Hijo de Ladrón; Manuel Rojas

Literatura hispanoamericana contemporánea. Narrativa y novela chilena. Ambientes. Tema. Personajes: Aniceto Hevia

  • Enviado por: Matias
  • Idioma: castellano
  • País: Chile Chile
  • 7 páginas
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“Relaciones Humanas en el proceso formativo de la identidad de Aniceto Hevia”

Introducción

“Hijo de Ladrón”es una novela escrita por Manuel Rojas en 1951. La principal peculiaridad de esta obra es su estructura no lineal en el orden de los acontecimientos.

La novela es prácticamente una revisión de vida hecha por el personaje principal llamado Aniceto Hevia, quien desde su adultez nos relata los principales hechos que marcaron su infancia y adolescencia.

Aniceto nos describe su niñez como una buena etapa de su vida junto a sus padres y hermanos. Sin embargo descubre que su padre oficiaba como ladrón, esto produjo un quiebre en su situación y fue la causal de una serie de problemas posteriores que culminaron con la muerte de su madre. A raíz de este hecho el personaje principal decide dejar su hogar y se dirige hacia el oeste sin propósitos ni objetivos, pero despues de una serie de trabajos decide ir a Chile.

Una vez en Chile, después de haber tenido una intensa travesía en tren, Aniceto conoce a un hombre en las proximidades del río Aconcagua, quien luego se transforma en su compañero de viaje y amigo. Desgraciadamente, por culpa de unos altercados en el puerto Aniceto pierde a su nuevo amigo y se vuelve a encontrar sin horizonte por lo que empieza a vagar por Valparaíso donde se ve involucrado en un motín de obreros y es tomado preso. Una vez libre Aniceto se mantiene en su oficio de vago y emprende rumbo por la costa hasta que llega a una playa donde se encuentra con dos hombres, Alfonso Echeverría “El Filósofo” y su acompañante llamado Cristián. Aniceto es invitado por Alfonso a trabajar recogiendo metales y después a vivir con él en el conventillo. Producto de esta experiencia Aniceto crea nuevas concepciones existenciales y, en conjunto con sus nuevos amigos, consigue trabajo como pintor.

Para establecer nuestro marco teórico vamos a centrarnos en el concepto de identidad. Para exponer este concepto es necesario precisar que la identidad la entenderemos como un conjunto de dimensiones diversas y únicas que caracterizan a un individuo. Estas dimensiones conforman la identidad tanto cultural ( preestablecida, prácticamente heredada) como individual, que es construida según los caminos por los que va guiando su vida el individuo. Nosotros nos centraremos en el proceso formativo de identidad de Aniceto como individuo.

Sabemos que la identidad no se construye por sí sola, por lo tanto sostendremos que el concepto de relación humana en un ambiente netamente marginal es la principal fuente de la cual Aniceto obtiene concepciones de la vida que van formando su identidad. Este idea también nos conectará con los otros dos conceptos que caracterizan un proceso de formación de identidad, los cuales son el conocimiento auténtico que adquiere Aniceto sobre sí mismo y la concepción que tiene él sobre su lugar en el mundo. Estos conceptos en conjunto y bien desarrollados nos llevarán a descubrir las hipótesis existenciales de Aniceto que se convierten en el motor de su vida. En síntesis nuestro marco teórico se basará en una idea que enumera cada uno de los conceptos a desarrollar: Aniceto descubre el sentido de su vida una vez que se conoce a sí mismo y descubre su lugar en la vida, esto lo consigue gracias a las concepciones que él copia o extrae de las diversas relaciones que tiene con otras personas en el transcurso de su adolescencia.

Desarrollo

Hablamos de identidad como un conjunto de dimensiones que construyen la singularidad de cada individuo. Podemos referirnos a dos tipos de identidad, cultural e individual. El primero tipo hace referencia a los rasgos característicos que uno tiene producto de la cultural que se nos va incorporando durante toda la vida. Podríamos decir, en cierta forma, que la identidad cultural es mas bien impuesta y es absolutamente determinada por factores ajenos a nosotros como los son el origen de nuestros padres, el lugar geográfico de nacimiento, etc. En el caso de Aniceto, la identidad cultural, pese a estar malograda producto de un difícil asentamiento en el mundo, brinda unos débiles soportes desde los cuales empieza a construir sus convicciones. El segundo tipo de identidad se caracteriza por ser un rasgo absolutamente único y característico de cada individuo. La identidad individual no es impuesta ni determinada por ningún factor, sino que es construida por uno mismo mediante un extenso proceso constituido por las diversas opciones y caminos que uno va tomando, los cuales a la larga desarrollan las convicciones que dan sentido a la vida. Sin duda alguna Aniceto Hevia no constituye un modelo de identidad bien constituida, sin embargo encarna las características de un hombre en proceso formativo. Nosotros no nos ocuparemos de la identidad cultural de Aniceto sino que nos encargaremos de como este peculiar personaje va formando su identidad y va encontrado un sentido a su existencia. Para clarificar lo anteriormente expuesto es necesario que profundicemos el concepto de proceso formativo de identidad.

