La Celestina; Fernando de Rojas

Renacimiento literario. Siglo de Oro de la literatura española. Tragicomedia. Novela humanista

  • Enviado por: Muelas
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 8 páginas

publicidad
publicidad

Argumento:Calisto, de noble linaje y claro ingenio, persiguiendo un halcón entra en la huerta de casa de Melibea, joven, rica y de serenísima sangre; queda prendado de ella; intenta hablarle pero ésta le despide con gesto airado. Marcha a su casa compungido y su criado Sempronio le convence para que use los servicios de una vieja alcahueta llamada Celestina. Los criados se ponen de acuerdo con ella en repartir el dinero que consiga sacarle a Calisto. Celestina cumple su misión y Melibea se entrega a Calisto. Los criados van a casa de Celestina a reclamar su parte, mas cuando ésta se niega a darles nada, ellos la matan, y ante los gritos de las pupilas de Celestina, Elicia y Areúsa, acude la justicia, los prende y ejecuta públicamente. Elicia y Areúsa deciden vengar las muertes y, sabiendo que esa noche los amantes se verán en la torre de casa de Melibea, envían a un brabucón contra Calisto, el cual al oír ruidos intenta acudir en ayuda de su criado, se cae de la escala y muere. Melibea se desespera y ante la presencia de su padre se tira de la torre.

Medievalismo y renacentismo en La Celestina

El argumento de La Celestina procede de una comedia latina medieval Panphilus, que cuenta cómo un caballero enamora a una dama gracias a los ardides de una vieja, que a su vez está tomada de las comedias de Plauto. La deuda al Libro de Buen Amor del Arcipreste de Hita es indudable. Calisto y Melibea son prototipos del amor cortés y en la obra se tocan los tres grandes temas medievales: el amor, la fortuna y la muerte. Pero anuncia el renacimiento porque ninguno de estos temas se trata de una manera jerarquizada sino individualizada: cada personaje es autónomo y se labra su propio fin, con independencia de cuál sea su cuna y rango social. Hay también una sensualidad más exaltada que reprimida y en ningún momento se plantea la posibilidad de que los jóvenes enamorados tengan intención de casarse como hubiese sido el fin natural en el teatro coetáneo. A Rojas le interesa retratar una sociedad desasosegada y explorar el mundo de las pasiones humanas, lo que le aleja de los ejemplos medievales de premios y castigos transcendentes según la vida llevada.

ARGUMENTO

Calisto, de noble linaje y claro ingenio, persiguiendo un halcón entra en la huerta de casa de Melibea, joven, rica y de serenísima sangre.Queda locamente enamorado de Melibea, pero no se ve correspondido. Sempronio, un criado de Calisto, piensa que puede sacar provecho de todo esto, y habla a su amo de una hechicera llamada Celestina, la que puede conseguirle a Melibea. Calisto paga a Celestina para que le haga este trabajo. Pero Pármeno, otro criado de Calisto, fiel a él, le advierte sobre Celestina. Ésta, se da cuenta de que entorpece su trabajo, utilizando a Areusa, le pone de “su parte”, aunque mas bien, de la de Sempronio. Los tres deciden repartirse el dinero que saquen de éste “negocio”. Celestina consigue, con un conjuro, que Melibea ame a Calisto. Estos comienzan a verse en el huerto de Pleberio cada noche. Celestina ha visto que el pago por su trabajo es mayor de lo que esperaba, e intenta escabullirse con todas las ganancias, pero Pármeno y Sempronio no la dejan y la matan a puñaladas en su propia casa. El mismo día, son ajusticiados en la plaza del pueblo. Elicia y Areusa quieren vengarse de Calisto y Melibea, culpables de tanta muerte. Areusa sonsaca a Sosia dónde se ven Calisto y Melibea por las noches, y con Elicia, mandan a Centurio que mate a Calisto esa noche.

Cuando Calisto está en el huerto de Pleberio junto a Melibea, oyen ruidos de lucha en la calle. Calisto va a ver que ocurre, pero tropieza y se esnuca. Centurio y los suyos huyen, y los criados de Calisto lo llevan muerto a su casa. Melibea queda apenada, y al amanecer, sube a una torre y desde arriba cuenta a su padre su romance con Calisto. Finalmente se lanza y muere. Allí queda Pleberio, lamentándose de la muerte de su hija.

