Historia de la Psicología

Métodos psicológicos. Skiner, Freud y Lewin. Emoción, Vivencia y Pulsión. Dualismo exterior-interior. Conducta operante. Realidad Psíquica

  • Enviado por: Fernando Barreyro
  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
  • 11 páginas
publicidad

Pregunta a Realizar:

1)Emoción, Vivencia y Pulsión

Elija un autor que represente a cada término y desarrolle los siguientes puntos:

* ¿Cuál es el destino del Dualismo Exterior - Interior?

* ¿Cuál es la idea Metódica y la Construcción que queda dibujada?

* ¿Qué supuestos de la modernidad sostiene, redefine o supera?

La Virtud de un pensador

Es relativa a la obra

Que le es propia.

Aristóteles (Etica nicomaquea)

A partir de este inicio, la elección de autores para representar a cada una de estas producciones psicológicas, que nos conllevan reconstruir su articulación propia, no ha sido sucitadamente sencilla. Anteponiéndome a la opción de lo que a mí manifiestan ser los mayores exponentes por cada producción, que ante todo constituyen, B. F. Skinner para nuestro condicionamiento y reforzamiento del concepto de Emoción, K. Lewin para la focalización por sobre el concepto de Vivencia y S. Freud para la articulación del concepto de Pulsión.

De esta manera, y ya presentado a cada exponente, por cada productor, nos es menester iniciar, con lo que nos respecta el primer concepto que nos inicia este abordaje, y que lo constituye la Emoción, que se traslucirá, por medio de trazos y dibujos de B. F. Skinner.

Burrhus Fred Skinner, recibido de Doctor en Psicología en la Universidad de Hardvard, adhiere al marco teórico que denominamos Conductismo, más precisamente al Neoconductismo.

De esta manera, la primera interrogación que nos planeamos es entonces ver, como queda configurado el Dualismo Exterior - Interior. Siendo así admiremos como se nos manifiesta aquí este dualismo, en donde lo externo es productor de la conducta, y lo interno bien considerado como psíquico a fisiológico no lo es. De esta manera Skinner va a tener mucho cuidado con ello, lo interno, ya que va a manifestar, que la emoción no es ni psíquica, ni fisiológica, sino que vamos a poseer un ambiente, que cargado de estímulos va a producir en el organismo respuestas de manera complejas, en donde él mismo opta su respuesta. De la siguiente manera, esto psíquico y fisiológico (que nos constituyen lo interno), es descartado de inmediato, ya que se opone muy claramente como causa del comportamiento. Así en Skinner será entonces el Ambiente el que controlará al Organismo. Observamos pues como esto queda manifestado por Skinner en la siguiente frase: “ Es probable que se piense que en las necesidades y deseos como algo psíquico y mental, mientras que el hambre se conciba más bien como algo fisiológico. Pero los términos se utilizan con toda libertad incluso cuando no se observa nada que posea dimensiones similares. A veces, el efecto interno se deduce del mecanismo responsable de intensidad de la conducta, por ejemplo, cuando decimos que alguien que no ha podido beber durante muchos días `debe tener sed' y que probablemente beberá. Por el contrario, a veces se infiere de la misma conducta, por ejemplo, cuando vemos que alguien bebe grandes cantidades de agua y afirmamos sin vacilar que tiene mucha sed. En el primer caso deducimos el hecho interno de una variable independiente anterior y predecimos la variable dependiente que va a seguir. En el segundo, deducimos el hecho interno del acontecimiento que le sigue y lo atribuimos a la historia de privación que la precedido.”

Es entonces muy claro, que es el ambiente y muy bien lo externo, el responsable de la conducta y el comportamiento, y que por lo tanto lo interno, aunque presente, no será tomado en cuenta, ya que constituye en innecesario, porque uno puede dar cuenta de la causa del comportamiento, observando solamente lo externo, o sea al organismo y al ambiente.

