Elecciones democráticas en la República Dominicana

Democracia dominicana. Sistema electoral. Campaña. Votaciones generales y municipales. Independencia de poderes Estado dominicano

  • Enviado por: Damaris
  • Idioma: castellano
  • País: República Dominicana República Dominicana
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Las Elecciones

1990-2002

Colegio Apec Minetta Roques

Elecciones democráticas en la República Dominicana

Educacion Cívica

Prof. Aguasvivas

31 de Mayo 2002

Introducción

La democracia, la utopía que perseguimos, nuestra nación como casi todas las naciones pretenden que su futuro les depare un régimen en el que nadie sea atropellado y cada quien disfrute de iguales privilegios y libertades.

En nuestro país la lucha ha sido ardua, en la mayoría de los procesos electorales no ha sido respetada la voluntad popular o simplemente han sido farsas. Desde la pasada décadas no hemos ido ejercitando en este mecanismo importante (pero no único) para lograr la democracia. Ha habido avances y atrasos, luchas, y acuerdos.

Aquí una reseña de los procesos electorales desde 1990 hasta el 2002, la situación pre-electoral (campaña) , el proceso en si, la situación post-electoral y un análisis sobre el fenómeno de la separación de las elecciones.

1990

Para finales de 1989 se inició la campaña para las elecciones de 1990.El descrédito de los gobiernos del PRD, además de las continuas luchas internas lo llevaron a una nueva y mayor crisis política que provocó la salida de Jacobo Majluta de sus filas. El PLD salió beneficiado de la crisis del PRD, habia logrado una gran popularidad y era previsible que el debate se daría entre ese partido y el PRSC. Todas las encuestas otorgaban el triunfo a Juan Bosch.

Las elecciones se llevaron a cabo bajo denuncias de irregularidades como la compra de cédulas electorales por parte del partido de gobierno asi como la asistencia de militares y policías a las urnas de votación.

El dia 18 de mayo de 1990, el candidato del PLD, Juan Bosch, denunció que se había cometido un fraude electoral. En un comunicado publicado, la conferencia del episcopado Dominicano, manifestó: “La Nación entera pide a los partidos políticos el respeto sagrado a lo establecido por la ley hasta la culminación del proceso electoral” Y Agrego, “El Saber ganar y el saber perder es lo que manifiesta la verdadera grandeza y autenticidad de cualquier persona que acepte participar en una contienda”.

En realidad el PLD no fue capaz de demostrar el fraude que se habia cometido en su contra, la respuesta popular ante la situación no fue aguerrida, quizás debido a la naturaleza elitista del PLD. En esta ocasión Balaguer logro permanecer en el poder una vez más.

Aún así el nuevo gobierno tuvo que enfrentar:

  • Cuestionamiento de amplios sectores sociales y políticos a la legitimidad de las elecciones

  • Deterioro de la situación económica y descontento generalizado de la población.

  • Devaluación del peso en un 50%.

Estas condiciones determinaron seriamente el escenario político para las elecciones de 1994.

Resultados verdaderos de las Elecciones del 90

PLD Partido de la liberación Dominicana 653,278

Aliado: UD 317

PRD Partido Revolucionario Dominicano 444,086

Aliados: BS 2,794

PTS 2,519

PRSC Partido Reformista Social Cristiano 647,626

Aliados: 3,339

PQD 23,730

PNVC 2,952

PDI 418

PRI Partido Revolucionario independiente 135,649

Otros: 178,815

Elecciones democráticas en la República Dominicana

1994

Al igual que en 1990 las tres candidaturas principales eran:

Prof Juan Bosch (PLD) José Francisco Peña Gomez (PRD), Dr. Joaquín Balaguer (PRSC).

El PRD había obtenido mayor cantidad de votos que el PRI y había un documento que especificaba que el que lograra mayor votos entre los partidos se quedaría con el PRD

El PRD ahora estaba unificado Peña ,su candidato, inició reformas en el comité Ejecutivo Nacional, los comités municipales y zonales del PRD.

LA CAMPAÑA

El PLD llevó el slogan; “El cambio verdadero VA”, postuló al profesor Juan Bosch, para la presidencia de la republica junto con el joven Leonel Fernández.

El PLD hizo una alianza con la FNP, nominando al Dr. Marino Vinicio Castillo, como candidato a senador por el Distrito Nacional. También respaldó al PLD el Dr. José Rafael Abinader con su partido Alianza Social Democrática.

El slogan del PRSC, fue “Balaguer era un Camino conocido”,. El PRSC nuevamente postulaba a su único líder, el Dr. Joaquín Balaguer, acompañado del joven empresario Jacinto Peynado.

Una convergencia de Partidos respaldaban al binomio Balaguer-Peynado, Estos fueron: PQD, PLD, PNVC, PDI entre otros.

El PRSC llevó como candidato a senador por el DN al productor de televisión Yaqui Núñez.

El PRI llevo al Lic. Jacobo Majluta y a José Francisco Hernández. El Movimiento Independiente de Unidad y Cambio (MIUCA), nominó a Antonio Reynoso y a Ramón Vargas Mera.

El PRD logró reunir un contingente de fuerzas políticas bajo la denominación de acuerdo de Santo Domingo, en el cual participaban los partidos concertación democrática, PPC, PTD, PUD y el Bloque Institucional Social Demócrata.

El Acuerdo de Santo Domingo postulo al Dr. José Francisco Peña Gómez como candidato presidencial, y al Lic. Fernando Bogaert, como candidato vicepresidencial. Las aspiraciones a ese puesto que tenían Hipólito Mejia, José Ant. Najri y Eduardo Mejia fueron sacrificadas.

