Empoderamiento estudiantil

Educación. Sociedad. Estudiantes. Derechos. Deberes. Política. Organizaciones

  • Enviado por: Eddy Timaure
  • Idioma: castellano
  • País: Venezuela Venezuela
  • 32 páginas
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EL EMPODERAMIENTO ESTUDIANTIL EN EL INSTITUTO DE MEJORAMIENTO PROFESIONAL DEL MAGISTERIO, NÚCLEO CORO, EN EL LAPSO A - 2006.

Coro, Diciembre de 2005

CONTENIDO

Pág.

INTRODUCCIÓN…………………………………………………………..

CAPÍTULO I. EL PROBLEMA……………………………………………

  • Planteamiento del Problema………………….………………….

  • Formulación del Problema……………………………………….

  • Objetivos de la Investigación…………………………………….

  • Justificación de la Investigación………………………………….

  • Delimitación de la Investigación………………………………….

  • CAPÍTULO II. MARCO TEÓRICO……………………………………….

  • Antecedentes de la Investigación……………………………….

  • Bases Teóricas……………………………………………………

  • Sistema de Variables……………………………………………...

  • CAPÍTULO III. MARCO METODOLÓGICO…………………………….

  • Nivel de Investigación……………………………………………..

  • Tipo de Investigación……………………………………………...

  • Población y Muestra………………………………………………

  • Técnicas e Instrumentos de Recolección de Información…….

  • Técnicas de Procesamiento y Análisis de Resultados………..

  • CAPÍTULO IV. ASPECTOS ADMINISTRATIVOS……………………..

  • Recursos Necesarios……………………………………………..

  • Inversión…………………………………………………………….

  • Cronograma de Ejecución……………………………………….

  • BIBILIOGRAFÍA……………………………………………………………

    ANEXOS…………………………………………………………………….

  • Instrumento para la Recolección de Información…………………..

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    INTRODUCCIÓN

    Hablar de empoderamiento es referirse a un tema relativamente nuevo en el escenario socio educativo. Hasta hace poco, muchas de las cualidades que se le atribuyen al empoderamiento eran estimuladas desarrolladas, sin que se le cobijasen bajo un nombre que las unificara; la concienciación, la participación y la organización, por ejemplo, desde una perspectiva de autonomía frente a las instituciones de poder, son expresiones (y a la vez componentes) del empoderamiento, que ha sido practicado e diversos momentos de la historia.

    A finales de la década anterior, la última del siglo XX, en el marco de los procesos de modernización de la gerencia empresarial, irrumpió el empowerment como una estrategia gerencial según la cual habría que conceder poder a los empleados para la toma de decisiones en los aspectos inherentes a sus responsabilidades, como, desde la visión de sus promotores, una estrategia para agilizar los procesos gerenciales mediante la desconcentración de las decisiones y, desde la visión de algunos críticos, una manera de “hacer sentir” dueños a los empleados mientras se les conculca sus derechos como tales.

    Lo cierto es que, con el advenimiento de de los cambios que caracterizan a la Venezuela de hoy, el término se emplea para describir a el nivel de apropiación que tienen los ciudadanos acerca de sus derechos y deberes, así como muy particularmente al nivel de participación y organización autónoma derivada de ese nivel de concienciación.

    Con empoderamiento o sin él, conscientes o no de su existencia, uno de los sectores que más consistentemente ha defendido sus intereses es el estudiantil, especialmente en el nivel público universitario, lo cual puede ser fácilmente verificado con una revisión somera de la historia reciente de Venezuela.

    Sin embargo, en algunas instituciones universitarias de carácter público, pareciera que el empoderamiento estudiantil es una cualidad reservada para una porción pequeña de los estudiantes, como por ejemplo en el Instituto Universitario de Mejoramiento Profesional del Magisterio, de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, Núcleo Coro, en el cual los niveles de participación y organización (expresión del nivel de concienciación) son bastante bajos, siendo éste el elemento que estimula el desarrollo de una investigación al respecto, que permita conocer, con relativa precisión, el nivel de empoderamiento presente en el estudiante de esta institución.

    El informe que se presenta contiene el proyecto de investigación en torno a este tema, el cual está conformado por cuatro capítulos, a saber: El Problema; Marco Teórico; Marco Metodológico y Aspectos Administrativos.

    INTRODUCCIÓN

    Hablar de empoderamiento es referirse a un tema relativamente nuevo en el escenario socio educativo. Hasta hace poco, muchas de las cualidades que se le atribuyen al empoderamiento eran estimuladas desarrolladas, sin que se le cobijasen bajo un nombre que las unificara; la concienciación, la participación y la organización, por ejemplo, desde una perspectiva de autonomía frente a las instituciones de poder, son expresiones (y a la vez componentes) del empoderamiento, que ha sido practicado e diversos momentos de la historia.

    A finales de la década anterior, la última del siglo XX, en el marco de los procesos de modernización de la gerencia empresarial, irrumpió el empowerment como una estrategia gerencial según la cual habría que conceder poder a los empleados para la toma de decisiones en los aspectos inherentes a sus responsabilidades, como, desde la visión de sus promotores, una estrategia para agilizar los procesos gerenciales mediante la desconcentración de las decisiones y, desde la visión de algunos críticos, una manera de “hacer sentir” dueños a los empleados mientras se les conculca sus derechos como tales.

    Lo cierto es que, con el advenimiento de de los cambios que caracterizan a la Venezuela de hoy, el término se emplea para describir a el nivel de apropiación que tienen los ciudadanos acerca de sus derechos y deberes, así como muy particularmente al nivel de participación y organización autónoma derivada de ese nivel de concienciación.

    Con empoderamiento o sin él, conscientes o no de su existencia, uno de los sectores que más consistentemente ha defendido sus intereses es el estudiantil, especialmente en el nivel público universitario, lo cual puede ser fácilmente verificado con una revisión somera de la historia reciente de Venezuela.

