Guerra de la Independencia española (1808-1814)

Historia de España. Levantamiento. Jose I. Espoz y Mina. Empecinado

  • Enviado por: Lorena Blanco
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 7 páginas

publicidad
cursos destacados
Iníciate con Ableton Live
Iníciate con Ableton Live
El curso da un repaso general por las órdenes y menús más básicos, para poder generar...
Ver más información

Graba audio con Apple Logic Pro 9
Graba audio con Apple Logic Pro 9
En este curso aprenderemos a realizar grabaciones de audio de calidad utilizando Apple Logic Pro 9. Exploraremos todo...
Ver más información


LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA (1808-1814)

1- CARACTERISTICAS GENERALES DEL CONFLICTO

La Guerra de la Independencia ha de entenderse como un tipo de conflicto radicalmente nuevo respecto de los anteriores. La guerra del Antiguo Régimen era librada por ejércitos pequeños y profesionales y solía concluir con la ocupación de alguna plaza o con una pequeña modificación territorial, no con la liquidación del adversario. En cambio, esta guerra, como la que libraron los prusianos y los rusos contra los franceses, implicó el advenimiento de la guerra de masa, en que el enemigo era considerado como demoníaco y, por tanto, destinado a ser exterminado. Más en general ha de advertirse que este nuevo tipo de guerra significó el advenimiento de las masas a la guerra y el paso del clasicismo al romanticismo.

En principio, el ejército francés tenía una manifiesta superioridad sobre cualquier ejército dinástico de la época, al estar formado por ciudadanos animados por el patriotismo y el ideal revolucionario. Sin duda, este modo de hacer la guerra hubiera derrotado a un ejército dinástico como el regular español, que en gran parte estaba formado y dirigido por mercenarios extranjeros.

Por otro lado el ejército británico fue superior en calidad al español y gracias a la estrategia que siguió respecto del francés, a menudo también llegó a superara a éste. Lo habitual era que, colocado en una posición defensiva, Wellington trataran de doblegar a los franceses por la superioridad en el fuego. Desde luego, no apreciaba en nada al ejército español y menos aún a la guerrilla

2- LOS INICIOS DEL LEVANTAMIENTO

La alianza española con Francia conduce a que España tenga que emprender una guerra contra Portugal, exigida por el tratado de Madrid en 1801 con los franceses, que revalida la liga anterior. España recobra Menorca y la plaza de Olivenza. Aun así, Inglaterra ataca a la navegación española y en 1805 se prepara una armada francoespañola para hacerle frente, la cual choca con la floja inglesa de Nelson en Trafalgar, con resultado adverso. En 1807 Carlos IV concierta con Napoleón un tratado para repartirse Portugal, el tratado de Fontainebleau, firmado el 27 de octubre de 1807 -a través del valido de éste, Manuel Godoy-, la ocupación de Portugal, a fin de hacer efectivo el bloqueo comercial contra Gran Bretaña (el denominado Sistema Continental). De esta manera, las tropas francesas del emperador Napoleón I (compuestas por 24.000 hombres al mando del general Pierre-Antoine Dupont) entraron en España como aliados, pero aquél decidió enseguida controlar militarmente el país para, ante las desavenencias reales entre Carlos IV y su heredero Fernando VII, desbancar a la Casa de Borbón y sustituirla por su propia familia, concretamente por su hermano, quien pasaría a ser el rey José I.

Para asegurarse la menor resistencia posible, Napoleón, mediante la argucia de actuar de árbitro entre padre e hijo, consiguió que ambos se trasladasen hasta la ciudad de Bayona, situada en el suroeste francés. El objeto era paralizar al Estado español. El levantamiento contra los franceses tuvo lugar de forma espontánea en Madrid en la mañana del 2 de mayo, la población civil trató de evitar la salida hacia Francia de los últimos miembros de la Familia Real, aunque los sucesos del 2 de mayo no fueron espontáneos, lo cierto es que tuvieron una dimensión popular que se generalizó en la cadena de levantamientos contra los franceses que recorrió todo el país en mayo de 1808. Estos levantamientos fueron combatidos por las bien equipadas tropas francesas.

