Historia de Roma, origenes y república

Historia universal antigua. Civilización etrusca. Fundación. República. Constitución. Expansión. Asamblea. Senado. Sociedad. Tito Livio. Tiberio Graco

  • Enviado por: Raul
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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HISTORIA DE ROMA.


INTRODUCCIÓN GEOGRÁFICO-HISTÓRICA.

Italia, Sicilia y el norte de África marcan un corte en el centro del Mediterráneo que constituye un punto de parada para la navegación de cabotaje. Italia va a tener desde muy pronto influencia del resto del mediterráneo, sobre todo oriental. La influencia indoeuropea por el norte va a ser menos importante aunque eso no quita que se den las invasiones dorias, por ejemplo.

Hacia el 1800 finaliza el Neolítico en Italia. Entre el 1600 y 1150 aprox. se desarrolla la llamada cultura apenínica en cuyo seno se crean otras culturas de ámbito más reducido que, sobre todo entre 1400-1200 (bronce pleno) comienzan a tener rasgos propios (la de las terramaras en la llanura del Po). Tenemos dos grupos en el norte y en el centro-sur. En el norte tenemos la cultura de las terramaras (etimológicamente tierra magra, fértil), en una zona caracterizada por ser lacustre (lagos, abundancia de agua) y en ella se desarrollarán culturas palafíticas (poblados sobre palos que configuran plataformas). Son agricultores y en algunas ocasiones aparecen fortificados, lo que quiere decir que ya se tienen unos conocimientos técnicos y que existe organización para los trabajos comunitarios y, por tanto, cierta organización social. La cerámica negra será bastante característica. La incineración, por influencia indoeuropea, será practicada por primera vez por los hombres de las terramaras y sólo se difundirá cuando caiga la cultura apenínica. En las culturas centro-sur casi no vamos a entrar. Económicamente predomina la ganadería trashumante, se trata de una zona de pequeños valles entre montañas y abundantes pastos. Hay también zonas empantanadas y las condiciones favorecen la ganadería.

En un periodo de bronce final (1200-1100) llegan por el norte tribus indoeuropeas, los ilirios, procedentes de centroeuropa. Esto coincide en Grecia con la entrada de los dorios y en otras zonas con el movimiento de los Pueblos del Mar. Los ilirios van a recorrer toda Italia de norte a sur y no es difícil rastrear su recorrido auqnue no van a asentarse masivamente sino en las costas del Adriático, sobre todo en el lado yugoslavo. Se desarrollan en la mitad norte de la península, en esta época y con estas influencias, las culturas protovilanovianas en las que el ritual incinerador es común. En la mitad sur se mantiene la inhumación, como uno de los rasgos diferenciadores.

En la Edad del Hierro, al norte, se va a formar la cultura de Villanova, que se centrará en las regiones que luego van a ser el mundo etrusco (la Toscana). Se trata de una cultura indoeuropea por excelencia, p.e. practican la cremación (aunque más adelante adoptarán la inhumación), hacen cerámica negra con rasgos geométricos en la que predomina las urnas funerarias bicónicas. Tienen cierto interés por la metalurgia, lo que constituye el rasgo más destacable en su economía, aunque no la práctica más común. En el centro-sur se van a formar una serie de culturas individuales sin nombre concreto (civilizaciones de la Edad del Hierro Orientales, Meridionales, civ. de Apulia, las Nuragas, los Sículos, civ del Lacio, etc...).

(Ver mapa 1º)

Poco después vamos a tener una Italia con una serie de pueblos preindoeuropeos en el norte de Italia y en las islas (Ligures, Recios, Eugáneos, Etruscos, Corsos, Sardos, Elimos, Sicanos), otros indoeuropeos (Vénetos, Ilirios, Picenos, Umbríos, Sabinos, Sículos) y también griegos y fenicios. En el sur de Italia los griegos ya se habían presentado antes de la colonización desde XV-XIII en visitas esporádicas. La cerámica micénica se ha encontrado con frecuencia en el sur de Italia, en una zona del Estrecho de Mesina, entre Italia y Sicilia, las islas Lipari. Los griegos fueron buscando conexión con Europa para conseguir metales, estaño sobre todo.

TEMA 1. LOS ETRUSCOS Y LOS INICIOS DE LA HISTORIA DE ROMA.

LA CIVILIZACIÓN ETRUSCA.

Los etruscos heredarán las culturas anteriores de Terramara. El lugar que ocupan es estratégico para conexiones con el norte y con las islas.

Las fuentes son casi inexistentes, los romanos hicieron una labor de destrucción de todo lo etrusco, a excepción de partes de su cultura que asimilaron, bastante eficaz. La escritura, a diferencia de la egipcia, p.e., que tenía un sentido fundamentalmente religioso, conmemorativo y solemne, era de tipo popular entre los etruscos. Se utilizaba para intercambios, contratos, vida diaria, etc, era un pueblo que sabía leer y escribir. No nos ha llegado la mayoría de la escritura etrusca, lo poco que podemos leer es a través de autores romanos que citan a etruscos. Las fuentes romanas, como ”Tuscae historiae”, interpretan y eligen las fuentes etruscas y pierden veracidad y objetividad sobre lo que realmente fueron los etruscos. Como fuentes escritas directas tenemos algunos documentos epigráficos, vendas de momias con escritura etrusca (una mujer etrusca que viajó a Egipto y fue momificada). Su escritura está sólo medio descifrada, no podemos traducir bien sus escritos, la informacion que tenemos es, por tanto, muy sectaria. Ni siquiera tenemos una obra entera de un autor etrusco, sólo algunos datos de escritura como relatos cortos de temas muy concretos, religiosos y que no nos permiten una interpretación general de su cultura. Sobre todo tenemos fragmentos que nos permiten conocer algunas parcelas de la vida espiritual etrusca. Su historia la conocemos a través de fuentes grecorromanas y de una arqueología que estudia el momento de apogeo etrusco (que, por cierto, corresponde a una época de mezcla con lo fenicio, lo griego, etc... lo que crea más confusión). De todos modos a nivel arqueológico la cosa cambia: tenemos algunas necrópolis, etc, y otras muestras de cultura material.

El primer problema es el del origen de este pueblo. Las discusiones actuales se basan en las discusiones que ya los autores antiguos sostuvieron sobre el tema en dos sentidos fundamentalmente:

La tesis orientalista, que defiende Heródoto en el siglo V a.C., habla de unas poblaciones de Lidia que emigraron hasta la península itálica. Entre los autores contemporáneos que han defendido esta teoría destaca Ducati, que tiene a favor el hecho de esta fuente escrita y también hallazgos arqueológicos que a partir del siglo VIII evidencian un cambio en la cerámica que pasa de ser negra, con incisiones y formas geométricas, a tener formas más orientales, quizá lidias. También la apoyan la tradición de incineración que comienza a convivir con la de inhumación y la aparición de tumbas monumentales. Sin embargo el cambio de la cerámica no tiene porque ser hacia formas de tipo lidio, podrían parecerse también a cerámica griega o fenicia.

La tesis autoctonista de Dionisio de Halicarnaso no desecha que pudiese existir una influencia exterior relativamente fuerte, pero proclama que los etruscos eran poblaciones autóctonas. Este autor de época de Augusto, por lo tanto mucho más tardío que Heródoto, tiene en contra esa lejanía en el tiempo, a favor de Heródoto, pero conoce la zona mucho mejor que el griego, porque vivió en Italia. La tesis autoctonista se apoya también en el hecho de que la cultura etrusca ser desarrollará sobre los poblados villanovienses, lo que indica que pudo haber una continuidad, que significaría paz, no invasión. En la contemporaneidad esta tesis es defendida por Pallotino.

(Ver fotocopia 1ª: Dionisio de Halicarnaso,

Hª de Roma, I, 26-30; Heródoto I,166-167. En el texto nos encontramos

con la palabra tyrseis (tirseno), que era el nombre con que se conocía a los etruscos

en los escritos griegos que no correspondían al dialecto ático. Tirreno era la forma ática

. Pelargoi eran los Pueblos del Mar.De tirseno parece que deriva tusci, etruscos, thyoskoi.

Los thyoskoi eran los sacerdotes encargados de los sacrificios en la lengua griega.

Los romanos los llamaban tusci, por su tipo de religión. Los etruscos parece ser que

se llamaron a sí mismos Rasena, la incógnita que se nos plantea es que éste

era el nombre de una de los Pueblos del Mar, aunque esto no ataca la

tesis autoctonista, de todos modos, porque ésta

admite una influencia exterior.)

En realidad existió una tercera tesis sobre el origen etrusco basada en una pequeña referencia de Tito Livio. Éste dice de pasada en uno de sus escritos que ha encontrado parecidos entre los etruscos y poblaciones indoeuropeas de las zonas alpinas. Sin embargo no especifica la época de la que habla ni tampoco cuales son esos parecidos, por tanto no es buena base para teorizar nada. Aún así la escuela alemana en el siglo XIX, que gustó mucho de las bases étnicas, se apoyó en esto para buscar un origen indoeuropeo por razones más políticas y racistas que históricas.

La evolución histórica comienza cuando aparecen los etruscos sobre las culturas villanovianas a fines de la Edad del Hierro. Éstas son las directas e inmediatas antecesoras de la cultura etrusca. Las investigaciones de las últimas décadas señalan que, a partir de su configuración, todas las líneas culturales posteriores pueden ser vistas dentro de una lógica evolutiva y que las aportaciones de los pueblos orientales de los siglos VIII y siguientes consistieron, todo lo más, en la llegada y posible asentamiento de comerciantes o artesanos incapaces de crear estructuras políticas propias en la Toscana. Las raíces de la cultura etrusca están formadas, por tanto, en el siglo IX y hay que descartar definitivamente la idea de una invasión de Anatolia o del Egeo que trajese la lengua etrusca a Italia a principios del siglo VII a.C. parece poderse afirmar que los vilanovianos hablaban etrusco, creían en las divinidades etruscas y que un amplio espectro de elementos culturales etruscos (relacciones familiares, creencias de ultratumba, etc...) se hallaban ya en germen en el mundo villanoviano. Digamos que los etruscos eran parte población autóctona más una fuerte influencia de poblaciones asiánicas, es decir, indoeuropeas y orientales. Los asiánicos serían una mezcla de diferentes pueblos mezclados que emigrarían a occidente.

En el siglo VIII Etruria adquiere primacía sobre suelo italiano y florece hasta el siglo VI como cultura importante al exterior. Su asentamiento estaba bien posicionado en cuanto a las relacciones con otros pueblos y al comercio (recordar escritura con valor comercial: contratos, ...). Las materias primas metálicas harían que los pueblos exteriores se fijasen en ellos. Se produciría a la larga un eclecticismo cultural debido al intercambio comercial y técnico.

Es posible que los etruscos, al comenzar a ver florecer su marina, se planteasen para sí mismos la función primordial de ser intermediarios entre los puertos griegos de Campania y Sicilia y la Europa noroccidental, con sus infinitas riquezas en pieles, ámbar, estaño (de Cornualles) y otros materiales. Por ello, cargados con sus productos locales (vino, perfumes, bucchero, etc...), pronto iniciaron sus navegaciones hacia el norte, por Pisa, Génova y la áspera costa de los Alpes -donde se han hallado bastantes de sus naves hundidas-, y así lograron establecer redes comerciales de bastante entidad en el valle del Ródano. Tan fecunda era la vía, que no se vió muy afectada cuando los jonios de Focea, deseosos de explotarla también, fundaron la colonia de Marsella (600 a.C.) y hubo que compartir beneficios. Así pues, los etruscos, desarrollarían el primer imperio territorial de la península itálica (con vías al sur, hacia Campania; y al norte, zonas de Montana, llanuras del Po, por los pasos transitables de los Apeninos y los Alpes para comerciar con centroeuropa). Tenían importantes puertos, con los que conectaban con griegos y fenicios, e incluso buscarían tener cierta importancia en el mar.

También quisieron los navegantes etruscos crearse un cierto radio de acción hacia el sur y el oeste, y por ello se dedicaron con denodadas energías a controlar el mar Tirreno, con sus islas adyacentes (Córcega y Cerdeña), y a acercarse lo más posible al estrecho de Mesina. Este será el objetivo por el que lucharán durante todo el siglo VI a.C. El equilibrio existente en el Mediterráneo entre etruscos, griegos y cartagineses iba a romperse a finales del siglo VI. Ciro de Persia se expandía sin freno por todo el Oriente Próximo y los griegos jónicos, viéndose amenazados, iniciarían una colonización masiva en el Mediterráneo central. Esto llevaría al enfrentamiento con cartagineses y etruscos. En el 546 Ciro toma Asia Menor y derrota a Creso, el lidio; en el 535 se produce la Batalla de Alalia, en el que los griegos se ven derrotados por los cartagineses. Es comprensible que cuando los focenses, que ya antes habían fundado Marsella, llegaron huyendo de los persas al mar Tirreno y convirtieron la pequeña colonia de Alalia (en la costa oriental de Córcega) en una potente base de operaciones, los etruscos se alarmasen: se jugaban la tranquilidad de su comercio. La reacción fue inmediata: alianza con Cartago. La batalla del 535 supuso el abandono de la colonia que pasaría a manos de los etruscos (pág. 44).

A fines del siglo VI a.C. parecen enconarse los problemas de preeminencia comercial entre, de un lado, las ciudades costeras etruscas, y, de otro, Cumas y Siracusa. El tirano de Siracusa, Hierón, no podía quedarse parado ante los intentos de Caere y Tarquinia (c. etruscas) por controlar la totalidad del mar Tirreno, incluida la costa norte de su isla, y asomarse al mar Jónico. Hierón aniquiló primero la presencia cartaginesa en 480 para tener paso libre hacia sus enemigos septentrionales. La Batalla naval de Cumas fue una victoria total de Hierón. (pág.54). Los etruscos perdieron Roma y algunos otros territorios. Las únicas consecuencias observables a largo plazo fueron la caída de importaciones griegas (en particular cerámica ática) y la práctica desaparición de las colonias costeras etruscas en Campania, carentes de sentido al quedar cortado su comercio con las metrópolis. Por lo demás todo parece mantenerse en pie. (pág. 56).

La organización política se estableció en torno a doce ciudades que formaban la Liga etrusca. Las ciudades se reunían periódicamente en el Fanum Voltumnae (santuario de Voltumna) para dialogar. Las reuniones tenían sobre todo un carácter religioso, pero en caso de guerra o de problemas servían para la coordinación contra el enemigo exterior o, en caso de ser problemas internos, para la resolución de éstos. En caso de amenaza externa se elegía a un dirigente militar, el praetor etruriae, que tenía todos los poderes de Etruria declinados en su persona. No había peligro de que al término de la guerra éste se intentase quedar con el poder absoluto de las doce ciudades, porque para ello tendría que enfrentarse a demasiados reyes.

