Leche pasteurizada: Pasteurización

Industriales. Composición: agua, lípidos, proteínas, glúcidos y sales. Factores. Calidad higiénica. Conservación. Normativa

  • Enviado por: Jfk
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 34 páginas

publicidad
cursos destacados
Ejercicios resueltos de Aritmética
Ejercicios resueltos de Aritmética
Serie de ejercicios resueltos de Artimética Básica.

Este curso va ligado al curso actual de...
Ver más información

Conoce el nuevo diseño de ICFES SABER 11 - 2014
Conoce el nuevo diseño de ICFES SABER 11 - 2014
En este curso comprenderás como está diseñado el nuevo examen ICFES Saber 11 - 2014....
Ver más información

publicidad

COMPOSICIÓN DE LA LECHE

Desde el punto de vista legal la leche de vaca se define como <<el producto íntegro no adulterado ni alterado y sin calostros, procedentes del ordeño higiénico, regular completo e interrumpido de vacas sanas y bien alimentadas>>.

Definir la leche desde un punto de vista científico resulta más complejo dada la complejidad del producto. No obstante se puede tomas como adecuada la siguiente definición: la leche es un líquido segregado por las glándulas mamarias de las hembras de los mamíferos, conteniendo agua, grasa, proteínas, lactosa y minerales.

Por otra parte, según R. Veisseyre, la leche se puede considerar como una emulsión de materia grasa en solución acuosa que contiene numerosos elementos, unos en disolución y otros en estado coloidal.

De lo anterior se desprenden los siguientes constituyentes de la leche son:

  • Agua

  • Grasas en emulsión

  • Sustancias en disolución

  • Sustancias en suspensión coloidal

El agua es el constituyente mayoritario de la leche y se encuentra en ella en un 87%. La grasa se encuentra emulsionada de forma globular y representa normalmente entre un 3 y un 4% de la leche. Esta constituida fundamentalmente por triglicérido, also que acompaña otros lípidos como: fosfolípidos, esteroles, carotenoides, vitaminas liposolubles y trazas de ácidos grasos libres.

La fase coloidal esta formada principalmente por una suspensión de partículas de caseína, incluyendo en esta fase la mayoría de los autores todas las proteínas.

La fase hídrica, sustancias en solución, está formada por el conjunto de las sustancias disueltas en agua, cualquiera que ea su tamaño de partícula. En este grupo se incluyen los azucares (fundamentalmente lactosa), las sales, las vitaminas hidrosolubles y las sustancias nitrogenadas no proteicas.

No obstante y puesto que la composición de la leche depende de factores tan variados como raza, ambiente, etc., puede ser mas útil a los dines de este estudio el conocer la composición media de la leche de vaca en España. Así pues, a continuación se exponen los datos dados por el instituto de productos lácteos del CSIC.

Principales componentes de la leche:

  • Agua: el agua es el medio en el que se encuentran disueltos, suspendidos o emulsionados el resto de los constituyentes de la leche. Se encuentra en un 87% del peso aproximadamente, y presenta dos estados:

  • Agua libre: es la mayor parte del agua y constituye el disolvente de la lactosa y las sales. Es independiente de las sustancias insolubles.

    Agua ligada: supone aproximadamente un 3.1% de la leche y se encuentra energéticamente retenida por las sustancias insolubles. La proporción del agua ligada no se fija, si no que existe un equilibrio.

  • Lípidos: la fracción conocida como lípidos lácteos, que constituyen normalmente entre un 3 y un 4% de la leche, esta formada por tres tipos de sustancias asociadas:

    • Materia grasa propiamente dicha, constituida principalmente por triglicéridos (98% lípidos).

    • Fosfolípidos que suponen del 0.5 al 1%.

    • Otras sustancias insaponificables, diferentes químicamente de las anteriores, pero insolubles en agua y disolventes orgánicos (1%).

    Los lípidos se encuentran en la leche en forma de glóbulos de diámetro comprendido entre 2 y 10 un, constituyendo una emulsión del tipo de aceite en agua. En estos glóbulos se pueden diferenciar las siguientes zonas: una pseudomembrana exterior de naturaleza proteica, una capa, a continuación de naturaleza fosfolipídica y una zona interior del glóbulo graso en la que están los glicéridos distribuidos de fuera a adentro de mayor a menor punto de fusión. De los lípidos que constituyen la leche los más importantes son los glicéridos, los fosfolípidos y los esteroles.

    • Glicéridos: son ésteres de la glicerina y ácidos grasos. Pueden ser simples mixtos, según que sean iguale so distintos, respectivamente, los grasos unidos ala glicerina. Concurren más de 60 ácidos grasos en la formación de los triglicéridos siendo el más abundante el palmítico.

    • Fosfolípidos: son triglicéridos en los que un radical ácido ha sido sustituido por una molécula de ácido fosfórico unida a su vez a un radical nitrogenado. Los más importantes son las lecitinas y las cefalinas, en los que la base nitrogenada es colina y la etanolamina respectivamente.

    • Esteroles: son lípidos con un radical común, núcleo esterol, que contiene una función alcohol. Se encuentran no esterificados y el más importante es el esterol. Algunos esteroles por acción de radiaciones UV se transforman en vitaminas D.

  • Proteínas: las proteínas son polímeros de ciertos aminoácidos que son sintetizados por organismos vivos. Constituyen normalmente el 3% de la leche y contienen el 95% del nitrógeno de la leche.

  • Dado que las caseínas son la fracción proteica más fácilmente separable, las proteínas de la leche clásicamente en dos fracciones: caseínas y proteínas del suero.

    El grupo de caseínas esta constituido esencialmente por caseínas S1, S2, B, y X. Estas proteínas se distinguen del resto de las proteínas de la leche por el hecho de que coagulan por la acción del cuajo o una edificación próxima a pH 4,6. Las proteínas no caséicas constituyen un grupo mucho más heterogéneo que el anterior, tanto desde el punto de vista de su origen, desde del de su composición química. Son principalmente las proteínas del lactosuero junto a numerosas enzimas y a las proteínas de la membrana del glóbulo graso.

    • Caseína: La Caseína es un heteroproteido ya que su hidrólisis proporciona, además de aminoácidos, otras sustancias no proteicas. Concretamente es un fosfoproteico, en el que la fracción no proteica esta representada por el ácido fosfórico. Dado que la caseína presenta un carácter anfótero, puede dar sales o caseinatos. Estos últimos son de gran interés ya que la caseína se encuentra en forma de caseinato cálcico, que a su vez adsorbe en sus micelas a las de fosfato cálcico, formando un complejo conocido como fosfocaseinato.

    • Proteínas del suero: las proteínas del suelo forman una fracción muy compleja y se pueden clasificar en tres grupos heterogéneos según la solubilidad: proteasas-peptonasas, globulinas y albúminas. Las primeras son las únicas que no se desnaturalizan por el calor. Los otros componentes precipitan al calentar la leche o el lactosuero. En la leche rica en caseína este efecto no se observa puesto que quedan en las micelas de caseínas, pero al precipitar la caseína a pH 4.6 las proteínas del suero desnaturalizadas, lo hacen con ella.

  • Glúcidos: la leche de vaca contiene tres tipos de glúcidos desde el punto de vista químico, que son:

    • Glúcidos neutros: lactosa y poliósidos que contienen lactosa y fructosa.

    • Glúcidos nitrogenados

    • Glúcidos ácidos: ácidos siálicos

    Dada la pequeña proporción en que se encuentran estos glúcidos, excepto la lactosa, solo nos detendremos en este último.

    Lactosa: el contenido de lactosa en la leche de vaca es normalmente comprendido entre 40 y 50 gr./l. El principal factor de variación de este contenido es la infección de la mama (mamitis) que produce un descenso en el contenido de lactosa, al disminuir la capacidad de síntesis de la mama. Como consecuencia de esto y para mantener el equilibrio osmótico se produce un incremente en el contenido salino de la leche, por lo que se puede decir que el contenido en lactosa de la leche es inversamente proporcional a sus contenidos en sales. La lactosa es sensible al calor. De especial interés resulta de la facilidad con la que la lactosa experimenta fermentaciones, por la acción de determinadas bacterias, siendo la más importante las que la transforma en ácido láctico.

