Formas de discriminación

Racismo. Xenofobia. Discriminación social y sexual. Homofobia. Machismo. Prejuicios. Antisemitismo. Discriminación a enfermos o discapacitados

  • Enviado por: Martin Heredia
  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
  • 9 páginas

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Las distintas formas de discriminación

Filosofía. 2ºC

24 de Septiembre de 2002

Informe: Las distintas formas de discriminación.

Tipos de discriminación

1. Racismo y xenofobia.

2. Homofobia o rechazo a las orientaciones sexuales distintas a las mayoritarias.

3. Discriminación a personas discapacitadas o enfermos.

4. Discriminación a las mujeres (machismo).

5. Ejemplo discriminatorio.

6. Conclusión.

1. Racismo y xenofobia: Teoría fundamentada en el prejuicio según el cual hay razas humanas que presentan diferencias biológicas que justifican relaciones de dominio entre ellas, así como comportamientos de rechazo o agresión. El término 'racismo' se aplica tanto a esta doctrina como al comportamiento inspirado en ella y se relaciona frecuentemente con la xenofobia (odio a los extranjeros) y la segregación social, que son sus manifestaciones más evidentes.

En la sociedad actual aún perduran numerosas formas de racismo, a pesar de las exhortaciones de los organismos internacionales y especialmente de los acuerdos alcanzados respecto a los derechos de las minorías y de las personas. El apartheid en Africa del Sur ha ignorado estos acuerdos sistemáticamente hasta 1990.

Organizaciones antirracistas nacionales e internacionales luchan contra cualquier forma de discriminación. Las actitudes racistas que combaten numerosas organizaciones tienen en buena medida razones psicológicas. Se fundan en reacciones de miedo ante la diversidad y a la incomprensión de lo desconocido, que engendra sentimientos de odio y una violencia muchas veces mal dirigida. Debido a la complejidad del fenómeno, el racismo es difícil de combatir.

Apartheid: política de segregación racial practicada en la República de Sudáfrica. El término apartheid en lengua afrikaans significa separación y describe la rígida división racial entre la minoría blanca gobernante y la mayoría no blanca, vigente hasta las primeras elecciones generales de 1994.

2. Homofobia: La homofobia es una enfermedad psico-social que se define por tener odio a los homosexuales. La homofobia pertenece al mismo grupo que otras enfermedades parecidas, como el racismo, la xenofobia o el machismo. Este grupo de enfermedades se conoce con el nombre genérico de fascismo, y se fundamenta en el odio al otro, entendido éste como una entidad ajena y peligrosa, con valores particulares y extraños, amenazadores para la sociedad, y -lo que es peor- contagiosos.

La homofobia, Pasiva o activamente crea y consolida un marco de referencias agresivo contra los gays y las lesbianas, identificándoles como personas peligrosas, viciosas, ridículas, anormales, y enfermas, marcándoles con un estigma específico que es el cimiento para las acciones de violencia política (desigualdad legal), social (exclusión y escarnio públicos) o física (ataques y asesinatos).

Algunas naciones como, por ejemplo, Gran Bretaña y Alemania han legalizado las relaciones homosexuales entre adultos. Sin embargo, en muchos países el hecho de ser homosexual o de practicar la homosexualidad puede provocar la pérdida del trabajo, la discriminación en la concesión de vivienda, el rechazo social e incluso la cárcel. El nivel de aceptación alcanzado en la década de 1970 disminuyó durante la década siguiente debido a la reacción pública negativa respecto a la propagación del síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA o AIDS en inglés).

Los homosexuales, como toda persona humana, son sujetos de derechos fundamentales, como derecho al trabajo, a una vivienda, etc. Con todo, esos derechos no son absolutos ya que pueden ser limitados legítimamente por la ley a causa de comportamientos externos objetivamente desordenados que atenten contra el bien común o contra los más débiles (ya sea física o moralmente).

Esta reducción de derechos no absolutos se practican en muchos casos: en determinadas enfermedades contagiosas, enfermos mentales, individuos socialmente peligrosos, etc. De este modo, existe una discriminación justa: existen ámbitos en los que no se da discriminación injusta cuando se tiene en cuenta la tendencia sexual, por ejemplo: en la adopción o custodia de niños o en la contratación de profesores o instructores de educación física.

Por el contrario, los homosexuales que declaran su homosexualidad son, casi siempre, personas que consideran su comportamiento o su estilo de vida homosexual como indiferente, y por eso digno de aprobación pública. Estos normalmente usan el lema de la "discriminación sexual" como un arma política para manipular la sociedad y la iglesia.

