Investigación Científica sobre la delincuencia juvenil en Santiago de Chile

Sociedad. Función educadora. Familias desmembradas. Delincuentes juveniles. Inadaptación social

  • Enviado por: Laura
  • Idioma: castellano
  • País: República Dominicana República Dominicana
  • 61 páginas
publicidad
cursos destacados
Habilidades Directivas, Estrategias de Oratoria
Growman Group
¡Desarrolla tus habilidades de comunicación! Aumenta tu seguridad, convicción y credibilidad a la hora de hablar en...
Solicita InformaciÓn

Curso Monográfico Dirección de Proyectos
Centro de Estudios Financieros, CEF.-
Adquirir los conocimientos fundamentales de la Dirección de Proyectos.
Solicita InformaciÓn

publicidad

Introducción.

En el siguiente trabajo se expone de manera clara y precisa la incidencia que está teniendo el desmembramiento familiar en el incremento actual de la delincuencia juvenil en la ciudad de Santiago.

Siendo esto, una problemática que está afectando en gran medida a los habitantes de nuestra ciudad, considerando así necesario su estudio; a fin de determinar cuáles son las causas más influyentes en que la unidad básica de la sociedad, la familia, se encuentre atravesando por esta crisis de valores, lo cual ha venido a desencadenar nefastas situaciones, como es el caso que nos ocupa, la delincuencia juvenil.

A través de esta investigación se pretende analizar a fondo tanto a las familias desmembradas como a los delincuentes juveniles, para así brindar las soluciones más eficaces para combatir esta situación que tanto nos aflige.

Entre los tópicos más prominentes a tratar se encuentran los siguientes:

  • Función de la Familia como unidad básica de la sociedad;

  • Relación de Padres-Hijos;

  • Causas del Desmembramiento Familiar;

  • Teorías que justifican la Delincuencia;

  • Causas de la Delincuencia Juvenil;

  • Soluciones planteadas para contrarrestar la Problemática de la Delincuencia Juvenil en la ciudad de Santiago; entre otros.

Indice

INTRODUCCION

CAPITULO I

ASPECTOS INTRODUCTORIOS

1.1 Planteamiento del Problema..................................................... 1

-Sistematización del Problema....................................................... 3

1.2 Antecedentes del Problema....................................................... 4

1.3 Esquema de Discrepancia......................................................... 9

1.3.1 Norma.................................................................................... 9

1.3.2 Condición Real...................................................................... 9

1.3.3 Preguntas de Investigación................................................. 9

1.3 Justificación e Importancia..................................................... 10

1.4 Objetivos del Trabajo................................................................ 10

-Objetivo General........................................................................... 10

-Objetivos Específicos.................................................................... 11

1.5 Hipótesis.................................................................................... 11

CAPITULO II

MARCO TEORICO

2.1 Familia....................................................................................... 12

2.1.1 Conceptualización de Familia.............................................. 12

2.1.2 Función de la Familia.......................................................... 13

2.1.2.1 Función Socializadora........................................................ 13

2.1.2.2 Función Educadora............................................................ 14

2.1.3 Relación Padre-Hijos........................................................... 15

2.1.4 Definición de Familias Desmembradas.............................. 16 2.1.5 Causas del Desmembramiento Familiar............................ 17

2.1.5.1 Aspectos del Síndrome de Vacío Personal......................... 18

2.1.6 Tipos de Familias Desmembradas....................................... 19

2.2 Delincuencia Juvenil................................................................ 22

2.2.1 Conceptualización Delincuencia....................................... 22

2.2.2 Clasificación de la Delincuencia........................................ 23

2.2.2.1 Delincuencia Sociológica................................................. 23

2.2.2.2 Delincuencia Caracterológica......................................... 23

2.2.2.3 Delincuencia Neurótica.................................................. 23

2.2.3 Teorías que justifican la Delincuencia............................. 24

2.2.3.1 Teoría Sociológica............................................................ 24

2.2.3.2 Teoría de la Contestación............................................... 24

2.2.3.3 Teoría de la Constitución Física..................................... 25

2.2.3.4 Teoría Behavionista....................................................... 26

2.2.3.5 Teoría Psicoanlítica........................................................ 27

2.2.4 Conceptualización Delincuencia Juvenil......................... 27

2.2.5 Personalidad del Delincuente Juvenil............................. 28

2.2.6 Tipos de Delincuentes Juveniles...................................... 29

2.2.6.1 Delincuente Activo........................................................ 29

2.2.6.2 Disocial Paraviolento................................................... 30

2.2.6.3 Joven Marginal............................................................. 30

2.2.6.4 Niños y Preadolescentes Disociales y Marginales....... 31

2.3 Causas de la Delincuencia Juvenil......................................... 31

2.3.1 Factor Familiar (Familias Desmembradas)............................ 31

2.3.2 Factores Escolares...................................................................... 32

2.3.3 Factores Ambientales - Relacionales........................................ 33

2.3.4 Factores Socio-económicos......................................................... 33

2.4 Marco Legal / Directrices en torno a la Delincuencia Juvenil........................................................................................... 34

2.4.1 Directrices de las Naciones Unidas para la Prevención de la Delincuencia Juvenil................................................................... 34

2.4.2 Ley 14-94 “Código del Menor de la República Dominicana”................................................................................. 36

2.5 Soluciones Planteadas para contrarrestar la Problemática de la Delincuencia Juvenil en la ciudad de Santiago........................ 39

2.5.1 Intervención en la Delincuencia Juvenil........................... 39

2.5.2 Respuestas Inconstitucionales frente a la Criminalidad Juvenil (Radicales)....................................................................... 42

2.5.3 Respuestas Tradicionales al Problema de la Delincuencia Juvenil (Conservadoras)............................................................... 43

2.5.4. Recomendaciones Técnicas (Naciones Unidas)................ 44

CAPITULO III

PLAN DE INVESTIGACIÓN

3.1 Tipo de Investigación....................................................... 46

3.2 Población y Muestra........................................................ 46

3.3 Cuadro de Operacionalización de Variables................... 48

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES................................ 53

BIBLIOGRAFÍA............................................................................... 56

I. ASPECTOS INTRODUCTORIOS.

TEMA

“Incidencia del Desmembramiento Familiar en el incremento actual de la Delincuencia Juvenil en la ciudad de Santiago”

1.1 Planteamiento del Problema

La inadaptación social y la delincuencia, principalmente de los jóvenes y adolescentes, son un problema social y científico-pedagógico que genera seria preocupación en nuestra sociedad actual.

La delincuencia en nuestro país ha incrementado significativamente en los últimos años. Esto se debe al aumento en las pandillas juveniles que prácticamente están alrededor de todo el país. El mayor problema que se presenta con estas pandillas juveniles, es que por ser la mayoría menores de edad no reciben el castigo que se merecen y eso les permite hacer sus actos vandálicos libremente.

Tradicionalmente, la delincuencia juvenil se consideraba como un fenómeno ligado a la subcultura de los ambientes humildes, mientras que el concepto de discordancia quedaba reservado para los medios privilegiados. La diferencia principal entre ambos términos es que la delincuencia era conocida por la sociedad, al paso que la discordancia se trataba en el seno de la familia.

Como consecuencia de su propio incremento y de la creciente gravedad de sus hechos delictivos, el problema que ella plantea constituye uno de los rasgos más característicos de nuestra época. Desde hace cincuenta años tal problema ha suscitado análisis, encuestas o anatemas de jueces, sociólogos, psicólogos y educadores, o sea de aquellos que tienen diversas razones para interesarse en la juventud. Sin embargo, el aspecto publicitario de esos testimonios ha prevalecido sobre el científico, casi siempre parcial e incompleto.

La pobreza, el desempleo y la falta de perspectivas, en la población, ha generado un aumento, acelerado, de los problemas sociales (delincuencia, tráfico de drogas, prostitución, desintegración familiar y la violencia contra mujeres y niños).

Tal vez una de las causas más relevantes de la delincuencia juvenil sea la desintegración del núcleo familiar. Se supone que la familia es la base más sólida de la sociedad. Al desintegrarse, se desintegra a su vez la persona; entonces es ahí donde el individuo no le encuentra sentido a su vida. Por lo tanto no aprovechan su tiempo en educación, deportes y otras actividades de desarrollo, entonces se dedican a deteriorarse ellos mismos y lo más importante a hacerle el mal a sus semejantes, ya sea robándoles, hiriéndolos o como se ha dado en otras situaciones, matando a familiares, incluso a sus propios padres.

Según datos presentados en el I Congreso de Delincuencia Juvenil realizado en la ciudad de Santo Domingo en el año 1997, del 70 al 80 por ciento de los delincuentes proceden de familias disociadas, (por divorcio, muerte o abandono) o de familias cuyos padres no se entienden.

Aunque la delincuencia continúa ligada a la miseria, su practica se ha extendido últimamente a los grupos socioeconómicos medios y altos.

Es importante el aumento experimentado por la delincuencia juvenil en nuestro país en los últimos años. Es por esta razón que este trabajo de investigación se ha planteado la siguiente interrogante:

¿Cuál es la situación en torno a la problemática de delincuencia juvenil en la ciudad de Santiago y la incidencia que tiene el desmembramiento de las familias en esta?

SISTEMATIZACION DEL PROBLEMA

1. Cuáles son los factores que inciden en la problemática de delincuencia juvenil en la ciudad de Santiago?

2. Cómo influye el desmembramiento familiar en esta problemática?

3. Cuál es el marco legal que regula esta problemática, tanto a nivel nacional como internacional?

4. Cuáles son las posibles soluciones a la delincuencia juvenil en la ciudad de Santiago?

1.2 ANTECEDENTES DEL PROBLEMA

La expresión delincuencia juvenil, que se usa por primera vez en Inglaterra en 1815, no tiene un significado uniforme en todos los países. En EE.UU. se consideran delincuencia juvenil todos los hechos antisociales cometidos por personas que no han alcanzado la edad penal. En Europa, comprende los hechos, realizados por estas mismas personas, que están considerados delitos o crímenes por la ley penal y las conductas que la ley asimila a la delincuencia.

