La Pasión de Cristo; Mel Gibson

Fundamentos del cristianismo. Líder religioso. Política, economía y sociedad de Israel. Jerusalén. Clases: senatorial, ecuestre, plebe. Herodes el Grande. Pilato. Conspiración contra Jesús. Cena Pascual. Traición de Judas. Agonía

  • Enviado por: La Pitu
  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
  • 14 páginas

publicidad
cursos destacados
Cómo montar un Ordenador
Cómo montar un Ordenador
En este curso te guiamos de una forma muy práctica y gráfica, para que puedas realizar el montaje de tu...
Ver más información

Graba audio con Apple Logic Pro 9
Graba audio con Apple Logic Pro 9
En este curso aprenderemos a realizar grabaciones de audio de calidad utilizando Apple Logic Pro 9. Exploraremos todo...
Ver más información


TRABAJO PRÁCTICO DE GEOGRAFÍA

Guía de la película: “LA PASIÓN DE CRISTO”.

GUÍA DE PREGUNTAS:

  • Sitúa geográficamente el lugar real donde se producen los hechos. Describe paisajes natural y humanizado, actuales y antiguos.

  • Explica los fundamentos del cristianismo y compáralos con el islamismo. Diferencias y semejanzas.

  • ¿Por qué se produce la “Pasión de Cristo” y que significa?

  • ¿Puedes comparar lo visto con hechos actuales? ¿Por qué?

  • ¿Cuáles son los efectos que provocó este líder religioso? ¿Qué provoca hoy?

  • ¿Qué características lo definen cómo líder político? ¿Por qué?

  • ¿Provocó un fenómeno social? ¿Cuál?

  • ¿Puedes relacionar el fenómeno de la globalización con lo visto en la película? ¿Por qué?

  • La ciudad de Jerusalén, está situada en el norte de Israel.

  • 'La Pasión de Cristo; Mel Gibson'

    Paisaje humanizado:

    Política:

    En Israel el sistema político vigente es una República. El Estado de Israel fue fundado en 1948. Su líder político es Ariel Sharon. Israel se divide en seis distritos administrativos: el Distrito Central, Haifa, Jerusalén, el Distrito Septentrional, el Distrito Meridional y Tel Aviv. Cada uno de estos distritos es administrado por un comisario, designado por el ministro del Interior. Las gentes de Israel son muy religiosas y conservadoras. La agricultura cubre tres cuartas partes de las necesidades de alimento de la población, y algunos productos, sobre todo los cítricos y los huevos, se exportan. Los principales cultivos son de fruta, principalmente naranjas, manzanas, melones, aguacates y uvas, patatas y trigo. Las industrias se concentran en Haifa y Tel Aviv y en el puerto de Ashdod. Los principales productos son alimentos, aceite de oliva, bebidas y tabaco, químicos, derivados del petróleo y carbón, metalúrgicos, textiles y confección de ropa, materiales de construcción, instrumentos de precisión y equipamiento electrónico, aunque también destaca la industria de diamantes. Las principales religiones en el país son el judaísmo, islamismo y cristianismo. Aproximadamente el 82 por ciento de los árabes de Israel son musulmanes y el resto son cristianos. El 92 por ciento de la población es urbana y existe una gran diversidad racial, cultural y étnica, aunque el 83 por ciento de los pobladores son judíos. Más de la mitad de los judíos de Israel nacieron en el país (sabras), pero sus antepasados provenían de otros países y hablaban unos 85 idiomas o dialectos distintos. Las agrupaciones más importantes son los asquenazíes, cuyos antepasados vivían en países europeos en la edad media, y los sefardíes, procedentes de la península Ibérica, y los que se trasladaron a Israel desde el norte de África o desde el Próximo Oriente. Aproximadamente el 17 por ciento de la población de Israel es árabe.

    Economía:

    Israel tiene una economía industrial diversificada y sofisticada que compite en muchos aspectos con las de Europa Occidental. Así quedó reconocido por el FMI en 1997, cuando reclasificó a Israel como una economía industrial en lugar de economía en desarrollo. El sector agrícola es relativamente pequeño -aportando únicamente alrededor del 2,4% del Producto Interior Bruto- aunque su desarrollo aumentó enormemente a través del sistema de trabajo colectivo en los Kibbutz (granjas de trabajo colectivo). Los cítricos son la principal producción agrícola y la que más divisas aporta al país. El sector industrial está concentrado en la ingeniería, aviación, electrónica, químicos, materiales de la construcción, textiles y procesamiento de comida. La industria minera es muy poco importante, pero está en proceso de expansión con la producción de potasio y bromo. Hay una pequeña industria petrolífera local. La infraestructura está bien desarrollada y el turismo, en el que ha habido una considerable inversión, se ha convertido en un sector importante de la economía. Las dificultades económicas de Israel, que fueron particularmente serias durante los años setenta y ochenta, se debieron principalmente a las circunstancias políticas: específicamente a los elevados gastos en defensa (estimados en alrededor del 40% del PIB) y al costo de las personas que venían a instalarse en el país. Otros factores importantes que afectan a la economía israelí son un sector estatal grande y relativamente ineficaz y una escasez de recursos naturales; compensado por una substancial ayuda anual de los Estados Unidos, estimada en unos cinco billones de dólares por año. Las reformas económicas introducidas a comienzos de los años noventa, con la liberación del mercado y las privatizaciones, condujeron a un período de estabilidad y crecimiento. Israel tiene acuerdos de comercio con la Unión Europea y Estados Unidos. Estados Unidos es su primer socio comercial, seguido por Bélgica / Luxemburgo, Alemania y el Reino Unido. El comercio con los países del sur de Asia y del Pacífico asiático está en rápido crecimiento. Las zonas bajo Autoridad Palestina no han compartido la creciente prosperidad de Israel y dada la todavía escasa ayuda económica internacional y la todavía candente situación política, el bajo desarrollo las localidades palestinas continuará dificultando su desarrollo económico.