Peña recorrió el país, palmo a palmo, campo por campo, llevando su mensaje del gobierno compartido y donde quiera se escuchó “Peña, no es Juan Bó', Si ganó, ganó, ganó”. Los perredeístas querían significar que si ellos ganaban las elecciones había que entregarle el poder, porque no iban a permitir que Balaguer se quedara con él como sucedió cuando Bosch ganó las elecciones.

“Si Peña no gana ahora, nos vamos toditos en yola”, era el grito de las personas que estaban pasando calamidades, y al buscar mejores horizontes, mucho parecían en la fauces de los tiburones, al tratar de cruzar el canal de la mona, para llegar a Puerto Rico, con fines de establecerse en los EE.UU.

“Peña ataca, que el hambre nos mata”. El líder de ébano, Peña, logro penetrar en la conciencia de las grandes masas desposeídas.

El PROCESO

Las elecciones dominicanas tuvieron lugar el 16 de mayo de 1994. Desde 1992 funcionaba la Junta Central Electoral (JCE) como máximo organismo decisorio


En ese escenario, las irregularidades denunciadas fueron:


-Lento proceso de inscripción y reinscripción de votantes. Se denunciaron casos de doble inscripción y diversos vicios en el padrón de electores.
-El sistema informático de registro electoral fallaba (se "caía") constántemente.
-El presidente del JCE prohibió el ingreso de consultores internacionales a las salas de computadoras en las que se imprimían las listas de votación y las actas de cómputo de votos, lo que provocó múltiples suspicacias.
-Exclusión, inclusión y suplantación ("dislocamiento" lo llamó la OEA) de potenciales votantes de partidos de oposición. De acuerdo a la Misión de Observación de la OEA, entre 28.672 y 53.000 ciudadanos fueron afectados.

Crisis Post - Electoral


Ante lo expuesto, el PRD con José Francisco Pena Gómez como candidato presidencial, solicita la anulación de los comicios y nuevas elecciones.


El PRD, para hacer efectivo su pedido, acude al JCE y a la Junta Nacional de Distrito (JND). Esta última declaró nulas las elecciones, pero la resolución es luego revocada por el JCE.

El 2 de agosto, a casi 3 meses de celebrados los comicios, la JCE declara ganador a Joaquín Balaguer.


Dado el rechazo nacional e internacional a esta decisión, Joaquín Balaguer se ve obligado a dialogar con José Francisco Pena Gómez del PRD y ambos deciden una salida política a la crisis, convocando a nuevas elecciones y a una Asamblea Constituyente, antes del 16 de agosto.


En este caso, la movilización popular logró voltear un resultado opuesto a la voluntad consagrada en las urnas. Todos los observadores internacionales coincidieron en definir las anomalías del proceso como un fraude, y la libertad de prensa fue esencial para que los propios dominicanos echaran a andar la maquinaria del cambio.

Se produjeron varios encuentros entre Balaguer y Peña Gómez auspiciados por la OEA, su embajador John Graham, y la Iglesia Católica, representada por Agripino Nuñez Collado.

En estos encuentros Balaguer propuso un Pacto por la Democracia donde planteó la reducción de su mandato a dos años para luego entregarle el poder a José Francisco Peña Gómez. Esa propuesta fue rechazada po el candidato del PRD. Ante esta situación Balaguer aceptó reducir su período a 18 meses y cedió a la celebración de elecciones presidenciales el 18 de noviembre de 1995.

Mediante un trastrueque de documentos se firmó un "Pacto por la Democracia" diferente al acordado por las dos figuras. Dicho pacto determinó los siguientes puntos:

  • Convocaba a elecciones presidenciales el 16 de mayo de 1996 y no el 16 de noviembre de 1995.

  • Estableció el sistema de doble vuelta exigiendo 50% de los votos para el triunfo.

  • Se prohibió la reelección presidencial consecutiva.

RESULTADOS ELECCIONES DE 1994

PLD

Partido de la Liberación Dominicana y Aliados

395,653

PRD

Partido Revolucionario Dominicano y Aliados

1,253,179

PRSC

Partido Reformista Social Cristiano y Aliados

1,275,460

Elecciones democráticas en la República Dominicana

1996

Candidatos: Leonel Fernández y Jaime David de Jesús Fernández Mirabal (PLD), José Francisco Peña Gomez y Fernando Alvarez Bogaert (PRD) , Jacinto Peynado, Carlos Morales Troncoso (PRSC).

Campaña 1996

El acuerdo de Santo Domingo, que conjuntamente con el PRD, respaldó la formula Peña-Bogaert, estaba integrado por los siguientes partidos, PPC, UD, BIS, PTD, BIS, PQD, PNVC.

El PLD tenía problemas con su candidato presidencial el profesor Juan Bosch, afectado lentamente por el mal de Alzheimer y de arteriosclerosis.

El Doctor Fernandez Reyna ganó abrumadoramente la nominación presidencial, u la conversión del PLD Eligio al doctor Jaime Mirabal, como Vicepresidente. El PRCS tenia como Presidente a Jacinto Peynado y como Vice Carlos Morales. PRD Presidente Peña Gómez.

Mientras que la campaña electoral de Peña se esmeraba en el Gobierno compartido, en el presidente que invertiría en la gente, la de Leonel Fernández de aferraba a combatir la corrupción, declarando que los dirigentes del PRD antes delegar al Gobierno proclamaron “Manos Limpias” y terminaron con ellas enlodadas. En Cambio, Peynado se empecinaba en criticar las acciones de los funcionarios que estaban en el Entorno del Presidente Balaguer.

El Candidato del PRD, en su propuesta básica, presentó: “Primero la Gente” Cuyo eslogan se circunscribía a ocuparse de la persona humana como eje del desarrollo; el crecimiento económico con equidad y justicia social. En el proyecto nacional: El gobierno compartido, con la participación activa de la sociedad civil; y la democratización y modernización del estado.