En la URSS sólo se considera delincuencia juvenil la realización por menores de crímenes graves. Estas diferencias se dejan sentir en las estadísticas, por lo que en el campo internacional se trata de encontrar un criterio unánime. Aumenta la equivocidad del término, el hecho de que la menor edad penal sea distinta en las diversas legislaciones y que el ámbito de la expresión delincuencia juvenil se extienda en la doctrina tanto a los menores como a los jóvenes delincuentes.

En España, dado el sistema positivo existente (Código Penal y Ley de Tribunales Tutelares) debe entenderse por delincuencia juvenil los delitos y faltas y los comportamientos antisociales (fenómenos de corrupción y conductas paradelictivas) realizados por menores de 18 años (en cuanto las medidas de tutela y reforma pueden extenderse hasta esa edad, según el artículo 65 del Código Penal).

Aunque la realización de delitos por jóvenes y menores es un fenómeno tan antiguo como la humanidad, puede decirse que la delincuencia juvenil es un problema de nuestro tiempo. Aparece con la revolución industrial del siglo XIX, y su crecimiento está unido al desarrollo rápido y desordenado de ciudades e industrias, a la desintegración progresiva de la familia y a la disolución de muchas creencias ético-religiosas impuestas por las estructuras sociales que se configuraron en la segunda mitad del novecientos.

Sobre los años cincuenta de nuestro siglo el fenómeno se agrava, no tanto por los índices cuantitativos que las estadísticas marcan, sino por la aparición de un nuevo estilo en la fenomenología, novedad que reside sobre todo en la motivación que impulsa al delito, en la violencia empleada en su realización, en el carácter gratuito e inútil de la misma, y en la tendencia a la agrupación, que para la comisión de los hechos delictivos se advierte.

La fenomenología de la delincuencia juvenil llena en realidad todos los tipos del Código Penal, pero hay algunos delitos que con mayor frecuencia son realizados por jóvenes y menores, especialmente los atentados contra la propiedad (hurtos y daños sobre todo), delitos sexuales, lesiones e infracciones de circulación. En la actualidad, como
esquemas delictivos peculiares de la delincuencia juvenil se señalan los hurtos en los grandes almacenes, hurtos y robos de vehículos de motor, el vandalismo y, en algunos países, el uso de estupefacientes.
La etiología de la delincuencia juvenil es una de las cuestiones que más preocupa a la actual Criminología. Los factores que impulsan al joven a la realización de hechos delictivos suelen dividirse en endógenos y exógenos, según se trate de causas atribuibles a las condiciones biológicas o psíquicas del sujeto o de factores procedentes del medio ambiente en que vive. Sobre la importancia de estos factores no es unánime la opinión doctrinal, estando, sin embargo, de acuerdo los autores en que no puede atribuirse a una sola causa el carácter de factor determinante de la delincuencia juvenil, sino a un conjunto de ellas. No obstante, las últimas investigaciones destacan el buen o mal ambiente familiar como elemento de gran relieve.

En cuanto a la profilaxis y tratamiento de la delincuencia juvenil, el Derecho Penal ha experimentado la más grande transformación de sus concepciones; ha sacado esta clase de delincuencia del Derecho Penal Común, del carácter represivo, y la ha encuadrado en un Derecho protector y reformador. El eje sobre el que gira este tratamiento tutelar son los Tribunales de Menores.

El tratamiento de los menores delincuentes ha atravesado tres fases o períodos. El primero (siglo XIX y mitad del presente), y en él se construyeron los reformatorios, con un régimen duro y muy escaso contacto con el exterior. La disciplina y el trabajo eran los medios empleados para corregir conductas que respondían a "defectos morales".

Un segundo período (1945-1955), la Segunda Guerra Mundial había dejado a niños y jóvenes sin hogar, la raíz del problema estaba en las circunstancias sociales. Se diseñaron instituciones diferentes a las anteriores que pudieran reparar las lagunas educativas y emocionales de los niños. En esta etapa cobra fuerza el modelo médico y terapéutico, incorporándose un gran número de profesionales de la salud mental, educadores y trabajadores sociales.

En la tercera fase (1955- ) el delincuente juvenil pertenece ahora a una sociedad cada vez más rica y desarrollada.

En la práctica, el tratamiento del modelo terapéutico fue seriamente cuestionado como vehículo de implementación de programas sociales. El apoyo social es "un intercambio de recursos entre al menos dos personas, percibido por el proveedor o el beneficiado como pretendiendo incrementar el bienestar del beneficiado".

La forma en que la gente puede ayudarse puede tomar muchas formas. En los últimos años se multiplicaban los trabajos sobre el apoyo social y hay razones para ello. El apoyo social se otorga, recíprocamente, entre un grupo más o menos amplio de personas que se auxilian mutuamente y contribuye una red social.


En el caso de la República Dominicana un documento suministrado por el Organismo Rector del Sistema de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes, para 1990, unos 58 mil niños deambulaban por las calles, de los cuales mil habían roto vínculos con sus familias y hecho de la calle su espacio de lucha, supervivencia y morada. El 50 por ciento de éstos últimos se concentra en la ciudad de Santo Domingo.


Una sociedad donde un niño, niña o adolescente tiene la obligación de ocuparse del sustento de una familia, y donde no hay tiempo requerido u obligatorio para que se dedique a sus estudios, es una de las causas principales de este mal.


Según la organización española ENDENSA, encargada de realizar encuestas de salud, en el año 1991, unos 300 mil niños trabajaban. De éstos, el 50 por ciento fluctúa entre los 7 y 14 años de edad, y 20 por ciento de ellos no asiste a la escuela. La delincuencia juvenil, sin lugar a dudas en una problemática de tal magnitud que nos pone prácticamente en ``estado de emergencia''.


Según un informe de las organizaciones ONAPLAN-CELADE y PROFAMILIA, para el 1996, la población de menores de 18 años de edad en el país ascendía aproximadamente a tres millones, lo que representa casi el 43 por ciento de la población. De ésta, un segmento importante se encuentra en una situación de riesgo social.


Según un estudio realizado por el Instituto Dominicano de la Familia (IDEFA), para el 1996, el 30 por ciento de los hogares del país no eran estables, por lo que se estima que alrededor de 300 mil niños viven en hogares con problemas. Esto quiere decir que alrededor de esa cantidad tienen posibilidad de caer en la delincuencia.

En la ciudad de Santiago a diario se pueden constatar los hechos producto de la problemática de la delincuencia juvenil. La que en los últimos años ha tenido un gran auge, producto de factores tales como la falta de hogares estructurados, el analfabetismo, la condición socioeconómica, el alto índice de desempleo, entre otros.



1.4 Justificación e importancia

Como se planteó anteriormente la delincuencia juvenil ha experimentado un notable crecimiento en los últimos años.

Ante el reto de superar esta problemática es primordial identificar cuáles son las causas y los factores que están incidiendo en su desarrollo, siendo uno de los más influyentes la carencia de hogares estructurados en que se están desarrollando nuestros niños, para de esta forma trabajar y buscar medidas que corrijan la situación desde la raíz que la está provocando.

Identificar también el marco jurídico, tanto nacional como internacional, para así estudiar más a fondo y desde el punto de vista legal las posibles soluciones a esta problemática.

En esto radica la importancia de este estudio, pues a través de él se determinará las principales causas que motivan la delincuencia juvenil y sus posibles soluciones.

1.5 Objetivos del Trabajo

Objetivo General.

Analizar la Incidencia del Desmembramiento Familiar en el incremento actual de la Delincuencia Juvenil en la ciudad de Santiago.

Objetivos específicos

1. Identificar las causas del desmembramiento familiar en la ciudad de Santiago.

2. Identificar el marco legal que regula esta problemática, tanto a nivel nacional como internacional.

3. Identificar las posibles soluciones para contrarrestar la delincuencia juvenil en la ciudad de Santiago.

hipótesis

1. A mayor cantidad de familias desmembradas, mayor delincuencia juvenil en la ciudad de Santiago.

2. A mayor inestabilidad emocional del joven, mayor vulnerabilidad a la delincuencia juvenil.

3. A mayor necesidad de reconocimiento, admiración y aprobación de un grupo que siente el joven, mayor es la tendencia a pertenecer a bandas o pandillas de delincuentes juveniles.

II. MARCO TEORICO.

  • FAMILIA.

  • Conceptualización de Familia..

  • Podría definir familia como grupo social básico creado por vínculos de parentesco o matrimonio, presente en todas las sociedades. Idealmente, la familia proporciona a sus miembros protección, compañía, seguridad y socialización.

    Henting afirma que “La familia es una unidad intacta, son los desórdenes de ella que lo conducen a la delincuencia”.

    Todo el mundo coincide en reconocer que la familia es la comunidad básica de la que gran parte depende el desarrollo físico, intelectual, moral y espiritual del niño, más tarde del adolescente, y por consiguiente del adulto del día de mañana, con lo que parece ser son numerosas las familias que ejercen mal sus funciones educativas. De ahí que el hogar es el factor más poderoso entre los que contribuyen a la formación del carácter y de las costumbres de los jóvenes.

    La familia, como célula social es el primer y más promisorio campo de estudio de la falta de adaptación jurídica social de los menores. Al entregar el elemento familiar, como una posible fuente de desajustes y criminalidad, observados en la desorganización de la misma.

