Juegos Olímpicos

Deportes. Olimpiadas. Evolución histórica. Sedes. Historia. Evolución. Seúl. Barcelona. Sydney. COI (Comité Olímpico Internacional)

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SUMARIO

  • LOS JUEGOS OLÍMPICOS, UNA HISTORIA INTERMINABLE.

  • ATENAS 1896.

  • PARÍS 1900.

  • SAINT LOUIS 1904.

  • LONDRES 1908.

  • ESTOCOLMO 1912.

  • AMBERES 1920.

  • PARÍS 1924.

  • AMSTERDAM 1928.

  • LOS ÁNGELES 1932.

  • BERLÍN 1936.

  • LONDRES 1948.

  • HELSINKI 1952.

  • MELBOURNE 1956.

  • ROMA 1960.

  • TOKIO 1964.

  • MÉXICO 1968.

  • MUNICH 1972.

  • MONTREAL 1976.

  • MOSCÚ 1980.

  • LOS ÁNGELES1984.

  • SEÚL 1988.

  • BARCELONA 1992.

  • ATLANTA 1996.

  • SYDNEY 2000.

UNA HISTORIA INTERMINABLE

La historia de los Juegos Olímpicos es la historia de la Humanidad. Sus raíces se hunden en épocas remotas, su tronco atraviesa varios milenios y sus hojas nos son mostradas, en los albores del año 2000, perpetuadas en una tradición llena de avatares, celebraciones, guerras, heroísmo, mitos, amores, desencantos, pasiones, derrotas, sonrisas y lágrimas.

Ésta es la historia del mayor acontecimiento que se celebra hoy en el mundo. Pocas empresas como los Juegos Olímpicos se han mantenido incólumes durante tanto tiempo. Tanto que ahora, no sólo continúan sino que son además un reto para el futuro, un capítulo más de una historia interminable.

Resulta casi gratuito recordar que estos modernos JJ.OO. que presenciamos ahora a través de la televisión, vieron la luz hace casi tres mil años en una ciudad de la Grecia antigua que les dio nombre y apellidos: Olimpia. En ella se celebraron por primera vez unos Juegos Olímpicos de la Antigüedad, y allí fue donde Pierre de Fredi, Barón de Coubertin, se inspiró para desempolvar una tradición que acabaría resurgiendo de su mano a finales del siglo XIX.

Los orígenes de los Juegos Olímpicos forman parte de la leyenda. El historiador clásico Pausanias atribuye su creación al gran héroe mediterráneo Hércules Tebano, aunque la primera referencia fidedigna data del año 884 a. de JC, cuando Ifito, rey de los eolos que por entonces dominaban Olimpia, firmó un armisticio junto con el legislador espartano Licurgo y el rey de Pisa, Cleóstenes, armisticio por el cual se declaraba inviolable -sólo durante unos días- el terreno de dicho enclave, así como la vida de los participantes en los Juegos. Se trataba de una “tregua sagrada” (la ekecheria), un acuerdo de paz entre guerras que oficializó la celebración de unos Juegos deportivos, cada cuatro años, para que los hombres olvidaran las armas y lucharan de forma incruenta. De aquella manera Ifito pudo ver realizado un viejo sueño que se atribuye al designio del famoso Oráculo de Delfos. De esta forma, Olimpia, un valle situado al noroeste del Peloponeso, a pocos kilómetros de Atenas, quedó instaurada como una especie de “ciudad abierta”, ante la cual los hombres dejaban sus armas a las puertas para competir en buena lid, en busca de la gloria deportiva. Y aunque ya por aquel entonces se habían celebrado otras manifestaciones de esta índole (hubo los Juegos Píticos, Nemeos e Ítsmicos), no es hasta el año 776 a. de J.C. que se tiene constancia de unos Juegos Olímpicos con el contenido actual de la palabra. Es en ese año cuando aparece escrito el nombre del primer campeón olímpico u olimpiónico. Se trata de Korebo, un cocinero de la Elida que ganó la prueba del “estadio” (una vuelta a la pista), a la sazón la única competición que se disputaba y que abrió las puertas a un programa que se ampliaría a lo largo de más de mil años de celebraciones, hasta que otros hombres acabarían con la tregua divina.

Para participar en los Juegos de la Antigüedad, eran necesarias ciertas condiciones. Cinco insoslayables o sine qua non, a saber: ser griego, libre (no esclavo), hijo legitimo, no estar deshonrado y haber entrenado durante los diez meses anteriores, el último de manera especial, en Elis.

Los Juegos se celebraban durante el verano y debían coincidir con el plenilunio. Al principio, durante las tres primeras ediciones, consistían en una única prueba: la carrera del estadio, que ocupaba una sola jornada. Se trataba de dar una vuelta completa alrededor del mismo; un total de 192,28 m que, según la leyenda corresponden a seiscientas veces la huella del gran Hércules.

La segunda prueba incorporada al programa fue el diaulo, es decir, una doble vuelta al estadio; en la decimoctava Olimpiada (708 a. de J.C.) lo hicieron la lucha y el pentathlon; en el 668, el pugilato, y en el 680, la carrera de cuadrigas.

En las últimas celebraciones, el concurso llegó a constar de veintitrés competiciones. La tradición y la incorporación paulatina de nuevos deportes motivaron la ampliación del calendario. De un día pasó a tres, y ya en los Juegos de la 75 Olimpiada (480 a. de J.C.), se instauraron las cinco jornadas.

Al principio el premio para el vencedor era una manzana, homenaje a la fertilidad. Con el tiempo, el Oráculo de Delfos (meca de la Grecia clásica) exigió que el olimpiónico viera su cabeza rodeada por una corona de olivo, motivo que se reincorporó en los primeros JJ.OO. de la Era Moderna.

Varios meses antes de que se iniciaran los Juegos, y en cuanto se declaraba la tregua sagrada que acababa con los combates y las disputas, los epandoforos, mensajeros de la Elida, anunciaban por toda Grecia la buena nueva. Existía un plazo de treinta días para inscribirse. Todo estaba controlado, incluso la capacidad de los competidores. De ello se encargaban los helladonicas, que hacían las veces de oficiales o árbitros de la contienda.

Eran ellos también los que hacían valer las reglas de la competición en los cinco estadios que llegaron a existir, que tenían 30 metros de anchura y cuya salida para la carrera se daba mediante unas tablas (afesis), partiendo los atletas en el sentido contrario a las agujas del reloj.

Fue en tiempos del Imperio romano cuando los Juegos llegaron a su fin. Aunque algunos emperadores de sensibilidad helénica (Tiberio, Augusto Adriano) mantuvieron el auge, sus sucesores acabaron con el legado. Lucio Cornelio Sila saqueó Olimpia en el 86 y trasladó los 175 JJ.OO. a Roma. El cristianismo, reacio a aquellas celebraciones paganas, abolió los Juegos cuando, el años 324, se convierte en religión oficial del Imperio. Cincuenta y seis años más tarde, Teodosio I el Grande se hace bautizar y el 393 dicta un decreto prohibiendo la celebración de los Juegos. Teodosio II y Honorio hacen destruir definitivamente Olimpia el 426.

Coubertin quería reinstaurar los Juegos Olímpicos. En 1881 se habían rescatado las ruinas de Olimpia. El 25 de noviembre de 1892, Coubertin, tras numerosas intentonas, hace oír su proclama. Explica su idea en la Unión de Sociedades Atléticas de París y solicita la reinstauración de los Juegos. En 1894, una asamblea en la Sorbona aprueba el proyecto. Los primeros JJ.OO. de la Modernidad, que se organizarán a partir de los Comités Olímpicos Nacionales, debían disputarse en 1900, en París, pero Coubertin decidió finalmente que el honor fuera para Atenas, en 1896, organizados por el Comité Olímpico Internacional, de reciente creación.

El barón de Coubertin, que falleció en 1937, en Ginebra, había conseguido lo que durante 2500 años no se había logrado: reinstaurar la “tregua sagrada”. Quizá sin este logro ni siquiera hubiera pasado a la historia. Para él, pues, todos los honores

ATENAS 1896

VOLVER A EMPEZAR

Exactamente 1503 años después de que el emperador Teodosio I el Grande aboliera los Juegos Olímpicos de la Antigüedad por motivos religiosos, aquellos renacían gracias a Pierre de Fredi, barón de Coubertin.

Atenas, en aquel 5 de abril de 1896, vivió la ceremonia inaugural de los I Juegos Olímpicos de la Era Moderna. El rey Jorge I pronunció la fórmula que ya no ha variado desde entonces (“Proclamo inaugurados los primeros Juegos Olímpicos Internacionales de Atenas”). Se empezó a construir lo que luego se ha convertido en el acontecimiento humano más universal.

Aquellos comienzos no fueron fáciles ni brillantes. La prensa no se hizo eco de unos Juegos (disputados del 4 al 15 de abril) que sólo fueron posibles gracias a los esfuerzos de algunos entusiastas seguidores del barón de Coubertin, que veían en el deporte una fórmula ideal para la formación de la persona. Sobre el estadio que Licurgo había construido casi cuatro siglos antes de Cristo, la generosa de ayuda de George Averoff, permitió restaurar el estadio Panatenaico, que mantenía la estructura de las instalaciones olímpicas clásicas: una recta larguísima (192 metros) y unas curvas muy cerradas que originaban problemas a los atletas en la prueba de 400 metros.

De los 34 países (entre ellos España) que habían prometido su asistencia a los Juegos, solo la hicieron efectiva trece: Alemania, Austria, Australia, Bulgaria, Chile, Dinamarca, Estados Unidos, Gran Bretaña, Hungría, Suecia, Suiza y Grecia. El país anfitrión fue el que presentó mayor número de participantes, con 180 del total de 285.

El primer calendario olímpico era muy breve en comparación con los actuales, con sólo 43 pruebas en nueve deportes diferentes: atletismo, pesas y halteras, natación, ciclismo, gimnasia, tiro, lucha, tenis y esgrima.

Los griegos pensaban que en las pistas demostrarían su superioridad atlética. Pero los diez atletas americanos fueron los encargados de conseguir la victoria en nueve de las doce pruebas atléticas. La derrota que más dolió a los helénicos fue la de lanzamiento de disco, prueba que ganó Robert Garret con un lanzamiento cercano a los 30 metros.

James B. Connolly pasó a la historia como el primer campeón olímpico de la Era Moderna. Consiguió su triunfo en triple salto.

Contra lo que se cree, el maratón no era una prueba clásica en la antigua Olimpia, sino que se instauró en los Juegos Olímpicos de Atenas de 1896. La idea partió de Michel Breal que ofreció como premio una copa de plata al primer atleta que fuera capaz de ir de Marathon a Atenas (42.195 metros). Fue Spiridon Louis el que se impuso en el primer maratón olímpico.

La natación se llevó a cabo en Faleron, cerca de la bahía de El Pireo. Los participantes tuvieron que soportar una temperatura muy desagradable del agua (13 grados centígrados). Alfred Hajos ganó la prueba de 100 y 1200 metros. En la de 1200 metros los nadadores fueron llevados en barca 1200 metros mar adentro y desde aquel punto regresaron nadando hasta la orilla.

Estados Unidos dominó en las pruebas atléticas, los alemanes se impusieron en gimnasia y los británicos (irlandeses, en este caso) dominaron en las pruebas tenísticas, tanto en el torneo individual como en dobles, mientras que australianos y húngaros triunfaban en natación y los franceses en esgrima y en ciclismo.

Atenas cumplió su cometido de poner las bases para la reinstauración de un acontecimiento que se convertiría pronto en el más universal de cuantos se realizan. También fue en la capital griega donde el francés Abbé Kidon creó la famosa frase Citius, Altius, Fortius (el más rápido, más alto, más fuerte), que Coubertin aceptó encantado, hasta el punto de que se convertiría en el eslogan del olimpismo.

PARÍS 1900

EL TRIUNFO DEL CAOS

Los Juegos de París de 1900 constituyeron uno de los momentos históricos más difíciles que tuvo que superar el todavía balbuceante movimiento olímpico para consolidar su supervivencia. El interés de aquel París que abría siglo no estaba para los ideales amateurs y deportivos del barón. Enfrascados en la tarea de construir una ciudad donde reinaran el lujo y el mejor estilo mundano, los parisinos estaban más preocupados por la construcción de su nuevo metropolitano. Por si ello fuera poco, la Exposición Universal de 1900 relegó los Juegos a su sombra, convirtiendo las competiciones en un mero relleno.

En el espacio de cinco meses, y en el marco de una organización que posteriormente sería calificada como “la más organizada de las organizaciones”, 1319 atletas de veintidós países lucharon por los “anónimos” títulos en doce especialidades, de las cuales el boxeo, el fútbol, el rugby, el polo y el tiro con arco eran nuevas. Y decimos “anónimos” porque la organización ni siquiera había previsto que debía entregar medallas a los tres primeros de cada prueba (el descuido se subsanó en 1912).

A pesar de todo esto, los Juegos de París de 1900 registraron unos resultados deportivos muy superiores a los de Atenas, y pasarán a la historia porque, por primera vez la mujer tuvo acceso a la participación: seis de ellas se disputaron el título de tenis.

En atletismo, diecisiete de los veintitrés títulos en juego fueron para los norteamericanos, dándose el caso de que, por primera vez, un hombre ganaba cuatro pruebas: Alvin Kraenzlein se impuso en 200 m vallas, 110 m vallas, 60 m lisos y una polémica victoria en longitud.

Prinstein ganó el triple salto y sucedió al primer campeón olímpico, James B. Connolly. Ray Ewry, ganó los tres concursos (longitud, altura y triple) que se disputaban sin tomar impulso. John Flanagan se convertía en el primer gran lanzador de la historia, al conseguir el primero de sus tres títulos olímpicos en martillo.

Para España, París-1900 pasará a la historia por haber conseguido su primera medalla olímpica. Santiago Pidal, marqués de Villaviciosa, fue el protagonista a título particular, al quedar segundo en una de las especialidades de tiro con arco.

SAINT LOUIS 1904

DE FERIA EN FERIA

“Nuestro objetivo está bien lejos de cumplirse; dos aspectos de estos Juegos deben hacernos reflexionar: el trucaje y la mascarada”. Estas palabras, escritas por el barón de Coubertin, son definitorias de los que significaron los terceros Juegos Olímpicos. Aquí se produjo un hecho que supeditó y desvirtuó el auténtico espíritu olímpico en los inicios de su resorggimento: el comercialismo.

Contra su voluntad el olimpismo se veía obligado a unirse a los grandes acontecimientos industriales de un mundo en expansión. Y a principios de siglo, las grandes ferias de muestras eran toda una caja de resonancia y una oportunidad única para internacionalizar los Juegos.

En 1901, el COI había concedido la celebración de los JJ.OO. A Chicago, dispuesto a que traspasaran el Atlántico. Sin embargo, la capital de la Louisiana llegó a pedir incluso el arbitraje del presidente Roosevelt para ganar su candidatura. Y lo consiguió.

San Louis era la capital del algodón, una ciudad rica y floreciente.

Los Juegos se prolongarían durante meses; por primera y única vez, la yarda sería utilizada como medida oficial. Se celebraron pruebas disparatadas como canoas motorizadas, y otras fuera del programa (golf y baloncesto).

La necesidad de cruzar el Atlántico (once idas en barco, más cuarenta horas en tren), propició la ausencia de participantes europeos. Sólo hubo 64 frente a los 432 norteamericanos y eso se notó en el medallero. Se introdujo el boxeo, pero se excluyó la lucha grecorromana, el tiro de precisión, la vela y la hípica.

Los atletas estadounidenses ya demostraron en los dos anteriores JJ.OO. que eran los mejores. El atletismo el dominio de EUA fue avasallador. Veintidós de las veinticuatro pruebas fueron suyas, así como 68 de las 72 medallas en juego. Sólo perdieron el decathlon (disciplina nueva) y el lanzamiento de peso. Cuatro de sus héroes obtuvieron tres medallas de oro cada uno: Archie Hahn, James Lightbody, Ray Ewry y Harry Hillman.

Los húngaros y los alemanes destacaron en una piscina improvisada para la natación; los cubanos en esgrima. En atletismo, únicamente en dos pruebas: el canadiense Etienne Desmarteau, que ganó en martillo, y el irlandés Tom Kiley, que venció en decathlon.

El maratón, como en Atenas y en París, volvió a ser “especial”. Fred Lorz se subió a un coche y bajó cerca del estadio pero fue descubierto. El triunfo fue para Thomas Hicks, un inglés que corría representando a EUA. Llegó destrozado y gracias a una mezcla explosiva: sulfato de estricnina y coñac. Hoy no lograría eludir el control antidoping que se aplica con rigurosidad mediante sofisticadas técnicas.

LONDRES 1908

LA SERIEDAD, HECHA JUEGOS

La consolidación llegó por fin para los Juegos Olímpicos gracias a la seriedad británica. Su desarrollo no tuvo nada que ver con las ediciones anteriores, alcanzándose unas cotas de rigor y seriedad que el movimiento olímpico no había tenido ocasión de vivir hasta entonces. Un total de 2035 deportistas (36 mujeres) de veintidós países acudieron a la cita europea en la capital londinense, que, para tal ocasión, construyó un moderno estadio en Shepherd's Bush, capaz para 70.000 espectadores, que incluía pista de atletismo de 536,45 m de cuerda, un velódromo de 600 m y una piscina de 100m.

Todo esto se llevó a cabo gracias a lord Desborough, que se había hecho famoso por atravesar a nado los rápidos del Niágara.

Con el apoyo de la familia real británica y de los organizadores de la Exposición franco-británica, Londres pudo llevar adelante el encargo recibido dos años antes por parte del Comité Olímpico Internacional (COI). En principio, los juegos de 1908 debía organizarlos Roma, pero una serie de luchas internas entre diferentes ciudades italianas hizo que el Gobierno renunciara a su organización.

El 13 de julio de 1908, la familia real en pleno, encabezada por el rey Eduardo VII, declarara abiertos los Juegos ante 60.000 espectadores. Las competiciones se celebraron del 27 de abril al 29 de octubre de aquel año, merced a la división de los deportes en dos grupos: los de verano (atletismo, natación, lucha, gimnasia, ciclismo, remo, vela, tiro, etc.) y los de otoño (boxeo, fútbol, hockey, patinaje, rugby, etc.). En total veinte deportes. Los más seguidos fueron el atletismo, la natación y el remo.

