La estructura de las revoluciones científicas; Thomas S Khun

Filósofo. Historiador de la ciencia. Revolucionario. Paradigma. Revolución científica. Vida y obra

  • Enviado por: Zizziolo
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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Introducción

Thomas S. Kuhn (Cincinnati, EE.UU., 1922) es filósofo e historiador de la ciencia. Profesor de la universidad de Princetown, su pensamiento es deudor de las reflexiones de Koyré, Piaget, Whorf y Quine.

Por su condición de historiador de la ciencia se ha interesado profundamente en el problema del cambio científico. Éste es de carácter revolucionario, la ciencia no progresa por simple acumulación de conocimientos; las revoluciones científicas son momentos de desarrollo no acumulativo en los que un viejo paradigma es sustituido por otro distinto e incompatible con él.

Otras obras: La revolución copernicana (1957), Segundos pensamientos sobre paradigmas (1974) y La tensión esencial (1977).

Su obra La estructura de las revoluciones científicas (1962) y el concepto de paradigma que introduce han supuesto un replanteamiento y crítica de la filosofía de la ciencia desarrollada hasta entonces (Carnap, Popper, Hempel), al mostrar que no es suficiente para la caracterización de la ciencia la exclusiva atención al contexto de justificación, y la imposibilidad de un lenguaje observacional neutro. Procura esclarecer conceptos, corregir malentendidos y, en suma, demostrar la extraordinaria complejidad del mecanismo del progreso científico, cuando es examinado sin ideas preconcebidas. El término paradigma designa todos lo compromisos compartidos por una comunidad de científicos. Por un lado, los teóricos, ontológicos, y de creencias y, por otro, los que hacen referencia a la aplicación de la teoría y a los modelos de soluciones de problemas. Los paradigmas son, por tanto, algo mas que un conjunto de axiomas (para aclarar su noción de paradigma Kuhn invoca a la noción wittgenstieniana de juego.).

resumen

1. La historia de la ciencia no se basa en la acumulación, ya que hay gran cantidad de elementos que se refutan, y se deben tener también en cuenta. Por erróneos que sean, no dejan de ser científicos. Esto traza una revolución en el estudio histórico de la ciencia, que se basará en poner de manifiesto la integridad histórica de una ciencia en su propia época, en vez de comparar lo antiguo con lo actual.

Los aspectos que destacan en esa revolución tienen insuficientes recursos metodológicos para sacar conclusiones sustantivas; incuso se destruye la innovación que trastoca los esquemas preestablecidos. Cuando se intuye que es imposible investigar sin trastocar esos esquemas, se da paso a una revolución científica que destruye la ciencia normal: se produce un rechazo por parte de la comunidad científica de una teoría para adoptar otra incompatible con la primera, se produce un cambio en el análisis y las normas de la ciencia. Estos cambios se suelen dar a partir de descubrimientos inesperados, aislados que desnudan y evidencian a la ciencia en uso.

2. La ciencia normal se basa en realizaciones pasadas reconocidas por la comunidad. A su vez, los paradigmas, estrechamente relacionados con la ciencia normal, tienen en común la carencia de precedentes para atraer partidarios, evitando competencia, y son incompletos como para dejar problemas por resolver. Las transformaciones de los paradigmas son las revoluciones científicas.

Antes de la existencia de paradigmas, las distintas escuelas competían con planteamientos heterogéneos hechos desde bases distintas. El paradigma es una base común que una vez sacado a la luz se usará en un campo determinado de la ciencia de forma general para todos sus investigadores. Cuando aún no existen los paradigmas, las teorías existentes parecen tener todas la misma importancia. Para ser aceptada como paradigma, una teoría debe ser mejor que el resto; y esto es una dificultad para la aparición de paradigmas. En el momento en que uno o varios científicos producen una síntesis capaz de atraer a la mayoría de los profesionales, las escuelas más antiguas desaparecen gradualmente por la conversión de sus miembros al nuevo paradigma. Siempre hay hombres que se aferran a sus las viejas opiniones y se les excluye directamente de la profesión que, a partir de entonces pasa por alto sus trabajos.

