Historia del Imperio Romano

Historia universal. Monarquía. Cultura romana

  • Enviado por: Estefanía N.
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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Historia del Imperio Romano

Según la tradición romana, la ciudad de Roma fue fundada en el año 753 a.C.
por los gemelos Rómulo y Remo a las orillas del Tíber, esta pequeña ciudad
floreció y se desarrolló hasta llegar a ser considerada durante la época
previa a la República, superior a sus vecinos, haciéndose cada vez más
fuerte a medida que se apoderaba de mas territorios. Ya en la República,
alrededor del año 270 a.C. Roma dominaba toda la península Itálica y seguía
su expansión. Este imperio que a partir del s. I a.C. sería gobernado por
emperadores, creció y absorbió ciudades y territorios que hoy en día
comprenden mas de 40 países con 5.000 Km., de un extremo a otro.
¿Como un pequeño pueblo agrícola situado a las orillas del Tíber pudo crear
el imperio más poderoso de Occidente? y ¿Una vez creado por que se vino
abajo? Esas preguntas no podemos contestarlas sin antes observar
detenidamente el carácter de esta sociedad, que contenía un gran afán por la
guerra y la dominación de otros pueblos que contrastaba en gran medida con
un gran amor por la vida rural. De lo que no cabe duda es que la conquista
del imperio se llevó en su mayor parte a la fuerza y en ocasiones con la más
extrema brutalidad.
La creación de una entidad política resistente, la concesión de la
ciudadanía que igualaba a todos los ciudadanos sin importar si eran griegos,
hispanos o romanos, llegando a tener el cargo de emperador lo mismo un
hispano que un africano, y la gran tarea de asimilación de los pueblos
conquistados por Roma explican la durabilidad de este imperio, superando a
lo largo de su historia revueltas y guerras civiles que hubieran llevado al
declive a otros imperios.
La caída del Imperio Romano ya es un tema más complicado, ya que se debe a
múltiples factores que agrupados propiciaron la decadencia y la caída
definitiva del Imperio Occidental.
De lo que no cabe duda es de que Roma y su imperio han dejado una gran
huella en nuestra sociedad actual, en temas que abarcan desde la
arquitectura y la construcción hasta la literatura, el derecho e incluso en
pequeños detalles de la vida cotidiana.


LA MONARQUIAA pesar de la tradición, que ha llegado a nuestros días, hoy por
hoy se puede afirmar que Rómulo - el fundador de Roma - no existió, y que la
verdadera fundación de Roma sería a manos de Tarquinio Prisco a principios
del siglo VI. Los datos que se extraen de la literatura romana, aseguran su
fundación a mediados del siglo VIII por Rómulo, pero por el contrario, los
datos arqueológicos no permiten hablar de un nacimiento urbano antes del 625
o incluso del 575 a.C. Este desfase cronológico corresponde con la época en
que Roma había estado gobernada por Reyes legendarios como Rómulo, Numa
Pompilio, Tulo Hostilio y Anco Marcio, parece lógico en ese caso pensar que
tales reinados no existieron, sino que fue producto de la tradición
historigráfica.
Los datos arqueológicos que se presentan de la existencia de Roma ya en el
siglo VIII, no pueden interpretarse de otro modo que una "Roma pre-urbana" .
Hoy en día se distinguen claramente dos corrientes diferenciadas. El mismo
caso ocurre en el momento de fechar el principio de la República, el 509 a.
C. año que la tradición fija como el principio de la República, y el 450
a.C. que, según otros datos históricos, se correspondería mejor con los
cambios históricos de una nueva época en la política romana.Estas dos
corrientes son la hipocrítica, que acepta los datos que muestra la tradición
y la hipercrítica, que rechaza el valor histórico de estos datos; Aunque
últimamente se abre paso una tercera vía que acepta estos datos siempre que
no estén en clara contradicción con los datos aportados por la arqueología.







Algunos Monumentos romanos



La Villa Adriana:Construida en Tibur, la actual Tívoli. La Villa Adriana,
actualmente aún conservada,  era como una pequeña ciudad, con edificios que
recordaban lo mejor que había visto en sus viajes, incluyendo algunas de las
mejores estatuas de la antigüedad.