3. Discriminación a discapacitados y enfermos: Los discapacitados a veces tienen dificultad para ciertas actividades consideradas por otras personas como totalmente normales, como viajar en transporte público, subir escaleras o incluso utilizar ciertos electrodomésticos. Sin embargo, el mayor reto para los discapacitados ha sido convencer a la sociedad de que no son una clase aparte. Históricamente han sido compadecidos, ignorados, denigrados e incluso ocultados en instituciones.

Hasta la segunda mitad del siglo XX fue difícil que la sociedad reconociera que los discapacitados tenían las mismas capacidades, necesidades e intereses que el resto de la población. En las últimas décadas esta situación ha ido mejorando gracias a cambios en la legislación, a la actitud de la población y a la lucha de los discapacitados por sus derechos como ciudadanos e individuos productivos.

Los discapacitados, han luchado por: ser evaluados por sus méritos personales, no por ideas estereotipadas sobre discapacidades; conseguir que la sociedad realice cambios que les permitan participar con más facilidad en la vida empresarial y social (facilitar el acceso con sillas de ruedas al transporte público, a edificios y a espectáculos) y, finalmente, integrarse con la población capacitada.

Así como se discrimina a los discapacitados físicos o mentales, también se hace lo mismo con los que padecen alguna enfermedad, y el ejemplo más común en este caso es el de los infectados por el virus del HIV/SIDA.

En la actualidad, a los enfermos de HIV/SIDA se los discriminan:

-niños y adolescentes expulsados de sus hogares por sus propios padres.

-estudiantes expulsados de los colegios para "proteger" a los demás alumnos. Y hasta marchas de padres exigiendo la expulsión de los mismos para velar por la seguridad de sus hijos.

-la prensa amarillista que dedica gran parte de su tiempo a hacer del sufrimiento de los enfermos un objeto del sensacionalismo.

-discriminación en la denominación, al llamarlos "sidosos", "sidáticos", "sidóticos", etc., cuando el término correcto sería "enfermo de SIDA".

-la discriminación social por parte de algunos, al afirmar que el SIDA es una "enfermedad justiciera", que viene a limpiar al mundo de homosexuales, drogadictos y prostitutas.

-personas que aún son aptas para el trabajo, que aún así son expulsadas de sus empleos.

-profesionales que niegan su atención "por miedo a infectarse".

4. Discriminación a las mujeres (sexismo, machismo): El machismo es una discriminación sexual, de carácter dominante, adoptada por los hombres.

El hombre que ha sido educado en una cultura machista aprendió desde temprana edad a respetar, admirar o temer a otro varón tanto física como intelectualmente. Sin embargo su "cultura" le enseñó a ver a la mujer en términos de valores o atributos físicos: instrumento de placer, objeto de exhibición y reproductora de la especie. Su admiración o atracción hacia la mujer se basa, principalmente, en una concepción biológica de la misma.

La discriminación sexual es una de las mas arraigadas en nuestra sociedad, sin duda por sus precedentes históricos, que se asientan sobre una base difícil de echar abajo.

La discriminación sexual hacia las mujeres tiene un carácter histórico, puesto que a lo largo de los tiempos se observa que ha habido una gran discriminación, ya que las féminas no podían alcanzar ni cargos políticos, incluso en algunos sitios no podían salir a la calle sin su marido ni tener un trabajo remunerado.

En ciertos países (especialmente asiáticos), donde la práctica de la religión se vuelve un fanatismo, hay una clara diferenciación de la mujer. Ejemplos concretos son los de los países que practican el Islam o el Musulmán. La vestimenta tradicional islámica para las mujeres consiste en una túnica que cubre todo el cuerpo, dejando al descubierto sólo los ojos. En ciertos casos, además, se las obliga a llevar guantes que oculten sus manos.

5. Ejemplo de discriminación: Un hecho puntual fue la actuación de los nazis que exterminaron a varios millones de judíos; pero nadie recuerda que también exterminaron a cientos de miles de homosexuales, y que tras la derrota nazi muchos de ellos siguieron en prisión porque en Alemania la homosexualidad era delito.

Durante la II Guerra Mundial, los nazis hicieron prisioneros entre 7 y 8 millones de personas (en su mayoría judíos europeos) y los confinaron en 22 campos de concentración. Al finalizar la guerra, en 1945, los nazis habían exterminado a casi 6 millones de personas: algunos fueron asesinados por pelotones de fusilamiento, otros murieron de inanición o como resultado de experimentos llevados a cabo por doctores y científicos alemanes. La mayoría murió en las cámaras de gas. En 1945, cuando las fuerzas aliadas liberaron los campos, encontraron miles de cadáveres sin enterrar esparcidos. La mayoría de los supervivientes padecía enfermedades o desnutrición.

