Lingüística

Lengua y habla. Lenguaje oral y escrito. Signo lingüístico

  • Enviado por: Arístide Torchia
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 4 páginas

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Tema 1: Lengua Española.

  • Introducción a la lingüística General.

  • La lingüística es la ciencia que estudia el lenguaje, pero en los textos de la lingüística no es cualquier lenguaje: es un lenguaje oral. El lenguaje es vehículo de comunicación. Manuel Seco dice que comunicar es hacer saber a otro lo que uno piensa, siente o desea. También el sistema que utilizamos para expresarnos es el habla, pero no es la única manera de comunicarse. Hay muchas maneras que sirven para la comunicación, tal que el lenguaje de signos, el textual o el simbólico.

    El lenguaje en general se puede definir como un sistema de signos simbólicos empleados para la intercomunicación. A este lenguaje en general se dedica la ciencia que Saussure denomina semiología (ciencia que estudia todos los procedimientos comunicativos que porten un contenido semántico, tanto en el mundo de lo animado como en el inanimado). La lingüística es la parte de la semiología que estudiará los signos del lenguaje humano articulado, del lenguaje verbal que es el producido por el órgano fonador humano.

    El lenguaje humano es articulado en el sentido en que se articula en torno a unidades mínimas, los sonidos. Los fonemas se comunicarían entre sí para tener unidades completas: lexemas, morfemas, y ellos a su vez también mediante más reglas se combinan entre sí para formar de nuevo unidades aún mayores, como son el sintagma, la oración o el texto como unidad global (unidad mayor de comunicación).

    Característica del lenguaje verbal (oral y escrito):

    1.- Sistematicidad: porque es una estructura compuesta por diversas unidades interdependientes e interrelacionables entre si. Esta estructura muestra unas relaciones entre los diversos elementos que forman el lenguaje en dos tipos de relaciones: las relaciones de tipo paradigmático y las relaciones de tipo sintagmático.

    · Paradigmático; las relaciones que se establecen entre los elementos semejantes entre sí, con caracteres similares, talque clases de palabras.

    · Sintagmático; las que cada elemento establece con los otros elementos colindante, talque la relación de sujeto y verbo.

    Las unidades que Martinet dijo se pueden componer a partir de la doble articulación. El lenguaje se compone de una serie de elementos que pueden se de dos tipos diferentes:

  • Las unidades distintivas: los fonemas son aislables no tienen valor semántico. Son unidades mínimas de expresión. Un solo fonema cambia el significado completo de la palabra.

  • Las unidades significativas: estas son los monemas, la unidad mínima del lenguaje con significado. Hay dos tipos: el que tiene significado léxico (lexema) y el que tiene significado gramatical (morfema).

  • Todo el sistema de la lengua se articula en estas dos unidades: primera articulación, monemas; segunda articulación, fonemas.

    2.- La complejidad: tiene que ver con el sistema. Todas estas unidades se van enlazando entre sí para formar mensajes, para comunicar. Se van enlazando entre sí a través de unas reglas gramaticales.

    3.- La economía: tiene que ver con la sencillez con la que se desarrolla el sistema. Desde una perspectiva global podemos observar como con tan solo con 24 sonidos en español y unas cuantas reglas gramaticales somos capaces de crear ilimitados mensajes. Llega a ser una norma para la lengua. Se intenta pronunciar menos palabras para expresar el máximo de ideas.

    Según Cosseriu, el lenguaje articulado tiene dos planos: el plano biológico, que es la facultad de hablar, las actitudes psicofísicas que permiten articular palabras; y el cultural, que es el saber hablar, y el que interesa a la gramática. Otra forma de ver el lenguaje articulado sería tan complejo que para entenderlo, para poder aprenderlo, tendríamos que tener en cuenta que funciona a tres niveles:

  • Como actividad social: es vehículo de comunicación. Va a estar relacionada con todo lo que los interlocutores tienen en común (las personas que pertenezcan a un mismo pueblo o educación se comunican mejor). Esto lleva a que lenguaje y sociedad están íntimamente relacionadas. Son las dos grandes instituciones humanas. Siguiendo a Cosseriu, se puede afirmar que lenguaje y sociedad son imprescindibles el uno para la otra y viceversa.