    Sociedad :

    Desde el siglo XIII, cuando Jerusalén fue conquistada por los mamelucos egipcios, hasta el reinado de los turcos otomanos, que comenzó en 1517, la importancia de la ciudad decreció. Sin embargo, durante estos siglos, muchos judíos que huían de las persecuciones que sufrían en Europa volvieron a Jerusalén; a finales del siglo XIX eran parte importante de la población de la ciudad. Jerusalén fue ocupada por las fuerzas militares británicas en 1917, y desde 1922 hasta 1948 formó parte del mandato británico de Palestina como capital del territorio. Tras la creación del Estado de Israel en 1948, Jerusalén fue el escenario de las luchas más cruentas entre judíos y árabes. La Asamblea General de las Naciones Unidas, en su plan de división inicial del 29 de noviembre de 1947, propuso hacer de Jerusalén y sus alrededores un enclave internacional. El objetivo principal era asegurar el acceso libre a los lugares santos de la ciudad a todos los grupos religiosos. Sin embargo, en la primavera de 1948 los ejércitos enemigos de Israel y Jordania conquistaron la ciudad; los israelitas ocuparon la parte occidental de Jerusalén, que abarca la zona moderna residencial y la zona de negocios, mientras que Jordania ocupó la parte oriental, donde se encuentra la Ciudad Antigua. Además, las fuerzas israelitas mantuvieron un pasillo con el que se comunicaban con Tel Aviv-Yafo en la costa. Mediante el armisticio firmado el 3 de abril de 1949 entre Israel y Jordania, ambas partes reconocieron la partición de la ciudad. En 1950 el sector occidental fue declarado la capital de Israel. Durante la guerra de los Seis Días, en junio de 1967, las fuerzas israelitas tomaron la Ciudad Antigua y la Knesset (Parlamento) israelí decretó unilateralmente la reunificación de la ciudad ante la protesta generalizada del mundo árabe. A pesar de ello, en 1980, la Knesset declaró a la ciudad reunificada la capital eterna de Israel.

    Jerusalén ha seguido siendo una ciudad disputada durante las décadas de 1980 y 1990, pues mientras que Israel seguía manteniendo su reclamación sobre la totalidad de su territorio, los palestinos exigían la devolución de Jerusalén Este, incluyendo la Ciudad Antigua y los santos lugares. En septiembre de 1993 Israel y la Organización para la Liberación de Palestina firmaron un tratado de paz que incluía la necesidad de lograr un acuerdo negociado sobre el futuro estatuto político de la ciudad. No obstante, debido a lo delicado de la cuestión, el asunto relativo a Jerusalén fue apartado en las negociaciones globales que siguieron a la firma de paz inicial. En enero de 1996 Yasir Arafat fue elegido presidente de la Autoridad Nacional Palestina, un órgano ejecutivo para la gobernación de los territorios autónomos palestinos que habían sido ocupados por Israel en 1967: Gaza, Cisjordania y Jerusalén oriental. En septiembre de 1996, la construcción de un túnel bajo la Ciudad Antigua de Jerusalén a cargo del nuevo ministro israelí, Benjamín Netanyahu, condujo a la resurrección de la intifada palestina en la ciudad, causando decenas de muertos. En 1997, la creación de un barrio judío en una colina árabe de Jerusalén supuso el inicio de nuevas revueltas, dificultando el proceso de paz en la zona. Población (según estimaciones para 1999), 633.700 habitantes.

    Política:(Antigua)

    La primera provincia romana fue Sicilia (241 y 211 a.C). Ciertos países, atados a Roma por un pacto de amistad, gozaban de una relativa independencia interna; tal era el reino de Herodes el Grande y de sus herederos. Egipto era considerado como propiedad personal del emperador. Los otros territorios eran bienes del pueblo romano, conquistados con las armas. Las provincias se dividían en dos categorías:

    1) las conquistadas antiguamente, en tiempos de la república, eran llamadas "provincias senatoriales"; dependían oficialmente del senado; su gobernador, llamado "procónsul", era de rango senatorial; las provincias senatoriales eran los territorios más tranquilos y por eso no se solían situar en ellas las legiones romanas.

    2) las otras provincias eran "provincias imperiales"; se ubicaban en ellas las legiones romanas y dependían directamente del emperador, que como tal estaba al frente del ejército; de más reciente conquista, estaban situadas en los confines del imperio; estaban gobernadas por senadores, nombrados por el emperador y removidos a su antojo; los gobernadores estaban asistidos por generales y por diversos procuradores; algunas provincias imperiales secundarias estaban gobernadas por prefectos y por procuradores, que disponían de tropas auxiliares y tenían un poder limitado; se les privó del derecho de juzgar a los ciudadanos romanos hasta la época de los Severos. El desarrollo inicial del cristianismo tuvo lugar en la provincia imperial de Siria, a la que pertenecía también la prefectura de Judea.

    El culto imperial, que se difundió cada vez más en el imperio romano, tenía también intenciones políticas; intentaba dar una mayor unidad ideológica-religiosa al imperio. Solamente los judíos estaban dispensados del culto imperial, sustituido por el sacrificio en honor del emperador en el templo de Jerusalén. Los habitantes del imperio se dividían en tres categorías: los ciudadanos romanos, los hombres libres de las provincias y los esclavos. Al principio, sólo los hombres libres residentes en Roma gozaban de los privilegios de los ciudadanos romanos: participaban de la elección de los magistrados, estaban libres de impuestos, no estaban sometidos a los tribunales romanos, no podían ser torturados ni condenados a penas infamantes, como la de la cruz. La ciudadanía romana se extendió a toda Italia y a algunas ciudades de las provincias. Pero hay que distinguir entre el derecho de ciudadanía con que se pertenecía a una ciudad, del derecho de ciudadanía romana, que suponía privilegios económicos y jurídicos.

