Gramática

Gramática funcional. Lingüística. Sintaxis. Morfología. Análisis, plano, unidad gramatical. Unidades supraoracionales. Texto. Enunciado. Sujeto. Predicado. Impersonalidad. Oraciones atributivas, predicativas, transitivas. Complementos. Proposiciones

  • Enviado por: Juan Pedro Robles
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 153 páginas

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TEMA I

A) LA GRAMÁTICA COMO DISCIPLINA LINGÜÍSTICA.

  • TIPOS DE GRAMÁTICA.

  • DIVISIÓN DE LA GRAMÁTICA

  • SINTAXIS.

  • MORFOLOGÍA.

  • A. LA GRAMÁTICA COMO DISCIPLINA.

  • CONSIDERACIONES PREVIAS.

  • Limitar los estudios lingüísticos al S. XX es bastante arbitrario, ya que las escuelas surgen en desarrollo con las teorías que ya formularon los Neogramáticos en el S. XIX, o a otras de anteriores etapas que dan origen a un nuevo enfoque en el presente siglo. Por ello, destacamos en el S. XIX en el que continúa la tradición lingüística y gramatical que se transmite por toda Europa desde la antigüedad. En esta época se valora de la escuela Hindú sobre todo el campo de la fonética y la fonología. Y por otra parte, en esta época se valora el entendimiento de la lingüística como ciencia histórica.

    El cambio clave fue Ferdinand de Saussure. 1916. Curso de lingüística General. Aunque haya críticos que consideren que parte de lo incorporado por Saussure ya lo dijera Humboldt y Julia Kristeva en El Lenguaje ese desconocido.

    1.1. La gramática se constituye como una verdadera ciencia del lenguaje. La gramática debemos considerarla partiendo del marco general de la ciencia del lenguaje. La razón de por qué se constituye una ciencia del lenguaje es porque hasta el siglo XIX el lenguaje se estudiaba subordinado a otras ciencias: a la lógica, la gramática tradicional opera por subordinación a la lógica. No se habían logrado delimitar ni unos conceptos ni un objeto de estudio propio del lenguaje.

    1.2. Delimitación de un objeto. A partir del estructuralismo los estudiosos del lenguaje se dedican al objeto de su estudio. Lo estudian desde varios puntos de vista como exige la ciencia moderna. El punto de vista más revolucionario es el entender la lengua como una entidad autónoma. Como un sistema de signos, lo que es el lenguaje en general y sus concreciones; hecho de vital importancia porque permitirá estudiar a qué se debe el funcionamiento de la lengua.

    A. Este concepto inaugurará la fase científica del estudio lingüístico ya que los lingüistas emplean un método inmanente en el estudio del lenguaje y de las lenguas: se tiene en cuenta a la lengua en sí y no a los factores externos a ella.

    B. Además del concepto de valor o función hay otros conceptos. Dos tipos de relaciones:

    Paradigmáticas. Relaciones que un elemento contrae con otros que podrían ocupar su lugar en un enunciado. Son las relaciones a nivel del sistema que en ausencia:

    Antonio canta con Miguel. Cantaba. Cantó.

    Sintagmáticas. Y entre los elementos dados en un texto son relaciones en presencia.

    Antonio cantaba con Miguel.

    C. Otro concepto básico es el concepto de que la lengua como sistema de signos está organizado en una serie de niveles:

    - Nivel fónico. Fonología. Fonética.

    - Nivel gramatical. Gramatical.

    - Nivel léxico semántico. Lexicología. Semántica.

    Cada nivel es una subestructura de la estructura general que es la lengua. A esto se debe la existencia de unas disciplinas especiales para el estudio de estos niveles y sus estructuras. La Gramática Tradicional incluía todas las disciplinas que estudia la lengua (estudio fonético, léxico, sintáctico). Nosotros la vamos a entender cómo la disciplina de la lingüística que estudia el nivel gramatical o morfológico.

    - Nivel gramatical: estructura de la lengua en la que se presentan los elementos gramaticales.

    Elementos gramaticales: los que tienen pertenencia en la constitución de un enunciado. Son de muy distinto tipo (gramatical o morfológico, sintáctico... Etcétera). Nivel gramatical Elemento Gramatical Enunciado

    Existen varios lingüistas en el primer tercio del siglo XIX que se darán cuenta de la necesidad del estudio de la lengua según este método:

    Saussure. Para él la lengua es un sistema de signos.

    Hjemslew. La lengua es una entidad autónoma de dependencias internas.

    Vamos a hacer una diferenciación de los significados del término lengua:

    Instrumento de comunicación de una sociedad o comunidad como puede ser la española.

    Sistema de signos(organización constituida por signos relacionados entre sí).

    La novedad que impone la lingüística moderna es que se opera con un solo significado de la lengua entendiéndola en sí misma, partiendo de una metodología inmanente.

    Tradicionalmente la definición de un elemento de la lengua se ha hecho teniendo en cuenta su sentido en la frase. Según el método inmanente tiene en cuenta el lugar de ese elemento dentro de la lengua y su relación con otros elementos:

    • Los elementos lingüísticos no se definen por sí mismos sino por su relación con los demás.

    • De este método utilizado por los lingüistas se derivan los siguientes conceptos:

    Valor o función. Los elementos lingüísticos al relacionarse adquieren un valor función fundamental y particular. Este valor función es la naturaleza de cada elemento por sus relaciones con los demás elementos.

    Valor es un término que emplea Saussure.

    Función es término que emplea Hjemslew:

    Sujeto por su relación con el predicado

    En resumen, ¿Por qué la lingüística es una verdadera ciencia. Por que posee su objeto de estudio y sus conceptos teóricos particulares?. La lingüística ópera con un método inmanente en la actualidad. Hay, por tanto, dos principios fundamentales en la lingüística moderna: el principio de inmanencia y el principio de conmutación.

    Principio de inmanencia. Dice que la naturaleza de un elemento hay que establecerla en el propio funcionamiento de la lengua. Está relacionado con la teoría lingüística; por tanto, la lingüística moderna se opone a los demás tipos de gramática tradicionales. El gramático moderno utiliza este principio para obtener sus conceptos. Por ejemplo: la relación sujeto-predicado. La gramática tradicional considera al sujeto como a la persona o cosa de la que se dice algo; la gramática moderna como la categoría funcional que deducimos de su relación con el predicado:

    Este tren es muy lento.

    Estos trenes son muy lentos.

    Si ponemos en plural tren automáticamente tenemos que cambiar el predicado:

    Para la gramática tradicional " tren" expresa una sustancia.

    La gramática moderna el sustantivo lo es porque ocupa la posición del sujeto.

    Principio de conmutación. Variante / invariante. Está relacionado con la metodología, es decir, de la forma de operar en el análisis gramatical. Este principio nos dice que un elemento gramatical o lingüístico tiene naturaleza de elemento gramatical si su sustitución por otro elemento implica un cambio en su estructura en la frase. Así se delimitan las unidades gramaticales. De esta manera se introduce en lingüística el concepto de lo que en gramática moderna se denomina variante e invariante.

    Variante: categorías gramaticales: nombre, adjetivo, etc.

    Invariante: categorías funcionales o morfológicas: CD, CI, etc.

    Ejemplo: la comida está fría.

    El agua está fría. Las dos variantes de una invariante que es el artículo femenino.

    El complemento directo es una de invariante que presenta distintas variantes.

    Ejemplo: he visto a Carmen.

    He visto la película. Es el mismo elemento gramatical con dos formas diferentes, una como sintagma preposicional y otra como sintagma nominal.

    La comunicación nos demuestra que son iguales pues las dos se pueden sustituir por el pronombre la. Son dos variantes de una misma invariante (función, categoría funcional). El principio de conmutación es el que nos delimita los elementos que tienen condición de variante o invariante.

    Además del estudio del plano gramatical estudiaremos la gramática en sentido funcional para ello, distinguiremos entre paradigma formal y paradigma funcional.

    Forma y función.

    Diferencias:

  • Hay una distinta forma la lengua en los dos paradigmas.

  • Paradigma formal: la lengua es un conjunto de oraciones y su función propia es la expresión de un pensamiento.

    Paradigma funcional: la lengua es un conjunto de interacción. Su función propia es la comunicación, es decir, todo lo que el hombre es capaz de expresar con la lengua, no sólo el pensamiento.

  • La lengua tiene un carácter psicológico en los dos paradigmas.

  • Paradigma formal se denomina competencia o conocimiento mental que el hablante tiene de su lengua.

    Paradigma funcional. Competencia comunicativa es el conocimiento de la lengua como capacidad de usarla en distintas situaciones. La lingüística funcional viene a completar el reducido espacio que implican a la lingüística formal porque la funcional tiene en cuenta el funcionamiento de la lengua en la vida real.

  • Otra característica diferenciadora.

  • Paradigma formal estudia las oraciones con una estructura dada independiente de su situación de uso.

    El paradigma funcional opera con la lengua en sus utilizaciones reales. Pero, además, la forma de entender la adquisición del lenguaje es diferente en los dos paradigmas.

    Paradigma formal. Los formalistas opinan que el lenguaje se adquiere por esa capacidad innata del hombre unida a albatros restringidos que llegan del exterior.

    Los funcionalistas le dan una gran importancia al uso de la lengua (sistema), a los datos y expresiones que sirven a los hablantes para que adquieran verdaderamente su lengua.

    Los formalistas le dan gran importancia al sistema de la lengua.

    Los funcionalistas también pero más al uso de la lengua. Este hecho ha sido decisivo para algunas de las características que presenta la gramática moderna. La gramática concede gran importancia a las manifestaciones orales porque las lenguas son instrumentos de comunicación oral. Debido a ese hecho se ha podido potencial el estudio del nivel fónico. Pragmático, dialectológico, según el interés mostrado por los lingüistas.

  • GRAMÁTICA EN SU SENTIDO RESTRINGIDO: GRAMÁTICA FUNCIONAL.

  • Entre los varios sentidos de función y funcional en lingüística moderna vamos a distinguir dos:

    A. El primer sentido es cuando funcional equivale a pertinente y función equivale a pertinencia. Por tanto, un elemento funcional cuando tiene pertinencia, es decir, distingue. Lo distintivo es el principio organizador de la lengua como sistema de signos, es decir, que en cualquier nivel de la lengua podremos decir que un elemento que es verdaderamente lingüístico si es pertinente a ese nivel.

    Por ejemplo: nivel gramatical.

    - Parecer/parecerse. Antiguamente "parecerse" se consideraba reflexivo de parecer, sin embargo, son verbos nominales. Formalmente si se parece pero funcionalmente son totalmente distintos puesto que no se pueden sustituir el uno por el otro, por tanto, el elemento "se" es pertinente (distingue).

    Ana parece muy simpática/* Ana se parece muy simpática.

    Ana se parece a su hermana.

    - Temer/temerse.

    Me temo que llegamos tarde/ temo que llegamos tarde.

    El elemento "me" no es pertinente pues utilizado junto a temo no cambia ni el significado, ni la estructura gramatical de la frase, si acaso enfatiza.

    Este sentido de función y funcional que es característico de la lingüística funcional tienen sentido típicamente estructural. Es de la lingüística que se estudia en el círculo de Praga donde nace esta terminología (Martinet y otros).

  • El segundo sentido función significa relación de dependencia. Este sentido tiene función en matemáticas y también es el sentido que tiene tradicionalmente: papel que juega un elemento dentro del sistema. Transcendido tiene un papel fundamental para la lingüística de Hjemslew. (Círculo de Copenhague). Para Hjelmslew la lengua es una entidad autónoma de dependencias internas. Por ello distingue tres tipos de relaciones de dependencia o funciones llamadas:

  • Determinación.

  • Interdependencia.

  • Constelación

  • Estas tres son muy importantes en la lingüística moderna.

  • Determinación. Aquella función (relación) que afecta a dos entidades que tienen una el carácter de constante y la otra de variable. Es decir, relación de dependencia unilateral. El elemento constante aparece en la frase, el variable no es obligatorio:

  • - He llamado a Juan C V

    Constante Variable.

    • He llamado.

    • He llamado (a Juan) esta mañana.

  • Interdependencia. Aquella relación que afecta a dos elementos de un texto en donde los dos tienen el carácter de constante. No se da si no aparecen los dos elementos: C C

  • Relación que se establece entre el sujeto y el predicado.

  • Constelación. Tipo de relación de dependencia que implica la aparición de dos entidades que tienen carácter de variable, es decir, aparece relacionados sin que tenga el carácter de obligatoriedad de los casos anteriores.

  • Ejemplo: coordinación. V V

    La crisis económica española.

    La crisis económica.

    La crisis española.

    Hjemslev distingue este tipo de relaciones según nos situemos en la dimensión del sistema o en la dimensión del texto.

    Lengua funcional o modalidades funcionales. No se agotan aquí los significados de función y funcionalidad. Este sentido lo ha desarrollado la lingüística funcional, principalmente Coseriu, que dijo que una lengua es un sistema de sistemas. Se opera así con el concepto de lengua histórica. Conjunto de formas de hablar tradicionales que se emplean en la actualidad. Agrupa un conjunto de variedades que son de tres tipos:

    • Diatópicas: fenómeno de variedad que se da en el espacio. Dialectos geográficos.

    • Diastráticas: motivados por las comunidades socioculturales. Según los estratos socioculturales de una ciudad.

    • Diafásicas: situación y finalidad con la que se utiliza una lengua: científico, literario, y así se habla de estilo funcional.

    La competencia comunicativa es la capacidad de un hablante para pasar de una lengua a otra.

    Uno de los conceptos que la lingüística ha desarrollado es el de lengua histórica y lengua funcional. (Técnica de hablar homogénea en un espacio, estrato, y con una finalidad dada que se suele denominar lengua común o estándar, es la lengua más representativa de la comunidad). La lengua funcional es un concepto, es homogénea. Esto es muchas veces un ideal.

    Coseriu emplea los términos de arquitectura y la estructura de la lengua para referirse a estos hechos de variedad lingüística (dialectos, niveles, estilos). Los hechos de estructura son los referidos a la función de un elemento dado por las relaciones, oposiciones que contrae su elemento.

    Ejemplo. Leísmo. “A Juan no lo he visto esta mañana” (español conservador Andalucía, Aragón)

    “A Juan no le he visto”... . Castellana. Son dos variedades diatópicas, esta sería un hecho de arquitectura (hechos de variedad lingüística). Un hecho de estructura sería la función sintáctica: “lo, le” tienen la misma función de CD. Estos dos aspectos tienen un interés grande no sólo para la descripción de una lengua sino también para la enseñanza de ésta. Ya que la lengua es también un sistema de comunicación. Así cuando los lingüistas piensan en la enseñanza suelen distinguir entre lo que llaman la variedad estándar y no estándar. Esta es la variedad supranormativa y sirve para que todos los hablantes se comuniquen. De ahí lo importante de esta variedad. Las diferencias diatópicas, diafásicas y diastráticas se presentan en los tres planos de la estructura de la lengua (fónica, léxico, y sintáctico).

    A. Esta agua/ esta agua.

    B Este agua/ este aula. Son dos usos que se corresponden a dos modalidades: el A. Nivel popular y el B. Un nivel de lengua culto y más formal. Este es un hecho de arquitectura en el nivel gramatical. Son dos usos que se corresponde con dos estilos de lengua distintos. Con posterioridad diremos que se trata, según la corriente de un hecho dialectal, pragmático, de uso, etc.

    Sentarse (sentaros y sentaos). Sentaros es de un nivel informal, mientras que sentaos pertenece a un nivel culto.

    B. TIPOS DE GRAMÁTICA.

    La gramática que vamos a seguir va a ser la funcional, pero conviene ver otros tipos de gramáticas para tener más claro que es la gramática funcional.

    B.1. Gramática tradicional.

    Es el tipo de gramática que más influencia ha tenido en los estudios tradicionales. ¿Qué es la gramática tradicional? Es un conjunto de estudios que cronológicamente se corresponden a los estudios anteriores al conocimiento de la gramática comparativa (S. XVII - XIX) y el estructuralismo.

    Rasgos:

    - Surge en la antigüedad (Grecia y Roma) y domina prácticamente hasta el S. XIX en que la perspectiva positivista hace cambiar el rumbo de los estudios lingüísticos. Su influencia se ha de mantener en un tipo de gramáticas muy influyentes: las llamadas gramáticas normativas: Gramática de la Real Academia. Un periodo de esplendor se corresponde con los siglos XVII y XVIII y la más conocida es la “La gramática General et Raisionée” de Por Royal.

    - En cuanto al objeto de estudio entienden la lengua como la lengua histórica aunque tomando una de esas tradiciones (la lengua escrita literaria como el tipo de lengua más importante). De ahí la importancia de ilustrar la gramática con ejemplos tomados de textos clásicos. Conceden un interés casi exclusivo a la lengua escrita y literaria. Por eso los estudios de gramática tradicional conllevan un reduccionismo respecto a los datos de los que se sirve el gramático para describir la lengua.

    - Hoy se la considera ante todo un instrumento oral de comunicación. Por ello algunos lingüistas modernos se han referido a este fenómeno como la “falacia clásica”. Este punto de vista es muy reduccionista: por ejemplo el uso de la lengua oral. La consecuencia para el estudio de la gramática s al ignorar la lengua hablada es que no se incluye en él construcciones imprescindibles para el hablante.

    Ejemplo: ¿ Se va a venir con nosotros?

    ¿ Es que se va a venir con nosotros? Estas construcciones tan comunes en la lengua hablada no eran reconocidas por la gramática tradicional.

    - La siguiente característica de la Gramática tradicional está íntimamente relacionada con a una sola modalidad de lengua literaria porque operan con un criterio normativo, es decir, entienden que la gramática ha de servir sobre todo para que los hablantes la hablen y escriban correctamente. Por ello utilizan una gramática normativa. Tienen, por tanto, un carácter prescriptivo o normativo frente a una gramática descriptiva.

    - El uso que le interesa a los gramáticos es el estudio de autores cultos, los que usan mejor la lengua. Esto implica actuar con criterio de corrección de los usos que no están de acuerdo con estas normas puesto que se consideran incorrectos. Esto explica que en la R. A. E. Los autores que se tienen en cuenta son los autores del Siglo de Oro e incluso la gramática de la R. A. E. de ediciones posteriores: “ le bon usage”.

    Lo normativo es algo que interesa también al científico porque una lengua es una institución social (objeto) de gran importancia. Por ello, pueden formar parte de la R. A. E. La perspectiva normativa es fundamental en la enseñanza de la lengua, no en la descripción de la misma, porque sólo considera una manifestación de la misma.

    - Otra característica de los estudios tradicionales es que utiliza criterios normalmente extralingüísticos (psicológicos, lógicos). Además, utilizan criterios extralingüísticos pero mezclados con otros criterios lingüísticos.

    Ejemplo:

    Oración: oración gramatical es la expresión del juicio lógico, e decir, la manifestación oral del acto del entendimiento en virtud del cual afirmamos una cosa de otra.

    El concepto de oración subordinada se explica por el concepto de oración:

    Los libros que me prestaste están en la mesa de tu habitación Que me prestaste no es oración porque no tiene la independencia sintáctica que tiene una oración. Por ello, se le llama proposición a aquellas construcciones que teniendo verbo no tienen independencia de la oración, están insertadas en ellas.

    Estos mismos criterios mezclados son los que sirven para definir las categorías gramaticales. Del sustantivo dice que expresa sustancia, del verbo proceso. Esto explica que categorías nominales como el género se definan como el accidente gramatical que decide el sexo de las personas y animales y que se atribuye a las cosas o bien para decir que no se les atribuye ninguno. El operar de esta forma incide en resultados contradictorios. El género no puede definirse desde un punto de vista lógico sino gramatical. Atendiendo al comportamiento del elemento dentro de la lengua.

    - La última característica de los estudios gramaticales es el punto de vista racionalista. Subordinación de las categorías del lenguaje a las categorías del pensamiento, el género, por ejemplo, se define según presupuestos racionalistas pero no reales. El objetivo de esta gramática no es definir una lengua sino los principios que se hallan presentes en cualquier lengua.

    A demás, esto implicó que todas las lenguas se estudiasen a partir de gramáticas antiguas como el latín. Así el concepto de declinación que sirve para estudiar lenguas que la posee, sirvió también para estudiar lenguas que no la poseen. De esta manera se habló de declinación en español. Errores como estos se pusieron de manifiesto cuando se empezaron a investigar lenguas amerindias. Se descubrió que había muchas diferencias de estructura entre las lenguas amerindias y las lenguas europeas. Así estos lingüistas americanos revelaron que además de nosotros en algunas lenguas existían 4 voces o formas. Esto llevó a los lingüistas funcionalistas a decir que las categorías lingüísticas deben ser estudiadas independientemente para cada lengua. Hipótesis de Sapir - Whorf. Las lenguas dan a los hablantes una visión particular de la realidad o bien la realidad en la que viven se refleja en la lengua que utilizan.

    La lingüística europea (Martinet y sus seguidores) entiende la lengua como un instrumento de comunicación mediante el cual se analiza la experiencia humana de modo diferente en cada comunidad.

    Martinet ilustra esta teoría con un ejemplo:

    Atravesó el río nadando.

    Il a traversé la rivière a la nage.

    En español el pronombre él no es optativo, en francés obligatorio.

    El tiempo del verbo en español es pretérito indefinido, en francés pasado compuesto.

    El río en español es masculino, en francés es femenino.

    Nadando es gerundio, en francés se expresa utilizando un sintagma preposicional.

    Me duele la cabeza. El sujeto se expresa sin preposición.

    J'ai mal à l tête. El sujeto se expresa con preposición.

    No podemos afirmar que las lenguas tengan una gramática universal, lo que no quiere decir que no se encuentren semejanzas entre ellas.

    Por tanto, cabe extraer una conclusiones:

  • Las lenguas han de estudiarse a partir de métodos lingüísticos y no extralingüísticos.

  • En el estudio lingüístico hay que diferenciar el enfoque normativo del descriptivo. El defecto de la gramática tradicional es que no diferencia los dos enfoques.

  • Cada lengua se presenta como una estructura funcional particular de lo que comunicamos.

  • B.2. Gramática Generativa Transformacional.

    En 1957 aparece Chomsky publica Estructuras Sintácticas, que inaugura la llamada Lingüística transformacional-generativa, de acuerdo con la orientación y los métodos empleados. De formación estructuralista bloomfieldiana, Chomsky evoluciona y expone un conjunto de reglas transformacionales para lograr una gramática con más fuerza que la distributiva, cuyo modelo era los constituyentes inmediatos. En Estructuras Sintácticas se trató exclusivamente la sintaxis y la morfología, si bien los transformacionalistas incorporan la fonología y consideran a la morfología como subconjunto de las reglas sintácticas. También se incorpora la semántica.

    Es muy reciente, una de las principales obras de esta gramática se publica en 1965 Aspectos de la teoría de la Sintaxis” que es una de las obras fundamentales de Chomsky.

    - Es de tipo teórico (kepleriano) o metodológico (deductivo): es la característica más importante. La Gramática Generativa responde desde el punto de vista técnico a lo que se llama concepción teórico explicativa o kleperiana. Desde el punto de vista metodológico utiliza el método hipotético - deductivo. Esta gramática surge como una reacción al llamado estructuralismo formalista americano: esta gramática estructuralista se caracteriza por que concibe el objeto de estudio (lengua) como un hecho que se va a segmentar para hacer una clasificación de los elementos de que consta este objeto (lengua). Es un método inductivo, empírico, pues de la experiencia se sacan leyes o reglas gramáticas.

    Los lingüistas generativistas operan con dos ideas fundamentales:

  • Una lengua no es un corpus de elementos.

  • El estudio del lingüista ha de explicar a qué se debe el hecho de que un hablante en cualquier momento pueda entender y usar oraciones nuevas.

  • Para los generativistas la explicación de este hecho es porque el hablante interioriza lo que es el sistema o gramática de esa lengua. Por ello el hablante en cualquier momento puede usar y entender oraciones nuevas. Tiene gran importancia el hecho de que las lenguas respondan a una facultad innata de los hablantes el llamado innatismo.

    - Los gramáticos generativistas intentan formalizar al máximo el aparato teórico que emplean en sus estudios, lo que ellos llaman alfabetos o conjunto de letras que simbolizan conceptos reglas que se emplean en el análisis de la lengua.

    Por ejemplo: O = Oración gramatical

    SN sintagma nominal.

    Expresión = forma de representar las reglas de la gramática.

    O SN + SV

    Reglas de estructura por ejemplo: el símbolo O se rescribe por los elementos que están a la derecha. Con este sistema formalizado, el objeto de la Gramática es generar, es decir, enumerar explícitamente todas las oraciones gramaticales de una lengua y proporcionar a la vez una adecuada descripción estructurada de la misma.

    Ellos conciben la lengua compuesta de 3 componentes:

    - Sintáctico componente básico.

    • Fonético- fonológico. Componente interpretativo.

    • Semántico. Componente interpretativo.

    Se distingue entre competencia o conocimiento abstracto que tiene el hablante y actuación o ejecución forma de realizar la lengua que tiene cada hablante.

    Se distingue entre estructura profunda formada por un conjunto de elementos que están en la base de cualquier estructura de texto oral o escrito; y estructura superficial. Una característica de estos estudios es que idealizan la competencia de lo que ellos llaman el hablante u oyente ideal. Y que no conceden importancia a las variedades.

    Ningún grupo de lingüistas anteriormente había tratado la competencia lingüística de un hablante nativo, y que es el conocimiento implícito que un sujeto hablante posee de su lengua, que le permite comprender y producir una cantidad ilimitada de oraciones nuevas; además de reconocer las oraciones mal formadas e interpretadas. Se trata de un sistema de reglas que relaciona las representaciones fónicas con sus interpretaciones semánticas. Dichas reglas han sido adquiridas por el hablante durante la etapa de aprendizaje y las utiliza en la actuación.

    La competencia no equivale a la lengua de Saussure, que es más estática y porque ésta no refleja el aspecto creador de la competencia, que se concibe como un sistema de procesos creativos. La actuación es lo que el hablante dice y oye. Los actos de habla están sometidos a la acción de factores exteriores como memoria, la emotividad, la atención, que producen distorsiones, vacilaciones, interrupciones y cambios de estructura sobre la marcha.

    En 1965 en Aspectos de la Teoría de la Sintaxis, mantiene que una estructura profunda, relativamente abstracta, por medio de la semántica facilita el significado de la oración y por medio de una sucesión de transformaciones generaba una estructura superficial, sin que se produjera cambio en el significado; la salida era la elocución emitida, a esto se llamó Teoría estándar”, pero el propio Chomsky reconoció que era inviable limitar la interpretación semántica a la estructura profunda sin ninguna contribución de la estructura superficial. A partir de aquí aparece la semántica generativa que afirma la identidad de la estructura profunda y la representación semántica (entendida como significado transportado o expresado), no dejando sitio a la interpretación semántica separada. Lakoff, en 1969, dice que sintaxis y semántica no pueden ir separadas.

    En la “Teoría Estándar Extendida” Chomsky, además de aceptar la identidad entre la estructura profunda y la representación semántica, admite que una estructura profunda sintácticamente autónoma tenga una interpretación distinta. Y esto es así porque la estructura profunda posee significado semántico, no es una estructura puramente regida por las leyes y abstracta. Mientras que la realización practica de esta estructura puede llevar a equívocos o dobles sentidos.

    En respuesta a las críticas, Chomsky ha propuesto la sustitución de estructura profunda y superficial por las marcas iniciales de la frase y estructuras superficiales. E introduce el concepto de rastro; los rastros se abandonan cuando las reglas transformacionales mueven elementos sintácticos de una posición a otra.

    La fonología consta de un conjunto de reglas posteriores que convierten las estructuras sintácticas superficiales en secuencias de fonos emitidos o transcritos.

    Si los rasgos distintivos en fonología son un conjunto universal que todas las lenguas utilizan, tras una selección de las combinaciones permitidas se buscan universales lingüísticos de los otros elementos de la gramática: así habrá una búsqueda de base universal sintáctica o semántica, y se dará la interdisciplinariedad, incorporando aspectos de lógica formal y semántica.

    Fillmore en 1968 propone la teoría de un sistema de casos universales subyacentes, donde expone al verbo como núcleo principal, y las relaciones sintácticas y semánticas del verbo con varios grupos nominales relacionados con él. Dichas relaciones aparecen representadas en las estructuras superficiales de las lenguas de formas diferentes.

    B.3. El estructuralismo americano.

    Fue en América donde en los años veinte tuvo una evidente importancia la Lingüística sincrónica. En 1924 se fundó la Sociedad Lingüística de América. Las figuras predominantes eran Franz Boas, Edward Sapir y Leonard Bloonfield. Los dos primeros nacieron en Europa y es evidente el influjo de Humboldt cuando tratan el lenguaje y sus relaciones con la vida y pensamiento de hablantes; Bloomfield estudió doctrina Neogramática y era conocedor del Lingüista W.D. Whitney, muy influido por el pensamiento europeo del S. XIX.

    El estructuralismo americano está marcado por dos corrientes. El estudio de las culturas y las lenguas de las tribus indias de América del Norte y el “Behaviorismo”, escuela de psicología conductista o mecanicista. Rechazan el sentimiento del hablante como criterio lingüístico, los enunciados científicos deben referirse a hechos sensorialmente perceptibles. Se consideró dogma el análisis del lenguaje sin tener en cuenta los significados. Hay que hablar de dos escuelas estructurales: encabezada por Bloomfield, que es antimentalista y la que dirige Sapir, mentalista.

    B.3.1. Mentalismo Lingüístico. Sapir.

    Sapir es discípulo de Boas, y profesor de Antropología en Yale; pertenece al mentalismo americano y piensa que la lengua es un proceso mental que se manifiesta con el sonido. El lenguaje es una faceta del pensamiento, en el nivel más generalizado de la expresión simbólica.

    Junto a Whorf entiende que las distintas lenguas organizan de diferente manera la sustancia del contenido, según la visión del mundo que tengan; más tarde acepta que el lenguaje está ligado a nuestros hábitos de pensamiento, pero no sólo se debe contar con el lenguaje y el pensamiento, sino añadir la sociedad y la cultura.

    Su amplitud para estudiar el lenguaje le hace precursor de los estudios sobre los sistemas de comunicación, ya sean verbales, gestos o símbolos; por eso no se limita al estudio de la Lingüística, sino que también abarca los campos de la Antropología, la Sociología, la Filosofía, la Física o la Fisiología.

    B.3.2. La Tagmémica.

    La tagmémica sigue a Sapir cuando da importancia al estudio del contenido y los aspectos culturales del lenguaje. Se trata de un método estructural funcional; es una suma de reglas y fórmulas capaces de explicar, describir e interpretar los elementos de una lengua y sus relaciones. K.L. Pike intenta explicar qué es una forma lingüística, cómo funciona y cuál es su distribución. Su unidad gramatical fundamental es el tagmema que reúne en una sola unidad una función estructural y una clase de elementos que desempeña esa función. Ej. El sujeto se manifiesta por medio de un nombre, o es desempeñado por un nombre. Para identificarlos hay que tener en cuenta tanto la función semántica como la sintáctica. Los tagmemas forman estructuras mayores como cláusulas y oraciones. Al contar con la Semántica, la Tagmémica se separa de la Sintaxis de Constituyentes inmediatos, es decir, de la escuela de Bloomfield.

    B.3.3. Antimentalismo Lingüístico: Bloomfield.

    Bloomfield se centró en la metodología y el análisis formal, siendo un científico riguroso con su interpretación mecanicista de la ciencia. Su obra fundamental es Language, publicada en 1933; es uno de los libros que más influyó en la década de los treinta y los cuarenta.

    Bloomfield se fija en dos unidades que admiten descripción objetiva: el fonema (la distinción entre sonido y fonema es la de un elemento y su clase, por ello emplea fono y alófono como sonidos de habla; alófono son dos o más sonidos que corresponden a un fonema); y el morfema como unidad mínima de la estructura gramatical, si en el análisis fonológico admite alófono, aquí surgen los términos morfo, alomorfo, como variante del morfema.

    El modelo utilizado era el de la distribución, entendida como la frecuencia relativa de los fonemas de una lengua, y el hecho de que unos fonemas puedan aparecer en unas posiciones, pero en otras no. A alguno lingüistas se les llamó distribucionistas porque trabajaban con las relaciones distribucinales de los fonemas y en las cadenas de fonemas y lo mismo con los morfemas. Así Z. S. Harris, discípulo de Bloomfield, en 1951 publica Methods in Structural Linguistic. Donde dice que el método lingüístico debe seguir dos paso:

  • El establecimiento de los elementos.

  • La distribución de estos elementos entre sí.

  • En esta metodología la separación entre Sintaxis y Morfología perdía importancia. Para algunos distribucionistas la gramática a la que llegan, reflejaba las propiedades objetivas de la lengua analizada, pero al no tener cabida los conceptos mentalistas, no se podía explicar la gramática como una descripción de la competencia lingüística del hablante.

    Veamos un esquema propuesto por Coseriu en Lecciones de Lingüística General, Gredos, Madrid 1981, donde dice que una Gramática Completa de una lengua cualquiera debe abarcar tres secciones:

  • Constitucional. Expresaría el qué de la gramática y trataría la morfología de la oración y el periodo.

  • Funcional. Estudiaría el por qué, se dedicaría al estudio de los significados gramaticales de la lengua.

  • Relacional. Se preguntaría por el cómo. Toma como base las funciones semánticas.

  • Ninguna gramática tiene las tres secciones. La gramática de tipo tradicional conoce el por qué y el qué, pero le falta profundidad y cohesión. Las gramáticas bloomfieldianas se centran en la descripción morfología, tratan poco las funciones y casi nada las relaciones; la Escuela de Praga ignora las relaciones y considera por igual aspectos funcionales y constitucionales; la Glosemática identifica y describe las funciones, mientras que descuida las relaciones y el aspecto físico material de la estructura gramatical; la Gramática Transformacional se ocupa de la constitución y las relaciones pero olvida la función.

    Escuela de Praga.

    Glosemática.

    Gramática Gramática Gramática

    Constitucional Funcional Relacional

    Bloomfield

    Gramática tradicional.

    Gramática Transformacional.

    B.4. La lingüística del texto.

    Orígenes, principios y concepto de actividad.

    Una de las alternativas a Chomsky es la lingüística del texto, que surge a finales de los sesenta y alcanza su desarrollo en los setenta.

    Según Enrique Bernárdez, la lingüística del texto es un producto básicamente europeo que centra su interés en el estudio del texto o discurso como unidad lingüística superior a la frase u oración.

    Ahora bien, la mayoría de los lingüistas proceden del campo generativista, quienes se encontraban con fenómenos sintácticos cuya explicación no podían hacerse de manera adecuada si no se tenía en cuenta el contexto, es decir, las frases anteriores y/o posteriores del mismo texto. Por ejemplo, la coordinación, el uso del artículo, la sucesión de tiempo, la pronominalización, los interrogativos, etc. Según el mismo autor, la lingüística textual nace como:

  • Necesidad de realizar aportaciones de carácter lingüístico a las disciplinas que trabajan con textos completos, como poética, estilística y tratamiento mecánico de la información.

  • Necesidad de explicar, por el recurso al texto coherente, una serie de fenómenos que no pueden estudiarse adecuadamente en frases aisladas.

  • Necesidad de integrar los datos semánticos y pragmáticos con los gramaticales.

  • Necesidad de seguir las directrices científicas generales, entre las que se encuentran la de realizar estudios integradores, escapando del reduccionismo de otras tendencias lingüísticas.

  • La primera aparición del término Lingüística del texto se encuentra en el artículo “Determinación y entorno” de Eugenio Coseriu (1956). Aunque en principio estas ideas tuvieron poca continuidad, pronto la lingüística textual iba a superar los estudios de la gramática tradicional basados en la oración.

    Principios.

    Con la nueva lingüística se parte de esta consideración: si en la gramática es posible establecer un nivel morfemático que se integre en uno superior, el de las palabras, éste a su vez a en el del sintagma y estos unidos forman el nivel superior, la frase, no hay razones de principio para no considerar que el nivel de las oraciones se subordina a su vez uno más elevado, el de los textos. Así el texto va a pasar a ser entendido como un nivel de estructuración, de los elementos lingüísticos, pero no como un nivel cualquiera como, por ejemplo, el sintáctico, sino con unas condiciones de gramaticalidad que no son básicamente sintácticas, sino fundamentalmente semántica y pragmática. Por lo que la lingüística textual que comenzó queriendo ampliar la gramática generativa entendida como competencia del usuario de la lengua, pasó a describir no la competencia lingüística (gramática generativa), sino más bien la competencia comunicativa.

    Esto quiere decir que el texto es considerado como unidad básicamente comunicativa y, desde el punto de vista de las funciones comunicativas del lenguaje, es considerado como la verdadera realidad lingüística según había apuntado en 1930 el filósofo soviético Valentín Volosinv: “la verdadera realidad del lenguaje no es el sistema abstracto de formas lingüísticas, ni el habla monologal aislada, ni el acto psicofisiológico de su realización, sino el hecho social de la interacción verbal que se cumple en uno o más enunciados”.

    Actualmente, el punto de partida fundamental de la lingüística del texto es el conjunto del proceso comunicativo mediante el lenguaje.

    Para estudiar ese proceso en forma global, la comunicación, desde el punto de vista humano, se entiende aquí como una forma de actividad.

    Concepto de actividad.

    Para toda actividad se establecen los siguientes aspectos fundamentales:

  • Existencia de una necesidad/ interés.

  • Una finalidad que satisfacer

  • Un plan de actividad formado por acciones individuales.

  • Realización de operaciones específicas para cada acción.

  • Dependencia constante de la situación en que se lleva a cabo la actividad, tanto para la planificación general como para la realización de las acciones, y la posible modificación del proceso en el transcurso de la actividad.

  • La actividad verbal.

    Una forma de actividad es la actividad comunicativa o actividad significa: es la llamada también actividad verbal. La actividad verbal ha de contener todas las características de la actividad en general: plan original / motivo, estructuración en acciones y operaciones, y finalidad de la acción.

    Por tanto, lo que es objeto de estudio propiamente lingüístico es cómo se consigue determinados fines con medios lingüísticos o formas específicas de expresión lingüística.

    Leontonev señala cómo influye el conjunto de la actividad y su entorno socio-psicológico en la forma específica de expresión lingüística:

  • Factores que afectan a la intención verbal:

    • Motivación.

    • Situación.

    • Prueba de probabilidades (cuáles de las diversas acciones tienen más probabilidades de éxito).

    • Tarea de acción.

    Estos factores representan la estructura profunda del texto.

  • Factores que afectan a la realización verbal (es decir, los aspectos específicamente superficiales).

    • La lengua específica.

    • El grado de dominio de la lengua.

    • El factor expresivo.

    • Las diferencias individuales en experiencia verbal entre hablantes y oyente.

    • El contexto verbal.

    • La situación verbal

    En suma, el lenguaje es una forma de actividad y debe estudiarse de acuerdo con los resultados del estudio de la actividad humana. Como en toda actividad, posee una motivación, cuyo origen no nos interesa aquí, un conjunto de operaciones que son básicamente las propias del sistema lingüístico y que representan la articulación de las acciones individuales en que se estructura la actividad, y un objetivo final de la actividad que, al igual que el motivo inicial, tiene un carácter básicamente no lingüístico.

    Finalmente, en el proceso de realización de la actividad mediante acciones verbales es preciso distinguir dos fases: la estructuración misma de la motivación inicial y la realización superficial de esa motivación. En ambas fases es preciso tener en cuenta los determinantes no lingüísticos, fundamentalmente de carácter psicosocial, de forma que incluso la manifestación meramente superficial debe explicarse en parte por dichos factores. Si os dais cuenta el camino es inverso, pero llegamos a postulados psicológicos, sociales, lógicos, etc que la gramática tradicional utiliza.

    El texto.

    En la definición de texto hemos de tener en cuenta un conjunto múltiple de factores:

  • Carácter comunicativo: actividad.

  • Carácter pragmático: intención del hablante, situación.

  • Carácter estructurado: existencia de reglas propias del nivel textual.

  • Así, pues, más que una definición, Enrique Bernárdez propone un conjunto de características del texto: texto es la unidad lingüística comunicativa fundamental, producto de la actividad verbal humana, que posee siempre carácter social; está caracterizado por su cierre semántico y comunicativo, así como por su coherencia profunda y superficial, debida a la intención del hablante de crear un texto íntegro, y a su estructura mediante dos conjuntos de reglas: las propias del nivel textual y las del sistema de la lengua.

    Por ello, el texto se diferencia de la frase en que el texto es una unidad comunicativa mientras la frase es una unidad del sistema de la lengua. El texto no puede establecer dependencias con otros para poderse entender como texto íntegro, coherente. La frase es un acto lingüístico único, mientras que el texto es una sucesión de actos lingüísticos.

    Por otra parte, hay que considerar la existencia de unos índices de la existencia de texto o fenómenos textuales del tipo de la coherencia y la cohesión.

    La coherencia es la propiedad inherente al texto por la cual puede ser comprendido por el oyente como una unidad en la que las partes o componentes se encuentran relacionados entre sí y con el contexto en el que se produce en la comunicación.

    Los mecanismos de coherencia son el plan global o marco de integración (en el caso de “Juan nación en Manchester y vamos a ir a la playa”); También los factores pragmáticos de conocimiento del mundo, es decir, de la realidad extralingüística; además, la coherencia depende del tejido de presuposiciones, que son aseveraciones no expresadas, subyacentes al enunciado y que condicionan su aceptabilidad y la adecuación de los actos de habla en general.

    En cuanto a la cohesión, entendida como conjunto de formas de estructura superficial, hemos de decir que se realiza por medio de mecanismos, como anáfora, la catáfora, la repetición léxica, la sustitución y las proformas o morfemas gramaticales, como los pronombres y proadverbios.

    En conclusión la coherencia se basa en las estructuras profundas, y la cohesión en las estructuras superficiales.

    B.5. Gramática histórico- comparada.

    Su objetivo es la reconstrucción histórica de una lengua con la idea de establecer el parentesco entre esas lenguas. El método que emplea es el llamado histórico- comparativo consistente en la comparación de elementos entre las lenguas y demostrar su relación. El aspecto fonético es lo que sirve para establecer relaciones entre las lenguas y la lengua madre. Se emplea la ley fonética que explica la evolución fonética de las lenguas de un modo empírico, se reconstruye así la historia de la lengua.

    Ejemplo: Filium/ hijo/ fils/ figlio.

    Los estudios históricos diacrónicos actuales tienen su base en estos estudios históricos comparados. Una aportación fundamental de la gramática histórica- comparada es la introducción de la fonética como disciplina lingüística.

    B.6. Gramática Estructural.

    Nace en el S. XX, es el resultado de la teoría y metodología estructuralista. Es la gramática que entiende a la lengua como una estructura, como una entidad organizada.

    El método es inductivo, es decir, que parte de las manifestaciones lingüísticas. Su objeto es descubrir la estructura de esa lengua. Sus versiones son:

  • Versión formalista, que atiende a las relaciones. Se fija más en el sistema: Saussure destaca por:

    • Formaliza y explicita el eje diacrónico o histórico y el eje sincrónico o descriptivo.

    • Diferencia entre lengua y parole (habla).

    • Lengua en sincronía es un sistema de elementos léxicos, gramaticales y fónicos relacionados entre sí sintagmática y paradigmáticamente.

  • Versión funcional. Se fija más en las manifestaciones y en el funcionamiento de la lengua: Martinet y la Escuela de Praga.

  • B.6.1. Escuela de Praga.

    En el círculo de Praga podemos destacar Mathesius, Murakosvsky, Trka, Vachek, Karcevsky, Trubetzkoy y Jakobson.

    Sus tesis quedaron reflejadas en las Tesis de 1929.

    El principal artífice fue Trubetzkoy. Principios de fonología. Buenos Aires 1968. Aplicando las teorías de Saussure definirá el fonema como unidad mínima de significación. Los sonidos pertenecen al habla, los fonemas a la lengua. También siguiendo los pasos de Saussure dirá que los fonemas no se caracterizan por su sustancia sino por su posición dentro del sistema e introduce el término oposición en posición de neutralización cabe hablar de archifonema. A demás el fonema es un haz de rasgos pertinentes. Esto nos permite distinguir entre fonética y fonología.

    Romand Jakobson. Fundamentos del Lenguaje. Madrid, Ayuso, 1973. Y Ensayos de Lingüística General. Seix Barral. 1973. Jakobson antes de marchar a América, estudiando distintas lenguas, demuestra que en inventario universal de rasgos fonéticos al alcance de una persona normal es limitado y está jerárquicamente ordenado. Además los elementos del inventario no son de naturaleza acústica, sino neurológica, limitados y dirigidos, por tanto, a comprensión del análisis auditivo y la práctica del aparato articulatorio. En general se sitúa como maestro de Chomsky.

    Jakobson fue autor junto a Tinianov de las tesis de 1929, se identifica con Murakovsky y la poética bajtiana. Fue quien difundió el formalismo ruso en EE.UU. Recordemos las tesis fundamentales de su conferencia “Lingüística y poética” en 1958:

    • La literariedad tiene unos fundamentos objetivos, lo que hace que un texto sea literario son unas características lingüísticas susceptibles de análisis científico.

    • La ciencia de la literatura es consecuentemente una parte de la lingüística ya que la descripción lingüística es la única que puede dar cuenta de lo literario.

    • La evolución de las formas literarias es un proceso completamente inmanente que se debe al agotamiento o automatización de las mismas.

    • Sin olvidar la división de las funciones de Bülher (ligado a esta escuela) que completará Jakobson.

    De las teorías de Praga se deriva la “Gramática Estratificacional” propuesta por S.M. Lamb. Según la cual hay que considerar cuatro niveles para el análisis oracional: semántico, donde aparecen unidades de significado distinto en una red de relaciones. Léxico en el que las unidades lexicales se ligan en una estructura oracional. Morfemático donde se encuentran los morfemas en cadenas sucesivas y fonético donde los rasgos distintivos hacen una cadena de unidades fonéticas.

    Destaca dentro del círculo de Praga también André Martinet. Tuvo una gran repercusión en España, sobre todo, su concepción de la doble articulación del lenguaje:

    • La primera articulación del lenguaje se les denomina monemas, que son las unidades mínimas dotadas de significado y significante (términos de Saussure). El término monemas es el equivalente a morfema en la escuela americana.

    • La segunda articulación se denomina fonemas y son las unidades mínimas carentes de significado.

    El término monema sería morfema si su significado es gramatical y lexema si su significado es léxico.

    Dentro de esta escuela se desarrolla: Semántica Estructural Europea: lexemática.

    Pothier, Baldinger y Coseriu, sobre todo este último desarrollan la lexemática.

    B.7. Gramática general.

    Es la postura racionalista, representa fundamentalmente la gramática de Paul Royal. Objetivo buscar la gramática común a todas las lenguas. Busca los universales lingüísticos, es decir, hechos que se presentan en todas las lenguas.

    B.8. Gramática contrastiva o de contrastes.

    Es uno de los resultados de la aplicación de ciencia del lenguaje a la enseñanza lingüística. Hoy se ha desarrollado una norma que es la de la lingüística aplicada para la enseñanza de las lenguas. Objeto surge para enseñar lenguas, no para describirlas. Consiste en que siempre se den dos lenguas: 1ª lengua de llegada que se va a enseñar. 2ª lengua propia. Se persigue facilitar el estudio y aprendizaje de la lengua extranjera. Se delimitan coincidencias y diferencias.

    Ej. : Me gusta esto.

    I live this. En español se utiliza el pronombre personal de OD. En inglés el pronombre personal sujeto. Este método permite señalar de antemano qué parte de la lengua presenta dificultades en el aprendizaje de la lengua.

    C. DIVISIÓN DE LA GRAMÁTICA.

    Tradicionalmente la gramática se divide en dos partes: la analógica o morfología y la sintaxis.

    La morfología es un término posterior a Analogía (formal). Estudia las formas, las palabras con sus flexiones.

    La sintaxis estudia las combinaciones de las palabras (funcional).