Tras el primer desfile oficial en la historia de los Juegos Olímpicos, en el estadio comenzaron inmediatamente las pruebas eliminatorias de atletismo, deporte en el que el dominio estadounidense no fue tan apabullante gracias a las ocho medallas de oro conseguidas por los anfitriones. Los representantes del Tío Sam consiguieron dieciséis de los veintisiete títulos, con un nombre que sobresalió por encima de todos, Melvin Winfield Sheppard. Sheppard consiguió doblar victoria en 800 m y 1500 m. Quizá la gesta más relevante de Sheppard fue pasar los 400 primeros metros de su victorioso 800 m en 53 s, algo inusual en aquella época y que dejó a todos sus rivales, además de a mucha distancia, boquiabiertos.

Al hablar de atletismo en Londres-1908, hay que hablar enseguida del maratón y de su vencedor moral, Dorando Pietri. Disputado por primera vez sobre su distancia reglamentaria (42.195 m), 56 atletas tomaron la salida en el castillo de Windsor. A causa del calor abandonaron veintinueve de ellos. Vencedor moral a causa de dos desfallecimientos a 70 metros de llegar a meta. Fue ayudado por varios jueces y posteriormente descalificado. Llegó a meta 30 segundos antes del segundo clasificado.

Antes de 1908 tuvo lugar una edición intermedia de los Juegos Olímpicos (que el COI nunca ha aceptado como tales) con los que Atenas quiso conmemorar el décimo aniversario del restablecimiento del ideal olímpico. Pese a su oficiosidad, los Juegos intermedios de Atenas-1906 contribuyeron decisivamente a la consolidación del movimiento olímpico, demostrando que las competiciones deportivas internacionales podían interesar al gran público. Por primera vez, Gran Bretaña y Estados Unidos presentaron equipos completos, destacando los once atletas norteamericanos que se adjudicaron once de las veinticuatro pruebas. La competición duró once días y se congregaron 901 participantes de veintiún países. El héroe de los Juegos fue Martin Sheridan (EUA), designado como “mejor atleta del mundo” por los atenienses.

ESTOCOLMO 1912

UN SOPLO DE AIRE FRESCO

Los Juegos Olímpicos habían madurado lo suficiente y conseguido un reconocimiento tal que, se vieron libres de componendas para programar la primera gran y autentica celebración deportiva.

Estocolmo fue como un soplo de aire fresco después de los problemas creados en las primeras cuatro citas. Estocolmo dio vida a la edición más perfecta y mejor organizada de la modernidad. Por primera vez, los organizadores no solo no se endeudaron, sino que el gobierno sueco sacó además un superávit digno.

Las innovaciones fueron notorias. Por primera vez los Juegos se disputaron en un tiempo prefijado (del 6 al 15 de julio). Los vencedores recibieron su medalla en el podio, mientras se izaban las banderas nacionales respectivas.

En la pista de 365 metros de cuerda se batieron catorce récords mundiales y se inició el historial de tres más.

Se dieron cita 2541 deportistas, entre ellos, 57 mujeres, representando a veintiocho países. Para ellas se crearon como novedad varias pruebas de natación.

Fue aquí donde empezaron a fraguarse los auténticos primeros héroes olímpicos. Entre ellos, el más famoso, sin duda, fue Jim Thorpe. Fue el símbolo de Estocolmo-1912 y el primer gran atleta completo de la historia. Ganó en pentatlón y decathlon, las pruebas más duras, con actuaciones sensacionales para el momento. Años después tuvo que devolver sus medallas. Su verdadero nombre era Wa-Tho-Huck.

En Estocolmo fue donde otras potencias, aparte de EUA, empezaron a despegar. Sobre todo Finlandia que presentó el prototipo de lo que luego sería una gran generación de corredores: Kolehmainen.

EUA ganó dieciséis de los veintiocho títulos atléticos en juego. El dominio estadounidense se plasmó también en la piscina. La natación tuvo también su Thorpe en la persona de Kahanamoku que se convertiría en el nadador más rápido del mundo, y no sería hasta Paris-1924 que entregó el testigo a un joven llamado Johnny Weissmuller.

La revolución femenina la protagonizó una fornida australiana llamada Fanny Durak, que se anotó los 100 m libres, un relevo y hasta los saltos de palanca. Nadaba con un pañuelo anudado en la cabeza y un traje de lana hasta las rodillas.

AMBERES 1920

LOS JUEGOS DE LA PAZ Y DE LA FURIA

Después de la cruel guerra que había devastado Europa, los de Amberes de 1920 se convirtieron en los “Juegos de la Paz”. Los Juegos Olímpicos se celebraron en su séptima edición. La sexta debía haberse celebrado en 1916 en Berlín, pero la contienda lo impidió. En Amberes-1920 no estuvo presente ni Alemania ni Austria, como tampoco lo estuvieron Hungría y otros países aliados de los Imperios Centrales, como Turquía, Bulgaria, Polonia y Rumanía. Rusia, ya convertida en la Unión Soviética también estuvo ausente. La baja de Rusia la suplió a plena satisfacción Finlandia, un país semidesconocido que hasta antes de la Primera Guerra Mundial no había sido más que un ducado de Rusia.

Pese a todas estas bajas, en Amberes se batieron récords, empezando por el del número de participantes. La cifra de deportistas fue ligeramente superior a la de ocho años antes (2607), con 73 mujeres, que tenían entrada en deportes como patinaje sobre hielo, natación, tenis y tiro con arco. Veintinueve fueron los países participantes.

Las secuelas guerra todavía se dejaban sentir y, de hecho, el éxito de los JJ.OO. DE Amberes-1920 fue el de su propia existencia. Las competiciones se desarrollaron del 20 de abril al 12 de septiembre. Se construyó el estadio de Beerschot, capaz para 35.000 espectadores.

El 14 de agosto el rey Alberto I de Bélgica se aprestaba a presidir la ceremonia inaugural. La ceremonia aportó dos elementos nuevos que han perdurado: la bandera y el juramento olímpico. La bandera (cinco arcos de color azul, amarillo, negro, verde y rojo sobre fondo blanco) representa los cinco continentes unidos al movimiento olímpico. El juramento dejaba claro que los deportistas competían “por el honor de nuestros países y la gloria del deporte”. Con la inclusión de la llama olímpica en 1928, quedó completado el protocolo de la ceremonia inaugural.

A nivel deportivo, en Amberes se vivieron numerosos momentos de gran calidad. De entre las 150 pruebas que cubrían los veintidós deportes del programa (se estrenaba la lucha libre, se despedía la lucha con cuerda y habían sido suprimidos los saltos sin impulso), destacaron las pruebas atléticas, en las que se impuso Paavo Nurmi. Consiguió en la década de los años 20, dieciséis récords del mundo, nueve medallas olímpicas de oro y otras tres de plata. Gracias a la aportación del Finlandés Volador, el país escandinavo por primera vez parar los pies a los Estados Unidos, ya que consiguió el mismo número de medallas de oro en atletismo (ocho) que los estadounidenses.

Sin embargo, los estadounidenses no se fueron de vacío, impresionando sobre todo mediante el famoso salto de Charles Paddock. Considerado uno de los mejores sprinter de entreguerras.

En la piscina de 100 m, el rey volvió a ser Duke Paoa Kahanamoku que fue el que implantó el crowl.

Entre las mujeres destacó la norteamericana Ethelda Bleibtrey, que ganó la totalidad del programa femenino, que sólo incluía tres pruebas: 100 m y 300 m libres y el relevo 4 x 100 m. En esta última prueba contribuyó decisivamente a que el equipo de EUA sacara la mayor ventaja olímpica jamás conseguida en un relevo: veintiocho segundos.

En tenis, la francesa Suzanne Lenglen, conocida como la Bailarina, por su trepidante juego de piernas, ganó el título individual y el de dobles mixtos. Prácticamente inbatida desde los quince hasta los veintisiete años, se dedicó a acumular títulos, sumando hasta doce en Wimbledon, el torneo más prestigioso del mundo.

Otra de las figuras legendarias surgidas en Amberes fue el remero John Kelly. Ganó en 126 ocasiones consecutivas entre 1919 y 1920. En Amberes, Kelly se proclamó campeón olímpico en skiff y, media hora más tarde ganaba en doble sculls. Kelly es considerado uno de los mejores remeros de todas las épocas.

En Amberes se produjo la primera participación de una delegación española. Delegación que volvió con dos medallas de plata conseguidas en fútbol y polo.

PARÍS 1924

LOS FELICES AÑOS VEINTE

La inevitable intromisión de la política en el deporte alcanzó uno de sus primeros momentos en la celebración de los Juegos Olímpicos en París, en 1924. La selección de París como sede anfitriona de los Juegos Olímpicos era, parcialmente, un intento de lavar la cara al ridículo protagonizado por la capital francesa en 1900.

El recuerdo de la Gran Guerra estaba especialmente presente en la mente de los franceses. El ambiente era extraordinariamente enrarecido y eso se plasmaría en las constantes muestras de comportamiento antideportivo y a menudo xenófobo del público francés, que se mostró especialmente irritado con los deportistas estadounidenses. Las muestras del “savoir faire” francés no existieron: abucheos durante la audiencia de los himnos de naciones extranjeras, así como incidentes incontables durante las competiciones de boxeo y esgrima.

Alemania no hizo acto de presencia, argumentando falta de seguridad para los componentes de su delegación. Una decisión hasta cierto punto justificable pues, el año anterior, el gobierno de París había decidido ocupar la región alemana del Rühr.

Los Juegos Olímpicos se celebraron del 4 de mayo al 27 de julio de 1924, con una aceptable presencia de 2.956 hombres y 136 mujeres, representando a 44 países y compitiendo en 20 deportes.

Para esta edición se construyó un nuevo estadio en Colombes, con capacidad para 60.000 espectadores y con una cuerda de 500 metros. Tanto la construcción del estadio en las afueras de París como la celebración de las pruebas de natación en la piscina de Belle Epoque de Les Tourelles, fueron criticadas.

Esto no fue impedimento para que la natación acabara convirtiéndose en uno de los mayores atractivos de esta cita, especialmente gracias a la eclosión de Johnny Weissmuller, que triunfó en los 100 metros libres, en 400 y en el relevo. Además de impactar por sus resultados, Johnny Weissmuller fue apodado acertadamente como “míster crawl”, ya que introdujo mejoras remarcables en el estilo libre: un giro de cabeza para respirar al margen del movimiento de los brazos, así como un mayor uso de las piernas, ya básico para la natación moderna.

En atletismo se repartían el protagonismo el “finlandés volador” Paavo Nurmi y los “carros de fuego” británicos, una escuadra de atletas realmente formidable, que puso en entredicho la hasta entonces apabullante superioridad de los EEUU. Paavo Nurmi confirmó su actuación de Amberes y ganó cinco medallas de oro (1.500, 5.000, cross individual, cross por equipos y el relevo de 3.000 metros por equipos). Los dos deportistas británicos más destacados entre los “carros de fuego” fueron Harold Abrahams, oro en 100 metros lisos, y Eric Lidell, medalla de bronce en los 200 lisos y ganador de los 400. Por último, el británico Douglas Lowe triunfó en los 800.

CHAMONIX-1924, COMIENZA EL ESPECTÁCULO BLANCO

Aunque anteriormente ya se habían disputado pruebas correspondientes a deportes blancos, los Juegos Olímpicos de invierno, propiamente dichos, no nacieron hasta 1924, y aún de manera oficiosa. La “Semana Internacional de Deportes de Invierno”, que Chamonix organizó entre el 27 de enero y el 5 de febrero de 1924 como complemento de los Juegos Olímpicos de París-1924, no recibió el nombre oficial hasta 1926, cuando el COI se dio cuenta del éxito que habían obtenido y de la proyección que estos deportes podían tener en el movimiento olímpico en un futuro inmediato como la realidad se encargó de demostrar.

Se reunieron 294 deportistas de dieciséis países. Al patinaje artístico y hockey hielo, se unieron el esquí de fondo, el salto especial, el patinaje de velocidad y los bobs a cuatro.

Aquí comienzan los Juegos Olímpicos de invierno.

** Solo nombraré donde y cuando se celebran los Juegos Olímpicos de invierno.

AMSTERDAM 1928

LA HORA DE LA MUJER

Tras el fracaso de organización y antideportividad con que se saldaron los Juegos Olímpicos de París-24, la prensa europea y estadounidense pidió la supresión de éstos. Pero en 1928, y con plena normalidad, se celebraron del 17 de mayo al 12 de agosto los Juegos Olímpicos de Amsterdam. Fueron los últimos JJOO cuyo desarrollo se prolongó muy por encima de las dos semanas que, a partir de la siguiente edición, se estableció como duración habitual.

Compitieron 46 países, con 2.724 hombres y 290 mujeres, en 17 disciplinas deportivas. Las mujeres lo hicieron por primera vez en atletismo, donde compitieron en cinco pruebas: 100, 800 y 4 x 100 metros, salto de altura y lanzamiento de disco. La polémica surgió en el momento en que se juzgó demasiado dura la prueba de 800 metros. Después de la final, varias participantes quedaron exhaustas y algunas de ellas tuvieron que recibir asistencia médica.

Parte de la prensa y algunos miembros de la Federación Internacional de Atletismo (IAAF) aprovecharon para exigir que se prohibiera a las mujeres competir en distancias superiores a los 200 metros, consiguiendo que hasta 32 años después, en Roma-1960, no se volvieran a realizar. Asimismo, cabe citar el retorno a la competición de Alemania y Austria, después de la Primera Guerra Mundial, y el debut de Japón.

Incidentes y altercados no se produjeron en la pista de atletismo, como venía sucediendo hasta la fecha, sino a las puertas del estadio. Los incidentes fueron dos: primero, con los atletas franceses, a quienes el portero del estadio negó la entrada después de habérsela permitido a los alemanes. La discusión acabó a puñetazos.

El segundo encontronazo estuvo protagonizado por Douglas McArthur, jefe de la delegación estadounidense y más tarde el “rey del océano Pacífico” durante la Segunda Guerra Mundial, quien al encontrarse con el mismo problema optó por ordenar al conductor del autocar que diera marcha atrás y derribara la puerta sin miramientos.

En el resumen de medallas de estos JJOO destacan las 56 de EEUU y las 31 de Alemania. Aunque en atletismo, los estadounidenses no pisaron tan fuerte como los finlandeses, que triunfaron en cuatro de las once carreras (Larva en 1.500, Ritola en 5.000, Nurmi en 10.000 y Loukola en 3.000 obstáculos). Hay que destacar particularmente las que ponían fin a dos formidables carreras olímpicas: Paavo Nurmi (nueve medallas de oro y tres de plata entre Amberes-20, París-24 y Amsterdam-28) y Ville Ritola (cinco de oro y tres de plata entre París y Amsterdam). En natación, en cambio, sí se produjo el dominio de los estadounidenses, que ganaron diez de las quince pruebas programadas.

Mención especial merece la medalla de oro de la selección española de equitación, la primera medalla de oro para España, que no volvería a obtener otro galardón igual hasta Moscú-80, en vela, de la mano de Alejandro Abascal y Miquel Noguer.

** Los Juegos Olímpicos de invierno se celebran en Saint Moritz en 1928.

LOS ÁNGELES 1932

UNA FÁBRICA DE SUEÑOS

Las consecuencias de la crisis económica dieron un coste social de 30 millones de parados en todo el mundo. Tan sólo en EEUU, el número de parados se calculaba en 12 millones y en Europa la situación no era precisamente boyante. La ciudad de Los Ángeles llevaba ya trece años esperando los Juegos Olímpicos, que en 1919 había solicitado un industrial llamado William Fary Garland, para el año siguiente. Pero California no sentía los efectos de la crisis con tanta intensidad y el empeño del citado Garland consiguió que el estado aportara un millón de dólares que, sumados al millón y medio que ponía la ciudad de Los Ángeles, fueron suficientes para organizar unos JJ.OO. que, por primera vez en la historia olímpica, reportaron beneficios al Comité Olímpico de Estados Unidos.

Estos JJOO incorporaron numerosas novedades. Fueron los primeros que se desarrollaron en sólo dos semanas, del 30 de julio al 14 de agosto, y participaron 1.408 deportistas (una cifra inferior a la de otros JJOO, pero considerada exitosa debido a la crisis económica y a la lejanía del país), entre ellos 127 mujeres, en representación de 37 países.

En segundo lugar, se construyó una Villa Olímpica, que por primera vez albergaba dignamente a los participantes. Mejor dicho, a los participantes masculinos, porque a las mujeres no se les permitía el acceso a la Villa y tuvieron que alojarse en un hotel. Para ser más exactos, la idea de la Villa Olímpica ya había tenido un precedente en París-24, pero en aquel caso las intenciones no se habían plasmado más que en un conjunto de barracas indignas. La Villa Olímpica de Los Ángeles, por el contrario, estaba formada por coquetos y sensacionales “bungalows”.

En tercer lugar, hay que destacar la cantidad de récords que se batieron, ya que la bondad de la pista del Memorial Coliseum, unida a la mejoría técnica, hizo que en las pruebas de atletismo se superaran nada menos que 20 récords mundiales. Los grandes campeones de raza negra empezaron a destacar: Thomas “Eddie” Tolan, vencedor en 100 y 200 metros lisos, y también Ralph Metcalfe.

Aunque por primera vez se limitó a tres el número de participantes por país en cada prueba, EEUU dominó el cómputo global de medallas, con 41 de oro, 32 de plata y 31 de bronce, seguido de Italia (12-12-12), Francia, Suecia y Japón. Éste último fue la revelación en natación masculina, ya que de las seis pruebas ganó cinco, a lo que hay que sumar cuatro medallas de plata y dos de bronce.

Durante esos JJOO ocurrieron algunos casos dignos de mención, como la aparición de la atleta Stanislawa Walasiewicz. Polaca de nacimiento, emigró con su familia a EEUU, donde se la conocía como Stella Walsh. A causa de la Depresión, perdió su trabajo y la víspera de su nacionalización, como no había podido conseguir un trabajo que no pusiera en peligro su condición de atleta aficionada, aceptó competir por Polonia, con la que consiguió dos medallas. Curiosamente, la estadounidense Helen Stephens, que la batió en la final de Berlín-36, fue acusada de ser un hombre. Y en 1980, cuando Stella fue asesinada por unos atracadores, la autopsia descubrió que tenía órganos masculinos.

Esta cita americana permitió conocer a Mildred “Babe” Didrikson, la primera gran estrella del atletismo olímpico y la mejor deportista mundial de la primera mitad de siglo. Las excepcionales condiciones físicas le permitieron ser la mejor en todas cuantas actividades practicó. Si como atleta era excepcional corriendo, saltando y lanzando, posteriormente se convirtió en la mejor jugadora del mundo de golf, aunque el cáncer acabó con su vida a los 42 años de edad.

La reducida representación española obtuvo un buen resultado en vela, gracias al bronce de Santiago Amat Cansino en la case Monotipos, equivalente a la actual Finn.

