Ideologías político sociales

Historia universal. Liberalismo económico. Nacionalismo. Socialismo

  • Enviado por: Silvana
  • Idioma: castellano
  • País: Uruguay Uruguay
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IDEOLOGÍAS POLÍTICO-SOCIALES

  • Liberalismo

  • Es una de las corrientes ideológicas típicas del siglo XIX que quiso resolver los problemas políticos y sociales de una manera lógica, de acuerdo a principios abstractos y conforme a los derechos del ciudadano.

    Es un producto de la Ilustración y de la Revolución Francesa cuando la burguesía la dirigió.

    Frente a los privilegiados del Antiguo Régimen y a sus derechos tradicionales, opuso los derechos naturales de los ciudadanos que se concretaron por primera vez en forma escrita en la Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano de 1789 y en la Constitución francesa de 1791.

    Levantó las ideas de la libertad y de la igualdad.

    Para eludir los peligros de la monarquía absoluta y del gobierno, la burguesía liberal vio como régimen político ideal la monarquía constitucional basada en el sufragio censitario.

    Esta ideología liberal es aplicada a los más variados campos de la actividad humana. Hay, así, un liberalismo político, económico, social y religioso entre otros.

    Uno de los principales objetivos de los liberales era el de salvaguardar los derechos individuales: reclamaban el respeto de la autoridad para la libertad de palabra, la libertad de expresión, la de prensa, de reunión y de asociación, es decir, los derechos políticos del hombre. Para conseguir esto había que limitar la autoridad del soberano y del Estado. Para obtener ambas cosas era indispensable una Constitución.

    Esta constitución sería la garantía de la aplicación de aquellos derechos y de la limitación de este poder.

    El otro objetivo fundamental que tienen es la participación de la burguesía en la administración del Estado y en la redacción de las leyes a través de asambleas legislativas.

    Así, la obtención de las libertades políticas y participación en la dirección del Estado, obtendrían satisfacción de lograrse la aprobación de una Constitución liberal. Por eso es que los movimientos liberales europeos de 1830 y 1848, la reclaman y centran en su obtención el triunfo de sus luchas.

    En la primera mitad del siglo XIX, el liberalismo no fue una ideología democrática.

    Si bien la burguesía liberal pedía una Constitución, no pedía el sufragio universal.

    Se puede distinguir dos tipos de liberalismo que son:

  • Liberalismo Conservador: Donde tiene que existir una constitución que limite el poder, por lo que hay una monarquía limitada. Hay dos cámaras, lo que se llama Bicameralismo. El sufragio en este tipo de liberalismo es censitario.

  • Lo que quiere este liberalismo es tener libertades públicas como la de opinión, expresión, reunión y prensa.

    Para este liberalismo, la constitución tiene un doble papel. Primero limitaba el poder del rey, y el Estado. Es importante el individualismo por eso es importante una constitución que limite el poder del rey.

    A la vez, la constitución garantiza los derechos políticos del hombre.

  • Liberalismo Radical: Aspiraban a que el predominio político dentro del Estado lo desempeñaran las asambleas legislativas. Su modelo era el régimen gubernamental inglés.

  • Este liberalismo, al igual que el conservador, tenía un sufragio censitario.

    La Segunda Revolución Industrial provocó grandes cambios en las sociedades europeas occidentales.

    Las acuciantes reclamaciones de los sectores obreros para mejorar sus condiciones de vida y de trabajo, la necesidad que sentía el país de que la industria no detuviera su marcha, determinaron la variación del tradicional enfoque liberal acerca de las funciones del Estado.

    La clase gobernante, la burguesía, inició una serie de concesiones en el plano político y jurídico que le permitían mantener el control del Estado y aplacaban las reivindicaciones más urgentes.

    Se produce un abandono de la tradicional concepción liberal del Estado como “juez y gendarme”.

    El Estado creó instituciones diversas para su atención y mejoramiento: hospitales, asilos, orfanatos y el comienzo de una asistencia médica pública para socorrer a la gente que no contaba con recursos propios.

    Fue en asistencia médica, servicios públicos y enseñanza donde el Estado comenzó a practicar lo que se llamó sus “fines secundarios”.

    Todo este desarrollo fue provocado y acompañado por un creciente proceso de democratización política. Es lo que se ha llamado “el ascenso de las masas”.

    Los derechos políticos se fueron materializando para todos los ciudadanos.

    En algunos países se concedió el sufragio universal. Este hecho es a la vez causa y efecto de todas las transformaciones ya mencionadas.

    La burguesía realizó concesiones e hizo intervenir al Estado en la vida social procurando mantener las estructuras vigentes y alejar los peligros de cuestionamiento.

    La creciente importancia económica de las clases bajas, como el proletariado, empujó a éste a realizar conquistas políticas básicas como la organización de los sindicatos, el derecho de voto, la gratuidad de la enseñanza, que lo convirtieron en factor a ser tenido en cuenta por las clases gobernantes antes de tomar decisiones políticas gravitantes.