    Sin embargo, en algunas instituciones universitarias de carácter público, pareciera que el empoderamiento estudiantil es una cualidad reservada para una porción pequeña de los estudiantes, como por ejemplo en el Instituto Universitario de Mejoramiento Profesional del Magisterio, de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, Núcleo Coro, en el cual los niveles de participación y organización (expresión del nivel de concienciación) son bastante bajos, siendo éste el elemento que estimula el desarrollo de una investigación al respecto, que permita conocer, con relativa precisión, el nivel de empoderamiento presente en el estudiante de esta institución.

    El informe que se presenta contiene el proyecto de investigación en torno a este tema, el cual está conformado por cuatro capítulos, a saber: El Problema; Marco Teórico; Marco Metodológico y Aspectos Administrativos.

    CAPÍTULO I

    EL PROBLEMA

    1.1. Planteamiento del Problema.

    Tradicionalmente uno de los sectores que con mayor propiedad se han apoderado de sus derechos y deberes es el estudiantil. La historia venezolana esta llena de grandes episodios, en la lucha política y social, que han tenido como su vanguardia al movimiento estudiantil.

    En la época de Juan Vicente Gómez fue, precisamente, una esclarecida dirigencia estudiantil la que contribuyó, de manera fundamental, a la creación de condiciones para construir formas democráticas de gobierno. Más adelante en la historia contemporánea venezolana, bajo el mandato de Marcos Pérez Jiménez, nuevamente la acción decidida del movimiento estudiantil fue decisiva en el derrocamiento del dictador y el restablecimiento de la democracia en el país.

    De ahí en adelante, y en lo que hoy se ha dado en llamar la cuarta república, fue el movimiento estudiantil el que se convirtió en el gran agitador de masas, en luchas que tuvieron como epicentro la democratización de la educación, particularmente a nivel universitario, la exigencia de un presupuesto adecuado para la educación, la defensa del pasaje preferencial estudiantil y la exigencia de una ley que prohibiera el uso de armas en manifestaciones estudiantiles, así como otras de carácter más político lideradas por movimientos estudiantiles con mayor nivel de formación ideológica, como las relativas a la defensa de los presos políticos, el establecimiento de una democracia popular, por sólo mencionar estas.

    Una muestra de ello es lo que se afirma en el Informe Anual de PROVEA correspondiente al período 1998-1999, en el que puede leerse que la defensa del derecho a la educación “motivó 175 protestas que giraron sobre cuatro ejes fundamentales, a saber: aumento del presupuesto de las distintas universidades nacionales, gratuidad de la educación, mejoramiento de las instalaciones educativas en los planteles públicos, y defensa del pasaje preferencial estudiantil” (p. 2).

    Más adelante en este mismo informe puede leerse lo siguiente:

    Posteriormente, y como una victoria más del movimiento estudiantil que logró paralizar la discusión sobre el Proyecto de Ley de Educación Superior (PLES), fue declarado a favor un recurso de amparo, introducido por 142 estudiantes representados por Provea, contra las autoridades de la Universidad Simón Bolívar (USB). El amparo prohíbe a la USB la implementación del cobro de matrícula. Ante esta sentencia, el Rector de dicha universidad, Freddy Malpica Pérez, manifestó en un comunicado de prensa que "... la sentencia de la Corte sólo tiene efectos personalísimos, en el sentido de beneficiar única y exclusivamente a los estudiantes amparados en los términos ya indicados, y por lo tanto, de ninguna manera esta decisión afecta la existencia y validez legal del Fondo de Desarrollo Estudiantil, [...] en conclusión el Fondo sigue vigente, tanto por las bondades de su concepción, como por el hecho de que la sentencia de la Corte no lo ha afectado"9. Los estudiantes rechazaron estas declaraciones y realizaron nuevas acciones de protesta tales como la paralización del transporte universitario, exigiendo la renuncia del rector Malpica y la inmediata derogación del mencionado Fondo. No obstante, el abogado de Provea, Marino Alvarado, anunció la posibilidad de interponer nuevamente un recurso de nulidad por inconstitucionalidad ante la Corte Primera, si la directiva de la USB no exoneraba de pago a todo el alumnado. Para el mes junio de 1999, Provea introdujo nuevamente un recurso de amparo, esta vez con 1000 estudiantes. Más tarde ese amparo fue declarado sin lugar por la Corte Primera dado que el Consejo Directivo de la USB decidió modificar el artículo 7 de los Estatutos del Fondo de Desarrollo Estudiantil, eliminando con ello el cobro. (p. 3).

    Junto luchas como las que se han mencionado, fue creciendo el universo de expresiones organizadas del movimiento estudiantil, creando espacios de encuentro, discusión y acción de carácter nacional que, influenciadas por las diversas corrientes del pensamiento político, se apoyaron en coordinadoras, frentes y asambleas, cada una de las cuales contribuyó significativamente a la formación de una cultura de la defensa de los derechos estudiantiles y a la vinculación de éstos con su entorno; comunidad educativa (o universitaria) y pueblo, creando sinergias importantes para la acción social de la cual emergieron importantes líderes políticos, sociales y académicos que hoy ocupan roles estelares en la vida nacional.

    En el escenario de la educación pública, particularmente en el universitario, ha sido dónde, históricamente, mayor facilidad ha existido para que, quienes en ese medio conviven (particularmente como estudiantes), se apropien de sus derechos y deberes, actuando en consecuencia para defenderlos y difundir los mismos.

    Esto es natural, por cuanto junto al arribo de la edad en la cual se adquiere mayor conciencia acerca de la importancia de la organización, de la importancia de reunirse con quienes se comparten criterios similares o se tienen iguales intereses, adviene el hecho de acceder a temas que contribuyen a la reflexión crítica acerca del papel del hombre en la sociedad, del desarrollo histórico social, así como de las diversas corrientes del pensamiento, que contribuyen a formarse una opinión que, en una porción significativa de los estudiantes, se convierte en el germen a partir del cual adoptan una posición y una práctica social en la vida.

