La comunicación no verbal; Flora Davis

Psicología comunicativa. Significado gestual. Birdwhistell. La mirada. Movimientos universales de Paul Ekman. Olfato, tacto y gusto. Cinesis

  • Enviado por: Marisa Arnedo
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 4 páginas
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LA COMUNICACIÓN NO VERBAL

(Flora Davis)

Después de leer el libro podría definir la comunicación no verbal como un conjunto signos (movimientos, olores, expresiones del rostro…) mucho más complejos que el lenguaje humano y con mayor contenido en cuanto a lo que expresamos tanto voluntaria como involuntariamente. Para Birdwhistell (investigador del movimiento humano a través de la cinesis) las palabras apenas tienen relevancia dentro de la comunicación correspondiéndoles sólo el 35% del significado dentro de una conversación.

No sólo el nivel de contenidos es mayor, sino que es más fiable, ya que no nos podemos permitir el lujo de engañarnos a nosotros mismos; pero sí podemos aprender a controlar determinados aspectos de nuestro comportamiento, como por ejemplo, evitar mostrar las palmas de las manos durante un encuentro suponiendo que signifique un intento de seducción.

Parece ridículo el significado de ciertos movimientos pero detrás de ellos se encuentran los investigadores en este campo que mediante técnicas rigurosas examinan al detalle el comportamiento humano. Una de las técnicas, la que más me ha llamado la atención, es la cinesis. Consiste en grabar en cinta de vídeo a las personas mientras mantienen una conversación, asisten a un psicoanalista, pasean por la calle, etc.; y luego examinarlas muy detalladamente, a cámara lenta y descomponiendo las imágenes en unidades menores llamados “kines” y “kinemas” para observar la relación que existe entre los distintos movimientos y el contexto en el que se mueven, averiguando de esta manera su significado.

Birdwhistell es uno de los pioneros en esta rama de la investigación, llegando a la conclusión después de años de investigación, de que no hay gestos universales, es decir, estos se adquieren con los años influenciados por la cultura.

Pero los investigadores también tienen dudas acerca de la validez de dicha comunicación ya que si sólo podemos estudiarla a cámara lenta ¿cómo podemos percibirla en nuestra vida diaria? Responden teniendo en cuenta aspectos biológicos del ser humano, es decir, las señales emitidas son captadas por nuestro subconsciente y nos provocan una respuesta de la que en muchos casos tampoco somos conscientes. Un ejemplo sería el caso que propone Birdwhistell en una de sus investigaciones: una madre y una hija estaban en la consulta de un psiquiatra. En determinados momentos la hija realizaba movimientos seductores hacia el doctor y su madre seguidamente se rascaba la nariz como signo de desaprobación, inmediatamente la hija cesaba dichos movimientos.

Supongo que en aquel momento la hija no sabía que lo que estaba haciendo era intentar ligarse al médico, ni tampoco que su madre se había dado cuenta y le estaba reprendiendo por ello e incluso ni siquiera la madre era consciente de que su hija galanteaba con el doctor.

Birdwhistell también se atreve a decir que nuestro aspecto físico es adquirido a través de las personas que nos rodean, llegando a creer que marido y mujer se acaban pareciendo uno al otro. Dicha teoría tiene su lógica debido a que dos personas que conviven juntas acaban adquiriendo costumbres, expresiones, posturas… que más tarde acaban por reflejarse en su cuerpo. A través de esta teoría se podría demostrar el mito que dice que todos los perros acaban pareciéndose a su dueño y viceversa.

Los etólogos, dedicados a investigar la relación que existe entre el ser humano y los animales en cuanto a comunicación, están muy interesados en averiguar qué aspectos del comportamiento humano son universales.

Para ello estudian que aspectos del comportamiento humano coinciden con el animal, llegando a la conclusión que el saludo es muy similar y que algunos aspectos del mismo son universales en el ser humano.

Las personas también se comunican a través de la mirada. Se ha observado que la respuesta ante la mirada es innata en el hombre ya que dicha respuesta también coincide con la de los animales. El ser humano ante la mirada fija se siente amenazado e inmediatamente aparta la vista. Esto podemos observarlo en muchas situaciones cotidianas como ir en metro o en ascensor. Imaginemos una situación en la que nos encontremos en un ascensor con otra persona que no conocemos de nada y ésta se nos quede mirando fijamente. En un primer momento le miraremos y al darnos cuenta de que nos mira apartaremos rápidamente la vista. Volveremos a mirar al cabo de unos segundos para comprobar que dicha persona ya no nos mira pero al descubrirla otra vez mirándonos fijamente nos sentiremos amenazados por dicho sujeto y podremos sentir enojo o bien miedo. Según los científicos es debido a que sabemos que somos el objeto de atención del que nos mira pero desconocemos cuales son sus intenciones.

Otro aspecto curioso a mencionar en cuanto a la mirada es una creencia que dice que el exceso sexual crea ceguera o pérdida de vista. Puede tener cierta lógica teniendo en cuenta que las pupilas también reaccionan ante los acontecimientos de la vida diaria (vista, gusto, sonido…) y se dilatan. De esta forma una pareja que está realizando el acto sexual, y por lo tanto recibiendo señales de gusto, vista…, tendrán sus pupilas más dilatadas. La dilatación de las pupilas que no responde a una disminución de luz no es que sea perjudicial para la vista pero tampoco beneficioso y a la larga podría perjudicarla.

