Lenguaje coloquial
Conversación. Oralidad. Improvisación. Expresividad. Nivel fónico, Morfosintáctico y léxico-semántico
- Enviado por: Alejandro De Campos
- Idioma: castellano
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País:
España - 2 páginas
EL LENGUAJE COLOQUIAL
Es la forma habitual de expresión de la mayoría de los hablantes. Definiciones:
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De Werner Beinhauer. “Entendemos el habla coloquial como brota, natural y espontánea, de la conversación diaria, a diferencia de las manifestaciones lingüísticas conscientemente formuladas y, por tanto, más cerebrales de oradores, abogados, conferenciantes… o las artísticamente empleadas de escritores, periodistas, poestas…”
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Del DRAE. “Es el lenguaje propio de la conversación, que puede llegar a registrarse o no en la obra escrita.”
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De Manuel Seco. “Cuando hablamos de lenguaje coloquial nos estamos refiriendo a una determinada forma de uso de la lengua. Se caracteriza por su variabilidad y su versatilidad, lo que se traduce en una gran riqueza de matices muy complejos cuya sistematización no ha de resultar fácil.
Características generales
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La oralidad. Al ser oral es un lenguaje más relajado y permisivo, ajeno, en ocasiones, a la norma lingüística. A veces puede ir acompañado de gestos.
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La improvisación. La espontaneidad de este lenguaje hace que parezcan impropiedades, repeticiones de palabras, uso de un código poco elaborado, etc.
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La imprecisión. Este rasgo se manifiesta con el uso de palabras poco precisas (ómnibus), y el poco uso de adjetivos y adverbios, ya que éstos precisan al sustantivo y al verbo.
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Predominio de la función expresiva. Esto se debe a que es un lenguaje eminentemente afectivo y egocéntrico. Se utilizan oraciones exclamativas e interrogativas, diminutivos… (ver función expresiva). También aparecen la función conativa y la fática.
Nivel fónico
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Entonación. Al ser oral adquiere gran importancia la entonación. Ésta suele ser variada (interrogativa, exclamativa y enunciativa). También es frecuente la entonación truncada (puntos suspensivos), porque nos se hallan las palabras para expresar algo o el receptor, que comparte la misma situación comunicativa que el emisor, las sobreentiende.
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Onomatopeyas.
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Rasgos dialectales. (Quiero `máh' `gayinah': yeísmo y aspiración de la `s' final)
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Pronunciación relajada y, en ocasiones, ajena a la norma lingüística.
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Contracciones. El uso de éstas obedece al principio de economía del lenguaje. (`Tele', `pa ca'…).
Nivel morfosintáctico
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Predominancia de los sustantivos y verbos frente a los adjetivos y verbos, dada la imprecisión.
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Empleo frecuente de pronombres personales y deícticos, debido a la expresividad y el antropocentrismo. (Deícticos: aquello, mí…)
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Uso de sufijos aumentativos, diminutivos y despectivos.
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Uso de indefinidos para referirse a la 1ª persona o a la 2ª (imprecisión). Uno no está para estos trotes. Alguno que yo me sé…
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Uso de la 2ª persona con valor impersonal para generalizar.
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Empleo del dativo de interés. La niña no me come.
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Preponderancia de conjunciones coordinadas sobre las subordinadas.
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Uso frecuente de intejecciones.
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Empleo de artículo ante antropónimos. El Juan me ha dicho…
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Periodos oracionales breves y oraciones cortas, propias de la oralidad.
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Utilización del hipérbaton, debido a la espontaneidad.
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Ruptura de las construcciones sintácticas provocadas por la espontaneidad o por que se sobrentienden.
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Uso de frases nominales mediante elipsis de verbos.
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Uso innecesario de nexos. Pero, pues, y
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Laísmo, leísmo y loísmo.
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Ordenación no siempre coherente del discurso, debido a la improvisación. Se caracteriza por los cambios de tema, los razonamientos inacabados.
Nivel léxico-semántico
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Vocabulario común o estándar, pero con evidentes rasgos coloquiales. Chaval.
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Pobreza léxica manifestada con repeticiones de palabras, que demuestran el uso de un código restringido.
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Vocabulario poco preciso con palabras ómnibus. Eso, cosa, todo, tema…
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Empleo de expresiones, giros o modismos propios de la lengua hablada, muchas veces procedentes de jergas (habla especial de un grupo social diferenciado usada dentro del mismo).
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Empleo de palabras apocopadas. Profe, tele
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Muletillas. Bueno…, o sea…, ¿me entiendes? …
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Empleo de frases con valor interjectivo. ¡Anda, tu tía!
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Aparición de términos del caló. Gachí, pinreles —pies—…
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Expresiones.
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Eufemismos.
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Comparaciones. Eres más tonto que un burro.
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Escasos recursos literarios.
Conclusiones
El nivel coloquial constituye un registro porque una persona puede variar su uso y adaptarlo a la situación. Además, el nivel coloquial puede tender hacia el culto o hacia el vulgar.
Lengua 1º Bachillerato. Nivel coloquial. 1