Interés juvenil por la prensa escrita

Periodismo. Investigación. Encuesta. Conclusiones. Tesis

  • Enviado por: Gabriel Rojas Andrade
  • Idioma: castellano
  • País: Colombia Colombia
  • 21 páginas
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LA PRENSA ESCRITA

¿LE INTERESA O NO A LOS JÓVENES?

BOGOTÁ DC

JUNIO 19 DE 2001

TABLA DE CONTENIDO

  • INTRODUCCIÓN.

  • JUSTIFICACIÓN

  • OBJETIVOS.

  • 3.1 Objetivo general

    3.2 Objetivos específicos.

    4. MARCO HISTORICO.

    4. 1 Historia de la prensa en el mundo.

    4. 2 Historia de la prensa en Colombia.

  • TESIS.

  • DESARROLLO DE LA INVESTIGACIÓN ( RESULTADO DE LAS ENCUESTAS)

  • CONCLUSIONES.

  • BIBLIOGRAFÍA.

  • ANEXOS.

  • 1. INTRODUCCIÓN

    Como uno de los primeros medios de comunicación masivos, la prensa siempre ha sido un factor importante para la información y la cultura.

    Características que se ven reflejadas en que este buen servicio se halla convertido en una lectura que genera que muchos piensen que para entenderla se necesita cierta seriedad y madurez, ya que su contenido siempre expresa temas que pueden ser de interés único de los adultos.

    Pero, ¿qué hay detrás de esta creencia?. Un medio que más que necesitar madurez para leerlo, genera personas criticas e informadas.

    La prensa es un medio que a través de la historia ha evolucionado de tal forma que su contenido sea cada vez más accesible a diferentes edades e intereses recurriendo a toda clase de métodos para llevar la información y a pesar de que en muchos casos esta parcializado a cierta clase de ideologías o inclinado a ser sensacionalista nunca es malo aprovechar la información que este nos ofrece y que consideremos necesaria, para seguir empleando este servicio sin que se desvirtué su función.

    Debemos descartar ese prejuicio que nos indica que un periódico es tedioso porque su información es escrita y asimilarlo como una herramienta de cultura que en los jóvenes nos puede llevar a enriquecernos mucho.

    En este proyecto queremos buscar causas que nos muestren por qué los jóvenes no nos inclinamos hacia este medio y medir que elementos serían buenos para motivarnos a la lectura de la prensa.

    2. JUSTIFICACIÓN

    Esta investigación la realizamos con el ánimo de estudiar el comportamiento de los jóvenes frente a la prensa. Queremos comprobar cuantitativamente si a los encuestados les interesa leer un periódico o no y con base a este cuestionamiento generar otros que nos permitan encontrar que es lo que nos puede atraer de la prensa.

    Creímos que cuantitativamente es la forma más precisa de calcular nuestras preguntas porque nos da datos estadísticos concretos que nos llevan a conclusiones rápidas.

  • OBJETIVOS

  • 3.1 GENERAL

      • Determinar por medio de una muestra aleatoria que porcentaje de jóvenes leen prensa para comprobar lo planteado en nuestra hipótesis.

    3.2 ESPECÍFICOS

      • Clasificar que es lo que buscan los encuestados en un periódico para definir que es lo que les motiva a leer o no leer prensa.

      • Calcular cuales de las secciones de los periódicos son más leídas por los jóvenes para conocer los intereses primarios de estos.

      • Identificar cual es el periódico más leído para que por medio de la interpretación de su contenido aclaremos que es lo atractivo de este y concluyamos qué es lo que necesitan los jóvenes para ser atraídos hacia la lectura de la prensa.

    4. TESIS

    No es para nadie un misterio que la mayoría de los jóvenes al escuchar que tiene que leer prensa, toman una actitud que expresa disgusto y aburrimiento.

    Es mas, cuando nos explican porque es importante leer prensa, ya nos suena a un disco rayado.

