Historia de la Escultura

Arte. Prehistoria. Egipcia. Griega. Helenismo. Romana. Paleocristiano. Bizantino. Románico. Gótico. Renacimiento. Quatrocento. Ciquecento. Barroco. Neoclasicismo. Romanticismo. Siglo XX. Cubismo. Picasso. Constructivismo. Surrealismo. Escultores

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HISTORIA DE LA ESCULTURA

Introducción:

La escultura expresa la forma verdadera sin fingir la tercera dimensión como la pintura. El escultor tiene que calcular el efecto que producirá su obra desde diversos puntos de vista a la vez. En la escultura hay puntos de vista mejores que otros, desde donde la obra adquiere una personalidad mas caracterizada.

La luz contribuye a acusar aún más este efecto de sorpresa de la escultura, la escultura, al igual que la arquitectura, es función de la luz. Un juego de iluminaciones hace cambiar por completo el sentido escultórico de una obra.

La escultura es un arte trabajoso: por la manera de trabajar, el escultor se asemeja al operario, el escultor ha de golpear fuertemente el material, pero cuentan con ciertos recursos que le ayudan a la tarea. Primeramente hace dibujos o pequeños modelos escultóricos, sirviéndose con frecuencia de sustancias plásticas modelables. La labor de desbastado es fácil, pudiendo arrancar el escultor por medio de enérgicos golpes pedazos enteros del material situado fuera de la línea de puntos. Luego vendrá un trabajo mas estudiado, ya que los errores que cometa no tendrán fácil remedio. Pero cuando el escultor a calculado mal, no queda sino conformarse con el yerro.

El material condiciona la talla y modifica el efecto artístico. Las copias en bronce de obras en mármol nos ofrecen la misma forma que el modelo, y , sin embargo, no nos causan la misma impresión que él.

La madera, se talla con más facilidad que la piedra. Estas maderas ofrecen talladas un aspecto poco lucido se acostumbra a pintarlas. Surge así un arte híbrido- la escultura policromada-, donde la pintura suministra nuevos efectos a la escultura.

El modelado en barro ofrece la ventaja de la rapidez con que se logra y de la fácil corrección de errores.

El Bronce y el mármol constituyen los materiales más acusados en la estatuaria urbanística. Con el bronce se pueden conseguir composiciones más atrevidas, desde el punto de vista del equilibrio.

La escultura se divida en monumental y exenta; la primera comprende aquella escultura que está destinada a ornamentar el monumento. Escultura exenta es aquella que no forma cuerpo con el monumento.

En la escultura cabe distinguir la de Bulto completo o redondo y el relieve; este pude ser plástico y pictórico.

EL CICLO PREHISTÓRICO, ANTIGUO Y ORIENTAL

LA ESCULTURA PREHISTÓRICA PRIMITIVA

Paleolítico: desde los primeros tiempos de su existencia, el hombre tuvo una gran tendencia a las representaciones figurativas, a las que hay que dar esencialmente un valor simbólico o mágico. El hombre y los animales constituyeron los únicos protagonistas de aquellas representaciones.

Los materiales utilizados son la piedra, el hueso y el marfil. Y se practica la escultura de bulto redondo y el relieve.

LA ESCULTURA EGIPCIA

El gran desarrollo de la agricultura en las civilizaciones del Próximo Oriente, determinó el mejoramiento de la vida y de todas las formas de expresión.

La figura garantiza la inmortalidad del difunto. Éste es el fundamento de la ley de la frontalidad y del predominio de la escultura de formas redondeadas, características de Egipto y Mesopotamia.

Ley de la frontalidad, lleva a las esculturas de bulto redondo a mantenerse rígidas, responde al deseo de evitar lo narrativo y episódico, que indican transitoriedad, hay un deseo de detener o fijar el curso de la vida. Y el bulto evita toda clase de salientes, por riesgo de roturas, ya que todo desperfecto afecta a la vida de ultratumba del difunto.

Otros dos rasgos fundamentales son la Visión rectilínea y armonía de la proporciones. También otra característica propia de este periodo es el Hieratismo y rigidez en la forma.

En los relieves ciertas partes permanecen de perfil, pero otras se hallan de frente, en orden a obtener el máximo de elementos definidores de la figura, los relieves alcanzaron un gran desarrollo. El relieve tenía dos propósitos fundamentales en el muro de los templos glorificar al faraón y en las tumbas preparar el alma en su camino hacia la eternidad.

Las esculturas fueron talladas en los más diversos materiales desde la blanda caliza y la madera, a las piedras más duras y lujosas, como el granito, el basalto, la diorita, la obsidiana, el pórfido.

La policromía se aplicaba a las esculturas de caliza, pero sobre todo a las de madera, para favorecer la policromía antes de pintarlas se les daba una capa de estuco. Materias incrustadas en los ojos aumentaban la vivacidad de estos.

Durante el Imperio Nuevo la escultura alcanzó una nueva dimensión de la severidad y majestuosidad del I. Antiguo se paso a la elegancia al cuidado por el detalle y en general se vivió un momento de humanización de las formas ya que la vida cotidiana paso a tener mas importancia que la vida eterna.