Medievalismo y renacentismo en La Celestina

El argumento de La Celestina procede de una comedia latina medieval Panphilus, que cuenta cómo un caballero enamora a una dama gracias a los ardides de una vieja, que a su vez está tomada de las comedias de Plauto. La deuda al Libro de Buen Amor del Arcipreste de Hita es indudable. Calisto y Melibea son prototipos del amor cortés y en la obra se tocan los tres grandes temas medievales: el amor, la fortuna y la muerte. Pero anuncia el renacimiento porque ninguno de estos temas se trata de una manera jerarquizada sino individualizada: cada personaje es autónomo y se labra su propio fin, con independencia de cuál sea su cuna y rango social. Hay también una sensualidad más exaltada que reprimida y en ningún momento se plantea la posibilidad de que los jóvenes enamorados tengan intención de casarse como hubiese sido el fin natural en el teatro coetáneo. A Rojas le interesa retratar una sociedad desasosegada y explorar el mundo de las pasiones humanas, lo que le aleja de los ejemplos medievales de premios y castigos transcendentes según la vida llevada.

EROTISMO Y SEXSUALIDAD

Con la excepción de los padres de Melibea, todos los personajes se entregan a la sexualidad sin mayores problemas. Celestina ha sido pedófila, cuando se acostaba con el niño Pármeno (pag 80). Manifiesta un lesbianismo con Areusa (178), (es “voyeuriste”, pues) se complace en mirar los juegos sexuales de Pármeno y Areusa (183) y de Sempronio y Elicia. En sus conversaciones Celestina alude muy a menudo cuestiones abiertamente sexuales; cuando habla del “amor imprevio” de Calisto (82) esto es impenetrable, que no puede “penetrar” sexualmente aunque no será así finalmente. O esos desvergonzados diálogos con Pármeno a cerca de “la cola de alcatrán” del joven criado(83). En otro momento manifiesta su realista opinión a cerca de las mujeres: una vez que “consienten la silla” de montar no cesarán de cabalgar.

O la sugerencia de un remedio radical para el mal de madre, el sexo masculino, ola idea de que el vino ayuda a los impotentes.

Pero no es sólo Celestina. Calisto quiere acostarse con su propio dios. Lucrecia se transforma en “voyeuriste” al observar a Calisto con Melibea. También está el dolor de muelas de Calisto. Después, Celestina, mientras observa a Pármeno y a Areusa, dice : “de esto me mandaban comer a mi los médicos cuando tenia mejores dientes”(184) .

MONÓLOGO DE PLEBERIO

Cierra Lo que podemos llamar le mensaje de la obra. Para entender el monólogo de Pleberio, hay que recordar lo sabido; su pertenencia a la nueva oligarquía burguesa mercantil, y, además, culta. Parece representar sin problemas a esos nuevos señores que centra su poder en el dinero.

Los planes de Pleberio se han visto súbitamente destruidos por el suicidio de su hija:

“¡ O duro corazón de padre¡ ¿Cómo no te quiebras de dolor, que ya quedas sin tu amada heredera? ¿para quién edifique torres? ¿para quién adquirí honras? ¿para quién fabriqué navíos?”

Melibea es heredera y ante su trágica muerte, el padre se preocupa descaradamente de para qué ha adquirido la riqueza que posee y a quién podrá legarla. Esto aparece como el elemento que mas preocupa al viejo burgués.

La insistencia en su propia soledad, es, por una parte, egoísta.

Podemos destacar algunas ideas fundamentales; la consideración del mundo como un caos, en el cual, el orden natural se ha trastocado (“¿Por qué me dejaste cuando yo te había de dejar?”)el mundo al revés. Está la lista de definiciones, todas negativas, del mundo: el cual es vida de cargojas y río de lágrimas- que no indica otra cosa sino el dolor y la soledad humanos. O vana esperanza y falsa alegría- relacionadas con la clásica fortuna labilis. Pero el mundo es también una morada de fieras- esto es el conocido homo homini lupu. Es, además, mercado y feria juego de hombres que andan en corro -, que es un circulo cerrado que solo tiene como salida la muerte. Un prado lleno de serpientes. Un laberinto de herrores. Y “Monte alto al que solo se sube para, finalmente, caer”.

Mas el mundo que ha creado Pleberio hay que relacionarlo de inmediato con la cita de Petarca que Rojas hace en el prólogo filosófico: LA natura, madre de todo. ¿y Dios?

PERSONAJES

CALISTO: es rico, ocioso y ostentoso, y, si embargo, sin amigos ni parientes. Siempre solo y, sobre todo indeciso y con complejo de inferioridad. Calisto tiene una prehistoria bastante interesante. Sempronio se permite recordárselo (61):

- Lo de tu abuela con el ximio ¿hablilla fue? Testigo es el cuchillo de tu abuelo.-

Sobre esto, hay varias posibles implicaciones; los monos, tienen a lo largo de la Edad Media relación con el Demonio. Aparecen como caricaturas del hombre, seres demoniacos, demonios verdaderos y auténticos. De este modo, la abuela de Calisto no solo había tenido una relación sexual con el ximio, sino que también estaría mezclada en prácticas demoníacas.

