Lingüística aplicada a la Traducción

Propiedades del lenguaje. Aspectos fónicos. Información y redundancia. Metáfora y metonimia. Relaciones léxicas

  • Enviado por: Hylia Canaria
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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APUNTES DE LINGÜÍSTICA

Tema 1: Lingüística

La lingüística es la disciplina que tiene como objeto de estudio el lenguaje. Éste, es la capacidad que tiene el ser humano para comunicarse. Esta capacidad la tienen todos los hombres, y de ahí que podamos comunicarnos.

Hay que distinguir entre lengua y habla.

La lengua es la realización concreta del lenguaje en una geografía, cultura y tiempo determinado. Lo común a todas las lenguas constituye el lenguaje.

Dentro de la lengua, distinguimos entre el plano de la expresión (materia fónica) y el plano semántico (significados, contenidos). La unión entre un significante y un significado, es decir, la relación entre un sonido y el concepto al que remite es arbitraria, de ahí que haya tantas lenguas diferentes.

La lingüística se encarga del estudio de los elementos comunes a todas las lenguas. Debe ser descriptiva y no prescriptiva (no debe establecer normas). Describe lo que sucede en el interior de las lenguas, no dice qué es correcto y qué es incorrecto. Des esta manera, explica:

  • cómo funcionan los distintos planos de las lenguas

  • cómo se relacionan las unidades entre sí

  • cómo son las lenguas

  • cómo es la naturaleza de las lenguas

ejemplo: plano fónico fonemas La lingüística estudia

sonidos la diferencia

Es un estudio científico del lenguaje, pues hay una observación mediante la cual se extrae lo común y se establece deducciones que constituyen los principios del lenguaje. Se preocupa de Qué, Cómo y Por qué ocurre.

Además es explicativa porque da explicación a los fenómenos que acontecen en el habla. Es sincrónica porque su estudia se produce fuera del tiempo (los estudios diacrónicos estudian textos escritos). Sobre todo se fija en la lengua oral (estudios más recientes).

Saussure, un gran lingüista, estableció los principios de la lingüística general. Estos principios son las bases de la lingüística moderna.

LINGÜÍSTICA GENERAL LINGÜÍSTICA PARTICULAR

Lenguaje Francés

Naturaleza del lenguaje Naturaleza de una lengua

LINGÜÍSTICA SINCRÓNICA LINGÜÍSTICA DIACRONICA

Estática Dinámica, evolución, cambios

LINGÜÍSTICA EXTERNA LINGÜÍSTICA INTERNA

Factores extralingüísticos Plano fónico (fonología, fonética)

Lengua y Cultura: etnolingüística *Fonología (formafonemas)

Lengua y Sociedad: sociolingüística función, realidades fónicas, entes abstractos

Lengua y Mente: psicolingüística *Fonética (materia)

Realización, cómo se producen los fonemas (sonidosrealización de los fonemas) * Gramática (categorías y sus funciones) Morfología

Sintaxis

* Léxico-semántica (vocabulario y

significados

DIALECTOLOGÍA

En una misma lengua hay distintas variedades lingüísticas. A estas variedades condicionadas por la situación geográfica se las llama dialectos.

Para poder describir a fondo una lengua se ha de recopilar material procedente de estas variedades (diferencias entre ellas). A este estudio se le llama “estudio dialectal”.

La dialectología es el estudio de los dialectos o variedades lingüísticas de una lengua según el contexto geográfico.

Una nueva lengua se forma cuando las diferencias entre los dialectos son muy grandes, con respecto a la pronunciación, gramática, léxico... (de ahí que el catalán sea una nueva lengua, a partir de un dialecto del francés y del castellano).

De las variaciones ling. se ocupan la Lingüística Histórica, según los cambios motivados por el tiempo; la Dialectología, según la situación geográfica; y la Sociolingüística, según los grupos sociales.

SOCIOLINGÜÍSTICA

La sociolingüística se encarga de estudiar cómo hablan los componentes de la sociedad, de ahí que hablemos de sociolectos (variedad social de una lengua). Intenta estudiar los fenómenos lingüísticos en relación con los grupos sociales e intenta determinar los cambios lingüísticos que se producen en el ámbito social. Por tanto, podemos prever los cambios que surgirán en una lengua según el comportamiento lingüístico de los hablantes.

Estudia de la misma manera, las variaciones lingüísticas según el sexo, la edad o el nivel cultural de los hablantes.

También se preocupa del contacto entre diferentes lenguas, y las reacciones de éstas ante este fenómeno.

Es una disciplina sincrónica y diacrónica, pues puede estudiar la sociedad desde un punto de vista lingüístico en un punto determinado del tiempo, o de manera general.

PSICOLINGÜÍSTICA

Esta disciplina surge de la confluencia de los intereses de la psicología y de la lingüística.

Investiga y describe los procesos psicológicos que hacen posible que los hombres dominen y usen el lenguaje. Del mismo modo estudia los fundamentos biológicos del lenguaje (capacidad del ser humano que le capacita para adquirir un código de comunicación común a otros individuos).

Le interesa la comprensión, adquisición y producción del lenguaje. Del mismo modo, investiga los mecanismos que usa el hablante para reconocer las palabras.

Ha investigado la comprensión de la palabra y los factores que favorecen la comprensión y la memorización o adquisición de éstas. Estudia qué oraciones y qué textos son más fáciles de entender y por qué. Todo esto conlleva que tenga como objeto de estudio la elaboración de resúmenes y la extracción de ideas principales.

Otro capítulo importante es el estudio del lenguaje infantil, por lo que estudia el modo de adquisición de la lengua materna. También le da importancia a los mecanismos de asociación para guardar la información, para adquirir o extraer palabras, cómo se asocian las palabras a la memoria de los hablantes, etc.

Dentro de la psicolingüística se encuentran también aquéllas ciencias relacionadas con los problemas con el lenguaje (pedagogía, etc.).

Tanto la sociolingüística como la psicolingüística se encuentran dentro del estudio de la lingüística aplicada pues ofrecen material fundamental para lingüística aplicada a la enseñanza.

ETNOLINGÜÍSTICA

Esta ciencia estudia la variación de la lengua en relación con los avances de la cultura. En el léxico se reflejan los cambios culturales, por ejemplo la creación de máquinas como la impresora, los ordenadores, etc. Todo el comportamiento del ser humano se ve reflejado en la lengua, y estos cambios son estudiados por la etnolingüística.

Del mismo modo, la etnolingüística estudia el fenómeno de las palabras tabú, las lenguas sagradas, los proverbios, los elementos interlingüísticos (préstamos), las jergas...

Estudia también los choques entre diferentes culturas, y la comparación entre ellas, ya que hay elementos comunes entre las lenguas porque permanecen en contacto.

Las lenguas son elementos culturales y además reflejan los cambios que experimenta la cultura, por tanto también consta de cambios en la terminología científica.

Las disciplinas que se encargan de los textos (orales y escritos) son:

  • Estilística

  • Retórica

  • Lingüística del texto

  • Pragmática

ESTILÍSTICA

Esta disciplina se ocupa de estudiar las elecciones que realiza cada hablante como usuario de la lengua para elaborar sus enunciados. Cada hablante elige su manera de hablar o escribir. Por tanto, cada uno tiene su estilo propio, determinado por las elecciones (variaciones) q ha decidido usar.

La estilística ha sido durante mucho tiempo una disciplina fundamental en los estudios literarios, pues estudiaba el estilo de los escritores. Se consideraba que esas elecciones que hacían los hablantes de la lengua, eran desvíos de la lengua común.

Es considerada como el estudio de los recursos expresivos de los autores, de las figuras retóricas, literarias. Pero actualmente se encarga también del estilo de habla. Cada estilo varía según la situación comunicativa, de modo que las personas no hablan igual que escriben, o no hablan igual con un amigo que con un ministro. Debido a esta relación de dependencia entre el estilo de habla y las circunstancias, los hablantes coincidimos en algunas igualdades frente a determinadas situaciones.

La estilística también es una disciplina del texto, ya que estudia también la forma textual del estilo del individuo.

RETÓRICA

Esta es una disciplina muy antigua. Data desde el s.VI antes de Cristo. Es la disciplina que enseña a manejar de forma adecuada el lenguaje. Enseña a analizar y a usar la persuasión para conseguir objetivos determinados. Estudia las propiedades del discurso persuasivo. Se trata de aprender la manera de influir en los receptores a través de la selección de los elementos lingüísticos y a la disposición de estos elementos, lo que llamamos organización. Enseña a convencer de nuestras intenciones. Se busca que se apruebe lo q pretendemos con nuestro discurso. Obtener la razón a través de la palabra.

Ligada al nacimiento de la democracia, nació a partir del deseo de defender a los ciudadanos de las injusticias que cometían los tiranos. Desde entonces, el arte de la persuasión ha estado vinculado a los textos jurídicos y a los discursos políticos, ya que persigue el éxito social del hablante.

Hoy día sigue presente en los textos jurídicos, parlamentarios y políticos. En estos textos siempre se intenta convencer a alguien de algo. Las relaciones profesor-alumno y médico-paciente son objeto de estudio de la retórica, al igual que en las ventas. Es un arte permanente en las relaciones comerciales.

Según la retórica en el texto hay dos partes importantes: tema y argumento. También es importante la disposición de las partes. El éxito del discurso va a depender de las palabras seleccionadas y de cómo se distribuyen.

Enseña la manera adecuada de transmitir el mensaje. La lexicología y la gramática son fundamentales en el buen discurso. Explica cómo hacerlo más estético para conseguir un fin determinado. Cuidar la pronunciación, elegir el ritmo de las frases, distribución acertada de las pausas, los silencios, etc. son unos pasos fundamentales que debemos aprender para crear un discurso persuasivo adecuado.

Hoy en día ha vuelto a la vigencia. No sólo basta con elegir las ideas sino cómo transmitir el discurso para llegar a los oyentes. La palabra es un instrumento poderoso en la comunicación pura. Nos ayuda a defender nuestra verdad.

La psicolingüística muchas veces forma parte del estudio de la retórica, pues la memoria por ejemplo es un medio muy importante en la persuasión.

LINGÜÍSTICA DEL TEXTO

A partir de la segunda mitad del s.XX nace esta disciplina, que estudia los textos como unidad de comunicación. Recoge y perfecciona los estudios que se han venido realizando sobre los textos y sus propiedades desde el s.XX. Entre las propiedades del texto más estudiadas se encuentra la noción de coherencia. Ésta es la propiedad que hace que el receptor considere un texto claro. Le da unidad al texto, tiene sentido. Si se puede recibir y comprender la información, diremos que el texto es coherente. Esta claridad viene dada por la distribución acertada de los contenidos.

La coherencia está estrechamente relacionada con otra propiedad del texto llamada cohesión. Su fin es contribuir a la coherencia del texto. Es el orden externo que influye en el interno. Se trata de unir elementos. Es la conexión entre los elementos que conforman un texto. La cohesión es un principio que atañe sobretodo a los textos escritos, incluso mucho más a los textos informativos.

Otra propiedad es la intertextualidad. Consiste en la relación entre textos. Éstos están conectados unos con otros. La elaboración de los textos no es totalmente original, sino que supone un aprendizaje previo, una experiencia previa, un contacto previo. Aprendemos a elaborar los textos a la par que aprendemos las palabras. Cada texto reproduce una tradición y esta reproducción afecta al contenido lingüístico.

Los temas comunes conforman la intertextualidad y nos ayudan a la interpretación del texto.

Otra propiedad es la informatividad. Exige que haya un reparto equilibrado de información vieja y nueva. Todo texto supone, en principio, un conocimiento anterior y uno nuevo que es el expuesto en el texto. Debe aportar conocimientos nuevos. La información anterior es importante porque ayuda a los receptores a comprender la información nueva que les brinda el texto, y a los emisores a darse a entender. Tiene que existir un equilibrio para que el receptor pueda procesar la información.

La situacionalidad es otra característica de los textos literarios. Todo texto es producto de una situación determinada y está condicionado por ésta. Cuando el hablante elabora un texto está pensando dónde y cuándo lo va a decir, y a quiénes va dirigido. En función de estas condiciones, elabora el texto. La comprensión del texto depende también de la situación del receptor. El tiempo y el espacio condicionan nuestra percepción de las cosas. En la traducción tiene mucha importancia esta característica.

Características del texto:

  • Coherencia

  • Cohesión

  • Intertextualidad

  • Informatividad

  • Situacionalidad

PRAGMÁTICA

Esta disciplina también estudia los textos. Es la disciplina de la interpretación. Estudia el significado de los enunciados contextualizados (dentro de un contexto). Es la disciplina del sentido, de las expresiones del texto. Se la ha relacionado estrechamente con la lengua hablada, pero también se ocupa del lenguaje escrito, e incluso se ha llegado a introducir en el terreno de la literatura. Es la disciplina de la comunicación, y por tanto, partirá del esquema: EMISOR - MENSAJE / CONTEXTO - RECEPTOR.

Muchas de las ideas de la pragmática, vienen de la psicología e incluso de la filosofía, pues el receptor y el emisor están implicados.

Dentro de la pragmática encontraremos:

  • Intenciones

  • Presuposiciones

  • Interpretación: inferencia

  • Contexto

  • Relevancia

El texto siempre tiene un propósito: dar a conocer una noticia, asustar, entrener, etc. el emisor busca interactuar con el receptor. Éste interpreta y comprende ese propósito, que puede ser uno o más de uno, y que puede estar más, o menos claro. Cada uno de estos propósitos los llamamos en pragmática: intención.

Los hablantes elaboran los textos a partir de determinadas creencias. Supone que el hablante ya conoce el grupo. En todo texto que exponemos hay implícitas suposiciones: los conocimientos previos a un enunciado actual. Los textos se elaboran sobre estos conocimientos previos: las presuposiciones, que no tiene por qué ser reales. Las presuposiciones son supuestos compartidos por los elementos que participan en la comunicación (emisor y receptor). Esto implica el saber enciclopédico. Hay una serie de conocimientos que no incluimos en los textos porque pensamos que el receptor ya sabe. Éstos son las presuposiciones.

La interpretación es el proceso que seguimos para atribuir sentido al texto. Ese proceso es la inferencia (deducción), un proceso que nos permite extraer información que no está expresada, que es implícita, deducciones del hablante, significados que se obtienen del mensaje.

Ejemplo: Pedro tiene fiebre -[ INFERENCIA ]- Pedro está enfermo.

Ejemplo: ¿Vamos al cine? Estoy cansada -[ INFERENCIA ]- No quiero ir.

Pero también aparecen inferencias en textos científicos. Son estos significados implícitos los que interesan a la pragmática. Proliferan en los textos políticos, publicitarios, literarios y en el lenguaje cotidiano, pero también los encontramos incluso en los textos más claros.

Otro concepto importante de la pragmática es el contexto. Éste nos ayuda a interpretar los enunciados, a conocer las intenciones del hablante: y del mismo modo, ayuda al emisor a elaborar su texto utilizando la elección propicia de vocabulario, un ritmo determinado, tono de voz, acento, pausas e incluso la postura corporal (elementos extralingüísticos) favorables. Para entender un mensaje hay q tener en cuenta un contexto lingüístico y extralingüístico. Todo ello determina el sentido del texto porque éste resulta de la interdependencia de los factores contextuales y las formas lingüísticas.

En el contexto entraría todo conocimiento que favorece a la interpretación. El texto es el fruto de la intención y de la interpretación.

Los textos relevantes son los que aportan conocimiento nuevo. Entre dos textos que aportan información nueva, será más relevante el que menos tiempo nos lleve comprenderlo. Y para que el esfuerzo sea menor necesitamos conectar este texto con otros saberes previos. La relevancia está estrechamente ligada a la informatividad. El texto es relevante cuando la información de adquiere de manera rápida y, además, hay un gran número de inferencias en él (al estar ligado con otros textos, tenemos una información anterior que es la que nos capacita para sacar inferencias del texto, así, no hará falta nombrar ese trasfondo en el texto nuevo, por ejemplo: cuando el agua hierva añadiremos los espaguetis. Deduciremos de este texto gracias a nuestros conocimientos previos que el agua está a 100º C y que ponemos los espaguetis para que se ablanden).

Decimos que la relevancia del texto conlleva un trabajo continuo, pues desde la base de unos conocimientos previos, y nombrándolos en el texto de manera que podamos deducir rápidamente, obtenemos una información nueva que ha sido adquirida sin dificultad y con rapidez. Todas las inferencias que modifican nuestra información son más relevantes. Podemos seguir investigando gracias a ellas.

El sentido del texto se elabora con una intención, pero puede variar según el contexto o la interpretación. Para que haya una buena comunicación, la intención y la interpretación tienen que coincidir (ejemplo: ¡vamos al cine! intención: m apetece ver una película; interpretación: m agradaría ver esa película).

Para la traducción este fenómeno es importante porque la cultura del receptor y del emisor son diferentes y a veces hay que explicitar algunos valores, que el emisor había puesto implícitos, para que la comunicación sea buena.

IMPORTANCIA DE LAS CIENCIAS HUMANAS EN LA TRADUCCION

La traducción toma elementos teóricos de la lingüística o de disciplinas incluidas en ésta. A la teoría de la traducción le interesan los estudios de la sociolingüística en cuanto que analiza la variabilidad de la lengua en relación con el comportamiento humano. Pero también le interesan los estudios culturales, porque ya en la definición de “texto”, se afirma que éste se elabora a partir de un saber lingüístico y un saber acerca de las cosas: cultura (texto = lengua & cultura).

Todo lo que pueda aportar la etnolingüística y las ciencias humanas en general (historia, psicología, filosofía...) es importante para la traducción. Hay que estar atento a los hallazgos de las ciencias humanas.

La teoría de la comunicación se basa en todas esas disciplinas. Y la teoría de la traducción es una teoría de comunicación y el texto cumple una función comunicativa, pues está hecho con un fin determinado teniendo en cuenta un contexto determinado. Esta incluido en un contexto cultural mayor que hay que tener en cuenta a la hora de traducir, tanto el contexto original (emisor) como el contexto del receptor.

La teoría de la traducción es una disciplina interdisciplinar. Hay dos nociones muy importantes: comunicación y cultura. Se identifica con la pragmática. Todo lo que nos permite interpretar entraría en la teoría de la traducción. Recoge saberes con un fin práctico, por tanto se incluiría en la lingüística aplicada.

LINGÜÍSTICA APLICADA

La lingüística aplicada se ocupa de estudiar el lenguaje (aspectos) con el fin de solucionar problemas en torno a él mismo. Aprovecha conocimientos teóricos de la lingüística general con el fin de aplicarlos a un campo determinado (enseñanza de lenguas, traducción, recuperación del lenguaje, etc.). Le interesan los conocimientos teóricos en cuanto le son de utilidad. Como nació ligada a la enseñanza de segundas lenguas, se dice que es una ciencia educativa, pero poco a poco se fueron considerando como lingüística aplicada los estudios relacionados con la enseñanza - aprendizaje de la lengua materna. Intenta dar respuestas a preguntas como: ¿Qué enseñar? ¿Cuándo? ¿Con qué profundidad? ¿Cómo?