LA ESCULTURA GRIEGA

La escultura es el arte griego por excelencia pero presenta la dificultad de que apenas quedan rectos originales y las conocemos gracias a las copias romanas.

La estatua griega siempre forma parte de un conjunto en unión con la arquitectura los tres periodos clásico son:

  • Periodo Arcaico:

  • La primera escultura del imperio Arcaico es la Dama de Auxerre en ella como en toda la escultura arcaica rige la ley de la frontalidad. El segundo momento lo determino Los Koroi y las Korai, estos presentan la novedad que desde entonces estará en toda la escultura clásica y será el Angulo Inguinal, aunque aún sigue la ley de la frontalidad, hombros rígidos y horizontales, ojos abultados y la típica sonrisa arcaica.

    La culminación del I. arcaico lo tenemos en el Auriga de Delfos, en esta el rostro ya aparece perfecto aunque poco expresivo la túnica es estriada recordando la escultura Dórica.

  • La escultura Clásica

  • El periodo clásico comprende dos siglos, siglo V a. c., sus tres máximas figuras son: Mirón, Fidias Y Policleto y en el siglo IV a. c. Scopas, Praxíteles y Lisipo. Estos seis autores comparten 4 características fundamentales:

  • Búsqueda de la Armonía y la proporción. En el siglo V Policleto establece el canon en 7 cabezas y en el siglo IV tanto Praxíteles como Lisipo lo establecen en 8 cabezas.

  • . Principio de Diartrosis (articulación movible) se acentúa la división entre el tronco y las extremidades.

  • Marcan mucho los pectorales, la cintura y el pliegue inguinal.

  • postura de contraposto. Por primera vez se rompe la ley de la frontalidad, una pierna actúa de sostén, la otra se flexiona desnivelándose por tanto la línea recta de las caderas.

  • En el siglo v Mirón nos presenta “El Discóbolo”. Mirón consigue por primera vez captar el movimiento en el momento de máximo desequilibrio del cuerpo cuando el atleta va a iniciar el giro para lanzar el disco; el cuerpo aparece contraído y apoyado en el pie derecho.

    La culminación del sigo V se alcanza con Fidias considerado el máximo exponente del clasicismo sus obras se caracterizan por la belleza serena de los rostros flexibilidad y transparencia de los ropajes y la combinación entre equilibrio y vida.

    Policleto, es un teórico de la anatomía humana y recoge sus cánones de belleza en obras literarias. La obra que recoge toda su teoría estética es “el Doriforo”, también es un atleta, en concreto un lancero, en el se estudia cada pliegue muscular y consigue un gran efecto de profundidad en la posición de piernas y brazos.

    “El Diadumeno” La expresión es más dulce y las piernas más cortas aunque con un mayor grado de flexión en la pierna izquierda es un claro ejemplo de postura de contraposto.

    Siglo IV

    1º Desnudo femenino de la escultura griega es el de “Afrodita Cnidia de Praxíteles; este es un gran innovador de la escultura, crea un estilo propio que lo recoge perfectamente “la curva Praxiteliana”

    Scopas vuelve a revolucionar la escultura clásica con dos características fundamentales de sus obras, la contorción de los cuerpos y la violencia de la expresión sobre todo en su obra “Ménade Furiosa”.

    Lisipo: Los músculos son a un tiempo grasa y fibra adquiriendo mucho volumen. El canón es más largo, los rostros más varoniles omo por ejemplo en el “Hércules Farnesio”, sin embargo en el “Apoxiomeno” vuelve a esculpir al atleta en un instante. Lisipo va a adelantar la visión de la escultura del Helenismo de hecho es el escultor preferido de Alejando Magno.

    El Helenismo

    El helenismo comprende tres siglos desde la muerte de Alejandro Magno hasta el 20 a.c. Se supone que el helenismo es un periodo de crisis. Tras el clasicismo hay una ruptura con la polis griega y eso desencadenó en arte la construcción de grandes conjuntos monumentales como “El altar de Pérgamo”

    Durante este periodo se prefiere el estilo Jónico y Corintio y a veces en el mimo edificio aparecen los dos aunque Atenas sigue teniendo peso específico, la ciudad que más importancia tendrá será Alejandría, en escultura se sustituye la escultura individual por la composición en grupo, siendo un tema frecuente las conocidas “Alegorías” y en ellas aparece con frecuencia la videncia tanto en las formas como en los temas.

    El autor ya no busca la idealización del cuerpo sino su miseria y realidad porque durante el Helenismo nos encontramos con las tres edades del hombre, la frescura de la infancia, el vigor de la juventud y la decrepitud del anciano.

    La “Venus de Milo” es sin duda una de las obras fundamentales del helenismo, tiene gran influencia de Lisipo, aunque es de autor desconocido se acentúa la línea sinoidea del cuerpo y adquiere un gran dinamismo en el juego de paños.

    Laoconte y sus hijos la composición recoge el momento en el que Apolo castiga al Sacerdote Laoconte. Se observa la diferencia entre el Helenismo de Laoconte y el intento por retomar el Clasicismo en sus hijos. La obra es de una gran espectacularidad dramática y esta considerado como la expresión universal del dolor.