Bien, tras haber planteado como queda inscripto lo externo y lo interno, veamos como queda planteada la idea metódica que trasciende a Skinner, el cual plantea una psicología, que científica, tendrá que predecir, controlar, experimentar y comprobar. De esta manera él continua con la metodología propuesta en los laboratorios, y en donde la observación y la experimentación tendrán y poseerán un peso ineludible y muy fuerte. Así Skinner se opone a aceptar que algunos aspectos de sus investigaciones pueden implicar referencias acerca de entidades o procesos que no sean de lo estrictamente observable. Diseñó pues entonces, un aparato que permitiera establecer un riguroso, controlado y estricto carácter experimental a sus investigaciones, su famosa “Caja”, la caja de Skinner, para la experimentación y la investigación. Lleva a cabo sus estudios mediante la utilización de distintas versiones de ese instrumento, básicamente un recinto con un manipulador para las respuestas y un dispositivo para los refuerzos. La caja consiste en un recinto o habitáculo, cuyo tamaño y dispositivo general variará según los distintos sujetos de experimentación. ésta, se encontraba aislada de cualquier estimulación que no fuera la que tenía que ver con la investigación, de esta manera la temperatura y humedad se mantendrían constantes, la caja se encontraría insonorizada, con vidrios de visión unidireccional, cosa que el investigador y otras personas pudieran ver al sujeto, pero éste no a ellos, contaba con técnicas de registro visual y sonoro, para guardar todos los datos provenientes de nuestra caja. El manipulador es tanto una palanca, para que la presionen las ratas, una llave, que pudieran picotear las palomas, o un botón, para que lo opriman los seres humanos. El objetivo principal sobre la cual opera la caja de Skinner es el establecimiento y la investigación del refuerzo en las conductas operantes. Siguiendo esta articulación, podemos observar, que la consciencia escapa a estos fines, y de tal manera Skinner produce un viraje hacia un nuevo objeto de estudio que corresponde a la conducta, la cual va a ser observable y cuantificable. Siendo así, no nos vamos a topar con contenidos mentales de ninguna índole. Y no será el estímulo puntual, el que controle la conducta, sino el entorno en términos de ambiente complejo. La conducta por tanto, será conducta operante, y no una simple respuesta, ella también será probable, más que previsible. Y es probable ya que sabemos que existe un reforzador, el cual hace alterar la probabilidad de aparición de cualquier conducta. Por tanto nos encontramos frente a reforzadores positivos, que acentúan la aparición de una conducta y reforzadores negativos, los cuales invierten este proceso.

Así pues el reforzador se asocia a un sentimiento, ya sea que produzca agrado, como por ejemplo, en el Refuerzo positivo o desagrado, como en el negativo. De esta manera Skinner manifiesta: “ Los sentimientos, simplemente son productos colaterales de las condiciones responsables del comportamiento”. Así pues, que el sentimiento no es la causa, sino que al encontrarse asociado a un reforzador, hace probable la aparición de tal o cual comportamiento.

Siguiendo entonces, nos queda por demarcar como queda la emoción en todo ello. Veamos ante todo como Skinner lo manifiesta: “ Las `emociones' constituyen excelentes ejemplos de las causas imaginarias a las que comúnmente atribuimos la conducta. Escapamos a causa del `miedo' y pegamos a causa de la `ira', nos sentimos paralizados por la `rabia' y deprimidos por el `dolor'. Estas causas son, a su vez, atribuidas a hechos de nuestro pasado o a circunstancias presentes. La conducta, la emoción y el acontecimiento externo procedente son los tres eslabones de nuestra conocida cadena causal”. De esta manera la cadena causal a la que se opone Skinner, estaría integrada en primer término por un acontecimiento externo que causa la emoción, la cual, a su vez produce la conducta, es muy claro entonces, que la emoción, no va a ser definida, ni psíquicamente, ni tampoco fisiológicamente, sino que va a estar íntimamente enmarcada bajo la noción de impulso. Sobre este respecto, citemos nuevamente a Skinner con sus propias palabras: “ Pero así definida, una emoción, como un impulso, no debe ser identificada con circunstancias fisiológicas o psíquicas.” Y refiriéndose al impulso agrega: “ Un impulso no necesita ser considerado como algo mental o fisiológico. El término es simplemente una manera conveniente de referirnos a los efectos de la privación y la saciedad, y de otras operaciones que alteran la probabilidad de la conducta, más o menos, de la misma forma.” Así veamos como se enlazan y varían las respuestas con la emoción: “ Durante la ira, la conducta que produce daños se ve reforzada y, por consiguiente, se encuentra controlada por las circunstancias que controlan la ira. De la misma forma que la comida es reforzante para un organismo hambriento, el daño infligido a otro constituye un reforzamiento para un organismo airado.” Y para concluir con ello agregamos: “Definimos una emoción como un estado particular de fuerza o debilidad de una o más respuestas, inducido por cualquier operación de una clase determinada”.