Las ciudades estaban gobernadas por reyes o lucumu que reunían los poderes religiosos, poíticos, militares y jurídicos en su persona, y que sólo estaban limitados por un Consejo que no dejaba de ser un órgano cónsultivo. El lucumu tendrá las mismas atribuciones que los emperadores romanos: toga praetexta, silla de tijera, águila en el cetro, líctores con instrumentos, etc.... Con el tiempo va a perder poder a favor del Consejo y, finalmente, entre los siglos VII y VI tienden a caer todas las monarquías y a implantarse repúblicas oligárquicas dirigidas por un cuerpo colegiado de magistrados o zilath. Existía un zilath supremo y otros subalternos. En estas repúblicas oligárquicas dominadas por magistrados, cuyo cargo es temporal, el Consejo va a tomar mucha importancia porque sus miembros son vitalicios. El cuerpo religioso era constituido por los maru, con carácter oracular y un peso muy fuerte en la sociedad etrusca.

Economía y sociedad. La economía estaba muy ligada al suelo. Se desarrolló mucho la explotación de los bosques porque la madera se utilizaba tanto para túneles y explotaciones mineras (combustible para los hornos), como para la construcción naval. Se tenían buenos conocimientos técnicos en cuanto a agricultura (se hacían injertos, se usaba el arado, había un sistema de canales) que se vió fuertemente desarrollada, así como la ganadería.

La minería de la plata, pero sobre todo el abundante cobre (metal poco común) y el estaño (todavía menos común), así como hierro y otros, hacían de la región un bocado exquisito para los colonizadores que se verían atraídos por el comercio etrusco, llevando a Etruria a su etapa de expansión entre los siglos VIII y VI. Desde muy pronto los etruscos habrían desarrollado las técnicas metalúrgicas y se trataban casi en igualdad de condiciones con los colonizadores alcanzando un auge económico.

En cuanto al comercio marítimo, tenían también una flota importante, al nivel de griegos o cartagineses, con una zona de influencia bien marcada. Además las ciudades etruscas eran un importante punto de contacto con centroeuropa, hacia la que conocían las rutas interiores controlando el comercio por ellas. Por si fuera poco, Etruria es una buena escala hacia el Mediterráneo occidental, ya que corta el mar en su parte central.

Buscarán los etruscos la expansión hacia el sur en busca de la riqueza agraria de zonas como la de Campania y de relacciones comerciales con las colonias griegas del sur. Para atravesar el Tíber, hacia este sur, les fue necesario pasar por Roma, lo que va a suponer una potenciación gratuita para dicha ciudad. Así, cuando los etruscos entren en decadencia, Roma estará lo suficientemente desarrollada para establecer la hegemonía en la península itálica.

La sociedad etrusca se basó inicialmente en organizaciones gentilicias marcadas por los lazos étnicos. Podemos pensar en una de estas “gens” como en una “mini-sociedad” y trasladar el esquema a un conjunto social de este tipo. El sistema irá evolucionando hacia modelos de mayor diferenciación social, donde la propiedad de la tierra no era ya comunitaria. Aparecerán gentes desligadas de los grupos gentilicios, dedicados a la industria, el comercio... se trata de grupos intermedios entre las clases altas y las más bajas. También existirá la esclavitud, pero no en el sentido clásico. La esclavitud casi implica la existencia de la manumisión: la conversión en lautni (liberto, intermedio entre esclavo y ciudadano). Lo referido a arte y religión lo veremos en una práctica.

PRÁCTICA Nº1: CULTURA MATERIAL ETRUSCA.

Vamos a hablar en este orden de la religión, la vida de ultratumba, el arte (arquitectura, escultura y pintura mural) y la lengua y escritura.

La religión etrusca es una de tipo revelada. Para algunos autores la relacción con los dioses dominaba todo y los hombres dependían del deseo divino, manifestado en los oráculos mediante el arte adivinatorio. Sabemos que los etruscos dividían la bóveda celeste en 16 espacios que tenían su correspondencia en la Tierra gracias al llamado Hígado de Piacenza, una reproducción en bronce del hígado de una oveja fechada en torno al año 100 a.C. Aunque también el sacerdote (el Arúspice) podía basar sus lecturas en otros órganos, el hígado era el órgano por excelencia que para los antiguos era sede de la fuerza, las sensaciones y otros fenómenos psíquicos. La gran diferencia con la adivinatoria romana era que el sacerdote etrusco no recibía una pregunta a la que debía contestar afirmativa o negativamente, sino que el arúspice hacía un análisis completo. En general era buen augurio que al superficie del hígado del animal se viese bien e incluso que estuviese manchado de grasa, sin embargo, lo pequeño y lo mal formado era signo funesto. Particular importancia tenía el saliente piramidal de la víscera, el caput: cualquier imperfección que presentase era negativa, y si faltaba era signo seguro de muerte.

El contacto con Grecia hizo emerger algunas divinidades de un panteón que parece ser que al principio no mostraba dioses sobresalientes por encima de los demás. En las dieciséis zonas del Hígado de Piacenza es curioso comprobar que el Zeus etrusco (Júpiter romano), Tinia, ocupa tres de ellas, honor del que no disfruta ningún otro dios. Podemos buscar otras equivalencias entre Hera (Juno) y Uni, Ares (Marte) y Maris, Afrodita y Turan, etc... También se veneraban otros dioses sin correspondencia en el panteón grecorromano como Velthuna (Voltumna), dios al que se consagró el santuario de la Liga Etrusca. La representación artística de los dioses etruscos la iniciaron los etruscos ya antes del contacto con Oriente.

Los ritos etruscos eran característicos de una religión revelada, como indica la leyenda del dios Tagés, que apareció disfrazado de recién nacido en un campo en el que se encontraba arando Tarconte (el fundador de la ciudad de Tarquinia). Al conjunto de revelaciones que le hizo se les conoce como la “disciplina etrusca”, obra de la que conocemos algunos fragmentos gracias a los romanos, entre los cuales se difundió bastante. Para los etruscos, y según esta disciplina, cada persona sólo podía vivir diez ciclos de siete años, durante los cuales podía ganarse el favor divino con ofrendas. Tras esos setenta años era inútil lo que hicieras, los dioses ya no te escuchaban. Esto nos habla de una peculiaridad de los dioses etruscos, que quizá los asemeja a los griegos: son unos dioses con un carácter caprichoso y terrible. Muchos autores piensan que el hecho de que los etruscos no formasen un imperio está relaccionado con la visión pesimista de la vida que tenían. La concepción de la vida de ultratumba es muy negativa, y no había correspondencia entre la vida y la muerte. La tumba era una verdadera casa donde una de las almas del etrusco iba a vivir tras la muerte. La otra alma se iba a otro mundo funesto y macabro, una especie de infierno.

Los rituales de enterramiento seguían los siguientes pasos: en primer lugar se realizaba una ceremonia de exposición del cadáver en la que familiares y amigos alababan las virtudes y triunfos del difunto; después el cortejo fúnebre conducía el cadáver a la pira funeraria para que fuera incinerado; la ceniza se introducía en una urna y se pasaba a realizar una serie de juegos y banquetes en honor del difunto. A partir de la incineración el difunto quedaba curiosamente representado por un cono que su familia vestía con ropas y sentaba en el banquete como uno más.

El arte etrusco se encontraba totalmente ligado a la religión y no presentaba un deseo de perfección por ser un instrumento para la celebración de los ritos. Alcanzarían, eso sí, gran expresividad y belleza. Utilizaron bronce, oro y otros metales, así como piedra y terracota (barro cocido). Con las técnicas tradicionales mediterráneas lograron buenos niveles de calidad. Tras el siglo VII en que se entra en contacto con los colonizadores se aprecia en el arte el inicio de un periodo orientalizante. En el siglo V se alejan las manifestaciones artísticas del idealismo y comienzan a buscar lo real. Poco después se iniciará la decadencia de Etruria, y será en esos momentos de crisis donde se logren los retratos más expresivos.

Arquitectónicamente la tendencia etrusca a lo efímero se manifestará en los materiales que utilizarían (adobe y madera) y en la escasa monumentalidad. Sólo las construcciones funerarias se saldrían un poco de esta tónica general. Las tumbas tendrían forma de casas y, según hemos visto antes, todo se organizaría a imagen y semejanza de la vida cotidiana etrusca. Lo que sabemos de los templos nos ha llegado gracias a algunos textos, aunque la principal fuente son unas maquetas de terracota. Eran de planta cuadrada dividida en dos mitades: una cella, que podía ser única o tripartita, y una pronaos, con columnas.

La escultura en terracota destacaba sobre otros materiales. Tenemos obras bastante conocidas como el sarcófago de Cerveteri o las estatuas del templo de Veies.

La pintura mural etrusca nos muestra sus principales vestigios en las tumbas (la tumba François como principal fuente). Sin embargo las tumbas pintadas no eran algo común, se encontraban concentradas únicamente en torno a Tarquinia y no en otro sitio (¿quizá por el tipo de roca?). Estas pinturas nos informan sobre la vida cotidiana.

Las artes menores son, quizá, las manifestaciones más importantes. Para ellas empleaban técnicas muy antiguas pero muy perfeccionadas. Dentro de la cerámica, la aportación más original son las vajillas de Bucchero, de color negro-brillante.

La escritura está casi sin descifrar debido a que tenemos pocas muestras. Las lápidas funerarias sólo presentan frases hechas formuladas para la ocasión y que no nos ayudan mucho. Tenemos la momia de Zanabria (libro de lino de Zagreb). Se trata de una mujer etrusca que fue momificada en Egipto. En esos vendajes encontramos unas doscientas frases que no entendemos, pero que suponemos de significado religioso. Quizá se trate de un calendario etrusco. Conocemos de su lengua el alfabeto, pero no la fonética. Se utilizaron dos métodos para descifrar el alfabeto: el etimológico y el combinatorio. Sin duda (el libro de lino de Zagreb) fue uno de los últimos textos que se escribieron en etrusco, ya a mediados o fines del I a.C. y se realizó muy lejos de la Toscana, en pleno Valle del Nilo, quizá en una comunidad tirrena que emigrase a Egipto durante la crisis final de la Etruria interna. Fue allí donde a un escriba experimentado le dictaron este largo rótulo, de más de trece metros de longitud en la parte que nos ha llegado, distribuido en doce columnas de treinta líneas cada una. Con el tiempo, el rótulo, ya inútil, sería recortado en largas vendas y serviría para envolver ua momia. Así fue como llegó en 1848 a manos del coleccionista croata M.Bari´c. (...). En más de 1200 palabras, este libro prescribe, en una lengua llena de arcaísmos, toda una serie de ceremonias rituales, sacrificios y ofrendas a los dioses, en forma de calendario litúrgico; como en el caso de la teja de Capua (otro testimonio etrusco, éste del siglo V a.C.) la idea general del texto es evidente, pero, claro está, queda mucho por descifrar para llegar a una traducción segura. (pág. 93).

(Diapositivas vistas: .Sarcófago de terracota de Cerveteri (fin s.VI).

.Apolo de Veies, fin s.VI aC., quizá para ser colocado en la

parte superior de un templo, (pág.59). .Detalle de

sonrisa etrusca. .Tumba de los toros (tres

cámaras con techo a dos aguas).

Representación del mito

del ciclo troyano. .Tumba

de los augures. .Pintura mural de

la Tumba de las Leonas representando un

banquete funerario, hombre metido en un dosel con

una bufanda. .De la misma tumba, hombre y mujer (colores

de piel de cada uno al revés que en Egipto). .Tumba de la Caza

y de la Pesca, (pág.125). Vaso de buchhero en 87 y jarra en 39.)

FUNDACIÓN DE ROMA.

Las principales fuentes que nos informan sobre esto son los escritos de autores como Salustio (86-35 a.C.) (época de César), Virgilio (70-19a.C.), Tito Livio (64 o 59 a.C.-17 d.C.) (ambos de la época de Augusto), o Plutarco (50?-125 d.C.). En una cronología general todos pertenecen al cambio de era y son, por tanto, tardíos con respecto al tema del orígen de Roma. Además son republicanos y contrarios a la monarquía, excepto aquellos que ya conocen ya el régimen imperial. En consecuencia vamos a encontrar una bibliografía algo partidista, especialmente en lo que se refiere a la lucha con los etruscos, ya que Roma no acepta que sus orígenes estén en un sometimiento a otra potencia.

Hay tres principales leyendas sobre el orígen de Roma: la de Eneas, la de Rómulo y Remo y la del rapto de las sabinas. Aunque se incluyen como temas de la mitología romana, su base no ha de ser falsa e incluso hay casos en los que la arqueología confirma algunos datos. También vamos a ver cómo las tres leyendas se pueden ligar, aunque parezca contradictorio, cronológicamente.

Eneas era un troyano que se exilia de su patria tras la guerra. Desde un comienzo vemos que esta leyenda coloca el orígen romano en el extranjero y no en cualquier lugar: un orígen griego o etrusco sería una humillación puesto que suponía remitirse a pueblos que ahora estaban bajo el poder de Roma, pero un orígen troyano les hacía provenir de una de las ciudades desaparecidas más exquisitas de la antigüedad. Virgilio va a desarrollar esta leyenda en la “Eneida”, una obra proaugustea (recordar que Augusto quiere vender su dictadura como un “renacimiento romano” y para ello inicia campaña de propaganda por medio de los artistas de su época). Eneas marcharía a occidente y llegaría al Lacio encontrándose con el pueblo latino, que sufría problemas internos al existir dos hombres que se proclamaban reyes: Latino y Turno. El enfrentamiento de tipo militar-religioso sólo encontraba salida por medio del dictamen de un oráculo según el cual la hija de Latino, Lavinia, debía casarse con un extranjero que sería quien reinaría en adelante. Turno opinaba que él era el extranjero, porque aunque él era de la misma etnia que Latino y Lavinia, pertenecía a un grupo diferente. Pero entonces apareció Eneas, en quien Latino vió a su sucesor en el trono y para ello lo casó con su hija. Naturalmente esto no gustó a Turno y hubo un enfrentamiento armado con victoria de Eneas. Esta leyenda nos hablaría por medio del asentamiento de Eneas de una población oriental que se fusionó con la autóctona.

Pero Eneas tenía un hijo, Ascanio, de un matrimonio anterior a Lavinia. Éste partió cuando su padre se casó de nuevo y fundó Alba Longa, lo que entronca con otra leyenda. En la ciudad de Alba Longa, tras el reinado de Ascanio, hubo una época oscura hasta que volvemos a conocer los nombres de reyes. Sabemos que a la muerte del rey llamado Procas quedaron dos posibles herederos, Amulio y Numitor, de los cuales encerró en una prisión el primero al segundo, así como mató a todo aquel que pudiera hacerle sombra con el objetivo de hacerse ilegítimamente con el poder en Alba Longa. El único miembro de la familia de Procas que iba a quedar vivo iba a ser una mujer, Rea Silvia, a la que Amulio integra en el templo de Vesta, cuyas sacerdotisas tienen que guardar la virginidad. De este modo, Amulio se aseguraba de que Procas no iba a tener descendencia que pudiese representar un peligro para él. Sin embargo Marte viola a Rea Silvia naciendo dos gemelos, Rómulo y Remo, que iban a disputar más tarde el poder a su tío. Ellos colocarían de nuevo en el trono a su abuelo Numitor y fundarán una nueva ciudad: Roma (después Rómulo mata a Remo, etc...).