Se comporta como un soñador, inactivo, inseguro. Es muy egoísta. Está como fuera de la sociedad. Solo le importa Melibea, a la que diviniza, y solo para conseguirla, sale de “su sueño “.Se le llama el caballero de la noche.

MELIBEA: es un personaje activo y decidido. Es hermosa. Lleva una doble vida: por un lado, es todo lo que sus padres quieren, culta obediente, y, por otro lado, es la amante de Calisto. Melibea se muestra en todo momento mujer decidida e instalada en su propia clase, acostumbrada a mandar y a ser obedecida. Incluso en su suicidio, da muestras de su carácter animoso y decidido. Pide que su cadáver y el de Calisto sean enterrados juntos, sin temor a layes sociales ni divinas. Melibea, que tantas muestras ha dado de independencia e insumisión con respecto a sus padres , ha elegido para su muerte, no los muros del jardín, sino una torre, que representa el orgullo y el poder. Pero, una duda puede quedarnos. El suicidio de Melibea,¿ se ha hecho realmente y como ella dice, a su voluntad? ¿Es en verdad el ejemplo máximo de libertad personal, o es, por el contrario, el ejemplo máximo de dependencia con relación a Calisto?

CELESTINA: Es el personaje que más destaca. Se muestra firmemente asentada en la realidad. Su oficio la pone en relación con todos los estamentos de la sociedad.

Celestina es de origen claramente judío, por lo que sabemos de sus varios oficios encubiertos bajo el de buhonera: Comadrona, prostituta, alcahueta y bruja. Las características personales de Celestina han sido detalladamente estudiadas. Entre ellas, destacan; la codicia, su afición desmedida al vino, su erotismo, su habilidad para seducir y convencer utilizando sus artes de psicóloga , y conocedora penetrante de los puntos débiles de los demás (Adquirida con los años, “seis docenas de años a cuestas”)y su capacidad de improvisación para salir adelante en situaciones difíciles .

Es astuta y segura de sí mima, pero sobretodo avariciosa, intenta poner al mayor número de personas de su lado.

PARMENO: Es el personaje que más cambia a lo largo de la obra. Fiel a su amo en un principio, deja de serlo tras una etapa de vacilaciones. Se une a Sempronio gracias a Celestina, esta, en parte, necesitaba a Pármeno, el cual, al principio, precabía a su amo de las cualidades de Celestina, esta le pone de su lado cuando le ofrece a Areusa, “su punto débil”, aunque al final, será más amigo de Sempronio.

SEMPRONIO: Es egoísta, codicioso, y tiene un gran desprecio hacia su amo. Tiene amores con Elicia, y está metido con Pármeno y Celestina en un mismo negocio. Solo le importa el dinero.

ELICIA: Vive con Celestina. Tiene total despreocupación por lo que no sea placer. La muerte de Celestina, la hace tomar las riendas de su existencia.

AREUSA: Defensora de su libertad e individualidad, se muestra sin embargo sometida a Centurio y preocupada por el qué dirán sus vecinas. La muerte de Celestina, Pármeno y Sempronio, crean en ella y Elicia ganas de vengarse.

LUCRECIA: Ha optado por la vida de sirvienta. Fiel a su ama, se limita a observar, y solo aconseja cuando se lo pueden.

CENTURIO: Incorporado en la versión de veintiún actos, es un buen ejemplo de fanfarrón que alardea de su supuesta valentía.

SOSIA: Criado de Calisto, es al igual que Tristán, fiel, valiente y sin resentimientos y sin n resentimientos. Ha sido engañado por Areusa.

TRISTÁN: Perspicaz, crítico agudo de la actitud de su señor y del engaño al “rascacaballos” de Sosia.

ALISA: Es la madre de Melibea. Resalta por su ingenuidad y ciega confianza en su Hija.

PLEBERIO: Pare de Melibea,. Se muestra tierno e inquieto por el futuro de su hija. En le monólogo final, se muestra como el más humano de todos los personajes.

Los problemas de la pareja: El simple hecho de que ni Calisto ni Melibea piensen jamás en matrimonio, es lo que más nos llama la atención. Un ejemplo de comentario es el siguiente, de Alberto Lista:

Ni en novela, ni en drama, ni aun en la vida común se verifica que cuando un joven se enamora de una doncella, su igual en nacimiento, riqueza y prendas, solicite su amor por arbitrios tan ruines e indecorosos como la mediación de Celestina. El primer paso es siempre pedirla a sus padres por esposa, y si éstos se niegan a ello o hay algún impedimento para conseguirlo, en él comienza el nudo de la fábula.