El Arco de Tito: Fue construido por su hermano Domiciano siendo emperador.
El Arco conmemora la victoria de los romanos sobre la revuelta judía
(66-73), dirigidos por el emperador Tito.Relieve del arco de Tito, que se
encuentra en el Foro. Este relieve representa a soldados romanos llevándose
los tesoros del Templo de Jerusalén.
Muro de Adriano: Tenía una longitud total de 117 Km, su construcción
empezó hacia el 122 d.C. y acabó aproximadamente en el 127. A lo largo de
esta muralla se construyeron fuertes y puestos de centinela, en su cara sur,
a lo largo de la cara norte se cavó una zanja.
Adriano construyó fortificaciones defensivas en las fronteras romanas, entre
estas destaca el Muro de Adriano, construido en Britania que con sus 117 Km.
servia de protección contra los caledonios. Con estas construcciones marcó
el final de la expansión del Imperio Romano, que retrocedieron a los límites
establecidos por Augusto.



El Odeón: El Odeón estába conectado con el Estadio de Domiciano, y era un
pequeño teatro techado que se utilizaba especialmente para realizar
conciertos. La pista del Estadio es la actual Piazza Novona que conserva su
forma rectangular con una pequeña forma curva en la cara norte.


El Panteón: Templo de todos los dioses, se construyó entre el 118 y el 125
d.C., todo en su interior y exterior se a mantenido al paso del tiempo tal y
como se construyó. Agripa, hombre de confianza de Augusto, mandó construir
un primer Panteón, de hecho su nombre aún figura en la entrada, sin embargo,
el Panteón es obra de Adriano, quien no remplazó el nombre de Agripa del
pórtico de entrada. El pórtico esta decorado con 18 columnas corintias de
granito egipcio gris y rojo, pero lo que realmente asombra es su interior.
La cúpula de su interior pesa más de 5.000 toneladas y mide 43,30 mts.,
diámetro que nunca se superó hasta la llegada al siglo XX. Se construyó
seguramente capa por capa hasta llegar a la obertura superior con 8 mts. de
diámetro.

























El Coliseo: El primer anfiteatro que se construyó data del 59 a.C. y fue
levantado por orden del máximo pontífice Cayo Escribonio Curio, la
construcción entera estaba hecha de madera. Augusto antes de llegar a ser
emperador construyó el primer anfiteatro parcialmente en piedra, aunque no
sería hasta el año 80 que el emperador Vespasiano mandara construir el
Coliseo, conocido como Anfiteatro Flavio.
El Coliseo ya estaba totalmente construido en piedra menos la parte superior
que se realizó en madera, que no fue reemplazada por piedra hasta después
del año 223.
El Anfiteatro Flavio tenía un aforo de 87.000 espectadores, aunque se
calcula que solo 50.000 de estos podían estar sentados.En la época de la
Roma imperial se utilizaban para combates de gladiadores, peleas de fieras y
otros espectáculos.Aunque Vespasiano mandó construir el Coliseo, este no se
acabo durante su mandato, sino entre los mandatos de sus hijos Tito y
Domiciano.
Las gradas estaban divididas por los diferentes estratos sociales. El
emperador y su familia se situaban en la primera grada; los patricios en la
segunda; en la tercera las señoras y el pueblo en las superiores. Debajo de
la subestructura del suelo de la arena, donde se celebraban los
espectáculos, se encontraba un complejo sistema de pasillos utilizados por
los esclavos, la maquinaria y el traslado y transporte de los animales.
Detalle de la subestructura y del exterior del Coliseo.








El Septizonium

: Erigido por Septimio Severo, era un portal de tres pisos con surtidores y
con una gigantesca estatua del emperador. Septimio Severo embelleció Roma
erigiendo también el arco Severo coronado con una cuadriga, y restaurando
numerosos templos como el de Vesta, el de Vespasiano, el Panteón,...  
existen muchos monumentos en Roma, pero al ser tantos no se pueden mostrar
en este trabajo, espero que estén conformes con estos.
EDAD MEDIA
ALTA EDAD MEDIAHacia el siglo XII se produce un aumento de población que da
lugar a la extensión de las tierras y la construcción de nuevas iglesias,
Argalo, Santa Mariña do Obre, Santa Cristina de Barro,.A partir del año
1168, Noia se convierte en un destacado puerto marítimo, donde se
desenvuelven importantes actividades económicas y pesqueras, se convierte en
el puerto de Santiago.Políticamente conviene reseñar que Noia va quedar bajo
la jurisdicción de la Mitra Compostelana. En lo tocante a la sociedad cabe
destacar la organización del trabajo en gremios que van regir la vida social
de la villa hasta el siglo XVIII.BAJA EDAD MEDIADurante los últimos siglos
de la Edad Media, se emprende la construcción de las murallas que van
defender la villa (1320), la Fortaleza del Tapal, la mayor parte de las
casas señoriales, el hospital del Curro, así como la reedificación de las
viejas iglesias de Santa María e San Martiño, la reconstrucción de los
viejos puentes romanos e configuración de las calles tal como hoy casi aún
están.