  • Sales: las sustancias minerales en la leche se presentan en dos estados: una en disolución y otras en estado coloidal. La forma clásica de determinar el contenido en sales de la leche es por calcinación, o sea, obteniendo las enzimas. Hay que aclarar que el contenido en sales no coincide con el contenido de enzimas, ya que al calcinar se producen perdidas y modificaciones de los componentes minerales. El contenido medio de enzimas es del orden de 0.7%, mientras que el contenido en sales es del orden de 0.9%.

  • Dentro de la fase de disolución, la parte más importante la componen los cloruros, que expresados en cloruro sódico comportan el 0.18%, aproximadamente, de la leche. Los fosfatos solubles representan únicamente el 33% del fósforo total, siendo el más abundante el fosfato disocio. Hay indicios de sulfatos, yoduro, bromuros y fluoruros. El citrato cálcico es muy poco soluble y está poco disociado todo el sodio y el potasio se encuentran en disolución ioniza.

    Dentro de la fase coloidal, los componentes más abundantes son el calcio y es el fósforo. Van acompañados de pequeñas cantidades de magnesio y ácido cítrico. El fósforo y el calcio formando principalmente las micelas de fosfocaseinato, siendo un factor determinante de la estabilidad de la leche.

  • Sustancias nitrogenadas no proteicas: se trata de pequeñas moléculas pertenecientes a diferentes familias químicas, que se solubilizan en ácido tricloracético al 12%. El contenido es estas sustancias varía con la alimentación.

  • El componente más abundante es la urea, que se halla en una proporción media de 0.52gr. /l. Además se detectan aminoácidos libres nucleótidos, bases nitrogenadas, ácido órtico, vitaminas nitrogenadas...

    El contenido en sustancias nitrogenadas no proteicas aumenta en leches sometidas a fuertes calentamientos debidos fundamentalmente a la degradación de las proteínas.

    FACTORES QUE INFLUYEN EN LA COMPOSICIÓN DE LA LECHE

    Los factores que influyen sobre la secreción láctea, tanto en cantidad como en calidad, son muy diversos, y así se puede estudiar la influencia de los factores genéticos, ambientales, fisiológicos de manejo o sanitarios entre otros, existiendo siempre en la practica grandes dificultades parra el estudio por separado de cada uno, a causa de las interacciones que existen entre ellos, ya que no actúan de forma individual, sino en conjunto sobre la vaca. Por tanto hay que tener siempre en cuenta que la composición de un animal, o rebaño, más o menos numeroso, será consecuencia de un conjunto de factores y no de uno aislado.

  • EL CLIMA:

    • Temperatura: es el factor climático de mayor influencia en la producción de la leche; por regla general, las temperaturas altas o bajas disminuyen la cantidad de leche y alteran su composición.

    La temperatura óptima para la producción de la leche ronda los 10ºC, considerándose que las temperaturas ente 4.5 y 24ºC no influyen marcadamente sobre la producción de la mayoría de los lecheros. Cuando las temperaturas son inferiores a los 4.5ºC, la cantidad de leche no decrece si se les suministra una alimentación capaz de equilibrar el exceso de energía necesaria para luchar contra el frío; solamente cuando las temperaturas descienden a -15ºC las vacas sufren estrés del frío y la producción decrece, aunque el consumo de alimentos se incremente.

    • Efecto del calor: el efecto de las altas temperaturas, más de 30ºC, se traduce en la vaca por:

    - un descenso en el consumo, para que su organismo produzca menos calorías.

    - un aumento en la respiración, para eliminar más calor.

    - un aumento en la ingestión de agua para compensar la perdida de líquidos

    - un aumento de la temperatura corporal para favorecer el intercambio de calor.

    Esto que se representa conduce a:

    - un descenso de peso corporal.

    - descenso de producción de leche con aumento de porcentaje graso.

    - un descenso del contenido en proteínas.

    - un aumento del nitrógeno no proteico.

    - un descenso del contenido de lactosa.

    • La humedad: en general, los países húmedos son más apropiados para la producción lechera que los secos; en estos la perdida de agua debido ala respiración, evaporación, sudoración, etc., por el organismo animal es mayor que en los húmedos, por lo que se da una disminución del rendimiento lechero. Los efectos perjudiciales de la humedad empiezan a sentirse cuando la temperatura alcanza más de 24ºC, en estos casos, a igualdad de temperatura, si la humedad aumenta, el consumo y la producción disminuyen.

    • Altitud y presión atmosférica: la altitud actúa más bien indirectamente, por acción de la presión atmosférica y otros factores. Es difícil separar la influencia de la propia altitud de las condiciones de explotación, tales como el clima o la alimentación. La altitud presenta las siguientes alteraciones.

    sobre el organismo animal:

    • Se produce un aumento en la actividad cardiaca y respiratoria, disminuyendo el apetito y la ingestión de agua, con la consiguiente perdida de peso.

    • Aumento en el contenido en grasa, calcio, y magnesio.

    • Disminución en el contenido de proteínas y de la conductividad eléctrica.

    Otros factores: la iluminación puede influir sobre la composición de la leche.

    2. INFLUECIAS ALIMENTARIAS:

    El ultimo origen de los materiales utilizados para la formación de la leche es la dieta que la vaca recibe y la cual ya ha pasado por los distintos procesos de digestión hasta llegar a la glándula mamaria donde se produce la síntesis de la leche. La cantidad y proporción en la que los distintos componentes llegan ala ubre están regulados por un conjunto de factores entre los que la alimentación puede ser uno de los que limite, cambie o modifique alguno de ellos o sus precursores, pero la medida en que afecta a la secreción es aún poco conocida en ciertos aspectos.

    Estudio de algunas raciones y alimentos:

    • Variaciones en los ácidos grasos: la influencia de distintos alimentos forrajeros tienen sobre la composición de los ácidos grasos de la grasa láctea ha sido estudiado, encontrándose que la situación de un régimen a base de heno o ensilado aumenta algo la producción de ácidos grasos de cadena larga, a expensas de los de cadena corta, lo contrario ocurre con las raciones ricas en remolacha.

    • Efectos de la salida al pasto: la salida de los animales al pasto en primavera o el consumo de forrajes verdes en esta época va a originar variaciones tanto en la cantidad como en la calidad de la leche, ajenas a las propias causas estacionales. Estas variaciones no van a depender solo del régimen alimentario que han estado sometidas durante la época invernal y de la calidad de la hierba sino también de la forma en que este cambio se realice. Comúnmente las vacas van a realizar de una alimentación con henos y ensilados ricos en fibra a otra con la hierba pobre en ella y de alta digestibilidad, produciéndose entonces una disminución en el contenido de grasa, que será tanto más importante cuanto más bruscos se realicen los cambios de dieta.

    LA CALIDAD HIGIENICA DE LA LECHE

    Las cualidades nutritivas de la leche y sus derivados la sitúan entre los alimentos básicos por excelencia, pero su secreción en el interior de la ubre hasta su llegada al consumidor, camino más o menos largo según los casos, se ve sometida a un elevado número de riesgos, como son: el desarrollo incontrolado de microorganismos, infecciones patógenas de las vacas productoras, absorción de olores extraños, producción de malos sabores, la presencia de sustancias químicas extrañas; todo ello va a afectar de una forma negativa a la calidad higiénica del producto.

    Esta calidad higiénica la podemos observar desde tres aspectos diferentes: higiene química, microbiana y estética

    1. HIGIENE QUÍMICA:

    Consiste en la ausencia de contaminación por antibióticos, antisépticos, pesticidas, sustancias químicas indeseables y de todo fenómeno de lipolisis y proteolisis.