    En la exclusividad del seno familiar se ha abierto una brecha. La desintegración de la familia puede deberse a que como institución ya no resulta imprescindible para resolver las necesidades del individuo, puesto que el Estado u otras instituciones e incluso personas particulares se han encargado de funciones que antes eran propias de la familia.

    Con el desarrollo de la industrialización la familia ha ido evolucionando hasta quedar reducida a su mínima expresión. A ello han contribuido varios factores: la incorporación de la mujer al mundo laboral, la posibilidad de llevar a los hijos a las escuelas infantiles desde los primeros meses de vida, el distanciamiento apreciable entre el lugar de trabajo y el domicilio, etc. Paralelamente, la posibilidad de divorcio, los anticonceptivos, la independencia económica de la mujer con respecto al marido han debilitado el concepto de núcleo sólido e indivisible y el papel tradicional atribuido al cabeza de familia.

  • Función de la Familia.

  • 2.1.2.1 Función Socializadora.- La familia es fuente de educación y formación, su papel principal es hacer una renovación positiva de la sociedad. Su misión es la humanización de este mundo tecnificado y materialista, llevándole su experiencia de fraternidad.

    La familia es el principal agente o factor de la educación, incluso podemos decir que es el factor fundamental del ser humano. Su función educadora y socializadora está en base a que como institución, supone un conjunto de personas que aceptan, defienden y transmiten una serie de valores y normas interrelacionados a fin de satisfacer diversos objetivos y propósitos.

    La meta de la familia es socializar al individuo. En los primeros años de vida el niño está todo el tiempo en contacto con la familia, y se van poniendo los cimientos de su personalidad antes de recibir cualquier otra influencia. Los padres, en este proceso de socialización actúan como modelos que los hijos imitan.

    2.1.2.2 Función Educadora.- La familia educa múltiples facetas de la personalidad, a distintos niveles. Los más superficiales de estos niveles (Educación intelectual, Educación cívica, Educación estética, entre otros), son los que pueden confiarse a otras instituciones sociales, como a la escuela. Los más fundamentales, en cambio, como la intimidad y el calor familiar, es muy discutible que puedan transferirse.

    Lo que de un modo más insustituible ha de dar la familia a un niño, es la relación afectiva y más cuanto más pequeño es el hijo. En los primeros años de su vida esa corriente afectiva es para él, una verdadera necesidad biológica, como base de la posterior actividad fisiológica y psíquica. Se le inducen actitudes y habilidades necesarias (andar, hablar, respuesta afectiva -sonrisa-, etc.), que, sino se educan en el momento oportuno, luego ya no es posible imprimirlas en el niño.

    El papel de la familia consiste en formar los sentimientos, asume este papel no enseñando, sino contentándose con existir, es decir, amando y la acción educadora se extiende a los padres tanto como a los hijos. Esta formación de los sentimientos abarca: educación de las relaciones humanas, educación religiosa, educación sexual, educación estética, educación moral y educación de la sensibilidad. Si en estas cosas falla la familia, es dudoso que alguien más pueda sustituirla.

    También compete a los padres el educar la voluntad de sus hijos su capacidad de esfuerzo, de entrega y de sacrificio, su espíritu de cooperación y su capacidad para el amor.

  • Relación Padre-Hijos.

  • En el caso de las relaciones padres e hijos los fallos pueden venir tanto de unos como de otros, pero siendo los primeros los que por definición, no deberían tenerlos. A continuación presentaré los casos más frecuentes y lamentables en los que pueden establecer relaciones indeseables y antipedagógicas:

  • Padres autoritarios. Hay personas que necesitan colmar sus frustraciones dominando a los demás y teniendo los sujetos a su voluntad. La situación de los padres puede posibilitarles el convertir fácilmente a sus hijos en víctimas de sus necesidades despóticas. Causa sufrimiento al niño, lo perjudica y lo trata con injusticia.

  • Padres permisivos. Es el caso contrario. Hay padres flojos y tolerantes que son incapaces de poner límites a las pretensiones excesivas de algunos hijos. El resultado es que, a parte de malcriar a los hijos, los defraudan profundamente.

  • Padres represivos. La familia reprime muchas cosas en los hijos, precisamente las que la sociedad obliga a reprimir. Algunos ven en esto un mal; puede verse igualmente un bien; todo dependerá del tipo de represiones del que se trate.

  • Padres explotadores. Algunos padres, en vez de considerar su misión como la de posibilitar el lanzamiento de sus hijos para que realicen su conquista personal de la vida, tratan de sacar de estos el partido que puedan en el cultivo de sus propios intereses individuales.

  • Padres inhibidos. Son los que no cultivan la relación con sus hijos. Se encierran en un mutismo, descuidan los problemas y las ilusiones de sus hijos.

  • Padres protectores. Cultivan demasiado la relación con los hijos, en el sentido de que llegan a decidir por ellos y a imponerles un ritmo de vida perfectamente prefabricados y dulcemente asfixiante.

  • El padre debe ser la norma, la autoridad y la ley. La madre la receptora del mundo afectivo y estar disponible ante sus hijos. El hijo obedece, respeta y honra a sus padres, tiene deberes y derechos. Contrariar la ley natural genera conflictos al interior de la familia.

    El ambiente familiar depende del aporte de cada unos de los miembros de la familia pero en especial de las pautas valores y normas que tanto el padre como la madre estimulen en sus hijos.

    2.1.4 Definición de Familias Desmembradas.

    Son aquellas familias que originan delincuencia, en las cuales el padre o la madre, o ambos, por ausencia o impedimento debido a su deslealtad, separación legal o cualquier otra circunstancia, son incapaces de cumplir con los deberes y responsabilidades parentales. En estas existen la carencia de un ambiente conducente, a un desarrollo adecuado del menor, entendiendo por tal, algo diferente en cada grupo social, por lo que resulta bastante difícil establecer qué es lo que debe entenderse por tal expresión.

    2.1.5 Causas del Desmembramiento Familiar.

    Muchos sicólogos piensan que a diario se pierde mucho potencial juvenil cuando se incurre en las pandillas, hay diversos motivos por los que un joven se puede sentir atraído a participar en ellas, pero se pueden resaltar algunos aspectos que se relacionan mucho con el sentimiento de libertad y de querer tomar la vida como un riesgo constante .

    En estos aspectos se puede nombrar principalmente la carencia de verdadero afecto en la familia.

    La familia como núcleo social ejerce una influencia en nuestra vida, en ella se fundan las bases y los primeros criterios además de ser el ejemplo de la niñez del mundo y de la sociedad que nos espera en la familia formamos nuestras ideas básicas que cubren todos los campos de la vida. Este ejemplo en la actualidad se ha distorsionado, lo que nos ha llevado poco a poco a una crisis social, de donde resulta una falencia en valores y sentimientos para las nuevas generaciones.

    En la ciudad de Santiago nos encontramos a diario con esta realidad, que ha devaluado el valor de la familia, donde cada individuo que la constituye carece de autoestima y autonomía y luego, en su continua búsqueda por sentirse aceptado se encamina por las vías menos favorables, fallando en el intento de encontrar su identidad y de recompensar el afecto menesteroso de su familia.

    Los padres deben entender que el afecto no se demuestra cubriendo las necesidades básicas de sus hijos como son alimentación, ropa, techo y estudio. Todos, como seres humanos, necesitamos sentir que hacemos parte de algo, requerimos de un cariño que trascienda lo material, de una unión que este fuera de intereses y de intercambios.

    No faltan en el seno mismo de bastantes familias "signos de preocupante degradación de algunos valores fundamentales: una equivocada concepción teórica y práctica de la independencia de los cónyuges entre sí, las graves ambigüedades acerca de la relación de autoridad entre padres e hijos, las dificultades concretas que con frecuencia experimenta la familia en la transmisión de los valores, el número cada vez mayor de divorcios, la plaga del aborto, el recurso cada vez más frecuente a la esterilización, la instauración de una verdadera y propia mentalidad anticoncepcional".

    La delincuencia juvenil es una reacción y una forma de expresar los resentimientos guardados por algunos jóvenes entre 14 y 18 años, por lo que todo esto nos lleva a cuestionar la educación y la vida que se le brinda al joven dominicano.

    2.1.5.1 Aspectos del Síndrome de Vacío Personal.

    Entre los aspectos más importantes del síndrome de vacío personal se encuentran los siguientes:

    • Tener de todo. Muchos niños, desde pequeños ya tienen de todo, incluso repetido. Toda suerte de juguetes, televisión, videos, tocadiscos, ordenador personal, trajes, zapatos, entre otros. De este modo pierden hasta la ilusión por las cosas materiales. Los juguetes más sofisticados ya no les dicen nada (o los absorben hasta el embotamiento mental).

    • Hipnosis televisiva. El uso indiscriminado de la televisión impide ver la realidad tal como es. Excita los sentidos y la parte menos creadora de la imaginación. Deforma fácilmente la conciencia de los niños. Impide la auténtica vida de familia. Por eso, la destruye.

    • La desvergüenza.- esto es la falta del sentido del pudor, que es la salvaguarda de la pureza. Minifaldas extremosas, vestidos ceñidos hasta la asfixia, top-less y hasta nudismo en las playas: son, obviamente, ocasión próxima y voluntaria de pecar, caída del espíritu a la altura de la planta de los pies. Lenguaje pobre y soez.

    • Nevera superllena. La nevera "cargada", al alcance de los hijos en cualquier momento, fomenta la gula, el egoísmo, la destemplanza, la pérdida del sentido del orden y la disciplina.