    Lo descrito, que constituye una realidad indiscutible en el caso de las instituciones de educación pública (se insiste en que particularmente a nivel universitario), adquiere otros matices en el caso de las instituciones de educación a distancia o semi presenciales. La ausencia de contacto regular de los estudiantes con la institución, reduce el interés de éstos casi exclusivamente al tema académico, con respecto al cual se dedican las mayores energías (o las posibles), toda vez que el tiempo para estudiar es el que resta del cumplimiento de otras actividades, que constituyen responsabilidades claves en la vida del estudiante bajo este tipo de regímenes, tales como las de trabajar y atender su núcleo familiar.

    Quienes deciden estudiar en instituciones que ofrecen este tipo de regímenes académicos, suelen ser, en consecuencia, personas adultas para quienes estudiar forma parte de una “deuda” socio académica importante que, muy probablemente, les permitirá aspirar mejores posiciones en el contexto socio laboral, con respecto al cual aspiran “perder” el menor tiempo posible.

    En esta dinámica los encuentros de la masa estudiantil se resumen fundamentalmente a las asesorías académicas, a las jornadas de estudio grupales, a las jornadas de evaluación y a las jornadas de inscripción, dedicando poco espacio para el desarrollo de actividades extraacadémicas y, menos aún, de extensión profesional, dejando en manos de pocos las decisiones y acciones en materia de defensa de los derechos estudiantiles, convirtiendo a esta acción en una tarea de gestoría más que de movilización y concienciación estudiantil.

    La situación descrita en los últimos párrafos no dista mucho a lo que acontece en el caso del Instituto de Mejoramiento Profesional del Magisterio de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, Núcleo Académico Coro, en el cual casi la totalidad de los 352 estudiantes son docentes en ejercicio, teniendo una porción significativa de ellos más de 10, 15 y 20 años de servicio y, por otra parte, cumpliendo tales roles en más de una institución académica, realidad esta que, junto a la inexistencia de formas alternas de participación estudiantil, coadyuvan al sostenimiento de de bajos niveles de apropiación de los derechos estudiantiles (y del ejercicio de los mismos) que limitan el desarrollo de acciones sostenidas en defensa de sus derechos como tales.

    Así aspectos tales como la ausencia de una sede propia para la universidad, no obstante su presencia en Coro desde hace más de 20 años, la inexistencia de material instruccional adecuado, suficiente y oportuno, la carencia de una biblioteca suficientemente dotada, la existencia de personal docente poco capacitado, la incoherencia entre la teoría y la praxis pedagógica declarada como filosofía académica, entre otros elementos, son expresión de un marcado desinterés por parte del estudiantado. Bastaría agregar a estas consideraciones que se carece de una representación estudiantil formal a lo interno del núcleo, cuestión ésta que se ejerce de manera casi empírica, basada más en el ejercicio de la legitimidad del liderazgo estudiantil, que de la legalidad.

    Estos elementos constituyen la motivación central de esta investigación, desde la cual se espera conocer el nivel de empoderamiento estudiantil existente en el Instituto de Mejoramiento Profesional del Magisterio; es decir el grado de apropiación que tiene el estudiantado acerca de sus derechos y el manejo de sus deberes, con las implicaciones que en el terreno de la participación y la organización ello tiene, en la coyuntura actual.

    1.2. Formulación del Problema.

    ¿Cuál es el nivel de empoderamiento estudiantil en la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, Núcleo Coro, en el lapso A 2.006?

    1.3. Objetivos de la Investigación.

    General:

    Determinar el nivel de empoderamiento estudiantil en la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, Núcleo Coro, en el lapso 2005.

    Específicos:

    • Identificar el nivel de conocimiento que tienen los estudiantes del Instituto de Mejoramiento Profesional del Magisterio, Núcleo Coro, acerca de sus derechos y deberes.

    • Identificar el nivel de participación en actividades extraacadémicas y de extensión que tienen los estudiantes del Instituto de Mejoramiento Profesional del Magisterio, Núcleo Coro.

    • Conocer el nivel de organización estudiantil en el Instituto de Mejoramiento Profesional del Magisterio, Núcleo Coro.

    1.4. Justificación de la Investigación.

    Esta investigación se justifica porque existe un desconocimiento objetivo con relación al nivel de empoderamiento que tienen los estudiantes de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, Núcleo Coro, respecto de sus derechos, apreciación ésta sobre la cual se especula y se da por sentada su predominio en una porción mayoritaria de los estudiantes de esta institución, cuestión que tendría sus respuestas como resultado de la ejecución de esta investigación.

    Por otra parte, es importante señalar que la investigación que se propone realizar, servirá para proveer de información significativa a los interesados en el tema del empoderamiento estudiantil, especialmente en el Instituto de Mejoramiento Profesional del Magisterio y, en general, en la propia Universidad Pedagógica Experimental Libertador, Núcleo Coro, a partir de la cual puedan desarrollarse iniciativas dirigidas a superar las dificultades o debilidades encontradas.

    En el aspecto científico la investigación aportaría nuevos conocimientos acerca de un tema poco tratado que, eventualmente, podría dar lugar al posterior desarrollo de toda una línea de investigación relativa al empoderamiento estudiantil, que coadyuve a la construcción de una teoría capaz de educar y/o concienciar al estudiantado, especialmente al que se relaciona con sus casas de estudio de una forma no regular o no presencial exclusivamente.

    En el aspecto social la investigación aportaría elementos para entender la naturaleza del estudiante del Instituto (para hacer referencia al estudiante de la institución objeto de estudio), a partir de lo cual podría diseñarse toda una estrategia de intervención que permita incrementar el interés de los mismos por los asuntos socio educativos que le son inherentes, con respecto a los cuales se supone ha de sostener una actitud proactiva, impregnada de liderazgo, de ese que se requiere para modelar en la actuación pedagógica que ejercen o ejercerán con sus educandos.