La propuesta básica del PLD tenia como divisa: “Servir al partido para servir al pueblo” y “El Nuevo Camino”, Con la forme intención de ocuparse del desarrollo democrática, sustentable y socialmente justo. El proyecto nacional: la transformación del país y una amplia reforma política.

En cambio, la propuesta del PRSC, fue “Dominicanos al 2000” empeñado en el desarrollo humano. La mejor distribución de la riqueza, el crecimiento y la reducción de la pobreza, En el proyecto nacional: construcción de una sociedad mas integrada y justa y un Estado renovado que impulse una sociedad mas integrada.

Revista Rumbo No. 114 8 de abril 1996

Juan Bolívar Diaz

La actual campaña electoral se inscribirá entre las mas prolongadas de la historia del país, determinada en parte por el relevo del liderazgo de dos de los tres partidos mayoritarios, lo que obligó a sus respectivos candidatos - Leonel Fernández y Jacinto Peynado- a lanzarse mas temprano a la arena del proselitismo para proyectarse como nuevas opciones de poder. El PLD comenzó hace casi un año, en mayo de 1995, cuando proclamó su candidato. Aunque Peynado ganó la candidatura el 1 de octubre y fue proclamado el 25 de noviembre de 1996, realizó meses antes una intensa campaña interna para lograr la selección.

El Partido Revolucionario Dominicano y sus aliados del Acuerdo de Santo Domingo, comenzaron mas tarde su campaña electoral, dado que Peña Gómez había quedado en buena posición, tras acumular mas del 41 de la votación de 1994, pese al fraude electoral que lo perjudicó.

La actual campaña electoral se ha caracterizado por menores niveles de violencia y de virulencia verbal que las anteriores, y los candidatos se han concentrado mucho mas en presentar sus propuestas para la gobernabilidad del país. Nunca antes los principales candidatos se habían sometido a tantas exposiciones en televisión.

Los tres han presentado programas de gobierno, editados en folletos y distribuidos en miles de ejemplares. Sus comparecencias antes diversos sectores y organizaciones de la sociedad civil suman de dos o tres por semana, y todavía tienen por delante un agenda cargada de presentaciones, incluyendo la que harán frente a la cámara Americana de Comercio, que en las tres últimas campañas virtualmente tenían el monopolio de esas presentaciones. La ausencia de la arena electoral de Joaquín Balaguer y Juan Bosch, que por sus limitaciones de edad tenían dificultades para las exposiciones, ha contribuido al debate generalizado. “

Revista Rumbo No. 114, 8 de abril 1996. Juan Bolívar Diaz

El PROCESO 1996

Estas elecciones resultaron siendo las primeras limpias de la década. Con una renovada Junta Central Electoral, los medios de comunicación, los observadores nacionales y extranjeros, el proceso pudo llevarse a cabo sin grandes inconvenientes.

Resultados 1996

Primera Vuelta

Prov.

PRSC

PRD

PLD

Total

435,504

1,192,211

1,130,523

%

15

41.1

38.9

Elecciones democráticas en la República Dominicana

Segunda Vuelta

Elecciones democráticas en la República Dominicana

1998

Proceso 1998

El Procedimiento establecido por la JCE para ejercer el boto, donde el elector elegiría los candidatos a las senadurías, las diputaciones y las regidurías, fue el del Colegio Cerrado.

Para estas elecciones, en el registro electoral estaban inscritos 4, 129,554 electores. De ellos 2, 056,674 Mujeres y 2, 072,880 Hombres.

El Colegio electoral esta integrado por un presidente, un primer vocal, un segundo vocal, un secretario y un secretario sustituto. Los partidos políticos participantes en las elecciones tienen derecho a acreditar un delegado con su suplente, quienes son parte del colegio electoral, asimismo, habrán observadores, cuya misión es la de vigilar la legalidad del proceso.

Bajo una fuerte lluvia, trascurrieron pacíficamente las elecciones de ese año. Sin embargo, hubo un alto grado de abstención de 1,942,752 votantes.

Resultados de las Elecciones congresuales 1998:

PRD Partido Revolucionario Dominicano 1,077,178

Aliados

PLD Partido de la Liberación Dominicana 654,713

Aliados

PRSC Partido Reformista Social Cristiano 352,570

Aliados

Otros 12,320

Resultados de las Elecciones Municipales 1998:

PRD Partido Revolucionario Dominicano 1,057,976

Aliados

PLD Partido de la Liberación Dominicana 650,574

Aliados

PRSC Partido Reformista Social Cristiano 361,871

Aliados

Otros 21,110

Partido

%

Cámara de Diputados

Senado

PRD

51.34 

83

24

 PRSC

16.83

17

2

PLD 

30.38

49

4

Otros

1.45

0

0

Total

100

149

30

2000

Según el embajador de los EE.UU. en la República Dominicana, Charles Manatt, estas elecciones fueron perfiladas “como las más pacíficas y transparentes en los últimos 40 años"

Los principales candidatos fueron:

Danilo Medina y Amílcar Romero- PLD

Hipólito Mejía y Milagros Ortiz Bosch- PRD

Joaquín Balaguer- PRSC

Ramón Almanzar- PNA

José González Espinosa- PTD

Manuel Salazar- MIUCA

El resultado de los comicios del 2000 abrió una nueva etapa a la República Dominicana al liquidar definitivamente el mito balaguerista, frustrando el último intento de regreso del gran caudillo de la historia nacional (Joaquín Balaguer) y golpeando duramente los arrebatos que han caracterizado la acción política y gubernamental en el país.

El agrónomo Hipólito Mejía, el candidato más atractivo y representativo del promedio de los dominicanos, fue beneficiario de una avalancha de votos que puso fin a una prolongada e insulsa campaña electoral, economizando la agonía y los gastos de una segunda vuelta que no cambiaría las preferencias expresadas a lo largo de casi un año.

