El señor de las moscas; William Golding

Literatura universal contemporánea del siglo XX. Narrativa inglesa. Alegoría de la crueldad humana. Argumento

  • Enviado por: Grijander
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 5 páginas

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El Señor

de las

Moscas

De William Golding

Trabajo de Filosofía

Esta interesante libro, “el Señor de las Moscas”, es una paradoja sobre la sociedad actual en formato de novela. Para facilitar su análisis, procedo a hacer una síntesis de su argumento, estructurándola por capítulos, para luego pasar a reflejar mi opinión personal acerca del mensaje que creo intenta transmitir.

Por algunas oscuras alusiones que hace el libro, y sabiendo que fue escrito en 1954, creo que está ambientado en la II Guerra Mundial, posiblemente en una isla del Pacífico.

-Síntesis argumental:

Capítulo 1:

El libro comienza con el primer encuentro entre Ralph y Piggy, dos de los personajes más importantes de la historia. Ambos tiene aproximadamente 13 o 14 años, y mientras que Ralph es un chico rubio, alto y atlético, Piggy es el clásico “gordito” que tiene asma, usa gafas y es bastante hipocondríaco, aunque mostrará ser el más cabal de todos los niños de la isla.

Se encuentran en una selva, al parecer en una isla, y sin la presencia de adultos. Ambos llegan a una plataforma de piedra junto a la playa y una poza, donde encuentran una grande y hermosa caracola. Ralph sopla en ella haciendo un curioso y potente ruido, y un poco más tarde empiezan a acercarse niños a la plataforma. Todos son niños de 6 a 10 años aproximadamente, y llegan solos o en parejas. Al final llega un grupo de chicos de la misma edad de Ralph y Piggy, liderados por un chico llamado Jack. Jack es alto, pelirrojo y tiene una fuerte personalidad.

Tras una breve asamblea en la que Ralph es elegido jefe en vez de Jack, deciden explorar la supuesta isla desde una montaña, misión que cumplen Ralph, Jack y otro muchacho callado llamado Simon. A pesar de las recientes y frustradas ansias de poder de Jack, parece que éste y Ralph se hacen bastante amigos. Volviendo a la plataforma, Jack deja escapar la oportunidad de cazar un cerdo que era presa fácil, lo cual despierta un instinto asesino en él, que durará todo el resto del tiempo en que se desarrolla la historia.

Capítulo 2:

Tras una segunda asamblea, Ralph decide que deben encender una fogata en la cima de la montaña, para llamar la atención de posibles barcos que pasen cerca. Para ello Jack divide a su grupo de “cazadores” en grupos, que deberán ocuparse del fuego por turnos, para que éste esté siempre encendido.

Pero la primera vez que encienden el fuego la experiencia acaba de muy mala manera: el fuego se les escapa de las manos, quemando buena parte de los alrededores, y uno de los niños pequeños (a los que de ahora en adelante llamaremos “peques”, tal y como lo hace el autor en el libro) desaparece sin dejar rastro.

Capítulo 3:

Una vez perfilados dos grupos de muchachos en la isla, unos cazadores liderados por Jack y otros que se encargan de coger fruta, construir refugios, etc, liderados por Ralph, asistimos a los primeros e inevitables roces entre Jack y Ralph. Éste último refleja su descontento, debido a que Jack no ha conseguido cazar nada aún (situación que frustra preocupantemente a Jack) , y a que todos los chicos de la isla parecen preocupados únicamente en divertirse, olvidando ayudar a Ralph y Simon en la construcción de refugios.

Capítulo 4:

Los muchachos empiezan a acostumbrarse al ritmo de vida en la isla. Un buen día, Ralph divisa un barco en el horizonte. Tras la consecuente emoción, se da cuenta de que la hoguera de la cima de la montaña está apagada. Inmediatamente sube a la cima a toda velocidad, pero allí ni siquiera hay nadie. Los que teóricamente deberían estar cuidando del fuego se han ido a cazar con Jack y “sus cazadores”, por lo que Ralph decide esperar en silencio. Cuando finalmente la expedición de caza vuelve triunfante y emocionada con un jabalí a sus espaladas, hay una fortísima discusión entre Jack, que parece haber llegado al punto de importarle tan sólo cazar, y Ralph, cuya única preocupación es lógicamente su rescate por parte de algún barco. En este roce se ve además patente la aversión que Jack siente hacia Piggy. Finalmente, acaban todos comiendo el jabalí que Jack ha conseguido finalmente cazar, con los ánimos más o menos calmados.

Capítulo 5:

Éste capítulo comienza con una asamblea extraordinaria convocada por Ralph, a altas horas de la tarde, lo cual no es corriente. En ella Ralph le expresa a todos los niños su descontento acerca de varios temas. Todo acaba en una discusión y un gran alboroto, donde volvemos a ver como crece la rivalidad entre Ralph y Jack, que posiblemente se siente con el orgullo herido tras la reprimenda de Ralph, debida en su mayor parte a la prioridad que le quiere dar a la hoguera. Además, Jack vuelve a demostrar su creciente odio hacia Piggy, que suele estar siempre del lado del jefe.

