La República; Platón

Filosofía griega. Pensamiento platónico. Teoría del conocimiento (epistemología). Mundo sensible y mundo de las ideas

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PLATÓN

Libro VII de la república

*Contesto político y biográfico de Platón.

Platón nació en Atenas, en una época en la que comenzó el declive político y militar de su ciudad. Pertenecía a una familia aristocrática. Su juventud estuvo marcada por la guerra entre Atenas y Esparta, y por una época de inestabilidad política, de enfrentamientos y luchas por el poder entre el bando democrático y el bando de los oligarcas.

El filósofo Sócrates ejerció mucha influencia sobre su vida y pensamiento. Desde muy joven sintió interés por la política, pudo participar en la política de su ciudad, pero él no quiso colaborar con el gobierno de los 30 tiranos por su política de terror y por sus crímenes.

Después de la condena a muerte de su maestro Sócrates, ya en el régimen democrático, Platón se convenció de que ningún gobierno era justo ni conduciría a la sociedad a la armonía. Esto le llevó a renunciar a implicarse en política, e intento buscar en la filosofía el gobierno perfecto.

Pensó que un gobierno formado por filósofos seria el único que gobernaría con justicia y armonía. (doctrina del filosofo gobernante).

Tuvo la ocasión de llevar a la práctica sus proyectos de reforma política, pero fracaso. Fundó en Atenas su escuela filosófica, a la que dio el nombre de “Academia”. Esta debía servir para la formación de los filósofos gobernantes.

*Contexto filosófico de Platón

Platón recibe influencias que acepta y otras que no:

- Acepta de los Pitagóricos su concepción del alma y su relación con el cuerpo: el cuerpo es la cárcel del alma, ésta es inmortal y se reencarna. También el menosprecio del cuerpo y de los sentidos como medio para llegar a la verdad. La importancia de las matemáticas y del conocimiento abstracto y racional. Y su concepción sobre la armonía y los números.

- Acepta de Parménides la distinción entre la vía de la opinión y la vía de la verdad (relacionado con la distinción platónica entre opinión y conocimiento). Y la distinción entre la verdadera realidad y la apariencia (mundo sensible e inteligible de Platón). Las Ideas de Platón tienen cualidades con el Ser de Parménides: son inmutables, eternas, indivisibles, no accesibles a los sentidos, sólo a la razón.

- Acepta de Heráclito que la realidad siempre está cambiando, Platón acepta esto referido a las realidades físicas, materiales y sensibles no a las Ideas.

- Por último acepta de su maestro Sócrates, su doctrina del intelectualismo moral: la virtud es conocimiento, el vicio ignorancia y nadie obra mal a sabiendas.

Su concepción de la educación y de la dialéctica socráticas: La finalidad de la educación debe ser alcanzar la verdad con el fin de lograr la felicidad y la virtud. Todo los hombres poseen dentro de sí la verdad, el educador tiene que orientarlos para que ellos mismos la descubran. Su dialéctica consiste en un método de investigación de la verdad, que se basa en él dialogo entre el maestro y el discípulo.

También la búsqueda de las definiciones esenciales, que Platón convertirá en Ideas. Y la concepción absolutista de la verdad y de los valores morales.

- No acepta a los filósofos que se centran en el estudio de la naturaleza, el mundo físico y cambiante que no puede aportar conocimiento alguno.

- Y rechaza el pensamiento de los sofistas:

Su concepción del relativismo y del esceptismo, la verdad es relativa por lo tanto no existe el conocimiento verdadero, por lo que no se puede conocer la verdad.

Su pragmatismo político, que consiste en considerar bueno y justo aquello que la mayoría del pueblo lo concibe así, sin considerar si es realmente así.

Su forma de entender y de practicar la educación, educar de manera que el maestro pone conocimientos en el discípulo que no tiene.

Su relación entre la identidad del ser y las apariencias, no tienen diferenciado lo que es verdad y lo que parece verdad, no hay diferencia entre verdaderamente algo y opinar sobre algo. Todo conocimiento es opinión.