    En el aspecto contemporáneo la investigación se considera fundamental, en tanto permitirá valorar la preeminencia de una actitud de relativa pasividad y/o de presunto desinterés en los asuntos estudiantiles, por parte de los estudiantes del instituto, en una coyuntura signada por el estimulo a la participación y al protagonismo democrático en todos los escenarios, que pareciera no tener reflejo en el Instituto de Mejoramiento Profesional del Magisterio, Núcleo Coro.

    Finalmente, se estima que esta investigación servirá de punto de partida para que nuevos investigadores, interesados en el tema, puedan ahondar en la misma y encontrar respuestas desde las cuales se diseñen estrategias que favorezcan, en instituciones educativas de este tipo, la participación y la organización estudiantil, como expresión del empoderamiento.

    1.5. Delimitación de la Investigación.

    Esta investigación tiene como objeto de estudio a los estudiantes del Instituto de Mejoramiento Profesional del Magisterio, de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, Núcleo Coro, particularmente a aquellos que cursen estudios en el Lapso A-2006, para quienes serán validos los resultados que se obtengan.

    CAPÍTULO II

    MARCO TEÓRICO

    2.1. Antecedentes de la Investigación.

    La búsqueda inicial de investigaciones que puedan servir como referencia para el tema objeto de estudio, no ha permitido dar con alguna que se ajuste a la misma, lo cual pudiera ser un indicador de que se está frente a una investigación inédita, que iniciará el camino de la construcción de nuevos conocimientos acerca del tema del empoderamiento estudiantil.

    2.2. Bases Teóricas.

    Los presupuestos teóricos que sirven de sustento a este tema tienen entre sus temas los relativos al empoderamiento, así como a los elementos que dimensionan a este tema en el ámbito estudiantil, como lo es el CONOCIMIENTO de los deberes y derechos como estudiantes, la PARTICIPACIÓN en actividades extraacadémicas y de extensión universitaria, así como el referido a los niveles de ORGANIZACIÓN estudiantil.

    • Acerca del Empoderamiento:

    Para Acevedo (2005) el concepto de "Poder" representa desde su origen uno de los pilares fundamental en la ciencia política moderna. Ello, a partir de la definición básica consensual de la "Política" como el campo en donde por excelencia una sociedad determina las relaciones de poder entre sus individuos y grupos.

    Acevedo (2005) pretende cuenta -a modo de reseña- de los alcances de la propuesta del filósofo y científico social francés Michel Foucault acerca de una noción integral del concepto poder, para luego a continuación exponer en forma sumaria una de las aplicaciones interpretadas más interesantes de aquella propuesta en el debate ideológico contemporáneo: el concepto "Empoderamiento", en este caso por parte de la teoría feminista de las últimas dos décadas.

    Siendo que la definición de poder es un pilar fundamental de la ciencia política moderna, aquél históricamente ha producido un debate intelectual entre numerosos estudiosos acerca de sus alcances conceptuales. Acevedo (200) destaca entre ellos:

    1) Nicolás Maquiavelo: el Poder como atributo del soberano, entendido como el individuo gobernante de un Estado.

    2) Karl Marx: el Poder como atributo de las clases sociales dominantes.

    3) Max Weber: el Poder como emanación de los dones de la Autoridad y la Legitimidad encarnados en el individuo gobernante.

    4) Antonio Gramsci: el Poder como Hegemonía, entendiendo la Hegemonía como Autoridad pero en un sentido antes social -clasista- que individual, una suerte de confluencia de los postulados de Marx y Weber.

    En el Siglo XX, precisa el mencionado autor, Michel Foucault se ocupó de sistematizar el referido debate acerca de la cuestión del Poder y postuló que tal debate se movía a grandes trazos alrededor de dos grandes ejes:

    a) La cualidad dinámica ó estática del Poder

    b) La cualidad esencial (ausencia / presencia) ó gradual (mayor/menor) del Poder. De este segundo punto se desprende adicionalmente el ítem acerca de la ubicuidad del Poder.

    Una vez sentados tales parámetros, refiere Acevedo (2005), Foucault propone al Poder como aspecto presente en todas las relaciones sociales y asimismo como capacidad de individuos y grupos.

    Entender al Poder de esta manera significa superar una noción más estrecha del Poder en tanto posesión y asimismo en tanto aspecto consustancial al conflicto, ello conduce a un concepto más amplio de Poder que gira fundamentalmente alrededor de tres puntos:

    1) Se entiende al Poder de una manera dinámica antes que estática: el poder es asumido como ejercicio que se realiza en todos y cada uno de los actos de las relaciones sociales, antes que como mero atributo que simplemente un individuo o grupo "tiene" al interior de las mismas -o más llanamente, al interior de las estructuras sociales-.

    2) Permite superar una noción del Poder de "Suma Cero" -el Poder como una posesión que o bien posee un individuo o grupo, o bien lo posee otro individuo o grupo en el marco de una relación social- hacia una noción más amplia del Poder como una construcción social que puede darse en mayor o menor medida en las relaciones sociales específicas -mas allá de las simetrías o asimetrías de Poder establecidas en ellas entre los individuos y grupos involucrados-. El Poder se entiende no como algo que existe de por sí sino como algo que se genera.

    3) En base a los dos anteriores consideraciones se entiende pues que si bien el ejercicio del Poder supone un permanente estado de tensión en toda relación social -ya que casi nunca la realización de los deseos de un individuo o grupo es plenamente armónica a la realización del otro u otros individuos y grupos implicados en la misma relación social- éste no necesariamente conduce al conflicto (o a la otra cara de la moneda, la dominación plena) ya que siempre existe la posibilidad de establecer arreglos -más o menos simétricos- que permitan en mayor o menor medida realizar las capacidades de todos los individuos o grupos presentes en una relación social, esto último significa que todos los miembros de una relación social ejercen algún margen de Poder. Aún así, el conflicto es una posibilidad que siempre permanece latente.