    1) En primer lugar estaba la clase senatorial, compuesta de las familias más ricas; de ella procedían los miembros del senado, que tenía la función de garantizar la continuidad de las tradiciones romanas. Bajo el imperio, fue poco a poco disminuyendo su papel, mientras que aumentaban los privilegios y los títulos honoríficos de los senadores. Con la llegada del imperio, empezaron a entrar en el senado también los caballeros y los provinciales; pero el título para pertenecer a él siguió siendo la propiedad de fincas.

    2) En segundo lugar estaba la clase ecuestre, que en su origen estaba constituida por aquellos que, en caso de guerra, podían proporcionar un caballo, lo cual significaba gozar de una discreta riqueza. En el siglo I, esta clase de "nuevos ricos" estaba en auge.

    3) El resto de los ciudadanos romanos, la inmensa mayoría, pertenecía a la plebe: profesores, médicos, artesanos, comerciantes, amanuenses, etc.

    En el cuarto puesto de la escala social estaban los hombres libres de las provincias, fuera de Italia. Y finalmente, los esclavos: una masa enorme, considerados como propiedad de un amo. Si él era ciudadano romano, también lo era el liberto. Especialmente en Roma, donde era mayor el número de los esclavos de guerra, muchos de ellos consiguieron liberarse y ocupar puestos importantes. El año 6 d.C., Idumea y Samaría pasaron bajo el control directo de Roma, con un procurador dependiente de la provincia Siria. Como gobernador era nombrado un noble del orden ecuestre, que duraba normalmente en su cargo un par de años. El gobernador tenía poder militar, judicial, y financiero, aunque limitado. Su residencia estaba en Cesarea. Disponía de una fuerza militar modesta: tropas auxiliares reclutadas en Siria-Palestina. Una cohorte residía habitualmente en Jerusalén, en la fortaleza Antonia, mientras que había otras pequeñas guarniciones ocupando las diversas fortalezas dispersas por el territorio. Durante las fiestas, el gobernador acudía a Jerusalén con una escolta para prevenir motines.

    El año 6 d.C., Idumea y Samaría pasaron bajo el control directo de Roma, con un representante dependiente de la provincia Siria. La administración romana se amplió además a Galilea y Perea. Como gobernador era nombrado un noble del orden ecuestre, que duraba normalmente en su cargo un par de años. El gobernador tenía poder militar, judicial, y financiero, aunque limitado. Su residencia estaba en Cesarea. Disponía de una fuerza militar modesta: tropas auxiliares reclutadas en Siria-Palestina. Una multitud residía habitualmente en Jerusalén, en la fortaleza Antonia, mientras que había otras pequeñas guarniciones ocupando las diversas fortalezas dispersas por el territorio. Durante las fiestas, el gobernador acudía a Jerusalén con una escolta para prevenir motines. El ejercicio de la justicia se regulaba según la ley judía, reconocida como ley de estado para todos los judíos del imperio romano. La única injerencia en el culto era el nombramiento del sumo sacerdote, que dependía del capricho del gobernador.

    1. Herodes el Grande

    Conquistando el reino con las armas, a Hircano le sucedió Herodes, el hijo de su poderoso ministro, Antípatro. En realidad, respondía al tipo de los príncipes indígenas Helenizados del período helenístico romano: aventureros sin escrúpulos, no exento de valor y ambición; constructor entusiasta y munífico mecenas. Sin embargo, en comparación con otras regiones del Imperio Romano, Palestina era un reino relativamente pobre: los ingresos anuales eran de unos mil talentos en proporción de uno a doce respecto a Egipto, al mismo nivel de lo que pagaba la provincia de Asia (Éfeso) con el diezmo.

    1.1 Construcciones

    Infatigable constructor reconstruyó según el modelo Helenístico Cesarea Marítima y Sebaste (Samaría), a fin de repoblar la región, en la que asentó a seis mil colonos. Restauró Jerusalén, embelleciéndola con calles pavimentadas y dotándola de agua con importantes acueductos; sobre todo decidió reconstruir suntuosamente el Templo, duplicando la explanada y erigiendo al sur el pórtico real.

    1.2 Rechazo judío

    Aunque todo esto le valió el apelativo de grande, los judíos, sin embargo, le detestaban por varios motivos:

    - era Idumeo; por tanto no de raza judía pura; los Idumeos habían sido circuncidados por la fuerza en 126 a. C por Juan Hircano; después de haber sido de los peores enemigos de Israel;

    - estaba muy ligado a Roma, el Imperio pagano opresor; había introducido el culto al Emperador con templos en Cesarea, Sebaste, Panión (Banias);

    -gobernaba despóticamente, desautorizando al Sanedrín, humillando a los fariseos y saduceos, pisoteando las leyes tradicionales y fijando las águilas romanas en la fachada del templo.

    1.3 Pilato

    De los procuradores, los Evangelios recuerdan a Pilato figura mezquina de político. También lo conoce Flavio Josefo. Su nombre aparece en una inscripción encontrada por una misión italiana en una piedra del teatro de Cesarea. Su mandato se caracterizó por continuas provocaciones. entrada del ejército romano en Jerusalén con las enseñas descubiertas y la efigie del emperador; construcción del acueducto con el dinero de Korbán (ofrenda sagrada), del que se había apoderado por la fuerza, provocando un motín duramente reprimido. Muy pronto cayó en desgracia; por sus reiteradas provocaciones de las susceptibilidad judía y los graves incidentes ocurridos con los samaritanos fue depuesto en el 36 por Vitelio, legado de Siria y enviado a Roma a defenderse; Calígula le condenó al destierro o al suicidio. El fue quien decidió en última instancia la condena a muerte de Jesús, que pudo ser precisamente la crucifixión por estar dictada por un tribunal romano.

