Estudio biológico del educando; Cecilia Arechaga

Factores genéticos y docencia. Herencia. Crecimiento. Medio físico. Desarrollo físico y mental. Etapas de la educación. Socialización

  • Enviado por: Laura
  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
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ESTUDIO BIOLÓGICO DEL EDUCANDO

Las cuestiones más importantes que el enfoque del educando debe abarcar son: la herencia, el crecimiento y el medio físico.

LA HERENCIA

El concepto de herencia que el educador maneje debe ser amplio y tener en cuenta que en el individuo humano , se cruzan factores de las más diversas índoles.

EL CRECIMIENTO

El crecimiento ha sido definido como el período de la vida en el cual el ser joven adquiere la talla, el volumen, el peso, las proporciones y las propiedades del adulto, es decir, las de su tipo específico.

Una de las características salientes del crecimiento humano es su duración.

El educador debe conocer los factores que inciden e intervienen en el crecimiento. Estos factores pueden ser físicos, étnicos o sociales.

En cuanto a su ritmo, el desarrollo casi nunca es regular (varia según el sexo, la edad, las razas, las condiciones sociales, etc.

El crecimiento masculino es más lento que el femenino que llega antes a su termino.

Como principal crisis de crecimiento debe indicarse la de la pubertad. Por una parte representa el pasaje del crecimiento a la madurez y por otro el desprendimiento de la actividad sexual.

EL MEDIO FÍSICO

Con la expresión “ MEDIO FÍSICO” se hace referencia a las fuerzas que representan las condiciones geográficas, la configuración del terreno, las influencias cósmicas, el clima, la vegetación, el paisaje y de ninguna manera el ambiente social y cultural.

El individuo está en constante interacción con el medio y le es permitido reaccionar sobre el y modificarlo según sus intereses humanos.

ESTUDIOS PSICOLÓGICO DEL EDUCANDO

  • El desarrollo psíquico: sus grandes etapas.

Así como hay un desarrollo o un crecimiento físico, hay también un crecimiento, un desarrollo o una evolución psíquica o mental, que marcha estrechamente unido a aquél. Se consideran como momentos del desarrollo aquellas edades en las cuales el individuo no ha alcanzado aún la madurez psíquica y espiritual del adulto, esto es la niñez y la juventud.

Fase Infantil (0-1 años)

Primera Infancia (1-3 años)

NIÑEZ (0-12 AÑOS) Segunda Infancia (3-6 o 7 años)

Tercera Infancia (6 o 7 - 11 o 12 años)

Pubertad o Preadolescencia (11 o 12 - 14 o 15 años)

ADOLESCENCIA (12-25 AÑOS) Adolescencia propiamente dicha (14 o 15 años)

Postadolescencia o Maduración (17 o 18 años) (18-25 aprox.)

FASE INFANTIL: fase parasitaria del lactante, comúnmente limitada por el destete, que acompaña a la adquisición de la postura erecta y de la marcha y en la cual se logra el primer esbozo de lenguaje articulado. Este es un período de indiferenciación entre el individuo y el mundo y entre las cosas mismas del mundo (sincretismo). Está dominada por los instintos vitales.

PRIMERA INFANCIA: utilización de la posición erecta, desplazamiento en el espacio, elaboración del lenguaje articulado.

Impulsan la exploración constante del mundo y su conquista por la acción.

Poco a poco surge el sentimiento de la existencia de los objetos y aparecen algunos gérmenes de socialización.

SEGUNDA INFANCIA: comienza con el descubrimiento de que, aparte de todos los objetos, el yo constituye una realidad de poderoso interés. El niño no conoce los límites de ese yo y lo proyecta sobre las cosas. De ahí el EGOCENTRISMO. Esta etapa está dominada con intereses psíquicos que se relacionan con esa representación del yo utilización del mundo exterior por el juego, creación de mundos imaginarios por símbolos.

TERCERA INFANCIA: retroceso del EGOCENTRISMO.

Se inicia con el ingreso del niño a la escuela primaria. Los intereses mentales se socializan y se transforman en intelectuales y concretos.

En esta etapa el ser logra un equilibrio relativamente estable con relación al medio psíquico y al medio social sobre un plano amplio.

PUBERTAD O PREADOLESCENCIA: le responde el equilibrio logrado en la etapa anterior. Es una fase turbulenta en lo biológico y en lo social. En lo biológico porque en su transcurso el cuerpo termina formándose y en lo social porque supone un cambio en las relaciones entre los sexos y sobre la forma de agrupación de individuos.