    Precisa Acevedo (2005) que, basándose en gran medida en la definición de Poder de Michel Foucault -y pese a que dicho autor no profundiza las implicancias de su definición de Poder para con la cuestión de género:

    …la Teoría Feminista -a partir de la década de 1980- postula el concepto "Empoderamiento" para en principio afinar una mejor comprensión de la particular naturaleza del ejercicio del Poder en las relaciones sociales de género entre varón y mujer en sus relaciones sociales cotidianas -fundamentalmente en la relaciones familiares y en las relaciones de pareja- concibiendo ésta en términos de un ejercicio de poder de parte del Varón que menoscaba -sin anularla del todo- la capacidad de la Mujer de realizar sus objetivos o intereses. (p. 2).

    Dicho en pocas palabras, esta noción pretende en principio dar cuenta -desde el marco conceptual de la teoría feminista- de la asimetría de poder existente en las relaciones de género en la vida cotidiana.

    En este sentido el feminismo concibe que la mujer se halla -a partir de sus vivencias en el Mundo Cotidiano- en una situación de "desempoderamiento" y asume en esta línea -como parte de su horizonte utópico de liberación femenina y equidad de género- el cometido de luchar por "Empoderar a la Mujer", asevera Avecedo (2005).

    Para estos efectos se entiende por "Empoderar a la Mujer":

    1) Conseguir que ésta realice sus objetivos e intereses en tanto individuo adscrito a una identidad social de género (la "identidad femenina" tal como postula la teoría feminista).

    2) Que la mujer realice dichos objetivos e intereses en forma dinámica, esto significa ejercitar poder (en contraposición a una realización de tales objetivos e intereses que nazca de la mera posesión del Poder entendido de manera estática).

    3) Ejercer el Poder preferentemente a partir de la construcción del mismo (desarrollando habilidades y generando e incrementando recursos) antes que hacerlo en desmedro del ejercicio de poder que actualmente -en forma asimétricamente superior- el varón ostenta. Aún así -pese a postularse en un segundo plano- se entiende que esto último es necesario hasta cierto punto realizar, esto obedece a que -según el feminismo entiende- existen en las relaciones de género instancias de decisión en las cuáles un mayor Poder para un género implica un menor poder para el otro, a este respecto el "Empoderamiento" de la mujer persigue conseguir una condición de simetría de Poder para con el varón al interior de dichas relaciones sociales.

    Para el Banco Mundial (2005) el término empoderamiento tiene diferentes significados de acuerdo al contexto social y político en que se defina; señalan además que no es fácil traducirlo a otros idiomas.

    Una indagación alrededor del mundo sobre términos locales para la noción de empoderamiento siempre lleva a vivas discusiones. Los términos locales que se asocian a empoderamiento incluyen: auto-fortalecimiento, control, poder propio, auto-confianza, decisión propia, vida digna de acuerdo a los valores de uno mismo, capacidad para luchar por los derechos de uno mismo, independencia, tomar decisiones propias, ser libre, despertar, y capacidad, entre otros.

    El empoderamiento es relevante tanto a nivel individual como colectivo. Puede ser usado para caracterizar las relaciones en un hogar, entre los pobres o entre otros actores a nivel global, ya que obviamente hay muchas posibles definiciones de empoderamiento.

    En un sentido más amplio, empoderamiento es la expansión en la libertad de escoger y de actuar. Significa aumentar la autoridad y el poder del individuo sobre los recursos y las decisiones que afectan a su vida. A medida que los pobres comienzan realmente a escoger, va incrementando el control sobre sus propias vidas. Las opciones de los pobres son extremadamente limitadas, tanto por la falta de recursos, como por el poco poder que tienen para negociar mejores prestaciones con una serie de instituciones, tanto formales como informales. Debido a esta falta de poder que se halla intrínseca a la naturaleza de las relaciones institucionales, definir empoderamiento desde un punto de vista institucional es apropiado en el contexto de reducción de la pobreza, y contribuye a resaltar la relevancia de las operaciones del banco.

    Otras precisiones en relación a la definición de empoderamiento, la ofrecen: Cebrián (2005), quien define al empoderamiento como al proceso en el que sujetos y sujetas desposeídas, dependientes, inferiorizados/as, discriminados/as, excluidos/as y marginados/as adquieren, desarrollan, acumulan y ejercen habilidades necesarias para generar o incrementar su autonomía y su independencia.

    Muñoz (2004) apunta que el empoderamiento ciudadano significa “transformar las relaciones de poder (entendido este como el incremento de la capacidad de influencia) a través de la transformación de uno mismo, de las relaciones sociales y de la cultura. El empoderamiento social significa que las personas vuelven a recuperar su poder para influenciar y diseñar su situación de vida, en contra de la exclusión, para la participación democrática la paz y los derechos humanos”. (p. 8).

    Picado (2005), por su parte, define a esta “palabra” como a acto por el cual una comunidad o una persona define su proyecto de vida y se hace cargo de él. Por ejemplo, cuando una mujer se da cuenta del poder que posee, y lo ejerce para derribar una relación marcada por el machismo. El empoderamiento popular agrega a la democracia representativa, la democracia participativa.

    Finalmente, Menacho (2005), lo define como la búsqueda del poder en los términos propios de cada grupo de sujetos. Alcanzar la capacidad de tomar las propias decisiones y definir las prioridades sin abandonar las propias perspectivas y concepciones culturales. En el caso de las mujeres se refiere a su estrategia como individuos y como organizaciones para ganar poder (por sí mismas) en forma individual y/o colectiva, mediante acciones participativas.

    Un elemento común subyace en las definiciones expuestas, y ese es la idea de que empoderarse significa apropiarse concientemente de los derechos que tienen los ciudadanos y, en consecuencia, ejercer la práctica y defensa organizada de los mismos, cuestión ella que ha de ser favorecida en el marco de un proceso de democracia participativa como la que, al menos en lo nominal, prevalece en Venezuela.

