La busca; Pío Baroja

Literatura española contemporánea. Generación del 98. Narrativa y novela social. Miseria. Calles Madrid. Argumento. Personajes

  • Enviado por: Alberto
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 4 páginas
publicidad
publicidad

Autor. Pío Baroja.

Título de la obra. La Busca.

Editorial. Caro Raggio.

Lugar y fecha de publicación. Madrid, 1972.

  • Resumen del contenido.

  • Manuel es un muchacho que vino a Madrid desde un pueblo de Soria en el que se encontraba con el hermano de su madre. Sin saber por qué, le mandan para esta ciudad y está un tiempo con su madre, la sirvienta de una casa de huéspedes, hasta que se ve envuelto en un pelea en la casa, y la dueña del lugar le echa. Entonces, Manuel se va a vivir a casa de su tío Ignacio, y allí intima primero con Vidal (su hijo), y más tarde con Leandro, el cual, por un desengaño amoroso, se suicida, lo que produce que su padre caiga en una terrible enfermedad, y Manuel se vea obligado a abandonar la casa. Entonces pasó a trabajar a una tahona, y, a causa de la explotación que ejercía el dueño sobre él, cayó enfermo, y volvió a la casa donde trabajaba su madre. Cuando se recuperó, Manuel quiso intimar con la sobrina de la dueña de la casa de huéspedes, y ésta, ofendida, le echa otra vez a la calle. Entonces, Manuel pasa vagabundeando por las calles de Madrid algún tiempo, hasta que su madre sufre una grave enfermedad pulmonar, y finalmente muere. Manuel se ve obligado a convertirse en un ladrón también, y pasa algún tiempo con Vidal y con el Bizco, pero al final dejan de verse. Un día, mientras Manuel dormía en la calle, un hombre le ofreció trabajo en su casa, y el muchacho aceptó. La hija de este hombre enamora por completo a Manuel, pero, al ver que estaba saliendo con otra persona, sufre mucho, y tras un tiempo de pensárselo mucho, termina abandonando la casa del señor Custodio, que así se llamaba el hombre en cuestión, y termina de mendigo de nuevo por las calles de Madrid. Desde que Manuel deja la casa de huéspedes por primera vez, se empieza a codear con gente de la peor clase social de Madrid, lo cual invita a que Roberto, un estudiante de la casa de huéspedes, intime mucho con él, ya que estaba esperando una gran fortuna que se la podría proporcionar, en un principio, una mendiga.

  • Tema.

  • La miseria material, moral y cultural de la sociedad madrileña a principios del siglo XX.

  • Personajes y su caracterización psicológica.

    • Manuel. Es un muchacho hijo de una mujer sin ningún tipo de cultura. Manuel, a pesar de codearse con el público más bajo de Madrid, no deja de ser en ningún momento una buena persona, con ideales fijos e inviolentos. Es bastante enamoradizo y romántico y maduro en relación al resto de la gente de su edad (Vidal y el Bizco). Da la impresión de ser una persona de una clase social superior a la que pertenece. Es pacífico en comparación al resto de la gente de la calle, poco hipócrita y curioso. Prefiere ganarse las cosas antes de tener que robarlas o que se las tengar que dar nadie. Es un personaje un poco redondo, pero no destaca en ello. Yo creo que era, a pesar de todo, no muy listo, a que cuando adquiere un trabajo no hace mucho esfuerzo para mantenerlo, y con esto no me refiero a que se esfuerce poco en él, sino a que no hace lo posible por intentar no meterse en líos con los clientes o soportar la situación un poco con tal de tener un jornal y poder sobrevivir.

    • Vidal. Es otro muchacho de la misma edad que Manuel, golfo y sinvergüenza. Es el hijo de don Ignacio, el hermano de la Petra, lo que le hace ser el primo de Manuel, pero, a pesar de esto, no se parecen en nada. Son personas totalmente opuestas. Vidal es un chico muy listo, y difícil de engañar. Bastante amable al principio, y al final un poco despreocupado de las cosas que pasan a su alrededor, lo único que le importa es vivir su vida. Al contrario que Manuel, es bastante falso e hipócrita. Es un personaje redondo.

    • El señor Custodio. La verdad es que no es un personaje muy importante en la obra, pero tiene gran influencia en las acciones de Manuel, y es la persona que le hace ser más trabajador aún de lo que ya era. Es un hombre sin ninguna cultura, ni siquiera la básica, pero tiene gran interés por aprender. No es un hombre típico de su época y su clase social, ya que trata a su esposa de muy buenas maneras, sin maltratarla. Es un personaje totalmente plano.

    • Roberto. Es un estudiante que habita en la casa de huéspedes donde trabajaba la madre de Manuel. Espera heredar una gran fortuna de un antepasado suyo, e intenta conseguirla por medio de Manuel, el cual no está muy convencido de la existencia de ésta, pero no obstante adquiere su ayuda. Es un personaje sin mucha trascendencia vital en la obra, lo cual no le hace ser un personaje ni plano, ni redondo, pero puestos a elegir, es plano.

