El sí de las niñas; Leandro Fernández de Moratín

Literatura española del siglo XVIII. Teatro neoclásico. Tema y contexto. Estructura. Recursos estilísticos

  • Enviado por: Alberto Asuero Arroyo
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 5 páginas
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TEXTO 1

Tema y contexto en la obra.

El tema del texto a comentar es la boda de Don Diego. En el texto vemos como Don Diego le cuenta su plan a Simón y éste queda perplejo.

Este fragmento de la obra de Leandro Fernández de Moratín pertenece al primer acto de la obra en el cuál Don Diego expresa el plan que llevara la iniciativa de la trama en toda la obra, en el texto Simón hace referencia a un personaje muy importante en la obra don Carlos el sobrino de don Diego que es quien todo el mundo, incluido, Simón creen que será con quien Paquita finalmente se casará. Nadie se espera que se case don Carlos por la gran diferencia de edad, ya que este tiene 59 años y doña Francisca 16.

Estructura del texto.

El texto se divide principalmente en dos partes, que a su vez se dividen en otras dos. La primera parte abarca hasta la línea 16 en el que se habla de los novios de la boda que prepara don Diego; la subdivisión correspondiente a esta parte va desde la línea 1 a la 9 en la que se habla de la novia, la otra subdivisión abarca desde la 10 hasta el final de la parte (16) en la que se habla del novio. La segunda parte que abarca desde la línea 16 hasta el final del texto (línea 25) que expresa el asombro de Simón, así esta parte tiene otra subdivisión de la línea 17 a la 19 en la que se habla solo del asombro y de la 20 a la 25 en la que Simón explica el porque de su asombro.

Recursos técnicos y estilísticos.

Recursos técnicos.

El texto se considera un texto dramático debido a que sigue las características típicas del drama (desarrolla una historia que se presenta a través de las palabras y acciones de los personajes, la forma de comunicación relevante es el diálogo)

Como en todo texto dramático diferenciamos dos tipos de texto, el texto principal y el texto secundario. Con respecto al texto secundario destacamos la falta de acotaciones en el texto. Encontramos en el texto dos personajes principales don Diego y Simón.

Con respecto al texto principal cabe resaltar que la única forma en la que se presenta el parlamento es el diálogo, por tanto en la historia no se realiza ninguna alusión al público (aparte), y la acción solo es guiada por las palabras de los personajes, sus gestos y acciones en este momento pasan a un segundo plano. El tipo de discurso que se utiliza es el discurso referencial (pero si yo no hablo de eso) y descriptivo al final del texto líneas 22,23 en las cuáles se describe a don Carlos. Con respecto al espacio decimos que es cerrado como en el resto de la obra que transcurre en la posada de la ciudad de Alcalá de Henares. Destacamos también que el tiempo de la historia se corresponde que el tiempo del discurso, es decir, que coinciden el tiempo real de la historia con el tiempo dedicado a contarlo. También destacamos la unidad de acción algo muy típico en el teatro ilustrado, que se utilizaba para no distraer la atención del espectador con historias secundarias.

Recursos estilísticos.

De los recursos estilísticos destacamos el uso de exclamaciones e interrogaciones que producen una inflexión en la línea tonal media, por ejemplo línea 10, 17,18…también vemos unas enumeraciones en las líneas 21, 22,23 que en los cuáles se resaltan las cualidades de este mozo.

Vemos en el texto una gran escasez de recursos literarios muy típico de la época en la que situamos la obra (la comedia neoclásica).

Comentario crítico.

Esta obra perteneciente a Leandro Fernández de Moratín consiguió los objetivos para la que fue creada, la crítica a la sociedad de la época, pues critica a las costumbres de la sociedad. En toda la obra se critica fuertemente la costumbre de las madres encasillar a sus hijas con el hombre que la estas les viene mejor para conseguir su realización personal y alcanzar así una mayor calidad de vida. En la obra se critica fuertemente a la sociedad y además de una forma nueva incluso adentrándose en un espíritu cercano al posterior movimiento el romanticismo, pues en la obra finalmente pueden los sentimientos de las personas con lo que dicta la razón, pues tanto don Diego como doña Francisca tienen constancia de que lo mejor es que contraigan matrimonio, claro está lo mejor, dicho vulgarmente, para la cartera de doña Francisca y con respecto a don Diego lo mejor para sus vida sentimental. Pero si tuviéramos en cuenta los sentimientos lo mejor sería que no se casaran pues era un amor no correspondido. Así pues llevado al terreno de los movimientos en esta el espíritu romántico es el más fuerte y por tanto se puede decir que el autor le abre la puertas al romanticismo.