El proceso de formación de la identidad consiste en el extenso periodo de tiempo a través del cual un individuo vive una cierta cantidad de experiencias, de las cuales extrae concepciones de mundo que en conjunto van formando su identidad dándole singularidad y autenticidad. Un individuo que inicia un proceso de formación se encuentra siempre sin rumbo por el cual dirigir su vida, no tiene objetivos claros por lo tanto no sabe dónde enfocar sus virtudes o cualidades. La conciencia forma un papel fundamental en un proceso pues brinda los límites por los cuales el individuo debe regirse para formar su identidad. Una amplia conciencia y una alta capacidad de percepción le dan al ser en proceso formativo, mayor facilidad para abstraer ideas, juicios o concepciones de las diversas experiencias que se tienen a lo largo de la existencia. Aniceto en el transcurso de su vida relata de manera muy descriptiva diversas experiencias donde, utilizando su agudo sentido perceptivo, se forma diversas ideas que empiezan a dar la respuesta a las diversas interrogantes que tenía sobre su existencia. Las instancias más significativas en la relación a concepciones obtenidas por Aniceto son sus vínculos de amistad ya sea con su “amigo de las tortugas”, con el Azarcón o con Cristian y Alfonso. Podemos entonces descubrir que todas estas relaciones marginales son la esencia de la novela, pues a partir de ellas nuestro protagonista obtiene la mayoría de sus convicciones.

Como relación humana entenderemos toda instancia donde se produce un contacto social caracterizado por la afectividad y la emocionalidad de los participantes. Nosotros presentamos a la amistad como gran relación humana que en nuestro caso se vive en ambiente sumamente marginal donde la precariedad es una constante. Cuando se producen relaciones en este ambiente las personas asumen generalmente dos posturas. Se encierran en sí mismos deshumanizándose o se expone ante los demás aflorando todas sus virtudes. En el caso de las relaciones de Aniceto ocurre lo segundo, él descubre en los otros ciertas características que le llaman la atención y las integra a su identidad pues percibe que son de gran importancia y que en cierta forma le empiezan a dar sentido a su vida. Nos referiremos al caso del encarcelamiento. Aniceto, una vez preso, se encuentra con un número de personas que son totalmente insensibles y egoístas solo se preocupan de sí mismo y de hacer más grata su instancia en la prisión. Aniceto presencia robos, descalificaciones, etc. y se da cuenta de que vive la primera reacción ante la marginalidad:la insensibilidad. Sin embargo también conoce al Azarcón, hombre de peculiar aspecto y que pese a su excesiva precariedad ofrece ayuda a Aniceto, que por su parte, descubre la humildad, el afecto y la solidaridad aun en situaciones tan difíciles. De esta forma, gracias a la amistad marginal, nuestro protagonista concibe nuevas percepciones de la vida y se acerca a las dos características más importantes que determinan un proceso de formación de identidad: El conocimiento autentico de sí mismo y la concepción del lugar que se tiene en el mundo.

Cuando un individuo desarrolla un conocimiento auténtico de su persona entendemos que en relación a su autopercepción pasa de un estado pasivo y de ignorancia a uno activo, de comprensión. El quiebre que se produce es consecuencia de una crisis u obstáculo que debe ser resuelto para satisfacer las necesidades y propósitos que demanda una vida cuerda. Este concepto se asemeja plenamente a la teoría Erick Erickson que plantea el desarrollo humano en 9 etapas bien definidas, y en cada una de ellas existe una crisis que debe ser cabalmente resuelta para así poder llegar a la etapa siguiente. En el caso de Aniceto su vida se presenta como una gran crisis en todo sentido pues se encuentra en un estado marginal, mas aun en cada experiencia el protagonista se encuentra con obstáculos que lo limitan y que lo sumergen en la precariedad. Sin embargo, Aniceto aprende de esas experiencias y empieza comprender el porqué de su estado actual y de qué forma él puede mantener una existencia con rumbo. Cuando el personaje central de la obra conoce a Alfonso solo tenía algunas vagas nociones de vida, que fueron obtenidas de sucesos anteriores. Sin embargo , a raíz de esta peculiar amistad, descubre algunas hipótesis que lo obligan a hacer una retrospección y tomar conciencia de todo los conocimientos adquiridos. De esta forma Aniceto se forma un carácter y queda evidenciado en la discusión que tuvo con Alfonso sobre Cristian, donde nuestro protagonista, ya con las convicciones claras, defiende sus hipótesis racionalmente.