Está asociada a la planificación de la enseñanza de la lengua. También es lingüística aplicada la elaboración de diccionarios de estilo. También se encarga de transformar una lengua vernácula en una lengua estándar (de latín a español). Se ocupa de la creación de lenguas y su puesta en funcionamiento (gramática, diccionarios, manuales de escritura, libros de texto, planes de estudio... ¿En qué aspectos de la vida se van a utilizar? Toda esa planificación / investigación previa es lingüística aplicada. Por tanto, es una ciencia experimental. Es teoría y práctica; científica y educativa.

Se incluyen disciplinas como sociolingüística, etnolingüística, psicolingüística, lexicografía, lingüística contrastiva y otras.

LINGÜÍSTICA CONTRASTIVA

La lingüística contrastiva surge en la segunda mitad del s. XX. Tiene como objetivo analiza distintas lenguas, compararlas para extraer lógicamente, no sólo los rasgos comunes, sino también las diferencias. De este estudio comparativo surge una gramática. Ésta servirá para la enseñanza de lenguas y para ofrecer información al traductor. Del mismo modo, nos sirve para prever posibles errores.

Todas las lenguas, aunque son diferentes, tienen algo en común en la estructura profunda: los universales. De ahí que nazca la lingüística contrastiva.

La lexicografía es la ciencia que se ocupa de la elaboración de diccionarios, pues se ocupa de describir el léxico de una lengua.

Tema 2: Propiedades del lenguaje

EL SIGNO LINGÜÍSTICO

El signo es una entidad lingüística de carácter abstracto y una unidad de carácter psíquico (inmaterial, reside en la mente del hablante). La idea común para todos los hablantes es el signo.

No es la unión de un elemento lingüístico y una cosa de la realidad, sino que es una realidad independiente de la realidad no lingüística. Saussure insiste en que el signo es algo distinto al objeto evocado.

Es la unión de dos caras: significante y significado.

Imagen acústica Significante

Signo = =

Concepto Significado

El significante de un signo es el conjunto de sonidos, una secuencia fónica. Y la idea que relacionamos con estos sonidos es el significado.

La relación entre significante y significado es arbitraria, pues el significado no nos induce a elegir un significante determinado, sino que este conjunto de sonidos, lo elegimos por acuerdo. No hay relación natural entre significante (ste.) y significado (sdo.), sino que se establece por convenio.

No obstante, hay palabras en que sí están relacionados ste. y sdo. Un ejemplo claro es la palabra “ronronear”, que ha adquirido ese ste. para evocar al sonido al que se refiere. Estas palabras son las onomatopeyas, en las que el sdo. condiciona el ste.

Otra característica es el carácter diferencial (distintivo) del signo lingüístico. Estos signos, dentro de la lengua, establecen relaciones de dependencia. La lengua es un conjunto de signos independientes.

Los signos son valores relativos, y no absolutos, porque su valor depende del valor de otros signos. Por ejemplo, tibio existe porque existen caliente y frío. Este es el valor relativo. Las palabras se relacionan y son estas relaciones las que le dan el valor a las palabras (hembra vs. macho). Son relaciones de diferencias (un signo lingüístico es en cuanto no es lo que es el otro, tiene lo que no tiene el otro). Esa diferencia se llama oposición.

Saussure dice que la lengua es un conjunto de formas, de diferencias, de oposiciones. Por ello las lenguas no son iguales, y los significados no son iguales, porque depende del criterio de cada lengua, de lo que ocurre en cada una de ellas. Los sdos. emanan de las lenguas, puede haber coincidencias o no.

El ste. de los signos lingüísticos está constituido por elementos fónicos, que se desarrollan en la línea del tiempo. Son sucesivos (no pueden ser simultáneos: una /p/ no puede ser pronunciada al mismo tiempo que una /r/, sino que se hace en secuencia). Un sonido no puede estar en el mismo lugar que otro. Éste es el carácter lineal.

El signo es inmutable porque los hablantes no pueden modificarlos, ni el ste. ni el sdo. No tienen libertad para cambiarlos. Pero el signo lingüístico cambia con el tiempo así que decimos que es sincrónicamente inmutable pero diacrónicamente mutable.

PROPIEDADES DEL LENGUAJE

El lenguaje es un conjunto de signos lingüísticos para comunicarse, transmitir información. Pero no siempre lo usamos para eso. A veces lo utilizamos simplemente para expresar nuestros sentimientos, como una descarga emocional. Es una capacidad propia del ser humano. Su constitución le permite la adquisición de ese sistema de signos. Esto constituye la gran diferencia entre animales y seres humanos. Es una capacidad humana que requiere el contacto del individuo con una cultura / sociedad.

Para aprender una lengua necesitamos interactuar con un grupo. Necesitamos desarrollar estas capacidades en una edad determinada. Se adquiere el lenguaje por formar parte de una comunidad lingüística con cultura. Por tanto, el lenguaje es una manifestación de la cultura. En esta interacción desarrollamos el carácter vocal (oral). El lenguaje escrito es siempre posterior al lenguaje hablado, pues es mucho más fácil transmitir ondas sonoras que dibujar grafías.

Esto es común a todas las lenguas. De forma que hay lenguas que sólo se expresan oralmente, pues no han evolucionado una forma escrita de ésta. Y también, personas que sólo conocen la parte oral. Una lengua no se constituye a base de letras, sino a base de sonidos, que después han sido identificados con letras para poder dejar textos plasmados para la posteridad. Por tanto, el carácter oral es fundamental.

El hombre, a través del lenguaje, puede referirse al presente, al pasado y al futuro. Esa es la propiedad de desplazamiento. Del mismo modo, podemos hablar de acontecimientos reales y ficticios.

Las lenguas generan constantemente textos y expresiones nuevas a partir de elementos y esquemas sintácticos básicos. Esto es la productividad.

Al mismo tiempo que hablamos aprendemos cultura. Conocemos el saber de una comunidad y la reflejamos en los textos. Así que podemos usar la lengua como método de trasmisión de cultura. La lengua refleja los cambios de una cultura en el tiempo. A la vez, creamos cultura con la lengua (poemas, novelas...). La lengua es el medio, la causa y la consecuencia del fenómeno cultural.

La reflexividad es la característica de la lengua que alude a su capacidad para hablar de sí misma (metalingüística). Analizamos el lenguaje utilizando el lenguaje.

La dualidad de lenguaje hace referencia a la elaboración de los discursos o textos con dos tipos de unidades: fonemas y monemas.

MONEMA VS. FONEMA

MONEMA: unidad mínima de significado.

FONEMA: unidad mínima vocal, sin significado, sólo en el plano articulatorio.

Las lenguas naturales han sido constituidas por dos planos. El primer plano se trata de la primera articulación del lenguaje, y el segundo plano es el de la segunda articulación del lenguaje.

En el primer plano encontramos las unidades significativas mínimas llamadas monemas y en el segundo, las unidades mínimas del lenguaje llamadas fonemas.

El monema es una unidad lingüística que posee sdo. y carácter vocal (significante). Los monemas pueden subdividirse en unidades inferiores que son los fonemas. Estos no poseen significado pero si tienen carácter vocal. Los fonemas son indivisibles pero puede estar constituido por varios sonidos.

Por ejemplo: /p/ bilabial

oral Unión de sonidos = fonema

sordo

oclusivo

Los fonemas constituyen el ste. de las unidades del primer plano del lenguaje: /m/ /e/ /s/ /a/ mesa

El fonema sirve para distinguir significados. Ellos mismos no tienen sdo. pero sirven para diferenciar sdos. (misa vs. mesa).

Los monemas tienen una función significativa, y los fonemas, distintiva.

En todas las lenguas hay un número limitado de fonemas. Sin embargo, éstos nos permiten crear todas las unidades de la primera articulación del lenguaje, que son casi infinitos. Son elementos redundantes y q además, obedecen al principio de economía lingüística. Tenemos que memorizar pocas unidades para crear otras. Los monemas se rigen por el principio de economía lingüística también porque no necesitamos tener unidades significativas para cada uno de los mensajes.

LEXEMA VS. MORFEMA

A los monemas que encontramos en un diccionario, los llamamos lexemas (tienen sdo. léxico), y las que tienen su lugar en la gramática son los morfemas que se comportan de manera diferente y tienen sdo. gramatical.

Los lexemas constituyen las raíces de las palabras, mientras que los morfemas constituyen las desinencias.

Los lexemas expresan las ideas fundamentales, mientras que los morfemas, aportan a los textos, significados más generales, más abstractos, y su función consiste en establecer relaciones entre lexemas.

Los lexemas son elementos significativos plenos, mientras que los morfemas son elementos significativos vacíos.

Los paradigmas léxicos de las lenguas están constituidos por un número ilimitado de elementos. Y los paradigmas gramaticales están constituidos por un número limitado de elementos lingüísticos.

La presencia de los lexemas en los enunciados es restringida. La elección de determinados lexemas está determinada por el tema de la conversación. Sin embargo, la presencia de los morfemas es constante en los enunciados lingüísticos porque su uso no depende de lo que se quiere decir. Los morfemas tienen un carácter más redundante que los lexemas. Si: a mayor redundancia, menos información; los lexemas tienen mayor capacidad informativa que los morfemas.

El paradigma de los lexemas es abierto (entran nuevos elementos) y el de los morfemas es cerrado, pues en la gramática no entran con facilidad elementos nuevos, es más estable.

TIPOS DE MORFEMAS

Los morfemas independientes son los que no van unidos en la grafía a otro monema, no se unen a los lexemas. Son las preposiciones, conjunciones, pronombres y artículos.

Otros fonemas se unen a una base léxica. Son los morfemas dependientes. Las desinencias nominales y verbales son dependientes. Se pueden clasificar en flexivos y afijos (derivativos).

Los flexivos son las desinencias nominales y verbales, encargadas de establecer las relaciones entre las palabras dentro de un mismo sintagma. Son de uso obligatorio, y se trata de unidades estables. Pueden unirse a una base léxica o a una base gramatical.

Los morfemas afijos se unen a una base léxica. No son obligatorios y no tienen como función relacionar las palabras, ni establecer concordancia o cohesión. Se unen a una raíz léxica originando normalmente un sdo. nuevo. Introducen una variación en el sdo. de la base a la que se unen.

Unir un afijo a un lexema es un mecanismo del que dispone la lengua para multiplicar los sdos. (traer - contraer - atraer - extraer). Otro mecanismo es unir un lexema a otro lexema (pasodoble) y dan lugar a un sdo. léxico nuevo.

Las palabras flexivas están constituidas por un lexema y un morfema flexivo. La mayoría de los sustantivos y adjetivos, y todos los verbos, son flexivos.

Las palabras no flexivas no admiten flexión, son los nombres propios, adverbios, preposiciones, conjunciones, etc.

LENGUA Y HABLA

Saussure distingue entre dos aspectos del lenguaje: lengua y habla.

La lengua es un sistema de signos lingüísticos que funciona como un modelo a general que reside en la conciencia de los hablantes. Se trata de una realidad social y abstracta: social, porque afecta al conjunto de individuos; y abstracta, porque es el resultado de una abstracción de los hechos lingüísticos producidos en el habla (la práctica), en el desarrollo histórico de la lengua.

El habla comprende los hechos individuales y concretos del lenguaje. Son las realizaciones (uso) que el individuo hace de la lengua. Necesita de la existencia de ese esquema general que es la lengua. Es en el habla donde se generan los cambios (por motivos geográficos, individuales, históricos, etc.).

La lengua es una condición del habla, y el habla, un producto de la lengua.

LENGUA SEGÚN SAUSSURE

Saussure da tres conceptos distintos de la lengua:

  • Como una realidad psíquica

  • Como una realidad social

  • Como un sistema funcional

  • La lengua como realidad psíquica está presente cuando el lingüista afirma que la lengua es un sistema gramatical existente en los cerebros de un conjunto de individuos. Es un depósito de signos lingüísticos. Como si todos los hablantes se hubieran repartido un diccionario y éste se encuentra en el cerebro. Es este depósito el que permite cifrar y descifrar un mensaje. Es un conjunto de hábitos lingüísticos que permite practicar el lenguaje.

    También es un producto social, una institución, porque no está compuesta por ningún individuo concreto. Sólo existe como lengua en una comunidad. La lengua es superior al individuo. Un sujeto por sí solo no puede ni crearla ni modificarla, porque las unidades de una lengua existen por un convenio entre los hablantes que pertenecen a una misma comunidad lingüística.

    La lengua es un sistema de signos, un código, constituido por un conjunto de oposiciones de formas, de relaciones funcionales. Y lo esencial es que un elemento no se confunde con otro elemento (carácter diferencial del signo).

    La lengua es un conjunto de valores relativos. El signo se define por la relación de diferencias que establece con otros signos. Es un conjunto de relaciones distintivas. La forma lingüística viene dada por la diferencia. La lengua es forma y no sustancia. Esas relaciones de oposición entre los signos, no son iguales en todas las lenguas así que los lexemas no equivalen (han sido elegidos según diferentes criterios y necesidades).

    LENGUAJE SEGÚN COSERIU

    Coseriu hace tres divisiones del lenguaje: sistema, norma y habla.

    El sistema está constituido por un conjunto imprescindible de elementos esenciales para la comunicación entre todos los hablantes de una misma lengua. El sistema comprende unidades abstractas que se manifiestan de forma constante en el hablar de los individuos de una comunidad. Comprende también los elementos lingüísticos que tienen carácter funcional. Es un conjunto de diferencias, de oposiciones. Todo lo que en la lengua tiene carácter social, abstracto y funcional pertenece al sistema. Es un conjunto de posibilidades, de libertades y de imposiciones (entre los diferentes fonemas, los podemos realizar como queramos, siempre y cuando no se confundan con otros).

    Todo lo que es esencial pero no tiene carácter pertinente, todas las realizaciones posibles de los elementos lingüísticos que no repercuten en el sdo. pertenecen a la norma. Las variantes dialectales o sociales son hechos de norma. La norma se define como los hábitos lingüísticos de un grupo determinado de hablantes. Aprendemos unos hábitos determinados de habla. La norma es la realización colectiva del sistema.

    El habla comprende las realizaciones individuales, concretas y momentáneas que realizan los individuos cuando hablan. Es la realización de la norma y, a la vez, del sistema.

    CHOMSKY: COMPETENCIA Y ACTUACIÓN

    Chomsky concibe la noción de competencia y actuación.

    La competencia es el sistema de reglas interiorizado por los hablantes de una lengua, y que constituye, por lo tanto, su saber lingüístico. Es la interiorización, el aprendizaje, de la gramática. Es un conjunto de reglas que permite comprender y producir enunciados. Es el saber lingüístico. Y la actuación es la manifestación del saber lingüístico, de la competencia. La puesta en práctica. A través de la actuación nos acercamos a la competencia del individuo, pero ésta, no refleja siempre la totalidad de la gramática del individuo.

    Más tarde se habló de competencia comunicativa. Ésta incluye, no sólo el saber lingüístico, sino también otro tipo de saberes. Comprende los conocimientos y aptitudes de los individuos para comunicarse. incluye el conocimiento gestual, corporal, cómo comportarse en situaciones determinadas (saber regatear, pedir información, etc.). No sólo saber verbal sino también conocimientos contextuales. Esto supone saberes psicológicos, sociales y culturales que permite al individuo saber cuándo debe hablar y cuándo callar, y a quién, qué y cómo redactar nuestro discurso. Está ligada a los estudios de la comunicación. Todos los elementos intervienen en la comunicación.

    Tema 3: Aspectos fónicos del lenguaje

    LOS FONEMAS

    Los fonemas son unidades que no tienen sdos. pero distinguen sdos. El fonema es un conjunto de rasgos fónicos que son simultáneos.

    El fonema es un conjunto de propiedades distintivas. Lo que los individuos reconocen en el conjunto simultáneo de esos sonidos. Los rasgos del fonema son inseparables. El fonema es un modelo, un hecho de lengua, una forma. Las diferencias dan lugar a formas distintas. Las realizaciones de esas unidades son los sonidos. Lo que se produce en nuestro sistema fónico es el sonido. Es un conjunto de rasgos pertinentes y no pertinentes.

    Lengua Fonema Habla Sonido

    Si sustituimos un sonido por otro en una secuencia fónica y no sólo se produce un cambio en el plano de la expresión, sino también en el plano del contenido, diremos que ese sonido (rasgo fónico) es pertinente.

    El rasgo pertinente diferencia fonemas y, por tanto, conceptos (peso =/= beso). Los hablantes no diferencian entre /b/ oclusiva y /b/ fricativa. Cuando sustituimos un sonido por otro en una secuencia fónica y no se produce una variación de sdo. diremos que ese sonido es no pertinente, no distintivo, redundante. Ese rasgo no pertinente no diferencia fonemas, sólo sonidos.

    /b/ [b]: oclusivo = no pertinente mismo fonema

    [b]: fricativo = no pertinente distinto sonido

    En algún momento, algunos rasgos van a ser comunes a otros fonemas.

    Se han seleccionado rasgos pertinentes que permiten, a cada fonema, diferenciarse de los demás. Una vez averiguado qué rasgos son pertinentes, los fonólogos pueden distinguir los fonemas de una lengua.

    Los primeros fonólogos utilizaron el método de la conmutación. Ésta intenta establecer los fonemas de una lengua, todos los componentes del sistema fonológico. Para ello van conmutando sonidos. Si al sustituir un sonido por otro en una secuencia fónica, se produce una variación en el ste. y en el sdo. diremos que los dos sonidos sustituidos son fonemas.

    Peso =/= Beso /p/ y /b/ fonemas

    Si sustituimos un sonido por otro en una secuencia fónica y sólo se produce una variación en el ste. diremos que los dos sonidos son tan sólo sonidos.

    /béso/ = /béso/ /b/ y /b/ sonidos, variantes de un mismo fonema

    La oposición es la relación de diferencia que hay entre dos unidades lingüísticas (en este caso dos sonidos). Se habla de oposición fonológica para aludir a la(s) diferencia(s) pertinentes entre dos fonemas.

    p/b sordo / sonoro oposición fonológica (distintiva)

    p/d labial sordo / dental sonoro oposición fonológica

    b/b oclusiva / fricativa oposición fonética (no pertinente, redundante)

    No obstante, cuando se habla de oposición, se habla de oposición distintiva, sistemática.

    En posición final de sílaba se pierde la diferencia entre fonemas (/ápto/ = /ábto/).

    La neutralización consiste en que dos fonemas en posición final de sílaba deja de establecer una oposición distintiva (el rasgo distintivo se pierde, se neutraliza). Para indicar que la oposición está neutralizada se utiliza un fonema al que llamamos archifonema, que se define por el rasgo característico de los dos fonemas neutralizado. Para representar el archifonema se usa una letra mayúscula.

    Sordos vs. sonoros

    /p/ y /b/ /B/ /t/ y /d/ /D/ /k/ y /g/ /G/

    Labial vs. alveolar Vibrante simple vs. vibrante múltiple

    /n/ y /m/ /N/ /r/ y /r/ /R/

    Éstas son todas las oposiciones que se neutralizan al final de sílaba. En todos los casos el archifonema es un fonema que tiene una definición más general que los fonemas que comprende. El archifonema es el resultado de la neutralización fonológica.

    Todas las realizaciones de un fonema se llaman variaciones fonéticas. Pero podemos hablar de variantes de un fonema que vienen determinadas por el contexto. Éstas se llaman variantes combinatorias.