Rómulo reune entonces un pequeño ejército para la nueva ciudad, pero necesita también mujeres para poder dar vida a una ciudad. Para conseguirlas ataca a sus vecinos, los sabinos, raptando a sus mujeres. Éstas serán tomadas en matrimonio por los latinos de Alba Longa inmediatamente y para cuando los sabinos devuelvan el ataque serán ellas mismas quienes interferirán entre ambos para evitar la guerra: no querían ver morir ni, por un lado a sus maridos, ni, por otro a sus hermanos y padres. De este modo se pacta la paz y encontramos una tercera leyenda de fusión de pueblos.

Roma se funda en el lado occidental de la península itálica y en un lugar dominado por siete colinas independientes rodeadas de territorios pantanosos que dificultaban la comunicación. Se va a integrar en sus inicios en la cultura apenínica del centro-sur peninsular, en la llamada cultura lacial. Hacia el 800 llegan poblaciones centroeuropeas del norte. El origen indoeuropeo de los latinos, del grupo de los itálicos, está totalmente confirmado. El clima con el tiempo parece ser que favoreció la desecación de los pantanos. Crecerá entonces más fácilmente la población y las comunicaciones.

La arqueología nos dice, respecto de la leyenda de los sabinos, que la población autóctona y los latinos comenzaron a tener cada vez relacciones más amplias con su entorno hasta que al final se fusionaron en una comunidad única. Incluso la onomástica nos confirma por medio de los topónimos de Roma la leyenda. De este modo se formaría el núcleo primero de la comunidad, aunque aún no podemos hablar de comunidad estatal. La fusión latino-sabina, étnica en un principio, se iba a hacer también con un carácter religioso mediante la Liga de las Siete Colinas (el Septimonium). De esto nacerá con el tiempo una agrupación política, la Urbs Cuadrata. Así tenemos ya una comunidad urbana con idea de permanencia y organización compleja. Dioniso de Halicarnaso incluso dará datos numéricos que más o menos coinciden con la realidad. Dioniso nos habla de la institución del interregno: “...la ciudad quedó sin rey durante un año...”.

(Ver 3ª: Dionisio de Halicarnaso, I, 75, 1-3.)

BASE MONÁRQUICA Y ORÍGENES DE LA REPÚBLICA.

La monarquía romana puede dividirse en dos fases: una de monarquías consideradas benignas cuyos jefes eran autóctonos y otra cuyos jefes eran etruscos y basaban su poder en la violencia. Sin embargo aquí vamos a hacer tres divisiones: una preurbana más o menos mítica, una protourbana con tres reyes latinos y una urbana por excelencia con tres reyes etruscos.

La fase preurbana se corresponde con el reinado de Rómulo y con los episodios de los sabinos, etc... que antes hemos mencionado. Se supone que tras el tratado de paz entre latinos y sabinos, el rey de unos, Rómulo, y el de los otros, Sabino, gobernaron conjuntamente a sus dos pueblos unidos. Se supone que Sabino debió reinar a un nivel de igualdad o quizá algo subordinado con respecto a Rómulo.

Es esta una monarquía poco definida aún, en la que los mismos hombres nombran a su rey, que más bien es un jefe de grupo. Éste tendrá muchas atribuciones pero también muchas limitaciones: no es un rey absoluto y puede ser cuestionado o depuesto por sus hombres. Tiene el imperium o capacidad para dirigir tropas, y el auspicia, la capacidad para cónsultar a los dioses, eso sí, a través de los augures o sacerdotes que interpretan la voluntad divina y constituyen, por tanto, otro condicionante a su poder. El rey preside los actos religiosos y posee el título de Pontifex Maximus, el cargo religioso más importante, pero no puede hacer cambios en esta materia. En cuanto a la justicia, el rey custodia las leyes y las aplica, pero no puede tener tampoco iniciativas legales.

(Ver fotocopia 3ª: Dioniso de Halicarnaso II, 14, 1-3.

No hay que tomar al pie de la letra el hecho de que el pueblo tuviese tanto poder,

especialmente en un momento tan temprano. el pueblo tendrá muchas trabas.

Incluso en época clásica la Asamblea será la que designe a los candidatos a magistrados.

No hay que fiarse de los “referendums”, son muy pocos aquellos en los que el

resultado es realmente la opinión del pueblo. Hoy en día el gobierno

no convoca un referendum si no está seguro de que el resultado

será el que él quiere. El pueblo lo que sí va a tener es el “derecho

al pataleo”, simple función cónsultiva, sus poderes

son teóricos, no reales.)

Parece que en estas monarquías preurbanas existía la institución del rex ductor, por la que una única persona en tiempo de guerra asume todo el poder. En tiempo de paz su poder será limitado o depuesto y para dar y quitar este poder es necesaria la existencia de una institución civil con importancia: será el senado o Consejo de Notables, integrado en esta época por todos los jefes de los grupos gentilicios, los padres.

La palabra senado deriva etimológicamente de senex, anciano, y la palabra patricio deriva de patrex, el padre del grupo gentilicio, por ello comprendemos que el senado va a estar siempre íntimamente unido a las clases altas. El senado concentrará buena parte del poder teniendo un poder legislativo grande o quizá total. Durante los interregnos el poder vuelve siempre al senado, que es su depositario original. En este periodo de tiempo el senado sorteaba el poder entre diez personas que gobernarían durante cinco días cada una, si a los cincuenta días no se ha elegido un nuevo rey, se designaban otros diez. El senado gobierna bajo el concepto de “autoritas”, que no se corresponde con nuestra palabra “autoridad”. Se trata de la capacidad para solucionar problemas importantes que afectan a toda la comunidad. Si hacemos un pequeño repaso comprobamos el enorme poder que ostentaba el senado. La Curia, la Asamblea tenía mero valor cónsultivo.

A nivel socioeconómico tenemos datos de Dioniso de Halicarnaso. En su texto hemos de entender “ilustre” como una cualidad que no depende más que del orígen de la persona, del linaje. “Valeroso” depende de la propia persona que puede ser o no útil, valiente. La sociedad, por tanto, posee un carácter gentilicio dominante pero cuenta ya con algunos elementos ajenos a la estructura gentilicia: los valerosos, que reflejan la valía de una persona en particular y por sí misma.

(Ver fotocopia 2ª: Dioniso de Halicarnaso II, 7, 2-4.

Hemos de recordar que él, de orígen griego, hace constantes comparaciones entre el sistema

romano y el griego. Existían tres tribus, con filarcas o tritiarcas a la cabeza, que a su vez se dividían cada

una en diez curias, con curiones dirigiéndolas (fratriarcas o lochages) lo que se mantiene en la época de Dionisio. Las curias se dividían en decurias, con decuriones al mando. File, triti o tribu son etimológicamente lo mismo: indican división tripartita. En este momento filarca, tritiarca y tribuno son lo mismo (jefe de tribu). Mostrar atención a la palabra “tribuno”, que aparecerá a lo largo del tiempo con muchos siginificados diferentes

(jefe de tribu, tribuno de la plebe, forma de reunión de la asamblea y muchos más...). Los curiones

son en romano los fratriarcas griegos y los lochai son organizaciones de carácter

militar y número de miembros indefinidos.).

La organización socioeconómica mantiene una división tripartita de la tierra: tierra de lo sagrado (templos, etc...), de los asuntos públicos y tierras para la explotación económica de la comunidad. Ésta última estaba a su vez dividida en treinta lotes, uno para cada curia. Cada año se divide el territorio entre los miembros de la curia para que la exploten. Es un régimen de tierra comunal en el que el propietario es el Estado que lo distribuye entre el pueblo.

La fase protourbana de monarcas latinos (reyes sabinos y latinos) cuenta con lor reinados de Numa Pompilio, Tulio Hostilio y Anco Marcio que se recuerdan cada uno caracterizados respectivamente por fuerza en lo religioso, cualidades de guerrero y desarrollo urbano y económico. Vamos a fundir los diferentes tópicos atribuidos a cada rey para obtener las características generales del periodo.

A Numa Pompilio lo elegirán los habitantes, pero también pedirá sanción divina y consigue así convertir su poder, temporal y determinado por la elección del pueblo, en vitalicio y de elección divina. Ya no puede ser depuesto sin más, que los dioses lo apoyen implica un afianzamiento de su poder considerable.

Por tanto, de entrada encontramos que en esta segunda fase la monarquía romana es ya sacra y vitalicia, aunque no hereditaria. El rey se va a sentir más fuerte y no va a respetar tanto al senado al que quitará algo de poder. El rey va a seguir teniendo imperium y auspicia, pero su papel religioso se va a ver incrementado: ahora no necesita a los augures, él mismo puede interpretar la voluntad divina y tener iniciativa porque ya es un elegido por los dioses. A nivel judicial también su poder va a experimentar un cambio cualitativo. Al tener un cargo vitalicio, el rey va a legislar según su juicio y las llamadas leyes regias van a estar desligadas del sistema gentilicio. Además el rey interviene en los asuntos internos de los gens si existen problemas entre ellos que puedan afectar a la comunidad. Con todo, el senado aún va a tener un poder muy a tener en cuenta y ejercerá un control económico fuerte, de hecho el rey va a depender económicamente de sus nobles.

A medida que crezca la comunidad y que el poder real se haga más contínuo la organización social también se irá complicando. A nivel de la Asamblea surgen los comicios curiados, comitia curiata, que son la reunión de todo el pueblo romano para hablar de los asuntos públicos según el sistema organizativo de la curia. Cada curia emite un voto (ni siquiera en época clásica romana habrá voto individual). Los comicios curiados tienen también un sentido religioso y sirven para las levas militares., también.

El ejército se va completando y complicando con el tiempo. Al frente de la caballería se encuentra el magister equitum, ayudado por tres ayudantes subalternos, los tribuni celerum. En la infantería nos encontramos una división equivalente, los magister populi y tres tribuni militum. La división tripartita es típica de los pueblos indoeuropeos.

(Ver fotocopia 2ª: Plutarco, Vida de Numa, XVII, 1-3.)

Numa cambió la estructura del pueblo, aunque primando los valores gentilicios porque no tocó las clases altas. Fue una manera de que quedase un poco oculta la división básica de las clases altas y las clases bajas. Eso sí, rompió la dinámica de división étncia clasificando al pueblo por su oficio, y no dividiendo entre latinos y sabinos. Si echamos un vistazo a los diversos oficios que Numa estableció nos hacemos una idea del nivel de complejidad al que había llegado la sociedad romana: flautistas, orfebres, curtidores, herreros, tintoreros etc... Son oficios de tipo urbano o vinculados a la guerra. Hay muchos otros oficios ligados a la agricultura y el ganado que no aparecen reformados aunque son la base de la economía (entrarían dentro de ese “los demás oficios”). Numa no modificó ni las clases altas, ni el medio rural, quizá por poseer aspectos muy vinculados aún con el mundo gentilicio, que sigue existiendo y es muy fuerte. Las cosas no han cambiado prácticamente nada hasta este momento.

(Ver Tito Livio, I, 42, 5-43, 11: División social y división militar van unidas.)

La fase etrusca, la tercera y última, supondrá un cambio radical en todos los aspectos, aunque no hubiera sido posible sin la etapa anterior. Los etruscos aceleran el proceso urbano.

(Ver Tito Livio, I, 41, 1-6)

A nivel político vamos a contar con otros tres reyes: Tarquinio el Antiguo, Servio Tulio y Tarquinio Soberbio. En las fuentes romanas aparece el segundo como un gran reformador y el tercero como un tirano en el sentido peyorativo de la palabra. Las fuentes nos hablan de una fase en la que dominaron reyes etruscos, pero hoy en día hablamos más bien de un proceso de etrusquización de las aristocracias y no de dominación militar etrusca. En definitiva no importa si el rey es un “etrusquizado” o un etrusco, simplemente el modelo etrusco se va a defender a todos los niveles: la monarquía con muerte violenta de los reyes, un sucesor no elegido y que se impone, reyes con fuerte guardia personal que los protege (totalmente al contrario que Numa que andaba por la ciudad sin pensar en peligro de atentado), una monarquía que se basa en la economía más que en la tradición y que se apoyará en nuevos grupos sociales más que en las aristocracias gentilicias.

Según las fuentes, Tulio amuralló la ciudad y la dividió en regiones (estructura territorial, no gentilicia). Se pasa de tres tribus gentilicias a cuatro regionales. Se cambia el esquema urbano por el esquema rural.

El rey tendrá poder absoluto conseguido por derecho de guerra. No sólo preguntará a los dioses, sino que también interpretará su dictamen, mientras que Numa aún no podía hacerlo. Los reyes dominan a nivel militar, civil, jurídico, religioso... Numa abrió en su tiempo una brecha legal con las leyes regias, pero ahora se da un paso más: toda la justicia política va a estar en manos del Estado y no de los gens. De todos modos también habrá un cuerpo de jueces del Estado...

El senado pasa a tener valor cónsultivo y se discuten en él las funciones del Estado, etc... Lo más importante es que la composición de éste variará, entrando gente nueva según el criterio socioeconómico y no sólo el gentilicio, según las reformas de Servio Tulio. Habrá gente procedente de grupos gentilicios de menor importancia que no van a llegar al senado, así como plebeyos que por su nivel económico sí lo harán. El critero para acceder será censitario y así el senado estará más diversificado con gente de mentalidad diferente que se gana la vida de forma diferente y acceden a la política por un progreso personal, etc... Son gente que apoya a la monarquía etrusca y que se ve favorecida por ésta. La división que se crea en el senado con respecto a sus tradicionales miembros hará que pierda poder.

La asamblea son unos comicios centuriados con carácter censitario y basado en la edad. El poder político va a estar en los comicios centuriados (antes estaba en los curiados). El resultado de un problema puede ser diferente si la asamblea se reune por curias o por centurias (el voto se hace en cada caso por centuria o por curia).

(Ver las clases sociales en fotocopia 2ª: Tito Livio, I, 42, 5-43, 11. En la quinta clase

no son dos, sino tres centurias de tañidores. Roma no integró dentro del

ejército a los desposeídos salvo en caso de necesidad.)

Si sumamos las centurias del texto de Tito Livio nos salen 193, por tanto con 97 centurias se gana una votación. Entre caballeros y primera clase ya reunen la mitad de los votos, por tanto si sus votos coincidían no se continuaba pidiendo voto al resto de las centurias, que casi nunca votaban.

En el ejército se seguía una estructura militar hoplítica que rompía con los criterios gentilicios. Se trata de un tipo de sociedad en la que contaban los bienes muebles, que caracterizan a los grupos no hoplíticos. La tradición atribuye la caída del sistema gentilicio a la llegada etrusca, lo que es cierto sólo hasta cierto punto, porque los etruscos trajeron el desarrollo económico, reformas sociales, etc... Fijémonos en la clasificación tan detallada del censo de cada clase. Hay que tener en cuenta que en época monárquica no existía aún la moneda romana y que tampoco podemos tener en cuenta las cantidades del texto debido a las fluctuaciones de la moneda romana. Lo importante de este texto es comprender la idea de la clasificación económica de los grupos, los estamentos según la economía. Hay un detalle en el texto que sí deja ver una reminiscencia del mundo gentilicio: en la primera clase hay separación entre jóvenes y ancianos, lo que implica que los segundos tienen más peso (senex, experiencia, padres...).

