El señor de Bembibre; Enrique Gil y Carrasco

Literatura española contemporánea del siglo XIX. Narrativa romántica e histórica. Argumento. Personajes. Tema

  • Enviado por: Carmen Cgv
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 3 páginas
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El Señor de Bembibre:

Gil y Carrasco

Argumento

Nos enteramos de forma indirecta que había en el lugar una familia cuyo padre era D. Alonso Ossorio quien se había casado con Blanca de Balboa teniendo dos hijos y una hija. Los dos hijos habían muerto y la hija se llamaba Beatriz, su padre al ver su belleza y su edad, estaba buscando un hombre para casarla. Allí habían dos familias nobles para casar a su hija con alguno de ellos. Uno era D. Álvaro Yáñez que vivía con su tío D. Rodrigo. Ya que sus padres habían muerto, siendo él joven. Pero Dña. Blanca señora de Guzmán, no estaba dispuesta a dar a su hija a un desconocido sin antes no conocerlo. Pero por otro lado había otro hombre que también pretendía la mano de Beatriz, que era Conde de Lemos. Más adelante vemos cómo en la cámara de Beatriz ella, y d. Álvaro se declaran, él le pide que no se entregue al Conde de Lemos, ya que el padre parece que le va a dar la mano al conde, pero no es posible ya que éste había salido de viaje. Viendo D. Álvaro todas las posibilidades con Beatriz perdidas se fue a visitar a un monje suyo para ver si le podía ayudar, el monje fue a pedir la mano al señor Arganza de parte de D. Álvaro y no se la dio y al ver el señor de Arganza el rechazo de su hija al Conde de Lemus la metió en un monasterio de Villabuena.

Pero Beatriz le mandó una carta a D. Álvaro con su criada Martina, diciéndole en la situación en la que se encontraba que se reunirá con ella tal día, en la iglesia en el confesionario.

Allí se reunieron D. Álvaro y Beatriz, prometiéndose amor eterno, en seguida se fue cada uno por su camino. Al cabo de un tiempo volvió a casa del señor Arganza el conde de Lemus, pidiendo definitivamente la mano de Beatriz, pero ella le pidió a su padre que la dejara hablar con el conde, así lo hizo. Ella le confesó al conde que su corazón era de otro, él le dijo que no importaba y que con el tiempo llegaría a quererlo. Después se fue. Ella le volvió a suplicar a su padre que no la entregara a ese hombre. Pero ya estaba todo resuelto y dentro de 3 días se casarían. Ella se echó a llorar y pronto acudieron las monjas y las criadas y se la llevaron a su habitación.

Beatriz dijo a su criada Martina que se inventara algo para salir del monasterio y contarle todo lo ocurrido a D. Álvaro. La criada se inventó que su padre se estaba muriendo y necesitaba ir a verlo. Así Martina se dirigió hacia la casa de D. Álvaro y se lo contó todo. Éste le dijo a la criada que lo esperara dando un paseo por la fuente de agua. En seguida D. Álvaro se dirigió hacia el monasterio planeando el rescate de Beatriz con un comendador amigo suyo, llamado Saldaña. Más adelante Beatriz se pone a pasear por el jardín al lado de la fuente.

Aquella noche entró D. Álvaro a rescatar a Doña Beatriz este se echó atrás, quedó desmayada y D. Álvaro la cogió y marcharon en su caballo.

Pero por el camino fueron sorprendidos por el monje del monasterio impidiéndoles el paso. Así Beatriz le dio de recuerdo a D. Álvaro un anillo y un trozo de su trena. D. Álvaro le dijo que si alguna vez moría su escudero le llevaría a ella su anillo y su trozo de trenza.

Al día siguiente cuando Beatriz se iba a casar, su padre fue a verla y estaba enferma ya que tenía un gran calenturón, su padre se arrepintió de todo lo que le había hecho pasar a su hija. Por otro lado d. Álvaro se había ido a luchar con el ejército real, y quedó bastante herido. Tanto que fue D. Álvaro llamar a su escudero y le dijo que si alguna vez moría le llevara a Beatriz sus cosas.

D. Álvaro se recuperó pero una noche apareció desangrado, muerto. Su escudero le llevó la noticia a Dña. Beatriz que estuvo varios días enferma y al comendador Saldaña. Pero el comendador mandó que le diesen el cuerpo (ya que en verdad no había muerto). Mientras la madre de Dña. Beatriz estaba muy enferma y en sus últimas palabras le pidió a su hija que no se metiera a monja (como le había prometido a D. Álvaro). La madre quería que se casara con el padre de Lemus y ésta así lo hizo. Ya que Beatriz creía que D. Álvaro estaba muerto. Pero un día paseando Dña Beatriz y su criada Martina se encontraron con dos caballos que resultaron ser D. Álvaro y el comendador Saldaña.

Beatriz quedó asombrada, D. Álavaro se enteró de que se había casado y le dijo que lo había traicionado y que jamás la volería a ver. Entre tanto llegó el padre de Beatriz con el conde de Lemus el cual comprendió el amor que sentía su hija hacia D. Álvaro y también comprendió que había obligado a su hija a casarse con un hombre que ella no quería. Se sintió bastante mal y se arrepintió.

D. Álvaro se marchó a luchar e hizo los votos de la orden del temple. De este modo luchó contra el conde de Lemus que murió llegado esta noticia a oídos de Dña. Beatriz a la cual iba consumiendo su enfermedad. Por último D. Álvaro vuelve a visitar a Dña. Beatriz que le quedaba muy poco de vida, un día.

Su padre lo arregla todo para que puedan casarse y así lo hacen.

Dña. Beatriz muere, al cabo de un tiempo su padre también muere y el Señor de Bembibre deja sus tierras a sus criados e inmerso en la locura comienza a correre ciudades ya que se vuelve loco. Este es el final dramático de esta novela.

Personajes:

  • Dña. Blanca: madre de Dña. Beatriz

  • D. Álvaro: padre

  • Martina: doncella de Dña. Beatriz.

  • Millán: es el escudero de D. Álvaro, el protagonista

  • Comendador Saldaña: quizá el personaje que mejor encarna la psicología del caballero de la época.

  • Cosme de Andrade: servidor del Conde de Lemus. Pero leal a valores más altos.

  • El abad de Carracedo

  • Rodrigo Yáñez: tío de D. Álvaro, amestre de los templarios castellanos.

  • D. Juan Núñez de Lara: el montero Nuño. Son personajes tratados con mano maestra.

  • Estilo:

    Hay que destacar sobre todo sus descripciones. También hay que destacar los diálogos meramente descriptivos de los paisajes. Los fragmentos poemáticos también predominan.