    El sonido b (bote) es oclusivo. Se da siempre en la siguiente situación: en posición inicial absoluta, no le precede ningún sonido. Pero si no está en posición inicial absoluta, y la que le precede es un sonido nasal, sigue siendo oclusiva. En el resto de los casos aparece la realización fricativa. Éstas son variantes combinatorias del mismo fonema.

    RELACIÓN ENTRE FONEMA Y GRAFEMA

    El grafema es la unidad mínima de grafía, escritura. Representa en la escritura el sonido. No siempre hay coincidencia entre grafema y la representación del fonema. Vamos a ver cuándo utilizamos signos distintos para fonema y grafema:

    CARACTERÍSTICAS DE LOS FONEMAS EN ESPAÑOL

    • Clasificación de los sonidos según la articulación:

    Podemos clasificar los órganos que intervienen en la pronunciación del sonido en tres grupos:

    • Cavidad infraglótica

    • Cavidad glótica

    • Cavidad supraglótica

    La cavidad infraglótica está constituida por los pulmones, los bronquios y la tráquea. El papel de los pulmones está en servirnos el aire que necesitamos para la producción de los sonidos articulados (fonación). Es justo durante la expiración cuando se produce el sonido articulado. El aire se desplaza hasta los bronquios, de éstos hasta la tráquea, para finalmente desembocar en la cavidad glótica o laríngea.

    Esta cavidad contiene las cuerdas vocales, que son dos membranas musculares situadas una frente a la otra. El espacio que hay entre las cuerdas vocales se denomina glotis. Ésta podrá estar abierta o cerrada cuando llegue el aire que proviene de los pulmones, dependiendo de si están unidas o separadas las cuerdas vocales.

    TIPOS DE FONEMAS

    Si el aire que proviene de los pulmones se encuentra con las cuerdas vocales prácticamente juntas, el aire al intentar abrirse paso a través de la glotis, roza las cuerdas vocales produciendo una vibración del aire. Este roce da a lugar a lo que se conoce como sonidos sonoros. En este caso, las cuerdas vocales están más tensas.

    Las consonantes sonoras son:

    |m, n, n, b, d, g, y, l, l, r, r|

    Si el aire que viene de los pulmones se encuentra con la glotis abierta (cuerdas vocales separadas), al no encontrar impedimento, a penas se produce roce necesario. Como hay ausencia de vibración, los sonidos que se producen son llamados sonidos sordos. Las cuerdas vocales están menos tensas.

    Las consonantes sordas son:

    |x, f, s, , c, p, t, k|

    El aire continúa por la cavidad faríngea, que se puede encontrar con el velo del paladar pegado a la pared faríngea o bien separado de esta pared.

    Si el velo del paladar está pegado a la pared faríngea, el aire sale a través de la cavidad bucal, dando origen a los sonidos orales.

    Las consonantes orales son todas menos tres:

    |b, d, g, p, t, k, y, l, l, r, r, f, x, s, , c|

    Si el velo del paladar está separado de la pared faríngea, el aire se desplaza por la cavidad nasal, produciéndose los sonidos nasales.

    Las consonantes nasales son las tres restantes (consonantes de “mañana”):

    |m, ñ, n|

    En la cavidad bucal nos encontramos con distintos órganos que intervienen en la producción del sonido: labios, dientes, alveolos, paladar y velo del paladar. Por otro lado, tenemos la lengua (órgano activo) que se distingue entre ápice (punta) y dorso de la lengua. Para la articulación de los sonidos, normalmente un órgano activo en la cavidad bucal se acerca a un órgano pasivo. Se va a determinar ahí el punto y el modo de articulación de las consonantes.

    El punto de articulación es el lugar donde se encuentran dos órganos para la articulación del sonido. Atendiendo al punto de articulación del sonido las consonantes son bilabiales, labiodentales, dentales, interdentales, alveolares, palatales o velares.

    Durante la articulación de las bilabiales el órgano activo es el labio inferior, que se acerca al superior.

    Son bilabiales: |m, p, b|

    La consonante labiodental se articula acercándose el labio inferior a los incisivos superiores.

    Labiodental: |f|

    En la producción de las dentales el ápice de la lengua se acerca a los dientes superiores.

    Dentales: |t, d|

    Para la articulación de la interdental, al ápice de la lengua se acerca al borde de los dientes superiores.

    Interdental: ||

    Para la articulación de las alveolares, el ápice de la lengua se acerca a los alveolos.

    Alveolares: |r, r, n, l, s|

    Para la articulación de las palatales el predorso de la lengua se acerca al paladar.

    Palatales: |y, l, n, c|

    Para la articulación de las velares el postdorso de la lengua se acerca a la zona del velo del paladar.

    Velares: |k, g, x|

    El modo de articulación es la forma o posición que adoptan los órganos en el momento de articulación de los sonidos. Por el modo de articulación los sonidos se clasifican en oclusivos, fricativos, africados y líquidos. En los líquidos encontramos los laterales y los vibrantes.

    Los oclusivos se caracterizan porque se produce un cierre momentáneo de la salida del aire que luego se interrumpe y sale en forma de explosión. También se les llama sonidos momentáneos, explosivos o interruptos.

    Oclusivos: |p, t, k, b, d, g|

    Los sonidos fricativos se caracterizan porque durante su articulación no se produce contacto entre órganos sino que entre éstos se queda un pequeño canal por donde sale el aire rozando. Como no hay interrupción del aire se llaman también sonidos continuos.

    Fricativos: |f, , s, x, y|

    El sonido africado consta de dos momentos: un momento oclusivo y otro fricativo. Hay un primer momento de cierre y luego una abertura fricativa (pequeña), por donde sale el aire contenido en el primer momento.

    Africado: |c|

    De los sonidos líquidos se dice que son los sonidos entre las consonantes que presentan la máxima abertura sin llegar jamás a la abertura de las vocales. También se dice que presentan el tono más alto por lo que son las consonantes más sonoras.

    Los líquidos laterales se caracterizan porque el aire sale por uno o dos lados de la cavidad bucal.

    En el caso de las vibrantes se produce una o varias oclusiones momentáneas del ápice de la lengua con los alveolos dando lugar así a lo que se llama vibrante simple o vibrante múltiple.

    Líquidos: laterales |l, l|

    Vibrantes |r, r|

    Los rasgos pertinentes de las consonantes vienen determinados por acción del velo del paladar, la acción de las cuerdas vocales y por el modo y punto de articulación.

    RASGOS PERTINENTES DE CADA FONEMA

    /p/ bilabial, sorda, oral, oclusiva grafema: p

    /b/ bilabial, sonora, oral, oclusiva grafema: b, v

    /m/ bilabial, sonora, nasal grafema: m

    /f/ labiodental, sorda, oral, fricativa grafema: f

    /t/ dental, sorda, oral, oclusiva grafema: t

    /d/ dental, sonora, oral, oclusiva grafema: d

    // interdental, sorda, oral, fricativa grafema: z, c

    /s/ alveolar, sorda, oral, fricativa grafema: s

    /n/ alveolar, sonora, nasal grafema: n

    /l/ alveolar, sonora, oral, líquida, lateral grafema: l

    /r/ alveolar sonora, líquida, vibrante simple grafema: r (intervocálica)

    /r/ alveolar, sonora, líquida, vibrante múltiple grafema: r

    /c/ palatal, sorda, oral, africada grafema: ch

    /n/ palatal, sonora, nasal grafema: ñ

    /y/ palatal, sonora, oral, fricativa grafema: y (+ vocal)

    /l/ palatal, sonora, oral, líquida, lateral grafema: ll

    /x/ velar, sorda, oral, fricativa grafema: j, g

    /k/ velar, sorda, oral, oclusiva grafema: k, qu, c

    /g/ velar, sonora, oral, oclusiva grafema: g

    VOCALES

    Las vocales se diferencian entre ellas atendiendo al punto y al modo de articulación. Estos aspectos determinan los rasgos pertinentes de las vocales.

    Por el punto de articulación, las vocales se clasifican en: anteriores o palatales (i, e), posteriores o velares (u, o) y central (a).

    Para la articulación de las vocales anteriores el predorso de la lengua se acerca a la parte anterior o palatal de la cavidad bucal.

    Para la articulación de las vocales posteriores, el postdorso de la lengua se acerca a la zona velar, y durante la articulación de la vocal “a” (central) la lengua se sitúa en la parte central de la cavidad bucal.

    Por el modo de articulación se clasifican en cerradas o altas (i, u), de abertura media o medias (e, o) y abierta o baja (a).

    Para la articulación de las vocales i, u la lengua se acerca el máximo posible a la parte alta de la cavidad bucal.

    En el caso de que la lengua se aleje más de la parte alta de la cavidad bucal, se producirán las vocales de abertura media e, o. Y si el canal se amplía lo máximo posible (la lengua se aleja todo cuando puede del paladar) se produce la vocal abierta a.

    Las vocales se diferencian de las consonantes porque son más sonoras. Tiene un tono más alto. Durante su articulación hay una mayor vibración de las cuerdas vocales por segundo. Tienen mayor intensidad. Por eso, serán más perceptibles que las consonantes. Las vocales son mucho más abiertas que las consonantes.

    También se diferencian por su distribución en la palabra, y más concretamente en la sílaba. Una vocal no es sustituible por una consonante (donde va una vocal no puede ir una consonante). Es por eso por lo que se dice entonces que vocales y consonantes no se relacionan paradigmáticamente.

    Las consonantes en una sílaba pueden ir en posición anterior o posterior a la vocal. Una vocal por sí sola constituye una sílaba, cosa que no ocurre con las consonantes. No sólo puede ser sílaba sino que además puede constituir una palabra por sí sola. En español, la consonante siempre requiere la presencia de una vocal, necesita apoyarse en el sonido vocálico. Las vocales tienen más autonomía que las consonantes.

    TRANSCRIPCIÓN FONOLÓGICA

    La transcripción fonológica es la representación gráfica de la constitución fonológica de una lengua, de los fonemas.

    La transcripción de cualquier texto siempre va entre barras. Además nos podemos encontrar con pausas. La correspondencia de estas pausas es la siguiente:

    , | . (y seguido) || . (y aparte) |||

    Para cualquier otro signo de pausa (punto y coma, dos puntos...) usaremos las dos barras igualmente ||

    Acentuaremos aquellas sílabas que en su articulación llevan el acento fónico. Por ejemplo: mesa /mésa/. Pero no acentuaremos el artículo determinado, la preposición, la conjunción, los pronombres átonos, los posesivos cuando van antepuestos y las partículas: que, quien, cuyo, cual, donde, cuando, cuanto y como.

    Los adverbios acabados en -mente conservan el acento del adjetivo y el acento del sufijo -mente. Por ejemplo: /pláidaméNte/

    DIPTONGOS / TRIPTONGOS / HIATOS

    Los diptongos son dos vocales en una misma sílaba. Son dos vocales consecutivas constituyendo el núcleo silábico. Los diptongos pueden ser crecientes o decrecientes.

    • Diptongos crecientes.

    Van de cierre vocálico a una mayor abertura vocálica. El primer elemento del diptongo es una vocal cerrada (i, u). Cuando el acento recae en esa sílaba, recae en la segunda vocal, que es una de abertura media o la abierta (e, o, a) y por tanto, más sonora y perceptible. Así que la segunda vocal sería el núcleo silábico y la primera, el margen del núcleo.

    Son crecientes:

    ia [ja] ua [wa] Los dos sonidos de la primera vocal [w] y

    io [jo] uo [wo] [j] se llaman semiconsonantes.

    ie [je] ue [we]

    iu [ju] ui [wi]

    • Diptongos decrecientes

    En primer lugar tenemos la vocal abierta y en segundo lugar la vocal cerrada, lo que quiere decir que el movimiento articulatorio va desde la abertura vocálica hacia el cierre vocálico. El segundo elemento del diptongo decreciente siempre será una i, u. En este caso, son semivocales.

    En el núcleo de la sílaba, la más abierta es el núcleo vocálico pues recibe más intensidad, un tono más alto, más perceptible; y la otra es el margen nuclear.

    Son decrecientes:

    ai [ai] au [au] Los sonidos [i] y [u] son semivocales.

    ei [ei] eu [eu]

    oi [oi]

    • Triptongos

    Puede ocurrir que en una sílaba nos encontremos tres vocales. En este caso tendremos un triptongo (tres vocales en una misma sílaba). Estaremos ante un fenómeno compuesto por una semiconsonante, una vocal y una semivocal. El movimiento articulatorio va desde cierre hacia abertura para volver al cierre. La vocal central es la que recibe el tono más alto, la intensidad, y por tanto es más perceptible que las otras.

    • Hiatos

    Podemos encontrar en una palabra dos vocales contiguas que forman sílabas diferentes. En ese caso, decimos que ambas vocales constituyen núcleos silábicos y por tanto, un hiato.

    Ejemplo: con - tra - er

    Las dos vocales en hiato siempre serán vocales mucho más abiertas que a semivocal o la semiconsonante.

    SÍLABAS

    La sílaba puede estar constituida por un fonema o por más de un fonema. En español una vocal puede constituir una sílaba pero no una única consonante. Los fonemas se agrupan en sílabas dentro de la palabra y cada lengua tiene su manera particular de combinarse. Siguen determinadas leyes en la combinación silábica.

    La sílaba más característica del español es: CONSONANTE + VOCAL. Cuando la sílaba acaba en vocal, decimos que es una sílaba abierta y la vocal es libre. Si acaba en consonante decimos que es cerrada y la vocal que le precede está trabada.

    Ejemplo: CON sílaba cerrada con vocal trabada

    TRA sílaba abierta con vocal libre

    La consonante inicial de la primera sílaba se llama cabeza; la vocal (núcleo) se llama cima; y la consonante final se llama coda.

    Ejemplo: CON

    Si la vocal está precedida por una sola consonante se llama cabeza simple, si está compuesta por dos consonantes se le llama cabeza compuesta. Si la sílaba acaba por una sola consonante se llama coda simple, y si son dos consonantes, coda compuesta.

    COMPOSICIÓN DE SÍLABAS EN ESPAÑOL

    • Inicio de palabra

    La cabeza de la sílaba puede ser simple o compuesta. En la simple pueden aparecer todas las consonantes salvo el fonema alveolar sonoro simple /r/. En la cabeza compuesta pueden agruparse: pr / pl / br / bl / tr / dr / gr / gl / kr / kl / fr / fr.

    Labiales o labiodentales + líquidas (l / r)

    Dentales + líquida (r)

    Velares + líquidas (l / r)

    Oclusivas + líquidas (l / r)

    • Interior de palabra

    En interior de palabra la cabeza simple puede ser cualquier consonante, y en cabeza compuesta los mismos grupos que en inicio de palabra. La coda simple en interior de palabra puede estar constituida por las siguientes consonantes: d /  / s / r / l / m / n / p / b / k / g / t ; la coda compuesta podrá estar constituida por los siguientes grupos consonánticos: bs / ds / ns / ks (el español casi no admite la coda compuesta).

    • Final de palabra

    Al final de palabra podemos encontrarnos sólo con coda simple, y está puede estar constituida por: d /  / s / r / l / n.

    FENÓMENOS DE PÉRDIDA O ADICIÓN DE FONEMAS EN LAS PALABRAS

    A lo largo de la historia del idioma se han producido determinados fenómenos que afectan al significante de las palabras y que ha determinado su forma actual. Algunos de esos fenómenos son:

    Aféresis Prótesis

    Pérdida Síncopa Adición Epéntesis

    Apócope Paragoge

    Estos fenómenos proceden de los estudios diacrónicos y se incluyen en la terminología de los estudios fonológicos. Pero también encontramos estos términos en los tratados estilísticos que consideran algunos de estos fenómenos como recursos que puede utilizar un poeta para ajustar la métrica o rima. También son fenómenos que se observan en el lenguaje oral.

    • Fenómenos de pérdida

    Aféresis: consiste en la pérdida de un fonema inicial en una palabra o un grupo de fonemas.

    Ejemplos: Violonchelo chelo

    Psiquiatra siquiatra

    Ómnibus bus (para formar compuestos)

    Produce una palabra que vamos a utilizar para constituir una palabra compuesta. Queremos adaptar una palabra a otra (autobús).

    En el lenguaje familiar escuchamos “Tina” en vez de Martina, o “Lupe” en lugar de Guadalupe. Se reduce la longitud de la palabra mediante el uso de la aféresis. Afecta al uso familiar de los nombres propios dotándolos de aspecto afectivo (hipocorístico: diminutivo afectuoso).

    Síncopa: consiste en la desaparición de uno o varios fonemas en el interior de una palabra. Normalmente se utilizaba este término para aludir a la pérdida de una vocal, pero se ha hecho extensivo a la pérdida de una consonante.

    Ejemplos: Pedem pie

    Credere creer

    Obscuro oscuro

    Apócope: es de los fenómenos de pérdida el más común. Consiste en la supresión de uno o más fonemas de la parte final de la palabra. Todos hemos aprendido que muchos adjetivos, cuando van antepuestos a un sustantivo, sufre un acortamiento y si va pospuesto se mantiene el significante pleno. Está determinado por la posición. Este fenómeno afecta a muchas palabras debido a su longitud. Las palabras de mayor número de sílabas muy utilizadas son susceptibles de sufrir acortamiento. De tal forma que la palabra quede reducida a una palabra bisilábica. En estos casos es más frecuente la palabra apocopada que entera.

    Ejemplos: Cinematógrafo cine

    Motocicleta moto

    Kilogramo kilo

    También afecta a los nombres propios para dotarlos de un uso afectivo o familiar.

    Ejemplos: Teresa Tere

    Rafael Rafa

    El apócope es un fenómeno propio de la jerga juvenil (profe, mate, sufi...) en estos casos el apócope es un recurso estilístico.

    • Fenómenos de pérdida

    Prótesis: consiste en incorporar un fonema en la parte inicial de la palabra o grupo de fonemas.

    Ejemplos: Scutum escudo

    Standard estándar

    Es un recurso evolutivo y de adaptación al sistema fonológico de nuestro idioma.

    Epéntesis: consiste en intercalar en una palabra un elemento no etimológico. Normalmente se debe a que el hablante necesita un apoyo, le es más cómodo con el elemento nuevo. O también por razones de eufonía (para que suene mejor) o analogía (relación de semejanza).

    Ejemplo: Hibernum invierno

    Diglosia *disglosia*

    Diminutivo *disminutivo*

    Paragoge: consiste en añadir un elemento no etimológico al final de una palabra. Sobretodo en palabras extranjeras cuando se adaptan a los rasgos propios del español.

    Ejemplo: Lot lote

    Film filme

    Gong gongo

    Ante una característica de una palabra que no es propia de la lengua meta, se utiliza este recurso para adaptar el vocablo y asimilarlo en el sistema español.

    Tema 4: Información y redundancia.

    La lingüística junto al término comunicación surgió el concepto de información.

    Información alude a la improbabilidad de la aparición de una unidad lingüística. En la teoría de la información se postula que cuanto más probable sea una unidad lingüística o un mensaje (o parte de él) menos información aportará. Cuanto más probable sea una unidad lingüística o mensaje, mayor será su información. Si esperamos una noticia y efectivamente se da esa noticia, ese hecho es menos informativo que si lo comparáramos con una noticia inesperada. Si esperamos una respuesta determinada y se confirman nuestras previsiones, esa respuesta es poco informativa. Pero si la respuesta es inesperada la información es mayor.

    Si hacemos una pregunta pero caben dos respuestas, éstas serán menos informativas que si cupiera un mayor número de respuestas.