** Los Juegos Olímpicos de invierno se celebran en Lake Placid en 1932.

BERLÍN 1936

LA CEREMONIA DE LOS ADIOSES

En el mundo se dejaban sen­tir vientos de guerra cuando los Juegos Olímpicos se iniciaban en Berlín, la capital de la gran Alemania, donde tendrían la mejor edición de su historia, pero también la ceremonia de la propaganda, de la mediatiza­ción y del adiós.

Adolf Hitler, en el palco, y Jesse Owens, en la arena, serían los dos grandes «dioses» de una fastuosa celebración en la que ambos representaron dos pape­les contrapuestos pero comple­mentarios: la política y el de­porte.

Los XI Juegos Olímpicos habían sido concedidos en 1932, durante la República de Weimar. Un año después, el ascenso al poder de Adolf Hitler quedó ligado inde­fectiblemente a unos Juegos que marcarían época en todas sus facetas. A pesar de un primer rechazo protagonizado por las democracias occidentales, Ber­lín-1936 fue un hecho por la fir­me voluntad del Führer, dis­puesto a utilizarlo como plata­forma de su Tercer Reich.

En realidad, en 1936 los Juegos pudieron haber tenido acento español, pero los acon­tecimientos políticos se confa­bularon para que no fuera así. Barcelona había pedido la organización del evento, pero la proclamación de la Segunda República en abril de 1931 abortó la solicitud. Los miem­bros del Comité Olímpico Inter­nacional estaban dispuestos a otorgarle su confianza a la capi­tal catalana. Sin embargo, la reunión decisiva, que debía ha­berse celebrado en la misma Barcelona, se diluyó. Pasar de golpe de la Monarquía a la Re­pública suponía un riesgo exce­sivo, y las noticias procedentes de España enfriaron aún más los ánimos. Como consecuencia, la votación acabó jugándose a tra­vés de cartas. Berlín obtuvo 39 votos frente a los diecinueve de Barcelona, que de esta manera perdía su gran oportunidad. Pero quizás sin premeditación, los miembros del COI salieron de Málaga para meterse en Mala­gón: en 1936 Hitler se había con­vertido en el amo de una Alema­nia que había recobrado su espíritu bélico y que desafiaba repetidamente el orden interna­cional. Los que confiaban en unos juegos Olímpicos tradiciona­les comprobaron paulatinamen­te cómo la figura de Hitler se agrandaba hasta ofuscar los Jue­gos. Se empezó a temer una ce­lebración manipulada, efectista y propagandística. Algunos paí­ses hablaron incluso de no acu­dir a la capital germana, pero los que no querían el primer boicot serio al movimiento olímpico lucharon para que no fuera así. Al conde de Baillet-­Latour, presidente del COI, se le debe en particular que todas las potencias deportivas se die­ran cita en Berlín. Hitler, que estaba muy interesado en «su» Olimpíada, aceptó muchas de las «sugerencias», pero impuso otras muchas durante la cele­bración.

Estados Unidos centró la campaña contra Berlín. La pre­sión de las comunidades judías estuvo a punto de provocar su ausencia, pero las garantías ofrecidas por el canciller alemán convencieron a Avery Brunda­ge, que luego sería presidente del COI. Lo que no pudieron evitar ni él ni los demás fue que todo el aparato propagandístico nazi brillara con todo su esplen­dor. Ello conllevó algo positivo: una organización perfecta y de altísimo nivel, que junto a una competición de primera cate­goría dieron como resultado los más espectaculares Juegos jamás celebrados. La ceremonia de inaugura­ción fue especialmente brillante.

Tuvo lugar en el famoso Estadio Olímpico, con capaci­dad para 110.000 espectadores. Se había construido en Grüne­wald sobre las ruinas del que debía haber acogido los Juegos de 1916 que también fueron impedidos por la guerra.

Nunca se había visto tamaño fasto y una organización tan perfecta. El público, puesto en pie gritó al unísono «¡Heil, Hit­ler!», con el brazo en alto, cuan­do el Führer efectuó su entrada, mientras las Juventudes Hitleria­nas desfilaban ufanas sobre la pista. Junto al líder nazi se encontraban en la tribuna los príncipes herederos de Italia, Grecia y Suecia, además de sus principales colaboradores, lue­go singularmente famosos:

Goebbels. Goering y Hess.

Fueron soltadas 10.000 palo­mas, que revolotearon en el aire mientras el dirigible Hinden­burg se deslizaba por el cielo, en tanto que sonaba la Marcha de Homenaje, compuesta y dirigida por Richard Strauss.

La actitud de las dife­rentes representaciones no fue la misma al pasar junto al palco. Mientras los franceses, acogidos en silencio, se ganaban poco después las ovaciones al saludar con el brazo extendido, esta­dounidenses y británicos desvia­ban la vista al pasar ante Hitler.

Por primera vez, el fuego sagrado fue traído por relevistas desde el santuario de Olympia. Hicieron falta 3300 atletas para llevar la antorcha a lo largo de 3076 kilómetros a través de Grecia, Bulgaria, Yugoslavia, Hungría, Austria, Checoslova­quia y Alemania. En el estadio, el último relevo lo efectuó un joven de dieciocho años, de in­equívoco aspecto ario, llamado Erik Schilgen.

En la tribuna, Hitler recibió un obsequio especial. Un viejo personaje, ataviado con las ro­pas típicas de pastor griego, le entregó un ramo de olivo: era Spiridon Louis, el primer vence­dor de un maratón olímpico. Alemania era el centro de atención del mundo entero y estaba dispuesto a demostrar hasta dónde podía llegar el colo­salismo imperialista. Desde la fabulosa campana olímpica hasta la excelente villa olímpica, los organizadores alemanes no descuidaron ningún detalle, todo ello envuelto en la exalta­ción de la nueva Alemania nazi. El barón de Coubertin, ya viejo y molesto con lo que se preparaba prefirió quedarse en Lausana. Evidentemente, no era aquello lo que él quería.

Mientras tanto, Barcelona no había renunciado a sus pre­tensiones. Eran muchos los con­trarios a que los juegos se cele­braran en Berlín. Entre ellos, un judío polaco que cometió la osadía de viajar a pie desde Varsovia a la Ciudad Condal para sugerirle al presidente de la Generalitat, Lluis Companys, que organizara una “Olimpiada Popular”, una especie de alter­nativa. El proyecto se puso en marcha a través de un Comité Organizador. Los Juegos debían celebrarse en el Estadio de Montjuïc. La inauguración estaba prevista para el 19 de julio de 1936. Lo que no estaba previsto era que un día antes el general Francisco Franco se alzara contra la República y que comenzara la Guerra Civil española.

EL DIOS DEL ESTADIO

Si hay atletas que personifican unos Juegos, Jesse Owens lo fue de Berlín-1936. Es más, abrió la espita de los grandes héroes. Fue el protagonista principal en unos Juegos de por sí brillantísimos en el plano competitivo y la figura estelar de la película Dioses del estadio, que Leni Riefenstahl dirigió con acierto, plasmando por primera vez en celuloide el hecho olím­pico. Owens fue el primer atleta capaz de ganar cuatro medallas de oro en pruebas diferentes: 100 m y 200 m, longitud y 4 x 100 metros. No igualó las cinco ob­tenidas por Paavo Nurmi en París-1924, pero el finlandés las obtuvo todas en carreras de fondo.

James Cleveland (apodado Jesse debido a la incorrecta pro­nunciación de J.C.) formaba parte de los diez miembros de color del equipo estadounidense que la prensa alemana había anatemizado con términos racis­tas. Pronto debieron acallar sus criticas, porque fueron Owens y sus compañeros los que salvaron el éxito de su país al sumar siete de las doce medallas de oro lo­gradas en atletismo. Junto a Owens, Cornelius, Johnson (al­tura), Archie Williams (400 m) y John Woodrut (800 m) fueron los artífices de la gesta que hizo enmudecer a las gradas y a Hit­ler. Éste, que había sido avisado por el presidente del COI para que no recibiera a los vencedo­res en su palco, había hecho la excepción con el primer triunfa­dor alemán, Hans Woellke, lan­zador de peso. Pero ante las vic­torias de los norteamericanos optó por abandonar el estadio.

Jesse Owens compitió cada día de la semana que abarcaba del 2 al 9 de agosto. Con elegan­te zancada, proverbial elastici­dad y sonrisa siempre a flor de piel, comenzó a ganarse el res­peto del público cuando ganó la prueba de los 100 m por delante de su compatriota Ralph Met­calfe, que había sido también plata en Los Angeles-1932. Sus 10 s 3/100 igualaron el récord olímpico. Luego, en los 200 m, batió el récord del mundo (20 s 7/100) superando por cuatro décimas a Mack Robinson.

Con todo, el gran hito de los Juegos se produjo en la prueba de salto de longitud. Owens de­bía enfrentarse al plusmarquista europeo, el alemán Lutz Long, con quien le unía gran amis­tad. Hitler y sus compatriotas confiaban en una victoria del germano. Pero no conocían a Owens. Este, que ese mismo día había corrido las eliminatorias y los cuartos de final de los 200 m, era bastante irregular en la prueba, pero aquel 4 de agosto estaba en plena forma. Inició bien el concurso con un salto de 7,87 m. Sin embargo, el alemán le igualó en el quinto intento y tenía la medalla de oro en la mano al disponer de un segundo mejor salto (7,84 m). Los ger­manos ya veían un nuevo triun­fo en aquella jornada, después de los conseguidos por Woellke (peso), Stock (jabalina) y Hein (martillo). Pero Owens se con­centró y tocó la arena con un brinco de 7,94m, antes de sobrepasar la barrera de los 8 m en el último intento: 8,06 m, récord olímpico que no sería superado hasta 1960, en Roma, cuando Ralph Boston logró 8,12 m.

Para acabar su póker, Owens colaboró en el relevo corto con el equipo de EUA que, una vez más, fue el gran dominador. Del total de veinti­trés pruebas masculinas, los estadounidenses ganaron doce, mientras los alemanes (los tres lanzamientos) y Finlandia se hi­cieron con tres cada una. Los finlandeses, como era tradicio­nal, dominaron las distancias más largas. En las restantes pruebas, cabe destacar el triun­fo del neozelandés Jack Love­lock en los 1500 m y el del co­reano Kiti Son, que corría por Japón.

El atletismo femenino fue menos espectacular, y lo mas destacable fue la derrota de la polaco-americana Stanislawa Walasiewicz en los 100 m, bati­da por la estadounidense Hele­ne Stephens, así como el fracaso del relevo alemán, que perdió el testigo en la última posta, facili­tando el triunfo de las nortea­mericanas.

Al margen del atletismo, Berlin-1936 fue un triunfo para Alemania. Los anfitriones se hi­cieron con 35 medallas de oro sobre las 130 puestas en juego, dominando especialmente en hípica, gimnasia y remo. Esta­dos Unidos se mantuvo a su ni­vel habitual e Italia se consolidó como la cuarta potencia, con ocho victorias.

En natación, siempre el se­gundo deporte en el programa Japón prosiguió su hegemonía en hombres, mientras que Holanda sorprendía en mujeres. La piscina, que siempre llenó sus 20.000 plazas, vio día a día una figura protagonista que se pa­seaba de punta a punta, vesti­da y con tacón alto. Se trataba de Marna Braun, campeona olímpica de 100 m espalda en Amsterdam-1928 y ahora entre­nadora de las neerlandesas. Éstas lograron cuatro victorias sobre siete, teniendo como gran protagonista a Hendrika Mas­tenbroeck, que firmó tres de ellas.

Fue la primera capaz de ganar en 100 m y 400. Los japoneses obtuvieron diez de los diecisiete títulos masculinos, pero la gran sorpre­sa la protagonizó el húngaro Fe­renc Csik, que batió a los favori­tos en los 100 m libres.

En Berlín-1936 debutó el ba­loncesto, con la presencia de su inventor, Williams Naismith. La medalla de oro fue para Estados Unidos que batió a Canadá por un contundente 18-8.

En cuanto al fútbol, los su­damericanos no llegaron al últi­mo escalón. Italia. conducida magistralmente por Vittorio Pozzo, se hizo con el título ante Austria por 2-1 en la prórroga.

Los Juegos Olímpicos de Berlín finalizaron el 16 de agos­to. Aunque se temía, nadie po­día pensar que tres años después comenzaría la mayor catástrofe de la humanidad, que dejaría en los campos de batalla unos cin­cuenta millones de muertos y veintiocho millones de heridos. Entre los desaparecidos estarían campeones olímpicos como Csik (natación), Long, Woellke, Lei­chum y Harbig (atletismo), y el propio presidente del COI, que falleció en 1942 al conocer la noticia de que su único hijo ha­bía perdido la vida en la con­tienda.

** Los Juegos Olímpicos de invierno se celebraron en Garmisch Partenkirchen en 1936.

LONDRES 1948

RENACER DE LAS CENIZAS

Los Juegos que tenían que celebrarse en 1940 correspondían organizarlos a Tokio, el gobierno japonés declinó devolviendo la concesión al Comité Olímpico Internacional. Se acordó que Finlandia los organizaría, poniéndose rápidamente a trabajar en su organización, pero en 1939 Rusia inicia su conflicto bélico con Finlandia, los juegos se desvanecen sin dejar rastro.

Los correspondientes al año 1944 tampoco se celebraron ya que el mundo en esos instantes tenía otras prioridades más importantes que pensar en acontecimientos deportivos.

En 1945 el COI hizo oficial la designación de Londres como país organizador de los Juegos de 1948.

Los Juegos de 1948 celebrados en Londres, marcan una línea de transición en la historia de los Juegos por ser los primeros celebrados después de la II guerra mundial.

Fueron denominados los Juegos de la austeridad, Inglaterra y en concreto Londres estaba recuperándose de los destrozos de la guerra. En el pueblo británico no sentó muy bien esta designación, ya que pensaban más en la supervivencia diaria que en los adornos y jolgorios que traían consigo la celebración de los Juegos.

Los británicos no pretendían igualar las proporciones de los Juegos que organizaron los alemanes en Berlín en el año 1936, no construyeron superestadios, ni arenas espectaculares, se intentó aprovechar lo que había en ese momento, hasta tal punto que los atletas dormían en barracones localizados en Uxbridge y Ritchmond Park que habían servido de cuarteles durante la guerra.

Se adaptó el estadio de Wembley con capacidad para 100.000 personas, construyéndose una pista de atletismo para que pudieran acoger las pruebas de atletismo. El Támesis acogió las pruebas de remo y piragüismo, las pruebas bajo techo se celebraron en el velódromo de Herne Hill.

Los británicos recibieron ayuda de los Estados Unidos y Argentina que mandaron alimentos durante la celebración de los juegos para los deportistas.

Alemania no participó ya que tras la guerra su gobierno no era reconocido por la comunidad internacional, Japón declinó participar en cambio Italia fue admitida sin problemas.

La ceremonia inaugural fue trasmitida por televisión y pudo ser seguida por unas 500.000 personas.

La presencia de las mujeres en el atletismo olímpico estaba consolidada, es más la estrella de estos juegos no fue un hombre sino una mujer. Una ama de casa holandesa, con dos hijos y de 32 años de edad, Fanny Blankers-Koen, emula al norteamericano Jesse Owens en los Juegos del 1936 y gana 4 medallas de oro.

Consigue el oro en los 100 metros, 80 metros vallas batiendo el récord del mundo con 11'2 s, los 200 metros y por último el relevo 4 por 400, y no gana el oro en longitud porque físicamente no podía estar al mismo tiempo en dos pruebas.

La francesa Micheline Oestermeyer, haría doblete, ganando el oro en peso y jabalina.

Estados Unidos solo había perdido una vez en el concurso de Salto de Altura, fue a manos de un canadiense que entrenaba en EEUU, esta vez el vencedor fue un australiano de nombre John Winter quien derrotaría a los atletas norteamericanos.

Un checo apodado la locomotora humana Emil Zatopek gana los 10.000 metros y es plata en los 5.000 m que gana el belga G. Reiff. Esto sería solo el principio, la culminación vendría cuatro años más tarde en Helsinki donde ganaría los 5.000 m, 10.000 m y la maratón consagrándose como uno de los mejores fondistas de todos los tiempos.

En decatlón surge un niño prodigio en el seno del equipo norteamericano, Robert Bruce Mathias gana el oro olímpico con 17 años, título que repetiría cuatro años más tarde en Helsinki.

En 400 metros dos atletas jamaicanos A. Wint y H. McKenley ganarían las medallas de oro y plata.

El último día de competición, el 7 de agosto de 1948 se bate el récord de recaudación con 2.000 dólares, el estadio presentaba una asistencia total de 86.000 espectadores.

En los 100 metros gana un norteamericano que no partía como favorito Harrison Dillard, la medalla de plata fue para su compatriota N. Ewell que repetiría la medalla de plata en los 200 metros esta vez detrás de M. Patton.

En lanzamiento de disco el italiano Adolfo Consolini, consigue la medalla de oro batiendo un nuevo récord olímpico con un lanzamiento de 52'78 m, la segunda posición fue para otro italiano G. Tosi y la medalla de bronce para el norteamericano J. Fuchs.

En lanzamiento de martillo se bate el récord olímpico con un lanzamiento de 56.07 m a cargo del húngaro Irmy Nemeth.

En los 110 metros vallas los tres atletas norteamericanos suben al podium, el ganador fue Bill Porter con un nuevo récord olímpico con un crono de 13'9.

La prueba de maratón fue para el argentino Delfo Carrera, después de que el belga Etienne Gailly entrara primero en el estadio, pero su estado de agotamiento le impidió lograr la victoria y fue rebasado por el argentino y el británico Richards.

El equipo norteamericano de Baloncesto, gana la final a Francia por cuarenta y cuatro puntos, 65 a 21. La medalla de bronce la disputan Brasil que vence a Méjico 52 a 47.

En halterofilia, se reparten los títulos entre norteamericanos, que de los 6 títulos, consiguen cuatro mientras, los otros dos son para los componentes del equipo de Egipto. John Davis que concursaba en la categoría de pesos pesados bate el récord olímpico con un total de 452,5 Kilos. Cuatro años más tarde Davis volvería a ganar el oro olímpico

** Los Juegos Olímpicos de invierno se celebraron en Saint Moritz en 1948.

HELSINKI 1952

CORDIALIDAD CONTRA LA GUERRA FRIA

En los Juegos de Helsinki, se produce el reencuentro de las dos naciones que estaban apartadas como consecuencia de la segunda guerra mundial. Los atletas de Alemania y Japón vuelven a los Juegos después de 16 años de ausencia.

