Hume y la ciencia del entendimiento humano

Filosofía moderna. Conocimiento. Pecepción. Principio de causalidad. Sustancias: mundo, Dios, Yo. Ética y moral

  • Enviado por: Inés
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HUME

CIENCIA DEL ENTENDIMIENTO HUMANO

Hume trata de estudiar al hombre, y para ello pretende comenzar por el conocimiento humano (experimental).

Conocimiento: Estudia su alcance y validez.

Ideas: Estudia como el conocimiento se basa en ellas, estudiando su naturaleza.

Fundamento: En qué se basa el conocimiento.

Experiencia: El entendimiento debe limitarse a ella.

Sólo admite como válidos dos lenguajes:

- Matemático: porque se basa en teoremas ya demostrados.

- Lenguaje de la Naturaleza, de las ciencias porque se basa en la experiencia.

CONOCIMIENTO

El conocimiento para Hume se basa en percepciones (todo aquello que el hombre es capaz de captar, sensaciones organizadas dentro e nuestra mente) que llegan por los sentidos internos y externos. Estas percepciones se dividen en dos:

  • Impresiones: Datos inmediatos de la experiencia adquirido por los sentidos (percepciones vivaces). Son: Sensaciones, Pasiones y Emociones.

  • Ideas: Representaciones e las impresiones en el pensamiento (percepciones débiles).

Ambas se dividen en:

* Simples: No admiten distinción ni separación.

* Complejas: Un conjunto de impresiones y de ideas por lo que se pueden separar.

Las impresiones o ideas complejas se deben a tres leyes:

  • Semejanza: Toda idea o impresión se relaciona con otras por tener características semejantes.

  • Contigüidad: Por que se dan juntas en el tiempo y en el espacio.

  • Causa - Efecto: La relación que se establece entre ideas o impresiones porque unas han sido causa de las otras, que son los efectos.

  • Relación entre impresiones e ideas:

    • De semejanza: Aparecen conjuntamente en la mente. Toda percepción de la mente aparece a la vez como impresión y como idea.

    • De origen: Las impresiones son la base de las ideas. Una idea es verdadera si procede de una impresión. Las impresiones simples preceden siempre a su correspondiente idea y no al revés.

    Tipos de conocimiento:

    * POR RELACIONES ENRE IDEAS: Aquel que está regido por el principio de semejanza. Estas relaciones son necesarias y constituyen el dominio del conocimiento ya que su opuesto es imposible, y su verdad se descubre a través del análisis de los términos que la componen. Se obtienen por demostración y su veracidad es independiente de la experiencia. A este tipo de conocimiento pertenece la Lógica y las Matemáticas.

    * POR CONOCIMIENTO DE HECHOS: Está organizado por la contigüidad en el tiempo y en el espacio como por la relación de causalidad. Estos hechos son contingentes y constituyen el dominio del conocimiento probable, ya que su opuesto es posible. Son sintéticos, se obtienen por observación directa o por inferencia inductiva. Su veracidad puede refutarse por la experiencia. A este tipo de conocimiento pertenece las Ciencias Naturales.

    PRINCIPIO DE CAUALIDAD

    Según Hume nuestro conocimiento queda reducido a las impresiones actuales y pasadas.

    No podemos tener conocimiento de hechos futuros, porque no podemos tener impresiones de un hecho que todavía no ha sucedido.

    Sin embargo en nuestra vida normal hablamos con certeza de hechos que se van a producir en el futuro; y afirmamos además, su nexo causal. ¿Cómo podemos estar seguros de esta verdad?

    El criterio de verdad consiste en saber si a una idea le corresponde una impresión, pero aquí no se tiene la impresión de un hecho ya que no ha sucedido.

    “He visto después de poner el agua al fuego, hierve, pero ¿sucederá así siempre?” Si nuestro conocimiento se reduce a las impresiones de hechos no podemos tener impresiones de futuro; y tampoco tenemos impresiones de la conexión necesaria entre el fuego y el agua que hierve.

    Del pasado sólo hemos observado la sucesión constante entre un fenómeno y otro, es decir, siempre que sucedía el primer hecho, sucedía el segundo. Pero lo que no hemos observado es la relación necesaria entre una cosa y otra.