    Hay distintas posturas: los que piensan que sí se debe dividir la gramática en dos partes: morfología y sintaxis y estudiar por separado, y los que prefieren estudiarlo junto. Sabemos que las palabras en lo que nos concierne ahora, tienen dos aspectos (uno formal y otro funcional) que van unidos. Por eso, en sentido estricto no se puede separar lo sintáctico de lo morfológico. Si se hace es por razones metodológicas o didácticas. Así se habla hoy en día de morfosintaxis. En la gramática moderna se opera con entidades del sistema y del texto o discurso (categorías formales o morfológicas). Por ello, en nuestros días, se suelen distinguir entre la sintaxis sintagmática y la sintaxis Paradigmática (la que distingue para cualquier variante del discurso su correspondiente invariante):

    • variante: del discurso o texto.

    • Invariante: del sistema.

    • Me gusta la sinceridad. He visto a Carmen.

    • Me gusta que la gente sea sincera. He visto la película.

    ¿Cuál será nuestro proceder? Una gramática funcional ha de atender a dos hechos fundamentales:

    El estudio de los mecanismos, reglas, principios, leyes que determinan las combinaciones de las unidades de la llamada 1º articulación hasta llegar a la combinación superior del plano gramatical que es la oración. Se caracteriza porque constituyen una escala jerárquica desde la combinación fundamental, que es la palabra, hasta la superior que es la oración. En el nivel del texto cualquiera de estas unidades puede constituir un enunciado (unidad mínima de comunicación). Siempre que estén presentes los rasgos del enunciado: independencia sintáctica, autosuficiencia semántica e ir delimitado entre pausas fuertes.

    El enunciado generalmente tiene estructura de oración, pero en ocasiones el enunciado puede ser un elemento gramatical. Una oración puede ser, incluso también una palabra.

    • “Los niños irán con nosotros”

    • “¡Los niños!”

    ¿En qué tipo de comunicaciones se presentan los enunciados no oracionales?. Están presentes en expresiones socialmente determinadas y características o típicas de hablas particulares por ejemplo: buenos días, lluvias en la costa... etc. Coseriu hace una distinción entre técnica del discurso y discurso repetido que sirve para diferenciar cuándo la estructura gramatical funciona total o parcialmente.

    Decíamos que es conveniente dividir morfología y sintaxis exclusivamente por razones de método o pedagógicas. Pero en verdad estas dos partes aparecen unidas siempre.

  • Por un lado tenemos que estudiar cómo se organiza el plano gramatical del español de una forma jerárquica.

  • Por otro lado nos encontramos con el otro dominio de la gramática: la morfología: las clases y subclases en que se organizan los elementos gramaticales atendiendo a su función sintáctica.

  • Se sigue hablando de sustantivo, verbo, adjetivo, adverbio, pronombre, determinante, preposición y conjunción como criterio funcional. Debido al desarrollo de la sintaxis se distinguen clases y subclases: determinantes: elementos que funcionan como determinantes del nombre, artículos, demostrativos, indefinidos... etc. Elementos de relación (nexos): preposiciones, conjunciones y transpositores. La clase de elementos de relación está constituida por otras subclases (preposiciones, conjunciones y transpositores). Hay una subclase especial que es la de los transpositores (que) que tienen por función especial el que una oración o palabra realice una función diferente como elemento de otra oración. Dentro de la clase del sustantivo la gramática tradicional opera con otras subclases distinguidas tradicionalmente: sustantivo propio, común, contable, no contable... etc.

    Para llevar a cabo los estudios tendremos que utilizar el principio de las relaciones lingüísticas hay relaciones de tipo sintagmático: texto y relaciones de tipo paradigmático: abstracto.

    La sintaxis Paradigmática nos obliga a descubrir su estructura del sistema al lado de su estructura del discurso, del texto. Hay que distinguir el dominio paradigmático y el sintagmático. La oración puede presentarse con variantes en el texto (se habla de oraciones simples y complejas):

    • “Me dijo que vendría mañana”.

    Transpositor.

    • “Me lo dijo”. Tiene la función de CD. “Que vendría mañana y “lo” tienen la misma función, pertenecen al mismo paradigma.

    Distinguiremos unos elementos invariantes o del sistema abstracto y unas variantes del texto: de las manifestaciones reales de la lengua.

    Dentro del dominio de las clases y subclases hay que distinguir entre dos hechos de tipo morfológico que son distintos: hechos de tipo morfológico léxico: estudia las variaciones de los lexemas, los procedimientos de formación de las palabras. Hechos de tipo morfológico gramatical: morfología flexiva o gramatical: tiene que ver con el estudio de las variantes.

    Si estudiamos la gramática desde el punto de vista de la lengua, esto nos servirá para explicar algunos fenómenos gramaticales que si nos fijamos sólo en el sistema serían difíciles de explicar; así la función paradigmática de la lengua relacionada con los usuarios de la misma, ofrece elementos no tematizados, es decir, que tienen una estructura particular porque no se ha tematizado un elemento.


    TEMA II

    EL PLANO GRAMATICAL. CATEGORÍAS FUNCIONALES Y FORMALES.

    LAS UNIDADES GRAMATICALES. PLANO GRAMATICAL

    Y VARIEDADES LINGÜÍSTICAS. EL ANÁLISIS GRAMATICAL.

  • EL PLANO GRAMATICAL.

  • Partimos de los siguientes presupuestos:

  • Signo lingüístico, en terminología de Saussure se compone de significante y significado.

  • Terminología de Hjelmslev: la asociación del contenido o mejor del de la forma del contenido con la forma de la expresión es lo que interesa a la gramática. Estamos ante una concepción de la gramática como forma y no como contenido.

  • Lo que importa no son los significados o las realidades señaladas sino el modo en que estas se conforman dentro de los distintos moldes o signos que le ofrece el sistema. Una misma realidad puede aparecer en distintos receptáculos.

    Ejemplo: El calor del sol me abrasa

    El calor solar me abrasa

    El sol, con su calor, me abrasa (son enunciados sinónimos)

    Podemos advertir que un cambio de forma y una permanencia de sentido, es decir, distintas estructuras contienen una misma sustancia. Al análisis gramatical le interesa las estructuras distintas, las formas lingüísticas no los contenidos. La forma lingüística es el resultado de la relación de los signos. En un caso solar está vinculado con su núcleo en el otro aparece un nexo y así nos puede aparecer otro tipo de estructuras que varíen la forma aunque no el contenido.

  • La lengua es un mecanismo que introduce límites en la masa continua de las relaciones fónicas y de las significaciones produciendo sus propias unidades.

  • EXPRESIÓN FORMA CONTENIDO

    De la expresión al contenido no hay más camino que la forma. Expresión y contenido no existen por sí mismo sino que sólo existen desde el punto de vista lingüístico por la existencia de la forma. Aisladamente significante y significado carecen de valor, una serie de sonidos sin significación no pertenecen a la lengua, igualmente para el lingüista el concepto no formulado no preexiste, no hay, por tanto, contenido de pensamiento independiente de la correspondiente expresión, el signo (lengua) es pues la combinación de un segmento de la masa amorfa del contenido con un segmento de la masa amorfa del pensamiento. Lo esencial es, pues, la combinación misma, es decir, las segmentaciones en la masa amorfa de los sonidos se unen a las segmentaciones realizadas en las nebulosas de las ideas para hacer una red de valores. Todo el sistema lingüístico se basa en las correspondencias que se establecen entre diferencias sonoras y series de diferencias conceptuales.

    Lo específico de una lengua es la doble relación simultánea. En el plano del significante y el significante y el significado (expresión y contenido). Es cierto que cada lengua opera de modo diferente esto se puede comprobar por el análisis lingüístico.

    Por ejemplo: de la estructura léxica del espectro de los colores. (verdes en Irlanda, blancos en el Polo)

    De este tipo de análisis se deduce que el modo en que cada lengua analiza la realidad es diferente, no corresponde a una realidad léxica universalmente admitida, sino a una tradición cultural transmitida por la propia lengua. La lengua filtra la realidad y nos obliga a someter esta realidad a sus categorías; no son las cosas las que dictan su ley a las palabras. Es, por tanto, la lengua convencional: un español dice “me duele la cabeza”, y un francés “J'ai mal á la tête”. En el caso del francés el enunciado “J'ai” es el sujeto, la expresión de dolor será nominal en francés, verbal en español, puesto que en español es la cabeza la que sufre la acción y es el sujeto. Lo decisivo es que en una situación dada el francés escoge unas posibilidades (forma y función) y el español otras.

    El signo lingüístico no puede considerarse de modo aislado; es el elemento básico del sistema pero sólo se deja captar a través de las relaciones que mantiene con los demás signos de la lengua, es un sistema articulado donde todo es solidario y donde cada elemento obtiene su valor desde su posición estructural. En el plano gramatical el signo lo vemos integrado en el plano de las relaciones sintagmáticas y paradigmáticas. En el plano gramatical se estudia la estructura de las distintas agrupaciones y segmentaciones habladas o escritas, además, se estudia las clasificaciones de los distintos elementos que se repiten en los enunciados en virtud de las leyes funcionales que ocupa y las relaciones funcionales que tomen los unos y los otros.

    Ya Saussure había reconocido que la lengua es una red de relaciones y se dan en dos esferas sintagmática o encadenamiento lineal de los signos y paradigmáticas o asociación mental que se establece entre los elementos de un sistema. La lengua reúne sus elementos en paradigmas y las realizaciones concretas del habla se estructuran en unidades llamadas sintagmas, de modo que en un enunciado lingüístico podemos entrar en dos tipos de observaciones: una la relativa al sistema de la lengua o paradigmáticas y otra las sintagmáticas. La lengua se define como conjuntos de relaciones, de funciones no son descritas sustancialmente.

    Hjelmslev retoma esta concepción de Saussure y la elabora con más precisión la paradigmática y la sintagmática se dan en dos planos: expresión y contenido y, además, en cada uno de estos campos los signos pueden estar vinculados por los siguientes tipos de relaciones:

  • Interdependencia. Un signo exige al otro y viceversa. Esto sucede en los tiempos compuestos donde el verbo exige al participio invariable. En el plano oracional sería el tipo de relación existente entre la prótaxis y apódaxis condicional.

  • Determinación. Un signo exige a otro pero no a la inversa. Entre sustantivo y adjetivo, o bien, el tipo de relación que contraen las preposiciones en las oraciones complejas.

  • Constelación. Relación entre dos variables en las que una no supone a la otra ni viceversa. La vinculación coordinativa.

  • En suma, dentro del plano gramatical hay que decir que el método gramatical exige métodos puramente formales y que la gramática formal es una gramática que sólo se ocupa de las formas que pueden ser observadas, las funciones íntegramente y las interrelaciones de los componentes de las oraciones o de las interrelaciones del enunciado.

    Conviene que empecemos analizando en qué sentido la gramática moderna emplea el término plano. El nacimiento de este término se produce en la teoría glosemática al estudiar Hjiemslev el signo lingüístico dice que en cualquier signo hay que distinguir:

    Física acústica

    Sustancia: ---------------------

    Fonética

    Plano de la expresión:

    Forma: Fonología

    Signo

    Forma: Morfosintaxis.

    Plano del contenido:

    Lexicología

    Sustancia: ------------------

    Filosofía

    Hay una sustancia de la expresión, serie infinita de sonidos que pueden expresar el lenguaje humano y que adquiere forma propia en cada lengua. Así podemos decir que lo verdaderamente lingüístico es la forma de la expresión. Si nos fijamos en los sonidos que el en español y en francés se pueden conformar como oclusivos:

    • Español: p, t, ch, g

    • Francés: p, t, g

    No hay “ch” en francés, el español tiene una forma de la expresión constituida por cuatro elementos y el francés tres elementos. Se conforma una expresión común de manera diferente, es decir, que la sustancia de la expresión no es exclusivamente lingüística.

    El plano del contenido. Plano de conceptos, ideas, y de sentimientos que constituyen una masa amorfa de entidades y cada lengua se conforma de diferente modo dando lugar así a lo que se llama la forma del contenido.

    Lengua: forma de la expresión + forma del contenido. Plano gramatical = forma del contenido de cada lengua.

    Plano gramatical. Es la forma del contenido de cada lengua, por eso el plano gramatical decimos que es la estructuración del contenido. Es el plano relacionado con la estructuración de los contenidos.

    Lo que ocurre en el plano gramatical es que aparecen continuamente los elementos lingüísticos en una escala jerárquica que va desde el elemento mínimo (morfema, monema) hasta el signo superior que es la oración. La gramática textual intenta situarse más allá de la oración, puesto que nos comunicamos con entidades superiores a la oración que son los textos. Nos vamos a mover sobre todo en la gramática oracional.

    Por tanto, el plano gramatical es la forma de organizar el plano del contenido, pero ese contenido no es simple y abstracto sino que se refleja en el plano de la expresión, es la manera en que esos contenidos aparecen manifestados en el plano de la expresión. Por ello hay que distinguir:

    • Invariantes: unidades gramaticales. Son unidades de contenido, por ejemplo el CD.

    • Variantes: unidades formales: por ejemplo el CD se manifiesta de diferentes maneras.

    Distinguiremos entre categorías funcionales (abstractas) y formales (reales en la expresión). Distinción entre categoría y función.

    Hay dos posturas fundamentales ante la compresión del plano gramatical.

    • Postura de la lingüística formal (Hjemslew) para los que el plano gramatical es o se corresponde con la forma del contenido. El objeto es la descripción de entidades funcionales del sistema.

    • La lingüística funcional que supone un avance porque atendiendo al nivel de las manifestaciones describe de forma más realista lo que es la estructura de lengua, y su funcionamiento en la vida real. Martinet sigue dividiendo la gramática en dos disciplinas: morfología y sintaxis. Esta postura equivale a no desconocer que hay que atender a los dos dominios.

    Disciplinas que estudian lo siguiente:

    • Sintaxis: estudio de las relaciones de los signos mínimos (monemas) mediante lo que se construye el sistema.

    • Morfología: disciplina que estudia las variantes formales de los monemas del enunciado.

    • Otra aportación fundamental es la de Alarcos. Este autor se mueve en la órbita de la gramática funcional. Opera con el principio de que la lengua es forma y no sustancia. La lengua es ante todo un sistema formal. Alarcos va a estudiar lo que ese sistema es en sus manifestaciones reales. Se da cuenta de que, en las manifestaciones reales del español, formas como cantara / cantase se corresponden con la misma entidad abstracta o de que, en las manifestaciones reales, determinadas oposiciones se neutralizan. Opera con el concepto de neutralización. ejemplo en español nos encontramos con el subsistema verbal que se organizan con una serie de oposiciones:

    P----P' Oposición prospectivo temporal.

    M---M' Oposición modal realidad / irrealidad (indicativo / subjuntivo)

    F----F' Oposición futuro temporal.

    A--- A' Oposición aspectual (aspecto terminativo / aspecto no terminativo).

    • “Cantara / cantase” tienen la misma función pero como una lengua no es un sistema único, es un sistema de sistemas, así “cantara” es una forma de variedad de la lengua castellana. Nos encontramos con un hecho de arquitectura.

    • Hay neutralización de algunas posiciones, por ejemplo: “cantes” pasa a tener valor de pasado, presente histórico. Cuando el condicional se usa con el valor que tiene la forma modal: “ si vendría Luis yo lo acompañaría con gusto. Se utiliza con valor de presente de subjuntivo. Este hecho se interpreta como un fenómeno de neutralización o de variedad lingüística del español.

    • La neutralización más sencilla, presente con valor de pasado, futuro etc.

  • CATEGORÍAS FUNCIONALES Y CATEGORÍAS FORMALES.

  • Nos situamos así desde la perspectiva del discurso y la del sistema. Igual que en otras disciplinas (fonología, lexicología) al estudiar la gramática estudiamos distintas categorías o unidades. En morfología se distinguen entre morfemas y alomorfemas:

    Ejemplo:

    • En español existe un morfema de femenino singular y varios alomorfos: “la silla” y “el agua” actriz... etc.

    • -s el morfema del plural en español presenta tres alomorfos: /s/, /es/, /"/: sillas, árboles, análisis.

    Conviene distinguir entre funciones y formas,

    Ejemplo:

    “Viene mañana

    C.C. el complemento circunstancial es una función, esta función puede presentarse de varias formas: adverbio, sintagma nominal, sintagma preposicional, oración... etc.

    La categoría funcional CD puede presentarse con variantes formales:

    Me ha dicho su opinión” (SN CD).

    Me ha dicho que está de acuerdo” (proposición CD).

    Me ha dicho algo” (pronombre CD).

    De esta manera los enunciados homónimos son los que tienen la misma estructura formal pero distinta estructura funcional:

    Vino de Jerez” (vino sustantivo).

    Vino de Jerez” (vino verbo).

    La gramática funcional que propone el método de la sintaxis paradigmática emplea los términos: sintasema (invariantes) y alosintasema (variantes). Hay autores que distinguen la categoría de los enunciados: isofunciones: mismas funciones y diferentes categorías formales, son enunciados isofuncionales:

    Me gusta que la gente sea sincera” (proposición sujeto).

    Me gusta la sinceridad” (SN sujeto).

    Finalmente esta misma línea de estudios distingue los enunciados sinónimos. Estos se caracterizan porque tienen estructura funcional y formal distinta pero tienen el mismo contenido informativo.

    Ejemplo:

    Las hojas se movían con el viento” (voz media sujeto “experimentador”). El sujeto gramatical no es el agente de la oración y para distinguirlo se usa un criterio semántico. “Las hojas” no es el agente, no se mueven sino es el elemento movido por el viento. Sin embargo “parejas” es agente de la acción. Por tanto, hay que distinguir función sintáctica y función semántica.

    El viento movía las hojas” (activa)

    Las parejas se movían bailando” (pasiva).

    Por tanto, además de operar con la sintaxis hay que operar con la semántica. Es necesario utilizar o al menos conocer el método sintáctico- semántico. Esta concepción de la gramática proviene de la Gramática Generativa. Para ellos lo semántico es fundamental. (Chomsky no consideraba fundamental la semántica en la estructura profunda, sin embargo, no faltaron autores que dentro de la misma corriente generativa, creyeron justamente lo contrario).

    A.Categorías formales. La gramática es el plano donde se organiza la secuencia fónica dotada de un contenido semántico, pero ni uno ni otro plano nos interesa especialmente, sino que nosotros atenderemos a su conjunción. En ese plano de la forma, lo que nos aparece son categorías formales, que desempeñan una determinada función o funciones en el marco de la oración que a su vez vamos a considerar como unidades por excelencia del plano gramatical. Son las llamadas partes de la oración. Clases de palabras o categorías léxicas. Pero nosotros las consideraremos en tanto que clases funcionales y no como la gramática tradicional las entendía o agrupaba según lo que expresaban, por medio del criterio semántico. La lengua en terminología de Saussure es el instrumento de comunicación del pensamiento por medio de signos fónicos y constituye un sistema cuyos elementos se definen a la vez por su forma y su función. Son inseparables la forma asegura la función y la función determina la forma.

    En el plano gramatical se identifica la morfología y la sintaxis tradicionales y trata de las formas generales que descubre el análisis de una lengua con su contenido significativo. Dichas formas no son ni los sonidos o fonemas ni las palabras en lo que tienen estas de significación concreta y particular sino determinadas categorías que se descubren en el análisis sintáctico de una lengua.

    Ejemplo: Mi casa estaba cerca del mar

    Es evidente que el análisis descubre aquí diversas unidades fónicas y que cada palabra tiene su propia significación pero cada palabra pertenece también a ciertas categorías determinadas por el sistema que constituye la lengua.

    ¿Cómo se lleva a cabo el proceso de fijación de estas categorías formales? En español pueden establecerse por ejemplo las siguientes categorías de elementos por la semejanza que presentan los mismos en cuanto a las relaciones formales y a la posición funcional que ocupan en las oraciones.

  • El, este, mi... etc.

  • Perro, gato, niño... etc.

  • Negro, viejo, grande... etc.

  • Duerme, corre, come... etc.

  • Podemos encontrar en un estudio del significante y el significado puro también como categorías gramaticales.

    Esta ordenación en distintas categorías puede establecerse basándose en su función o relación con las demás categorías. La categoría c puede sustituirse ante la b ejemplo: el viejo duerme, también puede situarse tras de b u omitirse: el perro viejo duerme, el perro duerme. Por tanto, c está en relación con a y en dependencia de b. En suma, las palabras agrupadas desde el punto de vista tradicional y vistas desde el punto de vista semántico, pueden mantener relaciones sintácticas diferentes. Es cierto que la mayoría de las veces existe un perfecto paralelismo entre los unos y los otros, pero la experimentación y descripción de tales componentes ha de realizarse en términos de estas interrelaciones y no en los signos aparentes.

    La conmutación. La mayor parte de las funciones pueden ser desempeñadas por palabras o construcciones equivalentes a las mismas. Algunas, incluso, por palabras pertenecientes a categorías diferentes, de donde se demuestra la existencia de la posibilidad de la conmutación.

    B. Las categorías funcionales. Las vamos a entender en el plano sintáctico donde función implica cierta relación con otros elementos lingüísticos o con unidades superiores más complejas. La llamada función del papel que desempeña un término en la estructura gramatical del enunciado, considerando que cada miembro de la oración contribuye a su sentido general. Así el sujeto y el predicado serán los constituyentes inmediatos, funciones invariables o magnitudes del sistema.

  • LAS UNIDADES GRAMATICALES.

  • Los estudios tradicionales han operado con dos unidades: palabra y oración. En la actualidad se distinguen en la Gramática Moderna:

    • Morfema.

    • Palabra.

    • Sintagma. (Bello emplea frase que equivale a sintagma)Oración.

    • Periodo oracional.

    • Texto.

    Morfema + Morfema = palabra. Combinación de 2 o más morfemas normalmente uno de tipo léxico y otro u otros aportan el contenido gramatical.

    En un tercer nivel sintagma: combinación de palabras (combinadas por morfemas).

    En cuarto lugar oración, nivel en el que combinan los sintagmas, al menos dos. Periodo oracional unidad gramatical denominada por unos gramáticos que dicen que dos o más oraciones se pueden combinar y formar dicho periodo. A este periodo pertenecen oraciones que antes los gramáticos llamaban compuestas (oraciones coordinadas y subordinadas). Este periodo puede ser de dos tipos:

    • coordinadas: relación de oraciones en coordinación, son elementos combinados.

    • Interordinadas: dos oraciones combinadas que se exigen mutuamente (interdependencia semántica).

    Texto.

    Características fundamentales de estas unidades:

  • El morfema.

  • Tiene la condición de signo mínimo porque no puede dividirse en más signos generalmente. A diferencia de las unidades fonológicas, el morfema, al igual que la palabra, que el sintagma, la frase o la oración es una unidad significativa. Esta significación tiene un carácter muy específico. En los llamados morfemas léxicos o semantemas lo que nos aparece es una significación muy determinada. Por el contrario, una más general y abstracta es la que nos aparece en los morfemas gramaticales o formantes generales. Una diferencia importante entre morfemas gramaticales y semantemas es que los morfemas afectan a ciertas categorías abstractas y generales. Los semantemas expresan por una parte conceptos específicamente léxicos: Ejemplo mesa, libro y por la otra remite a ciertas categorías como el sustantivo, el adjetivo, etc. En cierto modo los morfemas en tanto que se oponen a los semantemas son objeto de la gramática de un modo más exclusivo que los semantemas, los cuales a su vez tienen un aspecto léxico.

    Martinet propone el término monema para expresar el concepto de unidad significativa mínima. Los monemas se dividen en léxicos o lexemas y se oponen a los gramaticales o morfemas. Esta oposición se basa en que los léxicos forman parte del caudal léxico de una lengua y son un número incalculable. Los morfemas ejercen una función muy particular, son en número limitado y son mencionados expresamente por las gramáticas.

    Los monemas pueden ser autónomos o dependientes. Los primeros indican su función por sí mismos. Por ejemplo: ayer. Sin embargo, maleta en la expresión “con la maleta” tendríamos que clasificarlo como dependiente porque la función se señala a través de con.

    Una sucesión de monemas forma un sintagma que puede ser autónomo o no, si lo es y, además, constituye un bloque indivisible, nos encontramos con la palabra.

    Saussure habló ya de la unidad sintagma como sucesión coherente de elementos significativos.

    Marcos Marín distingue entre lexema y morfema (al que también llama gramema o formante).

    Las variaciones que sufren las palabras hay autores que las denominan como variaciones flexionales o accidentes gramaticales.

    Varias son las características.

    1. El morfema es la unidad que marca las relaciones con los demás elementos gramaticales.

    Ejemplo: “Este país necesita muchos hombres honestos y bien preparados”

    2. Otras veces estos morfemas indican aspectos de la comunicación, coordenadas temporales modales, las personas de la comunicación.

    3. Como signo que es, presenta una cara de contenidos y una cara de expresión.

    Cara de contenidos:

    • Morfema de género.

    • Morfema de número.

    Cara de expresión: -s, -es, -o

    4. Otra característica de los morfemas es que se extraen mediante el procedimiento de conmutación: viene / vienen, cuando salgo... / cuando salga...

    5. Están integrados en la estructura de la lengua formando paradigmas cerrados de pocas unidades: oposiciones masculino / femenino. Singular / plural. Frente a los morfemas léxicos que forman paradigmas abiertos que se están completando continuamente a lo largo de la historia.

  • Pueden tener dos tipos de funciones:

    • Intrasintagmática: cuando es una función dentro del sintagma del que forma parte.

    • Extrasintagmática. Además de tener función dentro de su sintagma tiene función fuera.

    Ejemplo:

    “Los coches de dos puertas”

    “Los coches dedos puertas son incómodos”

  • Otro aspecto al que hay que referirse es a su clasificación. Hay gramáticos que operan con el concepto de:

    • Morfema funcional. Aquel que expresa la función de un elemento. Por ejemplo: preposición “a”:

    “he traído a Luis”

    “a” indica la función CD pues en otro caso puede ser sujeto.

    “He llamado a las cinco”

    Aquí se puede sustituir por “sobre”, “desde”.

    • Morfemas dependientes. Esto ocurre con los determinantes, solos no pueden presentarse.

  • Otro aspecto, en ciertos casos los morfemas se presentan en combinaciones sintéticas: dos o más morfemas se presentan amalgamados y no se pueden separar: “rosarum” (genitivo y plural), “daremos” (-mos 1º persona del plural).

  • Los gramáticos consideran las conjunciones, preposiciones y determinantes como morfemas gramaticales.

  • La palabra.

  • Se trata de una unidad por excelencia de la teoría de la gramática tradicional. Hasta tal punto que ha constituido la base de la división entre morfología y sintaxis.

    Hasta el momento no se ha dado una definición satisfactoria. A título de ejemplo podemos dar algunas definiciones:

    Bühler: “la palabra es una serie de sonidos conformados fonológicamente provista de significación y capaz de recibir valores de campo, entendiéndose por tales, valores especiales de la situación del contexto”

    Bloomfield: “una mínima forma libre, formas que pueden aparecer solas como expresiones, frente a formas ligadas, que son las que nunca aparecen como expresiones completas.

    Ana Mª Barrenechea: en el artículo “Las clases de palabras en español como clases funcionales”: “signo lingüístico cuyo constituyentes inmediatos no permiten la permutación o separación del orden o bien no pertenecen a paradigmas cuyas unidades lo permitan”

    Vamos a entender la palabra como un elemento operativo. Vamos a precisar distintas formas de entender la palabra: fonológica, gramatical y léxica.

    Gramatical.

    Como una unidad formal o gramatical ha de entenderse en tanto que entidad totalmente abstracta cuyas propiedades consisten en tener una función constractiva y combinatoria.

    Fonológica.

    Pero estas palabras gramaticales se realizan mediante grupos o complejos de elementos de expresión, cada uno de los cuales se realiza a su vez mediante un sonido particular, a estos elementos de expresión cuando forman complejos dan lugar a las palabras fonológicas. Ahora bien las palabras fonológicas y gramaticales no tienen por qué corresponderse una a una. Por ejemplo: la palabra fonológica /sobre/ tiene por lo menos una doble realización gramatical: sobre preposición y sustantivo. A lo que es lo mismo: palabra fonológica / amara /, /amase/ corresponde a una misma palabra gramatical.

    Léxica.

    Como unidad más abstracta que aparece bajo distintas formas flexionales según reglas sintácticas concernientes a formar oraciones.

    En la actualidad se trata de una unidad cuya existencia se discute en la lingüística moderna no es una unidad general pues no se presenta en todas las lenguas. A diferencia de la gramática tradicional la unidad particular palabra es el nivel donde se combinan morfemas. Una característica fundamental es que en muchos casos expresa una función sintáctica particular. Tiene autonomía sintáctica no necesita combinarse con otros elementos para aparecer en el enunciado. De la combinación de la palabra se llega a la unidad llamada enunciado:

    “Los trenes han llegado con retraso”

    “Por esta calle no pasan los autobuses”

    Desde la gramática tradicional se establece una clasificación desde el punto de vista funcional: sustantivo = sujeto.

    En ciertos casos, la utilización exclusiva de la lengua escrita puede llevar a no entender bien como unidad gramatical a la palabra porque una palabra puede estar formada por uno o más elementos que se separan en la escrita; este es el caso de palabras como decreto ley, café teatro, puntapié, traje de baño, azul marino:

    “La puesta a punto (reparación) me llevará 15 minutos”: la gramática tradicional considera que hay tres palabras y la gramática funcional una unidad.

  • El sintagma.

  • Es la unidad del tercer nivel del plano gramatical. Nivel en el que se combinan palabras o palabras con morfemas. Es un término reciente de la Lingüística Estructural. Saussure: sintagma es cualquier combinación de elementos en el eje sintagmático. Para nosotros va a ser combinación de dos o más palabras entre sí que constituyen unidad funcional (sujeto, predicado... etc.). Por otro lado, lo característico del sintagma entre las palabras que constituyen ese sintagma es que hay una principal o nuclear y unos elementos adyacentes como consecuencia de esto se constituyen en:

    • Sintagma nominal.

    • Sintagma Verbal.

    • Sintagma Adjetivo.

    • Sintagma Adverbial.

    • Sintagma Preposicional.

    Bello se dio cuenta de la necesidad de la unidad y las denomina frase verbal, frase nominal... etc. Algunos gramáticos en vez de sintagmas utilizan el término grupo sintáctico. Alarcos ha dejado el término de sintagma para lo que hoy se dice “palabra”.

    Definición. En un sentido estricto un sintagma es cualquier secuencia de morfemas conexos. Una palabra es un sintagma y una oración también lo es. Sin embargo, se acostumbra a reservar el término sintagma para secuencias de palabras conexas que no poseen estructura oracional, es decir, para las unidades de nivel superior a la palabra e inferior a la oración. Es una unidad, una serie o conjunto de palabras ordenadas en torno a una de ellas que funciona como núcleo y es la que le da el nombre específico al sintagma.

    El conjunto o grupo en su totalidad desempeña la misma función que la palabra núcleo. Si un nombre núcleo de un sintagma, funciona como sujeto de una oración, el grupo de palabras en bloque debe funcionar como sujeto. Por tanto, será incorrecto analizar:

    El albañil dejó la casa sucia.

    S.N. S.V.

    El albañil dejó la casa sucia.

    DET. S.N. S.V.

    3.3.1. Clases de sintagmas.

    Sintagma Nominal.

    Es el grupo cuyo núcleo es un nombre, las palabras que pueden acompañar al nombre recibe la denominación de adyacentes y son los determinantes, los adjetivos y los complementos del nombre.

    Pueden funcionar como núcleos del sintagma nominal: el infinitivo, el nombre, el pronombre o todo elemento transmutado a la categoría de sustantivo:

    Errar es humano.

    Él es el culpable de todo lo que ocurre aquí.

    Las funciones del sintagma nominal dentro de la oración son:

    Sujeto. Una niña abrió la puerta.

    Atributo. Marías es una chica inteligente.

    Vocativo. ¡Ustedes, muévanse!.

    Objeto directo. Tiene los ojos azules.

    Complemento predicativo. Lo llamó ladrón.

    Complemento circunstancial. Volverá la próxima semana.

    Adyacente en aposición. Madrid, la capital...

    El esquema básico es: Det. + N. + Ady.

    Sintagma adjetivo.

    Cuando el núcleo es en lugar de un nombre un adjetivo, decimos que se trata de un sintagma adjetivo.

    Muy dulce. Extraordinariamente fuerte.

    Ady N. Ady N.

    Funciones:

    Adyacente. Las peras muy dulces son caras.

    S. Adj. (Ady)

    Atributo. Juan que es extraordinariamente fuerte.

    S. Adj. (Atributo)

    Complemento predicativo. Les llamó muy feos.

    S. Adj. (C. Predicativo)

    El esquema básico es: Ady. + N.

    Sintagma adverbial.

    Es idéntico al sintagma adjetivo, lo único que cambia es que al ser el núcleo un adverbio debemos llamarle adverbial.

    Está bastante lejos.

    S. Adverbial= función CC

    Sintagma preposicional.

    Es un sintagma precedido de una preposición, por tanto, lo que le distingue de los anteriores es que siempre está introducido por esa preposición.

    Desde la puerta.

    S. preposicional.

    Funciones:

    Atributo. Tu anillo parece de oro.

    Complemento indirecto. Escribo una carta a Pedro.

    Complemento directo. (Introducido por a). Juan recibe a Pedro. Lo recibe.

    Suplemento. La diferencia estriba en el tamaño.

    Complemento circunstancial. Estuve en Inglaterra.

    Complemento predicativo. Lo acusan de cobarde.

    Complemento agente. El poeta fue felicitado por todos.

    El esquema básico que es: Preposición + Sintagma Nominal.

    Sintagma verbal.

    Es un grupo de palabras ordenadas en torno a un núcleo que es el verbo, se considera núcleo verbal tanto las formas simples como las compuestas, así como las perífrasis verbales. El núcleo del sintagma verbal acepta ser modificado por diversos complementos que forman parte del grupo verbal: complemento directo, complemento indirecto, complemento predicativo, suplemento, complemento circunstancial, complemento agente, o atributo.

    Forma. El sintagma verbal puede ser:

    • Atributivo o copulativo: verbo copulativo + atributo + n complementos.

    • Predicativo: verbo + complemento directo + complemento indirecto + complemento circunstancial + n complementos.

  • La oración.

  • Unidad superior del plano gramatical pues puede funcionar de manera independiente; es una combinación de sintagmas. Dentro de esta clasificación se refleja la oración personal y la impersonal.

    Definición. En la gramática tradicional, la oración se define como la expresión verbal de un juicio.

    Desde el punto de vista semántico, la oración constituye una unidad de contenido, es decir, transmite un significado completo y coherente.

    Desde el punto de vista estructural, y ateniéndonos al plano de la lengua, es decir, del sistema, la oración aparece integrada por una secuencia de palabras conexas en la que se pueden reconocer dos constituyentes: un sintagma nominal (SN) en función de sujeto y un sintagma verbal (SV) en función de predicado.

    En el plano del habla, es decir, de la utilización de la lengua en una situación comunicativa, la definimos como la menor unidad de habla con sentido completo, unidad mínima de comunicación o forma menor de mensaje lingüístico.

    Toda oración en su estructura profunda consta de Sintagma Nominal (sujeto) y Sintagma Verbal (predicado).

    ORA. = SN + SV (SUJETO Y PREDICADO)

    Cuando en su forma la oración aparezca con los dos sintagmas diremos que se trata de una oración bimembre. Ahora bien, puede que falte alguno de estos sintagmas entonces la llamaremos unimembre.

    ¡Fuego! ¡Llueve!

    Sujeto. ¿Por qué en algunos casos no tiene sujeto la oración? Hay gramáticos (por ejemplo generativistas) que piensan que es un hecho de estructura superficial (formal), se prescinde del sujeto en ciertos casos. Hay algunos investigadores estructuralistas que piensan que el carácter de ciertos verbos es lo que determina la aparición o no del sujeto. Hay algunos verbos que no necesitan combinarse con sujeto para formar una oración, así los verbos unipersonales (3ª persona) son verbos impersonales típicos: “llover”. En otros casos verbos como “decir” que necesita un sujeto para formar una oración y puede aparecer en oraciones impersonales o “amanecer” que pueden combinarse con sujeto:

    “Amanece tarde ahora”.

    “Ha amanecido una mañana espléndida”.

  • Oraciones impersonales.

  • Hay que atender a los constituyentes inmediatos; así en español distinguimos las oraciones personales (con sujeto y las impersonales).

    Llamaremos oraciones impersonales a las que carecen de sujeto, y pueden ser:

    • De verbo meteorológico. Llover, nevar, relampaguear... etc.

    • Gramaticalizadas. Hacer, haber, ser.

    Hace calor hoy.

    • Impersonal refleja.

    Aquí se acaba a las diez.

    • Eventuales. Con el verbo en 3ª persona del plural.

    Llaman a la puerta.

  • Según el predicado. Atendiendo a la estructura del predicado.

    • Atributivo o copulativo: verbo copulativo + atributo + n complementos. Con los verbos ser, estar o parecer.

    • Predicativo: verbo + complemento directo + complemento indirecto + complemento circunstancial + n complementos.

    En las oraciones predicativas el predicado puede reducirse al verbo frente a las copulativas que necesitan dos constituyentes.

    3.4.3. Teniendo en cuenta la estructura general de la oración.

    • Oración simple.

    • Oración compuesta: una o más proposiciones.

    Yuxtapuestas.

    Coordinadas.

    Subordinadas.

    Otra división es:

    • Oración simple: El tren llegará con retraso.

    • Oración compleja: Nos han dicho que el tren llegará con retraso. El concepto de oración compleja no implica hablar de oración subordinada ya que implica una contradicción pues el término de oración es independiente. El término oración implica la no subordinación a ningún tipo de expresión. (Sin embargo, con el concepto de transposición esto se supera puesto que un adjetivo pude actuar como nombre.)

    • Grupo o periodo oracional: Nos han comunicado que el tren llegará con retraso y nos han pedido disculpas.

    Periodos Coordinados: cuando une dos elementos de la misma jerarquía en la oración.

    Copulativas. Sirven para sumar elementos: y, e, ni, que.

    Pedro estudia y su hermano trabaja.

    Disyuntivas. Expresan que hay que elegir entre los elementos, una proposición excluye a la otra: o, u, o bien.

    ¿Te vienes a casa o te quedas en el parque?

    Conjunciones y locuciones adversativas. Enlazan un elemento con otro que se opone al primero, restringiéndolo, expresando una reserva o una excepción. Por tanto, una proposición corrige o niega lo afirmado en la otra: mas, pero, sin embargo, no obstante, salvo, antes bien, sino que, excepto, más bien, aunque... etc.

    Hace frío pero podemos salir a la calle.

    El año que viene harás segundo salvo que suspendas muchas.

    Distributivas. Unen elementos que alternan pero que no se excluyen. Presentan diversas alternativas no excluyentes: bien... bien... ya... ya... ora... ora...

    Ora llora, ora ríe.

    Ya estudia, ya escucha música; así no aprobará.

    Explicativas. Una explica o aclara lo expuesto en la anterior: o, o sea, es decir, esto es.

    No cumple su amenaza, es decir, es un fantasma.

    Periodos subordinados o inteordinados.

    • Oraciones subordinadas adjetivas.

    • Oraciones subordinadas sustantivas

    • Oraciones subordinadas adverbiales.

    Lugar.

    Tiempo.

    Modo.

    • Proposiciones subordinadas comparativas.

    Igualdad.

    Superioridad.

    Inferioridad.

    • Proposiciones casuales.

    • Proposiciones consecutivas.

    • Proposiciones finales.

    • Proposiciones concesivas.

    • Proposiciones condicionales.

    Oración compuesta. Periodo o grupo nominal.

    Relación de constelación:

    Ejemplo 1: Ayer estuvo aquí Ana, me pidió que la acompañara a la librería y me regaló este libro.

    Tradicionalmente esta construcción recibe el nombre de oración. En la actualidad se entiende que hay varias oraciones coordinadas. Estos enunciados se entienden como periodos o grupos oracionales. Las secuencias que son oraciones no pierden esta condición sólo que se encuentran combinadas con otras en los periodos oracionales. Los enunciados como el de este ejemplo tienen un tipo de relación llamada de constelación. Nos encontramos con varias oraciones combinadas. Puede tener 2 o más elementos, el enunciado puede ampliarse o reducirse, no hay relación de necesidad.

    Relación de interdependencia:

    Ejemplo 2: Hizo tanto frío que nevó en la costa

    Oraciones combinadas por 2 elementos de relación consecutivos: tan y que. Hay una relación bipolar los dos elementos se exigen. Guillermo Rojo ha acuñado el término de interordinación (tradicionalmente oraciones adversativas, consecutivas, comparativas y condicionales) pero llama a las oraciones “bipolares” manteniéndose entre la postura tradicional y la actual. Para él los elementos son cláusulas que se combinan.

    Ejemplo 3: Nevó en la costa.

    Puede aparecer en otro tipo de construcción con independencia sintáctica: Dicen que nevó en la costa. La propuesta de periodo oracional o grupo oracional es la más firme y sólida ante las expuestas por los estudiosos como Keneth Pike: grupo de oraciones dentro de un texto (párrafo).

  • Modalidades de oraciones según la actitud mental.

  • La modalidad oracional es un hecho de semántica, es estudiada por la gramática estructural y no se queda en el terreno teórico sino que analiza y estudia los hechos formales, la estructura de la oración. Esta se expresa:

    • Mediante el modo verbal.

    • Mediante adverbios característicos que con relación a la función que cumplen reciben el nombre de “modalizadores”: quizá, ojalá, tal vez.

    • La entonación.

    Sin embrago, el campo de la modalidad oracional está muy mal estudiado pues la atención a la lengua escrita no permite percibir la modalidad oracional ya que no existe interlocutor alguno. Por ejemplo: la cortesía es un hecho de modalidad que depende de la actitud particular del hablante en relación con lo que comunica y con el oyente. Es un hecho que debemos analizar en los textos y que tiene que ver con la pragmática.

    Podemos distinguir según la modalidad:

    Enunciativas. Es la actitud neutra del hablante que le interesa solamente hacer referencia a un hecho, comunica que algo está sucediendo, sucederá, o ha sucedido. Pueden ser afirmativas o negativas:

    Los obreros del campo han trabajado mucho durante este año.

    Los jugadores no han hecho un buen partido.

    Interrogativas. Preguntamos sobre la realidad.

    Directa: ¿Qué hora es?.

    Indirecta: Quisiera saber la hora.

    Exclamativa. Responden a la función expresiva del lenguaje, cuando exteriorizamos nuestros sentimientos internos.

    ¡Qué sol hace hoy!

    Dubitativas. Expresamos nuestras dudas en este tipo de oraciones.

    Quizá trabajemos hoy, todo depende del tiempo que haga.

    Optativas o desiderativas. Expresamos en ellas un deseo.

    Dios quiera que llueva.

    Imperativas o exhortativas. Expresamos en ellas un mandato, un ruego.

    Callad.

    Espere un momento.

  • PLANO GRAMATICAL Y VARIEDAD LINGÜÍSTICA.

  • Para la lingüística moderna las lenguas no son homogéneas. La gramática tradicional ya había dado cuenta de la variedad lingüística. Ya los griegos utilizaban el término dialecto. La gramática tradicional se centró en una de las variedades dialectales: la literatura escrita. El diccionario de autoridades incluye muchas variedades dialectales los que lo hicieron se dieron cuenta de ello y concluyeron en la falta de homogeneidad de la lengua. Es importante esto no sólo para la descripción de una lengua sino para cuando se lleva a cabo la enseñanza de la lengua. Competencia comunicativa: capacidad de distinguir variedades. En el aspecto gramatical (estructura de la lengua) nos encontramos con varios fenómenos que se corresponden con las variedades diatópicas, diastráticas y diafásicas.

    Ejemplos:

    - Variaciones diatópicas.

    “Cantara- cantase” ¿Cómo se explica que el imperfecto de subjuntivo tenga 2 realizaciones? Porque nos encontramos con un hecho de variedad lingüística diatópica. Cantase: dialecto castellano: centro norte. Cantara: Sur de la Península, en Canarias y América.

    Algo similar ocurre con los fenómenos de laísmo, loísmo y leísmo. Podemos decir que estos fenómenos diferencian dos modalidades del español.

    • Variedades diastráticas.

    Ejemplos: “acercaos- acercaros. Para expresar el mandato en verbos pronominales, 2ª persona del singular.

    Acercaos”: nivel de la lengua culto.

    Acercaros”: nivel de la lengua popular.

    Voy por la correspondencia”: nivel culto.

    Voy a por la correspondencia”: nivel popular.

    • Variedades diafásicas.

    En lo que se refiere al verbo tenemos el pretérito anterior “hubiste llegado”: es una forma culta estándar pero que se usa en el lenguaje literario y no en el popular. Lo mismo ocurre con el futuro imperfecto de subjuntivo “llegares”: no característico del español usual pero sí se usa en el lenguaje jurídico.

    En cuanto al pronombre en español tenemos construcciones populares como: “le hemos pedido al alcalde una entrevista” frente a la forma más culta: “hemos pedido al alcalde una entrevista”.

    Una lengua histórica no es pues sólo un sistema lingüístico sino un diasistema o conjunto de sistemas lingüísticos entre los que hay a cada paso coexistencia e interferencia.

    Todos estos fenómenos son fenómenos de polimorfismo de la lengua. Una técnica del discurso homogénea desde estos tres puntos de vista, es decir, considerada en un solo nivel de lengua y en un solo estilo se llamará lengua funcional.

  • EL ANÁLISIS GRAMATICAL.

  • Dos aspectos interesa tener en cuenta:

    • Objetivo. Es determinar la estructura de los enunciados o varios enunciados. Estructura que presenta dos aspectos.

    Aspectos funcionales: funciones sintácticas de los enunciados.

    Aspecto formal: magnitudes morfológicas.

    • Criterio del análisis gramatical. Han de ser criterios de tipo interno: parten de las relaciones de los elementos gramaticales. E fundamental en ese sentido operar con procedimientos empíricos. La conmutación es el procedimiento más general. Otro es el procedimiento de la transformación, de la inversión del orden de los elementos para determinar la naturaleza gramatical del elemento.

    Etapas:

    • Dado un texto habrá que determinar los enunciados de que consta el texto. Para ello los signos de puntuación serán: punto seguido, punto y aparte. Punto y coma.

    • Determinar la estructura gramatical de los enunciados.

    • Delimitar las funciones y las formas de la estructura.

    • Clasificación del enunciado o enunciados atendiendo a la estructura sintáctica del mismo.

    Ejemplo.

    El ministro de hacienda se ha manifestado contrario a la propuesta.

    SN. Sujeto SV predicado.

    ¿Por qué sabemos que no es sujeto y otro predicado? Pues porque ministro concierta en número con el verbo. ¿Cómo podemos demostrarlo empíricamente? Combinando el número del sujeto y automáticamente el verbo cambia a plural:

    “los ministros se han manifestado”

    ¿Cómo sabemos que se es un pronombre o no? Sustituyéndolo: le ha manifestado (no es correcto, puesto que no expresa lo mismo). Por tanto, nos encontramos con un formante del núcleo del verbo. Éste se puede conmutar por otro verbo: ser. Es, por tanto, un verbo atributivo, ya que se pude conmutar por ser.

    El término de los verbos atributivos se llama complemento predicativo o complemento atributivo (como la gramática tradicional).


    TEMA III

    UNIDADES SUPRAORACIONALES: TEXTO Y ENUNCIADO.

  • GRAMÁTICA DEL TEXTO.

  • A partir de los años 60, comienza a elaborarse esta gramática que viene a superar a la gramática tradicional. Los estudios tradicionales como el estructuralismo habían considerado a la oración como nivel superior, pero al tener en cuenta la lengua como instrumento de comunicación algunos autores se dan cuenta de la existencia de niveles superiores a la oración. La comunicación se establece por textos y no por oraciones aisladas.

    Existen nombres relacionados con los orígenes de la gramática textual desde un punto de vista más lingüístico como Harris y Coseriu. El primero de ellos por los trabajos realizados en torno a los análisis del discurso. El segundo por la importancia que le otorga al habla.

    La corriente se desarrollo básicamente, en lengua germana o países germánicos a partir de 1964, en los congresos de Magdeburgo y Praga. El punto de partida, desarrollado algo más tarde por Heidolph o Hartung, radica en las dificultades para generar frases, lo cual obliga a generar un contexto más amplio. Por tanto, el primer problema plantea la relación de la oración con el texto. Los lingüistas textualistas ponen de relieve que en la comunidad lingüista los individuos intervienen con fragmentos de comunicación más amplios que las oraciones. Entre los gramáticos textualistas hay que señalar: T A Van Dik, S.T Petofi, M. Isemberg, A García Berrio, Thümmel Wolf, Heidolph Karl Erich, Hartung.

