León

Europa. España. Historia. Orígenes. Barrios. Ensanche. Parcelaciones. Patrimonio artístico

  • Enviado por: J. R. Vega
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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ORÍGENES DE LA CIUDAD:

Fundación de la Legio VII:

En la última fase de la conquista de los Cántabros y Astures, dirigida por Augusto en persona, toman parte cuatro legiones, la Legio II Augusta, la Legio IV Macedónica, la Legio VI Victrix y la Legio X Gemina.

Después de terminar la conquista de Hispania por Roma el año 19 a. C., las fuerzas legionarias, que aún permanecen aquí, se encargan de mantener la paz establecida por Augusto, ya primer emperador romano.

En las primeras décadas del Imperio marchan de Hispania dos legiones, la II Augusta y la IV Macedónica hacia el frente del Rhin, permaneciendo aquí otras dos, la VI Victrix y la X Gemina. El año 63 parte para el Danubio la Legio X Gemina, permaneciendo aquí solamente la Legio VI Victrix.

Los claros síntomas de crisis en el Imperio Romano durante el reinado de Nerón, se acentúan en los últimos años de la década de los 60 como consecuencia de un mal entendimiento entre el Senado, el Emperador y las fuerzas militares.

Si a esa desconexión de poderes añadimos la sublevación de Vindex en las Galias, tendremos un cuadro de ruptura en el sistema político imperial. Sólo faltaba buscar una persona de prestigio político y militar y de ascendencia aristocrática que pudiera conseguir la concordia entre todos esos poderes. Galba, de la noble familia Sulpicia, gobernador en la Hispania Tarraconense y buen militar, parecía la persona indicada. Sólo había un cierto inconveniente, la edad, pues Galba tenía ya 75 años.

Galba fue proclamado emperador por sus tropas en Clunia, aunque, haciendo gala de una humildad más aparente que real, sólo aceptó el título de legado del Senado y del pueblo romano.

Haciendo los cálculos de posibilidades de intervención político-militar en Roma, sólo cuenta con una legión a sus órdenes, lo que sin duda parece una fuerza muy escasa. Para no correr el riesgo de una aventura temeraria, Galba se propone aumentar sus fuerzas militares. Comienza así el reclutamiento de soldados legionarios en Hispania, cuyo resultado positivo es la creación de la Legio VII. Sus componentes suelen ser “peregrini”, a quienes se les concede la ciudadanía romana. Suetonio nos informa de que Galba reclutó la legión y además tropas auxiliares.

De las fuentes citadas sólo podemos deducir que el reclutamiento se hizo el año 68. Pero, gracias a la epigrafía, sabemos que el nacimiento de la Legio VII tuvo lugar el día 10 de junio del año 68.

Las inscripciones a las que aludimos, fueron halladas en Villalís (León) y hoy se conservan en el Museo de San Isidoro.

La Legio VII va a Roma con Galba, cuyos soldados son apoyo y testigos de excepción de la proclamación de su jefe como emperador en octubre del mismo año 68.

Galba muere asesinado en Roma en enero del año 69 y la Legio VII es enviada a la provincia de Panonia, junto al Danubio, uniéndose a la causa de Otón, bajo cuyo mando supremo toma parte en algunas acciones militares en el Norte de Italia (batalla de Bedriacum). De nuevo regresa a la región danubiana, para en seguida sumarse a la causa de Vespasiano, emperador que inaugura la dinastía de los Flavios y que marca el paso a la estabilidad política del Imperio. La Legio VII queda bastante diezmada, siendo completa con soldados de otras legiones, por lo que recibe el epíteto de “Gemina”. Después de unos años en el “limes” Reno-Danubiano, la legión vuelve a Hispania a lo que será su asentamiento definitivo.

El campamento:

Roma necesita mantener la paz en una zona de cierta inseguridad, vigilar las explotaciones mineras y controlar política y administrativamente estas regiones. La Legio VII es la mejor valedora de la actuación estratégica de Roma y la ubicación campamental la garantía del cumplimiento de su misión.

Se establece el campamento militar, según las normas vigentes. Tenía forma rectangular y corresponde en la actualidad uno de sus lados desde la torre de los Ponce hasta la calle Carreras siguiendo la carretera de los Cubos; otro lienzo desde la calle Carreras a enlazar con la parte posterior de la basílica de San Isidoro; otro, desde este último punto, hasta el antiguo palacio del Conde de Luna; y el último lienzo, desde este palacio a cerrar en la torre de los Ponce. El eje mayor del campamento medía 570 metros y el menor 350, cuyo total supone un espacio próximo a las 20 hectáreas (20.000 m2).

Las dos calles principales, cortadas perpendicularmente en el centro marcan su estructura reticular, con puertas de acceso en los cuatro puntos cardinales.

Fuentes conocidas, pozos y algún canal, cuya existencia está demostrada arqueológicamente, forman parte del abastecimiento de agua al campamento.

Este primitivo campamento, con el transcurrir del tiempo, se fue transformando: las tiendas militares por casas, los lugares sacros por templos, creándose a la par un recinto murado, hasta convertirse todo ello en un verdadero centro urbano, sin perder, en ningún momento, su importancia militar, dada su ubicación estratégica en la vía de Astorga a Zaragoza y debido a las expectativas creadas por la explotación de las ricas minas auríferas de Las Médulas.

La ciudad: (La “Cannaba”)

En las zonas al exterior de la muralla van apareciendo pequeñas tiendas y chabolas. Son agricultores, que vienen a vender sus productos y también humildes negociantes de todo tipo, prostitutas y otras gentes, que van asentándose en las proximidades de las puertas del campamento. Esta población civil crece y se estabiliza. Es, en principio, una población que vive en función de las necesidades militares y a los barrios que forman. Los romanos los llamaron “Cannabae”.

Del campamento militar de la Legio VII a la ciudad de León no hay más que un paso. Es evidente la permanencia de la legión a lo largo del Imperio Romano. Sólo falta unir la población militar y civil mediante vínculos sociales permanentes. Al legionario romano no le estaba permitido el matrimonio mientras duraba su servicio militar o, al menos, no se admitía la unión como legítima o ajustada a derecho. De todas formas la fuerza de la realidad cotidiana de distintos niveles de convivencia, fue suficientemente importante como para que las autoridades tuvieran que admitir el concubinato casi como norma. Es una fórmula para admitir una realidad consumada de convivencia. Se trata de un eufemismo que encubre un matrimonio más o menos legal y, al fin y al cabo, el reconocimiento de unidades familiares. La “cannaba” adquiere consistencia ya que se van construyendo viviendas estables. A los hijos de estas “familias” se les admite como reclutas y así las guarniciones se nutren de jóvenes soldados. Va surgiendo una auténtica ciudad.