    2.1.6 Tipos de Familias Desmembradas.

    Familia no completa: Este factor que parece de gran importancia, y que algunos autores han defendido como paso para prevenir la delincuencia, ha dejado de ser importante por el simple hecho, de que una familia completa puede estar destruida en su interior y, por otro lado puede darse también el caso inverso de familias incompletas, que a pesar de ello, ofrecen buenas condiciones para un desarrollo sano. A pesar de esto, no se descarta la idea de que pueda ser un factor de riesgo, aunque no es el más importante dentro de la familia.

    No obstante, no existe duda alguna de que la mutilación de la familia influye fuertemente en el destino de niños y jóvenes y en verdad, la mayoría en sentido negativo.

    Los criminólogos y sociólogos ha encontrado siempre en sus investigaciones que una parte de los jóvenes criminales y abandonados moralmente procedía de familias incompletas.

    Se comprobó científicamente que el número de delincuentes huérfanos de solo padre o madre era casi el doble que los niños que conservaban a los dos padres.

    Algunos autores han hecho una relación bibliográfica sobre los niños sin padre y aluden a la opinión de que muchas veces la pérdida de la madre es más perjudicial para el adolescente, que la falta o muerte del padre.

    Aquí en República Dominicana es evidente que el divorcio o separación, influye poderosamente en la delincuencia juvenil, ya que según datos obtenidos el 35 % de las delincuencias juveniles proviene de padres divorciados.

    Familia que plantea problemas en la evolución afectiva de los hijos: Entre los jóvenes con problemas de delincuencia siempre existen abundantes sujetos con un grupo familiar gravemente alterado. Los más importantes índices de falta de afecto son: el alcoholismo, abandono del padre o de la madre, drogas, entre otros.

    Familia con padres inmorales: Entre los factores familiares que determinan la delincuencia juvenil debe destacarse también, por su fuerte influjo criminógeno, la moralidad del hogar. Es muy considerable el número de niños que conviven con padres inmorales, alcoholizados, vagos, mendigos y criminales; con madres dedicadas a la prostitución, con padres o con otros familiares caídos en la degeneración moral más profunda. También existen padres vividores que utilizan a los niños para la mendicidad como profesión, pasándose luego a la vagancia y finalmente a la delincuencia.

    Una gran suma de los hábitos del niños están formados antes de los diez años, durante este tiempo el factor constante su educación es el ambiente de su propio hogar.

    Familia con hijos ilegítimos: El nacimiento ilegítimo, ha sido siempre relacionado con la posterior corrupción y criminalidad; las estadísticas parecen confirmarlo, así por ejemplo en República Dominicana, hay un alto porcentaje de delincuentes juveniles que son hijos ilegítimos. Esto es debido al hecho de que el hijo bastardo, casi invariablemente, tiene sólo el cuidado y atención de su madre y aún ni este frecuentemente; nace, por lo general en la pobreza y vive bajo una grave incapacidad social que en gran parte lo induce al camino del vicio.

    Ahora bien, muchos autores dicen que el hecho de la legitimidad no es por si solo causa de ulterior corrupción y delincuencia, pero que el hijo ilegítimo está en peores condiciones iniciales y que fácilmente pueden añadirse otras causas condicionadoras del mundo circundante que son típicos en la crianza del hijo ilegítimo.

    Familia con dificultades en los procesos de identificación: Quizás este no es un factor muy importante, ya que el que los padres asuman plenamente sus papeles es una cosa normal, pero en muchas familias el joven al llegar a la adolescencia su vida cambia, y si el padre o la madre no tiene un carácter apacible o es excesivamente inimitable pueden tener consecuencias nefastas.

    Familia con fracasos educativos: Falta de unas bases educativas, no económicas sino educativas hace que el joven no sienta afición por la formación, aunque esto siempre ha sido tema de debate, ya que por otro lado, esta la familia con nivel educativo bajo que espera que sus hijos alcancen lo que ellos no pudieron conseguir.

    Familia con problemas económicos: Producto de las altas tasas de desempleo y de la precaria condición socio-económica.

    Si la familia cumpliese a perfección sus deberes, los hijos por ellos educados no se verían afectados de las grandes faltas que inducen a producir los grandes desórdenes dentro de su personalidad y que en consecuencia van a repercutir en la violación de los principios éticos y morales que son impuestos por la norma.

    2.2 Delincuencia Juvenil.

    2.2.1 Conceptualización Delincuencia.

    La delincuencia la podemos definir como el conjunto de infracciones que se cometen en un tiempo y en un lugar dados. Se distinguen las infracciones contra el Estado, contra las personas, contra los bienes y contra las costumbres.

    Desde el punto de vista jurídico se considera delincuente quien “comete una acción o una omisión contraria a la ley vigente”.

    Desde un punto de vista social se puede decir que el delincuente es quien comete “actos dañosos” para con uno mismo, para sus semejantes o para los intereses morales y materiales de la sociedad.

    La delincuencia caracteriza una conducta antisocial que expresa la inadaptación de un individuo a la sociedad. Puede observarse en una multitud de estructuras mentales, de lo normal a lo patológico.

    La delincuencia es un síntoma de una perturbación profunda de la personalidad. Es esa perturbación profunda la que deberá privilegiar la reeducación social: psicoterapia, tratamiento farmacológico, medidas institucionales individualizadas.

    2.2.2 Clasificación de la Delincuencia.

    2.2.2.1 Delincuencia Sociológica.- El modelo familiar común es la existencia de relaciones protectoras en los primeros años de vida, y desintegración temprana de la familia con rechazo.

    2.2.2.2 Delincuencia Caracterológica.- En este modelo familiar se encuentra un rechazo de los padres en épocas tempranas de la vida; sin disciplina coherente en el hogar, y con frecuentes modelos de padres antisociales con rasgos de criminalidad, desempleo crónico y deserción. El tipo caracterólogo es amoral, agresivo, impulsivo y narcisista; sus relaciones personales son superficiales.

    2.2.2.3 Delincuencia Neurótica.- Generalmente se expresa en la necesidad de ser reconocido y admirado y lograr una posición. En su modelo familiar sus padres son aparentemente normales. Se piensa que inconscientemente han comunicado al menor mecanismo psicopático en la infancia.

    2.2.3 Teorías que justifican la Delincuencia.

    Existen varias teorías que tratan de explicar y en cierto modo predecir la delincuencia, haciendo hincapié en sus causas y consecuencias en la sociedad.

    2.2.3.1 Teoría Sociológica.- La figura máxima de esta teoría es Durkheim. Esta teoría interpreta la conducta delincuente como una respuesta “normal” ante un ambiente malo. El factor desencadenante de las conductas delictivas es la misma sociedad. Es decir, para acabar con la delincuencia y la criminalidad hay que hacer una reforma social profunda del entorno.

    La teoría sociológica parte de que el delincuente se hace y no nace, los rasgos constitutivos no son heredados, la experiencia es un factor que juega en contra. Todos los ciudadanos pueden ser o delincuentes sangrientos o personas ejemplares (esto va muy parejo al anarquismo ya que esta ideología sostiene que todos somos iguales y es la circunstancia la que nos modifica.

    En suma, los delincuentes son miembros sanos que crecen en una comunidad enferma, en una comunidad en la que el estilo de vida delictivo es más accesible y se aprende con más facilidad que las normas de convivencia ética y sociales.

    2.2.3.2 Teoría de la Contestación.- Otra teoría es la que arguye que la contestación es la causa principal de la delincuencia. La relación reside en que un grupo de jóvenes “contestan” y se enfrentan a la sociedad en forma de grupos y que “se apartan o rechazan positivamente la moralidad de la mayoría”. La máxima figura de este movimiento es Albert Cohen. Defendía que la clase baja, sobretodo la juventud, se encuentra en desventaja respecto al resto de los componentes de la sociedad. Esto es por lo siguiente: su educación no está a la altura de la de los demás, sus medios económicos son pobres y no tienen influencias familiares para poder aspirar con cargos importantes. Si no pueden unirse a otras clases se enfrentan a ellas, conscientes de su impotencia. Forman una subcultura para ridiculizar la cultura a la que no pueden incorporarse y la convierten en una antítesis de esta cultura. La subcultura se caracteriza por su rebeldía y agresividad. Y esto es lógico porque una característica común a las personas violentas es su inseguridad, se juntan en pandillas o bandas juveniles para protegerse. Manifiestan una actitud conjunta con desprecio a las autoridades que, según ellos, les han rechazado. Esto significa que la conducta delictiva no responde a un afán de lucro, muchos delincuentes corren grandes riesgos por objetos de escaso valor.

    Se explica este comportamiento antisocial con el placer maligno de molestar a las personas que representan lo respetable. Una manera, en suma, de liberar su frustración.

    2.2.3.3 Teoría de la Constitución Física.- Esta teoría sostiene que algunas constituciones son más propensas al delito que otras. Sheldon y Glueck fueron primero uno y luego otro quienes defendieron esta postura. Sheldon aplicó su cuadro clasificador de los tipos somáticos al estudio de la delincuencia. Según él había tres constituciones distintas:

    -La Endomórfica: las vísceras de la digestión están muy desarrolladas mientras que las estructuras corporales no lo están. Los miembros son cortos y el abdomen prevalece sobre el tórax. Son obesos en su mayoría.

    -La Mesomórfica: las estructuras corporales prevalecen, el tronco es largo y musculoso, el tórax es superior al del abdomen en cuanto a volumen. En general el organismo es robusto y regular en su estructura.

    -La Ectomórfica: aspecto delgado y flaco. Las piernas y brazos son alargados y delgados, musculatura débil y hombros estrechos.