    Características del Islamismo

    Semejanzas con Cristianismo

    Diferencias con Cristianismo

    El islamismo participa de las características de cualquier fundamentalismo religioso, en tanto que predica un retorno a la letra del Corán.

    El cristianismo también tiene un libro sagrado.

    En el cristianismo, ese libro se denomina Biblia.

    Partidarios de una sociedad igualitaria, los islamistas toman como modelo la umma (comunidad islámica).

    También, los cristianos, toman una comunidad modelo.

    Los cristianos toman como modelo la Iglesia (comunidad cristiana).

    Los islamistas pretenden conquistar a la opinión pública de los países musulmanes por medio de una acción social.

    Los cristianos también pretenden conquistar la opinión, solo que ellos quieren la mundial.

    (...)justificaron la utilización de la violencia para dotar al Estado de una esencia religiosa.

    Los cristianos también lo hicieron cuando mandaron a matar a todo aquel que no quisiera seguir su religión.

  • La “Pasión de Cristo” se produce porque Jesús decía que él era el rey de los judíos, y su pueblo que antes lo había seguido y aclamado, ahora lo condenaba por blasfemia. Además, cuando Pilato le preguntaba cosas como si eso era verdad o demás, Jesús se quedaba callado como sabiendo por dentro que eso era lo que debía sucederle a él, no había forma de salvarse, ese era su destino, cruel pero prácticamente justo por la ley de Dios. En realidad, él tenía miedo de ser crucificado, pero sabía que esa era la condición de su Padre y la única forma de que se borraran los pecados de los hombres.

  • Las 12 últimas horas de la vida de Jesús, tienen un significado muy simbólico, ya que él sufría, pero no lo demostraba, trataba de no hacerlo, en el momento que lo castigan a latigazos y palazos, él vuelve a levantarse después de cada azote, eso le da certeza de que todavía está vivo, pero pagando por los pecados de todos los hombres, que es la razón principal por la que se produce este hecho.

    Al morir Jesús en la cruz, automáticamente los pecados son borrados de la faz de la tierra y todos los que están presenciando su crucifixión y los que fueron culpables de ella, de repente se arrepienten y se dan cuenta de lo que acaban de hacer, pero ya es muy tarde.

    A continuación presento un fragmento del Evangelio según San Mateo, donde se habla de la “Pasión de Jesucristo”: 26-27.

    Conspiración contra Jesús.

    26 1Y sucedió que, cuando acabó Jesús todos estos discursos, dijo a sus discípulos: 2«Ya sabéis que dentro de dos días es la Pascua; y el Hijo del hombre va a ser entregado para ser crucificado.»

    3Entonces los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo se reunieron en el palacio del Sumo Sacerdote, llamado Caifás; 4y resolvieron prender a Jesús con engaño y darle muerte. 5Decían sin embargo: «Durante la fiesta, para que no haya alboroto en el pueblo.»

    Unción en Betania.

    6Hallándose Jesús en Betania, en casa de Simón el leproso, 7se acercó a él una mujer que traía una frasco de alabastro, con perfume muy caro, y lo derramó sobre su cabeza mientras estaba a la mesa. 8Al ver esto los discípulos se indignaron y dijeron: «¿Para qué este despilfarro? 9Se podía haber vendido a buen precio y habérselo dado a los pobres.» 10Mas Jesús, dándose cuenta, les dijo: «¿Por qué molestáis a esta mujer? Pues una `obra buena' ha hecho conmigo. 11Porque pobres tendréis siempre con vosotros, pero a mí no me tendréis siempre. 12Y al derramar este ungüento sobre mi cuerpo, en vista de mi sepultura lo ha hecho. 13Yo os aseguro: dondequiera que se proclame esta Buena Nueva, en el mundo entero, se hablará también de lo que ésta ha hecho para memoria suya.»

    Traición de Judas.

    14Entonces uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue donde uno de los sumos sacerdotes, 15y les dijo: «¿Qué queréis darme, y yo os lo entregaré?» Ellos le asignaron treinta monedas de plata. 16Y desde ese momento andaba buscando una oportunidad para entregarle.

    Preparativos para la Cena pascual.

    17El primer día de los Ázimos, los discípulos se acercaron a Jesús y le dijeron: «¿Dónde quieres que te hagamos los preparativos para comer el cordero de Pascua?» 18Él les dijo: «Id a la ciudad, a casa de fulano, y decidle: `El Maestro dice: Mi tiempo está cerca; en tu casa voy a celebrar la Pascua con mis discípulos'.» 19Los discípulos hicieron lo que Jesús les había mandado, y prepararon la Pascua.

    Anuncio de la traición de Judas.

    20Al atardecer, se puso a la mesa con los Doce. 21Y mientras comían, dijo: «Yo os aseguro que uno de vosotros me entregará.» 22Muy entristecidos, se pusieron a decirle uno por uno: «¿Acaso soy yo, Señor?» 23Él respondió: «El que ha mojado conmigo la mano en el plato, ése me entregará. 24El Hijo del hombre se va, como está escrito de él, pero ¡ay de aquél por quien el Hijo del hombre es entregado! ¡Más le valdría no haber nacido!» 25Entonces preguntó Judas, el que iba a entregarle: «¿Soy yo acaso, Rabbí?» Dícele: «Sí, tú lo has dicho.»

    Institución de la Eucaristía.

    26Mientras estaban comiendo, tomó Jesús pan y lo bendijo, lo partió y, dándoselo a sus discípulos, dijo: «Tomad, comed, éste es mi cuerpo.» 27Tomó luego una copa y, dadas las gracias, se la dio diciendo: «Bebed de ella todos, 28porque ésta es mi sangre de la Alianza, que es derramada por muchos para el perdón de los pecados. 29Y os digo que desde ahora no beberé de este producto de la vid hasta el día en que lo beba con vosotros, nuevo, en el Reino de mi Padre.»