La creación de sociedades, periódicos y clubes científicos se asocian con la aparición de un primer paradigma. Al aceptarse un paradigma, el científico empezará a trabajar a partir de una base de texto y su investigación de publicará a modo de artículo dirigido a un grupo reducido.

3. Los paradigmas no solucionan problemas, tan solo dan las bases para resolverlos de forma fiable, por ampliación de los paradigmas. La ciencia normal parece una empresa de encajar la naturaleza en los esquemas de los paradigmas; lo que no encaja, ni siquiera se percibe, lo que implica que las zonas investigadas por la ciencia normal son mínimas. Cuando el paradigma pierde fuerza hay menos restricciones para investigar: se dice que la ciencia normal es la basada en un paradigma.

Los científicos informan de los aspectos de la naturaleza que el paradigma muestra como reveladores de la naturaleza de las cosas, así como los hechos que pueden compararse con predicciones de la teoría del paradigma, además de los hechos que resuelven problemas y ambigüedades del paradigma.

En resumen, los pasos a seguir serían: determinar el hecho significativo, acoplar los hechos a la teoría, y por último, articular la teoría.

4. Los problemas de la ciencia normal no aspiran a producir cambios. Los proyectos que no encajan en una gama estrecha de posibles resultados, suelen fracasar. Con ellos es difícil articular un paradigma. En este tipo de problemas, el resultado es obvio, pero se pone en duda el modo de obtenerlo de forma distinta, solucionando problemas instrumentales, conceptuales y matemáticos. En la ciencia normal, las novedades son fracasos, no se acercan a las expectativas.

Los enigmas son una categoría de problemas que pone a prueba el ingenio para resolverlos. El paradigma sirve de criterio para seleccionar qué problemas pueden ser resolubles, y éstos serán los únicos considerados como científicos por la comunidad. Un paradigma puede aislar a la comunidad de problemas importantes tachándolos de metafísicos, correspondientes a otra disciplina o simplemente, problemáticos. Los problemas de la ciencia normal son enigmas en ese sentido. Sus científicos son impulsados a investigar para intentar descifrar un enigma aún por resolver. Normalmente cualquier disciplina no ofrece otra cosa que hacer. Para ser un enigma, un problema debe tener más de una solución asegurada; debe haber reglas que limiten las soluciones aceptables y los procedimientos.

Las categorías principales a que corresponden las reglas complementarias que proporcionan información sobre los compromisos que deducen los científicos de sus paradigmas son, en primer lugar, los enunciados explícitos de leyes científicas, y sobre enunciados y teorías; también los tipos de instrumentación preferidos y modos de usarla, los compromisos más elevados de tipo metafísico (concepción del universo...), y, en un nivel aún más elevado, la comprensión del mundo y su orden. Estos compromisos relacionan la ciencia normal con los enigmas. Proporcionan reglas que dicen cómo son el mundo y su ciencia. El científico se concentra en los problemas que definen esas reglas. El reto es entonces llegar a resolver el enigma residual. En este aspecto, una discusión de enigmas y reglas esclarece la naturaleza de la ciencia normal. En otro aspecto puede ser engañoso: las reglas adheridas a una especialidad científica pueden no especificar los puntos comunes en las prácticas de sus especialistas. La ciencia normal no necesita estar ultradeterminada por reglas. Las reglas se derivan de los paradigmas, pero éstos pueden dirigir la investigación, incluso sin reglas.