Una estudiante alemana intentó en la ceremonia inaugural leer un manifiesto pacifista, pero fue detenida y expulsada del recinto.

En Londres en 1948, la Unión Soviética había expresado un leve interés por el desarrollo de los Juegos, incluso desplazando observadores. Los soviéticos habían visto que los Juegos podían ser un gran escaparate propagandístico para mostrar al mundo las excelencias y superioridad de sus deportistas, gracias al apoyo del estado comunista.

Es en Helsinki cuando la Unión Soviética participa por primera vez en unos Juegos. En principio los atletas soviéticos no se mezclaron con los demás atletas, alojándose en su propia villa olímpica en la localidad de Otamieni. Más tarde el Kremlin autoriza algunos pases de prensa e incluso la entrada de atletas de otros países.

La organización había guardado en secreto el nombre del portador de la antorcha, este era el finlandés volador Paavo Nurmi. Cuando los 70.000 espectadores que presenciaban la ceremonia inaugural reconocieron a Nurmi, todo el estadio estalló de alegría, gritando su nombre.

Fue un magnifico homenaje al finlandés, que había logrado doce medallas olímpicas, nueve de ellas oro, y un intento de resarcir la injusticia que había cometido el Comité Olímpico Internacional, acusando al corredor de profesionalismo.

Se inauguraron los juegos de Helsinki, en medio de la lluvia, desfilaron 5.780 atletas representando a 69 países, el primer país en desfilar fue Grecia como mandaba la tradición y el último, el país organizador Finlandia.

El primer campeón olímpico de estos Juegos fue el norteamericano Walter Davis, ganador del concurso de Salto de Altura con 2'04 m. Davis era el competidor más alto que había competido nunca en esta prueba medía 2'03 m.

Los finlandeses acostumbrados a tener grandes corredores de fondo quedaron impresionados de la exhibición que realizó el checoslovaco Emil Zatopek, ya en los anteriores juegos había conseguido el oro en los 10.000 m y la plata en los 5000 m. En Helsinki ganó los 5.000 m, 10.000 m con tan solo una hora de diferencia y la carrera de la maratón.

En la prueba de 10.000 m, los seis primeros batieron la anterior marca olímpica, el nuevo récord fue de 29:17.0, también rebajó los marcas olímpicas y mundiales de los 5.000 m y la maratón.

Su esposa Dana Zatopeka, venció en la prueba de lanzamiento de jabalina, se habían conocido en Londres cuando ella se llamaba Dana Ingrova. El matrimonio Zatopek se llevó a casa cuatro medallas de oro.

En la prueba de 10.000 m el soviético Alexander Anoufriev entró tercero convirtiéndose en el primer medallista soviético de la historia del olimpismo.

El favorito en los 400 metros vallas era el norteamericano Charlie Moore tuvo que sucumbir ante el soviético Lituyev.

El norteamericano Bob Richard ganó el salto de pértiga batiendo al soviético Victor Knjazev que fue exiliado a Siberia por abrazar y felicitar al ganador.

El italiano Adolfo Consolini ganador de la prueba de lanzamiento de disco en Londres batió dos veces su propio récord olímpico, pero no fue suficiente para ganar a Sim Iness que superó la antigua distancia seis veces, venciendo y dejando el récord en una distancia de 55'034 m. En categoría femenina las tres primeras plazas fueron para lanzadoras soviéticas la vencedora Nina Romaschkova consiguió un nuevo récord olímpico con 51'42 m.

El norteamericano Mal Whitfiled renovó el título que había ganado cuatro añosa antes en Londres ganando los 800 metros.

En lanzamiento de peso, los norteamericanos ganan las tres primeras posiciones, la medalla de oro es para Pat O'Brien que además bate el récord olímpico con un lanzamiento de 17'41 m.

Ausentes los mejores velocistas norteamericanos por lesión, la carrera de los 100 m fue para el también norteamericano Lindy Remigino, con un tiempo de 10'4 s.

El muchacho maravilla, Bob Mathias, renovó su título que había conseguido en Londres con tan solo 17 años de edad, ganando su segundo título olímpico consecutivo en la prueba de decatlón.

El mejor vallista del momento, Harrison Dillard ganó los100 metros vallas batiendo el récord olímpico con un crono de 13'7 s.

El norteamericano Adan Stanfield gana la prueba de 200 m igualando la marca olímpica de Jesse Owens con 20'7 s.

En categoría femenina destaca el doblete conseguido por la australiana M. Jackson que gana los 100 m y los 200 m.

El salto de longitud el favorito Geroge Brown no pudo vencer al Jerome Biffle, con un salto de 7'57.

El brasileño Ademar da Silva gana su primer título olímpico en Triple Salto.

El lanzamiento de jabalina, una prueba dominada tradicionalmente por los lanzadores nórdicos, fue para un norteamericano C. Young con un lanzamiento de 73'78 m.

El equipo norteamericano de Baloncesto, gana la final a la Argentina por 85 a 76. Hasta la fecha, los norteamericanos han conseguido ganar todos los títulos disputados en esta disciplina.

En saltos Pat Mccormick haría doblete ganando el oro en salto de trampolín y salto de palanca.

En Fútbol Hungría vence a Yugoslavia por 2 a 0.

En Halterofilia los norteamericanos ganan cuatro de las siete pruebas, los soviéticos tres.

En 20 deportes los norteamericanos ganaron 41 medallas por 23 la soviéticos.

En la prueba de ciclismo de fondo en carretera, un francés llamado Anquetil quedó noveno, más tarde ganaría cinco tours de Francia.

En boxeo los norteamericanos ganan 5 de los 10 títulos en juego.

Los debutantes soviéticos destacan en el concurso de gimnasia tanto en categoría masculina como femenina.

** Los Juegos Olímpicos de invierno se celebraron en Oslo en 1952.

MELBOURNE 1956

VIAJE A LAS ANTÍPODADAS

Las anteriores ediciones de los Juegos, habían transcurrido en los continentes europeo y americano.

Por primera vez se iban a celebrar en Oceanía, la diferencia en las fechas del comienzo del verano entre los distintos continentes, suponía un problema, que hizo que la organización propusiera el mes de diciembre para el comienzo de los Juegos. Al final se acordó el mes noviembre. Esta fecha tan tardía alteraba el programa habitual de entrenamiento de los atletas.

Hungría se había revelado contra el control de la Unión Soviética, la respuesta de estos fue invadir el país magiar. La protesta internacional no se hizo esperar, los Países Bajos, Suiza y España como protesta no acuden a los Juegos.

Tres años antes de la inauguración cundió el pánico entre los miembros del Comité Olímpico Internacional debido al retraso que llevaban los australianos en la organización de los Juegos, el retraso era tal que el COI amenazó en llevarse los Juegos a otro país.

Se intentó promover un movimiento que impidiera a los soviéticos ir a Melbourne, pero el Comité Olímpico Internacional lo ignoró.

Estalla la crisis del Canal de Suez entre Israel y Egipto, la intervención de Gran Bretaña y Francia provoca la protesta y retirada de una serie de países árabes como Egipto, Líbano y Irak.

Los australianos obligaban a los caballos que viajarán a Melbourne, pasar una cuarentena de seis meses en Nueva Zelanda, Irlanda o Gran Bretaña. Esto provocó un gran revuelo entre los países participantes. El COI tomó la determinación de que las pruebas de hípica se celebraran en Estocolmo, del 10 al 17 de junio.

También se acordó que nunca más se iba a separar la celebración de pruebas en unos Juegos.

En categoría masculina hubo dos grandes figuras en estos Juegos el primero de ellos fue el norteamericano Boby Morrow, que se hizo con tres medallas de oro, los 100 m, 200 m y el relevo 4 por 100 m. En los 200 m batió el récord olímpico con 20'6 s. Sería el último velocista norteamericano "blanco" que dominaría la velocidad en unos Juegos.

El otro protagonista fue el soviético Vladimir Kut, que consiguió el doblete ganando las pruebas de 5000 m y 10.000 m. En la primera distancia batiendo el récord que poseía Zatopek por 20 segundos, marcando un crono de 13:39.6.

En el concurso de salto de altura los cuatro primeros baten el récord olímpico, la medalla de oro es para el norteamericano Charles Dumas con un salto de 2,12 m.

En categoría femenina la reina fue la australiana Betty Cuthbert, ganaría sus tres primeros títulos olímpicos en los 100 m, 200 m y 4 por 400 m. Tanto en los 100 m como en los 200 m, se repitió resultado en los tres primeros lugares.

Otra australiana llamada Shirley de la Hunty, gana la prueba de 80 m vallas, batiendo los récords olímpico y mundial, con un tiempo de 10'7 s.

El ganador de los 800 metros fue el americano Tom Courtney, también formó parte del equipo norteamericano que ganó el 4 por 400 m.

En lanzamiento de peso venció el norteamericano Pat O'Brien que renovó así el título conseguido en los juegos de Helsinki, Pat fue el primer lanzador que superó la barrera de los 19 metros, en Melbourne les bastaron 18'57 m para ganar el oro.

En estos Juegos se enamoraron el ganador del concurso de martillo, el norteamericano Harold Connolly y la campeona femenina de lanzamiento de disco, la checa Olga Fitokova, pese a las reticencias de las autoridades checas contrajeron matrimonio en Praga en marzo de 1957.

La maratón fue para el francés Alain Mimoun, el legendario Zatopek entró en sexto lugar.

La soviética Inessa Jaunzeme gana el concurso de lanzamiento de jabalina batiendo el récord olímpico de Dana Zatopekova (esposa de Zatopek).

El brasileño Ademar da Silva repite título olímpico en Triple Salto, bate el récord olímpico con 16'22 m.

El irlandés Delany gana los 1500 metros con un tiempo de 3:41.2

Al Oerter, un norteamericano, de tan solo 20 años gana su primer título olímpico en lanzamiento de disco, batiendo el récord olímpico con 56'36 m, sería el primero de los cuatro títulos consecutivos que conseguiría.

La categoría masculina de gimnasia por equipos fue para los soviéticos por delante del equipo japonés. El título individual lo conquistó el soviético V. Tschukarin, que, además, conseguiría otro oro en paralelas y bronce en suelo y potro con arcos.

Las soviéticas encabezada por Larissa Latynina dominarían completamente el concurso femenino, esta última conseguiría cuatro medallas de oro (individual, equipos, suelo y saltos) y una de plata (asimétricas). Larrisa pasará a la historia olímpica por ser la mujer con más medallas ganadas, un total de 18 medallas.

El sueco Gred Fredrikson, fue el rey del piragüismo en los años 50, acabó ganando 6 medallas de oro, entre 1948 y 1960). En Melbourne, ganó el K-1,1.000 metros y el K1-10.000 metros.

El equipo norteamericano de Baloncesto, gana la final a la Unión soviética por 89 a 55. Hasta la fecha, los norteamericanos han conseguido ganar todos los títulos disputados en esta disciplina.

En estos juegos haría su debut el estilo Mariposa. Australia, dominó el concurso de natación, obtuvo entre hombres y mujeres 8 oros. La nadadora australiana Dawn Fraser consigue el primero de sus tres títulos consecutivos en los 100 metros libres, además ganaría otro oro más en el 4 por 100 m.

En saltos Pat Mccormick haría doblete ganando el oro en Salto de Trampolín y salto de Palanca.

Los boxeadores norteamericanos habían dominado en Helsinki 1952 con 5 títulos, en Melbourne solo consiguen dos.

El húngaro Laszlo Papps gana su tercer título olímpico consecutivo en el peso superwelter.

** Los Juegos Olímpicos de invierno se celebraron en Cortina D'Ampezzo en 1956.

ROMA 1960

JUEGOS INOLVIDABLES EN LA CIUDAD ETERNA

Después de varias tentativas de convertirse en sede de los Juegos, la ciudad de Roma es elegida por el COI para organizar los Juegos de 1.960.

Los fondos necesarios para organizar los Juegos, fueron financiados a través, de la lotería semanal de fútbol profesional. Esto dio lugar a que no hubiera problemas económicos. La organización pudo disponer de unos fondos que se estiman en unos treinta millones de dólares.

Resultaron ser los Juegos más suntuosos de los organizados hasta la fecha. Roma, ciudad histórica donde las haya, fundía de una manera impresionante el pasado con el presente.

Mezclaba incomparables marcos arquitectónicos, con las propias pruebas que se estaban disputando, dando la sensación de que se había retrocedido en el tiempo. Un ejemplo, la llegada de la maratón bajo el arco de Constantino, con las ruinas del coliseo de telón de fondo.

A la hora del desfile, en la ceremonia de inauguración, la república de China tuvo que desfilar como Formosa.

El juramento olímpico, fue formulado por el campeón italiano de lanzamiento de disco en los juegos de 1948, en Londres. Adolfo Consolini.

En los 100 m ganó el alemán Armin Harry, hacía 32 años que esta prueba no la ganaba un atleta norteamericano. Harry era famoso por su poder de reacción en las salidas, (no exentas de polémica por sospechas de irregularidad) y por ser el primer hombre que corrió la distancia en 10 segundos.

Una de las sensaciones de estos juegos fue la atleta norteamericana Wilma Rudolph, apodada la "gacela negra". En su niñez había padecido una parálisis en la pierna izquierda, que la había postrado en la cama durante años. Esta espigada atleta, de 1,81 de altura, ganó los 100 m, (igualando el récord del mundo en semifinales), los 200 m y los 4 por 100 m (rebajando la mejor marca mundial en ambas pruebas). En total 3 medallas de oro.

En los 200 m Livio Berruti se impuso al máximo favorito Ray Norton que acabaría octavo, el italiano igualó el récord del mundo y batió el olímpico con 20'5 s.

Se corrieron los 400 metros más rápidos de la historia, la victoria fue para el norteamericano Otis Davis. con un tiempo de 44'9 s, derrotando en un igualadísimo final al alemán Karl Kaufmann que entró marcando el mismo crono.

El mítico Jesse Owens se quedo sin sus dos récords en Salto de longitud, el culpable fue su compatriota Ralph Boston. Antes de los Juegos había saltado 8'14 m, nueva marca mundial. Ya en los Juegos se hizo con el oro y con un nuevo récord olímpico gracias a un salto de 8,12.

En Salto de Altura, el favorito era el norteamericano John Thomas, antes de los Juegos se mostraba invencible además de poseer el récord mundial con 2'29 m. Solo pudo quedar tercero. El ganador fue el soviético Robert Scavlaladse batiendo el récord olímpico con un salto de 2'16 m.

El norteamericano Rafer Johnson se convirtió en el hombre más completo de los Juegos batiendo el récord olímpico de la prueba de decatlón con 8.001 puntos.

El lanzamiento de jabalina lo ganó sorprendentemente el soviético V. Tsybulenko con un lanzamiento de 84'64 m.

En lanzamiento de peso los norteamericanos ganaron las tres medallas, ganó el Bill Nieder batiendo el récord olímpico. El dos veces campeón olímpico Pat O'Brien quedó segundo.

En el concurso de lanzamiento de disco, Al Oerter ganó su segundo título olímpico con un lanzamiento de 59'18 m, en una prueba que los norteamericano coparon las tres medallas.

En Roma se corrió la carrera más rápida de 1.500 de la historia, los seis primeros clasificados batieron el récord olímpico. Venció el australiano Herb Elliot, con un tiempo de 3:35.6 nuevo récord del mundo.

Abebe Bikila se convirtió en el primer atleta del continente africano en ganar un oro olímpico. El etíope corrió la maratón descalzo, y batió el récord del mundo.

En la competición de gimnasia femenina, el dominio de las soviéticas fue total. No solo ganaron la competición por equipos, sino que tanto en el concurso individual como en el de aparatos, sus gimnastas acapararon las tres medallas. Solo se le escapó la medalla de oro en el concurso de barra de equilibrio.

Su gimnasta más destacada fue Larrisa Latynina.

Consiguió tres medallas de oro (individual, suelo y por equipos).

Larrisa había ganado el concurso individual en los anteriores Juegos de Melbourne.

En categoría masculina el oro por equipos se lo llevó Japón, mientras que el concurso individual fue para el soviético Schachlin.

Cassius Clay, una de los deportistas más importantes de todos los tiempos, participó en los Juegos de Roma. Lo hizo en la categoría de semipesados, ganando la medalla de oro. Medalla que tiraría al río, como protesta, al no serle permitida la entrada en un restaurante de su país por motivos racistas.

En el torneo de baloncesto, el equipo de Estados Unidos seguía sin conocer la derrota en unos Juegos. Jugó la final contra el equipo brasileño y venció por un tanteo de 81 a 57. En las filas del equipo norteamericano había un joven jugador llamado Oscar Roberston, que con el tiempo se convertiría en uno de los mejores jugadores de todos los tiempos.

En la prueba de ciclismo se produjo el primer caso de doping en unos Juegos. La competición transcurría con una temperatura de 33 grados, cuando un componente del equipo sueco, Knud Enemark Jensen, se desplomó a causa de un golpe de calor, murió horas más tarde. Finalmente el entrenador confesó que le había suministrado drogas con el fin de intensificar la circulación sanguínea.

En natación masculina Australia y Estados Unidos se repartieron todos los títulos de ocho pruebas, ganaron cuatro cada uno.

En categoría femenina los títulos estuvieron más repartidos. Destacar que en la prueba de 100 metros libres, la Australiana Dawn Fraser, consigue su segundo título olímpico consecutivo. También se apuntó dos medallas de plata en las pruebas de relevos 4 por 100 estilos y 4 por 100 libres

En saltos la alemana oriental Kramer se hizo con los oros en trampolín y palanca.

El futuro rey de Grecia, Constantino, por aquel entonces Duque de Esparta, conquistó la medalla de oro en la modalidad de Dragón, en vela.

** Los Juegos Olímpicos de invierno se celebraron en Squaw Valley en 1960.

TOKIO 1964

VIENTO DEL ESTE, VIENTO DEL OESTE

Tokio sufrió una profunda transformación urbanística para recibir a los Juegos, invirtiendo una cifra astronómica, se estima en 120.000 millones de pesetas el importe de la inversión.

Estos Juegos de denominaron los "Juegos de la Electrónica", la intención de los japoneses era introducirse en los mercados mundiales, mostrando al mundo los progresos alcanzados en el terreno comercial y tecnológico, alcanzados tras su derrota en la Segunda Guerra Mundial.

El emperador japonés Hiroito, estuvo presente en la ceremonia inaugural, todo un símbolo de apertura hacia el resto del mundo del país nipón.

Al Oerter lesionado en los cartílagos costales, consigue su tercer oro consecutivo batiendo el récord olímpico. El plusmarquista mundial el checo Ludvik Danek ocupa el segundo lugar.