    + variedad = + información

    + riqueza = + capacidad informativa

    Se afirma que los paradigmas lingüísticos con más unidades tiene más capacidad informativa que los paradigmas lingüísticos más reducidos. Por eso, en su momento afirmamos que el paradigma léxico es más informativo que el gramatical, y que cada lexema tiene más capacidad informativa que cualquier morfema.

    También se dice que las lenguas con mayor número de unidades, tienen mucha más capacidad informativa que otras lenguas con menor número de unidades. Por la misma razón, aquellos textos que tengan más unidades, aportarán más información que las que tengan menos. Un texto frente a otro sería más informativo no sólo por el texto en sí, sino por el tipo de unidades del texto. El texto que tenga más unidades diferentes será el más informativo.

    Son más informativas las palabras poco frecuentes que las palabras frecuentes (- frecuente = + información; + nº fonemas = + información). Las palabras más frecuentes son las más cortas.

    La información tiene que ver con la improbabilidad. Pero no siempre podemos utilizar elementos nuevos. Así que a partir del término de información aparece el término de redundancia.

    Un mensaje es redundante cuanto más débil es la información que se trasmite. Si hay disminución de información aumenta la redundancia. Cuanto más previsible es una noticia, más redundante es. La comunicación necesita introducir algo de redundancia porque ésta facilita la comprensión de la información del mensaje, y supone una lucha contra el “ruido”; entiendo como ruido cualquier tipo de interferencia (e incluimos incluso pensamientos). En estos casos la redundancia pretende preservar, asegurar, la información. La redundancia procura que la información llegue intacta; que el mensaje que reproduzca el emisor sea igual que el que reciba el receptor.

    Los estudios de psicología observaron que se aprende mejor cuanto más tiempo se le dedique y si se conecta con la información previa (repetición, redundancia).

    La redundancia es un recurso necesario para comprender, memorizar y dar claridad a los mensajes.

    Ya Martinet comentó que la redundancia está presente en la adquisición de la lengua materna, porque el niño aprende la forma definitiva (significante) después de oír esas palabras muchas veces en distintos contextos. Este mismo mecanismo lo utiliza el hablante constantemente para perfeccionar la lengua materna (usar, equivocarse, oír, hablar) y para aprender otras lenguas ajenas. La redundancia es una característica propia de las lenguas.

    En dos fonemas distintos se repiten los mismos rasgos (redundancia). “Susurrar” y “gritar” tienen elementos comunes, así que conlleva redundancia. Pero cuando elaboramos un mensaje también repetimos elementos. Con 19 consonantes podemos construir los significantes de miles de palabras. Esto es redundancia de nuevo.

    Información y redundancia van unidas en la comunicación. El equilibrio entre ambas constituye el texto. Para que haya coherencia necesitamos reiterar, repetir. Hablamos de repeticiones de fonemas, léxico, estructuras sintácticas, etc. El texto será más fácil de entender si el emisor remonta la información a una información que el receptor ha adquirido con anterioridad y, en consecuencia, va a entenderlo mejor un especialista en la materia.

    La aplicación de este principio al léxico ha permitido establecer cuáles son las palabras más frecuentes en la lengua.

    FRECUENCIA DE LAS PALABRAS

    En francés y otras lenguas, desde comienzos del s. XX se comenzó a buscar cuáles eran las palabras más frecuentes. El objetivo que se habían planteado era utilizar esa información para la elaboración de textos de enseñanza para lenguas extranjeras. Pero sobretodo se dedicó a este tipo de estudios un grupo de franceses. Querían localizar el léxico del francés elemental o fundamental. El objetivo principal era obtener información para elaborar los materiales que le permitiera la enseñanza del francés a extranjeros y de este modo mantener la hegemonía (supremacía) del idioma.

    Una vez revisados estos estudios de frecuencia, se analizan las listas de palabras frecuentes y se obtiene que determinadas palabras tienen más uso que otras dependiendo de la situación geográfica (por ejemplo la palabra arena). El uso de la palabra depende del entorno y de la situación. Otros usos dependen de la situación personal (puede depender por ejemplo de la profesión del individuo).

    Son más frecuentes las palabras patrimoniales que las de origen culto, las palabras polisémicas que las monosémicas, etc. Así que las palabras especializadas (tecnicismos) son menos frecuentes. Las palabras breves son más frecuentes que las largas (extensión sintagmática). Si se aumenta la frecuencia de una palabra muy extensa, rápidamente sufre un acortamiento. Las palabras más frecuentes son las que sufren un mayor desgaste. Entendemos por desgaste tanto el acortamiento (apócope,. Aféresis) como la generalización del significado.

    Se ha visto que los lenguajes que usan palabras breves son más eficientes que los que recurren a palabras más extensas. También se ha visto que los textos con frases cortas son más claros que los textos con frases más completas (subordinadas, por ejemplo).

    Otra información obtenida de este análisis es que el léxico que conoce un individuo de su propia lengua es bastante reducido. La cantidad de palabras que maneja un individuo culto oscila entre 4000 y 5000 unidades. A esto hay que añadir el léxico propio de la especialidad a la que se dedica. El léxico del hablante inculto oscila entre 2000 y 2500 unidades y a esta cantidad se suma también las palabras propias del oficio.

    Muchas de las palabras conocidas por todos como caballo, tenedor o botella, no aparecían en estas listas de frecuencia.

    Tema 5: Almacenamiento de la información

    LÉXICO BÁSICO Y LÉXICO DISPONIBLE

    El léxico básico está constituido por los vocablos más usados en los textos escritos. Su frecuencia es muy alta puesto que la frecuencia no está supeditada al tema de conversación. Como no depende del tema (aparecen siempre) se dice que son palabras de frecuencia estable, que aparecen en todos los discursos, son de uso constante, y que tienen un sdo. muy general. Estas palabras son las palabras gramaticales, los adjetivos y los verbos. Adjetivos y verbos tienen mucha más probabilidad de aparecer en los textos que cualquier sustantivo, pues ésta depende de su modo de significar muy general.

    El léxico disponible recoge aquellas palabras que no aparecen en las listas del léxico básico. Para recoger las palabras que faltaban en esas listas, los lingüistas usan las pruebas asociativas que se llaman “centros de interés” (Escriba vd. Todas las palabras que se le ocurran acerca de “ropa” centro de interés). Estas palabras son las que el hablante utilizaría sin la conversación girase en torno a ese tema. Son palabras disponibles para ser usadas. En estas listas sólo aparecen sustantivos de sdo. muy concreto. La aparición de estos sustantivos va a depender del tema de la conversación y de la situación comunicativa. Por eso se dice que son palabras de frecuencia inestable.

    En el léxico disponible aparecen palabras básicas (muy útiles) pero que no aparecen en todos los textos.

    LÉXICO BÁSICO + LÉXICO DISPONIBLE = LÉXICO FUNDAMENTAL DE UNA LENGUA

    El léxico fundamental está constituido por las palabras básicas de un idioma. El

    conocimiento del léxico fundamental permite elaborar el material necesario para la enseñanza de una lengua (diccionarios, etc.) porque se enseña el vocabulario que todo hablante necesita conocer. Es el léxico común.

    El léxico básico recoge todas las palabras poco completas. El léxico disponible recoge las palabras de sdo. concreto.

    LÉXICO =/= VOCABULARIO

    El léxico es un concepto teórico que guarda relación con el concepto de lengua. El vocabulario guarda relación con el concepto de habla. El léxico es lo común a todos los hablantes y está recogido en los diccionarios. Mientras que el vocabulario es lo que realmente utilizan los hablantes de una lengua. Es el material que aparece en los textos. Lo que recopilamos, analizamos, describimos, es el vocabulario. A través del estudio de la muestra de vocabulario queremos acceder a la descripción (cualitativa o cuantitativa) del léxico. El léxico es abstracto y el vocabulario es concreto.

    Podemos hablar del léxico de un individuo. Todas las palabras que conoce y están disponibles para ser utilizadas, pero no coinciden con el vocabulario pues éste siempre será más reducido que su léxico, y a la vez, su léxico es más corto que el de la lengua. Un individuo no puede conocer todo el léxico (ni el vocabulario, por tanto) de la comunidad. No existen dos léxicos individuales iguales. Cada hablante tiene un conocimiento distinto. Ese conocimiento varía con el tiempo y estas variaciones van a depender de las variaciones que se produzcan en la lengua. Conforme el individuo va adquiriendo más información, su vocabulario aumenta. Aunque también algunos estudios muestran que el individuo va dejando de usar algunas palabras.

    Al léxico que un individuo conoce (el que usa y ha dejado de usar) lo llamamos competencia léxica.

    LÉXICO = VOCABULARIO ACTIVO O PASIVO

    Estos términos proceden de los estudios de pedagogía. El vocabulario (o léxico) es activo cuando un individuo lo utiliza como hablante, y el pasivo es el que comprende como receptor de una información. El que utiliza más (el activo) y el pasivo constituyen el conocimiento léxico de un individuo.

    La competencia léxica no es más que el número de unidades léxicas que conoce el individuo, y siempre es mayor el número de unidades que conoce que las que emplea.

    Para que aumente el vocabulario activo es necesario el ejercicio, mientras que el pasivo depende del conocimiento cultural del individuo. Constantemente hay una renovación del léxico individual y de la comunidad.

    LEXICÓN MENTAL

    El “lexicón mental” surgió como un término de psicolingüística. Es la memoria léxica de los hablantes. Una especie de diccionario que el individuo tiene archivado en su mente. En él, el hablante archiva los sdos. de las palabras más las características de esas palabras que van a permitir al hablante poder comprender los mensajes y utilizar adecuadamente en la elaboración de su discurso. Dentro de estas características aparecerán características fónicas, gramaticales y su mayor o menor capacidad de combinación.

    La psicolingüística está preocupada por saber cómo está guardado el saber léxico de un individuo, qué mecanismos utilizan los hablantes para archivar la información lingüística... Algunas teorías postulan que las palabras podían estar archivadas atendiendo a su categoría semántica. Otras hablan de agrupamientos por clases gramaticales. Otras hablan de agrupamientos atendiendo a la configuración fonológica. Otras incluso hablan de archivos que obedecen a un criterio de frecuencia (etc.).

    En el estudio de psicolingüística tenemos tres teorías que hablan acerca de cómo se comprenden y organizan las palabras en la memoria semántica. Estas teorías son: la teoría de rasgos, la teoría de prototipos y la teoría de redes semánticas.

    La teoría de rasgos, defendida por Smith, Shoben y Rips, cree que los hablantes tienen memorizados los sdos. en su lexicón mental como listas de rasgos de dos clases: rasgos definitorios y característicos. Los definitorios son rasgos obligatorios (tienen que poseer los sdos. para poder ser incluidos en la clase semántica). Por ejemplo: ave (clase semántica). Las palabras asociadas a esta palabra tienen que tener cualidades en común. Esos rasgos compartidos por todos los elementos de una clase semántica se llaman definitorios (fundamentales). Y los rasgos característicos son los que los hablantes tienen asociados a esta palabra aunque haya elementos que no los poseen. Por ejemplo: volar (la gallina no vuela).

    Todas las palabras están bien definidas en rasgos, pero hay sdos. que no están bien delimitados. A veces parecen un poco confusos.

    La teoría de los prototipos concibe que el hablante tiene archivado en su memoria una serie de rasgos asociados al elemento o elementos prototípicos de la clase. El prototipo no es más que el mejor ejemplo de cada categoría, por ejemplo manzana cuando nos referimos a fruta. Y éste se supone que es el que el hablante adquiere en primer lugar. Son los más familiares dentro de una clase. Son los miembros que poseen los rasgos más claros. Los que tienen menos posibilidades de ser confundidos con elementos de otra clase. Y por lo tanto, también los que comparte más elementos comunes con todos los miembros de su clase. Los mejores delimitados dentro de una categoría.

    Junto a estas teorías tenemos la teoría de las redes semánticas. Sus precursores son Collins y Quillian. Las palabras están archivadas en la memoria a modo de pirámide, de modo que las palabras de sdo. general están en la cúspide y las de sdo. más concreto en la base.

    Según esta teoría se adquieren antes los sdos. generales y más tarde los sdos. más concretos. Conforme el hablante va adquiriendo las palabras, las va colocando debajo de otras de sdo. más general: sdos. subordinados (animal - pájaro - periquito). Son relaciones de inclusión pues una palabra se incluye en otra palabra que tiene un sdo. general.

    Ejemplo: Animal tener ojos, poder comer

    Pájaro alas, pico

    Canario cantar, color amarillo

    !

    rasgos

    Podemos hablar de dos tipos de rasgos: los rasgos propios y los rasgos comunes (relacionan a las palabras unas con otras), los asociados. Para definir una palabra decimos los rasgos propios más los comunes, al igual que si un hablante recuerda la palabra. En principio esta teoría defendió que el hablante recuerda en primer lugar los rasgos propios y los comunes, pero recordará antes los más próximos, los asociados a las palabras más cercanas.

    CRÍTICA A LA TEORÍA

    El hablante no siempre recuerda los rasgos más próximos, sino que realmente recuerda los rasgos que están asociados con mayor fuerza. El recuerdo de la palabra viene más dado por la fuerza asociativa que por la cercanía.

    Este tipo de relación de inclusión sí que está presente en la terminología científica. Reelaboran la teoría y dicen que la memoria es como una gran red que se extiende en distintas direcciones y que ésta a su vez, tiene otras pequeñas redes conectadas unas con otras. Los nudos de la red son palabras y los hilos son as relaciones que mantienen las palabras entre sí. Este tipo de relaciones pueden tener distintos tipos de naturaleza: inclusión, asociación, analogía, etc. Estas relaciones son las mismas asociaciones que se ha comprobado que establecen los hablantes en investigaciones con pruebas asociativas.

    RESPUESTA Y PALABRAS ESTÍMULO

    Las relaciones entre la respuesta y las palabras estímulo es: a) el hablante selecciona como respuesta una palabra que pertenece al mismo campo semántico (sillón - silla); b) las palabras se asocian con otras de la misma clase gramatical; c) una palabra que se asemeja en el ste. (relación fonológica); d) dan un término opuesto (hombre =/= mujer); e) relaciones de inclusión.

    Los hablantes dan como respuesta una gama amplia de asociaciones. Éstas nos señalan las clasificaciones que los lingüistas han hecho del léxico de una lengua. El hablante asocia las palabras como están asociadas en la lengua.

    ARCHIVOS MENTALES

    Aitchison recoge en un tratado de lingüística que algunos estudios dejan entrever que es posible que las palabras se guarden en distintos archivos dependiendo de cuál sea su categoría gramatical. Algunos psicolingüistas se han preguntado qué ocurre con las palabras derivadas con prefijos. Esas palabras figuran como una palabra única (según su categoría), pero ella (Aitchison) cree que es posible que exista un archivo para los prefijos, y además, otro depósito que guardaría los mecanismos de los que disponen los hablantes para crear palabras nuevas. La misma Aitchison recoge en un tratado que algunos teóricos postulan la existencia de dos depósitos léxicos: uno general y completo, con todas las palabras que el individuo conoce; y otro más pequeño que comprende tan sólo las palabras más frecuentes.

    FACTORES DEL APRENDIZAJE

    Los factores que influyen en la aceleración del aprendizaje léxico, por lo común, va a depender de la atención que se preste. A mayor atención mejor comprensión y, por tanto, “archivos” más duraderos. Otro factor es la motivación. Y por supuesto, es muy importante también la capacidad de adquisición del individuo.

    Hay otros factores que nos ayudan a organizar, estructurar y emplear el lenguaje. Toda información organizada se puede aprender con más facilidad. Mediante estudios se ha demostrado que es más fácil aprenderse nuevas palabras a través de listas con orden. Si estaban organizadas, de alguna manera los alumnos las intentaban organizar para aprendérselas. De todo este tipo de pruebas que se han hecho sobre la memoria, se deduce que cuanto más organizada está la información, más fácilmente se puede aprender y recuperar. Por tanto, la organización es un factor que favorece la memorización.

    Pero el aprendizaje requiere también práctica, es decir, redundancia, repetición. No basta con leer sino también hacer ejercicios y estudiar. Pero esa repetición debe estar distribuida (mejor que un estudio masivo) para que sea más eficaz. Lógicamente también es importante el esfuerzo. El uso de más tiempo es más rentable.

    La información adquirida sin esfuerzo se olvida más fácilmente que la que se adquiere con un mayor esfuerzo. Los más laboriosos se retienen más tiempo en la memoria, y serán más laboriosos los que consisten, no en un estudio mecánico, sino que el hablante utiliza una serie de recursos para comprender y retener esa información.

    La asociación, relación, comparación, conexión con otros elementos ya conocidos, etc. facilita la adquisición de lo que se quiere aprender. Como mínima se requiere 8 ó 10 ejercicios con la nueva palabra para aprenderla. Es más eficaz la escritura que la simple lectura, y que el método más favorable para el aprendizaje de las palabras es aquél que consiste en incluir la palabra en una frase nueva.

    Ya el mismo contexto facilita la comprensión de la palabra. Si se ve una palabra en una frase la comprenderemos mejor que si está aislada. Por tanto, el método de aprendizaje que consiste en incluir una palabra en un contexto se ha demostrado ser el más eficaz y exige un menor número de prácticas que otros métodos.

    Tema 6: Procesos de formación de palabras

    DERIVACIÓN

    independiente

    morfema flexivo

    dependiente

    prefijo

    derivativo significativo

    (afijo) sufijo diminutivo

    apreciativo

    aumentativo

    TIPOS DE AFIJOS

    El derivativo se conoce tradicionalmente como afijo. Es un morfema dependiente, no autónomo, pues necesita unirse a una base léxica, no gramatical. El sufijo aparece raramente fuera del fenómeno de derivación.

    El afijo se clasifica en sufijo y prefijo. Esta clasificación obedece a la posición que ocupa el afijo con respecto al lexema al que se une. Si el afijo se precede al lexema lo llamaremos prefijo, y si se coloca después del lexema se llamará sufijo.

    También oímos hablar de afijos productivos y no productivos. Decimos que un afijo es productivo cuando se sigue utilizando para crear palabras nuevas, y son muy productivos aquéllos que en un recuento son más fáciles de encontrar que los otros, por ejemplo -ismo, -izar, -ista. Hay algunos que se utilizan muy poco como -uelo en pañuelo. Por tanto, se dice que este sufijo es poco productivo. Antes se utilizaba el prefijo arábigo al- que es poco productivo. Se le denomina también a este prefijo: histórico. El sufijo -ico ha sido reemplazado por -ito, de modo que -ico ha quedado para el uso expresivo e incluso dialectal.

    UNIÓN DE UN SUFIJO A UNA BASE LÉXICA

    Sobre una palabra derivada de pueden montar otras palabras derivadas (nación > nacional > nacionalizar). De esta manera, se crean sdos. nuevos que representan ideas u objetos nuevos, aumentando el léxico español.