5. Para descubrir la relación entre reglas, paradigmas y ciencia normal consideramos cómo aísla el historiador los lugares de compromiso que hemos descrito como reglas aceptadas. Estudiando los paradigmas se aprenden las profesiones. Habrá realizaciones cuyo status está en duda, pero no es lo común. La determinación de paradigmas compartidos no implica reglas compartidas. Las reglas compartidas permiten comparar paradigmas encontrando qué elementos pueden haber abstraído los miembros de los paradigmas más globales, y empleado como reglas. La búsqueda de reglas es más difícil. Se puede estar de acuerdo en la identificación de un paradigma, sin estarlo en la interpretación o racionalización del mismo, lo que no impide el desarrollo de las investigaciones. La existencia de un paradigma no implica la existencia de un conjunto de reglas. A falta de esas reglas, ¿qué liga al científico a una tradición de ciencia normal?. Lo que tienen en común las técnicas de investigación no es que satisfagan a un conjunto de reglas. Se trabaja a partir de modelos adquiridos, por ello no se necesita el conjunto de reglas. La coherencia aportada por la tradición no trae consigo un conjunto de reglas. Los paradigmas podrían determinar la ciencia normal sin necesidad reglas descubribles. Hay varias razones que justifican este razonamiento: podríamos citar, como primer argumento, la dificultad para descubrir reglas; una segunda razón, corolario de la anterior, sería que los conceptos, leyes y teorías no son aprendidas en abstracto y por sí mismas, dependen del estudio de sus aplicaciones. En tercer lugar se puede decir que la ciencia normal puede trabajar sin reglas si se aceptan las soluciones a los problemas particulares, por lo que las reglas deben hacerse importantes cuando los paradigmas son inseguros. Cuando los científicos están en desacuerdo en si los problemas de su campo han sido resueltos, la búsqueda de reglas adquiere una función.

Por último, otra razón de la innecesariedad de reglas sería que si la ciencia normal es tan rígida ¿cómo el cambio de un paradigma puede a veces afectar a un pequeño subgrupo solamente?. Las reglas son generalmente comunes a un grupo amplio, no es así con los paradigmas.

6. La ciencia normal ha tenido éxito en su objetivo: la extensión y precisión del conocimiento. No tiende a novedades fácticas o teóricas. Ha desarrollado una técnica para descubrir fenómenos y a partir de ellos desarrollar nuevas teorías. La empresa que cae en modificaciones nunca vuelve a ser la misma.

El descubrimiento comienza con la percepción de la anomalía, se violan las expectativas del paradigma. Se estudia la anomalía y se ajusta el paradigma para que lo anormal se convierta en esperado. Hasta que esto no se lleva a cabo, el nuevo hecho no es científico.

El descubrimiento involucra un proceso extenso de asimilación conceptual. ¿Incluye también un cambio en el paradigma?.No podemos desplazar el momento de un descubrimiento a un punto determinado, en la mayoría de los casos.

Si la decisión de usar un aparato, lleva consigo la suposición de que solo se presentarán ciertos tipos de circunstancias, ¿debemos llegar a la conclusión de que se deben abandonar las pruebas ordinarias porque su presencia puede ser engañosa?. Esto daría un método inconcebible de investigación. Éstos procedimientos son tan importantes como las leyes y teorías, aunque restringen el campo fenomenológico. Al reconocer esto podemos ver un sentido especial en el que un descubrimiento hace necesario un cambio de paradigma, y en consecuencia, un cambio en los procedimientos y las expectativas.

No todas las teorías pertenecen a paradigmas, también existen en periodos de crisis, o anteriores a los mismos paradigmas. En éstos últimos las teorías existentes son especulativas y sus descubrimientos no son las esperados, en general. Cuando coincide el resultado del experimento con lo que supone la teoría de tanteo, esta teoría dará paso a un paradigma.

Las características comunes a los descubrimientos serían la percepción previa de la anomalía, la aparición gradual y simultánea del reconocimiento, tanto conceptual como de observación, y el cambio consiguiente de las categorías y procedimientos del paradigma. Estas mismas características están incluidas en la naturaleza del proceso de percepción.