El velocista norteamericano Bob Hayes, era un jugador de fútbol de 86 Kilos, pertenecía a la Universidad Mecánica y Agrícola del estado de Florida. Corrió la semifinal en un tiempo de 9'99 s, récord invalidado por la fuerza del viento a favor.

Ganó la final igualando el récord que ostentaba el alemán Harry con 10 segundos.

Fue también protagonista en el relevo 4 por 100 m, donde EE.UU. batió el récord del mundo. Era el encargado de correr la última posta, cuando recibió el testigo los norteamericanos iban en quinto lugar, Hayes remontó y acabó en primera posición.

La norteamericana Wyoma Tyus iguala el récord del mundo en las pruebas eliminatorias con 11'2 s, gana la final con un crono de 11'4 s.

Una compatriota suya Edith McGuire bate en los 200 metros el récord que poseía la mítica Wilma Rudoplh.

La australiana B. Cuthbert, gana un oro más en la prueba de 400 metros que sumados a los tres que conseguidos 8 años antes en los Juegos celebrados en su país. La convierte en poseedora de 4 títulos olímpicos.

La británica Packer era favorita en los 400 metros, donde cayó derrotada. En los 800 metros, gana y bate el récord del mundo ante la sorpresa de todos.

El neozelandés Peter Snell, gana los 800 m y 1500 metros, consigue ser el primer hombre que hace doblete en estas dos pruebas en 44 años.

En los 200 metros el norteamericano Henry Carr bate el récord del mundo de la prueba con un tiempo de 20'3 segundos.

Los atletas soviéticos solo pudieron ganar dos pruebas, R. Kim el concurso de martillo y Valerie Brumel lo hizo en salto de altura.

El atleta norteamericano Bob Shull, ganaría por primera vez para los Estados Unidos la prueba de 5.000 metros.

La maratón se iría al continente africano, (sería la única prueba que ganaría un atleta africano), de la mano del etíope Abebe Bikila. Consigue el doblete ganando más fácil y rápido (2:12.11), que la anterior edición en Roma.

Billy Mills, un infante de marina y medio sioux, llegó a Tokio siendo un perfecto desconocido, vence en la prueba de 10.000 metros, donde el favorito era el australiano Clarke.

El equipo de 4 por 400 m bate el récord del mundo con un tiempo de 3:0.7.

El salto de pértiga, desde 1896 siempre había tenido un vencedor norteamericano, en estos Juegos no iba a ser una excepción, F. Hansen se hizo con la prueba con un salto de 5'10 metros.

El voleibol debuta en estos Juegos. La victoria en categoría masculina es para la Unión Soviética. Japón gana la competición femenina.

La competición de Boxeo fue un verdadero desastre para los norteamericanos, que solo pudieron hacerse con un título, en la categoría de pesos pesados. Aunque este fuera a parar manos del mítico boxeador Joe Frazier.

En gimnasia la checa Vera Calasvska, consigue dos oros (barra de equilibro y saltos) y una de plata en el concurso por equipos. Logra el título individual en una dura pugna con la gimnasta Larissa Latynina.

Esta gimnasta soviética fue la gran dominadora de este deporte desde los Juegos de Melbourne. En Tokio ganó dos oros (suelo y equipos), una plata (saltos) y dos bronces (asimétricas y barra de equilibrio) que sumadas a 7 oros, 3 platas y 2 bronces conseguidos en Juegos anteriores suman 18 medallas olímpicas. Un récord aún no superado.

En categoría masculina Japón gana el concurso individual y por equipos. Además se hace en la competición por aparatos, con tres de los seis títulos disputados (paralelas, saltos y anillas).

De las seis medallas en juego ( 3 en trampolín y 3 en plataforma), 5 de ellas van a parar a saltadores norteamericanos. Solo el italiano Klaus Dibias, de 17 años, conquista la medalla de plata en plataforma.

El norteamericano Don Shollander, apodado "el rubio de oro", fue la estrella masculina en natación consiguió 4 medallas de oro ( relevos 4 por 100 y 4 por 200) y en 100 y 400 libres, en esta última prueba batiendo el récord del mundo.

La australiana Dawn Fraser con 27 años, conseguía su tercer título consecutivo en la prueba de 100 metros libres, en dura disputa con la norteamericana de quince años Sharon Stouder. Acabaría batiendo el récord olímpico.

En Tokio debuta el judo como disciplina olímpica, basado en las antiguas artes de guerra japonesas (ju-jitsu), es para el país nipón algo más que un deporte.

Aunque los anfitriones habían ganado tres de los cuatro pesos a disputar, en la categoría abierta (los luchadores compiten sin limite de peso), un gigantón holandés, Antón Geesink derrota al representante japonés Akio Kaminaga, apoderándose del país anfitrión una profunda tristeza.

Habían sido derrotados en una disciplina que consideraban sagrada, por un competidor extranjero. Dos años después Kaminaga se suicidaría, para pedir perdón por la derrota, que produjo la deshonra a su pueblo.

El soviético Viacheslav Ivanov gana su tercer título en la categoría skiff, con un tiempo de 8 minutos 22 segundos, pasando a la historia por ser el primer hombre en esta disciplina en conseguir tres oros consecutivos, (Melbourne 1956, Roma 1960 y Tokio 1964).

** Los Juegos Olímpicos de invierno se celebraron en Innsbruck en 1964.

MÉXICO 1968

EL PODER DE LOS NEGROS

Los Juegos que se celebraron en Méjico, fueron cubiertos por más de 4.373 periodistas; la prensa los consideraba un evento de primera magnitud.

Más de 600 millones de espectadores pudieron seguir vía satélite el desarrollo de los mismos.

Aprovechando los Juegos, unos 10.000 estudiantes mejicanos, se manifestaron en la plaza de las tres culturas para protestar contra el régimen dictatorial que asolaba el país.

El resultado fue trágico, el ejército disparó indiscriminadamente, la cifra "oficial de muertos" llegó a 50 aunque se estima que pudieron ser 300 los muertos.

Debido a que la ciudad de Méjico se encuentra a 2.260 metros de altitud sobre el nivel del mar, se temió que esto afectara a las marcas en atletismo y natación. Se resintieron los tiempos en las pruebas de fondo y medio fondo pero en las cortas y los saltos fue determinante para conseguir estupendas marcas.

Los atletas norteamericanos arrasaron y consiguieron extraordinarias marcas en las pruebas de velocidad. En las tres pruebas cortas batieron las marcas olímpicas y mundiales.

Wyoma Tyus ganó la prueba de 100 metros femeninos batiendo el récord olímpico y mundial con un tiempo de 11 segundos.

Las pruebas de relevos, tanto en categoría masculina como femenina, las coparon los norteamericanos, además establecieron nuevas marcas mundiales, a destacar el tiempo del relevo masculino de 4 por 100.

Jimmy Hines se convirtió en el primer hombre en bajar de los 10 segundos en 100 metros, consiguiendo 9'99 s.

Lee Evans logró la victoria en la prueba de 400 metros batiendo los récords olímpico y mundial con una marca de 42 segundos y 8 décimas.

En la prueba de 200 m lisos el atleta norteamericano Tommie Smith venció en los 200 m, estableciendo un nuevo récord mundial y olímpico con 19'8 segundos.

Una serie de atletas norteamericanos de raza negra como Smith, J. Carlos, Lee Evans aprovecharon la hora de recoger sus medallas y escuchar el himno, para reivindicar ante el mundo la discriminación que sufrían los ciudadanos de color en su país.

Lo hacían enfundándose un guante negro en el puño que alzaban al cielo en lo que se denominó "Black Power", poder negro.

En las eliminatorias de Salto de Longitud, Bob Beamon consigue una marca de 8'19 m, pero en la final se fue hasta 8'90 m; un salto de otra época. Tendría que pasar mucho tiempo para igualar o batir dicha marca.

Los africanos coparon todas las pruebas de fondo. La maratón la ganó el etíope Mamo Wolde, que también consiguió plata en la prueba de 10.000 metros.

El tunecino Mohamed Gammoudi ganó en 5.000 metros.

Los kenianos K. Keino y N. Temu, A. Biwott ganaron las pruebas de 1500 m, 10.000 m y 3000 metros obstáculos respectivamente.

En salto de altura el atleta norteamericano Dick Fosbury, gana batiendo el récord olímpico con 2'24 m. Pasaría a la historia por su revolucionario estilo de atacar el listón, lo hacía de espaldas, frente a los saltadores de su época que atacaban de frente "rodillo ventral" el listón para saltar.

Nunca más volvería a competir, pero ese estilo que lleva su nombre, permanece en la actualidad.

En lanzamiento de disco se produjo otra gesta olímpica, el americano Al Oerter gana el concurso batiendo el récord olímpico con 64,78 metros.

Con este triunfo, consigue su cuarto título olímpico consecutivo en esta disciplina. Todo un récord.

En 800 metros se batió el récord olímpico y mundial por el australiano Ralph Doubell con 1:43'3.

El atleta soviético Vikctor Saneiev ganaría su primer titulo olímpico en la disciplina de triple salto.

En gimnasia la reina de estos Juegos fue la checa Vera Calasvska, ganó cuatro medallas de oro (concurso individual, barras asimétricas, saltos y suelo) y dos de plata (concurso por equipos y barra de equilibrios).

Demostró que además de ser una magnífica gimnasta, sabía como ganarse el afecto y simpatía de los espectadores mejicanos.

Interpretaba sus ejercicios con música típica mejicana, lo que provocaba el delirio del público.

Como anécdota destacamos que celebró su boda durante los Juegos, contrayendo matrimonio con el también atleta y compatriota Josef Odlozil, rodeado de mariachis locales.

En categoría masculina Japón ganó el concurso por equipos, el individual y tres de las seis finales por aparatos.

Destacando Sawao Kato, que se hizo con tres medallas de oro (individual, suelo, equipos) y una de bronce en Anillas.

El italiano Klaus Dibiasi, con sólo 17 años, había conquistado una medalla de plata en plataforma en los Juegos anteriores de Tokio. Comienza su reinado en la capital mejicana ganando la medalla de oro en plataforma y la de plata en trampolín.

En categoría femenina, la nadadora norteamericana de tan sólo dieciséis años, Debbie Meyer, venció y batió los récords olímpicos de 200 m, 400 m y 800 m libres.

Dos norteamericanos dominaron las pruebas combinadas de 200 y 400 metros estilos, C. Kolb y C. Hickcox.

El germano oriental Rolland Matthes, consiguió doblete ganando en 100 y 200 metros espaldas, prueba que dominaría durante años.

Michael Wenden de Australia se convirtió en el hombre más rápido ganando las pruebas de 100 y 200 metros libres.

Otro norteamericano empezaría a hacer historia en los Juegos, Mark Spitz con 18 años, ganaría dos medallas de oro (relevo 4 por 100m. libres, 4 por 200 libres), una de plata (100 m mariposa) y otra de bronce (100 m libres).

George Foreman, que más tarde sería campeón del mundo en el campo del boxeo profesional, ganó la medalla de oro en la categoría de pesos pesados. Los 11 títulos de boxeo estuvieron muy repartidos, destacando 3 URSS, 2 USA y Méjico.

El campeón de maratón en Roma y Tokio, el etíope Abebe Bikila, se tuvo que retirar.

Una de las medallas de oro que consiguió el país anfitrión, fue gracias al nadador Felipe "Tibio" Muñoz en 200 metros braza.

Se repitió la final de Tokio en voleibol femenino entre URSS y Japón, esta vez se llevaron el gato al agua las soviéticas.

El francés Daniel Morelón destacó en ciclismo, ganando las pruebas de velocidad y tándem.

Estados Unidos ganó su octavo título consecutivo en baloncesto, al imponerse a Yugoslavia por 65 - 50. Con los americanos destacó Spencer Haywood.

** Los Juegos Olímpicos de invierno se celebraron en Grenoble en 1968.

MUNICH 1972

EL MAYOR ESPECTÁCULO, LA MAYOR TRAGEDIA

Después de las dos últimas ediciones, Tokio y Méjico, los Juegos volvían a la vieja Europa, concretamente a Munich, en la República Federal Alemana. Alemania ya había albergado unos Juegos, concretamente en el año 1936 en Berlín. Treinta y seis años después, éstos regresaban a la ciudad de Munich. Por desgracia, y a partir de ahora, los países del mundo mezclarían la política con el deporte, perjudicando el normal desarrollo de los Juegos.

Los Juegos también presentaban una novedad, era un perrito salchicha llamado Waldi, éste se convirtió en la primera mascota en unos Juegos. Intentaba ser un elemento identificativo del país organizador, que se iría consolidando, pasando a ser un elemento importante de cada nueva edición de los Juegos.

El día 26 de agosto de 1972 se inauguraban los Juegos, por primera vez una mujer, la campeona del 100 metros Heidi Shuller, había formulado el juramento olímpico.

Los Juegos empezaron con normalidad y faltando cinco días para la ceremonia de clausura, se produjo uno de los más importantes ataques terroristas de todo la historia.

Un grupo de terroristas palestinos, llamado Septiembre Negro, escalan la valla que rodea la villa olímpica, y logran entrar en el recinto donde se encuentran alojados los atletas israelitas. Asesinan a dos componentes del equipo israelí que intentaron hacerles frente y toman como rehenes a otros nueve.

Inmediatamente miles de policías alemanes rodean la villa. Se sabe que los terroristas piden la salida de 200 presos palestinos encarcelados en Israel y su salida de Alemania.

En presencia del canciller alemán, Willy Brandt, se llevan a cabo las negociaciones que dan como resultado que los terroristas partirán con los rehenes a Egipto o Libia. Los terroristas son llevados en helicóptero al aeropuerto militar de Fustenfeldbruck.

El desenlace fue trágico. En un intento de rescate se inicia un tiroteo con el resultado de 5 terroristas, 9 rehenes y 1 policía muertos.

Tras los funerales, se reanudó la competición con la bandera olímpica a media asta.

Finlandia es un país con una gran tradición en las pruebas de fondo, sus atletas fueron apodados " los finlandeses voladores" gracias a nombres como Nurmi, que habían escrito bellas páginas en la historia olímpica. En estos Juegos un finlandés, llamado Lasse Viren, recuperaría ese espíritu y daría a su país la victoria en los 5000 y 10.000 metros.

En salto de altura, una alemana federal de dieciséis años llamada Ulrike Meyfarth, se hizo con la victoria con un salto de 1m y 92 centímetros.

El keniano K. Keino, ganaría la medalla de oro en los 3000 metros obstáculos y la de plata en los 1.500 m.

El soviético Valery Borzov, apodado el "hombre cohete”, ganaría las dos pruebas de velocidad, los 100 y los 200 metros.

Otro soviético Vicktor Saneiv, obtendría la victoria en triple salto, logrando su segundo título olímpico consecutivo.

En los Juegos de Munich surgió una indiscutible leyenda. Nos referimos al nadador norteamericano Mark Spitz. Si cuatro años antes, había ganado dos medallas de oro, 1 de plata y otra de bronce, en estos Juegos, se llevó siete medallas de oro batiendo los récords mundiales de cada una de las pruebas en las que participó. Éstas fueron los 100 y 200 metros libres, los 100 y 200 metros mariposa, relevos 4 por 100 libres, 4 por 200 libres y 4 por 100 estilos. Esta asombrosa actuación dejó en segundo plano al resto de los nadadores.

El sueco Gunnar Larsson, ganó las dos pruebas combinadas, los 200 y 400 metros estilos, batiendo el récord mundial en la primera de ellas.

El germano oriental Roland Matthes, consiguió 5 medallas. Hizo doblete en las pruebas de espalda, obteniendo el oro en 100 y 200 metros, plata en el relevo 4 por 100 estilos y bronce formando parte del equipo de 4 por 100 metros libres.

En categoría femenina la estrella fue la australiana S. Gould, llegó a Munich con 15 años. Antes del comienzo de los Juegos se convirtió en la primera mujer en la historia en poseer todos los récords mundiales en estilo libre, desde los 100 a los 1500 metros. En los Juegos ganó 3 oros, los 200 estilos y 200, 400 libres, superando en las tres el récord del mundo, una plata en los 800 metros libres y bronce en los 100 libres, en total 5 medallas.

En saltos, el italiano Klaus Dibiasi, ganó su segundo título olímpico en salto de palanca.

En el concurso de gimnasia femenina resultó vencedor por equipos el conjunto soviético, escoltado por Alemanas Orientales y húngaras.

Aunque el concurso individual lo ganó la soviética Turischeva, la reina de los Juegos fue su compatriota Olga Korbut. Consiguió tres medallas de oro. (por equipos, suelo y barra de equilibrio), una de plata (barras asimétricas).

La aparición de Olga es importante por la ruptura que produjo en el mundo de la gimnasia. Llega a Munich con 17 años aunque no aparentaba 14, medía 1'50 cm y no pesaba más de 30 kilos, su cuerpo infantil a medio desarrollar rompía con el aspecto que hasta este momento se tenía de las gimnastas, permitiéndole hacer ejercicios que con una figura más adulta no se podían realizar.

En modalidad masculina, continúa la supremacía de Japón que comenzó en los Juegos de Méjico. Ganó el concurso por equipos por delante del soviético. A nivel individual destacaba el japonés Sawao Kato, que ya consiguió reinar en Méjico consiguiendo cuatro medallas (tres de oro y una de bronce). En Munich consiguió 5 medallas, tres de oro (por equipos, en el concurso individual y en barras paralelas), y dos de plata (potro con arcos y Barra Fija).

En baloncesto, la final la disputaban el equipo soviético contra los norteamericanos. Con el tiempo cumplido, los norteamericanos celebraban el triunfo, después de anotar 2 tiros libres, el marcador era 50-49. Los soviéticos reclamaron a la mesa, y los jueces concedieron 3 segundos más de juego. En medio de esta confusión, Alexander Belov anota una última canasta que deja el marcador en 50-51, dándole la victoria a los soviéticos. Las protestas norteamericanas no sirvieron de nada, los jugadores en señal de protesta, no asistieron a la entrega de medallas.

El cubano Teofilo Stevenson logra su primer título olímpico en la categoría de pesos pesados, en una competición donde destaca la pobre actuación del equipo norteamericano.

El soviético Vasili Alexeev gana en la categoría de superpesados, con un total de 640 kilos consigue su primer título olímpico.

La soviética Ludmil Pinaieva que había ganado tres medallas en Méjico consigue la medalla de oro en K2 con su compatriota Kurichko, en remo.

El tiro con arco desaparece en los juegos de Amberes y se incorpora en sus dos modalidades femenina y masculina en Munich. Los norteamericanos J. Williams y D. Wilber ganan en sus respectivas categorías.

