La Celestina; Fernando de Rojas

Renacimiento literario. Siglo de Oro de la literatura española. Tragicomedia. Novela humanista. Amor cortés en Melibea

  • Enviado por: Shania
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 3 páginas

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MELIBEA Y EL AMOR CORTÉS

El retrato de Melibea

La belleza de Melibea se alaba a lo largo de toda la obra. La descripción que nos presenta el libro es de mujer rubia, con los ojos azules, esvelta silueta, suave voz y dotada de una especial gracia. Este ideal de belleza, muy típico de la época literaria conocida como primer Renacimiento, es el de la donna angelicatta que alude a la mujer cuyo rostro es angelical y que possee un aspecto físico muy parecido al de Melibea.

El personaje de Celestina halaga continuamente su belleza: “Doncella graciosa y de alto linaje, tu suave habla y alegre gesto, junto con el aparejo de liberalidad que muestras con esta pobre vieja (...)”.

(...) no puedo creer que en balde pintase Dios unos gestos más perfectos que otros, más dotados de gracias, más hermosas facciones (...)”.

Personalmente pienso que cuando más claro se muestra este tópico es en le acto X cuando Melibea se desmaya en oír el nombre de Calisto: Señora mía Melibea, ángel mío, ¿Qué has sentido? ¿Qué es de tu fabla graciosa? ¿Qué es de tu color alegre? Abre tus claros ojos (pág. 129).

La envidia de Lucrecia

Lucrecia es la criada de Melibea. Al principio de la obra se presenta como la criada que escucha las confidencias de su señora y que la aconseja. Cuando aparece Calisto y Melibea se enamora, Lucrecia rechaza el amor de Melibea hacia Calisto. Durante los encuentros de Calisto y Melibea en el huerto la actitud de la criada es de celos. Esto se percibe cuando Lucrecia criticaba la actitud amorosa y afectiva que tenía ésta hacia Calisto.

Relación madre-hija

La relación entre Melibea y su madre, Alisa, se basa en el respeto y la prudencia. Melibea no comparte secretos ni amores con su madre por miedo a que ésta se oponga. Melibea tiene en consideración la “humillación” que supondría para su madre el hecho de que ella este enamorada de un no-aristócrata.

La relación con su padre es, en cambio más liberal. Recordemos que fue a él a quién Melibea le hizo la confesión de su “pecado” justo antes de quitarse la vida arrojándose de lo alto de la torre.

Motivo de su pasión

Al inicio de la obra Melibea rechaza claramente el amor de Calisto porque éste no es de su misma condición social. Celestina, movida por su codicia y ambición, la embruja para que Calisto le dé el dinero prometido. Es entonces cuando Melibea se enamora locamente de Calisto. Celestina se lamenta de las desgracias de su vejez y induce a Melibea a disfrutar de la juventud y de los placeres de la vida. Aquí encontramos un claro mensaje: `vive el momento' que encaja perfectamente con el tópico horaciano del Carpe diem, que empezó a utilizarse en esta época y se desarrolló plenamente en el Renacimiento (siglo XVI).

Melibea sabe que es deseable la juventud: siquiera por bivir más(pág.93). Celestina la convence de que ahora que está en su juventud aproveche y se entregue de lleno a los placeres de la vida (hecho que la lleva a una muerte final). Melibea se entrega a estos placeres mundanos y exclama: ¿Quién es el que me ha de quitar mi gloria? ¿Quién ha de apartarme de mis plazeres? ... Déxenme gozar mi mocedad alegre, si quieren gozar su vejez cansada.

La muerte de Calisto hace que Melibea reflexione sobre la brevedad del placer vivido a lo que relacionamos directamente con el tópico del tempus fugit: ¿Cómo no gozé del gozo? ¿Cómo toue en tan poco la gloria que entre mis manos toue? (...) ¡Jamás conocéis vuestros bienes, sino quando dellos caresceys!(pág. 193).

Otro ejemplo del tempus fugit se refleja en la expresión de Melibea: Bien dicen que los días no se van en balde (pág. 93).

La educación recibida por su padre

No se percibe qué clase de educación recibe Melibea por parte de sus padres hata el final. La clave se encuentra en el desenlace. Se aprecia claramente como su padre le da una educación clásica - como es el hecho de tener que casarse con un hombre de su misma condición social - pero a la vez bastante liberal. Esto se aprecia cuando Pleberio y Alisa (los padres) hablando plantean un futuro matrimonio de su hija. La postura del padre es mucho más liberal que la de la madre, hecho que condiciona la relación madre-hija. Pleberio cree que se debería dar la opción de escoger a Melibea quién debería ser su marido. Pero Alisa se niega alegando que la inocencia y prematurez de su hija no condicionarán una buena elección:

“PLEBERIO: Debemos hablarlo a nuestra hija, debemos darle parte de tanto como me lo piden, para que diga cuál le agrada? Pues en esto las leyes dan libertad a los hombres y mujeres, aunque estén so el paterno poder, para elegir”.

Aquí presenciamos que la posibilidad de concertar un matrimonio por amor ya está abierta. Pero Melibea no le da importancia. Prefiere ser buena amante a mala mujer casada. Así Fernando de Rojas tiene el pretexto ideal para dar un sentido moralístico a su obra: un caso de amor que no entiende de clases sociales, sólo busca el placer mundano. Es un amor que - como castigo - no tiene más futuro que la muerte. Esta concepción de la muerte convierte a Melibea en un personaje muy moderno.

¿Personaje de corte medieval o renacentista?

Como ya hemos dicho la ideología de un amor mundano, entregado a los placeres es muy moderna. Melibea prefiere ser amante y dar placer al cuerpo antes que ser una mala esposa. Por lo tanto, tiene una visión de la vida muy antropocéntrica que es más propia del Renacimiento que no de la Edad Media. Aún así, Rojas “castiga” esa visión del mundo “condenando al personaje al suicidio y a un trágico desenlace.

En la sociedad de los siglos XV-XVI, el rico ha desplazado al noble en cuanto al linaje. El mundo social de los personajes no es el de la nobleza tradicional sino el de los ricos ennoblecidos, personajes cuya procedencia está en la alta burguesía y que adoptan formas de vida de los nobles. Al ser Calisto un alto burgués y Melibea una aristócrata, podría condicionar que Alisa no aceptara la relación entre ámbos. Evitando así que la condición social aristócrata no se vea amenazada por la de Calisto.