    Utilizamos el prefijo y el sufijo continuamente para crear nuevos sdos. si comparamos la palabra “colorante” con “niñito” diríamos que colorante es un sdo. distinto de colorar. Sin embargo, niñito y niño tienen el mismo sdo. Por tanto, el valor de esos sufijos es distinto. En el primer caso el sufijo da lugar a un sdo. distinto y en el segundo caso no da a lugar a un sdo. distinto. Son dos tipos de sufijos. Al primero lo llamó Manuel Seco sufijo significativo y al segundo lo llama apreciativo. El segundo introduce una noción bastante limitada que recuerda a las modificaciones que pueden aportar los sufijos flexivos. Los apreciativos no crean sdos. nuevos, no modifican la lengua. El uso de éste queda relegado al habla, mientras que la estructura lexema + morfema significativo da lugar a una palabra distinta de la palabra origen, y por tanto, afecta al plano de la lengua. Amplía el léxico de la lengua.

    El apreciativo sirve para indicar cantidad, tamaño, pero también el agrado o desagrado ante el objeto. Puede constituir la actitud del hablante. El significativo también se llama cualitativo y el apreciativo cuantitativo.

    El apreciativo se llama diminutivo si expresa una cantidad o tamaño pequeño, lo escaso. Y se llama aumentativo cuando añade la noción de grande. El diminutivo por lo general expresa afecto, y el aumentativo rechazo (diminutivo = afectivo; aumentativo = despectivo). De los morfemas apreciativos se encarga la estilística pues es un recurso expresivo.

    Los apreciativos transmiten elementos connotativos. Expresan tamaño, cantidad o actitud del hablante, intensidad cuando lo unimos a un adjetivos o a un adverbio. A veces, el valor diminutivo está lexicalizado como por ejemplo tornillo, ventanilla o pasillo. El diminutivo se ha utilizado para constituir una lexía independiente de la original. El diminutivo en este caso ha funcionado como un sufijo significativo (caseta - casa).

    El sufijo significativo recibe ese nombre porque da lugar a sdos. nuevos. Además, el sufijo significativo introduce una estructura acentual distinta en la palabra derivada de la estructura de la palabra original. Se produce un traslado de acento:

    /naióN/ > /naionál/ > /naionaliáR/

    Además el sufijo tiene la capacidad de introducir un cambio de categoría. En la palabra dolor / doloroso un sustantivo pasa a ser un adjetivo. En congelar / congelación se da un cambio de verbo a sustantivo.

    De los sufijos se dice también que están muy cohesionado con la base léxica de modo que el hablante no siempre reconoce los límites entre el lexema y el morfema. Hay una especie de adaptación de los dos elementos. Como ejemplo se ha utilizado la palabra traer / extraer / extracción, donde se observa una modificación fonética. Esas modificaciones se explican por la adaptación de los dos elementos para dar a lugar a una lexía nueva que luego vive como una unidad totalmente diferente. De modo que los cambios que afecten a esa unidad le afectarán como unidad. A lo largo del tiempo se transforman de tal manera que no diferenciamos las diferentes formas, pues ya forman una unidad compacta.

    UNIÓN DE UN PREFIJO A UNA BASE LÉXICA

    Las palabras se pueden unir también a un prefijo, el cual es todo aquel derivativo

    que va antepuesto a un lexema para crear un sdo. nuevo, por eso decimos que la mayor

    parte de prefijos tienen un carácter significativo porque introduce un sdo. nuevo. Introducen un cambio de sdo., pero no introducen cambios categoriales. La palabra traer > atraer sigue siendo un verbo pero con otro sdo. La palabra sala > antesala sigue siendo un sustantivo. Además el prefijo no introduce cambios de acentuación.

    Son afijos de sdo. más claro que el de los sufijos. Además se reconocen con más facilidad que los sufijos. Eso probablemente se deba a que la mayor parte de los prefijos son palabras gramaticales en la propia lengua o en las lenguas clásicas. Estos prefijos coinciden con preposiciones, y por tanto, aportan el sdo. propio de la preposición a la palabra a la que se adjuntan.

    COMPOSICIÓN

    Otro mecanismo de creación léxica consiste en la suma de dos palabras, en la unión de elementos léxicos. El resultado de esa unión es un sdo. nuevo distinto de los sdos. viejos. Una diferencia entre palabra compuesta y palabra derivada es que en la palabra compuesta, los dos elementos que constituyen la composición son elementos autónomos. Existen fuera de la composición porque los dos elementos son lexemas. En el caso de las derivadas un elemento era dependiente y el otro independiente (lexema).

    Cuando hablamos de “sacacorchos”, “portafolios” o “bocacalle” nadie duda que son palabras compuestas porque sus unidades compositoras tienen vida independiente y además están fundidos ortográficamente (presentan unidad semántica).

    Pero también hay parejas de elementos que se escriben separados pero tienen un sdo. nuevo cuando van juntos que es distinto de los sdos. viejos (pez espada). Ambos elementos unidos forman un referente nuevo, una palabra nueva. Hay unidad semántica. A estos palabras que se escriben separadas se les llama compuestos sintagmáticos, frente al resto que se llaman compuestos ortográficos.

    Pez espada compuesto sintagmático

    Pintalabios compuesto ortográfico

    COMPUESTOS ORTOGRÁFICOS

    Los compuestos ortográficos pueden estar formados por elementos que pueden pertenecer a distinta o a la misma categoría gramatical. La combinación verbo + sustantivo es de las combinaciones más productivas y se encuentra muy a menudo en la terminología, en el lenguaje técnico.

    En una palabra como” bocacalle” o “madreselva” vemos palabras enteras donde se conserva el ste. de las palabras. Es de las combinaciones más tradicionales. Pero nos encontramos con palabras como “pelirrojo” o “manirroto”, donde el primer elemento de la composición sufre una pequeña modificación en su vocal. Este fenómeno es definido por Manuel Seco como una transformación para la adaptación (de dos palabras a una). Sin embargo, otros autores llaman a estos compuestos coordinados, porque interpretan que esa -i- que sustituye a la vocal final de la primera palabra es la conjunción “y”.

    A partir de la palabra compuesta “televisión” surgen otros vocablos como “telediario” o “telenovela”. Éstas son palabras compuestas en las que al menos una de las palabras componentes sufre previamente un acortamiento para sumarse a la otra palabra (ejemplo: apócope / aféresis + palabra íntegra). Este fenómeno se llama combinación. El hipocorístico(diminutivo afectuoso de un nombre propio o común) “Mabel” es el resultado del acortamiento de María (Apócope) más otro acortamiento de la palabra Isabel (Aféresis).

    Dentro de la composición ortográfica tenemos otro tipo de palabras compuestas como “neoliberal” o “cinéfilo”. Son palabras propias de nuestra lengua a la que se le suma una palabra de origen clásica.

    Cuando la palabra clásica ocupa el primer lugar en la palabra compuesta se le llama raíz prefija. Si es al revés la llamamos raíz sufija. Podemos añadir “culta” para decir que son cultismos. Por tanto, para constituir palabras compuestas podemos utilizar palabras del latín o del griego. Y, aunque no siempre las encontramos funcionando fuera de la composición, podemos considerar que estas raíces son lexemas y no morfemas porque su origen es léxico. Confirma la naturaleza léxica y no gramatical de estas unidades el hecho de que dos de esas unidades pueden formar ellas solas una palabra léxica, por ejemplo “fonología”. A un vocablo formado por una raíz prefija culta más una raíz sufija culta se le llama cultismo.

    COMPUESTOS SINTAGMÁTICOS

    Están integrados por palabras que no están fundidas ortográficamente. Se escriben separadas y, por esto, algunos han postulado que son sintagmas y no palabras. Para concluir que tenemos una palabra compuesta tenemos que comprobar que esos dos elementos forman un único elemento: a) Siempre van juntos, son inseparables. b) El hecho de que se escriban separados depende de la frecuencia con la que aparezca. Es un hecho de evolución. c) El compuesto tiene un referente independiente del referente de las palabras que lo forman.

    Estos compuestos pueden formarse por sinapsia o por disyunción:

    • Sinapsia: dos elementos ortográficamente separados enlazados mediante una preposición, que frecuentemente es “de”. Ejemplos: silla de ruedas, máquina de escribir.

    • Disyunción: dos elementos ortográficamente separados y sin ningún enlace de por medio. Ejemplos: pez espada, pájaro pinto.

    El primer caso abunda en la terminología más reciente. El segundo caso abunda mucho más en la terminología tradicional.

    COMPOSICIÓN POR SIGLAS

    En la composición por siglas nos encontramos con que la palabra se forma a partir de la primera inicial (normalmente) de cada palabra perteneciente a un grupo de palabras. Este tipo de composición se utiliza para dar nombre a entidades nacionales o internacionales, empresas, organismos oficiales, partidos políticos, etc. Es decir, para dar nombre a una unidad producto de un conjunto.

    Dentro de este tipo de contextos nos encontramos con compuestos como RENFE (red nacional de ferrocarriles españoles). Para facilitar la lectura del acrónimo (voz formada por las siglas de varios términos que se pronuncia como una palabra) se puede utilizar más de una letra de las palabras, sobre todo para añadir vocales.

    Una propiedad de estas palabras es que el hablante suele olvidar los sdos. de las palabras que la integran, y se emplea con tanta frecuencia que puede llegar a escribirse como cualquier otra palabra. Se dice que ha lexicalizado, como por ejemplo el nombre propio “RENFE” o el nombre común “ovni”. Otras característica de los acrónimos es que en algunos casos se leen como cualquier otra palabra, por ejemplo OTAN, o se deletrean, como la BBC.

    Tema 7: Metáfora y Metonimia.

    La lengua está continuamente cambiando. Es un ente dinámico. En este tema entenderemos procedimientos para la creación de palabras nuevas. Para ello es importante saber qué es un neologismo:

  • NEOLOGISMO

  • Toda expresión nueva, es decir, que acaba de entrar en la lengua, se llama neologismo. Puede ser una palabra completa o una expresión.

    También se considera neologismo a la aparición de un sdo. nuevo aunque tenga un ste. viejo. Determinar cuándo una palabra deja de ser un neologismo es muy difícil.

    Se puede manifestar a través de la derivación, composición y, en determinados lenguajes, a través de la composición con elementos cultos (cultismos) y compuestos sintagmáticos. También se manifiesta a través del acrónimo.

    El más reconocible es el préstamo, que es toda aquella expresión extranjera que entra en el sistema de la lengua nativa; y el calco, que consiste en tomar sólo el sdo. de una lengua extranjera.

    También podemos crear palabras a partir de palabras viejas. Es decir, un ste nuevo deriva de un ste. viejo. Esto se hace a través de dos mecanismos: metafórico y metonímico.

  • Procedimientos metonímicos en la creación léxica

  • METÁFORA

  • La metáfora es un recurso de utilidad para la creación de neologismos. Es uno de los recursos más utilizados a lo largo de la historia del lenguaje. No sólo es propio del lenguaje literario sino que los hablantes, casi a diario, recurren a este procedimiento. Es altamente productivo.

    Consiste en trasladar el ste de un sdo (ya conocido) a uno nuevo porque hay una relación de semejanza. Así, obtenemos palabras como “granizada”. A una bebida refrescante le hemos adjudicado un ste que ya existía por su relación de semejanza con el sdo anterior (condición climática).

    Es la analogía la razón que explica el traslado del nombre de un objeto a otro. Muchas veces, una metáfora tiene un origen expresivo, carácter subjetivo, momentáneo, etc. Es un hecho de habla. Un recurso estilístico. Si ese recurso se sigue utilizando. La frecuencia hace que se pierda la expresividad. El motivo de asignación es perdurable en el tiempo, así que se olvida el origen analógico entre los dos sdos. Lo que era en principio una metáfora estilística parsa a ser una metáfora léxica, que, indudablemente deja de tener el valor inicial. (Metáfora léxica = metáfora fósil.)

    Cuando hablamos de las patas de una mesa, ya no nos acordamos de que el referente fueron las patas de un animal. Tenemos lexías que pertenecen a la lengua, empleadas por todos los hablantes, que han surgido por una comparación implícita. Se borran externamente los signos de la comparación.

    Hablamos de la cabeza de un clavo, y tendemos a pensar que la cabeza de éste tiene a algún parecido a la de una persona. Sólo se parecen en la forma circular y en que están en la parte de arriba del sujeto. Pero también tenemos la expresión “cabeza de familia”, donde cabeza se refiere a la parte sobresaliente, más importante.

    Muchas veces decimos que una persona es patosa, pues es un comportamiento que nos recuerda al de un animal, un pato. Pero estas comparaciones no las hemos hecho nosotros mientras hablamos, sino que han entrado en la lengua, y nosotros las hemos adquirido.

    En el sdo nuevo se observan rasgos que nos recuerdan al sdo. viejo. Los rasgos pueden ser de forma, de función, de parecido, etc. Tienen rasgos comunes.

  • ANTONOMASIA

  • Junto a la metáfora hay otro recurso considerado como un recurso expresivo. Este es la antonomasia. Consiste en utilizar un nombre común en lugar de un nombre propio, y viceversa.

    Primer caso: filósofo (Aristóteles)

    Orador (Cicerón)

    La voz (Sinatra)

    Maestro (Jesucristo)

    Segundo caso: Mecenas (persona protectora de los artistas)

    Fue una persona poderosa en el Imperio Romano,

    que protegió a muchos artistas

    Celestina (persona alcahueta)

    Personaje literario que se comportaba así.

    Cuando se le da un nombre propio a la una persona, hacemos un proceso de comparación (proceso metafórico). Esto es lo que permite utilizar un nombre propio como un nombre genérico. El nombre propio, que no tiene sdo, adquiere carga semántica. Este sdo. se obtiene del personaje que llevaba el nombre. La identificación se transforma en un nombre genérico. Se han ampliado los sdos. léxicos (por ejemplo Benjamín). Normalmente se utilizan nombres históricos, literarios o bíblicos. Es menos productivo que la metáfora pero aún así, contribuye a la creación de lexías. Esto pone de manifiesta la relación entre la realidad extralingüística y el vocabulario de una lengua.

  • METONIMIA

  • La metonimia, como la metáfora, es también un recurso que utilizamos para ampliar el número de lexías de una lengua. Siempre que no se recuerda el nombre de una palabra o bien se desconoce o no tiene, dicen los lingüistas que el hablante recurre a la metonimia, que consiste en tomar el nombre de un objeto conocido con el cual el sdo. nuevo guarda una relación de contigüidad, de contacto, de cercanía. Así como en la metáfora las dos palabras estaban asociadas en la mente del hablante (comparación), en estos casos la relación está en la realidad extralingüística. Las cosas están relacionadas entre sí. Es un recurso utilizado en el lenguaje de la ciencia. Un referente nuevo toma el referente de un objeto conocido. Eso es posible porque entre el sdo viejo y el sdo nuevo existe una relación de contigüidad. La relación se establece fuera de la lengua, está en la realidad. Productiva en el vocabulario científico, por ejemplo, la flor camelia tomó su nombre un misionero italiano que la introdujo en Europa (Camelli).

    Esto pasa también en otro tipo de relaciones. Por ejemplo:

    • Cosa persona: la flor obtiene el nombre de su descubridor (una camelia)

    • Obra autor: una obra recibe un nombre propio (un goya)

    • Producto lugar: muchos nombres de productos toman el nombre de su región de procedencia (un rioja, un habano, champán)

    • Continente contenido: un objeto que contiene otros objetos adopta el nombre de éstos (armería, arenal, cenicero)

    También vemos este fenómeno en las prendas de vestir. Así, tenemos “el cuello” de la camisa. La palabra cuello puede tener un origen metafórico (cuello de una botella: parecido entre el cuello de la botella y el original cuello de la persona) o metonímico (cuello de una camisa: se identifica la parte de la camisa con la parte del cuerpo a la que se adhiere). Así, la palabra puede convertirse en una palabra polisémica.

    La metonimia y la metáfora tienen en común que el nombre de un sdo nuevo deriva de uno viejo:

    Metáfora asociación de semejanza, analogía (mente)

    Metonimia asociación de contigüidad, contacto (realidad)

    En muchos de los ejemplos metonímicos, los stes. derivan de nombres propios. Es un recurso que se utiliza en el lenguaje especializado, en la terminología. En estos casos se puede observar la importancia de la realidad en el vocabulario. Éste es un reflejo de lo que ocurre en la historia.

  • PALABRAS MARCA

  • Últimamente observamos que muchos nombres propios de productos se transforman en nombres comunes (lexicalización de un nombre propio). Se dice que, normalmente, es el nombre de un producto primero, sobresaliente en el mercado, el que luego se utiliza para denominar a todos los del mismo grupo (por ejemplo, colacao). Estas son las palabras-marca.

    Tema 8: Relaciones léxicas

    Índice: 1. SINONIMIA: a un sdo le corresponden varios stes.

    2. POLISEMIA Y HOMONIMIA: a un ste le corresponden varios sdos.

    3. PARONIMIA: afinidad entre los stes.

    4. ANTONIMIA: disparidad entre los sdos

    5. HIPONIMIA: inclusión del sdo.

    1. SINONIMIA

    La definición tradicional dice que dos o más palabras son sinónimas cuando tienen un mismo sdo. y pertenecen a la misma categoría gramatical, pero tienen diferentes stes. Por ejemplo: mechero = encendedor; puerto = cochino = cerdo.

    En ambos casos coinciden los sdos. que señalan al mismo referente. Pero lo que a veces observamos, es que hay un número de palabras que son totalmente idénticas. Una puede sustituir a la otra siempre, por lo que son considerados sinónimos absolutos.

    Los sinónimos absolutos son más propios de los lenguajes especializados, como es el caso de “sonidos fricativos” = “sonidos continuos”; “sonidos oclusivos” = “sonidos interruptos”; o “lenguas románicas” = “lenguas latinas”.

    Tenemos otras palabras como “aloe” y “pita”, donde “pita” es más propia de Latinoamérica y Canarias, y “aloe” tiene un uso más general (por tanto, adquiere prestigio en el mercado). Tienen unos valores distintos. “Dobladillo” = “Vuelto” son sinónimos, pero en Canarias se usa más “vuelto”, al igual que ocurre con “guisantes” = “arvejas”, aunque en ambos vocablos se adquieren valores diferentes. Tienen usos locales, es de ámbito geográfico.

    “Fallecer = parecer = morir” significan lo mismo pero, por ejemplo, “parecer” tiene un uso más restringido y especializado. “Morir” es más general, coloquial; y “fallecer” se usa más en el lenguaje escrito o culto. “Morir” puede usarse combinado con cualquier ser vivo, mientras que fallecer se refiere sólo a personas. No siempre son conmutables.

    “Can” es un sinónimo en el uso literario de “perro”. Tienen el mismo referente pero no son conmutables.

    La mayoría de las palabras son sinónimos parciales, pues no se pueden sustituir en todos los contextos. Tienen similitud de sdos.

  • PROCESO MENTAL (ONOMASIOLÓGICO)

  • Normalmente, el hablante tiene una idea del sdo. y va en busca de un ste. luego tiene que elegir entre muchos stes.

    Significante1

    Ste2

    SIGNIFICADO Ste3

    Ste4

    Ste5

    A este proceso se le llama onomasiológico (sdo stes). Se da en la mente del hablante. Dice Valentín García Yebra que el fenómeno de los sinónimos representa un importante recurso para el traductor. La elección del sinónimo dependerá del texto que elabore y de la situación comunicativa.

    2.1 POLISEMIA

    Junto a la sinonimia tenemos otro fenómeno ling. que es la polisemia, que como la misma palabra indica, significa literalmente “muchos sdos”.