    LA ESCULTURA EN ROMA

    El periodo mas importante no va a ser el periodo de la republica si no más bien el periodo imperial.

    Los retratos de la época republicana presentan un tipo de busto corto, triangular, donde no asoma el vestido. El pelo es corto, muy plano de talla, apenas sin peinar. El peinado de las mujeres se hace a raya al medio.

    La escultura romana se forja fundamentalmente con manos griegas.

    Se observa como surge el interés del romano por el retrato: esta es la innovación romana en escultura, por lo tanto su característica más importante es un gran realismo y naturalismo, no sólo se busca la apariencia física sino la vida íntima y la personalidad del retratado. Una característica es que dejan el globo ocular en blanco. La estatuaria romana tiene su culminación en la época imperial tomándose como modelo los retratos de Octavio o Augusto.

    Con los Severos (193-192) se inicia el resquebrajamiento político romana. Esta misma falta de solidez se acredita en el arte. La religión romana se llena de deidades extranjeras. Como fruto de ello se esculpen infinidad de dioses orientales. La manía de lo grande se extiende. Se hacen estatuas descomunales de los emperadores.

    El arco de Constantino en Roma, pese a su magnitud, es una evidente muestra de la decadencia en que se hallaba la escultura romana en el siglo IV.

    ARTE PALEOCRISTIANO Y BIZANTINO

    Escultura Paleocristiana:

    En principio, pues, las formas y los temas continúan, lo que cambia es la significación.

    Desde el siglo IV se percibe un distanciamiento de la realidad, que terminará situando las imágenes religiosas en un escenario desmaterializado.

    Destacó el sarcófago que inicialmente se usan modelos romanos, a partir del siglo II aparece el sarcófago con Estrígidas que es una ornamentación a base se acanaladuras en forma de s y posteriormente apareció el símbolo de la cruz en los sarcófagos.

    Escultura Bizantina:

    Apenas hay esculturas monumentales en el arte bizantino por dos razones:

    • búsqueda del simbolismo

    • Porque la influencia judía negaba el culto a las imágenes.

    Así que se reduce la escultura a relieves de sarcófagos y pequeños relieves hechos en marfil, en ellos las figuras se presentan sentadas en sillas, son composiciones frontales y con la mirada fija.

    ESCULTURA ROMANICA

    La escultura románica tiene influencia del Paleocristiano y del arte Bizantino en cuanto a los temas, como por ejemplo el pantocrátor y los cuatro evangelistas, el juicio final y en general cualquier pasaje de la Biblia, porque tiene fundamentalmente una función Catequética y destinado a una población analfabeta pero a diferencia del Paleocristiano y Bizantino, el románico saca las figuras al exterior, tímpanos, jambas, arquivoltas y capitel.

    Se reconocen dos leyes:

    • Ley del esquema

    • Ley del marco.

    La primera ley determina la tendencia antinaturalista del escultor románico por eso las esculturas aparecen aisladas entre si y carentes de comunicación.

    En cuanto a la ley del marco significa que según sea el marco asi se dispone la escena bien horizontalmente como en los capiteles, bien en circulo como en las arquivoltas y en general aprovechando cualquier hueco o esquina.

    Se prefiere el relieve y el bulto redondo se reduce básicamente a la imágenes del crucificado o de la virgen con el niño. El crucificado es de cuatro clavos impasible al dolor, tiene el cuerpo derecho y los brazos horizontales.

    A la virgen se le suele esculpir sentada, derecha con el niño de frente en actitud de bendecir.

    El relieve en un principio es muy plano, las escenas poco complicadas y los ropajes ajustados al cuerpo.

    Después del siglo XII se comienza a trabajar el alto relieve y los ropajes se proyectan al exterior.

    ESCULTURA GÓTICA

    El naturalismo y realismo gótico reaccionan frente al oscuro simbolismo románico. El volumen, el movimiento y la expresividad constituyen las características de la escultura gótica adoptan las proporciones naturales del cuerpo humano y aunque siguen adosadas al marco arquitectónico adquiere un volumen casi completo.

    Otro rasgo es que las esculturas dejan de estar encerradas sobre si mismas para establecer un diálogo entre ellas y el creyente. La escultura de las fachadas aumentan y desde el tímpano invaden los muros, siendo los temas más usuales el nuevo testamento, el juicio final, escenas de la virgen y de los santos. También tiene importancia la decoración de sepulcros sillerías del coro y sobre todo los retablos.

    La escultura exenta por su parte alcanza una gran difusión con nuevos tipos iconográficos como el crucificado de 3 clavos que si siente y expresa el dolor humano y la virgen con el niño sonriente.

    El gótico también recurre a la expresión de los sentimientos tanto positivos como la sonrisa como negativos como el dolor y la muerte y todo para buscar un mayor naturalismo.

    LA ESCULTURA RENACENTISTA EN ITALIA EN EL QUATTROCENTO

    Características

    El artista abandona el anonimato y tiene conciencia de creador. Aunque el comitente le impone los temas se vera libre para dar a la obra un sentido personal. Con ello el campo del arte se enriquece

    El hombre y la naturaleza son los protagonistas de aquel arte. El cuerpo desnudo reaparece como portador de suma belleza.