Entre el 510-509 la monarquía cae y se produce un vacio en el poder que pasa al senado. Éste intentará volver a los tiempos anteriores a la monarquía etrusca y quedarse definitivamente con el poder, ya que los que hicieron caer el régimen etrusco fueron los aristócratas tradicionales que buscarán hacer una política conforme a sus intereses y necesidades.

(Ver fotocopia 4ª: Esquema evolutivo de la

sociedad tras la caída de la monarquía.)

Aunque se hubiese expulsado al rey etrusco, Roma era ya una ciudad etrusca en todos los sentidos (o casi). En estas fechas Roma se hace enemiga del mundo etrusco y también seguirá rivalizando con los latinos, con lo que se encuentra algo aislada. Hablan las fuentes de un tratado con los cartagineses que, aunque no nos consta realmente, es muestra del interés romano por buscar algún aliado. A niveles tácticos también sería lógico el interés de Cartago, por la estratégica posición romana.

Económicamente el comercio exterior con el sur griego y con los etruscos del norte, el sistema de transacciones, etc... cae. Al ser éste el pilar fundamental de la riqueza del proletariado urbano, éste entra en decadencia. Recordemos que los etruscos se habían asentado en Roma buscando la zona de Capadocia, muy rica en sí y conectada con las ciudades griegas del sur. La aristocracia va a buscar aumentar su posesión de tierra, no mejorar el comercio exterior. La plebe rica que se enriqueció con el comercio habían llegado a codearse con los grandes aristócratas al pertenecer por sus ingresos a la primera o la segunda clase, aunque su fuente de ingresos fuera diferente. Esta gente se va a empobrecer en este momento de caída de la monarquía etrusca, pero son gente con mentalidad urbana y formación militar y civil que no van a aceptar sus pérdidas y van a hacer reivindicaciones al senado romano, como veremos.

PRÁCTICA 2ª: COMENTARIO DE TEXTO.

Plutarco, Vida de Numa, VII, 1-7.

Plutarco nació en Beocia (46-127 d.C.). Fue filósofo durante el Imperio romano y preceptor de un emperador que para unos era Trajano y para otros Adriano. Escribió distintas obras, la más conocida “Vidas paralelas” en la que se comparan por parejas la vida de unos personajes que suelen ser uno romano y otro griego. Numa es comparado con Licurgo. Para sus comparaciones solía coger personajes que tuvieran cierta similitud en su vida y obra, aunque a veces Plutaco la forzaba. Los personajes de Plutarco solían pertenecer a la historia política y militar. Él pretendía acercarlos al gran público con objeto de que sus hazañas fueran imitadas. En ocasiones también señalaba defectos y pequeñas debilidades para que fueran más reales. Por tanto, más que hacer historia hacía biografía.

El texto tiene un marco cronológico que lo hace pertenecer a la fase preetrusca de la monarquía, de los siglos VIII-VII a.C. Geográficamente, podemos decir que el lugar donde se enclavó Roma se encontraba en el nordeste del Lacio y junto al Tíber, en frontera con Etruria. El texto muestra fundamentalmente los problemas del orígen de las instituciones.

Numa fue fundador de las tradiciones religiosas. Todos estos reyes estruscos pueden interpretarse como figuras tradicionales aunque a veces tienen una parte histórica. Por ejemplo, Numa fundó el Colegio de las Vestales y el de los Pontífices. De todos los reyes de este grupo podríamos decir que es el más legendario. Los praenomina Numa y Anco no existen en la onomástica latina, pero sí en la sabina, por lo que se suponen un reflejo de tradiciones sabinas.

El rey estaba unido a lo sacro, lo que constituye el eje del texto. El senado en esta fase estaba constituido por los jefes de los grupos gentilicios (patres familiae). La monarquía romana en su primera fase encuentra un equilibrio entre monarca y el senado que después se romperá. Concepto del interregno, explicar. También nos informan sobre esta institución otras fuentes como Dionisio, que nos cuenta como se sorteaba quien gobernaría.

Necesidad de que los auspicia ratifiquen al rey. El propio rey solicita esta confirmación por propia conveniencia. El texto relata la ceremonia (el aspirante era conducido al sur...). Para aclamar a una persona rey hacían falta dos actos: la operación augural (inauguratio) y la cónsulta a los auspicia (auspiciatio). Si el sacerdote tocaba con la mano derecha comunicaba su poder sacro. La observación del vuelo de las aves era manifestac divina.

Tito Livio, I, 41, 1-6.

TITO LIVIO nació en Padúa (64/59 d.C.-17 d.C). Aunque era filopompeyano fue escogido por la familia imperial sin necesidad de adular a Augusto. La obra a la que pertenece este fragmento, Ad Urbe Condita, estuvo formada por 142 libros que abarcaban, como su propio nombre indica, desde la fundación de la ciudad hasta el 9 a.C. Por diversas circunstancias sólo nos ha llegado una parte que llega hasta el 293 a.C. Fue escrita en un momento clave de la historia romana, ya que había tenido lugar la guerra civil y el advenimiento de Augusto.

Tito Livio era también muy honrado como escritor y a menudo falto de espíritu crítico. Contemporáneo de Dionisio de Halicarnaso, refleja aspectos que en Dionisio quedaban oscuros. Se interesa por el factor psicológico centrando todo lo que escribe en personas concretas y recreándose en anécdotas, en lo dramático y espectacular. Toda su obra está llena de nacionalismo.

Este fragmento se refiere cronológicamente hablando a la época de la monarquía etrusca. Llegó un momento en el que la influencia etrusca fue tan fuerte que hubo una monarquía etrusca en el Lacio, como ya hemos visto en teoría. La investigaciones actuales dicen que Roma siguió siendo latina pero con fuerte influencia (ver apuntes de teoría). Debemos fijarnos más en los personajes que dibuja Tito Livio que en las instituciones que se nombran en el texto. Tarquinio refleja el nuevo carácter de la monarquía, era un conquistador. A diferencia de Numa caracterizado por su poder religioso, sobre todo, su poder se basa en lo militar. Disminuyó el poder del senado. Introdujo en él a los grupos que le eran faborables. Según la tradición los asesinos fueron pagados por los hijos de Anco Marcio. Tanaquil era la esposa de Tarquinio. Ocupa lugar muy importante en el relato, apareciendo como el prototipo de mujer fuerte y enérgica.

Servio Tulio, principal personaje del texto, es una figura muy controvertida. Hay dos tradiciones sobre él: la tradición etrusca dice que éste se enfrentó a la familia real y ocupó el poder por la fuerza mientras que la romana, que es la que expone Tito Livio, cuenta que la familia real le legó el trono voluntariamente. Los orígenes de Servio Tulio no están claros, aunque, siguiendo la línea de los tiranos griegos se le atribuye un orígen humilde o un defecto físico que se hace paliar con algun rasgo divino o un don especial, como la llama que aparece en su cabeza. Participó en el senado y en el Ejército. Habría que introducir aquí algunas pinceladas sobre las reformas que se adjudican a Servio Tulio (ver apuntes teoría). Hizo una reorganización de la sociedad, cuya novedad constituye en basarse en los médios económicos de cada cual.Germen de la plebe. Sus refomas siempre estaban encaminadas a favorecer al grupo aristocrático que lo mantenía en el poder, aunque con la caída de la monarquía etrusca van a ser el germen de la separación entre plebeyos y patricios.

De cuando Tarquinio dice: “Aunque somos extranjeros...” hay que sospechar que su orígen o era griego o de la ciudad que pudo darle nombre, Tarquínia. Tambien se le coloca esta llama divina y aparece vestido con la trabea, manto de rayas rojas horizontales, que se usaba desde muy antiguo y que se reservaba para los reyes. Los líctores simbolizaban la nueva realeza que se imponía por la fuerza. El poder absoluto y militar de los reyes quedaba manifestado en unas hachas que portaban éstos.

Otro posible tema de comentario, por tanto, es la confrontación entre el poder Numa/poder Tulio.

(Textos próximos a comentar: fotocopia de la República,

Tito Livio, 6, 35, 4, 7 y Polibio VI, 12, 1-9.)

TEMA 2. DESARROLLO INSTITUCIONAL DE ROMA.

LA CONFLICTIVIDAD SOCIOPOLÍTICA: PATRICIOS Y PLEBEYOS.

Es la época de la República patricia, un régimen creado a partir del recuerdo de las dos primeras fases de la monarquía, una república oligárquica. Los aristócratas acaparan todos los puestos políticos y estatales así como buena parte de la economía. Pero lo dificultoso para los patricios no será proclamar este régimen, sino mantenerlo, porque no podrán borrar de un plumazo lo que los etruscos dieron a Roma. La aristocracia urbana, es decir, la plebe rica comercial, tiene ambiciones y no permitirá que este monopolio patricio se perpetúe. Surge una especie de lucha de grupos (por no decir clases) que durara algo más de un siglo y que puede dividirse en cuatro momentos distintos (494, Secessio del Monte Sacro; 450, Codificación del derecho; 367- Leyes Licinio-Sextias; y, 287, Secessio y Lex Hortensia).

500-450. Periodo de secesiones. La plebe como medida de presión amenaza con separarse de la ciudad formando una nueva. Así los aristócratas debían darse cuenta de que realmente los necesitaban. Habrá un enfrentamiento con los latinos del que Roma saldrá más o menos victoriosa, en el sentido de que ni perdió, ni ganó, pero al menos hizo nuevos amigos. También habrá un enfrentamiento con los etruscos de la ciudad de Veies.

El Foedus Cassianus del 493 significó cierta igualdad entre las ciudades latinas, aunque Roma seguía teniendo primacía, lo que se ve cuando observamos que en este tratado, mientras las restantes se incluyen, la ciudadanía romana se excluye del tratado y se reserva a los romanos.

Económicamente cae el comercio, la economía urbana y exterior, además habrá malas cosechas, lo que producirá hambre y que muchos caigan en la esclavitud por deudas. Buena parte de la plebe urbana y rural se va a encontrar en una situación bastante precaria, lo que desembocará en conflictos con los aristócratas. La secessio del 494 (también hubo en otros años) estuvo protagonizada por la classis clipeata, una clase militar con escudos, que dirigió en una insurrección a la plebe hambrienta, las gentes minores. Se les va a conceder algunas reivindicaciones en cierto momento, porque habría una amenaza exterior y el Estado necesitaba el apoyo de todo el pueblo romano. Este momento lo van a aprovechar los plebeyos para organizarse dotándose a sí mismos de organismos para dialogar con el poder oficial, aunque sin integrarse en él. Construyen un poder paralelo mediante, en el 491, un tribuno de la plebe (magistrado encargado para dialogar con el Estado (se piensa que surgió de la classis clipeata)), y unos ediles (que organizan todo el sistema plebeyo que se está gestando, y, en el 471, un concilio de la plebe (reunión de los plebeyos). Oficialmente el Estado reconoce las instituciones plebeyas, que en general son similares a las patricias, como instituciones aunque al margen del sistema oficial en el 471. En el Monte Sacro se sitúa el templo donde se reune la plebe, las actas de registro serán custodiadas por los ediles, así como los fondos para constituir el tesoro plebeyo. El papel de tribuno de la plebe era más político, más de diálogo con el Estado. Al ser reconocidos en 471 se integran dentro del organigrama político romano, aunque como algo marginal.

450-390. Se produce la II Guerra contra Veies (430-426), que gana Roma y en consecuencia amplia su ager publicus. Este territorio conquistado entre todos será disfrutado, sin embargo, por las aristocracias mientras la plebe solicita tierras constantemente. Si la petición de la tierra va a ser por parte de toda la plebe, la petición de derechos jurídico-políticos va a ser reivindicación de la plebe rica, y es que la plebe no es un grupo homogéneo.

La justicia está en manos de las familias aristócratas, que administran a su antojo la tradición oral de manera que el mismo delito no se penaliza igual dependiendo de quien sea el acusado. Una de las más importantes conquistas de la plebe será la codificación del derecho. Esto no significa en absoluto que se modifique una ley que perjudicaba a los plebeyos, sino únicamente que se ponga por escrito. Sin embargo esto es ya un gran paso adelante, porque ahora existe realmente un código legal mediante el que juzgar a todos los ciudadanos.

Para elaborar el código legal se nombrará una comisión de diez miembros encabezada por Apio Claudio que gobiernan durante un año Roma y elaboran diez tablas de ley. Tras el primer año estos decem viri dan un golpe de Estado y continúan otro año en el poder. En este segundo año se nombra una segunda comisión de siete miembros, entre los que se cuentan Apio Claudio y tres plebeyos, y se elaboran dos nuevas tablas en las que se reflejan leyes tan importantes como la que permite la libertad de asociación o la que exige que se tenga que celebrar un juicio antes de condenar a muerte a alguien. Realizadas en estos dos años, las doce tablas constituyen una ventaja para los plebeyos puesto que ya hay leyes definidas que someten a los aristócratas a la hora de juzgar.

Pero las leyes, una vez escritas, fueron encontradas injustas por los plebeyos. En realidad casi todo seguía igual: el pater familias del gens seguía teniendo poder absoluto, pudiendo alquilar a sus hijos o sometidos para pagar una deuda con otro hombre, etc...; se prohibieron los matrimonios mixtos (patricios y plebeyos) y aparecieron penas diferentes para el mismo delito según quien lo cometiese; se conservaba la estamentación; etc... Pero en ninguna parte nada aludía a los derechos políticos de la plebe. Sólo se plasmaba lo estrictamente judicial. De todo esto se beneficiaban los aristócratas, porque la ley está administrada desde el Colegio de Pontífices, integrado únicamente por patricios. Sólo en el 300, cientocincuenta años después, el código se va a duplicar, con lo que entonces tendrían acceso a él personajes laicos. Durante esos cientocincuenta años el código estará encerrado en el Colegio de Pontífices.

No es la Ley de las XII Tablas el primer código escrito de occidente, puesto que las ciudades griegas del sur de Italia ya poseían los suyos, pero sí que es el primero que se conserva completo. El derecho romano ha influido hasta tal punto en lo posterior que actualmente casi todo, más o menos modificado, parte de la base romana.

A nivel político el código supone que el tribuno de la plebede la plebe (que era oficioso desde el 471), adquiere inviolabilidad, con lo que se convierte en un cargo oficial. Esta inmunidad es lo que se conoce como sacrosanctitas, término que quiere decir que estaba protegido por la divinidad, lo que tiene una implicación a nivel jurídico. Quien toque al tribuno de la plebede la plebe, quien le quite la palabra o le interrumpa en el ejercicio de sus funciones se convierte por tanto a partir de este momento en sacer, sacrílego, lo que significa que puede ser asesinado por cualquier persona. Esta inviolabilidad se creo con la idea de protegerlo ante el poder de los aristócratas, con quienes iba a tener que enfrentarse por los derechos de la plebe. El tribuno también posee la provocatio, o derecho de apelación.