    Para lo único que tomamos este medio de información es para ver las secciones que supuestamente son las de nuestro interés común: Deportes, cine, horóscopo, tiras cómicas y entretenimiento en general.

    La mayoría de los jóvenes suponen que este servicio esta reservado para los adultos y solo toman un periódico si se los piden o para ver lo que les interesa, y esto es obvio porque uno nunca va a leer lo que le obligan, a menos que implique algo que lo afecte.

    Las preguntas claves son: ¿por qué ese desinterés hacia las noticias que conciernen con la economía y política de nuestro país o la internacional?, ¿por qué nos importa poco la actualidad social mundial?, ¿ por qué no nos gusta asimilar la información que esta presentada de una manera escrita?

    Con este estudio queremos analizar y responder esas preguntas para comprobar nuestra tesis básica:

    A la mayoría de los jóvenes de 15 a 18 años no les interesa leer la información socio-económica y política que se muestra de forma escrita y por tanto no consideran importante o productivo leer prensa.

    5. RESULTADO DE LAS ENCUESTAS

    6. MARCO HISTORICO.

    En menos de veinte años ya se publicaban periódicos en Colonia, Frankfurt, Berlín y Hamburgo (Alemania); Basilea (Suiza); Viena (Austria); Amsterdam y Amberes (Bélgica). Los periódicos de Amsterdam, impresos en inglés y francés, llegaron rápidamente a Londres, donde el primer periódico vio la luz en 1621, y a París, donde el primer periódico apareció en 1631. En el año 1645 Estocolmo disponía de un periódico de la corte que aún se publica.

    Periódicos, publicaciones editadas normalmente con una periodicidad diaria o semanal, cuya principal función consiste en presentar noticias. Los periódicos también contienen comentarios sobre éstas, defienden diferentes posturas públicas, proporcionan informaciones y consejos a sus lectores y a veces incluyen tiras cómicas, chistes y artículos literarios. En casi todos los casos y en diferente medida, sus ingresos se basan en la inserción de publicidad.
    A pesar de la aparición del cine a principios del siglo XX, de la radio en los años veinte y de la televisión en los cuarenta, los periódicos siguen constituyendo una fuente primordial de información.

    2. ANTECEDENTES  
    Antes de la aparición de los tipos de imprenta móviles a mediados del siglo XV, las noticias se difundían por vía oral, por carta o por anuncio público. Hasta 1609 no se empezaron a publicar los primeros periódicos. Estos ejemplares, impresos en el norte de Alemania, se denominaban corantos y publicaban `sueltos' sobre sucesos en otros países. La palabra noticia se acuñó un siglo más tarde.

    Los primeros periódicos eran de formato reducido y por lo general sólo tenían una página. No tenían ni cabeceras ni anuncios y se asemejaban más a un boletín que a los periódicos actuales de página grande con cabeceras en negrita y abundantes imágenes.

    TÉCNICAS ANTIGUAS  
    La utilización de las piedras para sellar quizá sea la forma más antigua conocida de impresión. De uso común en la antigüedad en Babilonia y otros muchos pueblos, como sustituto de la firma y como símbolo religioso, los artefactos estaban formados por sellos y tampones para imprimir sobre arcilla, o por piedras con dibujos tallados o grabados en la superficie. La piedra, engastada a menudo en un anillo, se coloreaba con pigmento o barro y se prensaba contra una superficie elástica y dúctil a fin de conseguir su impresión.
    La evolución de la imprenta desde el método sencillo del tampón hasta el proceso de imprimir en prensa parece que se produjo de forma independiente en diferentes épocas y en distintos lugares del mundo. Los libros que se copiaban a mano con tinta aplicada con pluma o pincel constituyen una característica notable de las civilizaciones egipcia, griega y romana. Estos manuscritos también se confeccionaban en los monasterios medievales y tenían gran valor. En la antigua Roma, los editores de libros comerciales lanzaron ediciones de hasta 5.000 ejemplares de ciertos manuscritos coloreados, como los epigramas del poeta romano Marcial. Las tareas de copia corrían a cargo de esclavos ilustrados.