    Las necesidades crecientes de la agricultura y ganadería hacen indispensable el empleo de determinados productos para incrementar los rendimientos de las cosechas y las producciones animales, pero no es menos cierto, que el abuso o mal uso de los mismos puede llevar a contaminar este gran producto que nos ocupa. Esta contaminación a veces llega por otras vías como el empleo de materiales y productos inadecuados en la obtención, transporte o manipulación de la misma así como el empleo de aditivos encaminados a prolongar su almacenaje o ayudar a su comercialización.

    La insuficiencia en la higiene química de la leche puede influir gravemente sobre las propiedades tecnológicas de la leche, principalmente en caso de procesos industriales basados en la actividad bacteriana, por ejemplo el queso, el yogur.

    La contaminación puede ser indirecta, proviniendo del medio ambiente, de la alimentación que pueda tener pesticidas, pero también puede provenir de tratamientos que se dan en la lucha contra enfermedades infecciosas o parasitarias cuando no se respeten los márgenes de seguridad adecuados.

    Las sustancias químicas que contaminan la leche podemos incluirlas en los siguientes grupos:

    • Metales y Plásticos:

    • Detergentes y Desinfectantes

    • Pesticidas y Fertilizantes

    • Micotoxinas

    • Antibióticos y Quimioterápicos

    • Residuos radiactivos

    • Metales y Plásticos:

    La contaminación por metales y plásticos se produce esencialmente por el equipo utilizado en la explotación o en la central lechera durante las manipulaciones, el transporte y el acondicionamiento de los productos lecheros; este equipo es el responsable de la presencia del Cu el Fe en la leche.

    Los plásticos empleados generalmente en tuberías o envases, están considerados como no tóxicos, pero pueden contener en sus materias primas pequeñas moléculas, plastificantes, estabilizantes u otros aditivos que no son inertes, y por su solubilidad en agua y en materias grasas pueden penetrar en la leche. Es necesario en este aspecto conocer las sustancias y combinaciones utilizables en los plásticos destinados a estar en contacto de los alimentos.

    • Detergentes y Desinfectantes:

    En cuanto al grupo de detergentes y desinfectantes utilizados en la limpieza y desinfección del material que se pone en contacto con la leche, su uso está más que justificado ya que el agua es incapaz por si sola de arrastrar los restos de materia orgánica y destruir las bacterias que contaminan las instalaciones y pasan a la leche. Todos los equipos deben de limpiarse y desinfectarse cada vez

    que se usan. Después de la utilización del equipo de ordeño está sucio de residuos de leche líquida, que al secarse forma una fina capa integradas por grasa, proteínas, azucares y materias minerales principalmente, pero además puede haber en el exterior de la máquina suciedad del medio ambiente, partículas de estiércol, cama o polvo, por esto la limpieza es la parte más importante del proceso y si no se realiza bien es poco probable la efectividad de los productos desinfectantes.

    Dada la complejidad de las manchas de las manchas de la leche ningún producto químico aislado disuelto en el agua es capaz de apartar la suciedad de la leche emulsionando las grasas, disolviendo las proteínas, manteniendo la suciedad en suspensión, ablandando el agua evitando la reacumulación durante el aclarado, hay que recurrir, pues, a detergentes formados por la mezcla de varios ingredientes.

    Los agentes químicos son imprescindibles en las explotaciones lecheras, agentes como el calor o el vapor están totalmente en desuso, su acción va siempre encaminada al control de microorganismos que puedan contaminar la leche. Dentro de los compuestos más empleados está el hipoclorito sódico, hipoclorito cálcico, formol, formol... en la práctica se pueden formular productos combinados detergente-desinfectante que facilitan enormemente el trabajo. Estos detergentes y desinfectantes mal manejados, pueden dar lugar a alteraciones de la leche o ser su contenido perjudicial para la salud publica, por lo que en algunos países existe una lista de estos agentes químicos clasificados de acuerdo con el tipo y dando la concentración de uso aprobada.

    Todo el utillaje debe ser cuidadosamente aclarado después de la limpieza y desinfección no permitiéndose jamás la adición intencionada de antisépticos u oxidantes.

    En cuanto a los aspectos toxicológicos hay que considerarlos de acuerdo con el producto de que se trate:

    • Ácidos y álcalis: pueden producir irritaciones locales y efectos corrosivos en caso de accidente.

    • Agentes tensoactivos: su toxicidad es relativamente baja, pero en pieles delicadas pueden producir irritaciones. Algunos compuestos aniónicos, cuando se utilizan con detergentes ácidos aumentan su poder de irritabilidad.

    • Derivados del cloro: la acción tóxica del cloro e hiplocloritos se debe a su poder de desnaturalización de las proteínas celulares.

    • Derivados del yodo: la acción tóxica del yodo es similar a la del cloro.

    Por último decir que utilizando los detergentes y desinfectantes en buenas condiciones, instalaciones, con adecuado mantenimiento de máquinas, tubos y juntas, eligiendo correctamente los productos, utilizándolos a la concentración adecuada y con un aclarado eficaz, con agua potable, las proporciones que pueden pasar a la leche son de muy poco significado, no ocurriendo así cuando se producen operaciones descuidadas, o se hace un mal uso de los equipos, pudiendo transferir así un mal sabor a la leche, influir sobre las salubridad e interferir procesos de fermentación. Sobre los efectos negativos, hay que subrayar también que los riesgos son mucho más elevados para los desinfectantes que para los detergentes. A pesar de esto, ya que el descuido o adición intencionada es siempre posible, se recomienda que además de pruebas periódicas debería preferirse el uso de productos inofensivos.

    • Pesticidas y fertilizantes: En este grupo se incluyen una gran variedad de compuestos químicos encaminados tanto al crecimiento de las cosechas como a favorecer la conservación de las mismas; en este grupo hay que incluir alas acaricidas, nematicidas, fungicidas, todenticidas, y herbicidas. Los alimentos tratados con pesticidas no pueden suministrarse a los animales sin que haya transcurrido un el plazo de seguridad necesario y los insecticidas no pueden ser utilizados en el establo más que cuando se haya puesto todas las precauciones necesarias para que el animal no los absorba. Muchos de estos productos se unen a las grasas de la leche para su eliminación alterando su sabor y pudiendo originar un problema de salud publica al ser ingeridos incluso a concentraciones débiles durante períodos largos. La peligrosidad de los pesticidas viene dada en función de su DOSIS LETAL MEDIA, que es la dosis capaz de matar al 50% de los animales de laboratorio y expresa el grado de toxicidad aguda, pero en nuestro caso tiene mucha más importancia el caso de toxicidad crónica o efectos que tiene cuando se ingieren pequeñas dosis en un prolongado tiempo. Bajo este punto de vista es necesario saber la `'ingestión media diaria'' y los niveles de residuos tolerables en alimentos en alimentos, que nos permitan, teniendo en cuenta los estudios de degradación del producto, determinar los plazos de seguridad que deben transcurrir entre el tratamiento la recolección o consumo para evitar riesgos que contaminen la leche.

    • Micotoxinas: Las micotoxinas presentes en la leche proceden de alimentos contaminados por mohos y muy especialmente por `'Aspergillus flavus''. Las micotoxinas son unas sustancias muy tóxicas y carcinogenéticas para el hombre y los animales, de ahí el que en los últimos años se haya desarrollado una intensa investigación para la detección y su prevención. Aunque si existe una gran diversidad de micotoxinas solamente se han investigado extensamente en su relación con la leche y productos lácteos las aflatoxinas, debido a su mayor importancia y a su gran toxicidad. Químicamente las anflotoxinas son cumarinas sustituidas, conteniendo el núcleo del bifurano y configuración lactónica. El hecho que los niños, principales consumidores de leche, sean aún más sensibles que los adultos a los efectos de las aflatoxinas, ha extremado aún más si cabe el interés del conocimiento de la incidencia de las aflatoxinas en la leche y sus derivados. La formación de aflatoxinas esta asociado a mohos. Esto significa que solamente son de interés para la industria lechera aquellos mohos que producen aflatoxinas y que son capaces de crecer en leche y productos lácteos. El Aspergillus flavus, moho que produce la anflatoxina, está muy extendido en el suelo, particularmente en climas cálidos y húmedos. Es fácil que en estas condiciones las plantas como el trigo y el maíz, y consecuentemente los alimentos preparados a partir de estas plantas, sean contaminados por sus esporas.