    Así del futuro solo podemos afirmar “creencias”, no tenemos un conocimiento seguro. La certeza proviene del hábito: la costumbre que tenemos de ver un fenómeno después de otro hace que lo afirmemos con certeza.

    Conclusiones:

    1. No podemos afirmar el “principio de causalidad” (Todo efecto tiene su causa) porque:

    - Nuestras impresiones son del pasado no del futuro.

    - No tenemos impresiones de la causalidad necesaria.

    2. Hay una unión de “impresión” a “impresión”, pero esa unión no es de causa a efecto, sino de simple sucesión.

    3. No hay unión de “impresión” a “no impresión”, de la impresión no podemos deducir algo de lo cual yo no tengo impresión.

    4. Si yo no puedo afirmar ninguna cosa de la que no tengo impresión, qué puedo decir de Dios, del mundo y del “yo”, si de ellas yo no tengo impresión.

    5. La “sustancia” es un concepto al que no corresponde ninguna impresión, porque sólo designa un conjunto de percepciones particulares que nos hemos acostumbrado a encontrar juntas, por ello carece de valor.

    LAS TRES SUSTANCIAS

    Mundo: Hume no puede aceptar la afirmación de Locke acerca de que el “mundo es la causa de nuestras impresiones, porque según él no tenemos impresiones de la relación causa - efecto.

    Lo único que se puede afirmar es que se tiene una impresión pero no que a ésta corresponda una realidad exterior. La realidad está más allá de las impresiones, si lo afirmo estoy deduciendo una cosa de la cual no se tiene impresión.

    Por tanto, no podemos afirmar la existencia de una realidad corpórea distinta de nuestras impresiones. Lo único que podemos afirmar es la realidad de nuestras impresiones.

    Dios: Hume niega la existencia de Dios desde el principio de causalidad (que habían afirmado Locke y Berkley), basándose:

    - En que de Dios no tenemos ninguna impresión, y por lo tanto no podemos afirmar su existencia.

    - No hay nexo causal entre las impresiones y Dios, que está más allá de nuestras impresiones.

    Ahora nos hacemos la pregunta “¿De dónde vienen nuestras impresiones? Hume contesta: “No lo sabemos”. Según sus razonamientos no tenemos más conocimiento que nuestras impresiones, ir más allá de ellas es infundado por ello son el límite de nuestro conocimiento. Sabemos que las tenemos pero no sabemos de donde vienen. Es un escepticismo total.

    Yo: Desde Descartes se había afirmado la realidad del “yo” como una sustancia distinta de nuestros pensamientos, por intuición inmediata: “pienso luego existo” Aquí no interviene la idea de causa pero se afirma la intuición inmediata. Partiendo de esta afirmación Hume lo niega, argumentando que:

    - Sólo tenemos intuición de nuestras impresiones.

    - El “yo” no es una impresión, es aquello que se supone como sujeto al que se refieren nuestras impresiones.

    - Nuestras impresiones no son constantes sino variables. Nunca existen todas al mismo tiempo sino que se suceden. Por tanto no hay una impresión constante y permanente.

    ¿Cómo podemos explicar la conciencia que tenemos de nuestra propia identidad? Hume no tiene otra explicación que la “memoria”. Gracias a la memoria conocemos la conexión existente entre las diferentes impresiones que se suceden. El error consiste en que confundimos sucesión con identidad.

    Conclusiones:

    1. Sólo se conocen las impresiones. El entendimiento está limitado a ellas y por ello no se puede conocer más allá de las mismas.

    2. El origen del conocimiento es la experiencia. Todo conocimiento es conocimiento de ideas e impresiones pero no sabemos de dónde vienen.

    3. No se pueden establecer relaciones causales, lo único observable es la sucesión constante entre dos hechos.

    4. Niega la sustancia corpórea, porque no podemos conocer la realidad exterior diferente de las impresiones que son accidentales.

