El sí de las niñas; Leandro Fernández de Moratín

Literatura española siglo XVIII. Teatro neoclásico. Características. Estructura externa e interna. Personajes. Estilo

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ESTRUCTURA DE LA OBRA

EXTRUCTURA EXTERNA

Acto I: nueve escenas. La cual ocupa toda la introducción ocupa todo el acto menos al final de este ya que comienza el nudo. Abarca todo el principio hasta la decisión de don Carlos de acudir a la posada

Acto II: dieciséis escenas. Este acto ocupa casi toda el nudo menos al final del acto que comienza el desenlace. Abarca desde la llegada de don Carlos hasta su retirada tras el enojo de don Diego

Acto III: trece escenas. En este acto se desarrolla el desenlace. Abarca desde la llegada de don Carlos en la noche hasta la aceptación por parte de don Diego del amor existente entre los jóvenes.

EXTRUCTURA INTERNA

Planteamiento:(primer acto).

La escena primera cumple una función introductoria, al ofrecer condensados todos los elementos dramáticos que se irán desarrollando a lo largo de los dos primeros actos para quedar resueltos en el último.

Plantea la trama: don Diego anuncia su boda con Paquita a quien lleva más de treinta años. Paquita reconoce que quiere a un joven y que éste la corresponde. El primer acto sirve también para reconocer el carácter de los personajes, no sólo por sus acciones sino también por lo que otros personajes opinan de ellos.

Desarrollo: (parte del primer acto y segundo acto casi entero)

En el segundo acto se va complicando la acción, y la mayor tensión dramática se alcanza con la reunión de todos los personajes en el mismo lugar

Completando el desarrollo. El abuso de autoridad de Doña Irene, se hace más evidente ahora a los ojos del espectador, por conocer éste los verdaderos sentimientos de Doña Francisca, a la que en modo alguno se le ha puesto en la cabeza el ser monja, ella también como ridículamente piensa su madre a la vista del poco entusiasmo que la muchacha le produce su boda con Don Diego

Desenlace: (parte del segundo acto y el tercer acto completo)

En el tercer acto potencia al máximo la figura de Don Diego en el momento clave de la trayectoria que le ha llevado desde sus dudas iniciales hasta la prudencia final.

Primero se descubre la verdad y don Diego reflexiona como hombre prudente y justo que es y propicia un desenlace feliz para todos, a costa de su propio sacrificio.

APLICA LAS CARACRERISTICAS DEL TEATRO NEOCLASICO A LA OBRA

Cual Leandro Fernández de Moratín expone, mediante el artificio teatral, su visión crítica del problema de los matrimonios concertados sin libertad entre contrayentes desiguales en edad y fortuna.

La comedia se ajusta a la regla neoclásica de las tres unidades: la obra desarrolla una sola historia (acción), ésta ocurre en un único escenario (lugar) y durante un solo día (tiempo).

El tiempo: La obra se desarrolla en diez horas, entre las siete de la tarde y las cinco de la mañana siguiente. Este dato lo señala el propio autor antes de iniciarse la actuación: Son unas diez horas en espacio de tiempo en el que desarrolla la acción, sin agobios, pero sin perder un minuto, la acción va progresando poco a poco para no caer en la inverosimilitud

El escenario: Toda la composición se desarrolla en el mismo lugar: una posada de Alcalá de Henares.

La accion :A lo largo de la obra se descubre que es una misma vista desde perspectivas diferentes.

CARACTERISTICAS DE LOS PERSONAJES DE LA OBRA

La obra esta representada por siete personajes. Los cuales son:

Don Diego, Doña Irene, Don Carlos, Doña Francisca, Simón, Rita y Calamocha.

Fisicas:

Don Diego: Es el personaje que más interviene y es quien abre y cierra la obra. Tiene una edad avanzada (59 años). Ademas de ser el personaje que más interviene y es quien abre y cierra la obra

Doña Irene: Es tambien una mujer adentrada en edad.

Don Carlos:

Doña Francisca: Es una chica joven.

Simón: Es el criado de don Diego, hombre de edad avanzada.

Rita: Es una mujer joven.

Calamocha:

Psicologicas:

Don Diego: Representa al ilustrado. Es un personaje adinerado. Se muestra prudente, justo, generoso y razonable. Muestra interés por el matrimonio, por casarse, pero con mujeres más jóvenes que él. Caballero que piensa mucho antes de hacer las cosas, leal, sincero, noble y comprensivo. Le da importancia a lo que diga la gente por el principio de este casamiento ya que al final no se celebra. Plantea el tema de los matrimonios desiguales y el de la libertad de las hijas para elegir esposo. Razonador ya que reconoce sus culpas en los conflictos creados, al intentar desposarse con una niña que no le corresponde.