Para el partido del gobierno, que cayó nuevamente al tercer lugar como fuerza política, el balance no podía haber sido peor después de una gestión con numerosos reconocimientos, pero con grandes insatisfacciones que fueron sistemáticamente diagnosticadas y puestas de manifiesto en los comicios de hace dos años, cuya respuesta fue de prepotencias y arrebatos.

Avalancha de votos

El candidato presidencial del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) fue beneficiario de una avalancha de votos que se produjo en los días finales de la campaña electoral, superando las expectativas de todas las encuestas, aunque no la percepción de analistas sociales y políticos que advirtieron que podía producirse por el cansancio de tan prolongada lucha y los temores a que se le adicionaran otros 45 días.

El PRD y sus seis partidos aliados lograron el 49.87 por ciento del sufragio, quedando a sólo 0.13 por ciento -equivalente 4 mil 178 votos- de la mayoría absoluta requerida para la elección presidencial.

Superando a los dos contrincantes de segundo y tercer lugar, que juntos sumaban 49.54 por ciento, y duplicando a cada uno de ellos por separado, la proporción alcanzada por los ganadores era insuperable y pensar siquiera en una segunda vuelta era una necedad política y un intento de arrebato que conllevaría un gran costo para quien lo intentara. Esa era una ventaja imposible de superar a menos que hubiese habido una bipolarización y el segundo lugar terminara siquiera con un 45 por ciento de los votos.

El resultado de la consulta popular puso en la picota -de nuevo- el requerimiento de la mayoría absoluta, disminuida al 40 por ciento en varios países, y al 45 por ciento (o una ventaja sobre el 10 por ciento en relación al de segundo lugar) en Argentina, donde la modificación se produjo en circunstancias asombrosamente parecidas, después que en 1973 Héctor Cámpora consiguiera el 49.5 por ciento en primera vuelta y su contrincante declinara reclamar la segunda.

Lo más asombroso fue que las votaciones y el cómputo tuvieron lugar con el mínimo de dificultades, sin que nadie se haya atrevido a impugnar nada, contrariando todo un esfuerzo orquestado para desacreditar el proceso organizativo y restar legitimidad a los resultados. La gran triunfadora fue la Junta Central Electoral que hizo trizas no sólo todos los alegatos de fraude, sino también sus pregonadas incapacidades e ineficiencias.

Al final se concluyó un padrón con el mínimo de errores, se puso a disposición de todo el mundo un mes antes de los comicios, se tuvo lista toda la logística electoral como dos semanas antes, se atendió casi todos los reclamos y sugerencias de los partidos y las instituciones de la sociedad civil, y se acreditó a todo el que quiso observar, nacional o extranjero. Hubo la máxima transparencia y los jueces electorales deberían ser desagraviados de tantos insultos como fueron víctimas.

La abstención superó expectativas de que rondaría por el 20 por ciento, dado el nuevo empadronamiento, y se igualó al 24 por ciento de la segunda vuelta de 1996, dos puntos más que en la primera, pero por debajo del porcentaje histórico que es de 27 por ciento. La penalización del "colegio cerrado" elevó la abstención, pues fueron muchas las personas que se negaron a hacer filas por tres y cuatro horas para votar. Incluso una parte desertó de las colas, luego de haberse inscrito.


Adios a Balaguer

De los comicios de este 16 de mayo emerge un presidente fuera de serie, con rasgos de sencillez, espontaneidad y franqueza que rompe la tradición política. Hipólito Mejía fue el gran subestimado de la campaña, aunque todas las encuestas, aún las fabricadas, le mantuvieron en primer lugar y algunas al borde de la mayoría absoluta.

La propaganda oficial llegó a presentarlo como retrasado mental y burro, en uno de sus más graves errores de bulto. El presidente electo es lo más parecido al promedio de los dominicanos, con sus virtudes y deficiencias, respaldado por la más fuerte y antigua organización política. Y se hizo acompañar de Milagros Ortiz Bosch -ahora primera mujer electa vicepresidenta en el país-, enaltecida por las encuestas de los últimos años con la mejor imagen entre los políticos dominicanos.

Mejía arrancó bien desde el principio, cuando ganó la convención de su partido con tres cuartas partes de los votos. El y Milagros eran con mucho la mejor oferta del PRD, por lo menos de acuerdo a las encuestas. No pasó lo mismo en el principal adversario (del Partido de la Liberación Dominicana), quien obtuvo la candidatura con una precaria mayoría, cuestionada desde dentro de su propio partido, y mucho más desde fuera, donde las encuestas otorgaban dobles simpatías electorales al vicepresidente Jaime David Fernández.

El estilo de político que es Hipólito Mejía, quien no ha vivido de esa actividad, y niega persistentemente los parámetros de comportamiento del político profesional, con una imagen de honestidad y valentía, está llamado a iniciar una nueva etapa que deje atrás los contra-valores tradicionales, sobre todo a la luz del final de la era de Balaguer, y del tropiezo sufrido por los intentos de reproducirlo desde el PLD.

Estas elecciones deberían poner fin al mito balaguerista del eterno regreso, de la resurrección política. El gran caudillo concluye su carrera con menos de un cuarto del electorado y está llamado a ser relevado definitivamente por un liderazgo que dentro de su partido representa nuevas expresiones de la lucha política.

Este relego de Balaguer al tercer lugar en la votación es crucial para su desmitificación. Si en su tiempo hubiese tenido que enfrentarse a la necesidad de la mayoría absoluta, y con elecciones tan transparentes como estas, posiblemente Balaguer no hubiera sido presidente más de una vez. Así lo avalan sus porcentajes obtenidos: 41 por ciento en 1986, 35 por ciento en 1990 y el descarado fraude electoral de 1994. Y ni hablar de las imposiciones de los años setenta.