  • Como actividad creadora: tiene que ver con que la verdadera esencia del lenguaje se manifiesta en el hablar. El lenguaje es constante producción de textos orales (discursos). El lenguaje como actividad dinámica se puede llegar a equiparar con el arte o la filosofía.

  • Como saber técnico: tiene que ver con el sistema que se presenta de manera compleja. Este sistema lo conocemos todos los hablantes, conocemos las reglas y desde el momento que esas reglas se sistematizan como una estructura, se pueden memorizar, intelectualizar, desde ese momento el lenguaje es un saber que se puede conocer y que es técnico.

  • La descripción que hagamos de una lengua se debe presentar como un sistema para crear y producir textos. El español sería la suma de posibilidades de hablar español, y esas posibilidades pertenecen al sistema. Son a un tiempo sistemáticas y dinámicas.

    Signo lingüístico y sus características.

    El lenguaje es un sistema de signo. El lenguaje articulado, por tanto, será un sistema de signos articulados. La definición de signo es una realidad física que quiere decir algo, que significa algo. Algo físico que podemos percibir por medio de los sentidos, algo que puede ser visible, audible,... Todas las realidades físicas representan otras cosas distintas a ellas. El signo implica una asociación entre la realidad física, expresión o significante, y lo que quiere decir, contenido o significado. En el signo, la unión entre significante y significado se debe al acuerdo de la colectividad, es decir, que es convencional.

    El signo lingüístico, como signo que es, tendrá como una de sus principales características el ser convencional, excepto en el caso de las onomatopeyas. Convencional en el sentido que conlleva un pacto social entre los hablantes desde una misma lengua que se ha elaborado históricamente. Además de convencional, el signo lingüístico es arbitrario, porque no existe un vínculo real y objetivo entre significante y significado, sino que solo existe un acuerdo tácito entre los hablantes. La unión entre significado y significante es un poco artificial, y también intencionalmente comunicativa. El signo como relación o unión entre significado y significante nos llega desde las teorías de Saussure, que fue el primero en tomar la lingüística como una ciencia.

    El signo lingüístico se configura en una realidad muy compleja, y se parece al símbolo (objeto o imagen que evoca una idea, un sentimiento o una realidad abstracta del mundo humano. También tiene significante y significado, así como intencionalidad comunicativa). En el signo lingüístico, el significante es un sonido, y el significado corresponde a un concepto. Estos significante y significado tienen un referente, pero la imagen acústica no alude directamente al referente, sino que lo hace a través de significado.

    Hjeiusler dice que el signo tiene dos caras: el plano de la expresión y el del contenido. Dentro del plano de la expresión tenemos la forma y la sustancia de igual manera que en el plano del contenido. Según Hjeiusler, la sustancia de la expresión sería la sustancia acústica, el continuo amorfo de todos los movimientos fónicos posibles. Mediante la forma de la expresión, nosotros le damos una estructura a la sustancia fónica: la forma lingüística del sonido. La sustancia del contenido sería la masa amorfa del pensamiento. Por tanto, aquí tendríamos el pensamiento y, por consiguiente, la forma del contenido sería la estructuración del pensamiento humano. A través de la forma del contenido estructuramos el pensamiento humano.

    Dicotomía lengua- habla

    Es una abstracción teórica que hacen los lingüistas para poder explicar la realidad del lenguaje. El lenguaje se concreta en lenguas históricas (español, ruso, chino...). Las lenguas se definen como técnicas históricas del lenguaje, que se desarrollan en determinadas comunidades. Son tradicionales e institucionales, y los hablantes tienden a reconocerse en su propia lengua, porque hablar una lengua conlleva siempre pertenecer a una comunidad concreta. El lenguaje y la lengua es un conocimiento práctico e intuitivo. Pero además es un saber técnico, que abarca la capacidad de crear y comprender ilimitados mensajes como actividad creadora que es.