En la ciencia, la novedad surge dificultosamente de lo que proporciona lo esperado. Esta percepción de la anomalía abre un periodo en que se ajustan las categorías conceptuales hasta que lo anómalo se convierte en previsto. En este momento se habrá completado el descubrimiento. La ciencia normal, que no va dirigida a la novedad (sino que más bien tiende a suprimirla), puede ser efectiva para que surja esa novedad. La ciencia se hace así cada vez más rígida, en los campos a los que se dirige el paradigma hay una información detallada y una gran concordancia entre naturaleza y la teoría. Cuanto más preciso sea un paradigma, más sensibilidad habrá hacia la anomalía y a la pertinente ocasión de cambio de paradigma.

7. Tras la asimilación del descubrimiento se pueden explicar los fenómenos y precisar los ya conocidos. Los descubrimientos no son los únicos elementos de cambio en los paradigmas. Si las anomalías producen nuevos tipos de fenómenos, una percepción más profunda es un requisito previo para los cambios de teoría. El surgimiento de nuevas teorías implica un periodo de inseguridad profunda que lleva a la destrucción de paradigmas, problemas y técnicas de la ciencia normal. El fracaso de las reglas existentes sirve para la búsqueda de otras nuevas. En consecuencia surge una nueva teoría a partir de un fracaso notable de la actividad normal de resolución de problemas. Normalmente factores externos a la ciencia desempeñan un papel importante. La nueva teoría parece una respuesta directa a la crisis. Los problemas derrumbados habían sido reconocidos durante mucho tiempo y la ciencia normal anterior los creía casi resueltos, por lo que el sentimiento de fracaso puede ser agudo. No suelen ceder ante un primer ataque. Las soluciones habían sido previstas antes de la crisis, y en ausencia de crisis fueron descartadas.

Se deben inventar alternativas teóricas, sobre todo en las primeras etapas de un paradigma. Se deben rediseñar las herramientas.

8. Las crisis son condición para el nacimiento de nuevas teorías. Los científicos responden a la crisis con incredulidad y aferrándose al antiguo paradigma. Una vez alcanzado el status del paradigma, una teoría se declara invalida cuando hay un candidato alternativo para que ocupe su lugar. El acto de juicio que conduce a los científicos a rechazar una teoría se basa en más de una comparación de esa teoría con el mundo. La decisión de rechazar un paradigma es la decisión de aceptar otro, compararlos con la naturaleza y entre ellos. Y no se rechazan debido a que se enfrentan a anomalías o a ejemplos en contrario. Además, los paradigmas no pueden por si mismos demostrar que una teoría es falsa: inventarán modificaciones de su teoría para eliminar cualquier conflicto. Si esos ejemplos en contrario llegaran a “molestar” en exceso, será porque permiten un análisis nuevo de la ciencia. Además, las anomalías no parecerán ya hechos simples y pueden parecerse a tautologías (enunciados de situaciones que no pueden enunciarse de otro modo)

Ha habido hombres obligados a abandonar la ciencia debido a su incapacidad de tolerar la crisis. Una vez descubierto un primer paradigma, no existe investigación sin ejemplos en contrario.

La ciencia normal no se diferencia con la ciencia en estado de crisis en el hecho de que la primera se enfrente a ejemplos en contrario (existen enigmas.). Todos los enigmas de la ciencia normal se pueden ver como ejemplos en contrario, como fuentes de crisis. La existencia de una crisis no convierte a un enigma en un ejemplo en contrario, lo que hace es debilitar las reglas de resolución normal de los enigmas en modos que permiten la aparición de un paradigma.

Una discrepancia grande por parte de los científicos ante una anomalía en el ajuste entre la teoría y la naturaleza no debe provocar cualquier respuesta profunda. Los científicos suelen esperar, o responder con la práctica normal. Para que una anomalía provoque crisis, debe ser algo más que una anomalía; siempre existen dificultades en el ajuste del paradigma con al naturaleza, que se resuelven con el paso del tiempo. No se suele parar a mirar todas las anomalías, debemos seleccionarlas. Cuando una anomalía parece ser más que un nuevo enigma de la ciencia normal se inicia la transición a la crisis. La anomalía es reconocida como tal.