    • Cuatro Elementos Claves de Empoderamiento:

    El Banco Mundial (2005) estima que hay cuatro elementos claves en el empoderamiento. Al respecto puntualizan que existen miles de ejemplos de estrategias de empoderamiento que han sido iniciadas tanto por los mismos pobres, como por gobiernos, la sociedad civil y el sector privado. Por lo general, aquellos esfuerzos que han sido exitosos para empoderar a los pobres en diferentes contextos comparten cuatro elementos:

    1) Acceso a la información. Información es poder. Los ciudadanos informados están mejor preparados para aprovechar las oportunidades, obtener servicios, velar por sus derechos, negociar eficazmente y controlar las acciones del estado y de los actores no estatales. Sin información que sea relevante, oportuna y presentada de manera a ser entendida, es imposible que los pobres puedan actuar. La diseminación de información no es solamente a través de la palabra escrita, sino que también incluye discusiones de grupo, poesía, cuentos, debates, teatro público y novelas - entre otras formas culturales apropiadas - además de utilizar una gran variedad de medios de comunicación como la radio, la televisión y el internet. Las leyes sobre el derecho a la información y sobre la libertad de prensa, particularmente prensa local en el idioma local, son los fundamentos necesarios para el surgimiento de acciones por parte de ciudadanos informados. El acceso oportuno a la información en los idiomas locales proveniente de fuentes independientes a las del gobierno local es de suma importancia, especialmente ahora que muchos gobiernos están devolviendo competencias a los gobiernos locales.

    La mayoría de los proyectos de inversión y de reforma institucional, ya sea a nivel local, nacional o global, subestiman la necesidad de disponer de información y apenas invierten lo necesario en revelar y divulgar información oportuna, por ejemplo: sobre los derechos y deberes con respecto a los servicios gubernamentales básicos, sobre las diversas competencias del sector público y privado, sobre los servicios financieros, de mercado y de precios. Las tecnologías de información y comunicación pueden jugar un rol importante no solamente conectando a los pobres con este tipo de información, sino también conectando a los pobres entre ellos y con el resto de la sociedad en general.

    2) Inclusión y participación. Inclusión se refiere a la pregunta sobre el quién: ¿Quién está incluido? Participación se refiere a la pregunta sobre el cómo: ¿Cómo están incluidos y qué papel juegan? La inclusión de los pobres y de otros grupos tradicionalmente excluidos en el establecimiento de prioridades y en la toma de decisiones es fundamental no sólo para asegurar que los escasos recursos públicos se inviertan en las prioridades locales, sino también para construir un compromiso hacia el cambio.

    Sin embargo, para lograr una inclusión sostenida y una participación informada se requiere un cambio en las reglas del juego para crear un espacio en el que los pobres puedan no sólo debatir diferentes asuntos, sino también participar directa o indirectamente en el establecimiento de prioridades locales o nacionales, en el diseño del presupuesto y en la provisión de servicios básicos. La toma de decisiones de forma participativa no siempre es armoniosa, por lo que el establecimiento de prioridades puede ser bastante disputado. Por ello es necesario establecer mecanismos de solución de conflictos a ser utilizados cuando existan desacuerdos.

    Asegurar la participación de los pobres en sociedades con estrictas normas de exclusión o en sociedades multi-étnicas en las que existe el conflicto es un proceso complejo que requiere recursos, facilitación, un seguimiento de cerca, y experimentación. La tendencia de la mayoría de agencias gubernamentales es a restituir la centralización en la toma de decisiones, o a organizar una gran cantidad de reuniones públicas que no tienen ningún impacto ni en las decisiones públicas ni en el reparto de recursos. En estos casos, la participación se convierte en una carga sin beneficio para los pobres. A nivel local y dependiendo del asunto, la participación puede tomar varias formas:

    • Directa.

    • Representativa, seleccionando representantes de grupos y de asociaciones; política, a través de representantes electos; o

    • A través de la recolección de información, con datos agregados y reportados directamente o a través de intermediarios a los responsables de la toma de decisiones a nivel local y nacional. Finalmente,

    La participación puede llevarse a cabo a través de mecanismos competitivos de mercado, por ejemplo removiendo restricciones y otras barreras, incrementando las opciones de los agricultores y vendedores, no sólo sobre lo que pueden sembrar, sino también a quienes vender. Asimismo se debe permitir escoger el tipo de pago por los servicios seleccionados y recibidos.

    De las cuatro características del empoderamiento, la participación de los pobres

    …es la más desarrollada en los proyectos del Banco y además se está incrementando su utilización en las "Estrategias de Asistencia a los Países" del Banco. En países más pobres, el proceso de preparación de los documentos de "Estrategias de Reducción de la Pobreza" ha abierto nuevas oportunidades para una mayor participación de los pobres, de los grupos de ciudadanos, y del sector privado en el establecimiento de prioridades nacionales y en la toma de decisiones. (p. 2)

    3) Responsabilidad o rendición de cuentas. La responsabilidad se refiere a la potestad de llamar a los oficiales estatales, empleados públicos, o actores privados a rendir cuentas, requiriendo que sean responsables de sus políticas, sus acciones y del uso de los fondos. Aunque los gobiernos y las compañías deben de tener mecanismos de rendición de cuentas horizontales e internos, también deben de rendir cuentas a los ciudadanos y clientes de sus actos.

    En otras palabras, deben de tener mecanismos verticales de rendición de cuentas. Rendir cuentas del uso de los recursos públicos a todos los niveles se puede asegurar tanto a través de la transparencia en la administración fiscal, como a través de la oferta al usuario de varias opciones de servicio. A nivel local, por ejemplo, esto significa dar a los grupos pobres la opción y los fondos para adquirir asistencia técnica de cualquier consultor, en lugar de exigirles que acepten la asistencia técnica que les provee el gobierno.