Para el avance de los dominicanos y dominicanas a una cultura democrática, es importante que Balaguer termine su mandato con el rechazo del electorado, sin darle una nueva oportunidad de inclinar la balanza y decidir quién será el próximo presidente, como hace 4 años. Así los métodos autoritarios, las políticas de inversión, y los arrebatos que lo caracterizaron y que fueron reproducidos en parte desde el PLD y su gobierno, quedan en el descrédito. Ya no son sinónimo del éxito político y de permanencia en el poder.

Terrible para el PLD

El electorado ha propinado terribles lecciones al PLD y su gobierno, incapaces de descifrar la advertencia de los comicios legislativos y municipales de 1998. En vez de analizar las causas de aquel grave tropiezo, se dedicaron al arrebato y acentuaron su autovaloración elitista y prepotente.

Las primeras reacciones tienden a reproducir los criterios de 1998: los "malcomíos" (los pobres y hambrientos) no piensan, contradiciendo su propia valoración de la gran superación de la pobreza en estos cuatro años. Pues fueron esos mismos electores quienes le dieron el poder hace 4 años, cuando eran más los que no comían. Para el presidente Fernández los pueblos suelen tener comportamientos "incomprensibles", por lo que según Reynaldo Pared "llorarán lágrimas de sangre" por haber despreciado este gobiernazo.

Más allá de estas simplicidades y del absurdo de la "conspiración mediática", contra un gobierno que controlaba diarios y televisoras, que compró la conciencia de cientos de periodistas, el PLD deberá analizar a fondo las causas que lo han devuelto a un tercer lugar, con menos de una cuarta parte del electorado.

Ello a pesar de haber realizado un gobierno con numerosos aciertos y reconocimientos, el cual será mejor evaluado cuando se apaguen las pasiones desatadas por su prepotencia y por las luchas partidarias. Un gobierno que acentuó la estabilidad y el crecimiento económico, que mejoró y modernizó la administración pública, y redujo la corrupción, que inició la reforma de las empresas públicas y que insertó el país en el ámbito internacional.

Pero fue también un gobierno que improvisó en la inversión pública, que privilegió las obras que se ven, los "megaproyectos", concentrados en las dos principales urbes del país, especialmente en la capital. Y con olímpica ignorancia de los sectores populares. Por ejemplo, en su principal inversión, los puentes y elevados de los corredores de las avenidas capitalinas 27 de Febrero y Kennedy, símbolos de la improvisación. En ninguna de las dos tomaron en cuenta a los peatones ni a los choferes y pequeños propietarios desplazados.



La reforma de la Corporación de Electricidad fue contraproducente políticamente, en tanto empeoró la crisis energética y encareció el servicio. La del Consejo Estatal del Azúcar estuvo manchada por la apropiación previa de terrenos en beneficio de quienes el pueblo estigmatizó como "comesolos", que resultaron incapaces de llevar a las masas pobres mayores beneficios del crecimiento económico.

Sin embargo, hay quienes estiman que el mayor daño fue derivado de la imagen autoritaria y elitista del PLD. Perdieron el tiempo en una sola pelea, desde el proyecto de presupuesto y reformas sometido al Congreso en diciembre de 1996 al intento de restar legitimidad a las elecciones.

Pasaron por los intentos de reproducir el continuismo, intentando una reforma constitucional a base de compra de legisladores, y por los enfrentamientos con el PRD, con la Suprema Corte de Justicia, con la Junta Central Electoral, en la Liga Municipal Dominicana, en la Cámara de Cuentas, con los medios de comunicación críticos y con numerosos sectores de la sociedad civil.

Los peledeístas convirtieron a todos los disidentes en perredeístas y, con ello, le dieron el poder al PRD.

RESULTADOS 2000

PRD Y ALIADOS

1,593,231

49.87%

PLD Y ALIADOS

796,923

24.94%

PRSC

785,926

24.60%

PRN

3,278

0.10%

PTD

6,138

0.19%

LA ALTERNATIVA

5,961

0.19%

UNIDO

3,359

0.11%

TOTAL

3,194,816

-

Elecciones democráticas en la República Dominicana

2002

Las segundas elecciones congresuales y municipales separadas de las presidenciales. Muchos las ven como una encuesta a la popularidad del gobierno. Otros lo ven como una oportunidad para equilibrar los poderes del estado.

EN estas elecciones se estrenó el voto preferencial o sea los votantes pueden elegir al diputado de su predilección, pero solo del mismo partido del senador que quieren.

La JCE hizo un buen trabajo con la cedulación, el padrón y organización general de las elecciones. Por primera vez disfrutamos de un padrón a color y disponible en internet.

Otra novedad de estas elecciones es la nueva división en circunscripciones que poseemos. Lo que era antes el Distrito Nacional fue dividido en una provincia y el Distrito Nacional. Dicha provincia fue dividida en cuatro municipios. Dicha medidad aumentó la cantidad de síndicos y regidores y obligó a tener un senador más, aunque la cantidad de diputados sigue igual.

En total se eligieron 2006 candidatos.