En el 449 se dictan las Leyes Valeriae-Horatiae, que dan verdadera legalidad y reconocimiento oficial al tribuno de la plebe y a los concilios de la plebe, aunque ya llevaban veinte años funcionando. Mediante esta ley se les regula, se reconoce que las decisiones de los concilios de la plebe son legales. De todos modos, si el senado no aprueba las decisiones de los concilios, éstas no saldrán adelante. El concilio obtiene también capacidad de iniciar procesos legales, con lo que se convierte en un órgano importante de poder y lucha contra el senado, un organismo de asociación de la plebe. Con el correr del tiempo, veremos cómo se llegará a igualar a los comicios.

La Ley de las XII Tablas no admitía matrimonios mixtos, pero cinco años después (445) con la Lex Canuleya esto cambia. Los matrimonios mixtos significarán un ataque frontal en la línea de la lucha política entre patricios y plebeyos. Existían varias formas de contraer matrimonio aunque sólo había una “estatal” que era la qe permitía obtener todos los derechos como ciudadanos: la conferreaitio. Se trataba de un ceremonial muy amplio con participación de los magistrados y de los representantes religiosos. Se trata de un matrimonio a lo grande como el de los actuales ricos que salen en las revistas del corazón. Esta forma sólo la podían llevar a cabo las elites gentilicias por su poder económico, y sólo mediante este rito era posible acceder a los cargos políticos. Esto afectaba mucho a la plebe rica, puesto que la conferreaitio tenían que darse entre individuos de la misma escala social y por tanto no podían enlazarse con familias aristocráticas y al mismo tiempo acceder a derechos políticos.

La Lex Canuleya pedirá que se admitan los matrimonios mixtos con toda legalidad, porque el fenómeno de los matrimonios mixtos es algo que ya se estaba dando. También a muchos nobles les interesaba contraer nupcias con un plebeyo rico. Los intereses de ambos grupos se conjugan. Estos grupos de presión estaban también compuestos por las personas que habían nacido de la unión de patricios y plebeyos y que se habían criado junto a hijos de patricios. Con la ley de Canuleyo el senado permitirá que los plebeyos ricos penetren en los cargos políticos y tengan posibilidad de presentarse a la más alta magistratura.

En 444 los tribunos militares adquieren potestad cónsular. Es una maniobra del Estado aristocrático para restar poder a los cónsules, ahora que el cónsulado puede ser ejercido por un plebeyo. El cargo de tribuni militum cónsulare potestate estará totalmente vetado a los plebeyos. Es una vía secundaria de acceso a la más alta magistratura, una argucia legal para poner trabas a los plebeyos ya que se ha tenido que reconocer su derecho al cónsulado. De todos modos era ya de por sí muy difícil que el plebeyo rico llegase a cónsul, aunque teóricamente lo pudiese hacer.

En el 443 se crea la censura, una nueva magistratura que elabora el censo, es guardiana de las costumbres y de la moral pública. Se crea porque la complejidad del Estado crece y se necesitan nuevos magistrados, pero sobre todo porque es una manera de restarle poder de nuevo al cónsul. Elaborar la lista de ciudadanos era una cuestión muy importante desde el momento en que el censor (o antes el cónsul) daba la categoría de ciudadano al inscribirte en ese censo. Los censores elaboran también la lista de senadores. Si una persona estorba (por ejemplo, un plebeyo rico que esté medrando demasiado) para los intereses políticos de un grupo, puede ser eliminado de la política por medio de la censura, acusándolo de cualquier delito, llevándolo a juicio y quitándole parte de sus derechos o su ciudadanía. La censura será una magistratura eminentemente patricia.

390-300. Roma va a tener problemas por el norte debido a la llegada de poblaciones galas que hacen razzias. También va a haber conflictos con la Liga Latina debido a la enemistad con algunas ciudades que no aceptan la soberanía romana. También habrá problemas con los samnitas.

La evolución interna de Roma sigue el mismo hilo: hasta ahora las soluciones que se habían dado a las reivindicaciones de la plebe habían sido concretas, coyunturales, parches, y no estructurales. El ager publicus crece con cada conquista romana y los plebeyos exigen el reparto de la tierra. El ager publicus era administrado en dos vertientes: o se vendía o se usufructuaba, con lo que sólo los que eran fuertes económicamente podían costearse la tierra. Además de dará una circunstancia que agravará la situación: los campesinos tendrán que ir a la guerra y para ello tendrán que abandonar sus tierras. A la vuelta la tierra se ha echado a perder abandonada, o la familia del agricultor no ha podido mantenerla y el campesino optará por endeudarse para poder comer ese año y sembrar para poder recolectar el año siguiente. La Ley de las XII Tablas había establecido un interés máximo de deuda del 12%, con lo que se suponía que lo normal sería un interés del 8%, pero esto se saltó a la torera. Serán momentos duros para estos pequeños propietarios si además tenemos en cuenta que las deudas no pagadas eran rígidamente castigadas por la ley (condena a la esclavitud o la muerte según las doce tablas). Las reivindicaciones socioeconómicas de la plebe pobre relativas a tierra y deudas se harán apremiantes.

Otras van a ser las reivindicaciones de tipo político de la plebe rica. Quieren que el acceso al cónsulado no sea sólo teórico, que uno de los dos cónsules que hay uno sea siempre un plebeyo.

(Ver fotocopia 5ª: Lucha de clases, Tito Livio, VI, 35, 4-7.)

Desde el 444 en que se habían creado los tribuni militum cónsulare potestate hasta el 367 los plebeyos que habían llegado a cónsules podían contarse con los dedos de la mano: la realidad era que el cónsulado seguía siendo patricio. En esta época, no siendo escuchadas sus reivindicaciones, la plebe se dedicó a vetar todas las decisiones que salían del senado. Roma se hizo ingobernable.

En el año 367 los patricios tuvieron que ceder. Se reguló el interés de las deudas con las leyes Licinio-Sextias. También se limitaron las posesiones de una persona en 500 iugera (125 Há.) para que quedase ager publicus suficiente para poder repartir a la plebe pobre.

En el año 367 apareció otra magistratura nueva exclusivamente patricia: la pretura. Fue una maniobra legal similar a las anteriores para quitar poder de manos del cónsul. El pretor va a ocuparse de los asuntos de justicia. Sin embargo, conseguido el acceso a la máxima magistratura, en los años consecutivos se iban a ir logrando las magistraturas inferiores que hasta ahora les habían estado vetadas: 356, la dictadura; 351, la censura; 337, la pretura).

Vamos a asistir a la creación y el desarrollo de la nobilitas. Ya iba desapareciendo un poco la diferencia entre plebeyos y patricios aunque a costa de una nueva clasificación entre ricos y pobres. Patricios y plebeyos ricos constituirán la nobilitas, clase resultante del desarrollo urbano, de la lucha de clases, de los matrimonios mixtos, de casi todo lo anterior. Esta nobilitas va a ocupar los altos cargos políticos y tiene también el poder económico. Va a suponer diversidad en la clase política, que ya no estará dominada por una oligarquía tradicional, sino también por una oligarquía urbana.

En el 312 Apio Claudio Caeco (un descendiente del de las XII tablas)hace algunas reformas. La Via Appia beneficia a la nobilitas porque conecta Roma con Campania y con las ciudades griegas. Los libertos van a tener acceso al senado mediante la Lex Ovinia. También se permitirá la libre inscripción en tribus (en realidad en distritos, ya que la tribu ya no tiene el significado de linaje... en un momento final, no aún, Roma va a tener 4 tribus urbanas y 31 rurales). Debemos recordar que en los comicios se vota por tribu, lo que determinaba una discriminación de la ciudad con respecto al campo, donde había más tribus. Con la libre inscripción en tribus esto cambia: los plebeyos ricos de las ciudades podrán inscribirse en la tribu rural correspondiente a su propiedad rural para ejercer influencia en la tribu. Las dos últimas leyes de Apio Claudio fueron anuladas poco tiempo después.

300-272. Ya no existe la lucha de clases, pero en esta época sí se van a atar algunos cabos que habían quedado sueltos. Para evitar la secessio que la plebe estuvo a punto de llevar a cabo en 287, se da a luz la Lex Hortensia, que equipara el valor de los comicios con el de los concilios. Si los comicios eran la reunión de todo el pueblo romano, los concilios eran la reunión de una parte del pueblo: la plebe. De ahora en adelante todo lo que se decida en ambos tipos de reuniones afectará a todo el imperio.

(Ver fotocopia 5ª: Aulo-Gelio, Noches Áticas, XV, 27, 4-5.)

En cuanto a economía y sociedad Roma entra en su momento de máxima expansión: controla Italia y a partir del 250 va a buscar la expansión al exterior.

LA CONSTITUCIÓN ROMANA.

Roma es una República, la típica forma de gobierno de una ciudad-Estado. Atenas ejerció un sistema de democracia directa (el ciudadano hace política activamente). En Roma el ciudadano participa indirectamente. La democracia romana, no tan lenta como la griega, posibilitó mayor dinamismo al Estado romano dándole capacidad de dominar el entorno. Este sistema hacía que la política estuviera siempre en manos de expertos y no de una Asamblea. En Roma existían tres organismos principales: las magistraturas, el senado y las asambleas.

Las magistraturas se crearon para dividir el poder entre varias personas que se ocupan de las distintas actividades que conlleva el gobierno de la ciudad. Viene a ser un poder ejecutivo que lleva a cabo las decisiones de la asamblea. Hay un orden de importancia en las magistraturas que el aspirante a la máxima debe realizar, el cursus honorum, la carrera honorífica.

Historia de Roma
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Se puede dar el caso de que dos magistrados que representen la misma magistratura no estén de acuerdo en un tema o tomen decisiones contradictorias. Para resolver estos conflictos Roma creó una serie de recursos: la potestas, el imperium domi, el imperium militiae, el auspicia y la iurisdictio.

La potestas es la potestad o el poder que se otorga a un magistrado cuando éste ocupa el cargo. Esta decide realmente las relacciones entre las diferentes magistraturas porque la potestas de unas es de mayor valor que la de otras. La potestas puede ser maior, par o minor con respecto a otras. Sigue habiendo conflicto cuando la potestas es par y para ello se acude a la intercessio o veto. Esto significa paralizar el asunto en cuestión, no anularlo, para retomarlo más tarde. El cónsul vetado puede volver a plantear el tema cuando quiera y si entonces cuela, cuela. En tiempos de crisis el veto mutuo entre magistrados enfrentados fue constante y en esos casos se optó por dividir o el tiempo de desempeño de la magistratura o las funciones. En realidad, en casi todos los ámbitos de la administración romana había una tierra de nadie donde las funciones estaban mal delimitadas.

El imperium confiere a un magistrado la facultad de poder mandar un ejército. Sólo lo tienen los pretores y los cónsules (y por supuesto los dictadores). El imperium se tiene haya o no guerra, estén o no al frente de un ejército. Hay una diferencia entre imperium domi (en la ciudad, en la paz) e imperium militiae (en campaña, en la guerra). El imperium domi significa un el poder absoluto en cuanto al concepto de imperium, pero no se ejerce porque hablamos de tiempo de paz, y también el senado y los demás órganos tienen su parcela de poder en ellos. Sólo si el senado decretase estado de excepción y se suspendiesen las garantías constitucionales el imperium se haría absoluto, pero normalmente el imperium se encuentra de algún modo aletargado. El imperium militiae significa igualmente poder absoluto pero esta vez de modo activo. El magistrado puede decidir sobre la vida o la muerte de sus soldados, reclutar tropas auxiliares, ejercer justicia en su ejército, pedir víveres, etc...

El auspicia y la iurisdictio son cuestiones secundarias y comunes a todas las magistraturas. Mediante la primera institución los magistrados tienen derecho, y a veces obligación, de cónsultar a los dioses. Los augures dan la interpretación de la decisión de los dioses. Para las decisiones importantes el cónsul, aunque tenga mucho poder hablará con el senado y cónsultará a los dioses sin falta.

La iurisdictio es el derecho a desempeñar la justicia. Cada magistrado tiene poder judicial y, por ejemplo, un cuestor puede poner una multa a un mercader sin necesidad de llevarlo a los tribunales.

El sistema republicano de las magistraturas nace para evitar que el poder se concentre en una sola persona, en contraposición a la monarquía. Existen además una serie de rasgos generales de todas ellas que constituyen recursos para anular sus funciones en un momento dado.

Las magistraturas son electivas, anuales, colegiadas, honoríficas y responsables. Electivas en cuanto a que nadie puede imponer una magistratura a nadie, salvo el dictador que surge en un momento de problemas acuciantes y es elegido por el senado. Anuales, exceptuando al dictador que ejerce durante seis meses a menos que el problema se acabe antes, y al censor, que es elegido cada cinco años para elaborar el censo. También existen otros casos en que se prolongan las magistraturas, pero son excepcionales. Son colegiadas ya que el número de miembros varía, exceptuando de nuevo al dictador, que es único. Son honoríficas porque su desempeño es un honor, no un trabajo, y por tanto no está remuneradas. Esto limita mucho el acceso, puesto que sólo puede gastar un año en una magistratura aquel que puede permitirse no cobrar por ello. Responsable deriva del verbo respondeo que significa “responder, presentarse ante un tribunal”. Esto significa que conservan la inmunidad jurídica durante el desempeño de su cargo. La responsabilidad se entiende en sentido negativo, por tanto, el magistrado es responsable de sí mismo y no responde ante nadie. De todos modos al término de la magistratura responderás realmente ante los tribunales si se han presentado acusaciones contra tí. Esto está pensado para que el cargo se ejerza sin presión y con tranquilidad.

Las personas que se presenten a elecciones tienen que cumplir también una serie de limitaciones tanto a nivel personal como a nivel estatal. En el primer caso se necesita ser libre de segunda generación como mínimo (un liberto no puede presentarse, pero sí su hijo), no haber sufrido ningún tipo de condena judicial (con lo que se busca que el individuo haya demostrado tener cierta ética privada), y no desempeñar un trabajo remunerado, ya que es significa estar subordinado a alguien que te paga. Esto último supone limitar el acceso a aquellos que ya tienen un capital reunido. A nivel estatal tenemos la iteratio, la continuatio y la cumulatio. Por la primera no se puede repetir una misma magistratura. Por la continuatio no se puede tomar una nueva magistratura justo al terminar la anterior, sino que al menos hay que dejar pasar un año entre medias. De este modo pueden pedirte cuentas en los tribunales si es que has hecho algo incorrecto. La cumulatio establece que no se pueden acumular dos cargos a la vez, aunque puede hacerse en situaciones excepcionales. Debemos observar que todas estas limitaciones se han ideado para evitar el abuso personal.

