El viejo y el mar; Ernest Hemingway

Literatura universal contemporánea del siglo XX. Narrativa. Novela norteamericana. Lucha del ser humano. Argumento

  • Enviado por: Ticos
  • Idioma: castellano
  • País: Colombia Colombia
  • 6 páginas

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EL VIEJO Y EL MAR

Santiago, un viejo pescador, hace 84 días que pesca en un bote en Gulf Stream, sin atrapar un pez. Durante los 40 primeros días su soledad se mitigó por la presencia de un muchacho, su mejor amigo, quien no pudo acompañarlo más tiempo y lo dejó solo, en la mitad del mar. Todo en Santiago es viejo. Su cuerpo, su rostro, su ropaje, el bote en que navega, los útiles de pesca. Hastiado por su larga espera el viejo regresa a la playa y aguarda un tiempo. Entonces, de nuevo ayudado por su amigo se hace a la mar y tras unas cuantas horas, cuando ya ha perdido de vista la costa, un pez muerde el anzuelo. Santiago nunca pudo imaginarse la dimensión de su fortuna. Aquel pez no era un animal común y corriente de los que atrapan tantas veces los pescadores y marineros. En esta ocasión se trata de un hermoso pez espada, más grande que el propio bote en que se desplaza Santiago, dispuesto a combatir hasta la muerte y arrastrar consigo, si fuera necesario. La batalla con el enorme ejemplar pronto adquiere dimensiones épicas.

Arrastrado por el animal, Santiago recorre incontables Kilómetros mar adentro. La decisión del anciano, sin embargo, sigue imperturbable. Jamás ha visto un pez así y tampoco ha oído hablar de él. De cualquier manera debe matarlo, aunque pronto las energías del viejo se ven drásticamente menguadas, las circunstancias de la lucha, el poder insobornable de su contrincante y su propia naturaleza.

Santiago sabe que el pez lo está matando. Pero lejos de maldecirlo o maldecir su suerte, comprende la inmensidad del derecho que lo asiste. Ya no le importa cual de los dos haya de morir. Cualquiera tendría derecho. Sin embargo, tras enconada lucha las fuerzas del pescador ganan, y ebrio de felicidad ata al gigante pez al costado de su barca y se dirige al puerto; ya aparecen las construcciones de la ciudad brumosas a lo lejos, cuando un terrible presentimiento hiela su sangre entre las venas. Ha visto o creído ver la ominosa figura de un escualo sobre el agua.

Sigue su rumbo, esperanzado en que aquella imagen no fuera otra cosa que su imaginación, pero ve cruzar frente a la proa las inequívocas y temibles aletas de varios tiburones, que olisqueando a kilómetros la pista de la presa, cercan por manadas el bote y se aprestan a la rapiña. La desilusión de Santiago es tan grande como fue su alegría. Bien sabe el viejo que el honor de un pescador, es llevar a la playa sus presas. No le basta pescarlas, no le basta haber luchado y vencido si el pez capturado no puede llegar a la arena. Todos los esfuerzos habrían sido vanos. Así armado con la súbita determinación que pudo encontrar en medio de fatiga, arremete contra los depredadores con la única fuerza de sus remos. Pero es inútil. Las fieras consiguen su propósito y el viejo pescador alcanza tierra con el desolador espectáculo del bello pez completamente devorado. Solo la cabeza, la cola y el esqueleto atestiguan la dimensión de su batalla.

Desalentado profundamente, Santiago quisiera allí mismo morir para olvidar sus penas, pero las palabras juntas y cordiales de su amigo le devuelven en algo la alegría perdida. No fue el pez quien lo derrotó. Frente a él, combatiendo contra sus enormes fuerzas, el viejo Santiago supo responder y vibrar. La comunidad entera reconoce entonces la grandeza de ánimo del viejo, capaz de afrontar la desdicha y la alegría sin ser avasallado por ellas. No en vano Santiago ha sido siempre considerado ejemplar y magnífico. Enfrentando a su soledad soporta, como pocos, el peso abrumador de su pena y su esperanza.

El viejo y el mar; Ernest Hemingway

IDEA PRINCIPAL

Esta obra trata principalmente de cómo una persona se fija unas metas y que no importándole todo lo que tenga que hacer, no descansa hasta ver reflejada su realización en dicho objetivo, es así como el pescador no se dio por vencido hasta no haber hecho lo imposible para poder llevar a la arena el gran pez que él se había prometido; pero después de 84 días vio frustrada su misión, ya que el animal atrapado se lo devoraron los tiburones.

BIOGRAFIA DEL AUTOR

ERNEST HEMINGWAY, nació en Oak Park (Illinois, Estados Unidos) en el año de l.898 y murió al parecer por suicidio en el año de l.961, tras una existencia vagabunda y aventurera. Su natural vitalista y espontáneo lo llevó a buscar en ámbitos primarios e inmediatos toda la frescura y juventud que hachaba de menos en la sofisticada sociedad en la cual nació. Su obra entera está atravesada por los mismos elementos fundamentales que caracterizan a El Viejo y el Mar. La presencia incontestable del destino, frente al cual solo resta a los hombres adherirse simple y solidariamente; las relaciones duras y precisas del hombre con la naturaleza; la transformación mística de la muerte, inevitable y gratificadora, que mediante el esfuerzo consiente de los hombres que encuentran en ella valor y pulcritud, puede trasmutarse en vida; y en fin, un épico sentido del heroísmo en la acción individual de seres solidarios que alcanzan a comprender y experimentar frente a las fuerzas cósmicas que los superan, la profunda dimensión de la ternura, el amor y la solidaridad.

Al lado de El Viejo y el Mar, quizá su obra más conocida, Hemingway legó a la posteridad piezas de indudable valor, como Adiós a las Armas, París era una fiesta, Muerte en la tarde, Por quién doblan las campanas, y otras tantas.

VOCABULARIO

ABRUMADORA: Agobiar con una carga excesiva física y moral.

AVASALLAR: Obligar a alguien a obedecer por la fuerza y contra su razón

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DEPREDADOR: Robar saquear con videncia y destrozo.

EPICA: Extraordinario y muy grande.

ESCUALO: Grupo de peces seláceos, de cuerpo fusiforme prolongado en una cola robusta, boca ventral con dientes muy puntiagudos, ojos laterales y a veces dorsales, y de 5 a 7 hendiduras branquiales. Comprende los tiburones. Viven en todos los mares, específicamente en los cálidos.

IMPERTURBABLE: Que no se perturba, que no muestra o experimenta emoción.

OLISCAR: Oler con cuidado y persistencia.

PROA: Parte delantera de un barco.

RAPIÑA: Robo de una cosa, valiéndose del propio poder o aprovechándose de la debilidad o descuido ajeno.

SUBITA: Improvisto, repentino.

LOS MOVIMIENTOS POLITICOS

ELSY EDITH SOLANO CUBILLOS

Asignatura: DEMOCRACIA

901

INSTITUTO PSICOPEDAGOGICO JUAN PABLO II

SOACHA CUNDINAMARCA

2001

El viejo y el mar; Ernest Hemingway