    Periodismo, proceso de recogida de datos e información (por parte de los reporteros), evaluación (por parte de los editores) y distribución (a través de distintos medios) de hechos de actualidad. Originalmente, el periodismo comprendía sólo los diarios y las publicaciones periódicas. Sin embargo, en nuestro siglo estos medios se ampliaron con la radio, la televisión y las películas de cine tanto documentales como informativas.

    2. PERSPECTIVA HISTÓRICA  
    Aunque la costumbre de transmitir noticias de actualidad se remonta a tiempos inmemoriales, como fenómeno paralelo al habla en el ser humano, y se supone que ya las primeras civilizaciones urbanas —las de la antigua Mesopotamia, que florecieron aproximadamente en el área geográfica que hoy en día ocupan Irán e Irak— en las que se había desarrollado la escritura las plasmaban por escrito, la primera publicación periodística conocida fue Acta diurna, una hoja de noticias que, por orden de Julio César, se colocaba diariamente en el Foro de la antigua ciudad de Roma a partir del siglo I a.C. El primer periódico impreso a partir de bloques de madera tallados apareció en Pekín en el siglo VII o VIII d.C. En Europa, la invención, en el siglo XV, de la imprenta, basada en los tipos metálicos móviles, permitió una distribución de las noticias más rápida y fácil.

    Durante el siglo XV, y debido al florecimiento del comercio y de las ciudades, se desarrolló una red de informadores, ya que los comerciantes y banqueros europeos necesitaban conocer la situación de los países con los que mantenían tratos comerciales para poder planificar sus negocios corriendo el menor riesgo posible, y para ello pagaban a informadores que les ponían al tanto de los hechos más relevantes cuanto ocurría. Por otro lado, los habitantes de las cada vez más pobladas y bulliciosas ciudades querían conocer más de cerca los acontecimientos que se producían fuera del área en que se movían cotidianamente y compraban cada vez con más frecuencia las hojas informativas que se vendían por la calle. En la próspera ciudad de Venecia, por ejemplo, se vendían, con cierta periodicidad, notas informativas manuscritas al precio de una gazzetta, una moneda local de escaso valor; de ahí proceden las gacetas que empezaron a publicarse en el resto de Europa como denominación genérica de las publicaciones informativas de precio reducido y, más adelante, entraría a formar parte de los títulos de periódicos ya de cierta importancia.

    En Alemania, Holanda e Inglaterra se publicaron, en los siglos XVI y XVII, hojas de noticias de distintos tamaños y formatos, mientras que en Francia se comenzaron a publicar en el siglo XV los primeros periódicos literarios y las primeras revistas. En los primeros periódicos sólo había reportajes sobre acontecimientos extranjeros, pues los reyes y gobernantes prohibían difundir noticias nacionales. En 1609 ya se publicaba regularmente en la ciudad de Estrasburgo una hoja informativa impresa con informaciones procedentes de numerosas capitales europeas relevantes en ese momento por su actividad económica o política. Las hojas informativas tuvieron una gran aceptación por parte del público, y se convirtieron en un medio influyente y muy bien organizado de distribución de noticias. Por esta razón, los gobernantes decidieron prohibir su impresión y difusión a los particulares, y crearon publicaciones oficiales que expresaban el punto de vista del poder y suprimían cualquier tipo de crítica o disidencia escritas.

