Feminismo

Sociología. Movimiento. Machismo. Libertad sexual. Historia. Avances. Feministas. Igualdad

  • Enviado por: Paula Pena
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 6 páginas
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Mujeres...

¿Al Poder?

ADVERTENCIA: Este trabajo

puede herir la sensibilidad

de algún machista por

naturaleza.


Movimiento Feminista

La línea que separa el machismo y el feminismo es tan fácil de sobrepasar que muchas situaciones machistas o feministas las damos como normales ya que estamos acostumbrados a ellas, y situaciones que no lo son, las consideramos discriminatorias olvidando cómo es nuestro cuerpo y cuáles, nuestras limitaciones.

Para hablar de este tema, será mejor establecer primero una relación entre el machismo y el feminismo:

Feminismo: Doctrina social favorable a la condición de la mujer, a quién concede capacidad y derechos reservados que hasta la actualidad son para el hombre. (Solo una pregunta: ¿Por qué todo el mundo acusa que es feminismo si este concepto se cumple y cuando ocurre diariamente siendo el hombre el beneficiado apenas un par de mujeres dicen nada?). [Según un diccionario impreso en el año 1987].

Machismo: Discriminación sexual, de carácter dominante, adoptada por los hombres. [Según un diccionario de la lengua española impreso en el año 1998, ya que en el utilizado en la definición anterior, esta palabra aún no estaba reconocida por la Real Academia Española, lo que nos da a pensar que fue una palabra inventada por una mujer para justificar la actitud egoísta de los hombres que la rodeaban, pero que generalmente estaba tomada como normal].

Ahora que ya sabemos todos lo que significan ambos conceptos, podemos empezar a guiarte por el maravilloso mundo de las mujeres, con todos sus inconvenientes y beneficios, hasta que pienses como nosotras, hasta que actúes como nosotras y hasta que seas una de nosotras. Si es que la única finalidad que tiene este trabajo, aparte de conseguir un sobresaliente, es el de conseguir nuevos adeptos a esta doctrina.

Pero antes de todo esto, vamos a contarte el comienzo de las primeras relaciones entre hombres y mujeres.

Religiosamente, todo comenzó cuando Dios (que por cierto TIENE que ser masculino), creó a la mujer a partir del Hombre, y luego, según las sagradas escrituras, cuando la mujer tentó al hombre a morder la manzana prohibida. Desde entonces se condenó a la mujer por ser símbolo del pecado y al hombre por débil(¡qué raro!).

Según otras creencias más científicas, el machismo comenzó desde que existen el hombre y la mujer en la tierra. En aquel momento la ley que existía era la del más fuerte, y el hombre, por su constitución, se impuso sobre la mujer, lógicamente.

Cada vez la opresión del hombre sobre la mujer fue más grande, hasta que llegó el momento en que la mujer se preguntó por qué tenía que aguantar, y en ese momento se revolucionaron. Esto ocurrió en el siglo XVIII. Fue en este momento cuando se crearon las primeras asociaciones de mujeres en busca de sus derechos.

¿Nuestra situación actual? Nosotras te lo diremos: Si, si, tenemos el voto universal, y un derecho a la educación y a un puesto de trabajo, ¿pero a qué precio? Aún “cómo si el existe una gran discriminación en el terreno laboral (Cuando a un hombre le preguntan su currículum, a una mujer le preguntan si tiene novio formal, si está casada o si tiene pensado tener hijos), cobramos sobre un 78% de lo que nos merecemos, y eso que trabajamos tres veces más que vosotros: somos madres, trabajadoras y amas de casa (¿Por qué las mujeres que trabajan fuera de casa, tienen que pasar luego 30 horas semanales en las tareas del hogar y los hombres solo siete, como mucho? Y aún por encima no se nos reconoce nuestro labor). De pensarlo, da la risa. Y aún por encima, aún te viene le típico gracioso que se cree mejor que tú y empieza a contar y montón de “paridas” sobre salones y excursiones que realizan las mujeres. Es de risa..., o ... ¿de llorar?

Por otra parte te podríamos hablar de las mujeres de los países subdesarrollados, no sé, podríamos estar hablándote de ellas durante todo el trabajo, o podríamos resumirlo en dos palabras: son solo un objeto procreador y de trabajo. No pueden controlar sus vidas, ni pueden decidir por sí mismas, ya que ni la sociedad ni el gobierno se lo permite.

Realmente, si hay algo que alabamos de nuestras antepasadas es su constancia y su afán de superación. El no tener miedo a nada ni a nadie, aún a sabiendas de lo que les iba a pasar. ¡Fíjate en las sufragistas! Tuvieron que comportarse como nadie lo haya hecho en la historia: tuvieron que luchar como hombres, o incluso mejor que ellos, en la I Guerra Mundial, para que fueran reconocidas como “personas humanas”. Ahí empezó todo, y sabe Dios donde va acabar. Pero de una cosa sí estamos seguras: va a ser realmente muy difícil llegar a una igualdad ya que para eso será necesario cambiar mentalidades acostumbradas a una situación que se prolonga desde hace milenios.

Por otra parte, no hace falta pensar mucho para saber que en un futuro inmediato tanto el poder político, como el económico o el judicial, se encontrará en nuestras manos, en la de las mujeres, “el sexo débil”.

Antes de conseguir una igualdad, tendremos que hacernos respetar, demostrándoles a los hombres que nosotras también sabemos abusar, que también podemos mandar y que también podemos hacer lo que queramos: Somos mayoría. “Si nos apeteciese, podríamos aplastaros antes de contaseis hasta tres y luego ibais a ver quienes somos. Desgraciadamente, las mujeres SÍ tenemos escrúpulos, y somos más racionales generalmente, por lo que esto nunca va a ocurrir. Por ahora os libráis”.

Cuando la guerra comience, los hombres no harán demasiado para evitar que nosotras lleguemos al poder porque piensan que van a salir ganando de este modo.

(si los trabajos domésticos los hacen las máquinas, y los otros, las mujeres...

Como ya hemos dicho, las mujeres abusarán, lo que provocará una reacción en el sexo opuesto, intentando recuperar el poder o a llegar a una igualdad de derechos, poder fuera algo de quita y pon”. Habrá enfrentamientos en los que las mujeres se darán cuenta de que los hombres “¡tienen derechos!” y, como son más sensatas y racionales, aunque se hagan de rogar, finalmente cederán lo suficiente para llegar a un punto medio en sus relaciones.

¿Pero que es realmente el feminismo? No es ir en contra de los hombres, esto es absurdo ya que los hombres no pueden vivir sin las mujeres y al viceversa. Actualmente, SER FEMINISTA, consiste en luchar por una igualdad de derechos. Por eso a nosotras, no nos avergüenza decir que somos Feministas (a que lo disimulamos muy bien), al revés, aunque muchas personas piensan lo contrario (sobretodo aquellas conservadoras que aún no han entendido nuestra filosofía, o aún creen que tenemos la del feminismo clásico), nosotras estamos muy orgullosas de serlo.

Algunas frases célebres:

  • “Las mujeres se volvieron peligrosas cuando empezaron a leer y a escribir.” Rita Süssmuth.

  • “El peor enemigo de la mujer es la mujer misma.” Isabel Coixel.

  • “Los machistas hoy suelen estar acomplejados.” Loyola del Palacio.

  • “El saber, no tiene sexo.” Carmen Iglesias.

  • “Una mujer prefiere convencer, a gustar”, “ Ellas piensan y están dispuestas a convencer. Eso es más difícil que gustar.” Martine Aubry.


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