    El nacimiento de esta gramática está precedido por investigaciones que se apartan de la línea general. Algunos integrantes de la escuela de Praga, sobre todo los de la segunda parte: Vachek, J. Donef, son los autores de la teoría de la perspectiva funcional de la oración. Esta teoría implica que había que distinguir su función y pertenencia en la comunicación.

    Esta teoría pone de manifiesto que en la oración existe un elemento llamado foco que tiene un protagonismo fundamental:

    Por ejemplo:

    ¿Ha venido Ana? Lo característico de las interrogaciones tradicionalmente era que el sujeto se pospusiera al verbo.

    ¿Ana ha venido? Perspectiva funcional. El sujeto se resalta por la función que desempeña.

    A partir de aquí se empieza a estudiar las construcciones de relieve donde se enfatiza en algún elemento.

    Por ejemplo:

    Esta tarde veremos a Ana.

    A Ana la veremos esta tarde.

    Foco

    Teorías como estas insistían en la necesidad de aprender gramática no sólo como un tratado de estructuras sino también como instrumento de la comunicación. Se demostró que la perspectiva textual era la que podía explicar ciertos fenómenos gramaticales: el artículo por ejemplo:

    - “El niño se llama Carlos”. Tradicionalmente “el” es elemento que determina al sustantivo. La gramática estructural dice que el artículo presenta al nombre, pero no explica su función. Según la gramática textual para referir la función de “el” antes ha sido utilizado el sustantivo: por ejemplo para que aparezca “el niño se llama Carlos” antes ha aparecido el enunciado “Carmen tiene dos niños”.

    - Pronominalizaciones: “Eso me gusta”. Debemos entender antes otro enunciado como “mañana vamos a subir a la sierra”.

    Isemberg señala 23 fenómenos gramaticales mal explicados por la gramática tradicional, ya que su aparato teórico- metodológico no reunía capacidad: artículo, conectores oracionales, formas de tratamiento, el orden de las palabras, elipsis, sucesión temporal, formulas de cortesía, fórmulas de fijas (saludos, comienzos de textos), etc.

    La actuación dinámica de los elementos implicados en el acto comunicativo humano genera un resultado textual, ya oral, ya escrito. Todos los elementos implicados en el acto comunicativo quedan conjuntados en íntima relación en lo que llamamos texto.

    La gramática textual va a estudiar la coherencia y la cohesión textual porque la comunicación se logra mediante textos. En un primer momento el texto se concibe como unidad donde se combinan las oraciones. Este concepto es el que domina en una primera fase de la gramática textual; posteriormente el concepto se ha mejorado y se ha llegado a la idea de texto como unidad de comunicación.

    Ya algunos gramáticos operaban con textos. Así, por ejemplo, Gili Gaya se refiere al hecho de que las oraciones aparecen relacionadas y no aisladas. Este mismo distingue un capítulo para estudiar el problema de los enlaces extraoracionales, formas como: ahora bien, así pues, primero, después, más tarde... etc.

  • ORACIÓN COMPUESTA. PERIODO O GRUPO NOMINAL.

  • Relación de constelación:

    Ejemplo 1: Ayer estuvo aquí Ana, me pidió que la acompañara a la librería y me regaló este libro.

    Tradicionalmente esta construcción recibe el nombre de oración. En la actualidad se entiende que hay varias oraciones coordinadas. Estos enunciados se entienden como periodos o grupos oracionales. Las secuencias que son oraciones no pierden esta condición sólo que se encuentran combinadas con otras en los periodos oracionales. Los enunciados como el de este ejemplo tienen un tipo de relación llamada de constelación. Nos encontramos con varias oraciones combinadas. Puede tener 2 o más elementos, el enunciado puede ampliarse o reducirse, no hay relación de necesidad.

    Relación de interdependencia:

    Ejemplo 2: Hizo tanto frío que nevó en la costa

    Oraciones combinadas por 2 elementos de relación consecutivos: tan y que. Hay una relación bipolar los dos elementos se exigen. Guillermo Rojo ha acuñado el término de interordinación (tradicionalmente oraciones adversativas, consecutivas, comparativas y condicionales) pero llama a las oraciones “bipolares” manteniéndose entre la postura tradicional y la actual. Para él los elementos son cláusulas que se combinan.

    Ejemplo 3: Nevó en la costa.

    Puede aparecer en otro tipo de construcción con independencia sintáctica: Dicen que nevó en la costa. La propuesta de periodo oracional o grupo oracional es la más firme y sólida ante las expuestas por los estudiosos como Keneth Pike: grupo de oraciones dentro de un texto (párrafo).

  • COMPOSICIÓN DEL TEXTO. ENUNCIADOS, LA ORACIÓN Y EL TEXTO. ORGANIZACIÓN.

  • El texto se organiza en enunciados, definido operativamente como unidad de comunicación mínima. Desde el punto de vista fónico el enunciado se caracteriza por ir situado entre pausas fuertes, y desde el punto de vista gráfico con la separación de puntos. El enunciado coincide generalmente con la oración en cuanto al análisis sintáctico. Para determinar la estructura del enunciado no se toma en cuenta:

    • Estructura gramatical, puesto que puede responder o no a la oración.

    • Contenido, puesto que este puede estar incompleto.

    Los enunciados se pueden formar partiendo de la unidad mínima con sentido como los monemas y pueden comprender la oración o conjunto de oraciones, en definitiva un enunciado puede estar constituido por un sintagma, o por una palabra... etc.

    Los gramáticos textualistas entienden que los textos están compuestos de unidades menores: el enunciado (unidad fónica del discurso que se caracteriza por tener una estructura semántica y fónica. Juan Alcina y J. M. Blecua operan con el concepto de enunciado llamado “concepto del discurso”. Nos dicen, de acuerdo, con la gramática textual que el enunciado es la unidad básica del discurso. Los mensajes se componen de unidades que se definen de forma operacional por ser un segmento de la comunicación de extensión variable, comprendido entre dos pausas marcadas pos silencio anterior al habla y una pausa marcada. Esto supone atender a la estructura fónica como el elemento que nos ayuda a distinguir los enunciados.

    Características del enunciado.

  • Entonación. Estructura fónica.

  • Estructura sintáctica.

  • Estructura semántica.

  • La oración es la unidad máxima del texto dentro del enunciado con autonomía sintáctica. Es una unidad gramatical que tiene como rasgo específico combinar funciones, dos unidades funcionales (sujeto y predicado).

    Texto. Una auténtica definición de texto no puede ser sino los resultados de estudios sobre él. La lingüística no ha agotado el terreno práctico. Existen muchas definiciones, lo que nos indica que no hay ninguna definitiva, nos bastará con una definición que nos ayude a decir si algo es un texto o no. La diferencia principal es que las oraciones se caracterizan por contraer relaciones formales entre ellas dentro del texto. El texto por el contrario no puede establecer dependencias formales con otros textos; salvo aquellas relaciones de intertextualidad o que aunque no sean relaciones formales sí que nos ayudan a entender el texto. Una diferencia importante, en consecuencia, radica en que las oraciones establecen esas relaciones de dependencia con otras oraciones mientras que el texto por definición no puede hacerlo. De esta forma una oración que tiene relaciones formales establecidas con otras oraciones puede convertirse en un texto.

    Bernárdez. Texto es la unidad lingüística comunicativa fundamental producto de la actividad humana que posee siempre carácter social. Está caracterizado por su cierre semántico y comunicativo, así como por su coherencia profunda y superficial debida a la intención comunicativa del hablante de crear un texto íntegro y debido también a su estructuración mediante dos conjuntos de reglas: las propias del nivel textual y las del sistema de la lengua.

    Tratando de resumir las características de la definición de un texto hay que tener en cuenta:

    • Carácter comunicativo. Actividad.

    • Carácter pragmático: intención del hablante y todo lo referente a la situación y contexto.

    • Carácter estructural: existencia de reglas propias del nivel textual.

    El texto y la oración.

    El texto es una unidad comunicativa, mientras que la oración es una unidad del sistema de la lengua. Como las oraciones se piensa que son unidades fundamentales del sistema, todo texto aparecerá en forma de oraciones superficiales, ya que para relacionarse tienen que aplicar esas reglas del sistema. Pero si procedemos de este modo no parece haber motivo para pensar en una gramática textual. Sin embrago, ésta es cualitativamente distinta de una gramática oracional, esto es, bastaría ampliar la gramática oracional cuantitativamente para mostrar como las oraciones se combinan para formar textos. Si retomamos a la luz del concepto de texto, la definición de oración como “unidad distiribucionalmente independiente, constatamos que, si bien lo es desde el punto de vista sintáctico, no lo es desde el punto de vista semántico. Al estar incluida, en el acto del discurso, en la unidad superior constituida por éste, su contenido está sujeto a restricciones y posee una libertad tan solo relativa.

    No puede negarse que la oración está dotada de unas dimensiones pragmáticas lo que sí puede sostenerse es que el funcionamiento es distinto:

    • La oración es un acto lingüístico único. El texto es una sucesión de actos lingüísticos, aunque también puede ser un único.

    • No todo acto lingüístico puede realizarse en una oración. Así no es admisible la siguiente oración: Le traigo el abrigo que te dejaste. Este tipo de fenómenos es perfectamente posible, por ejemplo con un diálogo como una introducción: “Vamos a tutearnos”.

    • En el conjunto de proposiciones de una oración no pueden aparecer contradicciones, es indudable la siguiente oración: Mi hermano tiene ahora cincuenta y seis años y no puede tener cincuenta y seis porque es ocho años mayor que yo. En un texto sí pueden tener cabida las contradicciones:

    ¿Qué edad tiene su hermano?

    Tiene ahora cincuenta y seis.

    ¡Ay! Nos vamos haciendo viejos, yo ya tengo cuarenta y nueve.

    Espera eso no puede ser posible, mi hermano no puede tener cincuenta y seis porque es ocho años mayor que yo.

  • MACROESTRUCTURAS.

  • Todo texto posee un núcleo informativo fundamental o M.I.G. Este núcleo se denomina también macroestructura global del texto podemos formularla por reducción, suprimiendo la información accidental. En textos de cierta complejidad y longitud, este marco de integración global domina jerárquicamente otros tópicos de discurso de rango inferior, los cuales, a su vez, pueden ser macroestructuras de otros. Cada tópico de discurso domina un conjunto de párrafos, secuencias, etc. El paso de un tópico a otro se verifica mediante las oportunas conexiones explícitas o implícitas. Un nuevo tópico tiene que ser accesible desde el tópico anterior por algún tipo de relación entre ambos.

    En tanto que, en el nivel más bajo, el tema o tópico de una frase es un segmento concreto de la misma. Una macroestructura no tiene por qué figurar explícita literalmente en el texto: Se infiere del conjunto. A veces, sin embargo, el texto mismo la formula directamente, al comienzo o al final de algún pasaje. Las frases del texto que expresan macroestructuras se denominan “macroproposiciones”.

    A la estructura lineal, patente, del texto representable teóricamente por:

    Frases> oraciones compuestas> secuencias de oraciones> párrafos> texto.

    M.I.G. O MACROESTRUCTURA GLOBAL DEL TEXTO.

    Macroestructura Macroestructura

    Macroestructura Macroestructrua Macroestructura Macroestructura

    Sec Sec Sec Sec Sec Sec // Sec Sec Sec Sec Sec Sec

    Las barras /y // representan los cambios de tópicos de discurso. La conexión entre las macroestructuras de los que dependen asegura la coherencia de las transiciones. T.A. Van Dijk.

  • MACROESTRUCTURAS ESPECÍFICAS.

  • Determinados tipos de discurso se caracterizan por poseer macroestructuras específicas. Por ejemplo, en una obra teatral clásica y en determinadas novelas se hallarían macroestructuras referidas a exposición- nudo- desenlace. La novela policíaca contiene necesariamente un enigma- averiguación- solución. La novela de aventuras se articula en episodios sucesivos en torno a un protagonista individual o colectivo. En una fábula, tendríamos hechos- resultado- moraleja.

    Estos análisis se han efectuado especialmente referidos a textos literarios en los que pueden descubrirse determinadas constantes o funciones características que son las mismas aunque en cada caso la desempeñen elementos distintos. Por ejemplo en “los cuento de hadas” aparecen funciones como héroe, el protagonista, antagonista, las pruebas a las que se somete el héroe, los elementos auxiliares, los obstáculos, la recompensa final... etc. Las funciones implicadas en la acción se denominan actantes.

    4. COHESIÓN TEXTUAL: CONECTORES, RELACIONANTES Y MARCAS DE ORGANIZACIÓN.

  • Fenómenos de coherencia y de cohesión. Se trata de aquellos procesos que ponen en relación unas oraciones con otras y hacen que el texto que componen se considere coherente e íntegro.

  • Ejemplo: una oración que contenga un artículo definido exige que nos remitamos a una oración anterior para identificar el objeto de referencia, así: el niño jugaba en el patio, había que encontrar en otra oración del texto el referente del niño en caso contrario había que utilizar el indefinido: un niño jugaba en el patio.

  • Cierre formal del texto. Aquí se trata de que unas oraciones puedan depender comunicativamente de otras de un mismo texto y que esa dependencia pueda señalarse formalmente o depender única y exclusivamente de la intención comunicativa de hablante. Es decir, la relación entre las oraciones puede ponerse de manifiesto solamente por el texto íntegro en sí. En tal caso, el oyente ha de entender que una determinada oración está relacionada con otras anteriores y o posteriores porque sólo de esta manera el texto resulta coherente. Es suma, las oraciones de un texto se caracterizan porque pueden establecer dependencias formales unas con otras, mientras que el texto no. De este modo una oración superficial que no hace funciones comunicativas puede considerarse comunicativamente como texto completo, es decir, un texto puede estar formado por una oración sola.

  • Texto pragmático. Se entiende por pragmática la serie de conocimientos y saberes de experiencia que rodea a una comunicación. Esta pragmática de datos y detalles que se presuponen como conocidos se expresan de manera explícita en los textos y orientan a la decodificación global del texto. La pragmática en general es la rama de la semiótica que aborda la relación entre signos y sus usuarios. La pragmática lingüística tiene como objeto el análisis de la interacción verbal que se produce durante las conversaciones.

  • Cotexto. Conjunto de unidades y de elementos lingüísticos que aparecen simultáneamente en un texto dado. Así en un texto cada párrafo tiene como cotexto los demás párrafos, y cada palabra tiene como cotexto las demás; es decir, cada signo se integra en un conjunto de lo presente en el texto.

    Contexto. El entorno ambiental donde tiene lugar la comunicación y donde se debe interpretar. Son las condiciones convencionales, de lugar, tiempo, interlocución, datos de carácter social, psicológico, antropológico... etc. Gran parte de los hechos no tienen conexión alguna con la expresión y que, por tanto, no forman parte del contexto (por ejemplo la estatura del hablante). En cambio, sí forman parte del contexto, además de las circunstancias pertinentes al tópico del discurso, los contenidos mentales de los hablantes. Es decir, sus conocimientos, creencias, propósitos, motivaciones, necesidades, intenciones... etc. Así como los que cada uno sabe o presupone que tienen los demás sobre el tema del que se habla. La adecuación es, por tanto, la aceptabilidad de una determinada secuencia en función del contexto pragmático. Es decir, de los conocimientos y presuposiciones de los participantes en cada punto del discurso; lo que sepa sobre el tópico de conversación de cada uno de ellos, y de lo que haya sido dicho antes. La articulación adecuada se relaciona con lo que constituye tema o presuposición y foco o parte informativa de la secuencia.

    ¡Error! Marcador no definido.

    Los mecanismos que aseguran la coherencia de un texto son de diversos tipos:

    • Los mecanismos de carácter semántico. Y de carácter lógico que afectan al contenido.

    • Los mecanismos lingüísticos que afectan directamente al plano de la expresión.

    • Los mecanismos de carácter pragmático que afectan a su adecuación al contexto comunicativo. Prescindiremos de la simbología que usualmente utiliza la gramática del texto, tributaria de disciplinas fuertemente formalizadas como la lógica de predicados y la lógica modal.

    La cohesión textual está basada en los mecanismos contemplados en el sistema lingüístico que el hablante utiliza: la palabra y su poder asociativo, sus relaciones morfológicas y semánticas, las construcciones sintácticas, la conexión entre oraciones... etcétera. De ahí que a lo largo del tema se expongan contenidos relativos a la conexión de elementos en la oración, y la conexión de secuencias oracionales, mediante los conectores supraoracionales (en terminología estructuralista), además de los mecanismos que se refieren exclusivamente al plano del contenido.

    Debemos separar los conceptos de coherencia semántica y cohesión.

  • LA COHERENCIA. PLANO DEL CONTENIDO O MARCO EXTERNO.

  • Todos los mecanismos de coherencia mencionados se refieren a la estructura semántica o lógico- semántica de los textos, es decir, en palabras y terminología de Hjemslew: pertenecen al plano del contenido.

    Si bien todos los elementos de cohesión textual tienen como objetivo la coherencia semántica, es decir, que el texto sea un acto de comunicación entendible por el oyente, hay algunos que son exclusivos de la coherencia. Nos referimos a aquellos aspectos que recoge la pragmática y que tienen que ver con el momento de decodificación de textos por parte del oyente.

    Se entiende por coherencia la propiedad fundamental inherente al texto que hace que pueda ser percibido como una unidad comunicativa y no como una sucesión de enunciados inconexos. Merced a la coherencia, las partes aparecen relacionadas entre sí en función de la totalidad, y el conjunto se percibe como adecuado al contexto en el que produce la comunicación.

  • EL MARCO DE INTEGRACIÓN GLOBAL. (M.I.G.)

  • Es llamado así, por parte de la gramática textual, al asunto del que trata un texto. Al percibir un texto, el oyente capta esa unidad subyacente a la que se subordinan los diversos enunciados que lo integran. Este núcleo fundamental es el marco de integración global o tópico del discurso. El M.I.G. se denomina también a veces “tema del texto”. En tal caso, no debe confundirse con el “tema” de una frase que se opone al “rema”.

    Si la secuencia carece de M.I.G., incluso si están presentes factores lingüísticos de cohesión textual, el conjunto es percibido como una sucesión de enunciados incoherentes. No como unidad comunicativa alguna.

  • IMPLICACIONES Y PRESUPOSICIONES.

  • El concepto de presuposición, fue desarrollado en el ámbito de la Semántica Generativa por McCawley, Fillmore y LaKoff. La presencia de un M.I.G. o tópico del discurso es condición necesaria para asegurar la aceptabilidad de un texto. Sin embargo, no suficiente: la coherencia de un texto exige, además, la no-violación de las implicaciones y presuposiciones que contienen los enunciados.

    Implicación.

    En sentido estricto, decimos que una proposición P implica otra proposición Q cuando, si P es verdadera, Q es también necesariamente verdadera:

    Ejemplo:

    Pedro se ha casado con María implica María se ha casado con Pedro

    * Pedro se ha casado con María pero María se ha casado con Juan.

    En un sentido amplio, el término implicación se usa en la Gramática del Texto para indicar que un hecho entraña forzosamente otro, o que un concepto incluye otro.

    La presuposición.

    Acerca de la presuposición Teun A. Van Dijk señalaba tres tipos:

    • Pragmática. Por ejemplo, si pregunto esperando que el preguntante sepa responderme.

    • Referencial o extensional, con valores veritativos, es decir, si es verdadero o falso, o si se adecua a la realidad.

    • Semántica o intensional, si el enunciado está bien formado semánticamente.

    En sentido amplio las presuposiciones son aseveraciones no expresadas, subyacentes al enunciado que condicionan su aceptabilidad y su adecuación a una situación dada.

    Existen una serie de verbos y expresiones que encierran presuposiciones e implicaciones. Si estas no se respetan en el discurso, se producen “pseudo- discursos” inaceptables:

    • Los llamados verbos factivos presuponen que, tanto si se afirma como si se niegan, la aseveración que de ellos depende es verdadera. Son verbos factivos: saber, darse cuenta, percatarse, lamentar, etc. Son expresiones factivas: es cierto, es significativo, es triste... etc.:

    Mi padre sabe / no sabe que he aprobado, sin embargo, no he aprobado.

    Implicaciones y aseveraciones se entremezclan en el discurso y aseguran su coherencia lógica. La ruptura en cualquier punto acarrea la inaceptabilidad de la totalidad como texto. Por ejemplo en:

    Pedro se olvidó de escribir la carta. Su tía la ha leído ya. Su tía la ha leído ya es una presuposición factiva, presupone que la carta existe. El análisis sería análogo para sucesiones de secuencias tales como: es analfabeto, no sabe leer... etc.

    Presuposiciones pragmáticas.

    Determinadas presuposiciones no son inherentes al discurso sino al contexto del discurso, es decir, a la situación en que tiene lugar, características, conocimientos, capacidades de los participantes, etc. Por ejemplo: ¡Abre la puerta! Presupone, por muy simple que parezca que la puerta está cerrada. Que el interlocutor sabe de qué puerta se trata y que físicamente puede abrirla.

  • TEMA Y REMA.

  • Los conceptos de tema y rema se aplicaron inicialmente a la descripción de enunciados formados por oraciones simples. Se trata de analizar desde otra perspectiva la articulación, es decir, la estructura de las oraciones simples cuando se convierten en enunciados de habla. Se partía del presupuesto que afirma que la articulación sintáctica de la oración como sujeto y predicado entendidos ambos desde el punto de vista gramatical no da cuenta de la articulación actual, es decir, realizada en el acto del habla.

    Sin embargo, pueden existir todos los lazos de cohesión textual y no existir coherencia, la coherencia viene establecida por la relación semántica subyacente entre un tema y otro tratado en el párrafo; es decir, el propio significado interfrástico que atribuya al conjunto la idea de un todo autónomo. Es el concepto de articulación que ideó la escuela de Praga. Chomsky, en 1965, lo definió como expresión en superficie de la relación profunda entre Sujeto y Predicado): tema y rema, (Topic- Coment, Argumento-comentario). Se desarrolló dentro de los modelos oracionales. La lingüística textual también ha adoptado esta distinción como valiosa. Se considera tema: aquello que contiene lo ya conocido o presupuesto, es decir, la base del enunciado cuya representación semántica ya ha sido propuesta, implicada o presupuesta. Lo que ha sido presentado en el mismo texto o lo que se supone como conocido por el oyente. Y rema a lo nuevo, ese decir, a lo que aporta de nuevo el texto. Aveces, se denominan también respectivamente presuposición y foco (presuposición se utiliza aquí en un sentido algo diferente al tratado después). La gramática del texto denomina al sujeto psicológico tema o tópico de la frase o enunciado. El predicado psicológico es el rema o comentario.

    Este libro me lo ha regalado mi hermano

    Tema. Rema

    Tópico. Comentario (o comento)

    Presuposición. Foco.

    A mí me gustan las películas de miedo.

    Tema. Rema.

  • SELECCIÓN Y ORDENACIÓN. TEMATIZACIÓN Y FOCALIZACIÓN.

  • Relacionados con la coherencia están la cantidad de datos aportados la secuenciación interna de los hechos y la ordenación en la exposición de los mismos y las perspectivas espacio - temporales. Tanto los textos que versan sobre secuencias de sucesos como los que describen características, propiedades o estados, operan necesariamente con una selección de hechos o características que resultan relevantes. La ordenación normal de las descripciones va de lo general a lo particular, del todo a la parte, del continente al contenido, de lo grande a lo pequeño. Lo que corresponde al orden normal de percepción de las cosas (captamos globalmente un objeto antes de fijarnos en sus partes, percibimos lo grande antes que lo pequeño... etc.). Si bien, en los textos literarios estas secuencias pueden variar. El orden puede alterarse con ciertas condiciones, bien por motivos subjetivos, bien porque se desea connotar cierto elemento del texto: téngase en cuenta la teoría de la perspectiva funcional de la oración.

    Del mismo modo el texto debe estar adecuado al tiempo, al espacio (tanto interno como externo) en el que se elabora. Es lo que en retórica tradicional se denominaba la “Consecutio Temporum”.

    Se denomina tematización la operación lingüística que consiste en convertir un elemento del enunciado en tema. Los recursos tematizadores son múltiples. En español, en un enunciado simple, es decir, que consta de una sola frase, el orden de los elementos indica en principio cuál es el tema: la tematización se realiza, por tanto, anteponiendo simplemente el elemento elegido.

    Un enunciado como He leído ya ese libro o no nos ha dejado pasar el imbécil del vigilante puede estar articulado de distinta manera según de qué se esté hablando en el momento de emitirlo.

    a) T: yo he leído ya ese libro.

    (implícito en la desinencia verbal)

    b) He leído ya ese libro

    T R

    En el primer caso el hablante se propone como tema e informa de una acción que ha realizado. La conversación anterior ha versado sobre las lecturas efectuadas, con lo que lo dado, es decir, el tema, es “la acción de leer”. Lo nuevo es que lo leído sea “ese libro”.

    a) No nos ha dejado pasar el imbécil del vigilante.

    R T R

    b) No nos ha dejado pasar el imbécil del vigilante.

    T R

    Además del orden, existen giros sintácticos específicos de tematización enfática: en cuanto a, en lo que respecta a, sobre...

    En cuanto a mí, no pienso ir.

    Sobre esa cuestión, te diré que no me importa nada.

    La focalización es el procedimiento inverso a la tematización: consiste en resaltar un elemento del enunciado como foco o rema. Los recursos focalizadores son fundamentalmente la entonación enfática unida a las pausas y determinados giros sintácticos. Por ejemplo:

    Mi padre me ha regalado una bicicleta.

    Pausa R entonación enfática

    O bien con giros sintácticos:

    Lo que me ha regalado mi padre ha sido una bicicleta.

    Es una bicicleta lo que me ha regalado mi padre.

  • FACTORES PRAGMÁTICOS: EL CONOCIMIENTO DEL MUNDO.

  • Una secuencia perfectamente bien formada, con su M.I.G. reconocible, y total coherencia interna en implicaciones y presuposiciones, puede dar lugar a un texto inaceptable si en algún momento se violan presupuesto que corresponden a nuestro “conocimiento del mundo”.

    Jugar a la pelota y tomar el sol son hechos perfectamente compatibles en nuestra experiencia con estar en la playa. Pertenecen al contexto normal. En cambio, resultaría extraño: fuimos a la playa, llamamos a la puerta y compramos cinta adhesiva.

    El marco conceptual constituye uno de los componentes básicos de la coherencia de los discursos. “Marco” se utiliza aquí en sentido conceptual de campo asociativo de carácter pragmático. Basándonos en la experiencia, abarcamos una serie de objetos, individuos, hechos, relaciones, etc. Bajo un determinado concepto: por ejemplo, en el marco de un restaurante se incluye: edificio, lugar donde se come, cubiertos, carta, público, cuenta, camarero, platos, cubiertos, en definitiva, todo aquello que al receptor le sugiere un restaurante.

    4.2. EL MARCO INTERNO. TIPOS DE COHESIÓN.

    Lo que determina si un conjunto de oraciones constituye un texto (además de los aspectos relacionados con la entonación) dependen de las relaciones de cohesión que existen dentro de las oraciones o entre ellas, que es lo que crea textura. Las relaciones de cohesión de un texto más destacadas por los analistas del discurso son:

    • la de referencia

    • De sustitución.

    • De elipsis.

    - De referencias léxicas.

  • LA ANÁFORA.

  • Recordemos que se entiende por anáfora al mecanismo mediante el cual un elemento del discurso remite a otro que ha aparecido anteriormente. Los marcadores referenciales son aquellos que establecen relaciones entre un segmento del discurso y otro que está en el mismo texto o fuera de él.

    Ejemplo:

    He sacado de paseo a mi prima. La he llevado al Zoo.

    Algunos consideran que puede hablarse de anáfora elíptica en ejemplos como los siguientes:

    Pedro ya está aquí. " llegó anoche.

    Yo tengo una moto y mi novia también " .

    El artículo determinado “el” tiene valor anafórico cuando actúa como reconocedor de discurso. La cohesión textual se establece mediante la alternancia con el presentador un:

    Entro una niña corriendo. La niña llevaba una botella en la mano.

    Si el objeto no ha sido mencionado antes, “el” encierra la presuposición de referente unívoco, conocido o identificable por el interlocutor.

    La catáfora entre oraciones es menos frecuente que la anáfora. Se da en ejemplos como los siguientes:

    Todos estaban en casa. Mi padre, mi madre, mis hermanos, mis primos...

    Oye bien esto: no pienso dejarte más dinero.

    Lo que le pasó fue lo siguiente: se dejó las llaves en casa.

    Te daré un consejo: no te fíes de los desconocidos.

    Cuando la relación entre dos elementos está en el mismo texto se habla de relaciones endofóricas, a las que pertenece la anáfora y la catáfora. Entre un elemento del texto y otro de fuera de él, se trata de referencia exofórica.

    1. - Mi hermano tiene una moto, yo también tengo una.

    2. - Mi hermano tiene una moto, yo también.

    El primer ejemplo es sustitución pronominal, endofórica.

    En el segundo la relación es de supresión o elipsis, en la que el elemento repetido se suprime.

  • LAS PRO- FORMAS.

  • Como se ha visto, la anáfora y la catáfora pueden estar desempeñadas por distintas clases de palabras e incluso sintagmas con significado léxico. Sin embargo, los elementos anafóricos por excelencia son las denominadas proformas o morfemas especializados en la función de sustitutos.

    Pronombre:

    El pronombre personal (sólo pueden actuar como pronombres)

    Los demostrativos.

    Los posesivos.

    Los numerales. Pueden ser también determinantes.

    Los indefinidos.

    Los interrogativos- exclamativos.

    Los relativos. Estos, además, pueden desempeñar la función de nexo entre dos proposiciones.

    Los pronombres personales son deícticos que señalan a los interlocutores del discurso, es decir, establecen las personas gramaticales.

    Yo y tú son exclusivamente deícticos: no son sustitutos de sustantivo alguno; es evidente que, cuando el hablante se refiere a sí mismo o a su interlocutor, no está sustituyendo sus respectivos nombres propios que, en el caso del interlocutor, puede incluso desconocerse. Él o tercera persona del singular designa a aquel o aquello de lo que se habla. Puede ser deíctico o anafórico y es el único pronombre personal que puede ser realmente sustituto del sustantivo:

    Habla más bajo que él te va a oír. (Deíctico: él está presente físicamente; el pronombre lo señala)

    Ayer vi a María con Juan y él me dio recuerdos para ti. (Anafórico: remite a Juan mencionado antes).

    Los demostrativos, los posesivos, y ciertos indefinidos tienen clara función de sustitutos:

    El profesor y los alumnos se han ido. Aquel a casa. Estos al bar.

    Juan trajo su escopeta. Pedro la suya.

    Los chicos se entretuvieron por el camino. Todos perdieron el tren

    Son así mismo proformas los relativos e interrogativos. Los primeros son siempre anafóricos. Los segundos, en interrogación directa, catafóricos.

    Le abordó un joven. El cual, tras contarle una historia, le pidió dinero.

    • ¿Quién está ahí? - Pepe.

    Pro-adverbios.

    Son aquellos adverbios que funcionan como sustitutos de adverbios o complementos circunstanciales:

    Todos estaban dentro. Allí hacía menos frío.

    Dieron las tres. Entonces se marchó.

    Proformas lexicales o sustitutos léxicos.

    Determinadas unidades de significación muy amplia desempeñan con frecuencia la función de sustitutos. Debido a su comprensión mínima y extensión máxima, pueden reemplazar a cualquier término para apuntar al mismo referente.

    Cosa es el sustituto prácticamente universal que designa realidades no animadas tanto materiales como no materiales. Puede sustituir también secuencias de discurso.

    Me he comprado una cosa: un cepillo.

    ¿Qué has aprobado? Vaya cosa...

    Tiene dolor de muelas es una cosa muy desagradable.

    Persona. Más restringido, es sustituto común de sustantivos que contiene el rasgo + humanos.

    Hacer es el sustituto de un gran número de verbos:

    • ¿Qué hace Juan? - Lee, escribe, descansa, está en su curato.

    Los de significación de voz media exigen como sustituto pasar o suceder.

    María se parece a su padre y a Ana le sucede lo mismo.

    • ¿Qué te pasa? - Me duele la cabeza.

    No sería posible María se parece a su padre y Ana hace lo mismo. O - ¿Qué haces? - Me duele la cabeza.

  • ELEMENTOS CORRELATIVOS.

  • La estructura del discurso puede verse señalada explícitamente en la estructura superficial mediante elementos gramaticales o léxicos de carácter correlativo o distributivo. Tal caso es el de las conjunciones distributivas ya... ya...; ora... ora... ; bien... bien...; de los pronombres este... ese... aquel...; uno... otro...; de los adverbios y locuciones aquí... allí...; unas veces... otras veces...; tan pronto... tan pronto...; por una parte... por otra parte...

    Establecen relaciones secuenciales los llamados adverbios y locuciones de orden: primeramente, seguidamente, a continuación, finalmente. Por último. En primer lugar... en segundo lugar... etc.

    En cuanto a los elementos léxicos que pueden establecer correlaciones, son prácticamente innumerables: en el campo, en la ciudad, los jóvenes, los viejos, en invierno, en verano.

  • LA COHESIÓN LÉXICA.

  • La relación de cohesión dentro de un texto puede adoptar la modalidad de relaciones léxicas, basadas en relaciones de extensión semántica: la sustitución de palabras pertenecientes a un mismo campo semántico, relaciones de metonimia, a través de la comparación, mediante el campo asociativo de la palabra... etc.

    Repetición léxica. La unidad léxica reaparece en el texto, manteniendo o no su extensión.

    Prefiero los gatos a los perros. Los gatos no muerden y los perros sí.

    Me encanta este perro. El perro es el mejor amigo del hombre.

    Sustitución sinonímica. Un elemento léxico es sustituido por un sinónimo conceptual o contextual.

    Había algunas estatuas en el jardín. Eran esculturas modernas.

    Venía en el automóvil y se retrasó bastante porque su coche es muy lento.

    Falleció sin hacer testamento porque se lo gastó todo antes de morir.

    Los garbanzos me resultan pesados. Son una comida indigesta.

    Sinonimia referencial. Unidades léxicas de distinto ámbito semántico, nombres propios, sintagmas determinados, etc. Pueden designar en el texto idéntico referente infundiendo cohesión a las secuencias.

    Juan entró en el despacho del jefe. El señor López alzó la vista y miró a su subordinado con desprecio: aquel joven le resultaba profundamente antipático.

    Sustitución por hiperónimos o hipónimos.

    El león escapó de la jaula. La fiera estaba hambrienta.

    Voy a comprar flores. Quiero una docena de claveles.

    Este calzado me aprieta. Voy a tener que cambiar de zapatos.

    Han traído los muebles, pero ni la cama ni el armario caben en el cuarto.

    Presencia de antónimos, recíprocos o complementarios.

    Los listos se arreglan y los tontos sucumben.

    Al comprador le interesa retrasar el pago pero al vendedor se negó.

    Los niños salieron; los mayores se quedaron.

    Día, noche (antonimia)

    Zapatería, zapatos (derivación)

    Entre los cantantes, la voz (metonimia)

    Campo semántico o asociativo común.

    En enero hace más frío que en diciembre.

    Las ovejas, las vacas y los caballos morían de sed.

    La puerta está rota, las ventanas abiertas y el porche medio derruido.

    Asociaciones pragmáticas. Los mecanismos anteriores se basan en el conocimiento que el hablante tiene de la lengua común como sistema en su nivel léxico. Aunque no siempre resulta fácil delimitar lo semántico de lo pragmático, determinadas asociaciones que infunden cohesión al discurso no depende del conocimiento del significado de los términos sino de factores de conocimiento del mundo y en su vertiente específica del contexto.

    Finalmente cambió la rueda pero se puso perdido de grasa.

    Cuando estaba bastante acatarrado, pidió un coñac.

    La asociación rueda- grasa no deriva del significado de los términos sino de la experiencia práctica de que los neumáticos de los coches manchan de grasa. Del mismo modo, la asociación catarro- coñac deriva de la utilización del coñac como remedio casero para los enfriamientos.

    Otra forma de marcar la relación de cohesión textual es la utilización de un paralelismo sintáctico.

    Por último, incluso, (además de por una serie de fórmulas conjuntivas y adverbiales que conectan unos párrafos a otros) los signos de puntuación sirven para conectar lo que se ha dicho con lo que se va a decir; con todo llegamos a conseguir lo que se denomina “testura”.

    . Día, noche (antonimia)

    .Zapatería, zapatos (derivación)

    . Entre los cantantes, la voz (metonimia)

  • LOS CONECTORES O CONECTIVOS.

  • Algunos gramáticos estructuralistas habían considerado estos conectores pero sólo en el marco de la sintaxis oracional y no del texto y los llamaban enlaces extraoracionales. Entre estos nexos lógicos supraoracionales destacan las conjunciones y las locuciones conjuntivas, los adverbios y las locuciones adverbiales, todos ellos llamados también conectores textuales que sirven como marcas de organización:

    Conjunciones: y, e, ni, que.

    Adverbios sentenciales: Sin embargo, no obstante, por consiguiente... etc.

    Condición, consecuencia, concesión, fin, causa (implicación textual, y coherencia lógica).

    En gramática del texto reciben el nombre de conectores o conectivos los nexos de cualquier tipo que marcan explícitamente relaciones lógicas entre ambas partes del discurso. Estas relaciones pueden ser tanto de coordinación como de subordinación. En unos casos, los conectores enlazan frases u oraciones simples para formar oraciones compuesta. En otros casos enlazan oraciones y secuencias de oraciones. Pueden actuar, por tanto, como nexos supraoracionales. Además de unir oraciones y secuencias los conectivos enlazan macroestructuras, es decir, los contenidos semánticos globales que pueden ser inferidos de conjuntos de secuencias, párrafos, etc.

    Elementos conectores.

    Las conjunciones tanto de coordinación como de subordinación y locuciones conjuntivas.

    Las locuciones adverbiales oracionales: sin embargo, no obstante, por consiguiente, así que, por tanto, con todo... etc.

    Ciertas locuciones prepositivas: debido a, a pesar de, como consecuencia de... muchas de ellas son sintagmas gramaticalizados.

    Determinadas unidades léxicas (sustantivos, verbos, etc.) pueden asimismo desempeñar función de conectores, dado su significado. Por ejemplo: conclusión, consecuencia, causa, alternativa, condición... etc. Añadiendo, concluyendo, admitiendo... etc. Incluso oraciones enteras: podemos concluir que, de esto se deduce que... los conectores pueden combinarse entre sí para matizar o enfatizar la relación: y con todo, pero no obstante y, sin embargo...

    Desde el punto de vista gramatical, los artículos son otra forma de conectividad. Se suelen admitir en el artículo dos formas de presentación del nombre.

    Presentadores directos del nombre. Los determinantes lo hacen en su función de reconocimiento cuando el nombre ha sido ya presentado en el discurso.

    Me encontré con una casa. La casa tenía...

    Me encontré con la casa (se supone ya presentada, conocida).

    Otros elementos son los correlativos, establecen una consecuencia o una secuencia. Son los llamados ordenadores del pensamiento:

    Unos, otros, por una parte... por otra. Por consiguiente.

    Relaciones expresadas.

    Conjunción. Mera unión de frases, secuencias, o tópicos.

    Lucía un sol espléndido y la temperatura era agradable.

    La conjunción exige como las restantes relaciones, la existencia de un tópico del discurso que abarque las consecuencias. De ahí la inaceptabilidad de:

    Juan nació en Manchester y vamos a ir a la playa.

    Contraste. Se da algún tipo de oposición entre los hechos expresados.

    Nosotros fuimos a la playa pero Pedro fue a la piscina.

    Juan es muy buen estudiante. Pedro, en cambio, no da golpe.

    Tiene dinero, con todo, no paga nunca el café. (Adversativa restrictiva: implica cierta incompatibilidad)

    No está enfermo sino que tenía ganas de venir. (adversativa excluyente)

    Disyunción / alternancia. Los hechos expresados pueden ser incompatibles o no.

    O estás casado o estás soltero.

    Haz lo que digo. ¿O es que estás sordo? (Corrige la presuposición me estás oyendo implícita a la orden dada)

    Esta debe de ser la carretera o yo me he perdido (disyuntiva condicional: si esta no es la carretera, es que yo me he perdido).

    Ese te toma el pelo o yo soy buzo. (Falsa disyuntiva dado que su segundo miembro es absurdo. Equivale a afirmación enfática de la primera opción)

    Puedes tomar un naranja o puedes tomar una pera (equivalencia).

    Juan ha debido de poner la radio, o tal vez esté oyendo discos (vacilación o corrección).

    Casualidad, razón, / consecuencia. La relación causa efecto puede ser de muy distintos tipos:

    Los campos están secos porque no ha llovido. (causa material, necesaria, del hecho)

    La cosecha se ha perdido. La causa ha sido la sequía.

    Fracasó en el examen. En efecto, no había trabajado lo bastante.

    La relación causal expresada desde el punto e vista del efecto da lugar a la relación consecutiva.

    No llovió. Por tanto, se perdió la cosecha.

    No ha llovido, por consiguiente, voy a regar.

    Las condiciones causa / efecto están dentro siempre de lo que la gramática del texto define como presuposiciones o implicaciones: *se ha roto el cuello porque no ha llovido.

    Concesión. La cláusula concesiva implica la ruptura de la esperada relación causa- efecto o la no presencia de hechos o cualidades normalmente no compatibles.

    A pesar de que llovió no se perdió la cosecha. (En condiciones normales el no llover es causa de que se pierda la cosecha).

    Termínate la comida aunque no tengas hambre.

    Aunque guapísima, es tonta perdida.

    La implicación que encierra la construcción concesiva es un potente recurso de influencia ideológica “subliminal”: aunque es lista, es guapa; aunque es negro, es inteligente; aunque es mujer, es buen médico; aunque es comunista, es buena persona, etc. Presupone respectivamente las aserciones: las chicas listas son feas, los negros son torpes, las mujeres son profesionales incompetentes, los comunistas son malvados.

    Finalidad. Expresan la intención o propósito por el que se realiza o se hace la acción.

    Voy a regar afín de que no se sequen las plantas.

    Quería comprarse un piso para ello ahorró un año entero.

    La conexión final presupone agente humano, acción consciente y que el suceso producido sea deseable en el “mundo” en el que se sitúa el discurso.

    Ha llovido para que no se pierda la cosecha.

    Circunstancias de lugar y tiempo. Más que establecer relaciones lógicas, las circunstancias de tiempo y lugar enmarcan contenidos del discurso.

    A pesar del atractivo que ofrecía (desde lejos), cuando uno se hallaba junto a ella presentaba un rostro diferente.

  • CARACTERÍSTICAS DE LOS CONECTORES.

  • La presencia de los conectores no es condición suficiente para asegurar la coherencia. Para que opere un conector, los hechos, propiedades, fenómenos, etc. Designados por las frases, secuencias, o macroestructuras tienen que estar conectados en el mundo del discurso. El conector explicita relaciones subyacentes, no las produce. Prueba de ello:

    *Juan debe de haber puesto la radio o tu puedes tomarte una pera.

    Algunos conectores pueden expresar diferentes clases de conexión y ciertas clases de conexión pueden ser expresadas por distintos conectores. El ejemplo más claro es el conector y. Al ser menos marcado, puede designar diversas relaciones:

    Juan fumó un cigarro y Pedro fumó pipa. (adición pura y simple, conjunción de hechos)

    Se tomó varias copas y se emborrachó. (Consecuencia: por la cual)

    Dame la mano y te ayudaré a subir. (Condición).

    Obsérvese que el orden de las frases sólo puede alterarse cuando la relación es de mera adición:

    Pedro fumó en pipa y Juan fumó un cigarrillo. Juan fumó un cigarrillo y Pedro fumó una pipa.

    *Compré aspirina y fui a la farmacia.

    *Te ayudaré a subir y dame la mano.

  • LA DECODIFICACIÓN TEXTUAL. El texto como producto de análisis y como producto estético.

  • El texto producto virtual. Es virtual porque el texto es un producto que no se agota con el uso. Todo texto es el resultado de poner en actividad simultánea y conjunta un sistema lingüístico social y comunitario. El texto es susceptible de ser interpretado una y otra vez por un mismo oyente. Las potencialidades de un texto nunca se agotan.

    HABLANTE OYENTE

    CÓDIGO

    CANAL

    MENSAJE.

    TEXTO

    Hª DEL PENSAMIENTO. Hª DE LA LITERATURA.

    INTERPRETACIÓN DE LA REALIDAD.

    Todos los elementos intervienen en la decodificación del texto.

    Tradicionalmente se han venido estudiando los textos escritos. Sobre los textos escritos cultos se ha trazado la norma de la lengua y a partir de ellos se han realizado los trabajos científicos de los lingüistas y la lengua; por ejemplo la gramática. No obstante se ha visto la necesidad de estudiar la lengua viva. Y en consecuencia se ha visto la necesidad de delimitar su campo de estudio frente a los estudios tradicionales sobre textos escritos que constituyen la investigación filológica.

    Con un objeto de estudio tan fugaz y volandero como la palabra difícilmente se podía hacer algo más que volver una y otra vez a la palabra escrita: único producto lingüístico conservable. La única fuente estática de conocimiento lingüístico y, por consiguiente, de susceptible y reiterada observación.

    En 1953 el investigador Göran Hammarströn publicó su tesis doctoral sobre las hablas portuguesas del Algarbe. Tesis realizada sobre un corpus de grabaciones magnéticas que luego transcribió y analizó introduciendo el método que llamó de transcripción fonética indirecta. Este método adquirió cada vez más difusión a la par que se perfeccionaban los primeros aparatos de grabación. La seguridad en las grabaciones y la fragilidad de los estudios sobre lenguas habladas adquieren así un alto grado de aceptación (seguridad). Se ha propuesto un término para denominar los estudios de habla viva: “femología”.

    Son muchos los trabajos que al amparo de este nuevo giro se hicieron en España, ya sea por que el momento histórico lo requería, buscando la parte más auténtica de una España populosa. Los mapas lingüísticos, los trabajos de dialectología, etc. . En un principio se quedaron en las diferencias fonéticas y posteriormente en trabajos como los de Ana María Español Hablado, o Carmona otra sintaxis, etc. . Intentaron buscar una sintaxis del español hablado. Estos trabajos también permitieron centrar la atención sobre los elementos que intervienen en la comunicación: los trabajos sobre español hablado buscaron como causa de la diferencia de sintaxis entre la lengua escrita y la lengua hablada a la situación, la expresividad del hablante. De esta manera comenzó a entenderse los textos como un producto vivo. Pero se quedaron ahí; casi siempre los estudios más avanzados de esta corriente termina en una recopilación de fenómenos sintácticos distintos a los que se recogen en las gramáticas; y abogando porque los problemas de las limitaciones de la gramática tradicional se resolvían creando una sintaxis del español hablado.

    Mientras tanto, en Inglaterra y Holanda, es decir, en los países del norte de Europa surgía el concepto de pragmática, que como vimos más arriba superaba las deficiencias que plantea los estudios sobre la lengua hablada. Sin embargo, aunque podamos achacar a estos estudios su afán por el método inductivo. Y que sólo buscase recoger los detalles diferenciadores. También podemos decir que la pragmática se queda en un estado demasiado generativista. Puesto que, como sabemos sí que existe un método más o menos estructurado para analizar un texto hablado, y sin embrago, no existe ningún método, ni tampoco, que yo sepa, estudios de análisis de texto utilizando como base teórica la pragmática. Cuando como sabemos los resultados científicos de una ciencia que se dice del texto deberían servir para analizar y no sólo comprender el texto. Es decir, la pragmática nos ayuda a entender el texto, pero no a analizarlo de manera somera como lo pueda hacer otras corrientes.