    En España la primera gaceta oficial empezó a publicarse en el año 1661, y constituye el antecedente inmediato del actual Boletín Oficial del Estado (B. O. E.). Posteriormente, en algunos países se comenzó a levantar el monopolio del Estado sobre los medios de comunicación escrita, y se permitió a particulares la edición de boletines. En este clima nacería, en 1702, el primer periódico diario, el Daily Courant inglés, cuyo ejemplo fue seguido por otras publicaciones de Europa y Estados Unidos, como el francés Le Journal de Paris (1777), el estadounidense Pennsylvania Evening Post and Daily Advertiser (1783) y el inglés The Times (1785), que aún continúa editándose. Los primeros periódicos en América Latina nacieron muy pronto. En 1722 se publicó Gaceta de México, con noticias procedentes de las capitales europeas y secciones fijas, como la de crítica de libros y otras publicaciones editadas en España y América. En 1743 empezó a publicarse Gaceta de Lima, así como una edición peruana de Gaceta de Madrid y todavía fue anterior la publicación en Guatemala de Gaceta de Guatemala. Algo más tarde aparecieron sendos periódicos en La Habana y Buenos Aires. En España aparecerían importantes diarios que, al igual que el resto de sus contemporáneos europeos y americanos, faltarían en muchas ocasiones, por unos motivos u otros, a su periodicidad cotidiana. Entre los más interesantes de los diarios españoles se encuentran El Diario Noticioso (1758), de Madrid, El Pensador (1762) y Diario de Barcelona (1792), actual decano de la prensa española. Más adelante, los distintos gobiernos fueron suprimiendo la prohibición de publicar noticias locales en los periódicos, con lo cual se estimuló aún más el crecimiento del medio.

    Así, a comienzos del siglo XVIII, los políticos habían empezado ya a adquirir conciencia del enorme potencial del medio informativo impreso a la hora de moldear la opinión pública. Por consiguiente, el periodismo de la época era predominantemente político, y cada facción política del momento poseía, o intentaba poseer, un periódico. Los artículos de carácter político no llevaban firma, en parte para preservar la libertad de opinión y en parte para evitar que el periodismo se convirtiera en un negocio o una profesión. Paralelamente a esta evolución, se comenzó la lucha por la libertad de prensa.

    En el siglo XIX, la actividad periodística se vio profundamente afectada por la Revolución Industrial, la Revolución Francesa y la alfabetización creciente como resultado de la educación pública que se fue imponiendo en los países occidentales. Las masas recién alfabetizadas demandaban más noticias y que éstas fueran cada vez más recientes, mientras las nuevas maquinarias, en especial la linotipia, que comenzó a utilizarse en 1886, hicieron posible producir periódicos a un precio cada vez más reducido.

    En Estados Unidos aparecieron dos empresarios periodísticos, Joseph Pulitzer y Randolph Hearst, que crearon publicaciones destinadas a la población de las grandes ciudades, en pleno crecimiento por entonces. Hacia finales del siglo el New York Times, que aún continúa editándose, comenzó a cimentar su reputación como medio capaz de cubrir con eficacia y seriedad las cuestiones más destacadas de la actualidad nacional e internacional. Al mismo tiempo, invenciones como el telégrafo facilitaron la recogida y la transmisión casi inmediata de datos. Algunas empresas comenzaron a utilizar estas nuevas tecnologías, unidas a los tendidos de cable, para convertirse en centros de recogida y distribución de noticias. Son las llamadas asociaciones y agencias de prensa, entre las cuales se encontraban algunas que siguen funcionando hoy en día, como la Reuters inglesa y las estadounidenses Associated Press y United Press.

    Apoyadas en la consolidación de la libertad de expresión, algunas publicaciones comenzaron a abandonar la tradición de los artículos políticamente comprometidos sin firmar y, paralelamente, empezó a tomar forma la figura del periodista como personaje dedicado a la investigación de los aspectos oscuros de la realidad. Así, escritores españoles como el poeta José Quintana o el pensador y poeta José María Blanco White abandonaron prácticamente la literatura para dedicarse por completo al periodismo político. Quintana y Blanco White editaron juntos en Madrid y Sevilla El semanario patriótico, en 1808 y 1809. Más tarde, Blanco White, exiliado en Londres desde 1810, publicó El Español, la revista que influyó poderosamente en el desarrollo del liberalismo, tanto en España como en Hispanoamérica.