El balonmano sólo se había disputado en los Juegos de Berlín en 1936, entonces cada equipo tenía 11 jugadores. Actualmente se juega con siete. Las selecciones que llegaron a la final fueron Yugoslavia y Checoslovaquia ganando los primeros por 21 a 16.

** Los Juegos Olímpicos de invierno se celebraron en Sapporo en 1972.

MONTREAL 1976

EL PRECIO DE LA FAMA

Fue en Montreal cuando por primera vez en la historia de los Juegos Olímpicos, se produce un boicot por parte de varios países por motivos políticos.

Una gira de un equipo de rugby neozelandés por Sudáfrica, deriva en la amenaza de unos 20 países africanos a no acudir a los Juegos de Montreal. Sudáfrica estaba apartada de los organismos olímpicos desde 1964 a causa de su política de discriminación racial. Los africanos pedían la exclusión de Nueva Zelanda de los Juegos.

Ante la negativa de su petición países como Kenia, Marruecos, Nigeria, Argelia, Camerún etc. no acuden a los Juegos, produciendo unas 441 bajas, 173 en atletismo y 90 en boxeo.

Además Estados Unidos amenazó a Canadá; no acudirían a los Juegos si Taiwán representaba a la China Nacionalista. Al final Taiwan no participó.

Montreal, en la provincia de Quebec, es la ciudad más representativa de la población francófona de Canadá. Los gobernantes de la ciudad, organizaron unos Juegos espectaculares y fastuosos sin escatimar en gastos, llevando a la nación canadiense a asumir un déficit de 1.000 millones de dólares.

Para evitar conflictos entre la población francófona y la anglohablante, la Reina de Inglaterra en la inauguración, pronunció el ritual en los dos idiomas. El pebetero lo encendieron en vez de un sólo atleta como era habitual, dos. Cada uno de ellos representaban las dos lenguas que se hablaban en el país.

En 1972, los Juegos de Munich fueron los primeros que adoptaron una mascota como un elemento más que formaba parte de la identidad del país organizador.

Amik el castor, que fue la mascota de estos Juegos de Montreal, recogía el testigo del perrito Waldi que lo fue en Munich.

No fue la olimpiada de Montreal buena para el atletismo de los Estados Unidos. Sólo ganaron en 400 metros vallas y las dos pruebas de relevo. Perdieron en pruebas que habitualmente habían dominado como las pruebas cortas de 100, 200 y 400 metros.

El cubano Alberto Juantorena, apodado el caballo, hizo doblete olímpico, lo consiguió en dos pruebas donde no era habitual conseguirlo, ya que ganó la última prueba

de velocidad los 400 metros lisos y la primera del fondo los 800 metros.

En esta última batió el récord olímpico y mundial con 1:42:50.

En la prueba de 100 metros, el favorito era el cubano Silvio Leonard, aunque llegó lesionado en un tobillo a los Juegos, cayendo eliminado en las series. La prueba fue ganada por un africano de Trinidad y Tobago, su nombre Hasely Crawford, con una marca de 10'06 s, su fama en su país alcanzó tal magnitud que el principal estadio de su país lleva su nombre.

En categoría femenina la gran corredora de fondo soviética, Tatyana Kazankina haría doblete en 800 y 1.500 metros, consiguiendo sus dos primeros títulos olímpicos.

La alemana del Este, Rosie Ackerman, ganaría el concurso de salto de altura con 1'93 metros. Posteriormente sería la primera mujer que superaría los 2 metros.

La única carrera exceptuando los relevos que ganó un norteamericano fue los 400 metros vallas, la consiguió Edwin Moses con 47'63. Moses dominaría esta prueba durante años.

A destacar el récord olímpico y mundial del norteamericano Bruce Jenner en decatlón.

El finlandés, Lasse Viren, repitió el triunfo que había conseguido cuatro años antes en Munich, el doblete en 5.000 y 10.000 metros.

La prueba de maratón la ganó el alemán del Este Walter Cierpinski. El Neozelandés, John Walker, que había batido el récord de la milla poco antes del comienzo de los Juegos, ganaría los 1.500 metros.

El mejor boxeador amateur de todos los tiempos, el cubano Teofilo Stevenson, ganó su segundo oro olímpico consecutivo en la categoría de pesos pesados

En categoría superwelter, el campeón fue Ray Sugar Leonard, que a su paso al boxeo profesional, se convirtió en uno de los mejores boxeadores de todos los tiempos.

En la categoría reina de halterofilia, un soviético de nombre Vasili Alexeev, se hizo con la medalla de oro. Ganaba así su segundo título olímpico consecutivo, ya que fue ganador también en Munich 1972.

Vasili, que medía 1,80 centímetros de altura y pesaba 159 kilos, sumaba un título más a una carrera en la que acabaría batiendo 80 récords mundiales y permanecería entre los años 1.970 y 1.978 imbatido.

Sin lugar a dudas, la reina de los juegos fue una rumana de 14 años, de sólo 1,43 cm de altura y un peso de 43 kilos, Nadia Comaneci. Haría historia con su actuación en las pruebas del concurso gimnástico.

Nadie hasta la fecha, había conseguido que los jueces, le concedieran un 10 por un ejercicio. Nadia no consiguió uno, sino que fueron hasta siete las puntuaciones máximas que logró.

En Montreal consiguió 5 medallas, tres de oro (en individual, barra de equilibrios y barras asimétricas), plata por equipos y una de bronce en ejercicios de suelo.

Olga Korbut, que dominó en los anteriores juegos de Munich, vio como su cetro era arrebatado por esta rumana.

Aunque en categoría masculina, el concurso por equipos lo ganaría Japón, individualmente sería un soviético Nikolai Andrianov, quien dominara la gimnasia masculina, ganando 4 medallas de oro (individual, anillas, suelo y potro), dos de plata (Por equipos y en barras paralelas), además de una de bronce en Potro con arcos.

La República Democrática Alemana arrasa en la categoría femenina; una de sus nadadoras Kornelia Ender había sido la medallista más joven de la historia, al lograr tres medallas de plata en los anteriores Juegos de Munich en 1972. En Montreal ganó tres oros en 100, 200 metros libres y los 100 metros mariposa. Su compatriota Ulrike Richter, hizo doblete ganando 100 y 200 metros espalda.

En categoría masculina, domina completamente el equipo norteamericano ganando casi todas las pruebas. Una de sus estrellas fue John Naber, que ganó los 100 y 200 metros espalda, pruebas que había dominado en los 10 últimos años el germano oriental Roland Matthes. A destacar también el doblete de Brian Goodell en 400 y 1500 libres.

En saltos, el italiano Klaus Dibiasi ganaba su tercer titulo olímpico consecutivo en plataforma, prueba donde ya consiguió la plata en Tokyo-1964. Aunque tuvo que emplearse más a fondo, ya que un joven norteamericano llamado Greg Louganis venía apretando con fuerza.

En estos Juegos debutaría el baloncesto femenino, el oro fue para la Unión soviética que apabulló al equipo norteamericano derrotándole por 25 puntos 112-77, En las filas soviéticas jugaba la mítica jugadora Uliana Semenova que con sus 2'10 metros de estatura marcaba la diferencia.

En categoría masculina Estados Unidos recuperaría el título que de forma tan polémica había perdido en los Juegos anteriores de Munich. Ganaría en la final a Yugoslavia por diecisiete puntos 95 a 74.

** Los Juegos Olímpicos de invierno se celebraron en Innsbruck en 1976.

MOSCÚ 1980

HISTORIA DE UN BOICOTEO

El 27 de Noviembre de 1979 la Unión Soviética invade Afganistán, el presidente de los Estados Unidos Jimmy Carter, que buscaba su segundo mandato electoral, emprende una campaña entre los países del bloque occidental para que no acudan a los Juegos que se van a celebrar en Moscú.

Sólo 81 de los 142 países reconocidos por el Comité Olímpico Internacional acudieron a los Juegos. Las ausencias fueron importantísimas, a Estados Unidos se le unieron la República Federal Alemana, Canadá y Japón. Además la ausencia de Estados Unidos hizo que los principales patrocinadores comerciales se retiraran, como Coca-Cola, o la cadena de televisión norteamericana NBC.

España fue el país occidental que acudió con la delegación más numerosa 163 atletas.

Esto contribuyó a la elección como presidente del C.O.I de Juan Antonio Samaranch, hasta entonces embajador español en Moscú.

En la ceremonia de inauguración Bélgica, Francia, Irlanda, Holanda, Italia, Luxemburgo, Portugal, San Marino y Suiza no desfilaron en señal de protesta. España desfiló bajo bandera olímpica.

La ausencia de las principales potencias occidentales repercutió en la mayoría de los deportes, solo en piragüismo y halterofilia se encontraban presentes los mejores atletas.

Se creía que los soviéticos, aprovechando las ausencias, dominarían, pero no fue así, solo consiguieron el triunfo en una carrera, los 400 metros gracias a V. Markin y las dos pruebas de relevos. Si destacaron en los concursos ganando las pruebas de peso, disco, martillo, triple salto y jabalina.

El británico Allan Wells ganó la medalla de oro en los 100 m y la de plata en los 200 m. Hacía 54 años, que un inglés no ganaba la prueba de los 100 m. Fue en París de 1924, donde Harolds Abrahams ganó la prueba de los 100 metros.

El alemán oriental Walter Cierpinski igualaría el récord del etíope Bikila sumando su segundo título olímpico consecutivo en la prueba de maratón.

Los británicos Sebastian Coe y Steve Ovett llegaron a Moscú siendo los plusmarquistas mundiales de las pruebas de 800 y 1500 metros respectivamente. En Moscú se cambiaron las tornas, Coe ganó los 1500 m y fue segundo en 800 m. Ovett ganó los 800 m y quedó tercero en 1500 m.

El italiano Pietro Mennea, además de la medalla de bronce en el 4 por 100, se hizo con la carrera de 200 metros, había sido tercero en Munich 72. En 1979 antes de los Juegos había batido el récord del mundo en Méjico, con una gran marca de 19'72 tiempo que no fue superado hasta 1996.

El británico Daley Thompson ganaría el decatlón obteniendo su primer título olímpico. Thompson permanecería imbatido durante una década.

En categoría femenina las atletas soviéticas y alemanas orientales ganaron todas las pruebas, excepto el salto de altura femenino, que fue para la italiana Sara Simenon, con un salto de 1 m 97 cm, y el lanzamiento de jabalina que ganó la cubana M.C.Colón con 68'40 metros.

En el concurso de triple salto, los tres primeros batieron el récord del mundo. La prueba la ganó el soviético J.Udamae con 17m 35 cm, lo más dramático de esta victoria es que impidió a su compatriota V. Sanaiev segundo en la prueba, el no poder igualar el mítico récord de Al Oerter, conseguir cuatro títulos olímpicos consecutivos en una prueba.

La soviética Tatyana Kanzankina consiguió su segundo título olímpico en los 1500 metros.

En la prueba de lanzamiento de martillo, la Unión Soviética ganó las tres medallas. Y. Sedkyh conseguiría su segundo título olímpico ganando la prueba con un lanzamiento de 81 m y 80 centímetros.

Las dos única pruebas que fueron a parar al continente africano fueron los 5.000 y 10.000 metros, los ganó el Etíope M.Yifter, este era el más veterano de todos los atletas participantes con 36 años.

La alemana oriental Marita Koch ganó la medalla de oro en los 400 metros, en segunda posición quedó la checa J.Kratochilova, con quien mantendría una reñida pelea durante algunos años. Koch fue la primera mujer que bajo de 49 segundos en los 400 metros y de 22 segundos en los 200. Su récord en 400 metros aún está vigente con 47'60 s.

En gimnasia En categoría masculina ausente el equipo japonés dominador de las dos últimas olimpiadas, los soviéticos dominaron el concurso.

Alexander Ditiatin fue el gran dominador ganador del concurso individual además consiguió otras dos medallas de oro (por equipos y anillas), cuatro de plata (paralelas, potro con arcos, saltos y barra fija) y una bronce en suelo, en total ocho medallas.

Nicolai Andrianov en estos Juegos consiguió dos medallas de oro (Equipos y saltos) una de plata (en suelo) y otra de bronce en (barra fija) sumaba con estas cuatro medallas un total de 13 medallas olímpicas entre Munich 1972 y Moscú 1980.

En categoría femenina las favoritas eran la rumana Nadia Comaneci y la soviética Schaposnikova pero el concurso individual fue J. Davidova.

Davidova Consiguió dos medallas de oro (por equipos e individual), una de plata (Barra de equilibrio).

Nadia Comaneci, la reina de Montreal se tuvo que conformar con dos medallas de oro (suelo y barra de equilibrios) y dos de plata (por equipos, individual).

El boicot afectó a las pruebas de natación pero aún así brilló uno de los más míticos nadadores de la historia, seguro que hubiera ganado aunque estuvieran presente todos los países, nos referimos al soviético Vladimir Salnikov ganó el oro en los 400 y 1500 m libres además consiguió una medalla de oro más en el relevo 4 por 200 m.

El "zar" como era apodado era el rey de las largas distancias y fue el primer hombre que bajó de 15 minutos en los 1500 metros.

Las alemanas orientales ganaron once de un total de trece pruebas, B.Krause que ganó los 100 y 200 metros libres y a su compatriota R.Reinisch que dominó las pruebas de espalda ganando los 100 y 200.

En baloncesto, sin USA, Yugoslavia ganó el título por 86-77 a Italia, en los plavis coincidieron míticos jugadores como Delibasic, Kikanovic, Cosic o Dalipagic.

Ausentes los japoneses la competición de Judo estuvo más abierta, el gran campeón francés Angelo Parisi ganó la medalla de oro en la categoría de más de 93 Kilos.

El cubano Teófilo Stevenson gana su tercer título consecutivo en la categoría de los pesos pesados.

En la competición de lucha libre se dio el hecho de que dos hermanos gemelos consiguieran sendas medallas de oro, Anatoli Beloglasov en el peso mosca y Serguei Belogkasov en el peso gallo.

** Los Juegos Olímpicos de invierno se celebraron en Lake Placid en 1980.

LOS ÁNGELES 1984

GENUINAMENTE AMERICANOS

Aunque antes del comienzo de los Juegos, las autoridades soviéticas insistían en que no boicotearían los Juegos de Los Ángeles. A la hora de la verdad le devolvieron la moneda a los norteamericanos y no asistieron.

El motivo alegado fue la invasión de los Estados Unidos de la pequeña isla de Granada, siete meses antes de la cita.

No acuden países como Bulgaria, República Democrática Alemana, Hungría, Polonia, Checoslovaquia y Cuba. De los países afines a la Unión Soviética solo acude Rumania.

Todo esto hará que muchas disciplinas deportivas se resientan. La suma de las medallas conseguidas por los países ausentes ascienden al 40 por ciento en las 3 últimas ediciones.

52 años después, el Memorial Coliseum de Los Ángeles acoge unos Juegos.

Al final de los Juegos el comité organizador anuncia unos beneficios económicos de 250 millones de dólares. La mascota de los Juegos fue el águila Sam, el águila norteamericana diseñada por los estudios Walt Dysney.

El gran protagonista de los Juegos fue el atleta norteamericano Carl Lewis, apodado el "hijo del viento". Repitió la misma gesta que en los Juegos de 1936 en Berlín, lograra su compatriota Jesse Owens, ganar 4 medallas de oros en las pruebas de 100 ,200, 4 por 100 metros y salto de longitud. Además consiguió unas magnificas marcas, bajó de 10 y 20 segundos en 100 y 200 metros y se fue hasta 8'54 en longitud.

En los 200 metros los tres primeros clasificados fueron norteamericanos, en los 100 m el canadiense Ben Johnson evitó que ocurriera lo mismo.

Doblete mejicano en las pruebas de marcha, Raúl González se hizo con el oro en los 50 Kilómetros marcha y la plata en los 20, prueba ganada por su compatriota E. Canto.

En categoría femenina, la norteamericana Evelyn Ashford ganó dos títulos olímpicos, los 100 y el relevo cuatro por 100 m. Además en la prueba de 100 m marca un crono de 10'97, convirtiéndose en la primera mujer que baja de 11 segundos. La jamaicana Merle Ottey, se hizo con las medallas de bronce en 100 y 200 metros.

La norteamericana Valerie Brisco-Hooks consiguió el doblete en 200 y 400 metros, además corrió en el 4 por 400, en total tres oros.

El británico Sebastian Coe, consigue las mismas medallas que lograra en Moscú cuatro años antes. Oro en los 1500 y plata en los 800 metros.

El marroquí Said Aquita se haría con el oro en los 5000 metros. Aquita dominaría las pruebas de medio fondo durante años.

El brasileño Joaquim Cruz se haría con el oro en los 800 metros derrotando al favorito S.Coe.

Debuta la maratón en categoría femenina siendo su primera campeona la norteamericana J. Benoit en hombres el título fue para el portugués Carlos Lopes.

Edwin Moses, plusmarquista mundial de los 400 metros vallas, llevaba más de 100 carreras invicto desde los Juegos de Montreal, el boicot norteamericano en el año 80 le privó de conseguir el oro, aquí gana su segundo oro olímpico con un tiempo de 47,75.

Daley Thompson, es por segundo vez el hombre más completo del mundo, ganando su segundo oro olímpico en el decatlón.

En el concurso de salto de altura, la alemana occidental Ulrike Meyfarth bate a la campeona de Moscú, la italiana Sara Simeoni, con un salto de 2'02. Es el segundo oro para la alemana que ya venció en la misma prueba con tan solo 16 años en los Juegos de Munich (1972).

La norteamericana Mary Decker se perdió los Juegos de Montreal por lesión, no acudió a Moscú por el boicot de su país, cuando por fin era la favorita para llevarse el oro olímpico se cae y resulta lesionada al tropezar con la sudafricana Zola Budd.

En baloncesto España da la sorpresa y gana en semifinales a la potente Yugoslavia, juega la final ante la selección de Estados Unidos perdiendo por 96-65. En la selección norteamericana figuran unos jovencísimos (Michael Jordan, Pat Ewing o Sam Perkins).

El concurso de gimnasia estaba devaluado debido a la ausencia de la Unión Soviética y la República Democrática Alemana. En categoría masculina vence el japonés Gushikken por delante del favorito el chino Li Ning.

Li Ning consigue tres oros, (suelo, potro con arcos y anillas), dos de plata (por equipos, saltos) y una de bronce (en el concurso individual).

Sorprendentemente los gimnastas norteamericanos se hacen con la victoria en el concurso por equipos por delante de japoneses y chinos.

La ausencia de soviéticas y alemanas del este y un poco de ayuda de los jueces hicieron posible que la norteamericana Mary Lou Retton ganara el concurso individual por delante de la rumana Szabo. La competición por equipos fue para Rumania.