Candidatos 2002

El nuevo liderazgo surgido en el país en los últimos tiempos permitirá que, a partir del próximo 16 de agosto, lleguen al Congreso Nacional nuevas caras, luego de que los actuales congresistas sean, unos, sustituidos, y otros, derrotados en las convenciones internas de sus respectivos partidos.
De los 132 diputados que representan actualmente a los partidos Reformista, Revolucionario Dominicano, y de la Liberación Dominicana (PLD), sólo 60 lograron salir como candidatos con miras a las elecciones de mayo.
En lo que respecta al PRD, de los 66 diputados con que cuenta esa organización, sin incluir los aliados, sólo 21 lograron candidaturas, de los cuales 16 van como diputados.
Entre los que buscan repetir como diputados figuran Betzaida María Santana, Guadalaupe Bisonó Viuda Arnaud, Alfredo Pacheco Osoria, Francisca Santana, Sofía Leonor Sánchez Baret, Venancio Alcántara Valdez, Ramón Emilio Henández, Rafael Castillo, Eulogia Familia, Rafael Gamundy Cordero, Marcelino Domínguez Abréu, Venancio Pérez y Pérez y Rafael Leonida Abréu Valdez.
También optarán por la candidatura a diputado Cristian Paredes Aponte, Osval Antonio Saldívar Mota y Celestino Peña García.
Entre los que optarán por la candidatura a senador, César Santiago Rutinel Domínguez, por la provincia Santo Domingo Oriental y Rafael Fafa Taveras, por el Distrito Nacional.


Mientras que Pedro María Cháez Villalona y Sergia Santiago Méndez lograron las candidaturas a Síndicos por la provincia de Monte Plata y Dionisio de la Rosa, por San Cristóbal.

Los del PLD

De los 49 diputados del PLD, 19 lograron reelegirse como candidatos a esa misma posición, dos lograron ir en busca de la senadurías, y dos de sindicatura y regiduría respectivamente.
Entre los aspirantes a ocupar nueva vez su curul en la Cámara de Diputados figuran José Joaquín Bidó Medina, Cristina Altagracia Lizardo, Rafael Kasse Acta, Gladys Sofía Azcona de la Cruz, Clodomiro de Jesús Chávez, Rosa Elena García Zaiter, Yuderka Ivelisse de la Rosa, Waltermon Antonio Pineda, Gregorio Reyes Castillo, Pablo Inocencio Santana, Teodoro Ursino Reyes y Rafael Alberto Reyes.
Además Dionis Alfonso Sánchez Carrasco, Francis Emilio Vargas Francisco, Jesús Antonio Trinidad Herrera, Nelson Rudis Pérez Encarnación, Julio César Valentín y Ana Isabel Bonilla Hernández.
De la actual matrícula de diputados del PLD sólo Rafael Méndez y José Ramón Mordán lograron alcanzar sendas candidaturas a senador por las provincia Baoruco y San José de Ocoa, respectivamente.
En tanto que Ramón Nicolás de los Santos es candidato a síndico por la provincia de Hato Mayor y Juan Rafael Taveras Vargas a regidor por la Provincia Duarte.

Candidaturas reformistas

El PRSC, con una matrícula actual de 17 diputados es la organización con el mayor porcentaje de candidatos que repiten.
Como candidatos a Diputados están Héctor Marte, Emigdio Mercedes, Rafaela Alburquerque, Olga Torres de Santana, Hermes Juan José Ortiz, Ambrosina Saviñón, Rafael Franjul, Ramón Rogelio Genao, Mario José Fernández Saviñón, Máximo Castro Silverio y Rosa Fadul de Villamán.
Alfonso Fermín Balcácer, Mateo Espaillat y Víctor Hugo Hernández son candidatos a senador por las provincias Monseñor Nouel, Santiago y San Cristóbal, respectivamente. Mientras que el diputado Germán Castro aspira a vicesíndico por Higüey.

Los partidos emergentes

Por el Partido Popular Cristiano (PPC), que logró una de las más ventajosas alianzas con el PRSC van como candidatos, Rafael Peguero Méndez a Senador por la Provincia Independencia, y Radhamés Castro a diputado por el municipio de Boca Chica por la provincia Santo Domingo Oriental.
En tanto que por la Fuerza Nacional Progresista el actual diputado, Pelegrín Horacio Castillo, producto de una alianza entre esa organización y el Partido de la Liberación Dominicana, irá como candidato a esa misma posición.


Los Partidos Revolucionario Independiente (PRI) y Quisqueyano Demócrata PQD, los cuales en las elecciones pasadas fueron aliados al PRD en esa ocasión han decidido ir solos a las elecciones congresuales y municipales y la Unidad Democrática, según un comunicado publicado ayer en este diario no participarán en la contienda electoral.

Campaña 2002

La campaña se particularizó por ser muy local, cada candidato se concentró en hacer proselitismo en la localidad por la que se candidateaban. Los candidatos tenían su propia campaña, generalmente acompañada de apodos como “Peggy” “Kinky” “El Gallo” etc, llenaron las localidades de afiches, hacían caravanas , operativos de salud o limpieza, tenian sus propios slogans como “Peggy si”, “Tu voz en el congreso”, “Legislar para la familia” “A millón con Jhonny Jones” , etc.

Aunque también cada organización hizo campaña para el partido, el PRD usó la imagen del fenecido Jose Francisco Peña Gómez su antiguo líder, el PLD recurrió a la imagen de Juan Bosch y a la constante presencia en los medios de comunicación del ex presidente Leonel Fernández asi como también slogans como “Mas orden, mas PLD”. El partido Reformista usó la imagen de su líder Joaquín Balaguer. El Frente de Izquierda no se quedó atrás con su “Sacar a los mercaderes del congreso”.

La JCE el 4 de abril del 2002 entregó a los partidos $ 296,6 millones de pesos, para que costearan los gastos de la campaña. Hubo mucha discusión pública sobre como supervisar el gasto de este dinero pero al final los partidos dispusieron de este como quisieron.

El PROCESO 2002

Las votaciones transcurrieron en completa calma, las irregularidades denunciadas en procesos anteriores fueron mínimas.
Desde tempranas horas de la mañana miles de votantes inscritos en los padrones electorales acudieron a los colegios sin que se reportaran incidentes lamentables.

A las 12:00 pm la Junta Central Electoral publicó el Bolentí 1. Los resultados se dilataron gracias al desconocimiento del personal de cómo llenar las actas correctamente. También se rumora que muchos delegados se negaban a firmar las actas de las mesas donde habían perdido.