    Es evidente, que por diversos motivos en la otra Europa, existían otras corrientes que se enfrentaban al texto entendiéndolo como un producto crítico. Entre ellas la semiótica que bajo su concepto de “producción de sentido” intentaba entender cómo significa un texto. Entre ellos destacaremos los trabajos de Genaro Talens. En ellos, y partiendo de Hjemslew, Juri Lotman, Julia Kristeva etc. se hablaba de las relaciones sintácticas que contraían las palabras en el texto y de su cambio de significado. También se hablaba del texto como espejo pero con reflejo de una sociedad. De esta manera sólo era posible entender un texto si previamente se estudiaba la época. Por ejemplo sólo es posible entender la Celestina si conocemos el concepto de amor en aquella época; que es muy diferente al actual. Y de las relaciones intertextuales que contraían con otros textos por ejemplo sólo podemos entender El Mío Cid, si previamente conocemos la ideología cristiana. Lucien Gotman hablaba de la existencia no de un autor particular sino de la sociedad como autora de las obras de arte.; y esto debido a que un autor es hijo del entorno y la situación que le rodea. No se puede despreciar por ello estos estudios de los textos como productos estéticos. Entre otras cosa por que si algo tienen de verdad es que sus conclusiones científicas sirven para realizar los análisis de los textos de las oposiciones.

    Podemos estar quizá ante el problema que se plantea entre la estética y la lingüística, es decir, si la lingüística sola basta para entender el texto literario o si la pragmática sola basta para entender la producción de sentido del texto.

  • TEXTO DENOTATIVO Y CONNOTATIVO.

  • Se llama denotación de un texto a su contenido referencial que informa acerca de la realidad descrita; corresponde a su contenido explícito, o sea, a lo que dice. El valor denotativo de un término es lo que encontramos si buscamos en un diccionario.

    Se llama connotación a la sobrecarga especial de pensamiento afectivo o ideológico que tiende a evocar como contenido implícito, o sea, “lo que quiere decir”. La connotación se asocia y se supone al simple mensaje denotativo, de tal modo que un texto con connotación no se interpreta en sentido real de lo que muestra o dice sino en el sentido que evoca siempre más importante y transcendente. Las connotaciones socioculturales que provienen del entorno contextual varían según el tiempo y espacio. Si nos detenemos en un tipo de textos como el poético y literario podremos apreciar que se caracteriza entre otros aspectos por la connotación implícita. Cuando al pasar el tiempo permanece un valor connotativo en la potencialidad virtual de su pensamiento, el texto se convierte en un texto clásico.

    El resultado textual es una muestra de pensamiento humano que aparece en un momento dado y en relación con una época de la historia del pensamiento de la humanidad. Cada científico busca el aspecto que más le preocupa.

  • TIPOLOGÍA DE TEXTOS.

  • Este problema es tan importante que se ha convertido en la base de algunos de los modelos del análisis textual.

    Propuestas sobre tipología.

    Los lingüistas actuales se fijan en todo tipo de textos al estudiar estas cuestiones. La lingüística actual atiende tanto a los textos literarios como no literarios. Da una serie de razones:

  • Las que se refieren a la estructura de los textos. Porque hay numerosos problemas que sólo se pueden estudiar teniendo en cuenta el texto. Entre ellos están los problemas relacionados con los conectadores del discurso o enlaces extraoracionales.

  • Estudiar la diferenciación tipológica de textos se convierte en una parte de la propia teoría del lenguaje. Sabemos que lo que se llama el sistema de la lengua se presenta variado en los textos. Por eso el problema de tipo de textos se convierte en algo esencial.

  • Las lenguas son instrumentos de comunicación. De acuerdo con esto los lingüistas entienden que el texto depende muchas veces de la situación en que aparece funcionado la lengua. Por ello hay que tener en cuenta factores de tipo contextual.

  • Criterios para establecer clasificaciones de los textos.

    Estructura interna de los textos, organización.

    Situación de comunicación. Tener en cuenta el contexto situacional para establecer la tipología textual.

    1. Algunos lingüistas han establecido y a una clasificación de los textos con respecto a la lengua, con una serie de conceptos:

    Base Textual. Elemento fundamental, determinante de la estructura y clase a la que pertenece el texto. Es el tema del texto. Se caracteriza porque ocupa el principio del texto y se desarrolla a lo largo del mismo.

    Texto descriptivo.

    Texto narrativo.

    Texto expositivo:

    Sintético.

    Analítico.

    Texto argumentativo.

    Texto instructivo o didáctico.

    2. Cada tipo de texto se caracteriza por una base textual. Desde el punto de vista estructural. La base presenta una estructura de enunciados característica y particular. Por ejemplo la base descriptiva conlleva los verbos ser o equivalentes en presente o imperativo con adverbios locativos y que no presentan cambio.

    Forma Textual. Cada uno de los textos se caracteriza por presentar:

    Forma textual subjetiva.

    Forma textual objetiva.

    Variante textual. Es la modalidad particular que un texto puede presentar en la comunicación concreta. Así los textos narrativos presentan las variantes: novela, cuento, biografía... etc.

    3. Por último, algunos gramáticos proponen el método de aplicación de rasgos como ocurre en la fonología o semántica:

    Texto hablado / no hablado.

    Espontáneo /no espontáneo.

    Monólogo / no-monólogo.

    Convencionalizado / no convencionalizado.

    Subjetivo / no subjetivo.


    TEMA IV

    LA ORACIÓN GRAMATICAL. FUNCIONES. SUJETO Y PREDICADO. ESTRUCTURAS. LA IMPERSONALIDAD EN ESPAÑOL. MODALIDADES DE ORACIONES EN ESPAÑOL.

    (TEMA 17: LA ORACIÓN: CONSTITUYENTES, ESTRUCTURA Y MODALIDADES. LA PROPOSICIÓN.)

  • LA ORACIÓN EN ESPAÑOL.

  • Breve introducción

    Se ha hablado de un orden lógico en la oración al que se ajusta por ejemplo el francés, el español y en parte el ingles es el siguiente: sujeto + predicado verbal. Cuando traducimos del latín se habla de poner un orden lógico a las palabras, esto conlleva el que las lenguas tienen distintas normas en lo que se refiere a su ordenación morfo-sintáctica. Así en latín podemos decir: puer amat Deum o bien Deum amat puer o incluso amat puer Deum. La posibilidad de esta ordenación se da gracias a la expresión de la función CD a través de la declinación. No obstante el orden de palabras no es que esté exento de valor gramatical en latín. Un caso opuesto como el latín lo ocupa el chino que no posee en realidad un sistema morfológico, el valor gramatical de las palabras depende de su posición en la frase.

    El español ocupa un lugar intermedio. El orden del español puede ser variado por la norma, como el caso de me se ha caído, esta distribución sería funcional pero no se ajusta a la norma escrita. No sería ni funcional ni normal: me ha caído se. En los esquemas que aceptan el orden es importante la entonación, tanto según las necesidades subjetivas como según las necesidades impuestas por el propio sistema de la lengua. Los esquemas que afectan al orden de las palabras como la entonación nos hacen pensar en la imposibilidad de separar totalmente la sintaxis de lo que es la enunciación en general.

    Heles Contreras explica el orden lógico en español desde presupuestos de la gramática generativa y tiene en cuenta factores como la ordenación tema y rema y el criterio de la entonación.

    Se está hablando actualmente de los procedimientos de topicalización sintáctica. Se entiende por topicalización la extracción o desvinculación de su funcionamiento sintáctico normal de una palabra o de un sintagma que, a veces, aparece después representado con un pronombre como lo, ello, eso, esto, es muy frecuente en el lenguaje hablado.

    Ejemplo: Hoy tenemos alumnos que son muchos prácticamente y que no podemos prescindir de ellos.

    Al lado de la topicalización en ejemplos como el anterior, aparecen otros tipos de procedimientos que son comunes al español hablado y que pueden considerarse como desdoblamientos sintácticos. En lo que respecta a la sintaxis de la oración hay que tener en cuenta no sólo procedimientos de sino sistemático que revelan un orden determinado de palabras en la oración. También hay que estar atento a estructuras de la lengua hablada que en gran parte están aún por hacer.

    Ha sido definida con distintos criterios. Frente a los criterios funcionales, los tradicionales se han basado en lo semántico y ontológico, criterios no lingüísticos. Hay que destacar como algunos estudiosos como Ries recoge 139 definiciones de oración. Ese gran número de definiciones se debe a la diversidad de criterios o puntos de vista utilizados.

    Hay varias definiciones y son las siguientes:

    • Expresión que consta de sujeto y predicado.

    • Expresión que tiene un verbo conjugado.

    • Unión de palabras con sentido completo.

    • Algunas con sentido logicista: expresión de un sentimiento, expresión de un juicio lógico, o sea, manifestación oral del acto del entendimiento en virtud del cual afirmamos una cosa de otra.

    • Otras psicológicas: expresión hablada mediante la cual se resuelve un afecto o un acto de la voluntad.

    • La oración es la unidad menor de sentido completo en sí misma en que se divide el habla real. Esbozo de la Real Academia.

    En estudios propiamente lingüísticos podemos destacar que uno de los lingüistas creadores de la lingüística moderna, es uno de los primeros que caracteriza a la oración de una forma inmanente (Bloomfield): cada oración es una forma lingüística independiente que no está incluida en virtud de ninguna construcción gramatical en ninguna forma lingüística mayor. Lenguaje 1964.

    Características de la oración.

    La oración española es la unidad gramatical en donde se relacionan con relación de interdependencia un sintagma nominal y un sintagma verbal que debido a la relación que contrae tiene unas funciones: sujeto y predicado. Relación de interdependencia: el sujeto se exige al predicado y viceversa, se implican mutuamente.

    ¿Cómo interpretar las oraciones tradicionalmente llamadas impersonales? Están llamando o ha amanecido lloviendo. Son oraciones sin sujeto, generalmente por razones de la enunciación que determinan que por ejemplo un verbo como llamar carezca de sujeto. La relación de interdependencia determina que el plano de la expresión, las funciones de sujeto y predicado se presenten realizadas por determinados morfemas:

    Este libro me gusta

    Estos libros me gustan

    *Este libro me gustas.

    El morfema de género es pertinente en las oraciones llamadas atributivas y en las pasivas. Algunos especialistas como Leonard Bloomfield utiliza el término taxema para definir estos fenómenos de acomodamientos de los morfemas:

    • Taxema de concordancia.

    • Taxema de ordenación (no es pertinente en español ya que sujeto y predicado puede cambiar su posición). En ciertos casos el orden es fijo en español, en cuanto a la posición de los pronombres átonos que es preverbal cuando el verbo es personal con infinitivo o imperativo su posición es postverbal.

  • . LA ORACIÓN COMO UNIDAD ESTRUCTURAL. PUNTO DE VISTA ESTRUCTURAL EUROPEO.

  • Se le otorga mucha importancia al concepto de sintagma. La característica principal del sintagma es la de tener realidad lingüística, tener sentido aunque incompleto. El sintagma es un conjunto con unidad de función. Es la unidad del tercer nivel del plano gramatical. Nivel en el que se combinan palabras o palabras con morfemas. Es un término reciente de la Lingüística Estructural. Saussure sintagma es cualquier combinación de elementos en el que el eje sintagmático. Para nosotros va a ser combinación de dos o más palabras entre sí que constituyen unidad funcional (sujeto, predicado... etc.). Por otro lado, lo característico del sintagma entre las palabras que constituyen el sintagma hay una principal o nuclear y unos elementos adyacentes como consecuencia de esto se constituyen en:

    • Sintagma nominal.

    • Sintagma Verbal.

    • Sintagma Adjetivo.

    • Sintagma Adverbial.

    • Sintagma Preposicional.

    Bello se dio cuenta de la necesidad de la unidad y las denomina frase verbal, frase nominal... etc. Algunos gramáticos en vez de sintagmas utilizan el término grupo sintáctico. Alarcos ha dejado el término de sintagma para lo que hoy se dice “palabra”.

    Definición. En un sentido estricto un sintagma es cualquier secuencia de morfemas conexos. Una palabra es un sintagma y una oración también lo es. Sin embargo, se acostumbra a reservar el término sintagma para secuencias de palabras conexas que no poseen estructura oracional, es decir, para las unidades de nivel superior a la palabra e inferior a la oración. Es una unidad, una serie o conjunto de palabras ordenadas en torno a una de ellas que funciona como núcleo y es la que le da el nombre específico al sintagma.

    El conjunto o grupo en su totalidad desempeña la misma función que la palabra núcleo. Si un nombre núcleo de un sintagma, funciona como sujeto de una oración, el grupo de palabras en bloque debe funcionar como sujeto. Por tanto, será incorrecto a analizar:

    El albañil dejó la casa sucia.

    S.N. S.V.

    El albañil dejó la casa sucia.

    DET. S.N. S.V.

    Desde el punto de vista de su estructura, y ateniéndonos al plano de la lengua, es decir, del sistema, la oración aparece integrada por una secuencia de palabras conexas en la que se puede reconocer dos constituyentes: un sintagma nominal (SN) en función de sujeto y un sintagma verbal (SV) en función de predicado. Sujeto y predicado mantienen una relación de interdependencia.

    Por otro lado, hay que tener en cuenta el concepto de sintagma proposición o proposicional, que es una combinación de sintagmas con aparente forma de oración. Pero que pierde su independencia (al perder aunque sólo sea una característica de independencia) y está incluido en una unidad superior que es la oración.

    Estructura de la oración según el estructuralismo.

    Éstas pueden ser bimembres o unimembres. Las bimembres consisten en la relación de interdependencia del sujeto y el predicado. El sujeto es la función ejercida por un sintagma nominal cuyo núcleo obliga a elegir una forma verbal. El predicado es el sintagma cuyo núcleo es la forma de verbo concordada con el sujeto. Las oraciones bimembres pueden aparecer con uno de los elementos omitidos.

    • Tú qué quieres.

    • El libro

    • Toma

    • Pagaré con tarjeta

    Ahora bien, el elemento omitido puede ser captado fácilmente por el contexto, la sustitución, la estructura profunda (en el caso de la gramática generativa).

    Las estructuras unimembres son oraciones como Llueve, Hace calor, Llaman a la puerta, se castigó a los culpables, ¡fuego!. En ellas no aparece la estructura sujeto- predicado. Por otra parte, el elemento ausente no se puede deducir ni del contexto, ni por la situación, y en la estructura profunda o no se haya sujeto o es muy difícil hallar un sujeto determinado.

  • . LA ORACIÓN COMO UNIDAD DE CONTENIDO.

  • Desde el punto de vista semántico, la oración constituye una unidad de contenido, es decir, transmite un significado completo y coherente. Para que exista oración tiene que darse compatibilidad semántica entre sus elementos. Una secuencia no significativa no puede denominarse oración aunque en ella se dé la estructura oracional SN + SV y los componentes de los mismos respeten todas las reglas. (gramaticalidad y aceptabilidad)

    Una multitud de gente huían por la carretera es agramatical (no respeta las reglas de concordancia) sin embargo, resultaría aceptable para la mayoría de hablante (debido a la connotación “colectivo” que tiene multitud y gente).

    *Juan fue abundante.

    *Este niño es múltiplo de tres.

    *Apresúrate despacio.

    La oración presupone que la combinación de los significados léxicos y gramaticales de su integración dé lugar a un significado global unitario. La oración constituye la unidad básica de descripción gramatical. Las unidades inferiores a la oración cobran sentido y se definen en tanto que integradas en una oración. Aisladas, carecen de contenido comunicativo. Por ello, la gramática tradicional denomina partes de la oración a las clases de palabras (sustantivos, verbos, adjetivos, adverbios... etc.).

  • LA ORACIÓN DESDE EL PUNTO DE VISTA DEL HABLA.

  • En el plano del habla, es decir, de la utilización de la lengua en una situación comunicativa, es evidente que una secuencia puede constituir una unidad de comunicación y transmitir un significado completo sin presentar la estructura oracional antedicha. Ello se debe a que la citada situación comunicativa o el contexto lingüístico hace innecesario explicar un gran número de elementos. De ahí la definición de oración como “la menor unidad de habla con sentido completo”, “unidad mínima de comunicación” o forma menor de mensaje lingüístico”. Según esta óptica, cualquier secuencia puede constituir oración si se inserta en una situación o contexto.

    • Los padres del niño (como respuesta a la pregunta ¿Quién ha venido?).

    • Del quince al veinte. (Cuándo son los exámenes?)

    • ¡Socorro! (En una situación de peligro).

    Conviene, por tanto, precisar a qué plano se considera que pertenece el concepto de oración: si es una unidad de lengua o de habla. Desde el punto de vista terminológico es preferible optar por lo segundo. Nosotros vamos a considerar que la oración es una unidad de la lengua, y llamaremos oración a la estructura que subyace cuando el contenido se comunica por medios estrictamente lingüísticos, al margen de la situación comunicativa concreta.

    A la oración desde el punto de vista del habla la denominaremos provisionalmente como “enunciado”. Entre los enunciados distinguiremos los que presentan estructura oracional y los que no.

    Así serán consideradas como oraciones secuencias como:

    • Mi tía se ha comprado un perro.

    • Ese árbol se está secando.

    • ¿Tienen ustedes frío?

    En tanto que las siguientes diremos que constituyen enunciados de estructura no oracional. Sólo podrían constituir mensajes completos merced a la información aportada por el contexto:

    • Buenos días.

    • Mañana por la mañana.

    • ¡Cielos, mi marido!

  • El enunciado y la oración.

  • Cabe, por tanto, definir el enunciado. Según Leonardo Gómez Torrego presenta las siguientes características:

    • Está delimitado por pausa mayores (por ejemplo, la del punto o silencio).

    • Tiene capacidad comunicativa por sí mismo y comunica bien dentro de un texto (el discurso) en una situación.

    • Es sintácticamente autosuficiente para expresar, aunque, como vimos en ocasiones no se presente como oración.

    • El enunciado es la unidad mínima de comunicación, mientras que el texto es la unidad máxima.

    Por tanto, según este autor, oración es una unidad sintáctica que se corresponde con la estructura gramatical constituida básicamente por un sujeto y un predicado. No importa si esa estructura tiene significado completo o no (es decir, está descontextualizada y contraría la regla de actualización). Por enunciado entiende una unidad de comunicación, o sea, una unidad pragmática. En tanto que unidad de comunicación debe tener sentido completo dentro de la situación en que se produce.

    Otro lingüista que ha definido el enunciado y la oración es Emilio Alarcos Llorach

    Enunciado. Se llama enunciado a la unidad mínima de comunicación compuesta por una secuencia de signos proferida por el hablante (manifestada por una combinación de fonemas sucesivos). Queda delimitada entre el silencio previo a la elocución y que sigue a su cese, y va acompañada por un determinado contorno melódico o curva de entonación. El signo (o el conjunto de signos) que emite el hablante, y ha de captar el oyente consiste en un mensaje cabal y concreto dentro de una situación en que se produce. El texto son mensajes más amplios, que no son sino combinación de varios enunciados concatenados por el sentido de sus referencias a la experiencia comunicada, sin que entre ellos se establezca por fuerza relaciones funcionales, ya que cada uno de por sí podría constituir un acto de habla independiente. Por ejemplo: no hay ninguna conexión gramatical entre los dos enunciados contiguos ¿Por qué has salido sin abrigo? No te conviene eso, aunque es evidente la relación semántica entre ambos a través del conectador eso que hace referencia a la misma experiencia aludida por el segmento has salido sin abrigo.

    La constitución interna de los enunciados, esto es, el número de signos que contienen y el tipo de relaciones que estos mantienen es variable.

    La oración. Entre los enunciados existe un tipo especial conocido con el término de oración. Uno de sus componentes, la palabra que se llama verbo (o sintagma Verbal), contiene dos unidades significativas entre las cuales se establece la relación predicativa: el sujeto y el predicado, que se entienden tradicionalmente como “aquello de que se dice algo” el primero y el segundo “lo que se dice del sujeto”. Cotejamos las siguientes oraciones, aplicables todas a una misma situación y posibles respuestas a una misma pregunta como ¿Qué hace el niño? :

    • El niño escribe en su cuarto una carta a su amigo.

    • El niño escribe una carta a su amigo.

    • El niño escribe una carta.

    • El niño escribe.

    • Escribe.

    En todas ellas aparece la unidad escribe, imprescindible para que exista una oración. Esta forma verbal es el núcleo de la oración y en él se cumple la relación predicativa: se dice de alguien (la tercera persona) algo (la noción de escribir). Los demás componentes que en la oración pueden aparecer en torno del núcleo son términos adyacentes, cuya presencia no es indispensable para la oración. Los enunciados que carezcan de una forma verbal personal que funcione como núcleo no son oraciones y ofrecen una estructura interna diferente: con la denominación de frases.

    El núcleo de una oración es, pues, un verbo en forma personal. Se vio que esta clase de palabras consta de dos signos, uno de referencia léxica expresado por la raíz (en el ejemplo de arriba Escrib, que alude a la noción escribir). Y otro con valor gramatical manifestado por la terminación (en el ejemplo, e, cuyo contenido engloba varios morfemas o accidentes, entre ellos el de persona, en este caso tercera). El signo léxico del verbo (o sea, el significado de la raíz) es el verdadero predicado de la oración, y el signo gramatical o morfológico funciona como el auténtico sujeto (esto es, la persona designada por la terminación verbal), y que debe llamarse sujeto gramatical o, si se prefiere, personal.

    Los términos adyacentes sirven para especificar con más precisión y detalle la referencia a la realidad que efectúa el verbo o núcleo de la oración. Según la función que desempeñen en la oración, existen varias clases de términos adyacentes.

  • Cuando la situación en que se habla no es suficiente para poder identificar qué ente real se corresponde con la persona (o sujeto gramatical) incluido en el verbo, se agrega un sustantivo (o segmento equivalente) que la especifica: El niño escribe, El maestro escribe, El de arroba escribe, etc. Especifican la alusión de la tercera persona inserta en el verbo y permiten identificarlo. A este término adyacente Alarcos lo denomina sujeto explícito o léxico.

  • Cuando la amplitud referencial del signo léxico del verbo (expresado por la raíz) requiere una especificación que aclara la alusión concreta, se añade otro sustantivo (o unidad equivalente), en general pospuesto: Escribe una carta, Escribe un libro. La actividad designada por el sujeto queda restringida por esos segmentos que funcionan como objeto directo (también llamado complemento directo o implemento).

  • Cuando el sustantivo o (segmento equivalente) que delimita la aplicación de la noción léxica del verbo exige ir precedido por la preposición impuesta por este, aparece un adyacente llamado objeto preposicional (o suplemento): Hablan de la guerra, Abusan de su bondad, Cuenta con mi apoyo.

  • A veces se agrega una segunda delimitación a la referencia del núcleo verbal, la cual suele aludir al destinatario de lo designado por el verbo, y se caracteriza por la presencia obligatoria de la preposición a ante el sustantivo o (equivalente) que desempeña esta función de objeto indirecto: Escribe una carta a un amigo, Hablan a sus hijos de la guerra.

  • Unos cuantos verbos (los llamados copulativos, ser estar, parecer) tienen un signo léxico de alusión tan extensa que requieren la precisión de un término adyacente para poder hacer una referencia concreta: El niño es inteligente, La maestra está casada, Los muchachos parecen dóciles. Esta función de atributo (o predicado nominal) está asignada, en principio, a adjetivos, pero pueden cumplirla también sustantivos y otras unidades. Otros verbos admiten adyacentes análogos al atributo: El ciclista llegó cansado, Dejad abierta la ventana.

  • La función de adyacente circunstancial (llamado también complemento circunstancial o aditamento) la cumplen en principio los adverbios, pero existen otras posibilidades (sustantivos con preposición, oraciones transpuestas, etc.). Se refieren en general a las circunstancias varias en que se produce o realiza la noción léxica a que alude la raíz del núcleo verbal. A veces son como el marco en que se encuadran las relaciones de ese núcleo y otros adyacentes: Escribe una carta en su cuarto, El lunes recibiremos noticias, Así se escribe la historia. Otras veces convendrá segregar de esa función la de adyacente oracional.

  • LA DEFINICIÓN TRADICIONAL DE LA ORACIÓN.

  • En gramática tradicional, la oración se define como la expresión verbal de un juicio. En lógica se entiende por juicio el acto del entendimiento mediante el cual afirmamos o negamos, es decir, predicamos una cosa de otra. El ser del que se afirma algo es el sujeto y lo afirmado, el predicado.

    La definición tradicional ha sido objeto de diversas objeciones:

    • Recurren a un concepto que no es propiamente lingüístico pues juicio es un término de carácter filosófico.

    • El sujeto y el predicado que el concepto tradicional de la oración define no son necesariamente el sujeto y el predicado gramaticales sino el sujeto y el predicado lógicos que no siempre coinciden con los gramaticales.

    En efecto si nosotros decimos por ejemplo: En esta clase hay cuarenta alumnos o Todas las semanas tiene lugar un sorteo, aquello de lo cual nosotros predicamos algo es respectivamente: Esta clase y Todas las semanas y lo predicado, que hay cuarenta alumnos y que tiene lugar un sorteo, secuencias que no coinciden con sujeto gramatical alguno: constituyen los denominados sujeto y predicado psicológico.

  • LA ORACIÓN EN LA GRAMÁTICA GENERATIVA.

  • En gramática generativa y Transformacional, la oración es un “axioma de base” que no requiere definición externa alguna. Es el punto de partida (0) de todas las restantes reglas que permiten generar las secuencias de una lengua:

    0 = FN + FV, es decir, “frase nominal + frase verbal (lo que equivale a

    0 = SN + SV).

    Una lengua se define como conjunto de todas las oraciones posibles pertenecientes a dicha lengua y la gramática de dicha lengua como conjunto limitado de reglas o algoritmos que permiten generarlas. No hay, por tanto, ninguna contradicción en que una oración incluya en su regla de formación la inclusión de otra; puesto que este problema no se plantea, lo importante es generar oraciones. Una secuencia del tipo del ejemplo sería generada por las siguientes reglas.

    Pedro dice que el niño trabaja.

    O SN + SV

    O V + 01

    SN N

    O1 SN1 + SV1

    SN1 Art + N1

    SV1 V1

    N (Pedro, Juan)

    V (decir, afirmar)

    N1 (niño, hombre)

    V1 (trabajar, correr)

    Representación lineal: SN + V + (SN1 + SV1)

    Los símbolos y su articulación corresponden a la llamada estructura profunda, de la que depende la interpretación semántica de la oración. Las reglas transformaciones (adición del operador o nexo, inclusión de la persona, tiempo, modo del verbo, etc.) permite pasar después a la estructura superficial o patente de la oración. Por otra parte la inclusión de restricciones que rigen las compatibilidades semánticas, impiden que aparezcan secuencias como: La tierra dice que el perro aprueba... etc.

    En español todas las oraciones se reducen a siete estructuras básicas, que se llaman oraciones nucleares, y son:

    • SN + Cóp + SN

    Los árboles son vegetales.

    • SN + Cóp + S Adje.

    Esos árboles son altos

    • SN + Cóp + Sprep

    Esa mujer es de Alicante

    • SN + V

    Los chicos corren

    • SN + V +SN

    Los alumnos organizan el sorteo

    • SN + V +Sprep

    Los profesores vienen de la biblioteca

    • SN + V + SN + Sprep.

    Muchos hombres aman las flores con locura

    Además de la representación lineal, está la representación arbórea.

  • FUNCIONES ORACIONALES: SUJETO Y PREDICADO. ESTRUCTURAS.

  • SUJETO.

  • Considerando la partición de la oración en sujeto y predicado diremos que, desde una perspectiva formal en la forma canto se incluye el morfema de persona Yo. De manera que en español no es necesario, pues, explicitar el sujeto. Mientras que el francés o inglés necesitan un sujeto explícito, el español prescinde normalmente del sujeto en las 1ª y 2ª personas y no lo repite en las 3ª personas cuando ya lo ha señalado anteriormente. Se expresa el sujeto por énfasis y por evitar ambigüedad en el 1º caso el sujeto enfatizado va acompañado por un refuerzo melódico. En el segundo caso el sujeto explícito evita confusiones como en el siguiente ejemplo:

    Ejemplo: Juan se levantó y Luis también. Llamó a un taxi

    Ejemplo: Juan se levantó en silencio, salió y llamó a un taxi.

    Definición. Es según hemos visto, el SN que concierta con el verbo en género y número.

    Reconocimiento. Lo reconoceremos por la concordancia que él mantiene con el verbo en número y persona. Para asegurarnos podemos cambiar de número o persona y si el verbo cambia también, es que se trata del sujeto. Ejemplo:

    El marinero trabajo todo el día.

    Ahora cambiamos el número: los marineros trabajaron todo el día.

    Forma o estructura del sintagma nominal.

    Nos fijaremos en la estructura de conjunto según su función y las formas externas. Podemos señalar varios tipos de sujeto: los que están constituidos por una sola palabra: Juan sale. Puede aparecer también un sintagma o combinación de palabras que no constituyan una proposición: El perro de Juan. Puede aparecer también una proposición que presenta los elementos sujeto y predicado: me preocupa que te caigas. A veces, aparecen dos palabras coordinadas entre sí desempeñando la función de sujeto: Juan y Luis salieron. Es sujeto múltiple que vamos a llamar binario. También sujetos múltiples de estructura no binaria: Juan, Pedro, y Luis vinieron tarde.

    En el seno de la oración gramatical, el sintagma nominal sujeto se define como el primer constituyente, el segundo es el sintagma verbal predicado.

    La forma más común es: DET. + NUCLEO + ADYACENTE.

    Los determinantes.

    Es el constituyente que se relaciona en función de interdependencia con el predicado.

    En ocasiones el determinante aparece con nombres propios: La España del siglo XX. En este caso un supuesto nombre propio va acompañado de artículo. Según la gramática moderna es un caso de recategorización del nombre, el nombre propio pasa a la categoría de nombre común. En El Escorial, La Alhambra, El Quijote se llega a decir que el artículo no es determinante sino que es inherente al nombre, un elemento más del nombre.

    Posesivos

    Determinados Demostrativos

    Artículos Adjetivos Indefinidos

    Indeterminados determinativos Numerales

    (Éstos pueden actuar Interrogativos

    como pronombres) Exclamativos

    El núcleo. Llamamos núcleo, dice Manacorda, a la palabra principal o eje de cada uno de los miembros que lo componen y respecto al cual los demás elementos que dependen sintácticamente de él aparecen como “subordinados”. Estos últimos serían los modificadores. Puede ser un nombre, un infinitivo, un pronombre o cualquier palabra sustantivada:

    • Paula no ha venido a trabajar hoy. (Nombre).

    • Yo no lo he dicho. (Pronombre)

    • Errar es humano. (Infinitivo)

    • El bueno de la película ganó la pelea. (Palabra sustantivada)

    Adyacente. Esta es la función típica del adjetivo que, sin embargo, comparte esta función con otras formas:

    • Complemento preposicional. Evidentemente al ser preposicional debe estar introducido por una preposición.

    La divina quietud de la naturaleza.

    S. preposicional. Función complemento del nombre.

    - Aposición. Se llama aposición al nombre o grupo nominal que complementa al nombre sin enlace preposicional. Puede ser explicativa o especificativa:

    Mi hermana Laura vendrá hoy.

    Luis, mi primo, vendrá hoy ha trabajar conmigo.

    Don Roberto, mi jefe, cree que las ganancias empresariales permitirán subir el sueldo.

    La aposición tiene una particularidad que la distingue del modificador directo o adyacente: si la anteponemos a su núcleo se produce un cambio de función: el núcleo se convierte en aposición y ésta en núcleo:

    San Martín, el libertador. / El libertador, San Martín.

    En la escritura, la aposición se caracteriza por ir entre comas, o entre coma y punto y en cuanto a la entonación la aposición va entre pausas.

    Manuel Tabaconda. “ Relaciones sintácticas en el interior de la frase nominal: la aposición”. Revista Verba Nº 5, 1.978 páginas 315, 340. Las conclusiones a las que llega son las siguientes:

  • Es necesario aplicar el término aposición con sentido riguroso. Por una parte delimitado frente a la coordinación y la subordinación como relación sintáctica diferente de ellos y por otra separarlo de la yuxtaposición puesto que si bien como procedimientos formales pudiesen ser equivalentes no sucede lo mismo desde las perspectivas semánticas y funcional.

  • Para que exista una relación nominal apositiva han de darse los requisitos siguientes:

  • b.1. Desde el interior de la frase.

  • Igualdad categorial, es decir, que ambos miembros sean frases nominales.

  • Situación en el mismo plano a escala jerárquico.

  • Intercambiabilidad de las dos frases nominales, de forma que se invierte el orden de la relación.

  • Identidad referencial o lo que es lo mismo, equivalencia semántica identificadora en el contexto.

  • b.2. Desde el interior de la cláusula (oración).

  • Constituir un elemento funcional único con respecto a la cláusula (oración).

  • Ser intercambiables los dos miembros en relación apositiva sin alterar la estructura y funciones de la misma.

  • Ser conmutables cualquiera de los dos miembros por conjunto vacío de forma que el resultado pueda funcionar en la cláusula como la frase primitiva: Sin alterar las funciones en la estructura oracional y sin que el significado de la cláusula se vea alterado funcionalmente en el contexto.

    • Adjetivo. Es, como sabemos, la función propia del adjetivo, la de ser complemento o adyacente del nombre:

    Un aire fresco cubre la frondosa pradera.

    • Proposición adjetiva. A través de la transposición hemos visto como algunos elementos (determinante, preposiciones... etc.) convierten una palabra perteneciente a una categoría (adjetivo, adverbio, sustantivo...) en otra categoría: bueno (adjetivo)> el bueno (lo ha sustantivado). Pues bien, también podemos conseguir que una oración realice la misma función que un adjetivo:

    El perro que está en la calle es de Pedro.

    Mi hermana que está enferma leyó el libro.

    Como vemos “que está en la calle”, y “que está enferma” equivalen a un adjetivo; no es un perro cualquiera, sino uno en concreto y no es cualquiera de mis primas sino una en concreto.

    Distinguiremos las categorías formales y funcionales que pueden aparecer en el sujeto:

    Categorías formales:

    • Sustantivo.

    • Determinante.

    • Adjetivo.

    Categorías funcionales.

    • Núcleo.

    • Adyacentes.

    Función de determinante

    Modificador

    Directo: cuando la relación entre el modificador y el núcleo se establece directamente: especificativo y explicativo.

    Indirecto: cuando hay un elemento que une el modificador y el núcleo. Son los sintagmas preposicionales.

    Apuesto: variante del directo pues no hay nexo entre modificador y núcleo.

    En español y otras lenguas el modificador puede ser especificativo o explicativo:

    • Sus ojos negros me gustan (modificador especificativo)

    • Sus ojos negros como azabache, me gustan (modificador explicativo).

    • Madrid, capital de España. (Oposición explicativa)

    • Madrid capital // Madrid provincial. (Oposición especificativa).

    Doctrina tradicional.

    Toda oración simple está compuesta de dos constituyentes principales obligatorios: un sujeto y un predicado. Este es uno de los principales fundamentos tanto de la gramática tradicional como de buena parte de la teoría sintáctica moderna. En la teoría tradicional el sujeto es la palabra o conjunto de palabras que expresan un concepto del cual se predica algo. Y el predicativo lo que se afirma o niega del sujeto. Siguiendo esta perspectiva tenemos la definición de la oración como expresión de un juicio lógico, es decir, la manifestación oral del acto del entendimiento en virtud de la cual afirmamos una cosa de otra. R.A.E.

    En estos planteamientos van implicados los siguientes criterios:

  • La oración es un complejo bimembre.

  • Los dos miembros se identifican con los miembros que integran el juicio lógico.

  • La oración y sus elementos son entidades de orden lógico semántico.

  • El punto 1 y 2 tienen cierta repercusión en la teoría lingüística de nuestros días. Debe haber algo acerca de lo cual se habla y algo debe decirse sobre este sujeto de la oración una vez que se ha escogido. Esta definición que pertenece a Sapir es de tal importancia que la gran mayoría de los idiomas han insistido en ella creando una especie de barrera formal entre los dos términos de la proposición (unidad fundamental del lenguaje equivalente más o menos a oración).

    Curso de lingüística moderna de Hockett. El tipo oracional básico de casi todas las lenguas está constituido por las construcciones predicativas, estas construcciones son susceptibles de ser caracterizadas mediante los términos tema y comento, que se corresponden con nociones de tipo semántico.

    Normalmente estas categorías coinciden con sujeto y predicado. Tema lo dado y comento lo nuevo. El hablante enuncia un tema y luego dice algo acerca de él.

    Ejemplo: María (tema) irá al cine (comento); sin embargo, Esta nueva revista (tema) no la había leído (comento). En este último caso no existe concordancia entre tema = sujeto y comento = predicado.

    Hockett tiene en cuenta dos niveles:

    Semántico = tema y comento.

    Sintáctico = sujeto y predicado.

    En el planteamiento tradicional se daban nociones como Actor / acción para identificar los elementos oracionales y en este sentido podemos recordar la definición tradicional “sujeto realiza la acción del verbo”

    También se hacía una caracterización sintáctica del sujeto y predicado.

    El sujeto está integrado por un sustantivo o proposición substantivada y el predicado puede estar integrado por un verbo.

    Así pues, teniendo en cuenta la no concordancia de las categorías sintácticas y semánticas, se han distinguido distintos plano de análisis:

    • Se ha hablado del sujeto y predicado desde el punto de vista lógico.

    • Desde el punto de vista gramatical, caracterizándolo como sintagma nominal y sintagma verbal relacionados por medio de la concordancia.

    • Se ha tratado desde el punto de vista psicológico. En general el elemento que centraliza la atención y que por ello suele ir en primer lugar en la expresión oral y suele gozar de una elegancia tonal y acentual.

    En definitiva gran parte de las explicaciones tradicionales en torno al sujeto y predicado tienen como eje central categorías lógico semánticas pero la propia gramática ha hallado en esta descripción numerosos desacuerdos. El problema estriba en haber querido explicar categorías sintácticas (donde lo importante es la concordancia y la relación que se establece entre sus elementos) partiendo de presupuestos semánticos y viceversa.

    Por otro lado, la doctrina tradicional le daba un papel relevante al predicado, puesto que el sujeto podía omitirse y no así el predicado. Al abordar la situación en este tipo de oraciones la gramática tradicional admitía el fenómeno de la elipsis, exceptuando el caso de los verbos unipersonales. También destacaba en el análisis tradicional el papel fundamental de la concordancia sujeto y predicado.

    El sujeto gramatical.

    Como vimos, es para Emilio Alarcos Llorach, el único sujeto verdadero que puede hacerse explícito semánticamente cuando el hablante lo considere necesario. Como se vio al definir la oración como unidad estructural es el que viene indicado por las desinencias del verbo. Su correlato es el predicado gramatical.

    El sujeto gramatical no implica una relación semántica determinada con el verbo: es cierto que designa con frecuencia al agente de una acción o al soporte de un proceso pero no necesariamente. Por ejemplo, Me avergüenza tu comportamiento, el sujeto gramatical (tu comportamiento) representa semánticamente la “causa” de la vergüenza, en tanto que quien experimenta la vergüenza (yo = me) está representado por un complemento indirecto en el seno del predicado.

    El sujeto gramatical, al regir la persona y número del verbo, es reconocible en cualquier posición. En caso de duda, debe procederse a la conmutación del número del sintagma analizado y observar si produce cambio en el verbo. Si al pasar el sintagma a plural, el verbo pasase a plural (o viceversa), se trata del sujeto gramatical.

    En la tradición gramatical el sujeto es interpretado como elemento primario: es el predicado el que lo complementa y no a la inversa. Es, por tanto, incompatible con cualquier marca de subordinación. Así, el sujeto no lleva jamás preposición.

    Podría parecer que las preposiciones “hasta” y “entre” constituyen excepciones en las oraciones del tipo:

    Eso lo saben hasta los chinos y Entre Pedro y Juan llevaron las maletas.

    En realidad hasta y entre no funcionan como preposiciones en este contexto. No marcan subordinación o dependencia sino mera énfasis, como lo prueba que pueden sustituirse por otras clases de palabras o suprimirse:

    Eso lo saben todos los chinos = incluso los chinos saben eso.

    Pedro y Juan llevaron las maletas (conjuntamente)

    El sujeto semántico.

    No hay coincidencia de criterios a la hora de definir el sujeto semántico, puesto que para algunos lingüistas sujeto semántico equivale al sujeto lógico en la gramática generativa.

    En Juan es atado por Pedro, el sujeto semántico, es decir, el que ata es Pedro. En Juan ve caer el agua, el agua es el sujeto semántico de caer.

    Para Emilio Alarcos Llorach el sujeto explícito o léxico aparece cuando el sujeto gramatical expresado por el morfema personal incluido en la terminación del verbo no hace una referencia inequívoca en la situación del habla. Entonces se agrega un adyacente que especifica la designación de esa persona y que denominamos sujeto explícito o léxico. Su presencia es pues optativa. Esta definición es mucho más acertada, y entre otras cosas supone que no existe equívoco alguno para reconocerlo, puesto que siempre estará regido por la concordancia con los morfemas de persona del verbo.

    El sujeto psicológico.

    En el proceso del habla, el hablante ordena los elementos de acuerdo con la importancia que psicológicamente les concede. El elemento sobre el cual se desea atraer la atención se antepone y constituye el sujeto psicológico de la oración. Mi hermano me ha regalado un libro, mi hermano es a la vez sujeto psicológico y sujeto gramatical.

    Sin embargo, Este libro me lo ha regalado mi hermano, el sujeto psicológico es este libro (CD).

    En esta clase hace mucho calor, el sujeto psicológico es el CCL

    Con este martillo no conseguirás clavarlo, el sujeto psicológico es el CC

    A mí me gustan las películas de miedo el sujeto psicológico es el CI

    Para algunos tratadistas sujeto lógico coincide con el sujeto psicológico. El sujeto psicológico se denomina también tema y rema en la gramática del texto. El predicado psicológico es el rema.

    Teoría estructuralista. Manacorda de Rosseti. Gramática Estructural en la Escuela Secundaria.

    Parte la autora de un concepto de oración como conjunto de palabras que tiene unidad de sentido y autonomía sintáctica y parte también de una separación básica entre oraciones unimembres y bimembres.

    A. Las oraciones unimembres pueden estar integradas por una sola palabra en “llueve”, “silencio” o pueden estar integradas también por una construcción exocéntrica como “de pie”, “hasta la montaña” o endocéntrica como el caso de “muy bien”, “llueve mucho

    B. Las oraciones bimembres están integradas por dos miembros entre los cuales media una relación de enfrentamiento cuando no existe la posibilidad de que los miembros se coordinen o subordinen entre sí, entre las construcciones bimembres con relación de enfrentamiento sobresale la construcción sujeto y predicado. La división tradicional que durante mucho tiempo fue considerada como la única posibilidad de estructura oracional.

    Ana María Barrenechea. Estudios de Gramática Funcional. Dice literalmente: “llamamos sujeto y predicado a toda construcción exocéntrica cuyos constituyentes inmediatos son dos palabras o construcciones endocéntricas en relación de enfrentamiento indicada por la concordancia de persona y número. Con manifestación de tiempo, modo, aspecto y son en el predicado o a construcciones exocéntricas paralelas entre sí.

    Construcción endocéntrica: aquella que tiene uno o varios núcleos y que funciona con valor del núcleo o de los núcleos. Este tipo puede ser sustantiva, adjetiva, verbal y adverbial.

    Ejemplos: Día de sol. Tipo sustantiva.

    Muy limpio. Tipo adjetivo.

    Lee mucho. Tipo verbal.

    Bien pronto. Adverbial.

    Los componentes pueden vincularse entre sí por coordinación: Casas y jardines o por subordinación: Días de sol.

    Construcción exocéntrica. No tienen núcleo y, por tanto, su relación no es entre sí de coordinación o subordinación. Las relaciones que ofrecen son de dos clases:

    • Sujeto y predicado:

    Todos ríen.

    • Subordinante y término:

    De madera.

    Como siempre.

    La Gramática Española de Juan Alcina y José María Blecua dice al respecto de las oraciones que venimos estudiando: “ El resultado de la primera fragmentación del texto es el enunciado. Llamamos enunciado a la secuencia de variables de extensión comprendida entre dos pausas o entre silencio y pausa marcada. Existen para ellos dos tipos fundamentales de enunciado: la oración y la frase.

  • Oración. Sería un enunciado que organiza sus constituyentes en torno a un núcleo conjugado en forma personal.

  • Frases. Las constituyen el resto de los enunciados que no encajan en la definición de oración.

  • La gramática tradicional distingue como elementos fundamentales de toda oración el sujeto y el predicado. Estos términos que procedían de la antigua lógica del juicio parecen imponerse a la conciencia del lenguaje de manera intuitiva. El sujeto como la persona o cosa de quien se dice algo y el predicado como lo que se dice del sujeto. Sin embargo, esta segmentación basada en el contenido semántico no siempre es fácil de realizar. Por ello, estos autores dicen que hay que acudir a segmentaciones de nivel inferior. Si se toma como criterio el acento de intensidad un enunciado dado se podría segmentar en cuatro unidades o constituyentes:

    La casa/ de un amigo/ está/ vacía.

    En cada uno de estos segmentos hay un acento de intensidad: se llama constituyentes de la oración a cada uno de los segmentos dominado por un acento de intensidad. Cada uno de los segmentos, a su vez, puede estar organizado por uno o varios morfemas, una o varias palabras. A esta labor de participación sigue otra consistente en relacionar los constituyentes. Esta operación se basa en los marcativos, ellos llaman a estos morfemas concordandantes. Y en última instancia se basan en el sentido. De manera que se llega a descubrir que entre los constituyentes 1 y 2 o 1 y 3 hay relación y que falta tal relación entre 2 y 3. A continuación tomando como punto de partida y núcleo al verbo, se van aislando las demás unidades o elementos de la oración integrados por constituyentes o grupos de constituyentes organizados en torno a un núcleo. De esta manera en la oración anterior tenemos un “elemento” formados por los constituyentes 1 y 2 y otro por el 4. Al primer elemento se le llama sujeto porque cumple la concordancia de número y la variación de singular o plural en el 3 le corresponde una variación de singular a plural. De modo análogo se denomina como “elemento” el constituyente 4 porque puede integrarse en el constituyente 3 y la prueba de ello es que pude decirse lo está.

    Como pude verse estos autores más que una articulación doble sujeto- predicado ven en la oración un núcleo central: el verbo que el término de concordancia del sujeto y ven también una serie de “elementos” en torno a él. Elementos entre los que está el sujeto y los integrables. Por integrables entienden estos autores el CD, CI, y atributo.

    El elemento sujeto, dicen ellos, puede faltar en el enunciado. En unos caso el contexto nos permitirá restablecerlo acudiendo a los pronombres personales tónicos correspondientes a las personas del verbo. Entonces se dice que el sujeto es tácito o elíptico. En otros, sin embargo, no es válida la sustitución por medio de pronombres; la concordancia marcada por el verbo queda suspendida. La oración no tiene sujeto y se le llama impersonal.

    La inversión del sujeto.

    Tradicionalmente se ha interpretado en términos no lingüísticos sino logicistas. Contrasta así la interpretación de Gili Gaya “orden de los elementos de la oración” en donde lo explica de la siguiente manera:

    La posición de los elementos en la oración se puede explicar según 2 criterios:

    1º la exigencia lógica de claridad. Es lo que determina dicha posición del sujeto.

    2º Factores expresivos, son los que llevan al hablante a darle dicha posición particular: el conceder mayor atención a determinados elementos, la voluntad de destacar o atenuar, la intensificación y calidad efectiva.

    Bolinguer destaca una idea que es interesante, pues explica la mayor parte de los casos de inversión. Dice que esto ocurre cuando se quiere realzar el sujeto. Se produce cuando comparta mayor valor informativo que el verbo.

    A.G. Hatcher. Expone los siguientes casos en los que el verbo aporta un contenido particular:

    • Cuando en el predicado está contenida la idea de existencia- presencia: desde sus dolientes muros vive la hiedra.

    • Cuando el verbo expresa la idea de ausencia: Falta dirección, sobra la gente.

    • Cuando se expresa la idea de comienzo, el sujeto sigue al predicado. Entonces empezará el año.

    • Cuando se expresa la idea e continuidad o permanencia: no queda otro recurso.

    • Ideas de advenimiento: veremos llegar las lanchas, hoy vendrá buena sardina

    H. Contreras con su estudio El orden de palabras en español Madrid Cátedra. Intenta explicar este problema mediante la idea que contrasta tema y rema, o sea, información dada e introducción de nueva información. Según Contreras la relación entre tema y rema resuelve muchos caso de inversión.

    2.1.1. ORACIONES IMPERSONALES.

    La presencia o ausencia del sujeto opone un determinado esquema a las restantes. Este esquema se llama tradicionalmente impersonal.