Para comenzar el cursus honorum se debían pasar en primer lugar diez años en el ejército desempeñando cargos intermedios, como el de tribuni militum. El ejército romano no era aún ni profesional ni permanente, al terminar la campaña los soldados se licenciaban. Incluso durante los diez años en que se prestaba el servicio militar, si no había guerra, cada cual hacía su vida normalmente. Tras esto, se entraba en el vigintisexvirato, una organización de base romana con 26 unidades administrativas de bajo nivel, para formarse civil y religiosamente. Entre estos 26 colegios se encontraban, por ejemplo, el de emisión de moneda, el que se ocupaba de la vigilancia de las calles (una especie de polícía), de controlar las vías de comunicación... todos al servicio del correspondiente magistrado (por ejemplo, el colegio que se encargaba de los asuntos administrativos de la justicia estaba bajo el mando del pretor). El vigintisexvirato suponía unas primeras prácticas para lo que luego sería controlar una magistratura. Es el trabajo que actualmente hacen los funcionarios públicos y que antes lo hacía quien aspiraba a ser magistrado.

Una vez formados militar y civilmente, se podía optar a una de las magistraturas inferiores, de las cuales era obligatorio cursar dos. La cuestura surge desde el primer momento. Los cuestores fueron en principio ayudantes de la máxima magistratura (algo así como el cargo que ahora desempeñan los ediles, pero en una época inicial). Entre sus funciones estaba administrar el tesoro público según las órdenes del senado, realizar el papeleo y clasificar los archivos estatales, recaudar impuestos y recibir el dinero de los arriendos públicos, multas... Es un magistrado que se ocupa fundamentalmente de los asuntos económicos y administrativos. Esta magistratura fue restringida a los plebeyos en un principio, pero a partir del 421 también pudieron desempeñarla. En realidad no da libertad de acción ni capacidad de decisión, no compromete la seguridad del Estado, simplemente el cuestor es un ejecutor de órdenes superiores.

El tribunado de la plebe es la única magistratura que no será compartida por patricios y plebeyos debido a que en su orígen fue una magistratura revolucionaria creada por y para los plebeyos. Estaba prohibido que los patricios la desempeñasen para salvar la esencia de la magistratura, aunque en la realidad un patricio podía llegar a hacerlo mediante artimañas legales como la de ser adoptado por un plebeyo, con lo que se convertía en plebeyo. Llegará un momento en que este sistema de la adopción convenga porque el puesto tendrá mucho poder y es típico el caso de Julio César, que se hizo adoptar para desempeñarlo. Los tribunos de la plebe eran sacrosantos y tenían poder para paralizar cualquier acción del Estado. Mediante el ius auxilii podía auxiliar a aquellos que solicitasen protección por considerarse dañados por el Estado (esto derivaría en el derecho de apelación provocatio ad populum, en la que la apelación la pedía el tribuno de la plebe). Este derecho al auxilio implica que si un condenado se refugiaba en la casa del tribuno, así como ocurría con un templo, si el tribuno lo acogía, tenía derecho de asilo y nadie podía llevárselo de allí por la fuerza. El tribuno de la plebe también poseía la intercessio, que era la institución mediante la que podía vetar cualquier decisión estatal y paralizarla. En principio hubo dos tribunos de la plebe, pero más tarde se llegaría hasta un número de diez, aunque uno destacaba sobre los restantes.

La edilidad era paralela a la anterior magistratura. Surge en un momento de lucha de clases como una magistratura plebeya que custodia el tesoro de la plebe, sus archivos, territorios y el templo de la tríada de dioses que la plebe anunció como protectores. Cuando terminó la lucha de clases la cuestura se decantó jacia cuestiones económicas y la edilidad hacia otros puntos. A partir de las leyes Licinio-Sextias en el 367 los ediles se dividirán en plebeyos y patricios (plebeyos y curul, por la silla en que se sentaban los patricios). A efectos prácticos no había diferencia en las funciones, aunque la curul parecia que daba más prestigio. Otra diferencia es que la plebeya se elegía en los concilia plebis y la curul dentro de la asamblea por tribus. Los plebeyos solían pedir la edilidad plebeya (y los patricios la curul en los comicios tributos) porque cada persona lógicamente elige la vía por la que puede tener más posibilidades. Las funciones del edil se estructuran en tres funciones básicamente: la policial, la económico-administrativa y la de la organización de los juegos públicos. La suya era una función policial, que era quizá lo que más los caracterizaba de cara al pueblo romano en la vida diaria, que les hacía controlar las calles y mercados, donde vigilaban que no se cometieran delitos, que no hubiera abusos en los precios, que se abastecieran los mercados, que no hubiera monopolios. También controlaban los almacenes estatales para evitar que estuviesen desabastecidos para prevenir épocas de escasez. Las funciones del edil no estaban reñidas con las económicas del cuestor, o al menos teóricamente, porque tampoco están claramente delimitadas. La tercera actividad en la destacan es en la organización de los juegos públicos, donde se jugaban realmente su prestigio. El Estado liberaba unos recursos concretos destinados a la realización de estos juegos y los ediles los administraban. Pero los ediles podían incrementar la cantidad estatal de su propio bolsillo, cosa que aumentaría su popularidad: el pueblo romano siempre tenía conocimiento de quién organizaba los juegos cada vez. La inversión del cuestor se convertía realmente en una inversión en su futuro político. Había quien veía en la edilidad una manera de ganar puntos en su carrera política y a veces la consecuencia será que quien gastó mucho siendo edil intentará resarcirse del gasto una vez conseguida la máxima magistratura embolsándose dinero estatal. Esta es una de las razones por las que todas las magistraturas eran honoríficas: para que quien accediera a ellas no tuviese problemas económicos que favoreciesen este tipo de actuaciones, aunque también esto se convirtiese en un proceso de selección.

La pretura, si recordamos cómo surgió, fue patricia en un principio pero tras cuarenta o cincuenta años el acceso de los plebeyos fue fluído. Se ocupaban de cuestiones de justicia como organizar los juicios, rellenar vacíos legales en caso de que fuera necesario o custodiar las leyes ya existentes. Si hablamos de justicia hemos de tener en cuenta que si eres ciudadano romano eres un privilegiado en éste y en otros aspectos. Cuando Roma creció se produjo algo de especialización en el cargo surgiendo un pretor urbano, que administraba justicia entre ciudadanos romanos, y un pretor peregrino, que lo hacía si al menos uno de los litigantes era extranjero. Cuando Roma conquistó Hispania, Sicilia o Córcega, por ejemplo, los gobernadores se eligieron entre los que habían sido pretores, mandando a uno por provincia con el título de propretor o procónsul en las provincias de mayor importancia. No podía hacerse lo mismo con otros magistrados porque sólo estos poseen el imperium.

El cónsulado era la máxima magistratura igual que en la monarquía lo es el rey. No hubo cónsules en el sentido en que aquí los estamos viendo cuando nació la república, las fuentes hablan de un dictador o de un pretor etruriae... Simplemente hubo una máxima magistratura que no era ya un monarca. Poco después esta máxima magistratura se eliminó y se establecieron los decem viri, y en un cuarto paso el poder lo tuvieron los tribunos militares con potestad cónsular. Más adelante con las leyes Licinio-Sextias nacen los cónsules tal y como los vamos a conocer nosotros. Ellos tienen imperium, auspicia, son epónimos (antes de llegar el régimen imperial se fechaba por los nombres de los cónsules o por fechas “desde la fundación de la ciudad”). Tenían el máximo poder a nivel militar y aunque son la máxima magistratura en Roma han de convocar al senado para cónsultarles y después ejecutar lo que éste decida. En la vida civil siguen las directrices del senado, pero es en la vida militar donde tienen poder realmente.

Existen una serie de magistraturas extraordinarias, que son censura y dictadura, que no entran en el cursus honorum. La censura está ocupada de las cuestiones relaccionadas con el censo, aunque sus funciones se verán amplificadas. Surgen poco después de la permisión de los matrimonios mixtos y disponen de muchos recursos y de personas a su alrededor para realizar su labor. Rompen la regla de las magistraturas porque se eligen cada cinco años y porque no existe el veto entre los censores (si uno dice que tal individuo es ciudadano, el otro no puede discutírselo). A partir del 300 también elaborarán la lista de los senadores, labor que anteriormente correspondía a los cónsules, que será lo que realmente les dé poder. Al realizar la lista del censo conocen el patrimonio de cada persona e incluso controlan hasta cierto punto los bienes del Estado. Tiene parte en la gestión de la recogida de tributos y en la administración de estos bienes públicos en general. Poseen, por tanto, mucho poder y se necesita a alguien muy cualificado para el cargo.

Por último nos queda la segunda magistratura extraordinaria: la dictadura. Es elegida por el senado, y no por el pueblo, en momentos difíciles y no es anual, sino que dura seis meses o menos si el conflicto se soluciona antes. Si el problema es más largo se elegirá otro dictador tras los seis meses, para evita que se acumule mucho poder en manos de un solo hombre. La dictadura no se somete al tribuno de la plebe. Se eligieron dictadores ante problemas graves como la II Guerra Púnica contra Aníbal Barca o cuando hay conflictos graves internos, caso en el que la dictadura alcanza su máxima expresión: se decreta estado de excepción y el mando interno y externo se reúne en su persona. Sólo el senado puede deponerlo cuando quiera y es el senado quien decide si se declara la guerra o se acepta la paz. La dictadura era una magistratura excepcional que se utilizó pocas veces. En la época de crisis de la república se utilizará en otro sentido, César o Sila se autonombraron dictadores, pero esto será algo diferente a la magistrura dictatorial.

El senado se configura en Roma como un órgano colegiado. En tiempos de la monarquía ya existía, pero aún sin organizar. En época republicana tendrá 300 miembros, aunque con un número variable hasta el final de éste periodo republicano en que se harán algunas reformas. El cónsul elabora la lista de senadores hasta el año 318 (o 313, no se sabe), en que los censores se ocuparán de esta labor. Estará compuesto por los miembros de las principales familias y sólo cuando los plebeyos tengan acceso a las magistraturas podrás llegar también al senado. Por esta razón el senado se va a conservar casi siempre aristocrático, conservador y controlador de la política romana.

En el 216 murieron muchos ciudadanos, entre ellos muchos senadores, por causa de la II Guerra Púnica. A su término hubo problemas para reconstituir el senado, que se abriría de forma amplia a todos los grupos sociales. Esta guerra marcó un cambio no sólo en la gente que entraba en el senado, sino en la mentalidad general. Con el acceso a todos los puestos de la sociedad de los grupos no aristocráticos la sociedad se fragmentó más en cuanto a lucha política se refiere. Por ejemplo, ahora había más variedad de miembros en el senado, por lo que, aunque era más representativo de la sociedad romana, también dentro de él se formaron dos tendencias políticas claramente enfrentadas, sobre todo desde la época de los Graco. Esto será uno de los factores que empujen a la república a su caída.

Para que el senado se reuna ha de ser convocado por alguno de los magistrados (pretura, cónsulado o tribunado de la plebe). Se le planteaba un problema al que el senado trataba de dar la mejor solución que posteriormente salía publicada en el llamado senato cónsulto. No era obligatorio para los magistrados obedecer, ya que el senado era cónsultivo, pero con el paso del tiempo en la práctica los decretos senatoriales eran casi de obligado cumplimiento. Si pensamos que el senado es vitalicio y que sus miembros son personas de notable relevancia en el Estado romano nos explicamos porqué el senado llegó a acumular tanto poder.

En caso de rivalidades entre dos magistrados de la misma categoría era el senado quien actuaba de arbitro y juez. También el senado se ocupa de las relaciones internacionales: recibe a las embajadas, decide si declarar la guerra o la paz y en general las relaciones con las demás potencias. También lleva todo el control del tesoro público, que los magistrados administran tras haber elaborado el senado los presupuestos generales del Estado. Distribuyen los bienes estatales, fijan los impuestos y la cantidad de dinero que se destina a lo público, a lo militar, a lo religioso, etc... Esto permite control sobre los magistrados, porque, aunque no puedan destituirlos, si pueden restringir su presupuesto. Además las decisiones de la asamblea tenían que ser aprobadas por el senado.

Además organizan y administran las provincias, nombran a los promagistrados, fijan los límites geográficos, pueden prorrogar los cargos de sus gobernantes, etc... También controlan todo lo relativo a la religión, el calendario (dias fastos y nefastos), los fondos para los colegios sacerdotales, los destinados a la conservación de los ritos romanos y la autorización de entrada o no a los cultos nuevos que llegaban al imperio. A nivel militar pueden decretar el estado de excepción mediante el senatus cónsultum ultimum, como se haría en la II Guerra Púnica, por ejemplo.

Todas estas funciones no las tuvo el senado desde un primer momento, sino que las obtuvo basándose en dos ideas: el interregno, mediante el cual el poder siempre acaba por volver al senado; y la autoritas, el prestigio, la capacidad de actuación derivada de la gran influencia que poseen en su comunidad. El senado tenía en su seno a las personas más reconocidas social y políticamente. En definitiva, a la hora de la verdad, siempre la última palabra la van a tener los senadores.

La asamblea podía ser de tres tipos conforme a la estructuración social en curias, centurias o tribus. Cuando había un cambio político lo antiguo se integraba en los nuevo, por lo que los tipos de asamblea más antiguos fueron integrándose a las nuevas épocas y se siguieron permitiendo, aunque con unas funciones e importancia diferentes.

(Ver fotocopia 5ª: Aulo-Gelio, Noches Áticas, XV, 27, 4-5.

Este texto explica lo que es un concilio y luego diferencia

los tres tipos de comicios. Un plebiscito quiere decir que es una

decisión que sólo afecta a la plebe. Quinto Hortensio representa a la

última fase de la lucha de clases. Los quirites son los ciudadanos más antiguos,

de linaje. Los tres tipos de comicios son los que parten del nacimiento y el linaje

de las personas (por curia), los que parten del censo o edad (centuriados)

y los que lo hacen de las regiones y el domicilio (tributos). Los comicios

han de ser convocados en días hábiles (fastos) porque si no

sus decisiones se invalidan.)

Los comicios curiados representan el típico sistema monárquico. Sólo al final de este régimen político aparecen los centuriados. Tuvieron algunas de las funciones políticas hasta que llegó la república y fueron relegadas al derecho privado y religioso con lo que no tendrán casi valor político. Sólo conservarán de su antiguo protagonismo el derecho a emitir la lex curiata de imperio, que concede el imperio a los magistrados. En la Roma clásica esto realmente se convirtió en un trámite, en un mero recuerdo de lo que fue su antiguo poder político.

Llegó un momento en que los ciudadanos romanos ni siquiera sabían a que curia pertenecían, lo que es reflejo de la total desaparición de la organización gentilicia. Ante la dificultad para reunir a los comicios curiados se eligirían treinta representantes, uno por curia y salidos del senado, de forma simbólica para discutir aquello que antes era propio de las asambleas por curias.

Por el texto en el que Tito Livio explica la reforma de Servio Tulio podríamos pensar que en la fase etrusca de la monarquía romana ya existían los comicios centuriados, pero parece ser que este fue un sistema de creación algo posterior. En aquella época no existía aún la moneda en Roma, por lo que se piensa que de este texto habría que sacar más bien la idea de la división económica por clases. En un principio se empezaba a votar por las centurias de mayor censo, con lo que sólo votaban aristócratas ya que entre caballeros y primera clase ya reunían la mitad de los votos y era inútil que votase nadie más: la decisión estaba tomada. Llegaría un momento en el el sistema cambiaría imponiéndose el sorteo. El sorteo era en el mundo antiguo el signo máximo de democracía, ya que era el sistema menos manipulable.

