Joaquín Turina Pérez

Compositor español. Siglo XX. Música clásica española. Vida y Obra

  • Enviado por: El remitente no desea revelar su nombre
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 3 páginas
publicidad

JOAQUÍN TURINA

Compositor español, hijo del pintor del mismo nombre, nació en Sevilla el 9 de diciembre de 1882. A los quince años empezó sus estudios de harmonía y contrapunto con Evaristo García (maestro de la capilla de la Catedral), continuándolos tres años después en Madrid, donde tuvo como profesor de piano a José Tragó. Permaneció en Madrid hasta 1905, intentando entrar en el teatro mediante el estreno de un entremés en colaboración con los hermanos Quintero. A continuación se marchó a París, empezando los estudios superiores de piano con Moszkowski e ingresando más tarde en la Schola Cantorum de Vincent d'Indy, donde hizo serios estudios de composición.

Durante su estancia en París coincidió con Isaac Albéniz -con el que entabló una gran amistad- y con Manuel de Falla, al que había conocido en Madrid. Los tres siguieron las ideas estéticas de F. Pedrel: "La creación de un nacionalismo musical español de alcance universal". Su producción "nacionalista", que se mantuvo en gran parte de su obra, se inició con La Procesión del Rocío (1913), estrenada en Madrid.

A partir de 1906 inicia su producción realmente artística con el poema Las Estaciones y un Quinteto para piano e instrumentos de arco, estrenado por el Cuarteto Parent en mayo de 1907. En el otoño de ese mismo año, influido por los consejos de Albéniz, cambia su orientación artística y abandona la tendencia moderna, dominante en sus dos primeras obras, y se inspira en la canción popular andaluza. Su Sonata para violín, estrenada también por Parent en 1908, muestra ya esa dirección, que se define más claramente en la suite para piano Sevilla (1908), se acentúa en su Sonata Romántica y aún más en el Cuarteto para instrumentos de arco sobre las seis notas cordales de la guitarra (1910), dado a conocer por Parent, y que, desde esa fecha, forma parte del repertorio de casi todas las sociedades de música de cámara.

Desde 1914 fija su residencia en Madrid, donde fue nombrado Director de la Orquesta del Teatro Eslava, estrenando algunas obras propias y dirigiendo representaciones de los ballet rusos de Diáguilev.

Ganó varios premios, entre los que podemos señalar El Premio del Casino de San Sebastián (1921), con la obra Sinfonía Sevillana, terminada de escribir en ese mismo año y estrenada en Madrid, y El Premio Nacional de Música (1926), con el Trío para violín, violonchelo y piano.

En 1931 consiguió la Cátedra de Composición del Real Conservatorio de Madrid, siendo nombrado miembro de la Real Academia de San Fernando cuatro años más tarde. Con posterioridad tomó parte muy activa en la creación de la Orquesta Nacional y la Agrupación Nacional de Cámara.

Joaquín Turina siguió los dictados de la formalista escuela francesa, pero también se dejó influir por el impresionismo, pudiendo observarse en su extensa producción una síntesis entre el respeto a las formas y la libertad de inspiración y escritura. Fue un representante genuino de la moderna escuela de músicos españoles, a la que aportó un romanticismo tardío, sabiendo realizar una síntesis entre el color local -elementos del canto popular español- y su deseo de universalismo. Dio muestras de una gran fecundidad, escribiendo un total de 86 obras, poniendo de manifiesto en todas ellas los elementos de su estilo propio.

Son característicos de este compositor, que ya disfruta de una sólida reputación en el mundo artístico de España y del extranjero, la distinción y la elegancia de ideas, la claridad de escritura dentro de la más refinada elaboración armónica, y un gran sentido del color y de las proporciones.

De la obra de TURINA podemos señalar las siguientes composiciones:

Para el teatro.

La zarzuela Fea y con gracia (1904), La comedia lírica Margot, Navidad y la ópera Jardín de Oriente (1923).

Para orquesta.

Sinfonía Sevillana, Danzas fantásticas: Exaltación y Orgía (1920), Ritmos (1928) y la Rapsodia sinfónica (1931) para piano y orquesta de cuerda.

Música de cámara.

Quinteto, para piano y cuarteto de cuerda (1909), un Cuarteto (1911), Álbum de viaje (1916), El poema de una sanluqueña (1924) para violín y piano, y La oración del torero (1925) para cuarteto de laudes.

Música de canto.

Rima de Bécquer (1911) Poema en forma de canciones (1918) basada en la obra de Campoamor y Tres arias.

Música para piano.

La suite de Sevilla, Sonata romántica, Rincones sevillanos, Tres danzas andaluzas, Cuentos de España, y un largo etcétera.

Música para guitarra.

Sevillanas (1923), Ráfaga (1930), Fandanguillo (1936) y Homenaje a Tárrega (1936).

También publicó una Enciclopedia abreviada de la música (1917), un Tratado de composición en dos volúmenes (1947 y 1950), y desde 1927 empezó a ejercer como crítico musical en El Debate y en Dígame.

JOAQUÍN TURINA, murió en Madrid el año 1949.