  • HIGIENE MICROBIANA:

  • La necesidad de obtener una leche que reúna todas las condiciones higiénicas adecuadas hace que la preocupación por el control de microorganismos existentes en la misma sea cada vez mayor, más aun en la época en que por motivos económicos, técnicos por mano de obra, se va ampliando el tiempo que transcurre entre obtención e industrialización mediante el empleo del frío.

    Recordamos la importancia que tiene la calidad microbiana de la leche bajo sus tres aspectos: sanitarios, al poder ser vehículo de transmisión de enfermedades zoonósicas.

    La actividad metabólica de las bacterias puede producir cambios en la composición y sabor de la leche, al mismo tiempo que las enzimas estables al calor continúan actuando sobre el producto elaborado, afectando negativamente la estabilidad y características de la leche. El grado de alteración en función del número y especies que componen la microflora, pero por debajo de 1.000.000 colonias/ml en el momento de la fabricación no son detectables estos efectos metabólicos.

    Para obtener una leche de buena calidad microbiana debe prestarse atención tanto a los procesos de producción como mantener a las vacas en un buen estado de salud, con una especial atención a la mamitis, por ser un padecimiento muy extendido en el ganado vacuno lechero.

    Orígenes de la contaminación:

    La contaminación microbiana es por lo general el resultado de muchas causas:

    • Interior de la ubre: aún en el caso que la glándula mamaria este sana, el canal del pezón se encuentra poblado por un gran numero de microorganismos, siendo semejante esta flora a la que se encuentra en la superficie del pezón, por lo que son frecuentes los recuentos de 1.000 gérmenes/ml. Esta contaminación se ve ayudada por la circunstancia que la punta del pezón se inunda durante el ordeño, debido al flujo contrario producido por las ordeñadoras actuales, arrastrándose así gérmenes que pueblan la punta del pezón. La glándula mamaria infectada puede dar lugar a diversos contaminaciones, principalmente en el caso de mamitis agudas, llegando los conteos a varios millones.

    La OMS ha preparado una lista de agentes que transmitidos por la leche pueden originar enfermedades en el hombre, siendo los más importantes el bacilo tuberculoso Gram + que puede vivir en la ubre produciendo lesiones granulomatosas de tipo crónico, enfermedad que en la actualidad ya está erradicada en muchas naciones. Brucella abortus, gérmenes gran - que pueden asentarse en los ganglios linfáticos mamarios excretándose por la leche durante meses o aún años pudiendo pasar al hombre. Listaría, Cxiella burnetti, Pseudomona auroginosa, Staphylococos aureus...

    • Exterior de la ubre: en el exterior de la ubre y pezones, de las vacas de ordeño, puede encontrarse suciedad por estiércol, barro, y materiales de cama, tales como paja, serrín o arena, principalmente. En el ordeño mecánico la microflora de los pezones es de más importancia para la contaminación de la leche que el resto de la superficie de la ubre y proviene de las heces, cama, suelo y agua.

    El número de bacterias es muy variable estando en función del grado y tipo de suciedad, es decir, está relacionado con la flora de las camas; las vacas con pezones no lavados pueden contribuir hasta con 100.000 bacterias/ml, y los pezones de vacas aparentemente limpias que descansan serrín o sobre arena pueden contribuir con más de 10.000 bacterias/ml.

    • Medio ambiente: en la contaminación por el medio ambiente debe tenerse en cuenta al ordeñador, al aire, al agua y a los mismos alimentos. El ordeñador con sus manos no limpias y en menor proporción con sus ropas, favorece la contaminación por determinados estreptococos y staphylococos. Esta contaminación es favorecida por malas técnicas de ordeño, como el humedecimiento de las manos con los primeros chorros de leche, la caída de las pezoneras al suelo y no lavarlas antes de su colocación, o el tocar las superficies de tanques, ollas de ordeño y otros componentes de la instalación, que entran en contacto con la leche, después la desinfección de las mismas. El aporte microbiano que proviene del aire, al entrar en contacto con la leche durante el ordeño, es muy pequeño, prácticamente despreciable en términos de número. Puede tener importancia alguna determinada bacteria cuando se trata de aerobios esporoformantes; Bacilos cereus, Staphylococos aureus... El agua de la explotación puede se causa de contaminación de la leche, principalmente en dos casos: cuando es agregada directamente a ella, o el agua residual que queda en la instalación después de la limpieza.

    • Equipo de ordeño: el equipo de ordeño, en unas condiciones adecuadas de diseño y limpieza, presenta una contribución bacteriana baja, no superior a los 1.000/ml. En este tipo de microflora que existe en el equipo de ordeño es variable, estando relacionada con la clase de detergente-desinfectante, método de limpieza, temperatura de la solución, estado de las gomas, y nivel del contenido microbiano.

    FACTORES QUE INFLUYEN EN LA ESTÉTICA

    La calidad higiénica de la leche ha sido considerada anteriormente bajo dos aspectos: químico y bacteriológico, faltando, por tanto, el estudio de su aspecto estético. Desde el punto de vista estético la leche debe tener saber y color propios del productos y no presentar impurezas físicas que lo ensucien.

    La presencia de impurezas físicas, si bien pueden tener un origen diverso presenta una problemática perfectamente definida, siendo sus causas, prevención y control bien conocidos.

    No es este el caso de los defectos en el sabor de la leche, con su casuística muy amplia y poco definida, y que por su gran importancia exponemos, en algunos de sus principales aspectos, a continuación: el sabor es la principal característica de la leche que condiciona su aceptación por el consumidor. Así como es muy difícil que el consumidor pueda emitir un juicio crítico sobre el valor nutritivo de la leche, fácilmente lo hará sobre su sabor, considerando según este ala leche de buena o mala calidad y obrando, en el momento de su adquisición en consecuencia.

    De aquí la importancia que tiene que la leche producida tenga buen sabor, y la necesidad de prestar a este aspecto de la calidad de la leche máxima atención y control.

    La leche es uno de los alimentos más susceptible a adquirir sabores extraños. La vaca constituye el problema inicial porque actúa como condensador de los olores provenientes de los alimentos, malas hiervas y aire del establo otros factores que influyen a los problemas de sabores extraños son la falta de un sabor perfectamente definido en la leche normal, la sensibilidad de la leche a los cambios químicos y sus excelentes cualidades como medio de fermentación.

  • Sabor oxidado: el sabor oxidado es uno de los sabores extraños de la leche que causan mayores problemas. Los términos a papel, cartón, a metálico, a luz solar y seboso son frecuentemente usados para describir este sabor.

  • Sabor rancio: el sabor rancio de la leche se caracteriza por un gusto agudo, sucio, astringente, que permanece en la boca durante un tiempo después de que la muestra ha sido probada. Su causa principal es su descomposición por hidrólisis de la grasa láctea en sus componentes básicos, glicerol y ácidos grasos.

  • Sabor a alimentos: el sabor a alimentos o malas hiervas es consecuencia de la ingestión por la vaca de ciertos alimentos o malas hiervas o de la inhalación de sus fuertes olores. Las principales causas son la alimentación de ensilados antes del ordeño y el permitir acumularse olores fuertes de alimentos en el establo antes y durante el ordeño.

  • Sabor a sucio: a veces es difícil diferencia este sabor de lo anteriormente expuesto. El sabor a sucio en la leche se caracteriza por un olor y gusto relativamente fuertes, que persiste en la boca después de haber tragado la leche, y que se asocia claramente con e l olor típico de un establo sucio y mal ventilado o a vacas sucias.

  • Sabores de origen bacteriano: estos sabores ocurren cuando se desarrollan en la leche un gran número de bacterias. La causa principal de estas bacterias es la falta de limpieza del equipo en contacto con la leche. E l problema se ve incrementado cuando existe un inadecuado e incompleto enfriamiento de la leche.