    En cuanto al estilo subsisten muchos elementos góticos, como el plegado de los paños. La formación de los maestros en el arte de la orfebrería hace que la técnica de bronce adquiere enorme perfección. Conocimiento ya en las universidades del estudio científico de la anatomía, vedado durante mucho tiempo por la Iglesia.

    Los géneros son muy diversos: puertas monumentales de bronce, mármol, altares, tumbas, fuentes públicas, púlpitos, estatuaria urbanística.

    Durante la primera mitad del siglo XV predomina el realismo. El retrato triunfa, ya sea de busto, funerario o ecuestre, renace el arte de la medalla.

    Con la luz buscan la iluminación homogénea de toda la obra y el color apenas aparece en la escultura.

    Se domina completamente el volumen aunque casi siempre dentro de un marco de referencia, el relieve tiene un carácter pictórico, se cuidan los detalles, y la perspectiva lineal consiguiendo sorprendentes efectos de profundidad.

    Los esquemas compositivos son simples y geométricos, el movimiento se aprecia en el contraposto, muchas veces en una tensión que muestra un futuro movimiento.

    Cuatro serán las figuras más importantes de la escultura Italiana:

    El primero de ellos es Lorenzo Ghiberti y sobre todo su obra escultórica en las puertas del “Baptisterio de Florencia”.

    Otro autor es Jacobo Della Quercia, muestra un gusto por las formas robustas y macizas, lo que anuncia el estilo de Miguel Ángel, realiza los relieves de “San Petronio de Bolonia”.

    El más importante del Quattrocento será Donatello, es el gran creador del estilo escultórico del renacimiento, se caracteriza por la búsqueda del equilibrio clásico y la belleza gusta de un cierto expresionismo que apoyado en la realidad acentúa los valores dramáticos.

    Por último destaca en el siglo XV Luca Della Robbia y sobre todo su composición de la Cantería de la catedral de Florencia, esta realizada en mármol donde hay un gran equilibrio y efecto de profundidad y expresividad en los niños.

    LA ESCULTURA RENACENTISTA ITALIANA EN EL CINQUECENTO

    Al igual que en arquitectura en escultura durante el siglo XVI se produce el predominio de lo Romano frente a lo florentino, a la delicadeza del XV se va poner la monumentalidad y grandiosidad del XVI; frente al relieve el busto redondo y frente al detalle la simplificación de las formas. Miguel Ángel. Aunque destacó en las demás manifestaciones artísticas es sin duda alguna el mayor genio de la escultura del renacimiento, su calidad es insuperable, en el tratamiento de las formas del cuerpo alcanza una gran calidad al igual que en la transferencia emocional de la complejidad del espíritu.

    Todo eso hace de Miguel Ángel el prototipo de escultor Universal capaz de representar en mármol cualquier idea, concepto, emoción.

    También es un autor que lleva a u obra sus propios estados de -animo, siendo el más frecuente y el que domina prácticamente toda su expresión el sentimiento dramático o Terribilita, estudio los problemas del movimiento y de la composición.

    LA ESCULTURA BARROCA

    La escultura al igual que la arquitectura se va a caracterizar por la ampulosidad y gracia exuberante , gran movimiento de los vestidos, el vuelo de las faldas y de las mantas, gran cantidad de aureolas todo ellos para crear un arte bello y en continuo dinamismo, que buscará impresionar, convencer y atraer al espectador con escenas fuertes y típicas con arrebates místicos y religiosos, con profundos retratos en el que se vea claramente la psicología y el sentimiento, en definitiva obras que inciten a la piedad, el dolor, a la compasión o al miedo.

    La escultura barroca es de tendencia naturalista en donde el movimiento esta expresado hacía fuera, tiene un carácter pictórico, cada vez es mas decorativa y más efectista, aspira a una perfección y virtuosismo técnico.

    Una novedad de la época es la aparición de la luz dirigida, para subrayar el efecto pictórico de la escultura.

    Los temas mas tratados son los de carácter religioso tales como la vida de los santos, temas de milagros y martirio, lo cruel, lo espantoso etc.

    El retrato también tuvo su importancia y tiene un tratamiento integro y moral. El material empleado en Italia es casi exclusivamente el mármol.

    El escultor mas destacado es Bernini son su obra el éxtasis de Santa Teresa, en ella se sintetiza por una parte las influencias de Miguel Ángel y el Helenismo con la interpretación del barroco.

    ESCULTURA NEOCLÁSICA

    El exaltado espiritualismo de la escultura barroca produjo en los racionalistas neoclásicos el deseo de serenar las formas. Los mismo que en arquitectura, los modelos los va a suministrar la antigüedad clásica, más Grecia que Roma.

    Apenas hubo otra cosa que imitación de la antigüedad: temas mitológicos, escultura en mármol y bronce, forma bella y arquetípica, en aquella escultura no interesaba sino la belleza puramente formal; el espíritu esta ausente.