Así es, por lo tanto, que la conducta emocional, no es debida a una emoción. Las emociones son entonces una clase particular de impulsos, cuya circunstancia causal se halla relacionada con la historia ambiental del sujeto, que harán más probable su aparición. De esta manera la emoción al no ser causa de ningún comportamiento, y determinada como impulsos, ella no es más que una misma conducta.

Ahora bien, tras ir siguiendo con esta articulación, nos queda por vislumbrar los supuestos que de la modernidad, sostiene, redefine o supera. A partir de aquí el Neoconductismo inscripto por Skinner, seguirá manteniendo el marco experimental, ello esta muy claro, pero pues bien no sin antes haberlo trastocado y modificado, ya que el marco experimental que poseíamos en la modernidad, tenía presente en la escena a la consciencia que aquí a partir del Conductismo, es seriamente atacado por su falta de objetividad, de esta manera la Psicología, en este marco teórico, seguirá la experimentación al modelo de las ciencias físicas, esto es, ser naturalista, mecanicista y objetiva. Así como he dicho antes la psicología dentro del pensamiento del Conductismo, para ser ciencia tendrá que predecir, controlar, experimentar y comprobar.

Así pues seguirá conservando del marco empirista, el concepto de asociación. Asociación que por ejemplo se efectúa entre el refuerzo y el sentimiento, que facilita la conducta, que en nuestro caso deviene en operante.

Pues bien, otro concepto que seguirá manteniendo del marco empirista, es el de Probabilidad, la cual es manifestada muy bien por Skinner en las siguientes palabras: “En cualquier momento dado de su vida, un individuo mantiene una conducta bajo ciertos grados de probabilidad. Este hecho constituye el marco dentro del que estudiamos operantes seleccionadas y exploramos los efectos de variables independientes. Estas variables raramente son importantes para explicarnos la existencia de la conducta elegida como objetos de estudio; afectan simplemente su probabilidad. Su existencia se da por sentada. Cuando examinamos individuos distintos, sin embargo, descubrimos ciertas diferencias de conducta en sus repertorios, en las frecuencias con que se emiten unas respuestas determinadas, y en la medida en que la conducta responde al reforzamiento, la privación y otros procedimientos.”

Así es pues, que el ambiente, con toda su carga de estímulos intrínsecamente ubicados y relacionados, pueden conllevar a la probabilidad de ciertas conductas, y no a su posibilidad. Es menester destacar esta fuerte ligazón entre el Conductismo y el Empirismo, que en tanto sajonas comparten similares principios.

Tras haber desarrollado en todo lo posible al pensamiento de Skinner, comencemos pues ahora a indagar otro pensador, el cual constituye Kurt Lewin, así, él basado en los principios gestálticos desarrolló en los Estados Unidos aspectos de la Psicología fundada en la Teoría del Campo. Así pues, veamos primeramente como queda inscripto en Lewin, el dualismo Exterior - Interior. Aquí va a ser el Campo el que determine la posición del elemento, que nos conlleva a decir entonces, que es lo exterior lo que determina al sujeto. Así pues manipulamos un Dualismo en donde lo Exterior posee un peso muy fuerte por sobre lo Interior. Un peso que tendrá en cuenta a la totalidad de los factores coexistentes en un momento dado, que interactúantes e interdependientes, determinan la configuración final, que son aquellos procesos psíquicos resultantes, y que posee para nosotros el valor de lo interior. Veamos esto entonces en palabras de K. Lewin: “El efecto del campo pasado sobre la conducta puede ser sólo en directo, el campo psicológico pasado es uno de los `orígenes' del campo presente y este a su turno influye sobre la conducta”. Ahora bien, si aquí hablábamos de pasado y presente, veamos ahora como se articula ello con el futuro: “La conducta de un individuo no depende por completo de su situación presente. Sus esperanzas y anhelos, y sus conceptos de su propio pasado afectan profundamente su estado de animo. La moral y la alegría de un individuo parecen depender más de lo que espera del futuro que de lo agradable o desagradable de la situación presente”.

Así pues la influencia de lo exterior, no se encuentra solamente dictada desde un solo ángulo, sino que comprende una totalidad. De esta manera, es la totalidad de la situación, ya sea pasado, presente o futuro el que determinará una serie de comportamiento como así también un cambio en la estructura cognitiva. Siguiendo entonces, podemos pensar que es en el campo donde se juega lo Exterior, y que somete y domina a lo interior, amoldándolo y desdibujándolo en sus contornos más precisos.