  • Construcciones obligatoriamente impersonales

  • A. Verbos meteorológicos.

    Constituyen un grupo homogéneo que expresa fenómenos de la naturaleza tales como llover, nevar, relampaguear, helar.

    Bello propuso para estos verbos el nombre de unipersonales como preferencia al impersonal porque parece referirse siempre a una 3ª persona del singular, si bien esta persona será indeterminada. En ellos hay ciertamente un singular envuelto siempre el mismo, dice Bello, y ese sujeto es a saber el tiempo, la atmósfera, Dios, etc.

    La gramática académica que tiene en cuenta el término de Bello añade que la significación de estos verbos es casuística, o sea, que el sujeto en ellos no es el que materialmente ejecuta la acción. Los verbos amanecer, y anochecer, se pueden emplear como sujeto animado con significando de llegar y venir y admiten cualquiera de las 3ª personas:

    Amanecimos en Madrid.

    Le llovía la crítica.

    César Hernández Alonso: “el intento de justificar la presencia o ausencia del sujeto nace de la obsesión y sometimiento lógico de que no existe efecto sin causa, lo que es cierto, pero el lenguaje no sigue ciegamente este axioma. El hablante puede centrar su atención en uno de los términos de la relación sujeto o predicado”.

    El hablante centra en estos casos de la impersonal su atención en el proceso o en el predicado verbal, sin preocuparse del oyente o causa que provoque.

    Las oraciones impersonales de fenómenos naturales muestran la tendencia sintética del lenguaje, ese decir, en una sola palabra incluye el proceso y el objeto del mismo.

    En “Nieva” aprovechamos la tendencia sintética de la lengua frente a “cae nieve”. Donde por un lado se distingue el proceso “Cae” y el objeto del mismo que es “nieve” = tendencia analítica.

    B. Otros verbos en esquemas impersonales.

    Haber. A excepción de su uso como auxiliar, haber es siempre impersonal y se emplea únicamente en la 3ª persona del singular. En plural es incorrecto.

    El elemento nominal es CD, sin embargo, en lengua hablada se emplea el plural sintético y el CD como sujeto. Es particular también el carácter sustantivo indeterminado que ha de tener el CD. No obstante, se nota un crecimiento de esta construcción saliéndose de nombres con artículo.

    Hay novedades: no habían (había) novedades. Hubieron (hubo) novedades.

    Hay la novedad: es construcción menos frecuente.

    Hacer. Se une en construcción impersonal con CD. El CD expresa medida de tiempo o nombres como: Calor, frío, día, tiempo, etc. . Estos últimos pueden aparecer con calificativos.

    Hacía un día maravilloso.

    Hace un año.

    Estas construcciones según C. H. Alonso. Son construcciones analíticas que suplen la carencia de expresiones sintéticas. Se puede decir nieva, o cae nieve, pero no hay término para establecer correspondencia con “hace frío”.

    Ser. La expresión de ser + elemento autónomo de tiempo tal como: temprano, tarde, de día, de noche, también constituye esquema impersonal.

  • Construcciones opcionalmente impersonales.

  • Motivos:

    • Desconocimiento del sujeto: llaman a la puerta

    • Omisión deliberada del sujeto: nos han ofendido.

    • Desinterés por parte del oyente o interlocutor.

    • Carácter indeterminado, colectivo o genérico del sujeto: En Granada se tolera el frío

    Son oraciones que eventualmente aparecen sin sujeto pero que deberían tenerlo y que en otros contextos lo tendría, van siempre en 3º PERSONA DEL PLURAL:

    Dicen que sí.

    Andan diciendo que...

    Tiran papeles en el pasillo.

    Si el sujeto es reconocible, la oración no es impersonal como tal.

    No son oraciones de estructura impersonal ya que tienen sujeto pero ocasionalmente se ha confundido con las propiamente impersonales, conviene aclarar su naturaleza, son de carácter subjetivo y afectivo:

    Vas al mercado, no compras nada y gastas un dineral.

    Uno se llega a cansar de todo esto.

    El sujeto como se ve, es indeterminado, pero la estructura en la que se basa la forma, no es impersonal, se trata de oraciones normales.

    • 2º persona singular y 2ª persona del plural en voz activa: “Sales al cine para qué”, “salimos al cine pero para qué”.

    • 1º persona del plural, voz activa: vamos al cine pero para qué.

    • Te / os + 3ª p. Plural, voz activa: “Te dan por todos lados”, “Os nombran capitanes pero para qué.”

    • También oraciones con carácter obligatorio, con verbos modales: HABER + QUE + INFINITIVO: Habría que trabajar más.

    • Uno / a + 3ª p. Singular, voz activa.

    Hay, por tanto, que distinguir entre sujeto gramatical y agente. Las oraciones impersonales no tienen sujeto gramatical. Sujeto agente es una de las funciones semánticas que distinguen algunos lingüistas. : función semántica, beneficiario, agente, etc.

    La variedad de construcciones se debe principalmente a que esta lengua cuenta con siglos de historia y a la variedad de situaciones del habla: Se gana mucho dinero o ganas mucho dinero en Alemania. Hay un concepto desarrollado que es el de enunciado; así, hay que tener en cuenta el emisor, el interlocutor, otro factor es el de la relación, familiar, de confianza o más formal entre el emisor y el locutor. la intención de la comunicación, etc.

  • Construcciones con se.

  • A. Impersonales de forma refleja. SE + V + SN

    Son estructuras oracionales que presentan el elemento “Se”, el verbo en 3ª persona del singular, sin complemento: SE + VERBO 3ª PERS. DEL SING.

    Se vive bien aquí.

    No se trabaja los domingos

    Se ha cogido mucho trigo.

    Marca del sujeto agente = el agricultor.

    Aquí no existe sujeto. Esta expresión, equivale pero no es copia como la del francés: “on est bien” o del inglés “it is said

    Esta expresión es cada vez más usual y gana terreno a la estructura de la pasiva refleja cuya estructura es la siguiente: SE + VERBO EN 3ª PERSONA + CD. El CD concuerda con el verbo en tercera persona (es necesario).

    Siempre son impersonales las estructuras con verbos intransitivos; el problema se plantea cuando se impone saber con verbos transitivos y objeto singular si estamos ante una impersonal o ante una pasiva refleja.

    - Se venden botellas pasiva refleja

    Las botellas son vendidas por alguien.

    - Se vende piso Dos posibilidades de interpretación: el vino es vendido por alguien o entenderlo como impersonal: se vende vino. Por tanto, verbo transitivo y complemento en singular cabe dos interpretaciones.

    - Se vende botellas Es siempre impersonal. Es propio del lenguaje convencional. CD

    - Se venden botellas

    Pasiva con se Sujeto paciente

    - Las botellas son vendidas

    Sujeto Verbo en pasiva.

    Blecua lo ve, en el primer caso, como CD. Es una teoría suya.

    - Se venden pisos

    - Se necesitan secretarias. El criterio semántico no puede ser el que resuelva esta cuestión, tiene que utilizarse un criterio estructural o formal que tenga en cuenta las relaciones entre los elementos. La presencia de la concordancia nos dice que estamos ante una oración personal pasiva de se.

    Mi amigo vende libros

    Impersonal

    Se vende libros / Se necesita representantes

    Los libros son vendidos

    Pasiva refleja

    Se venden libros / Se necesitan representantes

    En cambio no se puede construir, ni existe el mismo problema cuando aparece un elemento determinado precedido por “a”:

    Se bañó a los niños. (Impersonal).

    Se bañaron los niños. (En este caso es reflexiva sujeto = CD).

    El doctor operó a los enfermos (Activa)

    Se operó a los enfermos (Impersonal)

    Los enfermos fueron operados (Pasiva)

    Los enfermos de esta sala se operaron a las cinco. (Pasiva Refleja)

    Los enfermos se operan en este quirófano. (Pasiva Refleja)

    La criada bañó a los niños Se bañaron los niños (reflexiva)

    Sujeto. V. CD CD? V S. Agente

    El doctor operó a los enfermos Se operaron los enfermos. /(pasiva Refleja)

    Sujeto. V. CD CD? S. Paciente

    - Activa: La constructora vende pisos

    Sujeto N. V. CD

    Predicado.

    - Impersonal. " Se vende pisos

    Sujeto V. Imper. CD

    Predicado.

    - Pasiva refleja. Se venden pisos

    • V. Pasivo Sujeto paciente.

    - Ambigua. Se vende piso puede ser ambas cosas.

    B. SE + V.

    Se dice que va a nevar otra vez

    B. SE + V + SN

    SN precedido de “a”

    Se auxilió a los enfermos.

    Exponente del sujeto gramatical

    2.2. PREDICADO.

    A. Predicado nominal. El verbo es ser, estar o parecer, es decir, un verbo vacío, sin sentido semántico, “verbo copulativo”. El verbo introduce un elemento que complementa al sujeto y que se denomina atributo. Ejemplo:

    Juan es chófer.

    Ellas son altas.

    Yo soy feliz.

    Eso parece cierto.

    Observa que el atributo lo es del sujeto: semánticamente es una cualidad o característica que se le atribuye. El verbo actúa como nexo o “cópula”.

    B. Predicado verbal. El verbo es un verbo pleno, es decir, con sentido semántico, “verbo predicativo”. Ejemplos:

    Corre deprisa.

    Vendrán mañana.

    Dio la carta a Juan

    Lo mismo que ocurre con el sujeto, ocurre con el predicado, éste puede no ser un sintagma sino una palabra. Esto depende de la naturaleza del verbo: viene Carlos. La gramática moderna explica este hecho calificándolo como salto de rango superior o viceversa.

  • La estructura del predicado.

  • Es otro constituyente de la oración. En español puede tener 2 estructuras fundamentales:

    • Atributiva.

    • Predicativa.

    Su diferencia reside en que en un predicado atributivo la prueba de la conmutación reduce el elemento atributivo a lo. Esto ocurre con todos los casos de atributo: nombre, adjetivo, adverbio... etc.

    - Luis es arquitecto lo es.

    - Ana es así lo es.

    El procedimiento de la conmutación sirve para distinguir las atributivas propiamente dichas, de otras no atributivas:

    - Los corredores llegaron extenuados: * Los corredores lo legaron.

    - los corredores llegaron así *Los corredores lo llegaron.

    Los predicados atributivos presentan dos constituyentes:

    • El verbo atributivo.

    • El atributo.

    Luis es simpático. Lo es.

    Luis está simpático. Lo está.

    Luis parece simpático. Lo parece.

    No sólo son verbos atributivos ser y estar, sino también el verbo parecer responde al procedimiento de la conmutación. El verbo parecer se comporta como un verbo atributivo. Estas oraciones pueden presentar otros complementos opcionales:

    Luis es arquitecto desde el año pasado.

    Luis es arquitecto porque le gustaba.

    El predicado predicativo presenta más variedad de estructuras.

  • Puede reducirse al verbo.

  • La situación más normal es el verbo + otros complementos: núcleo + CD + CI + CC.

  • Algunos tratadistas hablan de un complemento llamado: complemento oracional, no es un constituyente del predicado sino algo externo a él. Así Pottier hablará de circunstanciales internos, externos (complemento de toda la oración).

    Naturalmente le dije lo que pensaba. Son secuencias que llevan un verbo implícito. Muchos adverbios en -mente realizan esta función.

    3. FUNCIONES. CÓMO DISTINGUIR LAS FUNCIONES.

    SUJETO.

    Definición. Es según hemos visto el SN que concierta con el verbo en género y número.

    Reconocimiento. Lo reconocemos por la concordancia que él mantiene con el verbo en número y persona. Para asegurarnos podemos cambiar de número o persona y si el verbo cambia también es que se trata del sujeto:

    El concejal leyó la carta > Los concejales leyeron la carta.

    COMPLEMENTO ADYACENTE.

    Concepto. Un nombre puede ser modificado por un sintagma preposicional. Ya lo vimos con anterioridad. A veces, en lugar de un sintagma preposicional es un sintagma nominal el que modifica al núcleo; en este caso se trata de una aposición explicativa o especificativa. Explicativa si señala una cualidad inherente al nombre o especificativa si señala una cualidad de entre las muchas que se le puede otorgar.

    Un paisaje de muchos árboles.

    C. Ady.(O complemento del nombre).

    Madrid capital

    Aposición explicativa.

    Julia, mi hermana

    Aposición especificativa

    Este complemento no se considera primario.

    ATRIBUTO.

    Concepto. Sintagma que encontramos en las formas atributivas del predicado y expresa una cualidad o estado del sujeto.

    Reconocimiento. Es conmutable por el pronombre neutro lo, cualquiera que sea su género y número:

    Tu casa es alta > lo es.

    Este complemento corresponde a los predicados nominales.

    SUPLEMENTO.

    Concepto. Al igual que hay verbos transitivos hay otros verbos con una amplia extensión semántica que deben ser delimitados por un complemento que les sirve de apoyo para expresar bien lo que deseamos decir. El descubridor (Emilio Alarcos Llorach) de este complemento ahora lo denomina preposicional e introduce algunos matices.

    Reconocimiento. Debemos conmutarlo por una preposición + un pronombre tónico.

    Carece de sentido común > carece de él.

    Suplemento Suplemento.

    Determinados verbos exigen un complemento objeto precedido de preposición obligada (de ahí que se le llame también Objeto de Régimen Preposicional), por ejemplo, pensar en, soñar con, hablar con, hablar de, acordarse de, componerse de, carecer de, contar con...

    Cuento contigo. Cuento monedas.

    Suplemento CD

    En un principio el suplemento se consideró por parte de los gramáticos incompatible con el CD; sin embargo:

    El Presidente amenazó al Consejo con su dimisión.

    CD Suplemento.

    Manuel cambia muebles por alfombras.

    CD Suplemento.

    Marcos Marín introduce un nuevo tipo de suplemento, al que llama Suplemento Atributivo, puede ser Suplemento Atributivo del sujeto o del CD:

    María trabaja de secretaria.

    Suplemento Atributivo (concuerda con el sujeto)

    Puso a su tío de bedel.

    CD Suplemento Atributivo (concuerda con el CD)

    COMPLEMENTO DIRECTO.

    Concepto. Sintagma propio de los verbos TRANSITIVOS, que precisan y delimitan el contenido semántico del verbo. El CD puede venir precedido por la preposición a si se refiere a personas o seres personalizados o individualizados:

    Veo a un niño./ veo un árbol.

    Amo a ese hombre. / Amo la naturaleza.

    Son casos en que la relación establecida entre el sujeto y el complemento directo puede ser ambigua; para deshacer el ambiguo se antepone la preposición a:

    Dibuja la niña el niño.

    Dibuja a la niña el niño. Dibuja la niña al niño.

    CD Suj. Suj. CD

    Mató el elefante el tigre.

    Mató al elefante el tigre. Mató el elefante al tigre.

    CD Suj. Suj CD

    Favorece la codicia la ambición.

    Favorece la codicia a la ambición. Favorece a la codicia la ambición

    Suj. CD CD Suj.

    El uso de “a” delante del objeto directo debió de generalizarse a partir de los sustantivos que designan seres animados a otros factores semánticos:

    Encontré entrenador / Encontré al comprador.

    ¿Conoces chicas aquí? / ¿Conoces a las chicas aquí?

    Envió dos representantes / Envió a los dos representantes.

    No siempre el CD responde ni a la pregunta que, ni se puede pasivizar, ni se puede sustituir por el pronombre, sin crear una construcción muy forzada. Es caso de los complementos directos de medida, duración, peso y precio.

    ¿Comes fruta? ¿Comes queso? = Como bastante. (pronombre)

    En estos casos tanto fruta como queso tienen un valor genérico no actualizado y determinado; su representación más natural y menos forzada es con el pronombre indefinido. Responden a la pregunta: ¿comes mucha? o ¿comes de eso?. Observa la diferencia:

    ¿Te comes la fruta? Sí me la como.

    CD CD

    En otras ocasiones la pronominalización con complementos directos de medida, duración, peso y precio es menos forzada:

    La torre medía veintitrés metros / los medía.

    La sinfonía dura cuarenta y cinco minutos / los dura.

    El púgil pesó noventa y tres kilos / los pesó.

    Los zapatos cuestan dieciséis mil pesetas. / las cuestan.

    Reconocimiento. Bien conmutando el CD por el pronombre personal de CD (me, te, lo, la, nos, os, los, las), o bien por la pasivilización, el CD se transforma en sujeto paciente:

    Él escribió una cara > La escribió o la carta fue escrita por él.

    CD CD S.P Complemento agente

    Juan ama a Luisa > Juan la ama o Luisa es amada por Juan.

    CD CD S. Paciente Complemento agente.

    COMPLEMENTO INDIRECTO.

    Concepto. Sintagma complementario que designa un ser beneficiado, se distingue del CD en que no pasa a ser sujeto paciente y del CC en que siempre es sustituible por un pronombre personal.

    Reconocimiento. El CI se conmuta por los pronombres personales de CI (me, te, le, se, nos, os, les, se).

    María escribe a sus amigos > María les escribe.

    CI

    María quiere a José > María lo quiere.

    CD

    Aunque en apariencia parezcan idénticos los complementos “a José” y “a sus amigos”, no son el mismo complemento. Se comprenderá fácilmente si ponemos el verbo en infinitivo:

    Escribir algo a alguien.

    CD CI

    Querer a alguien

    CD

    COMPLEMENTO PREDICATIVO.

    Concepto. Formalmente es igual que el atributo sólo que éste figura con verbos no copulativos. Como sabemos, éste puede ser predicativo subjetivo si concuerda y se refiere al sujeto y predicativo objetivo si concuerda y se refiere al objeto directo.

    El público permaneció inmóvil.

    C. predicativo. En este caso concuerda con el sujeto y se refiere a él.

    Veo a tus hijos altos. > Los veo altos.

    CD C. predicativo. Concuerda con el CD.

    Reconocimiento. La distinta función de este complemento la distinguiremos del circunstancial por la concordancia y del atributo porque, además de ir siempre con verbos no copulativos, este complemento no lo podremos conmutar por el pronombre personal lo como hacíamos con los atributos.

    COMPLEMENTO CIRCUNSTANCIAL.

    Concepto. Es un complemento secundario que enmarca la frase dentro de una circunstancia temporal, espacial, o que indica modo, una cantidad... etc.

    Reconocimiento. se conmuta generalmente por un adverbio:

    Estuvimos en Madrid > Estuvimos allí

  • CCL

  • 4. MODALIDADES DE LA ORACIÓN.

  • PUNTO DE VISTA SUBJETIVO. MODALIDADES DE ORACIONES SEGÚN LA ACTITUD MENTAL.

  • La modalidad oracional es un hecho de semántica, es estudiada por la gramática estructural y no se queda en el terreno teórico sino que analiza y estudia los hechos formales, la estructura de la oración. Esta se expresa:

    • Mediante el modo verbal.

    • Mediante adverbios característicos que con relación a la función que cumplen reciben el nombre de “modalizadores”: quizá, ojalá, tal vez.

    • La entonación.

    Sin embrago, el campo de la modalidad oracional está muy mal estudiado pues la atención a la lengua escrita no permite percibir la modalidad oracional ya que no existe interlocutor alguno. Por ejemplo: la cortesía es un hecho de modalidad que depende de la actitud particular del hablante en relación con lo que comunica y con el oyente. Es un hecho que debemos analizar en los textos y que tiene que ver con la pragmática. El estudio de fenómenos de habla, en situación comunicativa concreta, lleva a la constatación de que, en la práctica, la modalidad atribuible a un enunciado no depende sólo de la intencionalidad del hablante, deducible de la situación en que se encuentra él y el oyente. Se da así el caso de que enunciados formalmente enunciativos, interrogativos, imperativos, etc., en realidad no son tales. En filosofía del lenguaje se denomina “actos de habla indirectos”. Por ejemplo, ¿Tiene usted fuego? Es formalmente interrogativa pero equivale a una petición (mandato atenuado: Déme fuego. Necesito su carnet es enunciativa pero equivale a un mandato: traiga usted su carnet. En estos casos conviene, en los análisis, precisar el plano en que se verifica la caracterización del enunciado y distinguir la estructura formal de la intencionalidad comunicativa.

    Podemos distinguir según la modalidad:

    Enunciativas. También denominadas declarativas o aseverativas. Es la actitud neutra del hablante que le interesa solamente hacer referencia a un hecho, comunica que algo está sucediendo, sucederá, o ha sucedido. En el sistema de las modalidades la enunciativa como tal es la modalidad no marcada. Se caracteriza por el modo indicativo y por la ausencia de los recursos lingüísticos que marcan las restantes modalidades. Pueden ser afirmativas, (estas carecen de marca) o negativas que poseen alguna marca de negación:

    Los obreros del campo han trabajado mucho durante este año.

    Los jugadores no han hecho un buen partido.

    Interrogativas. Preguntamos sobre la realidad. Se dividen en interrogativas totales si preguntan por el significado total de la oración: “¿Llueve?”; y parciales cuando preguntan sobre un elemento de la oración: “¿Quién estudia?”

    Directa: ¿qué hora es?.

    Indirecta: si se hace depender una oración interrogativa de un verbo de entendimiento o de lengua se origina un tipo de oración compuesta denominada interrogativa indirecta: Quisiera saber la hora.

    Ciertas oraciones, formalmente interrogativas, no son tales:

  • Las interrogativas retóricas, que no esperan respuesta alguna: “¿Quién podía imaginarlo?” Pertenecen a la función expresiva: equivalen a exclamaciones: “¡Quién podía imaginarlo!”.

  • Las interrogativas que equivalen a mandatos, o actos de habla indirectos que solicitan del oyente una respuesta verbal o física: ¿Cuántas veces te tengo que decir que recojas tus cosas? ¿Me das fuego?

  • Exclamativa. Responden a la función expresiva del lenguaje, cuando exteriorizamos nuestros sentimientos internos. Amado Alonso y Henríquez Ureña no distinguen estas oraciones de las optativas o desiderativas, sin embargo, éstas admiten “¡Ojalá!” Y no las exhortativas. Se caracterizan por el modo imperativo o subjuntivo con valor imperativo: Ven aquí / no vengas. El sujeto gramatical está implícito en la persona verbal (tú, vosotros) o explícito (usted). Frecuentemente el interlocutor aparece mencionado mediante un vocativo: Pepe, ven aquí.

    Imperativo: “Sal a la calle”, “Salid a la calle”.

    Subjuntivo: “salga a la calle”. “Salgamos a la calle”.

    Las modalidades exhortativas puede plasmarse mediante otros recursos lingüísticos:

    Con el presente o el futuro de mandato de indicativo: “Vas a casa”. “Me pones el desayuno”. “Los niños estudiarán hoy”. Los candidatos presentarán una solicitud. Me echas esta carta.

    En registro coloquial mediante el infinitivo y el gerundio:

    Infinitivo: en lengua vulgar como en “callaros” ¡A callar!

    Gerundio: “andando”.

    Existen enunciados de estructura no oracional. La modalidad exclamativa se da con frecuencia en enunciados de estructura no oracional fuertemente impregnados de afectividad mediante los cuales el hablante desahoga un sentimiento (alegría, dolor, sorpresa, etc.) o simplemente constata la presencia de algo que le afecta particularmente: ¡Caramba, una cucaracha!

    Las interjecciones propias (o interjecciones propiamente dichas) no son signos lingüísticos sino secuencias fónicas al margen incluso a veces del sistema fonológico de la lengua: ¡Brrr! ¡Pst! ¡Uf! ¡Ay! ¡Oh! ¡Eh! ¡Huy!

    Las denominadas interjecciones “impropias” son palabras existentes ocasionalmente habilitadas con intencionalidad exclamativa. Su significado se difumina total o parcialmente: ¡Cielos!, ¡ Demonios! ¡Cascaras! ¡Porras! ¡Arrea! ¡Anda!

    Las exclamaciones o sintagmas (locuciones interjectivas) acuñados con finalidad exclamativa tienen idéntico carácter: ¡Dios mío! ¡Madre mía! ¡ Virgen santa! .

    Las interjecciones no son parte de una oración, porque ellas, por sí solas, comunican un significado completo. Por tanto, en muchas ocasiones equivalen a una oración e incluso a un texto. A veces se confunden con las oraciones exclamativas en las que se puede haber omitido alguna palabra: ¡Preciosa letra! En la que sobreentiende: ¡Es preciosa la letra de esa canción!. Ni las interjecciones ni las exclamaciones forman parte de la oración.

    No debemos confundir un verbo expresado en forma exclamativa e imperativa con la interjección impropia: ¡anda! ¡Vaya! En este caso si podemos expresar el sujeto y no referimos expresamente al contenido del verbo es una oración exhortativa: ¡Anda tú! ¡Vaya usted allí!. Sin embargo, si digo ¡anda! ¡Vaya! Y a nadie estoy animando a andar o a ir estoy expresando simplemente más vivamente mi deseo.

    Dubitativas. Expresamos nuestras dudas en este tipo de oraciones. Manifiestan la duda del hablante ante la exposición del hecho. Tradicionalmente se consideran formas aseverativas, pero Marcos Marín las exceptúa cuando formulan con partículas dubitativas:

    Quizá trabajemos hoy, todo depende del tiempo que haga.

    Se construyen en indicativo y subjuntivo y con adverbios de duda:

    • Tal vez le ama intensamente.

    • Tal vez le ame intensamente.

    Otras formas son el futuro y el condicional de probabilidad: Serán las diez / serían las diez.

    Optativas o desiderativas. Expresamos en ellas un deseo. Amado Alonso y Henríquez Ureña no distinguen estas oraciones de las optativas. Sin embrago, las optativas admiten “Ojalá” y no las imperativas o exhortativas. Según el objeto de deseo sea real o irreal se considerarán reales o irreales. Se caracterizan por el verbo en subjuntivo, adverbios de deseo y la conjunción que.

    Dios quiera que llueva.

    Imperativas o exhortativas. Expresamos en ellas un mandato, un ruego.

    Callad.

    Espere un momento.

    Algunos autores (Castro Alonso, Marcos Marín, Gili Gaya) introducen:

    Potenciales. Indican la posibilidad de que algo se perciba como cierto. Si la posibilidad se refiere a l pasado se construyen con condicional compuesto: “Yo no hubiera ido a esa película”, con futuro perfecto de indicativo “Ya habrán venido los invitados” con pluscuamperfecto subjuntivo “Lorca no lo hubiera expresado así”.

    Irreales, y Permisivas. Estas no son reconocidas por todos los autores.

  • Otras formas de la modalización del enunciado.

  • La intencionalidad y la forma no son siempre la misma cosa. El estudio de los fenómenos del habla, en una situación comunicativa concreta, lleva a la constatación de que, en la práctica, la modalidad atribuible a un enunciado no depende sólo de la forma lingüística adoptada; sino de la intencionalidad del hablante deducible de la situación comunicativa en que se encuentran él y el oyente.

    Se da así el caso de que enunciados formalmente enunciativos, interrogativos, imperativos, etc. No son tales. Se les denominan actos de habla indirectos.

    ¿Tiene usted fuego? Es formalmente interrogativa pero equivale a una petición (mandato atenuado): Déme usted fuego.

    Con estas notas que has traído no sales esta semana es formalmente enunciativa; de hecho es una prohibición.

    Tiene la cara manchada implica límpiatela.

    En estos casos conviene, en los análisis, precisar el plano en el que se verifica la caracterización del enunciado y distinguir la estructura formal de la intencionalidad comunicativa del hablante.

  • Las modalidades lógicas.

  • El término modalidad abarca un segundo plano: el de las clases de predicados según ciertas categorías lógicas. Entre ellas se encuentran la necesidad, la probabilidad, la posibilidad o contingencia, la capacidad, la obligación, la prohibición, etc. No se trata aquí ya de la actitud del hablante ante el enunciado sino de una propiedad objetiva del mismo enunciado. Estas modalidades lógicas vienen a sumarse a las modalidades oracionales, sin confundirse con ellas.

    Los medios lingüísticos que las plasman son fundamentalmente los llamados verbos modales poder deber y determinadas perífrasis y giros:

    El todo tiene que ser mayor que la parte (necesidad objetiva)

    Los alumnos tienen que estudiar (necesidad subjetiva = obligación)

    La bomba puede estallar (posibilidad)

    Es probable que llueva (probabilidad)

    Juan puede llevar las maletas (capacidad = obligación)

  • Otras formas de modalidad del enunciado.

  • Además de las clases de enunciados, que corresponden a una clasificación tradicional de la oración según su modalidad el hablante dispone de otros recursos. En particular puede señalarse si asume o no y en qué medida el contenido de su enunciado. Es la modalidad del distanciamiento.

    Viene Pepe / según parece viene Pepe.

    Juan es listo / A juicio de los alumnos Juan es listo.

    El culpable fue detenido / El presunto culpable fue detenido.

    Entre los recursos lingüísticos que permiten modalizar el enunciado están los adverbios modalizadores:

    Afortunadamente, no logró alcanzarme.

    Por suerte, no logró alcanzare.

    Aparentemente, el asunto está resuelto.

    Desgraciadamente, tropezó con una piedra

  • La modalidad negativa.

  • Es compatible con todo tipo de enunciados. Su marca característica es el adverbio de negación no y otros morfemas que unen el valor negativo a otros significados: nunca, nadie, ninguno, etc. Puede plasmarse asimismo por medios léxicos: Determinadas expresiones, infunden significado negativo a enunciados formalmente afirmativos.

    En mi vida he visto cosa igual = no he visto nada igual

    Me importa un bledo / un pimiento = no me importa nada.

    La negación puede afectar a toda la oración o solamente a algún elemento de la misma. Por ejemplo en Yo no desayuno en la cama no afecta sino a la cama, es decir, a la relación verbo CCL.

    Determinadas expresiones sólo son posibles en contextos negativos. Si se mantiene en las afirmativas correspondientes, resultan agramaticales.

    Juan no ha llegado aún = Juan ha llegado aún.

    No come en absoluto = come en absoluto.

    Lo dicho para la negación se le puede atribuir a la afirmación.

  • TENIENDO EN CUENTA EL SUJETO.

  • - Personales o Bimembres

    - Impersonales o unimembres.

    - Elípticas. Las oraciones que Castro Alonso llama elípticas y Marcos Marín implícitas, representan ausencia de algún elemento. Ya dijimos que este elemento se puede deducir del contexto.

    1. Oraciones impersonales. Hay que atender a los constituyentes inmediatos; así en español distinguimos las oraciones personales (con sujeto y las impersonales).

    Llamaremos oraciones impersonales a las que carecen de sujeto, y pueden ser:

    • De verbo meteorológico. Llover, nevar, relampaguear... etc.

    • Gramaticalizadas. Hacer, haber, ser.

    Hace calor hoy.

    • Impersonal refleja.

    Aquí se acaba a las diez.

    • Eventuales. Con el verbo en 3ª persona del plural.

    Llaman a la puerta.

  • TENIENDO EN CUENTA LA NATURALEZA DEL PREDICADO.

  • Atendiendo a la estructura del predicado.

    • Atributivo o copulativo: verbo copulativo + atributo + n complementos. Con los verbos ser, estar o parecer.

    • Predicativo: verbo + complemento directo + complemento indirecto + complemento circunstancial + n complementos.

    • Transitivas:

    Activas.

    Pasivas.

    • Intransitiva:

    De verbo transitivo.

    De movimiento.

    De estado.

    De verbo neutro.

    • Reflexivas.

    • Recíprocas.

    En las oraciones predicativas el predicado puede reducirse al verbo frente a las copulativas que necesitan dos constituyentes.

  • TENIENDO EN CUENTA LA ESTRUCTURA GENERAL DE LA ORACIÓN.

  • Oración simple.

  • Oración compuesta: una o más proposiciones.

  • Yuxtapuestas.

    Coordinadas.

    Subordinadas.

    Otra división es:

  • Oración simple: El tren llegará con retraso.

  • Oración compleja: Nos han dicho que el tren llegará con retraso. El concepto de oración compleja no implica hablar de oración subordinada ya que implica una contradicción pues el término de oración es independiente. El término oración implica la no subordinación a ningún tipo de expresión. (Sin embargo, con el concepto de transposición esto se supera puesto que un adjetivo pude actuar como nombre.)

  • Grupo o periodo oracional: Nos han comunicado que el tren llegará con retraso y nos han pedido disculpas.

  • Periodos Coordinados: cuando une dos elementos de la misma jerarquía en la oración.

    Copulativas. Sirven para sumar elementos: y, e, ni, que.

    Pedro estudia y su hermano trabaja.

    Disyuntivas. Expresan que hay que elegir entre los elementos, una proposición excluye a la otra: o, u, o bien.

    ¿Te vienes a casa o te quedas en el parque?

    Conjunciones y locuciones adversativas. Enlazan un elemento con otro que se opone al primero, restringiéndolo, expresando una reserva o una excepción. Por tanto, una proposición corrige o niega lo afirmado en la otra: mas, pero, sin embargo, no obstante, salvo, antes bien, sino que, excepto, más bien, aunque... etc.

    Hace frío pero podemos salir a la calle.

    El año que viene harás segundo salvo que suspendas muchas.

    Distributivas. Unen elementos que alternan pero que no se excluyen. Presentan diversas alternativas no excluyentes: bien... bien... ya... ya... ora... ora...

    Ora llora, ora ríe.

    Ya estudia, ya escucha música; así no aprobará.

    Explicativas. Una explica o aclara lo expuesto en la anterior: o, o sea, es decir, esto es.

    No cumple su amenaza, es decir, es un fantasma.

    Periodos subordinados o inteordinados.

  • Oraciones subordinadas adjetivas.

  • Oraciones subordinadas sustantivas

  • Oraciones subordinadas adverbiales.

  • Lugar.

    Tiempo.

    Modo.

  • Proposiciones subordinadas comparativas.

  • Igualdad.

    Superioridad.

    Inferioridad.

  • Proposiciones casuales.

  • Proposiciones consecutivas.

  • Proposiciones finales.

  • Proposiciones concesivas.

  • Proposiciones condicionales.

  • Proposiciones subordinadas adverbiales de lugar. Se introducen por locuciones o adverbios que indiquen lugar: donde, por donde, de donde, a donde,etc.

    Proposiciones subordinadas adverbiales de tiempo. Se introducen por locuciones o adverbios de tiempo: cuando, apenas, antes de, después de, etc.

    Proposiciones adverbiales de modo: se introducen por locuciones o adverbios de modo: según, como, tal como, etc.

    Proposiciones subordinadas adverbiales causales. Expresan una relación de causa respecto al efecto que indica en la principal. 6se introducen por las locuciones o conjunciones: porque, ya que, puesto que, pues, pues que, de que, como, etc.

    Proposiciones subordinadas adverbiales consecutivas. Expresan una relación de efecto o consecuencia respecto a la causa que indica la principal. Se introducen por las locuciones conjuntivas: tan... que, tanto... que, tal... que, así... que, etc.

    Así.

    • Adverbio: de esta manera, modo.

    • Adjetivo. Tal cual, medianamente.

    • Locución adverbial. Así como. De igual manera que.

    Todas las cosas criadas así como limitada esencia, tienen limitado poder.

    • Locución conjuntiva. En consecuencia, de suerte que, por lo cual.

    El enemigo había cortado el puente, así que no fue posible seguir adelante.

    Nadie quiso ayudarle y así tuvo que desistir de su noble empeño.

    Proposiciones subordinadas adverbiales comparativas. Expresan el segundo termino de la comparación. La comparación se establece a través de un nexo doble; una parte establecido en la principal y otra en la secundaria. Más.. que, menos... que, igual... que, etc.

    Proposiciones subordinadas adverbiales condicionales. Imponen condiciones al cumplimiento de la principal. El nexo más habitual es la conjunción si, pero frecuentemente se la sustituye por locuciones conjuntivas: caso de que, siempre que, etc.

    Proposiciones adverbiales concesivas. Expresan alguna dificultad al cumplimiento de la principal sin impedir que se cumpla. Se introduce por locuciones y conjunciones: aunque, a pesar de que, así, si bien, siquiera, etc.

    Proposiciones subordinadas adverbiales finales. Expresan el objeto que se pretende alcanzar en la principal. Se introducen por locuciones conjuntivas: a que, para que, a fin de que, etc. También con la preposición para.


    TEMA V.

    SER Y ESTAR.

    ORACIONES ATRIBUTIVAS.

    Esta división podemos enfocarla en primer lugar: Es verbal el predicado cuyo núcleo es un verbo. Nominal aquella cuyo núcleo es un sustantivo o adjetivo. Sin embargo, también se ha dicho que la diferencia está en que el predicado verbal está centrado en un verbo con sus complementos y el predicado nominal (sustantivo) en el que el verbo sólo une el contenido semántico del sujeto con el predicado nominal (atributo).

    Desde el punto de vista sintáctico se trata de una función verbal en ambos casos.

    Como muestra de las formulaciones tradicionales que trata de definir por ellos el predicado nominal pueden servir las palabras de Amado Alonso y Pedro Enrique de Ureña:

    “El predicado nominal consta de un nombre, adjetivo o sustantivo con o sin complementos, generalmente el predicado nominal va encabezado por el verbo ser o estar, el predicado nominal se piensa como cualificador o como una clasificación del sujeto según que el nombre sea adjetivo o participio.

    El verbo ser se emplea tanto con los adjetivos o participios como con los sustantivos, el verbo estar sólo se emplea con los adjetivos o participios porque no sirve para clasificar sino para calificar; aunque tenga verbo copulativo estas oraciones se llaman nominales y verbales porque ser y estar no tienen aquí como los otros verbos un contenido; el predicado se expresa con el nombre, adjetivo o participio. La cópula sirve para relacionar formalmente el predicado con el sujeto.”

    “En el predicado nominal el núcleo de significación es un nombre, adjetivo o participio, de manera que, tenemos una estructura diferente para el predicado nominal y para el predicado verbal.”

    César Hernández Alonso.

    Sobre la atribución opina: la estructura del predicado se ajusta a la dicotomía: análisis frente a sintaxis. El predicado intransitivo es sintético al igual que su forma, el transitivo es analítico por el contenido y expresa independientemente el proceso y su objeto.

    Para este autor un tipo de oraciones intransitivas las denomina intransitivas estáticas: las oraciones presentan verbos que expresan un estado, situación, modo de computarse, etc.

    Ejemplo: Quedar, yacer, ser estar, cuando no son atributivos, etc.

    Mis amigos permanecieron en el hotel

    Están en casa todo el día.

    Como grupo relacionado con este habremos de ver los verbos atributivos, para él la atribución es una forma de predicado nacida de una construcción sintética, es decir, con referencia a valores intransitivos estáticos de ser y estar valores que se remontan a su origen latino. Por medio de o a través de una gramaticalización y desenmantización que en la estructura atributiva responde a una tendencia analítica.

    La atribución responde a una forma de predicado nacida de una construcción sintética.

    Ricardo Navas “ser y estar. Estudio sobre el sistema atributivo español.” Ed. Asta salmantina 1963.

    Muchos autores oponen la predicación a la atribución basándose en las nociones de proceso frente a estado/ cualidad pero esta dualidad no es suficiente:

    • Juan duerme. Dormir es estado pero la razón de ser predicativa radica en que expresa una acción que no afecta en nada a la manera de ser del sujeto.

    • Sus cabellos se vuelven blancos. A pesar de su proceso volverse será atributivo y no predicativo porque la cualidad se modifica.

    En su concepto de atribución no entran sólo ser o estar sino que considera atributivos muchos otros verbos que nosotros consideramos tradicionalmente semiatributivos o predicativos. Su interpretación al fin y al cabo es de tipo semántico.

    Comúnmente se aceptan los de Blecua: ser, estar, parecer, semejar y son atributivos porque se pueden conmutar por lo.

    Ricardo Navas mantiene que la atribución se debe a un fenómeno de transitividad debido a su insuficiencia o falta de plenitud de una idea principal.

    A diferencia de los verbos transitivos que necesitan complementos, los atributivos son marcas o señales de transitividad de otro término que es el sujeto que exige prolongarse más allá del verbo para quedarse completo.

    Parte de la conclusión, Navas, de que no sólo están los atributivos ser y estar; sino que junto a ellos, podemos incluir gran número de verbos denominados semiatributivos. De modo que en su clasificación entra, además de los verbos propiamente atributivos, los verbos que corresponde a la atribución del sujeto a la del complemento directo; aquellos que presentan un complemento predicativo.

    Nosotros distinguiremos entre verbos atributivos tales como: ser, estar, parecer y semejar. Y semiatributivos; la diferencia entre ambos es que los primeros, los atributivos, pueden integrar por medio del neutro lo el atributo. Los segundos, los semiatributivos, no pueden someterse a tal conmutación.

    Entre los más importantes Blecua señala los siguientes:

    Hallarse, encontrase, permanecer, persistir, perdurar, mantenerse, andar, ir, conmutar, seguir, quedar, acabar, terminar, hacerse, volverse, tornarse, ponerse, llegar, aparecer, resultar, salir, caer, venir, etc.

    Durante mucho tiempo se utilizó el término oración copulativa, pues según la gramática tradicional los verbos que operan en las oraciones copulativas son enlaces y no verbos propiamente dichos:

    Luis es arquitecto. No tiene la función predicativa de cualquier verbo sino enlace. Por ello habla de copulativas frente a las oraciones predicativas.

    Por otro lado el concepto de verbo copulativo lleva a que se elabore el concepto de predicado nominal que se opone al predicado verbal que consta de un verbo. La gramática de la academia incorpora esta concepción de oraciones copulativas típicas de criterios logísticos. Si avanzamos más cronológicamente en gramáticas como la de Gili Gaya nos encontramos con los mismos criterios. Término de oración atributiva y término de atributo (predicado nominal). La terminología general es la que parte de la Real Academia, hasta que se publica el diccionario de términos filológicos de Lázaro Carreter, en que aparecen los conceptos modernos en lugar de conceptos tradicionales. En este diccionario aparecen los términos de:

    - Oración atributiva.

    - Atributo.

    - Verbo atributivo y complemento atributivo, en algunos manuales para el predicado nominal.

    - Aparece un término para los atributos que no son con ser o estar: Complemento atributivo: Los ciclistas llegaron cansados.

    La gramática de Alarcos sigue la línea de lázaro, al hablar de atributo de CD, verbo atributivo, etc.

    El término copulativo es rechazado por lingüistas alemanes, y franceses.

    Ricardo Navas “ser y estar sobre el sistema atributivo del español”. Salamanca 1978. Rechaza el término copulativo y recuerda que ser y estar funciona como verbos al tener todas las desinencias verbales, introducir, por ello, cuestiones de tiempo, modo etc.

    Habla del concepto de atribución (verbo atributivo y atributo) y del concepto de predicación ( verbo predicativo y predicado)

  • VERBOS ATRIBUTIVOS SER Y ESTAR.

  • Los dos verbos fundamentalmente atributivos son ser y estar cuyos límites habrá que precisar, y para ello partiremos de sus significaciones etimológicas:

    Ser. Deriva de SEDERE latino fundido con algunas formas de un analógico ESSERE del latín vulgar, es decir, que posee los valores de “esencia - existencia” y de “permanecer sentado” de aquí pasará a significar esencialidad y permanencia y aún conserva, alguna vez, el contenido existencial (valor intransitivo).

    Estar. STARE latino “estar de pie” ha llegado a significar “permanencia ilimitada” en un sentido indeterminado.

  • USOS DEL SER Y ESTAR ATRIBUTIVOS.

  • Del valor intransitivo al atributivo hay un paso único que explica por gramaticalización verbal la atribución. Es una forma de transitividad semántica, es decir, que se trata de una formula cuyo verbo necesita una precisión o concreción.

    Hemos de partir del concepto de atributo y de sus formas posibles y definirlo como aquel elemento que tiene por función semántica concretar la significación (términos predicativos) señalando las diversas cualidades, maneras de ser o computarse que tiene el sujeto sintacmáticamente:

    • Simple: Soy madrileño.

    • Locución atributiva: Es de Madrid. Está de lo más molesto. Navas Ruiz lo denomina atributo indirecto; suele estar unido por un nexo prepositivo. Viene a coincidir con lo que Hernández Alonso llama locución o frase atributiva.

    Como atributo pueden funcionar algunas categorías y proposiciones:

    • Sustantivo: Juan es el jefe.

    • Adjetivo calificativo: Mi amigo está enfermo.

    • Adjetivos determinativos: Las potencias del alma son tres.

    • Adverbio cualificativo: Yo soy así.

    • Pronombre: ¿Quién es Juan?

    • Proposición: Yo soy el que decide.

    • Infinitivo: Vivir sin amigos no es vivir.

    El verbo estar impone ciertos límites al uso de algunos atributos debido a que conserva aún su significado estático originario:

  • No admite la construcción con estar y que exige ser los atributos sustantivos:

  • Luis es médico.

    A no ser que estos atributos sustantivos señalen las cualidades propias del nombre:

    Está pez.

  • Los pronominales no admiten estar:

  • Yo soy aquel.

  • Los adjetivos determinativos.

  • Las facilidades son pocas.

  • Los infinitivos.

  • Querer es poder.

    1.2. LÍMITES ENTRE SER Y ESTAR.

    Para ello debemos revisar las principales opiniones que se han dado.

    Siguiendo un sistema de categorías lógicas distinguen la expresión de modalidades esenciales y permanentes con el verbo ser y de transitorias con el verbo estar. Esta es la opinión de la RAE. Bello, García de Diego.

    La gramática tradicional dice que estos verbos se han gramaticalizado, han perdido su significado y se ha convertido en meros enlaces u después recuperan parte de su significado. No se puede utilizar este criterio, pues las teorías tiene que ser sincrónicas, no diacrónicas.. Andrés bello se basa en el criterio semántico, se parte de cuál es el significado par determinar los criterios:

    Ser: expresa permanencia

    Estar expresa la transitoriedad.:

    El hielo es frío / el hiel está frío.

    Otros gramáticos ser: Cualidades, características. Estar. predicación referida al estado. Estos criterios no dan cuenta de muchos casos, no es satisfactoria: Está muerto /* es muerto.

    Otros distinguen ser y estar según establezcan predicados con cualidades inherentes al sujeto o adquiridas y superpuestas a ellas. Un avance en el estudio del tema lo supuso la teoría de Hamssen quien se fijo sobre el criterio impreceptivo (inacabado) para el predicado con ser y preceptivo (acabado) para el predicado con estar. Ha sido seguido por gramáticos como Alarcos y Gili Gaya; este último dio un paso más en la distinción de ambos verbos superponiendo y conjugando varios puntos de vista. Partiendo de la distinción preceptivo / impreceptivo precisa Gili Gaya la diferencia sobre el criterio del devenir:

    • Ser expresa enunciados no sometidos a un devenir o proceso experimental

    • Estar crea oraciones resultativas o sometidas al devenir, sin embargo, no siempre se cumple esto, como bien señala Roca Fons pues en frases como está intacto o está nuevo no se alude en absoluto a ese proceso evolutivo previo.

    Hay gramáticos que conjugan muy diversos criterios y ofrecen una casuística muy interesante didácticamente hablando; pero no válida como criterio diferenciador. Así Morley y otros distinguen el predicado nominal:

    Con ser como demostrador de inherencias, derivaciones, nueva existencia y conceptos mentales.

    Estar forma frases que expresan transitoriedad, accidentalidad, situación especial, percepciones sensoriales.

    Desde el punto de vista semántico.

    Ser es casi transparente y simplemente expresa la existencia y sus formas. Es un verbo como bien señaló Navas Ruiz de la atemporalidad, más absoluto y susceptible de lo definitorio por esa abstracción. Ser es un verbo de lo inmutable, más gramaticalizado que estar mientras que este es el verbo del predicado mutable. Ser llega a gramaticalizarse totalmente cuando se omite en frases definitorias, adagios, y refranes.

    Estar0 partiendo de la significación de situación firme ha pasado as significado de situación temporal. Estar es un verbo marcado por lo circunstancial, por lo temporal, concreto.

    Muela intenta establecer la diferencia utilizando el criterio morfosintáctico que consiste en afirmar lo característico del verbo estar que es que selecciona atributos de tipo adverbial, por ello decimos:

    Ana está bien /* Ana es bien

    La característica de ser e que selecciona el atributo de tipos adjetivales propiamente dicho o en sentido amplio (adjetivo o nombre morfológicamente pero que funciona como adjetivo:

    Ana es profesora = lo es / * Ana está profesora.