    • Leandro. Es un chaval bastante bestia, pero con mucha suerte, ya que, de no ser de ella, probablemente no habría personaje, porque habría muerto en una de los primeros párrafos de actuación. Tiene facilidad para meterse en líos y le da igual estar vivo que muerto, lo que justifica la causa de su suicidio. Al principio no hablaba mucho con Manuel, pero cuando le surgieron problemas, encontró en él un gran apoyo, alguien que le escuchara y le comprendiese.

  • Tiempo de la obra.

  • La obra transcurre en algunos años, desde que Manuel era poco más que un niño hasta que empieza a hacerse adulto.

    La obra lleva una línea de acontecimientos cronológica, y su acción es un poco lenta, ya que lo describe todo mucho, con gran cantidad de adjetivos.

  • Espacio.

  • La obra se desarrolla en Madrid, espacio totalmente real. Tiene partes en que el espacio es abierto, como por ejemplo cuando estaba vagabundeando por las calles de Madrid, cuando estaba en la carretera de Andalucía, en la de Extremadura, etc. También se desarrolla en espacios cerrados, por ejemplo, cuando estaba en la casa de huéspedes de doña Casiana, en la casa del señor Custodio, o en la zapatería del señor Ignacio.

  • Técnica de la obra.

  • Género literario al que pertenece. Pertenece a la narrativa y, dentro de ésta, a la novela realista.

    Punto de vista del narrador. Es un narrador omnisciente en tercera persona.

  • Lenguaje y estilo.

  • Lenguaje. Pío utiliza un lenguaje coloquial, y, sobre todo el los diálogos de algunos personajes, utiliza el lenguaje vulgar.

    Recursos estilísticos.

    • Polisíndeton. ...la proximidad de la noche, y las chimeneas y las casas... (página 73).

    • Hipérbaton. ... pidió Leandro unas copas de aguardiente... (página 115).

    • Símil. ...-Nosotras somos como los gatos-... (página 242).

    • Antístesis. ...la Encarna odiaba cordialmente a la Milagros... (página 84).

    • Interrogación retórica. ...-Se trabaja, ¿eh?... (página 85).

    • Personificación. ...a lo lejos, cortando el horizonte... (página 98).

    • Metonimia. ...las botellas de Vichy, de Mondáriz, de Carabaña... (página 255).

  • Opinión personal.

  • A mí este libro me ha gusto mucho, pero no por la historia, porque la verdad es que en sí, la historia no vale nada, pero me ha gustado por el hecho de pensar que en la ciudad en la que yo vivo ahora, hace aproximadamente un siglo, sólo un siglo, la gente vivía como describe Pío Baroja en su novela. Además, no era difícil de entender ni mucho menos. Ha habido dos páginas que me han sorprendido mucho, que son la segunda mitad de la 80 y prácticamente toda la 81, en las que Pío describe cómo era la gente que habitaba en el Corralón, y las describe de tal manera, que parece que las estés viendo en este mismo momento, pero no sólo me chocaron por eso, si no porque la gente a la que él describía era gente totalmente deshonrada, sin ningún tipo de aspiración a hacer nada ni ser nada. También me ha hecho `gracia' el que hay muchos personajes que cuando les `oigo' me recuerdan a gente anciana obrera. Tienen muchas expresiones, como por ejemplo la de que cuando la esposa llama al esposo no le llama por su nombre ni cosas parecidas, si no que le llama `padre', y él a ella `madre'. Pío la verdad es que refleja muy bien cómo era su época, la pobreza y la miseria de su época, que, al fin y al cabo, yo creo que es eso lo que quería transmitir, no la vida de Manuel. Yo me imagino a Pío Baroja como a alguien de nuestros días, con nuestra mentalidad de un siglo más tarde. Ello lo creo porque indirectamente protesta contra la falta de libertad cuando Manuel intenta hacer lo que sea con la sobrina de doña Casiana, y ésta se pone hecha una furia. También me parece que era un hombre con grandes sentimientos, porque parece que Manuel es él, y en realidad, no es a Manuel al que le sorprende que los golfos de la calle tengan tan mala intención, yo creo que realmente al que le sorprende y en el fondo le duele es a él. Hay veces que intenta como mandar largas al lector diciendo que el nombre de la zapatería del señor Ignacio es La Regeneración del Calzado, pero no obstante, por si el lector no la pilla (como fue mi caso), él lo aclara diciendo que había tantas ganas de Reforma que hasta las tiendas llevaban nombres relacionados con la Reforma. También me sorprendió mucho cuando dice que la madre de Manuel llevaba un tiempo escupiendo sangre, pero que Manuel no le había dado importancia. Entonces yo me preguntaba qué tendría esa gente en la cabeza para no darle importancia a eso, porque si yo veo a una persona que escupe sangre, lo primero que se me ocurre es llevarla al médico. Yo creo que Manuel ni se lo planteaba, para mí, que a esa gente, al vivir en tan malas condiciones, les daba lo mismo estar vivos que muertos, con lo cual no hacían ningún esfuerzo por mantener su vida. Cualquiera que lea esto pensará que no son más que los personajes de un libro, y que los personajes ni piensan ni hacen nada que no ordene el autor, pero como yo considero esta historia como una generalización de esa sociedad, pienso que las personas reales si podrían pensar, y que su reacción sería la misma que la de estos personajes.