Ilíada; Homero

Literatura clásica antigua. Poesía épica griega. Cantos homéricos. Métrica. Hexámetro dáctilo. Argumento

  • Enviado por: Wison
  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
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La Iliada

1.Índice

2. La Iliada: Argumento y composición del poema............

3. Argumento del canto XXII................................

4. Comentario del canto XXII...............................

5. Hexámetro dáctilo: teoría y medición de 10 versos.......

6. Bibliografía............................................

2.Argumento

Agamenón, jefe de los aqueos, ha robado a Aquiles, también guerrero aqueo, su esclava Briseida, y éste, encolerizado, se retira del combate, lo que provoca un grave debilitamiento del ejército griego.

Mientras tanto, Tetis, madre de Aquiles, pide a Zeus (canto I) que vengue la afrenta acometida contra su hijo, y Zeus la complace provocando la derrota del ejército griego.

Después de la batalla, aqueos y troyanos deciden poner fin a la guerra mediante un combate entre Paris y Menelao, pero cuando Paris está a punto de ser vencido, Afrodita lo rapta y, de este modo, se rompe el pacto entre ambos bandos (cantos II-IV). Protegidos por la diosa Atenea, los aqueos vencen a los troyanos (canto V). Sin embargo,

la batalla se reanuda y otorga la victoria a los troyanos (cantos VI-VIII). Los griegos, desesperados, intentan que Aquiles se incorpore de nuevo a la lucha, pero éste se niega (canto IX). Agamenon envía a Ulises y a Diomedes a explorar el campamento troyano (canto X).

Se reanuda el combate y los troyanos llegan hasta la flota de los griegos y ganan esa batalla (cantos XI-XV). El aqueo Patroclo solicita entonces a Aquiles que le preste sus armas para combatir contra los troyanos; éste accede, pero Patroclo cae en manos de Héctor que le da muerte (canto XVI).

Cuando Aquiles se entera de la muerte de su amigo, se encoleriza y decide incorporarse de nuevo al combate.

Tetis, su madre, le proporciona nuevas armas que Hefesto ha fabricado para él. Se reconcilia con Agamenón y se prepara para combatir(cantosXVII-XIX).
Tiene lugar entonces la última batalla de la Iliada; Aquiles comienza a matar a cuantos troyanos se cruzan en su camino y busca a Héctor; cuando lo encuentra comienza una persecución de ambos héroes alrededor de las murallas de Troya.
Finalmente se enfrentan y Aquiles mata a Héctor (cantos XX-XXII). Aquiles, ya en el campamento de los aqueos, acude al banquete fúnebre por la muerte de su amigo, Patroclo (canto XXIII).

Por último, el rey Príamo ruega a Aquiles que le devuelva el cadáver de su hijo Héctor, y éste accede.

Nueve días dura el luto de Troya por la muerte de su héroe. La Ilida es sobre todo una epopeya militar en la que los combates, las hazañas de los héroes y el valor y la fuerza de cada uno de ellos, desempeñan un importante papel en el poema.

Sin embargo, no hay que olvidar determinadas escenas de carácter lírico, como la despedida de Héctor y Andrómaca o la aparición de Helena en las murallas de Troya.

Composición

La Iliada contiene 15.690 versos o hexámetros dactílicos, ritmo de verso basado en la repetición de dos sílabas cortas seguidas de una larga, separados entre si por una pausa. Su composición se atribuye a Homero (s.VIII a.C.) que recopiló en su poema antiguos mitos y tradiciones orales sobre las guerras que los griegos mantuvieron contra los troyanos por arrebatarles y obtener el control comercial del Estrecho de los Dardanelos, el Helesponto, hechos anteriores a la edad del hierro o de sus inicios que se remontan al siglo XIII/XII anterior a nuestra era una contienda que duró cerca diez años.