Mientras el ejército español y las viejas instituciones de gobierno contemplaban con absoluta pasividad la represión de que eran objeto los sublevados, así que comenzaron a dotarse de nuevos instrumentos políticos que llamaron Juntas, que en principio tuvieron un ámbito local,-provincial y regional. En septiembre de 1808 todas se reunieron en la Junta Suprema Central Gubernativa del Reino, como órgano de dirección suprema de los asuntos políticos y militares

3- FASES MILITARES DEL CONFLICTO

la guerra de al independencia fue algo más que un enfrentamiento entre españoles y franceses. Fue un conflicto civil entre los afrancesados, partidarios de José I, y los llamados “patriotas”. También fue un conflicto internacional entre las dos grandes potencias, Francia y Gran Bretaña, ahora aliada con España.

Las fases militares se pueden dividir en tres :

- La primera : hasta finales de 1808, en que la sublevación popular se transformó en guerra abierta y la resistencia tomó la forma de sitio (Girona y Zaragoza).

- La segunda, desde finales de 1808 hasta 1812, en diciembre de 1808 Napoleón conseguía de nuevo llegar a Madrid, mientras las unidades españolas, lentas y torpes, acababan desorganizándose y nutriendo la guerrilla, en la que destacaban guerrilleros liberales como “El empecinado” o Espoz y Mina y absolutistas como el cura Merino.

A partir de entonces se inició una larga guerra de desgaste sin que de ningún modo los ejércitos franceses consiguieran, ni remotamente, cumplir con la misión que les había encomendado Napoleón de ocupar la totalidad del territorio. La retirada del emperador hacia París ralentizó gravemente las operaciones militares propias, entre otros motivos, porque la existencia de la guerrilla tenía como consecuencia que las órdenes del emperador tardara cuarenta días en llegar de la capital francesa a la española. Hubo regiones enteras ( Galicia, Murcia...).

. En 1812 los franceses estaban en valencia, pero a duras penas controlaban el campo. Después el ejército francés consiguió avanzar hacia Andalucía tras derrotar en Ocaña a un ejército regular español reunido con ímprobos esfuerzos. En ese momento la situación en el resto de Europa permitió a Napoleón el máximo empleo de fuerzas propias en España, hasta el extremo de superar los 400.000 hombres.

Otra línea de penetración francesa estuvo dirigida hacia Portugal, que pasa el emperador pasó por ser la zona donde podía obtener la victoria final, en la errónea creencia de que si lograba expulsar a los británicos acabarían por hacer desaparecer el peligro representado por la guerrilla. El primer intento de ocupar Portugal se llevó a cabo en el año 1809 desde Galicia y fracasó en gran parte por la labor de la guerrilla de la retaguardia. Wellington logró avanzar hasta Talavera, pero la batalla en esta ciudad no llegó a ser decisiva y optó por retirarse.

En 1810 un nuevo intento francés estuvo protagonizado por Massena, uno de los principales generales napoleónicos. Aunque consiguió hacer retroceder a Wellington hacia el interior de Portugal, pronto vio cómo la guerrilla destruía sus efectivos.

- La tercera : entre 1812 y 1813 : definida por la pérdida de posesiones de las tropas francesas, embarcadas también en la campaña de Rusia. Finalmente, por el Tratado de Valencay de diciembre de 1813, Napoleón reconocía a Fernando VII como rey de España, aunque sus últimas tropas no abandonaron Cataluña hasta Junio de 1814.

4-EL GOBIERNO DE JOSÉ I Y LOS AFRANCESADOS.

José I Bonaparte (1768-1844), rey de España (1808-1813), impuesto por su hermano mayor, el emperador Napoleón I Bonaparte, tras la invasión francesa de 1808. Nació en Corte (Córcega), el 7 de enero de 1768. Estudió leyes en Pisa (Italia). En 1796, tomó parte en la campaña de su hermano en Italia. José Bonaparte fue miembro del Consejo de los Quinientos, la cámara baja de la época del Directorio, en 1798. Durante las Guerras Napoleónicas, iniciadas al año siguiente, actuó como enviado de su hermano y firmó tratados con Estados Unidos, Austria, Gran Bretaña y el Vaticano. En 1806, Napoleón le nombró rey de Nápoles, en donde reinó hasta el 6 de julio de 1808, fecha en la que aquél le concedió el trono de España después de conseguir las abdicaciones del monarca español Fernando VII y la de su padre Carlos IV.

Reinó como José I, en medio de la guerra de la Independencia librada frente al dominio de los ejércitos franceses y contra su propio gobierno, buscando el apoyo político de uno de los grupos de los ilustrados españoles, cuyos miembros eran los denominados afrancesados, sin lograr hacer triunfar su programa reformista, que era un proyecto de desmantelamiento gradual, y no revolucionario o rupturista radical, del Antiguo Régimen, y el cual pensaba que era atractivo para los notables o élites de la sociedad. A pesar de que este proyecto fracasó hay que tener en cuenta que fue el primero que realizó un intento de Regeneración contemporánea, cimentado en el Estatuto de Bayona (falso origen del constitucionalismo español).

