Leucemia

Enfermedades sanguíneas. Cáncer de sangre. Tipología. Características. Diagnóstico. Tratamiento. Quimioterapia. Trasplante

  • Enviado por: Chikitita
  • Idioma: castellano
  • País: Chile Chile
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¿Qué es la leucemia?

Es un cáncer de sangre, esta enfermedad se caracteriza por el aumento permanente, anormal y desordenado del número de leucocitos (glóbulos blancos), que da lugar a una invasión de la médula ósea, y que impide a su vez el desarrollo normal de las células progenitoras de la sangre, y por consecuencia falta de glóbulos rojos y plaquetas.

Esta situación produce que el cuerpo del afectado quede expuesto a un gran número de enfermedades sin posibilidad de que el organismo pueda luchar contra ellas por la carencia de defensas.

La causa de tal alteración se desconoce en la mayoría de los casos. Sin embargo, está demostrado que la leucemia no es un padecimiento hereditario o contagioso, ni tiene relación alguna con “sustos” o “embrujos”. La mayor parte de las veces se presenta en niños previamente sanos.

Tipos de leucemia:

Se pueden distinguir distintos tipos de leucemia, según el tipo de células clonadas anormalmente, como pueden ser:

  • La leucemia mielógena crónica: es un cáncer maligno de la médula ósea que causa crecimiento rápido de las células productoras de sangre (conocidas como precursoras mieloides), en la médula ósea, sangre periférica y tejidos del cuerpo.

  • Leucemia de células pilosas: Es un cáncer de linfocitos (células B) que lleva a un conteo sanguíneo bajo.

  • La leucemia linfocítica crónica: es una malignidad (cáncer) de los glóbulos blancos conocidos como linfocitos, caracterizada por un aumento lento y progresivo de estas células en la sangre y en la médula ósea.

  • Leucemia linfocitica aguda: Es una enfermedad maligna progresiva, caracterizada por un gran número de glóbulos blancos inmaduros semejantes a los linfoblastos que se pueden encontrar en la sangre, la médula ósea, los ganglios linfáticos, el bazo y otros órganos

  • Leucemia no linfocitica aguda: Es una malignidad (cáncer) de los tejidos que forman la sangre de la médula ósea, caracterizada por la proliferación de glóbulos blancos inmaduros. Existen 8 categorías de esta condición que van desde la M0 hasta M7, basados en cuáles glóbulos son anormales.

Diagnóstico y características de la afección

Es difícil lograr el diagnóstico de la leucemia cuando ésta inicia, ya que sus primeros síntomas son parecidos a los de otras enfermedades típicas de la niñez. Estos síntomas son: cansancio, falta de apetito o fiebre intermitente.

Es debido a esta situación que los padres suelen culparse por la demora en el diagnóstico, cuando incluso para el médico resulta complicado reconocer esta situación en su primera etapa.

A medida que la afección avanza aparece dolor en los huesos, como resultado de la multiplicación de las células leucémicas en el sistema óseo. Al proliferar los blastos (células inmaduras) invaden el espacio que correspondería a las células normales, impidiendo así la producción de éstas en la sangre.

La reducción resultante de las células sanguíneas normales (glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas) es responsable de otras manifestaciones clínicas que acompañan a la leucemia.

Entre las manifestaciones más comunes encontramos la disminución de glóbulos rojos. Si a ésta se suma una pérdida, sanguínea por hemorragia, entonces la Cantidad de glóbulos rojos se ve considerablemente alterada. Tal situación origina la llamada “anemia”; cuyas características son palidez, cansancio Y poca tolerancia al ejercicio.

Las plaquetas, encargadas de la coagulación de la sangre, también se ven afectadas por la proliferación de Las células inmaduras. Si el número de plaquetas disminuye, el niño puede sangrar espontáneamente y presentar pequeñas manchas en la piel (petequias) o grandes hematomas, a consecuencia de hemorragia causada por golpes leves. Asimismo, pueden presentarse hemorragias a través de nariz, boca o recto.

Una de las hemorragias más graves es la que se presenta a nivel del cerebro, la cual puede ocurrir si el número de plaquetas desciende en forma severa.

Otra posible consecuencia es la baja en el número de glóbulos blancos (leucocitos), situación que repercute en las defensas del niño contra las infecciones, debido a que los leucocitos producidos en la médula ósea son células en su mayoría faltas de madurez y con un funcionamiento anormal, condición que les impide defender al cuerpo de virus y bacterias.