También sale a la luz un nuevo tema en la asamblea: “la fiera”. Esto es, se empieza a difundir entre los peques la idea de que hay una fiera acechando en la isla, un monstruo. Aquí se ve como el malcontento se va apoderando de los niños que pueblan la isla...

Capítulo 6:

Durante la noche, un piloto de avión es derribado, tras lo cual cae en paracaídas ya muerto, encima de la isla, cerca de la cima, donde esta la hoguera. Los niños no advierten este hecho.

Pero cuando Sam y Eric, los mellizos encargados esa noche de mantener encendida la hoguera, despiertan finalmente, ven horrorizados al piloto muerto, que gracias a un juego de luz del paracaídas y sus hilos, parece moverse de vez en cuando, y creen q ue se trata de la “fiera”.

Horrorizados, lo cuentan todo abajo, en los refugios. De repente, la historia de la “fiera”, que parecía una invención de los peques, pasa a convertirse en una amenaza muy real. Tras una asamblea deciden dirigirse a una especie de castillo de roca que se encuentra en un extremo de la isla, pensando que quizá esté allí la fiera. Al no encontrarla, Ralph decide subir a la montaña, contrariando a los muchachos. Todo esto se desarrolla en un ambiente de leves pero continuos roces entre Jack y Ralph.

Capítulo 7:

Cuando llegan a la cima, todos deciden volver a los refugios, pues es de noche y están muy cansados, pero Jack reta a Ralph a que suba con él a ver la fiera, a lo que él no es capaz de negarse. Finalmente sube Jack solo, mientras Ralph y Roger esperan un poco más abajo. Poco más tarde suben los tres juntos, divisando finalmente al gran “monstruo”. Totalmente aterrorizados, los tres bajan finalmente a la plataforma de la playa.

Capítulo 8:

Jack protagoniza finalmente la ruptura definitiva entre él y Ralph: convoca una asamblea, en la que propone una especie de moción de censura para Ralph, pero nadie le apoya. Jack está harto de la supuesta preferencia de Ralph hacia Piggy, y propone cazar más y pasárselo mejor. Como nadie le secunda claramente en su intento, se va solo. Pero la mañana siguiente Ralph y Piggy despiertan solos, pues todos se han ido con Jack, que ha “fundado” una tribu en el castillo de roca. Tan sólo Sam, Eric y los peques se quedan al lado de Ralph y Piggy.

Mientras tanto, Jack dirige una exitosa cacería, en la que ccapturan un cerdo. Para aplacar el hambre de la fiera, la tribu clava la cabeza del cerdo en un palo, y la dejan en un claro del bosque como ofrenda.

Simon, que había estado vagando por las cercanías de un refugio secreto que tiene en la selva, ve la cabeza y empieza a tener alucinaciones, creyendo que el cerdo le está hablando. Finalmente, se desmaya.

Capítulo 9:

Simon despierta con la firme idea de subir a ver a la fiera, a lo alto de la montaña. Como va de día, es el primero en darse cuenta de que es un aviador el que está agazapado en la cima, en estado de putrefacción para más datos.

Jack aprovecha para invitar a todos a un gran banquete, e intenta convencer a los restantes de que se unan a su tribu, por supuesto siempre bajo su liderazgo, por no decir tiranía. Después de la cena, empiezan a bailar una danza macabra, con todos los de la tribu con las caras pintadas. En ese momento aparece Simon en un estado lamentable, a gatas, intentando explicarles la verdad acerca de la “fiera”. Pero, llevados por la locura de la danza, empiezan a pegarle brutalmente, aun sabiendo en el fondo de su ser que no se trata de la fiera, sino de Simon. Inevitablemente, Simon yace finalmente muerto en la arena, y la marea se acaba llevando su cuerpo sin vida. Esa misma noche el aviador abandona la isla, llevado por una fuerte ráfaga de viento.

Capítulo 10:

Mientras Ralph y Piggy discuten desconcertados los macabros acontecimientos del día anterior y la actual y desesperada situación, en la que parece que todo el mundo se está volviendo loco, Jack y su tribu vuelven a ir de cacería. Al llegar se dan cuenta de que no tienen nada con lo que hacer fuego, por lo que de noche se meten tres muchachos de la tribu en el refugio de Ralph y los suyos, pegándoles rotundamente en la oscuridad y, sobre todo, llevándose las gafas de Piggy, muy útiles para hacer fuego.