Ocho días después de iniciar su reinado en Madrid, hubo de huir de la ciudad para dirigirse a Vitoria —a consecuencia de la batalla de Bailén del 19 de julio de 1808—, donde se mantuvo hasta que, en noviembre de ese año, su hermano se hizo cargo de las operaciones militares que le devolvieron a la capital. Tras verse obligado nuevamente a trasladarse desde Madrid hasta Valencia en agosto de 1812 (debido a la derrota en la batalla de Arapiles), un año después acabó por dirigirse a territorio francés luego de sufrir, en junio de 1813, un nuevo descalabro en Vitoria. Lugarteniente general de su hermano hasta la abdicación de éste, en 1814, un año más tarde, tras la derrota definitiva de Napoleón en Waterloo, emigró a Estados Unidos, donde permaneció hasta 1832. A continuación regresó a Europa y, después de una breve permanencia en Inglaterra, se estableció en Italia y falleció, el 28 de julio de 1844, en Florencia.

El régimen de José I, como ya se a señalado antes, dependía del apoyo de una minoría de las elites de la sociedad del Antiguo Régimen, los afrancesados. Los motivos del afrancesamiento fueron diversos :

- Había razones ideológicas, un sector de la opinión pública ilustrada consideró que el cambio dinástico permitiría abordar las transformaciones políticas, sociales y culturales que la sociedad española necesitaba urgentemente y depositaban sus esperanzas en José I.

- Había también otros factores no estrictamente ideológicos, por ejemplo, pensar que la guerra era innecesaria porque estaba perdida de antemano.

Los afrancesados fueron considerados durante décadas como traidores a la patria. En 1814, con la derrota napoleónica, sólo tuvieron dos opciones : los que se quedaron en España fueron duramente reprimidos y otros optaron por el exilio, lo que inició la larga serie de Exilios políticos de la Historia de España. Sin embargo, los afrancesados fueron un referente intelectual y político de primera magnitud para los liberales y los absolutistas, que les acusaban de traidores.

5- CONSECUENCIAS INTERNAS Y EXTERNAS DE LA GUERRA.

La guerra de la Independencia española mantuvo una interacción constante con la evolución de las campañas napoleónicas en Europa. Su persistencia limitó la disponibilidad de efectivos con que pudo contar Napoleón para encarar su ambiciosa campaña contra el imperio del zar y el desastroso desenlace de esta última, culminado en su penosa retirada de Rusia (oct. 1812), determinó a su vez las limitaciones de la recuperación de las tropas francesas en España. La guerra contra los franceses en España tocaba a su fin. Al término de ésta, y a pesar de que sus consecuencias sociales y políticas pasaran a protagonizar el reinado de Fernando VII el deseado, el cual rechazó las transformaciones que sobre el Antiguo Régimen había realizado el levantamiento popular, se negó a aceptar su manifestación política más importante : la obra legisladora de las cortes de Cádiz y en particular el régimen constitucional con el que había querido dotar al estado español.

6- PERSONAJES :

- Españoles (Guerrilleros) :

*Espoz y Mina, Francisco (1781-1836), guerrillero español, destacó durante la guerra de la Independencia española y después fue un militar de ideología liberal. Francisco Espoz e Ilundain nació en Idocín (Navarra), participó al principio en el Ejército napoleónico, en 1809 se pasó al Ejército español y en 1810 fue jefe de la partida de guerrilleros que hasta el mes de marzo de dicho año mandaba su sobrino Francisco Xavier Mina. Mandó el cuerpo de ejército de Navarra. No aceptó la disolución de la guerrilla e intentó un golpe militar, y al fracasar se refugió en Francia. Con el triunfo de la revolución de 1820 regresó a Navarra y proclamó la Constitución en Santesteban. Nombrado comandante general de Galicia en 1821 fue luego destituido. Ingresó en la masonería. Combatió contra los realistas en Cataluña. Claudicó ante las tropas francesas de los Cien Mil Hijos de San Luis, en 1823, y se refugió en Inglaterra. Volvió a España y participó en la primera Guerra Carlista, en la que, al parecer, se vio envuelto en el fusilamiento de la madre del general carlista Ramón Cabrera. Falleció en 1836 en Barcelona.