Doña Irene Madre de Doña Francisca. Señora egoísta, interesada, con ansias de prosperar por medio de un matrimonio desigual, entablando a su hija con una persona de buena posición social y económica. Ella defiende que hay que enseñar a los hijos a obedecer ciegamente, y da x cierto su derecho a elegir ella misma, la pareja de su hija sin contar con la directamente interesada. Ella llama criar bien a una niña: enseñarla a que desmienta y oculte las pasiones más inocentes con una desleal disimulación (como veis en Escena V del Acto II ella siempre opina por su hija)

Don Carlos: Sobrino de su oponente, Don Diego. Joven, valiente (aunque cuando llega a la posada y ve que su oponente es su tío, lo ve todo perdido). Leal, activo, enamoradizo y enamorado de Doña Francisca (este romance empieza en Guadalajara

Sensato, ni egoísta ni interesado, con buen nivel cultural y respetuoso con su tío.

Doña Francisca: Hija de Doña Irene. Dama discreta, recatada, racional, enamorada y fiel a su amor. Obediente a su madre ya que a ella no la dejan elegir marido y lo acepta. Ella está enamorada de Don Carlos, sobrino de su “futuro” esposo pero gracias a una carta encontrada por Don Diego la boda se cancela.

Simón: Criado de Don Diego. Fiel, obediente y sobre todo es su confidente , aconseja a su amo sobre ciertos asuntos, aportando el sentido común que Don Diego a veces le falta.

Rita: Criada de Doña Irene y Doña Francisca. Leal, fiel y sobre todo confidente de Doña Francisca ya que era la única que sabia del romance entre doña Francisca y Don Carlos. Se comporta como una amiga de su ama, aunque siempre guardando una prudente distancia.

Calamocha: Es el criado de don Carlos. Le gusta comer, beber y dormir bien. Dotado de malicia aunque es fiel y leal a su amo.

CARACTERISTICA Y ESTILO DE LA OBRA

El sí de las niñas está escrita en una prosa sencilla su prosa refleja la clase social a la que pertenecen los personajes y acomodando el lenguaje al carácter de este y en ocasiones a las circunstancias. Por ejemplo, el lenguaje de don Diego es de estilo sentencioso o discursivo Igual que el lenguaje, la sintaxis es perfectamente coloquial utiliza la ironía como base de su estilo formal. Es una sátira amable, no agresiva de las costumbres. El autor va aportando elementos para la puesta en escena que den credibilidad a la historia. Utilizando ese lenguaje equilibrado y armónico, con alguna toque humorístico.

Se trata de una obra escrita en prosa, ya que el texto se agrupa en líneas y párrafos y no en versos y estrofas. Además no se aprecia ritmo musical.

En la obra predomina el estilo directo, ya que se transcriben íntegramente las conversaciones de los personajes. Se utiliza un léxico asequible, y adecuado a las características de cada personaje (nótese la diferencia entre la lengua utilizada por don Diego y la utilizada por Calamocha), excepto en algunas ocasiones en las que se utiliza un léxico inapropiado para un personaje con el fin de ridiculizarlo (por ejemplo, cuando doña Irene habla de las píldoras de coloquíntida y asafétida, palabras demasiado cultas para ella). El objetivo de esta adecuación es la verosimilitud, que también se busca mediante la lengua empleada: en la obra se emplean expresiones coloquiales y figuradas (por ejemplo: “vete con Dios”), refranes, etc. Ese objetivo también se logra mediante la abundancia de puntos suspensivos:

  • DON DIEGO: Aquí no hay escándalos... Ese es de quien su hija de usted está enamorada... Separarlos y matarlos viene a ser lo mismo... Carlos... No importa... Abraza a tu mujer.

Predomina el lenguaje denotativo, aunque también aparece el connotativo (especialmente en personajes como doña Irene, con sus exageraciones o don Diego, con sus ironías). Se utilizan todas las personas verbales, pero se utilizan sobre todo la primera y la tercera del singular. Es frecuente el uso de los pronombres y formas de cortesía (usted, vuestra merced, etc.). Se usan multitud de tiempos verbales tanto del indicativo como del subjuntivo, pero el que más se usa es el presente de indicativo.

Se utiliza un número considerable de recursos literarios, pero sin llegar a ser excesivos. Entre ellos encontramos:

  • Interrogación retórica: “¿No te parece que para ir por la posta hizo muy buena diligencia?”. Don Diego. Acto I, escena I.

  • Epíteto: “Soledad terrible”. Don Diego. Acto III, escena XVIII.

  • Ironía: “Se dejaba pedir aquel caribe de don Bruno (Dios le haya coronado de gloria)”. Doña Irene. Acto II, escena II

  • Hipérbole: “¿Pues no lo he dicho ya mil veces?”. Doña Irene. Acto III, escena XI

  • Elipsis: “Y sobre todo, ¡aquel candor, aquella inocencia!”. Don Diego. Acto I, escena I

  • Enumeración: “Es muy linda, muy graciosa, muy humilde,...”. Don Diego. Acto I, escena I.

  • Perífrasis: “Inocente asilo de la devoción y la virtud” (por un convento). Don Diego. Acto II, escena V

  • Paralelismo:

    • DON CARLOS: ¿Descansar con celos? [...]

    • DOÑA FRANCISCA: ¿Dormir con amor?

Acto II, escena VIII.

  • Comparación: “Como pez en el agua”. Doña Irene. Acto II, escena IV.

  • Personificación: “¿Se anuncian así la alegría y el amor?”. Don Diego. Acto III, escena VIII.

Apóstrofe: “¡Paquita!... ¡Vida mía!”. Don Carlos