    Sheldon obtuvo que entre los delincuentes de Boston prevalecían los mesomórficos y había pocos ectomórficos. Glueck comparó posteriormente 500 delincuentes de dos correccionales de Massachussets y los resultados confirmaron las tesis de Sheldon: había doble número de mesomórficos entre los delincuentes y los ectomórficos eran clara minoría. Los delincuentes mesomórficos eran, ateniéndose a un estudio psicológico, “más activos, vitales y poco inhibidos y sumisos a la autoridad”. Estos rasgos predisponían a la agresividad y a la delincuencia. Los ectomórficos mostraron rasgos más pasivos sumisos e inhibidas.

    No hay que olvidar, no obstante, que los ectomórficos también pertenecían al grupo de delincuentes, por ello, no cabe afirmar que existe un determinismo rígido de tipo constitucional.

    2.2.3.4 Teoría Behavionista.- Esta teoría trata acerca de los rasgos del criminal. Eysenck, el máximo exponente de esta teoría, dijo haber aislado un grupo de rasgos de conducta asociados con la delincuencia. Eysenck fue un psicólogo británico de origen alemán. Investigó sobre la teoría de la personalidad y sobre el tratamiento de la neurosis. Según él el rasgo más significativo que guarda relación con la delincuencia es la extraversión. Los extrovertidos son sujetos expansivos, impulsivos y no inhibidos, amantes de la aventura y de la acción. La introversión es propia de gente retraída y en general opuesto en personalidad a los extrovertidos. Las sensaciones fuertes no son de su agrado y llevan una vida ordenada. Cuando los individuos extrovertidos son inestables emocionales (con tendencia neurótica) son más tendentes a la delincuencia. El mismo rasgo en los introvertidos se traduce en conformismo. Otros rasgos que pueden significar atracción hacia la delincuencia son la torpeza psicomotriz y la escasa condicionabilidad.

    2.2.3.5 Teoría Psicoanalítica.- Esta teoría cree que por el contrario, que los rasgos distintivos más importantes del carácter criminal son los adquiridos en la primera infancia. Acorde a esta teoría el delincuente tiene un super-ego muy débil e inconsistente. Esto origina individuos caprichosos, incapaces de controlar sus instintos o necesidades. Los padres juegan un papel fundamental en esta teoría, si dan excesiva libertad darán rienda suelta a sus deseos y a sus impulsos. Una característica que no es mencionada en las demás teorías y sí en esta es que aquellos sujetos cuyo super-ego sea débil no presentaran síntomas de culpabilidad.

  • Conceptualización Delincuencia Juvenil.

  • El término "jóvenes delincuentes" abarca a todos los individuos menores de 18 años, entre los cuales se incluye a los adolescentes, de menos de dieciocho años, y a los niños, menores de catorce años que cometen actos delictivos o actos fuera de los estatutos impuestos por la sociedad.

    Los menores de 13 a 14 años dirigen la mayoría de sus actos delictivos contra la propiedad; en la adolescencia final por el contrario, los mismos afectan con más frecuencia a las personas. En el medio rural los actos son, en su mayoría, individuales, en cambio en el medio urbano suelen realizarse en grupo, respaldos por el apoyo mutuo que encuentran los jóvenes en la banda.

    De muchas maneras las comunidades han denominado los grupos de jóvenes y adolescentes calificados en "riesgo social" por sus actitudes, costumbres, situación de vida. Esos nombres varían: pandillas, huelgas, maras, chapulines, entre otros; pero tienen en común dos cosas: por un lado la preocupación y la alarma social que provocan y, por otro, la falta de distinción entre lo que constituye una actividad delictiva propiamente dicha y un comportamiento simplemente desviado de las costumbres y tradiciones, o lo que es peor, "desviado" por los condicionamientos socioeconómicos en que se encuentran y la ausencia de una familia.

    El problema ha alcanzado una magnitud tal que pretende motivar y determinar la totalidad de la incipiente política criminal referida a los menores de edad. Esto es grave en virtud de que el problema delincuencial es bastante más heterogéneo y además que muchas de las conductas y actitudes de esos grupos no son delictivas, lo cual debiera descartar la intervención represiva del Estado.

    2.2.4 Personalidad del Delincuente Juvenil.

    La personalidad del delincuente juvenil se basa en:

    • Inmadurez: Es lógico, porque producto de la etapa en la que están viviendo no se encuentran preparados para desenvolverse de forma racional en la vida.

    • Vacío de sí mismo: No asumen su propia historia personal. Su pasado lo rechazan. El presente es vivir aquí y ahora, no aprenden de sus errores. No tienen muchas expectativas.

    • Comportamiento contradictorio: Son chicos muy metidos en su vida, y no se paran a analizarla. Tienen una sorprendente capacidad de adaptación.

    • Inseguridad: Desconfianza con respecto a las demás personas que no encajen en su mismo tipo.

    2.2.6 Tipos de Delincuentes Juveniles.

    2.2.6.1 Delincuente Activo.

    Integraría el grupo que comete actos legalmente delictivos de cierta importancia. Normalmente suelen tener entre 15 y 18 años. En general, constituyen grupos en los que hay algún o algunos jóvenes con un alto índice de conflictos de personalidad.

    Sin que al inicio sean uniformes, constituyen un tipo de grupo que acabará tendiendo a la delincuencia activa como hábito de conducta normalizada y propia del grupo. Con frecuencia las conexiones y derivaciones del grupo acaban en la delincuencia adulta más o menos organizadas.

    El grupo sólo se mantiene estancado y cerrado para algunas acciones, pero para el resto requieren normalmente la amplia participación del grupo.

    2.2.6.2 Disocial Paraviolento.

    Se distingue del delincuente activo porque este tipo de delincuentes o pre-delincuentes suelen tener un comportamiento socialmente agresivo. Se agrupan en pandillas, esta agrupación constituye en cierto modo un mecanismo de defensa contra la sociedad adulta, de la que se siente enormemente distante.

    A pesar de que este grupo está formado generalmente por jóvenes con edades comprendidas entre los 14 -17 años son fácilmente reconvertibles, una vez que se incorporan a la vida laboral, el problema es cuando no hay esa posibilidad y se adentran dentro del mundo del paro.

    2.2.6.3 Joven Marginal.

    Constituye un sector social muy amplio, que engloba a los dos anteriores. Suelen ser hijos de inmigrantes, chicos con fracaso escolar.

    Son el producto de las crisis de los barrios. El consumo de drogas tiene, entre ellos, un carácter marcadamente diferente del que tiene en el joven contracultural. Constituye una especie de “toxicomanía social” destinada a mejorar la visión que la cruel vida diaria proporciona.

    En muchas ocasiones, lo que ocurre es que las redadas que la policía hace simplemente en función de la pinta juvenil, acaba poniendo en el grupo delincuencial a bastantes jóvenes que sólo eran marginales.

    2.2.6.4 Niños y Preadolescentes Disociales y Marginales.

    El problema de este grupo radica en la edad, de 6- 9 años, su intención se basa en copiar la actuación de niños de más edad. Gran apego a la calle, más que a la propia familia.

    2.3 Causas de la Delincuencia juvenil.

    La delincuencia es un fenómeno universal ligado a la vida social y no hay sociedad sin delincuencia. Después del siglo XIX, se han intentado encontrar las causas de la delincuencia.

    Factores que influyen en la Delincuencia Juvenil:

    • Familiares (Familias Desmembradas).

    • Escolares.

    • Ambientales- Relacionales.

    • Socioeconómicos.

    La delincuencia juvenil es una conducta humana que se da en unos medios sociales, en unos momentos históricos, y por lo tanto según el elemento que se analice puede aparecer una causalidad de un tipo u otro.

    2.3.1 Factores Familiares (Familias Desmembradas).

    Las últimas investigaciones destacan que el buen o mal ambiente familiar es un elemento de gran relieve en la delincuencia juvenil.

    El niño que ve a su padre y a su madre disputar entre sí, juzga la sociedad en su conjunto sobre el mismo modelo, y llega a creer que él también debe defender violentamente su punto de vista si no quiere ser aplastado.

    Por otro lado hay padres demasiados débiles. La disciplina personal, especialmente el poder de retenerse, de actuar o de privarse de una cosa deseada, debe ser inculcado al niño en el curso de los dos primeros años de su existencia.

    Puede suceder que aunque la familia este relativamente unida, las ocupaciones de los padres dejan a los niños muchos ratos libres, y un a libertad que, al perder la vergüenza, se vuelve libertinaje.

    Del 70 al 80 por ciento de los delincuentes proceden de familias disociadas, (por divorcio, muerte o abandono) o de familias cuyos padres no se entienden.

    2.3.2 Factores Escolares.

    Es un factor importante, pues según estudios realizados en el grupo nuclear de los delincuentes, sólo 1 de cada 5 no tuvo dificultades en la escuela.

    La gran mayoría de los delincuentes juveniles son fracasados escolares. Las conductas perturbadoras en la escuela se relacionan con la conducta delictiva posterior.

    2.3.3 Factores Ambientales - Relacionales.

    Es necesario recalcar que cualquier conducta humana, pero más todavía la que analizamos, se inserta en medio de una estructura urbanística, en medio de un entramado social, en medio de una estructura o desestructura social.

    No es por azar que la delincuencia sea crónica en unos barrios, crítica en otros y sólo esporádica en algunos. Y por lo tanto algún papel han de jugar las características del barrio, que en su conjunto, una gran parte de las problemáticas de delincuencia y de disociabilidad juvenil está estrechamente ligada a la historia del barrio en que se produce.

    Por esta razón hay que insistir en que el análisis incluya no sólo el fenómeno actual de los barrios sino los procesos desencadenantes que hubo detrás.

    Otro de los factores además del barrio, puede ser el grupo de amigos, los medios de comunicación, entre otros.

    2.3.4 Factores Socio-económicos.

    Actualmente quizás sea el desencadenante más vivo, ya que un nivel de vida insuficiente, la falta de calificación profesional y el desempleo hace que la delincuencia juvenil se proclame a los cuatro vientos.