*El Empecinado (Juan Martín Díaz) (1775-1825), guerrillero español, destacó durante la guerra de la Independencia y después como militar liberal. Nacido en Castrillo de Duero (Valladolid), era labrador cuando en mayo de 1808 organizó una partida contra el ejército francés, la cual en 1811 contaba con unos 6.000 hombres. Fue adquiriendo graduación militar concedida por las juntas, y avalada luego por el gobierno, hasta llegar a mariscal de campo en 1814. Secundó, en 1820, el levantamiento de Rafael del Riego y fue nombrado gobernador militar de Zamora. Fue destituido al leer a la tropa un escrito del liberal exaltado y masón Romero Alpuente. Hecho prisionero por las tropas realistas en 1823, fue ajusticiado por orden del corregidor de Roa (Burgos), Domingo Fuentenebro, pese a los intentos del capitán general de Castilla la Vieja, Carlos O'Donnell, de llevar su causa por los tribunales de justicia.

- Inglés :

*Duque de Wellington, Arthur Colley Wellesley, (1769-1852), militar y político británico, primer ministro (1828-1830; 1834), derrotó definitivamente a Napoleón I Bonaparte en la batalla de Waterloo.

Primeras actividades militares y políticas

.En 1796, Wellesley, que había ascendido a coronel, se trasladó a la India, donde su hermano, Richard Colley Wellesley, fue nombrado gobernador general en 1797. Participó en varias campañas militares; en la batalla de Assaye de 1803 venció a los mahrattas de Peshwa, tras haber alcanzado el grado de general, y logró pacificar la región. Regresó a Gran Bretaña en 1805, donde se le concedió el título de sir y fue elegido miembro del Parlamento británico.

En la guerra de la Independencia española Wellesley tomó parte en las denominadas Guerras Napoleónicas. Luchó en las campañas emprendidas contra Francia y sus aliados en Hannover (1805-1806) y Dinamarca (1807). Durante la guerra de la Independencia española (1808-1814), que concluyó con la expulsión de los ejércitos de Napoleón de toda la península Ibérica, las fuerzas de Wellesley obtuvieron una serie de victorias decisivas, sobre todo en Talavera de la Reina (1809), Ciudad Rodrigo (1812), Badajoz (1812), Arapiles (que, el 22 de julio de 1812, abrió el camino hacia Madrid, la cual también tomó ese año), Vitoria (1813) y en la ciudad francesa de Toulouse, donde derrotó finalmente a los ejércitos napoleónicos (1814). En 1814, se le otorgó el título británico de duque de Wellington.

Vencedor de Napoleón y primer ministro

Fue uno de los representantes británicos en el Congreso de Viena, convocado para rectificar las fronteras europeas creadas por Napoleón y consensuar un nuevo marco para las relaciones internacionales. Wellington asumió el mando del principal Ejército aliado. El 18 de junio de 1815, con el refuerzo de las tropas del mariscal de campo prusiano Gebhard Leberecht Blücher, derrotó definitivamente a Napoleón en la batalla de Waterloo. Permaneció en Francia durante tres años como jefe del Ejército aliado de ocupación.

Resultó de nuevo nombrado comandante en jefe del Ejército británico en 1842, función que desempeñó hasta su fallecimiento, que tuvo lugar en Walmer Castle (Kent), el 14 de septiembre de 1852. Fue enterrado en la catedral de Saint Paul de Londres.

ÍNDICE

Indice ------------------------------------ Pág.1

1. Características

generales del Conflicto ------------- Pág.2

2. Los inicios del

Levantamiento ------------------------- Pág.2

3. Fases militares

del Conflicto --------------------------- Pág.3

4. El Gobierno de

José I y los

afrancesados --------------------------- Pág.4

5. Consecuencias de

la guerra -------------------------------- Pág.5

6. Personajes :

Españoles e Ingleses ----------------- Pág.5 y Pág.6

7. Bibliografía ------------------------- Pág.7

BIBLIOGRAFÍA

* Crónica de España

Autor : Federíco Mayor Zaragoza

Editorial : Plaza & Janes

* Enciclopedia Universal Encarta 99.

* Libro de Texto de Historia 2º Bachillerato

Autores : Ramón Villares

Manuel Redero

Isabel Burdiel

y otros....

Editorial : Santillana.

* Enciclopedia Larousse 2000

Vídeos relacionados