    5. No conozco una sustancia pensante distinta de las impresiones.

    6. Tampoco puedo conocer la existencia de un ser llamado Dios, puesto que no puedo tener impresión sensible de él.

    7. La realidad es puramente fenoménica. No sabemos nada más, lo que nos conduce al escepticismo.

    ÉTICA

    Su doctrina moral la podemos dividir en dos partes: en la primera podemos ver la crítica que hace al racionalismo moral; en la segunda se ve el “emotivismo moral”, es decir, el sentimiento como fundamento e los juicios morales.

    Crítica del racionalismo moral

    La Ética o moral se puede definir como “el conjunto de juicios sobre la bondad o malicia de las acciones humanas” Si toda ciencia se ocupa de juicios, la moral se ocupará de los juicios morales.

    ¿Cuál es el fundamento de estos juicios? Pregunta que se han hecho los filósofos comenzando por los Griegos, para terminar respondiendo que su fundamento es la “razón”. La razón conoce la naturaleza del hombre y de ese conocimiento deduce lo que va en contra de la naturaleza (malo) y lo que está conforme a ella (bueno).

    Hume critica este racionalismo afirmando que la razón no puede ser el fundamento de los juicios morales porque:

    - Los juicios morales determinan nuestro comportamiento. Éstos se hacen para determinar nuestro comportamiento en ordena obrar bien siempre.

    - La razón no puede determinar nuestro comportamiento. El conocimiento intelectual no puede determinar el que nosotros hagamos una acción o la vitemos.

    - La razón diferencia entre lo bueno y lo malo pero no nos inclina a comportamientos de una manera u otra.

    ¿Cuál es el fundamento de los juicios morales? Para Hume es el sentimiento que estudia en lo que denomina el emotivismo moral.

    Emotivismo moral

    Determina como principios de la moral los siguientes:

    - El fundamento de la moral está tanto en los sentimientos como en la razón, pero ambos no entran en igual medida en las decisiones morales.

    - El juicio moral es obra del corazón. La virtud tiene como propiedad el ser amable, y el vicio, por el contrario, ser aborrecible.

    - Las decisiones pertenecen al sentimiento.

    - La moral depende de un sentimiento de complacencia.

    - Los fines últimos pertenecen a un juicio del sentimiento.

    Conclusiones:

    1. La percepción moral no es cosa del entendimiento sino del sentimiento. Es propia de casa cosa en particular no de principios generales o la razón.

    2. No se puede demostrar que algo es bueno o malo por la razón o mediante una argumentación racional. La razón no es la maestra de las pasiones o los sentimientos. Si existe alguna relación entre pasiones y razón es que ésta es esclava de las pasiones.

    3. Las pasiones provienen de la experiencia por eso los juicios de aprobación o reprobación son juicios de hechos particulares y por lo tanto no son necesarios. De ahí la imposibilidad de una ética universal y necesaria.

    4. Las verdades religiosas no pueden demostrarse con la razón. En este sentido Hume sólo acepta las pruebas de la observación directa. Rechaza tanto el materialismo como el espiritualismo.

    5. El orden del mundo es una prueba a posteriori, a partir de la experiencia y por tanto es una prueba convincente y persuasiva.

    La ética de Hume no se puede decir que sea teísta (aquella que no ve a Dios como el creador del mundo), ni tampoco atea (niega la existencia de Dios) o agnóstica (vive al margen de Dios).

    CONCEPTOS

    * Impresión: Aquello que es fundamental en la experiencia. El conocimiento se basa en impresiones.

    * Razón: Un instinto maravilloso y oscuro del alma que os hace seguir cierto encadenamiento de ideas. Razonar: Establecer relaciones.

    * Espíritu filosófico: Expresión que utiliza para referirse a la Ilustración.

    * Fenomenismo: Doctrina que sostiene que solo se pude aceptar lo que es objeto de experiencia. Todo lo que está más allá de la experiencia se considera que no se puede conocer. Fenómeno: Todo lo que se manifiesta. Así concibe la realidad Hume, de la que sólo se puede afirmar como aparece y como es.

    * Sentimiento: Aportación personal que cada uno hace a la idea para que sin modificarla absolutamente nada, se la pueda condicionar para que pueda darse la creencia.