  • Sabor a ácido-agrio: el desarrollo de la acidez es el deterioro bacteriano más común, particularmente en malas condiciones de refrigeración. La pasteurización destruye rápidamente la mayor parte de las bacterias productoras de ácido láctico, pero no elimina el defecto de sabor ni reduce la acidez desarrollada. Aún antes de que llegue aparente por el sabor que la leche se ha acidificado, la leche será inestable al calentamiento.

  • Sabor a podrido: los sabores a podrido pueden desarrollares en la leche de alta calidad cuando se almacena durante largos periodos de tiempo a bajas temperaturas. La descomposición de la leche es debida a la acción bacteriana sobre la proteínas en lugar de la lactosa, como es el caso de leche con sabor a malta agrio.

  • OBTENCION Y CONSERVACION DE LA LECHE EN LA GRANJA

    La producción de leche en la granja plantea problemas fundamentales, a menudo desconocidos, a pesar de que de ellos depende tanto la salud pública como la actividad de la industria lechera. Es necesario convencerse de que no es posible llevar a cabo, sin inconvenientes, ningún tratamiento o transformación de una leche mala.

    La producción en la granja de una leche cada vez mejor es la base de todas cuantas mejoras pueden hacerse no sólo en favor de la calidad de la leche de consumo, sino también de la de todos los productos derivados. Antes de abordar los problemas de la producción, es necesario definir exactamente el fin que debe proponerse alcanzar el productor: obtener de su rebaño la máxima cantidad de leche sana, limpia, rica en constituyentes, siempre que la operación siga siendo rentable.

    Los problemas que surgen para alcanzar este objetivo afectan a los animales, a la obtención de la leche y a su conservación en el establo antes de su utilización a de su envío a la fábrica.

    1. EL ORDEÑO:

    La leche se extrae de la mama mediante el ordeño. Esta operación no debe tener ninguna repercusión en la salud del animal y su fin debe ser la obtención de una cantidad máxima de leche de excelente calidad. Obtenida la leche, es importante mantener esta calidad hasta el momento en que el producto sale del establo.

    1.1. Higiene del ordeño:

    La higiene en el ordeño es aplicable al ordeñador, al animal y al material de recogida de la leche:

    El ordeñador: debe gozar de buena salud para evitar la propagación por la leche de enfermedades contagiosas. Antes de comenzar el ordeño, ha de prepararse lavandose cuidadosamente las manos y secándose con ayuda de un paño limpio. Concluido el ordeño de cada animal, el ordeñador debe enjuagarse las manos en una solución antiséptica para evitar el posible contagio de enfermedades entre los animales. También deberá llevar una ropa adecuada.


    El animal: en primer lugar se limpian sus flancos, vientre y piernas; luego se limpia la ubre con un paño limpio y humedecido en agua tibia a la que se le ha añadido un poco de antiséptico. Hay que esperar a que la mama se seque. El ambiente donde se ordeñe no debe ser alterado dandole al animal forraje, esta operación levantaría polvo.

    El material de recogida de la leche: tanto los recipientes en los que se recoge la leche como el material utilizado que entre en contacto con esta, deberá estar perfectamente limpio y desinfectado.

    1.2. Ordeño mecánico:

    El ordeño mecánico ha venido a remediar la falta de mano de obra y sobre todo a aumentar la productividad del trabajo en el establo. Constituye , también, un elemento de progreso social, ya que una labor penosa y a veces desagradable.

    El ordeño mecánico está extendido en todas las industrias lecheras, debido a que es el método mas rápido he higiénico de producir leche hoy en día.

    La máquina ordeñadora es un aparato agrícola, fijo o móvil, que funciona por succión y se utiliza para extraer la leche de las ubres de las vacas, ovejas y cabras. El principio según el cuál se rige la ordeñadora, utilizada desde principios del siglo XX, consiste en imitar la succión que la cría ejerce sobre la ubre. Debido al peligro que entraña un vacío permanente (riesgo de edema), el tiempo de succión (depresión de 0,5 bar) se alterna con un tiempo denominado de masaje (retorno a la presión atmosférica). Se aplica en cada pezón un sacaleches constituido por un estuche rígido y un manguito flexible que forman la cámara de pulsación, en la cuál los tiempos de succión y de masaje se suceden alternativamente según un ritmo regulado mediante el pulsador. Para que la máquina funcione satisfactoriamente se debe tener en cuenta la fisiología del animal (mecanismos hormonales de secreción y de eyección de la leche). La leche se recoge en un recipiente individual en las instalaciones pequeñas, o se la canaliza hacia un tanque de leche por intermedio de un lactoducto. Los puestos de ordeño están agrupados, por lo general, en un ordeñadero. Según los tipos de ordeñaderos, una sola persona puede llegar a ordeñar de 30 a 80 vacas por hora. Existen instalaciones ambulantes, ligeras, para ordeñar a los animales en el lugar de pastoreo.

  • LA PASTEURIZACION:


  • La pasteurización es la operación a la que se someten determinados productos alimenticios para destruir por acción del calor los microorganismos patógenos y la mayoría de los gérmenes restantes, con fines higiénicos o de conservación, preservando al máximo las características físicas, bioquímicas y organolépticas del producto.

    La pasteurización, que permite la conservación durante un tiempo determinado, se basa en las leyes de destrucción térmica de los microorganismos. Dichas leyes toman en consideración esencialmente el número de microorganismos presentes, la temperatura a la que tiene lugar el proceso y el tiempo durante el que se mantiene dicha temperatura. La pasteurización se efectúa generalmente a temperaturas inferiores a los 100 1C y debe ser seguida de un enfriamiento rápido. Siempre resulta interesante operar a una temperatura más alta durante un tiempo más breve con el fin de, obteniendo idénticos resultados bacteriológicos, conservar en mayor grado las cualidades originales del producto. Un líquido ácido se puede pasteurizar a un temperatura más baja. La pasteurización se puede efectuar una vez envasado el producto o previamente a esta operación. La pasteurización del producto envasado se utiliza principalmente para la cerveza, la sidra, los zumos de frutas y, a veces, el vino envasado en botella. Una vez cerradas, las botellas se someten a una aspersión con agua cada vez más caliente, hasta los 65-75 1C, y se mantienen a esta temperatura durante un tiempo que varía entre los veinte a treinta minutos; finalmente, se enfrían con agua cada vez más fría. Estas operaciones se encadenan en un proceso continuo. Este método presenta el inconveniente de precisar de costosos aparatos y tiende, por ello, a ser sustituido por la pasteurización del producto previamente a su envasado, procedimiento que se sigue principalmente para la leche destinada al consumo (leche pasteurizada), la nata para la fabricación de la mantequilla, la leche descremada para la fabricación de leche en polvo, ... . La pasteurización a baja temperatura (de 63 a 65 1C durante 30 minutos) ha sido sustituida prácticamente por la pasteurización a alta temperatura (de 72 a 75 1C durante 15 minutos).

    Después de la pasteurización la leche debe conservarse a una temperatura no superior a los 4 1C debido a que el método de la pasteurización solo destruye las formas vegetativas y no las esporuladas. Esta también es la razón por la cual la leche pasteurizada se debe consumir en un periodo de tiempo no superior al mes, al contrario que la leche uperisada o U.H.T. que ha sido esterilizada en su totalidad, destruyendo formas vegetativas y esporuladas, por lo que dura mas tiempo.

    Pasteurizador: los pasteurizadores utilizados para pasteurizar la leche, son intercambiadores de calor, de placas o tubos, que utilizan como manantial de calor agua caliente, vapor o, en algunos casos, radiaciones infrarrojas. Son de acero inoxidable y constan de varias secciones: sección de intercambio de calor entre la leche fría que entra y la leche caliente que sale; sección de calentamiento, donde la leche alcanza la temperatura deseada; sección de mantenimiento, donde esta temperatura se mantiene durante el tiempo deseado; y sección de enfriamiento final de la leche, primero mediante intercambio de calor con agua fría y luego con agua helada.