    Predicción de las negaciones de Pedro.

    30Y cantados los himnos, salieron hacia el monte de los Olivos. 31Entonces les dice Jesús: «Todos vosotros vais a escandalizaros de mí esta noche, porque está escrito: Heriré al pastor y se dispersarán las ovejas del rebaño. 32Mas después de mi resurrección, iré delante de vosotros a Galilea.» 33Pedro intervino y le dijo: «Aunque todos se escandalicen de ti, yo nunca me escandalizaré.» 34Jesús le dijo: «Yo te aseguro: esta misma noche, antes que el gallo cante, me habrás negado tres veces.» 35Dícele Pedro: «Aunque tenga que morir contigo, yo no te negaré.» Y lo mismo dijeron también todos los discípulos.

    Agonía de Jesús.

    36Entonces va Jesús con ellos a una propiedad llamada Getsemaní, y dice a sus discípulos: «Sentaos aquí, mientras voy a orar.» 37Y tomando consigo a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a sentir tristeza y angustia. 38Entonces les dice: «Mi alma está triste hasta el punto de morir; quedaos aquí y velad conmigo.» 39Y adelantándose un poco, cayó rostro en tierra, y suplicaba así: «Padre mío, si es posible, que pase de mí esta copa, pero no sea como yo quiero, sino como quieras tú.» 40Viene entonces donde los discípulos y los encuentra dormidos; y dice a Pedro: «¿Conque no habéis podido velar una hora conmigo? 41Velad y orad, para que no caigáis en tentación; que el espíritu está pronto, pero la carne es débil.» 42Y alejándose de nuevo, por segunda vez oró así: «Padre mío, si esta copa no puede pasar sin que yo la beba, hágase tu voluntad.» 43Volvió otra vez y los encontró dormidos, pues sus ojos estaban cargados. 44Los dejó y se fue a orar por tercera vez, repitiendo las mismas palabras. 45Viene entonces donde los discípulos y les dice: «Ahora ya podéis dormir y descansar. Mirad, ha llegado la hora en que el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los pecadores. 46¡Levantaos!, ¡vamonos! Mirad que el que me va entregar está cerca.»

    Prendimiento de Jesús.

    47Todavía estaba hablando, cuando llegó Judas, uno de los Doce, acompañado de un grupo numeroso con espadas y palos, de parte de uno de los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo. 48El que le iba a entregar les había dado esta señal: «Aquel a quien yo dé un beso, ése es; prendedle.» 49Y al instante se acercó a Jesús y le dijo: «¡Salve, Rabbí!», y le dio un beso. 50Jesús le dijo: «Amigo, ¡a lo que estás aquí!» Entonces aquellos se acercaron, echaron mano a Jesús y le prendieron. 51En esto, uno de los que estaban con Jesús echó mano a su espada, la sacó e, hiriendo al siervo del Sumo Sacerdote, le llevó la oreja. 52Dícele entonces Jesús: «Vuelve tu espada a su sitio, porque todos los que empuñen espada, a espada perecerán. 53¿O piensas que no puedo yo rogar a mi Padre, que pondría al punto a mi disposición más de doce legiones de ángeles? 54Mas, ¿cómo se cumplirían las Escrituras de que así debe suceder?» 55En aquel momento dijo Jesús a la gente: «¿Como contra un salteador habéis salido a prenderme con espadas y palos? Todos los días me sentaba en el Templo para enseñar, y no me detuvisteis. 56Pero todo esto ha sucedido para que se cumplan las Escrituras de los profetas.» Entonces los discípulos le abandonaron todos y huyeron.

    Jesús ante el Sanedrín.

    57Los que prendieron a Jesús le llevaron ante el Sumo Sacerdote Caifás, donde se habían reunido los escribas y los ancianos. 58Pedro le iba siguiendo de lejos hasta el palacio del Sumo Sacerdote; y, entrando dentro, se sentó con los criados para ver el final.

    59Los sumos sacerdotes y el Sanedrín entero andaban buscando un falso testimonio contra Jesús con ánimo de darle muerte, 60y no lo encontraron, a pesar de que se presentaron muchos falsos testigos. Al fin se presentaron dos, 61que dijeron: «Éste dijo: Yo puedo destruir el Santuario de Dios, y en tres días edificarlo.» 62Entonces, se levantó el Sumo Sacerdote y le dijo: «¿No respondes nada? ¿Qué es lo que éstos atestiguan contra ti?» 63Pero Jesús seguía callado. El Sumo Sacerdote le dijo: «Yo te conjuro por Dios vivo que nos digas si tú eres el Cristo, el Hijo de Dios.» 64Dícele Jesús: «Sí, tú lo has dicho. Y yo os declaro que a partir de ahora veréis al Hijo del hombre sentado a la diestra del Poder y venir sobre las nubes del cielo.» 65Entonces el Sumo Sacerdote rasgó sus vestidos y dijo: «¡Ha blasfemado! ¿Qué necesidad tenemos ya de testigos? Acabáis de oír la blasfemia. 66¿Qué os parece?» Respondieron ellos diciendo: «Es reo de muerte.»

    67Entonces se pusieron a escupirle en la cara y a abofetearle; y otros a golpearle, 68diciendo: «Adivínanos, Cristo. ¿Quién es el que te ha golpeado?»

    Negaciones de Pedro.