    El lenguaje se define como un sistema de signos lingüísticos que sirve para comunicarse. Con esta definición vemos que el lenguaje es complejo, por lo que hay que hacer una abstracción teórica para comprenderla. Ahí es cuando Saussure dice que el lenguaje hay que entenderlo segregando dos realidades de una misma: lengua y habla. Normalmente, hablar la propia lengua es un acto cotidiano, tan natural a nosotros mismos que casi siempre pasamos por alto el hecho de que todo acto de habla se haya envuelto por infinitas relaciones que complementan y determinan su sentido. Es justo en este sentido en el que la reflexión sobre el funcionamiento del lenguaje precisa la interpretación de dos realidades básicas por separado.

    Definiríamos pues la lengua como el sistema, como la estructura sobre la que creamos los mensajes. Diríamos que la lengua es sistemática, institucional y social. El habla, sin embargo, es la realización, actividad, y podríamos definirla como la actualización de los hechos de lengua. Pertenece al ámbito individual, pero en cuanto vehículo de comunicación debemos considerar también su aspecto social.

    La unidades se pueden componer a partir de lo que Martinet denominó la “doble articulación del lenguaje”: el lenguaje se compone de una serie de elementos que pueden ser de dos tipos diferentes: las unidades distintivas y las unidades significativas. Por unidades distintivas entendemos los fonemas (unidades mínimas dentro de la lengua, y que en el lenguaje oral son distintivas y aislables). Por unidades significativas entendemos los monemas. Varias unidades distintivas consiguen articular una unidad significativa. Hay dos tipos de monemas: los que conllevan significado léxico (lexemas) y los que conllevan significado gramatical (morfema). Según Martinet, los monemas serían unidades de primera articulación y los fonemas de segunda. La complejidad está en que todas estas unidades se combinan entre sí para formar un mensajes a través de unas reglas gramaticales. La características de la economía tiene que ver con la sencillez con la que se desarrolla el sistema. Desde una perspectiva global podemos observar como con 24 fonemas y unas reglas gramaticales somos capaces de crear ilimitados mensajes. La economía llega a ser una norma. La lengua tiende a la economía.

    Según Cosseriu, el lenguaje articulado tiene dos planos: el plano biológico, que es el poder hablar, la facultad del habla; y por otro lado, el plano cultural, que es el saber hablar. Por último, otra forma de ver el lenguaje articulado sería tan complejo que para entenderlo tendríamos que tener en cuenta que funciona a tres niveles: el primero como actividad social, el segundo como actividad creadora y el tercero como saber técnico.

    Que es una actividad social quiere decir que es vehículo de comunicación. Va a estar relacionado con todo lo que los interlocutores tienen en común. Esto nos lleva a la conclusión de que sin lenguaje no habría sociedad y viceversa, y se puede decir que son las dos grandes instituciones humanas. Siguiendo a Cosseriu se puede afirmar que lenguaje y sociedad son imprescindibles el uno para la otra y viceversa. La actividad creadora tiene que ver también con que la verdadera esencia del lenguaje se manifiesta en el hablar. El lenguaje es constante creación de textos orales. Consideraremos el lenguaje como una actividad dinámica que se puede llegar a equiparar con el arte o la filosofía.

    El lenguaje como saber técnico tiene que ver con que es un sistema, el cual se presenta de maneras muy complejas. Este sistema lo conocemos todos los hablantes. Y desde el momento en que esas reglas se sistematizan como una estructura, se convierte en algo técnico. La descripción que hagamos de una lengua se debe presentar como un sistema para crear y producir textos. El español será la suma de posibilidades de hablar español, y esas posibilidades pertenecen al sistema. Son a un tiempo sistemáticas y dinámicas.