Esquí

Ski. Nórdico. Alpino. Historia y evolución. Equipamiento

  • Enviado por: Torrente
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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1-INRODUCCIÓN -Esquí: deporte y técnica consistentes en deslizarse sobre superficies cubiertas de nieve con los pies acoplados a unas tablas largas y estrechas, llamadas esquíes, que distribuyen el peso del esquiador sobre un área mayor, además de evitar que se hunda en la nieve. Se han desarrollado dos modalidades principales de esquí, alpino y nórdico, con distintas pruebas de tres tipos: descenso, carrera y saltos. El esquí alpino consiste en bajar cuestas empinadas; en las carreras la victoria se consigue compitiendo contra el cronómetro; en el nórdico, en cambio, se esquía sobre superficies relativamente planas y las carreras consisten en cubrir pistas de diferentes longitudes, preparadas con ondulaciones, en el menor tiempo posible. Una modalidad importante dentro del esquí nórdico es el salto de trampolín, en el que los saltadores se lanzan por una rampa (trampolín) y culminan con un salto (vuelo) valorándose la distancia recorrida y el estilo del saltador. Desde la década de 1980 se ha popularizado, como diversión y como deporte, una tercera modalidad: el esquí de estilo libre.


2. EQUIPO  
El equipo básico, aunque con algunas variaciones, es similar para todas las formas de esquí. Los esquíes están fabricados con franjas de madera, metal o materiales sintéticos, que permiten acoplarse a unas botas diseñadas para ello. La unión se consigue a través de unos dispositivos llamados ataduras o fijaciones, que permiten regular la fuerza del enganche. La superficie de la suela del esquí es de materiales muy resistentes y deslizantes, y se mantienen con la aplicación de ceras especiales que aumentan la velocidad de deslizamiento, dependiendo de las condiciones de la nieve. Los esquíes son de distinta longitud de acuerdo con la altura, el peso del esquiador y la modalidad que se practique, y por lo general varían entre 1,8 y 2,1 m de largo. Su anchura también varía desde 7 hasta 10 cm en el extremo delantero (espátula), se estrechan ligeramente hacia el centro y vuelven a ensancharse un poco hacia el extremo trasero (cola). La espátula suele estar curvada hacia arriba para evitar clavarse en la nieve. Los esquíes de la modalidad alpina son más cortos y anchos que los utilizados para la modalidad de fondo.

Las botas, de suela plana, son una parte importante del equipo; para el esquí alpino se usan botas de cuero rígido o plásticos especiales y para el esquí nórdico se utilizan materiales más ligeros y flexibles con la parte superior de cuero o nailon. En la modalidad alpina las ataduras sujetan las botas por la puntera y el talón con unos mecanismos que proporcionan flexibilidad y seguridad, y saltan en caso de caída, permitiendo que se desenganche la bota. Para el esquí de fondo se enganchan sólo en la puntera, dejando libre el talón para permitir el movimiento arriba y abajo en la zancada. Los bastones —que suelen tener una longitud entre 1,2 y 1,5 m— se usan para mantener el equilibrio y facilitar los movimientos. Están hechos de tubo ligero, metal o fibra, y tienen puños y correas para facilitar el agarre, así como un pequeño disco en la punta para apoyarse en la nieve.

3. ESQUÍ ALPINO  
Las cuatro modalidades de pruebas de esquí alpino varían en el tipo de pista y la forma en que debe ser cubierta.

3.1. Descenso  
En este tipo de carrera el objetivo es deslizarse por una pendiente muy inclinada en el menor tiempo posible, para lo que es conveniente mantener una trayectoria lo más recta posible. Se requiere equilibrio y coordinación de brazos y piernas, ya que se pueden alcanzar velocidades superiores a los 140 kilómetros por hora. El esquiador debe mantenerse en la pista y pasar entre una serie de señalizaciones llamadas `puertas', que están colocadas de forma estratégica. Golpear e incluso tirar una puerta no descalifica al corredor, siempre que haya pasado por dentro de la misma. La prueba de descenso está considerada como la prueba reina del esquí alpino.

3.2. Eslalon  
Un segundo tipo de carreras de esquí alpino es el eslalon. Aunque también es una prueba de descenso por una pendiente, el esquiador debe ejecutar muchos movimientos en zig zag para superar las marcas (palos), que se encuentran situadas a lo largo de toda la pista y a corta distancia unas de otras. El promedio de longitud de una pista es de 536 m y el desnivel se encuentra entre 140 y 200 metros. El esquiador debe maniobrar a través de un número de puertas que suele oscilar entre un mínimo de 45 hasta un máximo de 75. La carrera se disputa en dos mangas, donde suele variarse el recorrido cambiando la situación y el número de palos; el esquiador que consiga el mejor tiempo acumulado de las dos mangas es el vencedor. Son esenciales rapidez y agilidad, ya que la superficie de la pista presenta muchas irregularidades.