    69Pedro, entretanto, estaba sentado fuera en el patio; y una criada se acercó a él y le dijo: «También tú estabas con Jesús el Galileo.» 70Pero él lo negó delante de todos: «No sé qué dices.» 71Cuando salía al portal, le vio otra criada y dijo a los que estaban allí: «Éste estaba con Jesús el Nazareno.» 72Y de nuevo lo negó con juramento: «¡Yo no conozco a ese hombre!» 73Poco después se acercaron los que estaban allí y dijeron a Pedro: «Ciertamente, tú también eres de ellos, pues además tu misma habla te descubre!» 74Entonces él se puso a echar imprecaciones y a jurar: «¡Yo no conozco a ese hombre!» Inmediatamente cantó un gallo. 75Y Pedro se acordó de aquello que le había dicho Jesús: «Antes que el gallo cante, me habrás negado tres veces.» Y, saliendo fuera, rompió a llorar amargamente.

    Jesús llevado ante Pilato.

    27 1Llegada la mañana, todos los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo celebraron consejos contra Jesús para darle muerte. 2Y después de atarle, le llevaron y le entregaron al procurador Pilato.

    Muerte de Judas.

    3Entonces Judas, el que le entregó, viendo que había sido condenado, fue acosado por el remordimiento, y devolvió las treinta monedas de plata a los sumos sacerdotes y a los ancianos, 4diciendo: «Pequé entregando sangre inocente.» Ellos dijeron: «A nosotros, ¿qué? Tú verás.» 5Él tiró las monedas en el Santuario; después se retiró y fue y se ahorcó. 6Los sumos sacerdotes recogieron las monedas y dijeron: «No es lícito echarlas en el tesoro de las ofrendas, porque son precio de sangre.» 7Y después de deliberar, compraron con ellas el Campo del Alfarero como lugar de sepultura para los forasteros. 8Por esta razón ese campo se llamó «Campo de Sangre», hasta hoy. 9Entonces se cumplió el oráculo del profeta Jeremías: «Y tomaron las treinta monedas de plata, cantidad en que fue apreciado aquel a quien pusieron precio algunos hijos de Israel, 10y las dieron por el Campo del Alfarero, según lo que me ordenó el Señor.»

    Jesús ante Pilato.

    11Jesús compareció ante el procurador y el procurador le preguntó: «¿Eres tú el Rey de los judíos?» Respondió Jesús: «Sí, tú lo dices.» 12Y, mientras los sumos sacerdotes y los ancianos le acusaban, no respondió nada. 13Entonces le dice Pilato: «¿No oyes de cuántas cosas te acusan?» 14Pero él a nada respondió, de suerte que el procurador estaba muy sorprendido.

    15Cada Fiesta, el procurador solía conceder al pueblo la libertad de un preso, el que quisieran. 16Tenían a la sazón un preso famoso, llamado Barrabás. 17Y cuando ellos estaban reunidos, les dijo Pilato:«¿A quién queréis que os suelte, a Barrabás o a Jesús, el llamado Cristo?», 18pues sabía que le habían entregado por envidia.

    19Mientras él estaba sentado en el tribunal, le mandó decir a su mujer: «No te metas con ese justo, porque hoy he sufrido mucho en sueños por su causa.»

    20Pero los sumos sacerdotes y los ancianos lograron persuadir a la gente que pidiese la libertad de Barrabás y la muerte de Jesús. 21Y cuando el procurador les dijo: «¿A cuál de los dos queréis que os suelte?», respondieron: «¡A Barrabás!» 22Díceles Pilato: «Y ¿qué voy a hacer con Jesús, llamado el Cristo?» Y todas a una: «¡Sea crucificado!» -23«¿Pero ¿qué mal ha hecho?», preguntó Pilato. Mas ellos seguían gritando con más fuerza: «¡Sea crucificado!» 24Entonces Pilato, viendo que nada adelantaba, sino que más bien promovía tumulto, tomó agua y se lavó las manos delante de la gente diciendo: «Inocente soy de la sangre de este justo. Vosotros veréis.» 25Y todo el pueblo respondió: «¡Su sangre sobre nosotros y sobre nuestros hijos!» 26Entonces, les soltó a Barrabás; y a Jesús, después de azotarle, se lo entregó para que fuera crucificado.

    Coronación de espinas.

    27Entonces los soldados del procurador llevaron consigo a Jesús al pretorio y reunieron alrededor de él a toda la cohorte. 28Le desnudaron y le echaron encima un manto de púrpura; 29y, trenzando una corona de espinas, se la pusieron sobre su cabeza, y en su mano derecha una caña; y doblando la rodilla delante de él, le hacían burla diciendo: «¡Salve, Rey de los judíos!»; 30y después de escupirle, cogieron la caña y le golpeaban en la cabeza. 31Cuando se hubieron burlado de él, le quitaron el manto, le pusieron sus ropas y le llevaron a crucificarle.

    La Crucifixión.

    32Al salir, encontraron a un hombre de Cirene llamado Simón, y le obligaron a llevar su cruz. 33Llegados a un lugar llamado Gólgota, esto es, «Calvario», 34le dieron a beber vino mezclado con hiel; pero él, después de probarlo, no quiso beberlo. 35Una vez que le crucificaron, se repartieron sus vestidos, echando a suertes. 36Y se quedaron sentados allí para custodiarle.

    37Sobre su cabeza pusieron, por escrito, la causa de su condena: «Este es Jesús, el Rey de los judíos.» 38Y al mismo tiempo que a él crucifican a dos salteadores, uno a la derecha y otro a la izquierda.

    Jesús en cruz ultrajado.

    39Los que pasaban por allí le insultaban, meneando la cabeza y diciendo: 40«Tú que destruyes el Santuario y en tres días lo levantas, ¡sálvate a ti mismo, si eres Hijo de Dios, y baja de la cruz!» 41Igualmente los sumos sacerdotes junto con los escribas y los ancianos se burlaban de él diciendo: 42«A otros salvó y a sí mismo no puede salvarse. Rey de Israel es: que baje ahora de la cruz, y creeremos en él. 43Ha puesto su confianza en Dios; que le salve ahora, si es que de verdad le quiere; ya que dijo: `Soy Hijo de Dios'.» 44De la misma manera le injuriaban también los salteadores crucificados con él.