El pensamiento de Platón

La preocupación de Platón es el ser humano, piensa en como el hombre puede alcanzar la felicidad y la virtud, y concluye en que para que el hombre sea feliz, tiene que formarse en un Estado justo y feliz. Para Platón la ética queda subordinada a la a política. Y un Estado justo y bien gobernado depende sobre todo de la elección de sus gobernantes, estos tienen que ser hombres virtuosos y sabios.

Pero sólo los filósofos pueden llegar a ser esos hombres, sólo pueden ser justos y buenos aquellos que han comprendido la esencia de la justicia y el bien. Por esto la educación que reciban estos hombres es muy importante.

El objetivo de su educación será ayudarle a descubrir la verdad sobre lo justo, lo bueno, etc..., deberán aprender a gobernarse a sí mismo y a la ciudad. Esto supone que la verdad existe y que la razón humana puede llegar a alcanzarla mediante la reflexión filosófica.

La existencia de la verdad y la posibilidad de alcanzar el conocimiento depende de que existan realidades eternas e inmutables a diferencia de las cambiantes realidades sensibles. A esas realidades Platón les dará el nombre de Ideas. Así que la educación del gobernante deberá servir para orientarle hasta las ideas. La filosofía de Platón se basa en:

-Una teoría del conocimiento o epistemología, que diga cuál es el origen y el camino del conocimiento y cómo distinguir la verdad del error.

-Una teoría de la realidad u ontología que diga que es lo real y que lo aparente.

Estas dos teoría forman la teoría de las Ideas, que constituye el núcleo fundamental de la filosofía platónica.

La teoría de las Ideas afirma la existencia de realidades inmateriales, inmutables, eternas, no accesibles a los sentidos pero sí a la inteligencia, separadas del mundo físico e independientes delas cosas sensibles y de las opiniones humanas.

Las ideas son modelos ideales que constituyen las esencias de las cosas sensibles y son imitadas por éstas de forma más o menos imperfecta.

La Teoría de las Ideas supone un dualismo ontológico:

Por un lado el nivel superior de la realidad, el nivel de lo auténticamente real, es el mundo inteligible o mundo de las Ideas.

Por otro lado el nivel de la realidad sensible, llamado mundo sensible, mundo visible o físico.

Estos mundos están relacionados entre sí, ya que las cosas sensibles copian o imitan a las Ideas. Las cosas sensibles participan de las Ideas. Las Ideas son el modelo perfecto que las cosas sensibles copian o imitan de manera imperfecta.

Hay una relación de dependencia ontológica de las cosas sensibles respecto de las Ideas.

Platón en correspondencia con el dualismo ontológico define la existencia de un dualismo epistemológico. Estos dos niveles de conocimiento son:

El conocimiento científico (episteme) y la opinión (doxa).

-La episteme representa el nivel superior del conocimiento y muestra la auténtica verdad, pues habla sobre las Ideas. Es un conocimiento infalible, universalmente valido, objetivo, no cambiante y se accede a él por medio de la inteligencia, no por los sentidos.

-La doxa representa el nivel inferior del conocimiento. Tiene como base el mundo de las cosas sensibles, materiales y cambiantes, que tan sólo son copias de las Ideas. Es un conocimiento relativo, superficial y poco fiable, vinculado a los sentidos y a las apariencias sensibles. Además es cambiante.

La teoría de la reminiscencia o anamnesia explica como el alma humana puede conocer las Ideas, si éstos pertenecen a un mundo distinto del nuestro.

Según Platón el alma antes de encarnarse en un cuerpo, ha preexistido en el mundo de las Ideas y las ha contemplado. Al entrar en el mundo sensible el alma olvida las Ideas y sólo le queda una huella confusa de ellas. Así que, según ésta teoría aprender o conocer es recordar.

Platón defiende un innatismo del conocimiento: en el alma de cada hombre existen, desde que nace, conocimientos acerca de las Ideas pero oscuros que se recuperan mediante una educación adecuada que oriente a la contemplación directa de las Ideas.

El símil de la línea: ontología y epistemología.