La comunicación de las manos es muy usada por el ser humano y cada cultura posee sus propios movimientos, pero existen algunos universales, entre diez y veinte, descubiertos por Paul Ekman. Estos movimientos universales se deben a las limitaciones físicas del ser humano: el gesto del sueño se indica apoyando la mejilla sobre la mano debido a que todo ser humano duerme acostado, y por lo tanto con la cabeza apoyada en alguna superficie. Si el cuerpo humano no fuera tan limitado y pudiéramos dormir por ejemplo de pie este gesto no sería universal.

Para el hombre el espacio personal es muy importante, y según Edward Hall, investigador en este tema, es tan importante como el alimento. Hall hizo un experimento muy interesante con ratas, dándose cuenta de que antes de que existiera una superpoblación y por lo tanto falta de alimento entre ellas las ratas comenzaban a comportarse de manera extraña: los machos se volvían homosexuales, corrían en manadas, violaban, asesinaban, robaban… y según esto ¿no será la superpoblación motivo de que los seres humanos actúen de la misma forma? Aún no podemos afirmarlo pero sí se atreven a decir los investigadores que las aglomeraciones influyen en nuestro comportamiento.

Adam Kendom dice que el espacio comunica en el sentido en que cada individuo define su posición según el espacio que ocupa. Por ejemplo, en una clase, el profesor se sitúa en un lugar más alto que los alumnos, definiendo así su superioridad con respecto a ellos.

Albert Scheflen se dedica al estudio de la postura ha llegado a la conclusión de que las personas imitan dichas actitudes corporales de los demás, sobretodo si las éstas comparten el mismo punto de vista. Yo creo que otra característica que hace que las personas compartan la misma postura que una de ellas quiera de alguna forma, aunque sea inconscientemente, ser como la otra, probablemente porque se trate de alguien con mayor estatus o porque la admire.

Los especialistas también han observado el ritmo existente en las conversaciones humanas y según Condon esta sincronía existente en una conversación es “el cimiento sobre el que está edificada la comunicación humana, y que sin ella la comunicación sería quizá imposible”. Condon también ha observado que cuando las personas están discutiendo no hay mucha sincronía entre ellas.

No sólo el movimiento comunica, también hay que mencionar el olfato, el tacto y el gusto. En cuanto a la comunicación a través de los olores sabemos que el hombre, a pesar de tener muy poco desarrollado este sentido, percibe más olores de los que él cree, llamados MQE, de los cuales, no distingue su aroma pero sí que penetran su cuerpo produciéndole alteraciones en el organismo. Un ejemplo de que sí que percibimos los MQE es cuando un grupo de amigas que conviven juntas llega a tener la menstruación al mismo tiempo debido a los MQE que éstas desprenden durante la ovulación.

Es muy interesante también como el embarazo puede influir en el posterior desarrollo de una persona. Es durante el mismo donde el individuo comienza a tener sus primeras experiencias en cuanto a comunicación no verbal. Por ejemplo, el feto se adapta a los movimientos de la madre e incluso su corazón late al mismo ritmo materno. Los investigadores se atreven a decir que el lenguaje humano podría comenzar dentro del vientre de la madre puesto que el niño puede oír todo lo que ocurre en el exterior. Los investigadores se apoyan en un experimento realizado con niños de unos tres años que nunca habían sido capaces de articular bien una palabra. Se les introdujo en una habitación y se imitó el sonido que el niño recibe desde el exterior cuando está dentro del vientre materno. Los niños, sorprendentemente, comenzaron a hablar perfectamente o se vieron estimulados a realizar alguna actividad.

Esto lleva a plantearnos ¿qué ocurriría si se crearan niños en el laboratorio? ¿Qué pasaría con su desarrollo posterior? Obviamente no sería un desarrollo normal y creo que tendrían serias dificultades en su aprendizaje.

Los especialistas en cinesis consideran a los niños como buenos personajes de observación teniendo en cuenta que apenas se comunican verbalmente y que se muestran muy desinhibidos y naturales.

Otro aspecto a tener en cuenta a la hora de estudiar el comportamiento humano es la manera de moverse del mismo, es decir, no se trataría del simple hecho de rascarse la nariz como signo de negación, sino la forma de hacerlo. Este sistema se denomina “esfuerzo-forma”.

Según Davis los trastornos motores pueden indicar el grado gravedad de la enfermedad de una persona. Aunque que esto no siempre es así, pues existen personas con graves deficiencias físicas y con una gran capacidad intelectual y viceversa.

Los científicos han observado que hoy en día los jóvenes confían menos en las palabras. Somos más desconfiados y buscamos algún otro tipo de referencia a la hora de juzgar a otra persona. La sociedad de ahora es además más “visual” y nos influye mucho el aspecto físico de los demás, su vestimenta, su peinado…

Los investigadores se plantean la pregunta de que si en un futuro se emplearán los conocimientos sobre comunicación para manipular a los demás. Yo creo que ya se están empleando de forma consciente, sobre todo entre las personas que tienen cierto poder ante la sociedad. Sin ir más lejos leí el otro día que el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu tiene contratado a un asesor de imagen que le dice como vestir, como moverse, que decir en cada situación… y de esta forma conseguir los votos necesarios en las próximas elecciones.

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