    Significado1

    SIGNIFICANTE Sdo2

    Sdo3

    Puede que en un principio tengamos un sdo. y un ste., pero a lo largo del tiempo se le añaden sdos. nuevos al mismo ste. Tenemos un ste con la posibilidad de muchos sdos.

    Humano

    ojo Cerradura

    Aguja

    Puente

    Algunos sdos. vienen dados por la metáfora y metonimia (fuentes próximas a la polisemia) y la causa más remota será economía ling. porque el hablante con un ste. archiva muchos sdos. Puede conseguir un inventario muy grande de sdos. a partir de un inventario pequeño de stes.

    Según Ullmann (semantista), la polisemia es un fenómeno común a las lenguas. Es un fenómeno del lenguaje. Es uno de los universales ling (igual que la arbitrariedad del signo). Inherente a la estructura fundamental de lenguaje. Dentro de cada lengua la mayoría de las palabras son polisémicas. Una palabra es más polisémica cuanto más frecuente. Una palabra monosémica de mucho uso adquiere otros sdos.

    Las palabras más polisémicas son también las palabras más antiguas. Esta cualidad la observamos en los sist. ling. (¿?¿?) En el uso sólo se actualiza uno de los sdos. de la palabra, que el receptor reconoce con la ayuda del contexto ling. o extraling. Cuando se actualiza más de un sdo. se usa la polisemia como recurso estilístico, que se utiliza normalmente en el lenguaje humorístico o literario (juego de palabras). Hay una intención del hablante de usar varios sdos., que aporta connotaciones.

    Una palabra puede ser polisémica en los textos literarios, mientras que en los textos comunes, no, para no crear ambigüedad. La polisemia se admite en la lengua pero no en el habla. La monosemia es característica de la terminología.

    Una de las dificultades para el traductor es la polisemia porque tiene que averiguar qué sdo le corresponde a la palabra del texto. Lógicamente se sirve del texto para desentrañar el sdo.

    La persona que recibe el mensaje, parte del ste y localiza el sdo que le corresponde este proceso mental que va de ste. al sdo. se llama proceso semasiológico.

    García Yebra coloca el proceso de traducción en este esquema de la teoría de la comunicación. Dirá que la primera fase de la traducción coincide con el proceso semasiológico de la comunicación. Esta fase comprende lectura. Comprensión y análisis del texto original. La segunda fase coincide con el proceso onomasiológico de la comunicación. En esa fase el autor elabora su propio texto y se da realmente la traducción. Comprende la traducción del texto de la siguiente manera:

    E R

    Proceso onomasiológico Proceso semasiológico

    2.2 HOMONIMIA

    En el caso de la homonimia decimos que hay dos sdos distintos sin parecidos entre ellos, sin parentesco, y además, dos stes que, aunque ahora sean iguales, fueron distintos en el pasado. El fenómeno de la homonimia consiste en la coincidencia de dos stes. como consecuencia de su evolución a lo largo del tiempo. Llega un momento en el que los dos stes distintos se igualan. Cuanto más corta es la palabra, más posibilidades tiene de que se asemeje a otra.

    Por ejemplo, tenemos las palabras originales “dominus” y “donum” que en español han derivado en don, dando a este vocablo dos sdos distintos (dominus: señor; donum: cualidad). El ste coincide por casualidad.

    Un estudio diacrónico diría que la diferencia entre polisemia y homonimia es la etimología, el origen. Si tienen el mismo étimo es polisemia y si no, homonimia.

    A un estudio sincrónico le interesa considerar que son polisémicos los sdos. que tienen algún parecido, y que son homónimos los que guardan parecidos (en el sdo).

    La diferencia por un lado es etimológica. Tenemos que valernos del criterio etimológico. Sincrónicamente, para establecer la diferencia entre la polisemia y la homonimia, recurrimos al criterio de semejanza, de tal manera que si hay parentesco entre los sdos podemos afirmar que estamos ante una polisemia. Si no fuera así tendríamos una homonimia. El hablante común utiliza este segundo criterio.

    Puede ocurrir que sdos polisémicos sean considerados sincrónicamente homónimos porque la diferencia entre los sdos se ha distanciado tanto que el hablante ya no percibe la analogía que los originó. Por ejemplo, “pupila” denomina una parte del ojo y también una alumna. Ambos sdos tienen un mismo étimo, pero se ha perdido la asociación y muchos hablantes lo interpretan como un caso de homonimia. Lo mismo pasa con “timbre” (el sello y de la puerta, que tienen el mismo origen). Fue un caso diacrónicamente de polisemia, pero sincrónicamente se interpreta como homonimia. Se distancian tanto los sdos que no nos permite reconocer el parentesco común. Otro caso claro es el de “pluma” (de un ave, y estilográfica). Tienen un origen polisémico, pero como hoy el referente ha cambiado ya no se ve la relación de dependencia entre los dos, analogía. Es una homonimia actualmente. Así como los stes pueden variar, los sdos pueden separarse.

    La homonimia se puede clasificar en homófonos, cuando dos palabras tienen la misma pronunciación pero distinta grafía (en este caso se reconocen los sdos. porque el hablante tiene la forma externa, ste, por ejemplo tenemos tuvo / tubo o haya / halla / aya); y en homógrafos, cuando tienen la misma grafía (y consecuentemente también el mismo sonido). Como ejemplo de homógrafos tenemos la palabra “vino” (bebida y verbo), banco (asiento y entidad financiera), etc.

    Por otro lado, las palabras homónimas pueden ser parciales. En este caso, las palabras, no sólo se diferencian por su sdo, sino también por su categoría gramatical (vino, tuvo). Absolutos son cuando la diferencia es sólo semántica (banco, don - que tienen diferentes étimos). Como pertenecen a la misma categoría gramatical decimos que son homónimos absolutos. Éstos, que además son homógrafos, son los que se pueden confundir con las palabras polisémicas. García Yebra dice que éstos son los que tiene que tener en cuenta el traductor realmente, porque le representan la misma dificultad que las palabras polisémicas. Puede dudar de su sdo, pero lógicamente (como en la polisemia), también aquí el contexto ling es una ayuda que permite la obtención del sdo. correspondiente.

    3. PARONIMIA

    Cuando dos stes son muy similares se les llama parónimos; por ejemplo, expirar / espirar; hombre / hambre).

    4. ANTONIMIA

    La antonimia es lo contrario a la sinonimia. Son sdos que son vistos como opuestos. Esta oposición puede ser gramatical o léxica.

    Los antónimos gramaticales se forman por un procedimiento gramatical, especialmente, con los prefijos de sentido negativo (hacer / deshacer; mortal / inmortal; etc.).

    En los antónimos léxicos la oposición viene dada porque el lexema se opone a otro (lleno / vacío; bueno / malo; grande / pequeño). En este grupo incluimos también palabras como varón / hembra, en la que una palabra excluye a la otra; y las que en cuyo sdo. se implica otro como comprar / vender.

    5. HIPONIMIA

    Junto a estos términos tradicionales hay otro más recientes que son los de hiponimia e hiperonimia. Las relaciones entre las palabras se llaman relaciones de inclusión. Así, se dice que el término “escarlata” está incluido en el término “rojo”, y este a su vez, en el término “color”. Un término específico se incluye en un término con sdo. más general.

    Así que podemos decir que “color” es hiperónimo de “rojo”, y “rojo” es a la misma vez hipónimo de “color” e hiperónimo de “escarlata”. “Granate” y “escarlata” serían hipónimos de “rojo”, y a su vez, de “color” (El hiperónimo incluye a otro, y el hipónimo está incluido en otro).

    Todos los hipónimos que comparten un mismo hiperónimo se llaman cohipónimos, así que decimos que “granate” y “escarlata” son cohipónimos.

    El hiperónimo siempre será un término con un sdo. más general que el de sus hipónimos, y éstos serán sdos más precisos, por tanto, tendrán más rasgos definitorios y serán de menor comprensión (es más especializado su sdo), al contrario que el hiperónimo (tiene más amplitud designativa).

    Este tipo de organización la encontramos en el lenguaje especializado. Los hiperónimos son los conocidos por todos los hablantes, y los hipónimos, los más especializados.

    En las relaciones léxicas vemos que cada palabra tiene distintas relaciones (antónimos, polisémicos, homónimo, etc). Son distintas maneras de organización de las palabras. Estos fenómenos son los principios que organizan el léxico en los sistemas ling. Esos mismos principios los defendía la “teoría de redes semánticas”.

    Tema 9: Léxicos estructurado y ordenado

    Relaciones sintagmáticas y relaciones paradigmáticas.

    Se afirma que las unidades de las lenguas establecen entre sí dos tipos de relaciones: las relaciones sintagmáticas y las paradigmáticas.

    Relaciones sintagmáticas: son hechos de habla, y por tanto implica la realización del lengua. Las establecen las unidades lingüísticas en el habla. Las relaciones tienen que darse entre unidades que pertenezcan a la misma clase, al mismo nivel de la lengua. Por ejemplo relaciones sintagmáticas entre fonemas y monemas. Esas relaciones siempre serán lineales porque el lenguaje es lineal en el tiempo y en el espacio.

    Ejemplo: MESA (todos los fonemas que la constituyen establecen entre sí relaciones sintagmáticas, justamente porque están presentes en el ste. de esa unidad)

    Ejemplo: EL HOMBRE CANTA (relación entre morfemas, entre sdos. gramaticales)

    Todos los elementos de la lengua se relacionan en las expresiones ling. Las relaciones sintagmáticas se dan entre unidades presentes en el enunciados. Relaciones en presencia, entre unidades que pertenecen al habla.

    “Canta” está en relación paradigmática con las otras unidades que han sido excluidas pero que pueden ocupar su mismo lugar (corre, dibuja, etc). Pero lógicamente, la elección de “canta” excluye la aparición de las otras unidades. Esta relación se llama paradigmática.

    Relaciones paradigmáticas: se establece entre una unidad presente en la cadena hablada y las unidades ausentes (posibles). Son relaciones en ausencia. Se establecen relaciones paradigmáticas con todas las palabras que pueden ocupar su mismo lugar.

    Ejemplo: EL HOMBRE CORRE

    EL HOMBRE CANTA (corre y canta se relacionan paradigmáticamente, pues son sustituibles una por la otra)

    Ejemplo: EL NIÑO (en lugar de niño se podría poner joven, hombre, etc. por lo que se diría que “niño” está en relación paradigmática con las otras palabras por las que se puede sustituir, porque donde está esa palabra pueden aparecer otros sdos.

    También decimos que hay una relación paradigmática entre los morfemas flexivos en niñ-o/a-"/s porque donde va uno puede ir el otro (relación paradigmática entre morfemas).

    También hay relaciones paradigmáticas en las formas del artículo (el, la, lo, los, las). Observamos que la relación entre estos elementos es de oposición, por eso, no nos extraña que algunos lingüistas digan que el paradigma está constituido por elementos en oposición.

    Otra características es que son conmutables o sustituibles. Los lexemas, morfemas, consonantes y vocales no son elementos exactamente iguales y establecen oposición.

    Ejemplo: beso / peso misa / mesa

    Afirmamos que todos los elementos lingüísticos que son sustituibles unos por otros constituyen un paradigma, de este modo, podemos decir que existe el paradigma de las vocales (a, e, i, o, u).

    El PARADIGMA es un conjunto de elementos que pueden aparecer en un mismo punto de la cadena hablada. Son elementos conmutables y en oposición. Son relaciones en ausencia. La lengua está formada por paradigmas; y estos paradigmas pueden a su vez subdividirse en otros paradigmas.

    Ejemplo: nos encontramos por un lado con el paradigma de las consonantes y por el otro, con el de las vocales. A su vez, dentro del paradigma de las consonantes encontramos el paradigma de las labiales, dentales, etc. Igualmente ocurre con los morfemas de género, número, etc.

    Cuando el hablante elige un elemento (“el niño”) destacamos otras posibilidades así como sus propias variantes (singular, masculino). Así podríamos decir que el paradigma es un conjunto de posibilidades disponibles para el hablante, y éste elige un elemento entre dos o más posibilidades. Además, lógicamente cuando hace una elección excluye el resto de posibilidades.

    Las relaciones paradigmáticas se llaman también asociativas porque en la mente del hablante una unidad está asociada a otras unidades (campos asociativos). Entonces, diríamos que un paradigma es el grupo de vocablos que pueden ser sustituidos unos por otros en la cadena hablada. Además, si se elige un elemento, se descartan los otros por oposición fonológica, gramatical o semántica. Cuando este paradigma es léxico o semántico ocurre lo que conocemos como campo semántico, que es un paradigma léxico estructurado.

    Ejemplo: CORRE

    EL NIÑO SALTA mismo campo semántico

    BRINCA

    Se dice que todo campo semántico es un paradigma, pero no todo paradigma es un campo semántico.

    ESQUEMA

    Relaciones sintagmáticas:

    • Se realizan en el habla

    • Unidades que pertenecen al mismo nivel de la lengua

    • Relaciones lineales

    • Relaciones de presencia

    Relaciones paradigmáticas:

    • Se realizan en el habla

    • Mismo nivel de la lengua

    • Relaciones de ausencia

    • Elementos en oposición

    • Son conmutables (sustituibles)

    En los estudios lingüísticos existe el análisis componencial (sémico). Éste es el tipo de análisis que la semántica estructural ha desarrollado para describir el sdo. léxico. Este análisis no pretende obtener los distintos sdos de las palabras sino obtener los elementos esenciales del sdo de una palabra. Según García Yebra esto es así porque en un momento determinado esto puede ser útil para establecer la diferencia con otro sdo parecido, y no confundir dos sdos distintos. Si tenemos la palabra “hombre”, este análisis la descompondría en los elementos constituyentes (significativos, básicos) siguientes: rasgo animado, rasgo humano, rasgo masculino y rasgo adulto.

    Si comparamos “hombre” con “muchacho” vemos que este tiene los mismo rasgos pero carece del rasgo “adulto”.

    Si comparamos “hombre” con “mujer” encontramos que se diferencian porque “mujer” tiene el rasgo femenino.

    Esos componentes semánticos de una palabra pueden llamarse: comunes (los componentes, rasgos sémicos que se dan entre dos o más palabras afines hombre / mujer / muchacho: animal, humano, etc), específicos (los distintivos, pertinentes, establecen oposiciones; rasgos no comunes entre dos sdos que se comparan rasgo adulto: rasgo específico de “hombre” que los distingue de “muchacho”), y variables (aquéllos que aparecen en una circunstancia determinada; son elementos contextuales que pueden ser importantes en algunas condiciones).

    Los rasgos comunes y específicos tienen carácter objetivo. Son reconocibles por todos los hablantes. pertenecen al plano de la lengua. Son elementos esenciales del sdo. Tienen carácter denotativo.

    Los rasgos variables pueden aparecer o no según el contexto, por tanto, son subjetivos. No forman parte de la naturaleza del signo. Forman parte del habla.

    MODELO DE CAMPO SEMANTICO SEGÚN POTTIER

    Taburete: sirve para sentarse + patas

    Silla: sirve para sentarse + patas + respaldo

    Sillón: sirve para sentarse + patas + respaldo + brazos

    Sofá: sirve para sentarse + patas + respaldo + brazos + para más de una persona

    Estos ejemplos son un conjunto de palabras afines. Cada una ha sido descompuesta en rasgos mínimos de sdo. Estos rasgos mínimos se llaman semas.

    Taburete / Silla " / respaldo

    Silla / sillón " / brazos

    Esto es una relación de oposición, donde ponemos de manifiesto el rasgo específico de uno de los dos elementos que lo opone al otro.

    Las palabras, normalmente, tienen más de un sema. El conjunto de semas que constituye un sdo. se llama semema. La expresión del semema es la lexía.

    Para el semema “sirve para sentarse + con patas” tenemos la lexía “taburete”.

    Todas las palabras del ejemplo tienen dos semas comunes. Ese grupo de rasgos comunes a varias palabras se llama archisemema. Esto comprende los semas comunes a dos lexías o grupo de lexías. Puede ocurrir que ese archisemema tenga o no, en la lengua una lexía. En este caso, la tiene; es la palabra “asiento” (= sirve para sentarse + patas). Por tanto, esa lexía es la que corresponde al archisemema. Dicha lexía se conoce como archilexía (común a varios sdos léxicos). Ésta le da el nombre al grupo de lexías.

    Es un paradigma léxico estructurado (unidades en oposición). Esto es un campo semántico: un paradigma cuyas unidades establecen entre sí relaciones de oposición (diferencias). Está constituido por un grupo de palabras con semas comunes y, a la vez, cada unidad tiene unos semas específicos que le permiten establecer relaciones de oposición con las otras palabras de su grupo (campo semántico).

    El campo semántico puede variar a lo largo del tiempo (son relaciones de oposición) porque a veces una palabra desaparece, entra una nueva unidad (como un extranjerismo) o, simplemente, una palabra amplía su sdo. Esto afecta al resto de las unidades de su mismo campo semántico, pues las relaciones de oposición serán diferentes.

    También ocurre que una palabra pueda pertenecer a más de un campo semántico. La palabra “fresco” puede referirse a un estado de los alimentos (= edad) o al tiempo (= temperatura).

    La estructura de un campo semántico no es universal sino que son particulares de cada lengua. En cada lengua las relaciones que establecen las palabras son distintas.

    Según Saussure los sdos son valores relativos, relaciones internas que son hechos de lengua. Sin embargo, otros lingüistas dicen que los sdos no siempre dependen unos de otros. Así que podemos distinguir palabras que pertenecen al lenguaje estructurado (orden que viene dado por la lengua ) y otras que pertenecen al lenguaje nomenclador (orden que viene dado por la realidad extralingüística). Las primeras establecen relaciones estructurales y las segundas forman parte de una nomenclatura (lenguaje ordenado).

    Coseriu intenta explicar esta diferencia hablando de relaciones de significación y relaciones de designación.

    RELACIONES DE SIGNIFICACIÓN

    El sdo de las palabras es un valor que depende de las relaciones con otras palabras dentro de la lengua. Son las relaciones de diferencias. Cuando se habla de “frío” o “caliente” no se entiende una temperatura determinada sino, un sdo abstracto dependiente de las relaciones con los sdos. afines. Está limitado por el sdo de otras palabras. Identificamos un sdo diferenciándolo de los otros. Cuando podemos definir el sdo de la palabra fácilmente, nos encontramos con un elemento dentro de las relaciones de designación.

    RELACIONES DE DESIGNACIÓN

    La designación se establece entre el signo y la realidad a la que evoca. El sdo no se obtiene de otros signos sino del objeto al que designa. No hay relación de oposición. Los elementos de su sdo están tomados de la realidad designada. Por ejemplo un diccionario diría de “malaquita” que es un mineral de color verde brillante, etc. Estos rasgos los encontramos en todas las lenguas. El sdo es un calco de los que los hablantes observan en la realidad. Su sdo no depende de las relaciones internas de la lengua, sino de una realidad externa. Es una ordenación externa.

    Esta relación de designación constituye el grupo de tecnicismos, que son propios de las lenguas especializadas. Pero serán tecnicismos también incluso las palabras cuyo sdo no se obtiene de los sdos de otras palabras.