3.Argumento del canto XXII

Los troyanos se refugian en la ciudad y Héctor, desoyendo las súplicas de sus padres, espera ante las puertas de dicha ciudad a Aquieles, del que huye cuando le ve llegar. Comienza así una larga persecución de Aquiles a Hector. Esta persecución es seguida por las divinidades, entre los que se encuentra Zeus, el padre de los dioses, este se compadece de su buen siervo Hector. En este momento aparece en escena Atenea que pide que esta vez permita que la muerte alcance a Hector. Atenea es complacida por Zeus y pone fin a la persecución de Aquiles adoptando la forma Deifobo, hermano de Héctor, que convence a este para que se enfrente a Aquiles. Aquiles y Hector tienen algunos cruces de palabras, Aquiles lanza su lanza y falla, es entonces cuando Hector lanza la suya con poca fortuna, y cuando pide a Deifobo que le otorgase otra se da cuenta del engaño y comprende que ha llegado para él la hora de su muerte tras devolverle la lanza Atenea a Aquiles. Antes de abandonar el mundo y dirigirse al Hades, suplica a Aquiles que deje su cuerpo intacto y, al darse cuenta que el odio de su adversario hará que se vengue de la forma más cruel, le predice su muerte por la mano de Paris.

4.Comentario de texto:

El canto XXII de La Iliada consta ocho personajes, cada uno de los cuales juegan un papel importante en el transcurso de dicho canto. Los dos más importantes e irrelevantes son Héctor y Aquiles, que mantendrán en el desenlace del canto. Ambos son los soldados más importantes de cada uno de sus ejércitos, Héctor, defiende al troyano y Aquiles a los aqueos. Héctor no solo era un soldado, sino que también era hijo de Príamo y Hecuba que gobernaban Troya. Era el más valiente de todos los soldados troyanos, como comenta su esposa Andrómeca cuando habla de que en las batallas se colocaba delante de su ejército sin temor al enemigo que viene de frente. Sin embargo huyó ante la presencia de Aquiles. Similar a este era Aquiles, valiente y fuerte, pero lleno de odio y de ganas de vengar la muerte de su amigo Patroclo a manos de Héctor. Aquiles, hijo de un dios y de una mortal, es casi una divinidad, ya que solo puede ser derrotado si el dañado en su talón. Esta “casi” inmortalidad le permite no solo le permite no tener miedo ante nadie, sino que también le otorga el poder desafiar a los dios. Este hecho lo demuestra cuando se niega a devolver el cuerpo de Héctor a su familia, tentando así a los dioses que no aprobaban esta crueldad. Aparecen también tres dioses, que en todo momento se muestran su lado “humano”. Por un lado Zeus, se compadece de Héctor, ya que este lo veneraba sacrificando animales. Apolo sale también en defensa de Héctor, este le da fuerzas en su huida alrededor de la ciudad troyana. Pero en cambio Atenea, con ganas de venganza, desea la muerte de Héctor y engaña a este para que Aquiles pueda derrotarle. Además intercede ante la posible ayuda de Zeus hacia el adversario de Aquiles. Otros personajes que intervienen en el canto, son los padres de Héctor, Príamo y Hécabe, que lloran ante la desdichada muerte de su hijo, tras no lograr convencerle de que no debía enfrentarse al veloz Aquiles. Por último, en la última escena, aparece Andrómeca, esposa de Héctor. Esta no presencia la muerte de su amado, pero al enterarse, rompe a llorar y se compadece de si misma.