    Leche pasteurizada: Pasteurización


    NORMAS DE CALIDAD B.O.E.

    REAL DECRETO 1679/1994, del 22 de julio, por el que se establece las condiciones sanitarias aplicables a la producción y comercialización de leche cruda, leche tratada térmicamente y productos lácteos.

    TRANSCRIPCIÓN DE DIRECTIVA 92/46 CEE DEL CONSEJO (del Diario Oficial de las Comunidades Europeas de 16 de junio de 1992) por el que se establecen las normas sanitarias aplicables a la producción y comercialización de leche cruda.

    Voy a hacer una extracción lo más simplificada posible relativa a las condiciones productivas en cuanto a calidad higiénica que ha de cumplir la leche el día 1 de enero de 1998

    Desde la pertenencia de España a la Unión Europea se nos impone la obligación de incorporar en nuestro Derecho interno las normas comunitarias de aplicación en el Sector Lácteo. En una primera fase del proceso, el Real Decreto 362/1992, de 10 de abril, por el que se establecen las normas de orden sanitario y de policía sanitaria relativas a la leche para los intercambios comunitarios que armonizó las directivas del Consejo 85/397/CEE de 5 de agosto de 1985.

    Asimismo, ante los riesgos de transmisión de determinadas enfermedades a las que están expuestas las especies de producción láctea, el artículo 8 de la Directiva 92/118/CEE del Consejo, de 17 de diciembre, por el que se establecen las condiciones de policía sanitaria y sanitarias aplicables a los productos no sometidos, con respecto a estas condiciones, a las normativas comunitarias específicas a que se refiere el capítulo 1 del Anexo A) de la Directiva 89/662/CEE y, por lo que se refiere a los patógenos de la Directiva 90/425/CEE fija unos requisitos que debe cumplir la leche y los productos lácteos.

    Por todo ello, se ha procedido a la redacción íntegra de las condiciones sanitarias que han de cumplirse la producción y comercialización de leche cruda incorporando expresamente a nuestro Derecho lo establecido en la Directiva 92/46/CEE y en el artículo 8 de la Directiva 92/118/CEE, mediante este Real Decreto en cuya elaboración han sido oídos los sectores afectados y se ha informado a la Comisión Internacional para la Ordenación Alimentaria.

    El presente Real Decreto se dicta al amparo del artículo 149.1.10 y 16 de la Constitución, y de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 4.2 de la Ley 14/1986, de 25 de abril, General de Sanidad.

    Artículo 2

    En este artículo daré unas definiciones elementales que nos servirán para entender de lo que este trabajo tratará posteriormente.


    - Leche cruda: es la leche producida por la secreción de la glándula mamaria de vacas, ovejas, cabras o búfalas que no ha sido calentada a una temperatura superior a 40 1C ni sometida a un tratamiento de efecto equivalente.

    - Explotación de producción: establecimiento en el que se encuentren una o más vacas, ovejas, cabras o búfalas destinadas a la producción de leche.

    - Centro de recogida: establecimiento en el que se puedan recoger la leche cruda y, en su caso, enfriarse y purificarse.

    - Centro de normalización: establecimiento no ligado a un centro de recogida ni a un establecimiento de tratamiento o de transformación y en el que la leche cruda pueda someterse a un desnatado o a una modificación del contenido en componentes normales de la leche.

    - Autoridad competente: los Ministerios de Agricultura, Pesca y Alimentación y de Sanidad y Consumo y los órganos competentes de las Comunidades Autónomas respecto a la producción de leche cruda.

    - Comercialización: la posesión o explotación para la venta, la puesta en venta, el reparto o cualquier otra forma de cesión, con exclusión de comercio minorista de la leche cruda.

    Artículo 3

    Sólo se destinará a la producción de productos lácteos o leche de consumo tratada térmicamente la leche cruda que:

    - Proceda de animales y de explotaciones controladas con regularidad por la autoridad competente.

    - Se ajuste a los requisitos higiénicos del ordeño, recogida y transporte de leche, así como requisitos higiénicos del personal que posteriormente se definirá.

    - Pertenezca a rebaños de vacas y búfalas que no sean oficialmente indemnes de tuberculosis e indemnes de brucelosis así como rebaños de ovejas y cabras de explotaciones ovinas y caprinas que no sean oficialmente indemnes de brucelosis ni de tuberculosis.

    Artículo 16

    - Las cisternas para la leche y los locales, instalaciones y equipos de trabajo podrán utilizarse para otros productos alimenticios siempre que se adopten todas las medidas adecuadas para evitar la contaminación o alteración de la leche de consumo o de los productos lácteos.

    - En las cisternas que se utilicen para la leche se indicará claramente que sólo podrán utilizarse para transportar productos alimenticios.

    DISPOSICIONES RELATIVAS A LAS CONDICIONES DE RECEPCIÓN DE LA LECHE CRUDA EN LOS ESTABLECIMIENTOS DE TRATAMIENTO Y/O TRANSFORMACIÓN

    1. DISPOSICIONES DE SANIDAD ANIMAL APLICABLES A LA LECHE CRUDA

    La leche cruda procederá:

    - De vacas y de búfalas:


    • Pertenecientes a una cabaña que, conforme al Real Decreto 434/1990, esté oficialmente indemne de tuberculosis; indemne u oficialmente indemne de brucelosis.

    • Que no presenten síntomas de enfermedades contagiosas transmisibles al hombre por la leche.

    • Que no puedan transmitir a la leche características organolépticas anormales.

    • Que no presenten ningún trastorno visible del estado general de salud y que no padezcan enfermedades del aparato genital con flujo, enteritis con diarrea acompañada de fiebre o inflamaciones perceptibles de la ubre.

    • Que no presenten ninguna herida en la ubre que pueda alterar la leche.

    • Por lo que respecta a las vacas, que den al menos dos litros de leche por día.

    • Que no hayan sido tratadas con sustancias que puedan transmitirse a la leche, que sean peligrosas, o puedan llegar a serlo, para la salud humana a menos que ésta haya estado sujeta al plazo de espera oficial establecido en las disposiciones vigentes.

    - De animales de las especies ovina y caprina:

    • Pertenecientes a una explotación ovina o caprina oficialmente indemne o indemne de brucelosis (*Brucella melitensis+), tal como se define en los apartados 4) y 5) del artículo 2 del Real Decreto 2 121/1993.

    • Que cumplan los requisitos establecidos en el párrafo a), con excepción de los incisos 11 y 61.

    Cuando en la explotación cohabiten varias especies animales, cada una de ellas deberá cumplir las condiciones sanitarias que serían obligatorias si fuese la única.

    Si cohabitase ganado caprino y vacuno, el primero deberá ser sometido a un control antituberculoso con arreglo a normas que deberán precisarse siguiendo lo que disponga el procedimiento comunitario.

    Será excluida del tratamiento, de la transformación, de la venta y del consumo la leche cruda:

    • Que proceda de animales a los que se les hayan administrado ilegalmente sustancias especificadas en el Real Decreto 1423/1987, de 22 de noviembre, por el que se dan normas sobre sustancias de acción hormonal y tirostática de uso en los animales, así como de las carnes procedentes de dichos animales.

    • Que contenga residuos de las sustancias indicadas en el artículo 15 del presente Real Decreto por encima del nivel de tolerancia admitido.

    La leche de consumo y los productos lácteos no procederán de una zona de vigilancia delimitada de conformidad con el Real Decreto 832/1989, de 7 de julio, por el que se dan normas para la prevención y lucha contra la fiebre aftosa, a no ser que la leche utilizada como materia prima haya sido sometida a una pasterización (como mínimo, 71,71C durante 15") bajo el control de la autoridad competente.

    2. HIGIENE DE LA EXPLOTACIÓN

    La leche cruda procederá de explotaciones registradas y controladas con arreglo al apartado 1 del artículo 13 del presente Real Decreto. Cuando los animales no se críen al aire libre, los locales utilizados estarán diseñados, construidos y organizados de modo que garanticen:

    • Buenas condiciones de alojamiento, higiene, limpieza y salubridad de los animales; y

    • Condiciones higiénicas satisfactorias para el ordeño, la manipulación, el enfriamiento y el almacenamiento de la leche.