3.3. Eslalon gigante  Un tercer tipo de carrera de esquí alpino es el eslalon gigante, que se introdujo en las pruebas internacionales de esquí alpino al finalizar la II Guerra Mundial en 1945. Básicamente, difiere del eslalon en la longitud de la pista, que suele ser de unos 1,6 km., y en el desnivel, que oscila entre 300 y 400 metros. Las pistas para mujeres son un poco más cortas. También se corren dos mangas y vence el mejor tiempo acumulado.

3.4. Eslalon supergigante  En 1983 se introdujo en el esquí internacional la prueba de eslalon supergigante, una combinación de las pruebas de eslalon y descenso. Giros largos y majestuosos efectuados a gran velocidad hacen esta prueba muy atractiva para los espectadores. La carrera se decide en una sola manga.

4. ESQUÍ NÓRDICO O DE FONDO  
El esquí de fondo pone mayor énfasis en la resistencia y la fuerza que en la velocidad. No obstante, en las competiciones, el promedio de tiempo que se tarda en cubrir una carrera de 15 km. es de unos 50 minutos; para la carrera larga, de unos 48 km., se emplean unas 2 horas y 45 minutos. Las distancias habituales de las carreras de fondo oscilan desde los 5 hasta los 50 kilómetros. Las pistas están señaladas con marcas de colores para que los esquiadores sigan una ruta similar. Las variaciones en altura son pequeñas, ya que el movimiento fundamental es horizontal y no vertical.


Históricamente, las carreras de esquí de fondo provienen de la necesidad de un medio de transporte. En su vertiente no competitiva, es un deporte en el que pueden participar juntos mayores y jóvenes. Aunque no se adapta muy bien a terrenos muy arbolados, se puede practicar en cualquier zona que se encuentre cubierta de nieve.

Los fundamentos del `paso de patinador', técnica utilizada en el esquí de fondo, combinan un paso con un pie para impulsarse, mientras se realiza un deslizamiento con el otro. Estos pasos se alternan de forma suave y rápida. El bastón de una mano se planta en la nieve mientras la pierna opuesta comienza el impulso.

4.1. Salto de trampolín  
Tradicionalmente, el salto de trampolín se considera una parte de la competición de esquí nórdico y ha llegado a ser muy popular en el siglo XX. El saltador se desliza por una superficie preparada, bastante inclinada, hasta el punto de despegue; la distancia del salto se mide desde el borde del punto de despegue hasta el punto donde los esquíes del saltador tocan la nieve en el aterrizaje. Se conceden puntos por la distancia conseguida y por el estilo en la ejecución del salto. Para minimizar la inevitable subjetividad al calificar el estilo, los jueces utilizan un sistema muy complejo de evaluación. El éxito del saltador depende más del equilibrio y la coordinación que de la habilidad para saltar. El objetivo último es el control del movimiento durante el vuelo y un aterrizaje preciso, de forma que desde el inicio del salto hasta el final del aterrizaje pueda ser visto como un todo continuo. En la competición olímpica hay dos pruebas de salto de trampolín: 70 y 90 metros.

5. ESQUÍ DE ESTILO LIBRE  
El estilo libre (también denominado artístico o acrobático) se compone de tres disciplinas: ballet, figuras y saltos.


Ballet. Disciplina parecida al patinaje artístico que consiste en un programa de saltos, giros y pasos deslizantes, ejecutados al ritmo de la música, durante un máximo de 2 minutos y 15 segundos. Una pista de ballet tiene una longitud de 260 m y una anchura de 40 metros. El programa se juzga por la dificultad técnica, coreografía y ejecución del esquiador.

Figuras. Prueba que consiste en efectuar giros muy calculados a gran velocidad sobre una pista con una pendiente muy pronunciada y plagada de bañeras (pequeñas irregularidades en forma de montículos y valles). El competidor es juzgado por la calidad y técnica de los giros y la línea por donde los realiza. También se puntúan los saltos y la velocidad.