En el concurso por aparatos la rumana E.Szabo se llevó tres oros (suelo, saltos y barra de equilibrio), mientras que la norteamericana consiguió un a plata (saltos) y dos bronces (barras asimétricas y suelo).

Se nota sobre todo la ausencia de las alemanas del Este, en natación.

El alemán federal Michael Gross apodado "el albatros", gana dos oros (200 m libres,100 m mariposa) y dos de plata(200 mariposa, 4 por 200 libres). El canadiense A. Baumman se convierte en el nadador más completo ganando los 200 y 400 metros estilos.

En féminas destacan tres nadadores norteamericanas que consiguen doblete. Tiffany Cohen en 400 y 800 metros libres, Tracy Caulkins los 200 y 400 estilos y M.Meagher que domina los 100 y 200 mariposa.

Greg Louganis consigue ganar los dos títulos olímpicos en trampolín y palanca.

En estos Juegos debuta como deporte olímpico la natación sincronizada, en dos modalidades. En individual el oro es para la norteamericana R.Ruiz, y en dúos para el equipo norteamericano.

El concurso de gimnasia rítmica, ce celebra por primera vez en estos Juegos, siendo el primer título olímpico para la canadiense L.Fung.

** Los Juegos Olímpicos de invierno se celebraron en Sarajevo en 1984.

SEÚL 1988

POSITIVOS EN TODOS LOS SENTIDOS

La mejor noticia de estos Juegos, es que dieciséis años después vuelven a enfrentarse en el terreno deportivo los Estados Unidos y la Unión Soviética. 160 países participaron, destacando solo la ausencia de Cuba.

Seúl organizó unos magníficos Juegos, dejaron unos beneficios de unos 350 millones de dólares. A destacar la aportación económica de la cadena norteamericana NBC que supuso unos 300 millones de dólares.

El Tenis que llevaba 60 años fuera del programa olímpico, aparecía en los Juegos de Seúl con todas sus millonarias estrellas, esto suponía una apertura del movimiento olímpico hacia el profesionalismo, tendría su máximo exponente en la inclusión de jugadores de la liga profesional americana NBA, cuatro años mas tarde en los Juegos de Barcelona 1992.

En estos Juegos se celebran como deportes de exhibición los bolos, taekwondo, béisbol y carreras de sillas de ruedas.

Si hubo un protagonista en los Juegos de Seúl, este fue el canadiense Ben Johnson, ganó la carrera de los 100 metros, con una marca que asombró al mundo 9'79 s, batiendo el récord mundial y olímpico. Setenta y dos horas después se anunciaba que era descalificado por doping. Se le había detectado en las pruebas consumo de anabolizantes. Los jueces dieron la victoria al norteamericano Carl Lewis que había sido segundo en la prueba con un tiempo de 9'92 s.

Lewis que venía de ganar cuatro títulos olímpicos en Los Ángeles, no tuvo mucha fortuna en estos Juegos. Aunque ganó el oro en los 100 m por la descalificación de Johnson y en el salto de longitud, solo pudo ser segundo en los 200 metros, detrás de su compatriota Deloach. En el relevo 4 por 100, el equipo norteamericano fue descalificado por un error en la entrega.

La otra gran protagonista de los Juegos fue la norteamericana Florence Griffith Joyner, que tomó el relevo de su compatriota Wilma Rudolph, se convirtió en la reina de los Juegos. En los 100 metros, donde las tres primeras bajaron de 11 segundos. Griffith rebajó los récords del mundo y olímpico con un crono que aún perdura hoy de 10'54 s. Gana los 200 metros rebajando también el récord del mundo y consigue el tercer oro en el relevo por 100.

En los 400 metros masculinos, Estados Unidos consigue las tres primeras plazas, el oro es para el benjamín del equipo, con solo 20 años Lewis.

La norteamericana Jackie Joyner es la mujer más completa de los Juegos ganando el hepthalon, además consigue el oro en salto de longitud.

Edwin Moses, pierde su cetro en la prueba en la que había permanecido 12 años imbatido, tenía dos oros olímpicos y el boicot de su país a los juegos de Moscú le impidió conseguir un seguro tercer oro. En Seúl, solo fue tercero, el vencedor de la prueba fue su compatriota A.Philips.

Mary Decker llegaba a Seúl con 30 años, su participación en los Juegos Olímpicos era un cúmulo de desgracias, se pierde Montreal por lesión, Moscú por el boicot y en Los Ángeles tropieza con Zola Bud, y se lesiona. En Seúl tampoco consigue nada positivo en los 1.500 m, vence la rumana Paula Ivan batiendo el récord olímpico.

Las pruebas de fondo y medio fondo son dominadas por los atletas de Kenya. Ganan los 800 (Ereng), 1.500 (Rono), 5.000 (Nguni) y 3.000 metros obstáculos (Kairuki), solo se le resisten los 10.000 metros que los gana el marroquí Boutaieb.

El soviético Serguei Bubka, plusmarquista mundial y primer hombre que salta 6 metros, gana su primer título olímpico con un salto de 5'90 m, con esta marca establece un nuevo récord olímpico.

El búlgaro Markov bate el récord olímpico con un salto de 17'61 m en triple salto.

El salto de altura es para la norteamericana Ritter, no partía como favorita, dando la sorpresa ganando un oro para su país que no conseguía desde los Juegos de Melbourne en 1956.

En categoría femenina el concurso de gimnasia adquiere una emoción y calidad que no se daba desde los Juegos de 1976 en Montreal, gracias al duelo entre la soviética Chouchounova y la rumana Daniela Sivilas.

La soviética conseguiría dos oros (individual y equipos), una plata (barra de equilibrio) y una de bronce (asimétricas).

Mientras la rumana se llevaría tres oros (asimétricas, barra de equilibrio y suelo), 2 de plata (individual y equipos) y una de bronce(saltos).

En categoría masculina dominarían los soviéticos, Artemov ganaría cuatro medallas de oro (individual, equipos, paralelas y barra fija) y una de plata en (suelo).HIPI

En el concurso de hípica el dominio fue europeo de 6 medallas de oro, 4 fueron para la república federal alemana.

Arvidas Sabonis, se convierte en decisivo para que la Unión Soviética gané el oro, venciendo en la final a los Yugoslavos de Drazen Petrovic. Anteriormente los soviéticos había vencido a los norteamericanos, en baloncesto.

En halterofilia Naim Suleymanoglu, llamado el Hércules de Bolsillo, gana su primer título olímpico en la categoría de 60 Kilos. Este exiliado búlgaro y que defiende los colores del Turquía, no mide más de 1'50, batió en una noche 6 récords mundiales y nueve olímpicos.

el norteamericano Matt Biondi, consigue siete medallas, cinco de oro (50, 100, 4 por 100 y 4 por 200 libres, 4 por 100 estilos), plata en (100 mariposa) y bronce en (200 libres).

Biondi pensaba igualar el récord de M.Spitz de ganar siete medallas de oro.

Pero en los 100 metros mariposa, se cruzó el nadador de Surinam Nesty, convirtiéndose en el primer nadador de color en ganar un oro olímpico. Y en los 200 libres que también se las prometía felices, surgió el australiano Ducan Amstrong, que aunque no figuraba entre los 20 primeros nadadores del ranking mundial, se llevó la medalla de oro.

El nadador soviético Vladimir Salnikov sorprende a todo el mundo y 8 años después de su triunfo en Moscú gana los 1500 metros libres.

El alemán federal Michael Gross, se hace con el oro en los 200 metros mariposa y bate el récord olímpico.

En 100 espalda el japonés Suzuki se convierte en el único nadador oriental en ganar un oro en estos Juegos.

En categoría femenina la reina es la alemana oriental Kristtin Otto, se convierte en la única mujer que consigue seis medallas de oro en estos Juegos. Gana los (50 y 100 libres, 100 espalda, 100 mariposa, 4 por 100 libres y 4 por 100 estilos).

La norteamericana Janet Evans, con una altura de 1'66 cm y un peso de 66 kilos, llega a Seúl con 17 años, domina las pruebas de larga distancia en categoría femenina, es medalla de oro en los 800 y los 400 metros libres, en esta distancia rebajando el récord del mundo con un crono de 4:03.85. Por último vence también en los 400 metros estilos.

Se celebran 420 combates, se reciben muchas protestas por la labor de los jueces. Cuatro jueces pierden sus puestos.

En los pesos superpesados se enfrentan en la final el canadiense Lenox Lewis y el norteamericano R.Bowe, el oro es para el primero. Años después, ya dentro del boxeo profesional, ambos se enfrentaran por el campeonato del mundo de los grandes pesos.

** Los Juegos Olímpicos de invierno se celebraron en Calgary en 1988.

BARCELONA 1992

BARCELONA UNIVERSAL

Cuando comienzan los Juegos de Barcelona, el mapa político de Europa ha cambiado. El muro de Berlín ha caído, se unen las dos Alemanias, la Unión Soviética y Yugoslavia desaparecen, apareciendo en su lugar Rusia, Ucrania, Letonia, Lituania, Croacia, Serbia etc. 12 repúblicas que formaban parte de la Unión soviética acuden a los Juegos formando el equipo unificado, otras lo hacen en solitario (Estonia, Lituania). Sudáfrica vuelve a los Juegos después de 32 años.

Los Juegos de Barcelona acogen a más deportistas que ningún otro. Se celebra una brillante ceremonia inaugural, donde se representa como Hércules separa los continentes de Europa y África creando el mar Mediterráneo, así como el nacimiento de la ciudad de Barcelona.

La delegación española consigue 22 medallas, tantas como las conseguidas en toda los Juegos anteriores. Esto es posible gracias al dinero aportado por firmas comerciales y canalizadas por la Asociación de Deportes Olímpicos (ADO). Se estiman que las ayudas a nuestros atletas para estos Juegos fueron de 13.000 millones de pesetas.

En Barcelona se producen el fracaso de tres atletas ilustres, Sergei Bubka campeón mundial y olímpico, se va de vacío, hace 2 nulos en 5'70 y otro en 5'75. La jamaicana Marley Ottey eterna favorita en las pruebas de velocidad se tiene que conformar con una medalla de bronce en los 200 m. Por último Michael Johnson favorito en los 200 m es eliminado en semifinales, aunque logra una medalla de oro en los 4 por 400 m.

El británico Linford Christie se convierte en el campeón más veterano que gana los 100 metros en unos Juegos, había sido plata en Seúl 1988.

Dos años antes de los Juegos, Gail Devers sufrió una importante enfermedad que afectaba a su sistema inmunológico, le impedía incluso andar. Se recupera, y acude a los Juegos ganando la medalla de oro los 100 metros. Casi gana otro oro en los 100 metros vallas, pero cuando iba en primera posición tropieza y cae al llegar a la última valla entrando en quinta posición. La victoria fue sorprendentemente para la griega P. Patalidu. No solo se convierte en la primera mujer que consigue un oro, sino que es el primer oro desde los Juegos 1912 para Grecia.

En los 200 metros masculinos el vencedor es el norteamericano Mike Marsh. Frank Frederick consigue la plata al igual que en los 100 m.

En categoría femenina el triunfo en los 200 metros es para la norteamericana Gwen Torrance, por delante de las jamaicanas Cuthberl y Ottey.

La marca más importante que se consiguió en estos Juegos fue la conseguida por el norteamericano Kevin Young, ganó la prueba de 400 metros vallas, siendo el primer hombre en bajar de 47 segundos con una crono de 46'9 s, batiendo el récord que poseía Edwin Moses desde hacía 9 años.

En los 400 metros la victoria es para el norteamericano Quincy Watts, que además consigue un nuevo récord olímpico.

En salto de longitud, Carl Lewis consigue su tercer oro consecutivo en esta prueba, batiendo a su compatriota y plusmarquista de la prueba Mike Powell. En mujeres Heike Dreschler, defendiendo a una Alemania unificada, vence a la campeona en Seúl Jackie Joyner.

En triple salto la medalla de plata en Los Ángeles, el norteamericano Mike Conley, se hace con el título, bate el récord del mundo pero el salto es invalidado debido a la fuerza del viento a favor.

En el 4 por 100 m, los norteamericanos baten el récord del mundo que databa del año 1968 en Méjico. En el equipo norteamericano corre Carl Lewis que consigue su segundo oro en estos Juegos. En el 4 por 400 m, Estados Unidos, también se hace con la victoria y baten el récord del mundo. Michael Johnson consigue su primer oro olímpico.

El español Fermín Cacho gana el oro en los 1.500 metros.

En salto de altura el cubano Javier Sotomayor gana el oro con la altura más baja desde los Juegos de Montreal. En categoría femenina la victoria es para la alemana Heinke Heinkel que participa en sus terceros Juegos, en los anteriores nunca había estado entre las 8 mejores.

En salto de pértiga, el favorito, Serguei Bubka, pincha y se queda fuera de las medallas, el oro es para el representante de la CEI Maxim Tarasov con un salto de 5'80.

En los 400 metros femeninos el oro es para la francesa Maria Jose Perec. Los 800 metros son para la holandesa Ellen Van Langen.

En los 5.000 metros el alemán Dieter Baumann sorprende a los atletas africanos y se hace con el oro.

En 3.000 metros obstáculos los Kenianos ganan las tres medalla, la de oro es para Mathew Birir.

Los 10.000 metros son para otro africano el marroquí Kalid Skad.

Para África irían las pruebas de 1.500 y 10.000 metros femeninos. En la primera Argelia consigue su primer oro olímpico gracias a H.Bulmerka. La etíope D.Tulu consigue la victoria en los 10.000 m.

La norteamericana Jackie Joyner consigue su segundo título consecutivo en la prueba de Héptalon.

Daniel Plaza consigue el oro para España en los 20 kilómetros marcha.

En los 100 metros vallas la victoria es parta el atleta más veterano en la final, el canadiense Mark Mckoy con 30 años.

El 4 por 100 m femenino es para Estados Unidos que logra batir el récord del mundo. La veterana Evelyn Ashford consigue un nuevo oro olímpico.

En martillo, los representantes de la Unión Soviética, consiguen las tres primeras posiciones.

En baloncesto, los norteamericanos no querían que se repitiera el fracaso de los Juegos de Seúl. Mandaron a sus mejores jugadores, no eran otros que los que participaban en la liga profesional norteamericana, NBA.

Coincidía que en dicha liga estaban en activo una de las más brillantes generaciones de jugadores que ha tenido la liga como Michael Jordan, Scottie Pipen, Karl Malone, Magic Johnson, Larry Bird, ect. Fueron una de las mayores atracciones de estos Juegos, la mínima diferencia que consiguieron en un partido fue de 32 puntos en la final contra Croacia.

En boxeo, Cuba, ausente en los dos últimas ediciones de los Juegos, volvía en Barcelona. Ganarían siete medallas de oro de 12 posibles. Una de las pocas finales en que no había un cubano fue la del peso ligero, cuyo vencedor fue el norteamericano Oscar de la Hoya, que a la postre se convertirá en campeón del mundo dentro del campo profesional.

En natación y saltos, el representante ruso Alexander Popov se convierte en el hombre más rápido de los Juegos ganando los 50 y 100 metros libres. El húngaro Thomas Darnyi es el nadador más completo, repitiendo el triunfo de Seúl gana el oro en 200 y 400 estilos. El australiano Kieren Perkins gana y bate el récord del mundo en la prueba de 1500 metros. Martín López Zubero gana los 200 metros espalda para España.

La norteamericana Jane Evans revalida su título olímpico en los 800 y pierde en 400 metros libres, ocupa la segunda posición.

El norteamericano Pablo Morales, en los Juegos de los Angeles 1984 fue plata en los 200 estilos y en los 100 metros mariposa. En esta prueba consigue el oro 8 años más tarde. La húngara Kristina Egerszegui es la reina de estos Juegos, gana el oro en los 100 y 200 metros espalda y 400 metros estilos. En Seúl había sido plata en 100 y oro en 200 metros espalda.

Las nadadoras chinas irrumpen con fuerza en estos Juegos y se hacen con los 50 y 100 libres, 100 mariposa y 200 metros estilos. Los 200 metros braza son para otra oriental que además es la nadadora más joven de estos Juegos, la japonesa Iwasaki.

En saltos, en categoría femenina, las chinas consiguen el oro tanto en trampolín como en palanca. En hombres los norteamericanos y chinos se reparten los títulos

En gimnasia, en categoría masculina Vitali Scherbo, componente del equipo unificado, se convierte en el primer gimnasta en conseguir 6 oros en unos Juegos.

Solo se le escapa el oro en suelo y barra fija, consiguiéndolo en equipos, individual, paralelas, potro con arcos, anillas y saltos.

En categoría femenina el equipo Unificado se hace con el oro por equipo seguidos de Rumania y Estados Unidos.

Desta Tatiana Goutsoa que gana el oro tanto en la competición por equipos como la individual una plata en asimétricas y un bronce en suelo.

** Los Juegos Olímpicos se celebraron en Albertville en 1992.

ATLANTA 1996

Se esperaba bastante más de Atlanta. El centenario de los Juegos en la Era Moderna fue de lo más deslucido por las múltiples deficiencias a todos los niveles de la candidatura estadounidense. Después de una agria polémica con Atenas, la capital griega, que esperaba organizar esta cita, Atlanta resultó un pequeño fiasco. Los problemas se acumularon desde el principio, pero llegaron a su punto culminante con la explosión que se produjo el 27 de julio, en el Centennial Park, y en el que murieron dos personas y otras 111 fueron heridas por la onda expansiva. Una cámara captó el momento de la explosión y de las escenas de pánico posterior. Después de este hecho fue imposible erradicar una cierta psicosis en la ciudad. La decepción por Atlanta fue tan grande, que el presidente del COI evitó halagar el esfuerzo de los organizadores con el tradicional “los mejores Juegos de la historia”. Y es que Juan Antonio Samaranch no pudo evitar la frustración de ver como el mercantilismo y las prisas habían convertido los Juegos en algo diferente. Pero Atlanta también dejó cosas muy positivas. Por ejemplo, la gran exhibición de Michael Johnson, que se convirtió en el primer hombre capaz de ganar los 200 y 400 metros lisos. Al mismo tiempo, el estadounidense fue capaz de relegar al libro de historia el registro mundial del doble hectómetro, hasta entonces en poder del italiano Pietro Mennea, al marcar unos estratosféricos 19:32. Por su parte, el otrora rey del tartán, Carl Lewis, consiguió en Atlanta su noveno título olímpico en cuatro Juegos al imponerse en el salto de longitud. Otro mito del deporte, el piragüista Steve Redgrave sumó un cuarto oro a los conseguidos en Los Angeles'84, Seúl'88 y Barcelona'92. El honor de ser la reina de los Juegos recayó en la irlandesa Michelle Smith. De forma sorprendente, esta ondina se hizo con tres medallas de oro y una de bronce. La sombra del dóping planeó sobre la deportista del trébol, pero nada se probó en Atlanta. España, por su parte, perdió una parte del botín conquistado en Barcelona cuatro años antes, pero las 17 medallas obtenidas superaron las previsiones más optimistas.

