuo y tener virtudes, ser honrado. Alfed Döblin también es muy moderno en lo que se refiere a la forma de su prosa, que utiliza recursos como el monólogo interior, la sucesión e capítulos al modo de la “Stationdrama”, la presencia de un narrador omnisciente, que lo sabe todo, conoce todas las circunstancias, y nos dice lo que quiere cuando lo cree oportuno, y e uso de material periodístico real, documental: todo ello para mostrarnos la realidad. En todas sus obras hay dos personajes máximos; el hombre y la ciudad.

    Franz Kafka

    Es complicada la clasificación de Kafka, así como la interpretación de sus obras. No obstante en Kafka se aprecian algunos elementos fáciles de identificar como expresionistas. Uno de estos elementos es la impotencia de los personajes ante las fuerzas desconocidas que les dominan. Otro tema constante es el antagonismo entre padre e hijo. Esto se identifica también como un elemento expresionista. Otro elemento es la representación de una sociedad agresiva, negativa… es una sociedad que absorbe al protagonista, pero una sociedad que el mismo ser humano ha creado.

    También aparece constantemente su propia biografía, como elemento importantísimo en sus obras, que es necesario tener en cuenta para estudiar e interpretar su obra. Entre sus propias vivencias está la mala relación con su padre, muy autoritario y exigente. Se establece entre ellos una relación amor - odio muy complicada. La relación con su familia también es conflictiva. En general las relaciones personales son un asunto complicado para él, sobre todo las relaciones con las mujeres. Su relación con la sociedad que le rodea, sus trabajos, sus jefes, un ambiente que le aliena… La tradición de su familia, judía alemana, en un momento histórico en el que la religión vuelve a cobrar importancia, el no es cristiano, pero tampoco es judío, por no ser practicante. Además de estos problemas también hay que tener en cuenta su naturaleza enferma, su salud débil; muchas veces no puede llevar una vida normal. Todas estas circunstancias personales, las transmite al resto de la sociedad a través de su literatura. A través de la misma, los conflictos que en ella plantea adquieren una validez universal.

    Para su momento histórico, es una literatura muy válida, muy representativa de la sociedad de la época y su problemática. Los elementos sociales, personales, religiosos, praguenses, humanos… se entremezclan en su literatura.

    Su prosa es muy sencilla, de frases sencillas, vocabulario simple, aparentemente muy fácil. Pero es muy difícil de interpretar, de su prosa se pueden obtener muy diversas interpretaciones. Algunas de sus obras son “La Metamorfosis” (en ediciones recientes también titulada “La transformación”), en alemán “Die Verwandlung”; también “Das Urteil”, ó “Der Prozeß”. También escribe diversas colecciones de pequeños relatos, prosa breve.

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