    El lenguaje terminológico ordenado es un conjunto de términos que los especialistas de un conocimiento determinado necesitan para ordenar su saber, sus conceptos; para que no haya confusión. Prefieren operar con objetividad. El lenguaje de la ciencia comprende los signos que coinciden con el concepto de designación. Su sdo se obtiene de lo que investiga, de los rasgos que encuentra en los objetos. Si el sdo no depende del sdo de otras palabras, quiere decir que su sdo no va a cambiar porque cambie la lengua, sino porque cambia la ciencia, la investigación. Varía al compás de los cambios que sufra la ciencia a la que pertenece. Dependen de un conocimiento determinado de la realidad, de una rama del saber.

    Las ciencias operan con conceptos objetivos, ordenando bien su saber. Las palabras de las terminologías son signos definibles. Su sdo coincide con una definición concreta, y por tanto, tienen carácter universal. El sdo es idéntico en todas las lenguas que maneja los mismos saberes. Lo que varía es el ste, y a veces no eso. Por eso se dice que son signos traducibles. Se mantiene el sdo. y sólo se cambia un sdo por otro. Son signos de carácter denotativo (no subjetivos), monosignificativos y monorreferenciales (un solo referente). En las listas de este tipo de palabras es fácil la importación de préstamos y cultismos.

    Tema 10: Significación cultural

    1. DENOTACIÓN

    Consiste en la utilización clara, precisa y objetiva de los sdos ling. El sdo denotativo es puramente informativo. Es aquel sdo que poseen los signos ling fuera de cualquier contexto. Al estar fuera de contexto, diríamos que es el sdo común a todos los hablantes de una misma lengua. Es el sdo que nos describe el diccionario, lo esencial. Ese sdo (información) que está desprovisto de evocaciones, asociaciones, elementos afectivos, carga de intensidad, etc. Es todo lo que puede ser ocasional e individual. Este tipo de sdo es el que se utiliza en los textos, también llamados denotativos, considerados como los prototípicos de la objetividad (científicos y técnicos).

    2. CONNOTACIÓN

    Junto al término de denotación aparece siempre el término connotación. Éste alude a los sdos. secundarios de una palabra, a las asociaciones que lleva consigo una palabra, a las evocaciones y sugerencias de una palabra. Por tanto, es el conjunto de notas subjetivas que el hablante añade a las palabras en un uso.

    Cuando oímos la palabra “rojo” podemos pensar en peligro, pasión, amor, sangre, etc. La palabra despierta sensaciones, que son los enunciados secundarios que se incorporan al sdo de la palabra. Estos sdos los aprendemos en la sociedad. Por tanto, aprendemos los sdos connotativos y denotativos de las palabras. Puede que una palabra despierte en nosotros una connotación individual. Por ejemplo: perro miedo. Así que decimos que hay connotaciones culturales y personales.

    Cuando una persona habla, el que escucha asocia el discurso a los gustos de la persona emisora, a sus valores, a su formación, a su procedencia (información del hablante).

    Cuando se habla, no sólo se manda información denotativa sino también información connotativa. Muchas veces no se tiene la intención de transmitir esos valores secundarios, pero el receptor los capta igualmente.

    Cuando se elabora un texto, el autor utiliza las palabras con varios sdos, y puede ser que los hablantes recuperen toda esa información si compartimos un mismo contexto lingüístico y cultural. Por ejemplo, si decimos “es una magdalena”, captar el sdo requiere un conocimiento previo de este personaje bíblico, lo que implica tener una misma religión o conocerla bien. Esos sdos se pierden de una cultura a otra, pero también se pueden perder al pasar de un período histórico a otro.

    Todos sabemos que los poetas, normalmente, van renovando el uso de las metáforas. Utilizan recursos literarios (connotaciones) nuevos porque, justamente en la novedad, es donde hay mayor poder evocador. Se huye del desgaste de los sdos secundarios por el uso.

    Cuando leemos un texto, normalmente, despierta en los lectores las mismas sugerencias. Suelen coincidir los sdos de muchas palabras. El lector recoge las mismas evocaciones. Sin embargo, otras asociaciones (evocaciones) van a depender de los diferentes lectores. Algunos captan unos sdos secundarios que otros no. Esto se debe a la sensibilidad, formación y preferencia del lector. En muchas ocasiones hay palabras que no nos dicen prácticamente nada, sin embargo, en otros momentos, las mismas palabras pueden emocionarnos.

    Muchos de los elementos secundarios dependen de la recepción, y aquellos textos artísticos que despierten más evocaciones a lo largo del tiempo serán considerados mejores textos literarios. El emisor ha utilizado palabras que pueden hablar a los receptores de distinto tiempo y cultura.

    A veces se nos unen sdos lingüísticos y no lingüísticos cuando hablamos de connotaciones. Relacionamos el texto con nuestro saber enciclopédico. Establecemos semejanzas y, así, las palabras son utilizadas por escritores líricos con el sdo que le corresponde más los sdos culturales que el escritor y los lectores conocen. Las palabras se transforman en elementos simbólicos, en símbolos.

    El símbolo es un elemento que representa a otro elemento. Es una figura que tiene su lugar en la retórica. El “olivo”, por ejemplo, representa la paz, al igual que la paloma. La azucena representa la pureza; el árbol, la vida, la fuerza. Un objeto está en el lugar de otro, lo representa. Todos esos sdos son connotaciones.

    El símbolo es una analogía captada intelectualmente y, por eso, aparece en la filosofía superrealista. Es viajar al mundo del inconsciente. El símbolo sirve para ocultar algo a lo que no se quiere aludir directamente. Aparece en los textos de épocas expresivas. Tiene que ver con el mundo del sueño. Por eso, para la interpretación de los sueños se suele utilizar la misma información que se utiliza para la interpretación de la literatura, que utiliza elementos simbólicos.

    El símbolo que aparece en los sueños puede aparecer también en la poesía, en los textos religiosos y en los cuentos. Del mismo modo, también puede aparecer en la arquitectura o en la pintura, o en cualquier texto místico. A veces observamos que el sdo de esos símbolos no es exclusivo de una época o cultura, sino que tiene carácter universal. Tienen carácter universal los siguientes símbolos:

    • El sol fuerza, triunfo, poder, vida. Se relaciona con lo alto. Los pueblos primitivos lo identificaban con la divinidad. Es símbolo de lo masculino.

    • El fuego representa el sol en muchos ritos. Observamos muchas fiestas y ritos donde el fuego es protagonista. Lo utilizaban para purificar la tierra o prepararla para la fertilidad. Es purificador. Se utiliza para atraer el bien, y ahuyentar el frío, la oscuridad y el mal.

    • El círculo perfección, eternidad, lo divino.

    • El racimo fertilidad abundancia, alegría

    • Flores juventud, belleza, tiempo, fugacidad de la vida

    • Cuervo muerte, negrura

    • Gallo cambio resurrección (anuncia el nuevo día)

    • Cruz vida, sufrimiento de existencia, unión entre el bien y el mal (vertical, trascendente, eterno; horizontal, lo malo de la vida)

    Estos símbolos los encontramos en distintas culturas y épocas, por tanto, los encontramos en diferentes tipos de textos. Representan componentes de la humanidad que son eternos, de ahí que sean universales. En relación a los temas que al hombre le dan miedo o pavor, o lo que no conoce (oculto) sale el término tabú.

    2.1 TABÚ

    Todo lo oculto, lo que no podemos enunciar, pronunciar o tocar (como un ídolo, un ser sagrado, etc) parte de las creencias religiosas de los pueblos primitivos. Detrás del tabú hay razones relacionadas con la superstición, la religión, la psicología, la historia y la sociedad. Las razones que nos prohíben hablar de determinados temas son diversas.

    El tabú lingüístico será aquella palabra que no podemos pronunciar en determinados contextos porque tenemos miedo a las consecuencias (rechazo, castigo, etc) para evitar esto dejamos de pronunciar determinadas palabras. El tabú lingüístico se ha incluido en tres categorías:

    2.1.1 TABÚ DEL MIEDO

    Se incluyen aquellos términos que están prohibidos por razones de superstición y creencias religiosas. Se incluye aquí también el no nombrar a determinados seres sagrados o acciones relacionadas con ellos. Se prohíbe el juramento y la blasfemia.

    Hay determinadas palabras que en la historia han sido prohibidas en la sociedad, e incluso hay determinados temas que conllevarían pena de muerte, destierro, cárcel o trabajos forzados.

    2.1.2 TABÚ DE LA DELICADEZA

    El hablante en determinadas circunstancias intenta hablar sin ser desagradable o descortés. Siente deseo de no incomodar así a alguien. Encontramos palabras como cojo o mano que sustituimos por discapacitado. Hay palabras muy directas que son consideradas agresivas. El comportamiento cortés y respetuoso no permite el uso de estas palabras.

    2.1.3 TABÚ DE LA DECENCIA

    Comprende todas las palabras que comprenden la mención de los líquidos del cuerpo o las funciones de determinadas partes del cuerpo. Estas palabras son consideradas “tabulizadas”. Sólo se utilizan en ambientes familiares muy íntimos e informales, donde nos encontramos desinhibidos.

    Estas son realmente las palabras estudiadas por la sociolingüística. Estudia el estudio de tacos o palabras obscenas (tienen valor negativo). Muchas veces no sabemos ni qué significan, aunque las seguimos utilizando. Lo que le importa a la sociolingüística es el valor social, el valor emocional, la intensidad de este tipo de palabras. Por tanto, no las encontraríamos en los textos denotativos ni poéticos. Sí que aparecen en los textos que intentan reproducir la lengua coloquial.

    El tabú es simultáneamente un fenómeno social, psicológico, cultural y lingüístico. De su estudio se ocupa la semántica (lingüística), la etnología (cultura), la sociolingüística (sociedad) y la pragmática (estilo).

    2.2 EUFEMISMO

    Pero a veces, tenemos que referirnos a esos elementos prohibidos de alguna manera. De ahí el nacimiento del término eufemismo.

    El eufemismo es el recurso estilístico que la lengua pone en posición del hablante para evitar el tabú. El tabú es una expresión desestimada y el eufemismo es prestigioso, y supone una manera atenuada de aludir a determinados hechos que, por crudos o desagradables, pueden afectar a la sensibilidad de algunas personas. Aparece como recurso que expresa cortesía, en cuanto que sustituye a la expresión lingüística que puede resultar inoportuna. El eufemismo puede surgir por el deseo de adaptarnos a una situación comunicativa determinada en la que, utilizar una palabra, podría resultar ser demasiado popular o vulgar. Sustituye a una palabra menos prestigiosa. Una palabra popular se sustituye por una palabra culta; un anticuada, por una moderna. Así, la palabra “botica” ha quedado sustituida casi permanentemente por la palabra “farmacia” porque era más nueva. Es esta creencia la que hace que se produzcan más eufemismos.

    En otros casos la empleamos porque nos dejamos llevar por la cortesía, delicadeza, etc. y así procuramos no ser demasiado claros, utilizando los términos de sdos más confuso.

    En otros casos, viene a sustituir al tabú social (moral). Son aquellas palabras a las que se han llamado, en semántico, tabúes de decencia (carajo caracoles). Las expresiones vulgares son sustituidas por tecnicismos o extranjerismos (retrete váter).

    El eufemismo es una expresión agradable porque disminuye la intensidad expresiva del sdo de la palabra

    Se caracteriza por su carácter opaco, poco trasparente, pues lo utilizamos para disimular la realidad. Si utilizamos un elemento para atenuarla, esto nos permite ocultar el sdo verdadero, pero con el tiempo ese sdo es mucho más claro. Así, el hablante necesita volver de nuevo a oscurecer. Siente necesidad de sustituir el eufemismo por otra menos clara. Esta es una de las razones que produce cambios en el léxico de las lenguas.

    Los eufemismos son palabras inestables, pues se reemplazan por otras constantemente. Si la expresión tabulizada es propia del estilo más informal (espontáneo), el eufemismo está presente en los estilos más formales. A mayor conciencia lingüística, mayor uso del eufemismo.

    Es una noción que interesa muy especialmente a la sociolingüística porque es un reflejo de las normas / actitudes del hablante, y porque cuando se enseñan los estilos formales, se enseñan también las palabras con más prestigio.

    Tema 11: Sentido y contexto

    La definición de sdo que dio Saussure fue defendido también por Coseriu. Cuándo éste intenta explicar la teoría de la traducción recurre a tres elementos componentes del contenido lingüístico: significado, designación y sentido.

    El significado es el contenido ling que corresponde a las lenguas. Los sdos pertenecen al español, al italiano, etc. Es un valor que está determinado por el valor de otros elementos del mismo sistema ling. El sdo emerge de las relaciones de oposición que contraen las palabras de los sistemas lingüísticos. Si esto es así, no tienen que ser exactamente iguales en todas las lenguas. Por ejemplo, en francés “bois” puede ser tanto árbol como bosque. Cada lengua estructura lingüísticamente de manera distinta la realidad que representa.

    La designación es la referencia de los sdos al mundo extralingüístico, los objetos. Utilizamos la designación para aludir a las cosas, hechos, o situaciones, que son concretos o abstractos, reales o imaginarios, etc. La designación se da en el habla en general. Lo que es común a las distintas lenguas, porque con distintos sdos nos podemos referir a las mismas cosas, son sdos distintos para designar la misma realidad. Incluso en la misma lengua ocurre este fenómeno (sinónimos). Un elemento lingüístico mira hacia fuera, mientras que los sdos se quedan dentro.

    El sentido es la significación propia de una expresión, de un trozo de texto, de un texto. No es un valor de lengua sino de habla, porque el sentido lo encontramos en el texto (necesita un contexto). Si bien decimos que el sdo se obtiene mediante relaciones de oposición, el sentido se obtiene mediante relaciones sintagmáticas. Es fruto de las relaciones que contraen las palabras unas con otras en una conversación, en un texto, en una expresión de habla. Es el sdo contextualizado, porque es fruto de las relaciones contextuales. Está ligado a lo que el hablante quiere decir. Si tenemos una expresión como “María tiene dos hijos” y otra como “María sólo tiene dos hijos”, el sdo léxico es el mismo, pero no el pragmático. Esto depende de las relaciones sintagmáticas; de lo que el emisor quiere decir. De la combinación de elementos connotativos y denotativos emerge el sentido de un texto. Es el contexto de un texto lo que determina su sentido (puede que María tenga cuatro hijos por el contexto y esa frase indique el menosprecio a los otros dos, o la indiferencia del autor hacia ellos).

    En los textos siempre aparecen esos tres elementos lingüísticos. Todo lo que decimos se refiere a algo. El sdo es lo que utilizamos.

    Coseriu dice que la traducción consiste en mantener, en el texto meta, el sentido del texto original. Y normalmente, también mantener la designación. Lo que varía son los sdos. Es decir, con sdos distintos se elabora un mismo sentido. La traducción es designación idéntica con sdos diferentes. Las lenguas no se traducen, ni los sdos, sino que se traducen textos, y los sdos es el instrumento. Sentido y contexto son nociones ligadas entre sí y complementarias. Se implican mutuamente.

    Por otro lado, podemos hablar del contexto verbal y del contexto extraverbal.

    El contexto verbal son las palabras que rodean a la palabra núcleo, y que determinan su designación. El mismo enunciado es el contexto verbal, y lo que no está escrito es el contexto extraverbal.

    Del mismo modo, también se habla de microtexto y macrotexto. El microtexto es lo que está justo al lado de la palabra núcleo y el macrotexto lo componen las expresiones más lejanas. Todo un capítulo o toda la obra de un autor es a lo que llamamos macrotexto. Las palabras pueden adoptar un sentido determinado en combinación con otras palabras. El macrotexto es el sdo connotativo más lo que quiere decir el autor.

    Al contexto extralingüístico se le ha llamado también contexto de situación. Este término viene dado por Malinowski. Según él, el contexto es social y cultural, reúne todas las circunstancias. Es importante tener en cuenta el contexto de situación cuando se traducen textos de culturas muy distintas. Pero los otros estudiosos dicen que el contexto de situación es importante siempre. Hay que tener en cuenta el contexto de la emisión y de la recepción.

    El alcance de la noción del contexto de situación llegó muy lejos. Para comprender la totalidad de los sdos de los textos y palabras, se necesita tener en cuenta el contexto, es decir, qué sdos adoptan las palabras según el contexto. Para obtener el verdadero contenido no basta con un conocimiento de los sistemas lingüísticos sino que también hay que estudiar los hechos de habla. Para conocer bien los sdos no sólo hay que tener en cuenta las relaciones paradigmáticas sino también las relaciones contextuales, que dependen de los usos.

    La categoría de contexto es fundamental en los estudios lingüísticos desde entonces. No se puede comprender un texto si no se tiene en cuenta el contexto de emisión.

    El contexto de situación incluye a los hablantes, lo que saben, el conocimiento enciclopédico, el tiempo, el espacio, el contexto social y el cultural. A algunos teóricos de la traducción les interesa sobretodo el contexto cultural porque alegan que la mayor parte de las dificultades del traductor no son puramente lingüísticas, sino que son dificultades culturales. Coseriu dice que cuando un traductor se encuentra con una realidad aludida en el texto original, pero inexistente en la cultura del texto meta (no existe el sdo), tendrá que tomar prestado el sdo de la lengua original o crear un sdo que permita designar esa realidad (neologismo). Para crear ese sdo utilizará los mecanismos de su lengua, la lengua vernácula.

    Tema 12: Funciones del lenguaje.

    Roman Jakobson, al igual que otros estructuralistas, no utiliza los términos habla y lengua sino código y mensaje.

    El código es la lengua concebida como un repertorio de posibilidades lingüísticas, que permiten a los usuarios de una lengua elaborar mensajes. La función principal del mensaje es la comunicación, que permite al individuo transmitir información a otro individuo. Pero en esa comunicación del lenguaje aparecen distintas funciones (intenciones) dependiendo del elemento de la comunicación que focalice en un momento determinado el emisor.

    En el proceso comunicativo tenemos un emisor, un mensaje y un receptor. Además tenemos un canal, un código y un contexto de referencia (aquello de lo que se habla).

    El emisor elabora un mensaje sirviéndose del código. El receptor lo recibe y lo descifra sirviéndose también del código. Esto quiere decir que emisor y receptor deben compartir un mismo código.

    El mensaje es la información que se trasmite. Va por un medio al que llamamos canal o contacto. Puede ser oral o escrito. El oral iría a través de ondas sonoras y el escrito a través de signos gráficos.

    La información es relativa a un contexto de referencia y el código es ese paradigma lingüístico que permite elaborar y descifrar el mensaje.

    A cada uno de los factores, corresponde una función del lenguaje, que consecuentemente determinara la estructura del texto.

  • Función emotiva.

  • Centra el mensaje en el emisor, en el “yo”. Eso quiere decir que en la función emotiva nos vamos a encontrar todos los componentes subjetivos que trasmite el emisor. Lógicamente, si el emisor habla en primera persona y dice lo que siente y piensa, utiliza la función emotiva.

    Los recursos que se suelen utilizar son el empleo de la entonación expresiva (interrogación retórica, exclamación, etc), de la primera persona, interjecciones, y diminutivos apreciativos. Todos los recursos lingüísticos (gramaticales o léxicos) que denotan las actitud del hablante conforman la función emotiva. La podemos encontrar en memorias, autobiografías y en las manifestaciones del género lírico, especialmente, en la poesía escrita en primera persona. Hay un movimiento literario que resalta especialmente esta función: el romanticismo.