    El desempleo predomina en los estratos socioeconómicos bajos, lo cual los coloca en una situación de marginación al no contar con un nivel de vida suficiente, con los satisfactores mínimos de bienestar, calificación profesional; al fallar su inserción en la vida social se deterioran sus expectativas.

    2.4 Marco Legal / directrices en torno a la Delincuencia Juvenil.

    2.4.1 Directrices de las Naciones Unidas para la Prevención de la Delincuencia Juvenil.

    El tema de la prevención aparece claramente recomendado en las Directrices de Riad (Directrices de las Naciones Unidas para la Prevención de la Delincuencia Infantil).

     

    “Artículo 5. Deberá reconocerse la necesidad y la importancia de contar con políticas progresistas de prevención de la delincuencia...Esas políticas y medidas deberán comprender lo siguiente:

    • Suministro de oportunidades, en particular educativas, para atender las diversas necesidades de los jóvenes y servir de marco de apoyo para velar por el desarrollo personal de todos los jóvenes, en particular de aquellos que están latentemente en peligro o en situación de riesgo social y necesitan un cuidado y una protección especiales.

    • Doctrinas y criterios especializados para la prevención de la delincuencia, basados en las leyes, los procesos, las instituciones, las instalaciones y una red de servicios, cuya finalidad sea reducir los motivos, la necesidad y las oportunidades de comisión de las infracciones o las condiciones que las propicien.

    • Una intervención oficial cuya principal finalidad sea velar por el interés general del joven y se inspire en la justicia y la equidad"

    “Artículo 9. Deberán formularse en todos los niveles del gobierno planes generales de prevención que comprendan, entre otras cosas, lo siguiente:

    • Políticas, estrategias y programas basados en estudios de pronósticos que sean objeto de vigilancia permanente y evaluación cuidadosa en el curso de su aplicación.

    • Métodos para disminuir eficazmente las oportunidades de cometer actos de delincuencia juvenil.

    • Participación de la comunidad a través de una amplia serie de servicios y programas.

    • Estrecha cooperación interdisciplinaria entre los gobiernos nacionales, estatales, provinciales y locales, con la participación del sector privado, de ciudadanos representativos de la comunidad interesada y de organismos laborales, de cuidado del niño, de educación sanitaria, sociales, judiciales y de los servicios de represión, en la adopción de medidas coordinadas para prevenir la delincuencia juvenil y los delitos de los jóvenes.

    • Participación de los jóvenes en las políticas y en los procesos de prevención de la delincuencia juvenil, incluida la utilización de los recursos comunitarios, y la aplicación de programas de autoayuda juvenil y de indemnización y asistencia a las víctimas.

    • Personal especializado en todos los niveles."

    "Artículo 10. Deberá prestarse especial atención a las políticas de prevención que favorezcan la socialización e integración eficaces de todos los niños y jóvenes, en particular por conducto de la familia, la comunidad, los grupos de jóvenes que se encuentran en condiciones similares, la escuela, la formación profesional y el medio laboral, así como mediante la acción de organizaciones voluntarias. Se deberá respetar debidamente el desarrollo personal de los niños y jóvenes y aceptarlos, en pie de igualdad, como copartícipes en los procesos de socialización e integración."

    2.4.2 Ley 14-94 “Código del Menor de la República Dominicana”.

    La situación de riesgo social y personal en que se encuentran miles de niños, niñas y adolescentes, muchas veces por vivir en las calles a causa de la carencia de una familia estable, les lleva a conductas antisociales que desencadenan actos infraccionarios como robar, prostituirse, mentir, agredir.


    Se trata de una población vulnerable, dependiente e indefensa en cuanto a no tener la posibilidad real de autodirigirse positivamente.
    Un documento denominado ``El rol del periodista en la aplicación de la Ley 14-94'', dice que cerca de mil adolescentes, niños y niñas son detenidos anualmente por violación a la ley.

    La Ley 14-94, Código para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes, establece que se considerará una infracción cometida por un niño, niña o adolescente, la conducta tipificada como crimen, delito o contravención por las leyes penales, pero explica que éstos no podrán ser enjuiciados y penados por los tribunales ordinarios, y que en todos los casos, están bajo la jurisdicción de tribunales especializados y se les aplicarán las reglas establecidas por la ley 14-94.


    En cuanto a la detención o privación de la libertad, esta ley explica que sólo podrá realizarse cuando el joven fuere sorprendido cometiendo una infracción o por orden escrita de una autoridad judicial.
    Si un menor fuere aprehendido por la policía o una autoridad competente, deberá ser conducido de inmediato a las dependencias del defensor de niñas, niños y adolescentes, cualquiera que sea la hora y razones de su detención, para ponerlo a disposición del tribunal correspondiente.

    El Organismo Rector del Sistema de Protección a Niños, Niñas y Adolescentes tendrá como auxiliar a la Policía especializada en este grupo de edad, la cual forma parte de la Policía Nacional y funcionará en todos los destacamentos de dicha institución a fin de cumplir con los servicios que le asigna la ley.


    Con relación a los tribunales, esta ley crea una jurisdicción especializada de niños, niñas y adolescentes. Esta jurisdicción será ejercida por tribunales especiales que funcionarán en los Distritos Judiciales y en otros lugares diferentes a los tribunales comunes.


    El artículo 258 crea dos tribunales especializados y quince en cabeceras de provincias del país, con organización, competencia y procedimientos propios y una Corte de Apelación en cada Departamento Judicial, nueve en total.


    Con la creación de los tribunales de niños, niñas y adolescentes se eliminan los tribunales tutelares de menores. Estos tribunales especializados están compuestos por un juez, un equipo interdisciplinario (médicos, odontólogos, psicólogo, trabajador social y pedagogo, que tiene la responsabilidad de llevar programas de recepción, observación y reevaluación, tomando en cuenta el mejoramiento de la estabilidad familiar.

    El ministerio público está representado por el defensor del menor, cuya función es representarlo ante las autoridades y velar por el respeto de sus derechos y el cumplimiento de sus deberes.

    Cuando un menor presente graves problemas de conducta el tribunal tiene la facultad de ordenar su internamiento en un Centro de Observación y Diagnóstico. El resultado de esta observación deberá ser sometido ante el tribunal en un plazo de 60 días a partir del ingreso, y en un plazo de 20 días hábiles el juez deberá dictar la medida que considere mejor al bienestar del niño, niña y adolescente.

    2.5 Soluciones Planteadas para Contrarrestar la Problemática de la Delincuencia Juvenil en la República Dominicana.

    2.5.1 Intervención en la Delincuencia Juvenil.

    Existen diferentes modelos de intervención en la Delincuencia Juvenil:

    Modelo de control: Apoya la idea del castigo y la disciplina, ya que los delincuentes no pueden ser rehabilitados mediante tratamientos de reeducación.

    Modelo médico: Entienden que el delito es causado por diversos factores que pueden ser tratados, los delincuentes son enfermos que necesitan a la medicina.

    Modelo de reintegración: El delincuente debe participar en programas comunitarios. No al internamiento, excepto en casos de peligrosidad para la comunidad.

    En el proceso general de intervención socioeducativa con menores hay que destacar cuatro grandes posibilidades de intervención:

    A. CENTROS DE ACOGIDA.

    Posibles medidas:

    Regreso al medio familiar.

    Acogimiento familiar.

    Ingreso en centros de acción educativa.

    B. CENTROS DE OBSERVACIÓN / RECEPCIÓN.

    Posibles medidas:

    Libertad vigilada.

    Acogimiento familiar.

    Prestación de servicios en beneficio de la comunidad.

    Ingreso en los denominados genéricamente como “CENTROS DE TRATAMIENTO O TERAPEUTICO”.

    Centros de régimen abierto.

    Centros de régimen semiabierto.

    Centros cerrados.

    C. CENTROS DIURNOS O CENTROS ABIERTOS.

    Centros de Día Abiertos.

    Aulas Taller.

    D. EQUIPO DE EDUCADORES DE CALLE.

    En general, un programa de tipo de intervención, tanto en medio abierto como semiabierto o cerrado, suele recoger como objetivos el desarrollo de los siguientes tipos de habilidades:

    HABILIDADES MORALES:

    Justicia social.

    Deberes para con los demás.

    Fidelidad, solidaridad y tolerancia, para con los demás y con la comunidad.

    HABILIDADES SOCIALES:

    Habilidades sociales de autoafirmación.

    Habilidades sociales de interacción.

    Habilidades verbales.

    Habilidades no verbales.

    HABILIDADES CIVICO - POLITICAS:

    Solidaridad, responsabilidad, tolerancia, educación por la paz.

    Como prevención del comportamiento antisocial algunos recomiendan a los centros educativos, especialmente los de enseñanza secundaria, que presten más atención a algo ampliamente olvidado: "los aspectos no académicos de la educación (desarrollo moral, integración social, entre otros) y los procesos interpersonales de convivencia".

    Por otro lado existe una diversidad de respuestas que la sociedad ha planteado para contrarrestar la delincuencia juvenil. Entre estas podemos citar:

    2.5.2 Respuestas Inconstitucionales frente a la Criminalidad Juvenil (Radicales).

    En muchos países latinoamericanos, de manera directa la minoría opta por la tolerancia, indiferencia o complicidad, mientras que la mayoría sostiene que la criminalidad juvenil sólo es posible enfrentarla recurriendo a métodos violentos, con el fin de defender a la sociedad.

    La situación de la delincuencia juvenil se ha agravado porque los ciudadanos han sido culturizados hacia la solución represiva como único medio capaz de defenderse ante estos peligros para la seguridad.