    La escultura monumental pierde la libertad de que ha gozado durante el periodo barroco.

    En Italia destaca Antonio Canova con esculturas como: Venus saliendo del baño, las Tres Gracias…

    La calidad de su estilo se debe a la calidad sensorial que transmite a sus estatuas, apoyada de un acabado que luego patinaba con piedra pómez, desvaneciendo así la frialdad de la figura.

    LA ESCULTURA ROMANTICA

    El romanticismo es otro de los grandes movimientos artísticos del siglo XIX, que permitió a los escultores liberarse de los modelos del pasado. Se crearon obras nuevas basadas en la imaginación y en las emociones. En Francia el liderazgo de la escultura romántica lo ostentan François Rude, Antoine Louis Barye y Jean Baptiste Carpeaux. Rude es conocido por las conmovedoras esculturas monumentales del arco de triunfo de L'Etoile, sobre todo por la Partida de voluntarios en 1792, también llamada La Marsellesa, ejecutada en 1833-1836. Una figura alada de gran tamaño que personifica la Libertad se halla ante un grupo de hombres animándoles, gritándoles, urgiéndoles a la batalla. Barye fue tal vez el mejor escultor de animales desde la antigüedad. Sus bronces, trabajados de forma meticulosa, poseen tal vitalidad que parece como si hubiera estado observando a los animales salvajes en sus hábitats cuando en realidad lo que hacía era visitar con mucha frecuencia el zoo de París. El más famoso grupo escultórico de Carpeaux, La danza, adorna la fachada de la Ópera de París. La vivacidad de las figuras y el efecto de luces y sombras rizadas que creó al modelar las superficies tienen una gran afinidad con el arte rococó.

    La figura cumbre de la escultura del siglo XIX y el escultor más importante desde Bernini fue el artista francés Auguste Rodin. Su genialidad estriba en la habilidad que tenía para poner de manifiesto la vida interior de los seres humanos mediante gestos y actitudes físicas. A pesar de ser un escultor muy original, Rodin recibió influencias de diversas fuentes: del arte gótico del norte de Europa, de Donatello, de Miguel Ángel y hasta incluso del rococó. Su afinidad con algunas facetas del estilo clásico se manifiesta en su Hombre de la nariz rota (1864, Museo Rodin, Museo de Arte de Filadelfia), obra de tipo naturalista que muestra un rostro tosco, inspirada en los bustos romanos, y más adelante en la escultura en mármol de fina terminación e idealizado erotismo, El beso (1886, Museo Rodin, París). En 1880 recibió el encargo de realizar una serie de puertas para un nuevo museo, que nunca llegó a terminarse. El proyecto, conocido como Las puertas del infierno (1880-1917, Museo Rodin), con numerosas figurillas de escayola, fue la base de obras independientes, realizadas en bronce a tamaño natural, como El pensador (1880), Adán (1880) y Eva (1881), todas ellas en el Museo Rodin. El discípulo y ayudante de Rodin, Antoine Bourdelle, fue también un soberbio escultor de la figura humana y en sus bronces expresionistas convergen sentimientos de poderío y solidez, como en su Gran guerrero de Montauban (1888, Museo Hirshhorn, ciudad de Washington).

    En Estados Unidos, William Rimmer, Augustus Saint-Gaudens y Daniel Chester French comparten el enfoque romántico en sus esculturas de carácter alegórico. El Centauro moribundo de Rimmer (1871, Museo de Bellas Artes, Boston), el Mausoleo de Adams de Saint-Gaudens (1886-1891, Cementerio de Rock Creek, Washington, D.C.) y El ángel de la muerte y el escultor de French (1891-1892, Cementerio de Forest Hill, Roxbury, Massachusetts) son obras conmovedoras que demuestran la excelente técnica de los artistas románticos estadounidenses.

    ESCULTURA EUROPEA DEL SIGLO XX

    La mayor parte de las esculturas realizadas en el siglo XX difieren radicalmente en forma y contenido de las de épocas anteriores. En algunos casos son producto de investigaciones en la misma dirección que las de la pintura y comparten la misma denominación, como en el caso del cubismo, el futurismo, el constructivismo, el dadaísmo y el surrealismo, por mencionar sólo algunas. Entre las influencias dominantes que recibieron los escultores europeos de comienzos del siglo XX pueden citarse la del arte primitivo y la escultura de África y Oceanía, pues muchas de dichas obras se exponían en los museos de Ciencias Naturales de Francia y Alemania.

    ESCULTURA BIOMÓRFICA. BRANCUSI Y MODIGLIANI

    Constantin Brancusi, nacido en Rumania, llegó a París en 1902; obras como Figura antigua (1908, Instituto de Arte, Chicago) y El beso (1908, Museo de Arte, Filadelfia) evidencian su admiración por el arte antiguo y primitivo. En El beso, siguiendo su propósito de “dar al espectador puro disfrute”, demuestra además un ingenio lúdico, igual que en el Torso de un joven (1924, Museo Hirshhorn, Washington D.C.) y la obra de tipo totémico Adán y Eva (1912, Museo Guggenheim, Nueva York). Está claro que las dos últimas esculturas, a pesar de su apariencia abstracta, están basadas en los órganos sexuales femenino y masculino. La reducción de las formas a lo esencial y su habilidad para extraer la belleza intrínseca de los materiales ya fuera madera, piedra o metal que logró Brancusi ejerció una profunda influencia en los escultores del siglo XX. También trabajó en París el italiano Amedeo Modigliani y allí, a instancias de Brancusi, estudió el arte primitivo y el cicládico (arte originario de las Cícladas). Entre 1909 y 1914 realizó esculturas en piedra caliza como Cabeza de mujer (1912, Centro George Pompidou, París) que, inspirada en el arte cicládico, influyó a su vez en su modo de pintar.