    Este criterio no aclara todos los usos, por tanto. El criterio morfosintáctico de Muela no es aceptado. Hay casos de Ser y adverbio: Ana es así ¡Qué le vamos a hacer!

    Monge utiliza criterios semánticos y morfosintácticos. Monge establece la diferencia de la siguiente manera:

    ð En primer lugar hay un uso en que ser se opone a estar en el que ser se expresa el tiempo y con estar se expresa el lugar. Con este criterio se explican ejemplos como:

    La reunión será a las cinco / El ayuntamiento está en la plaza.

    ð En segundo lugar con ser podemos utilizar un atributo sustantivo, con estar es imposible.

    Su hermana es enfermera / * Su hermana está enfermera.

    Lo mismo ocurre con los pronombres cuando funcional como nombres.

    La casa de Luis es aquella / * La casa de Luis está aquella.

    Hay casos que están en contradicción con estas reglas: La reunión será en el Aula Magna. Monge los explica como usos que el español ha heredado de sincronías anteriores: arcaísmo. Pervivencia de usos que no es característico de la sincronía actual.

    ð Pero lo más interesante de Monge es el verbo ser y estar con participios y adjetivos. La diferencia de ser y estar es:

    Con ser expresamos cualidades necesarias al sujeto:

    La tierra es redonda / * La tierra está redonda.

    Con estar cuando una cualidad subjetiva cuando no es necesaria al sujeto:

    Ser caro / Estar caro. Es simpático / Está simpático.

    Hay casos en que se dice estar contento y no *ser contento o es necesario y no *estar necesario, la interpretación de Monge es que ocurre que hay determinadas construcciones que son características en las lenguas, de manera que se han convertido en expresiones convencionales. Se dice estar contento porque el español lo ha convencionalizado.

    SER

    Deriva de SEDERE latino fundido con algunas formas de un analógico ESSERE del latín vulgar, es decir, que posee los valores de “esencia - existencia” y de “permanecer sentado” de aquí pasará a significar esencialidad y permanencia y aún conserva, alguna vez, el contenido existencial (valor intransitivo).

    Expresa enunciados no sometidos a un devenir o proceso experimental.

    El criterio impreceptivo (inacabado) para el predicado con ser.

    La expresión de modalidades esenciales y permanentes con el verbo ser. (sin embargo: Estar muerto y no* ser muerto)

    Como demostrador de inherencias, derivaciones, nueva existencia y conceptos mentales.

    Es casi transparente y simplemente expresa la existencia y sus formas. Es un verbo como bien señaló Navas Ruiz de la atemporalidad, más absoluto y susceptible de lo definitorio por esa abstracción. Ser es un verbo de lo inmutable, más gramaticalizado que estar mientras que este es el verbo del predicado mutable. Ser llega a gramaticalizarse totalmente cuando se omite en frases definitorias, adagios, y refranes.

    Monge

    Ser expresa el tiempo: La reunión es a las cinco.

    Con ser podemos expresar atributos sustantivos, con estar imposible: Su hermana es enfermera / * Su hermana está enfermera.

    Con se expresamos cualidades objetivas necesaria al sujeto. La tierra es redonda /* La tierra está redonda.

    ESTAR

    STARE latino “estar de pie” ha llegado a significar “permanencia ilimitada” en un sentido indeterminado.

    El verbo estar impone ciertos límites al uso de algunos atributos debido a que conserva aún su significado estático originario:

  • No admite la construcción con estar y que exige ser los atributos sustantivos:

  • Luis es médico.

    A no ser que estos atributos sustantivos señalen las cualidades propias del nombre:

    Está pez.

  • Los pronominales no admiten estar:

  • Yo soy aquel.

  • Los adjetivos determinativos.

  • Las facilidades son pocas.

  • Los infinitivos.

  • Querer es poder.

    Preceptivo (acabado) para el predicado con estar.

    Crea oraciones resultativas o sometidas al devenir, sin embargo, no siempre se cumple esto, como bien señala Roca Fons pues en frases como está intacto o está nuevo no se alude en absoluto a ese proceso evolutivo previo.

    Forma frases que expresan transitoriedad, accidentalidad, situación especial, percepciones sensoriales: el hielo está frío / el hielo es frío

    Partiendo de la significación de situación firme ha pasado a significado de situación temporal. Estar es un verbo marcado por lo circunstancial, por lo temporal, concreto.

    Muela afirma, desde un criterio morfosintáctico, que el verbo estar selecciona atributos adverbiales. Ana esta bien / *Ana es bien, sin embargo esto no soluciona el problema, pues hay ocasiones en que ser funciona con adverbios: Ana es así, qué le vamos a hacer.

    Monge

    Afirma que estar expresa lugar: la reunión está en la plaza. Hay usos que él considera herencias anacrónicas como la reunión será en el Aula Magna.

    Lo mismo ocurre con los pronombres cuando funcionan como nombres: la casa es aquella / * La casa está aquella .

    Con participios y adjetivos. Estar cuando es una cualidad subjetiva, cuando no es necesaria al sujeto: ser caro / está caro. Ser simpático / estar simpático.


    TEMA VI

    ORACIONES PREDICATIVAS.

    1. TRANSITIVIDAD E INTRANSITIVIDAD.

    La primera gran diferencia que se establece es la de transitivas e intransitivas. Esta clasificación está basada en el número de elementos nominales con los que puede comunicarse el verbo. Se habla así de verbos transitivos y verbos intransitivos.

    Los gramáticos latinos hablaban de trans -ire (que puede pasar a pasiva). Pero a partir de la Gramática de Port Royal S XVII se cambia la definición se va adelantar como el verbo que deja pasar la acción del objeto y se presenta con complemento CD. Por tanto, el criterio tradicional (nocional) nos dice que oración transitiva es aquella que posee un verbo cuya acción recae sobre el CD. Algunos gramáticos han ridiculizado esta opinión diciendo que en Juan pega una bofetada al niño es el CI quien recibe la acción.

    Verbos que requieren un solo elemento nominal o una sola valencia: el sujeto: morir y verbos que necesitan dos lugares o valencias: matar “el fugitivo mató a un ratón”.

    Desde esta perspectiva existen verbos de tres lugares o valencias nominales: “dar algo a alguien”. Sin embargo, para estos verbos la gramática no ha creado una clase especial; se incluyen dentro de los transitivos. También hay que considerar que se trata de elementos que se unen directamente al verbo, es decir, que no llevan preposición, aunque había que exceptuar el caso del complemento directo con a en el cual la preposición a funciona como marca de persona.

    El término “transitivo” es claramente semántico, quiere indicar que la acción expresado por el verbo pasa del agente a paciente “transiri”. Si el término lo entendemos nosotros en este sentido restringido no hay duda que existen en español muchas oraciones que llamamos transitivas que no se ajustan a lo anterior:

    Yo te oigo. / recibió una bofetada

    Oración que nosotros consideramos transitiva pero que no cumple ese paso del agente al paciente. La consecuencia es que la definición semántica del término transitivo no es totalmente adecuada por lo que debe preferirse la del tipo sintáctico, verbo de dos lugares o valencias nominales.

    La definición nocional contiene una hipótesis (definición semántica). Cuando emplea verbos transitivos el hablante coincide lo indicado por el verbo como actividad que va de un agente a un paciente; esta hipótesis es desde el punto de vista gramatical inverificable. Por lo cual, nosotros la vamos a abandonar. Partiendo que esta cuestión habría que tratar la relación entre oraciones intransitivas e intransitivas.

    Pude ocurrir que un mismo verbo intervenga en oraciones intransitivas e intransitivas.

    Juan ve.

    Juan ve la televisión.

    En el primer caso no se trata de suprimir el complemento directo, sino de entender que Juan no es ciego.

    Juan escribe.

    Juan escribe una carta.

    En estos caso la relación transitivo e intransitivo se ve por cambios estructurales (siempre y cuando no se quiera decir que en el primer caso Juan no es analfabeto).

    Las tiendas abren pronto.

    Los comerciantes abren pronto las tiendas.

    El cambio de estructura se presenta por que el sujeto gramatical del primer caso es complemento directo en la segunda

    La herida cerrará pronto.

    Esta pomada cerrará pronto la herida.

    Para otros casos la referencia es de tipo léxico o lógico, tenemos un ejemplo como:

    Juan murió.

    Pedro mató a Juan.

    También puede aparecer el verbo diferente y acompañado por pronombre:

    Se ha caído el reloj.

    Yo he tirado el reloj.

    De estas cuestiones se ha ocupado la gramática generativa, que ha llegado a afirmar que en los casos anteriores sobre estos últimos casos el verbo sería el mismo en la estructura profunda.

    Lo cierto es que se establece una relación especial entre transitividad e intransitividad mediante la adición de un verbo causativo:

    Los cohetes estallan

    Alguien hace estallar los cohetes.

    Alguien deja salir el agua.

    El agua sale.

    El niño come.

    El niño come uvas.

    Juan ha mirado

    Juan ha mirado el reloj.

    Ante este tipo de oraciones cabe tres interpretaciones:

  • Afirmar que estos verbos son transitivos o intransitivos, según los casos.

  • Hablar de supresión o elusión del complemento directo. Aceptar que estos verbos son siempre transitivos aunque a veces no lleven complemento directo explícito.

  • Estos verbos en sí no son ni intransitivos ni intransitivos, o sea, que tal división no existe.

  • La opinión tradicional.

    Se mueve entre las dos primeras, en la gramática tradicional se habla de ambos verbos aunque admite que pueden haber transvase de unos a otros. Puede darse el caso de verbos intransitivos que a veces llevan C.D.:

    Soñar que soñé un sueño feliz.

    Vivir una vida.

    Casos en los que se dice que el complemento directo está extraído de la raíz. También se habla de verbos transitivos como:

    Juan se ha mirado.

    La transitividad en la gramática tradicional. Lo que se conoce en gramática como el nombre de transitividad constituye uno de los hechos más importantes en las sintaxis de las lenguas indoeuropeas. El modelo en que se analizó apenas si varió a partir del modelo explicativo construido por la gramática clásica. En este sentido a la gramática tradicional se le pueden reprochar dos cosas:

    • Para explicar la transitividad en las lenguas, ahora se basó en conceptos y terminologías válidas en las lenguas clásicas.

    • Al analizar su contenido significativo pretendió erigir el modelo nocional: agente + acción + objeto. Como único modelo de transitividad a pesar de que por razones formales reconocía también como transitivas estructuras oracionales que no se ajustaban a él.

    En latín, transitivas, se relaciona morfológica y sintácticamente con TRANSIENS del verbo TRANSIRE, era un adjetivo verbal que en la lógica aristotélica se oponía a IN MANEUS. Transitivo en gramática significó que un miembro de la frase no se bastaba a sí mismo sino que necesitaba referirse a otro: idea pues de paso o tránsito.

    La concepción que dominó en la gramática latina fue que las oraciones transitivas podrían pasar “transire” de activas a pasivas; mientras que intransitivas eran las que no podían efectuar ese paso.

    Esta idea fue adoptada por Enrique Ureña y Amado Alonso, y dentro de la corriente generativa por Sandra S. Babcodk; para esta autora transitividad debe glosarse como convertibilidad o transformabilidad, rasgo de las oraciones que pueden sufrir una transformación pasiva o semipasiva.

    Los escolásticos emplearon el término transitivo: es la que posee objeto directo sobre el cual el verbo pasa su acción. Intransitiva: es aquella en qué el verbo no pasa ninguna acción. Por tanto, transitivo caracteriza al mismo tiempo un fenómeno sintáctico y un fenómeno paradigmático:

    • Se aplica a oraciones donde se observa una secuencia de verbo y objeto directo: sintáctico.

    • A todos los verbos que podría construirse con objeto directo: paradigmático.

    En la gramática tradicional en su edición de 1931, se dice:

    Transitivo es el verbo cuya acción se cae o puede recaer en la persona o cosa que es término o complemento de la acción, por tanto, intransitivo es el verbo cuya acción no pasa de una persona o cosa a otra”.

    A partir de aquí define el complemento directo:

    “Vocablo que precisa la significación del verbo transitivo y denota a la vez el objeto en que recae directamente la acción expresada por el verbo”.

    Complemento indirecto:

    “Vocablo que expresa la persona, animal o cosa en quien cumple o termina la acción del verbo transitivo ejercida sobre el acusativo y también en la de los verbos intransitivos.”

    Como vemos esta delimitación contiene ya dos incongruencias: verbos intransitivos que pasan su acción y el empleo del acusativo para una lengua que no tiene flexión casual.

    La gramática tradicional de la lengua española propone como criterio para reconocer su transitividad pasarla a pasiva, pero esto no es posible siempre:

    Juan duerme

    Juan duerme al niño

    Juan parte

    Juan parte leña

    Concluye que la significación transitiva o intransitiva de muchos verbos no depende de ellos sino de su construcción en la oración y del modo en que el hablante la concibe y expresa. Sigue considerando estable las categorías de verbos transitivos e intransitivo al hablar de una y otra. En esta línea se mueven las principales gramáticas sobre el español.

    En la de Bello juntamente con la de estos conceptos encontramos un intento de delimitación sintáctica formal: distinción entre acción y pasión. Enrique Ureña, Diccionario de términos filológicos, Esbozo de la RAE., en todos ello a la vez que la definición nocional de transitividad se intenta hacer ver que la categoría de verbos transitivos e intransitivos no es algo fijo. Aunque basados en el significado esto no impide que los mismos verbos puedan usarse en estructuras de uno u otro tipo bajo condiciones no muy bien delimitadas.

    Gili Gaya insiste en la unidad mental compleja que consiste: {verbo + complemento}. Esta unidad puede llevar otro complemento el indirecto: el conjunto verbo + complemento acusativo tiene un complemento el dativo que es directo con relación a dicho conjunto ({verbo + complemento}) pero indirecto con respecto al verbo.

    Pagó su deuda a Andrés

    (V+ C.D. + C.I.)

    Pagó a Andrés

    (V+ C.D. + C.I.) que proviene del antiguo C.I.

    Como vemos la gramática tradicional nos ha suministrado los términos y la interpretación de la transitividad. En cuanto a los términos C.D. y C.I. surgieron en la gramática francesa por razones puramente formales esto es ausencia o presencia de preposición con complemento verbal. Como en español el complemento directo, a veces, lleva a hubo que reinterpretarlo como aquello sobre lo que recae directamente la acción del verbo y lo mismo se hizo con el complemento indirecto. También proviene de la gramática francesa los términos objeto o complemento de objeto.

    Lenz ridiculizó los términos de forma poco seria al decir que Juan da una bofetada al niño, el niño no es complemento indirecto, sino directo y muy directo. No vio Lenz que los términos se emplean con sentido puramente gramatical distinto del sentido que tiene en la lengua común.

    Pero más importante es la interpretación tradicional de la transitividad desde el punto de vista semántico, pues supone que los verbos transitivos contendrían en su significado el rasgo semántico activo. Pero se ha señalado hace ya mucho que bastantes verbos transitivos no poseen ese rasgo y sí los de pasividad. Por ejemplo, los del área semántica de tener. Hay verbos que pueden ser semánticamente pasivos: sufrir.

    En realidad cuando el verbo denote una actividad lingüística no pasa nada de nadie la realidad semántica del predicado verbal es mucho más completa. Esta interpretación ha sido rechazada por la lingüística actual. Ésta afirma que la idea de que la acción expresada por el verbo pase de un agente o actor al paciente (término) objeto gramatical puede valer para verbos como: querer, golpear, asustar, etc. pero no pasa en los verbos como temer o ver; el ser afectado en temer es el que aparece como sujeto gramatical mientras que el objeto gramatical es la causa:

    Juan teme a ese hombre.

    Podríamos resumir todas las críticas en el siguiente párrafo de Robins:

    “La debilidad de las definiciones sintácticas queda demostrada aquí:

    Pegar. / Yo pego.

    Es sintácticamente un verbo transitivo elegido a menudo como ejemplo por que la acción pasa a través de mi puño a ti; pero oír en yo te oigo queda colocado exactamente en las mismas relaciones sintácticas respecto a los pronombres y se considera un verbo transitivo a pesar de que en este caso la acción, si es que pasa, va en sentido contrario.”

    Esto ha llevado a algunos lingüistas a negar la competencia sintáctica entre S y O mantenida como elementos puramente formales.

    En la posterior a Saussure, etiquetado como estructural, se ha dado poca importancia al fenómeno de la transitividad; salvo para rechazar el dado por la gramática tradicional. Una de los grande avances del estructuralismo ha sido la sintaxis. En los elementos de lingüística general de Martinet no se habla casi nada de transitividad y apenas se dedica unas páginas a las nociones de sujeto y predicado. Para muchos lingüistas estructuralistas la división intransitividad y pasiva se niega por ejemplo Alarcos admite diferentes estructuras de predicado (simple) transitivo e intransitivo (complejo).

    Emilio Alarcos.

    Lo que hay en casos de “ha mirado” y “ha mirado el reloj” son estructuras diferentes de predicado. En su opinión la relación de verbos transitivos e intransitivos está basada en una confusión de análisis y no es una función oracional del verbo la que exige el complemento sino su valor semántico el que exige delimitaciones de tipo semántico. En esta cuestión el verbo no se diferencia de otras unidades significativas; por ejemplo, el nombre. En tanto que el nombre puede ir o no acompañado de términos adyacentes.

    Si analizamos los dos ejemplos dados lo que hay desde el punto de vista gramatical es un sujeto y un predicado. La diferencia es que en un caso el predicado es simple y en el otro compuesto.

    El niño come.

    El niño come uvas.

    Lo que se hace es delimitar el campo temático de comer; una parcela específica, concreta, por tanto, la diferencia no tiene importancia para la estructura de la oración. La tiene sólo en el predicado. Insiste en la comparación de otras unidades como el nombre:

    El niño es un niño de Juan.

    En el sistema de la lengua española no hay ninguna razón que impida ambas posibilidades pero sucede que hay verbos cuyo lexema es de gran extensión semántica, aplicable a una parcela de la realidad de variedad muy amplia y por ello, cuando queremos comunicar la experiencia real con cierto detalle, tenemos que delimitar ese campo semántico mediante otros signos léxicos que lo acoten:

    Mirar

    Hay otros verbos con sentido menos amplio, son verbos que se refieren a realidades más concretas y, por tanto, admiten determinaciones menos amplias. Normalmente esa delimitación viene expresada por palabras de un mismo campo afín:

    Comer

    Otros tienen un contenido muy concreto. Se refieren a una zona de la realidad muy fáciles de identificar y no requieren complementos, por lo tanto, la diferencia entre come, come uvas es diferencia de léxico y no gramatical. Como también es cuestión de léxico la poca probabilidad que aparezca un nombre como azul con un nombre como león. Y muy probable para cielo.

    Objeciones a esta teoría.

    Alarcos habla de confusión de niveles porque según él no es la función oracional del verbo la que exige la presencia del complemento, pero la verdad que lo que sigue de su planteamiento es una eliminación de niveles. Hay que estar de acuerdo en que la estructura única del español puede representarse como: (nombre + verbo); y dada esta estructura el verbo en ella tendría únicamente predicado. Pero la estructura no es única en español y en cuanto tuviéramos en cuenta otras estructuras como (nombre + {verbo + nombre}) el verbo asumiría otra función que sería núcleo del predicado. Más que confusión de niveles habría que decir que según los niveles el verbo tiene varias y distintas funciones.

    Al depender los complementos del valor semántico del verbo sea igual a otras unidades significativas como el nombre. Entre el nombre y el verbo hay una diferencia semántica que Alarcos debería de tener en cuenta:

    El niño / El niño de Juan.

    Ambos ejemplos se refieren a una realidad X, semántica. X es niño, X es de Juan; o sea, en el caso del nombre hay una suma de significados, una suma se une a otra. Aglomeración de rasgos significativos se le denomina.

    En el caso del verbo no se trata de una simple suma de significados. Comer uvas no significa la suma de comer + uvas. Porque en cierto sentido comer uvas es igual a comer, uvas no añade a ese verbo nada nuevo. Ningún rasgo semántico nuevo porque ese rasgo ya está en ese verbo, lo que hace es concretar ese rasgo semántico.

    Alarcos insiste en que estamos ante una cuestión de léxico y habla de la comparación de oraciones: león azul / cielo azul. Pero hay que observar que cuando hablamos de león azul lo que ponemos en tela de juicio no es una construcción sintáctica sino la aparición de determinadas palabras. En todo caso el paralelismo con el verbo habría que establecerlo como una secuencia como: Comer hierro.

    Transitivo:

    X Amplio, que necesita de una restricción de significado (mirar).

    X Amplio pero en sí tiene un rasgo al menos indeterminado que fuera lo determinamos (comer)

    Por tanto, Alarcos se cierra así mismo el camino porque no considera la relación entre lo semántico y sintáctico. Vemos que en la teoría de Alarcos implica que cuando una cuestión es semántica ya no tiene interés gramatical, sintáctico. Esta opinión es errónea, hay que aceptar que el hecho de que un verbo esté relacionado con un contenido semántico determinado por su significado. No hay razón para detenerse ahí. Lo que interesa es ver si este hecho semántico tiene repercusión sintáctica, cómo la tiene y explicar el hecho.

    El hecho desde el punto de vista sintáctico puede reflejarse pues hay verbos caracterizados por ser de dos lugares o valencias nominales y a estos verbos los llamamos transitivos o intransitivos, los predicados lo serán en consecuencia.

    Si se aceptara la relación El niño / El niño de Juan hubiera las mismas relaciones que comer / comer uvas, habría que preguntarse por qué la gramática tradicional en ambos caso señala dos tipos de oraciones distintas mientras que no procede así en el caso: niño / niño de Juan. (porque habla desde un punto de vista semántico, no sintáctico).

    Una unidad significativa, según la gramática “el niño” está completa semánticamente, lo cual en el plano sintáctico se traduce por la falta de necesidad de un complemento. Este puede aparecer si se quiere especificar en algún sentido.

    El niño

    X Especificado desde fuera.

    Por el contrario una unidad significativa como comer presenta por lo menos un rasgo semántico indeterminado, lo cual, en el plano sintáctico se traduce en la necesidad de un complemento, aunque dicho complemento no pueda aparecer.

    Rafael Cano Aguilar.

    Una vez establecida la división previa de la oración en sujeto y predicado, la gramática ha ido clasificando tradicionalmente a los predicado, y, por tanto, a las oraciones en dos grupos:

    • Oraciones de predicado nominal.

    • Oraciones de predicado verbal.

    No obstante esta división no puede ser tajante:

  • Los verbos auxiliares o copulativos del primer tipo de oraciones pueden integrar también oraciones del segundo tipo: Juan está en la casa.

  • Y muchos verbos del primer grupo pueden formar oraciones cuasi-atributivas, perdiendo o no parte de su sentido completo: Ana anda triste estos días.

  • Una estructura predicativa puede incurrir una estructura atributiva: Lo creo listo, creo que es listo.

  • Algunos verbos predicativos pueden tener una función auxiliar equivalente en cierto modo a los atributivos: Vivió una vida alegre. Tiene los ojos azules. En los cuales el núcleo semántico es el complemento.

  • Por tanto, él considera que no tiene que haber diferencias semánticas entre un o y otro:

    Tengo una casa La casa es mía.

    Juan vive. Juan está vivo.

    De hecho la gramática lógica tradicional y algunos lingüistas modernos colocan a las oraciones atributivas en la base de todos los tipos de oración. Aunque no sea la razón de más peso no hay que olvidar el orden de proposición numérica entre tal orden de verbos de una y otra clase. Todos estos hechos no pueden llegar a abolir la distinción básica entre ambos tipos de estructuras de predicado. Como en otros aspectos de la lengua no son tanto caracteres semánticos como funcionales los que marcan la distancia con ser y parecer: aparece un término adyacente y éste se reproduce con el pronombre neutro Lo.

    Este niño es tonto. Lo es.

    Las ventanas están sucias. Lo están.

    Con los verbos que llamamos transitivos el pronombre reproductor varia en género y número de acuerdo con el complemento. Por tanto, podemos mantener la clasificación tradicional aunque teniendo en cuenta todas las matizaciones señaladas: predicado verbal es aquel que se organiza entorno a un verbo como elemento nuclear, semántica y funcionalmente. Las oraciones de este tipo pueden seguir llamándose predicativas aunque es un término equívoco y ambiguo, pues toda oración gramatical consta de un predicado; lo que varía es la estructura de éste. A falta de otro término mejor puede mantenerse su diferencia fundamental respecto a otro tipo. La diferencia se encuentra en el modo de sustitución pronominal del elemento adyacente. Pronombre invariable lo para las oraciones atributivas y pronombres personales de C.D. para las predicativas.

    Cano Aguilar define el predicado verbal a partir de que su núcleo es un verbo, la presencia o ausencia en la oración de unos determinados tipos de complementos es lo que establece la clase de predicados. Pero no todos los complementos juegan la misma función. El complemento directo juega la máxima importancia y es el que ha servido para distinguir las transitivas de las intransitivas.

    Esta división no se realiza sólo en los predicativos, se ha extendido a los verbos, aunque como vimos ésta es poco fiable y justificable.

    El establecimiento de las categorías de verbos según sus posibilidades de complementación en la frase choca con el hecho de que la mayoría de los verbos puedan aparecer con o sin complemento directo y, por tanto, no se dejan encajar de una u otra manera. Esa extensión no es justificable. Esto ya fue observado por la gramática tradicional que opinaba que este era un problema de uso: verbos transitivos usados de forma intransitiva y viceversa. Alarcos opinaba que su significado transitivo o intransitivo dependía no de los verbos mismo sino de la frase completa y de la intención significativa, expresiva del hablante en cada caso.

    Este camino es el correcto para Cano Aguilar pero la gramática tradicional siguió insistiendo en dos clases de verbos. La mayoría de los verbos españoles pueden integrar uno u otro predicado; y es aquí donde hay que plantear el semántico y sintáctico. Esto no obsta para que reconozcamos unos pocos verbos que pueden aparecer en estructuras transitivas y otros en mayor número en intransitivas.

    Esta dualidad funcional de la mayor parte de los verbos ha de ser establecida como base para comprender el funcionamiento de la transitividad pues la presencia en uno u otro tipo de predicado de los verbos lleva consigo diferencias semánticas que afectan sobre el valor significativo de la relación sintáctica verbo, objeto directo. Piénsese por ejemplo en distinto sentido del verbo y de la frase entera en:

    Ayer no comimos / Ayer no comimos pan.

    Esto quiere decir que la relación semántica es más compleja de lo que puede dar a entender aquello de “ pasar la acción”. Dentro de los verbos activos el objeto puede verse simplemente afectado por la acción sin que pase la acción:

    Han pintado la casa.

    Otros verbos transitivos tienen valor de estado y no de actividad: tener.

    Rafael Cano entiende que la transitividad ha de considerarse como un modo de organización del predicado verbal más que como un rasgo que haya de asignar a ciertas unidades léxicas verbales, debido a la dualidad funcional. Es decir, en forma generalizada podría definirse como “ organización de la cadena hablada en grupos de palabras que se determinan recíprocamente, constituye, por tanto, una relación sintáctica entre ciertos elementos de la frase, relación que supone una relación semántica entre ellos y que se manifiesta por la presencia de ciertos rasgos formales”.

    Al enfrentarnos con la relación verbo- objeto hemos de tener en cuenta tres niveles:

  • Nivel de las categorías léxicas. Representado por el nombre y el verbo. Como tales categorías verbo y nombre pueden depender uno del otro o no, es decir, no se exigen necesariamente. De ahí que verbos por sí solos no tengan que ser a la fuerza transitivos o intransitivos.

  • Nivel funcional y sintáctico. Aquí nos encontramos con dos funciones: verbo transitivo y objeto. Como tales, se presupone mutuamente, lo mismo que aquí en el nivel funcional se necesitan el verbo y el objeto, se necesitan para hacer una predicación. En la categoría léxica no se necesita, en el plano sintáctico se necesita la relación sintáctica transitiva que supone dependencia entre sus términos.

  • Nivel semántico. (Contemplado dentro de la oración). El verbo en ciertas frases se siente incompleto en significado, precisa un elemento que lo delimite u oriente. El objeto que es así su determinante significativo, es, por tanto, en este último nivel donde puede aplicarse con utilidad el concepto clásico de transitividad. A la necesidad de precisión significativa de un verbo en un determinado momento oracional. Esto implica la presencia de un objeto y esto constituye una relación sintáctica donde los términos se definen por su interrelación.

  • Ahora bien, el contenido específico de la relación transitiva puede ser muy variado, no es fácil delimitar el tipo de determinación semántica que el objeto realiza respecto al verbo transitivo. No se ha encontrado aún una alternativa que observe de forma precisa todos los valores significativos de la relación transitiva. En definitiva:

    • Rechaza el modelo semántico de “acción “ paso del sujeto al complemento directo.

    • Rechaza la caracterización de que el objeto precise delimite u oriente la significación verbal, porque también puede precisarse el significado verbal ir mediante un complemento de dirección con a.

    Afirma que en la base de la transitividad está el hecho de que en una oración dada el verbo se sienta incompleto significativamente y que es por ello por lo que verbo + complemento directo formen una unidad autónoma en cuanto al sentido.

    Al respecto de lo que venimos diciendo se hace la siguiente pregunta: ¿existen unas “semasias” a las que se puedan reportar todos los sentidos posibles de la relación verbo + objeto?.

    • Algunos gramáticos han hablado de “dirección” también de “trayectoria”, en sentido de que el sujeto se inicia en una dirección que pasa por el verbo hasta el complemento.

    • Otros la han formulado como oposición entre precisión externa del significado verbal y atención al proceso verbal mismo. Bally ha señalado que el verbo intransitivo se halla más cerca del proceso puro y simple mientras que el transitivo señala una relación entre objetos.

    • Alarcos o Hernández Alonso opinan de una forma más o menos igual.

    Respecto a estas ideas Cano afirma que son demasiado inexactas porque el hecho de que los verbos transitivos sean de “semasias” incompletas, esa idea puede ser cierta en casos como hacer o temer, pero hay verbos también de significación muy completa, que necesitan también complemento por lo que aparecen también de forma exclusiva en oraciones de transitividad. Insiste en la necesidad o no de complemento que no es algo que tenga que atribuirse al verbo; asimismo el verbo insertado en una determinada estructura oracional no nos plantea un problema de tipo léxico, sino semántico y en consecuencia, sintáctico.

    Para muchos lingüistas todas estas afirmaciones no les sirven para otorgar validez semántica a la noción sintáctica de objeto directo, y esto les ha llevado a posiciones divergentes:

  • Mantener la noción de objeto y sujeto como puramente sintáctica definible sólo por hechos formales. Ejemplo la pronominalizacion y convergencia pasiva.

  • Tras asignar las funciones sintácticas se ha disociado sus distintos valores significativos en verdaderas funciones semánticas diferencias propias de la estructura profunda o semántica. Un ejemplo lo tenemos en Fillmore Gramática del caso. Eleva a categorías semánticas los distintos valores que la gramática tradicional asignaba cada función sintáctica.

  • No hay, pues, conclusión definitiva a este problema. Se tiene la impresión de que la relación sujeto + verbo posee un valor semántico unitario pero esto es difícilmente formulable por la enorme variedad de sentidos concretos en algunos casos irreducibles entre sí y no se pueden formar grupos.

    Cano Aguilar intenta un análisis y clasificación que será el camino para encontrar una interpretación semántica de la transitividad, aunque confiesa que tal cosa por el momento no existe. Realiza una clasificación de las oraciones transitivas desde el punto de vista del significado teniendo en cuenta los siguientes factores:

  • Carácter semántico del verbo en cuestión, es decir, su significado concreto y su modo de significar. Nos referimos a clasificaciones de verbos de acción, proceso, etc.

  • Tipo de relación semántica establecida entre sujeto y verbo partiendo de la interrelación que suele haber entre la existencia de ciertos rasgos semánticos en el sujeto y el tipo del significado verbal.

  • La naturaleza semántica de la relación verbo - objeto sobre la base de lo anterior y teniendo igualmente en consideración los rasgos significativos del elemento que funcione como objeto.

  • Con esto persigue dos objetos: dar cuenta de los distintos valores que podemos encontrar en la transitividad y establecer una base para futuras hipótesis a cerca de la transitividad.

  • Clasificación semántica de los verbos transitivos:

    • Verbos resultativos cuya acción crea un objeto: hacer o causar.

    • Verbos de objeto afectado: beber, comer.

    • Verbos de posesión: tener, poseer.

    • Verbos de movimiento: poner, colocar, depositar.

    • Verbos de percepción: sentir, reconocer.

    • Verbos de voluntad y emoción: amar, querer, temer.

    • Verbos de “decir”: decir, contar, referir.

    Variación entre oraciones transitivas e intransitivas.

    La transitividad es un tipo de organización del predicado verbal y no es un rasgo que caracterice a uno verbos frente a otros. Los verbos pueden aparecer en dos tipos de estructuras:

    • Algunos verbos sólo pueden aparecer en un tipo de oraciones: son verbos verdaderamente transitivos o intransitivos, son verbos monovalentes respecto a estos verbos monovalentes hay que decir que no forman clase significativa. Por tanto, esta caracterización sintáctica de ser monovalentes no viene condicionada por razones de tipo léxico.

    • Muchos verbos se usan en un solo tipo de oraciones habitualmente por lo que al aparecer en el otro se produce una variación significativa de mayor o menor trascendencia. Muchos verbos denominados intransitivos aparecen sólo excepcionalmente en frase transitiva. Sin embargo, la mayoría de las transitivas pueden aparecer en los dos tipos de oraciones:

    Juan ve. (`percepción ver')

    Juan ve la televisión.

    • También puede suceder a parte de los de percepción, con los causativos o afectivos:

    El partido ha terminado.

    Los jugadores han terminado el partido.

    De la primera oración, con sentido de proceso, a la segunda se introduce un sujeto convirtiendo el anterior sujeto en objeto a la vez que el verbo adquiere un sentido transitivo.

    A la interpretación semántica de la transitividad se le ha opuesto mucho lingüistas que no están de acuerdo con un análisis que se base en conceptos como:

    - Agente actor

    - Paciente o término

    - Acción que expresa el verbo.

    Pues verbos como sufrir el sujeto es el agente de la acción “Ana sufre una enfermedad”. La interpretación moderna de lo transitivo es la que tiene en cuenta la relación de los elementos de la oración y que se halla en relación de dependencia por ello el CD precisa del verbo para presentarse en un predicado:

    Ana una carta / Ana ha escrito una carta.

    Hay verbos que sí sirven para transitivos como quemar, pero otros como sufrir no lo son. El sintagma nominal de estos predicados funciona como CD, término que implica:

    - Un hecho funcional y sintáctico.

    - Uno formal o morfológico.

    En su vertiente sintáctica se opone a otros complementos, por su vertiente formal constituye un paradigma de formas, es decir, el CD puede alternar con otros complementos. Se puede decir que el CD es una invariante que puede precisar variantes de texto:

    CD: pronombre, nombre, etc.

    2 LOS COMPLEMENTOS.

    Definición tradicional.

    La tradición ha definido en términos de significado el C.D. como la persona o cosa sobre la cual recae o se cumple la acción del verbo. El objeto de la acción del verbo en palabras de A. Alonso Y Hernández Ureña.

    El C.I. suele definirse como el representante de la persona o cosa a la que se dirige o destina la acción o en cuyo provecho o daño se efectúa.

    El CC representa según se dice generalmente circunstancias relacionadas con la significación del verbo, tales como tiempo, lugar, modo, cantidad, etc.

    Es práctica común entre los gramáticos considerar que todo complemento del verbo o todo sintagma preposicional que no es CD o CI debe ser considerado como CC al lado de estas opiniones tradicionales que henos definido sintéticamente hay que considerar la postura de Alarcos y la definición de Rafael cano Aguilar.

    Rafael Cano Aguilar.

    Hemos definido el predicado verbal partiendo de la idea de Cano, a partir del hecho de que su núcleo funcional es un verbo. Junto a él pueden presentarse diversas expansiones o elementos que desarrollen, precisen o determinen la significación del núcleo del predicado. Estos no pueden constituir el predicado por sí solos ni alterar el valor funcional de los elementos preexistentes, aunque en muchas ocasiones, son exigidos por el resto, generalmente, a causa del significado de estos. Son lo tradicionales complementos de la gramática tradicional, junto con el sujeto y el predicado constituyen las funciones primarias de la oración. A su vez el núcleo del sujeto o de los diverso complementos pueden llevar sus propios complementos; sobre todo cuando vienen constituidos por un sustantivo.

    El hijo del portero trajo ayer una cesta de huevos.

    Los complementos del núcleo del predicado se consideran funciones primarias debido al papel central y constitutivo que el predicado establece en la oración. Precisamente la presencia o ausencia en la oración de unos determinados complementos es lo que establece las distintas clases de predicados verbales.

    Tipos de complementos.

    Una división difícil de realizar en la práctica, aunque debería de ser previa a los demás es la que opone los complementos del predicado propiamente dicho frente a los complementos de toda la oración. Estos últimos solían incluirse entre los circunstanciales junto a otros complementos de caracterización bastante diferente.

    2.1. RASGOS BÁSICOS DEL COMPLEMENTO ORACIONAL.

  • Libertad de colocación dentro del enunciado, prácticamente sin restricciones.

  • Existencia de pausa rítmica y cambios en la entonación.

  • Referencia no al verbo o a otro elemento oracional sino a todo el conjunto.

  • Todo esto otorga a los complementos una clara autonomía si no independencia respecto a la oración aunque actúen como modificadores semánticos de ella.

    Ejemplos: amplificadores introducidos por: además de, en cuanto a, respecto de, a cerca de, que marcan los modificadores de la oración: complemento oracional introducidos por evidentemente, con seguridad, quizá, posiblemente, etc.

    El problema de la separación respecto a los demás circunstanciales se plantea a parte de la debilidad de los criterios definitorios, porque los mismos elementos pueden aparecer en una u otra función. Naturalmente en este último sentido el distinto significado ayuda a distinguirlas:

    Con toda seguridad, Juan ha venido.

    Juan ha venido con toda seguridad.

    2.2. EL COMPLEMENTO DIRECTO

    La clasificación puede realizarse sobre bases formales más seguras. El criterio que emplearemos es el de la posibilidad o no de reproducción del complemento mediante las formas átonas o afijas del pronombre personal; los llamamos clíticos en términos más recientes.

    Un amplio grupo de complementos no admite tal sustitución, los CC de la gramática tradicional suelen ir introducidos por preposiciones o no. En el primer caso el sustantivo núcleo del complemento puede sustituirse por una forma tónica del pronombre:

    Lo traje para Juan

    Lo traje para él.

    Goza de cierta autonomía en cuanto a su orden en la frase, pero sin la libertad de los oracionales, aunque en esto la frontera es muy poco clara:

    Lo mató con un cuchillo.

    Juan lo mató con un cuchillo.

    Sus valores semánticos son muy numerosos así como es diverso el grado en que vienen exigidos por el verbo, lo que suele depender del significado de éste.

    Los complementos que admiten sustitución con formas pronominales afijas se dividen en dos:

  • La sustitución se efectúa con las llamadas formas de acusativo del pronombre personal: lo, la, los, las. El complemento no va introducido por preposición en ciertos contextos donde aparece a. Se le denomina C.D.

  • La sustitución se realiza con las formas del dativo: le, les, donde sólo hay diferencias de número va introducido por la preposición a conmutable, a veces, con para. Recibe el nombre de C.I.

  • Ambos tipos reciben el nombre de objetos o complementos de objetos y a partir de ahí las denominaciones de O.D. y O.I.

    El C.D. ha servido de base para la división de las oraciones predicativas: las que presentan tal tipo de complementos se denominan transitivas y todas las demás se ha definido negativamente frente a estas. Los demás complementos no ha servido para caracterizar otras clases oracionales.

    Cuestión bastante más compleja es la de establecer los criterios que distinguen al C.D. de otras posibles funciones de la frase.

    Desde el punto de vista formal, el criterio más utilizado ha sido el de la conversión de la frase en pasiva, siguiendo el modelo:

    La policía detuvo al delincuente.

    El delincuente fue detenido por la policía.

    Es criterio poco útil, pues las construcciones pasivas recubren un campo incluso menos extenso que las activas. Verbos como tener o valer son absolutamente inaceptables en frases pasivas. Además, otra restricción gramatical que los verbos de acción puntualmente no aparecen en español en pasiva en presente o imperfecto de indicativo.

    La puerta es abierta por el portero.

    A menos que indique acción habitual. Finalmente en nuestra lengua la pasiva es poco usada, se prefieren inequívocamente construcciones activas o la llamada pasiva con se.

    Otros criterios escolares son escasamente aprovechables. El de la pregunta ¿qué? sólo puede aplicarse como lógico a los complementos no animados, pero también a los sujetos:

    Quiero esto. ¿qué quieres?

    Viene algo. ¿Qué viene?

    En las oraciones como: Me gusta el pan o me gustan los caramelos; por la concordancia comprobamos que se trata del sujeto, sin embargo, a la pregunta qué respondería el sujeto.

    Si el complemento está animado una pregunta paralela con ¿quién? Sería idéntica a la que habría que formularse para el C.I..

    Un criterio igualmente formal pero con repercusiones semánticas es el que se refiere al orden de las palabras, frente al orden relativamente libre del latín, basado en una sintaxis de casos. Las lenguas románicas y el español entre ellas han desarrollado una sintaxis de posición, de modo que el complemento directo suele ir pospuesto al verbo. La secuencia verbo + C.D. así formada constituye un grupo relativamente firme dentro de la frase. Se forma una cohesión de tipo medio entre verbo y complemento en relación con los fenómenos de sustitución pronominal. En el orden de palabras se encuentra el criterio denominado prueba de la transformación temática. Si se antepone el complemento directo al verbo dicho complemento se convierte en el tema de la oración frente al rema. Caso este en el que es casi obligatoriamente la reduplicación del complemento mediante un pronombre:

    A tu padre lo vi ayer.

    No siempre el CD responde ni a la pregunta que, ni se puede pasivizar, ni se puede sustituir por el pronombre, sin crear una construcción muy forzada. Es caso de los complementos directos de medida, duración, peso y precio.

    ¿Comes fruta? ¿Comes queso? = Como bastante. (pronombre)

    En estos casos tanto fruta como queso tienen un valor genérico no actualizado y determinado; su representación más natural y menos forzada es con el pronombre indefinido. Responden a la pregunta: ¿comes mucha? O ¿comes de eso?. Observa la diferencia:

    ¿Te comes la fruta? Sí me la como.// ¿Comes fruta, sí como mucha / mucho.

    CD CD

    En otras ocasiones la pronominalización con complementos directos de medida, duración, peso y precio es menos forzada:

    La torre medía veintitrés metros / los medía.

    La sinfonía dura cuarenta y cinco minutos / los dura.

    El púgil pesó noventa y tres kilos / los pesó.

    Los zapatos cuestan dieciséis mil pesetas. / Las cuestan.

    2.2.1. La preposición a ante objeto directo.

    Son casos en que la relación establecida entre el sujeto y el complemento directo puede ser ambigua; para deshacer el ambiguo se antepone la preposición a:

    Dibuja la niña el niño.

    Dibuja a la niña el niño. Dibuja la niña al niño.

    CD Suj. Suj. CD

    Mató el elefante el tigre.

    Mató al elefante el tigre. Mató el elefante al tigre.

    CD Suj. Suj CD

    Favorece la codicia la ambición.

    Favorece la codicia a la ambición. Favorece a la codicia la ambición

    Suj. CD CD Suj.

    El uso de a delante del objeto directo debió de generalizarse a partir de los sustantivos que designan seres animados a otros factores semánticos:

    Encontré entrenador / Encontré al comprador.

    ¿Conoces chicas aquí? / ¿Conoces a las chicas aquí?

    Envió dos representantes / Envió a los dos representantes.

    Uno de los rasgos más característicos del español entre las lenguas románicas es el de la posible presencia de la preposición a ante objeto directo. La delimitación de los contextos en que se emplea o no a ante objeto no es fácil.

    Cocemos las normas generales que rigen el fenómeno y se puede determinar globalmente algunos contextos apropiados, tanto los positivos como los que suponen excepción a la regla. No obstante, en el uso real puede observarse una casuística que se escape, a veces, de todo intento de sistematización, de hecho en algunos contextos no se podrá hablar más que de tendencias o de mayor o menor frecuencia en el empleo o no de a con objeto.

    Las razones que subyacen al empleo de a con objeto directo son de tipo semántico, en principio depende del carácter significativo del sustantivo que funcione como objeto:

    • Si ese sustantivo posee el rasgo animado más específicamente, el rasgo humano se impone la presencia de a.

    • Pero este rasgo semántico inherente hay que añadir otro que depende de la forma sintáctica de la frase: la determinación del sustantivo objeto mediante artículo u otro actualizador ha de estar presente para que un sustantivo humano objeto sea introducido por a.

    Juan quiere a su padre.

    Juan busca secretaria.

    - También la preposición a puede cumplir la función sintáctica de marcar el objeto frente al sujeto. Según esto, tal necesidad sólo se da cucando el objeto es animado y se da tanto cuando el sujeto presenta este rasgo como cuando no lo presenta:

    ¿Conoció Juan a su padre?

    El viento molestaba al torero.

    • Todo sustantivo animado es susceptible automáticamente de interpretación agentiva, sujeto, por tanto, hay que marcar específicamente cuando cumple tal función.

    Estas son las leyes básicas que podemos enunciar en el fenómeno analizado, pero junto a ellas hay otros factores que tienen también un papel y que condicionan la presencia o ausencia de a; a veces, incluso en contradicción de lo enunciado arriba.

  • La combinación de los rasgos humanos y determinado hace que la preposición a aparezca constante ante nombre propio de persona:

  • El otro día vi a Juan.

  • Incluso parece constante, según todas las gramáticas la presencia de a ante nombres propios de animal:

  • El Cid paseó a Babieca.

    Sin embargo, recientemente y en ciertos mensajes propagandísticos esta regla puede romperse. Puede explicarse por la economía del lenguaje publicitario que lleva a eliminar elementos superfluos o por analogía de construcciones del tipo. Vota socialista, construcción según algunos, galicista o anglicista:

    Vota González.

  • La misma combinación de humano y determinado aparece en los pronombres, por lo que con ellos también es constante la presencia de a:

  • Me gustaría a mí.

  • Igual ocurre con los indefinidos uno, otro, ninguno, todo, cualquiera cuando funcionan solos y lo mismo sucede a alguien y nadie:

  • Teme a todos.

    No oyó a nadie.

    Con estos últimos como objeto de tener o buscar puede faltar la preposición:

    No tengo nadie que me quiera.

    Busco alguien que me deje dinero.

    2.3. COMPLEMENTO INDIRECTO.

    Concepto. Sintagma complementario que designa un ser beneficiado, se distingue del CD en que no pasa a ser sujeto paciente y del CC en que siempre es substituible por un pronombre personal.

    Reconocimiento. El CI se conmuta por los pronombres personales de CI (me, te, le, se, nos, os, les, se).

    María escribe a sus amigos > María les escribe.

    CI

    María quiere a José > María lo quiere.

    CD

    Aunque en apariencia parezcan idénticos los complementos “a José” y “a sus amigos”, no son el mismo complemento. Se comprenderá fácilmente si ponemos el verbo en infinitivo:

    Escribir algo a alguien.

    CD CI

    Querer a alguien

    CD

    Un complemento al que se ha asociado siempre con la transitividad es el C.I., de hecho, para algunos gramáticos su contexto típico es el de una oración transitiva con C.D., por eso, algunos lo han llamado complemento segundo. Sin embargo, puede aparecer también en oraciones intransitivas y, por tanto, en principio no sería válido tal denominación.

    Formalmente el C.I. coincide con el C.D. en la posibilidad de ser sustituido por un pronombre. Este complemento va introducido siempre por muchos gramáticos señalan también la preposición para en esta función; pero si bien es cierto que los dos tipos de sintagmas tienen el mismo valor no siempre es así:

    Esto te será útil a ti. = Esto será útil para ti.

    Le quité el libro a Juan

    Le quité el libro para Juan.

    Ambos complementos pueden aparecer juntos en la frase:

    Te he traído un vestido para tu mujer.

    El valor significativo del C.I. también es difícil de precisar con exactitud básicamente podemos centrarlo en torno a los conceptos de destino e interés. El C.I. indicará el destinatario de la acción o proceso verbal y la persona que puede recibir daño o provecho de ella; sin embargo, tal definición no separa el C.I. de otros aspectos a veces coinciden con lo expresado a través del C.D.:

    Ayudar a alguien puede tener el matiz significativo de dar ayuda a alguien.