En relación al concepto de lugar del individuo en el mundo lo entenderemos como la tendencia que tiene el ser en proceso de formacion hacia un lugar, no necesariamente fisico, donde su identidad pueda desarrollarse completamente, y asi proyectar sus metas y objetivos para clarificar sus hipotesis existensiales. Cuando la persona se encuentran con la identidad casi formada es necesario tener un propósito concreto por el cual luchar. El individuo fija sus metas y propoistos hacia algo, ya sea un lugar o una persona, y enfoca hacia allá todas sus nuevas concepciones de la existencia, ya casi formadas, con la finalidad de producir una determinada reacción o cambio según lo indiquen sus objetivos. Ya mencionamos la importancia de las hipótesis de Alejandro en el autoconocimiento de Aniceto y para dar el ejemplo a este concepto nos referiremos a Cristián y a su incidencia en la vida del protagonista. Cristián era prácticamente una escoria social, sin embargo despierta la intriga en Aniceto, quien decide conocerlo más pese a su inaccesible personalidad. Aniceto cae en la cuenta del problema marginal donde el ser instruido esclaviza al ignorante. Sin embargo Cristián tenía sus propósitos claros y defendía siempre su dignidad. El protagonista se da cuenta de que pese a su marginalidad se encontraba en mejor situación que Cristián, por lo tanto apela a la misma humildad y solidaridad del Azarcón y decide ayudar a Cristián a esforzarse por comprenderlo. Aniceto orienta todas sus nuevas convicciones en relación a Cristián y encuentra de esta forma un lugar en el mundo.

Los dos últimos conceptos que menciona son los que finiquitan el proceso de construcción de la identidad y son los que, una vez desarrollados, permiten al individuo clarificar sus hipótesis existenciales que dan sentido a la vida. Finalmente, por hipótesis existencial entenderemos

las ideas o los planteamientos que el individuo, unas vez formado, realiza en relación a sí mismo y a la sociedad. Después de conocerse a sí mismo y a su lugar en el mundo el individuo formulara una interpretación de su existencia mediante las hipótesis existenciales que delimitaran las tendencias y el carácter de vida. Los más importante es que, sobre la base a estas hipótesis el individuo constituye el sentido de su existencia. En el caso de Aniceto podemos citar el episodio de la herida, en el cual el protagonista plantea metafóricamente que la existencia humana está llena de contradicciones, riesgos y peligros, como también llena de oportunidades y simpleza, que el ser humano en la búsqueda de proyecto de vida, o del sentido de su vida debe lidiar permanentemente con altos y bajos, con éxitos y derrotas, con enfermedades y salud, lealtades y traiciones, con riqueza y pobreza, etc. En síntesis, constituyen la realidad a la que constantemente nos enfrentamos, el mensaje es mantenerse en permanente lucha por mantenerse en pie y saber afrontar los azares de la vida con perseverancia y teson.

Conclusión

“Hijo de Ladrón” nos permite, a través del proceso que vive Aniceto Hevia, internalizarnos con la marginalidad y descubrir como un individuo de ese ambiente logra encontrar un sentido a su existencia. La novela nos presenta el frecuente problema de la injusticia social y de la constante discriminación que viven los marginados. Pero lo más destacable, es la visión humana que se hace de los ladrones y de los indigentes, que según el estereotipo actual son seres perversos sin conciencia por el resto. El autor rompe la visión típica y asigna a todas las relaciones sociales que tiene Aniceto con sus pares una riquísima cantidad de valores como la austeridad, la solidaridad y camaradería, que demuestran que por culpa de complejos de superioridad y egocentrismo se les niega la posibilidad de surgir a los desposeídos. Se puede extraer , además, que la caridad banal de los más privilegiados somete a los marginados, ampliando más la brecha entre las clases. Se plantea con el ejemplo de Cristian que lo que necesitan los marginados no es caridad despectiva sin sentimiento de fondo sino que oportunidad, comprensión y preocupación real. Aniceto encarna eso en última instancia y de esta forma encuentra un propósito que lo anima seguir viviendo.

La estructura de libro como tal es de gran riqueza descriptiva y facilita tanto el desarrollo del pensamiento imaginativo como la digestión de la novela. El hecho de que el texto no esté escrito linealmente presenta una innovación y da la posibilidad al lector de pensar analíticamente en relación a los hechos que ocurren.

En relación al proceso de Aniceto, nos permite generar nuevas perspectivas acerca de la realidad marginal y nos hace caer en la cuenta de que la indeferencia y con los prejuicios que vivimos nosotros los más privilegiados cierran las puertas a los más necesitados. También la novela nos revela concepciones que actúan como herramientas para la vida y nos indican como ser mas humanos dejando fuera actitudes o pensamientos que prejuzgan respecto del prójimo en general de aquellos más humildes y que pueden ser o son ser humanos con ricas vivencias que pueden servirnos de ejemplo y lección.