Saltos. El saltador realiza una serie de acrobacias iniciando el ejercicio lanzándose por la pista hacia una rampa especial desde la que sale proyectado hacia el aire. La puntuación juzga el despegue, la forma y ejecución de la maniobra en el aire y el aterrizaje. Las puntuaciones de los jueces se multiplican por el grado de dificultad y se descartan las puntuaciones mayor y menor.

6. HISTORIA DEL ESQUÍ  El uso de algún tipo de material para trasladarse sobre la nieve es muy antiguo. Algunos historiadores griegos mencionan pieles, patines o zapatos especiales usados con ese propósito; referencias similares se encuentran en la mitología nórdica. Los primeros esquíes de los que se tiene prueba documental se encontraron en pantanos suecos y finlandeses, cuya antigüedad se estima en unos 4.000 o 5.000 años y son armazones alargados y curvados cubiertos con pieles.

7. EUROPA  El deporte moderno del esquí comenzó a practicarse a mediados del siglo XIX en Noruega y pronto se extendió a través de toda Escandinavia. Las primeras carreras de esquí se celebraron en Noruega en las décadas de 1850 y 1860, después de que Sondre Nordheim desarrollara técnicas y esquíes en la provincia noruega de Telemark. La Asociación Noruega de Esquí se fundó en 1883 y el primer torneo internacional se celebró en 1892, cerca de Cristianía (hoy Oslo, Noruega). El esquí de fondo y el alpino se separaron para las competiciones, aunque los premios se daban por los resultados obtenidos en conjunto. En las décadas de 1880 y 1890, el esquí comenzó a alcanzar popularidad en otros países europeos, en gran parte debido a los testimonios escritos del explorador noruego Fridtjof Nansen, de su viaje con esquíes en 1888 a través de Groenlandia.

El primer club suizo de esquí se formó en 1893 y al finalizar el siglo comenzó en los Alpes el periodo dorado del esquí de montaña. El pionero de la técnica del esquí alpino fue el austríaco Mathias Zdarsky, a finales del siglo XIX, y los aficionados británicos también hicieron mucho para popularizar el esquí y desarrollar los deportes de invierno y las carreras. La mayoría de las expediciones importantes de esquí se realizaron en estos años y toda la zona de los Alpes fue explorada y marcada. El primer club de esquí alemán se formó en 1890 y las primeras competiciones de este deporte se celebraron allí en 1896. Después de un comienzo lento, el esquí se implantó en Chamonix (Francia) en 1898, ganando más adelante una gran popularidad. En Europa central y Rusia, donde existe un terreno apropiado y nieve de calidad, pronto ganó muchos adeptos. En España, el primer club de esquí se creó en Barcelona en 1890, el Centro Excursionista de Cataluña (CEC).

La I Guerra Mundial sirvió como acicate para el desarrollo del esquí, ya que el entrenamiento y el uso de tropas especiales de esquiadores extendió el conocimiento de las técnicas. La Federación Internacional de Esquí, con sede en la ciudad sueca de Estocolmo, se formó en 1924 y el esquí nórdico formó parte de los Juegos Olímpicos de Invierno desde ese año.

En la actualidad, el esquí de competición cuenta con muchos aficionados gracias a la televisión, que permite poder ver y disfrutar de este deporte. El esquí nórdico dominó la competición internacional hasta 1936, cuando el esquí alpino fue incluido en los Juegos Olímpicos de Invierno. En 1967 se creó la Copa del Mundo de esquí alpino. En las décadas de 1970 y 1980 se desarrollaron circuitos de Copa del Mundo de estilo libre, esquí de fondo, salto de trampolín y nórdico combinado. Las pruebas de esquí alpino de los Juegos de Invierno son: descenso, eslalon, eslalon gigante, eslalon supergigante y combinada (eslalon y descenso), competiciones de estilo libre de saltos y figuras; salto de trampolín (sólo masculino), y nórdico combinado. Las competiciones de esquí de fondo comprenden pruebas individuales y por equipos tanto para hombres como para mujeres. La carrera de larga distancia más famosa del mundo es la Vasallopet, que se celebra desde 1922 sobre una distancia de 90 km., desde Sälen hasta Mora (Suecia). Entre hombres y mujeres participan unas 12.000 personas. Además de los Juegos Olímpicos de Invierno y la Copa del Mundo, la competición más importante es el Campeonato del Mundo de esquí alpino, celebrado por primera vez en 1931 en Murren y el de esquí nórdico, desde 1937. Un gran acontecimiento anual dentro del programa de deportes de invierno en Escandinavia es la semana de Holmenkollen, cerca de Oslo, que se celebra en marzo.