    Se ha afirmado en numerosas ocasiones que la función del C.I. viene desempeñada normalmente por sustantivos personales. En efecto esto es lo normal pero no entra en caracterización inherente de tal función.

    Con los verbos de movimiento, un sustantivo no personal ha de analizarse como un complemento direccional:

    Se acercó a la puerta.

    Sin embargo, los sustantivos personales en casos como éste quedan englobados en el área del C.I.:

    Se acercó a Juan. /Se le acercó.

    Hay otros valores significativos posibles en el C.I. ejemplo “lugar donde”, este valor lo adquiere con verbos como poner o colocar:

    Colócame la toga.

    En otros casos el C.I. tiene valor de “origen o complemento de lugar de donde”:

    Me han sacado una muela.

    2.3. SUPLEMENTO.

    Concepto. Al igual que hay verbos transitivos hay otros verbos con una amplia extensión semántica que deben ser delimitados por un complemento que les sirve de apoyo para expresar bien lo que deseamos decir. El descubridor (Emilio Alarcos Llorach) de este complemento ahora lo denomina preposicional e introduce algunos matices.

    Reconocimiento. Debemos conmutarlo por una preposición + un pronombre tónico.

    Carece de sentido común > carece de él.

    Suplemento Suplemento.

    Determinados verbos exigen un complemento objeto precedido de preposición obligada (de ahí que se le llame también Objeto de Régimen Preposicional), por ejemplo, pensar en, soñar con, hablar con, hablar de, acordarse de, componerse de, carecer de, contar con...

    Cuento contigo. Cuento monedas.

    Suplemento CD

    En un principio el suplemento se consideró por parte de los gramáticos incompatible con el CD; sin embargo:

    El Presidente amenazó al Consejo con su dimisión.

    CD Suplemento.

    Manuel cambia muebles por alfombras.

    CD Suplemento.

    Marcos Marín introduce un nuevo tipo de suplemento, al que llama Suplemento Atributivo, puede ser Suplemento Atributivo del sujeto o del CD:

    María trabaja de secretaria.

    Suplemento Atributivo (concuerda con el sujeto)

    Puso a su tío de bedel.

    CD Suplemento Atributivo (concuerda con el CD)

    De entre los complementos que hemos de considerar del predicado al venir exigidos por la relación semántica del verbo + núcleo, hay un grupo que aparece asimilados en ocasiones al C.I. del que, sin embargo, se aparten por sus valores significativos y por la imposibilidad de reproducción pronominal. Constituyen formalmente estructuras intransitivas sin C.D.. Son complementos que van introducidos por distintas preposiciones, pero carecen de la posibilidad de ser reproducidos por pronombres afijos. No pueden aparecer como sujetos pacientes de una frase pasiva correspondiente. Unos pocos verbos españoles exigen una doble complementación. En primer lugar un C.I. normalmente personal y junto a él un complemento preposicional con sentido diverso integrado casi siempre por un sustantivo no personal. A veces, esta estructura alterna con la más frecuente de C.D. no personal y C.I. personal:

    Avisar a alguien de algo.

    C.I. Supl.

    Avisar algo a alguien.

    C.D. C.I.

    El mismo tipo de alternancia se halla en esquemas que parten de verbos como: advertir, se puede decir advertir de algo a alguien = advertir algo a alguien. Curar de algo a alguien = curar algo a alguien.

    En otros casos la alternancia se da con otra forma de léxico verbal: con las parejas desposeer/ quitar, proveer/ proporcionar.

    El grupo de complementos que analizamos ha planteado siempre problemas a los gramáticos, por un lado, se incluían entre los circunstanciales, por otro lado se reconocía su estrecha relación semántica con el verbo lo que se traducía en un orden de palabras bastante rígido.

    En cuanto a su valor semántico concreto oscila entre el de diversos circunstanciales y algunas clases de objetos. Por ello, otros gramáticos han planteado una clase especial de complementos a la que concretamente Alarcos ha llamado Suplementos. Algunos los incluyen dentro del esquema de la transitividad igualándolos por razones semánticas a los complementos de objeto.

    COMPLEMENTO PREDICATIVO.

    Concepto. Formalmente es igual que el atributo sólo que éste figura con verbos no copulativos. Como sabemos, éste puede ser predicativo subjetivo si concuerda y se refiere al sujeto y predicativo objetivo si concuerda y se refiere al objeto directo.

    El público permaneció inmóvil.

    C. predicativo. En este caso concuerda con el sujeto y se refiere a él.

    Veo a tus hijos altos. > Los veo altos.

    CD C. predicativo. Concuerda con el CD.

    Reconocimiento. La distinta función de este complemento la distinguiremos del circunstancial por la concordancia y del atributo porque, además de ir siempre con verbos no copulativos, este complemento no lo podremos conmutar por el pronombre personal lo como hacíamos con los atributos.

    COMPLEMENTO CIRCUNSTANCIAL.

    Concepto. Es un complemento secundario que enmarca la frase dentro de una circunstancia temporal, espacial, o que indica modo, una cantidad... etc.

    Reconocimiento. se conmuta generalmente por un adverbio:

    Estuvimos en Madrid > Estuvimos allí

  • CCL


  • TEMA VII

    ORACIONES TRANSITIVAS. SU CLASIFICACIÓN.

    Desde la gramática tradicional se ha llegado a cabo intentos de clasificación pues el CD puede tener diferente naturaleza semántica.

    A. Criterio semántico.

    Este es el criterio que mantiene la gramática y que se mantiene en nuestros días. Alcina y Blecua para realizar la clasificación de opone en español un verbo como temer / construir porque se combinan con CD de distinta manera semántica.

    Temer. Va con un CD que expresa una realidad preexistente al contenido semántico del verbo,. Por ello, el CD es un elemento necesario para la aparición del CD oraciones transitivas.

    Construir. Va con CD que no es preexistente a la acción del verbo.

    Esta forma de proceder no es plenamente satisfactoria en nuestros días ha aparecido otros criterios.

    B. Criterio léxico - semántico.

    Se emplea para la descripción de estructuras sintácticas transitivas e intransitivas.

    A Elia y otros: Léxico e structure sintacttiche, introduzione alla sintaxi del verbo italiano. El centro de esta teoría es que se parte de que el verbo de acuerdo con su naturaleza léxico - semántica puede combinarse con una serie de elementos y es lo que determina el tipo de estructuras sintácticas. Por ejemplo:

    Dejar es un verbo polisémico.

    Ha dejado el tabaco.

    Ha dejado el coche en el garaje (aparcar)

    Ha dejado el coche a su hermana (prestar).

    C. Criterio sintáctico - semántico.

    Consiste en tener en cuneta las relaciones sintácticas y las semánticas que se producen entre el elemento sujeto y el elemento núcleo del predicado y que funciona como CD. Esto lleva a distinguir la clase se oraciones:

    1. Transitivas activas:

    Lo ha bañado por la tarde. El sujeto gramatical y el CD son distintos desde el punto de vista semántico. Esto es lo característico de este tipo. No hay relaciones entre el sujeto y CD.

    2. Transitiva media.

    Se ha bañado por la tarde. El sujeto y el CD coinciden semánticamente. Este criterio implica resucitar el empleo de construcciones medias que la gramática tradicional emplea para algunas lenguas. De acuerdo con este criterio se dividen en dos grupos:

    2.1. Oración transitiva media reflexiva:

    Se ha bañado por la tarde. Particularidad. El sujeto gramatical presenta el rasgo + agentivo, el sujeto gramatical es el agente de la acción.

    2.2. Oraciones transitivas media no reflexivas.

    Se ha cansado en la excursión. El sujeto gramatical no es el sujeto de la acción. Este tipo de oraciones no admiten el criterio de la reflexividad (a sí mismo)

    * Se ha cansado a sí mismo.

    2.3. Oración transitiva media típica.

    La carretera se ha cortado (con las lluvias). Tipo transitivo media típica. No coincide el sujeto agente de la acción. Tiene el rasgo + experimentador “pero no agente”.

  • ORACIONES PASIVAS.

  • Los estudios tradicionales distinguían diversos accidentes gramaticales del verbo: voz, tiempo, modo, persona, etc. modernamente no se habla de accidentes se habla voz = subcategoría verbal. En cuanto a la voz las posturas están encontradas:

    Desde el punto de vista funcional Alarcos piensa que la pasiva no existe como categoría autónoma en español no hay diferencia formal entre la estructura atributiva y la pasiva.

    La gramática tradicional. El término voz verbal se toma de la gramática grecolatina en la cual la voz pasiva era un problema formal que se manifestaba a través de unas determinados morfemas. Las lenguas románicas se apartan de este sistema de lo pasivo y frente al verbo activo nos encontramos con una construcción auxiliar + participio.

    Esto conlleva unas repercusiones determinadas en el plano sintáctico. En español la oposición activo/ pasivo se completa en una oposición sintáctica y no morfológica y podemos poner:

    El presidente del gobierno ha recibido a varios ministros.

    Sujeto

    Varios ministros han sido recibidos por el presidente del gobierno.

    Complemento agente.

    Las relaciones sintácticas se organizan de diferente manera en las dos oraciones, tanto en el “A” como el “B” se da la relación sintagma nominal + sintagma verbal como lo demuestra la concordancia:

    • A. tiene un predicado que implica un sujeto gramatical y un complemento directo como lo demuestra la posible conmutación por los pronombres.

    • B. También hay un sintagma nominal precedido de la preposición por y en este caso con la función de complemento agente, hay pues una diferencia de sintagmas.

    Activa es la primera y pasiva la segunda. El verbo pasivo tiene dos constituyentes concertados. Auxiliar + participio, no podemos prescindir de ninguno de los dos.

    No obstante, estas dos construcciones están relacionadas. “A” implica a “B” y “B” implica a “A”. Son dos formas distintas que cuentan con los mismos elementos. SN + V + SN, sin embargo, en la elección de una u otra lo que podemos ver es un paso a partir de la misma estructura profunda. Tenemos una forma pasiva en la superficie aunque en el fondo tenemos una activa que no aparece con un sintagma preposicional sino con un sintagma nominal. si tenemos SN1 (suj) + V (ha recibido) + SN” (los ministros) esos elementos de la estructura profunda nos sirven para SN2 (sujeto) + V (auxiliar + Participio) + SN1.

    La gramática tradicional no insiste en hablar en la categoría gramatical y sí en distinguir el sujeto paciente por el agente.

  • PASIVA PERIFRÁSTICA.-

  • Ante este tipo de construcciones se han tomado dos tipos de posturas:

    La de Gili Gaya, Alarcos para quienes la voz pasiva no existe en español como categoría autónoma porque dicen que ser + participio es igual a una construcción con predicado nominal y no ven diferencia desde el punto de vista formal con las construcciones pasivas.

    Rosetti y Carrasco la pasiva la distinguen como categoría autónoma. El punto de partida de esta postura es el concepto de construcción verbal binaria. Las cuales responden a la estructura verbo + complemento y ese segundo elemento es dependiente del verbo, según se comporten estas construcciones en la conmutación bien léxica o gramatical se clasifican de tres formas:

  • Grupo verbal posible conmutación léxica gramatical.

  • Léxica: queremos la cuenta / queremos la carta.

    Sintáctica: Queremos que nos de la carta / lo queremos.

  • Giro verbal. Sólo es posible la conmutación léxica:

  • Algunos trabajadores fueron sancionados / Algunos trabajadores fueron despedidos.

  • Locución verbal. No es posible ninguna de las dos conmutaciones: hechar de menos, hacer hincapié, no se puede porque son trozos de discurso repetidos.

  • El tipo de construcción verbal que nos interesa es el giro verbal, porque el constituyente verbal de las frases pasivas es un giro verbal particular que se caracteriza por tener univariedad, es decir, presenta dos elementos y una sola valencia verbal; el verbo es univalente y sólo se combina con un elemento que es el participio:

    • Sólo admite la conmutación léxica.

    • Puede llevar un complemento agente.

    Otro tipo de giro son las perífrasis y tiempos compuestos. Así pues, la voz pasiva existe como categoría autónoma.

    Los problemas de ambigüedad. Hay ambigüedad:

    La elección fue reducida.

    Puede interpretarse como pasiva o atributiva porque la construcción verbal ser + participio es constituyente de ambas. Según Rosetti para diferenciarlas hay que tener en cuenta.

  • En el predicado nominal de las atributivas son posibles los dos tipos de conmutación y en la pasiva sólo la léxica.

  • La edición fue reducida.

    Léxica

    La edición fue escasa.

    Léxica

    La edición fue de pocos ejemplares.

    Gramatical

    Estamos ante una oración atributiva pero en el ejemplo:

    La edición fue prohibida. (por la policía)

    La edición fue censurada.

    La conmutación que opera es sólo léxica.

  • La frase pasiva siempre se constituye con participio y la atributiva sólo a veces.

  • La frase pasiva puede llevar un complemento agente por + sintagma nominal lo cual no es posible en las atributivas.

  • LAS CONSTRUCCIONES PRONOMINALES Y LAS CONSTRUCCIONES TRANSITIVAS. LA FORMA SE: FUNCIONES Y USOS.

  • Construcción pronominal se usa frente al término construcción reflexiva, donde tradicionalmente el sujeto hace y recibe la acción.

    El profesor se queja con razón. / el profesor lo queja.

    Por tanto, se queja no es una construcción reflexiva, sino pronominal, pues el verbo va necesariamente acompañando del pronombre. (el verbo es quejarse, no quejar). El término construcción pronominal es general. Hay de distintos tipos.

    La interpretación tradicional de las oraciones reflexivas es el siguiente. El término reflexivo de la gramática tradicional responde al criterio nominal: se refleja en el propio sujeto.

    En las oraciones reflexivas la acción del sujeto “recae sobre el mismo sujeto o se refleja en él” Gili Gaya.

    En estas oraciones aparecen los pronombres personales átonos que acompañan al verbo.

    - Están las reflexivas directas y las reflexivas indirectas.

    - Reflexivas puras o primarias. Donde el sujeto no es propiamente agente. (Es una contradicción). Gili Gaya: “El sujeto interviene o confluye en la acción que otro realiza”:

    Me construí una casa.

    Ella se tomó una café.

    Dativos éticos.

    Hoy día, en estos casos se opone el verbo en la forma pronominal frente a la no pronominal, hay entre ellas una diferencia de matiz semántico. (No son reflexivas). Esto ocurre en verbos como ir / irse: Me voy / voy a Madrid. El uso de la forma pronominal enfatiza. En estos casos tiene gran importancia el punto de salida:

    Se ha ido de aquí sin decir nada.

    Los gramáticos ven que hay casos de oraciones reflexivas sólo aparentes:

    La bañera se sale.

    Verbos como arrepentirse, quejarse, jactarse, etc. No tienen más modo de expresión que el pronominal, no son por ellos verbos reflexivos. Por tanto, la explicación tradicional es insatisfactoria ya que se utiliza el criterio nocional, se incurre en contradicciones, se engloban construcciones heterogéneas en el mismo grupo de las reflexivas.

    Para clasificar el problema se dividen en grupos las reflexivas tradicionales:

    1. Reflexivas propiamente dichas.

    2. Reflexivas formales.

    3. Falsas reflexivas.

    1. Son las verdaderas reflexivas:

    Luis no se ha afeitado hoy.

    Lávate las manos.

    La prueba para determinar si una oración es reflexiva propiamente dicha es conmutar el pronombre reflexivo por un pronombre personal.

    Luis no lo ha afeitado.

    Lávale las manos.

    2. Las reflexivas formales son aparentemente por la forma reflexivas, pero no por su estructura funcional:

    Luis se queja con razón

    Ana se arrepiente de lo dicho

    El pronombre “se” no puede conmutarse por un pronombre personal:

    * Luis lo queja con razón.

    * Ana lo, la arrepiente de lo dicho.

    El verbo necesita el llamado pronombre reflexivo. El verbo es pronominal.

    ¿Te arrepientes de hacerlo?

    No lleva CD ni CI como las reflexivas propiamente dichas, sino un complemento preposicional (suplemento):

    Arrepentirse de

    Atreverse de

    Jactarse de

    Acordarse de

    Frente a acordarse tenemos acordar que es muy distinto semántica y funcionalmente. Este fenómeno de pronominalización de verbos es muy típico del español. A este fenómeno se le ha llamado intrasitivación.

    3. Falsas reflexivas.

    Luis se ha manchado esta mañana

    Pedro se salió din decir nada

    ¿te has fumado todo el paquete?

    No son reflexivas porque el pronombre no es tal pronombre, ya que no se puede conmutar por un pronombre.

    * ¿Le has fumado todo el paquete?

    Se trata de oraciones con verbo en forma pronominal (marchase, salirse, fumarse) que se opone al verbo simple correspondiente semántica o estilísticamente.

    El verbo pronominal se ha especializado para indicar un valor semántico peculiar que consiste en:

    - Cuando el verbo es de movimiento destacar o enfatizar el punto de partida:

    Se ha venido de Francia definitivamente. (interesa enfatizar el abandono)

    Cuando lo que interesa es sólo el movimiento o éste con su destino se emplea el verbo simple:

    Viene a la biblioteca todos los días

    - Cuando el verbo no es de movimiento la oposición es estilística por que el verbo en forma pronominal realiza el objeto:

    Te has fumado todo el paquete.

    * Has fumado todo el paquete.

    Esta última forma no es usual, porque interesa destacar el CD. Sin el pronombre:

    ¿Fumas? / * ¿Te fumas?

    Si no hay CD no tiene objeto usar el verbo pronominal:

    Por las mañanas no fuma / por las mañanas no se fuma un cigarro.

    Hay cuatro métodos para estudiar las construcciones pronominales:

    1. Estructuralista formal (Alarcos).

    2. Estructura lista Funcional ( Nelson Cartagena)

    3. Método tradicional.

    4. Método generativista. (Mª Antonia Martín)

    Interpretación estructuralista formal.

    Para Alarcos lo que ocurre en “me afeito” “te afeitas”... Nos encontramos predicados con un implemento normal CD, lo mismo que ocurre en el caso de “lo afeito”, “me afeito”. Me afeito y lo afeito es predicado idéntico.

    Afirma que la 1º y la 2º persona la distinción no reflexivo / reflexivo no seda en español: me afeito / me afeitas. En la 3º persona si hay un diferencia formal: lo / le no reflexiva / se reflexiva.

    2.3. Interpretación estructuralista funcional. Estudio de construcciones pronominales. Nelson Cartagena.

    Un estudio que se opone al enfoque que acabamos de ver es el de Nelson Cartagena quien opina que no es necesario acudir al concepto de voz media para establecer la descripción interna de estas estructuras en nuestra lengua.

    Busca cuál es el valor general en el dominio del sistema y sus sentidos en el dominio del discurso.

    El pronombre reflexivo es el morfema de la no oblicuidad.

    Se afeita / lo afeita.

    Se indica que el proceso no pasa a otro que no sea el sujeto. Lo es morfema de la oblicuidad el proceso pasa a otro que no sea el sujeto.

    Vamos a centrarnos en este estudio porque es lo más avanzado que hay sobre se. Sobre todo por su enfoque funcional. El estudio se llama Sentido y estructura de las construcciones pronominales en español. 1972. Este autor tacha de diacrónico externo y positivista a la mayor parte de las explicaciones dadas al respecto. La definición que da de construcción pronominal considera que es construcción pronominal todo sintagma verbal que contenga algunos de los pronombres personales átonos me te se, etc. En concordancia de personas y número con la forma verbal respectiva, siempre que no sea variante de le, les, lo cual es verificable por la prueba de la conmutación:

    Gabriela se la envía.

    Gabriela les envía una carta.

    Por tanto, le se alternan como variantes contextuales, es decir, son alomorfos. Las construcciones pronominales en un sistema de oposiciones cuya descripción posibilita su establecimiento y la delimitación de sus valores.

    De acuerdo con el sistema de oposiciones en el que están inscritos nos encontramos con tres tipos generales:

    1. Estructuras que responden a oposiciones funcionales. Aquí se encuadran los ejemplos:

    Le lava / lo lava.

    Voy / me voy

    Se dice / uno dice.

    Con lo cual este autor incluye las impersonales.

    2. Las que responden a empleos facultativos:

    Se come una naranja / come una naranja

    Lo que implica distinción no funcionales sino diafásicas.

    3. Formas fijas como:

    Me arrepiento.

    Atendiendo a estos tres puntos distinguen entre construcciones pronominales positivas y construcciones pronominales no opositivas. En las 1ª emplea para su caracterización criterios clasemáticos de lo que resultan tres apartados:

    - Con construcciones pronominales opositivas con verbos transitivos.

    - Con construcciones opositivas con verbos intransitivos.

    - Con construcciones pronominales opositivas con verbos transitivos e intransitivos.

    2.3.1. Construcciones pronominales opositivas con verbos transitivos.

    (hay otro tipo diferente de constricciones pronominal que no vamos a estudiar)

    El rasgo inherente a toda esta serie de construcciones es que el elemento pronominal se funciona como marca de no oblicuidad, esto quiere decir que la acción expresada por el verbo no pasa a otro.

    Todas las construcciones con verbos no transitivos son en principio no oblicuas. Hay que hacer algunas precisiones sobre el comportamiento de los verbos según su clasemática.

    No oblicuidad:

    Me afeito / lavarse

    Se afeita / irse

    Oblicuidad.

    Lo afeito / lavar

    Lo afeita / ir

    1. Vamos a considerar un primer tipo la construcción no oblicua reflexiva directa. Este tipo se da con verbos como lavar que no sólo requieren sujeto agente y objeto sino que permiten el desdoblamiento en actor - actual:

    Yo me lavo.

    En primer lugar lo que se comprueba en este tipo de ejemplos es la no oblicuidad de me lavo ; en este ejemplo además se recurre a me como fin de la tensión del proceso verbal y además puede establecerse la visión transitiva gracias a la identidad léxica de yo - me. Por tanto, yo - me sería agente y objeto en el plano de la designación y sujeto y - CD en el plano gramatical.

    2. Otro grupo es el siguiente. Sin embargo, con otros verbos transitivos la situación es distinta, por ejemplo:

    Se acercó a la mesa 'Gramática'
    lo acercó a la mesa

    La explicación en esta e que a partir de la reflexión directa se desarrolla un tipo de posibilidad funcional que es la intransitividad pronominal en la que se cumple una función intrnasitivadora , además de las correspondiente al morfema de no oblicuidad. En este ejemplo el actor es centro y asiento del proceso verbal pero no sujeto y objeto del proceso. Esto forma parte del conocimiento extra lingüístico de los hablantes. Por ejemplo a este tipo de verbos corresponde : aburrirse, acercarse, agacharse, asustarse, alejarse, retorcerse, mostrarse, presentarse, disolverse, esfumarse, alterarse, transformarse, agotarse, cansarse, etc.

    3. Otra dirección funcional dentro de este bloque es la de una serie de verbos cuyo empleo pronominal derivado de algún uso oblicuo en la historia de la lengua presenta sincrónicamente además del aspecto intransitivo un valor léxico distinto al de las formas simples respectivas. Aquí hay que hablar de un sincretismo funcional de la forma pronominal y el elemento pronominal me, te, se sería morfema de intransitividad más formante léxico. Ejemplo verbo comportar. De él podemos decir: este elemento comporta un contendido activo:

    Se comportó así.

    Lo que pasa es que el valor de comportarse no se puede deducir sincrónicamente de alguna oposición con forma oblicua, cosa que sí sucedía con la intransitividad, es decir, en la intransitividad podíamos oponer sincrónicamente:

    Arriesgar la vida / arriesgarse.

    Y de ahí los dos significados están relacionados. Sin embargo, en sincronía, en el momento actual, no podemos relacionar:

    Me comporto / Lo comporto.

    2.3.2. Construcciones pronominales no oblicuas reflexiva indirecta.

    Me toco el cuerpo.

    Me arrasco la cabeza.

    Me amarro la soga en el cuello.

    Me pongo la chaqueta

    Me quito el abrigo.

    Me limpio el sudor.

    Hay dos funciones que se pueden atribuir a la forma pronominal me, te, se, además de su carácter de morfema de no oblicuidad: CI y dativo posesivo. Con el dativo posesivo se pone en relación de pertenencia no oblicuo por el acusativo o por otro elemento.

    Me veo el cuerpo.

    Veo mi cuerpo.

    Posibilidades funcionales de estas construcciones

    1. Por ejemplo se da intransitividad por razones clasemáticas y contextuales:

    Se rompió una pierna 'Gramática'
    le rompió una pierna.

    Se no sería CI aquí hay una función posesiva de forma pronominal se. Toda la construcción tiene un valor intransitivo que equivale a “suceder en el sujeto”.

    2. Es la que se da en verbos que indican procesos corporales:

    Meterse la mano en el bolsillo 'Gramática'
    meter la mano en el bolsillo.

    La diferencia que presenta la construcción pronominal es que tiene o está dotada de connotación de carácter diafásico - diastrático al no operar las funciones de morfema de no oblicuidad de CI, ni la de dativo posesivo.

    3. Las funciones de morfema de no oblicuidad y la de CI son neutralizadas por la clasemática del verbo que no necesita el valor de la primera y que incluye la segunda con sus caracteres léxicos.

    - Conseguir un empleo en el banco.

    El destinatario es el mismo emisor de la frase. También se puede decir:

    - Le conseguí un empleo.

    - Me conseguí un empleo en el banco.

    Me por una parte y conseguí por otra presentan expresiones de destino. Por tanto, aquí tenemos un uso semántico en comparación con el primer ejemplo. Por tanto, aquí se da un valor diafásico en este ejemplo se da un sincretismo funcional.

    4. Se dan también procesos transitivos en que la función reflexiva indirecta no sólo resulta superflua desde el punto de vista de la comunicación sino que ademas aparece bloqueada por razones léxicas o contextuales:

    Beberse una cerveza.

    Aquí también se da un proceso de sincretismo. El carácter de esta construcción es diafásica - diastrática.

    2.3.3. Construcciones pronominales opositivas con verbo intransitivo.

    La función diafásica está presente en las siguientes oposiciones basadas en verbos intransitivos: ir / irse, morir / morirse, / ser / serse, quedar / quedarse.

    Esta función diafásica está presente en las oposiciones mencionadas ya sea ordenada y delimitada dentro de un complicado sistema de relaciones gramaticales y léxicas (ir / irse, / quedar / quedarse) o bien como factor determinante (morir / morirse) al lado de un valor léxico (estar / estarse).

    La oposición ir /irse.

    La presencia de forma pronominal indica aspecto incipiente lo que quiere decir abandono del punto de partida:

    Voy a Madrid

    Me voy de Madrid.

    Cuando el contexto o la situación no acentúan el abandono del punto de partida en el movimiento, entonces la forma pronominal puede alternar con valores expresivos o estáticos:

    Voy a Madrid dentro de unos meses.

    Ahí no se acentúa el abandono del punto de partida.

    Me voy a Madrid dentro de unos meses. El me resultaría enfático aquí.

    Las construcciones enfáticas son muy frecuentes en la lengua coloquial y se observa su progresiva gramaticalización lo cual puede llevar:

    . Caracterizaciones diafásicas.

    - Por extensión a connotaciones diastráticas.

    2.3.4. Construcciones pronominales opositivas con verbos transitivos e intransitivos.

    Estas construcciones adquieren en general los valores explicados dentro del sistema de construcciones pronominales opositivas con verbos transitivos y las misma pero con verbos intransitivos.

    Construcciones pronominales no oblicuas. No existen construcciones no pronominales correspondientes. Por ello son las auténticas pronominales. Son los auténticos verbos pronominales. Alguna veces, debido a la naturaleza del verbo o las circunstancias de comunicación algunos verbos adquieren un valor particular. El pronombre no se puede conmutar por un pronombre personal. Estas han resultado al perderse en varios casos ya en latín vulgar el uso no pronominal de las respectivas formas que funcional en oposiciones en las cuales la construcción con elemento pronominal se caracterizaba porque dicho elemento desempeñaba las funciones de morfemas intransitividad. A este tipo pertenecen: jactarse y quejarse. Son llamadas reflexivas propias, reflejas o pronominales.

    Este tipo de verbos constituyen entidades de diccionario y desde el punto de vista sincrónico el elemento pronominal funciona en el lexema verbal respectivo como morfema más de número y persona. Estos hechos podemos comprobarlos apoyándonos en bases :

    1.- Sólo pueden aparecer en Construcciones pronominales verbos como: antojarse, entenderse, condolerse, desentenderse, disgustarse, etc. Como prueba de que en la historia de la lengua sí tenía ese valor pronominal tenemos: mofarse y sincerase:

    Los soldados mofaban de la vana altivez de su capitán. (este es el uso pronominal que se pone a mofarse)

    A este afecto envió D. Juan una persona de su casa sincerando su proceder. (se opone a sincerarse).

    2.- Se encuentran a punto de perder su valor opositivo oposiciones del tipo esmerar / esmerarse, pulir / pulirse, parecer / parecerse, escabullir / escabullirse.

    Como conclusión estas construcciones pronominales no opositivas se producen al desaparecer en el uso de la lengua el término con el que entraban en oposición. Anteriormente el elemento pronominal había desempeñado las mismas funciones que la establecida en oposiciones actualmente existentes, es decir:

    - La general de morfema de no oblicuidad.

    - La de CI.

    - la de formante léxico.

    - La de morfema de intransitividad.

    - La de valor diafásico - diastrático .

    A. Las reflexivas directas. Hay un grupo de verbos que expresan estados anímicos movimiento, etc. Con ellos ha sucedido según Nelson una intransitivación: manifestarse / manifestar. Cuando es pronominal ya no lleva CD se ha intransitivizado.

    Se usa en construcciones intransitivas.

    Se ha manifestado contrario a la propuestas de Luis. (se trata de una semi atributiva), el verbo ha cambiado claramente de significado.

    B. Las reflexivas indirectas. Puede ocurrir lo mismo: romper / romperse.

    Me rompí la pierna (todavía transitiva). No hay intransitivación.

    Verbos que cambian de significado. Temer (transitivo, no reflexivo) / temerse (transitivo, reflexivo). Adquiere un valor estilístico particular. Es un fenómeno de variación diafásica..

    Temo que no venga (Verbo subjuntivo) / Me temo que no va a venir (v. Indicativo)

    C. Verbos con complemento de interés:

    Se ha bebido toda la cerveza.

    * Le ha bebido la cerveza. (invariable)

    Según Nelson nos encontramos con la oposición beber/ beberse oposición de carácter expresivo o enfático. Verbos como comer , beber, tomar, fumar, etc.)

    En algunos casos la diferencia es incluso de tipo semántico:

    Dormir (acción normal) / dormirse (comienzo de la acción)

    FUNCIONES Y USOS DEL SE

    SE FLEXIVO Puede conmutarse por me, te, nos, os.

    PRONOMINAL

    PERSONAL

    Sustituye a le cuando hay CD CI. Es un alomorfo de se.

    Se lo dijo ayer

    REFLEXIVO (directo e indirecto)

    Se ha lavado.

    Se ha lavado la camiseta.

    RECÍPROCO

    Se comporta como se pero con el sema de la reciprocidad:

    Se saludaron (directo)

    Se dieron la mano (indirecto)

    SE FLEXIVO NO PRONOMINAL

    ENFATIZADOR DEL OBJETO

    Se comió todos los pasteles

    FORMANTE LÉXICO

    Se queja de todo

    ASPECTUAL

    Indica el comienzo de la acción.

    Se duerme pronto

    INTRANSITIVADOR

    Acordar / Acordar(se). Formante léxico

    SE NO FLEXIVO. No puede alternar con me, te, nos, os.

    Se une a un verbo en 3ª persona

    PASIVO

    Es un morfema de pasiva. Puede ser singular o plural.

    La constitución se aprobó en 1978.

    IMPERSONAL

    Se ayuda poco a los países pobres.

    *Se ayudan poco a los países pobres. (no puede ir en plural)

    Se necesita una secretaria / se necesitan secretarias. Hay una neutralización; a simple vista no se sabe si es pasiva o impersonal, de ahí que se recurra al plural.

    2. LAS ORACIONES TRANSITIVAS Y LAS CONSTRUCCIONES PRONOMINALES.

    En la clasificación de oraciones que nosotros adoptamos por ahora, referente a las oraciones transitivas ya vimos la posibilidad del español de presentar construcciones pronominales a partir del esquema básico transitivo. Ya vimos que el CD puede ser un mero sintagma nominal:

    La criada bañó a los niños

    Y que también el CD podíamos conmutarlo y expresarlo por un SN pronominalizado:

    La criado los bañó.

    Construcciones iguales que la anterior transitivas o bien el CD puede adoptar forma pronominal reflexiva:

    La criada se baña.

    Ahora bien hay que tener en cuenta que también existen en nuestra lengua construcciones pronominales cuyo se no es reflexivo y esto lo podemos comprobar porque ese se no se puede conmutar por lo, con lo cual venimos a decir que la construcción reflexiva es un tipo de constricción transitiva. Un ejemplo en que las constricciones pronominales no son conmutables:

    Se queja por gusto .

    De manera que ha y una serie de constricciones que hay que estudiar.

    2.1. Problemas de denominación y clasificación.

    La postura tradicional, partiendo de una posición logística opina que las constricciones reflexivas constituyen una síntesis entre las oraciones transitivas y las pasivas. Las transitivas son formuladas por verbos transitivos, en ellas la acción del verbo recae sobre un objeto distinto del sujeto y añade la Real Academia: distinto del sujeto para distinguirlo de las reflexivas. En las oraciones pasivas el sujeto es paciente. La síntesis de ambos tipos de oraciones nos da las reflexivas; en las cuales es uno mismo el que ejecuta y el que recibe la acción expresada por el verbo. Un exponente de estas opiniones es Gili Gaya.

    La gramática tradicional añade que estas reflexivas presentan todo el paradigma pronominal y las clasifica en reflexivas directas e indirectas, según el pronombre actúe como CD o CI. Al partir de criterios lógico - semánticos la gramática tradicional cae en errores y contradicciones por ejemplo cuando agrupa junto a las reflexivas prototipos tales como arrepentirse, jactarse, prototipo al que llama entre otras denominaciones oraciones reflexivas obligatorias, cuasi reflejas, etc.

    También incluye en las reflexivas otros prototipos como:

    Tú te haces un traje.

    Me construí una casa

    En los que el sujeto no es propiamente el agente sino que interviene o influye en la acción que otro realiza. También incluye oraciones como aquellas en las que el se es índice de participación o interés en la acción y no un CD o CI:

    Se tomó un café.

    Incluye las llamadas seudo reflejas:

    Me voy

    El pájaro se ha muerto

    Y por último ejemplos aún más alejados del sentido reflexivo:

    El tejado se hunde

    La bañera se sale. (éstas voz media)

    2.2. La categoría de voz media y el concepto de construcción pronominal.

    Sin referirnos ya concretamente a las construcciones transitivas y a sus relaciones con las construcciones pronominales.

    Concepto de voz media.-

    La voz media es un concepto morfológico fijado por la gramática griega. Dionisio de Tracia y que atiende a una clase de verbos que expresan un valor intermedio respecto a los que implican actividad o energía (voz activa) o pasión (voz pasiva). En español no se podría entender el concepto de voz media como procedimiento morfológico sino como proceso sintáctico explicable desde una serie de implicaciones semánticas: rasgo más o menos agentivo, rasgo experiementador, etc. En relación con una serie de procesos verbales que es la postura que hemos adoptado como metodología de trabajo. Más que de voz media lo que hemos hecho es hablar de construcción media.

    La lingüística general y la románica ha mantenido posturas que relacionan las construcciones pronominales con la voz media. Un ejemplo señero de esta relación es el estudio llevado a cabo por Stéfanini, autor del más extenso trabajo sobre las constricciones pronominales en francés. Este autor habla de voz media pronominal como síntesis de la diátesis activa y pasiva en ejemplos del tipo.

    Yo me lavo.

    Respecto a la consideración de voz media en español destacan trabajos como Lenz, Monje, Lázaro, Pottier y Don José Andrés Molina Redondo “Se en oraciones medias” en su libro Usos del se. Cuestiones sintácticas y léxicas.

    Benaviste entiende que la voz media es un tipo particular de voz verbal porque en ella el sujeto es interior al proceso, mientras que en la activa es el sujeto el que realiza la acción del verbo, es decir, en la voz media el sujeto se ve afectado por la acción expresada por el verbo.

    En nuestra clasificación hemos utilizado el término de oración media. Lo característico de estas oraciones de tipo medio es la identidad semántica entre el CD o CI y el sujeto. Desde este punto de vista semánticamente podemos encontrar en español construcciones cuyo sujeto se ve afectado por la acción del verbo:

    Juan se lava.

    La gripe se cura con un buen médico.

    Ella se aburre con estas reuniones.

    Hay un rasgo más además de la coincidencia semántica sujeto = objeto que también se ha tenido en cuenta: el rasgo de animado frente al inanimado. Estos criterios son utilizados junto a los anteriores (criterios semánticos) por José Andrés de Molina quien basándose en ellos divide:

    - Las oraciones medias en medias reflexivas: sujeto animado y función semántica de agentivo por parte de ese sujeto.

    Juan se lava

    - Las oraciones medias no reflexivas: cuyo sujeto tiene el rasgo inanimado y no agentivo, sino rasgo experimentador. En estas el agente puede aparecer en un sintagma preposicional ( Con + SN).

    La gripe se cura con un buen médico.

    Ella se aburre con estas reuniones.

    Puede observarse que el en ejemplo 3 se da el caso de un sustantivo animado personal que no es agentivo sino experimentador. En este marco se incluye nuestra metodología de clasificación. Como respuesta al epígrafe de la pregunta las oraciones transitivas y las oraciones pronominales hemos considerado las oraciones reflexivas como tipo de construcción media. Por tanto, en nuestra clasificación hemos atendido a criterios semánticos y funcionales.


    TEMA VIII

    LAS ORACIONES INTRANSITIVAS

    TIPOS ORACIONALES MIXTOS.

    Hay que caracterizar con relación a las transitivas porque este tipo de oración surge al tener en cuenta el siguiente criterio (oposición de estructuras) SN + V+ SN (C.D.) frente a SN + V +... Por tanto, podemos decir que las oraciones intransitivas son aquellas cuyo predicado no presenta la relación V+ SN. El C.I. no es precisamente el que caracteriza a un a construcción intransitiva, en tanto que puede aparecer en una intransitiva pero no es necesaria su presencia. La mayoría de las oraciones intransitivas no presentan C.I. cuando el C.I. aparece nos encontramos con un sintagma que pude pronominalizarse por le, les.

    Verbos donde no aparece el C.I.

  • Verbos de movimiento:

  • Llegaremos a las cinco

    Esta mañana ha salido temprano.

  • Verbos de estado:

  • Este lugar está en Madrid.

    Ha vivido dos años en América.

  • Verbos de acción:

  • Esa orquesta suena de maravilla.

    No llores.

  • Verbos pseudopersonales:

  • La obra está gustando mucho.

    Estas cosas interesan ahora.

    A veces en estas construcciones aparece el C.I., que puede ir precedido de a y pude pronominalizarse por le, les.

    La obra está gustando mucho al público

    Estas cosas interesan ahora a los oyentes.

    También es posible la operación con verbos como gustar: me gusta, le gusta, esto me gusta, estas cosas me gustan.

    Tipos de oraciones mixtas.

    Hay una modalidad de oraciones intransitivas de estructura semiatributiva; estas oraciones se utilizan para atribuirle al sujeto gramatical distintas cosas por parte del hablante.

    Llegaron cansados

    En este ejemplo hay que tener en cuenta la posibilidad de alternancia de género y número de ese complemento. Si cambiamos el sujeto gramatical podemos decir: llegó cansada, llegaron cansados. Se ha quedado dormido (-a, -as, -os). Hay un complemento que denominaremos predicativo.

    R. Navas Ruiz en Ser y estar. Publicada en Acta Salmantina, 1963. Llamamos semiatributivas al tipo de construcciones que constituyen una zona límite entre la predicación y la atribución (tipos oraciones mixtas).

    Plantea el problema del siguiente modo: ciertos verbos intransitivos con preferencia los de estado y movimiento admiten un nombre concertado con el sujeto que modifica a la vez al sujeto y al verbo. Es ordinariamente un adjetivo: Duerme tranquilo. Pero algunas veces puede ser un sustantivo: llegó cadáver. Dicho nombre no es propiamente un atributo porque modifica al verbo, pero también es un adjetivo porque modifica al sujeto. Participa, pues, de una doble naturaleza y de ahí la denominación que se da a la construcción. Navas lo llama complemento atributivo.

    Otros autores han denominado a estas construcciones, construcciones de verbos de estado; así Gili Gaya y otros como Vendiyes hablan de frases nominales verbales.

    Diferencias entre el complemento predicativo y el atributo.

    a. El atributo es necesario para la existencia de la frase o de una oración determinada como atributiva:

    Pedro es delgado.

    Pedro es (no es la variable).

    El complemento predicativo no es indispensable:

    La nieve cae lenta.

    La nieve cae.

    b. En las construcciones semiatributivas el verbo conserva siempre su valor original en las atributivas, como ya dijimos, está, en cierto modo, transformado o agramaticalizado.

    C. El atributo puede pronominalizarse por lo y el predicativo no.

    Navas Ruiz da una lista de verbos con complementos atributivos que se pueden incluir entre las construcciones semiatributivas.

    • Verbos de estado. Acostarse y análogos.

    Se acostó rendido.

    Se levantó alegre.

    Dormir y análogos como despertarse.

    Duerme destapada.

    Se despertó inquieta.

    Vivir.

    Vivo contenta.

    • De movimiento. Caer, continuar, caminar, correr, deslizarse, huir, hundirse, marchar, avanzar, bajar, llegar, venir, etc. .

    Cayeron desfallecidos.

    Avanzan cabizbajos

    El viento corría libre.

    Salieron admirados.

    Llegan hambrientos.

    Vienen cansados.

    • Un grupo con verbos como hablar, ver, oír, etc.

    Miró asustada hacia el exterior

    Escuchaba inmóvil.

    Con todos estos verbos y otros más se obtienen construcciones que en realidad lo que presentan son atributos del sujeto con verbos no atributivos. Nosotros sólo consideraremos propiamente atributos en sí, los que presentan un atributo que se puede pronominalizar por lo.

    Atributo del C.D.

    Otro tipo de construcción que aparece en esquemas transitivos como hemos visto anteriormente. Hablamos de un tipo especial de atributo que aparece en construcciones intransitivas. Al que hemos denominado predicativo y hace referencia al verbo y al sujeto. Pero existe también otro tipo de complemento igualmente de naturaleza atributiva que se refiere al C.D. y que denominaremos atributo del C.D. aparece con verbos transitivos y, por tanto, habría que hablar de él en el tema de las oraciones transitivas y también en el que hablamos de los tipos de complemento.

    Llevan los zapatos rotos.

    Nos tiene asustados.

    Entregó roto el aparato.

    Trae el traje sucio.

    Perífrasis.

    La lengua española dispone de un grupo de verbos que presentan la particularidad de que pueden formar parte de lo que se llama el sistema atributivo. También del sistema auxiliar (utilizados como simples morfemas para expresar matices aspectuales) además, forman parte del sistema predicativo.

    Las perífrasis o formas verbales en español son muy variadas y básicamente consisten en la unión de un verbo auxiliar y el infinitivo, gerundio o participio de otro verbo. Así la define Gili Gaya y Roca Pons partiendo de aquí habría que considerar perífrasis todos los tiempos compuestos, voz pasiva y formas progresiva (estar + gerundio).

    Los tres verbos auxiliares que dan lugar a estas construcciones en nuestra lengua son haber, ser y estar. Y están considerados desde antiguo como la espina dorsal de nuestro sistema auxiliar verbal. Función en la cual están enteramente gramaticalizados pero en un sentido más restringido podemos decir que existen en español restos que se pueden utilizar como auxiliares prescindiendo de los anteriores y que han sufrido prácticamente procesos de gramaticalización más o menos profundos. Nos referimos a la pérdida parcial del semantismo original que se manifiesta en el núcleo principal de los verbos de movimiento que forman la mayoría de las construcciones perifrásticas más algunos otros de diversa naturaleza. De manera que a verbos como ir, venir, andar, traer, salir, llevar, seguir, pasar, volver, llegar. habría que añadir otros del tipo tener, acabar, dar, echar, etc.

    Las posibilidades de combinación de estos verbos con el infinitivo, gerundio o participio de otro verbo dotan a nuestro idioma de una superabundancia de formas para expresar los más diversos matices aspectuales de la acción. Entre ellos se pueden mencionar: incoativo, terminativo, durativo, acumulativo, iterativo, frecuentativo, etc.

    • Incoativo: Voy a salir.

    • Terminativo: Acabo de estudiar.

    • Durativo: Lleva estudiando toda la tarde.

    • Acumulativo: Lleva pagadas dos letra.

    • Iterativo: Vuelve a salir con Juan.

    • Aproximativo: Vienen a costar 8000 pesetas.

    Estos aspectos se pueden expresar en español por una sorprendente variedad de combinaciones:

    Terminativo. se puede expresar mediante:

    Dar por + participio: Dar por supuesto, dar por sabido.

    Llegar a + infinitivo: Llegó a gustarle el vino.

    Acabar + gerundio: Acabó llenando la cárcel.

    Nosotros nos quedaremos con la visión de perífrasis en el aspecto restringido al que nos referimos antes. Atenderemos sólo a aquellas construcciones en las que el primer elemento pierde en mayor o menor medida su significación original y al combinarse con el infinitivo, gerundio o participio del verbo que conlleva la acción principal, le confiere a este más diferencias aspectuales que en otras lenguas. En el mismo español tendrían , estos aspectos, que ser expresados con adverbios como de nuevo, insistentemente, desde hace tiempo, hace un momento, etc. Algunas de estas carecen incluso de traducción equivalente en otros idiomas. Dan gran riqueza al español.

    Ejemplos de la triple posibilidad de uso de verbos de movimiento:

    Llegar: Llegamos a las cinco. Predicativo.

    Llegamos cansados. Semiatributivo.

    Llegamos a ganar 40.000 ptas. Perifrástico. Salir: Salimos temprano. Predicativo.

    Ha salido ileso. Semiatributivo.

    No me salgas diciendo. Perifrástico, incoativo.

    Ir: ¿Vas a Casa? Predicativo.

    Vas muy sucio. Semiatributivo.

    Van vendidos 2000 ejemplares. Acumulativo.

    Andar, venir, volverse.

    Vuelve de Madrid.

    Volverse tonto.

    Vuelve a leer el tema. Reiterativo

    La caracterización de estos verbos ha sido estudiada por dos lingüistas fundamentalmente:

    Coseriu. “Sobre las llamadas construcciones con verbos de movimiento: un problema hispánico” Estudios de lingüística románica. Gredos.

    Amado Alonso “Construcciones con verbos de movimiento” Estudios lingüísticos: temas españoles. Gredos.

    Amado Alonso desde una perspectiva tradicional parte de las construcciones con verbos con movimiento para su explicación de una concepción semántica del problema. Afirma que son distintas formas de expresar estilísticamente en nuestra lengua no el movimiento físico, sino el anímico. “Lo que diferencia la unidad de este grupo de verbos es la tendencia formal de nuestra lengua a representar el movimiento interno. Un gran número de actividades, acontecimientos e incluso estados de ánimo”.

    Movimiento físico: Llegaron a las 7 a casa.

    Movimiento anímico. Llegaron a cansarnos.

    Llegaron cansados.

    Los términos empleados no son estrictamente gramáticos.

    Coseriu. Busca hacer una caracterización gramatical y dice “ si queremos dar cuenta de la naturaleza de estas construcciones, hay que abandonar la idea preconcebida de que se trata de verbos de movimiento. Dentro de estas construcciones hay dos clases:

    a. V + Adjetivo.

    V+ Sustantivo.

    V+ Participio.

    El verbo de movimiento adquiere en esta construcción un carácter copulativo o atributivo. El verbo aquí pierde su carácter predicativo y adquiere el de semiatributivo.

    b. V+ Gerundio.

    V+ preposición + infinitivo.