Capítulo 11:

Lo ocurrido la noche anterior es ya demasiado. Totalmente indignados, Ralph, Piggy, Sam y Eric se dirigen hacia el castillo de roca para hablar sobre la devolución de las gafas de Piggy, robadas en un acto rastrero, para lo cual llevan consigo lanzas, por si acaso. Al llegar allí Jack se encuentra de cacería, pero al volver éste se deciden a hablar con él. El ambiente empieza a caldearse, los insultos se cruzan de un bando a otro, hasta que Ralph y Jack comienzan a luchar cuerpo a cuerpo. En un momento dado, la tribu captura a Sam y Eric y los atan de pies y manos y Roger, que se encuentra en lo alto del castillo, le tira un gran peñasco a Piggy usando una palanca, con lo que le rompe el cráneo y la simbólica caracola de las asambleas. A su vez, Ralph y Jack, siguen peleando, hasta que éste último le propina un estacazo en el pecho a Ralph. Mientras éste huye asustado, la marea se lleva el cuerpo de Piggy, al igual que lo hizo con el de Simon.

Capítulo 12:

Tas conseguir en un principio huir de la tribu, Ralph vuelve al castillo, en el que esta vez están haciendo guardia los mellizos Sam y Eric, ahora obligados a ser de la tribu. No delatan su presencia, pero le ruegan que se marche de allí y se esconda bien, pues la tribu tiene planes de hacer una redada al día siguiente para cazar a Ralph.

Ralph intenta esconderse varias veces, pero es inútil, pues la búsqueda de la tribu es totalmente implacable: incluso prenden fuego a la isla entera, para que salga o se queme vivo. Al límite de sus fuerzas Ralph sale a la playa para arrodillarse y pedir clemencia por su vida, pero justo en ese momento, ve a un capitán de la flota inglesa, que por fin les ha encontrado, y que cree que los niños están simplemente jugando.

Todos los niños acaban sollozando, despertando al parecer de la terrible pesadilla en la que se han ido metiendo poco a poco.

-Opinión personal acerca del libro:

En mi opinión, el libro es una representación de la sociedad humana de hoy en día. Y qué mejor manera de hacerlo que con un grupo de niños (teóricamente personas puramente humanas, no contaminadas por los prejuicios y defectos de la sociedad), perdidos a su suerte en una isla desierta, con los recursos necesarios para subsistir.

Creo que debemos tener en cuenta que hay un personaje al que podemos considerar culpable de todo lo que ocurre: Jack.

Jack es, sin duda, mi personaje favorito de la novela, por supuesto no a causa de su evidente falta de ética personal, sino por lo bien que refleja algunos aspectos de nuestra vida o sociedad. En primer lugar observamos cómo la presión social le despierta un instinto asesino: cuando no consigue matar al primer cerdo por debilidad, queda muy mal al lado de Ralph, al que posiblemente considera su rival en la carrera hacia al poder. Además, pasa toda la historia deseando alcanzar el poder, usando la demagogia, la provocación e incluso la violencia física para acabar con el que considera su rival: Ralph, que, dentro de lo que cabe, se preocupa por los muchachos de la isla, luchando contra las barreras de la edad que le impiden pensar y resolver problemas tan brillantemente como lo haría teóricamente un adulto. Para aconsejarle acerca de sus decisiones está Piggy, un chico bastante maduro para su edad.

Finalmente, creo que el libro también refleja aspectos de la vida política de nuestra sociedad occidental, como el hecho de que Ralph intente aliviar los deseos de poder de Jack, ofreciéndole ser jefe de los cazadores justo después de la votación de jefe, o lo poco que se preocupa Jack por los suyos. Algo que, desgraciadamente, ocurre demasiado con nuestros líderes políticos.

Por todo ello, creo que el autor ha conseguido brillantemente exponer, a través de una amena y emocionante historia, su opinión acerca de los entresijos de la mente y sociedad humanas, opinión con la que, por otra parte, no termino de estar del todo de acuerdo.

Según la visión que muestra el libro, la raza humana está realmente podrida, incapaz de una convivencia normal entre sus miembros. Y no podemos hablar objetivamente de maldad, sino de que algo falla en el fondo de nosotros mismos. Por todo ello, pienso que la visión que da el autor de las personas es ciertamente negativa y preocupante, visión que comparto tan sólo a medias. Posiblemente sea cierto que los humanos somos incapaces de mantener una convivencia normal, a día de hoy, pero creo que se debe, básicamente, a que los humanos hemos evolucionado en los últimos siglos a un ritmo demasiado acelerado: quizá nuestra inventiva por sí sola se ha desarrollado más que nosotros mismos.

Me explico: en los últimos tiempos, hemos cambiado muchísimo nuestro entorno social, usando siempre una sorprendente capacidad inventiva y creadora innata en los humanos. Pero, científicamente , no hemos tenido tiempo físico para adaptarnos realmente a este nuevo ambiente que nosotros mismos hemos creado. No nos ha dado tiempo a evolucionar físicamente lo suficiente como para que podamos vivir a gusto en este entorno tan hostil que nosotros mismos hemos creado. Y mejor no hablar del reparto que hemos hecho de los beneficios proporcionados por los adelantos sociales y técnicos. Aún así, tengo la firme esperanza de que en un futuro, quizá algo lejano, podamos crear un sistema de vida y gobierno que nos permita vivir realmente en libertad, igualdad y fraternidad, gracias a un uso coherente de la razón.