Uno de los hechos que más llama la atención, es el trato que Aquiles da al cuerpo de Héctor. Este último al ver que tiene enfrente al veloz Aquiles, intercede por si mismo ante este para que entregue su cuerpo a sus padres una vez haya acabado con el. Ante ésta súplica Aquiles responde que no llegarán a estos convenios, ya que se siente muy dolido ante la muerte de su amigo, y compara esta alianza con la de los leones con los hombre y la de los lobos con los corderos, ya que en ninguna de ellas existe. Héctor al ver que Aquiles falla en su intento por alcanzarle con su arma, recobra sus fuerzas y arremete contra él proclamando que no había llegado su hora como él afirmaba que Zeus había permitido y comenta que con sus palabras le había quitado su valor y su fuerza y niega que su muerte esté destinada para ese momento. Aquiles, una vez derrotado a Héctor, trata su cadáver de una forma que no era aprobada ni por Griegos ni por troyanos, ya que este además de no entregar el cuerpo de Héctor a su familia, lo arrastra por alrededor de toda la fortaleza troyana para que todos puedan contemplarlo. Aquí vemos una costumbre funeraria muy correcta. Tanto griegos como troyanos, acostumbraban a entregar los cadáveres a sus familiares correspondiente tras las batallas, incluso entregaban a sus enemigos, para que tengan honras fúnebres y sus cuerpos descansen al lado de sus seres queridos. Aquí en medio de todo esto, aparece Andrómeca, que llora y reflexiona acerca de la orfandad de su hijo (Astianacte), que según ella una vez perdido a su padre pierde a los amigos, y su vida es cabizbaja.

Como ya vimos anteriormente, dos personajes femeninos se encuentran en el canto, Andrómeca y Hécabe. Las dos lloran y se compadecen de la muerte de Héctor. Sin embargo, cada una de las dos ven su muerte de este de distinta perspectiva. Para Hécabe, la muerte de Héctor supone la pérdida de alguien del que ella se jacta, es decir, desaparece con la muerte de su hijo desaparece el motivo por el cual enorgullecerse, ya que este era casi una divinidad entre los troyanos. Sin embargo Andrómeca, que ama a Héctor, se angustia por la pérdida de su amado y compañía y de el padre de su hijo, a quién también ama y no quiere que sea infeliz.

En todo el canto, se muestra en dos ocasiones una alusión a la amistad, en ambas, Aquiles se lamenta por la muerte de Patroclo y ansía la venganza.

Encontramos también símiles y epítetos sobre los personajes de Aquiles, Apolo, Zeus y Atenea. Por un lado entre los símiles vemos aquel que se refiera a Aquiles, “el de los pies ligeros”, que hace referencia a la velocidad que tenía Aquiles, ya que este era un atleta. También contemplamos aquel referido a Zeus, “el que amontona las nubes”, nos muestra aquí el poderío de Zeus haciendo ver que es el que hace que llueva o el que cubre el sol. Otro más es aquel que hace referencia a Atenea, “la diosa de ojos de lechuza”. Por otro lado encontramos los siguientes epítetos:

. Aquiles: el irreprensible, el divino.

. Zeus: El olímpico.

. Apolo: el más funesto de todos los dioses.

. Atenea:

Encontramos además, numerosos enunciados exclamativos que parten desde Hécabe y Andrómaca: “¡Héctor! ¡Hijo mío!”; Aquí es Hécabe quién intenta llamar la atención a Héctor, su hijo, para que regrese a dentro de la fortaleza y no combata con Aquiles. “¡Hijo mío! ¡Ay de mí, desgraciada!”; en este momento Hécabe ve que su hijo es atravesado por la lanza de Aquiles y se lamenta. “¡Ojalá que la noticia nunca llegue a mis oídos!”; Andrómaca oye la voz de su suegra y teme que el fin de Héctor haya llegado y piensa que sería mejor que nunca escuchase esa desdichada noticia. “¡Héctor! ¡Ay de mi, infeliz!”; Aquí ya se entera de la muerte de su esposo y se lamenta.

Por último encontramos numerosas expresiones que denotan la presencia del narrador, de las cuales destacamos la que realiza en el momento que comenta que Andrómeca está preparando un baño para Aquiles y escribe “...¡Insensata! Ignoraba que Atenea, la de los ojos de lechuza, le había hecho sucumbir muy lejos del baño a manos de Aquileo”.

5.Hexámetro dáctilo: teoría y medición de 10 versos

El Hexámetro dactílico es un ritmo de verso basado en la repetición de dos sílabas cortas seguidas de una larga, separados entre si por una pausa.

6.Bibliografía

La Eneida, Espasa Calpe (Colección Austral)

15-XII-1996 Madrid

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