Globalización y búsqueda de únidad ética

Multiculturalismo. Relaciones económicas. Ética universal. Libre comercio. Moralidad

  • Enviado por: Poncho
  • Idioma: castellano
  • País: Chile Chile
  • 5 páginas
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Introduciéndonos en el tema,

¿Qué entendemos por globalización? ¿Qué tan grande es la necesidad de encontrar soluciones a los diferentes problemas que la globalización conlleva? ¿A qué decisión multicultural consensada se puede llegar para lograr acuerdos políticos fácticos y a políticas de justicia que sean universalmente aceptadas?

Para tratar de hallar posibles respuestas y plantear mi hipótesis acerca de éste tema me centraré en los ya postulados de Karl Otto-Apel más bibliografía complementaria.

Punto de partida.

Para empezar, deseo citar la definición del término globalización que podemos definir como “una serie de procesos por los cuales los estados soberanos se entremezclan e imbrican mediante actores transnacionales y sus respectivas probabilidades de poder, orientaciones, identidades y entramados”.

Si lo vemos desde un punto de vista histórico, el hombre siempre ha buscado rutas comerciales y lazos comunicacionales para poder resolver sus problemas y satisfacer sus necesidades en conjunto como sociedad, sociedad que parte por ser un núcleo con tradiciones y creencias que la distingue de otras en particular conformando un grupo cultural diferente. Estos “grupos culturales” buscan su óptimo bienestar buscando por consiguiente nuevas rutas (partiendo de la base que las necesidades son infinitas), por lo tanto, cuando hablamos de globalización estamos hablando de algo que tuvo sus comienzos en tiempos de antaño y que ahora está en un punto crítico en el cual convergen todas las culturas y el nivel de comunicación es altísimo, con un costo que implica solo algunos segundos para poder comunicarte con alguien al otro lado del mundo. Además, junto a este avance tecnológico y comunicacional hay que sumar el avance económico que este implica y la mano de obra que se necesita, y así es como vemos migración y por consiguiente un multiculturalismo progresivo.

El problema que surge al imbricar varias culturas es que se tocan aspectos morales y éticos acerca de lo “correcto” que no son los mismos para todos los ethos, es más, suele costar mucho encontrar coincidencias entre costumbres y tradiciones, y aquí es cuando nos topamos con la necesidad de una ética universalmente aceptada para solapar conflictos.

A la hora de buscar una ética universal se juntan demasiadas posiciones parciales (muchas veces antagónicas) y muchas otras que no podrán ser representadas en su totalidad, debido a que cada ente que forma parte de un ethos tiene su propia concepción ética y sus valores particulares, lo que dificultará aun más la búsqueda de este consenso mundial.

Ahora, en estos casos se mezclan dos agentes que según mi opinión son los principales, una sería la moralidad y la otra la conveniencia de cada ente, para ejemplificarlo y explicarlo de mejor forma retomaré un ejemplo con respecto de lo ya propuesto al comienzo.

En el momento en el que un ethos en particular busca rutas, lazos comunicacionales y nuevos territorios la razón es una, el bienestar, y esto puede llevarse a cabo manteniendo una relación “cercano-distante” con otro ethos.

¿A qué me refiero con una relación cercano-distante?

A lo que me refiero con eso es a la actitud con la cual una cultura enfrentará a otra, sosteniendo un punto de unión donde por conveniencia los dos se verán beneficiados y distantes culturalmente para evitar problemas éticos referentes a lo correcto sobre tradiciones, costumbres y creencias con el objetivo de mantener una especie de relación fría, limitándose solo al asunto de conveniencia en cuestión.

Como podemos analizar y deducir, esta relación de frialdad se ha visto trastocada y colapsada actualmente debido a las relaciones de libre comercio a niveles estatales y un globalismo que estimula cada vez más la migración y es aquí donde se da un caso de choque de fuerzas, por un lado el ente emigrante o inmigrante es capaz de dejar su moralidad en un segundo plano con el fin de poder adaptarse a otros movimientos culturales a favor de su conveniencia personal (moralidad v/s conveniencia).