Los veteranos, legionarios licenciados del servicio militar, que ya tienen arraigo aquí, reciben tierras como pago de la jubilación y se asientan en zonas próximas; de abastecidos como militares, pasan a ser agricultores abastecedores de la ciudad.

Quizás se puede afirmar que ya en el siglo III, la Legio VII, León, es ya una ciudad, es decir, un núcleo civil.

La convivencia diaria de la población mixta, militar y civil va creando la base social del nuevo núcleo urbano. Buena parte de la población tiene el estatuto jurídico de ciudadano romano y términos como padre, madre, hijo, hija, esposa, esposo, etc., recogidos en la epigrafía, demuestran un reconocimiento legal de vida familiar. Esta sociedad del León romano está compuesta por la “clase” militar y de la administración, élite, sin duda, escasa en número. Lógicamente la gran mayoría de la población está formada por hombres libres, pero también podemos constatar la existencia de libertos y esclavos.

La época Medival:

La vieja cerca romana sirvió de pauta para el trazado de la muralla medieval, situándose ésta delante de la romana.

La muralla medieval va a tener un triple aspecto: defensivo, de limitación del ámbito ciudadano y determinar los sujetos de las cargas tributarias. A partir del 910, con la muerte de Alfonso III, se traslada la corte de Asturias a León, comenzando así la ciudad su grandeza medieval.

El recinto del antiguo campamento es ocupado paulatinamente. Las primeras noticias concretas de que disponemos nos dan idea de los primeros asentamientos eclesiásticos. Ordoño II donó al obispo Frunimio II su palacio, que eran las termas romanas, constituyéndose la iglesia sede episcopal de Santa María, que hasta entonces se hallaba extramuros y bajo la advocación de San Pedro y San Pablo, cerca de la denominada Puerta Obispo. Otro importante hecho es la edificación efectuada por Ramiro II de la iglesia del Salvador. Hasta hoy día mantendrá su denominación de San Salvador de Palat del Rey.

El perímetro romano se cubre en la Edad Media por cubos y lienzos de muralla construidos por cantos y grandes sillares, éstos muy probablemente sean restos romanos aprovechados. El interior se puebla de palacios, iglesias, conventos, creando un problema de habitación debido al pequeño solar.

Pero es fundamentalmente la segunda mitad del siglo X y la primera mitad del XI el período que registra una enorme proliferación de centros monásticos, tanto en el interior del recinto como fuera de él. De esta manera el recinto romano fue siendo ocupado, contribuyendo así a una determinada configuración en la topografía urbana por otro lado, los establecimientos extramuros pudieron contribuir a la generación de nuevos pequeños asentamientos.

La actividad comercial quedaba limitada a los intercambios en el ámbito agrario y a la entrada de los productos de lujo a través de un comercio de larga distancia debido principalmente a la España Musulmana, del que se beneficiarían los estratos dominantes de tal sociedad como magnates, clérigos, aristocracia local, etc.. El Mercado, que es mencionado como extramuros desde fines del siglo X, y las pocas tiendas que conocemos desde mediados del siglo X, irían a tono con esta impronta dominal y preurbana.

La zona más densa estaría al sur del eje menor, en torno al palacium. A partir de ahí y extramuros tendría lugar el principal crecimiento extramuros propio de esta época, en el mercado y en torno a la iglesia de San Martín, que consta en 1029. En esta zona los asentamientos fueron creciendo a lo largo del siglo XI, hasta la situación mostrada por el esquicio de 1097. Había otros asentamientos extramuros, por ejemplo la Puerta del Conde o los huertos en la llamada Carrera de Fagildo, cercana a San Claudio; pero en cualquier caso de asentamiento extramuros de mayor importancia será el situado hacia el sur y cuyo crecimiento estaba motivado por el mercado. Otros extramuros es el corral de San Mamés al norte de o el arrabal de Santo Sepulcro al Este, limitados por las infraestructuras que en esta época comienzan a aparecer (las presas).

Extramuros se aglutinan heterogéneos grupos de personas, mercaderes, judíos, moros, portugueses, franceses que van a dar origen al “burgo nuevo”. Durante el siglo XI asistimos a un renacimiento mercantil e industrial.

A fines del siglo XI, las principales transformaciones urbanísticas las ofrecía la ciudad en su exterior, concretamente al sur del viejo recinto. Al crecimiento generado en torno al mercado y a la iglesia de San Martín, se sumará la aparición de un nuevo núcleo en torno a una iglesia mencionada por primera vez en 1092, como Santa María del Camino

Nuevos palacios, iglesias y monasterios serán amparados por una nueva cerca de pobres materiales que será sustituida a partir de 1324 por otra más sólida de morrillos y argamasa.

Durante los siglos XII y XIII evoluciona el crecimiento en torno a San Martín, unido al desenvuelto en torno al vico francorum hizo aparecer un auténtico Burgo Nuevo o Ciudad Nueva. La fusión entre el barrio de San Martín y el de los Francos se produjo durante la segunda mitad del siglo XII. La Rúa de los Francos era una importante vía de entrada del Camino Francés o Camino de Pergrinación a Santiago, desde el tramo o zona llamada Moneda, documentada a fines del siglo XII, hasta las proximidades de Puerta Cauriense. Cerca del barrio de Los Francos se hallaba la iglesia del Santo Sepulcro (actual Santa Ana)

Con el paso de los siglos padeció un adormecimiento histórico que hizo de aquellas glorias apenas la sombra de un sueño lejano. El nombre de León quedaría como un mero símbolo cuando los reyes le citan en documentos como “primera ciudad de nuestra monarquía”, la postración alcanzaba incluso a la propia nobleza leonesa, la cual quedó reducida a sus simples títulos nobiliarios.

En tiempos de Fernando VI, León conoció su primera fábrica, aquella famosa de lencería, más tarde arruinada.