    Los liberales se democratizaron y las vías para ese proceso de democratización fueron disímiles según los distintos países.

    La implantación del sufragio universal fue la solución ideal para resolver pacíficamente los enfrentamientos sociales.

    Con el sufragio universal, el parlamento era elegido por el pueblo y era una garantía efectiva de la democracia política.

    No podía concebirse el sufragio universal sin un mínimo desarrollo cultural del hombre, y esto implicaba la existencia de un ciudadano, de un ser conciente de sus responsabilidades sociales y políticas. La educación pasaría a ser gratuita, laica y obligatoria.

    Por otro lado, el feminismo luchó por conseguir los derechos civiles y políticos para la mujer, fundamentalmente el voto. Al ejercer una profesión liberal o desempeñando cargos que eran antes de hombres, encontrándose en buena situación para intensificar su reclamo de los derechos políticos, tuvieron el derecho a voto.

    También hay que señalar la aparición de la prensa diaria como elemento importante en la popularización y elevación de la cultura política de algunos pueblos europeos.

    Los partidos políticos editaban sus propios periódicos donde exponían sus soluciones a los problemas políticos, económicos o sociales. Se fue formando la “opinión pública”.

    El Liberalismo económico

    Reconoce sus antecedentes principales en la obra de Adam Smith y de la escuela fisiocrática francesa, ambas del siglo XVIII. La fisiocracia sostenía que el fenómeno económico era un fenómeno “natural” y por lo tanto las leyes naturales de la economía debían desenvolverse libremente, sin la intervención del Estado. Acunó la famosa frase “laissez faire, laissez passer”, que resumía su posición favorable a la más amplia iniciativa individual en el campo económico, sin trabas impositivas o legales que estorbaran la actividad en ese terreno.

    Los economistas liberales sostenían que una sociedad económica estaba integrada por productores individuales que aportaban sus productos y los intercambiaban con otros productores, compraban lo más barato posible y vendían al mejor precio que pudieran obtener. Era la teoría del intercambio de bienes en un mercado libremente competitivo en donde los precios se fijaban por la propia situación del mercado, sin ninguna intervención exterior.

    Cuando había demanda de un artículo, la producción aumentaba porque los productores aprovechaban ese momento de auge. Esto llevaba a un exceso de producción, o sea de oferta, lo que hacía descender el precio del artículo ante su abundancia; los productores disminuían su fabricación hasta que su relativa escasez obligaba a los consumidores a pagar más para conseguirlo. Hay un nuevo aumento de los precios y un nuevo incremento de la producción.

    La completa libertad de la economía producía espontáneamente una armonía natural de intereses de los distintos sectores sociales.

    El Estado debía limitarse a mantener el orden interno y la seguridad exterior. Es el concepto típico del liberalismo económico del Estado como “juez y gendarme”: mantener las leyes internas, castigar a quien las viole, proteger las fronteras, pero no intervenir en absoluto en la vida privada de los ciudadanos, uno de cuyos aspectos es la actividad económica.

    Principios del liberalismo económico:

  • Ley Natural: La economía está regida por leyes naturales y si esa economía se desarrolla libremente va a ser sana, natural, creadora de riquezas para los ciudadanos.

  • Laissez faire, Laissez passer: Adopta la abolición de impuestos, reglamentaciones, monopolios y obstáculos jurídicos fiscales.

  • Anti-intervencionismo: El liberalismo es enemigo de la intervención del Estado en la economía.

  • Libre empresa: Son partidarios de la libertad individual en el campo económico. Cada productor es el que mejor sabe cuánto le conviene producir y a qué precio le conviene vender.

  • Libre comercio: Reclaman la abolición de las aduanas y la entrada y salida libre de trabas de todas las mercancías.

  • Libre contrato: Tanto el patrón como el obrero debían ponerse de acuerdo libremente sobre el contrato de trabajo y el salario. Nadie más que esas dos personas debía intervenir en esa transacción, y menos que nadie el Estado.

  • Libre asociación: Exigían una completa libertad para que los comerciantes, industriales y empresarios pudieran asociarse en entidades defensoras de sus intereses económicos. Se negaban a aceptar cualquier tipo de asociación obrera.

  • Nacionalismo

  • Es, al igual que el liberalismo, una de las ideas motoras de la evolución política del siglo XIX.

    Los nacionalistas reclamaban el derecho de fundar estados que se identificaran con las nacionalidades, o sea con aquellos pueblos que tenían en común idioma, religión, pasado, costumbres, tradiciones, formas de pensar y de sentir.

    Los grupos de población que tenían esas características comunes formaban una nación, y aspiraban a llevar una vida propia e independiente. Esa aspiración se lograría si cada nacionalidad podía fundar su propio Estado.

    Se trataba de coincidir nación y Estado, y de reunir bajo la protección de éste a todos los hombres unidos por esos lazos.

    En el siglo XIX predominaron dos concepciones diferentes acerca de la nacionalidad y el nacionalismo.