    LOS EJÉRCITOS DE BIZANCIO
Imperio Romano de Oriente
En el 476 d.C. el jefe hérulo Odoacro  depuso al último emperador de
Occidente, Rómulo Augústulo, y envió  las insignias imperiales a
Constantinopla, capital del Imperio Romano de Oriente. Su emperador, Zenón,
se convirtió así en el único soberano legítimo del mundo romano. Desde el
punto de vista de los emperadores orientales, las provincias occidentales
seguían siendo territorios romanos en los que la soberanía imperial había
sido temporalmente usurpada por los bárbaros que en su momento volverían  a
estar bajo el cetro de la Nueva Roma. Pese a todos los problemas que hubo de
enfrentar, esta aspiración se mantuvo hasta el final de la larga historia
del Imperio Bizantino.
Junto a la figura del emperador (basileus) y al cristianismo ortodoxo, una
de las piedras angulares del estado romano-oriental medieval fueron sus
ejércitos. A lo largo de los siglos, los soldados de Bizancio tuvieron que
enfrentarse a todo tipo de enemigos, por lo que la guerra se convirtió en
una ciencia, tal y como demuestan los tratados de táctica y estrategia. La
adaptabilidad y la flexibilidad eran características fundamentales de las
fuerzas armadas bizantinas, consideradas como las mejor entrenadas y
equipadas de toda la Baja Edad Media, sirviendo de modelo a otros pueblos. A
su vez, los bizantinos no dudaron en adoptar lo mejor que podían ofrecerle
sus vecinos y enemigos.
La necesidad de disponer de una eficiente máquinaria militar, tanto
terrestre como naval, tuvo, como veremos, profundas repercusiones en la vida
económica, política, administrativa y social del Imperio Romano de Oriente.
Por ello, el auge y la decadencia de Bizancio pueden seguirse perfectamente
a través de la evolución de sus fuerzas armadas.



El arte bizantino
El Imperio Romano de Oriente era mucho más que sus ejércitos. La
civilización bizantina, heredera de las tradiciones greco-romanas, se vio
también profundamente influenciada por Oriente. Su modelo cultural fue, a su
vez, el molde sobre el que la Europa eslava construyó su identidad religiosa
y artística, y la influencia bizantina también se dejó sentir sobre árabes y
turcos. Fuertemente enraizada en el mundo helenístico y continuadora del
arte paleocristiano oriental, en la cultura bizantina se distinguen tres
grandes períodos:
La Primera Edad de Oro se corresponde con el reinado de Justiniano, en la
primera mitad del siglo VI, y se extiende hasta la época iconoclasta (siglo
VIII). A este período corresponde la más grandiosa arquitectura bizantina,
representada por la iglesia de Hagia Sophia (Santa Sofía), mientras que las
artes figurativas (entre las que destaca el mosaico) enlazan con los modelos
paleocristianos y muestran la doble influencia del helenismo y del
hieratismo e idealismo trascendente de las regiones orientales.
La Segunda Edad de Oro se inicia tras la definitiva derrota de la
iconoclastia en la segunda mitad del siglo IX, y se extiende hasta la toma
de Constantinopla por los cruzados en 1204. Es en esta época cuando
realmente se fija la estética bizantina y su iconografía, que se mantendrá
con escasas variantes hasta el final del Imperio. Surge un arte conceptual,
abstracto y dominado por el simbolismo, en el que cada figura y cada tema
refleja la inmutabilidad de la creencia religiosa.
La arquitectura es mucho más discreta que en período anterior, con volumenes
más sólidos. Predomina el modelo de planta de cruz griega, con cúpulas
realzadas mediante altos tambores de columna (p.ej. la iglesia de los
Apóstoles, en Atenas). Por lo que respecta a otras expresiones artísticas,
la talla en marfil y piedra dura se impone a la escultura de bulto redondo.
Durante este período en el que el Imperio bizantino alcanza su apogeo bajo
la dinastía macedónica, renace el interés por la cultura helenística: se
recopilan y estudian los antiguos manuscritos y la influencia se deja sentir
tanto en el terreno artístico (tallas sobre marfil) como en el literario
(manuscritos iluminados con temas mitológicos y religiosos, como el famoso
Salterio de David).
La Tercera Edad de Oro se inicia con la dinastía Paleóloga, tras la
recuperación de Constantinopla en 1261. Está centrada en el siglo XIV y
finalizará con la toma de Constantinopla por los turcos en 1453. Se trata de
un período en el que los modelos creados anteriormente se expanden por toda
Europa oriental, alcanzando Rusia, y fijándose los modelos estilísticos
hasta la actualidad.