SIDNEY 2000

Antes de su inicio, los Juegos suelen generar noticias curiosas, aquí una pequeña muestra.

Es tradición llevar el fuego sagrado desde Olimpia a la ciudad que alberga los Juegos. En esta ocasión su trayecto no pudo ser más accidentado. Uno de los portadores de la antorcha, un ciclista de 74 años de edad, de nombre Ron King, murió después de completar su tramo, cerca de Muswellbrook, al noroeste de Sydney. No fue el único incidente en que la antorcha se vio involucrado. Primero intentó ser apagada con un extintor por un espectador y por último otro desconocido intentó arrebatársela a un relevista, aunque sin éxito.

El norteamericano Hal Haig Prieste, participó en los Juegos de Amberes en 1920, fue medalla de bronce en saltos desde plataforma de 10 metros, Harry trepó hasta el mástil donde ondeaba la bandera olímpica y se apoderó de ella, pretendía ganar una apuesta a su amigo, el legendario nadador Duke Kahamanoku (príncipe de Hawai y campeón de los 100 metros libres en 1912 y 1920, derrotado en 1924 por Johnny Weissmuller, este príncipe también fue uno de los propulsores del surf). Harry con 103 años, escribió al presidente del COI Juan Antonio Samaranch, con la intención de devolver la bandera. El COI invitó a Harry a que lo hiciera, la bandera será depositada en el Museo Olímpico de Laussana.

Según fuentes policiales neozelandesas, fue descubierto un plan terrorista atribuido al millonario de origen saudí Usama ben Laden, pretendía atacar un reactor de investigaciones nucleares en Sydney, durante la celebración de los Juegos, el objetivo era atacar el reactor Lucas Height, construido en el año 1958 y situado a 25 kilómetros del estadio olímpico. Usama ben Laden, vive en Afganistán, y es uno de los 10 criminales más buscados por el FBI.

En la bahía de Sydney, como en toda Australia es conocida la abundancia de tiburones. La organización, preocupada por posibles ataques de escualos a los triatletas durante el transcurso de la prueba de nado, ha ideado un sistema transmisor de ondas que ahuyenta a los tiburones y que portaran los buceadores de escolta en el transcurso de la prueba.

Para la flota de coches oficiales de Sydney son necesarios 4.500 conductores. El Comité organizador ha tenido que realizar una campaña para reclutar nuevos voluntarios, ya que 600 se han echado para atrás.

La celebración de la inauguración de la villa olímpica corrió a cargo de la ex-atleta olímpica Eddie Payne, de 93 años de edad, corrió los 100 metros en los Juegos de 1928 en Amsterdam. La villa olímpica alojará a los 10.200 atletas que competirán en los Juegos.

Tanto en la ceremonia de inauguración como de clausura el agua y el fuego fueron grandes protagonistas, como anécdota, reseñar que parte de los fuegos artificiales que se usarán en Sydney serán españoles, concretamente de la empresa pirotécnica de Godella (Valencia).

Los mejores Juegos de la historia. Así definió Juan Antonio Samaranch los XXVII Juegos celebrados en Sydney.

Los Juegos de Sydney son los primeros Juegos del siglo XXI, después del descontrol organizativo de los Juegos de Atlanta, el objetivo que se marcaba la ciudad australiana era hacer olvidar Barcelona.

Australia, es una nación enamorada del deporte, más de 6 millones de sus habitantes de un total de 19 están federados en algún deporte, además se construyeron unas magnificas instalaciones para albergar los Juegos, (Estadio Australia, Centro Acuático Internacional, ect), así como el nuevo aeropuerto, (Aeropuerto Internacional de Sydney), las obras se prolongaron por un periodo de 7 años.

Estos Juegos se ha hecho especial hincapié en la conservación del medio ambiente, por primera vez grupos ecologistas como Greepeace estuvieron inmersos en la organización de los Juegos, como ejemplo, la villa olímpica usaba energía solar o las instalaciones deportivas de la bahía de Homebush, conocidas antes como el mayor vertedero de Australia, sufrió una transformación espectacular, invirtiendo 25.000 millones en convertir en parque natural en lo que antes era un vertedero.

También serán el mayor negocio deportivo de la historia, los Juegos más caros de la historia pueden generar unos 300.000 millones de pesetas, cifra superior a las anteriores citas, solo la NBC, cadena norteamericana que posee los derechos de los Juegos hasta el 2008, ha pagado 675.000 millones de pesetas.

Serán los últimos Juegos que verá Juan Antonio Samaranch como presidente del COI, abandona el cargo que ostentaba desde los Juegos de Moscú en 1980. Samaranch, tuvo que interrumpir su presencia en los Juegos por la muerte de su esposa, que arrastraba una larga enfermedad.

Con respecto a nuestro país, España, llega Sydney con su representación más numerosa, 232 hombres 103 mujeres.

Las mascotas serán tres Oly, pájaro pescador y que simboliza la amistad su nombre es la abreviatura de Olimpiada. Syd, es un ornitorrinco, su nombre es la abreviatura de Sydney, personifica la energía y vigor de los australianos y por último Millie, Es un erizo, su nombre es la abreviatura de milenio, encarna el optimismo de la ciudad de Sydney.

El día 15 se inauguran los XXVII juegos con una colorista ceremonia, centrada en la historia de Australia, donde intervinieron más de 12.000 artistas, que pudieron ver 4.000 millones de personas en todo el mundo, El estadio olímpico de Sydney estaba abarrotado con 110.000 espectadores, ante los que desfilaron los atletas que representaban a 200 países.

A destacar que las dos Coreas desfilaron bajo la misma bandera, abriendo un poco de luz en un conflicto que dura décadas. Los atletas de Timor desfilaron bajo bandera olímpica.

Los últimos relevos antes del encendido del pebetero fueron un homenaje a las mujeres, Betty Cuthbert (atleta en 1956 y 1964), postrada en una silla de ruedas a causa de una esclerosis múltiple, realizó el primer relevo ayudada por Raaelne Boyle (atleta en 1968 y 1972), fueron relevadas por la mítica nadadora australiana Dawn Fraser (1956, 1960, 1964), el siguiente relevo fue para Shirley Strickland Delahunty (atleta en 1948, 1952, 1956), le siguió Shane Gould (nadadora 1972) , y Debbie Flintoff-King (atleta 1988). La organización mantuvo en secreto hasta el final la identidad de la persona encargada de encender el pebetero, resultó ser la atleta de origen aborigen Cathy Freeman.

En toda la ceremonia, la organización hizo un guiño a la cultura aborigen, esta estuvo presente en todo momento, incluso a la hora de elegir la persona que encendiera el pebetero. La situación real es que la mayoría se encuentran marginados, viviendo en la pobreza desde hace 200 años.

Si hubo una reina en las pruebas de atletismo, esa fue la norteamericana Marion Jones, aunque buscaba 5 oros, solo pudo ganar 3 oros (100, 200 y 4 por 400 m) y dos bronces (4 por 100 y longitud). En 100 y 200 metros se paseó, mostrando una superioridad aplastante, en los 4 por 400 dio la sorpresa, ya que corriendo en una distancia que no era la suya le dio prácticamente el triunfo a su equipo. En los 4 por 100 sus compañeras no estuvieron a la altura, entrando en tercer lugar, el triunfo fue para el equipo de Bahamas, en salto e longitud evidenció sus carencias técnicas y quedó tercera.

La jamaicana Marlene Ottey, con 40 años de edad corrió su novena final olímpica, aunque no consiguió medalla.

Maurice Green demostró, que es el hombre más rápido del mundo y ganó con facilidad el oro en los 100 m, además consiguió otro oro en el 4 por 100. Ato Boldon solo pudo ser segundo, partía como a favorito en los 200 m pero solo pudo ser tercero, el oro fue sorprendentemente para el griego Konstantinos Kenteris.

En los 400 metros masculinos el "rey" Michael Johnson , renovó su reinado ganando fácilmente los 400 metros además consiguió su quinto título olímpico en el 4 por 400. En categoría femenina la australiana de origen aborigen Cathy Freeman se hizo con el oro, su principal oponente Marie Jose Perec, abandono Sydney aduciendo que estaba siendo amenazada y acosada. Freeman participó sin suerte en los 200 metros y en el 4 por 400.

En los 800 masculinos saltó la sorpresa y el alemán Nils Shumann le arrebató el oro al danés de origen keniata Wilson Kipketer. En mujeres la atleta de Mozambique, Maria Mutola consigue por fin el ansiado título olímpico.

En las pruebas de fondo masculinas el dominio de los representantes del continente africano fue total, En los 1.500 metros salto la sorpresa y el marroquí Hicham El Guerrouj, invicto desde Atlanta fue sorprendido por el keniata NMoah Ngenyi. Los 3.000 metros obstáculos fue para el keniata Reuben Kosgel, los 5.000, 10.000 y la maratón fueron para tres etíopes, Milton Wolde, Haile Gebreselassie (renovando su título de Atlanta) y Gezahng Abera respectivamente.

En el fondo femenino la rumana Gabriela Szabo gano los 5.000 y fue tercera en los 1.500 metros, prueba que ganó la argelina Nouria Benida Merah, emulando a su compatriota Bulmerka en Barcelona. Los 10.000 fueron para la campeona de Barcelona, ausente en Atlanta por su maternidad, la etíope Deratu Tulu y la maratón fue para la japonesa Naoko Takahashi.

En salto de longitud, el campeón mundial, el cubano Ivan Pedroso logra su primer título olímpico en un concurso donde el español Yago Lamela no se clasificó para la final.

En el concurso de triple el plusmarquista y campeón mundial Jonathan Edwards, se hace con el título olímpico por delante del cubano Yoel Garcia.

Tres ilustres campeones se despidieron en Sydney, el campeón de los 100 metros y ex-plusmarquista mundial, el canadiense Donovan Bailey, se retiró en semifinales, el cubano Javier Sotomayor solo pudo ser plata en salto de altura tras el ruso Sergey Kliugin, en mujeres el triunfo fue para su compatriota Yelena Yelesina, peor suerte corrió el plusmarquista mundial de pértiga Sergey Bubka que se fue de vacío, en un concurso ganado por el norteamericano Nick Hysong, en mujeres el triunfo fue para la norteamericana Stacy Dragila por delante de la australiana de origen ruso Tatiana Grigorieva.

El checo Jan Zelezny consigue su tercer oro consecutivo (Barcelona, Atlanta y Sydney) en lanzamiento de jabalina, además ganó la plata en Seúl.

En marcha masculina el polaco Robert Korzenioeski, es el primer hombre que hace el doblete ganando los 20 y los 50 kilómetros marcha. En mujeres, en los 20 kilómetros la ganadora es la china Liping Wang, la española Maria Vlasco fue bronce, la represente australiana fue descalificada poco antes de entrar en el estadio, cuando en ese momento iba en cabeza.

La veterana alemana Heieke Dreschler gana el oro en longitud por delante de la italiana May y la norteaméricana M. Jones, Dreschler había sido campeona en Barcelona.

En los 110 metros vallas, el cubano Anier Garcia, sorprendió a los atletas norteamericanos y se llevó el oro, en mujeres la ganadora fue la atleta de Kazajistan Olga Shishigina, la norteamericana Gail Devers se retiró antes de la final por lesión. En las vallas altas la victoria fue para el norteamericano Angelo Taylor y en mujeres la veterana campeona rusa, Irina Privalova que durante años compitió en pruebas de velocidad (100 y 200), se hace con el oro.

Si algún deporte destacó en Sydney, fue la natación, en la magnifica piscina australiana se batieron nada menos que 37 récords (14 récords mundiales y 23 olímpicos). La natación es uno de los deportes más populares de Australia, y Sydney era el mejor lugar para derrotar a los norteamericanos, objetivo que no lograrían. Estados Unidos consiguió 33 medallas mientras que Australia se quedó en 18. Pobre balance de Rusia, solo una medalla de plata. Irrupción de Holanda (8 medallas) e Italia (4 medallas) en el medallero. En mujeres, China pasó de dominar la categoría femenina a no conseguir ni una sola medalla, Alemania solo consiguió una medalla de bronce.

Una de las estrellas de los Juegos fue el joven australiano de 17 años Ian Thorpe ganó los 400 libres batiendo el récord del mundo, fue decisivo para que Estados Unidos perdiera por primera vez en su historia los 4 por 100 libres, y consiguió su tercer oro en los 4 por 200 libres. Con lo que no contaba el australiano era con el holandés Pieter Van Den Hoogenband, ganó los 200 metros por delante de Thorpe, los 100 libres batiendo el récord del mundo, siendo el primer hombre que baja de 48 segundos y a los dos protagonistas de la prueba en Atlanta, el ruso Popov (plata) y Gary Hall Jr (bronce), además consiguió dos medallas de bronce en el 4 por 200 libres y los 50 libres por detrás de los norteamericanos Anthony Earvin y Gary Hall Jr, que compartieron el oro al llegar en el mismo tiempo.

En los 1.500 metros el australiano Grant Hackett derrotaba a su compatriota y campeón olímpico Kieren Perkins.

El italiano Domenico Fioravanti ganó el oro en los 100 y 200 metros braza. su compatriota Massimilliano Rosolino, ganó el bronce en los 200 libres y el oro en los 200 estilos por delante del norteamericano Tom Dolan, que había ganado el oro en los 400 estilos, renovando su título conseguido en Atlanta.

En los 100 y 200 metros espaldas el oro fue para el norteamericano Lenny Krayzelburg, el título en los 100 mariposa fue para el sueco Lars Froelander y los 200 mariposa para el norteamericano Tom Malchow.

En categoría femenina la reina de los Juegos fue la holandesa Inge de Bruijin, gano el oro en los 50 y 100 libres, imponiéndose a la y la sueca Therese Alshmmar (plata en los 50 y 100) norteamericana Dana Torres (bronce en los 50 y 100). El tercer oro lo logró en los 200 mariposa, donde la eslovena Martina Moravcova (plata) y Dana Torres (bronce). Además la holandesa llevó a su país a la medalla de plata en el 4 por 100.

Otra de las protagonistas fue la ucraniana Yana Klochkova, quien logró dos oros (200 y 400 estilos), era favorita en los 800 metros estilos, pero sucumbió ante la norteamericana Brookek Bennet.

La australiana Susie O'Neill ganó los 200 metros libres y fue plata en los 200 mariposa, el oro fue para la norteamericana Misty Hyman.

La rumana Diana Mocanu hizo doblete en los 100 y 200 espalda.

Los 400 libres fue para la norteamericana Brooke Benenet, señalar que su compatriota Jenny Thompson, consiguió 3 medallas de oro, en los 4 por 100, 4 por 200 libres y el 4 por 100 estilos, sumando su séptima medalla de oro, (2 en Barcelona, 2 Atlanta, 3 Sydney) pero ninguna en categoría individual todas formando con el equipo norteamericano de relevos

La saltadora china Fu Mingxia, consigue su cuarto oro olímpico (1 Barcelona, 2 Atlanta), al ganar el oro en salto de trampolín, el oro en plataforma sería par la norteamericana Laura Wilkinson. En categoría masculina dominio chino Tian Liang gana en plataforma y Ni Xiong renueva el título conseguido en Atlanta trampolín sumando su cuarta medalla olímpica (1 plata en Seúl, 2 oros, Atlanta y Sydney y bronce en Barcelona). En saltos sincronizados categoría masculina la plataforma fue para Rusia y el trampolín para China en mujeres se repitió el mismo resultado.

En el torneo de Waterpolo se despidió uno de los mejores jugadores de la historia de este deporte Manuel Estiarte, aunque no pudo retirarse con una medalla, España cayó ante Yugoslavia por la lucha de la medalla de bronce. El título fue para Hungría que recuperaba el título olímpico tras vencer en la final a Rusia por 13 a 6.

En categoría masculina en gimnasia el ruso Alexei Nemov, consiguió 6 medallas, a 2 medallas de oro (concurso individual y barra fija), además nunca antes había ganado el concurso individual en unos Juegos ni tampoco en los mundiales, una de plata (suelo) y tres de bronce en (equipos, paralelas y potro con arcos). Nemov que había ganado en Atlanta 6 medallas, suma un total de 12 medallas.

El concurso por equipos fue para China, el concurso por aparatos estuvo muy repartido además del oro de Nemov en barra fija, en anillas venció el húngaro Szilvester Csollany, en paralelas el chino Xiaopeng Li. En categoría femenina la reina fue la rumana Andrea Raducan, obtuvo dos medallas de oro (individual y por equipos) y una plata (en saltos), destacada también fue la actuación de la rusa Elena Zamalodtchkova que logró el oro (en saltos y suelo) y una plata (por equipos.).

Antes de los Juegos la favorita era la rusa Svetlana Khorkina, pero tuvo una mala actuación, teniéndose que conformar con la medalla de oro en asimétricas y dos medallas de plata (por equipos y suelo).

El cubano Felix Savón, consiguió su tercer título olímpico consecutivo, igualando a su compatriota Teofilo Stevenson y al húngaro Lazlo Papp. El concurso de boxeo fue dominado por los rusos desplazando a los cubanos, Rafael Lozano, púgil español de la categoría de los 48 Kilogramos se hizo con la medalla de plata.

No pudo ser, Aleksander Karelin "el oso siberiano", buscaba su cuarto título consecutivo, invicto durante 13 años, fue derrotado en la final de 130 kilos de lucha grecorromana por el norteamericano Rulon Gardner, teniéndose que conformar con la medalla de plata.

En las pruebas femeninas de triatlón, las representantes suizas sorprendieron a las anfitrionas, que a priori eran las favoritas. La campeona fue la suiza Brigitte McMahon, en segunda posición llegó la australiana Michallie Jones y el bronce fue para otra suiza, Magall Messmer.

En categoría masculina el triunfo se lo llevó el canadiense Simon Whitfield que sorprendió en un larguísimo sprint al alemán Stephan Vukovic que entraría segundo, el bronce fue para el representante de la república checa Jan Rehula.

BIBLIOGRAFÍA

  • Gran Historia de las Olimpiadas y de los Deportes, tomos I, II Y III, Barcelona 1993.

  • Enciclopedia Microsoft Encarta 2002.

  • Enciclopedia Logos 2000.

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