    Al mismo tiempo, las nuevas tecnologías, el desarrollo de los transportes, la reducción del precio de la distribución postal y la aparición de industriales y comerciantes que necesitaban promocionar sus productos a escala nacional por medio de la publicidad, estimularon la creación y difusión de publicaciones populares centradas en temas especializados. Por lo general, estas publicaciones se basaron en la utilización masiva primero de la ilustración y, posteriormente, de la fotografía. Basta pensar en revistas como National Geographic para comprender la importancia que la imagen desempeña en su éxito, éxito que aún fue más contundente antes de la extensión de la televisión, un medio que comenzó a saciar el apetito visual del público. Así, en la década de 1920, justamente en el interludio entre la aparición del cine y la de la televisión, hubo revistas ilustradas en Alemania que tenían tiradas de unos dos millones de ejemplares.

    Ya unas décadas antes, la publicación de revistas ilustradas se había extendido desde este país hacia el resto del mundo, y su desarrollo fue vertiginoso, especialmente en el terreno de las destinadas al público femenino. Hoy en día, las tiradas de muchas revistas, sobre todo algunas pertenecientes a la llamada “prensa del corazón”, superan con mucho a las de los más importantes diarios de sus respectivos países.

    La fotografía comenzó a utilizarse en la prensa diaria en el año 1880, de la mano del Daily Herald inglés, aunque tardó bastante en incorporarse de modo definitivo a los periódicos. Lo hizo sobre todo a través de los suplementos dominicales, cuya utilización se difundió de los periódicos anglosajones al resto del mundo. Los suplementos dominicales, a pesar de venderse conjuntamente con los ejemplares del fin de semana de los diarios, tienen una estructura sustancialmente diferente de las de estos, tanto en la apariencia —se asemejan más a las revistas en formato y tratamiento gráfico— como en los temas que aborda, que suelen estar menos relacionados con las noticias de actualidad y más con el ocio de los lectores. Actualmente, casi todos los diarios publican un suplemento de fin de semana, y sus ventas crecen espectacularmente durante esos días.

    A mediados del siglo XIX comenzaron a aparecer diarios de gran calidad, que llevaban a cabo seguimientos serios y exhaustivos de las noticias del momento y profundos análisis de sus consecuencias. Siguiendo el camino abierto por el periódico inglés The Times, en España se publicaría El Imparcial, un diario que gozó de gran aceptación y no tuvo nada que envidiar a sus modelos europeos durante los 66 años que duró su existencia (1867-1933). En América Latina se pueden nombrar La Nación, de Buenos Aires, o El Siglo, de Montevideo.

    Ya en el siglo XX, han surgido medios de comunicación que han eclipsado parte de la importancia de la prensa escrita. Con el fin de cubrir los sucesos de la actualidad de un modo más veloz, a principios de siglo existían periódicos que aparecían o bien por la mañana o bien por la tarde, y otros que tenían incluso dos ediciones, la matutina y la vespertina.

    Con la aparición de la radio (década de 1920), y sus posibilidades de tratamiento instantáneo y continuo de las noticias, los diarios perdieron su monopolio de seguimiento pormenorizado de los acontecimientos y hubieron de limitarse a aparecer bien por la mañana o bien por la tarde.

    En España, las primeras emisoras comerciales de radio comienzan a funcionar en el año 1924, al principio en Barcelona y Madrid. Poco a poco, el número de estaciones radiofónicas fue aumentando hasta cubrir la práctica totalidad del territorio. En un comienzo, las emisiones radiofónicas transmitían acontecimientos en directo, pero luego la programación se fue enriqueciendo y aparecieron boletines de noticias locales, nacionales e internacionales, que recibieron la denominación de “Diario hablado”, el primero de los cuales fue emitido en 1925 por la emisora Unión Radio.

    La radio acaparó gran parte del protagonismo que hasta entonces habían tenido los periódicos como transmisores veloces de noticias, y su prestigio creció enormemente durante los años de la II Guerra Mundial, pues mantuvo puntualmente informados a millones de ciudadanos europeos y americanos del desarrollo de los acontecimientos en el campo de batalla, y constituyó un arma propagandística de incalculable valor para los contendientes de ambos bandos.