Cultura romana

  En el momento en el que Roma acaba con la independencia del mundo ibérico,
finales del s. III a. C. se desencadena un proceso de sustitución de las
formas culturales indígenas por las nuevas, traídas por los vencedores.
Durante los dos siglos anteriores al cambio de Era, algunos rasgos, como la
cerámica o la lengua subsisten pero las nuevas condiciones económicas y
sociales van a terminar imponiendose y borrando del registro material la
vieja cultura mediterránea. Se asiste a la generalización de la economía
monetaria y a nuevas y extensivas formas de explotación agrícola o pesquera.
La homogeneidad política mediterránea impuesta por Roma favorecerá el
intercambio de productos por rutas marítimas o vías terrestres. El inmenso
prestigio de Roma y las posibilidades de ascenso social determinan que las
aristocracias íberas no sólo acepten sino adopten los códigos de
civilización (legales, religiosos, artísticos) romanos. Proceso alimentado
de forma determinante por la llegada de gentes de Italia u otras regiones
romanizadas. El latín se convierte en la lengua oficial y vehicular. Algunas
de las viejas ciudades iberas se transforman radicalmente. Asumen un
estatuto de privilegio en forma de colonias o municipios regidos según los
patrones políticos romanos que implica la renovación del paisaje urbano:
foros, templos, termas, puertas monumentales, etc..como podemos contemplar,
a partir de construcciones o elementos arquitectónicos en Ilici (La Alcudia
de Elche), Lucentum (El Tossal de Manises, Alicante) o Dianium (Denia). En
estas ciudades se muestran casas ya de tipo romano sobre todo las más ricas,
con multiplicidad de habitaciones organizadas alrededor de espacios de
distribución (atrios) o patios porticados (peristilos). Grandes residencias,
las villas, propiedad de terratenientes con una parte de la edificación
dedicada a la explotación de los recursos agrícolas, pueblan los campos para
abastecer las ciudades o exportar los productos a otras regiones. Algunas de
las residencias, tanto urbanas como rurales, se dotan de destacados
elementos decorativos como pinturas murales, mosaicos, esculturas, etc.. En
la base social los esclavos, que forman la ancha base de la pirámide social
y de los cuales conocemos algunos nombres inscritos en epígrafes de piedra.
           La cultura romana irá transformándose a partir del s. IV d. C. a
causa de las dificultades económicas generadas en el siglo anterior. Algunas
ciudades se abandonarán, como Lucentum, otras como Dianium y sobre todo
Ilici se recuperan de la crisis. Es en el siglo IV cuando aparecen las
primeras manifestaciones de la religión cristiana. La debilidad posterior
del poder imperial será aprovechado por la estructura jerárquica para ocupar
el vacío de autoridad. Buena muestra de la presencia de la iglesia es la
aparición de símbolos cristianos en objetos de la vida cotidiana como las
lucernas. Tras un breve periodo de ocupación bizantina en el s. VI y otra
visigoda en el s. VII que prácticamente no han dejado muchas huellas en
nuestras tierras, el inicio del siglo siguiente se asiste a la llegada de
las gentes del Islam que extinguirán los ecos de la cultura clásica.


    Aquí les presento elementos que forman la cultura romana, objetos que
usaban a diario que ahora varios de estos son tesoros historicos. Ánfora, s.
I a. C. Pintura mural. Tossal de Manises, Alicante, s. I-II d. C.
Vaso de Terra Sigillata. Tossal de Manises, Alicante, s. I d. C. Espejo de
bronce. Tossal de Manises, Alicante, S. I-II d. C.
Mosaico en blanco y negro. Villajoyosa.                                     
   Aquí vemos el Denario, monedas romanas.
Varilla de vidrio. Tossal de Manises, Alicante, s. II d. C. *Estas imágenes
que apreciamos aquí están o estaban en exposición en el museo de Roma.
Lápida funeraria, Tossal de Manises, Alicante, s. II d. C.

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