Los comicios tributos eran los únicos en los que entraba todo el pueblo romano, dado que mediante los anteriores sistemas se excluía a los que no pertenecieran a un linaje, en el sistema por curias, y a los desposeídos, en el sistema por centurias. En Roma llegarían a existir treinta y cuatro tribus, de las cuales cuatro serían urbanas y el resto rurales, lo que impedía que los comicios fuesen democráticos. A la larga la proporción entre habitantes y tribu no estuvo equilibrada porque la población estaba mucho más concentrada en la urbe, que tenía menos fuerza electoral. Al estar el medio rural favorecido, aquellos hombres, aunque vivieran en la ciudad, que poseyesen algún terreno en el campo procuraban inscribirse en las tribus rurales, para poder tener más influencia sobre un grupo poblacional, es decir, sobre un voto, que tenía mucho más valor que el urbano. Por tanto la constitución asamblearía queda una vez más constituida como aristocrática.

Respecto de las atribuciones que cada grupo de población tuvo cuando, los comicios curiados dejaron de tener importancia tras la época monárquica y los centuriados en época clásica tendrán más importancia que los tributos. Cada grupo social, a la hora de reunir al pueblo en asamblea, lo convocará según le convenga. Especialmente a finales de la época republicana, en que ésta se encontraba en plena crisis, los que quieran una decisión que favorezca a las clases aristocráticas convocarán a los comicios centuriados, mientras que los que quieran una opción más democrática, el tribuno de la plebe, convocarán a los tributos.

En los comicios centuriados se elige a los magistrdos más importantes y se discuten las principales cuestiones estatales, paz o guerra, aunque todo está sometido a la autoridad del senado romano. En la asamblea por tribus se suelen elegir los magistrados inferiores y se hacen juicios judiciañes si es que ha habido apelación a los tribunales, así como se discuten asuntos menos importantes. También estos últimos pueden hacer proposiciones de ley al senado. Con el tiempo avanzará la división política entre el grupo de los optimates y el de los populares, y las resoluciones de los comicios tributos se equipararán a las del senado porque no necesitarán de su aprobación. Esto, teniendo en cuenta la gran tensión social, va a crear que en Roma funcionen lo que casi podemos calificar de dos Estados paralelos, situación que llevará al fin del sistema republicano.

PRÁCTICA 3ª: URBANISMO ROMANO.

Ver fotocopias.

TEMA 3. LA EXPANSIÓN ROMANA.

COMIENZOS DEL EXPANSIONISMO.

En el mundo latino la ciudadanía de las diferentes ciudades se compartió inicialmente al haber un tratamiento en pie de igualdad, pero cuando Roma comenzó a tomar importancia utilizó el deseo de las otras ciudades de obtener la ciudadanía romana para dominarlas. En principio era romano quien vivía en Roma pero eso cambió. Comenzaron a entrar en Roma esclavos, nuevos ciudadanos que emigraban desde otros territorios, gentes que venían a Roma de forma esporádica, etc... éstos no podían ser ciudadanos romanos. Se concedió administrativamente la ciudadanía romana a un grupo de personas de modo que se podía vivir en Roma y no ser romano y vivir fuera de ella y serlo.

Había diversas fórmulas para obtener la ciudadanía romana: por nacimiento, por simple concesión o por ley. En el primer caso debía serse hijo de padre y madre romanos que estuvieran casados legalmente. Los hijos ilegítimos según las circunstancias podrán o no cer ciudadanos. Si sólo uno de los cónyugues era romano también dependía de varios factores. Por ejemplo, si el cónyugue no romano vivía en una comunidad con la que se tenía un tratado que permitía el matrimonio sí nacía el hijo romano.

Roma, según el momento, abrirá o cerrará la mano para admitir o no más ciudadanos. Hizo a veces concesiones individuales. Se trataba de un arma política, como hemos dicho, porque a todo el mundo le interesaba conseguir la ciudadanía romana. Esta modalidad de concesión se desarrollaría sobre todo en época de crisis de la república, en que los generales van a utilizarlo para ganar adeptos, y en época de César, que llegó a concederla a provincias enteras.

Se podía conseguir por ley la ciudadanía romana, también, siendo la fórmula más antigua el ius migrandi. Se puso en práctica en la época en que Roma empezaba a tener relaciones con otras comunidades de la Líga Latina. El ius migrandi implicaba que las comunidades aliadas compartían los derechos de ciudadanía si sus ciudadanos emigraban de una ciudad a otra. El pacto se rompió al entrar en juego los intereses de dominación política de Roma. En un principio a Roma le interesó esta forma legal porque le engrandecía al recibir habitantes que se asentaban allí, pero cuando la ciudadanía se extendió demasiado el Estado romano comenzó a poner trabas. Las comunidades de la Liga latina debían pagar a Roma unos tributos y mandar una cantidad de hombres para las tropas auxiliares en caso de guerra, pero estas comunidades comenzaron a despoblarse porque sus habitantes preferían emigrar a Roma, la ciudad dominante del Lacio. Esto no convenía ni a dichas comunidades, que corrían serio peligro, ni a Roma, que veía mermados sus ingreso. De este modo en el 177 Roma llegó a un acuerdo con estas comunidades vecinas por el cual aquellas personas que emigraran a Roma deberían dejar al menos un hijo varón en su comunidad de orígen. De este modo se frenaba la emigración masiva a Roma y se garantizaba que aquel que emigrara seguiría conservando un vínculo importante con su comunidad. Llegará un momento en el que el ius migrandi llegrá incluso a anularse.

Dentro de la forma de acceso a la ciudadanía por ley se arbitrarían otras vías. El ius latii permitía este acceso a aquellas personas que habían desempañado una función política en su comunidad de orígen. Una ciudad podía obtener un ius latti de tipo maius o de tipo minus. Por el primero accedían aquellos que hubieran sido magistrados o que pertenecían a una curia, mientras que por el segundo solamente aquellos que hubieran desempañado cargos públicos. Roma va a conceder el maius o el minus a unas comunidades o a otras según le interese y según sean sus relaciones con ellas, porque mediante el maius está permitiendo mayor entrada a la ciudadanía que mediante el minus.

Si un ciudadano romano pierde su libertad, pierde su ciudadanía, porque un ciudadano romano debía ser por definición libre. Los libertos, esclavos manumitidos, eran ciudadanos romanos pero de 2ª categoría. Esto implicaba que tenían derechos civiles pero no podían votar ni desempeñar cargos públicos. Sus hijos, libertos de segunda generación, sí tenían ya la ciudadanía plena.

Ser ciudadano romano significaba tener una serie de privilegios de carácter civil, político, económico, etc... En cuanto a los privilegios de carácter civil, el ciudadano romano tenía derecho a los trianomina, es decir, a poseer un praenomen, que venía a ser tu nombre de pila, un nomen y un cognomen, que harían las veces de apellidos. El nomen definía al hombre dentro del esquema legal, porque se refiere al nombre de la curia a la que perteneces y se conserva con el paso del tiempo. El cognomen podía estar ligado a la familia de la que se procedía, pero también podía ser un apodo o característica peculiar de la persona. Sólo los ciudadanos podían tener tres nombres. Cuando adoptas a alguien le das tu nomen, convirtiéndolo en ciudadano si no lo fuera.

Como todo ciudadano romano está inscrito en una tribu, para identificarse una persona debía decir su trianomina y la tribu a la que pertenecía. A vecs también se añadía la filiación.

Los esclavos sólo tenían un nombre sin significado, el mismo que se le podía poner a un caballo. Al ser manumitidos adquirían el trianomina recogiendo el el praenomen y el cognomen de su patrón, mientras que su nombre como esclavos servía de cognomen.

Otros derechos civiles eran tales como la posibilidad de poder pleitear según las leyes romanas, el derecho al matrimonio, al comercio (ius comercium) o el derecho a hacer testamento. Los no ciudadanos pueden hacer testamento o casarse también, pero siendo actividades no legales el Estado romano puede revocar en cualquier momento estos acuerdos.

Los derechos políticos de un ciudadano romano fueron la auténtica ambición de las aristocracias latinas. Estas querían participar en la vida política de Roma obteniendo el sufragii, el voto. Sólo mediante el ius honorum tenían derecho a realizar el cursus honorum. También el romano tenía la ventaja de poder servir en las legiones, lo que significaba una formación militar, una paga mejor, participación del botín de guerra e incluso “suavidad judicial” a diferencia de las legiones auxiliares. Si eres ciudadanmo romano tienes que ser juzgado por las leyes romanas, con el rigor jurídico que eso supone y con los derechos de apelación y de protección mediante el tribuno de la plebe, etc...

Económicamente las ventajas mayores eran para la plebe. Un ciudadano romano está censado y por tanto tiene derecho a los repartos gratuitos de trigo, a asistir a las comidas públicas que los magistrados pagan para ganar votos, al reparto de dinero, a los juegos del circo, etc... Los ciudadanos romanos en un principio pagaban siempre los impuestos, pero a aprtir del siglo II, en que llegan los tributos de las provincias, se hicieron más suaves e incluso hubo un momento en que no se pagaron.

Roma podía conceder todos estos privilegios total o parcialmente. Un ciudadano podía perder parte de sus privilegios por decisión judicial. Los últimos privilegios que se recuperaban o concedían eran siempre los políticos, y dentro de éstos, el ius honorum. Entre estos tipos de pérdida de la ciudadanía estaba el que establecía la pérdida del estatus familiar (repudio familiar). La pérdida del status civitates significaba el destierro, la privación de ejercer tus derechos en Roma, aunque sigas siendo ciudadano romano. Esto se hace normalmente con personas influeyntes a las que lo que más les dolía era no poder participar en la política. Perder la libertad, el status libertates, era perder la ciudadanía. Si un ciudadano es capturado por el enemigo hasta que no te escapes o te liberen no vuelves a recuperar tu condición de ciudadano.

Como segundo grado de importancia estaba la ciudadanía latina, gente con la que Roma tenía una consideración especial. Los latinos se beneficiaban del ius migrandi en los momentos que lo hubo. Dentro de los ciudadanos latinos se pueden distinguir varios tipos. Los ciudadanos antiguos, que tienen todas las facilidades con Roma para el ius comercium, el ius connubio (para contraer matrimonio) y los derechos civiles, con lo cual sólo se eliminaban de sus derechos los políticos. Las ciudades latinas que no tuvieran tratado con Roma desde un principio y que fueron incorporadas más tarde por derrota tenían una serie de limitaciones con respecto a los latinos. Se les llamaba latinos latinos calaziarios. No tenían el ius connubio ni la ciudadanía por el mero hecho de estar en Roma (ius migrandi), pero si gozaban del ius latii, ya fuera minus o maius. Los dos anteriores tipos de ciudadaníal, latina o latina calaziarios, tienen en común que reuniendo una serie de requisitos pueden llegar a obtener la ciudadanía romana. Esto les diferencia de los peregrinos, aquellos que viviendo en territorio romano, no tenían la ciudadanía. Los bárbaros eran otro grupo que vivía ajeno a Roma. Cuando un bárbaro pasaba a territorio romano se convertía en un peregrino. Los peregrinos de ordinario vivían en una serie de ciudades vencidas por Roma, pero siguen conservando y viviendo en su ciudad. No tienen el ius comercium, ni el connubio, ni derechos políticos, civiles, ni económicos, pero son ciudades organizadas con su propio territorio, organización y leyes, válidamente consideradas por Roma. Los peregrinos de diticio son aquellos que viven en ciudades vencidas por Roma que han sido destruidas y a las que no se les reconoce la capacidad de organización, ni sus propias leyes, ni territorios o cualquier tipo de derecho propios. Fuera de los anteriores, en el escalón más bajo se situarían los bárbaros, pero ya hemos dicho que viven ajenos a Roma.

Ver rasgos generales de la expansión por un manual. Guerras púnicas, Occidente, Oriente, Grecia.

ORGANIZACIÓN DE LOS NUEVOS TERRITORIOS.

Hay diversas clases de organización, correspondientes a diversas épocas. En primer lugar, la incorporación fue una práctica correspondiente al siglo V y parte del IV que se realizó con territorios vecinos de Roma. Esta anexión podía darse de dos maneras: ocupando el territorio y vendiendo como esclavos a los habitantes para repoblar más tarde la zona con ciudadanos romanos; o bien permitiendo a sus ocupantes continuar en el territorio, aunque relegados a un segundo plano y haciéndose Roma con las zonas más ricas.

Más tarde Roma va a ensayar el modelo de la confederación, practicado en Italia en el siglo v, pero sobre todo en el IV y parte del III. En una primera fase Roma se integra en la Liga Latina, en principio con relacions de igualdad en todos los sentidos mediante los foedus aequum. Estos tratados llegarían hasta el 350. Cuando a Roma ya no sólo le interesa tener aliados, sino establecerse por encima de ellos, estos foedus aequum comienzan a ser más desiguales. Entre el 390 y el 350 penetrarán en Roma los galos, con la intención no de ocuparla, sino de obtener botín y volver a irse. La Liga se desestabilizaría en este momento para reestructurarse aproximadamente hacia el 350 a.C. Entonces Roma va a imponer unas condiciones que antes no imponía, como la consideración aparte de la ciudadanía romana o el asumir el papel de pamado en las relaciones exteriores. Al avanzar sobre el territorio de Italia Roma se va a encontrar con otras confederaciones, como las del norte y las ciudades griegas del sur que formaban la Magna Graecia, con las que aplicará un sistema de conquista. El tratado se da también entre Roma y cada una de las zonas itálicas y su sistema organizativo afecta a todas desde el s.IV hasta principios del s.III. Estas ciudades recibirán el nombre de aliadas o socias.

Hubo también otras formas para extender la ciudadanía romana y el propio Estado. En un momento dado a Roma le interesa establecer un baluarte en territorio enemigo y usará la fórmula de municipios y de colonias romanas. El municipio, derivado etimológicamente de munia capese, o “tener que hacerse cargo de una serie de prestaciones”, podía fundarse ex novo o en ciudades existentes a las que se concedía esta condición, que constituía un privilegio porque las integraba en el imperio territorial romano. Los municipios tienen una serie de cargas. Roma podía dar la categoría de municipio de forma fragmentada y así nos podemos encontrar con municipios de pleno derecho, con la única limitación de tener que pagar un tributo, municipios caeritas (por Caere, la primera ciudad que tuvo esta condición), que tenían todos los derechos de los ciudadanos romanos ----- ius honorum y el ius sufragium; y los municipios de gentes sin derechos de ciudadanía pero que podía ejercer sus derechos si se presentaban en Roma. Serían municipios aerarii, por el pago y están sometidos.

Las colonias solían ser ciudades de nueva fundación y eran una reproducción de Roma en el nuevo lugar. Sus habitantes en principio eran ciudadanos romanos de pleno derecho, llevados desde Roma a ese lugar por algún motivo. En principio el objetivo de ocupación suele haber sido militar. Fuera de Italia no habría colonias militares.