Mediante el símil de la línea Platón establece una clara relación entre Ontología y Epistemología. Pretende comunicar cuatro ideas importantes:

-La existencia de diferentes grados de realidad, según una escala que va de menor a mayor grado de realidad: Imágenes, Seres naturales y cosas artificiales, Objetos matemáticos e Ideas.

-La existencia de diferentes grados de conocimiento, según una escala que va de menor a mayor grado de verdad: Imaginación, creencia, pensamiento, e Inteligencia (conocimiento).

-Existe una relación entre los niveles de realidad y de conocimiento, de modo que cuanto más real es un objeto, más claro y verdadero es el conocimiento que se obtiene de él y viceversa.

-En su ascenso gradual hacia las ideas el alma debe recorrer todos los grados del ser, ascendiendo desde las imágenes hasta las ideas, pasando por los dos intermedios. (objetos físicos y objetos matemáticos).

La naturaleza de los objetos matemáticos

Platón estaba convencido de que las matemáticas no son invenciones de la mente humana, sino que existen fuera de ella y con independencia de ella. Las matemáticas no tienen existencia en el mundo material, sólo son copias imperfectas de lo que realmente existe en el mundo inteligible, abstracto y que sólo se puede llegar a él por medio de la inteligencia.

Los objetos matemáticos son realidades inteligibles, eternas a semejanza de las Ideas. Los matemáticos no inventan estos objetos (Triangulo, etc...) sino que los descubren por medio del pensamiento abstracto.

Por esto los objetos matemáticos presentan una naturaleza ideal e inteligible.

Diferencias entre los objetos matemáticos y las Ideas.

A pesar de que los objetos matemáticos son inteligibles y poseen característicos con las ideas, se diferencian de ellas en lo siguiente:

-Son realidades ontológicamente inferiores a las Ideas pues son copias de ellas. Por ejemplo, los círculos inteligibles participan de la Idea de Circularidad.

-Los objetos matemáticos admiten la pluralidad, mientras que cada Idea es única, por ejemplo hay muchos círculos pero sólo una Idea de circularidad.

También existen diferencias en lo que se refiere a la manera de conocer e investigar a unos y a otros:

-El matemático estudia las entidades matemáticas ayudándose de imágenes sensibles de copias materiales y visibles de esas cosas. Los filósofos, intentan conocer las ideas sin apoyarse en nada sensible, sólo utilizan la inteligencia y el pensamiento abstracto.

-Además los matemáticos parten de hipótesis no justificadas. Son supuestos no demostrados extraídos mediante razonamientos deductivos.

Las matemáticas no pueden considerarse como opinión, ya que no habla de cosas materiales y visibles, pero tampoco se considera conocimiento científico en sentido estricto, por eso recibe el nombre de “pensamiento”, algo intermedio entre la doxa y la episteme que tiene como objeto las Ideas.

Cosmología: el origen del mundo sensible

Platón dice que la naturaleza parece apuntar hacia un orden, una armonía y belleza perfectas que está más allá de ella y que no llega a cumplir.

Para explicar el origen del mundo sensible y la cosmología, ilustra el mito del Demiurgo, que éste es una inteligencia divina que ordenó la materia tomando como modelo las ideas, y que intentó que el mundo sensible participara lo máximo posible del Ideal, pero aún así es imperfecto por culpa de la materia.

Antropología, psicología y ética

Platón concibe al hombre como un compuesto de cuerpo y alma. Esto se conoce como dualismo antropológico.

-El alma está considerada inmortal e inmaterial, constituye el verdadero ser, infunde la vida, el movimiento en el cuerpo y el conocimiento. Es una realidad intermedia entre el mundo sensible y el inteligible, aunque tiende al mundo de las ideas en el que ha preexistido.

-El cuerpo es material y mortal, inclina al hombre al mundo sensible, donde no encontrará la virtud ni el conocimiento. El alma debe dominarlo si quiere encaminarse hacia lo inteligible.

Platón divide al alma en tres partes o funciones:

-La parte racional, es la sede de la inteligencia y tiene naturaleza divina. Es exclusivamente del hombre.