Influye en la vida psíquica, intereses mentales, se hacen subjetivos, individualistas, egocéntricos y se expresan particularmente por la vía emocional. Todo esto acompañado de una gran necesidad, comprensión, de un sentimiento de soledad junto a otros de dominación, aquí el hombre busca su propia forma.

ADOLESCENCIA: aparece la tendencia hacia los valores culturales y se considera la reflexión. Surge el sentido de lo ético y se expande la afectividad, junto al cultivo de lo estético.

POSTADOLESCENCIA O MADURACIÓN: los intereses intelectuales se amplían en especulativos.

Los intereses afectivos, tienden a fijarse sobre seres y objetos precisos. La socialización se hace verdadera.

El ser ingresa definitivamente a la MADUREZ.

LA EVOLUCIÓN DE LOS INTERESES:

NAGY Sostiene que la evolución de los intereses se cumple en 5 períodos:

  • PERÍODO DE LOS INTERESES SENSORIALES (0-2 AÑOS)

  • PERÍODO DE LOS INTERESES SUBJETIVOS (2-7 AÑOS)

  • PERÍODO DE LOS INTERESES OBJETIVOS (7-10 AÑOS)

  • PERÍODO DE LOS INTERESES ESPECIALIZADOS (10-15 AÑOS)

  • PERÍODO DE LOS INTERESES LÓGICOS (15-18 AÑOS)

  • EDOVARD CLAPAREDE da su clasificación:

  • Período de los intereses perceptivos, durante el primer año de vida;

  • Período de los intereses (o del lenguaje), durante el segundo y tercer año de vida;

  • Período de los intereses generales: despertar interés (edad del preguntón), de tres a siete años;

  • Período de los especiales y objetivos, de siete a doce años;

  • Período sentimental, intereses éticos y sociales, intereses especializados, intereses que se refieren al sexo, de doce a dieciocho o más años.

  • Los cuatro primeros períodos corresponden a lo que OLAPAREDE denomina “ etapa de adquisición y a experimentación” y el quinto “ estadio de organización, de valorización”.

    LAS ETAPAS DE LA EDUCACIÓN

    La clasificación de las edades del desarrollo en relación con los intereses se acerca evidentemente a las necesidades de la educación y de la pedagogía. Pero no es pedagogía sino evidentemente psicológica.

    STUMPF las clasifica:

  • Desde el nacimiento hasta la aparición del lenguaje.

  • Desde el principio del lenguaje hasta la entrada en la escuela.

  • Desde la entrada a la escuela hasta la adolescencia.

  • La adolescencia.

  • DEBESSE habla de cinco edades sucesivas:

  • edad de la NURSERY (0-3 años)

  • edad del cervatillo (3-7 años)

  • edad del escolar (6-13 o 14 años)

  • edad de la inquietud de la pubertad (12-16 años)

  • edad del entusiasmo juvenil (16-20 años)

  • LAS DIFERENCIAS PSICOLÓGICAS INDIVIDUALES

    El educador y el pedagogo deben fijar su atención en la diversidad de estructuras anímicas que los individuos presentan, aún perteneciendo a una misma edad.

    Las topológicas que se han formulado son muchas y responden a distintas fundamentaciones

    Muchos psicólogos trabajan con la caracterología de RENÉ LE SENNE que reconoce la existencia de ocho caracteres: APASIONADO, COLÉRICO, SENTIMENTAL, NERVIOSO, FLEMÁTICO, SANGUÍNEO, APÁTICO Y AMORFO.

    Las tipologías sirven para el educador para ubicar a sus educandos en determinados tipos de estructuras espirituales.

    LA EDUCACIÓN INDIVIDUALIZADA

    El educador debe comprender al educando en su individualidad, en sus posibilidades personales para educarlo conforme a ellas.

    ESTUDIO SOCIOLÓGICO DEL EDUCANDO:

    El educador debe partir del conocimiento de las individualidades sobre las cuales pretende actuar.

    El educando es un ser social, pertenece a una comunidad nacional , a una comunidad religiosa, a una familia, a una sociedad religiosa , a una asociación cultural o deportivo. Esto no debe ser ignorado por el educador que apelará a las ciencias sociales para conocer el medio y la situación social del educando.

    El estudio sociológico del educando también proporciona datos preciosos sobre el desarrollo de la sociabilidad y sobre el grupo escolar como grupo humano particular, como forma especial de intercambio social.

