La colmena; Camilo José Cela

Literatura española contemporánea. Narrativa expresionista. Novela social. Realismo. Obras. Argumento. Sociedad. Personajes: protagonista colectivo

  • Enviado por: Carmenlorca
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 7 páginas
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LA COLMENA

CAMILO JOSÉ CELA

Escribe poesía, cuentos, libros de viajes,... Son reflexiones de la vida cotidiana del autor. Los libros de viajes son herencia de los noventayochistas por el amor a las descripciones.

Cela abre paso al tremendismo con “La Familia de Pascual Duarte”. En sus novelas, cada personaje es como una parte de él.

A “La Colmena” se le llama la “precursora de la novela social”, junto con el camino de Miguel Delibes.

En los años 60 surgen nuevos autores y él se suma y escribe nuevas novelas y continúa incluso hasta los años 80 y más, sigue en plena facultad hasta su muerte.

Su maestro y modelo fue Pío Baroja y por ello él tiene una visión pesimista, agria y amarga del mundo. Hay falta de vínculos con los personajes. Siente compasión por los marginados.

El arte de Cela: en “La Colmena”, a veces nos muestra una imagen distorsionada de la realidad influidos por Valle Inclán o Quevedo. También destaca la variedad de registros: tono lírico y aparece la obscenidad y la dureza, la crítica de lo que nos quiere mostrar. Abundan figuras de lenguaje: humor, ironía, frases hechas,...

Pertenece a la generación de los autores nacidos en la segunda década del siglo, los que vivieron la guerra y muchos la convierten en asunto de algunas de sus novelas.

LA COLMENA

No se pudo publicar en España por la censura pero siguió con ella hasta que se publicó en Buenos Aires y pronto llegó a España. Es una novela novedosa, una obra compleja por su estructura. Se divide en seis capítulos más el final, el cuál no es una “final” propiamente dicho.

Cada capítulo está formado por secuencias de distinta extensión que sumadas son 213 y que se suelen dividir en fragmentos llamados secuencias. Cada secuencia se centra en un personaje y otros relacionados con él.

La obra está situada en Madrid, quiere representar la historia de una ciudad por medio de la colectividad. Cela quiere reflejar el caos, un mundo difícil de contener. A pesar de las secuencias, la novela presenta una unión: un mismo ambiente en distintas secuencias, Martín Marco va enlazando a otros personajes. El autor ha querido romper la linealidad del trabajo y además hacer una “novela reloj” ya que cada una de las secuencias es una pieza necesaria para que la novela funcione(como un reloj). Las secuencias representan las “celdillas” de una colmena. La estructura se llama caleidoscópica: muchas historias con muchos personajes.

El final es irónico, lo emplea para decir que ya hay bastante con lo que ha contado. En realidad, es una novela abierta, sin final, no tiene argumento propiamente dicha. La incertidumbre es algo decisivo que nos deja con la intriga.

EL TIEMPO

  • El tiempo externo (histórico) es el año 1942 o 1943 en la sociedad madrileña.

  • El tiempo interno es lo más importante. El tiempo se distribuye en la novela así: anacronía, concentración y simultaneidad.

        • La anacronía destruye la linealidad del relato.

        • Capítulo

          I

          II

          III

          IV

          V

          VI

          FINAL

          Jornada

          Hora

          Tarde

          anochecer

          sobremesa

          noche

          tarde

          mañana

          mañana

          Ordenados, los capítulos serían: I-II-IV-VI-III-V-FINAL.

          Hay una elipsis temporal cuando salta desde el capítulo VI hasta el FINAL porque no cuenta lo que ocurre en días intermedios.

          • Analepsis: saltos hacia delante en el tiempo.

          • Prolepsis: saltos hacia atrás en el tiempo.

          En las secuencias hay analepsis y prolepsis. Pretende situarnos en un eterno presente con los encabalgamientos de los capítulos.

          • La concentración o reducción:

          Se trata de tres fragmentos de tres días. El tiempo está muy reducido.

          • La simultaneidad:

          Se debe a la estructura. Las secuencias a veces transcurren al mismo tiempo. Dar tanta importancia a lo que sucede en el mismo tiempo se llama “ahoridad” o “presenteidad”. El tiempo narrativo está sometido al espacio y por ello está la simultaneidad. El espacio es muy importante y se ve muy bien reflejado sobre todo en el capítulo I.

          Cuando las secuencias nos sitúan en distintos espacios en un mismo momento con distintos personajes, da lugar a la fragmentación.

          EL ESPACIO

          El espacio también es muy importante. Los personajes siempre están situados en un lugar y se va confundiendo con otros elementos (el metro, las farolas,...). Madrid es el espacio fundamental pero hay otros sitios como el café, la lechería,..., lugares típicos de Madrid en la época (cines, casas de citas,...)

