Enfermedades del ojo

Anomalías oculares. Oftalmología. Daltonismo. Conjuntivitis. Orzuelo. Catarata. Astigmatismo. Miopía e hipermetropía

  • Enviado por: S. Barros
  • Idioma: castellano
  • País: Chile Chile
  • 3 páginas
publicidad
cursos destacados
Cálculo Integral
Cálculo Integral
Curso básico de cálculo integral de una sola variable. Se parte desde los conceptos básicos como...
Ver más información

Cálculo - Series Numéricas
Cálculo - Series Numéricas
¿Ya estas en la Universidad? ¿Cómo te va con Cálculo? Si ya habéis llegado al tema de series numéricas y os...
Ver más información

publicidad

Daltonismo:

Trastorno de visión, generalmente en los hombres, en el que hay dificultad para diferenciar los colores. Se debe a un defecto en la retina u otras partes nerviosas del ojo.

Esta enfermedad fue descubierta x el químico John Dalton, que sufría esa misma enfermedad.

El monocromatismo es la ceguera completa de los colores. Esta enfermedad congénita, en la que todos los matices de color se perciben como variantes de gris, es muy rara, y afecta por igual a ambos sexos

En el discromatismo ceguera parcial para los colores, hay incapacidad para diferenciar o para percibir el rojo y el verde; con menos frecuencia se confunden el azul y el amarillo. El discromatismo es la forma más frecuente de daltonismo: lo padecen el 7% de los varones y el 1% de las mujeres. Es una alteración que se transmite según un modelo de herencia ligado al sexo. El daltonismo puede aparecer también de manera transitoria tras una enfermedad grave.

La mayor parte de los daltónicos tienen visión normal en lo que respecta a sus demás características. Pueden incluso asociar de una manera aprendida algunos colores con la escala de brillos que producen. Así, muchos daltónicos no son conscientes de su condición. Hay diferentes pruebas para el diagnóstico del daltonismo y de sus diferentes variantes.

Conjuntivitis:

inflamación de la conjuntiva. La causa de la conjuntivitis puede ser una infecion, una alergia. Se caracteriza por enrojecimiento, inflamación, sensación de cuerpo extraño al parpadear y exceso de sensibilidad del ojo a la luz (fotofobia). En los casos graves se produce una exudación mucosa espesa. Si la causa es una infección, se llega a presentar secreción de pus.

Las conjuntivitis infecciosas agudas están causadas por diversas bacterias y virus, y suelen ser epidémicas. En los recién nacidos se produce por contaminación en el canal del parto, habitualmente por gonococos (conjuntivitis gonocócica) . Otra cepa de C. trachomatis transmitida por moscas y mosquitos causa el tracoma, conjuntivitis crónica típica de África y Asia. Las conjuntivitis gonocócicas y tracomatosas causan ceguera corneal. Las conjuntivitis causadas por exposición excesiva a la luz de la soldadura, a la nieve o a otra fuente de luz ultravioleta se llaman querato-conjuntivitis.

La mayoría de las conjuntivitis bacterianas se tratan con éxito con antibióticos locales. En todos los recién nacidos se debe aplicar la profilaxis oftálmica de Credé, que consiste en instilar nitrato de plata u otro antiséptico en el ojo para prevenir la conjuntivitis gonocócica. Las conjuntivitis alérgicas se tratan mediante vasoconstrictores o corticoides locales.

Orzuelo

La enfermedad más común de los párpados es el orzuelo o la infección de los folículos de las pestañas, que suele estar causada por estafilococos. Los orzuelos internos no se originan en sus bordes, sino en su interior, y son unas infecciones similares de las glándulas de Meibom. A veces, los abscesos de los párpados son el resultado de heridas penetrantes. En ocasiones, aparecen defectos congénitos de los párpados como la coloboma, o fisura del párpado, y la ptosis o caída del párpado superior

Entre los defectos adquiridos se encuentra el simbléfaron o la adherencia de la superficie interna del párpado al globo ocular, que ocurre como resultado de quemaduras. El entropión, o inversión del interior del párpado hacia la córnea, y el ectropión, o eversión del párpado hacia el exterior, pueden producirse por cicatrices o por contracciones musculares espasmódicas debidas a una irritación crónica

Catarata

opacidad del cristalino ocular o de su cápsula. Al estar situada detrás de la pupila se distingue fácilmente de la opacidad de la córnea. La catarata puede afectar sólo al cristalino (catarata lenticular), a su cápsula anterior o posterior (catarata capsular), o a ambos componentes (catarata cápsulolenticular). La catarata es indolora y no se acompaña de inflamación. Produce ceguera porque impide el paso de la luz, pero el paciente es capaz de distinguir la luz de la oscuridad.

Catarata senil es la que se produce en pacientes mayores de 50 años. Es la más frecuente y suele ser bilateral. Empieza en forma de aros oscuros que se extienden desde la periferia hacia el centro o en forma de puntos de distribución irregular. Con el paso del tiempo el cristalino se vuelve totalmente opaco. La formación progresiva de la catarata senil incluye una deshidratación contínua del núcleo, lo que facilita su separación de la cápsula: en esta fase la catarata está “madura” para ser intervenida. En fases más avanzadas, el núcleo del cristalino se licúa y la cápsula se engrosa y se hace opaca, siendo los resultados de la operación menos satisfactorios. El único tratamiento efectivo de la catarata senil es su extirpación quirúrgica. Para restaurar la visión, es necesario el uso de gafas o lentillas especiales o la implantación quirúrgica de una lente intraocular

Astigmatismo (curvatura no uniforme del cristalino), alteración de la visión producida por un defecto de los medios de refracción oculares; casi siempre el problema tiene su origen en la superficie anterior de la córnea, que ha perdido su esfericidad normal y produce un cambio simétrico o asimétrico de su función de lente. Se trata de un defecto, en general, no progresivo que puede ser corregido mediante gafas o lentes de contacto.

El astigmatismo resulta de la deformación de la córnea o de la alteración de la curvatura de la lente ocular, con una curvatura mayor a lo largo de un meridiano que del otro; el resultado es una visión distorsionada debido a la imposibilidad de que converjan los rayos luminosos en un sólo punto de la retina.

La miopía y la hipermetropía están causadas por una falta de simetría en la forma del globo ocular, o por defecto, por la incapacidad de los músculos oculares para cambiar la forma de las lentes y enfocar de forma adecuada la imagen en la retina. La miopía puede corregirse con el empleo de lentes bicóncavas y la hipermetropía requiere lentes convexos.