    Muerte de Jesús.

    45Desde la hora sexta hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la hora nona. 46Y alrededor de la hora nona clamó Jesús con fuerte voz: «¡Elí, Elí! ¿lemá sabactaní?», esto es: «¡Dios mío, Dios mío! ¿por qué me has abandonado?» 47Al oírlo algunos de los que estaban allí decían: «A Elías llama éste.»

    48Y en seguida uno de ellos fue corriendo a tomar una esponja, la empapó en vinagre y, sujetándola a una caña, le ofrecía de beber. 49Pero los otros dijeron: «Deja, vamos a ver si viene Elías a salvarle.» 50Pero Jesús, dando de nuevo un fuerte grito, exhaló el espíritu.

    51En esto, el velo del Santuario se rasgó en dos, de arriba abajo; tembló la tierra y las rocas se hendieron. 52Se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de santos difuntos resucitaron. 53Y, saliendo de los sepulcros después de la resurrección de él, entraron en la Ciudad Santa y se aparecieron a muchos. 54Por su parte, el centurión y los que con él estaban guardando a Jesús, al ver el terremoto y lo que pasaba, se llenaron de miedo y dijeron: «Verdaderamente éste era el Hijo de Dios.»

    55Había allí muchas mujeres mirando desde lejos, aquellas que habían seguido a Jesús de Galilea para servirle. 56Entre ellas estaban María Magdalena, María la madre de Santiago y de José, y la madre de los hijos de Zebedeo.

    Sepultura de Jesús.

    57Al atardecer, vino un hombre rico de Arimatea, llamado José, que se había hecho también discípulo de Jesús. 58se presentó a Pilato y pidió el cuerpo de Jesús. Entonces Pilato dio orden de que se le entregase. 59José tomó el cuerpo, lo envolvió en una sábana limpia 60y lo puso en su sepulcro nuevo que había hecho excavar en la roca; luego, hizo rodar una gran piedra hasta la entrada del sepulcro y se fue. 61Estaban allí María Magdalena y la otra María, sentadas frente al sepulcro.

    Custodia del sepulcro.

    62Al otro día, el siguiente a la Preparación, los sumos sacerdotes y los fariseos se reunieron ante Pilato 63y le dijeron: «Señor, recordamos que ese impostor dijo cuando aún vivía: `A los tres días resucitaré'. 64Manda, pues, que quede asegurado el sepulcro hasta el tercer día, no sea que vengan sus discípulos, lo roben y digan luego al pueblo: `Resucitó de entre los muertos', y la última impostura sea peor que la primera.» 65Pilato les dijo: «Tenéis una guardia. Id, aseguradlo como sabéis.» 66Ellos fueron y aseguraron el sepulcro, sellando la piedra y poniendo la guardia.

  • 1) Puedo compararlo con el golpe de estado acá en la Argentina:

  • Porque las situaciones de tortura y persecución que se dieron aquí en la época militar, fueron despiadadamente increíbles. Hasta el día de hoy en la Argentina está el gran dilema de hallar y sepultar a los desaparecidos, secuestrados y asesinados por las bandas armadas clandestinas que integraban militares, policías y civiles “voluntarios” que el Estado armaba y protegía, con un saldo estimado en 30 mil personas, y cuyos restos jamás fueron encontrados. De las excavaciones y reconocimiento de más de 200 cadáveres NN hallados en fosas comunes del cementerio de San Vicente, sólo se han identificado hasta ahora los que pueden contarse con los dedos de una mano.

    Todavía queda la gran tarea de encontrar las fosas comunes que estarían en el campo de La Perla, el centro clandestino de detención perteneciente al Ejército ubicado sobre la ruta 20, a pocos kilómetros de Córdoba, por donde pasaron más de dos mil seres humanos que nunca más aparecieron y que fueron enterrados dentro del predio, algunos torturados hasta morir y otros fusilados frente a las fosas cavadas al efecto.

    Testimonios aterrorizantes cuentan que durante las sesiones de tortura, no servía de nada insultarlos o gritar y quejarse porque eso los excitaba más, y que ser absolutamente indiferentes e inexpresivos ayudaba mucho más, y continuamente les recordaban que ya estaban muertos, les decían “los muertos que caminan”, y solo faltaba determinar el momento.

    2)También se puede comparar con todas las torturas y persecuciones que pasaron los judíos en la Segunda Guerra Mundial. Eran discriminados, torturados y asesinados por el mandato de Hitler. En ese entonces, 5000 personas morían de hambre y enfermedades por mes.

    La Polaca Irena Sendler, se anotó para ayudar a los judíos y trataba de persuadir a los padres judíos a que se separaran de sus hijos para poder salvarlos. Era difícil conseguir familias que quisieran albergar a niños judíos. Sacaba a los niños en ambulancias como víctimas de la tifus, pero luego cualquier medio posible se volvió utilizable.

    3) Otra comparación puede ser el maltrato que los Estadounidenses le dan a las personas de color. Si se los cruzan por la calle los degradan pegándoles y maldiciéndolos.

  • Antes: Jesús provocó un cambio de pensamiento en un montón de personas, ya que él no usaba armas para convencer de algo a los demás, sino que usaba su virtud de la palabra sobre la mente de las personas.

  • Él mismo adoptó a sus primeros seguidores(para que lo ayudaran), pero luego, su grupo de discípulos comenzó a aumentar ya que la gente quería estar cerca de su Mesías. Proclamaba la llegada del Reino de Dios en muchos pueblos, donde iba recolectando nuevos oyentes. Cuando gente enferma de cuerpo o espíritu se acercaron a él en busca de ayuda, él los curó con la fuerza de la fe. Insistió en el amor infinito de Dios por los más débiles y desvalidos, y prometió el perdón y la vida eterna en el cielo a los pecadores siempre que su arrepentimiento fuera sincero.