Los primeros intentos de resolución del problema seguirán las reglas del paradigma, para luego ir involucrando alguna coyuntura menor o no tan ligera del paradigma. A través de esas coyunturas divergentes, las reglas de la ciencia normal se hacen más confusas.

Todas las crisis se inician con la confusión de un paradigma y el subsiguiente aflojamiento de las reglas de la investigación normal; y concluyen con la aparición de un nuevo paradigma y la lucha para su aceptación. La transición de un paradigma a otro es una reconstrucción que cambia generalizaciones teóricas, métodos y aplicaciones... habrá coincidencia entre los problemas a resolver.

Con frecuencia surge un nuevo paradigma antes de que una crisis avance mucho en su desarrollo, o que haya sido reconocida. Frente a la admisión de una anomalía fundamental, se debe aislarla y darle una estructura, aplicar reglas de la ciencia normal, aunque no sean ya de del todo correctas para ver en qué zona está la dificultad, buscar maneras de realzar la importancia del trastorno y generar teorías especulativas que puedan mostrar al camino hacia un nuevo paradigma. Éste tipo de investigación es acompañado por el análisis filosófico para la búsqueda de reglas y suposiciones, para debilitar el dominio de una tradición sobre la mente y sugerir las bases para una nueva. Al concentrarse en el pequeño trastorno y prepararse la mentalidad para reconocer las anomalías tal como son, la crisis hace proliferar los descubrimientos. La transición al nuevo paradigma es la revolución científica.

9. Las revoluciones científicas son episodios de desarrollo no acumulativo en que un antiguo paradigma es reemplazado por uno nuevo e incompatible. Existe un paralelismo entre las revoluciones científicas y las revoluciones políticas: Las revoluciones políticas se inician con un sentimiento de una fracción de la comunidad, de que las instituciones no satisfacen los problemas del medio en que vive. Las revoluciones científicas se inician con un sentimiento de una fracción de la comunidad de que un paradigma ha dejado de funcionar en la exploración de la naturaleza. El sentimiento de mal funcionamiento que puede conducir a la crisis es un requisito para la revolución. Las revoluciones políticas tienden a cambiar las instituciones en modos que éstas prohíben. Su éxito exige el abandono de unas instituciones a favor de otras, y mientras, la sociedad no es gobernada por ninguna. La crisis atenúa el papel de las instituciones como el de los paradigmas. Los individuos se alejan de la vida política y se comportan de manera excéntrica. Luego se comprometen con alguna proposición concreta para la reconstrucción de la sociedad. La sociedad se divide en partidos enfrentados (antiguos-nuevos), por lo que el discurso político fracasa, ya que no se reconoce ninguna estructura y no se da la persuasión de las masas.

La elección de paradigmas en competencia es una elección entre modos incompatibles de vida dentro de la comunidad. Para defender un paradigma, un grupo usa su propio paradigma. En ésta circularidad es muy difícil entrar para los que están fuera. Entran pues a tomar parte en las revoluciones científicas las técnicas de argumentación persuasiva, además de la naturaleza y la lógica.

En principio podría surgir un nuevo fenómeno sin destruir las prácticas científicas establecidas. La nueva teoría podría tratar fenómenos no conocidos previamente, ser de un nivel más elevado. Pueden establecerse relaciones compatibles entre teorías nuevas y antiguas, y el desarrollo científico sería acumulativo. Lo nuevo reemplazaría a lo ignorado, no a otros conocimientos incompatibles. Hay mucha gente que de hecho piensa que la ciencia se desarrolla de esta manera. De todas formas, cada vez hay más razones para preguntarse que ésta imagen sea una imagen de la ciencia; casi todos los nuevos fenómenos han exigido la destrucción de un paradigma anterior y el conflicto entre escuelas.

La adquisición acumulativa de novedades es en principio improbable, la investigación normal acumulativa puede triunfar por el uso de técnicas vecinas a las existentes, pero el hombre que intenta resolver un problema definido por los conocimientos y técnicas existentes, sabe qué es lo que quiere y se dirige en consecuencia. La novedad inesperada puede hacer que esto sea erróneo. Hay conflicto entre el paradigma que descubre la anomalía y el que hace a la anomalía normal.