Bien, tras haber avanzado en esta temática, y en el desarrollo de los supuestos de Lewin, veamos como queda enfocada y trastocada la idea metódica, y a partir de allí, hasta que tipo de construcción, nos conduce y nos define. Así pues, podemos situar como método aquí, a la observación. Una observación que es muy distinta a la que se encontraba hasta ese momento, ya que va a ser una observación que va a considerar el contexto, ya que o sino puede conllevar a grandes distorsiones de la realidad. De esta manera, dirá Lewin que lo que se necesitan son constructos y métodos científicos que se ocupen de las fuerzas subyacentes al comportamiento, pero esto claro, de una manera totalmente y severamente sensata. Así pues la Objetividad en Psicología significará describir la situación como una totalidad de hechos, y solo de aquellos, que conforman el campo de ese individuo. Siguiendo entonces con su metodología, Lewin no descartará para nada el caso individual, así pues dirá que: “la esencia del método constructivo es la representación de un caso individual con el auxilio de unos pocos elementos de construcción”. De esta manera llegará a demarcar que la generalidad es un procedimiento que constituye una utilidad mínima para el maestro o el psicoterapeuta. Ahora bien, este método constructivista, que Lewin nombra un poco más arriba, corresponde sencillamente, al interés en los aspectos dinámicos de los hechos, ya que ellos me permiten alcanzar la estructura subyacente, y también constituye un análisis que parte de la situación global y por lo tanto tiene en cuenta los problemas sistemáticos, tanto así, como los históricos.

Tras haber deslindado la idea metódica desarrollada por Lewin, veamos entonces, que tipo de construcción quedan enlazadas. Ante todo se hace presente, como estandarte de esta Teoría el Concepto de Campo Vital Psicológico. Este concepto, que conlleva en su definición un ámbito en donde Fuerzas, valencias y cargas, juegan un rol significativo, pero que al mismo tiempo no se relacionaran con la condición objetiva y externa, sino que más bien, el peso fuerte, va a estar dado por como el sujeto haya valorado. Valoración que carga a los objetos como positivos y negativos, por que es la persona la cual esta valorándolos, y por lo tanto le dan una cierta carga en su valencia a ese objeto, pero como dije antes, ello no proviene de condiciones objetivas, sino de cómo este el campo interactuando. Veamos pues, como encontramos ello en palabras de Lewin: “La valencia de una actividad depende en parte de su significado y, por lo tanto, de la estructura cognitiva. Por ejemplo, un niño a quien le disgusta cierto tipo de alimentos en el hogar, puede aceptarlo con agrado cuando se lo sirven en la fiesta de un amigo. El método más frecuente de cambiar las valencias en educación está basado sobre esta relación con la estructura cognitiva. Por ejemplo, la madre intentará eliminar cierto comportamiento al señalar que solo `los niños malos lo hacen'; inducirá al niño desganado a comer diciendo: `un bocado para papá, otro para mamá y otro para el nene'. La preferencia infantil por ciertos alimentos puede cambiarse si se les relata un cuento en el cual esos mismos alimentos son los favoritos del héroe del relato”.

Así pues nos encontramos con Valencias, que positivas y negativas en su magnitud, transmutan la valoración en este campo. De esta manera, para el alcance del objetivo, el sujeto deberá pues sobrepasar barreras y obstáculos, y hasta deberá dar rodeos, para encontrar el camino hacía tal acción.

Otro concepto, que nos queda perfilado es pues, el de Aprendizaje, claro ello, muy relacionado al concepto de Campo Vital Psicológico. Así pues, lo importante del aprendizaje es en sí, el cambio de la estructura cognitiva, así ello lo corroboramos muy bien cuando Lewin afirma: “ ...hemos distinguido el aprendizaje en el sentido de cambio en la estructura cognitiva...” Así pues, este cambio de la estructura cognitiva puede ocurrir en cualquier aspecto del espacio vital del individuo, que incluye así el futuro, el presente y el pasado psicológico. De esta manera, según la teoría del campo, todos los cambios son debidos a ciertas fuerzas, que provocan un cambio en la estructura cognitiva.

Muy bien, veamos a modo de conclusión, que supuestos de la modernidad sostiene, redefine o supera. Ante todo veamos como queda la consciencia. En la gestalt, como así en la teoría de K. Lewin, no hay problemas con la construcción de la consciencia, aunque claro que la hacen girar hacía lo perceptivo, así, no desestiman la consciencia, y por lo tanto la perceptualizan. Esto es también muy notable en la teoría de K. Lewin, ya que la hace virar hacía el concepto de Campo.