    La percepción de la criminalidad y el temor a ser víctima de un delito agiganta y distorsiona la realidad, con un efecto multiplicador desproporcionado, sobre todo tratándose de hechos realizados por grupos de jóvenes y adolescentes, lo cual aumenta la posibilidad de adoptar políticas equivocadas e inconstitucionales en aras de la prevención general.

    De ahí entonces que haya un sentimiento generalizado en la ciudadanía para resolver el problema de la delincuencia juvenil por medio de la confrontación y el castigo.

    Hay una marcada tendencia a creer que "sistema duro y represivo" es sinónimo de "sistema penal eficiente", cuando en realidad la historia nos demuestra totalmente lo contrario. En efecto, en la práctica los sistemas penales más represivos, caracterizados por desconocer los derechos de los acusados, no han sido los sistemas más eficientes para tutelar los derechos fundamentales de los ciudadanos, sino que por el contrario aumentan la criminalidad y la impunidad.

    Debemos preguntarnos si esos sistemas penales caracterizados por desconocer los derechos de los acusados representan una alternativa viable para defender los derechos básicos de los ciudadanos. Desde luego que la respuesta es negativa, pues la "la seguridad ciudadana" (entendida, ahora sí, como el conjunto de los derechos básicos de los ciudadanos, incluidas las libertades políticas, económicas y sociales) nunca se vio tan comprometida y disminuida que en esos sistemas.

    2.5.3. Respuestas Tradicionales al Problema de la Delincuencia Juvenil (Conservadoras).

    Dentro del marco constitucional y en forma bastante más moderada que las anteriores corrientes, algunos sectores (dentro de los cuales se ubican en su mayoría los mismos órganos represivos del Estado y los Tribunales, así como los medios de comunicación colectiva) proponen las "soluciones" tradicionales al problema de la delincuencia en general, y de la delincuencia juvenil en particular.

    Estas respuestas tradicionales están inspiradas en la idea de "endurecer" el sistema penal dentro de los límites constitucionales, con algunas medidas que son las que siempre se han utilizado con mayor frecuencia para combatir la criminalidad:

    • Aumentar y militarizar a la policía.

    • Aumentar y endurecer las penas.

    • Aumentar el número de personas detenidas

    2.5.4. Recomendaciones Técnicas (Naciones Unidas).

    En contraposición a las respuestas inconstitucionales y las tradicionales existe toda una gama de recomendaciones y directrices giradas por los sectores profesionales vinculados directamente con el tratamiento de los menores en riesgo (psicólogos, educadores, trabajadores sociales, abogados, psiquiatras, sociólogos, criminólogos, religiosos, orientadores y otros), cuyo propósito ha sido dirimir los conflictos provocados con la delincuencia juvenil, disminuir o atenuar este tipo de problemas y dar tratamiento y orientación a los menores, todo dentro del orden constitucional, los derechos humanos, y con profundo respeto para todos los seres humanos involucrados en el conflicto.

    Para exponer esas "recomendaciones técnicas" es conveniente utilizar principalmente las directrices de las Naciones Unidas, recogidas en cuatro textos internacionales de aplicación constante en esta materia:

    Directrices de las Naciones Unidas para la prevención de la Delincuencia Juvenil.

    Reglas de las Naciones Unidas para la protección de los menores privados de libertad.

    Reglas mínimas de las Naciones Unidas para la Administración de la justicia de Menores.

    Convención sobre los Derechos del Niño .

    Dichos textos constituyen el mejor testimonio y el más adecuado conjunto de ideas que podamos encontrar para resolver este grave problema de la delincuencia juvenil, en especial para dar alguna respuesta serena, profesional y efectiva frente a la cada vez mayor cantidad de voces que solicitan resolver el conflicto recurriendo a una mayor violencia, como de hecho está ocurriendo en nuestro país.

    La mejor manera de prevenirse contra la delincuencia juvenil es la de impedir que surjan delincuentes juveniles, para lo cual se requieren adecuados programas de asistencia social, económica, educacional y laboral.

    Mientras respecto a otros sectores de la criminalidad el Estado realiza importantes esfuerzos para prevenirla, en materia de menores observamos una actitud bastante más pasiva.

    Es obvio que debemos prevenir la delincuencia juvenil, y en esto no creo que haya disidentes. El problema está en ver si estamos dispuestos a intentarlo, y más aún, a transformar ese deseo en una verdadera política de gobierno en todas sus implicaciones, pues requiere de la participación de una gran cantidad de sectores, tanto públicos como privados. La prevención verdadera implica el desarrollo de políticas y programas que permitan una mayor distribución de la riqueza, más adecuados programas de asistencia social, el fortalecimiento de la educación en todos los niveles como una prioridad, oportunidad de trabajo, en fin mejores oportunidades de vida en todos los sentidos y para todos.

    III. Plan de Investigación

    3.1 Tipo de Investigación.

    Este estudio es correlacional porque tiene como propósito medir el grado de relación que existe entre dos o más conceptos o variables (en un contexto en particular).

    La utilidad y el propósito principal de este tipo de estudio es intentar predecir el valor aproximado que tendrá un grupo de individuos en una variable, a partir del valor que tienen en la variable o variables relacionadas.

    La finalidad de esta investigación es medir el grado de relación existente entre las familias desmembradas y la delincuencia juvenil, aunque es indiscutible que inciden otros factores en esta problemática.

    3.2 Población y Muestra.

    La población a estudiarse en esta investigación será la de jóvenes de 14 a 18 años de edad, considerados como provenientes de familias desmembradas y que residan en la ciudad de Santiago.

    La muestra será de 50 jóvenes que oscilen entre los 14 y 18 años de edad, que provengan de familias desmembradas y que sean considerados como delincuentes juveniles.


    Cuadro de Operacionalización de Variables

    Hipótesis

    Variables

    Concepto de Variables

    Indicadores

    Objeto del Indicador

    1. A mayor cantidad de familias desmembradas, mayor delincuencia juvenil en la ciudad de Santiago.

    1.1 Familias Desmembradas

    1.2 Delincuencia Juvenil

    1.1.1 Son aquellas familias en las cuales el padre o la madre, o ambos, por ausencia o impedimento debido a su deslealtad, separación legal o cualquier otra circunstancia, son incapaces de cumplir con los deberes y responsabilidades parentales.

    1.2.1 Son los actos delictivos o fuera de los estatutos impuestos por la sociedad, cometidos por lo individuos menores de 18 años.

    1.1.1.1 Tasas de Divorcio.

    1.1.1.2 Familias no completas.

    1.1.1.3 Hijos Ilegítimos.

    1.2.1.1 Tasa de Delincuencia Juvenil.

    1.1.1.1.1 Determinar si la tasa de divorcio ha incrementado.

    1.1.1.1.2 Determinar el aumento de familias no completas en la ciudad de Santiago.

    1.1.1.1.3 Determinar el aumento de hijos ilegítimos en la ciudad de Santiago.

    1.2.1.1.1. Determinar la tasa actual de la delincuencia juvenil en la ciudad de Santiago.

    Cuadro de Operacionalización de Variables

    Hipótesis

    Variables

    Concepto de Variables

    Indicadores

    Objeto del Indicador

    2. A mayor inestabilidad emocional del joven, mayor vulnerabilidad a la delincuencia juvenil.

    2.1 Inestabilidad Emocional.

    2.2 Delincuencia Juvenil

    2.1.1 Es el estado en el cual las personas tienden a cambiar con cierta frecuencia su estado anímico.

    2.2.1 Son los actos delictivos o fuera de los estatutos impuestos por la sociedad cometidos por lo individuos menores de 18 años.

    2.1.1.1 Rendimiento escolar del joven.

    2.1.1.2 Comunicación del joven.

    2.1.1.3 Capacidad de sociabilización con el medio que le rodea.

    2.2.1.2Tasa de Delincuencia Juvenil.

    2.1.1.1.1 Analizar el rendimiento escolar del joven.

    2.1.1.1.2 Analizar la capacidad de comunicación que posee el joven.

    2.1.1.1.3 Analizar la capacidad de sociabilizarse que tiene el joven con el medio que le rodea

    2.2.1.2.1 Determinar la tasa actual de la delincuencia juvenil en la ciudad de Santiago.

    Cuadro de Operacionalización de Variables

    Hipótesis

    Variables

    Concepto de Variables

    Indicadores

    Objeto del Indicador

    3. A mayor necesidad de reconocimiento, admiración y aprobación de un grupo que siente el joven, mayor es la tendencia a pertenecer a bandas o pandillas de delincuentes juveniles.

    3.1 Reconocimiento

    3.2 Admiración

    3.3 Aprobación de un grupo.

    3.4 Bandas o Pandillas de Delincuentes Juveniles.

    3.1.1 Es el acto de conocer, confesar la certeza de lo que otro dice o la obligación de gratitud que se le debe por sus méritos, beneficios y fuerzas.

    3.2.1 Es el acto de tener singular estima a una persona o cosa que de algún modo sobresale en su línea.

    3.3.1 Es cuando un grupo califica o da por buena una acción, cosa u opinión realizada por uno de sus miembros.

    3.4.1 Es la liga o unión de jóvenes para la realización de actos delictivos o actos fuera de los estatutos impuestos por la sociedad, tendentes a engañar o perjudicar a otros.