Plauto (c. 254-184 a.C.), dramaturgo cómico romano que alcanzó una enorme popularidad entre sus contemporáneos y ejerció una notable influencia en la literatura dramática postrenacentista europea.

Celestina, La, obra medieval por excelencia con la que se inicia la modernidad literaria en España y que sería la obra cumbre de las letras españolas de no ser por la existencia del Quijote.

El autor

"El bachiller Fernando de Rojas acabó la Comedia de Calisto y Melibea y fue nascido en la Puebla de Montalban" dicen los versos acrósticos que sirven de presentación a la obra. Durante mucho tiempo se ha especulado sobre la veracidad de la afirmación y la identidad real del autor, pero, aunque no se tenga una gran información sobre Rojas, a la crítica actual le parece incuestionable que el bachiller nació en la Puebla de Montalbán (Toledo) hacia el 1470 en el seno de una familia acomodada de judíos conversos. Puede que no alcanzara el título de bachiller pero sí estudió leyes en la Universidad de Salamanca. También está documentado que fue alcalde, en varias ocasiones, de Talavera de la Reina, y que allí se casó y vivió. Por el inventario de sus bienes se sabe que contaba con una abundante biblioteca de libros jurídicos y profanos, entre ellos, muchos históricos, enciclopédicos e incluso la obra latina del poeta italiano Petrarca; de estas lecturas proceden las abundantes referencias a libros clásicos que, a partir del acto segundo de La Celestina, aparecen en la obra. Murió en 1541 en Talavera de la Reina.

Primeras ediciones y fijación del texto

La Celestina tuvo un éxito de publico extraordinario desde su primera aparición por eso se conservan bastantes ejemplares que proceden de primeras ediciones antiguas e incluso tempranas traducciones. El texto de estas ediciones no es el mismo ya que el autor fue modificando la obra. La primera edición y más antigua de las conservadas se imprimió en Burgos, por Fadrique de Basilea en 1499, y consta de dieciséis actos con el título de Comedia de Calisto y Melibea. Hubo después varias segundas ediciones de Toledo, Valencia y Salamanca (1500), de las que se conserva la de Toledo, impresa por Pedro Hagenbachc, que añade los versos acrósticos. Estos libros tienen en común el título, que constan de dieciséis actos, que incluye una carta del autor a un amigo en el que le dice que se ha encontrado un texto anónimo y que como le ha gustado mucho ha decidido reunirlo todo en un acto —el primero— y concluir la obra. Después siguen los versos acrósticos sobre la intención de la obra en los que figura su nombre, aunque ningún ejemplar está firmado. Entre 1502 y 1507 aparecieron muchas ediciones ampliadas y con el título de Tragicomedia de Calisto y Melibea, y también El libro de Calisto y Melibea y de la puta vieja Celestina, en Sevilla, Toledo, Salamanca y Zaragoza; ésta, de 1507, es la más antigua que se conserva de la Tragicomedia, que inserta cinco actos nuevos entre el XIV y el XV de la Comedia, fijándose el texto en veintiún actos definitivamente. Dado el enorme éxito de la obra y la garra del personaje de la alcahueta empezó a llamársela La Celestina, título que ha triunfado, y además el nombre del personaje ha pasado a designar en el léxico español a aquellas mujeres que median en amores bien por interés o gusto.

Argumento

La acción de La Celestina se construye sobre los amores de Calisto y Melibea, en torno a los cuales se incorporan otros episodios que a su vez son causa y consecuencia del argumento principal. Calisto, de noble linaje y claro ingenio, persiguiendo un halcón entra en la huerta de casa de Melibea, joven, rica y de serenísima sangre; queda prendado de ella; intenta hablarle pero ésta le despide con gesto airado. Marcha a su casa compungido y su criado Sempronio le convence para que use los servicios de una vieja alcahueta llamada Celestina. Los criados se ponen de acuerdo con ella en repartir el dinero que consiga sacarle a Calisto. Celestina cumple su misión y Melibea se entrega a Calisto. Los criados van a casa de Celestina a reclamar su parte, mas cuando ésta se niega a darles nada, ellos la matan, y ante los gritos de las pupilas de Celestina, Elicia y Areúsa, acude la justicia, los prende y ejecuta públicamente. Elicia y Areúsa deciden vengar las muertes y, sabiendo que esa noche los amantes se verán en la torre de casa de Melibea, envían a un brabucón contra Calisto, el cual al oír ruidos intenta acudir en ayuda de su criado, se cae de la escala y muere. Melibea se desespera y ante la presencia de su padre se tira de la torre.