    Una de ellas fue que consideraba a la nación como un “ser vivo” que crece bajo la inspiración de un espíritu o genio nacional. Los caracteres exteriores de ese espíritu estarían dados por la comunidad de lengua y de rasgos físicos.

    Los hombres estarían unidos por un hecho exterior a ellos, ajeno a su voluntad: la lengua.

    Por lo tanto, las poblaciones que presentaran ese rasgo en común debieran formar una nación.

    Un gran patriota italiano llamado Mazzini daba el concepto de nación como “una asociación de todos los que, agrupados ya sea por la lengua, sea por ciertas condiciones geográficas, sea por el rol que les ha sido asignado en la historia, reconocen un mismo principio y marchan, bajo el imperio de un derecho unificado, a la conquista de una sola meta definida…La patria es, ante todo, la conciencia de la patria.”

    Renan, por otra parte decía que “la nación es el plebiscito de todos los días…es el haber hecho juntos las grandes cosas del pasado y querer aún hacerlas en el porvenir.”

    Todos los días esos hombres están expresando su voluntad de integrarla. La decisión es de tipo personal o colectivo, de un grupo de hombres que integran una nación, porque manifiestan su voluntad de hacerlo. La expresión de esa voluntad implica que los pueblos tienen el derecho del voto, y se debe consultar al pueblo para que decida sobre su destino, reconociéndose así el principio de autodeterminación, el principio de la soberanía popular.

    En muchas oportunidades, nacionalistas y liberales marcharon juntos: reclamar la libertad de un pueblo o reclamar las libertades individuales, era partir de un mismo principio.

    El nacionalismo económico

    Al lado del nacionalismo político hay ideas del nacionalismo económico: debe surgir una estructura económica capaz de hacerla viable.

    Uno de los pensadores más representativos fue Federico List, impulsor del Zollverein, o unión aduanera, que fue la base económica de la posterior unificación política de Alemania encabezada por Prusia.

    Basaba su sistema económico sobre la idea de nación, que sería la intermediaria entre el individuo y el género humano, considerándola como una entidad viva que permitía al hombre formarse y progresar.

    La libertad civil, las instituciones, la unidad nacional, jugaban un papel de primer plano en el trabajo y en la economía, porque les daban a los hombres su poder productivo.

    El desarrollo de ese poder productivo determinaba la prosperidad del Estado.

  • Socialismo

  • La revolución industrial trajo problemas sociales porque agudizó las diferencias de riqueza entre las clases sociales, agudizó las malas condiciones de vida y de trabajo del proletariado y provocó enjuiciamientos de todo el sistema capitalista que engendraba estos males.

    Su consecuencia social más importante fue que generó una nueva clase social: el proletariado.

    Todos los males, que padecían de esta clase como que hombres sin trabajo en el campo debido a la revolución agrícola invadieron las ciudades proporcionando a los industriales mano de obra barata y abundante o como que su salario era muy bajo, apenas podían alimentarse y alimentar a su familia, malviviendo en pequeñas habitaciones sin luz ni aire, incitaron la compasión de algunos sectores de las clases sociales, reclamando soluciones.

    Surgieron los primeros teóricos sociales y reformadores que criticaron el sistema económico vigente y propusieron nuevas formas de organización de la sociedad y de la economía.

    Se les designó el nombre de socialistas. El término “socialismo” fue usado para señalar a los grupos que aspiraban a un orden social nuevo basado en una concepción económica y social de los derechos humanos.

    Hubieron dos tendencias en el socialismo que fueron el socialismo “utópico” y el socialismo “científico” o “marxismo”.

    El socialismo utópico

    El socialismo utópico según el historiador Cole es la ordenación colectiva de los asuntos humanos sobre una base de cooperación, con la felicidad y el bienestar de todos como fin, y haciendo resaltar no la política, sino la producción y la distribución de la riqueza y la intensificación de los influjos socializantes en la educación de los ciudadanos a lo largo de toda su vida mediante formas cooperativas de conducta, en contra de las de competencia, y mediante actitudes y creencias sociales.

    Los primeros socialistas se oponían al individualismo exacerbado del sistema capitalista, a la lucha de los hombres mediante la competencia, a la primacía de lo político, y proclamaban la necesidad de un nuevo orden social basado en la cooperación y ayuda mutua donde la justicia en la producción y en la distribución de los bienes traería no sólo la felicidad individual sino también la colectiva.

    Saint Simon

    Creía que en la sociedad no debían darse los extremos de riqueza ni de pobreza.

    Rechazaba la explotación dl hombre por el hombre.

    Hacía una distinción entre los trabajadores (industriales, obreros, artistas, entre otros) y los ociosos (nobleza, militares) y sostenía que los primeros debían gobernar la sociedad, planificando la economía en beneficio del interés general.

    Afirmaba que la sociedad, a través del Estado, transformado y controlado por los productores, debía planificar y organizar el uso de los medios de producción a fin de marchar a la par con los descubrimientos científicos.

    Fourier