Llegó el siglo XIX, y en la segunda mitad del mismo, prolongándose al primer tercio del XX, comenzó la expansión urbanística de la ciudad. Ésta se volcó fuera de las murallas del Burgo Nuevo. Comenzaron entonces las construcciones eclécticas y modernistas. Así se, trazó la Plaza de Santo Domingo; y cerca de ésta surgió un edificio singular, que por sí mismo marcó un hito dada su influencia en la arquitectura leonesa posterior. Su autor: el genial Gaudí. La obra: la Casa de Botines. Levantado en la última década del siglo XIX. La influencia de Gaudí fue clara tanto en la capital como en la ciudad de Astorga

León continúa su crecimiento por el Sur y en el s. XVII se construye la plaza mayor en el burgo nuevo, consolidando la zona que se incorpora a la ciudad, mientras que los arrabales de extramuros mantienen su carácter rural; junto a las granjas e iglesias aparecen los molinos y las primeras fábricas. Ya en el siglo XIX la Iglesia pierde parte de su poder y con la desamortización se libera el régimen de la propiedad reajustándose su estructura en manos de la burguesía. Con estos nuevos propietarios se revalorizan los arrabales ya existentes y se incorporan nuevos terrenos, en esta ocasión por el Oeste, saltando el río Bernesga para instalar en 1863 uno de los elementos más decisivos en la configuración de la ciudad: el ferrocarril. Sus alrededores se convierten en un interesante lugar para la industria, creando una banda de servicios que discurre paralela al río y al camino Real de la Feria, mientras que en el espacio vacío que aparece entre esta infraestructura y su crecimiento y la ciudad tradicional, se propone un plan geométrico que se apoya en el camino de Santiago y que pasa a convertirse en la arteria principal del ensanche encargada de unir la ciudad heredada con el ferrocarril. En 1904 se aprueba el Plan de Ensanche y la muralla se desmantela. Esto marca el fin de la ciudad cerrada y el inicio de un nuevo crecimiento por el Norte con un nuevo sistema, las parcelaciones aisladas, que mediante división de lotes de terreno hacen crecer pequeñas geometrías, aisladas unas de otras. Son muchas las construcciones que aparecen, sobre todo en los años 50, motivando un intento de ordenación de estas geometrías con el Plan General de 1960. Poco se ha desarrollado de este Plan General; las parcelaciones anteriores se han compactado y continuarán apareciendo otras nuevas en los márgenes de las vías más importantes.

BARRIOS DE LEÓN:

León se componía, se compone, en puridad, no en barrios, no de parroquias, no de fundaciones gremiales, unidas entre sí por un sentimiento ciudadano común, sino de poblados, de comunidades autónomas, cerradas e incluso rivales encarnizadas frente a otras agrupaciones ciudadanas fronterizas. Aquí puede radicar en este áspero entendimiento independista de los barrios clásicos el origen de la escasa capacidad solidaria del leonés.

Casco Antiguo:

6.400 habitantes. Constituido por los barrios de Santa Marina y San Martín. Es un área que destaca por la baja densidad de población como consecuencia de la alta concentración de terciario, viviendas vacías y un elevado número de edificios antiguos que forman parte del patrimonio histórico y cuya rehabilitación ha hecho posible que se reutilicen con usos dotacionales. Todo ello justifica la desproporción existente entre la densidad de población y la presencia de algunos equipamientos; porque, como también se observa, hay una carencia importante de espacios libres, sólo cuenta con el Parque del Cid, y ausencia absoluta de espacios deportivos.

Aquí se produjo el asentamiento romano del siglo I y su ampliación se proyectó durante la Edad Media con los arrabales de Burgo Nuevo hacia el sur y el Mercado hacia el sudoeste delimitados por una cerca como ampliación de la primera muralla. Su trazado es irregular y calles no rectas, adaptación a la topografía, las alineaciones actuales surgen como pequeños e irregulares ensanchamientos de las calles. Actualmente el tránsito por los barrios de la zona antigua es peatonal.

El crecimiento de la ciudad a principios de siglo gracias al Ensanche ha posibilitado la conservación del Casco Antiguo con su carácter original evitando sustituciones de edificios. Actualmente en el Casco Antiguo se concentran usos dotacionales en forma de equipamientos educativos, culturales o administrativos mayoritariamente. Muchos de estos sobre las propiedades eclesiásticas tradicionales. Hay que señalar la presencia de equipamientos, en muchos casos ligados al carácter monumental de la capital leonesa (Catedral, San Isidoro, Edificio Botines...)

En esta zona la presencia de la actividad comercial no es desdeñable aunque se trata de una actividad más tradicional con dificultades para ocupar un lugar diferenciado en la estructura comercial leonesa fuera del ramo alimentario

Barrio de Santa Marina:

A este barrio se le ha considerado tradicionalmente, como el del rancio abolengo leonés, debido a la multitud de palacios y casas nobles establecidas en su feligresía. Este dato no es muy preciso, puesto que, primitivamente, esta zona dependía de la desaparecida parroquia de San Pedro en San Isidro el Real, la cual desempeñaba sus servicios en uno de los ábsides de la basílica de San Isidoro; éste es el motivo por el cual las linajudas familias leonesas -Omañas, Salazares, Cármenes, Castañones, Ferreras, Llamazares, Lorenzanas...-, como feligreses de esta parroquia, se enterraban en el claustro de San Isidoro.

La parroquia de Santa Marina como tal, estaba ubicada hasta el año 1770 en el lienzo norte de la muralla, en la calle que como recuerdo lleva actualmente su nombre. Era barrio de labradores y de escasa nobleza. El mas importante de ésta era el vizconde de Quintanilla, que tenía silla propia en esta iglesia. De esta misma rama eran los Tapias, familia de la que surgió un vástago del siglo XVI llamado Gonzalo de Tapia, protomártir de Sinaloa (Méjico), autor de una Gramática en lengua indígena adaptada con música.

Típicas plazas y recoletas calles dan sabor a esta popular barriada. Así, el Corral de San Guisán, testigo del levantamiento local contra los franceses en la guerra de la Independencia. En este sitio fueron acorralados y aniquilados los leoneses sublevados contra Napoleón.

Otro lugar sugestivo del barrio es la placita del vizconde de Quintanilla. De particular encanto, la calle de Descalzos, que nos recuerda la presencia de estos frailes que habitaron en el desaparecido convento de San Froilán, ubicado en la actual plaza de Santo Martino.

El Arco de Puerta Castillo es el único que se mantiene en pie de las antiguas puertas de la ciudad y cuya edificación data de la segunda mitad del siglo XVIII. Sobre él, la aguerrida figura de Don Pelayo. Junto al arco, de un lado, residía el gobernador de la plaza. En este mismo lugar, adosado también al arco, del otro lado, existe todavía el viejo caserón, de elegante porte, denominado de los Niños Expósitos. Una hermosa imagen gótica de la Virgen, llamada la Blanca, fue testigo de los niños abandonados y que eran recogidos en este caserón.