    • Los locales en los que se realice el ordeño o en los que la leche sea almacenada, manipulada o enfriada estarán situados y construidos de modo que se evite todo riesgo de contaminación de ésta. Serán fáciles de limpiar y de desinfectar y dispondrán al menos de:

    • Paredes y suelos fáciles de limpiar en los lugares que puedan ensuciarse e infectarse.

    • Suelos construidos de tal modo que faciliten el drenaje de líquidos y ofrezcan buenas condiciones para la eliminación de desechos.

    • Sistemas de ventilación e iluminación satisfactorios.

    • Un sistema de abastecimiento de agua potable apropiado y suficiente, que cumpla los parámetros indicados en los anexos D y E de la Reglamentación técnico-sanitaria para el abastecimiento y control de calidad de las aguas potables de consumo público, aprobada por el Real Decreto 1138/1990, de 14 de septiembre, para las operaciones de ordeño, limpieza del material e instrumentos contemplados en el apartado B del capítulo III del presente anexo.

    • Una separación adecuada de toda fuente de contaminación, tal como los servicios y los estercoleros.

    • Accesorios y equipos fáciles de lavar, limpiar y desinfectar.

    Por otra parte, los locales destinados al almacenamiento de leche dispondrán de un equipo de enfriamiento adecuado, estarán protegidos contra los animales dañinos y claramente separados de los locales en los que se alberguen los animales.

    En caso de que se utilice un sistema de ordeño móvil, éste cumplirá los requisitos de los párrafos d) y f) del apartado 2; además, habrá de:

    • Estar situado sobre un suelo libre de toda acumulación de excrementos o de otros desechos.

    • Garantizar la protección de la leche durante todo el tiempo en que sea utilizado.

    • Estar construido y acabado de modo que permita mantener limpias las superficies interiores.

    Cuando las hembras lecheras se críen en libertad al aire libre, la explotación dispondrá de una zona o sala de ordeño suficientemente separada de los establos. Existirá alguna forma eficaz de aislamiento de los animales que padezcan, o de los que se sospeche que padecen, una de las enfermedades contempladas en el apartado 1 del capítulo I, o de separación, respecto del resto del rebaño, de los animales contemplados en el apartado 3 del mismo capítulo.

    Los animales de todas las especies se mantendrán alejados de los locales en los que se almacene, manipule y enfríe la leche.

    3. HIGIENE DEL ORDEÑO, DE LA RECOGIDA DE LA LECHE CRUDA Y DE SU TRANSPORTE DESDE LA EXPLOTACIÓN DE PRODUCCIÓN AL CENTRO DE RECOGIDA O DE NORMALIZACIÓN O AL ESTABLECIMIENTO DE TRATAMIENTO O AL ESTABLECIMIENTO DE TRANSFORMACIÓN. HIGIENE DEL PERSONAL

    3.1. Higiene del ordeño:

    • El ordeño se efectuará de modo higiénico y en las condiciones establecidas en el Real Decreto 857/1992, de 10 de julio, por el que se establecen las condiciones generales, de higiene en las explotaciones de producción de leche, a efectos de los intercambios intracomunitarios.

    • Inmediatamente después del ordeño, la leche será colocada en un lugar limpio y dispuesto de tal modo que se evite todo efecto nocivo en su calidad.

    Si la leche no fuese recogida antes de las dos horas siguientes al ordeño, será enfriada a una temperatura igual o inferior a 8ºC, en caso de que se recoja diariamente, y de 6ºC cuando no se efectúa la recogida todos los días. Durante su transporte a los establecimientos de tratamiento y/o de transformación, la temperatura de la leche enfriada no superará los 10ºC.

    3.2 Higiene de los locales, del material y del utillaje:

    • El material y los instrumentos, o su superficie, que hayan de entrar en contacto con la leche (utensilios, recipientes, cisternas, etc., destinados al ordeño, a la recogida o al transporte) estarán fabricados con un material liso, fácil de lavar, limpiar y desinfectar, resistente a la corrosión y que no libere en la leche una cantidad de elementos tal que pueda poner en peligro la salud humana, alterar la composición de la leche o ejercer una influencia nociva sobre sus propiedades organolépticas.

    • Después de su utilización, los utensilios empleados para el ordeño, las instalaciones de ordeño mecánico y los recipientes que hayan estado en contacto con la leche se limpiarán y desinfectarán. Después de cada transporte o cada serie de transportes, cuando entre la descarga y la carga siguiente únicamente transcurra un lapso de tiempo muy corto, y en todo caso por lo menos una vez al día, los recipientes y las cisternas que se hayan empleado para el transporte de la leche cruda al centro de recogida o de normalización o al establecimiento de tratamiento o de transformación de la leche se limpiarán y desinfectarán antes de volver a utilizarse.

    3.3. Higiene del personal:

    • Se exigirá del personal el más perfecto estado de limpieza. En particular las personas encargadas del ordeño y de la manipulación de la leche cruda llevarán ropa de ordeño limpia y apropiada, se lavarán las manos inmediatamente antes del ordeño y las mantendrán tan limpias como sea posible mientras dure esta tarea. Para ello, cerca del lugar en que se realice el ordeño habrá unas instalaciones apropiadas, de manera que las personas encargadas del ordeño y de la manipulación de la leche cruda puedan lavarse las manos y los brazos.

    • Los empresarios tomarán todas las medidas necesarias para evitar que manipulen la leche cruda las personas que puedan contaminarla hasta que se demuestre su aptitud para hacerlo sin peligro de contaminación.

    Toda persona encargada del ordeño y de la manipulación de la leche cruda demostrará que no existen contraindicaciones de tipo médico para que sea destinada a esas tareas.

    3.4. Higiene de la producción:

    • Se establecerá un sistema de control con supervisión de la autoridad competente para impedir la presencia en la leche cruda de agua añadida. Este sistema incluirá en particular, controles periódicos del punto de congelación mediante extracción de muestras aleatorias de la leche en cada instalación de producción, con arreglo a las siguientes modalidades:

    • En caso de entrega directa de la leche de una única explotación al establecimiento de tratamiento o de transformación, dicha extracción de muestras se efectuará o bien en el momento de la recogida en la explotación, siempre y cuando se tomen precauciones para evitar fraudes durante el transporte, o bien antes de la descarga en el establecimiento de tratamiento o de transformación, si la leche es entregada directamente por el titular de la explotación.

    Si los resultados de un control inducen a la autoridad competente a sospechar que se ha añadido agua, dicha autoridad procederá a la extracción de una muestra oficial en la explotación. Dicha muestra oficial representará la leche de un ordeño de la mañana o de la tarde, efectuado bajo vigilancia completa e iniciado como mínimo once horas y como máximo trece horas después del ordeño precedente.

    • En caso de entrega procedente de varias explotaciones, la extracción de muestras podrá efectuarse en el momento de la recepción de la leche cruda en el establecimiento de tratamiento o de transformación, o en el centro de recogida o de normalización, siempre y cuando se efectúe un control mediante muestras aleatorias en las explotaciones.

    Si los resultados de un control llevasen a sospechar la adición de agua, la autoridad competente efectuará tomas de muestras en todas las explotaciones que hayan participado en la recogida de la leche cruda en cuestión y si fuese necesario, la autoridad competente procederá a extraer muestras oficiales con arreglo al segundo párrafo del presente párrafo.

    • Si los resultados del control mencionado en el apartado anterior no confirman la sospecha de adición de agua, podrá utilizarse la leche cruda para la producción de leche tratada térmicamente.

    • El establecimiento de tratamiento y/o de transformación informará a la autoridad competente en cuanto se alcancen los niveles máximos establecidos para el contenido de gérmenes y células somáticas. La autoridad competente adoptará las medidas apropiadas.