Además, por tratar de hacer un análisis positivista, ante un movimiento globalista no solo se ve beneficiado aquel ente migrante al que hacíamos mención, sino también todas las naciones que convergen a favor a sus beneficios, probablemente mucha gente esté en desacuerdo con esto bajo sus particulares puntos de vista, pero aun así trato de hacer un análisis positivo acerca de este tema en cuestión.

El tema es claro y todos estamos de acuerdo en que es necesaria una ética acerca de lo correcto que nos toque a todos, pero el gran problema y meollo de todo este asunto son las conveniencias y los beneficios que están en juego; y es este el caso en donde vemos que la inmensa mayoría de entes deja en un primerísimo plano sus conveniencias y que en muy pocos casos están dispuestos a ceder.

Hay un dicho que es bastante viejo, pero no menos cierto que dice “tu libertad termina cuando empieza la mía” y pienso que resulta ser una perfecta analogía en la cual vemos enfrentadas dos posiciones que resultan ser antagónicas como son la globalización y la ética en debate (Globalización V/S Ética).

La globalización pareciera ser una especie de máquina que no se detiene y no tiene marcha atrás, seduciendo a todo aquel que esté en su camino para así formar un gran equipo que hasta el momento no está cediendo lugar.

Hipótesis conclusiva:

¿Podrá ser la necesidad de una unidad ética universal más fuerte que la necesidad de bienestar de particulares?

Pienso que no es posible crear una compatibilidad plena entre la globalización y la ética puesto que son frentes opuestos e ideologías antagónicas. Además deduzco de mi posición que, en estos momentos, estamos en un mundo que está siendo alterado constantemente por mercados de capital y que estos a su vez han superado todo tipo de barreras jamas imaginadas generando constantemente conflictos que nos tocan de una u otra forma.

Es posible que para enfrentar, y en alguna medida solapar este problema, sería necesario cierto grado de tolerancia ante las diferentes particularidades del ethos puesto que la fuerza que nos empuja a la globalización es más fuerte que la fuerza que nos empuja hacia el encuentro de una ética universal, que pienso que no sería más que un aislamiento de las culturas en conflicto bajo el dominio imperialista de aquellas potencias culturales que manejan en mayor porcentaje la posición mundialmente ofensiva contra culturas menos representadas a nivel global (el caso de la cultura occidental es un buen ejemplo).

En efecto, globalización no es más que una actividad a la cual la raza humana tiende por inercia y con mayor razón si las políticas mayoritariamente ocupadas son liberales y neoliberales, las cuales no solo son un punto de partida para la actividad en tema como ya hemos visto, sino, estimulan cada vez más su práctica con ideales que resultan bastante convenientes para la gran mayoría de posiciones a nivel mundial. Pienso que es necesario decir que un arreglo tolerante ante las posiciones del ethos no surgirá nunca de la conveniencia, sino de cuan tolerante a nivel de conciencia sea cada ente y además que tan conciente este esté de su concepción moral para así ayudar en este consenso mundial de la tolerancia.

Acerca de la búsqueda de factores éticos comunes entre las posiciones del ethos, haciendo mención al postulado de Sissella Bok, pienso que los comunes denominadores están influenciados directamente por las grandes potencias económico culturales. Un gran avance fue, por ejemplo, la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que sin duda es un denominador común, sin embargo, no es efectivo para aplacar diferencias del ethos puesto que este protege la integridad de cada ser humano, lo que no significa proteger a las diferentes culturas.

¿Conclusión?

En conclusión pienso que la actividad económica y cultural del ser humando tiende a la globalización siendo esta inevitable por motivaciones y conveniencias ajenas a la protección del ethos. El mundo ya ha sido configurado para un régimen globalista donde la ética universal es una necesidad, pero no existen muchas posibilidades para el consenso global en esta materia, puesto que hay márgenes que significan impedimentos por conflictivos entre la moralidad y las conveniencias mundiales.

Bibliografía

  • Revista Erasmus: “Globalización I”

  • http://www.uaq.mx/filosofia/auriga/cap3.html