    Pero su difusión quedó frenada por la introducción de la televisión, que unía a la casi instantaneidad de las informaciones, el poder seductor de la imagen que las acompañaba. Las primeras emisiones comerciales de televisión se llevaron a cabo en la ciudad de Nueva York en la década de 1930, aunque el verdadero estallido del medio no se produjo hasta después de la II Guerra Mundial. En España, la primera emisión pública de televisión tuvo lugar el día 20 de octubre de 1956. Su extensión fue muy lenta, debido, sobre todo, a la intrincada orografía del país, que hacía necesaria la instalación de numerosas antenas repetidoras. Por ello, en nuestro país, el protagonismo en el terreno de la información siguieron teniéndolo, durante varias décadas aún, la radio y los documentales cinematográficos de actualidad, el denominado No-Do (abreviatura de Noticiario Documental), que constituyó un eficaz medio de transmisión de noticias e ideología, sobre todo hacia las zonas más aisladas e inaccesibles de España. En la actualidad, las dos cadenas de titularidad estatal, La Primera y La 2, así como los tres canales privados, Antena 3, Tele 5 y Canal Plus, se pueden captar en la práctica totalidad del territorio. En algunas comunidades autónomas (Andalucía, Cataluña, Galicia, Madrid, Valencia y País Vasco, entre otras) existen cadenas de televisión de ámbito exclusivamente regional, gestionadas en su mayor parte por los distintos gobiernos autonómicos, mientras que muchas ciudades disponen ya de emisoras locales, y en algunas de ellas se han instalado redes de cable para transmitir la señal televisiva. En todo caso, y a falta de una normativa concreta al respecto, por el momento la situación de las emisoras locales resulta un tanto inestable.

    En América Latina, tanto la radio como la televisión han alcanzado un gigantesco desarrollo en todos los países. Entre las cadenas de televisión, sobresale el grupo mexicano de Televisa, con una extensa implantación, tanto en el ámbito nacional como en Estados Unidos, a través de cadenas filiales e incluso en el resto del mundo, gracias a Galavisión, transmitiendo sus programas a través de satélite.

    El ejemplo más elocuente del gran interés del público por las noticias de actualidad lo constituye el tremendo éxito de la cadena estadounidense CNN (Cable News Network), que emite, por cable y por satélite, las 24 horas del día, noticias y reportajes informativos. En efecto, los sistemas de televisión por cable, que en Estados Unidos y en el resto del continente americano se encuentran muy desarrollados, y que en Europa ya se están implantando, suponen un medio perfecto para la difusión de noticias y, sobre todo debido al gran número de canales que las redes de cable pueden distribuir, un medio apropiado para transmitir numerosos y variados puntos de vista, y para que se escuchen voces y opiniones que, de otro modo, no podrían escucharse. Al mismo tiempo, muchos gobiernos están apostando por un mayor desarrollo de las televisiones públicas, y tienden a diferenciar sus contenidos de los de las privadas, para convertirlas en instrumentos que reflejen los cada vez más diferenciados intereses de los distintos sectores del público. Paralelamente, se está consolidando una amplia y densa red de satélites de comunicación, que envían programas de televisión a lugares a los que todavía no ha llegado el cable.

    EL PERIODISMO IMPRESO EN COLOMBIA

    Diríamos que más que una historia es una cronología de los principales periódicos de Colombia. Reconocemos de antemano sus limitaciones y dejamos constancia de que no existe una historia del periodismo en Colombia en el sentido científico, esto es, un análisis explicativo que integra el conjunto de fenómenos aparentemente aislados del periodismo colombiano en el desarrollo socio-económico y político del país. Es un vació que algún día esperamos llenar.