Hay tres tipos de fenómenos sobre los que puede desarrollarse una nueva teoría: los que ya habían sido explicados, aunque las teorías resultantes son raramente aceptadas (la naturaleza no da un criterio de discriminación); aquellos cuya naturaleza es indicada por paradigmas, pero sus detalles solo pueden comprenderse con una teoría posterior (articulan paradigmas existentes, en general); y las anomalías reconocidas como inasimilables por los paradigmas, que dan lugar a nuevas teorías.

La nueva teoría deberá permitir predicciones que sean diferentes de las derivadas de su predecesora, la segunda teoría desplaza a la primera (son incompatibles) . Se debe limitar la gama de aplicación de las teorías, de lo contrario los científicos no hablarían “científicamente” de fenómenos aún no observados. Sin la aceptación de un paradigma no se producirá la ciencia normal. El paradigma no puede tener grados de precisión completos, pues eliminarían la existencia de enigmas. Las diferencias aparentes entre una teoría descartada y su sucesora son reales.

Las diferencias entre paradigmas son necesarias e irreconciliables. Éstas diferencias se dan en problemas de la propia sustancia, tales como la existencia de partículas subatómicas, la materialidad de la luz, la conservación del calor...; y en la redefinición de la ciencia correspondiente, ya que cambian los problemas. El papel de los paradigmas es determinar qué entidades contiene y no contiene la naturaleza. Ésto es esencial por el inmenso tamaño de ésta.

10. Los cambios de paradigmas hacen ver a los científicos el mundo de forma diferente, se puede decir que incluso responden a un mundo diferente, en algunos aspectos, incomparable con el anterior. La autoridad más elevada sobre la cual puede demostrarse que la visión ha cambiado se convertiría ella misma en la fuente de ese dato y el comportamiento de su visión podría convertirse en fuente de problemas. El científico que acepta en nuevo paradigma encuentra los objetos anteriores transformados en muchos de sus detalles.

En el cambio de paradigma se reúnen las experiencias previas y se transforman para reunirlas en el nuevo paradigma. Quizá la experiencia inmediata deba dejarse a un lado y discutir las operaciones concretas en los laboratorios, para encontrar una experiencia estable donde no halla percepciones diferentes.

La ciencia utiliza las manipulaciones en laboratorios que yuxtaponen el paradigma con la experiencia inmediata (que determina el paradigma). Los paradigmas determinan grandes cambios de la experiencia. Después de que esa experiencia haya sido determinada puede comenzar la definición, un lenguaje de observación puro. Después de una revolución científica muchas mediciones pierden su importancia y son reemplazadas ( no es un cambio total, es el mismo mundo, los mismos instrumentos...). La ciencia posrevolucionaria incluye manipulaciones anteriores. Si son cambiadas, es que tienen relación con el paradigma o con sus resultados concretos.

  • Las revoluciones resultan casi invisibles y parecen simples adiciones al conocimiento científico. Existe una autoridad que disimula la existencia y la significación de las revoluciones científicas, esta autoridad está representada tanto en libros de texto científicos, como en divulgativos o en escritos filosóficos, los cuales se dirigen a un cuerpo ya articulado de problemas, datos y teorías con más frecuencia que el conjunto de paradigmas articulados por la comunidad cuando fueron escritos. Registran los resultados de las pasadas revoluciones científicas y muestran las bases para la ciencia normal. Para esto no necesitan proporcionar informes sobre cómo fueron reconocidas por primera vez y adoptadas esas bases. Cuando cambia el lenguaje, estructura o problemas de la ciencia normal, es decir, cuando una revolución científica incide sobre ella, los libros deben ser reescritos, y una vez reescritos, el sentido histórico sólo se extenderá a los resultados más recientes de las revoluciones en el campo. Al rescribirse, la ciencia aparece como acumulativa, a lo que contribuye también que los científicos revisen los trabajos de sus héroes históricos. Pero la ciencia no se desarrolla así: la mayoría de los enigmas de la ciencia actual no aparecieron hasta la última revolución científica, las generaciones anteriores se preocuparon de sus propios problemas, con sus propios instrumentos y sus propias cánones de resolución, y cambia todo el conjunto de hechos y teorías que el paradigma de los libros de texto ajusta a la naturaleza. Las teorías surgen al mismo tiempo que los hechos, a los que se ajustan por medio de una reformulación de la tradición científica.