    La disciplina fiscal puede ser impuesta estableciendo límites y reduciendo subsidios a lo largo de un periodo de tiempo. La rendición de cuentas de los consultores se asegura cuando los pobres deciden si el servicio fue brindado tal y como se contrató y si el consultor debe de ser pagado. Cuando los pobres pueden pedir cuentas a los consultores, el control y el poder sobre la provisión de servicios pasa a ser de ellos.

    Los mecanismos sociales de responsabilidad se refieren a una amplia gama de herramientas para asegurar que los ciudadanos puedan exigir una mayor rendición de cuentas de las acciones públicas y de sus resultados. El incremento de la corrupción, definida como el abuso de los bienes públicos para beneficio privado, afecta sobre todo a los pobres, ya que al tener menos acceso directo a los empleados públicos, tienen menos posibilidades de usar conexiones para obtener servicios. Además, los pobres tienen menos opciones de usar servicios privados como alternativa.

    El acceso a la información por parte de los ciudadanos incrementa la presión para mejorar la gobernabilidad y la responsabilidad, ya sea estableciendo prioridades para el gasto nacional, proveyendo acceso a escuelas de calidad, asegurando que las carreteras que han sido financiadas sean realmente construidas, u observando que las medicinas sean realmente entregadas y disponibles en las clínicas.

    El acceso a la ley y a una administración de justicia imparcial es también crítico para proteger los derechos tanto de los pobres como de las coaliciones que velan por ellos, y también permite a los pobres exigir al gobierno y al sector privado que rindan cuentas de sus actos.

    4) Capacidad local de organización. Desde tiempo inmemorial, grupos y comunidades se han organizado para velar por sus intereses. La capacidad local de organización se refiere a la habilidad de la gente para trabajar junta, organizarse y movilizar recursos para solucionar problemas de interés común. Al estar frecuentemente marginados de los sistemas formales, los pobres se relacionan entre ellos para buscar apoyo y fortaleza con el fin de resolver sus problemas diarios.

    Las organizaciones de los pobres son a menudo informales, como en el caso de un grupo de mujeres que se prestan dinero o arroz una a la otra. Pero también pueden ser formales, con o sin registro legal, como en el caso de grupos de campesinos o vecinos. Alrededor del mundo, incluyendo sociedades abrumadas por los conflictos, la capacidad de las comunidades para tomar decisiones racionales, administrar fondos y solucionar problemas es mucho mayor de lo que generalmente se asume.

    Las comunidades organizadas tienen más posibilidades de que se escuchen sus voces y de que sus necesidades se satisfagan que aquellas comunidades con poca organización. Las organizaciones de los pobres pueden ser altamente efectivas para satisfacer las necesidades de supervivencia, pero estas organizaciones suelen estar limitadas por la falta de recursos y de conocimiento técnico. Además, estas organizaciones frecuentemente no disponen de un capital social que les sirva de puente y de enlace; es decir, no están conectadas a otros grupos que, a diferencia de ellas, tengan acceso a los recursos de la sociedad civil o del estado. Cuando los grupos se conectan entre ellos a través de las comunidades y forman asociaciones - que en ocasiones llegan a ser grandes federaciones con una presencia regional o nacional - pueden influir las decisiones gubernamentales y ganar poder de negociación con los proveedores de las materias primas, con los compradores y con los financieros.

    La capacidad local de organización es fundamental para avanzar en el desarrollo. Las organizaciones, las asociaciones, las federaciones, los grupos, y los movimientos sociales de los pobres son actores principales en el horizonte institucional de un país. Pero todavía no son parte del trabajo operacional o analítico del Banco en el sector privado o público, ni tampoco en la mayoría de las estrategias sectoriales.

    Estos elementos están entrelazados y actúan en sinergia. Por lo tanto, aunque el acceso oportuno a la información sobre programas, el funcionamiento del gobierno y los casos de corrupción son una precondición necesaria para actuar, puede ser que los pobres o, en general los ciudadanos, no actúen debido a que no existen mecanismos institucionales de control o a que los costos de actuar individualmente son muy altos.

    Asimismo, la experiencia demuestra que los pobres no participan en actividades cuando ellos saben que su participación no va a suponer ninguna diferencia en los servicios que se están ofreciendo o en las decisiones que se van a tomar porque no hay mecanismos para controlar la actuación de los proveedores de servicios. Incluso donde existen organizaciones locales fuertes, estas pueden estar desconectadas de los gobiernos locales y del sector privado; además de no tener acceso a la información adecuada.

    Mockus (2005) vincula el tema del empoderamiento con el de las Competencias Ciudadanas, al respecto señala que las mismas están basadas en las Ciencias Sociales y en la filosofía, pero van más allá: consiste, para el estudiante, en el "saber hacer" con esos conocimientos; en saber comportarse como ciudadano informado y participativo. La formación en Ciudadanía tiene aspectos que la diferencian claramente de la preparación que se da en las materias de estudio tradicionales. Esta abarca habilidades y actitudes para la acción, participación, asociación, organización, acción colectiva, intercambio de opiniones, expresión de puntos de vista y modificación de posturas, entre otras. Además, tiene por fin último conseguir el “empoderamiento” del estudiante. En palabras de Mockus (2005):

    …un buen ciudadano, un ciudadano competente, es quien sabe y tiene un conjunto de habilidades, conocimientos, disposiciones y actitudes favorables al desarrollo de la ciudadanía, que facilitan y propician su propia participación como ciudadano y también, los procesos colectivos de construcción de ciudadanía”. (p. 1).

    Las Competencias Ciudadanas, sostiene Mockus (2005) son un “conjunto de conocimientos, habilidades y disposiciones para construir convivencia, participar democráticamente y valorar el pluralismo en la búsqueda del bien común” (p. 2). Formar en esta área es una labor muy compleja en los países hispanoamericanos, afirma el autor. Se necesita pasar de una concepción que únicamente desarrolla Ciudadanía Pasiva a otra que, además, desarrolle Ciudadanía Activa; esto es, que no solamente busque la formación en conocimiento, comprensión y conductas que permitan la convivencia en comunidad y la observancia de la ley, sino que además promueva el desarrollo de habilidades de participación para asumir posiciones críticas, debatir con argumentos sólidos y proponer modelos alternativos de estructuras y procesos democráticos.