    RESEÑA HISTORICA

    Según los historiadores la imprenta aparece en América a mediados del año 1737, siendo los jesuitas los que la ponen a funcionar en el colegio de san Bartolomé. Para algunos el periodismo nace en 1785 con la aparición de unas hojas volantes editadas en la imprenta de don Antonio espinosa de los monteros bajo el titulo de “aviso del terremoto”, en donde se informa sobre las perdidas producidas por el terremoto sucedido en santa fe de bogota el 12 de julio de 1785.

    Para otros el periodismo colombiano apareció el 9 de febrero de 1791 cuando bajo el gobierno del virrey Ezpeleta, el cubano don Manuel del socorro Rodríguez publica el primer numero de papel periódico de la ciudad de santa fe de bogota. Era este un semanario de ocho paginas en el que se publicaban artículos sobre temas referentes a la problemática nacional, sin embargo, en vez de un informativo sobre el carácter diario tenia mas un carácter de tipo cultural y literario.

    A comienzos del siglo XIX, en 1801, bajo la dirección de don Jorge Tadeo lozano y de José Luis Azuola, nace el correo curioso, periódico en el cual se combinaban temas literarios, economía y cosas rudimentarias sobre mercadeo. Cinco años mas tarde en 1806, es nuevamente Manuel del socorro Rodríguez quien con gran afán periodístico y bajo los auspicios del virrey amar y Borbón, se lanza el redactor americano, periódico dedicado a difundir las campañas hechas por los españoles y los movimientos nacionalistas de España para sacar a los franceses de su territorio. Muchos lectores se quejaron porque se había dejado de lado el carácter cultural y por esta razón se funda el alternativo redactor americano con muy poca acogida. En 1808, bajo la dirección del sabio caldas, surge el semanario de la nueva granada, periódico que para muchos es el precursor de la revolución de la independencia. Se distinguió por su carácter político, científico y literario.

    Durante esta primera etapa del periódico en Colombia que se enmarca en la época de la colonia, las pocas publicaciones que aparecen son editadas y manejadas por una clase elitista y los periódicos tienen muy corta vida debido a los gastos de financiación.

    EL PERIODISMO POLÍTICO

    Es la segunda etapa del periodismo colombiano y surge para explicarle al pueblo el porque de la lucha revolucionaria. En este contexto, en 1810, aparecen los siguientes periódicos:

    La constitución feliz bajo el mando ce Manuel del socorro Rodríguez, el diario político de santa fe de bogota bajo el mando de Joaquín Camacho y el sabio caldas, el aviso publico y el argos americano, Estos dos últimos inician la polémica periodística sobre los temas políticos de carácter nacional porque el argos combatía el centralismo y el aviso publico lo defendía.

    En 1821 aparece el correo de Orinoco, vocero del triunfo definitivo de la revolución, publicado por orden de Bolívar en angostura y bajo la dirección de Antonio Zea y José Luis ramos. Su objetivo era desmentir las calumnias hechas por los españoles en las gacetas de caracas. Desde 1831 a 1845, esto quiere decir desde la disolución de la gran Colombia hasta la primera administración de Mosquera, el propósito ya no era rendirle homenaje al libertador sino era el de llevar a la practica las doctrinas que se venían planteando desde 1810. Sobresalieron en este periodo los periódicos como el granadino, la gazeta de Colombia, el proletario entre otros.

    EL PERIODISMO PARTIDISTA

    A partir de la desastrosa guerra civil de los años 40 empezaron a tomar cuerpo los dos grandes partidos: el liberal y el conservador. La prensa abandona el carácter personalista para defender las doctrinas de un partido político, por ejemplo los periódicos llamados el día y la noche. El primero era vocero del partido conservador y el segundo del liberal. En el año de 1849 aparece el quincenario el catolicismo fundado por el arzobispo Manuel José Mosquera como órgano oficial del pensamiento de la iglesia.

    Por aquellos días aparece el más grande periódico bogotano, el tiempo, los editores se propusieron no solamente fundar un periódico de carácter político, esencialmente doctrinario del radicalismo, sino también una publicación literaria y noticiosa al estilo de los grandes periódicos europeos de la época. Desapareció en1872 y volvió a renacer en 1911, comienzos del siglo XX.