    DESARROLLO Y SOCIABILIDAD

    El desarrollo del niño está condicionado por fuerzas internas de maduración que forman estadios sucesivos y por el ambiente en el cuál está colocado.

    El egocentrismo es un momento en el aprendizaje de la sociabilidad que alcanzará su pleno desarrollo en la puricia, donde el eje de la vida infantil se desplaza del yo al grupo, es decir, del EGO al sociocentrismo. En este desplazamiento juega un rol predominante la escuela, la formación del grupo escolar.

    “SOCIOLOGÍA” DEL GRUPO ESCOLAR

    Se ha dicho que el “escolar” no es, un individuo sino un tipo: el de su clase, el de su grupo escolar.

    Todos los educadores saben que cada curso tiene su fisonomía particular; es decir; una verdadera comunidad con vida propia, que actuó como grupo, tolerando, apoyando o resistiendo las intenciones del maestro.

    La vida del grupo está dominada por dos fuerzas:

    • una presión externa (representada por el Maestro).

    • Una necesidad interna de agrupación reflejada en las relaciones entre los alumnos.

    De ahí que el grupo escolar sea un grupo intermedio o mixto, fruto del compromiso de dos fuerzas contrarias que manteniendo una tensión constante le dan validez y permanencia.

    Sólo la penetración de la sociología dará al educador el instrumento que le permitirá comprender el grado de permeabilidad de su grupo de trabajo, pudiendo ingresar en él como uno de sus miembros activos.

    Según RENÉ HUBERT

    El ser biológico y el ser social:

    La gran lección de la Biología consiste en enseñar al educador el lugar del hombre en la naturaleza.

    La mediocridad de sus fuerzas y de sus recursos, la lentitud de su maduración, le hacen más necesaria que a ningún otro animal la ayuda de los demás seres de la misma especie. Pero, esta misma mediocridad le permitió adquirir energías compensadores y esa misma lentitud le da tiempo para asimilar las enseñanzas de la experiencia ancestral. Éstas últimas se inscriben en el por la vida en colectividad, y a ello provee la educación.

    El tiempo del crecimiento es también el tiempo que necesita para incorporarse esta educación.

    Entre el hombre adulto y el animal adulto hay ese hiatus inmenso, la vida social.

    La educación es el conjunto de las acciones que el medio ejerce voluntariamente sobre él, para facilitar, apresurar, perfeccionar y consolidar esta adaptación.

    Se objetará, sin dudas, la existencia de las “ sociedades animales”. Pues, los fenómenos sociales, suponen ser de orden biológico.

    La existencia de las sociedades humanas, hasta las más simples, presentan un grado tal de complicación, tal sobrecarga, de intelectualidad, que las aptitudes que pone en acción no pueden ser mas que su propio efecto hasta cuando implican ciertas condiciones biológicas, están muy lejos, de estar enteramente determinadas por ellas.

    Los grupos humanos que se presentan a nuestra observación han llegado ya a tal nivel de sociabilidad , que que todo pasa a los ojos de nuestra ciencia como si hubiera entre lo biológico y lo social una verdadera solución de continuidad, como si la sociabilidad fuera, en la especie humana, el efecto de una mutación brusca.

    La educación es el único instrumento para adaptar al ser joven al medio que constituye.

    Por eso, esta educación presenta en primera línea el carácter de una integración social.

    Por lo demás, no hay sociedad humana que no presente estos tres atributos esenciales:

    • La posesión de la palabra;

    • La de la herramienta

    • La del rito;

    Es decir, un lenguaje, una técnica material y una técnica espiritual.

    Es posible también que algunos animales dispongan de un sistema de signos de comunicación. Pero entre unos y otros hay toda la distancia que involucra una elaboración social prolongada, con la memorización colectiva que presupone.

    EL SER PSICILÓGICO:

    Después de biología y sociología, la psicología es la tercera de las grandes ciencias cuyos aportes están llamados a utilizar el educador.

    El hombre está sumergido en el medio físico con su cuerpo, y está sumergido en el medio social con su mentalidad.

    Imposible comprender al hombre si no se da a la psicología el doble fundamento de una estructura biológica y una subestructura sociológica.

    El papel de la educación consiste en ayudar al niño a formarse normalmente hasta el punto que el ser tenga por fin conciencia de ser plenamente adulto.

    El conocimiento objetivo de sus condiciones y de sus procesos naturales, es pues, la base indispensable de toda acción pedagógica.