    Un texto científico es por excelencia objetivo, pero puede aparecer la función emotiva si el autor añade algún comentario propio. En gran parte de los textos se hace presente la función representativa porque siempre se habla de algo (a veces ajeno al “yo”) pero junto a esta puede aparecer una de las otras funciones del lenguaje.

  • Función conativa.

  • Centra el mensaje en el receptor. El emisor elabora un mensaje con la intención de movilizar al receptor, de influir en él, de condicionar su modo de pensar, actuar o comportarse.

    Hay unos textos que son por excelencia conativos. Son los textos publicitarios. La intención de la publicidad no es informar, sino de vender, por tanto busca condicionar el comportamiento del espectador (receptor). Ese mismo objetivo persigue la propaganda, aunque esta nos vende ideas.

    La función conativa está presente en los discursos, en los sermones, en las parábolas, en los textos didácticos y pedagógicos, al igual que en los textos jurídicos y administrativos.

    Las fórmulas gramaticales más usadas son el uso del vocativo, la interrogación, el imperativo, el uso de la segunda persona, etc.

  • Función referencial.

  • La función referencial es la función centrada en el referente (contexto). Se centra en el “él”. Aquello de lo que hablamos. Trasmitimos un mensaje que informa de algo. Es la función dominante (necesaria e imprescindible) en los textos informativos, denotativos y, en general, de carácter objetivo. El género periodístico exige un dominio de la función referencial. Toda noticia es una función referencial. También se ocupa de los textos especializados, técnicos.

  • Función poética

  • Está centrada en los signos que se utilizan en el mensaje. No es la función que se refiere a lo que dice, sino en cómo se dice. Cómo se utilizan los elementos lingüísticos de esa información. Quieren atraer la atención del hablante hacia los signos lingüísticos. Se elabora el mensaje desviándose de los usos mecánicos cotidianos del lenguaje. Se utilizan de otra manera que no sea la habitual y así llamar la atención del receptor. Es la función del desvío. Una forma distinta de utilizar el lenguaje que nos atrapa como lectores. Utilizamos las palabras con otros sdos, invertimos el orden sintáctico o recurrimos a la repetición de los elementos lingüísticos. Puede aparecer la sinonimia, la rima (repetición de sonidos), ritmo, recurrencia (una palabra evoca un sonido o un color), etc.

    La función poética es ornamental, define la forma. Como se recurre siempre a la repetición, se dice que es una función recurrente. También se encuentra en los textos publicitarios junto a la función conativa. Pero también puede aparecer en el lenguaje oral cuando se utiliza para influir en el oyente. La función poética se aprende en la niñez cuando se repiten las primeras canciones infantiles, se escuchan cuentos, etc.

  • Función fática

  • Está centrada en el canal. Se emplea frecuentemente para asegurarnos de que el canal está abierto, para que pueda pasar la información. Cuando entramos en contacto con un hablante o al despedirnos de éste, estamos haciendo uso de la función fática. Si hablamos por teléfono y decimos “¿me oyes?”, “de acuerdo”, “¿si?” estamos usando expresiones de la función fática del lenguaje. Además está presente en todas las fórmulas sociales (clichés de cortesía): “Buenos días”, “¿Qué tal?”, etc. carecen de sdo lingüístico. Son simplemente elementos que nos permiten mantener la comunicación.

  • Función metalingüística

  • La función metalingüística la utilizamos para hablar del lenguaje. El lenguaje en este caso es el referente. Usamos el lenguaje para hablar (actualizar) del lenguaje. Está presente en los diccionarios, gramáticas, estudios del lenguaje, tratados, comentarios; y en las preguntas y respuestas de la madre y el niño relativas a las palabras. Toda pregunta sobre un elemento lingüístico es función metalingüística.

    Para Halliday es muy importante el contexto social. Hace otra clasificación, aportando términos nuevos. Dice que en el lenguaje las funciones fundamentales son la ideativa, la interpersonal y la textual.

    La función ideativa es la que nos permite hablar sobre lo que ocurre en el mundo o sobre las acciones que hacemos (igual que la función referencial de Jakobson).

    La función interpersonal es la función que permite al hablante expresarse o influir en el receptor. Cuando hablamos no sólo queremos trasmitir información, sino que además queremos convencerlo.

    La función textual simplemente es la que nos indica que el lenguaje es útil para crear textos, y que los textos es el intercambio que se produce entre emisor y receptor. El texto es un intercambio social de sentido. Todo texto es la unión de sdos parciales. Una unión coherente que nos permite concebir ese texto como un principio y un fin. Nos permite elaborar textos de acuerdo con la situación comunicativa.

    La situación del lenguaje condiciona la estructura y las características del texto.

    Según Halliday las funciones del lenguaje determinan los sdos de las lenguas, y aparecen en todos los usos del lenguaje.

    El texto es una unidad coherente de comunicación. Incluso una sola palabra puede ser un texto. Se compone de combinaciones entre fonemas (unidades mínimas sin significación de lenguaje) y monemas (unidades mínimas con sdo). Halliday relaciona el texto con las características comunicativas, que dependen de la situación en la que se escribe el texto.

    Tema 18: Transferencias lingüísticas.

    Las transferencias se refieren a las unidades léxicas que una lengua toma de otra. Toda lengua está constantemente en contacto con otras lenguas, de las que recoge palabras que acaba incorporando a su sistema léxico. Estas palabras que se toman de otros idiomas son los préstamos.

    Las razones por las que una lengua toma palabras de otra pueden ser por prestigio o por necesidad. Por ejemplo, cuando Castilla invadió América, se enfrentaron dos lenguas: el castellano y el indígena. Necesitaban estar en contacto pues eran dos culturas diferentes conviviendo juntas, así que cada lengua adoptó palabras de la otra. El castellano era la lengua dominante, pues su cultura era la que estaba dominando a la otra, así que los indígenas adoptaban formas léxicas por prestigio, por la novedad. Por otro lado, los españoles no conocían algunos productos o elementos de la naturaleza de los que gozaban los indígenas, así que adoptaron palabras como cacao, patata, etc por necesidad.

    La razón de prestigio da lugar a lo que García Yebra llama, préstamos innecesarios. Estos préstamos más que enriquecer la lengua, la empobrece, porque se van sustituyendo las palabras autóctonas por las nuevas. Muchas de ellas circulan durante un tiempo por el habla pero luego desaparecen. No llegan a ser adoptados por la lengua. Estos préstamos se han bautizado como préstamos espontáneos.

    Los préstamos por necesidad enriquecen la lengua. Entran constantemente en todas las lenguas y épocas. Además de añadir un ste nuevo al sistema lingüístico, añaden también un sdo nuevo. Forman grupos léxicos que reciben una denominación dependiendo de la lengua origen. Así, los vocablos provenientes de Francia se llamarán galicismos; los de Portugal, portuguesismos; los de Alemania, germanismos, etc.

    Llamamos préstamo a toda unidad lingüística que se adopta de otra lengua. Pero a veces observamos la existencia del término extranjerismo. Éste se utiliza cuando hacemos referencia a un préstamo prácticamente recién llegado, lo que implica que la palabra aún conserve las características de su forma original (en el idioma extranjero).

    Deja de ser extranjerismo cuando esa palabra se adapta a las características gráficas, fonológicas y gramaticales de la lengua adoptiva. Añade Seco que el vocablo deja de ser extranjerismo cuando el hablante pierde la conciencia de que está utilizando una voz ajena; cuando en esa palabra no hay ningún aspecto que delate su procedencia.

    Cuando está totalmente adaptada, se suele hablar de préstamo. Seco dice que “préstamo” y “extranjerismo” son dos fases distintas de un mismo proceso de adaptación.

    Al extranjerismo también lo podemos llamar “barbarismo”. En algunas terminologías, en lugar de extranjerismos se cita el término de “préstamos crudos”. García Yebra utiliza el término de préstamos naturalizados cuando quiere referirse a los préstamos adaptados.

    Extranjerismos (préstamos crudos)

    Transferencias

    Préstamos (préstamos naturalizados)

    Puede ser que se tome sólo el sdo de otra lengua. Esto supone un calco. El calco es la toma de un sdo de otra lengua y la incorporación de éste a nuestra lengua. Para ese calco elaboramos un ste muchas veces imitando al ste extranjero. El sdo es de la lengua ajena, pero el ste es una palabra propia, materna. También puede ser una frase o una palabra compuesta.

    El calco semántico es un préstamo semántico, porque se toma el sdo de una lengua extranjera y se incorpora a una palabra que ya tiene existencia en la lengua propia. Resultan mucho más irreconocibles, pues los podríamos identificar con una palabra polisémica.

    Cuando García Yebra relaciona estos procedimientos de creación léxica con la traducción, dice que el traductor debe huir de los préstamos innecesarios. Solo debe recurrir al préstamo cuando realmente hay necesidad. Si no queda otro remedio, es preferible la naturalización del extranjerismo. Siempre que se toma un elemento nuevo (neologismo), tiene que elaborar el texto de tal forma que evidencie el sdo de esa palabra nueva; que el lector extraiga el sdo del contexto.

    Siempre prefiere Yebra que el traductor recurra al calco que al extranjerismo, pues según él, el uso del extranjerismo supone la negación de la traducción, mientras que el calco sí que es un mecanismo de traducción. Se mantiene lo que se quiere decir con elementos de la lengua receptora. Dirá que la labor del traductor es valorar mucho más la lengua materna que la lengua extranjera, para no caer en el uso de los préstamos innecesarios. Aunque, por supuesto, él mantiene que los préstamos enriquecen la lengua (más que empobrecerla) siempre que sean necesarios.

    Los cultismos son las palabras provenientes del griego y del latín que adaptan su forma a la forma de las lenguas receptoras. Esos cultismos son llamados también préstamos internos. No son términos extranjeros para ninguna de las lenguas europeas. El latín y el griego son consideradas lenguas propias tanto por las lenguas románicas como por las que no lo son. Es un sistema disponible para todas las lenguas modernas.

    A veces encontramos palabras latinas que no han variado en su forma. Son expresiones como “in situ”, “currículum vitae”, etc. estos Términos latinos, que se utilizan en el lenguaje formal, se llaman latinismos.

    Esas palabras latinas que están en nuestras lenguas pero que han evolucionado al sistema propio de cada lengua se llaman palabras patrimoniales. Están desde siempre porque son la base de nuestro idioma. han seguido todas las normas, y han sufrido los cambios evolutivos consecutivos del desgaste de los años. Proceden del lenguaje oral, del latín vulgar. Los cultismos se toman de las escrituras, del latín culto. Así, podemos encontrar palabras que han entrado por ambas vías (culta y vulgar), como colocar y colgar que ambas proceden de un mismo étimos collocare. La primera proviene del latín culto (ha variado menos) y la segunda, del latín popular. Estas palabras con el mismo origen reciben el nombre de doblete léxico.

    Tema 19: Variedades lingüísticas

    Las gramáticas nos presentan las lenguas como algo estático. Nos muestran el léxico común a todos los hablantes, la fonética estándar, los patrones sintácticos más comunes, etc. Esta idea de homogeneidad que se obtiene de este primer contacto con la lengua extrajera es falsa, pues bien vemos que en nuestro ámbito geográfico hay muchas formas de hablar, adoptando cada lugar, grupo social o persona sus propias formas de utilizar la lengua, sus realizaciones.

    Por ejemplo, tenemos el caso de la segunda persona del plural “vosotros”. En Canarias aprendemos a conjugar el verbo con esta forma, sin embargo, no la usamos en nuestro discurso. Del mismo modo ocurre en Argentina donde se aprenden las formas verbales castellanas, pero se utilizan las características de su país, por ejemplo, “vos tenés”.

    Hay variaciones de muchos tipos: gramaticales (“le” admiraban, “cantase/cantara”), fonéticas (seseo canario o ceceo andaluz), léxicas (papa, guagua), sintáctica (no se dio cuenta que lo querían, tengo una amiga que el hijo fue a Montevideo) etc. La lingüística no investiga qué formas están bien o mal, sino lo que ocurre en la lengua, así que se ocupa de exponer los tipos de variaciones que hay.

    En el plano léxico encontramos el mayor número de variaciones. Muchas veces se debe a la geografía, pero este no es el único motivo.

    • Variación diatópica. Son los dialectos. Se debe a la distancia geográfica entre los hablantes, los cuales utilizan unas formas autóctonas de su tierra (papa).

    • Variación diacrónica. Es debida al tiempo. Por ejemplo tenemos el cambio de tú por vos, que era una forma utilizada en otras épocas.

    • Variación diastrática. Se debe a los diferentes niveles sociales (sociolectos). Como ejemplo tenemos la pérdida final de la r en el infinitivo (cantá) o la utilización del pretérito imperfecto del subjuntivo en lugar del pretérito perfecto simple del indicativo (juguemos ayer en tu casa).

    • Variación diafásica. Se produce según la mayor o menor formalidad. Según el estilo del hablante. Es una variedad estilística. Según las situaciones hablaremos de una manera u otra. Diferenciamos tres tipos: el estilo informal o espontáneo, el estilo neutro o intermedio, y el estilo formal.

    • Variación debida al registro de lengua que utilicemos. Si utilizamos el registro administrativo usaremos unas fórmulas que no emplearemos en otras conversaciones. Hablamos manteniendo unas normas, un protocolo. Al igual que si utilizamos un registro religioso, términos especializados, etc.

    La diversidad se da en todos los niveles de la lengua y desde múltiples prospectivas.

    Para el término de variación usamos dos términos diferentes: variables y variantes.

    Variable es el hecho lingüístico que admite varias manifestaciones.

    Variante es cada una de las manifestaciones de la variable.

    Ejemplo: Variable: variación de los pronombres clíticos

    Variante: le/lo

    Variable: pronunciación de la /d/

    Variante: /d/ /d/ /d/

    Variable: expresión de la idea de futuro

    Variante: estudiaré / voy a estudiar/ estudio

    La variable es el conjunto de equivalencias de realizaciones o expresiones patentes de un mismo elemento o principio subyacente (definición de H Cedergren).

    La variación es un hecho omnipresente en la lengua. La lingüística ha querido concebir la lengua como algo homogéneo para su enseñanza. Por eso se ha “olvidado” de la variación. Así que la lingüística nos enseña como única la variedad estándar, modélica.

    La lingüística describe cómo habla el sociolecto más alto de un dialecto muy extendido en su estilo más formal.

    Además de esa lengua estándar (que se manifiesta en la prensa) existen otros hablantes y otras formas de comunicarnos. Esto es lo que tiene que estudiar la lingüística para describir la lengua real.

    Hay muchos hablantes con diferentes modos de habla y, del mismo modo, hay también variación de la lengua según la situación comunicativa de cada uno.

    La sociolingüística estudia la variación diastrática. Parte de dos ideas ningún hablante habla exactamente igual que otro y ningún hablante habla siempre igual. No hay homogeneidad entre los hablantes de una lengua ni tampoco en un mismo individuo.

    Tema 20: Lengua y sociedad.

    Una comunidad, por muy primitiva u homogénea económicamente que sea, siempre tendrá diferencias. Los pueblos nómadas no tienen noción de propiedad, por tanto no están jerarquerizados económicamente. Sin embargo, hay estudios que demuestran que sus habitantes hablan diferente. Incluso en pueblos muy reducidos tampoco hay homogeneidad. Dentro de una misma familia los miembros tampoco hablan igual.

    Si esto ocurre en grupos tan reducidos. El fenómeno será mucho mayor en las ciudades tan complejas de la actualidad. La lingüística estudia cómo es la lengua hoy, por eso estudia las ciudades. Cuanto más grandes son las ciudades, más heterogeneidad lingüística habrá, pues en los pueblos o ciudades pequeñas las relaciones entre los hablantes son más cerradas, restringidas.

    El grado de contacto entre ciudadanos, por tanto, influye en esa diversidad. Cuanto más contacto hay, menos diversidad. En las ciudades hay grupos de hablantes que se parecen más entre sí que otros grupos. De este fenómeno se deriva el estudio de “redes sociales”.

    Todos los hablantes estamos incluidos en redes sociales. Estas pueden ser densas (si todos los componentes se conocen), que suelen darse en los barrios obreros de las ciudades, pues trabajan juntos, tienen los mismos problemas, etc; o difusas (donde no todos los miembros se conocen, sino que tienen relaciones esporádicas), que se dan en los pueblos burgueses de las ciudades.

    Esto influye mucho en la lengua, pues en las redes densas, las modas se extienden más fácilmente y, por tanto, los individuos están más condicionados. La red densa da protección pero al mismo tiempo impone obligaciones, normas. Por esto, a las redes densas tardan más en llegar los cambios lingüísticos. La adquisición de esas normas impuestas es la manifestación de la permanencia, adherencia, a un grupo determinado. En las redes difusas o abiertas los miembros no están obligados a esto.

    En la pronunciación podemos ver hechos que delimitan el prestigio de los hablantes. Por ejemplo en las formas de gerundio, acabadas en -ing, del inglés se observan dos variantes en la pronunciación una realización [] y [n]. Sin embargo, si se les preguntara a los hablantes qué forma utilizan dirían que la más prestigiosa, ya que tienden a supravalorarse.

    Las formas de prestigio son las utilizadas por los hablantes cultos, de nivel social alto. Del mismo modo, pasa con su forma de vestir. La gente quiere imitarlos porque también ellos quieren ser prestigiosos.

    Sin embargo, también hay hablantes que tienden a infravalorarse diciendo que usan la forma más desprestigiada. Esto se da por su intento de solidaridad grupal pues se identifican con este. Son concientes de que usan la forma no estandarizada. Elige la forma propia de su grupo social. Por ejemplo, un canario siempre dirá que utiliza guagua en lugar de autobús para sentirse identificado como canario. Siguen un prestigio, pero no el declarado sino uno encubierto. El que él admira, el propio, que tiene la valoración positiva según él.

    Cuando nos encontramos con una sociedad vemos muchas diferencias. Estas son debidas a factores adscritos que los acompañan durante toda su vida; que los condiciona. La edad, el sexo, el lugar de nacimiento, la etnia, etc. son factores adscritos. Hay otros factores que pueden ser modificados a lo largo de la formación de la persona. Estos factores son la profesión, el nivel de ingreso, el nivel cultural, etc. es decir, el nivel sociocultural. Un factor que puede influir dentro de este nivel es el fenómeno de redes sociales.

    La edad es un factor importante en todas las culturas. Los mayores siempre se diferencian de los jóvenes por su manera de hablar. En las comunidades primitivas hay incluso palabras vetadas para los jóvenes y que pueden ser utilizadas por ellos después de unos ritos de iniciación. En las comunidades modernas también vemos fenómenos parecidos, por ejemplo, que el grupo que siempre se diferencia es el grupo adolescente, que reivindican su existencia y rebeldía usando vocablos y expresiones nuevas (también por sentimiento de pertenencia al grupo generacional). Todos cambiamos nuestra manera de hablar según pasan los años.

    Los estudios sociolingüísticos han declarado algunas situaciones por las que se producen cambios en el habla. Son aspectos en la sociedad que determinan nuestro habla.

  • Identificación de los jóvenes con su grupo generacional.

  • Hábitos lingüísticos según la edad (generación entrante; generación dominante; generación saliente).

  • Corrección en la etapa laboral.

  • Estabilidad lingüística.

  • Se utiliza este recurso para indicar que la persona a la que nos referimos, destaca dentro de un grupo. Es sobresaliente en este grupo.

    Cuando están lexicalizados se escriben con minúscula.