"Disperso entre todas las naciones de la tierra, existe un pueblo odioso por sus leyes, de costumbres contrarias a las de los demás pueblos"

"Porque a ellos les resultan prohibidas todas las cosas que nosotros tenemos por sagradas; y al revés, se les otorgan las que a nosotros se nos vedan"

Se entiende por antisemitismo la actitud hostil u odio a los judíos. La palabra se creó en Alemania en 1879 por mano de un autor antisemita y poco tiempo después se tradujo a otros idiomas. Propia de una época en que proliferaban las teorías racistas (en conexión con el nacionalismo), es una palabra errónea por dos motivos: 

  • Identifica a judío con semita, cuando pueblos semitas han habido y hay varios: lo eran los fenicios, por ejemplo, y lo siguen siendo hoy día los árabes.    

  • Identifica el ser judío con pertenecer a una raza. Eso era así hace muchos siglos, pero hoy día no: hay judíos de todas las razas, provenientes de matrimonios mixtos y de antiguas conversiones, en algunos casos, masivas. Ser judío, hoy día, es pertenecer a una comunidad cultural, a una identidad y, en muchos casos, a una religión.

Desgraciadamente, es una actitud presente hoy día, y no distingue entre clases sociales, ni por nivel económico ni cultural. Este siglo nos ha dado las peores muestras del fenómeno: todo el mundo tiene presente el Holocausto nazi (lo que los judíos llaman la Shoá). Hay hoy un antisemitismo de derechas y también de izquierdas. Se mezclan los conceptos, y si bien es raro que alguien acuse hoy día a los judíos por motivos religiosos (en nuestra sociedad más o menos democrática), muchos los atacan desde una posición antisionista (sin saber, en muchos casos, qué fue y es el sionismo). En fin, es algo que permanece, como un poso, en nuestra - paradoja- cultura occidental judeocristiana. 
Al intentar comprender el fenómeno, la primera pregunta a plantearse será, lógicamente, su por qué. Los motivos pueden ser varios: 

- Si consideramos el pueblo judío viviendo fuera de Israel, el motivo es no haber querido nunca ser asimilados, no querer ser como los demás. 

- Históricamente, puede haber dos causas originarias: 

  • Su monoteísmo en un mundo pagano politeísta: los judíos no sólo no adoraban a los dioses de los lugares donde vivían, sino que negaban su existencia, lo que acarreaba el odio de la población. 

  • Se consideraban, además, el pueblo elegido de Dios. Eran diferentes y estaban orgullosos de serlo. 

El Antisemitismo:
Durante el periodo de entreguerras (1918-1939) se mantuvo la tendencia antisemita en el ámbito internacional. En Alemania, durante las décadas de 1930 y 1940, explotó el antisemitismo bajo el régimen nazi dirigido por Adolf Hitler. El contenido de la propaganda nazi era variado: incluía una doctrina racista, además del odio religioso y, de forma paradójica, la identificación de los judíos con elementos capitalistas y comunistas tanto alemanes como de otros países. La fuerte campaña antisemita dentro de Alemania se vio también reforzada por movimientos en Europa y Estados Unidos organizados por agentes y simpatizantes nazis.

Sin embargo, la persecución física de la comunidad judía fue más grave que toda campaña psicológica. La persecución sistemática de judíos, homosexuales y personas discapacitadas, se debió al resurgimiento de la teoría de la eugenesia, práctica que sería desarrollada por los nazis. Poco después de que el partido nacionalsocialista accediera al poder en Alemania en 1933, se aprobó una legislación especial que excluía a los judíos de la protección de las leyes alemanas. Fueron detenidos legalmente y confinados en campos de concentración, en donde se les condenaba a trabajos forzados, se les torturaba y ejecutaba. Las masacres esporádicas y locales culminaron en un pogromo generalizado en toda Alemania en 1938, organizado oficialmente por el Partido Nacionalsocialista. A raíz del estallido de la II Guerra Mundial, la frecuencia de las actividades antisemitas aumentó de forma alarmante. En toda Europa muchos gobiernos (como los de la Francia ocupada, Italia, Polonia y Ucrania) adoptaron programas antisemitas. En Alemania, Hitler anunció una “solución final al problema judío”: el exterminio de la comunidad judía, crimen hoy tipificado por la legislación internacional como genocidio. Al final de la guerra, 6 millones de judíos (incluyendo las dos terceras partes de la población judía de Europa) habían sido exterminados. En los campos de concentración murieron asimismo gran número de homosexuales, gitanos y prisioneros políticos.