Un modelo de colonia fue el de las colonias militares. El modelo típico de colonia militar será un lugar estratégicamente situado, que date de la época inicial de conquista italiana, de unas 300 cabezas de familia en edad militar, junto con sus familiares, y con todos sus derechos de ciudadanía romana. Para compensarles se les daba un lote de tierras relativamente grande y exención de tributos al Estado así como de reclutamiento militar. Las colonias son todas iguales, sólo difieren los matices de su implantación. Se dieron también colonias agrícolas por la necesidad de tierras para evitar las revueltas de la plebe desocupada. Lo importante es en este caso que se ubiquen en áreas propicias.

Las colonias poblacionales se harán del siglo II en adelante debido a la proliferación de población desocupada en Roma, naciendo por tanto como un recurso para aliviar los problemas demográficos romanos. Serán sus habitantes ciudadanos romanos de pleno derecho, pero al no estar en Roma habrán perdido su participación en asuntos, principalmente políticos (también repartos gratuitos, etc...).

En un momento dado Roma fundará también colonias latinas. Jugando con este sistema de gradaciones a nivel individual y comunitario forjó sus estructuras. Más tarde comenzó a conquistar territorios ultramarinos a los que no concederá el mismo trato. Se les denomina provincias y llevan un sistema de gobierno distinto. Primeramente se establecerían pretores en Sicilia y Cerdeña. Más tarde se dividiría Hispania en dos provincias. Los territorios ultramarinos serán controlados por los gobernadores. En principio la fórmula ideada fue la del protectorado, lo que se hizo en la zona de Iliria, pero no dió buenos resultados. Se abandonó este sistema en favor del de provincias, que implicaba un dominio efectivo de la zona por parte del gobernador, que tenía poder absoluto durante un año de mandato.

TEMA 4. LA ÚTIMA ETAPA REPUBLICANA, I.

LA NUEVA SITUACIÓN SOCIO-ECONÓMICO-POLÍTICA.

A nivel económico-social van a surgir cuestiones importantes. Tras la lucha de clases no tenía sentido hablar de patricios y plebeyos. Además socialmente se había configurado un grupo nuevo, la nobilitas. Socialmente Roma se va a estructurar con unos criterios censitarios, siendo el censo más alto el del ordo senatorial seguido del de los equites.

diferencias según la capacidad económica de las personas y su edad. En el régimen primaba la experiencia.

Hallamos un expansionismo demasiado rápido para que las poblaciones puedan ser bien asimiladas. En Roma se desarrolló una economía especulativa, “capitalismo antiguo” algo normal en los lugares de dinero fácil y que se mueve mucho.

-Roma no tenía fórmulas ni tejido administrativo suficiente para controlar las colonias, por lo que tuvo que improvisar tanto en las fórmulas jurídicas, como en la manera de explotar los nuevos territorios.

-Publicani: término por oposición a los negotiatores privados. Se organizaban ambos en asociaciones (lo que hoy llamaríamos empresas). El Estado se lavaba las manos y les encargaba minas, recaudación de tributos, tierras, etc... en las provincias. Ellos se aprovechaban de esto y explotaban los territorios en su propio beneficio. Estos publicani pertenecían a dos grupos sociales: los equites (la mayoría), y gentes del ordo senatorial (que utilizaban a los equites para invertir en los negocios que ellos tocaban ya que su mentalidad les impedía por orgullo ocuparse de estas cosas).

-Problema de la tierra: Con la llegada de productos baratos (dinero fácil) de las colonias, los pequeños propietarios se arruinaban al no poder competir. Por ello se desarrollaría la gran propiedad (dedicada fundamentalmente al olivo).

-Especulación, gente que mediante intermediarios invertía en las provincias en tal o cual cosa.

Los publicani no generan de por sí una riqueza, se ocupan de cuestiones que no desarrolla el Estado. Son intermediarios ya que explotan los recursos del Estado en las colonias por concesión de éste. Pueden actuar por libre o formar pequeñas empresas. Hay muchos intermediarios que se llevan muchos beneficios y encarecen los productos llevando a cabo finalmente un trabajo no productivo. El Estado no tenía una estructura política adecuada para explotar directamente sus posesiones y esto junto a la gran fluidez de la economía favorecerá la proliferación de estas sociedades e individuos que son los publicani. Esto pone a Roma en una situación difícil cuando no recibe ese dinero fácil que teóricamente tenía que llegar de estas colonias y provincias.

Roma era un centro de negocios y surgen banqueros que se dedican al cambio de moneda y la usura concediendo préstamos de interés. Esto favorecerá el alza de precios. El dinero fácil se recibe fácilmente de las conquistas y se gasta sin invertir en el campo, extendiéndose el latifundismo que implica una explotación sin rentabilidad. Por ello Roma presentará desequilibrios agrarios y no podrá alimentar a su población. Si en momentos concretos conseguirá aplacar este problema con las conquistas, cuando estas disminuyan y el dinero anterior no se haya invertido en el campo aparecerán los problemas.

En definitiva, desde la II mitad del s.III hasta aproximadamente el 133 a.C., con los Gracos, Italia pasa por una etapa de disminución del desarrollo respecto a las provincias. A nivel social la nobilitas tendrá las riendas del poder tras la lucha de clases, y si en un principio las cosas fueron bien, la heterogeneidad entre ellos de entender el Estado, de extracción social y de dedicación a diversas actividades va a ir generando diversos grupos sociales. Los ordo senatorial

ores,el primero de ellos, serán personas dedicadas a la actividad política, con una economía basada en bienes inmuebles, con tierras, que se benefician del ager publicus que Roma conquista convirtiendo sus propiedades en latifundios. Los equites o caballeros no se dedicarán a la política, sino a las actividades económicas explotando los bienes arrendados del Estado, los territorios de las provincias (los publicani) y abasteciendo al Estado de todos los productos que necesita. De alguna manera la participación política de los caballeros comenzará cuando presten dinero a los senadores, etc... Por su parte los senadores no quieren montar empresas ni dedicarse a ninguna otra actividad que no sea su cargo político, pero sí --nona------ de libertos otras personas ligadas a él para desarrollar actividades de este tipo, que les están vetadas.

Optimates y populares son dos grupos opuestos que recibirán diversos apoyos.

En las clases bajas hay tambián falta de -----entudiits. Los campesinos, peq propietarios, participan en el ejército y las guerras cada vez más lejanas, por lo que descuidan sus propiedades y o las vende o se endeuda para cultivarlas, pasando así estas peq. Propiedades a engrosar las posesiones latifundistas de clases altas. Así los campesinos van a ciudades. La ciudad tampoco tiene trabajo suficiente para absorver a toda la mano de obra. Frente a las industrias fuertes, grandes talleres artesanos que montan las grandes sociedades, los pequeños artesanos no pueden competir y acaban por unirse a las grandes compañías. Algo similar ocurre con el comercio donde los peq no pueden competir. Se favorece la aparición de clientelas, que son usadas con fin político por miembros de la aristocracia para conseguir un puesto en el estado.

La esclavitud había existido en nivel bajo, pero en época de expansión numerosas poblaciones caen en ella. Numerosas compañías se dedican al tráfico de esclavos, que se hacen baratos. Se favorece que el esclavo no tenga personalidad jurídica y por tanto sistema esclavista duro, que se daa en industrias por ser más competitivas. Entre 135 y 133 habrá revueltas de esclavos en Sicilia.

La clase domizante está dividida por intereses diversos y las clases bajas están divididas por su diversa procedencia y difíciles condiciones. A ello se une el problema esclavista.

A nivel político el mundo romano se ha hecho más complejo. Con la conquista de nuevos territorios la forma de gobernar es más compleja, con diversidad de categorías intermedias que difuminan el concepto de ciudadano y dificultan las actuaciones (complejidad jerárquica y jurídica). Roma se ha convertido en un imperio que sigue comportándose en su gobierno como una ciudad-Estado. En Italia se dieron los mayores problemas.

Los latinos quieren equipararse a los romanos y los itálicos desean alcanzar la ciudadnía latina. Roma, por su parte, desea seguir conservando sus privilegios. Los latinos y los itálicos comienzan a verse como subditos y ello crea tensiones. Tenáin las mismas obligaciones pero no los mismos beneficios. Las tensiones se resolverán tras la época de los Graco.

A nivel provincial también hubo tensiones, se dió explotación sistemática sin tener en cuenta las posibilidades económicas de éstas (a veces se exigen tributos superiores a su capacidad de población). Se dan gobernadores autoritarios y despóticos que -----pemitcion------ hacer llegar los tributos impuestos. Se emprenden campañas de incluso su sublevaciones autóctonas, para lograr botín. Son zonas muy controladas militar y económicamente.

El Estado romano no tiene personal suficiente para controlar la actuación de los gobernadores, que aprovechan la ocasión para sacar el máximo partido personal. Se fomenta la idea de provincias como zona de rapiña sistemática por parte de Roma y los gobernadores. A veces los gobernadores fueron juzgados en Roma por senadores, gente de la misma clase social y más o menos de la misma mentalidad, por lo que fue raro el caso en que un gobernador fue acusado. Las condenas que se dieron obedecieron a las rivalidades políticas.

LAS REFORMAS DE LOS GRACO.

Cuando Roma conquista un territorio, se convierte éste en ager publicus (salvo una pequeña parte que se vende), y se divide en dos bloques, entregando uno a la población conquistada a cambio del pago de unos tributos y quedándose otra parte Roma para organizarlo. Hay tres tipos: Ager scripturarius, ager arcifinalis y ager divisus et adsignatus. La primera comprende bosques y pastos que se alquilan a un particular y no se concede a cualquier persona, pues naturalmente tienen que tener un rebaño. Debe pagar para usufructuar la tierra un alquiler o escritura. La segunbda es una tierra cultivable pero que se está dividida en lotes (sin lindes) y no se ha puesto en explotación con anterioridad a pesar de ser rica (baldíos), por lo que requiere una preparación, pequeña inversión económica para sacarla adelante, algo que impide el acceso a ellas de campesinos isn recursos. La tercera se trata de parcelas ya establecidas y listas para el cultivo. La plebe sólo tiene acceso a este ager, que reparte el esatdo en parte gratuitamente cone l pago de una pequeña cantidad simbólica anual que varia con las épocas e indica que la tierra no es de la plebe sino del Estado (cuestión jurídica, más que económica). Las tierras pasaban de mano en mano, en herenbcia dentro de la familia, pero el Estado podía intervenir en cualquier momento confiscándola. Se trata de un estado aristocrático con gran interés por la tierra, que busca ventajas.

El problema agrario va a convertirse en político. Optimates y populares están interesados en acaparar la mayor cantidad de magistraturas. La cuestión agraria se toma como excusa política y los populares asumen la cuestión como algoi personal, para ganarse a la plebe. Así el grupo popular se va a cerrar en torno al tribuno de la plebe, que una vez que lograron tras la “lucha de clases” objetivos básicos de la plebe se habrá convertido en una magistratura más. Ahora recupera el tribunado más importancia en el papel de defensa. En 133 a.C. Tiberio Graco se hace con el tribunado de la plebe. El tribunado de la plebe no tiene ahora, no obstante, ese papel de defensor de los débiles ante los ricos, como lo tuvo en la lucha de clases, sino que será usado como instrumento de lucha política entre las clases altas. Se instrumentaliza y los populares benefician a la plebe para ganársela y acceder al poder, catapulta de lanzamiento para una nueva política.

Tiberio Sempronio Graco usará las asambleas y el tribunado. Su objetivo es el reparto de tierras para tene r un ejército fuerte que necesita de la ampliación de la base de propietarios. Cada propietario puede tener 500 iugadas de ager publicus por ser pater familias y dos cantidades de 250 iugadas por los dos primeros hijos como máximo (total máximo de 1000 iugadas). El resto de tierra pública puede usarla libremente el Estado (30 iugadas = 7´5 hectáreas). El programa político vendía la idea de que los lotes eran inalienables, no podían venderse o alquilarse y tenái que ser cultivado por esta persona únicamente o devolverlo al Esatdo. Así se evitaba la compra-venta de tierras y el pago simbólico recordaba la propiedad del estado. A la plebe urbana de entrada podía beneficiarle el proyecto pero a muchos no les interesaba vivir en el campo. Realmente sólo interesaba a la plebe rústica desposeida. En 133-132 Tiberio Graco entra en el tribunado de la plebe y plantea el proyecto ante la asamblea, sabiendo que le será favorable y se aprueba en los comicios tributos. El senado intenta paralizar esto.

En estas fechas se había obtenido el reino de Pérgamo y Tiberio planteó que los beneficios de éste se virtieran en la reforma agraria. Pero era el senado el ocupado de los asuntos de la política exterior y consideró esta propuesta como una inferencia no válida de Graco. La segunda medida, legal, es que logra convencer a Octavio para que vete el proyecto de Ley de Tiberio, su colega tribuno. Es una medida que provoca tensiones muy fuertes y Tiberio abandona un poco la vía legal, entrando en un camino peligroso (para salvar su carrera política pues se lo había jugado todo en este proyecto). Tiberio reunió a la asamblea, planteó que Octavio atacaba los intereses de la plebe y pidió que fuese depuesto. El tribuno tiene una serie de características que impiden que se ejerza algún tipo de violencia sobre él y Tiberio estaba rezando la ilegalidad, dando visos de legalidad a la expulsión de Octavio mediante el recurso de la votación. Tiberio, impulsado por el corto plazo de tiempo que le quedaba, entró en la ilegalidad de nuevo al pedir la continuidad en el cargo sin pasar por la etapa de un año de ciudadano romano (quería Iteratio y continuatio). Se produjeron una serie de altercados y Tiberio Sempronio Graco fue asesinado, marcando un hito en la historia de Roma, poniendo de manifiesto las limitaciones del sistema y el mal funcionamiento del régimen republicano.

Muerto Tiberio se le acusó de aspiratio regni, aspiraciones a la monarquía. Pero tras su muerte no pudo evitarse que su propuesta saliera adelante y ya antes del asesinato se había elegido a una comisión de tres miembros compuesta por el mismo Tiberio Graco, por su hermano Cayo Graco y por su suegro. La reforma agrícola se aprobó pero el senado la dejó aparcada, aunque no tuvo el valor suficiente de anularla a riesgo de producir revueltas. Por otro lado el proyecto era difícil de llevar a cabo. Había que comprobar el régimen jurídico de las tierras, confiscar tierra a los poseedores que podían plantar un recurso judicial. Se habíanproducido grandes cambios en la tierra, construidos acueductos, caminos, se habían enterrado muertos en muchos lugares y ello im/plicaba la servidumbre de paso, etc... Uniendo a ello la actitud de los latinos y de los itálicos, realmente se avanzó muy poco.

Los augures son un cuerpo colegiado, como el senado. Son cargos considerados como los civiles. Los augures son personas que ya conocen el mundo político por haber desempeñado algún cargo como ser senador o magistrado, o por ser augur a la vez que se desempeña.

Historia de Roma

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