Bajo mi parecer me parece muy criticable la postura egoísta de doña Irene, que solo busca su satisfacción personal sin importarle los sentimientos y la felicidad de su hija, valores que bajo mi punto de vista son los primeros que una madre debe valorar, pues sería así la mejor manera de alcanzar su realización personal, pues el dinero solo le aportaría una serie de comodidades pero la felicidad de su hija es imposible de comprar con dinero. La postura de don Carlos me parece bastante correcta y muy sensata y digna de admiración que decide dejar a su amada que marche con quien a ella le parezca y así este demuestra el verdadero amor que mantiene hacia ella.

TEXTO 2

1. Tema y contexto en la obra.

El tema del texto que vamos a comentar es la relación de doña Francisca. El texto es toda una expresión del segundo acto; la clásica riña de la madrea la hija por su actitud ante don Diego acompañado del conformismo de la hija.

El texto pertenece al segundo acto en todo este acto la madre de Paquita critica continuamente a esta para forzarla a que se enamore de don Diego, pero esta deja a entrever que está enamorada de don Carlos (claro está nunca se lo dice a la madre), también en este acto discuten Diego e Irene a causa de la actitud de Paquita, don Diego envía a don Carlos al cuartel de Zaragoza para poder casarse con Francisca sin que el lo sepa.

2. Estructura del texto.

El texto lo podríamos dividir en dos partes, la primera iría de la línea 1 a la 5 en el que se habla del encuentro entre la madre y la hija, y la madre prepara la charla. La segunda parte que transcurre desde la línea 6 hasta el final habla de la relación de doña Irene con don Diego.

3. Recursos técnicos y estilísticos.

Recursos técnicos

Consideramos el texto un texto dramático debido a que sigue las características de dicho género (la historia es guiada por los personajes a través de las palabras y acciones de los mismos)

Con respecto al texto secundario destacamos el uso de una acotación en la línea tercera que sirve para que el lector al leer la historia puede hacerse una idea de las acciones que llevan a cabo los personajes, otro uso de las acotaciones es para que un grupo de lectores lleven a cabo una representación y siga las pautas que el autor del libro marca en el mismo. Como personajes encontramos dos principales doña Francisca y doña Irene, hija y madre respectivamente.

En relación al texto secundario reflejamos que la única forma en la que se nos presenta el parlamento es en la del diálogo. En el texto encontramos varios tipos de discurso: el referencial, el valorativo cuando se valora a don Diego en la línea 7 y 8, y cuando se valor a las tías en la línea 20. en el texto hablamos de un espacio único para así no distraer la atención del lector y cabe resaltar que el tiempo de la historia se corresponde con el tiempo del discurso.

Recursos estilísticos.

Al hablar de los recursos estilísticos mencionamos claramente el uso de interrogaciones (línea 4) y exclamaciones (línea 24) que provocan una inflexión en la línea tonal media. Observamos un hipérbaton en el inicio de la línea 10 (“no es esto reñirte”) también en unas líneas más abajo encontramos una metáfora (“el bien que nos ha entrado por la puerta”) que también puede ser entendido como una personificación que se utiliza para dar importancia a lo ocurrido y la situación en la que se hallan que no pueden dejar pasar. Vemos también una incidental parentética que nos aporta información extra en la línea 15.

Observamos un texto escaso de recursos propio de la época en la que se enmarca (neoclasicismo)...

4. Comentario crítico.

En este texto de Leandro Fernández de Moratín vemos una crítica a la sociedad de la época (como explicábamos en el anterior comentario).

Así vemos como una madre a la que podríamos decir que no le importa un pimiento su hija intenta obligarla a casarla para obtener mayor calidad de vida.

Hoy día estas posturas se dan en mucha menor medida, pues en la sociedad de aquella época incluso en un poco anterior esta situación es de lo más común, y se le arrebata de esta manera a una persona su libertad, algo también muy común en la antigüedad en la que solo unos pocos privilegiados gozaban plenamente de esta. Dicha situación que generó gran cantidad de problemas posteriormente (sublevaciones, revoluciones…) todavía sigue en nuestros días en la cultura de algunas personas, aunque cabe resaltar que en menor medida. Tendríamos aquí que hacer una distinción en los casos en los que esta actividad se produce: un caso, el más penoso de todos, es que se produce porque hay culturas en las que todavía no se han llevado a cabo los cambios de mentalidad y aún persiste esta cultura tan primitiva; otro caso, también bastante triste, es el de las personas que le dan un excesivo valor al dinero y piensan que la mayor realización en la vida es la obtención de los mayores bienes materiales posibles, y quizás así disminuir su grado de infelicidad, pues una persona que se comporta así no le podemos atribuir valores como la amistad por ejemplo pues sería imposible adquirirla, como se dice vulgarmente “venderían a sus padres si pudieran” por la mayor de las miseria. Por tanto se encuentran solos en el mundo y entran en un círculo vicioso, pues viendo en los recursos materiales un placer a corto plazo que futura mente se convertirá en un gran sufrimiento.