Siguiendo con esta línea de argumentación, se opondrá al elementalismo al que lo contrastaran con la idea de Totalidad, pero esta vemos que no es una suma de partes, sino que constituye una unidad total en sí misma. Es una Gestal, que se percibe como totalidad, y que es luego de haber percibido esta totalidad, que vamos a poder descomponerlo en sus distintas partes posibles. Así ello lo podemos observar en la siguiente frase de Lewin: “En lugar de elegir uno u otro elemento aislado dentro de una situación, cuya importancia no puede juzgarse sin la consideración de la situación global, la teoría del campo encuentra útil, como norma, caracterizar la situación en su totalidad. Después de esta aproximación preliminar los diversos aspectos y partes de la situación soportan un análisis cada vez más específico y detallado”.

Siguiendo entonces, se encontrarán en desacuerdo con un concepto muy fuerte del Empirismo, y que es él da Asociación. Así dirá que la teoría de la Asociación y su sucesora, la teoría del Reflejo condicionado (del marco teórico del Conductismo), llevan con su sola repetición, a un efecto definitivamente opuesto al del Aprendizaje, ya que lleva a la desorganización e indiferenciación que constituyen síntomas típicos de saciedad psicológica, que da como resultado una pérdida de lo significativo y del saber, que puede desprenderse de la situación. Ello claro, es muy bien tratado en la siguiente y última afirmación: “Los experimentos han comprobado, que las repeticiones, más allá del punto de saciedad conducen a la variación, la negligencia, los errores, la fatiga y finalmente a una desorganización total, en otras palabras, a un `desaprendizaje' en el sentido de la incapacidad de llevar a cabo una actividad que antes se dominaba”.

Para concluir con este autor, marcamos una última ruptura con el modelo empirista, que va a constituir en la afirmación de dejar de considerar al sujeto como una Tabula Rasa, así se va a sostener que el sujeto trae consigo, y que cuenta con estructuras previas. De esta manera se va a opinar que es cierto que el estímulo ejerce un efecto por sobre la persona, pero que también lo es, que él mismo trae consigo cierta estructura a priori, que se encuentra esperando el encuentro con el estímulo.

Siguiendo en este recorrido y tras haber realizado un seguimiento por autores de gran talla del Conductismo y de la Gestalt, nos queda pues por presentar a nuestro último autor, que como padre del Psicoanálisis, representa un movimiento de trascendencia en el pensamiento de la Psique Humana. Aquí, es bien pues necesario presentar a Sigmud Freud, científico nacido a mediados del siglo pasado, que fue realizando una serie de descubrimientos que, en su conjunto, lo llevan a descubrir el Psicoanálisis. Sus aportes sobre la Psique Humana son pues de alto impresionantes. Ello claro es producto, de un seguimiento con rigurosa actitud, con valentía, honestidad y una ética inclaudicable, que le va a posibilitar ir descubriendo aspectos del ser humano que hasta antes de él nunca se dieron a presentar.

Indaguemos entonces como queda articulado el Dualismo Exterior - Interior en la obra de Freud, en donde se nos es preciso presentar al concepto de Pulsión.

Así la Pulsión, en comparación al Estímulo Fisiológico, se nos es presentada también como un estímulo, pero que procede del interior del Organismo, así se presenta como una fuerza que posee un impacto constante. De esta manera este estímulo interior, constituye un signo característico del mundo interior y una demostración de la existencia de necesidades pulsionales. Así los estímulos de la Pulsión nacidos del interior del cuerpo no pueden ser suprimidos, ya que plantean exigencias muchos más elevadas al Sistema Nervioso y le inducen complicadas actividades. Es menester destacar que es el Sistema Nervioso el que posee la labor de controlar los estímulos, pero que frente a los estímulos provenientes de la Pulsión, se encuentra sin efecto. Siguiendo entonces, los estímulos pulsionales, íntimamente relacionados entre sí, modifican ampliamente al mundo exterior.

De esta manera ya podemos ir vislumbrando, que Freud va a proponer un juego entre lo interior y lo exterior que va a recaer sobre la pulsión, es pues bien claro, que el dualismo que poseíamos, se nos vuelve uno con este concepto, así la pulsión deja de ser puramente interna, para implicarse también en lo exterior. Siguiendo entonces sobre este concepto, se sostendrá y se hará uno lo interior y lo exterior. Así ello lo podemos ubicar muy bien en el siguiente párrafo de Freud: “Si consideramos la vida anímica desde el punto de vista biológico, se nos muestra la Pulsión como un concepto límite entre lo psíquico y lo somático, como un representante psíquico de los estímulos procedentes del interior del cuerpo, que arriban al alma, y como una magnitud de la exigencia del trabajo impuesta a lo anímico a consecuencia de su conexión con lo somático”.