    3.1.1.1 Liderazgo.

    3.1.1.2 Valor que le da el grupo a la opinión expuesta por el individuo.

    3.4.1.1 Tasa de Delincuentes Juveniles

    3.1.1.1.1 Determinar el nivel de liderazgo de los miembros del grupo.

    3.1.1.1.2 Analizar si las opiniones son tomadas en cuenta por el grupo.

    3.4.1.1.1 Determinar la tasa actual de la delincuencia juvenil en la ciudad de Santiago.


    CONCLUSIONES y RECOMENDACIONES

    Es obvio que debemos prevenir la delincuencia infantil, y en esto no creo que haya disidentes. El problema está en ver si estamos dispuestos a intentarlo, y más aún, a transformar ese deseo en una verdadera política de gobierno en todas sus implicaciones, pues requiere de la participación de una gran cantidad de sectores, tanto públicos como privados. La prevención verdadera implica el desarrollo de políticas y programas que permitan una mayor distribución de la riqueza, más adecuados programas de asistencia social, el fortalecimiento de la educación en todos los niveles como una prioridad, oportunidad de trabajo, en fin mejores oportunidades de vida en todos los sentidos y para todos.

    La mejor manera de prevenirse contra la delincuencia infantil es la de impedir que surjan delincuentes infantiles, para lo cual se requieren el rescate de nuestras familias, adecuados programas de asistencia social, económica, educacional y laboral.

    Las directrices básicas son: actuar en un marco ecológico (comunidad o vecindario), el cual obliga a adoptar la psicología comunitaria como modelo de acción.

    Las estrategias de intervención pueden ser de 2 tipos: programas orientados al servicio (desarrollar un trabajo de calle…), los programas orientados al cambio institucional (desarrollo o modificación de los programas y prácticas de las instituciones).

    En resumen: podemos definir dos objetivos como prioritarios: conseguir que la comunidad pueda integrar en ella la actividad rehabilitadora (y preventiva) de los menores delincuentes, optimizando los recursos que unos y otros puedan ofertar; y conseguir que la comunidad acceda a contribuciones objetivas más elevadas de bienestar social.

    Es evidente que la labor de rescatar al delincuente juvenil debe coordinar un buen número de campos, pero solo de esta manera puede resolverse el problema. Los centros de formación de padres, los servicios de higiene mental, el club de ocio en el barrio y la asistencia por medio de profesionales sociales como asistentes sociales, psicológicos, monitores de grupo, centros excursionistas… enclavados dentro del ambiente donde el muchacho vive, son elementos validos cuyos resultados están por probar, ya que nuestras sociedades urbanas no lo han puesto en práctica; pero en los pocos intentos que se han llevado a cabo en el ámbito experimental, los resultados han sido esperanzadores.

    En conclusión, debemos luchar por salvar nuestras familias, pues el hecho de que un niño se críe en un hogar estable y lleno de amor es tan importante para las personas como la vida misma, pues la carencia de esto pone en juego muchos de los valores del ser humano. Los jóvenes constituyen una parte importante del país, por lo que es importante crear medidas para evitar que ``nuestros jóvenes se pierdan''.


    ``Un delincuente no nace, sino que se hace'', y en esto la familia tiene un rol principal; de hecho, es la pieza clave para un adolescente, pues de la formación que reciba, y de los valores inculcados durante la niñez, dependerá en parte, el camino que siga.

    Es necesario que se hagan campañas para que la sociedad entienda la importancia que tiene la estabilidad, el amor y la confianza dentro de este núcleo (la familia).

    También es obvia la necesidad de integrar en la escuela estrategias dirigidas a la mejora de ciertas capacidades y habilidades en los jóvenes con aquellas otras encaminadas a alterar la comunidad, el medio social, donde toda persona se moldea.

    Es indispensable que el proceso judicial relativo a los menores de edad constituya una verdadera alternativa de solución. Que no sea parte de un problema, sino de una solución, y que el objetivo esté centrado en buscar una alternativa viable y aceptable para las partes en conflicto, más que en buscar la represión y el castigo.

    El Sistema Penal, y en general la justicia ordinaria, se ha quedado al margen para resolver los grandes problemas sociales que demandan los ciudadanos y los actuales cambios estructurales. En América Latina asistimos a una total perdida de confianza de la justicia penal y de la justicia en general. Es nuestra obligación al menos intentar restablecer ese costoso mecanismo que constituye el proceso para resolver nuestros conflictos de una manera civilizada, pacífica, sin generar mayor violencia. Sólo así podremos recuperar un poco esa confianza perdida y podremos trabajar entonces para una sociedad donde nuestros niños inviertan su tiempo en la educación y en actividades que aseguren el bienestar social y el desarrollo sostenido de nuestro país.

    Bibliografía

    BELEY, ANDRE P. C. Niños inestables. Cuarta Edición. Editorial Luis Miracle. Barcelona, España. 1964.

    Investigación Científica sobre la delincuencia juvenil en Santiago de Chile
    Enciclopedia Microsoft® Encarta® 2000. 1993-1999 Microsoft Corporation.

    JÜNGER-TAS, J. Prevención de la Delincuencia, Justicia de Menores y Protección de los Jóvenes: enfoques de las políticas y tendencias. Ediciones Aguilar S.A. Madrid, España. 1993.

    FRIEDLANDER, KATE. Psicoanálisis de la Delincuencia Juvenil. Tercera Edición. Editorial Paidos. Buenos Aires, Argentina. 1961.

    Investigación Científica sobre la delincuencia juvenil en Santiago de Chile
    Ley 14-94 “Código del Menor de la República Dominicana”. Impresora Soto Castillo S.A. Santo Domingo, D.N. República Dominicana. 1997.

    LOPEZ, REY Y ARROJO, MANUEL. Criminología. Segunda Edición. Ediciones Aguilar S.A. Madrid, España. 1975.

    MERINO FERNÁNDEZ, J.V. (1993): Principios para un modelo pedagógico preventivo de la inadaptación y delincuencia juvenil. “Revista Complutense de Educación”. Editorial Pedagógica Iberoamericana, S.A. de C.V. México. 1993.

    PENICHE REYNOSO, CARMEN RAMONA. La influencia del Medio Ambiente en la Delincuencia Juvenil. Tesis de Licenciatura de Derecho. PUCMM, Santiago de los Caballeros. 1994.

    PERIODICO LISTIN DIARIO. La Delincuencia Juvenil, un resultado de la crisis familiar y social (4 de diciembre). Santo Domingo, República Dominicana. 2000.

    Investigación Científica sobre la delincuencia juvenil en Santiago de Chile
    Dr. ROURAT, JULIÁN. Psicología de la Pubertad. Editorial Luis Miracles, S.A. Barcelona., España. 1980.

    TIECHE, MAURICIO. Guía de educación Familiar, Tercera Edición. Editorial Safeliz. Madrid, España. 1976.

    Investigación Científica sobre la delincuencia juvenil en Santiago de Chile
    WWW. ENCUENTRA.COM. Familias Desmembradas.

    Investigación Científica sobre la delincuencia juvenil en Santiago de Chile
    WWW. GOOGLE.COM. Delincuencia Juvenil en República Dominicana.

    64

    1.3.3 Preguntas de Investigación

    ¿Será qué la causa principal de la delincuencia juvenil son los hogares desmembrados?

    ¿Será qué algunas constituciones físicas son más propensas al delito que otras?

    ¿Será qué la delincuencia juvenil es producto del ambiente social donde se desarrolla el niño?

    ¿Será qué la delincuencia juvenil es el medio de “contestación” utilizado por los niños que se sienten rechazados por la sociedad?

    ¿Será qué nuestro alto índice de desempleo influye en el auge que ha tenido la delincuencia juvenil en la ciudad de Santiago?

    ¿Será qué nuestro alto índice de analfabetismo influye en el auge que ha tenido la delincuencia juvenil en la República Dominicana?

    ¿Será qué una de las causas por las que nuestros niños pertenecen a las bandas o pandillas de delincuencia juvenil es la necesidad de ser reconocidos, admirados, lograr una posición y la aprobación de un grupo?

    ¿Será qué la personalidad del niño (introvertido / extrovertido) sumada a la inestabilidad emocional hace que sea más propenso a la delincuencia?

    ¿Será qué no existe un marco legal que regule de forma efectiva la delincuencia juvenil en República Dominicana?

    1.3.1 Norma

    • El Estado debe crear programas juveniles que ayuden a erradicar la delincuencia juvenil en la ciudad de Santiago.

    • En la actualidad las familias deben retomar los valores que se ha perdido, como la comunicación, comprensión, unidad, entre otros.

    • La clase baja debe gozar de mayores oportunidades de empleo para así poder mejorar su situación socio-económica y terminar con el trabajo de menores en las calles de nuestra ciudad.

    • Se debe incentivar a los jóvenes para que sientan la necesidad de estudiar y así poder disminuir la delincuencia existente entre estos.

    • Se debe preparar e incentivar a la Policía Nacional para que sepa adoptar con los jóvenes delincuentes una postura menos ajusticiadora, a los cuales catalogan como personas indeseables para la sociedad.

    • Los padres deben de educar a sus hijos sin abuso ni violencia, sino más bien con mucho amor y comprensión para así dar a la sociedad jóvenes llenos de autoestima, capaces de superar la delincuencia juvenil existente.

    1.3.2 Condición Real

    • La delincuencia juvenil ha aumentado en la actualidad en la ciudad de Santiago.

    • Los hogares desmembrados también han incrementado en la actualidad.

    • La clase baja experimenta una condición socio-económica precaria.

    • El índice de analfabetismo va en aumento.

    • El índice de desempleo también va en incremento.

    • La policía no está preparada para enfrentar la problemática de manera especial como la situación lo amerita (bajos sueldos, poca motivación, agresividad y represión, algunas veces impotencia ante el crecimiento de esta problemática).

    • Los niños de la calle desde pequeños se ven obligados a lanzarse a la calle a buscar el sustento, por los problemas familiares.

    • El abuso y violencia infantil lo que crea son niños frustrados, agresivos y vacíos, situación que los conduce a pertenecer a estas bandas / pandillas.