    Por el año de 1860 la situación de los partidos cambio radicalmente porque el liberalismo quedo aniquilado por los conservadores y por esto los periódicos se volvieron a favor del gobierno conservador; A este periodo pertenecen el mercurio, el monitor, la tribuna entre otros.

    A finales de siglo, 1887, nace en Medellín el espectador en un momento en que ningún periódico liberal circulaba por el país. A pesar de su formato pequeño y su publicación bimensual, tuvo una gran acogida en el país por tener un carácter político, cultural y noticioso. Luego de un receso se traslada a bogota en el año de 1915.Cabe señalar que en el año de 1878 aparece en el país la primera publicación dirigida por una mujer: Soledad Acosta de Samper lanza su periódico la mujer destinado a la mujer colombiana.

    Gracias al avance tecnológico de la imprenta y al desarrollo social desde el siglo XX para acá ha sido notorio el auge del periodismo en Colombia. Las publicaciones diarias y semanales de carácter político, religioso, cultural, etc.; fueron haciendo su aparición en muchas ciudades y poblaciones donde antes no existían, a tal punto que para mediados del siglo XX prácticamente no ha habido población que no tenga su diario propio. Desde luego no se trata de periódicos como los que vemos hoy, muchas veces eran “mini-periódicos” de 4, 6 u 8 paginas, que no circulaban con regularidad y tenían poco tiempo de vida. Además, por el sistema de transporte tan rudimentario los periódicos tenían un circulo de lectores muy limitado a la localidad y por lo general muy reducido.

    Por otra parte, el proceso de financiación de los periódicos a través de los anuncios publicitarios fue muy lento y el precio que los lectores pagaban por el periódico no alcanzaba para financiar los costos de los periódicos.

    LA PRENSA ACTUAL

    La mayoría de los periódicos que se editan hoy en el país pertenecen a los grupos económicos y políticos mas fuertes del país como por ejemplo el tiempo que pertenece al grupo liberal gobernista, el espectador que pertenece a la familia Cano. Hay que señalar que este fenómeno de la caída de los diarios en las manos de los grupos financieros y políticos es reciente, y contradice la tradición del periodismo colombiano, que si bien es cierto siempre estaba aliado con los partidos políticos, nunca había estado controlado tan estrechamente por el gran capital, con las implicaciones que esto tiene en cuanto a la libertad de prensa.

    En términos generales, la prensa se considera como un medio dirigido al individuo y es un vehículo eminente de lo que algunos llaman “opinión publica”.

    PRINCIPALES PERIODICOS DEL PAIS

  • ARMENIA

  • -Diario del Quindío

  • BARRANQUILLA

  • -Diario el caribe

    -La libertad

    -El heraldo

    -El nacional

  • BOGOTA

  • -El tiempo

    -El espectador

    -El siglo

    -La republica

    -El espacio

    -El bogotano

    -La prensa

  • BUCARAMANGA

  • -El frente

    -Vanguardia liberal

    -El liberal

    -El deber

    -Diario de Bucaramanga

    -Diario del oriente

  • CALI

  • -El pueblo

    -El país

    -Occidente

    -El caleño

  • CARTAGENA

  • -El universal

    -Diario de la costa

  • CUCUTA

  • -Diario de la frontera

    -La opinión

    -Cosmos

  • GIRARDOT

  • -El diario

  • MANIZALES

  • -La patria

    -Nuevo estadio

  • MEDELLÍN

  • -El colombiano

    -El mundo

  • NEIVA

  • -Diario del Huila

  • PASTO

  • -Diario del sur

    -El derecho

  • PEREIRA

  • -El imparcial

    -El diario

    -La tarde

    -Diario del Otún

  • POPAYÁN

  • -El liberal

  • SANTA MARTA

  • -La época

    -El informador

  • TUNJA

  • -Diario de Boyacá

    -Diario del oriente

    -El boyacense

    -La tierra

  • VALLEDUPAR

  • -El diario vallenato