  • 12. Los libros de texto son las bases de una nueva ciencia normal, pero hay un paso previo. Cualquier nueva interpretación de la naturaleza surge de la mente de uno o varios individuos cuya atención se ha concentrado intensamente en los problemas provocadores de crisis, y tan novatos que no están tan comprometidos con las reglas y la visión del mundo de sus contemporáneos.

    El investigador de ciencia normal no pone a prueba el paradigma, como “solucionador” de enigmas, ensayará distintos métodos alternativos. La prueba del paradigma se da cuando el fracaso persistente para obtener una solución haya producido una crisis y el sentimiento de crisis haya producido un candidato alternativo o paradigma.

    Una teoría de posibilidades exige que comparemos una teoría dada con todas las que puedan imaginarse, para que se ajusten al mismo conjunto de datos observados. Otros dicen que obliga a la construcción imaginaria de todas las pruebas a que pueda someterse la teoría. Las teorías probabilistas disimulan la situación de verificación tanto como la iluminan.

    Karl R. Popper niega la existencia de todo procedimiento de verificación; lo importante es rechazar teorías cuyo resultado es negativo. El proceso conjunto de verificación y demostración de falsación puede explicar el papel de acuerdo o desacuerdo entre la teoría y los hechos.

    La incomparabilidad de paradigmas en competencia puede justificarse por las siguientes razones: los proponentes de los paradigmas estarán en desacuerdo con la lista de problemas a resolver; los nuevos paradigmas involucran vocabulario y aparatos de los tradicionales, pero entran en relaciones diferentes unos con otros, creando malentendidos entre las escuelas.

    La transición debe tener lugar solo una sola vez, o no ocurrir nunca (como los cambios de forma de la Gestalt). La fuente de resistencia está en la seguridad de que el antiguo paradigma abarca la naturaleza y terminará resolviendo todos sus problemas. La conversión de los científicos es lenta hasta que todos aceptan al nuevo paradigma. La conversión se da por múltiples razones y muchas de ellas están fuera de la esfera de la ciencia.

    Los experimentos cruciales resuelven en un marco teórico nuevo experimentos que no podían haber sido resueltos usando el antiguo paradigma. Rara vez son suficientes para dar el giro definitivo. Otro elemento persuasivo es el ir hacia lo más apropiado y estético (teorías netas, sencillas y apropiadas). Los defensores del antiguo paradigma confían en que éste se articule y consiga resolver los problemas que su rival consigue resolver.

    13. Tenemos tendencia a ver la ciencia como cualquier campo donde el progreso sea notable. En la ciencia normal, los miembros trabajan a partir de un paradigma simple o un conjunto de paradigmas relacionados. Cuando, rara vez, comunidades distintas investigan un mismo problema, comparten varios de los principales paradigmas. El resultado del trabajo creador exitoso es progreso.

    Antes del paradigma las pruebas de progreso son muy difíciles de encontrar, al igual que en los periodos revolucionarios. El progreso científico en periodos de ciencia normal es más fácil de percibir, en ausencia de escuelas competidoras.

    El usar un paradigma permite a la comunidad centrarse en objetivos más concretos sin tener que reexaminar constantemente los primeros principios, logrando una mayor eficiencia. Esta eficiencia se ve reforzada por aspectos que en general, son consecuencias del aislamiento de las comunidades científicas y los profanos. El trabajar sólo para la audiencia de la comunidad, dando por sentado conjuntos de normas propias, sin preocuparse de la opinión de los que están fuera de su círculo, pudiendo trabajar así con mayor dinamismo. Las revoluciones científicas concluyen con una victoria de uno de dos campos. Para los vencedores, la revolución debe ser progreso.