Barrio de San Martín:

Este barrio se encuentra agolpado en torno a su esbelta y singular torre parroquial, fue en su tiempo, centro de toda la vida gremial y mercantil del viejo León. Intrincadas calles, con sus rótulos nos recuerdan los diversos menesteres artesanales de sus pobladores. Así: Ollería, Cardiles, Varillas, Zapatería, Casquería, Tripería, Frenería, Platería, Azabachería... Otras calles nos traen los nombres de historias y leyendas del pasado, como la del astuto judío Mulhacín. La calle Matasiete, testigo de un y sangriento encuentro, por cuestión de amores de la bella y cortesana Doña Leonor de Guzmán, entre los Castros y los Laras. En un recoleto rincón de esta calle una hornacina con lámpara de aceite encendida acoge al Cristo testigo de este suceso, el Cristo de Matasiete.

Calle de Santa Cruz, cuyo nombre evoca la “purificación” de un lugar que fue habitado por judíos y moros.

Plaza de las Tiendas, ahora de San Martín, en otro tiempo dividida en dos partes con dos travesías de comunicación y separadas por la imprenta de los Minón, impresores franceses. la Travesía de Carnicerías, en el edificio que llevó el mismo nombre. La dos sugestivas plazas de antaño se han abierto en la espaciosa plaza que hoy existe, convertida hoy en animado centro donde acuden muchos leoneses a practicar las buenas artes del ocio, que son la plática cordial, el buen comer y el mejor beber.

Viejos figones, tabernas y mesones se han ido transformando en parte con el tiempo. Pero los lugares quedan. Por detrás de los nombres actuales, los viejos nombres: Mesón del Pardal, el de la Cuba y el de Aldonza. Esta es la tradición tabernaria y mesonera que no se ha perdido y que ha hecho que en la actualidad este caracterizado lugar sea conocido con el popular nombre de “Barrio Húmedo”.

Bajando bien por la calle de Matasiete, bien por la Plegaria, nos encontramos con la grande y porticada Plaza Mayor. Edificada en la segunda mitad del siglo XVII, es una de las más características de las plazas mayores españolas. Estilísticamente se clasifica como transición del estilo austríaco al borbónico. Es de destacar en ella el elegante consistorio, o a mejor decir, “Balcón de la Ciudad”, construido en estilo prechurrigueresco, siendo obra del arquitecto Pedro de Hoyo. Para su construcción se dio una real orden para la cual un corregidor para el caso recababa la sisa por cántaro de vino consumido en la ciudad y su alfoz.

Un incendio, en el siglo XX, destruyó la zona central frente al consistorio, y en su lugar y con buen acierto fue levantado un edificio en consonancia con el estilo de la plaza y rematado en chapitel austria, por el arquitecto Prudencio Barrenechea.

Esta plaza fue escenario, en días tristes y de júbilo, de ajusticiamientos, corridas de toros, proclamaciones reales, nacimientos de Infantes, pregones públicos a son de corneta y tambor y hasta no hace muchos años, lugar de solaz y paseo de los mayores de la ciudad.

Núcleos rurales:

Anexionados recientemente al Término Municipal de León (1979), a excepción de Puente Castro que siempre ha pertenecido al Ayuntamiento de León, juegan un papel importante en el funcionamiento del mismo: acogida de servicios, industrias y residencias alternativas a las que ofrece la ciudad. Los núcleos son: Oteruelo de la Valdocina, Trobajo del Cerecedo, Santa Olaja, Armunia y Puente Castro. Todos estos núcleos conservan su carácter rural, de trazado irregular adaptado a los accidentes topográficos y a las vías de comunicación. La mayoría tienen presente la actividad residencial e industrial.

Puente Castro:

3.500 habitantes. Constituido por un barrio rural, enclavado en el sudoeste de León, cuyo uso del suelo predominante es el residencial, con la presencia de ciertas industrias aisladas.

Trobajo del Cerecedo:

Núcleo rural exterior. El planeamiento aprobado preveía el asentamiento en esta zona de un gran Polígono Industrial.

Barrios de contacto:

Son las áreas edificadas anteriormente al Ensanche surgidas a lo largo de los caminos de salida de la ciudad o en torno a parroquias extramuros: San Lorenzo, San Marcelo, San Pedro de las Huertas, San Lázaro, San Salvador del Nido o Santa Ana. Calles adaptadas a los caminos de entrada a la ciudad y la topografía. Parcelaciones irregulares. Áreas muy transformadas por su centralidad, que en algunos casos se han desfigurado hasta mostrar desiguales escalonamientos de alturas entre 4 y 10 plantas.

En el centro de la ciudad (entendido en un amplio sentido desde San Marcos hasta la Plaza de Toros y desde la Avda. de los Cubos hasta el antiguo campo de fútbol) sólo podemos reseñar la presencia de un buen número de parcelas de equipamientos educativos que salpican todo el área, así como un cierto grado de concentración de diversas instalaciones universitarias (EL Albéitar, Escuela de Minas, Empresariales...)que queda como testimonio de la primitiva localización del equipamiento universitario antes de su traslado al Campus de Vegazana.

En esta zona existe el aumento de las zonas pavimentadas, concentración de edificaciones, mayor aislamiento de las superficies verdes y disminución de su tamaño medio. Los biotopos de esta parte de la ciudad son de calidades limitadas y están expuestos a tensiones continuas como ruidos, perturbaciones o contaminantes procedentes del tráfico próximo. Todo esto, unido a su condición de aislamiento por las barreras existentes, reduce la presencia de flora y fauna, así como la calidad de los existentes. Con el fin de reducir el déficit actualmente existente, convendría estudiar el potencial que suponen los patios vacíos de residencial y dotacionales para uso de residentes. Otro aspecto importante que conviene señalar es que, salvo en zonas privilegiadas, en general hay muy pocas calles arboladas.

En la zona sur el triángulo formado por Plaza Pícara Justina-Jardín de San Francisco-Santa Nonia. En esta almendra central se localizan las áreas con mayor volumen de actividad; además es ésta la zona donde se concentra el mayor porcentaje de actividades comerciales y profesionales definiéndose claramente la especialidad funcional del área.

La complejidad funcional de la ciudad es mucho mayor en la mitad sur, donde actuaciones recientes de gran envergadura (Grandes Centros Comerciales) han contribuido a consolidar este área, propiciando, al mismo tiempo, el desplazamiento del centro económico y funcional hacia el sur.

