Lazarillo de Tormes

Literatura española del Renacimiento. Novela picaresca. Narrativa renacentista. Argumento. Personajes. Amos de Lázaro

  • Enviado por: Gilie
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 4 páginas
publicidad
publicidad

TRATADO I

(CIEGO)

El nombre de Lazarillo de Tormes, el protagonista de la obra, es debido a que cuando su madre lo parió, se encontraba cerca al río Tormes, y de ahí su nombre. El hijo de Tomé González y Antona Pérez, a sus ocho años de edad, pierde a su padre, ya que éste era perseguido por la justicia y murió; su madre quedó viuda y se tuvo que poner a trabajar para poder sacar adelante a su hijo.

Un tiempo después, la madre de Lázaro conoció a un hombre de raza negra, él se portaba muy bien con la familia porque siempre traía comida, y la madre tuvo un hijo del hombre, que también resultó ser de raza negra. Aquel hombre fue separado de la madre de Lázaro a causa de que la comida que traía a casa era robada y la madre nuca lo volvió a ver.

Pasado un tiempo, estando Lázaro con su hermanastro y con su madre en una taberna, ésta lo entregó a un ciego para que hiciera de guía de él, y Lázaro comienza el camino con el ciego y se despide de su madre a la cuál nuca volvió a ver.

El ciego con el que se marchó era una persona astuta y egoísta, que le gastó varias jugadas al pobre lazarillo; la primera, hizo que Lázaro recibiera una gran cornada de un toro, y a partir de ahí ambos empezaron a llevarse mal. El muchacho le robaba la comida al ciego puesto que la codicia de éste, hacía que le otorgara muy poca comida al joven.

Son varias las jugadas que el zagal gasta al ciego, tales como robarle el vino de la garrafa sin que se diera cuenta, llevarlo por los caminos con más dificultades, con piedras, huecos... en conclusión, Lázaro se aprovechaba del ciego aunque no siempre lo conseguía, puesto que éste era un ser astuto.

Un día, el adolescente le hizo creer al cegado que tenía que dar un gran salto para poder cruzar el río, pero todo era una burla del joven y el mísero ciego recibió un gran golpe contra un muro, fue entonces cuando el muchacho se separa del ciego y nunca más lo vuelve a ver, dejándolo con las piadosas personas que acudieron a ayudarlo.

TRATADO II

(CLÉRIGO)

Al poco tiempo de su salida, Lázaro llegó a un lugar llamado Maqueda. En dicho lugar, el joven se puso a trabajar para un clérigo de monaguillo, ya que el chaval fue enseñado a hacer ese trabajo por el ciego con el que tan mal lo pasó.

El clérigo no daba de comer al pobre chaval, y además guardaba la comida bajo llave. Lázaro consiguió una copia, pero temía demasiado que le despidieran por ladrón, por lo que el astuto mozuelo sólo comía trozos muy pequeños del pan escondido, e hizo creer a su jefe que eran los ratones. Tras un tiempo de desesperación del clérigo por la desaparición de su comida guardada, decidió poner una trampa, lo que produjo que el eclesiástico lo descubriera, puesto que el adolescente cayó en la trampa.

El clérigo despidió a Lázaro acusándolo de ladrón, y el chico emprendió un nuevo camino herido por la trampa del clérigo.

TRATADO III

(ESCUDERO)

Quince días después, el tiempo que transcurrió para que se le cerrara la herida de la trampa del clérigo, el lazarillo llegó a Toledo, donde vivía de las limosnas que recibía, aunque lo acusaban de golfo.

Estando en Toledo, un escudero le ofreció un trabajo, y el mozalbete aceptó encantado, sin darse cuenta que aunque tenía buenas apariencias, el escudero era un muerto de hambre. Su tercer amo no traía comida a casa, y Lázaro tenía que salir a pedir limosnas. Resultó que fue Lázaro el que alimentaba al amable escudero.

El escudero traicionó a Lázaro, ya que se marchó, dejándolo con todos sus líos y deudas. Con esta experiencia el chiquillo aprende a no ser tan confiado con la gente.

TRATADO IV

(FRAILE)

Lázaro decide buscar un cuarto amo, y encuentra a un fraile de la Merced, con el que tiene que vivir en un convento.

El fraile trataba muy bien a Lázaro, pero éste no paraba de andar, hasta llegar al punto de romper los zapatos, aunque el fraile le regaló otros.

Lázaro, aburrido de la vida que su amo seguía, decidió abandonarlo e inició otro nuevo camino.

TRATADO V

(BULDERO)

Lázaro encontró un nuevo amo, un buldero el cuál tenía una gran imaginación para vender falsas bulas a la gente del pueblo.

El buldero hizo creer a la gente que salvaba a un hombre del demonio, y gracias a éste golpe de suerte se hizo muy famoso y rico, puesto que vendía muchas bulas y ganaba mucho dinero con ellas. Se corrió la voz en los pueblos de alrededor, y el perverso estafador aumentaba continuamente sus ganancias de una manera totalmente infernal.

Lázaro, tras cuatro meses de convivencia con el buldero y acompañán- dolo a todos lugares, creyó adecuado abandonarlo, puesto que el chico pensaba que su quinto amo sólo era un embustero e insolente embaucador de gente inocente.

TRATADO VI

(CAPELLÁN)

Lázaro conoció a un maestro de pintar panderos, pero lo abandonó debido a los cientos males que en poco tiempo sufrió con él.

Fue entonces cuando Lázaro conoció al capellán, el cuál le facilitaba la manera de vender agua a la gente. De este negocio el joven obtuvo importantes ganancias.

Gracias al dinero que ganó el ya no tan joven en cuatro años, consiguió comprarse algunas ropas que lo llenaron de mejor apariencia, y decidió abandonar al capellán, puesto que según él, ya no necesitaba el negocio que tenía.

TRATADO VII

(ARCIPRESTE)

Después del trabajo con el capellán, estuvo trabajando un breve período de tiempo con un alguacil, pero lo dejó porque él pensaba que era un trabajo muy arriesgado.

Fue entonces cuando conoció a un arcipreste, el de San Salvador, con el que estuvo trabajando de pregonador anunciando sus vinos.

Lázaro aceptó la proposición que le hizo el arcipreste de casarse con una de sus criadas. Consiguió una casa para él y para su esposa y, fue muy feliz a pesar de que las malas lenguas decían que su mujer había parido ya tres veces anteriormente. Él supo confiar en su mujer y no dejarse influir por las opiniones que se decían acerca de él y de ella.

Fue en aquella época cuando el Emperador entró las cortes en la ciudad de Toledo, y el Lazarillo de Tormes siguió viviendo reposadamente en su hogar con su esposa.

5

5

Í N D I C E:

Tratado I ..................................................................pág.2.

Tratado II .................................................................pág.3.

Tratado III ................................................................pág.3.

Tratado IV ................................................................pág.4.

Tratado V .................................................................pág.4.

Tratado VI ................................................................pág.5.

Tratado VII ...............................................................pág.5.

1

2