-La parte irascible, es el origen de las pasiones y emociones humanas (irracional)

-La parte apetitiva, es la fuente de los apetitos y deseos materiales del ser humano. (irracional).

Mediante ésta división tripartita Platón pretende explicar dos aspectos de la psicología humana:

Por una parte, la lucha interior entre la razón, las pasiones y los deseos, que hace del hombre un ser un conflicto interior.

Por otro lado, la división le sirve a Platón para explicar la existencia de diferentes tipos de hombre, con rasgos psicológicos diferentes. En cada hombre en su alma domina una parte sobre las otras dos, que configurará tres tipos diferentes de personas con características especificas.

Las virtudes del alma. El alma justa

Cada una de las partes del alma debe desarrollar una virtud propia.

La virtud de la parte racional es la sabiduría o prudencia.

La de la parte irascible es la valentía. Y la de la parte apetitiva, la templanza o moderación. Pero la virtud fundamental del alma es la justicia, y esta se define como armonía. La justicia del individuo es la armonía entre las tres partes del alma. Así, el alma justa es aquella en la que cada una de sus partes ha desarrollado la virtud que le es propia y cumple su función.

El alma justa es la que su parte racional guía a las partes irascible y apetitiva, que se someten a la primera. Ésta armonía se consigue por medio del conocimiento, el hombre que ha alcanzado el conocimiento de la Ideas eternas, podrá dominar su alma y encaminarla correctamente.

La política

Platón rechaza la democracia como forma de gobierno con las siguientes objeciones:

-En la democracia ateniense no era el pueblo el que gobernaba, sino una minoría de políticos y demagogos que perjudicaban al pueblo y que sólo buscaban su beneficio personal.

-Rechaza el que cualquiera pueda desempeñar funciones públicas sin recibir ninguna preparación y sin tener sus conocimientos y su virtud.

-La última fue por la injusta ejecución de su maestro Sócrates.

Platón propone un gobierno de filósofos como remedio a los males políticos de su tiempo y como alternativa a otras formas de gobierno, como la democracia y la oligarquía. Afirma que los males de la humanidad sólo tendrán remedio cuando el gobierno este en manos de los filósofos, que han alcanzado la sabiduría y la virtud.

Esto se relaciona con el intelectualismo moral de Sócrates aplicado a la política, sólo pueden ser individuos justos y buenos aquellos que saben en qué consisten la justicia y el bien, por esto sólo los filósofos pueden ser gobernantes, porque ellos son los únicos que a través de la filosofía han alcanzado el conocimiento de las esencia de la justicia y el bien, indispensables para conducirse rectamente a uno mismo y a la sociedad.

Se trata del gobierno de los filósofos y para llevarlo a cabo es necesario:

-Seleccionar las mejores naturalezas, aquellos individuos que por naturaleza posean capacidades y cualidades innatas para la filosofía y el gobierno, como la capacidad de aprender, honestidad, generosidad, etc...

-Potenciar estas cualidades y capacidades naturales mediante una educación adecuada, hasta conducir a los individuos mediante la filosofía a la contemplación de la Ideas eternas. Sólo después de este largo proceso educativo estarán preparados para gobernar y deberán ser forzados a ello. Será el Estado quien se encargará de la selección de las mejores naturalezas y de su educación.

Según Platón, el ser humano no es autosuficiente y por tanto necesita de la cooperación con los demás hombres para cubrir sus necesidades básicas y producir todo aquello que es necesario para la vida. Así, sólo un Estado en el que cada ciudadano cumpla adecuadamente su función, será un Estado justo y armónico y sus individuos podrán alcanzar la felicidad y la virtud. El Estado ideal sería en el que esto es posible. Para esto el Estado se compondrá de tres clases sociales, a imitación de las tres partes del alma.