Ensanche:

El primer proyecto de ensanche aparece en 1889, de la mano de Ruiz de Salazar, como un ensayo planimétrico de las nuevas directrices de crecimiento. Fue en 1897 cuando se presentó un proyecto de Ensanche atendiendo a las bases, acordadas por el Ayuntamiento de León en enero de 1896, del programa para el concurso del estudio del ensanche de la parte oeste de esta ciudad. Este plan fue aprobado en 1904, se inicia desde 1905 un largo período de reformas que se prolongarán hasta 1935.

El trazado base se centra en la retícula de manzanas cuadradas de 120 m. de lado, dispuestas en diagonal a la calle de Ordoño II, eje principal y unión del Casco con la Estación de Ferrocarril. San Claudio se convierte en la ampliación del Ensanche en 1944. Cuadrícula con la misma orientación; pero con manzanas con la mitad de lado de las de aquel: 60 m. Menores aprovechamientos. Acoge los equipamientos a los que el Ensanche no pueda dar cabida.

La Plaza de Santo Domingo-San Marcelo constituye el centro neurálgico de la ciudad

Esta zona da cabida a 27.600 habitantes. La estructura de este área queda definida por el Plan de Ensanche. Es una zona residencial de niveles de renta media y alta, constituyendo también el centro funcional de la ciudad en cuanto a empleo en el sector terciario, edificios públicos y equipamientos. Esta zona presenta una alta densidad de población (con 275 hab/Ha la mayor de la ciudad), y cuya dotación la ha conseguido gracias al desarrollo del Barrio de San Claudio que fue posterior a la consolidación del Ensanche. La edificación es cerrada y el trazado urbano de tipo octogonal. Presenta altas posibilidades de renovación.

El núcleo central está compuesto por las manzanas a un lado y otro de un eje transversal principal que discurre entre la Glorieta de Guzmán y la Catedral pasando por Santo domingo. Este área se corresponde, en gran medida, con el trazado de ensanche y en ella podemos diferenciar en el sector más septentrional el eje Santo Domingo-San Marcos que engloba la plaza de Calvo Sotelo y adyacentes.

La actividad se centra en un espacio limitado claramente fuera de este área; el dinamismo económico se reduce drásticamente, estableciéndose así una nítida división funcional de la ciudad. El resto del espacio urbano depende directamente de este centro al que se desplaza cotidianamente buena parte de la población para satisfacer todo tipo de necesidades a las que las dotacionales y servicios locales no pueden dar respuesta.

Parcelaciones periféricas:

Aparecen como una nueva modalidad de producción de suelo urbano entre los años 20 y 60. Acogen a aquellas clases sociales que no podían acceder al Ensanche. Son promociones particulares realizadas por propietarios de suelo de forma descoordinada y sin planteamiento apareciendo como consecuencia de ello y en la mayor parte de los casos, áreas residenciales con el máximo aprovechamiento y una alta densidad. San Esteban, Las Ventas, La Asunción, Obra Sindical del Hogar, Patronato viviendas militares, Barrio Crucero, Paraíso, La Vega, La Sal, Cruce de Armunia.

En los años 40-50 los promotores se unen en proyectos de urbanización zonales dentro de áreas definidas por el Ayuntamiento, que ya contemplan propuestas de diseño, equipamientos e infraestructuras comunes. El Plan del 60 consolidará estos objetivos.

Las unidades de equipamiento funcionan de forma autónoma, que se corresponden con los distintos planes parciales cuyas dotaciones aún no se han ejecutado de forma completa.

La intensidad de la actividad decrece progresivamente del centro a la periferia, aunque destacan algunos centros periféricos de escasa entidad como el polígono 10, el Crucero o la Ctra. de Zamora. Por último la corona más externa aglutina aquellas áreas donde el dinamismo económico es muy reducido; por el contrario, son sectores con un neto predominio de la función residencial: El Ejido, San Mamés...

Se da la aparición de las nuevas tipologías:

-Bloque abierto: autonomía de la edificación respecto a la calle. P.E. de Armunia, de 3 ó 4 alturas; Polígono 10 y Eras de Renueva con mayores aprovechamientos.

-Viviendas unifamiliares: Baja densidad, en general gran calidad ambiental. Pinilla 1944-77 modelo “ciudad-jardín” y el Ejido (a partir de los años 50, unifamiliares adosadas); la Serna en 1915 (viviendas pareadas); el barrio de la Inmaculada entre 1951-54; promoción reciente en la calle Nocedo 1958-66, otras promociones de viviendas unifamiliares al NO de la ciudad (P.P. Carbajal Oeste, parcelas de unos 750 m2)

San Mamés:

Calles paralelas y transversales a una de apoyo, modelo de manzana homogéneo, densidades altas. Su extensión hacia el Norte, con edificios de más de 10 plantas ha creado un cinturón de paredes medianeras a la expectativa del tirón que pueda suponer la Universidad, donde además de las instalaciones propiamente universitarias existe una zona de equipamiento deportivo. Una ampliación de esta zona es el barrio de la Palomera, situado entre el Campus Universitario y el presente barrio, destinado totalmente a la actividad residencial.

La Chantría:

Sistema de calles en cuadrícula, eje principal de acceso de equipamientos; en la actualidad aún quedan espacios vacantes. La Chantría-Lastra: 10.865 habitantes. Es un área homogénea que comprende gran variedad de usos del suelo: residencial, educativo, deportivo, centros agropecuarios, etc. Por su situación, limitando con los dos ríos de la ciudad, ofrece una calidad ambiental alta.

Al sur de la Avda. Fernández Ladreda cabe señalar otros equipamientos como las instalaciones deportivas del Hispánico, la Cárcel, Casa Cuartel de la Guardia Civil y el Colegio de Huérfanos Ferroviarios

En el límite sur del término destaca la presencia del polígono INUR, promovido en los años 60, como una de las áreas industriales más extensas.

SECTOR NORTE:

17.767 habitantes. Se encuentra constituido por los barrios de San Esteban, Renueva y Ventas. Incluye una gran actuación urbanística (Polígono de Eras de Renueva, de 4500 viviendas) en este área. El uso del suelo predominante es el residencial, con determinados núcleos industriales aislados. La edificación es cerrada y la red viaria estructurada en torno a los ejes lineales de las carreteras de Asturias, Carbajal y Matallana. El nivel de renta es media-baja.

El equipamiento sanitario se concentra en las proximidades del Barrio de la Asunción.