          Nos ofrece una vida desordenada en una desordenada sociedad. Siempre nos indica por dónde van pasando los personajes.

          Hay espacios interiores como el café de doña Rosa, la panadería, la tahona,... y los interiores de las viviendas que describen las alcobas.

          Es una novela de forma espacial que da lugar a la simultaneidad porque hay muchos lugares. El espacio cumple una función estructurada y de cohesión a la obra, le da unión y hace una función que condiciona muchas cosas.

          PERSONAJES

          Personaje colectivo. Cela refleja la sólida vida del Madrid de posguerra a través de personajes colectivos cuyo protagonista es Madrid. Hay entre 200 y 300 personajes, entre los que destacan unos 50.

          • Martín Marco es, quizás, el más importante porque enlaza a unos personajes con otros y a unos lugares con otros. Aparece en todas las partes y el FINAL gira en torno a él. Él es la “conciencia pensante”, se da cuenta de las desigualdades y denuncia las injusticias. Analiza la situación y reflexiona. Es un elemento vertebrador, nos pone en contacto con otros personajes. Como es un vagabundo, nos lleva a distintos lugares.

          • Doña Rosa también aparee mucho. Es la dueña del café donde se inicia la obra. Es un ser odioso al que el autor degrada.

          • Don Roberto y Filo aparecen en 12 o 13 escenas y algunas aparecen en aspectos positivos, tienen mucho optimismo, tienen una concepción del mundo más positiva.

          Las relaciones entre los personajes son muy importantes, unos nos llevan a otros y eso da la unidad de la obra. Otras veces, por contigüidad social, por ocupar el mismo lugar varios personajes, como el café. Hay muchos personajes que se resignan. Muchos son mediocres y vulgares.

          REFLEJO DE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA DE LA ÉPOCA

          “La Colmena” es la precursora de la novela social, podemos conocer la situación de un lugar, Madrid, la sórdida vida de esa ciudad con miserias materiales y morales de sus habitantes. Los personajes se mueven por el sexo y el dinero.

          Es una novela testimonial porque es el reflejo de una época en la que hay hambre y pobreza, la riqueza está muy mal repartida. Muchos luchan por sobrevivir, por comer. La supervivencia diaria de éste es fundamental. El hambre y la escasez provocaban en la época la tuberculosis y enfermedades.

          El sexo es otro tema importante, quizá un poco degradante. La pobreza también se ve reflejada en el razonamiento de comida lo que da lugar al mercado negro que generó el estraperlo.

          El autor aborda el tema del sexo de forma muy sincera y muy auténtica. Dentro del matrimonio hay diferencia, como sexo sin amor y otros con amor. Hay sexo fuera del matrimonio. Hay ejemplos de sexo reducido al instinto. Se refleja el sexo como negocio en los prostíbulos y nos encontramos con una distancia moral entre unos personajes y otros.

          Esto también nos muestra la agudeza de algunos que se aprovechan de los más pobres, el que tiene dinero paga y el otro recibe. A veces el sexo es un método de escape para sobrevivir, como Laurita. Una querida es una mujer a la que se le paga. Las mujeres se ofrecían a los hombres para poder vivir mejor.

          El sexo tiene un valor simbólico, es una manera de escapar de las preocupaciones, la única forma de evadirse, en una vida donde no hay otro aliciente para olvidar.

          Esta novela es el reflejo de la época de posguerra, nos informa de la religión, de la defensa del catolicismo, se ve muy bien reflejada. Hay sátira de los beatos. Hay imágenes de vírgenes y cuadros en las casas, la gente va a misa, rezan,... Esa iconografía religiosa nos refleja algo muy característico: defensa del catolicismo más tradicional

          Persiste el miedo de la guerra, el temor a ser perseguido, están muy recientes los recuerdos de la guerra. Hay alusiones a la Segunda Guerra Mundial en periódicos y entre los personajes.

          Nos ofrece distintas capas sociales: ricos avasalladores, explotadores y humilladores (doña Rosa, Pablo Alonso,...), clase media (don Ibrahim, el dueño de la panadería, don Roberto,...) el proletariado (Victorita, los camareros del café, criadas,...) y los desvalidos que llegan a la marginalidad como el gitanillo o Martín Marco.

          “La Colmena” es considerada como una novela social, tal vez pura, se observa el alcance asistencial. La tendencia predominante es un eslabón entre la novela de los 40 (existencial) y los 50 (social).

          La obra no tiene final, tiene característica de incertidumbre. Nos da testimonio de frustración, existencias vacías, desilusión colectiva, falta de profundidad en ideas.

          También ha querido reflejar la resignación y conformismo de estos personajes mediocres, la incertidumbre de los personajes que van sin rumbo, estancadas, sin horizonte.