    La comunidad científica es un instrumento eficiente para llevar al máximo de la limitación y el número los problemas resueltos a través del cambio de paradigma. Cuando se presenta un candidato a paradigma, los científicos deben estar convencidos de que es capaz de resolver algún problema extraordinario y reconocido que no puede ser xresuelto de otra forma, y que presenta gran parte de la habilidad de resolver problemas que la ciencia ha adquirido con paradigmas anteriores.

    comentario crítico

    En cuanto a la lectura del libro en sí, podría decir que es, en su mayoría es de carácter árido, difícil y lento. De todos modos tenía un preconcepto aún peor de lo que podía resultar su lectura, por lo que comentaban profesores, compañeros y alumnos de otros cursos

    Los múltiples ejemplos ilustran bien lo que el autor quiere expresar, pero en mi opinión da demasiada importancia a los descubrimientos, experimentos y circunstancias en sí mismos. Explica al detalle como se producen y describe exhaustivamente todos sus pasos, su contexto histórico y los marcos conceptuales de sus contemporáneos, cuando esto no es, ni mucho menos necesario. Resta así trascendencia a la verdadera función de estos ejemplos, que es la de aclarar los conceptos que expone la obra.

    Tengo la sensación de haber entendido bastante bien el libro. Me ha parecido, de todas formas, que muchos de los términos básicos no se determinan con gran precisión: no se sabe exactamente cuáles son los límites de su definición, y quedan algo ambiguos.

    La estructura de desarrollo de la ciencia que propone el libro es en mi opinión bastante lógica y probablemente acertada. No cabe duda que Kuhn rompe con lo que casi todo el mundo tiene por historia de la ciencia. Para mí, antes de leer el libro, la historia de la ciencia había sido meramente acumulativa: yo tenía en cuenta que había habido algunas revoluciones, con el consiguiente cambio de paradigma o marco teórico, como el giro copernicano; pero la mayoría de los hechos que para Kuhn son clarísimas revoluciones, yo los veía como simples aportaciones, algunas de ellas muy importantes, que se añadían y acumulaban al saber científico ampliándolo y haciéndolo más perfecto. Como ejemplo podría citar las teorías de la dinámica o de gravitación de Newton.

    En el caso de la psicología, todos sabemos que existen varias escuelas en esa misma ciencia. Me pregunto si realmente la psicología entonces es una ciencia o no. Se aborda prácticamente los problemas desde paradigmas distintos... ¿o quizá no pudiéramos hablar siquiera de paradigmas, sino de simples teorías heterogéneas en conflicto?. Bien, parece que ese “conflicto” no existe, y las deferentes escuelas han tomado su propio camino aceptando a las demás. Sin esa competencia es difícil que una de las escuelas se alce como “la mejor”, por lo que será difícil en consecuencia salir de la situación actual. Podríamos hablar también de varias ciencias, cada una con sus propios métodos, instrumentos, bases teóricas e historia.

    Si solo existiera una escuela, el desarrollo de las investigaciones sería mucho más rápido. Al no haber consenso entre las escuelas, el avance de las investigaciones está condicionado y dificultado. La ventaja es que en situación actual se tienen múltiples visiones de los hechos y la ciencia es mucho más amplia en sí gracias a la multitud de escuelas (aunque, a la hora de la verdad, cada profesional trabaje únicamente bajo su marco teórico).

    Otra cosa que me gustaría comentar es que, los experimentos en psicología, a mi entender, no pueden ser tomados en cuenta con la misma alegría que en otras ciencias más técnicas. Creo que la realidad en psicología es bastante más compleja que a lo que responden los experimentos. Hablamos de la validez ecológica de los experimentos. También me gustaría comentar que En los experimentos psicológicos, se toma un caso como el universo, este tipo de reduccionismo puede ser muy peligroso, sobretodo en psicología.

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