    Para respaldar las consideraciones anteriores es necesario atender tres aspectos de la formación en Ciudadanía:

    El primero tiene que ver con la educación sobre Ciudadanía: suministrar a los estudiantes conocimientos y elementos suficientes sobre la historia nacional y las estructuras y procesos tanto del gobierno como de la vida política; además, propiciar el respeto por las diferencias y los procesos de convivencia.

    El segundo tiene que ver con la educación mediante el ejercicio de la Ciudadanía: facilitar el aprendizaje mediante la participación activa de los estudiantes en experiencias democráticas ya sea dentro del colegio, en el entorno inmediato o en la comunidad (por ejemplo, intervención en el gobierno estudiantil, en la realización de encuestas de opinión, en proyectos ambientales del colegio o de la comunidad). Este tipo de participación refuerza el componente de conocimiento, mediante la acción.

    El tercero hace referencia a la educación para la Ciudadanía: formar para equipar a los estudiantes con un conjunto de herramientas (conocimiento y comprensión; habilidades y aptitudes; valores y disposición a la acción) que les permitan asumir de manera activa y sensata, cargos y responsabilidades a lo largo de toda su vida.

    Pero además de las consideraciones previas, apunta Mockus (2005), los estudiantes van a ejercer esta ciudadanía en un mundo cada vez más globalizado (económica, política y culturalmente) lo que conlleva afrontar problemas globales que requieren soluciones igualmente globales. Constancia de lo anterior, afirma, es el papel que en el orden internacional cumple la ONU en varios frentes: procesos de paz, alimentación, educación y cultura, infancia, salud, etc.

    Sostiene más adelante Mockus (2005) que:

    En esta “Aldea Global” donde vivimos, se debe definir el alcance del significado de ciudadanía; ¿es una ciudadanía participativa en el entorno local?, ¿nacional?, ¿global? o ¿en todos los anteriores? Porque es innegable que los cambios generados por la innovación en las telecomunicaciones y en las tecnologías de la información, especialmente Internet y la Web, han posibilitado una “sociedad civil globalizada”; esto, si se quiere, es una nueva manera de ver el mundo y para participar en ella, de forma activa, Internet ofrece varias opciones. Lo anterior ha generado una especie de ciudadanía virtual o, más bien, que se ejerce en un contexto virtual. Para poder ejercerla como “ciudadano bien informado” se requiere que, dentro de la preparación en Competencias Ciudadanas para el Siglo XXI, se incluyan, además de lo anteriormente expuesto, la competencia en el manejo de información (CMI) y en el manejo y comprensión de los medios (Alfabetismo en Medios), que permiten a los estudiantes desenvolverse con propiedad y autonomía en los entornos virtuales. (p. 5)

  • Sistema de Variables.

    • Definición conceptual:

    Desde el punto de vista conceptual y atendiendo a lo que señala el Banco Mundial (2005), empoderamiento significa aumentar la autoridad y el poder del individuo sobre los recursos y las decisiones que afectan a su vida, por analogía podría afirmarse que el empoderamiento estudiantil significa aumentar la autoridad y el poder del estudiante sobre los recursos y las decisiones que afectan a su vida.

    • Definición operacional:

    Para fines de esta investigación el empoderamiento estudiantil significa aumentar la autoridad y el poder del estudiante sobre los recursos y las decisiones que afectan a su vida, partiendo de la consideración de aspectos tales como el conocimiento de éste acerca de sus derechos, de la participación en actividades extraacadémicas, así como a la organización gremial.

    Operacionalización de Variables.

    Variable

    Dimensiones

    Indicadores

    Empoderamiento Estudiantil

    Conocimiento de deberes y derechos

    Leyes nacionales

    Reglamentos internos del instituto

    Participación estudiantil

    Pertenencia a organizaciones estudiantiles

    Asistencia a actividades extraacadémicas

    Organización estudiantil

    Por especialidad

    Por cohorte

    Gremial

    CAPÍTULO IV

    ASPECTOS ADMINISTRATIVOS

  • Recursos Necesarios.

  • Los recursos necesarios para desarrollar esta investigación pasan, en primer lugar, por considerar a los(as) investigadores(as) que tienen bajo su responsabilidad acometer las iniciativas que permitan dar respuesta al problema planteado. Más allá de eso, es altamente necesario disponer de información documental, gráfica y digital confiable y vigente, que sirva de base para la investigación, así como acceso a datos e informaciones bajo dominio del Instituto de Mejoramiento Profesional del Magisterio, Núcleo Coro.

  • Inversión.

    • Honorarios Profesionales.

    • Descripción

      Bs./Hora

      Horas

      Total (Bs.)

      Investigadores

      -

      -

      -

      Asesor Metodológico

      25.000,00

      20

      500.000,00

      Asesor Especialista

      25.000,00

      30

      750.000,00

      Total

      1.250.000,00

            • Gastos Administrativos.

      En ellos se incluyen los gastos de trascripción, fotocopiado, encuadernación, adquisición de textos y revistas, navegación en internet, así como traslados. Se estiman en un 30% de los Honorarios Profesionales, lo cual equivale a Bs. 375.000,00.

      • Inversión Total:

      • Descripción

        Monto (Bs.)

        Honorarios Profesionales

        1.250.000,00

        Gastos Administrativos.

        375.000,00

        Total

        1.625.000,00

        4.3. Cronograma de Ejecución.

        En el Cuadro Nº2, se presenta el cronograma de trabajo, ordenado por quincenas, que guiará el desarrollo de esta investigación:

        Cuadro Nº2

        Cronograma de Ejecución


        Actividades

        Quincenas

        1

        2

        3

        4

        5

        6

        7

        Revisión y ajuste de proyecto

        Recolección de información