    Jesús provocó la enemistad entre los fariseos por su énfasis en la sinceridad moral más que en la observancia estricta del ritual judío, ya que temían que sus enseñanzas pudieran incitar a los judíos a rechazar la autoridad de la ley, o Torá. Algunos judíos se mostraron recelosos ante las actividades de Jesús y sus seguidores porque podrían predisponer a las autoridades romanas contra una eventual restauración de la monarquía.

    Después de que él se proclamo asimismo como “pan de la vida”(Jn. 6,35), muchos de sus oyentes pensaron que se trataban de “duras palabras” (Jn. 6,60) y se retiraron y ya no le siguieron.

    La mayoría de los creyentes empezaron a creer en él luego de ver sus grandes milagros, como el de la resurrección de Lázaro, en Betania.

    Hoy: Jesús hoy continúa siendo un personaje que sigue provocando pasiones porque su mensaje mantiene una vigencia absoluta y es contrario a las bases en que se asienta la sociedad actual: el hedonismo, la incapacidad para el sacrificio y para la renuncia, hacen que su mensaje provoque una repulsa muy fuerte. Exige tomar partido por lo difícil. Y eso es lo que lo hace enojoso y provoca que la gente reaccione mal.

    Hasta el día de hoy, la mayoría de las familias católicas sigue bautizando a sus hijos, haciéndolos tomar la comunión y la confirmación y casándose por iglesia, eso significa que, aunque no quieran admitirlo, todavía creen en la palabra y el mensaje de Jesús. Si no fuera así, ¿para que quieren bautizar a sus hijos? El bautismo es una puerta entre la vida y el paraíso, borra el pecado original, nos da la fe y la vida divina y, según el plan de amor del Señor, es necesario para la salvación.

    La figura de Jesús está vinculada a un mensaje de paz, amor, fraternidad, no hipocresía, es decir, a un conjunto de valores universales y permanentes, que, como tales valores, siempre estarán vigentes, aunque en la realidad no se reflejen demasiado. La figura de Jesús permanece y está más vinculada a nuestra cultura que otras figuras religiosas como Buda o Mahoma. Pero sólo en este sentido está vigente.

    La gente elige ser cristiana hoy porque “imitando a Cristo, el hombre puede en el mundo actual, vivir, actuar, sufrir y morir realmente como hombre: sostenido por Dios y ayudando a los demás en la dicha y en la desdicha, en la vida y en la muerte.”

  • Pueden definir a Jesús como líder político su carisma, inteligencia, fe, etc.. Porque para ser líder político hay que saber como atraer a la gente, y hay diferentes maneras de hacer eso: mintiendo, como lo hace la mayoría de los políticos, exagerando la verdad, también sucede, o diciendo la verdad como es aunque sea dura. Jesús puede ubicarse en este último grupo ya que él no mentía (eso no significa que todo lo que sabemos de él sea verdad, ya que su historia está en gran parte contada por otros y no por él), sino que iba por las diferentes ciudades comentando diferentes cosas referidas a Dios y solo esperaba que el que realmente le creía, era el que tenía la fe suficiente para estar en su grupo de seguidores. Creía plenamente en el pacifismo y el amor, y eso es parte de ser un político, el creer en una doctrina de vida social.

  • Si. Jesús implementó un gran cambio en el pensamiento de las personas, y a pesar de muchas lo traicionaron mandándolo a la cruz, él les dio el perdón a sus pecados diciendo que no sabían lo que estaban haciendo. Es como que quiso dejar en claro que debemos pensar muy bien en nuestras decisiones, porque luego el arrepentimiento nos llevará al infierno y no podremos escapar de el.

  • Si, porque Jesús implementó un cambio en el pensamiento de las personas, política y socialmente, entonces eso es parte de la globalización. Además, podemos hablar de la globalización del pecado que nos dice la Biblia, ya que desde que un hombre peca, toda la civilización ha pecado.

  • Agregando, que al morir Jesús por los pecados del mundo, estaba implementando una forma de globalización. Hay una oferta global de perdón y salvación hecha por Jesucristo: "Venid a mi todos los que estais cansados y cargados; que yo os hare descansar". Jesucristo fue ofrecido en la cruz como ofrenda para redimir a la humanidad del pecado. El requisito que Dios pide es creer en Jesús. Tener fe que su muerte es suficiente para limpiarnos de toda maldad. El recibir a Cristo como Señor y Salvador, implica un arrepentimiento; es decir un cambio de actitud hacia el pecado y hacia Dios. Como resultado de esto se produce el nuevo nacimiento,  una nueva relación con Dios, que resulta en una vida armoniosa y con sentido.

    Todos los convertidos forman una Iglesia global, por lo cual, una especie de globalización.

    También podemos hablar de “la globalización del reino de Jesucristo”, que significa que éste vendrá nuevamente al planeta para establecer su reino Mesiánico. El profeta Isaías refiriéndose a esto dice: "He aquí que para justicia reinara un rey, y príncipes presidirán en juicio. Y será aquel Varón como escondedero contra el viento, y como refugio contra el turbión; como arroyos de aguas en tierra de sequedad, como sombra de gran peñasco en tierra calurosa".

    Jesucristo, establecerá su reino como el Mesías prometido de Israel, y como el Señor y Salvador de la Iglesia.

    Durante el reino terrenal de Jesucristo habrá una autentica globalización.

    Bibliografía:

    • Enciclopedia Encarta 2002

    • Internet

    • Sagrada Biblia

    • Enciclopedia Espasa Ilustrado