TEXTO 3

1.Tema y contexto en la obra.

El tema del texto que estamos comentando es la discusión entre don Diego y don Carlos. En el texto vemos como don Diego regaña a su sobrino e intenta sonsacarle para que le cuente lo que le oculta.

Este fragmento pertenece al tercer acto y último, la escena número 10. finalmente Carlos acaba contándole a su tío lo que pasaba y le dice que creía que Paquita lo trataba de forma especial, vemos que Carlos andaba confuso pues posteriormente le cuenta a su tío que esta no le quiere y que le haría daño si se casara con ella.

2. Estructura del texto.

El texto se divide en dos partes en la primera hasta la línea 9 se habla de la salida de Carlos y la correspondiente riña por parte del tío. La tercera parte abarca desde la línea 10 hasta el final en la que se habla de la causa de la salida.

3. Recursos técnicos y estilísticos.

Recursos técnicos.

El texto se considera un texto dramático debido a que sigue las características típicas del drama (desarrolla una historia que se presenta a través de las palabras y acciones de los personajes, la forma de comunicación relevante es el diálogo).

Al tratarse de un texto dramático lo tratamos como tal y hablamos de dos tipos d textos:

  • Texto secundario: encontramos unas acotaciones en la línea 16 del texto que aporta información sobre las acciones de los personajes, en este caso de gran importancia para la compresión del texto. Como personajes hablamos de Diego y Carlos.

  • Texto principal: la única forma de parlamento es el diálogo. El discurso que se presenta es el referencial y el descriptivo, este último en menor medida y solo cuando le describe Carlos lo que hizo. Resaltaremos también lo siguiente: el espacio es único y cerrado, y el tiempo de la historia se corresponde con el tiempo del discurso en tanto que Carlos habla con Diego y no se corresponde cuando Carlos le narra a Diego lo que le dijo.

  • Recursos estilísticos.

    Con respecto a los recursos destacamos uno muy común en esta obra y en todas las dramáticas el uso de las interrogaciones y exclamaciones que producen una inflexión en la línea tonal media. Observamos un Hipérbaton en la línea 23 (“ quiere saber su tío de usted”). Destacamos también un uso alternativo de tú y usted para dirigirse a su sobrino, como reflejo y expresión de los distintos sentimientos del personaje. Encontramos un apóstrofe en la línea 5 (“señor”), que se utiliza para expresar el respeto de Carlos hacia Diego.

    Observamos un bajo uso de los recursos estilísticos muy típico en la novela de la época.

    4. Comentario crítico.

    En este texto de la obra “el sí de las niñas” vemos un claro objetivo del autor en este caso el de criticar. Especialmente en este fragmento el autor critica a las personas que utilizan su edad, y consecuentemente su respeto para sacar provecho en otros campos de la vida, en este caso la mala postura que lleva a cabo don Diego conducido por la irracionalidad y actuando por sus sentimientos.

    Hoy día por desgracia nos encontramos a multitud de gente que creen que tan solo por su edad le merecemos un respeto y no por ninguna actuación en la vida. Piensan que el respeto se gana con la edad, algo que me parece intolerante. Así en mi coto período de vida ya me he enfrentado en más de una ocasión a este grupo de personas a las que no se les debe ningún respeto, incluso lo que se merecen realmente es todo lo contrario. Por ejemplo y por citar mis experiencias, algunos ancianos que creen que se les debe un respeto y no se lo han ganado en l vida para nada, han sido unos vividores, unos hipócritas que en cada momento de la vida se han comportado de la manera que les convenía, pasando sus días en una taberna y se permiten el lujo de acusar a la juventud, la cuál es cierto que se divierte pero sin duda trabaja más que muchos. Esto no debe confundirse con otro grupo de ancianos que han trabajado toda su vida y que se tienen merecido estar ahora gozando de sus últimos años de vida.

    Pero que duda cabe que todo el mundo al que se le debe un respeto algún mérito ha tenido que cumplir en su vida (con el que me sienta o no identificado), y por tanto por mí se merecerá un respeto. Pero la edad en sí sola no merece ningún respeto. Aunque cierto es que debemos respetar a todas las personas pero ni más ni menos. El mismo respeto se merece por la edad un niño de 8 años que un anciano de 80.

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    “EL SÍ DE LAS NIÑAS”

    LEANDRO FERNÁNDEZ DE MORATÍN