Bien pasemos a la idea metódica que sostiene Freud y el Psicoanálisis, la cual va a consistir, que en vez de impulsar al paciente a decir algo determinado, se le va a pedir que se deje abandonar por la llamada Asociación Libre, que consiste en decir todo lo que esta pasando por la cabeza, comunicando todo lo que surja y absteniéndose de omitir nada, no cediendo a objeciones críticas que pretenderían dejar de lado ciertas ocurrencias, aduciendo que carecerían de importancia, no vendrían al caso o serían disparatadas. Así pues se deja libre a esta Asociación de las Leyes Mecánicas y de la Lógica, ya que no son ellas las que mueven la Asociación Libre . Atenerse a esta actitud es la regla Psicoanalítica fundamental. Siguiendo entonces, este proceder permitiría hacer consciente lo inconsciente, porque en el discurrir de la Asociación Libre aflorarán las formaciones del Inconsciente que el analista, que se encuentra en actitud de escucha, podrá interpretar. Este es pues el método de los Psicoanalistas, que demarcará Freud.

A partir de aquí la construcción que nos queda dibujada, es pues la de Inconsciente, que mediante el estudio de los síntomas, de la represión, de los actos fallidos, de los sueños, se revela su importancia y aparece su necesidad y legitimidad. Así nos encontramos frente a un psiquismo inconsciente y con fenómenos psíquicos Inconscientes. De esta manera no confrontamos con procesos y contenidos psíquicos que no tienen acceso a la consciencia y para que lo logren es preciso inferirlos, traducirlos a la expresión consciente, y así darles palabra y por lo tanto vencer la resistencia de la represión. Pero par que pueda lo Inconsciente poder acceder a la cualidad de la consciencia debe cumplimentar determinados procedimientos y esfuerzos que permiten revestir la oposición de fuertes magnitudes contrarias de fuerzas psíquicas. De esta manera tenemos más elementos para decir que el inconsciente, no es un adjetivo al que se le anexa a una representación, sino que posee una lógica propia y una fuerza que le pertenece, el deseo.

A partir de aquí veamos entonces, que supuestos de la modernidad, supera, redefine o sostiene. Así con respecto a la consciencia, ella va a seguir siendo mantenida. Pero sobre este respecto, ya no va a poseer el saber y la verdad, sino que ahora ello se va a trasladar a lo inconsciente. Es ahora lo inconsciente el que tiene el saber y la verdad, mientras que la consciencia va a ser planteada como lo más falsable, ya que ella no sabe nada sobre los síntomas, y sobre lo que verdaderamente le pasa al sujeto, por lo tanto va a tener por primera vez un lugar de desconocimiento.

Otra cuestión que se seguirá manteniendo es la palabra representación, que lo podemos ver muy bien cuando Freud demarca en el concepto de Pulsión, que la misma, constituye el representante psíquico de los estímulos “instintivos” del cuerpo que llegan al alma.

Pero ahora bien, un momento donde se produce un quiebre con el pensamiento Moderno, es bien en la aparición del concepto de Realidad Psíquica, la cual aunque muy diferente al concepto de Realidad Empírica, para Freud poseerán el mimo peso, ya que da cuenta de otra Realidad, que se encuentra dada por lo inconsciente. Este concepto conllevo a dar por tierra su Teoría Traumática, que conllevaba a decir que es la escena de un hecho “real” traumático, ocurrido en la infancia, el que en síntesis produciría un Síntoma.

Desechado esto Freud entonces decide darle estatuto a la Realidad Psíquica, y lo cual lo va a conllevar hacía el concepto de fantasía, que constituye, una escena que no ha sido real, pero que posee efecto de Verdad sobre la Persona, y que por tanto tendría un efecto cabal a la hora del síntoma.

Así Freud va a concebir este hecho, que muy enlazado con el deseo, como algo que no ha ocurrido y que ha sido sólo Fantaseado. Siendo así la Realidad Psíquica, va a tener un rol y un estatuto más que importante, a la hora de dar cuenta al trauma psíquico. De esta manera estos pensamientos, deseos, fantasías, van a ser la base donde Freud se va a apoyar para su teoría de la Neurosis.

9

11