    ESCULTURA CUBISTA. PICASSO

    El arte africano desempeñó un papel muy significativo en el desarrollo del cubismo del pintor francés Braque y del español Picasso. De hecho, este último realizó algunas pequeñas tallas en madera en 1907 que evidencian la influencia de las máscaras africanas. Influido también por la escultura ibérica, ejecutó algunas obras en bronce con rostros que parecen máscaras, como Cabeza de un toro (1943, Museo Picasso, París); en ellos se aprecia la evolución del estilo cubista que desarrollaba de manera simultánea en pintura. Una mayor distorsión puede verse en Cabeza de mujer (c. 1909, Galería de Arte Albright-Knox, Buffalo, Nueva York) cuyos rasgos faciales contraídos la convierten en la primera escultura auténticamente cubista de Picasso. En los años siguientes hizo numerosas construcciones y esculturas que pueden considerarse cubistas, como la Guitarra (1912, Museo de Arte Moderno, Nueva York) de chapas metálicas y alambre, y la obra en madera Vaso de vino y dado (1914, Museo Picasso, París). Sin embargo, sus obras posteriores están más dentro de la línea figurativa tradicional, como el bronce Hombre del cordero (1944, Museo de Arte de Filadelfia).

    CONTINUADORES DEL CUBISMO

    Durante las primera décadas del siglo XX muchos de los escultores que trabajaban en París se vieron influidos por el cubismo, como Raymond Duchamp-Villon, Alexander Archipenko y Jacques Lipchitz. Todos ellos trabajaban estilos en cierta medida figurativos, enfatizando los planos volumétricos, como puede verse, por ejemplo, en el Marinero con guitarra de Lipchitz (1914, colección del artista). En España reciben la influencia del cubismo de Picasso dos grandes artistas de la escultura en metal, Julio González y Pablo Gargallo. El primero fue uno de los grandes pioneros en ese campo, y su influencia en la escultura contemporánea construida en acero ha sido decisiva.

    ESCULTURA CONSTRUCTIVISTA

    El constructivismo, que da prioridad a la dinámica del espacio escultórico sobre lo estático de la masa, fue una tendencia nueva que se desarrolló sobre todo en Rusia. Su fundador, inspirado en sus comienzos por la obra de Picasso, fue Vladímir Tatlin; alcanzó gran renombre con la maqueta en espiral de madera, hierro y vidrio para su Monumento a la III Internacional (1919-1920, Museos Estatales Rusos, San Petersburgo). Hacia esa misma época los hermanos Naum Gabo y Antoine Pevsner también se dedicaban a la escultura constructivista en Rusia, pero el vanguardismo de su obra no gustaba al régimen comunista y por ello emigraron y extendieron sus ideas por la Europa occidental y Estados Unidos.

    ESCULTURA DADÁ Y SURREALISTA

    Durante los años de la I Guerra Mundial el artista Dadá Marcel Duchamp expresaba su nihilismo estético seleccionando objetos industriales, que luego utilizaba como esculturas y a los que denominaba ready-mades. Duchamp consideraba temas artísticos objetos como secadores de botellas, palas para quitar la nieve y urinarios. El hincapié que hacían los dadaístas en el papel de la casualidad, la suerte y el inconsciente en la creación del arte, como en la obra de Duchamp Tres zurcidos patrón (1913-1914, Museo de Arte Moderno), influyó en el movimiento surrealista que se desarrolló con posterioridad.

    El artista francés Jean Arp utilizó la casualidad en varios relieves en madera pintada a los que dio títulos ingeniosos y sugestivos. Sin embargo, es más conocido por sus esculturas abstractas posteriores, de formas biomórficas redondeadas, que denominó Concreciones, como por ejemplo Concreción humana (1935, versión en piedra, 1949, Museo de Arte Moderno). El pintor nacido en Alemania Max Ernst, al igual que Arp, fue un pionero del Dadá y del surrealismo; su Espárrago lunar (1935, Museo de Arte Moderno), obra deliciosa en escayola, representa dos figuras alargadas como si fueran plantas. El escultor suizo Alberto Giacometti dio forma a sus fantasías en obras inquietantes como la construcción El palacio a las cuatro de la madrugada (1932-1933) y el bronce Mujer con la garganta cortada (1932), ambas en el Museo de Arte Moderno. Frecuente colaborador de Duchamp y también relacionado con el Dadá y el surrealismo, fue el artista estadounidense de nacimiento Man Ray, cuya obra queda bien ilustrada con el fascinante Objeto para ser destruido (1923, destruido en 1957) que consistía en un metrónomo con una varilla oscilante en la que había adherida la fotografía de un ojo.