    • Si, transcurridos tres meses desde la notificación de los resultados de los controles, bien de agua añadida con arreglo al apartado 1, bien de las normas indicadas en el capítulo IV de este anexo, por sobrepasar los límites admisibles, la leche procedente de la explotación en cuestión no satisficiese dichas normas, se prohibirá temporalmente a ésta el suministro de leche cruda en tanto la leche cruda no cumpla de nuevo dichas normas.

    • No podrá destinarse al consumo humano la leche cuyo contenido de residuos de sustancias farmacológicamente activas supere los niveles autorizados para cualquiera de las sustancias contempladas en los anexos I y III del Reglamento (CEE) 2377/90 modificado en último lugar por el Reglamento (CEE) 895/93, sin que el total combinado de los residuos de todas las sustancias pueda superar un valor que deberá establecerse con arreglo a lo que disponga el procedimiento comunitario.

    4. FORMAS QUE DEBERÁN RESPETARSE EN EL MOMENTO DE LA RECOGIDA DE LA LECHE CRUDA EN LA EXPLOTACIÓN DE PRODUCCIÓN O EN EL MOMENTO DE LA RECEPCIÓN DE LA LECHE CRUDA EN EL ESTABLECIMIENTO DE TRATAMIENTO O DE TRANSFORMACIÓN

    4.1. Leche cruda de vaca:

    Sin perjuicio de que se respeten los límites establecidos en los anexos I y III del Reglamento (CEE) 2377/90:

    - La leche cruda de vaca destinada a la producción de leche de consumo tratada térmicamente, de leche fermentada, cuajada, gelificada o aromatizada y de natas cumplirá las siguientes normas:

    Contenido de gérmenes a 301C (por ml) < 100.000 (a)

    Contenido de células somáticas (por ml) < 400.000 (b)

    a) Media geométrica observada durante un período de dos meses, con dos muestras, por lo menos, al mes.

    b) Media geométrica observada durante un período de tres meses, con una muestra, por lo menos, al mes, o, cuando la producción sea muy variable en función de la estación, el método de cálculo de los resultados se adaptará con arreglo a lo que disponga el procedimiento comunitario.

    c) La leche cruda de vaca que se destine a la elaboración de productos lácteos distintos de los contemplados en el apartado 1 cumplirán las siguientes normas:

    A A partir del 1-1-1994

    A A partir del 1-1-1988

    Contenido de gérmenes a 30 ºC (por ml)

    C Contenido de células somáticas (por ml)

    < 400.000 (a)

    < 500.000 (b)

    < 100.000 (a)

    < < 400.000 (b)

    a) Media geométrica observada durante un período de dos meses, con dos muestras, por lo menos, al mes.

    b) Media geométrica observada en un período de tres meses, con una muestra, por lo menos, al mes, o, cuando la producción sea variable en función de la estación, el método de cálculo de los resultados se adaptará con arreglo a lo que disponga el procedimiento comunitario.

    d) La leche cruda de vaca destinada a la elaboración de productos a base de leche cruda cuyo proceso de elaboración no incluya ningún tratamiento térmico cumplirá las normas indicadas en el apartado 1 y, además, se ajustará a la siguiente norma 1:

    Staphylococcus aureus (por ml):

    n = 5 = 500 M = 2.000 c = 2


    TOMA DE MUESTRAS PARA EL ANALISIS

    La toma de muestras para su posterior análisis debe ser totalmente aséptica, para evitar cualquier posible contaminación de la muestra por cualquier microorganismo extraño a los propios que pueda tener el alimento muestreado.

    Nuestras determinaciones las vamos a hacer de leche pasteurizada Bien Aparecida, que viene envasada en un brik con capacidad de un litro. Esta leche se produce en la granja del mismo nombre utilizando vacas de su propia ganadería que son alimentadas con pastos naturales, lo que se denomina “ganadería “ , lo que le confiere una alta calidad. En la planta de envasado, que se encuentra en la misma granja, tienen todos los sistemas para controlar la calidad de la leche, asi como pasteurizadoras, envasadoras, cámaras frigoríficas, tanques de frío, ... .

    Para realizar las determinaciones necesarias compramos un brik de leche (toma de muestra) y lo abrimos en las cercanias de la llama del mechero Bunsen, para evitar contaminación, y directamente del brik y con una pipeta esteril tomamos 1 ml de leche y hacemos las diluciones y continuamos con todas las determinaciones como más adelante indicaremos.

    PROTOCOLO PARA EL ANALISIS MICROBIOLOGICO DE LA LECHE Y DERIVADOS

    En los distintos productos se hacen los siguientes recuentos o investigaciones:

    • Recuento de colonias aerobias mesófilas (31 ºC).

    • Investigación y recuento de Enterobacteriaceae lactosa-positivas (coliformes).

    • Investigación y recuentode Enterobacteriaceae totales.

    • Investigación de Salmonella-Shigella.

    • Investigación y recuento de St. Aureusenterotoxigénico.

    • Investigación y recuento de Clostridium sulfito-reductores.

    • Recuento de mohos y levaduras.

    CRITERIO MICROBIOLOGICO PARA LA LECHE PASTEURIZADA

    Existe Norma Microbiológica aplicable a la leche pasteurizada, por Orden de 11 de febrero de 1987 (B.O.E. 20-2-87), donde se modifica la Norma General para la leche pasteurizada.

    · Recuento de colonias aerobias mesófilas..................................máximo 1 x 10^5/ml

    · Enterobacteriaceae totales........................................................máximo 1 x 10 col./ml

    · Prueba de la fosfatasa.................................................................negativa

    ESQUEMA DE LAS DETERMINACIONES REALIZADAS

    MATERIAL UTILIZADO

  • Para la realización de las diluciones necesitamos 2 pipetas estérilesy 2 tubos de ensayo con 9 ml de agua de triptona cada uno.

  • Para las simbras necesitamos 1 pipeta estéril (sembrando primero la dilución -2 y luego la -1); 8 placas petry, 100ml de agar PCA y 100 ml de agar VRBD.

  • Para la prueba comfirmativa de enterobacterias, necesitamos 2 tubos de ensayo con 15 ml de agar TSI en slam, el mechero bunsen (para todas las operaciones) y un asa de simbra.

  • Para la pruueba de la fosfatasa necesitamos los reactivos ya preparados, una placa calefactora , un vaso de precipitados, un termómetro, dos tubos de ensayo limpios quimicamente y una pipeta limpia quimicamente.

  • RECUENTO Y DISCUSION DE LOS RESULTADOS OBTENIDOS

  • Las placas de PCA nos dieron: las diluciones -1 4 y 1; y las diluciones -2 2 y 0. Estos resultados estan dentro de los limites establecidos en el criterio microbiológico dandonos un máximo de 200 UFC/ml de muestra siendo el máximo establecido por el criterio de 10000 UFC/ml de muestra.

  • En las placas de VRBD nos dieron: las diluciones -1 1 y 1; y las diluciones -2 0 y 0. Estos resultados, cotejandolos con el criterio, están justo en el límite dandonos 10 UFC/ml de muestra,justo el máximo permitido.

  • La prueba comfirmativa de TSI nos dio negativa, por lo que las colonias que salieron enlas placas de VRBD no eran tales, sino algún defecto del agar al solidificar.

  • La prueba de la fasfatosa, que se realiza por comparación de una muestra en blanco con la original, nos ha dado negativa.esto es lo correcto, por que el fin de esta prueba es depterminar si el proceso de pasteurización se ha llevado a cabo correctmente, ya que a 60 grados la fosfatasa es destruida, para realizar esta prueba se calienta a 85 ºC una muestra que sera la prueba en blanco y nos dará de fijo negativa, luego se compara con la original. Nos apareció el sedimento marrón que indica que la presencia de fosfatasa es negativa, por lo que el proceso de pasteurización se realizó correctamente.

  • BIBLIOGRAFIA

    • Microbiología alimentaria, de Mª del Rosario Pascual Anderson.

    • Gran Enciclopedia Larousse.

    • Internet.

    • Apuntes.

    16

    LA LECHE PASTEURIZADA