Su género literario

En la obra todo es diálogo; los personajes se van definiendo por lo que dicen y hacen, sin necesidad de anotaciones de un autor externo, por eso se ha valorado la teatralidad de La Celestina. Pero como consta de veintiún actos, con cambios de escenarios constantes y variados —el huerto, la casa de Calisto, la casa de Melibea, la casa de Celestina, la torre, varias calles—, hace muy difícil su montaje escénico; por eso se ha dicho que se trataba de una obra de teatro irrepresentable. La crítica actual la clasifica como una comedia humanista, que es un género creado por Petrarca en Italia en el siglo XIV y que alcanzó un gran desarrollo en el renacimiento europeo. Se caracterizaba por un argumento sencillo cargado de tensión dramática, con mucho diálogo y con fines moralizantes o educadores. Lo importante era el texto y la enseñanza, lo de menos que fuese representable o no, aunque siempre cabía la posibilidad del escenario circular en una plaza que con efectos lumínicos alumbrase el rincón en el que tenía lugar la acción. Quienes defienden La Celestina como obra educadora no representable se apoyan en algunos párrafos largos, de difícil dicción, en sus muchas citas eruditas y en las resonancias de los clásicos que se perderían en una audición ligera. Lo cierto es que Rojas utilizó el castellano y no el latín propio de estas comedias, introdujo un realismo fuera de lo común, además de caracterizar, con gran profundidad psicológica a todos sus personajes y que por lo tanto creó una gran obra precursora de la modernidad.

Medievalismo y renacentismo en La Celestina

El argumento de La Celestina procede de una comedia latina medieval Panphilus, que cuenta cómo un caballero enamora a una dama gracias a los ardides de una vieja, que a su vez está tomada de las comedias de Plauto. La deuda al Libro de Buen Amor del Arcipreste de Hita es indudable. Calisto y Melibea son prototipos del amor cortés y en la obra se tocan los tres grandes temas medievales: el amor, la fortuna y la muerte. Pero anuncia el renacimiento porque ninguno de estos temas se trata de una manera jerarquizada sino individualizada: cada personaje es autónomo y se labra su propio fin, con independencia de cuál sea su cuna y rango social. Hay también una sensualidad más exaltada que reprimida y en ningún momento se plantea la posibilidad de que los jóvenes enamorados tengan intención de casarse como hubiese sido el fin natural en el teatro coetáneo. A Rojas le interesa retratar una sociedad desasosegada y explorar el mundo de las pasiones humanas, lo que le aleja de los ejemplos medievales de premios y castigos transcendentes según la vida llevada.

Los personajes

Celestina se alza como el personaje central de la obra por su inteligencia, habilidad, avaricia, falsedad y malas artes. Es el lado oscuro medieval y pecador, y a la vez quien va repartiendo sexualidad y pasiones porque también las ha conocido. Será su avaricia lo que la conduzca a la muerte, no sus artes para despertar el deseo en jóvenes que están deseando caer en sus redes. Calisto y Melibea proceden del amor cortés pero serán los arquetipos físicos de la poesía renacentista sentimental, aunque Rojas va más allá y en su indagación humana no duda en presentar a un joven indolente dispuesto a gastar su fortuna por satisfacer su deseo y en manifestarse ante su diosa Melibea como un ser vulgar y grosero ante su apetito carnal. Melibea es un personaje lleno de matices: es la más espiritual de la obra, lo que no significa que sea ingenua, es tentada y una vez que su lujuria se ha despertado lucha por no caer en el deshonor que presiente que se le avecina, mas no puede resistirse. En definitiva son personajes humanos y creíbles que se van transformando conforme avanza la acción.

Lenguaje y estilo

Hay en La Celestina una fusión constante entre lo erudito y lo vulgar, entre lo retórico más elaborado y el lenguaje llano más directo, entre la cita clásica y el refrán. A Calisto y Melibea les corresponde el lenguaje propio de las clase cultas y del mundo universitario de la época de los Reyes Católicos. Celestina y los criados usan un lenguaje popular con registros picarescos y realistas muy elaborado por Rojas, ya que no sólo usan refranes, como marca la tradición para caracterizar el habla popular, sino que incluso se permiten bromas a propósito de citas filosóficas y humanistas. Este doble registro lo utilizará de una manera genial Miguel de Cervantes, especialmente en Don Quijote de la Mancha, novela que ha suplantado a La Celestina el privilegio de ser la obra cumbre de las letras españolas.