Tratamientos

En los últimos 50 años la ciencia médica ha desarrollado tratamientos cada vez más efectivos para las víctimas de la leucemia, que incluyen nuevas drogas, terapias transfusionales, tratamientos de apoyo y antibióticos, así como el trasplante de células progenitoras periféricas (comúnmente conocido como trasplante de médula ósea). Con el mejor tratamiento disponible, el 75% de las víctimas jóvenes de la más común de las leucemias infantiles (leucemia linfoblástica) está sin enfermedad por lo menos cinco años después de que la leucemia le fue diagnosticada y de haber terminado con el tratamiento. Este es un hito al cual muchos médicos consideran una señal de cura. Las perspectivas para los adultos con leucemia también están mejorando debido al avance en los tratamientos. Cada día aumentan los informes de tratamientos exitosos a pacientes adultos con leucemia, con sobrevidas a más de cinco años.

Aunque se la considera una enfermedad de la niñez, la leucemia ataca diez veces más a adultos que a niños. Más de la mitad de los casos de leucemia se dan en personas mayores de 60 anos

-Quimioterapia

Dicho tratamiento tiene tres fases: la de inducción a la remisión, la de consolidación y la de mantenimiento.

En la fase de inducción a la remisión, cuya duración es de cuatro a cinco semanas, se intenta destruir la mayor cantidad de células malignas.

Cuando ocurre la remisión, es decir el control temporal de la afección, el niño suele lucir normal, ya que los síntomas de la leucemia desaparecen. Los exámenes practicados tanto el físico como el de sangre son normales, pues las células malignas desaparecen de la médula ósea, la cual se llena de células maduras formando sangre sana.

En ciertas ocasiones la remisión es apenas parcial, por esta razón algunos síntomas no desaparecen del todo. Sólo un pequeño porcentaje de los parientes no logra entrar en remisión.

Si el tratamiento se interrumpe, el control del padecimiento es temporal y en un par de meses la leucemia se manifestará como antes de iniciar la quimioterapia. Con el fin de mantener la remisión y curar al paciente, debe continuarse la medicación durante tres años ininterrumpidos, a partir del momento en que se inicia el control de las células de la médula ósea.

La fase de consolidación dura de dos a tres semanas, mientras que la de mantenimiento debe llevarse a cabo hasta completar tres años de tratamiento.

Durante las diferentes etapas de la quimioterapia es necesario realizar exámenes de sangre y de médula ósea, a fin de conocer la evolución del padecimiento y poder ajustar las dosis de los medicamentos.

Asimismo se debe llevar a cabo el procedimiento llamado punción lumbar, para tomar una muestra del líquido que baña el cerebro, con el fin de saber si la leucemia se implantó en esa parte del cuerpo. Este procedimiento permite también inyectar los fármacos necesarios para evitar que la afección llegue al cerebro.

La quimioterapia no destruye selectivamente las células malignas, sino que también ataca células normales tales como las del sistema digestivo (provocando diarreas y úlceras en la boca), las de la raíz del cabello (caída del mismo), de la médula ósea (disminución de las células sanguíneas), además de otros efectos.

- Transplante medula ósea

¿Qué es la médula ósea?

Es un tejido de aspecto gelatinoso que se encuentra en el canal interior central de los huesos como cadera, esternón y vértebras.

Una célula especial de la médula, llamada "madre", es la progenitora que da lugar a la formación de los glóbulos blancos, glóbulos rojos y plaquetas.

¿Qué es el transplante de médula ósea?

El trasplante de médula ósea es un procedimiento que consiste en la extracción de cierta cantidad de médula ósea del donante. Una vez extraída pasa por unos filtros, y se coloca en una bolsa de transfusión para administrarla por vía intravenosa al paciente compatible y anónimo. Cuando la médula se introduce en el interior del torrente sanguíneo, esas células madre se trasladan hacia las cavidades medulares donde implantan, crecen y se dividen. Así el paciente puede producir células sanguíneas sanas. Es a veces la única posibilidad de curación para algunos pacientes con leucemia u otras enfermedades. La extracción de la médula se realiza cuando se ha comprobado que la médula del donante es totalmente compatible con la del paciente. La médula se extrae del donante mediante punciones múltiples de las dos crestas ilíacas (caderas) posteriores, y si fuera necesario de las crestas ilíacas anteriores, por medios quirúrgicos y con anestesia general. La médula ósea extraída es reconstituida con rapidez y espontáneamente por el organismo.

Causas y Factores de Riesgo

Aunque se han dado grandes pasos para tratar la leucemia, todavía se desconocen las causas y formas de prevenir la enfermedad. Algunos investigadores médicos creen que la enfermedad consta de una compleja interacción de factores químicos y genéticos individuales con la posible participación de un virus.

También se ha encontrado una relación con factores ambientales. Los estudios realizados demuestran que una persona que ha sido expuesta a cantidades de radiación o productos químicos como el benceno tiene mayores posibilidades de contraer ciertos tipos de leucemia. La leucemia no es contagiosa y no tiene un patrón aparente hereditario. Parece no haber forma de prevenir la leucemia fuera de tratar de evitar exponerse a radiaciones innecesarias y productos químicos peligrosos.