    En España uno de los máximos representantes de la escultura surrealista es el canario Óscar Domínguez; en su obra, que adoptó la figura femenina como tema principal, se puede apreciar la influencia de otra de las grandes figuras de este movimiento, Salvador Dalí. En 1938, este artista catalán sembró el desconcierto entre el público asistente a la inauguración de la Exposición Internacional del Surrealismo en París con su Taxi lluvioso. Se trataba de un viejo automóvil en cuyo interior había situado dos maniquíes: uno de ellos era un chófer con cabeza de cocodrilo y el otro, situado en la parte posterior, era una mujer rubia en traje de noche sentada sobre un lecho de verduras sobre la que caía constantemente un copioso aguacero. A todo esto se añadían numerosas plantas y 200 caracoles vivos. También son de inspiración surrealista las formas fantásticas de las esculturas del madrileño Alberto Sánchez.

    ESCULTURA FUTURISTA

    Otra de las direcciones que tomaron los escultores de vanguardia del siglo XX fue la del futurismo, estilo surgido en Italia que hace hincapié en la expresión del movimiento en el arte. Uno de sus principales exponentes, Umberto Boccioni, realizó bronces muy originales como Desarrollo de una botella en el espacio (1912) y Formas únicas de continuidad en el espacio (1913), ambas en el Museo de Arte Moderno.

    ESCULTURA FIGURATIVA

    A pesar de las tendencias de los nuevos estilos, numerosos escultores europeos continuaron trabajando dentro del estilo figurativo a principios del siglo XX, cada uno con distintas formas características, aunque la mayor parte giraba en torno a la figura humana. En Francia, Aristide Maillol volvió al sosiego clásico con bronces impresionantes de figuras femeninas. Una de estas obras, Acción en cadena (1906, Museo Nacional de Arte Moderno, París) es un torso femenino que demuestra el perfecto equilibrio, característico de Maillol, entre tensión y relajación. Al igual que Maillol, el artista francés de nacimiento Gaston Lachaise, que más tarde emigraría a Estados Unidos, también hizo de la figura femenina su vehículo de expresión, dotando a sus esculturas de una enorme gracia y delicadeza a pesar de las descomunales proporciones de sus torsos. El pintor francés Henri Matisse también llevó a cabo varias series de figuras en bronce con diferentes grados de distorsión que expresan tensiones musculares internas.

    En Alemania Wilhelm Lehmbruck realizó figuras alargadas que transmiten sosiego, recogimiento y resignación. Por el contrario, la obra del también alemán Ernst Barlach es más expresionista; elegía temas modestos e ilustraba un amplio espectro de emociones que iban de la alegría, como en Hombre cantando (1928, colección privada, Alemania) a la venganza, como en El vengador (1914, Museo Hirshhorn, Washington, D.C.). Los escultores escandinavos más importantes fueron el sueco Carl Milles y el noruego Gustav Vigeland; ambos crearon figuras alegóricas para fuentes y otros monumentos públicos en sus respectivos países de origen. Milles también vivió en Estados Unidos e hizo fuentes en Nueva York, Saint Louis, Missouri y otras ciudades estadounidenses. El escultor de origen polaco Elie Nadelman, después de estudiar en París, emigró a Estados Unidos donde realizó figuras en bronce de suaves contornos y volúmenes simples, como Hombre al aire libre (c. 1915, Museo de Arte Moderno, Nueva York). Jacob Epstein, nacido en Estados Unidos y afincado en Londres, alcanzó fama internacional con retratos figurativos en bronce cuya característica principal es las superficies toscas e irregulares que confieren gran expresividad a sus obras. El español Manuel Martínez Hugué, también conocido como Manolo, crea figuras de toreros, animales, campesinos y mujeres, de inspiración claramente mediterránea, influidas por la escultura de Mesopotamia y el antiguo Egipto.

    Pero el más importante de los artistas ingleses modernos fue Henry Moore. En sus inicios su obra estaba influida por la escultura precolombina, lo cual queda patente si se compara la escultura en piedra maya-tolteca del dios de la lluvia Chac, llamada Chacmool (c. 1000, Museo Nacional de Antropología, Ciudad de México), con su escultura Figura reclinada (1929, Museo Municipal, Leeds). Durante toda su vida Moore trabajó el tema de la figura femenina yacente, que siempre representó con gran frescura y originalidad. Muchas de sus elegantes obras monumentales están concebidas para colocarse al aire libre. Otra escultora inglesa de talla internacional es Barbara Hepworth que, aunque trabajó por lo general dentro de un estilo orgánico próximo a la abstracción, tiene algunas esculturas sobre la figura humana, como Grupo II (Evocación) (1952, Colección Margaret Gardner, Inglaterra).