Resultados 2002

Partido

Diputados

Senadores

Síndicos

PRD

73

29

104

PLD

41

1

7

PRSC

37

2

11

PRI

0

0

3

Elecciones democráticas en la República Dominicana

Elecciones democráticas en la República Dominicana

La separación de las elecciones.

Los catalizadores que provocaron la reforma de la ley electoral y la constitución en 1994 fueron varios. Podemos citar,

la crisis consecuencia del fraude electoral, la presión de los medios de comunicación, gobiernos extranjeros y organismos internacionales, fuerzas que obligaron a la clase política dominicana a por lo menos establecer el marco jurídico que permitiera el mejoramiento de la democracia representativa en nuestro país y asi evitar en lo posible el lamentable escenario de los fraudes electorales que tanto nos han afectado.

Después de las elecciones de 1994 y las constantes denuncias de irregularidades, en la campaña, en la celebración de las elecciones y en el conteo de votos. Se produjeron varios encuentros entre Balaguer y Peña Gómez auspiciados por la OEA, su embajador John Graham, y la Iglesia Católica, representada por Agripino Nuñez Collado.

En estos encuentros Balaguer propuso un Pacto por la Democracia donde planteó la reducción de su mandato a dos años para luego entregarle el poder a José Francisco Peña Gómez. Esa propuesta fue rechazada po el candidato del PRD. Ante esta situación Balaguer aceptó reducir su período a 18 meses y cedió a la celebración de elecciones presidenciales el 18 de noviembre de 1995.

Mediante un trastrueque de documentos se firmó un "Pacto por la Democracia" diferente al acordado por las dos figuras. Dicho pacto determinó los siguientes puntos:

  • Convocaba a elecciones presidenciales el 16 de mayo de 1996 y no el 16 de noviembre de 1995.

  • Estableció el sistema de doble vuelta exigiendo 50% de los votos para el triunfo.

  • Se prohibió la reelección presidencial consecutiva.

Aunque el presidente solo permanecería dos años, los congresistas , regidores y síndicos ejercerían su período normal: 4 años , lo cual tendría una consecuencia inevitable: la separación de las elecciones congresuales y municipales de las presidenciales.

¿Fue esto lo mejor? ¿Cuáles han sido sus consecuencias? Como todo en la vida podemos analizar este fenómeno desde diferentes puntos de vista.

Mejora la independencia de poderes en nuestro país.

CONSTITUCION DE LA REPUBLICA DOMINICANA , TITULO I , SECCION I

De la Nación, de su Soberanía y de su Gobierno.

ART. 4.- El gobierno de la Nación es esencialmente civil, republicano, democrático y representativo. Se divide en Poder Legislativo, Poder Ejecutivo y Poder Judicial. Estos tres poderes son independientes en el ejercicio de sus respectivas funciones. Sus encargados son responsables y no pueden delegar sus atribuciones, las cuales son únicamente las determinadas por esta Constitución y las leyes.

Mucho se ha dicho sobre nuestra "República Presidencialista", a través de nuestra historia los dominicanos parecemos buscar una figura que sea "ley, batuta, y constitución" y que lleve al país por los caminos del progreso y el orden. Trujillo, Lilís, Balaguer son buenos ejemplos, es lamentable que estos personajes solo hayan llevado por el camino del progreso a ciertos grupos o a si mismos.

Nuestra nación ve como una necesidad, como un acto de supervivencia, buscar mecanismos sostenibles que permitan el bien común. Para esto es necesario no el fortalecimiento de los jefes sino de la instituciones que dirigen la nación. Así los líderes serán directores, guías, del futuro del país, no déspotas. Las las leyes, las instituciones y la sociedad, seran un límite para la voluntad de poder y no un instrumentos para abusar del más débil.

La separación e independencia de los poderes del estado es un aspecto importante para lograr el bien común . El ciudadano debe comprender que el Presidencte no es la ley, sino que existe el congreso , los representantes de la sociedad, para discutirlas y buscar la opción más justa. El ciudadano debe comprender por igual que el Presidente no debe ir a arreglarle una calle, acera, o parque, sino que al municipe le corresponde una representación en el Municipio, que es la responsable por solucionar esos problemas. De esa forma lo estipula nuestra constitución "Sus encargados son responsables y no pueden delegar sus atribuciones".

Quizás con la separación de las elecciones a través del tiempo, aprendamos a conocer y responsabilizar a nuestros representantes en los tres poderes del estado. Ya los candidatos a senadores,diputados y sindicos , dejan de ser esa "gente del partido atrás del presidente". Sino que estos obtienen identidad propia y mas responsabilidad frente a la ciudadanía.

Agotantes Campañas Electorales.

Aceptemos la , para algunos, insoportable realidad:

En nuestro pais en 8 años han habido 5 elecciones . Cada uno de estos procesos conllevan campañas de meses de duracion, mentiras, muertos en enfrentamientos, politiqueria, la alteracion del ornato de nuestras ciudades, insistentes "spots" publicitarios , acusasiones y contracusaciones en los medios de comunicacion, bandereos y sus entaponamientos, gasto de millones de pesos del tesoro público, etc, etc.

Es evidentemente que los procesos electorales tienen un costo social, economico y politico que a veces no es muy bueno. Dicho costo se duplica si se celebran elecciones cada dos años.

Algunos datos:

  • Durante los ocho meses transcurridos entre julio de 1999 y febrero del 2000, ambos meses incluidos, los partidos políticos colocaron spots televisivos por un monto ascendente a RD$85.7 millones.

  • El 4 de abril del 2002 la JCE entregó a los partidos políticos 296.6 millones de pesos, que es el porcentaje del Presupuesto Nacional que corresponde al Estado erogar para la campaña electoral.