La disposición anímica de cada individuo determinará la clase social a la que pertenece y el lugar que ocupará en la sociedad. Cada clase desempeñara la función que le es propia. Estas tres clases sociales serán:

-La clase de los productores: está compuesta por artesanos, campesinos, obreros asalariados, etc... . Su función será producir todo aquello que la comunidad necesita para sobrevivir. En esta clase predomina la parte apetitiva del alma. A diferencia de las otras dos clases, conservará la propiedad privada y la familia, y tendrá acceso a las riquezas y al dinero.

-La clase de los guardianes: su función será la defensa de la ciudad, para lo cual recibirán una educación especial basada en la gimnástica y la música. En esta clase predomina la parte irascible del alma. Para evitar la ambición se le ponen fuera de su alcance las riquezas y la propiedad y para que desempeñe mejor su función se le prohíbe la familia.

-La clase de los gobernantes-filósofos: es la clase superior, que tendrá como función el gobierno de la ciudad. En esta clase predomina la clase racional del alma. Serán seleccionadas de entre los mejores guardianes para recibir posteriormente una educación especial, destacando el aprendizaje en las matemáticas y de la filosofía.

Al igual que en el alma del hombre justo es la parte racional la que dirige y controla a las otras dos, en el Estado justo es la clase de los gobernantes filósofos la que deberá dirigir a las otras dos.

La justicia del Estado consistirá en la armonía entre las clases sociales, de manera que cada una de ellas desempeñe a la perfección la función que le es propia y desarrolle la virtud que le corresponde. El Estado justo será un reflejo del alma justa, y ambos son de la justicia en sí.

Es un Estado estatalista porque Platón antepone el bien del Estado al bien individual y organicista, porque cada clase realiza una función en beneficio de la comunidad.

Política y educación

Platón esta convencido de que tiene que existir un arte del político, que se dedique al bien del Estado, y que deban de aprenderlo aquellos que asumen la responsabilidad de dirigir el gobierno del Estado.

Para Platón este arte es la filosofía. En el pensamiento platónico la educación está al servicio de la política y del bien de la ciudad, y su misión es formar a los individuos sabios y justos, destinados a gobernar el Estado.

Para ello la educación tiene que orientarlos hacia lo inteligible, que es el final del proceso educativo.

La educación es para Platón un proceso duro, pues el cuerpo arrastra al alma hacia el mundo material y sensible, donde sólo hay apariencias, copias deformadas de lo bueno y de lo justo.

La última etapa del proceso educativo es la dialéctica, la ciencia suprema, el saber acerca de las Ideas y de las relaciones entre Ideas. La única capaz de ofrecer el verdadero conocimiento.

Platón dice que no es bueno comenzar la educación del filosofo gobernante con la dialéctica. Ésta sólo es la etapa final. La razón de esto es que el alma acostumbrada sólo a contemplar las cosas del mundo sensible, antes de iniciarse a la dialéctica, debe familiarizarse con el razonamiento abstracto y con lo inteligible. Para ello hay que utilizar el estudio de las matemáticas:

-Porque sirve para que el alma se aparte de lo sensible, y porque son un buen entrenamiento para la inteligencia y el pensamiento abstracto. Constituyen un paso indispensable para la dialéctica.

La educación del filosofo gobernante se basará primero en el cultivo de las matemáticas, y después en el de la dialéctica. Pero una vez que el filosofo gobernante haya alcanzado el conocimiento de la verdad, tendrá que volverse al terreno de los asuntos humanos, e intentar que la sociedad y el Estado se acerquen lo más posible al ideal contemplado, para lo cual debe gobernar su vida y a la sociedad tomando el Bien como guía y modelo. Por ello se habla de dos caminos de la dialéctica:

-La dialéctica ascendente, que asciende desde el mundo material hasta las Ideas, y culmina con la comprensión de la Idea de Bien.

-La dialéctica descendente, desde el conocimiento de las Ideas, hasta la aplicación práctica de ese conocimiento en el mundo de los asuntos humanos.

Tras haber contemplado el orden eterno del ser el filosofo gobernante tiene el compromiso ético y político de lograr mediante la acción política, un orden semejante en el Estado. Quien ha conocido la esencia de lo justo y de lo bueno tiene la obligación moral de poner sus capacidades y ese conocimiento el servicio de la comunidad.