    Aquí el verbo se ha gramaticalizado, ha perdido su carácter de verbo predicativo para convertirse en verbo auxiliar: llegamos a cansarnos. La perífrasis verbal presenta la peculiaridad de expresar mediante el verbo auxiliar un determinado aspecto verbal. En las construcciones del tipo primero tenemos una unidad léxica de la categoría verbo. en las segundas nos encontramos con un nuevo matiz, el que introduce el verbo auxiliar. En definitiva el aspecto verbal que no está presente en el primer caso.

    El valor unitario de este grupo de verbos de movimiento cuando se presentan en construcciones perifrásticas es que están gramaticalizadas. Expresan aspecto y en este sentido tienen el valor de ser + un determinado aspecto, es decir, los verbos de movimiento aparecen en perífrasis aspectuales cuya base está en construcciones con ser:

    Andas muy diligente hoy. = Eres + un determinado aspecto.

    Va para inteligente este niño. = Es + aspecto.

    TEMA IX

    PROPOSICIONES DE SUJETO

    CLASIFICACIÓN DE LAS PROPOSICIONES.

    • De sujeto: “Me sorprendió que dijeras aquello”.

    • De CD: “Te aconsejo que lo hagas”. (“te lo aconsejo”)

    • De CI. El CI por su significación y naturaleza es predominantemente desempeñado por una persona o grupo de personas, por tanto, este grupo de proposiciones quedará reducido a las proposiciones adjetivas o de relativo que cumplan la función de CI. Estas proposiciones suelen ir introducidas por a o para: “Dieron el premio al que lo merecía”.

    • De suplemento: “Me alegro de que me acompañes”. Las de suplemento se caracterizan por ser término de la significación del PV y están unidas a él por medio de proposiciones. Presentan el mismo problema ya planteado cuando hablábamos del complemento suplemento. Veíamos entonces un tipo de construcción V + Complemento introducido por preposición que mantiene una unidad significativa verbal pero con régimen distinto al del CD: Confío en que me acompañes. (Confío en ello.)

    • De CC: “En aquel momento cuando yo salía me sorprendió la lluvia

    • Modificador del adjetivo: “Estoy seguro de que lo hizo”.

    • Modificador del sustantivo: “He llegado a la conclusión de que..

    • De finalidad: “Lo hizo para que lo viera

    1. PROPOSICIONES DE SUJETO.

    Hay un tipo de proposiciones en las cuales podemos encontrar un nexo conjuntivo que o bien el infinitivo que desempeña la función de sujeto en la oración en que van incluidas:

    • Estructuras con transpositor que:

    Me sorprendió que dijeras aquello

    Esto me sorprendió.

    Estas cosas me sorprendieron.

    La proposición que funciona como sujeto

    - puede ir precedida del determinante artículo:

    Me sorprendió el que vinieras.

    • La proposición de sujeto puede preceder al verbo ordenador:

    Que vinieras me sorprendió.

    • Nunca se puede pronominalizar por lo:

    Me lo sorprendió.

    Me han dicho que vienes mañana = me lo han dicho.

    • Con infinitivo:

    Me gusta defender la verdad.

    En forma infinitiva o no personal se da.

    - Cuando la persona gramatical que está implicada en el verbo ordenada coincide con la del infinitivo:

    Me gusta decir la verdad.

    • Cuando el verbo en infinitivo presenta un carácter impersonal:

    Comer a las 2 es bueno.

  • TIPOS DE PREDICADOS EN LOS QUE APARECEN LAS PROPOSICIONES DE SUJETO.

  • Predicado atributivo. ( Ser + adjetivo. Ser + sustantivo.)

  • Es importante que estéis todos.

    Es verdad que ha venido esta mañana.

    También aparecen los sustantivos pena, lástima, pero los adjetivos son más escasos.

    Un problema que presentan estas proposiciones es la alternancia entre las formas conjuntiva y la infinitiva. La posibilidad de ambas construcciones no siempre se da:

    Es importante estar todos.

    Es importante venir Juan.

    El empleo del modo verbal puede aparecer tanto el indicativo como el subjuntivo y esto depende de la clase de atributo que tengamos en el predicado. (objetividad = indicativo, subjetividad = subjuntivo).

    Hay una serie de adjetivos y sustantivos que introducen indicativo frente a otros que introducen subjuntivo:

    Es cierto que dice la verdad

    Es necesario que digas la verdad.

    Cuando el atributo responde a una constatación de objetividad aparece en indicativo, en cambio, con necesario naturalmente, convenientemente que responden a hecho subjetivos aparece el subjuntivo.

  • Predicado intransitivo.

  • Verbos como gustar, disgustar, alegrar, molestar, interesar, etc. construidas con pronombre CI introducen también proposiciones con función de sujeto.

    Me gusta defender la verdad.

    Me gusta que defiendas la verdad.

    También otros verbos como: ocurrir o haber.

    Ocurrió que estábamos todos en casa.

    En este tipo de predicados una característica es que cuando la proposición tiene forma infinitiva, el sujeto de la proposición está adelantando, de alguna manera, en el predicado:

    Le gusta defender (él) la verdad

    Sujeto.

    Si la persona del verbo principal es la misma que la del verbo de la proposición va en infinitivo.

    Con la forma conjuntiva el verbo aparece en subjuntivo:

    Me gusta que defiendas (tú) la verdad

    Si la persona del verbo principal no es la misma que la del verbo de la proposición va en forma conjuntiva.

  • PROPOSICIONES DE CD.

  • Te aconsejo llegar tarde.

    Te aconsejo que llegues tarde.

    La proposición de CD presenta formas conjuntivas e infinitivas que no tienen porqué ser alternantes:

    Quiero salir temprano = lo quiero.

    Quiero que yo salga temprano.

    Una condición explica esto. Cuando la persona implicada en el verbo ordenador es la misma que la del verbo de la proposición aparece la forma infinitiva y si es diferente la conjuntiva.

    Dentro de este tipo de oraciones distinguiremos varias clases atendiendo al funcionamiento del núcleo del predicado a la clase del verbo que constituyen el núcleo del predicado:

    • Verbos de percepción: ver, oír, observar.

    • Verbos de voluntad: querer, esperar, ordenar, aconsejar, mandar, etc.

    • Verbos de entendimiento. Saber, creer, entender...

    • Verbos de temor: temer.

    • Verbos de necesidad: necesitar.

    • Verbos de emoción: sentir, lamentar.

    • Verbos de lengua: decir, comunicar, informar.

    • Verbos modales: poder, deber, soler, etc.

    Estos nueve grupos pueden dar lugar a todo una serie de estructuras de las cuales vamos a mencionar los modelos más básicos:

  • SN + Verbo ordenador + infinitivo: Juan quiere salir.

  • Suj. CD

  • SN + Verbo ordenador + infinitivo + SN1: Juan quiere ver la película.

  • CD

    En estas estructuras pueden aparecer todos los verbos mencionados como verbos ordenadores si el verbo infinitivo es transitivo, pero si es intransitivo sólo pueden aparecer tres: ver, mandar y dejar.

    Juan vio salir el coche.

    Juan mandó salir al coche.

    Juan dejó salir al coche.

  • SN + V.O. + infinitivo (A + SN2): Juan quiere ver a Pedro.

  • El SN2 va precedido de la marca “a” por ser un nombre personal. Igualmente en esta estructura pueden actuar como elementos ordenadores del predicado todos los mencionados siempre que sean transitivos. Si el verbo es intransitivo sólo pueden aparecer los de antes: ver, mandar, dejar.

    Juan mandó salir a Pedro.

    Juan dejó salir a Pedro.

    Juan vio salir a Pedro.

  • SN + V. Ordenador + infinitivo + SN1 + (A + SN2): Juan quiere escribir una carta a Pedro.

  • SN + V. Ordenador + (A + SN1) + infinitivo + (a + SN2): Juan mandó a Pedro escribir a su hermano

  • SN + V: ordenador + (A + SN1) + infinitivo + SN2 + (a + SN3): Juan mandó a Pedro escribir una carta a su hermano.

  • En esta estructura no parecen normales más que las construcciones introducidas por Ver, mandar, hacer y afines. Estas estructuras nos permiten hacer unas observaciones generales:

    • Es considerado la forma infinitiva pero también puede aparecer en la proposición la forma conjuntiva: que + verbo en forma personal:

    Juan quiere que salga Antonio. / Juan quiere vea la película.

    • La ordenación de los constituyentes en el enunciado que hemos dado es la usual, pero algunas estructuras pueden admitir más de una variación como la siguiente: el constituyente ( a + SN2) puede preceder al infinitivo para evitar ambigüedades:

    Juan mandó a Pedro escribir.

    2.1. INTERROGATIVAS INDIRECTAS.

    El término interrogativas indirectas no alude a un tipo especial de oraciones porque pertenece al esquema de oraciones con una proposición inserta que funciona como CD lo que ocurre es que tenemos implicado un problema de texto o discurso: la oposición estilo directo / indirecto. La lingüística del texto tendrá que estudiar este tipo de problemas. Ahora podemos decir que el hablante se puede dirigir al oyente poniendo una información de diferentes maneras:

    - ¿quién ha venido”.

    - Dime quién ha venido.

    Y podemos sustituir la primera por dímelo pero en estas construcciones tenemos una oposición entre dime quién ha venido / dímelo. / Dime si ha venido.

    El problema de las interrogativas indirectas en la gramática tradicional radica en que este término aludía a un tipo de construcción especial que presentaba como particularidad el que eran las mismas interrogaciones directas pero la gramática tradicional las hacía depender de una variedad que expresaba actos de entendimiento o habla:

    ¿Quién viene? Dime quién viene (variedad del habla)

    Algunos aspectos de estas construcciones no han sido interpretados para la gramática tradicional y así entre las interrogativas distinguía entre directas y dubitativas. Lo que ocurre es que no existen oraciones interrogativas indirectas propiamente dichas. Para que existan tiene que hacer una petición directa al oyente. En nuestra lengua hay construcciones que presentan proposiciones introducidas por “que” y otras por “si”:

    Sé que vino esta mañana.

    No sé si vino esta mañana.

    ¿Cuándo aparecen? Los verbos saber, decir, conocer no implican problemática y en tal caso aparecen las proposiciones con que; pero si indica problematicidad como en no saber aparece con si. Verbos que se comportan como no saber o ignorar son los que debemos incluir en este apartado de los que indican problematicidad. Estos verbos están abiertos semánticamente y presentan un rasgo que determina que aparezca una proposición por si.

    Esta tarde comprobaremos si digo la verdad.

    Esta tarde decidiré si me quedo.

    Cuando aparecen con futuro normalmente implican si; pero si el verbo está comprobado aparece con que.

    Existen otro tipo de introductores para las interrogativas indirectas. Característica de todas ellas es que tienen función dentro de su propia proposición:

    Dime quién ha venido.

    V PR. Suj. V S.C..

    Proposición de CD

    También pueden ir en forma preposicional:

    Dime para qué ha venido

    Por qué

    Proposición de CD.

    3. PROPOSICIONES DE LUGAR, TIEMPO Y MODO.

    Tiene en común el que sirven para enmarcar la situación espacio temporal del discurso: me arreglo así. Junto a estas proposiciones existen otras como las de finalidad y las de causa que son auténticos modificadores de la acción verbal. (aunque las de causa indican una serie d problemas). Un hecho que puede atribuirse a las de lugar, tiempo y modo es su capacidad para articularse como un adjetivo:

    Esta es la casa donde nació mi amigo.

    En aquel momento cuando yo salía.

    No sabríamos la manera como hacerlo.

    En estos ejemplos donde, cuando, y como relacionan toda la proposición con un elemento anterior. Tienen referencia al igual que los relativos. Estos transpositores de un lado introducen toda la proposición y de otro funcionan como adverbios pronominales que tienen antecedente y cumplen una función analógica.

    3.1. PROPOSICIONES DE LUGAR.

    Las construcciones de estas proposiciones tienen en común que sirven para enmarcar la situación. Introducidas por donde, a donde, adonde. Otros tipos de introductores resultan muy forzados. El transpositor donde a veces puede ir precedido de la preposición de acuerdo con el rasgo semántico de la secuencia: a, hacia, por, en, etc.

    1. Nos veremos en donde diga Juan. En este tipo la proposición funciona como un adverbio. En donde es el transpositor y se puede analizar como una locución adverbial y depende del verbo ordenador.

    2. Esta es la casa donde nació Pedro. La proposición funciona como un adjetivo respecto al elemento que hace de antecedente. Donde ejerce una función dentro de las proposiciones.

    3.2. PROPOSICIONES DE TIEMPO.

    Los matices del complemento verbal de tiempo pueden ser muy variados y se ha venido estableciendo conforme a dos criterios:

    1. Relación de tipo semántico temporal entre verbos ordenadores y el verbo de la proposición. Los matices son:

    - Simultaneidad: cuando, mientras, mientras que.

    Llovía cuando llegamos.

    - No simultaneidad.

    Anterioridad: antes que.

    Posterioridad: después que, después de, tras + infinitivo.

    2. Impone una clasificación de acuerdo con matices como:

    - principio: desde que.

    - Fin: hasta, hasta que.

    - progresión: a medida que

    - Reiteración: siempre que.

    Pueden aparecer en modo indicativo o subjuntivo. Alarcos ha explicado esto basándose en la correlación verbal. Aparece subjuntivo en aquella proposición que expresa futuro al verbo ordenador:

    Le avisé en cuanto llegué.

    Le avisé en cuanto llegó

    Dos tipos de construcciones:

    - Con transpositor adverbial. Cuando se trata de un valor explicativo. Cuando hay pausa entre el antecedente y la proposición:

    Ven cualquier día, cuando tú quieras.

    - si no hay pausa el relacionante adverbial es sustituido por un relacionante relativo:

    Ven el día que quieras.

    3.3. PROPOSICIONES DE MODO.

    Las construcciones con antecedente resultan muy forzadas. Corresponden a los adverbios de modo y funcionan como un complemento verbal de modo en el predicado. El transpositor conjuntivo que introduce este tipo de proposiciones es generalmente como. Aunque también tenemos: según, según que, sin + infinitivo, sin que.

    El esbozo de la RAE. Dice que como es un adverbio pero que aquí actúa como transpositor y no tiene una función de adverbio que dependa del verbo ordenador ni del de la proposición ni de un adverbio o adjetivo.

    Usos del como:

    1. Como puede alternar con según, que actúa como transpositor conjuntivo:

    La educación no se ha realizado según / como habíamos acordado / la edición no se ha realizado satisfactoriamente.

    2. Como puede actuar también como nexo prepositivo poniendo en relación al verbo ordenador:

    Luis ha venido, como todos los días, en su coche.

    3. También actúa como adverbio relativo y lleva un antecedente del tiempo, modo o manera:

    Lo hizo de la manera como le dijimos.

    4. Actúa casi como un prefijo:

    Sentía como remordimiento por ello.

    5. También actúa en ocasiones interordinadas de tipo comparativo; sería un nexo comparativo:

    Tanto... como...

    Así... Como...

    6. Complemento oracional y se presenta como modificador:

    Como digo, D. Carlos estaba en su casa.

    4. PROPOSICIONES DE FINALIDAD.

    Modifican la circunstancia de la acción verbal con su particular matiz semántico. Estas proposiciones pueden ir introducidas por diferentes transpositores con la particularidad de que cuando esos transpositores van acompañados de la forma conjuntiva que aparecen en subjuntivo. Hay diversos transpositores: a que, para que, a fin de que, otros que no están tan lexicalizados: con objeto de que, con la idea de que, etc. Cuando en cualquiera de estos casos desaparezca que el verbo va en infinitivo:

    Lo compró para verlo.

    Lo compró para que lo vieras.

    Diferencia de las proposiciones que llevan a y las que llevan para.

    Las primeras se dice que tienen matiz de destino cuando dependen de un verbo de movimiento y la de para conllevan matiz de finalidad:

    Corrieron para refugiarse en la casa (matiz de finalidad)

    Corrieron a refugiarse a la casa (matiz de destino)

    Cuando el verbo ordenador no lleva movimiento la construcción general es para. Respecto al uso de los distintos transpositores habría que hacer estudios y precisar su modalidad diafásica o diastrática. A diferencia con lo que ocurre con otro tipo de proposiciones no se puede transmutar por un adverbio. Pero sí se da la posibilidad de conmutarlo por: Para que, afín de que, etc.

    5. PROPOSICIONES U ORACIONES CAUSALES.

    Los transpositores que aparecen con relación al matiz semántico de causalidad son: por que, pues, puesto que , ya que, etc.

    Ha venido porque operan a su padre.

    Las gramáticas tradicionales distinguían siguiendo a la gramática latina oraciones subordinadas causales y oraciones coordinadas causales. En efecto la gramática de la RAE. De 1931, gramática que sirve de modelo a las tradicionales distingue coordinadas causales y subordinadas causales. Estas distinciones no se basan en hechos lingüísticos sino que seguían esquemas morfológicos latinos del tipo: nam , nam que, enim, etc. A los que se clasifica de nexos coordinantes mientras que: quod, quie, quoniam, quare son catalogados como nexos subordinantes.

    En el esbozo no se distingue entre coordinadas causales y subordinadas causales. Se dice que las distinciones se han borrado y se justifica diciendo que la causa de la no distinción es que las dos series latinas se han perdido en castellano. En efecto, frente al empleo de ambas series latinas el romance no conservó más que una sola conjunción latina: Que. Así resulta que las conjunciones causales castellanas más usuales: que y porque están catalogadas en nuestras gramáticas a la vez como coordinantes y subordinantes y las demás van distribuidas sin explicación entre los dos grupos.

    Para el esbozo todas ellas son subordinantes circunstanciales que expresan la causa, razón o motivo de la oración principal. Los transpositores que cita el esbozo son: que, porque, puesto que, supuesto que, ya que, como, como que, etc. Y locuciones del tipo: como quiera que, por razón de que, en vista de que, por cuanto, a causa de que.

    Otra razón que da el esbozo para fundir todas las causales en un solo grupo es que los nexos coordinantes además de unir oraciones unen también elementos análogos de una misma oración. Función esta que no pueden desempeñar las causales españolas.

    Estas posturas no atienden a un hecho formal que nos sirve para distinguirlas y es que unas llevan pausa y otras no:

    Ha venido porque operan a su padre

    Transpositor.

    Espérame, pues quiero contarte algo.

    Nexo conjuntivo.

    Tenemos n periodo oracional interordinado los dos enunciados expresan causa pero el transpositor difiere. Porque se emplea sin pausa (transpositor propiamente dicho) pues se emplea con pausa (ya no podemos no podemos hablar de transpositor, sino de nexo conjuntivo). Es decir, desde el punto de vista semántico la relación efecto causa se puede expresar relacionando dos enunciados con pausa o sin ella. Cuando tenemos dos elementos la relación puede ser:

    C <----------------V

    C<---------------->C

    En el primer caso hablamos de determinación y en el segundo de interdependencia. A porque le corresponde la determinación y a pues la interdependencia.

    Guillermo Rojo clasificaba las oraciones en monoclausales, policlausales y bipolares. Par Guillermo Rojo las causales son oraciones bipolares. Es forzoso que se de la cláusula que expresa la causa y a su lado la que indica el efecto unidas por medio de una conectiva. Si no se da esa relación de interdependencia no hay expresión e causalidad. Guillermo Rojo no distingue pausa o no y nosotros por adoptar algún mecanismo podemos fijarnos en eso o no.

    De acuerdo con las visión del programa las causales las consideraremos como oraciones que dan lugar a los periodos interordinados. Al respecto de como hay que decir que aparecen en el lenguaje coloquial en la oración que expresa causa: como hay huelga no te podrás examinar, aparece un correlato con pues: como hay huelga pues no te podrás examinar.


    TEMA X

    PROPOSICIONES DEL SUSTANTIVO

    Hay que decir, en cuanto a ellas, que de un sintagma nominal pueden depender las llamadas modificadores del sustantivo y que en segundo lugar las llamadas de relativo o adjetivas. Como sabemos estas últimas son conmutables por un adjetivo. De ahí su denominación. Estas proposiciones modificadoras del sustantivo (las 1ª) se caracterizan por ir precedidas de transpositores de que, de si, etc.

    Hemos llegado a la conclusión de que será mejor esperar

    A la pregunta de si iba a ver clase respondieron que no.

    Estás seguro de que habrá clase.

    En cuanto a la clasificación de los transpositores de que, de si en las proposiciones complemento del sustantivo hay que tener en cuenta que hay aquí implicado un problema de tipo glosemático. En opinión de Coseriu existen una serie de verbos y de sustantivos relacionados con estos que tienen un rasgo que determina el que y en otros el transpositor si. Con los sustantivos problema, controversia, dada su propio carácter problemático aparece el transpositor si. Por el contrario con sustantivos como idea, perspectiva, posibilidad, etc. conlleva el transpositor que. En algunos casos puede aparecer la proposición con los transpositores o con uno de ellos. Podemos decir:

    A la pregunta de si iban a la fiesta, respondieron que no.

    A la pregunta de que iban a ir la fiesta respondieron...

    Existen sustantivos que están formados por una serie de rasgos distintivos o semas de los cuales uno de ellos al menos implica presencia de un determinado transpositor, es decir, la presencia de los transpositores de que y de si se puede explicar por el carácter Glosemática de los sustantivos implicados, es decir, por sus propios rasgos semánticos. En cuanto a las proposiciones complementarias del adjetivo hay que decir lo mismo que el sustantivo pueden introducir una proposición el adjetivo igualmente puede hacerlo. Una particularidad de este tipo de proposiciones es que la construcción en la que se dan tiene que ser atributiva o semiatributiva. El atributo está en conexión con el sujeto gramatical o con el CD a través del verbo:

    Está seguro de que lloverá.

    Es capaz de trabajar mucho

    También aparece en estructura semiatributiva:

    No lo vio capaz de vender la casa.

    A veces, el transpositor presenta la forma con que, esto sucede en particular con el adjetivo conforme:

    No está conforme con que salgamos todos los días.


    TEMA X

    LA COMBINACIÓN DE ORACIONES.

    COORDINACIÓN E INTERORDINACIÓN.

    V ____V COORDINACIÓN (FUNCIÓN CONSTELACIÓN)

    C C INTERORDINACIÓN

    • Ahora bien, todo lo que se refiere a coordinación se va a agrupar bajo la titulación de los grupos oracionales: coordinación, yuxtaposición, disyunción, copulación, distribución. (explicativas)

    Periodos interordinados: adversativas y causales.

    1. La coordinación.

    El procedimiento de la coordinación tiene como rasgo fundamental combinar unidades del mismo nivel sintáctico y que desempeñan la misma función en el enunciado. Negamos el hecho contemplado en algunos manuales de que la coordinación es una operación de suma. El valor semántico de los elementos determina que no todos se puedan coordinar de la misma manera e incluso el propio discurso puede determinar el que no todos los elementos se puedan coordinar de una misma forma:

    Es azul y rojo.

    Es azul pero rojo

    Vamos a contemplar la coordinación desde tres puntos de vista. Según los criterios tradicionales donde se mezcla el criterio formal, funcional y lógico - semántico hay una diferenciación entre lo que es coordinación y yuxtaposición frente a subordinación. Se dice que los primeros se oponen al segundo porque ambos procedimientos combinan elementos análogos o que están en un mismo nivel, cosa que no ocurre en la subordinación. En una interpretación de Hjelmslew hay que recordar las funciones oracionales y relacionarlas con los distintos tipos de agrupación de oraciones.

    1. V--------- V CONSTELACIÓN. Desde este punto de vista la coordinación sería la relación de dos elementos variables y por tanto, algún de ellos podría faltar o ser sustituido por otro.

    2. C <-------> C INTERDEPENDENCIA. Para los periodos interordinados se reserva la función de interdependencia.

    3. C<---------C para los periodos con verbo ordenador u oraciones complejas.

    También podemos citar una interpretación más reciente de Tesniere que habla de dos procedimientos para relacionar elementos (frente a los tres de Hjelmslew). Función y traslación. Habla de ellos como dos procedimientos sintácticos.

    La función es un procedimiento sintáctico que se aplica para lograr construcciones más amplias. Sirve para relacionar elementos del mismo estatus.

    La traslación sirve para poner en relación elementos de distinto estatus.

    Bloomfield y hockett como representantes del distribucionismo americano. Hablan de construcciones endocéntricas y construcciones exocentricas:

    Construcciones endocéntricas: a + b

    Construcciones exocéntricas: A1 + B1

    Nexo + sustantivo

    En la primera la suma de los elementos equivale a uno de ellos. En la segunda no, ni al nexo ni al sustantivo:

    Construcción exocéntrica: sobre la mesa.

    Construcción endocéntrica: para Hockett una construcción de este tipo corresponde a los ejemplos siguientes:

    Hombres buenos (endocéntrica atributiva)

    Hombres y mujeres (construcción endocéntrica coordinada)

    En el primer caso uno de los constituyentes modifica el significado del otro. Hay un núcleo. En el segundo, sin embargo, hay dos núcleos. ¿cómo podemos establecer la identidad de ambos miembros? La descripción completa de una construcción incluye primero la especificación de la clase formal a la que pertenece cada constituyente ( es la forma compuesta que hay que considerar como producto de los constituyentes inmediatos asociados en una determinada construcción) en razón de ese constituto se da la igualación.

    En el primer caso tenemos el constituto: núcleo + modificador. En el segundo caso él dice que no hay distinción porque la clase formal del constituto es la misma; de manera que cuando se dice: Vieron docenas de hombres se puede decir de hombres y de mujeres, de hombres o de mujeres.

    Añade que construcción exocéntrica se define negativamente: la que no es endocéntrica.

    1.2. Aspecto formal de la coordinación.

    En primer lugar hay que distinguir:

    - Construcciones binarias (por ejemplo con pero) y las indefinidas (y, o, que a su vez pueden ser binarias)

    - Por otras parte, coordinación simple: a+ b+ c. Coordinación compleja. A (a1 +a2) + b + c.

    Le encargaron que comprara en el supermercado y que llamara a casa y lo dijera.

    - Serie abierta y serie cerrada. La cerrada es cuando delante del último miembro tenemos un nexo o bien delante de todos en este caso el procedimiento es enfático. En la serie abierta no se emplea nexo.

    1.3. Aspecto funcional de la coordinación.

    Desde el punto de vista de la función decimos que los elementos coordinados están en el mismo nivel sintáctico, es decir, son equifuncionales. Hay que tener en cuenta que en el discurso la coordinación de elementos no es siempre compatible desde el punto de vista semántico:

    La mesa es de madera y de pino.

    Este es un campo que se está trabajando mucho y que se llama semántica de la coordinación.

    1.4. Aspecto semántico.

    Podemos ver las copulativas y las disyuntivas. Podemos incluir también dentro de los grupos oracionales las distributivas. Dentro de los que es el grupo oracional copulativo la yuxtaposición se entiende como una coordinación en la que no existe formalmente un nexo. Las clases de palabras en español como clases formales. Ana María Barrenechea. Estudios de gramática estructural Págs. 9- 27.


    TEMA X

    ORACIONES COMPLEJAS.

    En el análisis hemos partido del enunciado . Como unidad en que se pueden fragmentar dicho texto. El enunciado es una unidad de comunicación y lo diferenciamos de otra unidad que corresponde al plano sintáctico. El enunciado está conformado por una serie más o menos amplia de unidades gramaticales, en tanto que las unidades gramaticales no se dan aisladas generalmente. Al decir unidades gramaticales nos referimos en escala de correspondencia ascendente al morfema, palabra, sintagma, oración, no de ha distinguido tradicionalmente que un enunciado pueda estar constituido por palabras, sintagmas o una o dos oraciones. Y no sólo tradicionalmente, también algunas escuelas modernas como la de Hjelmslev “Glosemática” han llegado a hablar de este tipo de partición sino que se han quedado en una división de unidades dentro del plano gramatical.

    También la base para hablar de oraciones era que en la construcción hubiera un verbo personal y esto dio lugar a errores. El fundamento más importante desde el punto de vista crítico es que hay secuencias con un verbo personal que no son oraciones sino proposiciones. Lo que se llama tradicional mente oraciones compuestas es para nosotros inaceptable, en el ejemplo:

    Nos han dicho que llegará

    La gramática tradicional veía una oración compuesta, en tanto que estaban presentes 2 verbos en forma personal y se decía que la 1ª era una oración principal y la segunda subordinada. Pero esto es una contradicción porque para nosotros la oración es la unidad gramatical más alta con independencia sintáctica y según esto, en el enunciado anterior ninguna de las dos partes pude funcionar separadamente.

    Algunos gramáticos españoles, a partir de Bello han utilizado el término proposición para referirse a la secuencia de tipo oracional dependiente y el término oración compleja para toda la estructura. La proposición y el elemento que la introduce.

    Bello. Amado Alonso, Henríquez Ureña, Hernández Alonso y Marcos Marín estaban en la línea anteriormente citada. Alcina y Blecua se diferencian de los anteriores en que, si bien utilizan el término proposición no hablan de oraciones principales sino de ordenadores de la proposición.

    En cuanto a la 1ª postura, es la que a grandes rasgos emplearemos en el análisis, pero, al igual que el 2º grupo emplearemos la definición de Verbo ordenador.

    La gramática tradicional clasifica las oraciones en:

    - Simples.

    - Compuestas: Coordinadas y subordinadas.

    Basándose en un criterio semántico de dependencia. Las llamadas coordinación, cuando no existe dependencia de sentido entre las oraciones componentes de la oración compuesta. Se habla de subordinación cuando había una oración principal que expresaba la idea más importante de la oración compuesta. La gramática académica dice literalmente. “Decimos que dos o más oraciones están coordinadas cuando el juicio enunciado en cada caso se expresa como independiente del indicado por las demás y de manera que puede enunciarse solo, sin que por ello deje de entenderse clara y distintamente”. Frente a este criterio semántico mantiene un criterio funcional al definir las subordinadas como las que desempeñan el mismo oficio que las del complemento del nombre o del verbo en la oración simple, sin embargo, muchas veces la idea más importante la expresa la subordinada, por otro lado, no siempre era posible la separación de dos oraciones independientes sin que deje incompleta a una de ellas. Y por último dentro de la subordinada se incluían oraciones de indudable independencia. Las oraciones subordinadas siguiendo un criterio formal adoptado en su definición estarán clasificadas en sustantivas, adjetivas y adverbiales, nombres tomados del a morfología, pero que había que entender funcionalmente como recubriendo elementos en funciones primarias o sustantivo secundarias o adjetivo, o terciaria o adverbio.

    En cambio la gramática académica vacilaba en la aplicación de ese criterio al que añadía inconsecuentemente el criterio semántico.

    Nosotros rechazamos conceptos de la gramática tradicional como oración compuesta porque en tal caso una oración compuesta no podía estar compuesta de dos oraciones. No aceptamos la división de oraciones simples y compuestas de la gramática tradicional sino que atendiendo al a estructura de la oración distinguiremos entre simples, complejas, grupos oracionales y periodos oracionales. De momento nos conviene señalar que oración compleja que contiene la proposición, rechazamos la noción de oración principal porque en todo caso sería siquiera la oración principal la que subordine sino el verbo:

    Nos ha dicho algo: Nos ha dicho que vendrá mañana.

    El supuesto subordinado vendría dado a partir del verbo,. En casos como el anterior hablaremos de oración compleja y de proposición incluida en dicha oración. Al verbo de la oración lo denominaremos verbo ordenador y así lo distinguiremos del verbo de la proposición.

    Recientemente ha surgido otro tipo de explicación de la división de la oración. Es la de Guillermo Rojo. Par él la oración es un a categoría en la que se puede encontrar insertas una o más cláusulas. Por cláusulas entiende la combinación de SN + SV. A veces una sola cláusula funciona como oración , si bien lo general será que una oración surja de la combinación de dos o más cláusulas.

    Oración = cláusula:

    Los periódicos anunciaron nuevas elevaciones de precios.

    SN SV

    Oración = varias cláusulas.

    Los periódicos anunciaron que subirán los precios

    SN SV2

    _____________________________

    SV1

    Una cláusula puede contener otras cláusulas en tal caso la cláusula será una unidad compleja. Cláusula es también un estrato en donde están presentes lo que Martinet llama funciones primarias que son Sujeto y predicado, es decir, el estrato donde están presentes las funciones sintácticas primarias. El sujeto, el verbo y los elementos de cada uno de ellos.

    Desde esta perspectiva el término oración compuesta también es aceptable, porque no se trataría de un enunciado compuesto de oración sino de cláusulas. Ha sido Guillermo Rojo quien ha introducido este rango gramatical nuevo y concepto de relación o función (escuela glosemática de Hjemslev) para establecer una clasificación rigurosa de las oraciones.

    Para la Glosemática hay tres tipos de relaciones sintácticas:

    1. Constelación. Se da la relación Variable ------ Variable. La construcción puede prescindir de una de ellas o tener más de dos estructuras. Ejemplo las oraciones coordinadas.

    2. Determinación. relación Constante ð Variable. La constante rige a la variable de forma que esta no se da sin aquella. Ejemplo es el de la proposición con respecto al verbo ordenador.

    3. Interdependencia. C ð C Son dos construcciones que se exigen mutuamente. Oraciones condicionales que él clasifica como bipolares que son oraciones en las que de las dos cláusulas no podemos eliminar una.

    CLASIFICACIÓN.

    Oraciones monoclausales. En este grupo entran las tradicionalmente llamadas oraciones simples pero hay que incluir muchas de las consideradas compuestas, pues en su opinión oraciones monoclausales son todas aquellas secuencias que están formadas al nivel más alto únicamente por una cláusula y en consecuencia responden al esquema de las oraciones simples tradicionales. Para él son sintácticamente iguales estas dos oraciones:

    Los periódicos anuncian que habrá nuevas elevaciones de precios

    Los periódicos anuncian nuevas elevaciones de precios.

    En su esquema vemos que en el nivel categorial inmediatamente inferior al nudo ð (oración) posee únicamente una cláusula independiente. Aunque puede aparecer con una o más cláusulas en nudos inferiores. Así pues estamos ante cláusulas que puede contener otras en otras cláusulas convirtiéndose en unidades complejas. Él lo expresa así. “Una unidad es compleja cuando se autodomina, es decir, cuando contiene en alguna de las ramas inferiores un símbolo de su misma categoría (otras cláusulas).

    Oraciones policlausales.

    Las oraciones policlausales presenta en el nivel categorial inmediatamente inferior al nudo ð (oración) dos o más cláusulas correspondientes a las tradicionales compuestas por coordinación (grupo oracional coordinado) pero no coinciden las policlausales con las adversativas.

    La relación en las policlausales es de constelación, pero en las adversativas lo que tememos son dos constantes, dos elementos que se exigen mutuamente. Las adversativas las incluye en el mismo nivel que las concesivas, consecutivas, condicionales, etc. Es decir en las bipolares.

    Oraciones bipolares.

    Parece que no es posible dar cuenta del funcionamiento de las condicionales o las cláusulas hablando de una oración principal y una subordinada. En oraciones como estas los dos elementos se exigen mutuamente no se puede concebir el uno sin el otro. Se trata pues de dos constantes y en consecuencia existe entre ambos la relación llamada interdependencia por los glosemáticos. Para adscribir el término a la teoría sintáctica y hacerlo paralelo a coordinación y subordinación habla Rojo de interordinación. En este grupo incluye otras que tradicionalmente se han llamado coordinadas, como las adversativas. Porque dos cláusulas que mantienen entre sí una relación de interdependencia. En su esquema general hay dos miembros cuyo carácter concreto varía según se trata de una condicional, una causal, una adversativa, etc. Y una conectiva. Tomado el caso de las condicionales el esquema responde:

    'Gramática'

    Son bipolares las causales, concesivas, consecutivas, condicionales y adversativas.

    En este tipo de oraciones existe una relación distinta a la coordinación o a la subordinación de una a otra o a algunos de sus elementos. Lo que ocurre es lo siguiente, si se trata de una oración causal, porque es forzosos que se de la cláusula que expresa la causa y a su lado la cláusula que indica el efecto, el hecho causado. Si no se dan ambas, no hay expresión de causalidad, ambas se exigen mutuamente.

    LAS ORACIONES COMPLEJAS. TRANSPOSICIÓN Y TRANSPOSITORES.

    Una oración compleja es aquella que contiene una o más proposiciones; según Blecua, proposición es aquella secuencia con verbo que rellena un elemento completivo del verbo dominante de la oración. Él definía concretamente como oración transpuesta como elemento oracional o también como oración encajada en el esquema de un Verbo dominante. Nosotros la definiremos como una secuencia que se caracteriza por ser desarrollo del sujeto o de algún elemento del predicado. Secuencia que desde el punto de vista formal presenta confrontación sujeto y predicado. La proposición se encuentra inserta en la oración compleja la cual, por tanto, se caracteriza por contener más de un elemento predicativo, al menos dos. Por tanto, en cuanto a su estructura puede decirse que, en principio, es igual a la de la oración simple, se puede partir en sujeto y predicado; sólo que en la oración compleja aparece incluida una secuencia que también presenta la relación sujeto y predicado. Una proposición presenta una transposición de determinados elementos discursivos a función primaria, secundaria o terciaria. Una proposición puede transportar a función sujeto a un determinado nº de elementos discursivos o a función de CD o CI. También la transposición secundaria adjetiva, a la de modificador, es la proposición de relativo. Y por último a función terciaria, adverbial, por ejemplo a CC.

    Generalmente la transposición se efectúa a través de marcas funcionales llamados transpositores.

    El transpositor varía conforme a la función que desempeña ña proposición, podemos encontrarnos con preposiciones, relativo y adverbios.

    El transpositor más importante y frecuente por introducir un mayor número de relaciones sintácticas es que. Al hablar de transpositores dice Alarcos “un grupo sintacmático nominal como es “el libro nuevo” puede reducirse a su término adyacente con tal que éste sea transpuesto a la función nuclear con el transpositor funcional correspondiente, en este caso el artículo el, que por tanto, funciona como transpositor. “El nuevo”.

    Los elementos adyacentes se consideran dentro del SN como adjuntos al núcleo, en el predicado no se suele utilizar la denominación núcleo - adyacente sino la de verbo y complementos.

    Por el mismo procedimiento de equivalencias funcionales en la oración escoge el libro preferido podemos sustituir dentro del grupo sintacmático el libro preferido, el término adyacente “preferido” por otros signos de idéntica función aunque de diferente estructura que los señalados.

    Escoge el libro que prefieras. Siguiendo ese procedimiento también podemos transportar una oración a término nuclear:

    Viene, nos preocupa.

    Su venida nos preocupa.

    El que venga os preocupa.

    El transpositor en la 3 es que a este tipo de transposición lo llama Alarcos transposición inmediata.

    Muchos gramáticos siguiendo una tradición historicista han considerado que las secuencias ordenadas por un verbo ordenador no son oraciones ni proposiciones. Blecua opina que esas secuencias como mucho habría que entenderlas como alternativa de la que dispone el hablante frente a la forma personal conjugada. El empleo de una u otra forma viene dada por exigencias que ahora especificaremos.

    Los enunciados de infinitivo y de verbo en forma personal se reparten un mismo campo funcional:

    Yo quiero (yo) cantar

    *yo quiero (tú) cantar

    Yo quiero que tú cantes.

    La presencia o ausencia del infinitivo está sujeta a ciertas normas y a la identidad del sujeto. El infinitivo junto al participio y gerundio han sido llamados por ciertos autores verboides, se caracterizan por ser bifuncionales, es decir, por operar a un tiempo como sustantivos, adjetivos, adverbios y verbos.

    El traer los platos de plata encantaba.

    Celebrada la boda se marcharon

    Celebrando su aniversario cogió una indigestión.

    Transpositores y transposición.

    Los transpositores son marcas que advierten del cambio de una oración o secuencia que normalmente funciona como oración, como elemento de otra oración. A las marcas que posibilitan la transposición a una determinada función se les llama transpositores, el transpositor varía según veremos conforme a la función que desempeñe la proposición. Por ejemplo relativo, una preposición o locución preposicional, adverbio). A veces el transpositor es ".

    Pasadas las cinco se reunieron en la casa de Pedro.

    Según Alarcos, se debe a que los signos de una determinada categoría funcional pueden funcionar en otras funciones mediante ciertos reajustes estructurales, es decir, mediante transposiciones que generalmente se lleva a cabo mediante los llamados transpositores.

    Alarcos señala la existencia de dos signos “que” uno capaz de conexión con género y número y transpositor de una oración término adyacente de un grupo nominal. Y otro que no es susceptible de combinarse con tales categorías y es transpositor directo de oración a término nuclear nominal. Este último es el que1

    Ejemplo: nos preocupa que no trabaje (esto nos preocupa)

    Los alumnos no trabajan, nos preocupa.

    Que1 transpone la oración al nivel inferior confiriéndole la función que normalmente desempeña el nombre.

    Que2 con análogo procedimiento se le confiere a una secuencia cuya función la desempeña normalmente el adjetivo.

    BIERWISCH, M El estructuralismo: Historia, problemas, métodos. Ed. Tusquet. Barcelona 1971.

    COSERIU, E. Lecciones de lingüística general. Ed. Gredos. Madrid 1981.

    KRISTEVA, JULIA. El lenguaje, ese desconocido. Ed. Fundamentos. Madrid 1988.

    MARCOS MARÍN, F. Introducción a la lingüística: Historia y modelos. Ed. Síntesis. Madrid, 1990.

    ROBIN, R.H. Breve historia de la lingüística. Ed. Paraninfo. Madrid, 1985.

    SCHLIEBEN-LANGE, BRIGITE. Pragmática lingüística. Ed. Gredos. Madrid, 1987.

    En la oración “Ana ha venido y se ha puesto a estudiar enseguida” se pueden unir más oraciones; debemos distinguir enunciados en los que se combinan 2 o más oraciones de aquellos como “Ana ha venido pero tiene fiebre”. En el periodo coordinado “y”, “o” podemos tener más de dos oraciones. En las adversativas (pero) no se pude considerar construcción coordinada sino interordinada pues se componen únicamente de dos oraciones y no más. Ocurre igual con las combinaciones comparativas, concesivas, condicionales pues son sólo 2 oraciones que se implican mutuamente.

    Guillermo Rojo Cláusulas y oraciones. Universidad de Santiago de Compostela. 1979.

    Petöfi Janos S. Y García Berrio Antonio. Lingüística del texto y crítica literaria, Madrid, Espasa- Calpe. 1978

    Guillermo Rojo Cláusulas y oraciones. Universidad de Santiago de Compostela. 1979.

    El iniciador de este tipo de análisis fue Vladimir Propp ya en 1928 con un estudio sobre las constantes en el cuento maravilloso (Morfología del cuento). El método ha inspirado todos los anteriores.

    El nacimiento de esta gramática está precedido por investigaciones que se apartan de la general. Algunos integrantes de la escuela de Praga, sobre todo los de la segunda parte: Vachek, J. Donef, son los autores de la teoría de la perspectiva funcional de la oración. Esta teoría implica que había que distinguir su función y pertenencia en la comunicación.

    Esta teoría pone de manifiesto que en la oración existe un elemento llamado foco que tiene un protagonismo fundamental:

    Por ejemplo:

    ¿Ha venido Ana? Lo característico de las interrogaciones tradicionalmente era que el sujeto se pospusiera al verbo.

    ¿Ana ha venido? Perspectiva funcional. El sujeto se resalta por la función que desempeña.

    A partir de aquí se empieza a estudiar las construcciones de relieve donde se enfatiza en algún elemento; así como la importancia en la ordenación de los elementos por cuestiones subjetivas, literarias... etcétera.

    Por ejemplo:

    Esta tarde veremos a Ana.

    A Ana la veremos esta tarde.

    Foco

    “El niño se llama Carlos”. Tradicionalmente “el” es elemento que determina al sustantivo. La gramática estructural dice que el artículo presenta al nombre, pero no explica su función. Según la gramática textual para referir la función de “el” antes ha sido utilizado el sustantivo: por ejemplo para que aparezca “el niño se llama Carlos” antes ha aparecido el enunciado “Carmen tiene dos niños, una niña y un niño”.

    Un estudio fundamental es el de Heles Contreras El orden lógico de las palabras en español.

    Llorente y Mondejar han hecho trabajos sobre esto. En Sevilla Fernando Rodríguez Izquierdo “Procedimientos de topicalización en el habla urbana de Sevilla”

    El concepto de gramaticalidad procede de la gramática generativa y es un concepto descriptivo, no normativo. Una secuencia se considera gramatical cuando está bien formada según las reglas que han sido formuladas para describir la competencia del hablante nativo ideal de una lengua. (En esta corriente lingüística “gramática” tiene un sentido más amplio que el usual. La gramática de una lengua determinada es el conjunto finito de reglas que permite generar todas las oraciones posibles. Las reglas incluyen el plano fónico, el sintáctico y el semántico. Haber interiorizado estas reglas supone poseer la competencia de esa lengua.). Un enunciado es aceptable cuando podría ser perfectamente utilizado por un hablante nativo en una situación determinada sin resultar lingüísticamente chocante. Las secuencias en una lengua que resultan de algún modo “extrañas”, “estrafalarias”, al hablante medio de dicha lengua se consideran inaceptables. En tanto que el concepto de gramaticalidad pertenece a la competencia, es decir, a la lengua, el concepto de aceptabilidad pertenece a la actuación, es decir, al habla.

    Gómez Torrego Leonardo Gramática didáctica del español. Ed. S.M. Madrid 1998

    Alarcos Llorach Emilio Gramática de la lengua española R.A.E. Ed Espasa Calpe 1998.

    REAL ACADEMIA ESPAÑOLA. EMILIO ALARCOS LLORACH. Gramática de la Lengua Española. Espasa- Calpe. Madrid 1998.

    • Guillermo Rojo. “Cláusulas y oraciones”, Santiago de Compostela, Secretariado de publicaciones de la Universidad, 1978.

    • Gastón Carrillo Herrera. “Estudios de sintaxis. Las oraciones subordinadas. Boletín de Filología de la universidad de Chile. Tomo XV. Año 1963.

    • Antonio García Berrio. “Bosquejo para la descripción de la frase compuesta en español. El esquema tradicional a la luz de la moderna lingüística”. Anales de la Universidad de Murcia. Tomo XXVII 1969-1970.

    • José Andrés de Molina Redondo. “En torno a la oración compuesta en español” Philología hispanientia in honorem Manuel Alvar. Tomo II. Madrid. Gredos 1965

    • J.A. Molina Redondo “De nuevo sobre el concepto de oración”. Estudios románicos dedicados a Andrés Soria Ortega. Universidad de Granada.

    • Mª J. Fernández Leborans. “Notas sobre el sintagma en la lengua española”. Dicenda, cuadernos de filología. Pág. 57, 75.

    El ámbito de la religión, del sexo y de la excreción suministran innumerables interjecciones impropias. Muchas aparentemente “inocentes”, son transformaciones fónicas de secuencias más audaces de carácter sacrílego u obsceno: ¡Ostras!, ¡Me cachis en diez! ¡Caramba! ¡ Caray!.

    En la oración “Ana ha venido y se ha puesto a estudiar enseguida” se pueden unir más oraciones; debemos distinguir enunciados en los que se combinan 2 o más oraciones de aquellos como “Ana ha venido pero tiene fiebre”. En el periodo coordinado “y”, “o” podemos tener más de dos oraciones. En las adversativas (pero) no se pude considerar construcción coordinada sino interordinada pues se componen únicamente de dos oraciones y no más. Ocurre igual con las combinaciones comparativas, concesivas, condicionales pues son sólo 2 oraciones que se implican mutuamente.

    Joaquín González Muela. “Ser y estar: enfoque de las cuestión” 1965 en “Bolletin of Spanish studies”

    • Félix Monge “ser y estar con participios y adjetivos” actas del noveno congreso internacional de lingüística románica. Tomo XVIII. Boletín de Filología.

    Los términos CD y C.I. surgieron en la gramática francesa por razones puramente formales esto es ausencia o presencia de preposición con complemento verbal.

    Rafael CANO AGUILAR. Estructuras sintácticas transitivas en el español actual. Gredos Madrid, 1981.

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    Alarcos, Emilio. Estudios de gramática funcional. “Pasividad y atribución en español.” “Verbo transitivo, verbo intransitivo y estructura del predicado.” “Español que”. Gredos, Madrid.

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    • García Berrio “Bosquejo para una descripción de la frase compuesta en español.”

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    P'

    Cantarás cantarías

    F F´

    cantaste

    cantas A A'

    cantabas

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    cantes cantara / cantase

    P'