SECTOR ESTE:

36.546 habitantes. Está constituido por los barrios de San Lorenzo, Ejido, San Pedro y Santa Ana. Son barrios de tipo periférico consolidados posteriormente a 1940 o antiguos arrabales de la ciudad en la transición entre el Ensanche y el Casco. La renta es media-baja.

El Ejido:

Está formado por dos ejes principales de penetración en el casco donde se apoya el trazado; dos calles transversales y calles de tercer orden. La 1ª fase constituida por viviendas unifamiliares, (aparecen las viviendas unifamiliares adosadas a partir de los años 50) posteriormente viviendas de 5 a 7 plantas e incluso mayores. Existe una alta densidad y una escasez de equipamientos y zonas verdes. Ahora el P.E. de la Granja cumple la función de reequipamiento del barrio, que por sí mismo no podría conseguir.

SECTOR OESTE:

Otro de los ejes que concentran el equipamiento se sitúa al otro lado del Bernesga (Avda. Saenz de Miera) donde están las piscinas municipales, el Palacio de los Deportes, Juzgados, Estación de Autobuses y el Recinto Ferial. En la zona, más allá del ferrocarril (Barrios de la Sal, La Vega, Crucero...) la mezcla de usos es el rango fundamental, localizándose en este área un buen número de talleres, pequeñas y grandes industrias y la mayor parte de la infraestructura ferroviaria instalada en León. En esta extensa área existen todavía un buen número de vacíos urbanos escasamente articulados que configuran un paisaje urbano incompleto y desordenado, aunque hacia el Norte la función residencial (Crucero, Pinilla...) vuelve a ser dominante

Pinilla-Trobajo del Camino:

10.000 habitantes Son los núcleos urbanos situados al Noroeste de León. El segundo de ellos es un municipio independiente, con el que se mantiene un alto grado de relaciones funcionales. Los usos del suelo predominantes son el residencial y el industrial

Crucero-La Vega-Armunia:

15.900 habitantes. Es un área enclavada en el sudoeste de León, está constituida por tres elementos urbanos: núcleos rurales, barrios periféricos y centros industriales. En los barrios del Crucero y de Pinilla se detectaba una gran carencia de dotaciones pero gracias al posterior desarrollo de los Polígonos 58 y 61 se ha conseguido un mayor equipamiento dotacional para este área

LEÓN CON VISIÓN DE FUTURO:

Plaza de San Marcos: La obra emblemática de 1998

La actuación, presupuestada en 483 millones de pesetas, contó con la participación de la Unión Europea, que financió un 80% de los fondos.

El proyecto consistía en una gran plaza monumental con amplias zonas verdes y un área pavimentada que ocupará prácticamente la mitad del espacio disponible. Existe un acceso vial restringido, procedente de Suero de Quiñones, para atender las necesidades del Parador y de la iglesia, teniendo en cuenta que esta intervención incluye también la peatonalización del puente de San Marcos.

La superficie tratada en esta remodelación alcanza los 11.000 metros cuadrados, 4.000 de los cuales son zonas verdes, además de los parterres situados junto a la fachada del Hostal. En estos últimos figurarán diecisiete bajorrelieves en bronce con alegorías sobre las Ciudades del Camino de Santiago. En el centro de la plaza se colocaron 16 fuentes de chorro con punto de luz y 32 arboles sobre laminas de agua y luz, habiéndose diseñado una barrera vegetal con árboles de gran porte para arropar y hacer más acogedor un espacio de tanta envergadura. Los técnicos municipales han elaborado también un proyecto de iluminación artística para la fachada del monumento.

La mayor novedad viene dada por la desaparición de la gasolinera situada en plena plaza, en su lugar fue ocupado por un anfiteatro y es la clave de la reordenación del entorno. Rodeado de verde, el nuevo espacio consiste en un graderío semicircular provisto de pérgola. En él tendrán cabida eventos culturales y artísticos de muy diversa índole, propiciando el disfrute de los leoneses en un marco tan favorable.

Gaudí se sienta frente a la Casa de Botines:

Antonio Gaudí, autor de la singular Casa de Botines, se sienta simbólicamente junto a su obra en la escultura que sitúa frente a la fachada del edificio, dentro de las obras de acondicionamiento de este singular rincón leonés. UN cuaderno y una paloma serán sus acompañantes. La escultura es una obra de Julio López Hernández.

Esta intervención se traduce en la pavimentación de la plaza y la peatonalización de la calle Pilotos Regueral, en la parte trasera del edificio, y cuenta con un presupuesto que rebasa los 121 millones de pesetas. Caja España aportará 80 millones y el Ayuntamiento el resto.

Con ánimo de completar esta intervención, Ayuntamiento y Diputación Provincial han llegado también a un acuerdo para restaurar la fachada del vecino Palacio de los Guzmanes, sede de la Diputación. El presupuesto, cifrado en 48 millones de pesetas, será costeado por ambas instituciones: 38 millones por cuenta de la Diputación y 10 millones con cargo a las arcas municipales. Las obras para disponer la nueva iluminación de este Palacio, remate final de la intervención, contarán con proyecto y dirección técnica municipales mientras que la Diputación aportará el personal.

Restauración del Casco Antiguo:

El Plan Piloto se centrará en los barrios de San Martín y el Mercado, y su objetivo será el de rehabilitar y equipar la zona para recuperarla como área residencial y comercial, potenciando su gran valor patrimonial.

La Plaza Mayor, enormemente deteriorada, se rehabilitará, como también se va a intervenir en la del Conde Luna, que se encuentra muy degradada en la actualidad. La rehabilitación de viviendas e incluirá la reparación de todas las zonas comunes de los edificios. Por último, se implantará un sistema neumático de recogida de residuos sólidos que permitirá eliminar todos los contenedores de basura del área de intervención.

Futuro Centro de Arte Moderno y Contemporáneo de Castilla Y León:

El Centro de Arte se levantará en una parcela del polígono de Eras de Renueva, junto a Suero de Quiñones, lo que servirá de nexo de unión entre San Marcos y el Ensanche. El solar elegido para la construcción del centro cuenta con una superficie de 6.000 metros cuadrados.

El Centro de Artes Escénicas contará con un aforo de 1.200 butacas y se dividirá en tres plantas, una planta técnica y una torre. El total de la superficie construida se acercará a los 10.000 metros cuadrados. En la planta sótano, a la misma altura que el escenario, se situarán los vestuarios y camerinos, mientras que el otro extremo del edificio se dedicará a las salas de ensayo.

Los arquitectos aseguran que las dimensiones de la torre escénica permitirán el montaje de grandes escenografías de ópera, ballet y teatro.