  • En Abril de 1998 la Suma de RD$171, 683,880.00 equivale al 80% de estos fondos, fue repartida igualitariamente entre el PRSC, PLD y el PRD, los cuales recibieron, la suma de RD$45, 782,368.00 c/u.

Dos años más

Una consecuencia circuntancial de la adversión hacia los procesos electorales es la pretensión que tuvieron o tienen algunos de nuestros congresistas . Los legisladores con la excusa de evitar "el costo de los procesos electorales" pretendieron aumentarse dos años mas a su periodo, para volver a celebrar las elecciones presidenciales, municipales y congresuales juntas.

La sola pretensión de llevar eso a cabo, dañó irremediablemente la imagen de nuestros congresistas, y le dieron a muchas personas la excusa para dejar de creer en nuestro sistema politico.

Si se llevara a cabo significaría una ruptura con la constitucionalidad pues nadie puede permanecer en el poder mas tiempo del que fue elegido.

La oposición (PLD y PRSC ) quiso usar esa situación a su favor, queriendo que pareciera que solo eran los Perredeistas quienes pretendían aumentarse el período. Pero en realidad nunca hicieron una oposición real dentro del congreso.

Dentro del aumento de los dos años, se creyó que los congresistas querían “meter” un paquete de reformas a la constitución, como la reelección presidencial consecutiva y la votación popular para elegir los representantes del PARLACEN (Parlamento Centroamericano),disminuir el porciento necesario para ganar en la segunda vuelta, entre otros.

Gracias a la presión ejercida por diferentes sectores del país estos planes no se han llevado a cabo, pero no podemos negar que es una consecuencia directa de la separación de las elecciones.

El voto congresual como “castigo” al gobierno.

La separación tiene una consecuencia inevitable, cada gobierno tiene en la mitad de su periodo unas elecciones congresionales y municipales. Solo a dos gobiernos les ha tocado vivir esta situación, analizemos como esto ha afectado la coyuntura política del país.

En la primera vuelta de 1996 Leonel Fernández candidato del PLD obtuvo el 38.9 % de los votos emitidos, frente a un 15 % del PRSC, y un 41 % del PRD . El 30 de junio en la segunda vuelta fue electo presidente de la república con un 51.2 % gracias al voto reformista que incentivado por su lider Joaquín Balaguer se traslado hacia los peledeístas. Por lo tanto asumamos que el porcentaje de preferencia política peledeísta real era de 38.9 %.

En 1998 después de dos años de gobierno peledeísta en las primeras elecciones congresuales y municipales separadas la preferencia política se encuentra en otra realidad. El 38.9 % del PLD de hace dos años atrás se convierte en un 30 %. Mientras que el PRD obtiene el 51.34 %, aumentando 10 puntos porcentuales en relación con las pasadas elecciones, obteniendo la mayoría absoluta en ambas cámaras, lo cual determinó el futuro del gobierno peledeísta en gran manera.

¿Fue este un voto de castigo? ¿ Una forma de la ciudadanía de hacer saber al gobierno que no esta de acuerdo con sus políticas?

Los gobiernos tiene una prueba a mitad del camino y en caso de fallarla se enfrentarán a la posibilidad de tener que lidiar con el control de la oposición del congreso, situación que puede entorpecer y enriquecer las acciones del gobierno.

También en caso de la población vote por Síndicos de la oposición estos representantes de los munícipes pueden ser perjudicados por el bloqueo de fondos, otra situación que iría en detrimento de la democracia y el bien común.

Si aceptamos esa teoría, el gobierno del presidente Hipólito Mejía tuvo su prueba en las segundas elecciones congresionales y municipales del pasado 16 de mayo del 2002. Los porcentajes de votos emitidos aproximadamente fue 29% PLD, 41 % PRD , 27 % PRSC.

A simple vista la reduccion del PRD fue de 10 puntos porcentuales. Esta reducción se puede atribuir a que el PRD redujo sus alianzas que en todo caso solo suman alrededor de un 2 %, o quizás a la reducción de la simpatía perredeísta. Pero como sea , esta reducción fue suficiente para no darles la mayoría al PRD en la cámara de diputados.

En todo caso, hasta ahora ningun partido ha sobrevivido dos años de gobierno sin ver afectada sus simpatías dentro de la población. Esto puede ser beneficioso pues obliga al partido oficialista a negociar e evitar grandes enfrentamientos. Pero tambien puede perjudicar pues los partidos de oposición podrían usar la situación para “trancarle el juego” al oficialista. Despues de todo eso es democracia.

CONCLUSIÓN

Los procesos electorales en nuestro país han mejorando. En 1990 teníamos un sistema de conteo y votación bastante atrasado, tambien una debilidad institucional tal que permitió que se realizara un fraude.

En 1994 se hizo los mismos intentos, pero ya la crisis económica, social y política habia “tocado fondo” se requería un cambio. Se reformó la constitucion y la ley electoral para permitir dicho cambio.

EN 1996 se cosecharon los frutos de la crisis, tuvimos elecciones libres de las que salió electo Leonel Fernández Reyna. De esa fecha en adelante las elecciones han seguido la misma línea. Aunque todavia existen algunos detalles como los colegios cerrados, la violencia en la campaña , el uso de recursos del estado, etc, que deben ser reformados.

Creemos que nuestro país ha avanzado mucho en el manejo de este mecanismo para la democracia, y que seguirá mejorando. Quizás ya es tiempo de experimentar con otros mecanismos que no lleven al mismo fin.

BIBLIOGRAFÍA

  • Trauma Electoral. Juan Bolívar Diaz

  • Periódico Listín Diario

  • Diario Libre.

  • Elecciones Dominicanas 1913-1998

  • Revista Rumbo

  • Junta Central Electoral

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