          Cela iba a llamarla “Caminos Inciertos”. Tiene mucho que ver con su concepción del mundo. Era pesimista al igual que Pío Baroja. Es testimonio de gentes que muchas veces no son conscientes de sus propios problemas. En el final del capítulo IV y VI buenos ejemplos.

          ESTILO

          Elemento similar al tremendismo. Se destaca la forma particular de reflejar la realidad. El tremendismo nace en “La Familia De Pascual Duarte”, se basa en la crudeza, visión cruda, visión cruel de esa época. Ha elegido una forma de ofrecerla, pone al descubierto la miseria, hay aspectos desagradables. Un mundo oscuro con hambre, prostitución, degradación, problemas a los que no escapan los niños (el gitanillo). Reflejo de la sordidez, degradación, bajeza moral.

          EL RETRATO, LAS DESCRIPCIONES, EL DILOGO

          • El diálogo ocupa un lugar muy destacado y con él conocemos a los personajes, así los caracteriza. Encontramos el habla viva, espontánea, coloquial de este grupo, como frases hechas, insultos, vulgarismos, maldiciones,... Pone en boca del personaje el lenguaje adecuado a la clase social del personaje. A veces ridiculiza y pone tono afectivo. Son fluidos y rápidos.

          • También caracteriza a los personajes mediante descripciones completas (retratos) cuando hay descripciones físicas (prosopografía) y descripciones psíquicas (etopeyas) que dan lugar al retrato. Lo hace usando una técnica impresionista, prefiere el trazo rápido, destaca un rasgo característico a ese personaje y por acumulación se completa la definición a lo largo de varias secuencias. No son descripciones detalladas en una sola secuencia. Es lo contrario al detallismo. Cela prefiere la descripción rápida e impresionista. También ocurre cuando describe ambientes y lo mismo que retratos encontramos descripciones dispersas en varias secuencias que nos ofrecen imágenes completas.

          También podemos encontrar monólogos, aunque no hay muchos ya que no es algo característico de la técnica del autor. La actitud del autor y la postura que toma ante esta obra, es la de una novela behaviorista, destaca su objetividad y la desaparición del narrador. Él es un testigo imparcial y nos pone en contacto con los personajes y conocemos así a los personajes por sus maneras y su forma de hablar. Se limita a ofrecernos información de los personajes y el diálogo es fundamental.

          Por otro lado, el narrador también es omnisciente en varias ocasiones, ya que aparece haciendo comentarios y su objetividad es relativa. Aquí es donde se limita su objetividad, por ejemplo, cuando usa la primera persona del plural o del singular, haciendo ironías, muchas veces está en desacuerdo y él sabe todo lo que hay en el interior de los personajes.

          El autor se involucra, aparece, opina,... y de esta manera no habría tal objetividad.

          La presencia del autor se hace evidente en alguno de los rasgos del estilo como las ironías, la ternura,... una manifestación más del autor.

          La prosa es rítmica en la que hay metáforas, paralelismos, anáforas. Estructuras bimembres, trimembres,... Son frecuentes las metáforas, las adjetivaciones con adjetivos en parejas, tríos, enumeraciones,... y todo esto también refuerza el paralelismo.

          Cela tiene un asombroso dominio de la lengua, podemos destacar dos registros básicos: registro popular, coloquial el cual encontramos cuando el narrador presta su voz a los personajes en los diálogos. Es una lengua espontánea, expresiva, desorden lógico de la oración, entonación interrogativa y exclamativa. Hay variedad de entonación. Hay presencia de insultos, vulgarismos, muletillas, latiguillos (leñe, nos han merengao,...) y cuando habla el narrador hay un registro culto y se manifiesta por la variedad de tonos: Cela es capaz de presentarnos momentos líricos, irónicos, emotivos,... Cambia constantemente. La ironía surge del distanciamiento del narrador con los personajes. Enjuicia a los personajes y sus hechos.

          El humor es muy importante en las novelas de Cela, un humor negro, malvado, cruel, amargo,... Se consigue ironizando y ridiculizando ciertos recursos idiomáticos. También está la ironía en el lenguaje de los homosexuales.

          El placer que siente Cela por reflejarnos el aspecto de duro y sórdido está vinculado al tremendismo por mostrarnos con toda crueldad todos los hechos que nos narra.

          Se cuestiona si la novela es realista, la realidad a veces la distorsiona, la estiliza de forma degradante a través de recursos que recuerdan al esperpento de Valle-Inclán, la degradación del personaje con recursos como la animalización, cosificación, ++muñequización,... Hay contrastes violentos que usa el esperpento. Estos sacuden al espectador: por ejemplo, cuando unos están calentitos en casa y de repente, otros están en la calle helados de frío.

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