Habrá también un foso de trabajo de 279 metros cuadrados, con la misma dimensión que el escenario, y otro de músicos, de 106 metros cuadrados, para representaciones de ópera. El Centro dispondrá, asimismo, de una sala de ensayo general y cuatro salas de ensayos individuales.

La versatilidad de su aforo ofrecerá variadas posibilidades: 394, 600, 800 ó1.200 localidades.

El Centro de Arte tendrá en esta primera fase un coste de 2.196 millones de pesetas, que será sufragado por la Junta (en un 65%) y por el Ayuntamiento (en el 35% restante). De la construcción de las obras se encargarán las empresas de Fomento de Construcciones y Contratas y Construcciones Rodríguez Pantalla.

El proyecto, concebido por los arquitectos Luis Mancilla y Emilio Tuñón, sigue las pautas del Auditorio “Manuel de Falla” de Granada y desarrolla una opción polivalente para que la sala pueda ofrecer distintos usos: música de cámara, danza, teatro, conciertos sinfónicos, conferencias, congresos, etc. La construcción de este nuevo edificio supondrá para la ciudad un revulsivo en cuanto a la captación de turismo.

El Centro de Arte se volcará sobre el vacío existente entre el Ensanche y San Marcos y dará mayor sentido al parque “Juan Morano”

En una segunda fase del Centro de Arte Moderno y Contemporáneo se construirá el Centro de Artes Plásticas. En principio, se hará coincidir el término de las obras de la primera fase con el inicio de la segunda. El presupuesto que se baraja para esta segunda fase asciende a los 1.800 millones de pesetas

El Centro de Artes Plásticas tendrá dos plantas, uno para la colección permanente de titularidad autonómica y otra para exposiciones temporales, área de oficinas y de talleres y almacenes. Su superficie construida será de 7.340 metros cuadrados. También dispondrá de una sala dedicada a los premios de Castilla y León de artes plásticas, y salas de intercambio donde los artistas pueden encontrarse e intercambiar ideas.

La última quincena de diciembre de 1997 se colocó la primera piedra del futuro Centro de Arte Moderno y Contemporáneo de Castilla y León y estará terminado previsiblemente en 1999.

El Palacio del Conde Luna como Museo de Semana Santa:

En un próximo convenio que el Ayuntamiento firmará con la Fundación Alvarez Carballo se obtendrá para sede del Museo de Semana Santa el Palacio del conde Luna. A cambio, el Ayuntamiento restaurará las instalaciones y lo remodelará interiormente para albergar el museo.

Ya se ha pedido una subvención a la Unión Europea, a cargo de los fondos Rafael de recuperación del patrimonio, para la restauración de la fachada. A esta aportación podrían sumársele alrededor de 150 millones de la línea de la subvención que el Ministerio de Fomento dispone para la inversión cultural.

La Junta Mayor de Semana Santa ya ha puesto a disposición del Ayuntamiento un proyecto de rehabilitación para adecuar el Palacio a sus nuevas necesidades. Próximamente entregará su proyecto museístico. El Palacio del Conde Luna se encuentra en la plaza del mismo nombre y destaca por su portada gótica del siglo XIV, que luce los blasones de la familia Quiñones, y por un torreón erigido hacia mediados del siglo XVI. En el interior se conserva el patio porticado, las galerías y el artesonado de su salón principal.

Museo Principal:

El traslado a Ordoño II de la sede del Ayuntamiento ha dejado abierta la posibilidad de que sea el Consistorio de San Marcelo el edificio que albergue el futuro Museo de la Ciudad

El nuevo Estadio de Fútbol:

Con un aforo que oscila entre las 12.000 y las 15.000 plazas, el nuevo estadio supone una inversión de 2.200 millones de pesetas y la creación de un nuevo foco de actividad económica y turística. Además del terreno de juego, dispondrá de varias instalaciones para los equipos de la capital y de una clínica deportiva que atenderá al deporte de base local. Se han previsto seis cabinas para radio y televisión y podría albergar también una sala de exposiciones para temas de carácter deportivo y una guardería.

El nuevo “Antonio Anmilivia” tendrá un uso permanente, puesto que será utilizado por diferentes federaciones deportivas y por las administraciones competentes en materia deportiva.

El terreno de juego va a tener unas medidas de 105*68 m. y dispondrá de un eficaz sistema de drenaje para permitir la evacuación del agua en caso de fuertes lluvias. Una batería de aspersores, dispuestos a unos 20 metros unos de otros, se encargará del riego del campo, controlando en todo momento la cantidad de agua a utilizar mediante electroválvulas, lo que debe mantener el césped en condiciones óptimas para la práctica deportiva.

La seguridad se ha cuidado especialmente en el proyecto del nuevo campo. Los accesos se harán a través de tornos y está previsto un corredor de salida para situaciones de emergencia. Siguiendo las recomendaciones de la FIFA para estadios de capacidad mucho mayor, hasta 120 autocares podrán aparcar en el nuevo “Antonio Anmilivia”, que contará además con 172 plazas interiores de aparcamiento.

La ubicación en Saenz de Miera, junto al Palacio de los Deportes, añade un valor estratégico a las nuevas instalaciones, a las que se podrá acceder caminando desde la mayoría de los barrios leoneses. El complejo construido en Puente Castro aloja a la Cultura durante toda esta temporada liguera, en espera de que conclúyan las obras del nuevo estadio, que será inaugurado con la presencia de la selección española.

La construcción del Jardín Botánico:

Los terrenos que van entre el puente de San Marcos y la pasarela peatonal de Eras albergarán el futuro Jardín Botánico de León, cuyas obras de descombro ya se iniciaron.

El Ayuntamiento cuenta con algo más de 130 millones de pesetas para iniciar la construcción del Jardín Botánico. El futuro jardín tendrá dos finalidades, una didáctica y otra investigadora, aunque todavía no se tiene claro cual de las dos será la que prime. Si se consiguieran ayudas europeas se podría acometer la faceta científica e investigadora, que requeriría unos 2.000 millones; en caso contrario se quedará exclusivamente para disfrute de los ciudadanos.

El futuro Jardín Botánico podría tener zonas de plantación autóctona, escuelas botánicas, invernadero, colecciones, jardín de los sentidos, biblioteca, auditorio, vivero y centro investigador. El departamento de Investigación Agraria de la Universidad de León fue el encargado de los estudios geológicos para comprobar la idoneidad del suelo.