    ESCULTURA CONTEMPORANEA

    Del mismo modo que los pintores, los escultores de principios del siglo XX estuvieron influidos por el arte primitivo, como se refleja en las primeras obras de Constantin Brancusi y Henry Moore. Brancusi simplificó las formas hasta el límite en El recién nacido (1915, Colección Arensberg, Museo de Arte de Filadelfia), que forma parte de una serie de obras basadas en formas ovoides, cuyas curvas evocan los ritmos del cuerpo humano sólo rotos por los bordes afilados y el extremo cortado. Brancusi combinó la sutileza expresiva con una habilidad inigualable para descubrir la belleza intrínseca de los materiales, ya fueran madera, piedra o metal. El británico Moore también explotó la textura de los materiales, creando obras curvilíneas de gran elegancia y monumentalidad. Inspirándose en la escultura prehispánica, adoptó como tema recurrente la figura femenina reclinada.

    ESCULTORES DEL SIGLO XX

    Algunos escultores de las primeras décadas del siglo XX compartieron los postulados del cubismo y otras vanguardias. Entre ellos destacaron Alexander Archipenko, Raymond Duchamp-Villon y Jacques Lipchitz, debido sobre todo a sus representaciones de la figura humana por medio de los planos geométricos. El español Julio González destacó por sus estructuras de hierro soldado, delgadas construcciones de varillas y barras de hierro conectadas por arcos de metal que definen la forma como espacio vacío. En 1930, González ayudó a Picasso a construir esculturas soldadas, por lo que se ha señalado una influencia de Picasso, que también realizó interesantes esculturas, sobre la obra de su amigo. En la misma línea expresiva cabe destacar al escultor Pablo Gargallo. En Rusia, los constructivistas edificaron sobre el espacio vacío, en lugar de tallar la masa escultórica. Los principales artistas fueron Vladimir Tatlin, famoso por su propuesta de Monumento a la III Internacional (1919, maqueta, Museos Estatales Rusos, San Petersburgo), Alexander Rodchenko y El Lissitzky, quien divulgó las teorías constructivistas por Europa occidental en la década de 1920. Las obras de los hermanos Naum Gabo y Antón Pevsner ejercieron una gran influencia en el arte abstracto estadounidense, así como las del artista húngaro László Moholy-Nagy.

    El dadaísta Marcel Duchamp hizo su primera escultura móvil en 1913, al montar una rueda de bicicleta sobre un taburete, pero el nombre de móviles se aplicaría más tarde a las esculturas articuladas de Alexander Calder. Menospreciando las formas y técnicas escultóricas tradicionales, Duchamp comenzó, en la segunda década del siglo XX, a recoger objetos cotidianos para sus ready-mades, como portabotellas, palas de nieve o una percha para colgar abrigos. Por la misma fecha, otros escultores como Picasso, Ernst y Man Ray también empezaron a incorporar objetos de deshecho a sus obras, que adoptarían aspectos extraños y surreales, como se observa en Regalo (1921), de Man Ray (una plancha con una hilera de uñas saliendo de su base). Sin embargo, no todos los escultores surrealistas usaron objetos cotidianos; Arp creó abstractas fantasías orgánicas que simbolizaban la vida y el crecimiento, y Alberto Giacometti desarrolló sus características figuras alargadas que expresan el aislamiento del individuo contemporáneo. Los principios abstractos y geométricos del neoplasticismo fueron recogidos por Calder, cuyas primeras construcciones abstractas de cobre y el uso de colores puros primarios en sus móviles muestran la herencia de Mondrian. Otros escultores también produjeron obras siguiendo las corrientes abstractas de las vanguardias históricas, como el nipón-estadounidense Isamu Noguchi, el inglés Anthony Caro y los españoles Jorge Oteiza y Eduardo Chillida.

    ÚLTIMAS TENDENCIAS DE LA ESCULTURA CONTEMPORÁNEA

    Mientras que cierto número de escultores contemporáneos se han mantenido fieles a la estética de los movimientos de principios de siglo, otros han explorado nuevas direcciones. La definición de escultura se ha extendido hasta incluir un amplio espectro de manifestaciones creativas, materiales y técnicas. Los minimalistas Robert Morris, Sol LeWitt, Donald Judd y Dan Flavin destacan por la sencillez geométrica y la repetición modular a gran escala, y Richard Serra por sus enormes instalaciones con planchas de metal. En el campo de los earthworks (intervenciones en la propia naturaleza) sobresalen las figuras de Robert Smithson, Michael Heizer, Jan Dibbets, Walter de Maria o Denis Oppenheim. Otras corrientes, como el videoarte, los happenings, el arte povera, se cuentan entre las manifestaciones artísticas de las últimas décadas. Volviendo a la escultura, las simpáticas estatuillas de Claes Oldenburg se asocian con el Pop Art, al igual que las figuras en escayola a tamaño natural de Georges Segal. El alemán Joseph Beuys utilizó materiales de los happenings, electrónicos y tecnológicos, y al mismo tiempo otros convencionales como la madera, la grasa y el fieltro. Con ellos elaboró una obra de carácter conceptual dota de una fuerte personalidad. A mediados de la década de 1980, especialmente en la obra de Joël Shapiro y otros, la figura humana comienza a reaparecer en la escultura dentro de la tendencia conocida como posmodernismo.

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