Después de la guerra, la fuerte reacción contra el horror de los campos de exterminio nazi dio lugar a la Declaración Universal de Derechos Humanos, adoptada por la Asamblea General de Naciones Unidas en 1948. En los juicios por crímenes de guerra, que se celebraron en Nuremberg (Alemania) a partir de 1945, muchos oficiales nazis fueron condenados por aplicar las leyes raciales del partido y llevar a cabo el exterminio de judíos y otras personas en los campos de concentración. El gobierno de la República Federal de Alemania continuó realizando detenciones de oficiales nazis hasta finales de la década de 1960 y devolvió en parte propiedades, pensiones y tierras arrebatadas a los judíos. En la antigua República Democrática de Alemania se celebraron algunos juicios por crímenes de guerra, impulsados básicamente por los soviéticos, y se dictaron varias penas de muerte. Sin embargo, no se produjo la restitución de propiedades, dado que el Estado (a diferencia de la República Federal de Alemania) no se consideraba el heredero legal del III Reich.

A pesar de que la posición oficial de la Alemania unificada está claramente en contra del antisemitismo, se han producido brotes esporádicos de violencia y hostilidad hacia los judíos. En las demás democracias occidentales el ejemplo del extremismo nazi acalló el antisemitismo en los años de la posguerra. Sin embargo, ha resurgido la violencia de los militantes de partidos neonazis de Gran Bretaña, Francia, España y otros países de Europa y América.

6. Conclusión: La palabra discriminación puede identificarse con muchas otras palabras: crueldad, frialdad, indiferencia, odio, maldad...

Las minorías son discriminadas solamente por ser menores en cantidad, pero habría que pensar qué pasaría si, por ejemplo, la mayoría de las personas fueran negras y sólo un porcentaje de la población mundial fuese blanca. Entonces se cambiarían los roles, lo que significa que los negros son discriminados sólo por ser una minoría, y no por ser inferiores.

Sería bueno que alguna de las personas que discriminan a los otros por ser diferentes fueran distintos a los demás sólo por un día, para que entendieran la humillación a la que ellos deben someterse cotidianamente.

Cada vez que se discrimina a alguien se hace porque esa persona es diferente. Pues bien, esto es porque las diferencias que muestra son notorias (por ejemplo, un negro, un discapacitado, etc.). Pero nadie se ha puesto a pensar en que en uno u otro sentido todos somos diferentes en pequeñas aspectos. Lo cual sería lo mismo que discriminar a alguien porque tiene el cabello más largo o más corto, o porque le gusta jugar a tal o cual deporte, o porque tiene los ojos de un determinado color.

Es un hecho que uno de los factores que produjo la caída del Tercer Reich, fue la gran cantidad de dinero privada de los frentes, utilizadas en su lugar para construir la vasta red de campos de exterminio desperdigados en ese entonces por toda Europa. Sin embargo, es un error de ejecución y diseño económico del holocausto el que nos hace pensar que éste significó solo pérdidas para la Alemania nazi. Son varios los puntos tales como: el aislamiento de la economía judía, el robo de botín, (aunque no muy utilizada)la casi gratuita mano de obra judaica, los subproductos humanos obtenidos de esta raza y la supuesta neutralidad de suiza, los que en este ensayo revocan tal aseveración.

El impacto del descubrimiento de los campos de concentración nazis al finalizar la guerra, los primeros recuentos de los muertos judíos, ultimados atrozmente, y sobre todo las pruebas de que los nazis habían perseguido igualmente a cristianos, tuvieron el mismo efecto internacional: el antisemitismo declarado o tácito ofendía en adelante la decencia. En 1962, el gobierno canadiense cesó de seleccionar a los inmigrantes según criterios “raciales”, por ejemplo. Ésa es la política que se sigue en la actualidad.

Con excepción del período de ocupación española en América del Sur, que prolongaba las exacciones cristianas contra los judíos en Europa, las Américas casi no conocían oleadas de violencia antisemita que provocaran muertes y expoliaciones. La excepción es el episodio sangriento ocurrido en nuestro país después de la revolución bolchevique de 1917. Las clases altas argentinas, fuertemente hostiles al bolcheviquismo, la emprendieron contra los judíos originarios de Rusia, después de una huelga general en la que se creyó discernir intrigas comunistas. Los judíos fueron maltratados y despojados a la vista y con conocimiento de la policía.