Parque escultórico de Trobajo de Cerecedo:

El proyecto, impulsado por la propia junta vecinal, incluye la transformación de las Eras en un Parque Escultórico y la remodelación de la Plaza de la Iglesia. Se rehabilitarán las antiguas escuelas como nueva sala de exposiciones y se acondicionará el consultorio. También se prevé reparar la pasarela peatonal sobre el ferrocarril.

En total se actuará sobre un área de 4.500 m2, lo que permitirá crear una “barrera verde” de protección para una zona con fuerte degradación humana. Para ello cuenta con un presupuesto de unos 60 millones de pesetas.

Recuperación de las márgenes del río Bernesga:

A finales de 1997 se iniciaron las obras de una de las actuaciones más singulares que se van a acometer en León: la recuperación del río Bernesga a su paso por la ciudad.

Una inversión de 803 millones de pesetas, subvencionada en un 70% por el proyecto Pomal de la Unión Europea, hará posible que en la primavera de 1999 los leoneses puedan disfrutar de un espacio de ocio singular en pleno centro de la ciudad.

Dirigido a recuperar y revitalizar el tramo que se inicia aguas arriba del puente Almirante Martín Granizo y concluye en el puente de la Plaza de Toros, el proyecto se basa en la potentación de actividades mediante la creación de un gran parque urbano aprovechando así una zona actualmente en desuso, con escasa accesibilidad y poca iluminación en horas nocturnas.

La propuesta parte de la conexión de ambas riberas a través de cuatro pasarelas para conseguir una utilización fluida del paseo. Un total de 13 nuevos accesos se unirán a los tres actuales para permitir, por medio de rampas o escaleras, disfrutar de la nueva configuración, caracterizada por paseos peatonales y para bicicletas, plazoletas y estancias urbanas en las que quedarán dispuestos quioscos, miradores, y áreas de juegos para niños y adultos. Los aficionados a la pesca tendrán cuatro pantanales para poder elegir la ubicación más idónea.

El conjunto responde a un patrón estético común en el que se ha dado un protagonismo especial a la seguridad y a la supresión de barreras arquitectónicas. De la misma manera se ha cuidado mucho la elección de las especies vegetales para que ofrezcan en cualquier estación un aspecto ordenado y atractivo, en sintonía con el entorno en el que se asientan.

La construcción de tres azudes y el recrecimiento de la presa de Casares, cerca de la Robla, garantizan la regulación de caudal durante todo el año, con el que el paseo del Bernesga, nuevo jardín de León, se convierte en una opción de ocio verdaderamente singular.

El Proyecto León Oeste:

El Barrio Ferroviario, más conocido como Plan URBAN, se viene desarrollando desde el 10 de enero de 1997, y se extenderá hasta el 31 de diciembre de 1999.

El Urban supondrá una inversión de 1.600 millones de pesetas en tres años, que financiarán los fondos estructurales (FEDER) y el Fondo Social Europeo (1.127 millones) y, el Ayuntamiento de la ciudad

Los fondos Urban se destinarán a revitalizar la zona Oeste de León comprendida entre el Crucero y Armunia. El fin último del Plan Urban será la reestructuración y potenciación del Barrio Ferroviario, donde vive el 10% de los vecinos de la ciudad.

Se creará un gran recipro que aglutinará centros cívicos, culturales, sociales y de promoción de empresas. Se construirá también un nuevo puente sobre el Bernesga y se promoverán medidas para fomentar el empleo.

El área objeto de las actuaciones del Urban se halla en el extremo oeste de la ciudad. El límite de la zona beneficiada por el Plan se define, al norte, por la línea de separación entre el término municipal de León y el de San Andrés del Rabanedo, y al oeste entre León y Oteruelo. Hacia el sur llegará hasta la Ronda de circunvalación, y al este irá paralelo a las vías ferroviarias que circulan junto al Río Bernesga..

El Plan Urban servirá para mejorar la situación de esta parte de la ciudad, que hasta ahora sufría graves problemas de infraestructura y deficiencias en los principales servicios básicos.

En cuanto a equipamientos sociales y culturales el Urban traerá al barrio guarderías, un centro para la tercera edad, locales para asociaciones, un centro de deportes y un Centro Cívico de Acción Social, que contará con una serie de servicios básicos, como servicio de información, sala de encuentros, ludoteca, club joven, biblioteca, fonoteca/videoteca o, entre otros, una oficina de atención al ciudadano.

La viejas cocheras de Obras Públicas, situadas frente al parque de Quevedo, albergarán finalmente el Centro Cívico, tras el acuerdo alcanzado entre la Consejería de Fomento y el Ayuntamiento.

El Urban promoverá la creación de programas de formación, con el objetivo último de lograr un desarrollo del tejido económico. Entre estos programas se desarrollarán proyectos de autoempleo, talleres y aulas para aprendices, apoyo a la búsqueda de empleo, cursos de formación, etc.

LEÓN 2002 OESTE propone

  • Supresión del actual trazado de las líneas y apertura de un nueva avenida (Gran Ronda del País Leonés).

  • Acercamiento y conexión de las dos terminales de transporte de viajeros (túnel peatonal subterráneo)

  • Aparcamiento de coches (capacidad de 3.000 vehículos)

  • Liberar suelo para dotar a la ciudad de servicios públicos

  • Mantenimiento de los depósito de RENFE, la zona de CLASIFICACIÓN y los TALLERES.

La propuesta incluye dos alternativas:

a) Vías en superficie

b) Enterramiento de vías

Ambas alternativas trasladan el recorrido actual del ferrocarril siguiendo un nuevo trazado que realiza sus conexiones más al sur que el actual, liberando los Barrios de la Sal y La Vega. Soluciona las conexiones con cruces a distintos niveles.

Uno de los ejes directores de este proyecto es el cambio de ubicación de la estación de ferrocarril, con la liberación de espacio que ello supone para el crecimiento de la ciudad por el Oeste.

La supresión de las líneas del ferrocarril implica:

  • Apertura de los barrios de La Sal y La Vega de Armunia.

  • Espacio nuevo: Gran Ronda del País Leonés como cinturón oeste

  • Gran vía de la Virgen del Camino

  • Prolongación de Ordoño II hasta su confluencia con Doctor Fléming.

  • Prolongación de la Avda. Lancia con un nuevo puente sobre el Bernesga.

  • Supresión de la circulación rodada de San Marcos.

  • Equipamientos: Mercado, zona comercial de pequeñas superficies, zona deportiva (estadio, piscinas, pabellón), educativo, socio cultural (auditorio)